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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este orden de problemas, Carlos Encinas Ferrer pone su lente en determinados sectores sociales y en particular en la segmentaci&oacute;n racial, para medir <i>la distribuci&oacute;n del ingreso en los Estados Unidos de Am&eacute;rica,</i> cuando considera: "La aplicaci&oacute;n, a partir de 1980, de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica neoliberal, al mismo tiempo que desmantelaba gran parte del Estado de bienestar a trav&eacute;s de una serie de planes de ajuste y recortes presupuestarios en &aacute;reas como salud y seguridad social, redujo en forma importante los impuestos a los altos ingresos. Se daba como un hecho incuestionable 'la teor&iacute;a econ&oacute;mica del derrame o del goteo de la riqueza de arriba abajo' <i>(trickle down effect),</i> seg&uacute;n la cual el crecimiento econ&oacute;mico generar&iacute;a autom&aacute;ticamente mayor empleo, mayor ingreso y, por lo tanto, mayor consumo &#91;...&#93; Una r&aacute;pida revisi&oacute;n de las estad&iacute;sticas de los Estados Unidos de Am&eacute;rica nos muestra que durante los &uacute;ltimos 35 a&ntilde;os ha habido un reducido crecimiento de los ingresos anuales reales del 40% de las familias norteamericanas pertenecientes a los dos primeros quintiles de poblaci&oacute;n. En cambio, los grupos de mayor ingreso, en especial el de las familias blancas, cada vez han concentrado m&aacute;s riqueza en sus manos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor eval&uacute;a que "ha mostrado la existencia de un punto de quiebre <i>(break point)</i> en el a&ntilde;o 1981 en las series de la evoluci&oacute;n del ingreso medio por familia y de la concentraci&oacute;n del ingreso en manos del 5% y 20% m&aacute;s rico de los EEUU. Este punto de quiebre coincide con la implantaci&oacute;n de las medidas neoliberales de reducci&oacute;n del Estado de bienestar y reducci&oacute;n de impuestos a los niveles altos de ingreso. Al separar el antes y el despu&eacute;s y ver sus tendencias queda claro que algo pas&oacute; en la econom&iacute;a que impidi&oacute; que la gran mayor&iacute;a de la sociedad norteamericana compartiera el crecimiento econ&oacute;mico. Lo anterior resulta m&aacute;s dram&aacute;tico si tomamos en cuenta que dicho punto de quiebre no aparece en la tendencia del crecimiento del PIB".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otro escenario pero tambi&eacute;n con las caracter&iacute;sticas que son inherentes a los problemas laborales y comunes a la gran mayor&iacute;a de nuestros pa&iacute;ses latinoamericanos, se estudia el caso de la informalidad en el trabajo. Dos autoras, Ver&oacute;nica Amarante y Alma Espino, lo tratan en <i>Informalidad y desprotecci&oacute;n social en Uruguay.</i> El estudio considera que "La informalidad, entendida en la concepci&oacute;n tradicional de la OIT, es un fen&oacute;meno relativamente estable en la esfera nacional, que no registra cambios significativos a lo largo de los ciclos econ&oacute;micos. Respecto de la desprotecci&oacute;n social, se detecta una tendencia al incremento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, aunque en 2005 se produce una reducci&oacute;n &#91;...&#93; Para los trabajadores independientes, las causas de la desprotecci&oacute;n parecen estar asociadas tanto a los bajos ingresos obtenidos como a la falta de adecuaci&oacute;n de los sistemas de afiliaci&oacute;n a la seguridad social a la realidad de estos trabajadores. En este caso no parece que pueda refrendarse la hip&oacute;tesis de una respuesta racional de los agentes econ&oacute;micos".