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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El medio ambiente en la frontera México-Estados Unidos: ¿Las ONG ambientalistas, nuevos actores sociales?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article highlights the role played by the ONG'S in front of the environmental damage in the border region, which we share with the United States. Its objective is to show the scope and the achievements, as well as the challenges and the goals of these new social actors. If we agree about the environment damage is one of the global issues, presented as an critical concern both for the Northern countries as for the Southern countries. The Mexico-United States borderline is an excellent test laboratory to verify not only the existence and action of new groups and social individuals, but also to bring to a discussion table the damage, chaos and environment dangers of this region shared with the United States.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos y ensayos</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El medio ambiente en la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos: &iquest;Las ONG ambientalistas, nuevos actores sociales?</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Miriam Alfie Cohen*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Profesora&#45;Investigadora del Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45; Azcapotzalco. Correo electr&oacute;nico</i> <a href="mailto:mac@correo.azc.uam.mx">mac@correo.azc.uam.mx</a> y <a href="mailto:malfie@tutopia.com">malfie@tutopia.com</a></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo destaca el papel que las Organizaciones no Gubernamentales han desempe&ntilde;ado frente al deterioro ambiental en la regi&oacute;n fronteriza que compartimos con los Estados unidos. El prop&oacute;sito es mostrar los alcances y los logros, as&iacute; como los retos y las metas de estos nuevos actores sociales. Si coincidimos en que el deterioro ambiental es uno de los asuntos globales, que se presenta como preocupaci&oacute;n inminente tanto en los pa&iacute;ses del Norte como en los del Sur, la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos es un excelente laboratorio de pruebas para comprobar no s&oacute;lo la existencia y acci&oacute;n de nuevos grupos y sujetos sociales, sino tambi&eacute;n poner en la mesa de discusi&oacute;n el deterioro, caos y peligro ambiental de la regi&oacute;n compartida con los Estados Unidos.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">This article highlights the role played by the ONG'S in front of the environmental damage in the border region, which we share with the United States. Its objective is to show the scope and the achievements, as well as the challenges and the goals of these new social actors. If we agree about the environment damage is one of the global issues, presented as an critical concern both for the Northern countries as for the Southern countries. The Mexico&#45;United States borderline is an excellent test laboratory to verify not only the existence and action of new groups and social individuals, but also to bring to a discussion table the damage, chaos and environment dangers of this region shared with the United States.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante varias d&eacute;cadas se pens&oacute; que la preocupaci&oacute;n por los problemas ambientales eran propios de los pa&iacute;ses con mayor desarrollo pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Este estereotipo fue fomentado a partir del auge de la concepci&oacute;n postmaterialista, la cual argumentaba que al no tener serios rezagos materiales, la poblaci&oacute;n de estos pa&iacute;ses centraba el foco de sus movilizaciones en valores que refer&iacute;an a la esfera de la reproducci&oacute;n social. Los valores postmateriales emergieron en la era de la guerra fr&iacute;a cuyas caracter&iacute;sticas son el auge econ&oacute;mico y la seguridad f&iacute;sica. Entre estos autores puede citarse a: Clauss Offe, Hugo Zemmelman y Roland Inglehart. "De otorgarle la mayor prioridad a la existencia f&iacute;sica y a la seguridad existe un cambio de &eacute;nfasis que pone la llaga en la auto&#45;expresi&oacute;n y la calidad de vida." (Inglehart, 1990:66).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El auge de los partidos verdes, los movimientos antinucleares y el cuidado del medio ambiente son tan s&oacute;lo tres v&eacute;rtices del furor que ha cobrado la problem&aacute;tica en el &aacute;mbito de los valores postmateriales. Sin embargo, esta postura ha sido ampliamente criticada no s&oacute;lo desde los pa&iacute;ses en desarrollo sino tambi&eacute;n por te&oacute;ricos y pol&iacute;ticos (Brechin, Kempton, Sassen). Para ellos, la visi&oacute;n post&#45;material anula cualquier tipo de incidencia de los pa&iacute;ses emergentes en la toma de conciencia, en el combate o la soluci&oacute;n de los problemas ambientales. As&iacute;, si hacemos un recuento de los nuevos datos que arroja el movimiento ambiental en el &aacute;mbito global encontramos:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un auge de grupos de base (relacionados con su comunidad) en las econom&iacute;as emergentes. Acciones y organizaciones locales se han desarrollado ampliamente desde los a&ntilde;os ochenta. Schneider (1988) estima que existen m&aacute;s de 100 millones de miembros de grupos y organizaciones ambientalistas de base en las &aacute;reas rurales de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres. La degradaci&oacute;n ambiental combinada con la poca fe en la ayuda real que sus gobiernos pueden otorgarles, ha forzado a diferentes actores sociales a tomar los problemas en sus manos para proteger su salud y la de su familia. Estas acciones descentralizadas, muchas veces son espont&aacute;neas y sugieren que existe, en el Sur, un considerable apoyo en la defensa del medio ambiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han registrado acciones conjuntas entre los grupos del Norte y los del Sur, lo que ha dado lugar a infinidad de experiencias que han permitido a los grupos del Sur obtener financiamiento y legitimidad internacional. Para Buttel (1992) el ambientalismo es una nueva construcci&oacute;n ideol&oacute;gica que est&aacute; relacionada con la particular din&aacute;mica global. El Norte y el Sur quedan unidos bajo esta nueva l&oacute;gica, pero con distintos significados e intereses.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las encuestas de opini&oacute;n. Los valores ambientales han cambiado, muestra de ello son los resultados arrojados en dos encuestas internacionales. La primera elaborada por Louis Harris and Associates de 1988 y 1989. All&iacute; se entrevistaron a 7, 928 personas y 752 l&iacute;deres de 16 pa&iacute;ses. La segunda la condujo George H. Gallup International Institute en 1992, entrevist&oacute; a 22,000 personas de 22 pa&iacute;ses con una muestra representativa de toda la poblaci&oacute;n mundial y todos los continentes. Ambas encuestas demuestran que el nivel de preocupaci&oacute;n por los problemas ambientales en los pa&iacute;ses en desarrollo es muy alto. Por ejemplo la Rep&uacute;blica de Corea, Polonia y M&eacute;xico consideraron muy serios los asuntos ambientales en cada uno de sus pa&iacute;ses. En cuanto a la contaminaci&oacute;n del aire, Polonia, Uruguay y M&eacute;xico son los tres pa&iacute;ses que muestran una seria preocupaci&oacute;n por este asunto. De igual manera, los ciudadanos de 5 de 8 econom&iacute;as emergentes (Brazil, Chile, M&eacute;xico, Turqu&iacute;a y Uruguay) est&aacute;n preocupados por la p&eacute;rdida de la biodiversidad. Si revisamos las listas sobre el calentamiento global, la deforestaci&oacute;n y el ag&uuml;ero de ozono, M&eacute;xico figura siempre en los primeros lugares de las listas (Brechin <i>et al.,</i> 1994: 249&#45;257).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dependiendo de la pregunta cada pa&iacute;s mostrar&aacute; mayor o menor inquietud por determinado asunto ambiental. Sin embargo, destaca que sean pa&iacute;ses en desarrollo los que muestren mayor persistencia en estos hechos. El inter&eacute;s por los problemas ambientales no es particular de los pa&iacute;ses del Norte, la encuesta Gallup demuestra todo lo contrario. Podemos entonces aventurar que el ambiente no es una preocupaci&oacute;n de ricos o pobres, materialistas o postmaterialistas, hoy la problem&aacute;tica ambiental abarca un rango global. Si bien es cierto que la preocupaci&oacute;n ambiental nace tard&iacute;amente en los pa&iacute;ses del Sur ello no demerita la intensidad de las acciones, las formas de organizaci&oacute;n adoptadas y las experiencias acumuladas en diferentes pa&iacute;ses y regiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ambientalismo en los pa&iacute;ses emergentes es resultado de varios fen&oacute;menos combinados que tienden a mezclarse : a) justicia ambiental y protesta social, combinaci&oacute;n de nuevos con viejos movimientos sociales que buscan realinear intereses y unirlos a nuevas causas; b) difusi&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n de los valores ambientales, el auge de la globalizaci&oacute;n expande los mensajes, adem&aacute;s la cultura urbana, la mayor informaci&oacute;n adquirida en universidades, los viajes, la Internet, etc&eacute;tera. han dado lugar a una mayor conciencia de que todas las especies tienen derecho a existir; c) observaci&oacute;n directa del cambio y degradaci&oacute;n ambiental, los asuntos ambientales y su deterioro son un asunto que se vive de manera cotidiana, se ven, se respiran y se beben; d) procesos institucionales, nuevas leyes e instituciones que nacen para resguardar el medio ambiente y e) el medio ambiente cobra ahora una dimensi&oacute;n m&aacute;s material, pues ya no se trata de buscar el mejor equipo para controlar la contaminaci&oacute;n. Los problemas ambientales van ligados al modo de crecimiento econ&oacute;mico adoptado, la protecci&oacute;n ambiental implica desarrollo.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La preocupaci&oacute;n ambiental no est&aacute; ligada a n&uacute;cleos de poder, de elite o pa&iacute;ses del Norte, se demuestra que &eacute;sta cruza el l&iacute;mite local y nacional y se convierte en un asunto global. El ambientalismo emerge de m&uacute;ltiples factores que se conjugan, mezclan y dan lugar a infinidad de posibilidades. La explosi&oacute;n del deterioro ambiental ha suscitado en los pa&iacute;ses del Sur infinidad de organizaciones, grupos, individuos e instituciones preocupadas por el medio ambiente (McCormick, 1999).