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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Cr&iacute;tica de libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Por unas ciencias sociales m&aacute;s cient&iacute;ficas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Javier Mart&iacute;n Reyes</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Rein Taagepera, <i>Making Social Sciences More Scientific: The Need for Predictive Models,</i> Oxford University Press, Nueva York, 2008, 254 p.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Egresado de la licenciatura en ciencia pol&iacute;tica y relaciones internacionales del CIDE y estudiante de derecho en la UNAM. Fue estudiante visitante (Student&#45;at&#45;Large) en la Universidad de Chicago durante el invierno y la primavera de 2009. Miembro de la Conferencia Mariano Otero, A.C. Actualmente trabaja en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n (TEPJF).</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Making Social Sciences More Scientific: The Need for Predictive Models,</i> el m&aacute;s reciente libro de Rein Taagepera (Universidad de California, Irvine), es probablemente una de las m&aacute;s duras cr&iacute;ticas que se han escrito en contra del uso de m&eacute;todos cuantitativos en las ciencias sociales. Desde el primer p&aacute;rrafo de su cap&iacute;tulo inicial, el autor es contundente: "la dependencia excesiva y ritualista en el an&aacute;lisis estad&iacute;stico de datos, en general, y de la regresi&oacute;n lineal, en particular" &#91;es&#93; "un c&aacute;ncer &#91;que&#93; est&aacute; comiendo el estudio cient&iacute;fico de la sociedad y la pol&iacute;tica" (p. 3). Para Taagepera &#151;uno de los polit&oacute;logos cuantitativos con mayor renombre&#151; la lista de yerros es larga: los cient&iacute;ficos sociales cada vez m&aacute;s "juegan a ser un estad&iacute;sticos <i>amateurs"</i> (p. 10): dependen casi completamente de paquetes estad&iacute;sticos para "probar modelos poco estrictos, exclusivamente direccionales, que tienen la mitad de probabilidad de ser correctos por pura probabilidad" (p. vii); se conforman "con publicar p&aacute;ginas llenas de coeficientes de regresiones (o peor a&uacute;n, s&oacute;lo R<sup>2</sup>)"; y los resultados de sus publicaciones "una vez que son impresos, jam&aacute;s son usados de nuevo" (p. 11).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cr&iacute;tica de Taagepera es, al mismo tiempo, llamativa, original y ambiciosa. Llamativa, pues la cr&iacute;tica no proviene &#151;como suele suceder&#151; de alguien ajeno a la metodolog&iacute;a cuantitativa de las ciencias sociales. Taagepera es un prol&iacute;fico productor y consumidor de m&eacute;todos cuantitativos, un autor de textos cl&aacute;sicos sobre sistemas electorales que se distinguen por el uso extenso de estos m&eacute;todos.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Lo original de la propuesta radica en que su argumento no encuadra con las respuestas que t&iacute;picamente ofrece el debate entre cuantitativos y cualitativos. Ni propone abandonar &#151;o por lo menos, limitar&#151; el uso de m&eacute;todos cuantitativos y para as&iacute; reforzar el componente cualitativo de las investigaciones, ni apuesta por una mayor sofisticaci&oacute;n de los m&eacute;todos estad&iacute;sticos que suelen emplearse. Por el contrario, Taagepera argumenta que las ciencias sociales deben emular la metodolog&iacute;a de las ciencias naturales &#151;particularmente, de la f&iacute;sica&#151; y construir modelos que <i>a)</i> cuenten con un fuerte anclaje l&oacute;gico y <i>b)</i> sean cuantitativamente predictivos. Finalmente, la ambici&oacute;n de la propuesta es clara cuando el autor afirma categ&oacute;ricamente que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;S&#93;&iacute;, espero &#91;que el libro&#93; conduzca a avances important&iacute;simos &#91;...&#93; Durante d&eacute;cadas, he ideado y probado un n&uacute;mero importante de relaciones &#91;de fen&oacute;menos sociopol&iacute;ticos&#93; que se encadenan y que est&aacute;n basadas en consideraciones l&oacute;gicas. Estas &#91;relaciones&#93; califican como leyes en un sentido estrictamente cient&iacute;fico, no s&oacute;lo por presentar una relaci&oacute;n cuantitativa, sino porque tambi&eacute;n plantean un modelo te&oacute;rico que explica por qu&eacute; estas relaciones deben prevalecer (p.13).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo de esta rese&ntilde;a es sintetizar y realizar un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de los principales argumentos y propuestas desarrolladas en <i>Making Social Sciences More Scientific: The Need for Predictive Models.