<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-3325</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Salud mental]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Salud Ment]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-3325</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-33252014000300011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Marcel Proust: El aventurero sedentario]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Marcel Proust: The sedentary adventurer]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Estañol]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bruno]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>37</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>261</fpage>
<lpage>263</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-33252014000300011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-33252014000300011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-33252014000300011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Ensayo</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Marcel Proust: El aventurero sedentario<a href="#nota">*</a></b></font></p>      	    <p align="center">&nbsp;</p>      	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Marcel Proust: The sedentary adventurer</b></font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Bruno Esta&ntilde;ol<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1</i></sup> <i>Miembro del Comit&eacute; Editorial de SALUD MENTAL. Neur&oacute;logo y novelista.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si Marcel Proust no hubiera nacido nadie hubiera podido inventarlo. Su obra, ins&oacute;lita, desmesurada y acaso interminable ha merecido el estudio y la reflexi&oacute;n de muchos autores y cr&iacute;ticos. Su personalidad y su m&eacute;todo de trabajo siguen siendo enigm&aacute;ticos y desconcertantes. Algunas ideas que &eacute;l expres&oacute; en cuanto a su m&eacute;todo para recordar y plasmar el recuerdo siguen siendo hoy muy discutidas. La obra de Edward Bizub: "Marcel Proust y el Yo dividido. <i>En busca del tiempo perdido:</i> crisol de la psicolog&iacute;a experimental (1874&#45;1914)",<sup>1</sup> es uno de los intentos m&aacute;s inteligentes y originales para comprender, acaso en parte, la obra de Proust. Bizub ha escrito un libro sorprendente para estudiar la inagotable obra de Proust. La traducci&oacute;n y notas de H&eacute;ctor P&eacute;rez&#45;Rinc&oacute;n a&ntilde;aden una sorprendente fuente de reflexi&oacute;n. Inicia el libro describiendo el ambiente m&eacute;dico y las ideas psicol&oacute;gicas prevalecientes durante la &eacute;poca que vivi&oacute; Marcel Proust. Esa &eacute;poca es un cap&iacute;tulo casi olvidado de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica y de la psicolog&iacute;a experimental. Aparece la hipnosis como un fen&oacute;meno psicol&oacute;gico sorprendente pero capaz de ser estudiado y que es ejercida por los neur&oacute;logos y psiquiatras; en Par&iacute;s, por Jean&#45;Martin Charcot y en Nancy, por Bernheim. Los conceptos abstrusos de Mesmer y del magnetismo animal han quedado atr&aacute;s y hay una actitud realmente cient&iacute;fica para estudiar estos fen&oacute;menos ciertamente ins&oacute;litos. Aunque sea una &eacute;poca anterior a Freud, el concepto del inconsciente se est&aacute; ya desarrollando en la obra magn&iacute;fica de Pierre Janet. El t&iacute;o de Pierre Janet y el padre de Marcel Proust, Adrien Proust, tambi&eacute;n est&aacute;n interesados en estos fen&oacute;menos, como la hipnosis, en que la conciencia o el Yo se dividen y el individuo no recuerda nada de lo que pas&oacute; durante el estado hipn&oacute;tico. El fen&oacute;meno de la sugesti&oacute;n tambi&eacute;n es estudiado con gran inter&eacute;s. Jean&#45;Martin Charcot se interesa por el fen&oacute;meno disociativo en la histeria y su paciente predilecta, Blanche Whitman, le sirve para demostrar la disociaci&oacute;n ante una audiencia at&oacute;nita. Aparecen tambi&eacute;n los psic&oacute;logos experimentales que est&aacute;n interesados en crear pruebas para medir la inteligencia y otros aspectos de la personalidad, como Alfred Binet. En el libro de Edward Bizub se describen tambi&eacute;n los fascinantes y primeros casos cl&iacute;nicos de personas con personalidad disociada o doble. Estos casos estaban casi olvidados y el estudio renovado de ellos es un gran m&eacute;rito de &eacute;ste. Ante nuestros at&oacute;nitos ojos hace desfilar un grupo de pacientes con personalidad m&uacute;ltiple. Inicia con el caso de F&eacute;lida y sigue con otros casos igualmente desconcertantes. Tambi&eacute;n hace un an&aacute;lisis de "El extra&ntilde;o caso del doctor Jekyll y el se&ntilde;or Hyde". Esta maravillosa novela de Robert Louis Stevenson es tanto m&aacute;s enigm&aacute;tica cuando uno aprende que su