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace apenas unos meses se present&oacute; en nuestro Instituto un valioso trabajo de dos de nuestros colegas, <i>Revoluci&oacute;n inform&aacute;tica, nuevo ciclo industrial e industria electr&oacute;nica en M&eacute;xico,</i> cuyos autores, Alejandro Dabat y Sergio Ord&oacute;&ntilde;ez, analizaron los impactos en el pa&iacute;s de esta innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Es ahora Sergio Ordo&ntilde;ez quien &#151;prosiguiendo con los m&aacute;s recientes avances de su investigaci&oacute;n&#151; nos ofrece nuevas reflexiones a la luz del avance de la crisis econ&oacute;mica. De este modo, en su art&iacute;culo <i>La crisis global actual y el sector electr&oacute;nico&#45;inform&aacute;tico,</i> subraya: "la crisis ha afectado poco a las actividades principales del SE&#45;I en M&eacute;xico, gracias a que antes tuvieron un considerable flujo de ingresos que las hace estar bien posicionadas para enfrentarla y erigirse en un elemento din&aacute;mico de la recuperaci&oacute;n del pa&iacute;s. Sin embargo, es muy probable que el buen posicionamiento y su potencial papel din&aacute;mico inhiban las reformas necesarias en la modalidad de crecimiento de ambas actividades que permitan al SE&#45;I nacional tener un verdadero poder de arrastre no s&oacute;lo sobre el elemento importado sino sobre el conjunto de la econom&iacute;a interna, adem&aacute;s de contribuir a la formaci&oacute;n de una infraestructura competitiva, consistente y din&aacute;mica para la integraci&oacute;n internacional y el desarrollo interno de procesos de conocimiento. Sin embargo, la salida de la crisis requiere superar la etapa de la 'autorregulaci&oacute;n privada' en la que se sustenta el neoliberalismo &#45;como modalidad de la globalizaci&oacute;n y del capitalismo del conocimiento&#45;, dominada por el capital financiero, para dar paso a una nueva etapa dominada por el capital productivo, que necesariamente se acompa&ntilde;ar&aacute; de intensas reformas pol&iacute;tico&#45;institucionales orientadas al fortalecimiento de la capacidad del Estado frente al mercado en el proceso de gobernancia econ&oacute;mica, as&iacute; como una nueva incidencia de organizaciones sociales emergentes".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &aacute;mbito del an&aacute;lisis de los problemas del crecimiento econ&oacute;mico en M&eacute;xico contin&uacute;a abierto el interrogante acerca del peso que sobre &eacute;ste ejerce la IED. Para ello, Olajide Oladipo y Belem V&aacute;squez buscan respuesta en <i>The Controversy about Foreign Direct Investment as a Source of Growth for the Mexican Economy,</i> donde consideran: "los factores clave que inciden en el crecimiento econ&oacute;mico de M&eacute;xico son la IED, la inversi&oacute;n interna, las exportaciones, el capital humano y, en menor medida, el porcentaje de consumo del gobierno, el balance fiscal con respecto al PIB y el grado de desarrollo del mercado financiero. Sin embargo, vale la pena mencionar que si bien el impacto de la IED en el crecimiento es positivo, &eacute;ste es todav&iacute;a menor que el de la inversi&oacute;n interna. La raz&oacute;n de esto es que la IED todav&iacute;a se concentra en algunas industrias de bajo valor agregado, como la industria maquiladora, o en industrias donde la integraci&oacute;n con proveedores locales es limitada &#91;...&#93; La implicaci&oacute;n de pol&iacute;tica p&uacute;blica que tiene la asociaci&oacute;n positiva entre exportaciones, IED y crecimiento del PIB revela que la reforma econ&oacute;mica y el cambio hacia el libre mercado ayudaron a la econom&iacute;a a relocalizar sus recursos en usos productivos. En otras palabras, para atraer m&aacute;s capital de IED, M&eacute;xico tiene que seguir desarrollando sus recursos de capital humano, invertir en infraestructura e introducir reformas que produzcan incentivos para los inversionistas buscadores de ganancias. Estos factores no solamente mejorar&aacute;n los beneficios de la IED, sino tambi&eacute;n incrementar&aacute;n el impacto de la inversi&oacute;n interna en el crecimiento econ&oacute;mico".