</i> Primeramente, se ofrece una breve s&iacute;ntesis de los cap&iacute;tulos que conforman el libro y, posteriormente, se se&ntilde;alan las mayores debilidades del argumento expuesto por Taagepera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; divido en tres secciones principales. La primera ("Las limitaciones de la metodolog&iacute;a descriptiva") abarca los primeros siete cap&iacute;tulos y es, en t&eacute;rminos generales, una dura y fundamentada cr&iacute;tica a la metodolog&iacute;a y est&aacute;ndares que predominan en las investigaciones cuantitativas en las ciencias sociales. En el primer cap&iacute;tulo ("Por qu&eacute; las ciencias sociales no son lo suficientemente cient&iacute;ficas"), Taagepera argumenta que el potencial de las ciencias sociales &#151;dese la psicolog&iacute;a hasta la ciencia pol&iacute;tica&#151; ha sido mermado debido a la presi&oacute;n para aplicar enfoques estad&iacute;sticos simplistas, como la regresi&oacute;n linear y sus extensiones <i>pro bit y logit.</i> Se&ntilde;ala que el principal problema de estas aproximaciones estad&iacute;sticas es que son esencialmente descriptivas y, mediante la recopilaci&oacute;n de datos, s&oacute;lo pueden responder a la pregunta: &iquest;c&oacute;mo son los fen&oacute;menos sociopol&iacute;ticos? Es necesario, seg&uacute;n Taagepera, dar un paso m&aacute;s y preguntarse: &iquest;c&oacute;mo deben ser, en t&eacute;rminos l&oacute;gicos, las relaciones que encontramos en ciencias sociales? Para esto, son necesarios modelos que sean tanto consistentes en t&eacute;rminos l&oacute;gicos, como cuantitativamente espec&iacute;ficos. Se trata, precisamente, del tipo de modelos que, seg&uacute;n el autor, predominan en las ciencias naturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para mostrar las limitantes de los m&eacute;todos estad&iacute;sticos que predominan en las ciencias sociales, en el cap&iacute;tulo dos ("&iquest;Podr&iacute;an las aproximaciones de ciencias sociales encontrar la ley de la gravedad?") se reportan los resultados de un experimento por dem&aacute;s interesante. Taagepera gener&oacute; una serie de 25 datos con la f&oacute;rmula de la gravitaci&oacute;n universal<sup><a href="#notas">2</a></sup> y la envi&oacute; a distintos cient&iacute;ficos sociales &#151;desde estudiantes de doctorado hasta investigadores de tiempo completo&#151; para ver si pod&iacute;an encontrar el patr&oacute;n subyacente. A pesar de que los datos se ajustaban perfectamente a la f&oacute;rmula de la gravitaci&oacute;n, ning&uacute;n cient&iacute;fico social pudo encontrar el modelo correcto. No s&oacute;lo eso: aunque claramente err&oacute;neos, los "resultados" a los que llegaron dichos acad&eacute;micos resultaron, parad&oacute;jicamente, satisfactorios para los est&aacute;ndares actuales de las ciencias sociales. Se reportaron R<sup>2</sup> altas y los coeficientes estimados resultaron estad&iacute;sticamente significativos. Con esto, el autor pretende mostrar que el uso aislado de m&eacute;todos estad&iacute;sticos es insuficiente para encontrar el tipo de relaciones que predominan en la f&iacute;sica y que, seg&uacute;n &eacute;l, tambi&eacute;n se pueden encontrar en los fen&oacute;menos sociopol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo tres ("C&oacute;mo construir modelos predictivos: simplicidad y ausencia de absurdos") Taagepera se&ntilde;ala que son dos los principios que deben guiar la construcci&oacute;n de modelos l&oacute;gicos: parsimonia y no predicci&oacute;n de absurdos (aun en condiciones extremas). El autor se&ntilde;ala que las relaciones lineales que usualmente se emplean presentan un doble inconveniente: por una parte, s&oacute;lo plantean hip&oacute;tesis&#45;direcciones que son f&aacute;ciles de satisfacer y, por la otra, suelen llevar a resultados que son l&oacute;gicamente imposibles. En cambio, los modelos l&oacute;gicos, que son cuantitativamente precisos y que no predicen absurdos, pueden ser construidos de la siguiente forma. En primer lugar, se debe "eliminar lo imposible", es decir, desechar las relaciones funcionales entre variables que no sean conceptualmente posibles. En segundo lugar, se debe optar por la relaci&oacute;n funcional m&aacute;s sencilla que cumpla con estas condiciones y verificar si se ajunta a los datos observados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bas&aacute;ndose en los dos principios anteriormente expuestos, Taagepera desarrolla un primer modelo l&oacute;gico