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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Otro siglo perdido: Políticas de desarrollo en América Latina]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a de libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Otro siglo perdido. Pol&iacute;ticas de desarrollo en Am&eacute;rica Latina*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Gustavo Guti&eacute;rrez de Hoyos**</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>* V&iacute;ctor Urquidi, <i>Otro siglo perdido. Pol&iacute;ticas de desarrollo en Am&eacute;rica Latina(1930&#45;2005),</i> M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico/ Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2005.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Profesor de Posgrado, Maestr&iacute;a en Gesti&oacute;n Administrativa y Maestr&iacute;a en Docencia, Universidad Justo Sierra, M&eacute;xico</i> &#91;<a href="mailto:gusten_gutz@yahoo.com.mx">gusten_gutz@yahoo.com.mx</a>&#93;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra es de uno de los grandes estudiosos de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas del desarrollo en Am&eacute;rica Latina, quien durante m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, desde el horizonte de M&eacute;xico, estuvo preocupado por el destino de la regi&oacute;n, comprometiendo su vida productiva entera a esa causa. Es una obra p&oacute;stuma indispensable para todo aquel que quiera tener una visi&oacute;n cr&iacute;tica y de conjunto, de las din&aacute;micas en las que con toda su heterogeneidad, estuvieron inmersas las naciones y territorios isle&ntilde;os de Am&eacute;rica Latina en el siglo XX, caracterizado en la regi&oacute;n por la b&uacute;squeda de un desarrollo industrial que nunca logr&oacute; acercarse siquiera al del conjunto del primer mundo y que si bien tuvo un apogeo en la d&eacute;cada de 1950, no se pudo mantener sustentablemente en el largo plazo. Representa el cierre de un ciclo que va de la crisis mundial de 1929 a la crisis global de 2009, ambas provenientes de Am&eacute;rica del Norte, impactando directamente en la regi&oacute;n latinoamericana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como el mismo autor lo dijo en su momento, no se trata de un libro especializado para economistas, aunque tampoco es un recuento de la historia econ&oacute;mica de la regi&oacute;n; es un virtuoso an&aacute;lisis diagn&oacute;stico retrospectivo de los intentos de pol&iacute;ticas que pretendieron sacar del subdesarrollo econ&oacute;mico a Am&eacute;rica Latina durante el siglo XX, a la luz del cambiante contexto de las naciones del primer mundo, en la encrucijada de dos guerras mundiales que indirectamente contribuyeron al estancamiento que presenta Am&eacute;rica Latina desde el periodo de la Guerra Fr&iacute;a. Es un an&aacute;lisis que a partir de las pol&iacute;ticas de desarrollo, representa un documento que plasma, amena y cr&iacute;ticamente, una visi&oacute;n de la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica de los diversos pa&iacute;ses, pretendiendo se comprendan los aciertos y desaciertos que se vivieron durante el siglo que dejamos atr&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor refiri&oacute; que la obra responde a la oportunidad de que existiera una versi&oacute;n moderna de Am&eacute;rica Latina desde la perspectiva de la econom&iacute;a del desarrollo, porque, como sabemos, en la d&eacute;cada de 1970 hubo una escuela de pensamiento latinoamericanista que estudi&oacute; el desarrollo de la regi&oacute;n, pero desde un enfoque marxista en contraposici&oacute;n a las teor&iacute;as cl&aacute;sicas del desarrollo, que se agot&oacute; a principios de la d&eacute;cada de 1980, sin que hubiera a fines del siglo XX, una versi&oacute;n contempor&aacute;nea del desarrollo. A