<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1405-1079</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Gestión y política pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Gest. polít. pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>1405-1079</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigación y Docencia Económicas A.C., División de Administración Pública]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1405-10792009000100007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Transcending New Public Management: The Transformation of Public Sector Reforms]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arámbula]]></surname>
<given-names><![CDATA[Héctor]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas Instituto de Dirección y Gestión Pública ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Barcelona ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>18</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>184</fpage>
<lpage>192</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-10792009000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1405-10792009000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1405-10792009000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Transcending New Public Management: The Transformation of Public Sector Reforms</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Por H&eacute;ctor Ar&aacute;mbula*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>de Tom Christensen and Per L&aelig;greid (eds.), Aldershot, Ashgate, 2007, 288 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* ESADE, Instituto de Direcci&oacute;n y Gesti&oacute;n P&uacute;blica, Barcelona.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ubicado dentro de los estudios te&oacute;ricos e investigaciones emp&iacute;ricas de car&aacute;cter comparado que desde hace al menos dos d&eacute;cadas han sido emprendidos en torno a las premisas, supuestos e instrumentos de la "nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica" <i>(New Public Management),</i> este nuevo libro de Tom Christensen (Universidad de Oslo) y Per L&oelig;greid (Universidad de Bergen, Noruega) recoge y analiza las caracter&iacute;sticas de experiencias concretas e implicaciones de las tendencias m&aacute;s recientes (de "segunda" e incluso de "tercera generaci&oacute;n" como advierte John Halligan en el cap&iacute;tulo 3 para el caso de la gesti&oacute;n del rendimiento) que en materia de reformas al sector p&uacute;blico han tenido lugar en la regi&oacute;n escandinava &#45;Noruega, Suecia y Dinamarca&#45; y en dos pa&iacute;ses promotores de las reformas administrativas contempor&aacute;neas: Australia y Nueva Zelanda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo est&aacute; en l&iacute;nea con el marco de referencia de los an&aacute;lisis de reformas de gesti&oacute;n p&uacute;blica que ellos mismos concibieron a&ntilde;os atr&aacute;s en su libro <i>New Public Management: The Transformation of Ideas and Practice</i> (Ashgate, 2001), al que denominaron "perspectiva de transformaci&oacute;n" <i>(transformative perspective)</i> y que descansa en la idea de que la din&aacute;mica institucional de las reformas debe ser interpretada como una mezcla de presiones del entorno, de los rasgos del gobierno y del contexto hist&oacute;rico e institucional en el que se produce. Ahora Christensen y Laegreid se preguntan en este libro por las diversas implicaciones de la nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica (NGP) y, en particular, si la tendencia actual por la reafirmaci&oacute;n de la capacidad central del gobierno en los esfuerzos de coordinaci&oacute;n, integraci&oacute;n y coherencia de las pol&iacute;ticas significa en realidad la superaci&oacute;n o la muerte de la NGP, que en su versi&oacute;n original (en los a&ntilde;os ochenta y noventa del siglo pasado) abog&oacute; por soluciones de mercado en la prestaci&oacute;n de servicios, el crecimiento de un gran n&uacute;mero de agencias ejecutivas de prop&oacute;sito &uacute;nico <i>(single&#45;purpose organizations)</i> y el otorgamiento de mayor autonom&iacute;a a los gerentes <i>(discretional autonomy)</i> en la producci&oacute;n de servicios; todo lo anterior sobre la base del modelo agente&#45;principal defendido por la Nueva Econom&iacute;a Institucional y la escuela de elecci&oacute;n p&uacute;blica, que