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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Levantamiento k'iche' en Totonicapán, 1820: Los lugares de las políticas subalternas]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Aaron Pollack, <i>Levantamiento k'iche' en Totonicap&aacute;n, 1820. Los lugares de las pol&iacute;ticas subalternas</i></b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Guadalupe Rodr&iacute;guez de Ita</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>AVANCSO, Guatemala, 2008, 252 pp.</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto Mora</i></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de Aaron Pollack abre caminos y puentes que contribuyen a arribar a <i>Los lugares de las pol&iacute;ticas subalternas,</i> centr&aacute;ndose en el <i>Levantamiento k'iche' en Totonicap&aacute;n</i> de <i>1820,</i> en el occidente de Guatemala, y desplaz&aacute;ndose por otras luchas previas y posteriores en esa regi&oacute;n. As&iacute;, no s&oacute;lo analiza la lucha de los llamados pueblos de indios del partido de Totonicap&aacute;n del a&ntilde;o indicado, sino que aborda otras m&aacute;s que se efectuaron en el mismo altiplano guatemalteco. Tem&aacute;tica, por cierto, poco explorada en la historiograf&iacute;a del pa&iacute;s centroamericano, por lo que el libro resulta pionero y los aportes significativos.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que puede apreciarse a lo largo y ancho de la obra, para construir esos caminos y puentes hacia los lugares objeto de estudio, Pollack emplea un sinn&uacute;mero de materiales primarios y secundarios obtenidos a trav&eacute;s de una consulta acuciosa en diversos repositorios, destac&aacute;ndose la notable investigaci&oacute;n documental efectuada en el Archivo General de Centroam&eacute;rica, con sede en la ciudad de Guatemala, as&iacute; como en archivos regionales y locales tanto civiles como eclesi&aacute;sticos del occidente del pa&iacute;s centroamericano. Con ello, el autor logra un texto bien fundamentado, con un aparato cr&iacute;tico erudito, que complementa con un glosario, tablas demogr&aacute;ficas y mapas; anexa adem&aacute;s varias fotograf&iacute;as con las que ilustra diferentes paisajes y pasajes.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la introducci&oacute;n, Pollack ofrece una gu&iacute;a bien estructurada de lo que desarrolla en el texto y de lo que subyace en &eacute;l. Expone sint&eacute;ticamente el contenido de su obra y hace hincapi&eacute; en algunos de los elementos de an&aacute;lisis que considera fundamentales. Entre ellos menciona, por un lado, que los pueblos de indios, en este caso de Totonicap&aacute;n (del partido y de la alcald&iacute;a mayor), no pueden pensarse ni entenderse como algo aislado y est&aacute;tico sino como lugares din&aacute;micos, con vinculaciones diversas con otras localidades, dentro y fuera de su demarcaci&oacute;n, por motivos variados (econ&oacute;micos, sociales, etc.). Siguiendo esta l&iacute;nea, argumenta que el dinamismo les proporcion&oacute; conocimiento y poder para influir en su propio destino y en sus relaciones con otros lugares m&aacute;s poderosos. Aclara que tales relaciones se daban dentro del marco de dominio metropolitano, pero tambi&eacute;n dentro de una especie de colonialismo interno ejercido principalmente por la capital del denominado reino de Guatemala y por la de la provincia de Quetzaltenango; de esta forma hab&iacute;a un doble dominio, el exterior y el interior, de los poderosos sobre los subalternos. El conocimiento que los pueblos de indios construyeron con base en las relaciones establecidas en distintos niveles, permiti&oacute; que de alguna manera sus habitantes estuvieran al tanto de los vaivenes de la pol&iacute;tica metropolitana, en especial de lo relativo al cobro de tributo impuesto por la corona desde los primeros a&ntilde;os de la colonia y abolido por la Constituci&oacute;n de C&aacute;diz; a partir de esa informaci&oacute;n y con base en las disposiciones emanadas de esta, a principios del siglo XIX, las luchas antitributo se reforzaron y hasta se radicalizaron, oponi&eacute;ndose abiertamente al cobro, exigiendo la restituci&oacute;n de lo ya pagado y planteando la autonom&iacute;a administrativa; esto los llev&oacute; a enfrentamientos con funcionarios de diversas categor&iacute;as, pero no con el rey de Espa&ntilde;a, a quien en general no desconocieron. En sus luchas, los ind&iacute;genas buscaron y encontraron alianzas y antagonismos con otros ind&iacute;genas y, sobre todo, con no ind&iacute;genas.