su vez, el investigador aduce que fuera de la regi&oacute;n los estudiosos del primer mundo interesados en ella, terminaron el siglo haciendo investigaciones de periodos concretos enfocando distintos aspectos de las econom&iacute;as de la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos una versi&oacute;n nueva, completa del siglo XX, de estudios que constantemente se citan, realizados en la regi&oacute;n por organismos internacionales y regionales como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT), la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL), el Programa Regional de Empleo para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (PREALC). El t&iacute;tulo "pesimista" tiene un sustento en los 13 cap&iacute;tulos con casi cinco docenas de apartados y m&aacute;s de 30 cuartillas de bibliograf&iacute;a, as&iacute; como cuadros fundamentales para comparar las econom&iacute;as durante el siglo. Representa el fin de una trayectoria de economistas e investigadores que en su momento estudiaron la regi&oacute;n, como el consultor cubano Carlos D&iacute;az&#45;Alejandro; el estadounidense William P. Glade, experto en econom&iacute;a latinoamericana con estudios sobre M&eacute;xico; el alem&aacute;n Albert O. Hirschman, quien establece la hip&oacute;tesis que maneja Urquidi en el texto, explicaci&oacute;n que hace entendible el estancamiento de la regi&oacute;n: la econom&iacute;a del desarrollo tiene que enfrentar un crecimiento desbalanceado que solamente se mitigar&aacute; con base en la toma de decisiones de pol&iacute;ticas para desarrollar tecnolog&iacute;a propia. El argentino Ra&uacute;l Prebisch, titular del Banco Central argentino y secretario ejecutivo de la CEPAL, desde que surgi&oacute; y con quien colabor&oacute; Urquidi en el organismo en el &aacute;rea de investigaci&oacute;n. Experto que diera conferencias en M&eacute;xico, cofundador de la tesis Prebisch&#45;Singer en torno a las econom&iacute;as primarias y su necesidad de sustituir importaciones. El brasile&ntilde;o Celso Furtado, quien tambi&eacute;n trabaj&oacute; para la CEPAL junto con Prebisch, lo que les hizo ganarse el t&iacute;tulo ya no de economistas estructuralistas, sino desarrollistas como interlocutores de los marxistas te&oacute;ricos de la dependencia, dado que la CEPAL es una agencia de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU). Furtado, todav&iacute;a antes de su muerte en 2004, colabor&oacute; con el presidente Lula da Silva. Fernando Henrique Cardoso, presidente en dos ocasiones de Brasil por la v&iacute;a de la reforma para la reelecci&oacute;n directa, autor junto a Enzo Faletto del texto <i>Dependencia y desarrollo en Am&eacute;rica Latina,</i> fundador del Partido de la Social Democracia Brasile&ntilde;a y miembro del Global Elders, en donde Nelson Mandela convoca a l&iacute;deres globales, entre otros intelectuales que, junto al de este libro, son una generaci&oacute;n de ideas que est&aacute; cerrando un periodo en la historia latinoamericana que se enfrent&oacute; al reto del desarrollo en el contexto de tres guerras mundiales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta versi&oacute;n de un siglo perdido para Am&eacute;rica Latina, inicia con una introducci&oacute;n que se centra en el desarrollo de la segunda parte del siglo XX, en el contexto de la posguerra e inicio de la Guerra Fr&iacute;a, como la parte central del documento, donde se plantea que fueron a&ntilde;os en los que los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n tuvieron un resurgimiento con el auge de la d&eacute;cada de 1950 y el desarrollo maquilador exportador, pero que fue ef&iacute;mero para impulsar a las seis naciones m&aacute;s competitivas en el largo plazo, en el contexto de pol&iacute;ticas proteccionistas que resultaron perjudiciales, en parte por el profundo endeudamiento que