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos interesa destacar el papel que las organizaciones no Gubernamentales han desempe&ntilde;ado frente al deterioro ambiental en la regi&oacute;n fronteriza que compartimos con los Estados Unidos, con el fin de mostrar los alcances y logros, as&iacute; como los retos y metas por seguir de estos grupos. Si coincidimos en que el deterioro ambiental es uno de los asuntos globales que requieren soluci&oacute;n pronta. La frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos es un excelente laboratorio de pruebas para comprobar no s&oacute;lo la existencia y acci&oacute;n de nuevos grupos y sujetos sociales, sino tambi&eacute;n poner en la mesa de discusi&oacute;n el deterioro, caos y peligro ambiental de la regi&oacute;n compartida con los Estados Unidos.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Deterioro Ambiental: &iquest;el principio del fin?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El inter&eacute;s por los asuntos ambientales fronterizos nace del deterioro permanente al cual ha estado sometida la regi&oacute;n, ello no s&oacute;lo se debe a la escasez de ciertos recursos naturales como el agua, a la puesta en peligro de ciertos ecosistemas o la probable extinci&oacute;n de especies. Cuando se analiza el deterioro ambiental hay una relaci&oacute;n estrecha entre crecimiento y medio ambiente. La importancia del estudio del medio ambiente plantea la relaci&oacute;n naturaleza&#45;sociedad, la separaci&oacute;n de este binomio ha dado pie a valorar ciertos aspectos del crecimiento econ&oacute;mico frente a la permanente y constante degradaci&oacute;n de nuestro entorno f&iacute;sico (Dryzek, 1997). Es por ello que el dilema ambiental tiene su planteamiento fundamental en las relaciones creadas entre desarrollo y medio ambiente. Los procesos de destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica m&aacute;s devastadores, as&iacute; como la degradaci&oacute;n socio&#45;ambiental, son resultado de pr&aacute;cticas inadecuadas que dependen de patrones tecnol&oacute;gicos y de consumo que junto con un modelo de crecimiento depredador maximiza ganancias econ&oacute;micas en corto plazo, revirtiendo sus costos sobre los sistemas naturales y sociales (Alfie, 1998: 67).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los acelerados ritmos de industrializaci&oacute;n puestos en marcha en la frontera norte desde 1965 con el programa maquilador han sido un catalizador de las condiciones ambientales que hoy presenta la regi&oacute;n fronteriza. El crecimiento acelerado de las ciudades mexicanas de la franja fronteriza es resultado del auge de la industria maquiladora. A finales de 1995 exist&iacute;an en M&eacute;xico 2,139 industrias maquiladoras de exportaci&oacute;n, el 42% se encontraban en Baja California, el 21% en Chihuahua y el 13% en Tamaulipas. Ju&aacute;rez y Matamoros presentaban un mayor promedio de empleados por planta maquiladora, mientras Tijuana pose&iacute;a el mayor n&uacute;mero de establecimientos, pero el menor promedio de empleados por planta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre 1990 y 1995, los estados fronterizos mexicanos absorbieron en promedio el 70% de los establecimientos maquiladores de exportaci&oacute;n de toda la rep&uacute;blica y el 72% del personal ocupado en esa actividad. El crecimiento de la industria maquiladora, en esos a&ntilde;os, en los municipios de Tijuana, Ciudad Ju&aacute;rez y Matamoros produjeron casi el 50% de valor agregado del total nacional y generaron 46% de las utilidades registradas en la informaci&oacute;n censal. El n&uacute;mero de personal mexicano contratado en la industria maquiladora se increment&oacute; de 70,000 personas en 1976, a 500 mil en 1990. Para el oto&ntilde;o de 1995 era la &uacute;nica rama productiva que hab&iacute;a crecido en un contexto de crisis econ&oacute;mica nacional. Entre enero y octubre de 1996, la industria maquiladora de exportaci&oacute;n gener&oacute; 78,149 empleos directos entre nuevos proyectos y ampliaci&oacute;n de los ya existentes. De esta manera, los trabajadores ocupados en este sector sumaron 867,164; 9% m&aacute;s que a principios de a&ntilde;o. S&oacute;lo en octubre de ese mismo a&ntilde;o se crearon 11,324 empleos en 45 nuevas empresas y proyectos que se ampliaron (Alfie y Mendez, 2000: 93).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este amplio crecimiento de inversiones, empleos y establecimientos funcion&oacute; como polo de atracci&oacute;n de constantes migraciones de &aacute;reas urbano&#45;marginadas y rurales del centro y sur del pa&iacute;s en busca de nuevas oportunidades. Tijuana, Nogales y Ciudad Ju&aacute;rez han concentrado los flujos de migraci&oacute;n al ser los sitios de mayor crecimiento econ&oacute;mico. Estas migraciones tienen un doble incentivo, uno quedarse en las ciudades fronterizas y contratarse en la industria maquiladora, o cruzar a los Estados Unidos en busca de mejores salarios (poco m&aacute;s del 25% de toda la migraci&oacute;n ilegal pasa por el municipio de Tijuana). Las constantes migraciones y el crecimiento natural de la poblaci&oacute;n (con excepci&oacute;n de Ciudad Ju&aacute;rez, la poblaci&oacute;n del resto de los municipios fronterizos crece a tasas muy altas que var&iacute;an entre 2.3 y 2.9% anual) han acentuado los graves problemas de infraestructura y servicios p&uacute;blicos de los diversos municipios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n fronteriza presenta un fuerte rezago en vivienda, educaci&oacute;n, salud y servicios. En 1990, un poco m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas que habitaban los municipios de la frontera mexicana, no ten&iacute;an acceso a redes municipales de agua. En el mismo a&ntilde;o, casi un mill&oacute;n de personas tampoco ten&iacute;an acceso a redes del drenaje municipal. Para 1995, en Ciudad Ju&aacute;rez exist&iacute;a un d&eacute;ficit real de aproximadamente 35,000 viviendas. Los deficientes servicios y la carencia de infraestructura se enfrentan a las constantes migraciones y a las demandas de la nueva poblaci&oacute;n, lo que ha dado lugar a una infinidad de asentamientos irregulares y p&eacute;simas condiciones de vida que merman la salud de los habitantes de la regi&oacute;n y agotan la capacidad de soporte de las ciudades fronterizas. <sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un factor adicional a esta situaci&oacute;n es la generaci&oacute;n de desechos t&oacute;xicos producidos por la industria maquiladora. No existe un control de manejo y disposici&oacute;n final de los mismos. Los residuos t&oacute;xicos peligrosos, los s&oacute;lidos urbanos y los derrames en agua y drenaje son tratados de la misma manera, por lo general no hay acondicionamientos f&iacute;sicos, no se reciclan y en contadas ocasiones se env&iacute;an de vuelta al pa&iacute;s de origen. La mayor&iacute;a de las maquiladoras no contemplan el manejo y la disposici&oacute;n final como internalizaci&oacute;n de costos, no existe una legislaci&oacute;n estricta y no contamos ni con recursos humanos ni materiales para disponer, convenientemente, de ellos. El 85% de la contaminaci&oacute;n ambiental, las descargas de productos qu&iacute;micos t&oacute;xicos en los sistemas de desag&uuml;e y en las v&iacute;as acu&aacute;ticas, as&iacute; como los desechos de productos qu&iacute;micos en los tiraderos de basura son producto de la industria maquiladora (S&aacute;nchez, 1991: 9).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los residuos t&oacute;xicos y peligrosos generados por la industria maquiladora, representan un serio problema de salud p&uacute;blica en las diferentes zonas de la regi&oacute;n fronteriza. Se puede decir que existen dos tipos de riesgos: a) los provocados a los trabajadores y b) los que tienen un efecto en la poblaci&oacute;n en general. Si bien en un principio la industria maquiladora concentr&oacute; su producci&oacute;n en el ensamblado de productos electr&oacute;nicos (24%), para 1998 ten&iacute;a ya una diversificaci&oacute;n en las &aacute;reas de producci&oacute;n, cubriendo desde la electr&oacute;nica, las auto partes, los pl&aacute;sticos, los muebles y la industria qu&iacute;mica, cada una de &eacute;stas contaminan y producen diversos residuos, destaca la industria qu&iacute;mica por sus altos niveles y peligrosidad (Tiefenbacher, 1998). <sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de control de residuos y descargas en el drenaje municipal y en el agua, el descubrimiento de confinamientos clandestinos en colonias populares, la acumulaci&oacute;n de desperdicio y basura en los patios de las empresas (95% de ellas carecen de dep&oacute;sitos), as&iacute; como el incinerado de basura a cielo abierto, han puesto en tela de juicio a la industria maquiladora y sus formas de producci&oacute;n y contaminaci&oacute;n en la regi&oacute;n. En 1988 s&oacute;lo 30 de 1300 maquiladoras regresaban sus residuos peligrosos al pa&iacute;s de origen y en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os han generado 8000 toneladas de desechos t&oacute;xicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo cierto es que ante esta situaci&oacute;n existen pocas empresas que utilicen el reciclaje y confinamiento, falta un inventario serio de desechos, emisiones y niveles de toxicidad, aunado a ello la mayor&iacute;a de las veces se desconoce el destino de los residuos t&oacute;xicos (70%). Un factor adicional es la diferencia de est&aacute;ndares de diversas dependencias ambientales lo cual provoca serios problemas. El punto clave es de legislaci&oacute;n, aun cuando existe claridad en el dep&oacute;sito y disposici&oacute;n final de los t&oacute;xicos, la puesta en marcha de estas disposiciones es casi nula. La tendencia de esta situaci&oacute;n se ha incrementado en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, la generaci&oacute;n de residuos, su confinamiento y exposici&oacute;n son un elemento esencial en el deterioro del medio ambiente fronterizo (Gonz&aacute;lez M&aacute;rquez, 1997).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de recursos, la carencia de una infraestructura adecuada y una pol&iacute;tica ambiental laxa, hacen que nuestro pa&iacute;s no tenga la capacidad de garantizar niveles aceptables de condiciones de seguridad y protecci&oacute;n al ambiente, la salud de los trabajadores de estas industrias tambi&eacute;n queda en entredicho. El incremento en el uso de sustancias como la acetona, el tolueno, el di cloro, el etano, etc&eacute;tera, en los procesos productivos de estas industrias han contribuido de manera directa al deterioro de la salud de los trabajadores y las comunidades aleda&ntilde;as a las empresas, los trabajadores desconocen los materiales con los cuales trabajan y las consecuencias que &eacute;stos pueden provocar a su salud, con lo que el derecho a saber no se practica (Tiefenbacher, 1998: 55&#45;77) y (S&aacute;nchez, 1990a: 305&#45;330).