autor la so&ntilde;&oacute;, que es otra forma de disociaci&oacute;n. Finalmente Bizub se concentra en el misterio de la personalidad creadora de Proust. Algunos datos pueden ser de inter&eacute;s para entender su personalidad: 1. Proust fue un enfermo cr&oacute;nico; el asma le comenz&oacute; a los nueve a&ntilde;os de edad y a lo largo de su vida sufri&oacute; numerosos ataques que lo convirtieron en un semi&#45;inv&aacute;lido con lo que t&eacute;cnicamente se llama ahora enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica; 2. Proust tuvo un inter&eacute;s genuino en la hipnosis, la histeria, los sue&ntilde;os y en los casos de personalidad dividida y seguramente tuvo conversaciones sobre el tema con su padre, el doctor Adrien Proust, quien tambi&eacute;n ten&iacute;a un gran inter&eacute;s en este tipo de fen&oacute;menos. Adrien Proust asisti&oacute; a las famosas lecciones del martes del neur&oacute;logo parisino, maestro de Freud, Jean&#45;Martin Charcot, quien fue el primer profesor de neurolog&iacute;a en Francia; 3. Proust se convirti&oacute; en un recluso durante los &uacute;ltimos 17 a&ntilde;os de su vida y tapiz&oacute; las paredes de su cuarto de corcho para atenuar o eliminar los ruidos de la calle y de otras partes de su casa. Tampoco recib&iacute;a visitas y era s&oacute;lo atendido por una mujer llamada Celeste, que era su mucama, cocinera y cuidadora; lo atend&iacute;a en todos sentidos. Esta reclusi&oacute;n, parecida a la de los eremitas cristianos del Medioevo, yo la veo como enigm&aacute;tica; 4. en repetidas ocasiones Proust sinti&oacute; que otra persona distinta a su Yo normal era la que escrib&iacute;a por &eacute;l; en esto no se distingue de otros escritores que invocan la Musa o que alguien le dicta sus obras, es parecida a la escritura autom&aacute;tica de los surrealistas y tambi&eacute;n a la autohipnosis y al fen&oacute;meno de escribir bajo la influencia de ciertas drogas; 5. concibi&oacute; la idea que la "memoria involuntaria", la que se impon&iacute;a de manera autom&aacute;tica, como si alguien le dictara, era el verdadero "momento fecundo" de su literatura; la b&uacute;squeda de estos momentos caracteriza a su obra y en verdad puede ser la fuente de toda literatura; 6. estuvo internado seis semanas, a cargo del neuropsiquiatra Paul Sollier, en un hospital psiqui&aacute;trico, pensando que su enfermedad ten&iacute;a un origen ps&iacute;quico y que este tipo de tratamiento ser&iacute;a &uacute;til para &eacute;l. No se sabe si se intern&oacute; para mejorar su salud o simplemente para seguir escribiendo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De principio, el libro de Edward Bizub me ha provocado m&aacute;s preguntas que respuestas y esto siempre me ha pasado con los libros que he encontrado m&aacute;s entra&ntilde;ables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bizub empieza con la descripci&oacute;n de varios casos de personalidad escindida o dividida. Personas que, mientras detentan una personalidad habitual que todo mundo les conoce, son completamente distintas cuando tienen su personalidad doble o diferente. Durante los episodios de escisi&oacute;n del Yo son sociop&aacute;ticos o criminales, y en esto, cuando est&aacute;n inmersos en su personalidad distinta, se parecen al se&ntilde;or Hyde. Hay personas que asumen por completo esta personalidad y ya no regresan a la personalidad habitual anterior. Prefieren quedarse con la nueva. Tal es el caso de la novela del suizo Max Frisch: "Yo no soy Stiller". Stiller niega ser quien antes fue a pesar de hablar el alem&aacute;n suizo y ser reconocido por su antigua esposa y amigos. Afirma ser un norteamericano que ha vivido en M&eacute;xico y en el execrable Bowery de Nueva York. Bizub pasa revista a los casos que se reportaron a fines del siglo XIX y evoca la presencia de los m&eacute;dicos que estudiaron a estos pacientes y, sobre todo, hace un recuento detallado de las personas que fueron estudiadas con personalidad escindida o doble. Los grandes alienistas, neur&oacute;logos y psic&oacute;logos aparecen en la escena. Marcel Proust fue un &aacute;vido estudioso de este tipo de casos y un incansable explorador de los avances de la psicolog&iacute;a experimental de su &eacute;poca. Los datos consignados son de gran inter&eacute;s para entender desde un &aacute;ngulo distinto del usual la personalidad creativa de Proust.