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, el autor pone en relieve la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los ind&iacute;genas, de los subalternos del altiplano guatemalteco; muestra c&oacute;mo fueron actores informados, conocedores, racionales y mayormente apegados a la legalidad que se organizaron para defender sus intereses; que, cuando fue el caso, se aliaron con otros actores y sectores, pero sin perder tales intereses. Por lo tanto, no concuerda con interpretaciones en las que se presenta a los ind&iacute;genas como seres ignorantes e irracionales de los que se pod&iacute;a abusar, a los que se pod&iacute;a manipular y arrastrar a luchas ajenas. Con ello, busca y logra documentadamente contribuir a la dignificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas subalternas en los Altos de Guatemala. Para abonar sobre esto, destaca c&oacute;mo los hechos y los personajes del levantamiento de 1820 siguen vigentes en las luchas ind&iacute;genas de la misma regi&oacute;n en a&ntilde;os recientes. No obstante, agrega, todav&iacute;a hay mucho por hacer para que los ind&iacute;genas, individual y colectivamente, sean visibilizados en la sociedad guatemalteca, ya que esta apenas (re)conoce a unos cuantos, como Atanasio Tzul, uno de los l&iacute;deres de ese acontecimiento.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n en la introducci&oacute;n, Pollack hace patente que para edificar las v&iacute;as que le permiten llegar a los lugares de las pol&iacute;ticas subalternas y a las interrelaciones de aquellos, que es lo que le interesa entender, utiliza una serie de herramientas de ge&oacute;grafos, antrop&oacute;logos e historiadores marxistas, de te&oacute;ricos de los sistemas mundiales, as&iacute; como de especialistas en estudios poscoloniales y subalternos. Tales herramientas y su utilizaci&oacute;n son bastante novedosas y sugerentes, con lo que puede abrirse un interesante debate.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, el autor deja en la introducci&oacute;n una idea clara de los temas y problemas que aborda en el libro. Entre tanto, a lo largo de los cinco cap&iacute;tulos de este, con abundante informaci&oacute;n, construye los caminos y los puentes que confluyen en los lugares de inter&eacute;s y contribuyen a la profundizaci&oacute;n del an&aacute;lisis.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, el cap&iacute;tulo I abre una primera ruta &#8212;que podr&iacute;a denominarse espacial&#8212;, describiendo la organizaci&oacute;n pol&iacute;tico&#150;administrativa de la alcald&iacute;a mayor de Totonicap&aacute;n. Luego sigue una v&iacute;a socioecon&oacute;mica, que ofrece una radiograf&iacute;a de los grupos &eacute;tnicosociales de finales del periodo colonial, as&iacute; como de sus complejas relaciones, sus tensiones y conflictos, sus alianzas y antagonismos &Iacute;nter e intragrupales. Hace hincapi&eacute; en las diferencias econ&oacute;micas entre y dentro de los grupos; lo mismo que en las disparidades entre ind&iacute;genas pobres y ricos. Tambi&eacute;n expone el papel desempe&ntilde;ado por ind&iacute;genas en sus &oacute;rganos pol&iacute;tico&#150;administrativos y la diferenciaci&oacute;n entre caciques y comunes, "principales" y maceguales.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente apartado se adentra por los caminos de la historia econ&oacute;mica regional y de su impacto sociopol&iacute;tico en la provincia de Totonicap&aacute;n. Estudia el llamado sistema de repartimiento, en particular el de bienes; as&iacute; como los abusos de los funcionarios al aplicarlo y los continuos descontentos que ello gener&oacute;. Examina los sistemas de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n basados en el ma&iacute;z y el trigo, las ovejas, los hilados y tejidos de algod&oacute;n y lana, as&iacute; como en otros productos. En este punto, llama la atenci&oacute;n el atinado &eacute;nfasis puesto en la participaci&oacute;n activa de mujeres hilanderas y tejedoras en la econom&iacute;a de la regi&oacute;n.