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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ellos y nosotros: las bases materiales de la polarización social y electoral en México]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco Departamento de Política y Cultura ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Cr&iacute;tica de libros </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Ellos y nosotros: </b><b>las bases materiales de la polarizaci&oacute;n social y electoral en M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Fabiola Esc&aacute;rzaga*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Ana Alicia Sol&iacute;s de Alba, Max Ortega, Abelardo Mari&ntilde;a Torres y Nina Torres, <i>Balance del sexenio foxista y perspectivas para los movimientos sociales, </i>Itaca, M&eacute;xico, 2007.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Unidad Xochimilco, Departamento de Pol&iacute;tica y Cultura. </i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de un abanico amplio de temas, abordado por 16 autores de otros tantos textos, el libro nos ofrece una perspectiva vasta y puntual de las transformaciones neoliberales operadas hasta ahora en el Estado mexicano y en la sociedad: los procesos de expropiaci&oacute;n de la riqueza social generada durante d&eacute;cadas, su privatizaci&oacute;n y la colocaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n trabajadora y la econ&oacute;micamente dependiente en condiciones de absoluta indefensi&oacute;n jur&iacute;dica, social y pol&iacute;tica por la conculcaci&oacute;n de los derechos sociales: trabajo, salud, educaci&oacute;n, vivienda, seguridad social y jubilaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es relevante el recuento pormenorizado realizado por los autores en distintos &aacute;mbitos porque nos permite observar y analizar el car&aacute;cter gradual de este proceso en M&eacute;xico, a diferencia de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses latinoamericanos, donde el mecanismo fue la implantaci&oacute;n de dictaduras sangrientas, de acciones expropiatorias dr&aacute;sticas y en el contexto de un acelerado reemplazo de los &aacute;mbitos productivos de articulaci&oacute;n al mercado mundial. El mecanismo gradual operado en M&eacute;xico sin duda contribuy&oacute; a suavizar la transici&oacute;n, a legitimar los cambios impuestos, a desarticular la respuesta popular en su contra y a impedir la toma de conciencia sobre las consecuencias a largo y mediano plazo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algo que caracteriza el enfoque de los autores es partir de la centralidad del Estado, m&aacute;s que de la sociedad civil o los movimientos sociales, perspectiva que tiene que ver con los antecedentes militantes en el &aacute;mbito sindical de la mayor&iacute;a de los autores y de la manera en que &eacute;ste visualiz&oacute; al Estado mexicano como el interlocutor &uacute;nico o privilegiado, que era la manera particular en M&eacute;xico de presentaci&oacute;n del conflicto social antes de la implantaci&oacute;n del neoliberalismo. El resultado es que el espectro social que se abarca fundamentalmente en la mayor&iacute;a de los trabajos es el que estaba incluido en el viejo Estado de bienestar, el que formaba parte del pacto posrevolucionario integrado por el movimiento obrero, campesino e ind&iacute;gena, los bur&oacute;cratas y los maestros, sectores todos ellos corporativizados. La contraparte era una clase gobernante que no era directamente el empresariado, ni el capital trasnacional, sino su representaci&oacute;n en un Estado mediador entre las clases antag&oacute;nicas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, en la medida en que el Estado mexicano ha sido recortado en su dimensi&oacute;n y en sus funciones, se va incorporando a &eacute;l de manera m&aacute;s directa la representaci&oacute;n del capital nacional y trasnacional, los empleados p&uacute;blicos y los trabajadores van siendo expulsados de sus empleos formales y despojados de sus medios de producci&oacute;n, disminuyendo la capacidad de negociaci&oacute;n de los que mantienen el empleo y los sectores expulsados se van convirtiendo en otra cosa, van adquiriendo otras condiciones e identidades sociales, se convierten en un espectro amplio y complejo que no est&aacute; suficientemente identificado y considerado en los trabajos desarrollados en el libro. Tal vez, en alguna medida, en el texto sobre las