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Analizar de manera detallada el panorama ambiental fronterizo nos conduce a enlistar una serie de problemas que cubren un amplio espectro: desde la contabilidad y el uso de los recursos naturales, el cuidado a ecosistemas, la generaci&oacute;n de desechos t&oacute;xicos, el crecimiento exponencial de la poblaci&oacute;n de las ciudades fronterizas, la pobre urbanizaci&oacute;n, la escasez de servicios p&uacute;blicos, los bajos presupuestos municipales, hasta analizar la capacidad de soporte de las principales ciudades, la salud y la calidad de vida de los habitantes de la regi&oacute;n, la percepci&oacute;n sobre los problemas ambientales, la participaci&oacute;n social y el derecho ambiental, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun cuando la lista es amplia lo cierto es que el intenso crecimiento de la poblaci&oacute;n ocurrido desde los a&ntilde;os cuarenta y la expansi&oacute;n industrial de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, unidos a un medio f&iacute;sico semides&eacute;rtico (oeste de la frontera) provocaron un fuerte impacto ambiental, un desgaste de los medios naturales y delicadas condiciones ambientales. Si bien la maquila abati&oacute; los &iacute;ndices de desempleo, promovi&oacute; inversiones y aumento la planta productiva. El crecimiento exponencial de la poblaci&oacute;n, la falta de urbanizaci&oacute;n para recibir a una enorme cantidad de inmigrantes del centro y sur del pa&iacute;s, la laxa legislaci&oacute;n ambiental, y la falta de infraestructura tanto de las empresas como de los gobiernos locales provocaron un crecimiento econ&oacute;mico que se deslig&oacute; del uso adecuado y finito de los recursos naturales y arroj&oacute; infinidad de sustancias al aire, agua y suelo, originando graves desaf&iacute;os y retos ambientales para M&eacute;xico y los Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es a partir de los a&ntilde;os ochenta que la situaci&oacute;n ambiental en la regi&oacute;n fronteriza cobra una dimensi&oacute;n binacional. La atenci&oacute;n de los problemas medio&#45;ambientales en la agenda de ambos pa&iacute;ses deriva de las demandas de las comunidades fronterizas (Tratado de la Paz, PIAF, Acuerdos Paralelos, Frontera XXI). La degradaci&oacute;n ambiental provoc&oacute; no s&oacute;lo desgaste en el lado mexicano, los efectos del deterioro empezaron a visualizarse en el lado estadounidense. El modelo de crecimiento adoptado, aunado al explosivo crecimiento demogr&aacute;fico y a un uso inadecuado de los recursos fueron evidentes hacia principios de los a&ntilde;os ochenta. El aumento de la contaminaci&oacute;n en los r&iacute;os fronterizos por residuo de aguas urbanas, los desastres en Coronado Beach, la contaminaci&oacute;n de cuencas atmosf&eacute;ricas provocada por las compa&ntilde;&iacute;as dedicadas a fundir metales, ladrilleras, cocinas a cielo abierto y fuentes m&oacute;viles y los residuos t&oacute;xicos y basureros clandestinos encontrados a lo largo de la frontera fueron evidencias del modelo de crecimiento adoptado que ahora los estadounidenses tambi&eacute;n tienen que enfrentar.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque son las ciudades fronterizas mexicanas y sus habitantes las que han soportado con mayores deficiencias el peso del deterioro ambiental, &eacute;ste es evidente tambi&eacute;n para las comunidades estadounidenses. El modelo de crecimiento adoptado benefici&oacute; a un amplio sector, propici&oacute; grandes intercambios comerciales, gener&oacute; plantas matrices y plantas ensambladoras, aument&oacute; y moderniz&oacute; v&iacute;as de comunicaci&oacute;n e infraestructura carretera, se generaron amplias ganancias, pero al mismo tiempo este modelo impuso una fragilidad ambiental en la regi&oacute;n que no s&oacute;lo ha puesto en jaque a varios ecosistemas, sino que hoy representa un serio problema de salud y calidad de vida tambi&eacute;n para los estadounidenses. Entre los principales problemas ambientales que comparten mexicanos y estadounidenses destacan: el mal uso y agotamiento del agua, la contaminaci&oacute;n del aire, la disposici&oacute;n final de desechos t&oacute;xicos y los riesgos a la salud y la calidad de vida de los habitantes de la regi&oacute;n.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los problemas ambientales no    tienen fronteras, esta es una regi&oacute;n que por sus propias caracter&iacute;sticas    (industrializaci&oacute;n, crecimiento poblacional, falta de recursos federales,    uso inadecuado de recursos naturales, condiciones f&iacute;sicas, etc&eacute;tera)    est&aacute; expuesta a un grave y constante deterioro ambiental. Fortalecer    las instituciones binacionales existentes, establecer programas reales, esclarecer    y tratar los verdaderos asuntos de relevancia ambiental, enriquecer nuevos espacios,    fomentar la organizaci&oacute;n de ambas comunidades, aumentar el financiamiento    a gobiernos locales y ampliar la influencia en los medios de comunicaci&oacute;n    son factores clave en la posible construcci&oacute;n de una nueva agenda bilateral    de medio ambiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Especial atenci&oacute;n en nuestro an&aacute;lisis cobran los grupos ambientalistas, las ONG y las redes que se han conformado a partir de la observaci&oacute;n, el an&aacute;lisis y las vivencias de las condiciones ambientales en la frontera. Destacar sus acciones, sus relaciones con otros sectores, sus objetivos y metas se convierte en un punto nodal de an&aacute;lisis. Si los primeros afectados por las condiciones de deterioro ambiental son los habitantes de la regi&oacute;n definir sus organizaciones, profundizar en sus discursos y comprender sus t&aacute;cticas y estrategias son clave en el desenvolvimiento de la situaci&oacute;n ambiental fronteriza.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El medio ambiente en las relaciones M&eacute;xico&#45;Estados Unidos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Establecer cu&aacute;l ha sido el papel que las ONG ambientalistas han jugado en la frontera norte de M&eacute;xico nos remite no s&oacute;lo a profundizar en la concepci&oacute;n y categor&iacute;a de frontera, sino tambi&eacute;n adentrarnos a la problem&aacute;tica ambiental fronteriza y a la influencia que diversos grupos estadounidenses han ejercido en la conformaci&oacute;n e identidad de ONG mexicanas, ello no debe dejar de lado la problem&aacute;tica interna de cada una de las regiones, las caracter&iacute;sticas de cada zona, su infraestructura, las condiciones naturales, as&iacute; como la cultura pol&iacute;tica, la organizaci&oacute;n y la participaci&oacute;n social. Elementos clave que nos permitir&aacute;n establecer los cambios que las ONG ambientalistas en la frontera norte han ido presentando. Sabemos que ello requiere de un estudio detallado y profundo, nuestra intenci&oacute;n es esbozar algunos elementos que pueden servir de medio para iniciar una investigaci&oacute;n comparativa entre estas diversas organizaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La frontera que comparten M&eacute;xico y los Estados Unidos es un espacio complejo que pone en relieve las diferencias y las formas de complementariedad entre econom&iacute;as del Norte y del sur, m&aacute;xime cuando los intercambios comerciales, humanos y culturales son experiencias que se viven de manera cotidiana. Dichos intercambios obligan a la negociaci&oacute;n permanente, fortalecen los v&iacute;nculos y recrean el espacio regional. Hablar de frontera no es s&oacute;lo referirse a l&iacute;mite o territorio, &eacute;sta tiene que ser entendida bajo el concepto de regi&oacute;n, el cual engloba problemas comunes en zonas geogr&aacute;ficamente muy parecidas. Habitantes que comparten un territorio determinado con un conjunto de s&iacute;mbolos y significados que les confiere una identidad propia, pese a estar divididos por una l&iacute;nea pol&iacute;tica. En palabras de Frank Moulert : "la regi&oacute;n no es tanto una categor&iacute;a espacial, es una derivaci&oacute;n l&oacute;gica de fen&oacute;menos regulares y recurrentes e incluye ambos actores y materiales que de ella brotan, as&iacute; como sus intercambios. Por tanto, el sistema social de cualquier regi&oacute;n implica conflicto y competencia" (Rosenthal, 1986: 7&#45;8).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente que la regi&oacute;n fronteriza que comparten M&eacute;xico y los Estados Unidos se presta para establecer diversos tipos de negociaciones, pero tambi&eacute;n es generadora de m&uacute;ltiples conflictos. La frontera es una regi&oacute;n viva, cambiante y conflictiva donde se comparten problemas comunes pero en dimensiones distintas. Espacio geogr&aacute;fico, ambiental y cultural que da lugar a una relaci&oacute;n complicada y asim&eacute;trica que se pone en juego todos los d&iacute;as. La frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos ha sido foco de innumerables investigaciones, destacan hoy dos corrientes en relaci&oacute;n con la problem&aacute;tica ambiental. La primera tiene como sello la colaboraci&oacute;n y la constante soluci&oacute;n de conflictos en un panorama de integraci&oacute;n permanente. La segunda marca el conflicto como rasgo primordial de la problem&aacute;tica ambiental fronteriza y los distintos obst&aacute;culos a los cuales se enfrenta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera corriente plantea que a partir del auge que cobra la globalizaci&oacute;n las regiones fronterizas se convierten en polos din&aacute;micos de crecimiento econ&oacute;mico, pues en ellas se logran abatir los costos que provocan los intercambios transnacionales y se obtienen ventajas econ&oacute;micas relevantes. Vista desde esta l&iacute;nea de investigaci&oacute;n las regiones fronterizas pueden ser entendidas como &aacute;reas de colaboraci&oacute;n cineg&eacute;tica en el contexto de un incremento de la competencia internacional. &Aacute;reas de colaboraci&oacute;n de mutuo beneficio. Al intensificarse la competencia econ&oacute;mica las regiones fronterizas est&aacute;n forzadas a enfatizar los lazos de cooperaci&oacute;n trasnacional con el fin de mantener las ventajas comparativas y su viabilidad econ&oacute;mica. Para esta corriente la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos es un claro ejemplo de c&oacute;mo a trav&eacute;s del tiempo este espacio pas&oacute; de ser hostil, asim&eacute;trico y conflictivo a una regi&oacute;n donde la l&iacute;nea divisoria es casi invisible y donde los procesos de integraci&oacute;n se incrementan y los conflictos tienden a desaparecer (Ganster, 1997: 8&#45;9).