alcanzaron las econom&iacute;as en pos de pol&iacute;ticas keynesianas excesivas de las que no se pudo salir avante, ante la aparici&oacute;n de crisis c&iacute;clicas con reajustes incompletos para enfrentarlas y, en parte, porque no se diversificaron las formas del desarrollo. El texto inicia en la crisis de la d&eacute;cada de 1930 y los efectos de la gran depresi&oacute;n que impact&oacute;, entre 1929 y 1930, las manufacturas de pa&iacute;ses como Alemania, Austria, Canad&aacute; y Estados Unidos, principalmente, y en menor medida a Italia, Jap&oacute;n y Reino Unido, a excepci&oacute;n de Francia y Suiza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de 1929 Am&eacute;rica Latina era rural 80%, con caracter&iacute;sticas poscoloniales, todav&iacute;a con gran riqueza natural por extraer, como la minera de Chile, la exportadora mundial de caf&eacute; del Brasil, que luego ser&iacute;a acerera y ahora es petrolera, y una econom&iacute;a minera y petrolera en M&eacute;xico que se ha aprovechado infortunadamente. Lo que determin&oacute; la vocaci&oacute;n exportadora de la regi&oacute;n desde la primera mitad del siglo XX, misma que no se plane&oacute; correctamente, dice Urquidi, durante la segunda mitad de ese siglo; pero la primera mitad define tempranamente un contexto regional financiero d&eacute;bil, con pobres pol&iacute;ticas monetarias por la falta en algunos pa&iacute;ses de bancos centrales, que tempranamente hubo en M&eacute;xico y despu&eacute;s en Argentina, prototipo de pa&iacute;s con caracter&iacute;sticas europeas y un aparente buen desarrollo. La regi&oacute;n tuvo que depender, no solamente durante la primera mitad del siglo XX, de la inversi&oacute;n extranjera directa para el desarrollo exportador, con periodos de retiro e inestabilidad. Entonces, los pa&iacute;ses clave en Am&eacute;rica Latina fueron Brasil, Argentina y M&eacute;xico, este &uacute;ltimo <i>hab&iacute;a</i> trascendido desde su revoluci&oacute;n con un enfoque social con movimientos mineros y obreros incipientes, como en Argentina, Chile y Uruguay.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En torno a esa imagen de una regi&oacute;n exportadora para el desarrollo en el siglo XX, Urquidi hace una importante cr&iacute;tica a estudiosos, analistas y organismos regionales e internacionales contempor&aacute;neos, en relaci&oacute;n con su explicaci&oacute;n del <i>exported&#45;led</i> o impulso exportador como la &uacute;nica raz&oacute;n causal de un posible desarrollo, dejando de lado lo importante: considerar en las nuevas explicaciones, la presencia de un mercado interno desde principios del siglo, que aunque embrionario conten&iacute;a peque&ntilde;as industrias y servicios de baja productividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la Segunda Guerra Mundial, aunque hubo un repunte manufacturero poco antes, se generaron fuertes desequilibrios en las exportaciones de materias primas de la regi&oacute;n hacia el primer mundo y de abasto de productos industrializados importados que no llegaban, de los que depend&iacute;a una incipiente industrializaci&oacute;n. Por ejemplo, Urquidi se&ntilde;ala que pa&iacute;ses con inter&eacute;s en el posicionamiento internacional desde la Primera Guerra Mundial, como Alemania, generaron importaciones que finalmente se redujeron, igual que los precios de las mismas. A su vez, pa&iacute;ses como M&eacute;xico, con petr&oacute;leo, intentaron venderlo en diferentes partes del mundo sin &eacute;xito. Ello explica por qu&eacute; se impulsaron pol&iacute;ticas keynesianas para promover el desarrollo exportador industrial con base en cuentas nacionales con importantes d&eacute;ficit. Pero pese a ello, no hubo prosperidad en la regi&oacute;n, dice Urquidi, como algunos lo han afirmado. A su vez, nos recuerda que durante la Segunda Guerra Mundial Am&eacute;rica Latina