mujeres y en el de los ind&iacute;genas se incorpora a una parte de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo que no hablan los textos es de la transici&oacute;n del Estado de bienestar al Estado neoliberal &#151;representante directo de los intereses del gran capital nacional y trasnacional&#151;, iniciada desde el propio Estado de bienestar &#151;el PRI&#150;gobierno&#151; y por la clase pol&iacute;tica due&ntilde;a de ese Estado, en un proceso de autoreducci&oacute;n, auto&#150;contracci&oacute;n estatal y de guerra intestina dentro del PRI, ocurrida entre 1982 y el 2000. A partir del gobierno foxista, el sector empresarial y su representaci&oacute;n directa se ha apropiado de ese Estado para continuar su proceso de desintegraci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los textos se acent&uacute;a la continuidad en el modelo neoliberal en el periodo 1982 al 2006, dejando de lado los elementos de ruptura o el cambio cualitativo introducido por el foxismo &#151;el primer gobierno de la derecha panista&#151;, diferencia que es relevante en t&eacute;rminos de las perspectivas para los movimientos sociales. Tambi&eacute;n es importante buscar el cambio que representa el gobierno de Calder&oacute;n respecto al de Fox, aunque esta cuesti&oacute;n la abordaremos m&aacute;s adelante.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&iquest;Derechos sociales por derechos pol&iacute;ticos?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores rese&ntilde;an el proceso de expulsi&oacute;n del para&iacute;so estatal de los sectores enumerados anteriormente, que eran sin duda mayoritarios entre la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa y entre el conjunto de la sociedad mexicana. Lo caracter&iacute;stico del proceso mexicano es, como se&ntilde;alamos antes, la gradualidad de los cambios y la invisibilidad de los mismos, se cambiaron las cosas sin decir demasiado para evitar despertar al le&oacute;n dormido y la estrategia ha resultado eficaz. Por eso en el balance que nos ofrecen los autores, los cambios operados resultan sorprendentes por su profundidad y extensi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La aceptaci&oacute;n de los cambios por los afectados se facilit&oacute;, tambi&eacute;n, porque el cambio de modelo econ&oacute;mico se proces&oacute; de manera paralela y complementaria a la supuesta democratizaci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico, se nos someti&oacute; a condiciones m&aacute;s brutales de explotaci&oacute;n a cambio de la libertad de elegir a nuestros gobernantes. Se construy&oacute; una escenograf&iacute;a y coreograf&iacute;a democr&aacute;ticas que permitieron transformar las leyes para modificar radicalmente al Estado sin cambiar la Constituci&oacute;n. Operaron la transformaci&oacute;n en nuestras narices sin que nos di&eacute;ramos cuenta de las implicaciones de sus actos, y hablo al nivel de las masas corporativizadas, no tanto de sectores reducidos de militantes que advirtieron sobre la amenaza pero no lograron la convocatoria necesaria para resistir el proceso de manera m&aacute;s activa y contundente. Bajo la coartada de la democratizaci&oacute;n del r&eacute;gimen pol&iacute;tico, que se limita a un esquema de "transparencia" electoral muy f&aacute;cilmente enturbiable si es el caso &#151;como lo fue en 2006&#151; y un sistema de partidos &#151;excluyente de otras formas de acci&oacute;n pol&iacute;tica popular&#151; que permiti&oacute; y legitim&oacute; la llegada de la derecha al poder.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como propone Enrique Montalvo, la transici&oacute;n que hemos vivido recientemente, no es la transici&oacute;n a la democracia, es la transici&oacute;n a la derecha en el poder que representa la consolidaci&oacute;n e irreversibilidad del modelo neoliberal. Ello facilit&oacute; la normalizaci&oacute;n de la ca&iacute;da continua de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n, la p&eacute;rdida de los derechos laborales de los trabajadores, la satanizaci&oacute;n y aislamiento de las luchas por la recuperaci&oacute;n de los viejos derechos as&iacute; como su criminalizaci&oacute;n, como hemos visto en los casos m&aacute;s destacados de la represi&oacute;n ejercidos en 2006 (Atenco y Oaxaca).