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Paul Ganster la interacci&oacute;n y la interdependencia entre comunidades fronterizas de los Estados Unidos y de M&eacute;xico son s&oacute;lidas. Los esfuerzos en el &aacute;mbito local han podido resolver algunos problemas transfronterizos. Este progreso del regionalismo ha podido desarrollarse a pesar de las terribles asimetr&iacute;as socioecon&oacute;micas que caracterizan la frontera. Para este autor las regiones fronterizas son la fase intermedia entre dos vecinos distintos, que por necesidad deben cooperar uno con otro. La frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos es vista como una zona de eventual integraci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es bajo este crisol en el cual puede leerse tambi&eacute;n los problemas ambientales de la regi&oacute;n fronteriza. Por un lado, puede argumentarse que es a partir de 1983 y el Tratado de la Paz cuando de manera conjunta por los dos gobiernos se reconoce el terrible da&ntilde;o y deterioro ecol&oacute;gico que la regi&oacute;n fronteriza presenta. La firma de los Acuerdos Paralelos de Medio Ambiente, la conformaci&oacute;n de la COCEF y el NADBANK y los lazos entre diversas ONG mexicanas y estadounidenses nos hablar&iacute;an de un alto grado de compromiso y colaboraci&oacute;n entre gobiernos y sociedad civil para resolver los severos problemas ambientales que afectan a las comunidades locales en ambos lados de la frontera. En esta primera corriente se insertan una serie de trabajos entre los que se pueden mencionar a Mumme (1994), Ganster (1997) y Herzog (1999), los cuales destacan el papel primordial del Tratado Trilateral de Libre Comercio en el fortalecimiento de la soluci&oacute;n de los problemas ambientales en la regi&oacute;n fronteriza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El crecimiento urbano e industrial de la regi&oacute;n no s&oacute;lo pone en contacto a dos econom&iacute;as diferentes sino que tambi&eacute;n se comparten los patrones de asentamiento, las cuencas hidrol&oacute;gicas y los ecosistemas. De 1980 a 1990 se presenta un cambio profundo en las formas en que los gobiernos mexicano y estadounidense act&uacute;an sobre la problem&aacute;tica ambiental fronteriza. Se abren opciones de colaboraci&oacute;n y planeaci&oacute;n en donde las instancias intergubernamentales juegan un papel relevante en la soluci&oacute;n de conflictos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, la postura de Helen Ingram y Robert G. Varady (1996) establecen que la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos es un espacio donde dos naciones totalmente diferentes se confrontan. Los altos ritmos de industrializaci&oacute;n, la expansi&oacute;n de la poblaci&oacute;n y la degradaci&oacute;n ambiental son terribles focos de alarma en la relaci&oacute;n bilateral. La colaboraci&oacute;n y cooperaci&oacute;n en materia ambiental ha sido casi imposible, pues s&oacute;lo se ha favorecido la elaboraci&oacute;n de leyes y organismos que han servido de paliativos frente a una problem&aacute;tica aguda que implica ante todo al ser humano. As&iacute;, las cuestiones ambientales fronterizas presentan cuatro problemas fundamentales: a) se separan los problemas de las soluciones; varios asuntos locales no han sido solucionados de manera efectiva y eficiente destacan: la problem&aacute;tica del agua, la extinci&oacute;n de especies y el cuidado de ecosistemas; b) se crean oportunidades econ&oacute;micas perversas desde el punto de vista ambiental; la maquiladora ha aprovechado no s&oacute;lo los recursos naturales escasos de la regi&oacute;n sino que ha arrojado al medio ambiente infinidad de desechos t&oacute;xicos provocando serios problemas de salud p&uacute;blica; c) la construcci&oacute;n de pol&iacute;ticas nacionales marginan los intereses de los habitantes fronterizos; por lo general el dise&ntilde;o de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre asuntos ambientales se da en Washington y el Distrito Federal, adem&aacute;s de que el financiamiento a programas de construcci&oacute;n de infraestructura ambiental en la frontera proviene de los gobiernos federales; y d) existen barreras legales infranqueables para las organizaciones ambientalistas locales; las instituciones que nacieron del TLC han dado un foro limitado a las demandas que provienen desde grupos de base, &eacute;stos no tienen suficiente autoridad o control para decidir sobre acuerdos de cooperaci&oacute;n que puedan negociarse, pues la pol&iacute;tica se sigue decidiendo en las altas esferas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dependiendo de la visi&oacute;n que se adopte los problemas ambientales fronterizos podr&aacute;n ser analizados desde la &oacute;ptica de la negociaci&oacute;n, la bilateralidad y la integraci&oacute;n; o por el contrario desde el conflicto, el poder y la contradicci&oacute;n. Desde nuestro punto de vista estos dos argumentos son llevados al extremo, la problem&aacute;tica ambiental fronteriza fluct&uacute;a entre estas dos visiones y hay etapas donde se vuelve &aacute;lgida y complicada y otras en donde tanto los Estados como varios grupos provenientes de ambas sociedades se han unido en programas de cooperaci&oacute;n y de compromiso mutuo. Por ejemplo, si tomamos al TLC como referente (1993) podremos observar que algunos grupos ambientalistas estadounidenses empiezan a buscar interlocutores en las organizaciones mexicanas, para juntos ejercer presi&oacute;n sobre sus gobiernos en la soluci&oacute;n del deterioro ambiental fronterizo y la firma de acuerdos paralelos, posteriormente, exigieron la constituci&oacute;n de instituciones bilaterales que tuvieran la responsabilidad de atender la problem&aacute;tica ambiental (NADBANK y COCEF). En este caso hay un incremento tanto en los v&iacute;nculos de cooperaci&oacute;n gubernamental como tambi&eacute;n el acercamiento y colaboraci&oacute;n de grupos binacionales no gubernamentales.<sup><a href="#nota">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, se encuentra el caso del embargo al at&uacute;n mexicano el cual dio lugar a infinidad de protestas desde el gobierno mexicano y en el que ning&uacute;n grupo ambientalista nacional apoyo las acciones de grupos protectores y ambientales estadounidenses. Las controversias desatadas por la relaci&oacute;n comercio&#45;medio ambiente son el detonante del conflicto no s&oacute;lo entre los dos gobiernos, sino tambi&eacute;n en el &aacute;mbito de ONG. La asimetr&iacute;a, el conflicto y las relaciones de poder econ&oacute;mico marcaron un largo periodo en el cual la defensa a los delfines funcion&oacute; como protecci&oacute;n a los intereses del mercado.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puede decirse que los procesos    de cooperaci&oacute;n entre M&eacute;xico y Estados Unidos en materia ambiental    son c&iacute;clicos. Desde nuestro punto de vista, el punto clave es que los    problemas ambientales en la frontera son atendidos y puestos a negociaci&oacute;n    cuando &eacute;stos se convierten en focos rojos que alteran de manera visible    y permanente a ambas comunidades o a una de ellas. (ASARCO, Tri&aacute;ngulo    gris, at&uacute;n, TLC, etc&eacute;tera) El asunto radica en que no se tiene    una visi&oacute;n de largo alcance, se carece de proyectos y programas que modifiquen    criterios y den lugar a propuestas concretas y viables. La prevenci&oacute;n    y la b&uacute;squeda de la sustentabilidad no son los postulados relevantes    ni prioritarios. Las soluciones a los problemas ambientales de la frontera siguen    estando impregnadas por la asimetr&iacute;a de poder que favorece a los Estados    Unidos; y la diferencia de criterios, normas, valores y est&aacute;ndares relacionados    de manera directa con la prioridad ambiental que cada uno de estos pa&iacute;ses    tiene y su capacidad de invertir recursos econ&oacute;micos en la regi&oacute;n    fronteriza (S&aacute;nchez, 1990b).</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El papel de las organizaciones no gubernamentales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Una ONG es un grupo constituido por personas que se unen y comparten intereses, ideolog&iacute;as y afinidades culturales, fuera de los &oacute;rganos formales del Estado. El t&eacute;rmino es usado en forma negativa para distinguir que las personas se organizan por s&iacute; mismas, fuera de la &oacute;rbita estatal" (Chasek, 2000: 89). Las ONG son organizaciones pol&iacute;ticas que surgen y operan fuera de las oficinas formales del Estado, y est&aacute;n enfocadas a cuestiones p&uacute;blicas, su dimensi&oacute;n trasnacional es uno de sus atributos m&aacute;s relevantes. Organizadas a trav&eacute;s de las fronteras o proyectando sus esfuerzos sobre sus propios territorios, las ONG son "una visi&oacute;n desde ning&uacute;n sitio", es decir una mirada desde ning&uacute;n lugar geogr&aacute;fico en particular. Para Rosenau (1990) las ONG son actores libres de soberan&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si tratamos entonces de definir a las ONG ambientalistas(ONGA), estas son organizaciones dedicadas a proteger la calidad del aire, tierra y agua en el mundo, as&iacute; como la contin&uacute;a existencia y desarrollo de todas las especies. Las ONGA van de grandes a peque&ntilde;as, unas m&aacute;s burocratizadas que otras, y act&uacute;an en m&uacute;ltiples niveles, desde lo local, lo nacional, lo binacional o lo internacional. Actualmente, existen diez mil organizaciones no gubernamentales que trabajan en la protecci&oacute;n del ambiente (Conca, 1996: 106&#45;107). Algunas de ellas tienen m&aacute;s de un mill&oacute;n de miembros y presupuestos de hasta 200 millones de d&oacute;lares, lo cual las convierte en un poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de suma importancia. Uno de los graves problemas al interior es que no existe la rendici&oacute;n de cuentas y no se sabe a ciencia cierta a quien representan. Sin embargo, han abierto canales de informaci&oacute;n, mostrando la degradaci&oacute;n ecol&oacute;gica, publicit&aacute;ndola y trabajando para crear una nueva pol&iacute;tica ambiental.