estuvo expuesta ante la intervenci&oacute;n b&eacute;lica por la entrada a la misma de M&eacute;xico y Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la posguerra se acent&uacute;o la vocaci&oacute;n exportadora de Argentina y de M&eacute;xico como naci&oacute;n petrolera aut&oacute;noma, que fue tomada en cuenta en las decisiones de la Organizaci&oacute;n las Naciones Unidas, mas r&aacute;pidamente despu&eacute;s de un corto periodo de paz; entre 1947 y 1948 hubo una nueva recesi&oacute;n en la que Estados Unidos no brind&oacute; apoyo a la regi&oacute;n, repitiendo el escenario de 1929. Se desarrollan planes de econom&iacute;a para el desarrollo y se implementan con pol&iacute;ticas econ&oacute;micas vagamente formuladas e instauradas, aspecto que se acent&uacute;a constantemente a lo largo del texto, explicando que en la regi&oacute;n falt&oacute; determinaci&oacute;n de los gobiernos, para tomar decisiones asertivas e impulsar un desarrollo alternativo. A decir de algunos autores que cita Urquidi, se emprendi&oacute; una industrializaci&oacute;n deliberada o improvisada, mientras que considera que fue inesperada y no hubo una visi&oacute;n de largo plazo, pese a que pa&iacute;ses como M&eacute;xico y Brasil tuvieron presencia importante en la industria sider&uacute;rgica, antes y despu&eacute;s, pero en general termin&oacute; el siglo con una industria con tecnolog&iacute;a obsoleta que implic&oacute; grandes inversiones y endeudamiento de largo plazo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de la d&eacute;cada de 1950, en el texto se analiza que se pas&oacute; de un modelo de industrializaci&oacute;n inducido por exportaciones, que se instaur&oacute; en la d&eacute;cada de 1930, a un tipo de desarrollo bajo el modelo conocido entre los economistas como el ISI, <i>Industrial substitution of importations</i> o Sustituci&oacute;n de Importaciones. Estrategia econ&oacute;mica que implic&oacute; mayores inversiones con incremento del d&eacute;ficit que s&oacute;lo algunas naciones manejaron racionalmente y que para otros como M&eacute;xico represent&oacute; un interminable periodo de pago por servicio de la deuda, transfiriendo la regi&oacute;n su riqueza a los acreedores a costa de su ahorro interno. Para esos momentos el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI) resultar&aacute; pol&eacute;micamente estrat&eacute;gico; se inicia un periodo de reajustes despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial y la peque&ntilde;a edad de "oro" de la industrializaci&oacute;n de la d&eacute;cada de 1950, volviendo a darse otro ajuste en la de 1990, pero igual que en los otros dos periodos, la regi&oacute;n estuvo carente de alianzas, internas y externas, deseables estrat&eacute;gicamente como para hacerse acompa&ntilde;ar en el desarrollo a la par del primer mundo y volverse competitiva en el concierto de las naciones desarrolladas. Esto, aunado a la falta de acci&oacute;n colectiva estrat&eacute;gica y una gran visi&oacute;n de largo plazo entre las principales naciones para tomar decisiones de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas con perspectivas en innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, en contraposici&oacute;n a cortas y peque&ntilde;as visiones de dependencia inducidas por el exterior por medio del endeudamiento iniciado desde la d&eacute;cada de 1930, ser&aacute; uno de los aspectos que Urquidi argumenta como fundamento hipot&eacute;tico del t&iacute;tulo del texto, sobre todo pensando en que si bien hubo crisis y luego periodos de reajustes y hasta oportunidades de gran desarrollo, no se aprovecharon como oportunidades que, por ejemplo, algunos pa&iacute;ses de As&iacute;a lograron capitalizar, como lo vemos ahora en el largo plazo.