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero tambi&eacute;n se evidencian en los datos que nos ofrece Mar&iacute;a Guadalupe Ju&aacute;rez, en su texto sobre los trabajadores del apartado B, los mecanismos para el cambio dr&aacute;stico en las condiciones de trabajo de los empleados p&uacute;blicos: masivos recortes de personal, disimulados bajo la figura de los retiros voluntarios, que son en realidad despidos forzados a partir de la sistem&aacute;tica hostilidad, persecuci&oacute;n y criminalizaci&oacute;n de la lucha de esos sectores, acciones que se invisibilizan entre el caudal de gestiones contra los empleados p&uacute;blicos, que la autora recupera de las peque&ntilde;as notas de la prensa y hace su recuento estremecedor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los cambios en los &aacute;mbitos productivos estrat&eacute;gicos, privatizaci&oacute;n y reestructuraci&oacute;n productiva del sector petrolero y el&eacute;ctrico, se han operado ya en la pr&aacute;ctica aun sin que Fox contara con el consenso y la capacidad de negociaci&oacute;n con los partidos de oposici&oacute;n en el Congreso, necesarios para establecer las reformas constitucionales definitivas. La evidente incapacidad presidencial no impidi&oacute; las transformaciones de facto m&aacute;s aceleradas que fueron realizadas durante su gobierno.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La hegemon&iacute;a ideol&oacute;gica neoliberal</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un elemento que subyace a los acontecimientos rese&ntilde;ados, pero que no es suficientemente explorado en los textos, es el <i>cambio en las mentalidades </i>de las mayor&iacute;as del pa&iacute;s, sobre todo entre los j&oacute;venes, sometidos de manera implacable a las nuevas condiciones laborales, m&aacute;s indefensos que otros sectores en tanto carecen de los referentes del pasado y de expectativas claras para el futuro; el cambio ideol&oacute;gico operado es una parte central de este proceso de transici&oacute;n que ha permitido legitimar esos cambios; es la capacidad para presentarlos no s&oacute;lo como inevitables, sino como necesarios, lo que ha permitido el &eacute;xito de la empresa; los medios de comunicaci&oacute;n y la escuela han sido los puntales en este proceso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es casual que la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaci&oacute;n (SNTE), Elba Esther Gordillo, sea la operadora pol&iacute;tica m&aacute;s importante en el proceso electoral de 2006 y el puente privilegiado entre la vieja clase pri&iacute;sta y los panistas, ella es la memoria viva del viejo corporativismo que pone al servicio de los nuevos amos y la articuladora de los nuevos mecanismos de la dominaci&oacute;n, su alianza con Salinas, su participaci&oacute;n en grupo San &Aacute;ngel y, sobre todo, en tanto cacique de los maestros, acuerda y decide con los secretarios de Educaci&oacute;n &#151;o por encima de ellos&#151; los nuevos contenidos educativos que impone a los maestros, los encargados de formar en la nueva visi&oacute;n del mundo a los ni&ntilde;os y j&oacute;venes. Con su aval los maestros han aceptado la modernizaci&oacute;n educativa, que es no s&oacute;lo el cambio en las relaciones laborales, sino la modificaci&oacute;n de los contenidos educativos acorde a la visi&oacute;n del mundo neoliberal ya dominante.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parte de la eficacia del proyecto y discurso neoliberales es hacernos creer que nosotros estamos a salvo, son otros los afectados por la p&eacute;rdida de derechos, los ineficientes, los improductivos, los faltos de iniciativa, los poco preparados, los caducos, los viejos, los que merecen su exclusi&oacute;n. La atomizaci&oacute;n inducida por la estrategia de aplicaci&oacute;n de los cambios, la afirmaci&oacute;n del individualismo, lleva a asumir como correcto el diagn&oacute;stico neoliberal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es relevante la forma en que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n ha sido convertida en los hechos y no s&oacute;lo en el discurso y la planificaci&oacute;n gubernamental en poblaci&oacute;n residual, que como apunta Martha Cota, es la concepci&oacute;n del Banco Mundial, somos pobres sin derechos sociales y colectivos, sujetos de programas focalizados, pobres que no tienen derechos sino que aspiran a una calidad de vida &#151;no se especifica cu&aacute;l&#151; y privados de la capacidad para decidir sobre sus propias vidas y mucho menos para decidir sobre la <i>cosa </i>p&uacute;blica. La marginaci&oacute;n se ha convertido en la