en el cap&iacute;tulo cuarto ("Un ejemplo de la construcci&oacute;n de modelos: la volatilidad electoral"). En t&eacute;rminos generales, se pretende determinar la relaci&oacute;n que existe entre la volatilidad &#151;entendida como el porcentaje de votantes que cambian su preferencia partidista de una elecci&oacute;n a otra&#151; y el n&uacute;mero de partidos en un sistema electoral. Lo interesante de este ejercicio es que, usando s&oacute;lo restricciones l&oacute;gicas (techos, limitantes l&oacute;gicas, puntos de anclaje), Taagepera es capaz de plantear un modelo que coincide en gran medida con estudios emp&iacute;ricos previamente publicados. Y son s&oacute;lo eso: el modelo l&oacute;gico de Taagepera presenta ecuaciones a&uacute;n m&aacute;s simples y que tienen la ventaja de no violentar los l&iacute;mites l&oacute;gicos entre variables.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del cap&iacute;tulo cinco ("Los f&iacute;sicos multiplican, los cient&iacute;ficos sociales suman") Taagepera expone tres diferencias fundamentales entre las ecuaciones de la f&iacute;sica y los m&eacute;todos cuantitativos predominantes en ciencias sociales que, por su trascendencia para el resto del libro, conviene apuntar con cierto detalle. En primer lugar, hay una diferencia en el n&uacute;mero de variables usadas, el tipo de relaciones que hay entre &eacute;stas y la naturaleza de los par&aacute;metros que se estiman. Mientras las ecuaciones de la f&iacute;sica suelen usar pocas variables y la relaci&oacute;n entre las mismas es de multiplicaci&oacute;n y/o divisi&oacute;n, en las ciencias sociales se usan muchas variables que se suman y/o restan entre s&iacute;. Los trabajos cuantitativos en ciencias sociales en muy pocas ocasiones presentan multiplicaciones entre variables <i>(x<sub>i</sub>x<sub>j</sub>)</i> &#151;los llamados t&eacute;rminos de interacci&oacute;n&#151; y es casi imposible encontrar divisiones (x<i><sub>i</sub></i> / x<i><sub>j</sub></i>) o inversas de variables (1 / x<sub><i>i</i></sub>). Para Taagepera, estas diferencias no son menores. Apoy&aacute;ndose en un trabajo de Colomer,<sup><a href="#notas">3</a></sup> encuentra que la mitad de las ecuaciones m&aacute;s importantes para la f&iacute;sica siguen un formato similar:</font></p>  	    <p align="center"><img src="/img/revistas/argu/v24n66/a13e1.jpg"></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste resulta por dem&aacute;s &uacute;til para las ciencias sociales, pues permite una transformaci&oacute;n lineal,<sup><a href="#notas">4</a></sup> pero tambi&eacute;n se&ntilde;ala que es preocupante el hecho de que los cient&iacute;ficos sociales ignoren por completo el uso de este formato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda diferencia que Taagepera encuentra entre las ecuaciones de la f&iacute;sica y las correspondientes a las ciencias sociales est&aacute; relacionada con dos propiedades: transitividad y reversibilidad. En las ciencias naturales las ecuaciones se expresan en t&eacute;rminos algebraicos, por lo que son reversibles. Esto es y para seguir con el ejemplo de la ley de la gravitaci&oacute;n universal, si <i>F = GMm / r<sup>2</sup>,</i> entonces <i>G = Fr<sup>2</sup> / Mm,</i> como tambi&eacute;n <i>m = Fr<sup>2</sup> / Gm.</i> En contraste, las ecuaciones en ciencias sociales son unidireccionales, lo cual implica que no es lo mismo hacer una regresi&oacute;n de la forma <i>y = x,</i> que una en la que se intercambie de lugar la variable dependiente e independiente: <i>x = y.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una &uacute;ltima diferencia est&aacute; en la forma en que las variables de entrada (o variables independientes) impactan la variable de salida (o variable dependiente). Taagepera nota que las ecuaciones que se usan en la f&iacute;sica raramente tienen m&aacute;s de tres variables de entrada, pero que relaciones m&aacute;s complejas se van construyendo por partes, siguiendo una secuencia encadenada. Por ejemplo, dos variables, x<sub>1</sub> y <i>x<sub>2</sub>,</i> se combinan para formar una tercera, <i>x<sub>3</sub></i> (x<sub>1</sub> &#8594; <i>x<sub>3</sub>&#8592; x<sub>2</sub>).</i> Posteriormente, <i>x<sub>3</sub></i> se combina con otra variable, <i>x<sub>4</sub>,</i> para formar una quinta, <i>x<sub>5</sub> (x<sub>3</sub></i> &#8594; <i>x<sub>5</sub>&#8592; x<sub>4</sub>).</i> Y as&iacute; sucesivamente, hasta que las &uacute;ltimas variables de la cadena se conjugan para formar la variable de salida y (x<sub>5</sub> &#8594; y <i>&#8592;</i> x<sub>6</sub>). En un claro contraste, la regresi&oacute;n m&uacute;ltiple asume que todas las variables de entrada (x<sub>1</sub>, <i>x<sub>2</sub>, x<sub>3</sub>, x<sub>4</sub> x<sub>5</sub> x<sub>6</sub>)</i> afectan simult&aacute;neamente a la variable de salida <i>(y).