supon&iacute;a mayor gesti&oacute;n y responsabilidad por el rendimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la introducci&oacute;n, Christensen y Laegreid enuncian las preguntas espec&iacute;ficas de investigaci&oacute;n que ser&aacute;n objeto de estudio en los diez cap&iacute;tulos siguientes que conforman su obra: &iquest;Cu&aacute;les son algunas de las principales caracter&iacute;sticas de las reformas de la "postNGP" en los pa&iacute;ses analizados? &iquest;Cu&aacute;les son las principales ideas o planteamientos te&oacute;ricos impl&iacute;citos de las reformas y c&oacute;mo se han llevado a la pr&aacute;ctica? &iquest;Hasta qu&eacute; grado y por cu&aacute;les v&iacute;as se han desplegado las reformas y cu&aacute;l es el significado de los elementos culturales? El libro pretende aclarar la discusi&oacute;n en torno a la relaci&oacute;n din&aacute;mica entre las reformas de la NGP adoptadas hasta finales de los a&ntilde;os noventa en esas naciones y las de "segunda generaci&oacute;n" (postNGP) que han sido implementadas en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. En ese sentido, los diversos autores ofrecen sus argumentos en torno a si las reformas postNGP pueden ser consideradas como una reacci&oacute;n a los efectos negativos de las implementadas en una primera etapa, o bien el nuevo tipo de reformas, pese a ser m&aacute;s complejo y din&aacute;mico, est&aacute; mejor articulado. Enmarcados en la ya mencionada "perspectiva de transformaci&oacute;n", los autores intentan probar si los procesos de reforma nacional y las dos generaciones de reforma han seguido &#45;tanto en el corto como en el largo plazo&#45; un patr&oacute;n similar en cuanto a la orientaci&oacute;n, alcance e implementaci&oacute;n de las propias reformas o, al contrario, si &eacute;stas se caracterizan por su variedad y divergencia como resultado de las diferencias en el contexto pol&iacute;tico, cultural y administrativo de cada una de las naciones estudiadas (p. 3).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo segundo, uno de los m&aacute;s importantes del texto, escrito por Tom Christensen, Amund Lie y Per L&oelig;greid, tiene como finalidad identificar las similitudes y diferencias de los efectos de las reformas de la NGP en Nueva Zelanda, Australia y Noruega, particularmente el control pol&iacute;tico y la autonom&iacute;a administrativa de esos pa&iacute;ses. Luego de precisar conceptualmente que la especializaci&oacute;n, la coordinaci&oacute;n, la cultura, los mitos y los s&iacute;mbolos son elementos importantes para entender el desempe&ntilde;o de las organizaciones p&uacute;blicas y su relaci&oacute;n con el entorno, los autores estudian los rasgos y consecuencias de las reformas desplegadas en los sectores p&uacute;blicos de esos pa&iacute;ses durante las d&eacute;cadas de 1980 y 1990. As&iacute;, mientras que Nueva Zelanda sigui&oacute; un enfoque m&aacute;s radical (caracterizado por el llamado "contractualismo" como base de la actuaci&oacute;n fragmentada del gobierno) y Australia uno m&aacute;s pragm&aacute;tico (que consisti&oacute; en el desmantelamiento de departamentos monol&iacute;ticos y la introducci&oacute;n de organizaciones de terceros actores en la provisi&oacute;n de servicios p&uacute;blicos), Noruega asumi&oacute; una postura reacia a aceptar las premisas originales de la NGP, dada su trayectoria hist&oacute;rica de control pol&iacute;tico de las agencias por parte del gabinete y los ministerios (p. 23).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Actualmente, sostienen los autores, las reformas han cambiado de direcci&oacute;n y plantean tres escenarios hipot&eacute;ticos de direcci&oacute;n. El primero tendr&iacute;a que ver con la idea de un proceso continuo y lineal orientado hacia el mercado, la gesti&oacute;n y la eficiencia, lo que supondr&iacute;a que las reformas de la NGP seguir&iacute;an desempe&ntilde;ando un papel prominente en el futuro. En el segundo, despu&eacute;s de esa primera fase de reformas de la NGP, vendr&iacute;a una reacci&oacute;n por sus pr&aacute;cticas y efectos negativos, de modo que se pudiera volver a los rasgos del <i>viejo</i> sistema; sin embargo, los autores reconocen la dificultad de que ciertas medidas de privatizaci&oacute;n parcial o completa puedan revocarse. Y el tercer escenario ser&iacute;a aqu&eacute;l donde la NGP ha hecho del sector