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe un inter&eacute;s global por la urgente necesidad de protecci&oacute;n ambiental y cooperaci&oacute;n en el &aacute;mbito global. Cuando los gobiernos nacionales y las organizaciones internacionales intensifican sus acciones en la soluci&oacute;n de los problemas ambientales, las ONG empiezan a cobrar un papel relevante como actores entre las fronteras de los Estado&#45;Naci&oacute;n. Las organizaciones no gubernamentales vienen a cambiar el comportamiento de los Estados, dan pie a nuevas fuerzas econ&oacute;micas y propician nuevas acciones sociales. Las actividades de las ONG no s&oacute;lo est&aacute;n dirigidas al Estado sino tambi&eacute;n a organizaciones internacionales, corporaciones multinacionales, varios grupos locales y hasta individuos. As&iacute; se puede decir que las ONG ambientalistas act&uacute;an en tres niveles: a) frente al Estado, creando un espacio novedoso donde el cabildeo y la creaci&oacute;n de nuevas instituciones especializadas cobra un lugar importante; b) ante la econom&iacute;a, se ha demostrado que los procesos econ&oacute;micos y los da&ntilde;os ambientales van de la mano; c) en el &aacute;mbito social, socializando los problemas ambientales y creando un discurso novedoso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las ONGA se enfocar&aacute;n no s&oacute;lo a tratar de modificar las pol&iacute;ticas gubernamentales y las instituciones internacionales de protecci&oacute;n al medio ambiente. Un aspecto central de su acci&oacute;n ser&aacute; tratar de establecer nuevos mecanismos en la producci&oacute;n que aseguren un proceso de industrializaci&oacute;n menos contaminante. M&aacute;xime ahora cuando los procesos de producci&oacute;n, distribuci&oacute;n, intercambio y consumo se incrementan a trav&eacute;s de las fronteras y la econom&iacute;a mundial se encuentra en un proceso de amplia integraci&oacute;n. Las ONG ambientalistas podr&aacute;n forzar a los grandes consorcios a modificar pr&aacute;cticas contaminantes, renovar tecnolog&iacute;a, respetar las normas de trabajo y buscar materiales no peligrosos, as&iacute; como fomentar el reciclado y la disposici&oacute;n adecuada de los desechos t&oacute;xicos. Tienden a convertirse en la gu&iacute;a de las grandes empresas. Un aspecto central de la labor de las ONG es abrir un abanico en la acci&oacute;n social a trav&eacute;s de la incorporaci&oacute;n de nuevos sujetos al discurso ambientalista. El ambientalismo puede surgir como fuerza de cambio que interpele a diversidad de sujetos y juntos combatir el deterioro al cual el planeta se ve sujeto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las ONG han sido clasificadas de diferente manera: por sus actividades, por sus estrategias o por el tipo de funci&oacute;n que realizan. Para Breitmeier las ONG ambientalistas son de dos tipos: a) las legales y b) prestadoras de servicios. Las primeras, son entendidas como una influencia al proceso de ajustes de la agenda pol&iacute;tica, educan al p&uacute;blico, movilizan y organizan ciudadanos y fomentan el cabildeo en la toma de decisiones. Las segundas, son organizaciones dedicadas a ofrecer servicios a otras organizaciones o grupos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los l&iacute;mites a los cuales se enfrentan las Organizaciones no gubernamentales ambientalistas puede estar referido a tres causas: a) una falta de acuerdo cient&iacute;fico sobre las causas y efectos del deterioro ambiental que no ha permitido generar pol&iacute;ticas internacionales generales y ha orillado a los Estados a enfrentar de manera aislada los problemas; b) el alto costo de las transformaciones ambientales y las desventajas que ello acarrea a los presupuestos estatales y c) la carencia de recursos legales, las organizaciones no tienen fuerza sobre los Estados, se firman acuerdos y se sugieren compromisos pero se carece de una legislaci&oacute;n internacional que obligue a cumplir los acuerdos pactados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">The World Directory of Environmental Organizations describe m&aacute;s de 2,600 organizaciones ambientalistas en 1996, pero hay grandes ONG que funcionan como paraguas de grupos peque&ntilde;os y asociaciones. Desde nuestro punto de vista existen grandes diferencias entre las ONGA del Norte y del sur. Si nuestra intenci&oacute;n es mostrar que ocurre en la frontera compartida con los Estados Unidos nos parece pertinente mostrar, a grandes rasgos, sus particularidades (<a href="/img/revistas/estfro/v3n5/a2c1.jpg" target="_blank">cuadro 1</a>).</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ONG Ambientalistas. Estados Unidos y M&eacute;xico. &iquest;Esperanza de Cambio?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Profundizar en el estudio de las ONG ambientalistas en la frontera requiere de un recuento de los diversos momentos por los que el ambientalismo ha cruzado al interior de Estados Unidos y M&eacute;xico. Analizar cu&aacute;les son las grandes tendencias y los grupos que las comandan puede dar cuenta de c&oacute;mo se han ido gestando no s&oacute;lo las propias ONG fronterizas, sino sus temas de preocupaci&oacute;n, sus redes, liderazgos y fines por alcanzar. Indagar en esta veta nos permitir&aacute; descifrar, con mayor precisi&oacute;n, los alcances y l&iacute;mites de las ONG ambientalistas en la regi&oacute;n compartida con los Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las ONGA cobran importancia a partir de los a&ntilde;os ochenta, es vital por tanto establecer cual era el panorama ambiental en el que &eacute;stas nacieron. Uno de los asuntos m&aacute;s candentes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os es la constante cr&iacute;tica a la cual se ha visto expuesto el movimiento ambientalista estadounidense, para algunos expertos &eacute;ste dejo de tener presencia nacional desde 1970, para otros hoy es un movimiento moribundo pues ha perdido sus fundamentos morales. El asunto central versa en diferenciar a los diversos grupos a partir de una preocupaci&oacute;n, la preferencia de una visi&oacute;n centrada en el hombre versus la preocupaci&oacute;n centrada en la naturaleza. A&uacute;n cuando esta diferencia va marcar la identidad e ideolog&iacute;a de los diversos grupos, existe un punto que es com&uacute;n a todos ellos. La mayor&iacute;a de las asociaciones se auto&#45;proclaman protectoras y restauradoras del medio ambiente natural y buscan cuidar a la especie humana &#151;y otras formas de vida&#151; de la degradaci&oacute;n y la destrucci&oacute;n ambiental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen tres corrientes ambientalistas: a) la tendencia dominante, b) los radicales y c) los conservacionistas. Los miembros de la corriente dominante son b&aacute;sicamente pragm&aacute;ticos, persiguen el incremento de reformas y tratan de trabajar de manera sustancial para reducir la contaminaci&oacute;n, conservar la energ&iacute;a y proteger la naturaleza haciendo cambios b&aacute;sicos en el sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Trabajan con el gobierno y los partidos pol&iacute;ticos y aunque de vez en cuando luchan contra ciertos negocios e industrias, no los ven como sus enemigos permanentes. Esta corriente est&aacute; conformada por: Sierra Club, Environmental Defense Fund, The Natural Resources Defense Council, The National Audbon Society, The National Wildlife Federation, The Wilderness Society y World Wildlife Fund. Greenpeace es un grupo muy interesante pues se encuentra entre la tendencia dominante y los radicales. Estas organizaciones han madurado y profesionalizado sus servicios. Algunas &aacute;reas se han burocratizado y presentan cierta fatiga institucional, se han convertido en organizaciones de negocios, con amplios presupuestos y oficinas, adem&aacute;s de excelentes salarios y beneficios.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los radicales son miembros de Earth First, activistas del movimiento Deep Ecology y varios grupos en el &aacute;mbito local, particularmente aquellos que luchan en contra de la contaminaci&oacute;n toxica y nuclear y participan en el Environmental Justice Movement, ellos rechazan cualquier tipo de organizaci&oacute;n de tendencia dominante, son antigubernamentales y antiindustria. Pretenden cambios profundos en el sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico y la gran mayor&iacute;a favorecen la protecci&oacute;n de la naturaleza sobre el hombre. Cabe resaltar la importancia que las minor&iacute;as &eacute;tnicas han representado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la defensa de su propiedad y la salud frente a industrias contaminantes generadoras de desechos t&oacute;xicos y peligrosos. El movimiento NIMBY y LULU'S son claros ejemplos de c&oacute;mo el medio ambiente adquiere un perfil de defensa de derechos civiles, en donde una de sus categor&iacute;as eje es el racismo ambiental (Camacho, 1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conservacionistas incluyen miembros que defienden la pesca, caza y las grandes extensiones de tierra. Destacan los Duck Unlimited, The Nature Conservancy y el National Rifle Association. Son el ala derecha del movimiento, sospechan de las acciones gubernamentales y favorecen, decididamente, a la industria. Sus metas y logros los plantean a partir del sector privado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente que de estas tres corrientes se desprender&aacute;n diversas visiones, organizaciones y grupos que defienden una particular manera de combatir los problemas ambientales. Es relevante destacar las acciones que a partir de 1990 efectuar&aacute;n las organizaciones de base en los Estados Unidos, cuyos miembros est&aacute;n totalmente involucrados en los asuntos locales de su comunidad, porque su salud o la salud de su familia y su propiedad se encuentran en inminente peligro. No hay un n&uacute;mero estimado de estas organizaciones y sus miembros. El Center for Health, Environment and Justice comandado por Lois Gibbs, trabaja con una red formada por m&aacute;s de 9000 grupos locales con membres&iacute;as que van desde media docenas de activistas a cientos de participantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un punto central en el an&aacute;lisis del ambientalismo estadounidense es el papel activo que han desempe&ntilde;ado diversas fundaciones para patrocinar grupos cient&iacute;ficos en pro del ambiente o para rechazar algunas reformas legislativas que afectaban de manera directa a la industria. The Pew Charitable Trusts y otras fundaciones han obtenido un papel activo en la definici&oacute;n de la pol&iacute;tica ambiental, no s&oacute;lo creando instituciones como el National Environmental Trust sino tambi&eacute;n enviando personal, dise&ntilde;ando las agendas y dando &oacute;rdenes. Lo cierto es que una gran proporci&oacute;n del dinero de las fundaciones se destina a los grupos nacionales y organizaciones regionales m&aacute;s grandes y los grupos de base siguen obteniendo escasos recursos. Existe una gran mayor&iacute;a de fundaciones conservadoras que ven a las leyes ambientales como los mayores enemigos de la libre empresa y el capitalismo. The Cato Institute, The Heritage Foundation y The Competitive Enterprise Institute han promovido al Movimiento de Uso Inteligente (Wise Use Movement) y los famosos derechos de propiedad ambos enemigos ac&eacute;rrimos del cuidado medio ambiental (Shabecoff, 2000: 29&#45;49).