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para desarrollar su hip&oacute;tesis de que Am&eacute;rica Latina perdi&oacute; otro siglo, entendiendo que ya hab&iacute;amos perdido el XIX y los tres de colonialismo, a grandes rasgos, Urquidi organiza el cuerpo del texto, centrando el an&aacute;lisis en la segunda mitad del siglo XX, a trav&eacute;s de tres periodos que se desarrollan en el texto con periodos cortos de un quinquenio, una o dos d&eacute;cadas: 1950&#45;1973, 1973&#45;1990 y 1990&#45;2000. Es interesante que en el texto se aduzca que durante la primera mitad del siglo de fin de milenio, no se puede hablar de una econom&iacute;a latinoamericana que ten&iacute;a 20 rep&uacute;blicas cuando form&oacute; parte de la Uni&oacute;n Panamericana (creada por Estados Unidos a fines del siglo XIX) y pese a que estamos hablando despu&eacute;s de 34 unidades territoriales soberanas (incluidos los 14 territorios isle&ntilde;os que dan a la CEPALC la "C" desde 1984), adem&aacute;s de Puerto Rico, el argumento del t&iacute;tulo tambi&eacute;n se asocia a que a fines del siglo tampoco se puede identificar una zona econ&oacute;mico&#45;comercial coligada y relacionada para el desarrollo, que impide hacer estudios de econom&iacute;a del desarrollo generalizando, con base en datos de pa&iacute;ses que conforman una regi&oacute;n heterog&eacute;nea, que por m&aacute;s que intent&oacute; a lo largo del siglo establecer acuerdos intrarregionales para conformar una regi&oacute;n con pol&iacute;ticas comunes, como en el caso de la Asociaci&oacute;n de Libre Comercio de las Am&eacute;ricas (ALCA), iniciativa de Estados Unidos en 1986 que no trascendi&oacute; m&aacute;s all&aacute; de fines de la d&eacute;cada de 1990. En la regi&oacute;n no se han podido consolidar, como en otras regiones del mundo, una regi&oacute;n com&uacute;n, lanzando Urquidi la hip&oacute;tesis de que el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) o nafta <i>(North American Free Trade Agreement)</i>, no es un acuerdo de largo plazo y no representa un mercado com&uacute;n, siendo algo real en la materia el Mercado Com&uacute;n del Sur o Mercosur.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Urquidi posiciona a Am&eacute;rica Latina con un desarrollo econ&oacute;mico intermedio en comparaci&oacute;n con Norteam&eacute;rica, que la califica con un desarrollo de alcance global industrial, teniendo Asia un desarrollo econ&oacute;mico mayor y &Aacute;frica el menor, de forma que somos la pen&uacute;ltima regi&oacute;n, siendo que cuando comenz&oacute; el siglo XX, algunos de los seis principales pa&iacute;ses de la regi&oacute;n latinoamericana ten&iacute;an un desarrollo similar a algunos pa&iacute;ses de Europa y Eurasia. Lo anterior se sustenta en que durante el periodo 1973&#45;2000, la econom&iacute;a mundial creci&oacute; a una tasa media anual de 3.10%, con un producto interno bruto (PIB) anual en Estados Unidos de 3.04% y de 2.10% en 12 pa&iacute;ses de Europa, en contraste con el de Jap&oacute;n de 2.87%. Mientras que la tasa media de crecimiento anual del PIB del conjunto de la regi&oacute;n de toda Am&eacute;rica Latina, fue de 2.96%, lo que la acerca al crecimiento mundial. Y es de resaltar que de forma individual durante este periodo hubo pa&iacute;ses latinoamericanos como Chile, con una tasa media de aumento anual del 4.10%, del 3.59% en M&eacute;xico y de 3.46% en Colombia. Sin embargo, para el periodo 1990&#45;2000 hubo un estancamiento o hasta retroceso en Am&eacute;rica Latina con tasas medias del PIB de 5.90% en Chile, 4.19% en Argentina, 3.44% en M&eacute;xico y 2.75% en Brasil. Que aparentemente son altas con respecto al anterior periodo, pero que de conjunto reducen el crecimiento de la regi&oacute;n por la tasa de crecimiento anual del PIB de pa&iacute;ses como Jamaica con 0.57%, Ecuador con &#45;0.05%, Hait&iacute; con &#45;0.83% y Cuba con &#45;1.44 por ciento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del cuerpo del libro se presenta la construcci&oacute;n de coeficientes muy interesantes que permiten hacer contrastes entre tipos de &iacute;ndices que son muchos y diversos para entender la econom&iacute;a del desarrollo.