p&uacute;blico algo m&aacute;s complejo de administrar y esa tendencia continuar&aacute; en el nuevo milenio, por lo cual m&aacute;s que pensar en un proceso lineal y continuo, debe adoptarse la perspectiva de la <i>coevoluci&oacute;n</i> de las ideas de reforma y de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica administrativas. En este &uacute;ltimo escenario &#45;se&ntilde;alan Christensen, Lie y Laegreid&#45; "las soluciones organizacionales h&iacute;bridas prevalecer&aacute;n en el sector p&uacute;blico, su contenido diverso, que var&iacute;a conforme al contexto nacional y las normas y valores tradicionales, combinar&aacute; tanto soluciones de la NGP como reacciones a ciertos elementos de la NGP" (pp. 24 y 25).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de ese planteamiento, los autores sostienen que en el &uacute;ltimo lustro Noruega podr&iacute;a situarse en el primer escenario pues, si bien en una primera fase (en los ochenta y noventa) hab&iacute;a sido renuente, ahora se ha convertido en un promotor m&aacute;s entusiasta de la implementaci&oacute;n de reformas de NGP: lentamente se ha transitado desde un Estado integrado hacia uno m&aacute;s fragmentado, sin llegar todav&iacute;a al nivel que se lleg&oacute; en pa&iacute;ses pioneros angloamericanos. La llegada en 2001 al gobierno de una minor&iacute;a centro&#45;conservadora (encabezada por el Partido Conservador) implic&oacute; mayor compromiso con una agenda m&aacute;s radical de reformas de NGP, entre las que destac&oacute; la creaci&oacute;n de agencias regulatorias y el otorgamiento de mayor autonom&iacute;a a las agencias p&uacute;blicas. &Eacute;stas habr&iacute;an ganado poder en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero no necesariamente habr&iacute;an sido responsables (en el sentido de rendici&oacute;n de cuentas, <i>accountability</i>).</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El viraje producido en Noruega, que ha entrado en conflicto con la tradici&oacute;n cultural caracterizada por el alto grado de confianza en el nivel central de gobierno de ese pa&iacute;s, contrasta con los &uacute;ltimos cambios observados en Nueva Zelanda y Australia. En estos pa&iacute;ses se han producido reacciones a los valores y normas impl&iacute;citas (y expl&iacute;citas) de las reformas de primera generaci&oacute;n: ante los efectos negativos de la enorme devoluci&oacute;n estructural y fragmentaci&oacute;n del trabajo gubernamental, en ambos casos las reformas de segunda generaci&oacute;n han buscado fortalecer la "totalidad del gobierno" <i>(whole of government)</i> mediante el reestablecimiento de &oacute;rganos p&uacute;blicos centrales con mayor control y capacidad de coordinaci&oacute;n del trabajo de las agencias. Esta orientaci&oacute;n estar&iacute;a en el marco de lo que los propios autores consideran como segundo escenario del proceso de reformas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, en Nueva Zelanda y Australia tambi&eacute;n se ha podido observar que el servicio p&uacute;blico se ha vuelto m&aacute;s complejo y que, por lo tanto, no pueden descuidarse la gesti&oacute;n de valores y los aspectos culturales impl&iacute;citos. Junto a los cambios estructurales, estas dos naciones han impulsado cambios culturales para tratar de producir mejores desempe&ntilde;os en la organizaci&oacute;n: se ha cre&iacute;do que la gesti&oacute;n basada en valores puede reemplazar a la gesti&oacute;n basada en reglas (p. 35). Se trata, en suma, de una <i>coevoluci&oacute;n</i> de ideas de reforma y teor&iacute;a y de pr&aacute;ctica administrativa que, seg&uacute;n los autores, es consecuente con el tercer escenario en la direcci&oacute;n que han tomado las reformas del sector p&uacute;blico. En el fondo, Christensen, Lie y Laegreid cuestionan que Noruega, m&aacute;s por imitaci&oacute;n que por convicci&oacute;n propia, est&eacute; siguiendo tendencias globales de reforma que ya han demostrado tener efectos negativos (como ha ocurrido en Nueva Zelanda y Australia).