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una tem&aacute;tica necesaria e incluyente para el desarrollo econ&oacute;mico es la sustentabilidad. Tres investigadores del Instituto de Ingenier&iacute;a y del Posgrado de la Facultad de Ingenier&iacute;a de la UNAM, en <i>Pol&iacute;tica mexicana e indicadores de sustentabilidad</i> hacen hincapi&eacute; en "la falta de una pol&iacute;tica energ&eacute;tica de desarrollo sustentable en el pa&iacute;s". Su an&aacute;lisis concluye con una afirmaci&oacute;n categ&oacute;rica: "En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la pol&iacute;tica energ&eacute;tica nacional se ha concentrado en criterios de apertura del mercado y debilitamiento de los organismos p&uacute;blicos, en la sobreexplotaci&oacute;n del recurso petrolero para exportaci&oacute;n sin las inversiones necesarias para ampliar las reservas, en una visi&oacute;n de seguridad energ&eacute;tica de Am&eacute;rica del Norte, la transici&oacute;n hacia el gas natural importado, y la utilizaci&oacute;n de Pemex y la CFE como instrumentos al servicio de las pol&iacute;ticas de estabilidad macroecon&oacute;mica. En este marco, se han debilitado los criterios de autarqu&iacute;a, robustez, transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia fuentes renovables, medio ambiente y satisfacci&oacute;n de necesidades b&aacute;sicas, criterios propuestos por las propias agencias internacionales de energ&iacute;a &#91;...&#93; Bajo la metodolog&iacute;a planteada, que es una adaptaci&oacute;n de la presentada por CEPAL <i>et al.</i> (2003), el sistema energ&eacute;tico mexicano resulta ser menos sustentable en el a&ntilde;o 2006 de lo que fuera en 1997".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No&eacute; Ar&oacute;n Fuentes y Adelaido Garc&iacute;a Andr&eacute;s conocen, y as&iacute; lo afirman, que "la b&uacute;squeda de sectores clave de la econom&iacute;a basada en relaciones de causalidad (encadenamientos) hacia adelante y hacia atr&aacute;s ha sido un t&oacute;pico al que se ha dedicado un amplio esfuerzo intelectual durante las seis &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Sin embargo, surge un problema cuando los sectores clave no se definen exclusivamente en t&eacute;rminos del peso econ&oacute;mico de los sectores o de la intensidad de las relaciones econ&oacute;micas directas, sino en funci&oacute;n del papel que juegan las interrelaciones productivas en el entramado econ&oacute;mico o relaciones econ&oacute;micas globales". En su estudio <i>Jerarquizaci&oacute;n sectorial de la econom&iacute;a mexicana: un enfoque de teor&iacute;a de grafos,</i> sostienen: "las relaciones entre diferentes producciones sectoriales son completamente interdependientes: la fuerza y estabilidad de una estructura no s&oacute;lo depende del peso de las relaciones entre los sectores sino de la posici&oacute;n relativa de los mismos. En este sentido, los grafos valuados y, en concreto, los de influencia relativa, permiten realizar este an&aacute;lisis. En el caso de la econom&iacute;a mexicana, haciendo uso del grafo de influencia (valuado) asociado al modelo de insumo&#45;producto, se puede identificar el grupo de sectores clave: electricidad, agua y gas, construcci&oacute;n, comercio, transportes, correo y servicios de almacenamiento, servicios financieros y de seguros, servicios profesionales, direcci&oacute;n de corporativos y servicios de apoyo a negocios".