</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo sexto ("No todas las hip&oacute;tesis se crean igual") contin&uacute;a presentado las diferencias entre ciencias sociales y naturales, ahora en lo concerniente al tipo de hip&oacute;tesis que cada una presenta, as&iacute; como el procedimiento que se sigue para comprobarlas o rechazarlas. En ciencias sociales, las hip&oacute;tesis se limitan a rechazar que el efecto de una variable en otra sea puramente aleatorio <i>(dyl dx &#8800;</i>0), o, en el mejor de los casos, que hay un impacto positivo <i>(dyl dx</i> &gt; 0) o negativo <i>(dyl dx</i> &lt; 0). El procedimiento para probar estas hip&oacute;tesis se limita a: 1) establecer la hip&oacute;tesis direccional, 2) recopilar datos, 3) probarla con m&eacute;todos estad&iacute;sticos y 4) analizar el signo y significancia de los coeficientes, con lo cual se acepta o rechaza. Taagepera argumenta que no s&oacute;lo estos resultados de esta aproximaci&oacute;n son limitados, sino que adem&aacute;s suelen ser interpretados err&oacute;neamente.<sup><a href="#notas">5</a></sup> Las hip&oacute;tesis en ciencias naturales, en cambio, buscan determinar la relaci&oacute;n funcional que existe entre las variables: <i>y =</i> f(x). El procedimiento para lograr esto es m&aacute;s complicado y, m&aacute;s que una serie de pasos finitos, se trata de una espiral que sigue la siguiente forma: 1) intuici&oacute;n inicial (hip&oacute;tesis cualitativa), 2) recopilaci&oacute;n (limitada) de datos, 3) prueba preliminar, 4) modelo cuantitativamente predictivo (hip&oacute;tesis cuantitativa), 5) recopilaci&oacute;n (adicional) de datos, 6) prueba, 7) modelo mejorado, 8) prueba, 9) mejorar el modelo o los datos, 10) prueba...</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo siete ("Por qu&eacute; la mayor parte de los n&uacute;meros publicados en ciencias sociales nacen muertos"), Taagepera critica un &uacute;ltimo aspecto de los m&eacute;todos cuantitativos que predominan en las ciencias sociales: el tipo de resultados publicados. Argumenta que mientras los n&uacute;meros que se publican en f&iacute;sica sirven de base para futuras investigaciones, los correspondientes a las ciencias sociales, una vez impresos, dif&iacute;cilmente son usados con posterioridad. Esta diferencia radica, seg&uacute;n Taagepera, en que los datos que genera actualmente los ciencias sociales son producto de uso de m&eacute;todos econom&eacute;tricos que, parad&oacute;jicamente, suelen arrojar resultados contradictorios dependiendo de las variables que se incluyen y el m&eacute;todo estad&iacute;stico usado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda secci&oacute;n del libro ("Los modelos l&oacute;gicos y cuantitativamente predictivos") va del cap&iacute;tulo ocho al trece. En ellos se pasa de la cr&iacute;tica a la propuesta. Taagepera explica con detalle el proceso para construir modelos l&oacute;gicos y ofrece ejemplos de aplicaciones concretas. El cap&iacute;tulo ocho ("&Aacute;reas prohibidas y puntos de anclaje") se dedica a desarrollar una idea antes apuntada: tomando como partida las restricciones l&oacute;gicas para cada variable, se debe usar la forma funcional m&aacute;s sencilla que cumpla con estas condiciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente, en este cap&iacute;tulo se muestran cu&aacute;les son las funciones m&aacute;s sencillas que pueden emplearse, dependiendo de los valores que l&oacute;gicamente pueden tomar las variables de entrada y salida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El contenido del cap&iacute;tulo nueve ("Medias geom&eacute;tricas y distribuciones log normales") tambi&eacute;n es fundamentalmente matem&aacute;tico y ah&iacute; se explica que tipo de medias y distribuciones han de emplearse, dependiendo del tipo de datos. Se enfatiza cu&aacute;n problem&aacute;tico puede ser el pensar que, ante la ausencia de otros factores causales, los fen&oacute;menos sociales tendr&aacute;n siempre una distribuci&oacute;n normal. Las recomendaciones de Taagepera son claras y ayudan a evitar algunos errores que, aunque aparentemente b&aacute;sicos, se comenten con frecuencia en los trabajos cuantitativos de ciencias sociales.