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Pero si algo queda claro en el estudio, es que Urquidi nos quiere hacer conscientes de que para la regi&oacute;n latinoamericana, todos estos tipos de datos, no se pueden contrastar aleatoriamente e indiscriminadamente como si la regi&oacute;n presentara alg&uacute;n grado de homogeneidad en sus estructuras y estrategias econ&oacute;micas para el desarrollo, aspecto que suponen otros estudios. Seg&uacute;n su naturaleza y vocaci&oacute;n exportadora, tenemos una regi&oacute;n heterog&eacute;nea, de tal suerte que son importantes estos &iacute;ndices para sistematizar el proceso de desarrollo en relaci&oacute;n con otras regiones y ver contrastes entre pa&iacute;ses, pero no son determinantes y conviene tomarlos con reservas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como parte de las conclusiones que se pueden sacar del libro, es que Urquidi nos alerta sobre la imposibilidad de usar indicadores sin tomar en cuenta que hay que analizar la regi&oacute;n considerando grupos de pa&iacute;ses que pueden compartir rasgos econ&oacute;micos caracter&iacute;sticos y evitar comparar aspectos en los que hay un desarrollo dis&iacute;mbolo que los hace incomparables, lo cual tambi&eacute;n evitar&aacute; que se siga poniendo en duda si existe la econom&iacute;a de Am&eacute;rica Latina pese a su fraccionada naturaleza econ&oacute;mica. Propone que se debe dejar atr&aacute;s el m&eacute;todo tradicional de las comparaciones entre pa&iacute;ses diferentes auque pertenezcan a la misma regi&oacute;n, como es el caso de los seis grandes que hacen la diferencia en Am&eacute;rica Latina desde 1960 y que en el 2000 representaron 84.05% del PIB conjunto de la regi&oacute;n y que hace que el PIB agregado de la regi&oacute;n no haya cambiado de 1980 con 83.21% a 84.05% del PIB conjunto en el 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siglo se perdi&oacute;, seg&uacute;n las disquisiciones de Urquidi con base en su aguda construcci&oacute;n de coeficientes econ&oacute;micos, porque en el periodo posterior a la segunda posguerra, en un contexto de planes de organizaci&oacute;n internacional y cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica y mundial, desventajoso para la regi&oacute;n, no hubo implantaci&oacute;n de pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas acertadas, claras y concretas, que se apoyaran en el establecimiento de un sistema de cuentas nacionales sustentable, que se mejorara la reglamentaci&oacute;n de los sistemas monetarios y bancarios y sobre todo que se emprendieran pol&iacute;ticas sectoriales amplias y de largo plazo en materia de transportaci&oacute;n, industria, as&iacute; como de expansi&oacute;n agr&iacute;cola, siendo el campo un rubro perdido que Urquidi no se explica las razones y que tambi&eacute;n determin&oacute; la p&eacute;rdida del siglo como lo demuestra la compra de granos cada vez mayor al exterior, en conjunto con una fallida pol&iacute;tica energ&eacute;tica al depender, por ejemplo en M&eacute;xico, de gasolinas de Asia, pero tambi&eacute;n por la falta de una pol&iacute;tica de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica sustentable propia y que hubiera sido propicia para la regi&oacute;n desde la d&eacute;cada de 1950.