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la gesti&oacute;n del rendimiento <i>(performance management)</i> se ha visto como una de las caracter&iacute;sticas centrales de la NGP, cuando en realidad es un asunto que viene de muy atr&aacute;s y se encuentra m&aacute;s all&aacute; de los postulados de ese movimiento. Su evoluci&oacute;n debe verse en relaci&oacute;n con el propio dise&ntilde;o de los sistemas administrativos y el contexto pol&iacute;tico e institucional de cada pa&iacute;s. Esta es la idea que recorre las p&aacute;ginas del tercer cap&iacute;tulo, donde John Halligan ofrece un repaso puntual de tres etapas de desarrollo que en materia de gesti&oacute;n del rendimiento han tenido lugar en Nueva Zelanda y Australia. En sinton&iacute;a con la hip&oacute;tesis central del libro, Halligan concluye que, pese a patrones, marcos conceptuales y estilos diferentes de implementaci&oacute;n, en ambos casos se ha llegado a un punto donde se reconoce la necesidad de un gobierno m&aacute;s integrado. La b&uacute;squeda de esa coherencia supondr&iacute;a, obviamente, mayores desaf&iacute;os en la construcci&oacute;n de esquemas m&aacute;s sofisticados de gesti&oacute;n del rendimiento.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La orientaci&oacute;n hacia la "totalidad del gobierno", que en t&eacute;rminos generales significa la colaboraci&oacute;n horizontal e interorganizacional para la atenci&oacute;n de problemas que transversalmente cruzan diversas &aacute;reas de pol&iacute;tica <i>(wicked issues),</i> ha incentivado la discusi&oacute;n sobre diversas f&oacute;rmulas de interacci&oacute;n o trabajo de colaboraci&oacute;n entre actores p&uacute;blicos, privados y del llamado tercer sector. Una de ellas es la de las asociaciones p&uacute;blico&#45;privadas <i>(public&#45;private partnerships,</i> ppp), tema que Carsten Greve y Graeme Hodge tratan en el cap&iacute;tulo noveno del libro. La comparaci&oacute;n entre casos implementados en Australia (espec&iacute;ficamente en el estado de Victoria) y Dinamarca les permite advertir que estas f&oacute;rmulas no siempre siguen una ruta similar, en gran medida explicable por la tradici&oacute;n cultural, el contexto institucional y la situaci&oacute;n econ&oacute;mica donde tienen lugar: as&iacute;, mientras que en Victoria las asociaciones &#45;en &aacute;reas de infraestructura y administraci&oacute;n de c&aacute;rceles, principalmente&#45; hab&iacute;an seguido una l&oacute;gica de mercado m&aacute;s parecida a la primera generaci&oacute;n de reformas de la NGP, en el pa&iacute;s escandinavo el sector p&uacute;blico emprendi&oacute; con lentitud y renuencia este esquema de colaboraci&oacute;n. Frente a quienes argumentan que los ppp han venido a representar un quiebre en la agenda de reformas de la NGP, Greve y Hodge concluyen que en la pr&aacute;ctica estas f&oacute;rmulas simplemente son una extensi&oacute;n de la misma, con un efecto adicional: para supervisar el trabajo del involucramiento del sector privado en la prestaci&oacute;n de servicios, el Estado ha tenido que ampliar su esquema de responsabilidades para reafirmar su capacidad de control y supervisi&oacute;n (pp. 199 y 200).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Christensen y Laegreid, con el prop&oacute;sito de reunir mayores elementos para reforzar una de sus ideas principales &#45;la relativa a que la etapa actual de las reformas del sector p&uacute;blico se caracteriza por una reafirmaci&oacute;n de las capacidades de coordinaci&oacute;n y control del gobierno central, con el fin de superar los efectos negativos de la fragmentaci&oacute;n que produjo la primera generaci&oacute;n de reformas&#45; recoge en el resto de los cap&iacute;tulos una diversidad de casos que van desde las reformas regulatorias en el sector de las telecomunicaciones en pa&iacute;ses de la regi&oacute;n Asia&#45;Pac&iacute;fico (cap&iacute;tulo 5), la pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n en Nueva Zelanda y Noruega (cap&iacute;tulo 6), los patrones de reforma de bancos centrales (cap&iacute;tulo 7), los esfuerzos de mayor transparencia, eficiencia y calidad en el sector de la salud en Suecia (cap&iacute;tulo 8), la externalizaci&oacute;n <i>(outsourcing)</i> de servicios sociales en Nueva Zelanda y Suecia (cap&iacute;tulo 10), hasta la confecci&oacute;n de una tipolog&iacute;a de organizaciones del sector p&uacute;blico central en Australia, Noruega, Nueva Zelanda y Suecia, basada en las dimensiones vertical y horizontal de estructuraci&oacute;n del Estado (cap&iacute;tulo 4).