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda el cap&iacute;tulo diez ("Un ejemplo de modelos encadenados: tama&ntilde;o de partidos y duraci&oacute;n de gabinetes") es uno de los m&aacute;s importantes del libro. Ya desde las primeras p&aacute;ginas del texto, Taagepera se&ntilde;ala que es en este cap&iacute;tulo y en el subsecuente, donde se "presentan varios modelos l&oacute;gicos y cuantitativamente predictivos, suficientemente probados para fen&oacute;menos sociopol&iacute;ticos" (p. 21). Espec&iacute;ficamente, se presenta una secuencia de modelos que encadenan la duraci&oacute;n media de los gabinetes, primero, con el n&uacute;mero efectivo de partidos, y, posteriormente, con el n&uacute;mero de asientos en un distrito electoral y el tama&ntilde;o del cuerpo legislativo (o asamblea representativa, para usar el t&eacute;rmino del autor). El ejemplo proviene de otro trabajo reciente de Taagepera<a href="#notas"><sup>7</sup></a> y, seg&uacute;n &eacute;l mismo, constituye el mejor ejemplo de que las redes de ecuaciones encadenadas basadas en modelos l&oacute;gicos son posibles en ciencias sociales. <i>Grosso modo,</i> la cadena de interacci&oacute;n de las variables es la siguiente: (i) P &#8594; S, (ii) S &#8594; <i>N<sub>0</sub> &#8592; M,</i> (iii) <i>N<sub>0</sub></i>&#8594;<i>s<sub>1</sub>,</i> (iv) <i>s<sub>1</sub></i> &#8594; <i>N,</i> (v) <i>N</i> &#8594; <i>C.</i> Donde <i>P</i> es poblaci&oacute;n, <i>S</i> es el n&uacute;mero de esca&ntilde;os en una asamblea representativa, <i>M</i> es la magnitud de un distrito electoral, <i>N<sub>0</sub></i> es el n&uacute;mero de partidos que ganan un asiento en la asamblea representativa, s1 es el porcentaje de esca&ntilde;os ganados por el partido mayoritario, <i>N</i> es el n&uacute;mero efectivo de partidos y <i>C</i> es la duraci&oacute;n media de gabinetes. El modelo que estima Taagepera es <i>C =</i> 42/(MS)<sup>1/3</sup>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque el modelo anteriormente expuesto es parsimonioso y sigue un formato multiplicativo &#151;dos de las caracter&iacute;sticas que se atribuyen a las ecuaciones en ciencias naturales&#151; el propio Taagepera reconoce que el tipo de patr&oacute;n encontrado es, en realidad,"inusual para la f&iacute;sica", pues "en vez de tener una red creciente de ecuaciones, o una cadena que introduce una constante o una variable en cada paso, una larga cadena se extiende del producto de asientos <i>(MS)</i> a la duraci&oacute;n media del gabinete (C)" (p. 135)&#45; Esto lo lleva a matizar su afirmaci&oacute;n inicial y se&ntilde;ala que, m&aacute;s que una prueba contundente de la existencia de redes encadenadas de ecuaciones en las ciencias sociales, el anterior ejemplo s&oacute;lo prueba la <i>posibilidad</i> de su existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un problema similar se presenta en el cap&iacute;tulo once ("M&aacute;s all&aacute; de los modelos basados en limitantes: canales de comunicaci&oacute;n y tasas de crecimiento"), pues lo que ah&iacute; se expone son meras intuiciones metodol&oacute;gicas y no los "modelos suficientemente probados" que se promet&iacute;an al principio del libro. En este cap&iacute;tulo se exponen brevemente algunos m&eacute;todos alternativos para construir modelos l&oacute;gicos que no necesariamente se basan en restricciones conceptuales, techos y puntos de anclaje. En t&eacute;rminos generales, son aproximaciones que buscan minimizar o maximizar funciones y que &#151;al menos en este apartado&#151; usan ejemplos que van m&aacute;s all&aacute; de los sistemas electorales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los dos cap&iacute;tulos siguientes se apartan del objetivo expl&iacute;cito de la segunda secci&oacute;n del libro (construir modelos l&oacute;gicos y cuantitativamente predictivos) y se limitan a presentar algunas recomendaciones relacionadas con el uso de m&eacute;todos estad&iacute;sticos y la selecci&oacute;n de medidas conceptuales. En el cap&iacute;tulo doce ("Por qu&eacute; debemos usar la regresi&oacute;n sim&eacute;trica") se argumenta que la regresi&oacute;n t&iacute;pica (m&iacute;nimos cuadrados ordinarios) no es transitiva ni reversible, por lo que resulta inadecuada para probar los modelos l&oacute;gicos.<sup><a href="#notas">8</a></sup> Por tanto, presenta el desarrollo preliminar de una regresi&oacute;n sim&eacute;trica que, aunque aumenta la complejidad matem&aacute;tica de las estimaciones, produce resultados en los que la regresi&oacute;n de <i>y</i> en <i>x</i> es equivalente a la de <i>x en y.