condici&oacute;n de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recordemos la campa&ntilde;a realizada por los medios de comunicaci&oacute;n en contra del movimiento de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en 2005, por defender sus derechos laborales contra la Ley del IMSS; se habl&oacute; de los "privilegios" que disfrutaban los trabajadores frente a otros sectores mayoritarios, y de la justeza y necesidad de igualar hacia abajo las condiciones de trabajo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la otra parte, la capacidad para responder el discurso dominante, para construir uno alternativo y difundirlo ha sido muy limitada. Ello tiene que ver con el hecho de que centremos la perspectiva en los sectores que gozan todav&iacute;a de un trabajo formal &#151;"condici&oacute;n de privilegio"&#151; y no atendamos o consideremos seriamente la circunstancia ya mayoritaria de pobreza y falta de empleo, y los mecanismos y posibilidades de interpelar a esos sectores y encontrar la manera de hacer una alianza s&oacute;lida entre los que siguen estando dentro, los que han sido expulsados y los que nunca entraron ni entrar&aacute;n en el mercado de trabajo: informales, desempleados, jubilados, migrantes, estudiantes sin futuro y j&oacute;venes sin escuela, etc&eacute;tera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&iquest;Hacia d&oacute;nde y con qui&eacute;nes?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es sugerente la caracterizaci&oacute;n que propone Guillermo May Correa de una clase dominante &#151;neoliberal&#151; con un sistema de partidos integrada por el PAN, el PRI y el PRD. El PRI se autodestruy&oacute; al reducir el aparato estatal y eliminar los resortes de sus mecanismos corporativos, que garantizaban la subordinaci&oacute;n pol&iacute;tica de los sectores trabajadores a cambio de los beneficios del Estado paternal. Salinas dise&ntilde;&oacute; la estrategia de su desintegraci&oacute;n y reemplazo y pareciera ser quien mantiene los hilos del proceso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El PAN ocupa ahora el gobierno asesorado por expri&iacute;stas, pero lo hace de manera muy torpe y en compensaci&oacute;n a esa incapacidad fortalece exponencialmente el aparato represivo en manos de la ultraderecha, que pareciera ser el &uacute;nico medio de gobernar que la derecha entiende y aprecia, todav&iacute;a falta saber si puede hacerlo de manera "eficaz" con esos recursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El PRD por su parte, renuncia a la formulaci&oacute;n de un proyecto alternativo al neoliberalismo y a una estrategia que vaya m&aacute;s all&aacute; de lo electoral. Este partido recicla de manera precaria los viejos mecanismos corporativos del pri&iacute;smo sin desafiar el modelo neoliberal, asumiendo de hecho la racionalidad neoliberal y manteniendo los vicios de las izquierdas que lo integraron. Su eslogan de campa&ntilde;a en 2006, "Por el bien de M&eacute;xico. Primero los Pobres", y su pr&aacute;ctica de gobierno en el Distrito Federal, subrayan la concepci&oacute;n com&uacute;n a la neoliberal del gobierno mexicano y de los organismos internacionales, la aplicaci&oacute;n de programas focalizados de atenci&oacute;n a la pobreza y los mismos mecanismos de control a trav&eacute;s de asociaciones civiles, aunque entre sectores diferenciados respecto de los programas federales &#151;viejitos, madres solteras, ind&iacute;genas, parches a los sistemas de salud, etc&eacute;tera&#151; pero con el mismo sentido electorero y el mismo irrespeto por los derechos de sus trabajadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, es necesario preguntarnos si ser&aacute; indistinto que uno u otro de los tres partidos ejerza el poder. Creo que la polarizaci&oacute;n de los resultados de la elecci&oacute;n presidencial y la respuesta popular a la convocatoria a luchar contra el fraude nos obliga a esta reflexi&oacute;n, no por la autoridad moral de los convocantes, por su capacidad para defender "sus" votos o para demostrar el fraude, por la estrategia o el discurso desplegados en las movilizaciones, menos por el supuesto carisma del caudillo, sino por la percepci&oacute;n de los votantes por el PRD y los participantes en las concentraciones masivas que vieron en la disputa electoral de 2006 una oportunidad para decidir un cambio de rumbo en la forma de gobernar el pa&iacute;s, incluso s&oacute;lo para imponer una diferencia en los matices y el estilo