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A decir de Urquidi, fue parad&oacute;jico que el endeudamiento de los pa&iacute;ses en la gran depresi&oacute;n los haya impulsado y que el endeudamiento en las d&eacute;cadas de 1970 y 1980 representara un estancamiento para Am&eacute;rica Latina y pese a que hubo un aumento del valor comercial mundial con una relaci&oacute;n favorable de precios, por ejemplo del petr&oacute;leo, en general a excepci&oacute;n de M&eacute;xico el desarrollo manufacturero fue deficiente en la regi&oacute;n, alcanz&oacute; coeficientes altos entre el pago de la deuda y su servicio y la producci&oacute;n industrial, que solamente se redujo en el caso de M&eacute;xico por un fuerte aumento en las exportaciones brutas de maquila. El mercado de bienes de las econom&iacute;as industriales manufactureras fue en general poco competitivo, siendo bloqueado por aranceles, lo que posicion&oacute; a los tigres asi&aacute;ticos. A su vez, el mercado de dinero cada vez tuvo menos flujo del exterior en el periodo de 1973&#45;1990, que el que tuvo de 1950&#45;1973, que fue mayor y que de ah&iacute; se explica en parte el tan balbuceado milagro mexicano, para terminar con fuertes fugas de capital en el periodo 1990&#45;2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se pueden sacar diferentes conclusiones de la lectura, pero salta a la luz el reconocimiento de que el desarrollo de Am&eacute;rica Latina durante todo el siglo estuvo accidentado, por un contexto externo ca&oacute;tico que casi colaps&oacute; al mundo completo desde una visi&oacute;n bio&eacute;tica perversa con el uso de las bombas at&oacute;micas y que ello implic&oacute; un complejo proceso de estrategias econ&oacute;micas de desarrollo que pudieran ser exitosas y no volverse, como dice Urquidi, barruntos que aunados a graves problemas internos de car&aacute;cter estructural, no permitieron consolidar un desarrollo plagado de factores externos imprevisibles. Por otro lado, tambi&eacute;n se valora la visi&oacute;n que se tiene internacionalmente de la regi&oacute;n, que raya en el estigma, en relaci&oacute;n con el manejo ineficiente por una cultura pol&iacute;tica utilitarista predominante en la gesti&oacute;n de gobierno y en el desarrollo de los ciclos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de gesti&oacute;n p&uacute;blica ineficientes, demag&oacute;gicas, corruptas y, en general, con un mal manejo del tesoro p&uacute;blico en manos de una deficiente administraci&oacute;n p&uacute;blica, vinculada con decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica inciertas, que dieron lugar al abandono de amplios sectores marginados del desarrollo que sobreviven en la informalidad econ&oacute;mica; escenario agudizado por un dispendio en gasto militar y obras fara&oacute;nicas. Aspectos que bien pueden verse en otras regiones del mundo, en donde se funcionaba con base en el sector empresarial privado y no p&uacute;blico como predomin&oacute; en Am&eacute;rica Latina, as&iacute; como en pa&iacute;ses con sistemas de planificaci&oacute;n central econ&oacute;mica socialista, incluidas las naciones de alta industrializaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el texto aborda el paradigma de casi tres generaciones que durante aproximadamente 70 a&ntilde;os trataron de resolver los problemas del desarrollo, se puede destacar como conclusi&oacute;n los logros como la creaci&oacute;n de nuevas industrias, en las que, en el presente, Brasil vuelve a poner el ejemplo. Se reconoce el constante incremento en la capacidad de generar energ&iacute;a aunque apenas inician las tecnolog&iacute;as no contaminantes para el desarrollo &#151;&uacute;ltima de las preocupaciones de Urquidi&#45; como la e&oacute;lica dejando atr&aacute;s la visi&oacute;n destructiva de la ecolog&iacute;a humana en las principales regiones productoras de ox&iacute;geno construyendo grandes represas. La modernizaci&oacute;n de algunos sectores de la agricultura, la expansi&oacute;n cuantitativa no siempre con la calidad deseada en los sistemas educativos, junto a un fuerte avance en la lucha contra el analfabetismo que predominaba al iniciar el siglo y casi est&aacute; agotado en la