</i><sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo trece ("No todos los &iacute;ndices son iguales"), Taagepera realiza dos recomendaciones relacionadas con la medici&oacute;n de conceptos en ciencias sociales. La primera es por dem&aacute;s cuestionable y muestra un pragmatismo casi irreflexivo. Se argumenta que cuando existen indicadores competitivos para medir un mismo fen&oacute;meno, se debe emplear aquel que se adapte mejor a las predicciones sustentadas en modelos l&oacute;gicos. Estas medidas de los conceptos subyacentes, contin&uacute;a el argumento, no necesitan ser m&aacute;s "verdaderas" en t&eacute;rminos filos&oacute;ficos... simplemente son m&aacute;s &uacute;tiles. A diferencia de la primera, la segunda recomendaci&oacute;n es m&aacute;s bien sensata. Taagepera recuerda que, en cualquier ecuaci&oacute;n, no s&oacute;lo se deben balancear las cantidades sino tambi&eacute;n las unidades, para lo cual conviene emplear el an&aacute;lisis dimensional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La secci&oacute;n tres del libro ("S&iacute;ntesis de las aproximaciones predictiva y descriptiva") comprende los &uacute;ltimos cinco cap&iacute;tulos y es, sin duda, la menos articulada e interesante. El contenido de los cap&iacute;tulos suele ser repetitivo y, en ocasiones, la argumentaci&oacute;n no es del todo clara. Gran parte del cap&iacute;tulo catorce ("Del enfoque descriptivo al predictivo") repite los argumentos presentados en el cap&iacute;tulo sexto, sobre las diferencias entre el m&eacute;todo descriptivo y el predictivo. A lo sumo, resulta interesante la cr&iacute;tica que Taagepera hace a quienes buscan teor&iacute;as hol&iacute;sticas en ciencias sociales. Argumenta que una teor&iacute;a unificadora presupone una base firmemente establecida de teor&iacute;as parciales, cosa que no sucede en las ciencias sociales. Por tanto, argumenta que es necesario trabajar en teor&iacute;as parciales, que sean capaces de encontrar relaciones estables, aunque modestas, entre variables sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo quince ("Recomendaciones para hacer mejores regresiones") aporta poco y se limitar a exponer una serie de sugerencias para mejorar la presentaci&oacute;n de datos cuantitativos. Entre &eacute;stas, se encuentra graficar los datos para ver si la regresi&oacute;n lineal hace sentido desde un punto de vista estad&iacute;stico y trazar las &aacute;reas conceptualmente permitidas, as&iacute; como los puntos de anclaje, para estar seguros que las regresiones son sensatas desde un punto de vista sustantivo. Tambi&eacute;n se recomienda, cuando se usen regresiones lineales, reportar no s&oacute;lo los coeficientes e intercepto, sino los rangos, valores promedio y medianas de todas las variables de entrada. Asimismo, se&ntilde;ala que es mejor reportar el valor completo de p (que da la significancia estad&iacute;stica) y evitar el s&iacute;ndrome de los asteriscos (*, **, ***).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo diecis&eacute;is ("Convirtiendo los an&aacute;lisis descriptivos en modelos predictivos") probablemente sea el m&aacute;s sugerente de la tercera parte del libro. En &eacute;ste, Taagepera argumenta que los resultados de los an&aacute;lisis estad&iacute;sticos existentes, en ocasiones, pueden ser usados para estimar los par&aacute;metros de los modelos l&oacute;gicos y cuantitativamente predictivos. Aunque este trabajo suele implicar una mayor sofisticaci&oacute;n en las matem&aacute;ticas a emplear, la propuesta es por dem&aacute;s relevante, pues tiene el potencial de ampliar significativamente el valor del trabajo previamente publicado en ciencias sociales. Taagepera muestra que la propuesta es factible y desarrolla un ejemplo &#151;de sistemas electorales, nuevamente&#151; para estimar un modelo que predice el porcentaje de votos que obtiene el partido en el gobierno con base en variables econ&oacute;micas e institucionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conforme se acerca el final del libro, el lector bien podr&iacute;a preguntarse si los argumentos desarrollados por Taagepera efectivamente aplican a las ciencias sociales en su conjunto, pues pr&aacute;cticamente todos los ejemplos que proporciona provienen de la ciencia pol&iacute;tica, en general, y de los estudios de sistemas electorales, en particular. En el cap&iacute;tulo 17 ("&iquest;Son los estudios electorales una piedra de Rossetta para descifrar partes de las ciencias sociales?") Taagepera matiza, a&uacute;n m&aacute;s, el alcance de su argumento y anticipa algunas de las cr&iacute;ticas m&aacute;s evidentes a su metodolog&iacute;a. En primer lugar, se&ntilde;ala que no es claro que lo desarrollado para los sistemas electorales sea o no aplicable para el resto de las ciencias sociales. Argumenta