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es a partir de estas tres corrientes que se formar&aacute;n y establecer&aacute;n diversas ONG ambientalistas, con caracter&iacute;sticas propias, fines y metas definidos que acentuar&aacute;n un papel m&aacute;s nacional o conformar&aacute;n redes internacionales con otras organizaciones y grupos. El perfil de estas organizaciones estar&aacute; dado por su concepci&oacute;n y defensa del medio ambiente, as&iacute; como la definici&oacute;n de los principales problemas por combatir y los sujetos que pueden influir en el cambio. Antes de los ochenta, s&oacute;lo encontramos un peque&ntilde;o grupo de ONG conservacionistas estadounidenses que manten&iacute;an v&iacute;nculos con las contadas ONG mexicanas dedicadas a la conservaci&oacute;n y con algunos centros de investigaci&oacute;n (Sierra Madre, Unidos para la Conservaci&oacute;n, PRONATURA, FUNDEA, Uni&oacute;n de Grupos Ambientalistas y Centro de Ecolog&iacute;a de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico). El inter&eacute;s de algunas ONG estadounidenses en el establecimiento de &aacute;reas protegidas increment&oacute; los lazos con ONG mexicanas, la academia y algunos contactos con gobiernos en distinto nivel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es a partir de 1985 que el n&uacute;mero de ONG mexicanas ambientalistas se increment&oacute; considerablemente. La formaci&oacute;n de algunas de estas hab&iacute;a sido impulsada por ciertas ONG u otras organizaciones del exterior. La formaci&oacute;n de grupos y acciones sociales ambientalistas en M&eacute;xico es resultado de las repercusiones del crecimiento de la poblaci&oacute;n, el uso inadecuado de recursos naturales y, posteriormente, la puesta en operaci&oacute;n de la planta nuclear de Laguna Verde, en el estado de Veracruz. Los grupos y organizaciones que surgen en esta primera etapa son peque&ntilde;os, cerrados y, sobre todo, existe poca comunicaci&oacute;n entre ellos, lo que de alguna manera fren&oacute; la posibilidad de uniones m&aacute;s fuertes y duraderas. La preocupaci&oacute;n ambiental en nuestro pa&iacute;s es relativamente reciente y las organizaciones que se formaron crearon numerosos c&iacute;rculos poco relacionados entre s&iacute;. Su preocupaci&oacute;n en un inicio fue la ecolog&iacute;a m&aacute;s que el ambientalismo.<sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se puede entonces distinguir dos grandes corrientes en las ONG ambientalistas mexicanas, una de corte m&aacute;s conservacionista donde la preocupaci&oacute;n central es la naturaleza, el cuidado de las especies y los ecosistemas (PRONATURA y Fundaci&oacute;n Mexicana para la Educaci&oacute;n Ambiental) y otra, enfocada a problemas relacionados con la sustentabilidad, la relaci&oacute;n hombre naturaleza y desarrollo&#45;medio ambiente (Red Mexicana de Acci&oacute;n Frente al Libre Comercio, Debase, Grupo de Estudios Ambientales)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en los noventa cuando el incremento de organizaciones, acompa&ntilde;ado de un cambio en sus preocupaciones y una mayor organizaci&oacute;n de sus actividades son el reflejo de problemas concretos del deterioro ambiental mexicano. La uni&oacute;n de estos grupos en la Conferencia de R&iacute;o en 1992, dio lugar a un fortalecimiento de varias ONG mexicanas y del papel que desempe&ntilde;aron en la firma de la Agenda 21. Una buena parte de las ONG mexicanas evolucion&oacute; en su enfoque hacia una visi&oacute;n de desarrollo sustentable en cierne. Se tienen datos que para 1994 el n&uacute;mero de ONG relacionadas con el medio ambiente en M&eacute;xico era de 674, la mayor&iacute;a de ellas concentradas en el Distrito Federal, Puebla y Yucat&aacute;n. Es claro que a principios de los noventa varias ONG ambientalistas mexicanas recib&iacute;an fondos de ONG del exterior, fundaciones estadounidenses y europeas privadas o con vinculaciones partidistas, as&iacute; como tambi&eacute;n ayuda y apoyo de instancias gubernamentales estadounidenses, tanto federales como estatales (Ford, MacArthur, Hewlett, etc&eacute;tera).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hemos destacado que es desde 1983 cuando empieza a ver una experiencia m&aacute;s cercana entre grupos ambientalistas fronterizos. Los casos del famoso tri&aacute;ngulo gris, la pesca de delfines, pero sobre todo el reconocimiento de la necesidad de limpiar la frontera com&uacute;n, hace que varios grupos estadounidenses empiecen a buscar a sus contraparte mexicana. Es en estos a&ntilde;os cuando existe un auge de grupos ambientalistas locales en el sur de los Estados Unidos cuyo activismo se intensific&oacute; en la medida en que se profundizaron los problemas ambientales fronterizos. Los Acuerdos de la Paz reconocen, a partir de la presi&oacute;n ejercida por varios grupos estadounidenses a sus representantes, la necesidad de mantener limpio el ambiente fronterizo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los a&ntilde;os noventa, los grupos ambientalistas estadounidenses defendieron el tema de protecci&oacute;n ambiental vincul&aacute;ndolo a la firma del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLC). Las ONG estadounidenses se dividieron a partir de las estrategias por tomar, algunas optaron por el condicionamiento al tratado con el fin de obligar a M&eacute;xico para que &eacute;ste mejorar&aacute; sus est&aacute;ndares y condiciones ambientales, destacan: National Audbon Society, National Wildlife Federation, Natural Conservancy y Natural Resource Defense Council que se aliaron con grupos mexicanos como el Grupo de los Cien, el Instituto Aut&oacute;nomo de Investigaciones Ecol&oacute;gicas, Pronatura, la Fundaci&oacute;n Mexicana para la Educaci&oacute;n Ambiental y la Uni&oacute;n de Grupos Ambientalistas. El tema central de discusi&oacute;n entre los dos bandos fue la migraci&oacute;n de industrias con procesos "sucios" hacia nuestro pa&iacute;s y como consecuencia la reducci&oacute;n de los niveles de protecci&oacute;n ambiental en Estados Unidos. Adem&aacute;s se tem&iacute;an por el increment&oacute; de problemas ambientales fronterizos, no s&oacute;lo de contaminaci&oacute;n sino de posible presi&oacute;n de los escasos mantos acu&iacute;feros en la zona y la depredaci&oacute;n de ecosistemas mexicanos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo bando que se opon&iacute;a a la firma estuvo comandado por: el Sierra Club y Friends of the Earth los cuales crearon varios grupos paraguas entre organizaciones intersectoriales el Alliance for Responsable Trade y Citizens Trade Campaign. Estas coaliciones buscaron aliados del otro lado de sus fronteras, para poder tener mayor informaci&oacute;n y as&iacute; utilizarla <i>versus</i> el Tratado y tambi&eacute;n poder ejercer presi&oacute;n sobre los tres gobiernos firmantes. El apoyo mexicano no se dio a trav&eacute;s de las grandes centrales, fueron ONG, peque&ntilde;os grupos e individuos los que apoyaron las demandas. La Red Mexicana de Acci&oacute;n frente al Libre Comercio, Debase y Grupo de Estudios Ambientales apoyaron con acciones directas la negativa a la firma del Tratado. En este contexto van a nacer importantes redes ambientales M&eacute;xico&#45;Estadounidenses como el Border Ecology Project, Red Binacional del Medio Ambiente y la Southwest Network for Environmental and Economic Justice grupo que promueve la cooperaci&oacute;n y las redes entre organizaciones de base frente al racismo ambiental. Bisbee Arizona, Texas Center for Policy Studies, Bioconservaci&oacute;n A.C. y la Red Fronteriza de Salud apoyaron estos proyectos. A&uacute;n cuando no se logr&oacute; revocar la firma del TLC este c&uacute;mulo de experiencias sirvi&oacute; de plataforma para la labor que estos grupos ejercieron en la frontera compartida (Torres, 1998) y (Alfie, 1995).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La uni&oacute;n de grupos frente al TLC abri&oacute; un panorama innovador, donde diversas organizaciones confluyeron y dieron oportunidad a nuevas formas de hacer pol&iacute;tica, a infinidad de sujetos que planteaban problemas concretos sobre las formas de desarrollo adoptadas en la regi&oacute;n fronteriza, a mostrar los terribles problemas de escasez de agua, malos servicios, falta de planeaci&oacute;n urbana y el constante y permanente deterioro de la regi&oacute;n compartida. Por ello, esta experiencia fungi&oacute; como una esperanza y una doble oportunidad; la organizaci&oacute;n de grupos y ONG, la combinaci&oacute;n de t&aacute;cticas y culturas pol&iacute;ticas de s&iacute;mbolos diversos pero que compart&iacute;an un espacio com&uacute;n y la posibilidad de transformar el medio ambiente fronterizo. El gran &eacute;xito de esta etapa puede leerse a trav&eacute;s de la conformaci&oacute;n del NADBANK y la COCEF. Instrumentos pensados para coordinar y captar fondos para la limpieza ambiental de la frontera, apoyar a las comunidades de ambos pa&iacute;ses y ejecutar proyectos de infraestructura bajo el marco legal que el TLC proporcionaba. La esperanza se abri&oacute;, surgieron as&iacute; diversos grupos ambientales que se dedicaban a diversas tareas desde la promoci&oacute;n del desarrollo hasta la educaci&oacute;n ambiental. Fundamental, en este momento, va hacer el financiamiento del exterior que varios de ellos recibir&aacute;n de diversas fundaciones. Los v&iacute;nculos de ONG M&eacute;xico&#45;estadounidenses alcanzan el punto m&aacute;s alto en estos a&ntilde;os (1993&#151;1996) son localistas; es decir, act&uacute;an localmente y piensan globalmente. Defienden el binomio regi&oacute;n&#45;binacional; la regi&oacute;n ocupa un lugar relevante en sus demandas. Los problemas fronterizos dejan de ser una preocupaci&oacute;n aislada de grupos nacionales y adquieren un car&aacute;cter binacional. Tienen pr&aacute;cticas h&iacute;bridas; combinan formas culturales y pol&iacute;ticas que inundan el espacio p&uacute;blico e instauran nuevas formas de ver y hacer pol&iacute;tica. Intervienen infinidad de actores con diversos intereses; abren posibilidades de una participaci&oacute;n social m&aacute;s amplia. Sus contenidos abarcan diferentes tem&aacute;ticas; pretenden la defensa de modos de vida ligados al medio ambiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en estos a&ntilde;os cuando van a crecer en un n&uacute;mero muy alto diversas organizaciones binacionales ambientalistas, no s&oacute;lo por el impulso que lograron con su actuaci&oacute;n frente a la firma del TLC, sino porque varios grupos ver&aacute;n en la defensa ambiental la posibilidad de ligar a &eacute;l sus temas, obtener financiamiento de ONG extranjeras o fundaciones y poder influir en la toma de decisiones en la esfera p&uacute;blica. Muchas de ellas, seguir&aacute;n con una labor de promoci&oacute;n de desarrollo ampliamente influidas por las organizaciones eclesiales de base, otras evolucionar&aacute;n a posturas pol&iacute;ticas m&aacute;s complejas, pero cabe resaltar que esta etapa se destaca por la creaci&oacute;n de grandes redes binacionales integradas por infinidad de grupos y tendencias que funcionan como organizaciones paraguas y obtienen una gran cantidad de recursos. Destacan: La Alianza Binacional Ecologista del Bravo, Southwest Organizing Proyect for Environmental Justice, Coalici&oacute;n Pro&#45;Justicia de las Maquiladoras, Binational Health and Environment Coalition, The Northen Sonora&#45;Cochise County Binational Health County, Maquiladora Health and safety Network, Arizona Border Ecology Proyect y The International Sonora Desert Alliance (Alfie, 1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien este momento es de gran auge y conformaci&oacute;n de conglomerados importantes, los avances no se continuaron, &eacute;stos se silenciaron en una inercia donde la heterogeneidad, la fragmentaci&oacute;n y la diversidad de la sociedad civil no pudo encontrar un proyecto que aglutinar&aacute; las demandas ambientales. En estos a&ntilde;os las propuestas a la COCEF quedaron s&oacute;lo en papel, el ejercicio del presupuesto de NADBAN fue m&iacute;nimo, asuntos que desmotivaron, de manera fundamental, a diversas organizaciones no gubernamentales que confiaron en los cambios institucionales. El tr&aacute;mite para la aprobaci&oacute;n de proyectos de infraestructura en apoyo a un proyecto ambiental de cualquier grupo o comunidad a trav&eacute;s de la COCEF implica una inmensa fila de peque&ntilde;as solicitudes, aprobaciones y alta burocracia. Cabe resaltar que de 1997&#45;2000 se presenta un impasse en las organizaciones, grupos y asociaciones que puede estar ligado a la incapacidad de los organismos e instituciones nacidos del TLC para canalizar demandas e iniciar proyectos de infraestructura.