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera hablar sobre cosas que me han intrigado de Proust desde hace muchos a&ntilde;os. Los dos temas a los que me quiero referir son, primero, su reclusi&oacute;n voluntaria y segundo, una frase de "Los Placeres y los D&iacute;as" que us&eacute; como ep&iacute;grafe en un libro de relatos que escrib&iacute; hace varios a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; se recluy&oacute; Proust? Varias posibilidades surgen y ninguna satisface: la primera posibilidad es que se haya recluido como muchos enfermos cr&oacute;nicos, ya sea por fobia social o por alguna otra fobia intensa tipo agorafobia, con miedo a tener ataques de asma al salir a la calle; esas ser&iacute;an explicaciones psicol&oacute;gicas. Otra explicaci&oacute;n psicol&oacute;gica es que haya desarrollado una adicci&oacute;n a la escritura, la grafoman&iacute;a o hipergraf&iacute;a. Esta adicci&oacute;n es probablemente m&aacute;s com&uacute;n de lo que se cree como lo describi&oacute; en ella misma la neur&oacute;loga de Harvard, Alice Doherty, en su libro: <i>"The Midnight Disease".</i><sup>2</sup> En el caso de una adicci&oacute;n de este tipo la persona adicta s&oacute;lo encuentra placer en practicar como adepta el objeto de su adicci&oacute;n: la escritura. La tercera explicaci&oacute;n es neurol&oacute;gica o m&eacute;dica: un trastorno severo del sue&ntilde;o: Proust dorm&iacute;a de d&iacute;a y escrib&iacute;a de noche. De d&iacute;a no pod&iacute;a salir a ning&uacute;n lado. Su encuentro con Joyce en un restaurante, a la media noche, es muy ilustrativo. Joyce llega a medianoche, un poco borracho, y se duerme sobre la mesa. No hablan nada. Proust dice: "es l&oacute;gico, &eacute;l est&aacute; terminando su d&iacute;a y yo apenas lo estoy empezando". Ninguno de los dos hab&iacute;a le&iacute;do al otro. El trastorno del sue&ntilde;o es obviamente un trastorno del ciclo del sue&ntilde;o, pero tambi&eacute;n pudo haber tenido apnea obstructiva del sue&ntilde;o que es com&uacute;n en los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica, quienes tienen hipersomnia diurna y dormitan en el d&iacute;a. Proust escribi&oacute; siempre acostado. Parece que otro que escribi&oacute; siempre acostado fue Juan Carlos Onetti, el gran narrador uruguayo, y contrasta con aquellos que siempre escribieron de pie, como Ernest Hemingway. La cuarta explicaci&oacute;n es m&aacute;s humana y tiene que ver con la literatura y la vocaci&oacute;n literaria como vocaci&oacute;n incurable y el deseo enorme de hacer una obra que perdure. En varias ocasiones Proust se pregunt&oacute; a s&iacute; mismo: "&iquest;Es que yo soy un novelista?" Al asumirse como novelista y como enfermo cr&oacute;nico, se encierra a terminar una obra de grandes dimensiones, acuciado por el miedo de morir antes de haberla terminado. Prefiero esta explicaci&oacute;n a las otras aunque no tenga la certeza de ella. Sea como fuere, la reclusi&oacute;n muy probablemente ayud&oacute; a Proust a realizar su dilatada obra narrativa. Tambi&eacute;n muestra que la tolerancia a la soledad es una caracter&iacute;stica de la personalidad de las personas creativas. Sin embargo esta soledad casi absoluta implica un sacrificio muy grande y una renuncia a muchas cosas: amistades, relaciones amorosas, viajes, comidas, etc., para lograr esa obra a la que se considera condenado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Condenado? &iquest;Realmente Proust quer&iacute;a recordar su vida, quer&iacute;a reconstruir <i>in mente</i> su vida? Vale la pena mencionar que existen diferentes tipos de memoria: una memoria de procedimientos como tocar un instrumento, conducir un auto o una bicicleta y una memoria expl&iacute;cita o declarativa que depende del lenguaje para expresarse y que se ha separado en memoria sem&aacute;ntica o de conceptos y la memoria epis&oacute;dica o memoria biogr&aacute;frica. De la memoria epis&oacute;dica o biogr&aacute;fica es de lo que habla Borges en "Funes el Memorioso": un ser humano capaz de recordar todos los momentos de su vida. Recientemente se ha publicado el caso de una persona llamada JC, una mujer que puede recordar todos los momentos de su vida (Parker).<sup>3</sup> Este caso cl&iacute;nico es similar a "Funes el Memorioso" de Borges, pero muy diferente de la novela r&iacute;o de Marcel Proust. Tal vez nos dice que existen casos con memoria autobiogr&aacute;fica prodigiosa. No nos dice mucho sobre la memoria involuntaria a la que Proust era adepto ni tampoco a aquellos con memoria para palabras y tal vez para recordar historias. Tal vez, como en los narradores orales de "Las mil y una noches" existan personas con memoria para narrar historias o memorias para recordar palabras, como el caso de Borges, o n&uacute;meros o tal vez notas musicales como el caso de Mozart. La memoria declarativa puede tener otras propiedades adem&aacute;s de la memoria sem&aacute;ntica o de conceptos como la que tienen los fil&oacute;sofos o fisi&oacute;logos y la memoria autobiogr&aacute;fica descubierta por Borges. Proust no quiere recordar todos los momentos de su vida sino s&oacute;lo aquellos a los que considera que tienen un significado para &eacute;l. Este significado generalmente es de tipo emocional. Esta emoci&oacute;n es quiz&aacute; lo que mantiene al lector atento a la narraci&oacute;n de los hechos. Su primera memoria es la del beso que su madre le da todas las noches y que el ni&ntilde;o ansiosamente espera. Ese recuerdo le viene al tomar el t&eacute; con la madeleine. Esa ansiedad de la separaci&oacute;n es acaso la marca de toda la obra de Proust.