que tan es posible lo uno como lo otro. No obstante, intenta una salida lateral y plantea que las ciencias sociales podr&iacute;an hacerse m&aacute;s cient&iacute;ficas gracias al desarrollo de "una ciencia cognitiva plenamente desarrollada (la psicolog&iacute;a)" que "podr&iacute;a, eventualmente, dar el un fundamento m&aacute;s s&oacute;lido a la antropolog&iacute;a, a la sociolog&iacute;a, a la econom&iacute;a y aun a la historia" (p. 226). Los problemas con este planteamiento son m&aacute;s que evidentes: primero, el argumento inicial del libro es que las ciencias sociales podr&iacute;an ser m&aacute;s cient&iacute;ficas si emulaban a las ciencias naturales (y no si la psicolog&iacute;a logra desarrollarse m&aacute;s); segundo, el trabajo de Taagepera no aporta ning&uacute;n tipo de explicaci&oacute;n o evidencia que muestre por qu&eacute; la psicolog&iacute;a podr&iacute;a ser la base de una ciencia social m&aacute;s cient&iacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Taagepera termina por reconocer que toda la evidencia del libro es, en el mejor de los casos, parcial, y que los resultados ah&iacute; presentados no permiten afirmar, como lo hace al principio del texto, que es posible usar modelos l&oacute;gicos y cuantitativamente predictivos en las ciencias sociales. Se&ntilde;ala que la pregunta relevante no es "si las ciencias sociales pueden, eventualmente, alcanzar la precisi&oacute;n predictiva de las ciencias naturales" pues "lo que importa es que <i>algunos</i> aspectos de las ciencias sociales pueden hacerse <i>m&aacute;s</i> predictivos y, en <i>alg&uacute;n</i> sentido, <i>m&aacute;s parecidas</i> a las ciencias naturales &#91;cursivas en el original&#93;" (p. 225). Al final, no le queda sino reconocer que "queda por demosatrarse si las ciencias sociales eventualmente pueden igualar a las ciencias naturales en cuanto a teor&iacute;as predictivas" (p. 229).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro ("M&aacute;s all&aacute; de la regresi&oacute;n: la necesidad de modelos predictivos") es s&oacute;lo una reiteraci&oacute;n de ideas previamente expuestas. A lo sumo, conviene retomar una &uacute;ltima defensa que Taagepera hace de su argumento: "uno pude rechazar este libro bas&aacute;ndose en la falta de detalles, sin embargo, los problemas &#91;de las ciencias sociales&#93; que se se&ntilde;alan seguir&aacute;n ah&iacute;" (p. 236). Esto &uacute;ltimo es cierto y, precisamente, ah&iacute; radica el verdadero valor del libro. Independientemente de cu&aacute;n (poco) fundamentada sea la propuesta de Taagepera, en el texto (principalmente en la primera secci&oacute;n) se analiza un importante n&uacute;mero de problemas que presentan los an&aacute;lisis cuantitativos que actualmente predominan en las ciencias sociales. Es cierto que existe un uso indiscriminado de m&eacute;todos estad&iacute;sticos de modelos lineales, que las hip&oacute;tesis direccionales poco o nada dicen, y que se pone un &eacute;nfasis desmedido en la publicaci&oacute;n de coeficientes y R<sup>2</sup>. Algunas de las propuestas de Taagepera son acertadas y permiten corregir ciertas deficiencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, la apuesta de Taagepera hacia los modelos predictivos puede ser descartada, no por una falta de detalle como &eacute;l mismo sugiere, sino por una falta de sustancia. <i>Making Social Sciences More Scientific: The Need for Predictive Models</i> no s&oacute;lo fracasa cuando generaliza sus argumentos a la totalidad de las ciencias sociales, pero utiliza, casi exclusivamente, ejemplos provenientes de la ciencia pol&iacute;tica, en general, y de sistemas electorales, en particular. El mayor problema de planteamiento de Taagepera es que no es capaz de demostrar, con un solo ejemplo contundente, que en ciencias sociales haya relaciones entre variables como las que existen en las ciencias naturales. As&iacute;, la idea de los modelos predictivos como herramienta necesaria para hacer que las ciencias sociales sean m&aacute;s cient&iacute;ficas queda, finalmente, s&oacute;lo como una corazonada; como algo que, de ser demostrado, bien podr&iacute;a abrir una nueva veta en el estudio de la pol&iacute;tica y la sociedad. Por desgracia, el libro de Taagepera est&aacute; lejos de lograrlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Colomer, Josep M., "What other sciences look like", <i>European Political Science</i> 6, n&uacute;m. 2, 2007, pp. 134&#45;142.