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, vale la pena detenerse en el cap&iacute;tulo de Robert Gregory, quien formula una cr&iacute;tica en contra de quienes, desde el gobierno o la academia, han sido asiduos defensores de la nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica: &eacute;l sostiene que se ha hecho una lectura equ&iacute;voca y superficial de Max Weber, en particular de sus postulados sobre la burocracia como "tipo ideal" y el v&iacute;nculo entre racionalidad instrumental <i>(zweckrationalitat)</i> y la racionalidad sustantiva <i>(wertrationalit&aacute;t);</i> de aqu&iacute; el t&iacute;tulo del art&iacute;culo: "New Public Management and the Ghost of Max Weber: Exorcized or Still Haunting?"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Gregory, los defensores de la NGP han cuestionado el <i>modelo</i> burocr&aacute;tico tradicional argumentando que los principios weberianos de la inflexibilidad y la orientaci&oacute;n con base en reglas terminaron por desencadenar las reformas de la gesti&oacute;n p&uacute;blica en las democracias occidentales durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del sigo xx. En efecto, creo que muchos de esos defensores (y seguramente otros tantos detractores) han olvidado que Weber nunca propuso un <i>modelo</i> para que los gobiernos lo adoptasen sin reparos, sino una definici&oacute;n t&iacute;pico&#45;ideal de burocracia y la concibi&oacute; como el elemento central de la dominaci&oacute;n legal&#45;racional del Estado moderno. Por ello, Gregory acertadamente (pero sin decir algo nuevo) se&ntilde;ala que hoy nos encontramos en un momento en el que no s&oacute;lo ha habido un esfuerzo por enfatizar la importancia de los componentes del tipo ideal de la burocracia de Weber, sino que los propios gobiernos occidentales han permanecido edificados sobre los principios de la llamada autoridad legal&#45;racional (pp. 221 y 222).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se atiende a la esencia de lo que Weber defini&oacute; como "racionalizaci&oacute;n", es decir, el proceso inexorable, irreversible, por medio del cual los procedimientos y las reglas expl&iacute;citas, abstractas e intelectualmente calculables sustituyen a la tradici&oacute;n y al sentimiento en todas las esferas de la actividad humana y que, por lo tanto, supone un desplazamiento de la religi&oacute;n por la ciencia especializada como fuente principal de autoridad intelectual, "c&aacute;lculo con arreglo a fines" como se suele denominar a ese proceso, entonces en el &aacute;rea del desarrollo del gobierno la NGP no es m&aacute;s que la &uacute;ltima y m&aacute;s significativa manifestaci&oacute;n de ese proceso de racionalizaci&oacute;n: es la b&uacute;squeda por un mejor c&aacute;lculo y precisi&oacute;n en la gesti&oacute;n de los asuntos humanos (p. 222).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gregory, por lo tanto, dice que es infundado cuestionar el tipo&#45;ideal weberiano de burocracia como <i>modelo</i> de forma organizacional que ha dominado a la sociedad industrial moderna, y que en todo caso la necesaria interrelaci&oacute;n entre prop&oacute;sitos y medios del gobierno debe llevar a lo que &eacute;l interpreta como movimiento pendular de la racionalidad instrumental y la racionalidad sustantiva: la b&uacute;squeda de un balance entre medios y fines, entre administraci&oacute;n y pol&iacute;tica, entre ciencia y pol&iacute;tica, y entre lo deseable y lo factible de la hechura de pol&iacute;ticas y su gesti&oacute;n/ administraci&oacute;n (p. 227).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde mi punto de vista, la aportaci&oacute;n de Gregory despeja la duda que los propios editores del libro plantearon en la introducci&oacute;n, en torno a si la NGP ha finalizado o muerto: la NGP no va de salida, aunque s&iacute; ha producido ciertos efectos que deben ser corregidos. Adem&aacute;s de los ya mencionados problemas de colaboraci&oacute;n y coordinaci&oacute;n intergubernamental e interorganizacional en la b&uacute;squeda de prop&oacute;sitos p&uacute;blicos colectivos (resultado de su apuesta por la dicotom&iacute;a pol&iacute;tica/administraci&oacute;n y la gran fragmentaci&oacute;n organizativa de la actividad del gobierno), Gregory insiste en que la NGP, al haberse concentrado exclusivamente en los asuntos de eficiencia organizacional y la rendici&oacute;n de cuentas de la gesti&oacute;n, termin&oacute; por descuidar la necesidad de maximizar otros valores pol&iacute;ticos y administrativos, como la equidad, la justicia y la participaci&oacute;n p&uacute;blica:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La rendici&oacute;n de cuentas de la gesti&oacute;n <i>(managerial accountability)</i> en el gobierno es ciertamente un valor importante, pero no puede significar el &uacute;nico valor; un gobierno sensato requiere que este valor pueda ser alcanzado en balance con otros requerimientos que son igualmente importantes... &#91;De ah&iacute;&#93; la perspectiva de reconectar la gesti&oacute;n p&uacute;blica con la pol&iacute;tica (p. 241).