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alberto Morales S&aacute;nchez, en <i>Teor&iacute;a econ&oacute;mica evolutiva de la empresa,</i> considera que la TEE representa un avance conceptual y explicativo respecto de la teor&iacute;a de la empresa establecida por la teor&iacute;a neocl&aacute;sica. Entre las modalidades de progreso explicativo se&ntilde;ala: <i>"1)</i> la eliminaci&oacute;n de esquemas previos incorrectos, concretamente del principio de racionalidad plena y sus consecuencias anal&iacute;ticas, que afecta todos los niveles de desempe&ntilde;o empresarial; <i>2)</i> la incorporaci&oacute;n de nuevos esquemas, principalmente la importancia del conocimiento productivo". Agrega m&aacute;s adelante: "La TEE ha identificado al conocimiento como factor primordial de la producci&oacute;n, plantea que la empresa como agente agregado 'sabe' m&aacute;s que cualquier agente individual; es decir, el conocimiento empresarial presenta un marcado sesgo colectivo como caracter&iacute;stica principal. Al no sustentarse l&oacute;gicamente la idea de que la empresa es lo que son sus rutinas, y su derivaci&oacute;n referente a que las rutinas 'son' lo que las habilidades para el individuo, es cuestionable que el concepto de <i>rutina</i> represente un verdadero progreso conceptual o explicativo en la teor&iacute;a de la empresa &#91;...&#93; La 'caja negra' de la organizaci&oacute;n interna queda parcialmente abierta al no postular ning&uacute;n elemento significativo y consistente en cuanto a la constituci&oacute;n e interrelaci&oacute;n de los elementos internos".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este n&uacute;mero de la revista cierra su secci&oacute;n Art&iacute;culos con un an&aacute;lisis del espacio financiero en Argentina. El autor de este estudio, Mariano F&eacute;liz, evoca los antecedentes de la profunda crisis de la econom&iacute;a de aquella naci&oacute;n hacia mediados de 1998 y se  propone estudiar la <i>Crisis cambiaria en Argentina,</i> a partir de la determinaci&oacute;n del tipo de cambio real para visualizar este caso en la dimensi&oacute;n de la convertibilidad y su crisis. Es un trabajo minucioso que comienza reflexionando te&oacute;ricamente acerca de "las condiciones en que opera la competencia entre capitales &#91;para los cuales&#93; la escala de precios no se ajusta al interior de los pa&iacute;ses para alcanzar niveles de pleno empleo sino que los precios tienden a garantizar la igualaci&oacute;n de las tasas de ganancia entre sectores para los capitales reguladores. En consecuencia, los precios son tendencialmente r&iacute;gidos, determinados por los costos salariales y los niveles de productividad laboral, aunque los precios de mercado variar&aacute;n en torno a esos niveles tendenciales &#91;...&#93; El enfoque propuesto por Shaikh para la determinaci&oacute;n del tipo de cambio real basado en la l&oacute;gica de la competencia entre capitales permite dar cuenta de la din&aacute;mica de conjunto de la econom&iacute;a argentina en la d&eacute;cada de 1990. He ah&iacute; el germen de la crisis del mismo r&eacute;gimen de valorizaci&oacute;n en el desarrollo progresivo de la propia acumulaci&oacute;n y el movimiento de los costos unitarios reales relativos de producci&oacute;n. Retomando la cita de Marx que sirve de ep&iacute;grafe a este art&iacute;culo, la crisis de 2001&#45;2002 fue producto del &eacute;xito del capital en acumular, aumentar la productividad y, en consecuencia, bajar los costos unitarios, y no &#45;como suele se&ntilde;alarse&#45; producto de su fracaso &#91;...&#93; Luego de a&ntilde;os de apreciaci&oacute;n cambiaria poscrisis, la nueva crisis de acumulaci&oacute;n pone sobre el escenario la disyuntiva entre la competitividad del capital (rentabilidad) y el bienestar material de los trabajadores. Las ganancias de competitividad de corto plazo s&oacute;lo podr&aacute;n ser factibles si la desvalorizaci&oacute;n nominal se convierte de manera persistente en la desvalorizaci&oacute;n real del tipo de cambio, devaluando a su vez los salarios o, lo que es menos probable, si se mejora sostenidamente el desempe&ntilde;o de la productividad".