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La frase de Proust que me interes&oacute; hace varios a&ntilde;os y que &eacute;l public&oacute; en uno de sus primeros libros: "Los Placeres y los D&iacute;as" y que fue prologada por el escritor sat&iacute;rico autor de "La isla de los pinguinos" y que puse en mi primer libro de relatos,<sup>4</sup> dice as&iacute;:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"La ambici&oacute;n embriaga m&aacute;s que la gloria. El deseo florece; la posesi&oacute;n marchita todas las cosas. Es mejor so&ntilde;ar la vida que vivirla; aunque vivirla sea tambi&eacute;n so&ntilde;arla aunque con el sue&ntilde;o pesado de los animales que rumian". La frase clave: "es mejor so&ntilde;ar la vida que vivirla" nos remite al hecho de que estamos leyendo una ficci&oacute;n y no un recuerdo autobiogr&aacute;fico transformado por las palabras y la memoria declarativa. "Vivir la vida tambi&eacute;n es so&ntilde;arla" nos remite a Calder&oacute;n y a una dilatada literatura. Si Proust no hubiese muerto hubiese seguido escribiendo porque la ambici&oacute;n embriaga m&aacute;s que la gloria y la posesi&oacute;n marchita toda las cosas. La literatura y toda actividad art&iacute;stica en el verdadero creador no tienen fin. Tal vez toda <i>La Recherche</i> sea so&ntilde;ada o inventada m&aacute;s que recordada. Es reconocido que la mayor&iacute;a de los personajes de Proust est&aacute;n camuflados o distorsionados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante el sue&ntilde;o y la imaginaci&oacute;n se ha creado una nueva vida y, al mismo tiempo, se ha convertido en un gran escritor.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Bizub E. Marcel Proust y el Yo Dividido. En busca del tiempo perdido: crisol de la psicolog&iacute;a experimental (1874&#45;1914). Traducci&oacute;n: H&eacute;ctor P&eacute;rez&#45;Rinc&oacute;n. M&eacute;xico: Palabras y Plumas Editores, S.A de C.V. 2013.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9102146&pid=S0185-3325201400030001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Doherty AW. The Midnight disease. The drive to write, writers block and the creative brain. Houghton Mifflin Harcourt, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9102148&pid=S0185-3325201400030001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Parker ES et al. A case of unusual autobiographical remembering. Neurocase 2006;12:35&#45;49.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9102150&pid=S0185-3325201400030001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Esta&ntilde;ol B. Ni el reino de otro mundo. M&eacute;xico: Edici&oacute;n de Joaqu&iacute;n Mort&iacute;z y el INBA, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9102152&pid=S0185-3325201400030001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Texto le&iacute;do el 27 de febrero de 2014 en la Presentaci&oacute;n del libro de Edward Bizub, "Marcel Proust y el Yo dividido", Ed. Palabras y Plumas, en la Casa de Francia.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Art&iacute;culo sin conflicto de intereses</b></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bizub]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez-Rincón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Héctor]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Marcel Proust y el Yo Dividido. En busca del tiempo perdido: crisol de la psicología experimental (1874-1914)]]></source>
<year>2013</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Palabras y Plumas Editores, S.A de C.V.]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Doherty]]></surname>
<given-names><![CDATA[AW]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Midnight disease. The drive to write, writers block and the creative brain]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-name><![CDATA[Houghton Mifflin Harcourt]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Parker]]></surname>
<given-names><![CDATA[ES]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A case of unusual autobiographical remembering]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurocase]]></source>
<year>2006</year>
<volume>12</volume>
<page-range>35-49</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Estañol]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mortíz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Joaquín]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ni el reino de otro mundo]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[INBA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
