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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a bibliogr&aacute;fica</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Gobierno y casinos. El origen de la riqueza de Abelardo L. Rodr&iacute;guez, </i>Jos&eacute; Alfredo G&oacute;mez Estrada</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Araceli Almaraz*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>2a. ed., M&eacute;xico, Instituto Mora y Universidad Aut&oacute;noma de Baja California, 2007.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Profesora&#150;investigadora del Departamento de Estudios Sociales de El Colegio de la Frontera Norte.</i> Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:almaraz@colef.mx">almaraz@colef.mx</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enfoque desarrollado en este libro significa un gran avance en los estudios de historia econ&oacute;mica del noroeste de M&eacute;xico. Espec&iacute;ficamente, el autor contribuye al an&aacute;lisis del desarrollo productivo y empresarial que se configur&oacute; en la regi&oacute;n fronteriza de Baja California durante las primeras d&eacute;cadas del siglo XX, y aporta elementos para proponer nuevas investigaciones sobre el empresariado del norte de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del primer cap&iacute;tulo se abordan los or&iacute;genes de la regi&oacute;n norte de Baja California y se nos brindan elementos que refrendan este imaginario que hoy en d&iacute;a sostienen las ciudades fronterizas. Se resalta el surgimiento de Mexicali y Tijuana a partir de la llegada de capitales extranjeros orientados a una serie de actividades relacionadas con el esparcimiento y el vicio, tales como cantinas, centros de juego, garitos, lugares de asignaci&oacute;n y fumaderos de opio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Posteriormente, el autor nos sit&uacute;a en un panorama complejo de relaciones personales, pol&iacute;ticas y mercantiles que van a ser centrales para comprender el desenvolvimiento productivo de los poblados de Tijuana, Mexicali y Los Algodones. En este sentido, G&oacute;mez Estrada destaca la continua llegada de inversionistas extranjeros a Baja California y la postura que asumieron los distintos personajes pol&iacute;ticos entre 1915 y 1929.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El recuento de esas relaciones parte de la gesti&oacute;n que llev&oacute; a cabo el coronel Esteban Cant&uacute; (gobernador de Baja California de 1915 a 1919) y la de sus sucesores Luis M. Salazar, Manuel Balarezo y Jos&eacute; Inocente Lugo. El autor expone las negociaciones de tipo mercantil como uno de los componentes que permitieron a los personajes pol&iacute;ticos forjar negocios en la regi&oacute;n. Se se&ntilde;alan aquellas tanto formales como informales donde el factor fundamental se&ntilde;alado es la estabilidad en los puestos de poder. Las inferencias de G&oacute;mez Estrada son acertadas en el sentido de un enriquecimiento variable entre cada uno de los personajes estudiados y para ello aborda, con sumo cuidado, el tiempo en el que cada gobernador permaneci&oacute; en el poder.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al profundizar en el papel de Esteban Cant&uacute;, el autor resalta que este personaje pol&iacute;tico&#150;militar aprovech&oacute; el despegue del auge algodonero en Mexicali aumentando, por ejemplo, el cobro de aranceles por importaciones y exportaciones de maquinaria y algod&oacute;n. As&iacute; mismo sostiene que Cant&uacute; estuvo involucrado directamente con el traslado de mano de obra asi&aacute;tica hacia los campos de cultivo en el valle de Mexicali.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra permite inferir que el coronel Cant&uacute; se movi&oacute; mucho m&aacute;s en el terreno de los acuerdos informales con empresarios extranjeros, entre ellos Carl Withington. As&iacute; mismo, se se&ntilde;ala que parte de los negocios en los que particip&oacute; indirectamente Cant&uacute; fueron llevados a cabo por miembros de su familia pol&iacute;tica: los Dato.