<sup><a href="#nota">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las faltas institucionales, las pugnas entre organizaciones ambientalistas, la poca participaci&oacute;n social y la cultura pol&iacute;tica son factores que de alguna manera juegan en la posible respuesta social. Los a&ntilde;os que van de 1997 al 2000 no presentan apertura para un mayor n&uacute;mero de organizaciones y menos una continuidad de acciones sociales. El deterioro ambiental y los altos &iacute;ndices de problemas de salud no garantizan, por s&iacute; solos, la participaci&oacute;n y auge de la respuesta social. La falta de alternancia y la verticalidad en las decisiones son elementos todav&iacute;a palpables en las organizaciones ambientalistas encontradas. Sus lazos con el exterior constantemente se modifican y la falta de v&iacute;nculos entre ellas tambi&eacute;n las limita en sus financiamientos y oportunidades. Por ello, el movimiento impulsado y en auge de 1993&#45;1996 entra en un periodo de calma, de restricci&oacute;n, de retraimiento y hasta de retroceso con relaci&oacute;n a las propuestas e iniciativas ambientales fronterizas. El resultado, la falta de acciones permanentes del movimiento ambiental de 1997 al 2000, el aislamiento de sus organizaciones y el alto poder de sus l&iacute;deres. Adem&aacute;s, se nota constantes pugnas con las organizaciones estadounidenses que fuerzan a las ONGA mexicanas a reagruparse y buscar nuevos socios y fuentes de financiamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os se presenta una reagrupaci&oacute;n de asociaciones y organizaciones ambientalistas mexicanas de la frontera. &Eacute;stas ya no se ligan exclusivamente a sus contrapartes estadounidenses (caracter&iacute;stica de los inicios de los a&ntilde;os noventa) sino buscan la conformaci&oacute;n de redes en el &aacute;mbito internacional con diversas preocupaciones y objetivos. Se pasa de un <i>Think globally act locally a un think locally act globally,</i> situaci&oacute;n que tiene una relaci&oacute;n directa con las demandas de los globalif&oacute;bicos frente a los organismos internacionales de comercio. Sus preocupaciones se centran: en problemas globales relacionados con la propuesta de un Acuerdo Comercial para todo el continente Americano y la identificaci&oacute;n de asuntos vinculados con el deterioro ambiental, la salud y el trabajo como parte de los procesos productivos de los grandes consorcios trasnacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El uso de internet se convierte en un arma clave de estas organizaciones. Claro, seguir&aacute;n existiendo los grupos comunitarios, de base y los profesionales, lo interesante es la diversidad, heterogeneidad y multiplicidad de proyectos que se encuentran en la regi&oacute;n. Un asunto evidente es que esta misma pluralidad hace que grupos aparezcan y desaparezcan como por arte de magia, s&oacute;lo pocos de ellos han seguido una acci&oacute;n permanente durante estos a&ntilde;os, y ello se debe en gran medida a las fuentes de financiamiento, a los contactos con organizaciones internacionales no gubernamentales y a los apoyos internos que estos grupos vayan creando y fortaleciendo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un asunto relevante en la permanencia del ambientalismo fronterizo tiene que ver con las condiciones propias de la regi&oacute;n, la organizaci&oacute;n y participaci&oacute;n social y el deterioro de las formas de vida ocasionado por los problemas ambientales. La participaci&oacute;n social en la problem&aacute;tica ambiental surge de la tradici&oacute;n de grupos de base que se fueron profesionalizando, por la influencia de la organizaci&oacute;n binacional surgida del TLC. En realidad la mayor&iacute;a de estos grupos no tienen como preocupaci&oacute;n &uacute;nica la defensa del medio ambiente, &eacute;sta ser&aacute; un reclamo m&aacute;s de una lista infinita de problemas de la regi&oacute;n como: migraci&oacute;n, salud, maquiladoras, trabajo, vivienda, servicios p&uacute;blicos, etc&eacute;tera. Muchas de las demandas de los grupos analizados (encontramos m&aacute;s de cien) se enfocan a una diversidad de problem&aacute;ticas de corte local donde problemas como el calentamiento de la tierra, el agujero de ozono o el efecto invernadero ni siquiera son vistos o puestos en interrogantes y menos a&uacute;n se tiene una respuesta frente a estas problem&aacute;ticas globales. Sin embargo, todos ellos est&aacute;n sumamente preocupados por los problemas ambientales de su localidad y regi&oacute;n. Es interesante que a lo largo de estos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n sea evidente la falta de un discurso t&eacute;cnico&#45;cient&iacute;fico de los grupos ambientalistas mexicanos fronterizos, la gran mayor&iacute;a carece de contactos con las universidades e institutos tecnol&oacute;gicos lo cual representa un fuerte handicap frente a sus contrapartes estadounidenses o internacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo cierto es que hoy se presenta una imagen en movimiento, donde hay grupos consolidados y fuertes, pero tambi&eacute;n otros peque&ntilde;os, d&eacute;biles y enfermos. Lo que caracteriza a la regi&oacute;n es la falta de tradici&oacute;n en movimientos y participaci&oacute;n de largo alcance. La no&#45;continuidad de proyectos, la no&#45;permanencia de acciones cotidianas y el cansancio de sus l&iacute;deres (pues no hay rotaci&oacute;n) son serios problemas a los cuales las ONGA se enfrentan, mientras los problemas ambientales, de salud y de calidad de vida siguen creciendo en la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien es claro que la preocupaci&oacute;n ambiental no es un asunto ligado al desarrollo econ&oacute;mico o pol&iacute;tico, hemos dado cuenta que el enfoque, los modelos, las problem&aacute;ticas y alcances son diferenciados en los pa&iacute;ses del Sur. M&eacute;xico comparte una zona espec&iacute;fica con los Estados Unidos, all&iacute; diferentes formas de vida, culturas pol&iacute;ticas y perspectivas se enfrentan, se miran, se confunden y dan lugar a diversas maneras de percibir la realidad social. Si bien en un primer momento se gener&oacute;, frente al problema medio ambiental, un h&iacute;brido pol&iacute;tico&#45;cultural que permiti&oacute; un auge importante de acciones y respuestas ambientalistas de dos sociedades diferentes, las cuales crearon instancias de apoyo e instituciones binacionales frente a los asuntos ambientales. El impasse pol&iacute;tico y social de los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sumido a la organizaci&oacute;n social y a varias ONGA en una nueva l&oacute;gica de reagrupamiento donde se pone en la mesa de discusi&oacute;n desde la organizaci&oacute;n y sus formas democr&aacute;ticas, hasta el financiamiento y las posibles donaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Abrir este campo de investigaci&oacute;n nos permite conocer qu&eacute; sucede en un &aacute;mbito donde dos sociedades se confrontan, pero tambi&eacute;n pueden solucionar problemas comunes. El mayor reto es &iquest;c&oacute;mo hacer que funcionen estas organizaciones binacionales en el contexto de la globalizaci&oacute;n? y de &iquest;qu&eacute; manera establecer planes, programas e instituciones que funcionen en la recuperaci&oacute;n del medio ambiente fronterizo?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta ahora la organizaci&oacute;n social esta all&iacute;, presente. Sin embargo, la falta de continuidad, la no permanencia, las pugnas entre grupos, el handicap en sus discursos y la falta de fuentes diferenciadas de financiamiento siguen siendo factores que han frenado la cooperaci&oacute;n binacional. S&oacute;lo enfrentando los problemas ambientales de manera conjunta podremos hablar de logros y &eacute;xitos en el combate al deterioro ambiental de la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe se&ntilde;alar que existe una relaci&oacute;n directa entre organizaci&oacute;n, presi&oacute;n y funcionamiento de instituciones, el resultado m&aacute;s evidente de esta conjunci&oacute;n de elementos fue la conformaci&oacute;n de COCEF y NADBANK, es evidente que las constantes faltas burocr&aacute;ticas, los manejos lentos y la no puesta en marcha de financiamientos por estas dos instituciones dio lugar a una menor credibilidad y a un desencanto que cubri&oacute; a la organizaci&oacute;n social por un par de a&ntilde;os. La dura experiencia de estos grupos, la no continuidad de planes y programas y la b&uacute;squeda de nuevos socios marcan hoy el camino de reagrupaci&oacute;n y transformaci&oacute;n de las ONGA fronterizas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es claro que una de las preocupaciones centrales de la regi&oacute;n no es s&oacute;lo un proyecto de inversiones continuas, sino la capacidad de exigir que estas inversiones cuiden y protejan el medio ambiente, reutilicen productos, ampl&iacute;en el reciclado, fomenten una buena disposici&oacute;n final y establezcan programas que internalicen los costos ambientales, es all&iacute; precisamente donde la funci&oacute;n de las ONG ambientalistas se convierte en punta de lanza de una nueva estrategia donde desarrollo y medio ambiente permanezcan unidos. Hoy hablar de crecimiento econ&oacute;mico implica cuidado y protecci&oacute;n al medio que nos rodea y del cual formamos parte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n fronteriza por sus condiciones naturales, las constantes migraciones, los bajos presupuestos federales, los escasos servicios p&uacute;blicos, los problemas de urbanizaci&oacute;n, entre otros, es un foco de alarma ambiental. La organizaci&oacute;n desde gobiernos locales y federales y la participaci&oacute;n social de grupos y asociaciones a nivel binacional se convierte en la clave para poder hacer frente desde la educaci&oacute;n, los planes estrat&eacute;gicos y los programas concretos al deterioro ambiental que se vive cotidianamente en la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aguilar, R. (1997). "Las ONG de Desarrollo y la Democracia Interna: Una Aproximaci&oacute;n" en <i>La Democracia de los de Abajo en M&eacute;xico,</i> Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades UNAM, La Jornada Ediciones, Consejo Electoral del Estado de Jalisco, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545476&pid=S0187-6961200200010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alfie, M. y Luis M&eacute;ndez. 2000. <i>Maquila y movimientos ambientalistas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545478&pid=S0187-6961200200010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; Examen de un riesgo compartido,</i> UAM&#45;A, CONACYT, E&oacute;n Editores, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545480&pid=S0187-6961200200010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alfie, M. 1995. "Ecolog&iacute;a: a un a&ntilde;o del TLC", <i>El Cotidiano,</i> n&uacute;m. 67, UAM&#45;A, enero&#45;febrero, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545482&pid=S0187-6961200200010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 1997.