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para concluir, se incluye un Comentario sobre las <i>Causas de la recesi&oacute;n en los Estados Unidos de Am&eacute;rica (2007&#45;2009),</i> de Gerardo Reyes Guzm&aacute;n. El autor apoya su trabajo en tres grandes bloques anal&iacute;ticos: <i>a)</i> los d&eacute;ficit gemelos de la econom&iacute;a de los EEUU, <i>b)</i> la crisis hipotecaria y <i>c)</i> el momento de las quiebras y los rescates. A manera de reflexi&oacute;n &uacute;ltima, considera: "El epicentro de la crisis surgi&oacute; en la banca de inversi&oacute;n, pero con ello se cimbr&oacute; el paradigma de <i>desregulaci&oacute;n financiera,</i> que se consolid&oacute; como modelo durante las d&eacute;cadas de 1980 y 1990. Se trata del fracaso de las expectativas racionales; del pensamiento econ&oacute;mico ortodoxo que aseguraba que los mercados financieros ten&iacute;an la capacidad de autorregularse fijando los precios de manera correcta y tendiendo al equilibrio".</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>La direcci&oacute;n de la Revista     <br>     M&eacute;xico, Ciudad Universitaria, agosto de 2009</i></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>In Memoriam</b></font></p> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/prode/v40n158/a1i1.jpg"></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Salvador Rodr&iacute;guez y Rodr&iacute;guez</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">(1941&#45;2009)</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>No hab&iacute;a mejor manera de iniciar el d&iacute;a en el Instituto de Investigaciones Econ&oacute;micas que encontrarse en el pasillo a Salvador Rodr&iacute;guez. Su infaltable sonrisa y su generoso abrazo a todos nos hac&iacute;an sentir como en casa. Su presencia nos reafirmaba el placer por el trabajo, y nos hizo pensar que la vida era para siempre. No fue as&iacute;.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Cortaron arteramente su vida cuando se encontraba, como siempre, en plena actividad, con la mirada puesta en el pr&oacute;ximo congreso de la Asociaci&oacute;n Mexicana de Ciencias para el Desarrollo Regional (Amecider) para el que estaba trabajando, y con la ilusi&oacute;n de su retorno a Par&iacute;s &#45;donde obtuvo su doctorado hace 28 a&ntilde;os&#45;para desarrollar un nuevo proyecto de investigaci&oacute;n durante su sab&aacute;tico, mismo que iniciar&iacute;a en diciembre de este a&ntilde;o.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Salvador entreg&oacute; su trabajo a la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico durante m&aacute;s de 35 a&ntilde;os, como investigador en nuestro Instituto y como profesor en la Facultad de Econom&iacute;a y en la Escuela Nacional de Trabajo Social. Especialista en estudios regionales, fue uno de los fundadores de Amecider en 1994, asociaci&oacute;n de la que fue presidente y vicepresidente en distintos periodos. Hasta el d&iacute;a de su muerte, fue miembro de su Comit&eacute; Ejecutivo.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Durante una d&eacute;cada tuvo la responsabilidad de dirigir y editar el principal &oacute;rgano de difusi&oacute;n del IIE, la revista</i> Problemas del desarrollo, <i>tarea que desempe&ntilde;&oacute; exitosamente.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Fiel a su car&aacute;cter, recorri&oacute; incansablemente varios pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica con el af&aacute;n de promover la revista hasta colocarla entre las principales publicaciones de an&aacute;lisis especializadas en su tema.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Salvador Rodr&iacute;guez deja atr&aacute;s s&oacute;lo amigos y seres queridos. Siempre a&ntilde;oraremos su entusiasmo, sus proyectos... y sus prisas.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Problemas del desarrollo. Revista latinoamericana de econom&iacute;a <i>est&aacute; de luto.