regi&oacute;n. Una importante expansi&oacute;n en los sistemas de servicios de salud tambi&eacute;n con deficiencias cualitativas, la construcci&oacute;n de una importante infraestructura de transporte, ferroviario, terrestre motorizado y a&eacute;reo, que no mar&iacute;timo pese a estar entre dos de los m&aacute;s importantes y grandes oc&eacute;anos del mundo. Un volumen de empleo formal incomparablemente mayor, que junto al sector informal de la econom&iacute;a habla de las regiones con un paradigma laboral de los m&aacute;s densos demogr&aacute;ficamente, despu&eacute;s de Asia, sobre todo incluyendo actualmente a las mujeres, que por ejemplo en pa&iacute;ses como M&eacute;xico, casi ocupan el mismo porcentaje de curules que en los parlamentos de la Comunidad Europea (CE) (19% aproximadamente). Y en menor medida se hablar&iacute;a de una mejora en la calidad de la gesti&oacute;n empresarial, que no gubernamental, as&iacute; como en la calidad de la fuerza de trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se puede terminar la invitaci&oacute;n a leer este gran aporte al entendimiento de nuestra regi&oacute;n a lo largo del siglo XX, que ser&aacute; fundamental para comprender el desenlace que tuvo en la segunda mitad del siglo XX y juzgar c&oacute;mo estamos posicionados en el desarrollo mundial del nuevo milenio, diciendo que la visi&oacute;n entre pesimista y objetiva del siglo perdido de Urquidi, se inspira en sus estudios trascendentales de personajes como Jean&#45;Marie Martin y Denis&#45;Clair Lambert, franceses interesados en Am&eacute;rica Latina o m&aacute;s recientemente Victor Bulmer&#45;Thomas y Rosmary Thorp. Pero, como &eacute;l mismo se&ntilde;ala, la obra est&aacute; sistematizada en gran parte con base en datos de August Maddison, quien se ha dedicado por aproximadamente 30 a&ntilde;os a realizar estudios longitudinales del desarrollo econ&oacute;mico del mundo, con un inter&eacute;s singular en Am&eacute;rica Latina, con mucha potencia como lo demuestran las constantes citas a sus datos, que forman parte de su trabajo en el Centro de Estudios del Desarrollo (CED) de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE), logrando con ello importantes reflexiones de econom&iacute;a social con base en enfoques como los del economista sueco Gunnar Myrdal &#150;quien en 1974 comparti&oacute; el Premio Novel de Econom&iacute;a con Friedrich Hayek&#150; y que tambi&eacute;n ocupa un lugar importante en la bibliograf&iacute;a del libro.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Urquidi menciona que ning&uacute;n pa&iacute;s de Am&eacute;rica Latina hasta el 2000 hab&iacute;a logrado superar un coeficiente del 0.7% de inversi&oacute;n en gasto para investigaci&oacute;n y desarrollo experimental, casi cuatro veces menos que el promedio de lo que se invierte en los pa&iacute;ses miembros de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Existen tasas medias anuales de crecimiento del PIB para el mundo, tasas medias anuales del PIB por regiones, tasas de crecimiento anual del PIB por pa&iacute;ses, tasas medias de crecimiento del PIB por pa&iacute;ses de regiones, tasas de incremento medio anual del PIB por habitante, tasas de crecimiento del PIB per c&aacute;pita. Tipos de d&eacute;ficit comercial, fiscal y de la <i>balanza</i> de pagos. &Iacute;ndices de endeudamiento externo e interno, p&uacute;blico y privado, de expansi&oacute;n o contracci&oacute;n monetaria, de valor comercial mundial, regional y por pa&iacute;ses. Relaciones de precios de intercambio, precios medios de exportaciones e importaciones, ingreso de divisas. Valor total de las exportaciones de bienes por regi&oacute;n y servicios, valor total de las exportaciones de productos b&aacute;sicos, as&iacute; como grandes totales de comercio mundial por regi&oacute;n en periodos.</font></p>      ]]></body>
</article>