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1222562&pid=S0187-5795201100020001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Shugart, Matthew S. y Taagepera, Rein, <i>Seats and Votes: The Effects and Determinants of Electoral Systems,</i> Yale University Press, New Haven, 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1222564&pid=S0187-5795201100020001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Taagepera, Rein, <i>Making Social Sciences More Scientific: The Need for Predictive Models,</i> Oxford University Press, Nueva York, 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1222566&pid=S0187-5795201100020001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Predicting Party Sizes: The Logic of Simple Electoral Systems,</i> Oxford University Press, Nueva York, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1222568&pid=S0187-5795201100020001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/argu/v24n66/a13i1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Una de sus obras m&aacute;s emblem&aacute;ticas sobre sistemas electorales es <i>Seats and Votes: The Effects and Determinants of Electoral Systems,</i> publicada en 1989 en coautor&iacute;a con Matthew S. Shugart.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> La f&oacute;rmula es <i>F = GMm / r<sup>2</sup></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> V&eacute;ase el art&iacute;culo de Josep M. Colomer. "What other sciences look like", <i>European Political Science,</i> 6, n&uacute;m. 2, 2007, pp. 134&#45;142, especialmente la Tabla 1.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> La transformaci&oacute;n se obtiene al tomar los logaritmos de ambos lados de la ecuaci&oacute;n: log <i>y =</i> log <i>a +</i> &#931; <i>b<sub>i</sub></i> log <i>x<sub>i</sub></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Taagepera recuerda que los cient&iacute;ficos sociales suelen pensar que una variable que se reporta significativa al "99%" <i>(p</i> &lt; 0.01) o al "95%" <i>(p</i> &lt; 0.05) implica que, de repetirse 100 veces el procedimiento, s&oacute;lo en uno o cinco casos, respectivamente, se tendr&aacute;n resultados diferentes. Esto no es del todo cierto. Lo anterior aplicar&iacute;a si y s&oacute;lo si se estuviera seguro de que el modelo aplicado es el "verdadero". Esto es, si se tuviera la certeza de que el proceso que intentamos describir efectivamente tiene la forma funcional que presuponen las regresiones m&uacute;ltiples: <i>y = a +</i> &#931; <i>b<sub>i</sub> x<sub>i</sub></i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>6</sup></i> En t&eacute;rminos generales, las recomendaciones son las siguientes: <i>a)</i> si la variable puede ir menos infinito a m&aacute;s infinito, la mejor apuesta es la distribuci&oacute;n normal; <i>b)</i> si la variable s&oacute;lo puede tener valores positivos la distribuci&oacute;n log normal es preferible; <i>c)</i> sin embargo, una excepci&oacute;n al punto anterior sucede cuando se advierte que la desviaci&oacute;n est&aacute;ndar es menor que la mitad de la media (en estos casos se recomienda usar la distribuci&oacute;n normal); <i>d)</i> si, conceptualmente, los valores negativos est&aacute;n excluidos para una variable, mas no el cero, ninguna distribuci&oacute;n (normal o log normal) es adecuada. En estos casos, se puede usar una media pseudo geom&eacute;trica; <i>e)</i> finalmente, cuando se duda entre usar la media geom&eacute;trica y la aritm&eacute;tica, la mejor apuesta es la mediana, aunque &eacute;sta puede ser dif&iacute;cil de calcular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Rein Taagepera, <i>Predicting Party Sizes: The Logic of Simple Electoral Systems,</i> Oxford University Press, Nueva York, 2007.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> En esta secci&oacute;n Taagepera recuerda que un aspecto esencial de la creaci&oacute;n de modelos l&oacute;gicos es que los diferentes modelos forman una red encadenada de ecuaciones algebraicas. Estas ecuaciones algebraicas son reversibles, lo que implica que (x &#8594; y) = (y &#8594; x), y transitivas, que significa que (x &#8594; y &#8594; z) = (x &#8594; z). Ambas propiedades est&aacute;n ausentes en las regresiones t&iacute;picas, en donde los par&aacute;metros estimados ni son reversibles, (x &#8594; y) &#8800; (y &#8594; x), ni transitivos, (x &#8594; y &#8594; z) &#8800; (x &#8594; z).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> El desarrollo matem&aacute;tico de la regresi&oacute;n sim&eacute;trica es relativamente complejo, especialmente para el caso de la regresi&oacute;n m&uacute;ltiple, y se encuentra en las p&aacute;ginas 173&#45;175.</font></p>      ]]></body><back>
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