&nbsp;"Las ONG de desarrollo y la democracia interna: Una aproximaci&oacute;n", <i>La democracia de los de abajo en M&eacute;xico,</i> Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades UNAM, La Jornada Ediciones, Consejo Electoral del Estado de Jalisco, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545484&pid=S0187-6961200200010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 1998.&nbsp;<i>...Y el desierto se volvi&oacute; verde. Movimientos ambientalistas binacionales,</i> UAM&#45;A, UIA, Fundaci&oacute;n Miguel Alem&aacute;n y E&oacute;n Editores, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545486&pid=S0187-6961200200010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Brechin, S, y et.al. 1994. "Global Environmentalism: A Challenge to the Postmaterialism Thesis?" en <i>Social Science Quarterly,</i> vol., 75, n&uacute;m. 2, University of Texas Press, Austin.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545488&pid=S0187-6961200200010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Breitmeier, H y et. al. 2000. "Environmental NGO'S in an Emerging Global Civil Society" en <i>The Global Environment in the Twenty&#45;First Century: Prospects for International Cooperation,</i> United Nation University Press, Tokyo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545490&pid=S0187-6961200200010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Buttel, F. 1992. "New Directions in Environmental Sociology", en <i>Annual Review of Sociology,</i> USA.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Camacho, E. 1998. <i>David, Environmental Injustices, Political Struggles. Race, Class and the Environment,</i> Duke University Press, USA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545493&pid=S0187-6961200200010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Chasek, P. 2000. <i>The Global Environment in the Twenty&#45;First Century: Prospects for International Cooperation</i> ,United Nation University Press, Tokyo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545495&pid=S0187-6961200200010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cvetkovich, A. y et.al. 1997. <i>Articulating the Global and The Local,</i> Westview Press, USA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545497&pid=S0187-6961200200010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dryzek, J. 1997. <i>The Politics of the Earth. Environmental Discourses,</i> Oxford University Press, New York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545499&pid=S0187-6961200200010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ganster, P. 1997. <i>Borders and Border Regions in Europe and North America,</i> San Diego State University Press and Institute for Regional Studies of the Californias, San Diego.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545501&pid=S0187-6961200200010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gonz&aacute;lez, M&aacute;rquez, J. 1997. <i>Nuevo Derecho Ambiental Mexicano,</i> UAM&#45;A, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545503&pid=S0187-6961200200010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inglehart, R. 1990. <i>Cultural Shift in Advance Industrial Society,</i> Princeton University Press, New Jersey.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545505&pid=S0187-6961200200010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ingra, H, y et.al. 1996. "Empowering grassroots linkages" en <i>ARIDLANDS,</i> n&uacute;m.39 primavera&#45;verano, Universidad de Arizona, Arizona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545507&pid=S0187-6961200200010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jelin, E. 1994. "&iquest;Ciudadan&iacute;a emergente o exclusi&oacute;n? Movimientos Sociales y ONG'S en los a&ntilde;os noventa" en <i>Revista Mexicana de Sociolog&iacute;a,</i> A&ntilde;o LVI, n&uacute;m. 4, IIS&#45;UNAM, octubre&#45;diciembre, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545509&pid=S0187-6961200200010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kempton, W y et.al. 1995. <i>Environmental Values in American Culture,</i> MIT Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545511&pid=S0187-6961200200010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">McCormick. 1999. "The Role of Environmental NGOs in International Regimes", en <i>The Global Environment. Institutions, Law and Policy, Congretional,</i> Quaterly Inc., USA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545513&pid=S0187-6961200200010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rosenthal, I. 1986. <i>Regional Impacts of U:S&#45;Mexican Relations,</i> Center for US&#45;Mexican Studies, University of California, San Diego.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545515&pid=S0187-6961200200010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rucht, D. 2001. "Think globally, act locally? Needs, Forms and problems of cross&#45;national cooperation among environmental groups" en <i>European Integration and Environmental Policy,</i> JAI Press, Greenwich.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545517&pid=S0187-6961200200010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&aacute;nchez, R. 1990 a. <i>El medio ambiente como fuente de conflicto en la relaci&oacute;n binacional M&eacute;xico&#45;Estados Unidos,</i> M&eacute;xico, COLEF, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545519&pid=S0187-6961200200010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 1990 b. "Contaminaci&oacute;n Industrial en la frontera Norte: Algunas Consideraciones para la D&eacute;cada de los Noventa", en <i>Estudios Sociol&oacute;gicos,</i> vol.8, n&uacute;m.23, mayo&#45;agosto, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545521&pid=S0187-6961200200010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&aacute;nchez, R. 1991. "El TLC del norte y el medio ambiente en la frontera norte" en <i>Frontera Norte,</i> vol. 3, n&uacute;m. 6, COLEF, julio&#45;diciembre, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545523&pid=S0187-6961200200010000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sassen, S. 1998. <i>Globalization and its Discontents,</i> The New York Press, New York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545525&pid=S0187-6961200200010000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schneider, B. 1988. <i>The Barefoot Revolution. A Report to the Club of Rome,</i> Intermediate Technologies Publication, London.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545527&pid=S0187-6961200200010000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Shabecoff, Ph. 2000. <i>Earth Rising, American Environmentalism in the 21st Century,</i> Island Press, Washington D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545529&pid=S0187-6961200200010000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su&aacute;rez y Torriello, E. y et.al. 1996. <i>Perfil de la frontera M&eacute;xico Estados Unidos,</i> FEMAP, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545531&pid=S0187-6961200200010000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tiefenbacher, J. 1998. "La Frontera Qu&iacute;mica: Toxic Emissions and Spills along the U.S.&#45;Mexican Border", en <i>Journal of Borderline Studies,</i> vol XIII, n&uacute;m. 1, primavera, Arizona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545533&pid=S0187-6961200200010000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Torres, Blanca. 1995. "Las ONG ambientalistas en las relaciones M&eacute;xico&#45;Estados Unidos" en <i>Foro Internacional,</i> vol. XXXIX, n&uacute;m.4, octubre&#45;noviembre, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3545535&pid=S0187-6961200200010000200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Varios de estos asuntos son palpables en la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. A ello debemos aunar el deterioro a la salud y la complicada relaci&oacute;n con los Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Todos los datos presentados en esta secci&oacute;n pueden consultarse en el Instituto de Geograf&iacute;a, Estad&iacute;stica e Historia (INEGI, 1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> En el texto de Alfie, M y et.al., Maquila y Movimientos Ambientalistas. Examen de un Riesgo Compartido, existe una mayor informaci&oacute;n sobre las enfermedades que diversas ramas de producci&oacute;n han ocasionado en la frontera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Estas dos instancias oficiales no han podido resolver serios problemas que hoy se presentan: la construcci&oacute;n de infraestructura ambiental altamente costosa, los criterios de selecci&oacute;n de proyectos propuestos por la comunidad y la falta de visi&oacute;n precautoria, preventiva y sustentable que implica las pol&iacute;ticas medio&#45;ambientales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> La diferencia entre una preocupaci&oacute;n y otra, estriba en que la preocupaci&oacute;n ambiental destaca la relaci&oacute;n hombre&#45;naturaleza, mientras que en la ecolog&iacute;a el hombre es un elemento m&aacute;s, no el aspecto central de la investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Se tienen datos en los que se muestra que el NADBANK s&oacute;lo ha ejercido hasta el a&ntilde;o 2001 el 10% del presupuesto asignado desde sus inicios.</font></p>      ]]></body><back>
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