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del cap&iacute;tulo tercero, el libro toma como eje la biograf&iacute;a de Abelardo L. Rodr&iacute;guez, quien originalmente lleg&oacute; a la regi&oacute;n, entre 1917 y 1918, para sembrar algod&oacute;n. Como se cita en el libro, en junio de 1920, Rodr&iacute;guez vuelve a la regi&oacute;n despu&eacute;s de varias misiones militares en el norte y sur del pa&iacute;s. En esta ocasi&oacute;n arriba como jefe de operaciones militares, cargo en el que permanece hasta febrero de 1922. Posteriormente, en noviembre de 1923, Rodr&iacute;guez es nombrado gobernador del distrito norte de Baja California y ah&iacute; perdura hasta fines de 1929.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de aqu&iacute; la obra retoma claramente la perspectiva biogr&aacute;fica, sin dejar de lado la importancia de sucesos regionales y nacionales definitorios en la configuraci&oacute;n pol&iacute;tica y empresarial del distrito norte de Baja California durante las primeras d&eacute;cadas del siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el an&aacute;lisis de la trayectoria de Rodr&iacute;guez, el autor deja clara una serie de inconsistencias del Estado posrevolucionario, as&iacute; como la importancia de las redes sociales en un territorio m&aacute;s cercano a los sucesos de Estados Unidos que del centro pol&iacute;tico del pa&iacute;s. Despu&eacute;s de la salida de Cant&uacute;, la visi&oacute;n que se ten&iacute;a de la regi&oacute;n fronteriza en Baja California era de gran incertidumbre, ya que los fondos necesarios para la subsistencia de la zona dependieron de los casinos de juego y las aprobaciones de la federaci&oacute;n para su funcionamiento, aun en contra de los ideales del Estado posrevolucionario, debido a los efectos de la llamada <i>ley seca </i>o <i>ley de alcoholes, </i>que se mantuvo vigente de 1919 a 1933 en Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, Abelardo L. Rodr&iacute;guez, quien hasta entonces hab&iacute;a tenido una vida de claroscuros, teji&oacute; una serie de relaciones personales con empresarios extranjeros en Baja California, las cuales le fueron redituables. Los nexos con extranjeros y la pertenencia a la camarilla encabezada por El&iacute;as Calles fueron utilizados de manera acertada.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estancia de Rodr&iacute;guez en Baja California result&oacute; favorable no s&oacute;lo para su trayectoria empresarial sino para el avance productivo de la regi&oacute;n. Las negociaciones de Rodr&iacute;guez con extranjeros, chinos y mexicanos surtieron efectos que hasta el d&iacute;a de hoy resultan innegables. Rodr&iacute;guez utiliz&oacute; su posici&oacute;n pol&iacute;tica para controlar actividades perniciosas y form&oacute; parte de empresas rentables en las ramas de la industria y servicios financieros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La trayectoria de Rodr&iacute;guez en los negocios resalta por la cautela con que supo manejar gratificaciones y otorgar concesiones para ejercer actividades limitadas como los servicios de casinos y venta de alcohol. Su participaci&oacute;n, como la de los anteriores gobernadores, no deja de estar exenta de sospechas sobre los montos de dinero que obtuvieron de manera il&iacute;cita. Sin embargo, el autor alude a un per&iacute;odo de reacomodos pol&iacute;ticos y vaivenes en la econom&iacute;a de Estados Unidos que dejan al descubierto una regi&oacute;n altamente vulnerable. En este contexto, el autor se&ntilde;ala que los atributos personales de Rodr&iacute;guez sobresalen por la capacidad que tuvo para negociar con las comunidades de extranjeros interesadas en el territorio mexicano y el Estado en reconstrucci&oacute;n. Las redes de colaboraci&oacute;n que construy&oacute; Rodr&iacute;guez estuvieron basadas en el principio de ganar&#150;ganar y en el ejercicio de un intermediarismo efectivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de G&oacute;mez Estrada, finalmente, abre paso a nuevas discusiones sobre la vocaci&oacute;n empresarial de los pol&iacute;ticos, es decir, las trayectorias "pol&iacute;tico&#150;empresariales", la perdurabilidad de sus negocios, los lenguajes de tipo mercantil que operan en la frontera norte de M&eacute;xico, as&iacute; como la intermediaci&oacute;n de gobernantes y profesionistas.</font></p>      ]]></body>
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