</i></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Jorge Basave Kunhardt</i></font></p> 	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Director del Instituto de Investigaciones Econ&oacute;micas</font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Salvador Rodr&iacute;guez y Rodr&iacute;guez</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">(1941&#45;2009)</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Cuando la vida se apaga frente a aquello que la ciencia no ha podido explicar, nos despedimos con pesar de quien hasta ayer transit&oacute; con nosotros diferentes cotidianidades, como en el caso de un compa&ntilde;ero de trabajo. Cuando al dolor de la p&eacute;rdida se agrega la violencia de un asalto callejero, cuando gratuitamente se nos arrebata a un ser cuya personalidad exhalaba cortes&iacute;a, cordialidad y alegr&iacute;a de vivir, inmediatamente los enemigos de la serenidad, la indignaci&oacute;n y la exasperaci&oacute;n, se abren paso entre nosotros. Salvador Rodr&iacute;guez y Rodr&iacute;guez nos ha dejado, mejor dicho, nos lo han arrancado. Y nosotros, sus compa&ntilde;eros, nos resistimos a aceptarlo.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Podr&iacute;a comenzar por exaltar sus m&uacute;ltiples actividades como investigador, entre ellas la de dirigir exitosamente la revista</i> Problemas del desarrollo <i>durante casi una d&eacute;cada. Su trabajo deja testimonio de su importante presencia en nuestro principal &oacute;rgano de difusi&oacute;n. Cabr&iacute;a tambi&eacute;n decir que entre sus numerosas investigaciones sobre problemas regionales se dio el tiempo para impulsar y consolidar asociaciones cient&iacute;ficas con cuyas metas se comprometi&oacute; profundamente. Pero tambi&eacute;n podr&iacute;a recordar que hace apenas unos d&iacute;as estuvo aqu&iacute;, en la oficina de la revista, revisando un antiguo n&uacute;mero de la publicaci&oacute;n, y que su visita nos permiti&oacute; conversar sobre su proyecto acad&eacute;mico de sab&aacute;tico que comenzar&iacute;a en diciembre pr&oacute;ximo. No tengo duda de que todas estas vivencias se entretejen con el</i> carpe diem <i>que emanaba de su personalidad. Hablar de la obra de un maestro sin recordar su compromiso institucional, el que gui&oacute; el desarrollo de la vida acad&eacute;mica de Salvador Rodr&iacute;guez, ser&iacute;a dejar un testimonio trunco.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Durante las m&aacute;s de tres d&eacute;cadas compartidas como colegas de nuestra instituci&oacute;n, nunca pude comprender hasta hoy el porqu&eacute; Salvador corr&iacute;a para llegar siempre a tiempo a saludar y abrazar afectuosamente a sus compa&ntilde;eros de trabajo. A&uacute;n ahora no entiendo c&oacute;mo lograba estar siempre en los momentos y eventos m&aacute;s importantes de nuestra instituci&oacute;n ni c&oacute;mo se las arreglaba para interceder como</i> desfacedor de entuertos. <i>Salvador ha sido parte activa del Instituto de Investigaciones Econ&oacute;micas, y como tal reclamamos su memoria.</i></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Esther Iglesias Lesaga</i> </font></p> 	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Directora de la Revista</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nota</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Las nuevas lecturas sobre los alcances de la crisis econ&oacute;mica actual sacuden tambi&eacute;n hoy a una diversidad de tem&aacute;ticas que llegan hasta nuestra revista. Muy pocos de los trabajos que aqu&iacute; aparecen se desvinculan directa o indirectamente de esta problem&aacute;tica. No obstante y en muchos casos, algunas reflexiones aparecen a&uacute;n de manera menos concluyente que para otros problemas &#151;aparentemente menos coyunturales&#151;, ya que vienen siendo revisitados desde hace varios a&ntilde;os y a partir de &aacute;ngulos muy diversos.</i></font></p>     ]]></body>
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