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tiene raz&oacute;n Gregory: es necesario una mayor conexi&oacute;n entre disciplinas para atender el asunto relativo a los valores que la nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica no ha enfatizado. La justicia y la equidad, por ejemplo, son temas que la NGP no ha abordado suficientemente.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Estos desaf&iacute;os (y muchos otros, cuyo tratamiento trasciende la esfera gubernamental) no le competer&iacute;a resolverlos a un solo actor, ni tampoco desde el enfoque de una sola disciplina de estudio. En el momento actual, caracterizado por la globalizaci&oacute;n, el desarrollo tecnol&oacute;gico y la emergencia de problemas sociales complejos, el actor gobierno es un agente m&aacute;s en el proceso de direcci&oacute;n de la sociedad <i>(gobernanza,</i> como ha sido denominado)<sup><a href="#nota">2</a></sup> con un papel significativo y hasta decisivo en determinadas materias, pero que ha dejado de ser el actor directivo &uacute;nico, el que trasciende o domina la din&aacute;mica de la sociedad en todos los asuntos de su inter&eacute;s.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese sentido, el libro de Christensen y Laegreid ayuda a comprender (desde la "perspectiva de transformaci&oacute;n", como marco de referencia de an&aacute;lisis) ciertas variables o factores que determinan el contenido y la direcci&oacute;n de las reformas de la NGP que han tenido lugar en la regi&oacute;n escandinava y en pa&iacute;ses de Asia&#45;Pac&iacute;fico. Ah&iacute; radica su principal valor. Sin embargo, en su af&aacute;n por reunir evidencias emp&iacute;ricas que apuntalen la idea de que se est&aacute; produciendo una reafirmaci&oacute;n de instancias u &oacute;rganos de control y coordinaci&oacute;n central para contrarrestar los efectos producidos en la primera generaci&oacute;n de reformas, desatienden la reflexi&oacute;n te&oacute;rica del v&iacute;nculo o distinci&oacute;n que debe hacerse entre nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica y el concepto amplio de gobernanza. Esta recomendaci&oacute;n contribuir&iacute;a a superar el aparente rechazo a la NGP que permea en varios tramos del libro, pero que Gregory aclara parcialmente en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>NOTAS</b></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Para profundizar en el tema, v&eacute;ase D. Arellano y E. Cabrero, (2005): "La Nueva Gesti&oacute;n P&uacute;blica y su teor&iacute;a de la organizaci&oacute;n: &iquest;Son argumentos antiliberales? Justicia y equidad en el debate organizacional p&uacute;blico", en <i>Gesti&oacute;n y Pol&iacute;tica P&uacute;blica,</i> M&eacute;xico, CIDE, vol. XIV (3), pp. 599&#45;618.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3957015&pid=S1405-1079200900010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> V&eacute;ase Luis F. Aguilar (2006), <i>Gobernanza y Gesti&oacute;n P&uacute;blica,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3957017&pid=S1405-1079200900010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arellano]]></surname>
<given-names><![CDATA[D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cabrero]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Nueva Gestión Pública y su teoría de la organización: ¿Son argumentos antiliberales? Justicia y equidad en el debate organizacional público]]></article-title>
<source><![CDATA[Gestión y Política Pública]]></source>
<year>2005</year>
<volume>XIV</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>599-618</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CIDE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aguilar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Gobernanza y Gestión Pública]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