de administrar el neoliberalismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es imposible volver atr&aacute;s y creo que aunque a veces pareciera, no es la propuesta de los autores que integran el volumen, pero es necesario abrirse a las realidades de los otros sujetos sociales que hasta ahora parecen desconocidos y pensar en la manera de articular sus intereses y sus formas de expresi&oacute;n, organizaci&oacute;n y acci&oacute;n en las luchas del futuro que deben ser conjuntas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Experiencias como la de Oaxaca muestran algunos elementos que en la lucha contra el neoliberalismo en M&eacute;xico debemos aprovechar: la articulaci&oacute;n de diversos sectores rurales y urbanos, mestizos e ind&iacute;genas, trabajadores, comerciantes, profesionistas y estudiantes inicialmente en torno a una movilizaci&oacute;n de un sector particular: los maestros del SNTE, motivada en reivindicaciones salariales a partir de su sindicato, movilizaci&oacute;n que fue creciendo como alud y desplegando formas heterog&eacute;neas, novedosas y viejas de articular una movilizaci&oacute;n prolongada en el tiempo en torno a la demanda de salida del gobernador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuestionamiento o deslinde que May Correa muestra, ha sido hecho por el Congreso Nacional Ind&iacute;gena respecto del zapatismo &#151;hacia el verticalismo en la toma de decisiones estrat&eacute;gicas y la imposici&oacute;n de ellas al movimiento ind&iacute;gena&#151;, nos parece necesaria y oportuna, pero creo que se queda corta. La Otra Campa&ntilde;a centr&oacute; su cuestionamiento al proceso electoral en uno de los contendientes: el PRD, y contribuy&oacute; as&iacute; a una polarizaci&oacute;n del campo popular en un momento poco oportuno, el proceso electoral, lo que termin&oacute; debilitando a la izquierda y fortaleciendo a la derecha. Las razones del cambio de rumbo no resultaron del todo claras y coherentes &#151;&iquest;la traici&oacute;n del 2002 del PRD al movimiento ind&iacute;gena?, &iquest;el desacuerdo con el candidato?&#151;, los mecanismos de discusi&oacute;n sobre los mismos y las instancias de decisi&oacute;n no parecieron ser muy democr&aacute;ticos y, sobre todo, el sentido de la nueva estrategia no ha sido claramente planteado y menos ha sido decidido colectivamente, su capacidad de convocatoria hacia otros sectores no result&oacute; la que esperaban.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando la otra parte, el PAN, mostraba abiertamente su juego, un juego sucio: intromisi&oacute;n en el sindicalismo minero, encubrimiento y complicidad con las formas negligentes, corruptas y homicidas de la gesti&oacute;n de empresas mineras, acciones represivas para defender los intereses de las mismas empresas, venganza contra Atenco, protecci&oacute;n al gobierno de Ulises Ruiz y acuerdo en muchos campos con el PRI y, sobre todo, un despliegue reiterado de acciones represivas decididas al m&aacute;s alto nivel, rebasando los l&iacute;mites hist&oacute;ricos del pa&iacute;s &#151;como fue la violaci&oacute;n por elementos de la PFP de las mujeres detenidas en Atenco&#151;, acciones que eran presentadas como parte central de la propaganda electoral y por lo visto en sus resultados fueron muy eficaces, ya que mostraban la disposici&oacute;n al uso arbitrario de las fuerzas represivas del d&eacute;bil candidato panista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los tiempos aciagos se anuncia, represi&oacute;n y m&aacute;s represi&oacute;n, ruptura virtual del estado de derecho &#151;como lo muestran las condenas a 67 a&ntilde;os de c&aacute;rcel a los dirigentes de Atenco&#151;, ocupaci&oacute;n militar de enormes regiones del pa&iacute;s, bajo el pretexto de la guerra contra el narco y que ser&aacute;n oportunidad de represi&oacute;n y control de los sectores descontentos. Condiciones que marcan una escalada de la represi&oacute;n y mayor vulnerabilidad de los sectores populares, derechos humanos violentados y descr&eacute;dito de las instancias que los defienden, mayor desempleo y pobreza, etc&eacute;tera. Hay m&aacute;s preguntas abiertas que respuestas satisfactorias, pero este libro nos ayuda a conocer c&oacute;mo han sido las cosas, c&oacute;mo los prestidigitadores del neoliberalismo nos han expropiado casi todo y no nos dimos cuenta cu&aacute;ndo lo hicieron.</font></p>      ]]></body>
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