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo III tiende un puente entre el levantamiento quiche de 1820 y otras luchas ind&iacute;genas previas de esa regi&oacute;n, como las ocurridas entre 1800&#150;1803 y entre 1811 y 1814, centradas en el tributo y otras cargas impuestas, as&iacute; como en los abusos de las autoridades civiles y eclesi&aacute;sticas. Luchas que fueron controladas con relativa facilidad y sin fuerza excesiva. Entre los alzamientos estudiados despunta uno en Santa Catarina Ixtahuacan debido a que fue liderado por una mujer de nombre Francisca Xcaptuq. Enfoca la atenci&oacute;n en un levantamiento quich&eacute;, antecedente directo del de 1820, que tuvo lugar en la provincia de Totonicap&aacute;n, siete a&ntilde;os antes, en defensa de las medidas implementadas por el alcalde mayor Narciso Mallol, quien, siguiendo las instrucciones de las Cortes de C&aacute;diz, hizo v&aacute;lida la abolici&oacute;n del tributo y de los servicios personales, as&iacute; como la redistribuci&oacute;n de tierras. Las disposiciones no fueron bien recibidas ni por sectores no ind&iacute;genas ni por algunos l&iacute;deres ind&iacute;genas, quienes trataron de frenarlas. Por su parte, los quich&eacute;s, con un "ej&eacute;rcito de indios", tomaron la capital provincial y se pronunciaron por la autonom&iacute;a administrativa. El levantamiento fue controlado de manera m&aacute;s persuasiva que coercitiva, donde la Iglesia desempe&ntilde;&oacute; un papel importante amenazando, por ejemplo, con la excomuni&oacute;n de los participantes.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Transitando por el puente anterior, el cap&iacute;tulo IV repasa diversas luchas contra el tributo y las arbitrariedades en la provincia de Totonicap&aacute;n durante los a&ntilde;os de la restauraci&oacute;n absolutista. Luego entra de lleno al an&aacute;lisis del levantamiento de 1820, cuya demanda primordial fue que no se les cobrara o, por lo menos, que se les redujera el tributo; poco despu&eacute;s, al restituirse las Cortes de C&aacute;diz, exigieron la abolici&oacute;n del mismo; para lograr sus metas emplearon mecanismos legales y extralegales. El alzamiento, iniciado en la capital de la alcald&iacute;a, se extendi&oacute; por m&aacute;s de cinco pueblos del partido; tuvo entre sus l&iacute;deres lo mismo a maceguales que a "principales", como Lucas Aguilar (o Akilar), su esposa Mar&iacute;a Hern&aacute;ndez Zap&oacute;n y (Francisco) Atanasio Tzul. Ante la cerraz&oacute;n de las autoridades locales y regionales y sus aliados, el movimiento se radicaliz&oacute; y pr&aacute;cticamente tom&oacute; el poder, bajo el mando de Tzul. Poco tiempo dur&oacute; el experimento, los quich&eacute;s frieron reducidos por medios persuasivos y coercitivos; varios l&iacute;deres fueron encarcelados. Esto &uacute;ltimo abri&oacute; otra batalla que moviliz&oacute; a familiares, hombres y mujeres, hasta que lograron su excarcelaci&oacute;n y exculpaci&oacute;n.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego de revisar este levantamiento, considerado por algunos estudiosos como uno de los acontecimientos que contribuyeron al proceso de independencia del reino de Guatemala respecto a Espa&ntilde;a, en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo tiende un nuevo puente, esta vez hacia las luchas ind&iacute;genas decimon&oacute;nicas que tuvieron lugar en la regi&oacute;n en el lapso de la anexi&oacute;n y separaci&oacute;n del imperio de Iturbide y en el de la Federaci&oacute;n centroamericana, as&iacute; como en el de la formaci&oacute;n y disoluci&oacute;n del estado de Los Altos; luchas que corrieron paralelas a los enfrentamientos entre liberales y conservadores. Apunta datos reveladores de c&oacute;mo cada uno de estos dos bandos trab&oacute; alianzas con maceguales y con "principales" de Totonicap&aacute;n, Quezaltenango, etc. Al igual que en los cap&iacute;tulos anteriores, en este se menciona la presencia activa de mujeres en el proceso de la &eacute;poca.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para finalizar, debe decirse que los caminos y los puentes construidos por Aaron Pollack en su libro constituyen una bien informada y estructurada gu&iacute;a para que cualquier lector, especializado o no, se adentre en las pol&iacute;ticas subalternas, en particular las de los quich&eacute;s durante la primera mitad del siglo XIX, en el occidente guatemalteco. As&iacute; consigue, como fue su prop&oacute;sito expl&iacute;cito, edificar la historia pol&iacute;tica desde abajo y contribuye a entender el pasado y el presente de una parte de la llamada regi&oacute;n mesoamericana de la que, por cierto, M&eacute;xico forma parte. As&iacute; deja abierta la brecha para posteriores investigaciones y debates.</font></p>      ]]></body>
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