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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hacia una visión más integral en la atención educativa de sectores en condiciones de vulnerabilidad]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevistas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Hacia una visi&oacute;n m&aacute;s integral</b> <b>en la atenci&oacute;n educativa de sectores en condiciones de vulnerabilidad</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Entrevista con Sylvia Schmelkes del Valle*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educaci&oacute;n (INIDE) de la Universidad Iberoamericana (UIA). Especialista en temas de calidad educativa, educaci&oacute;n intercultural y atenci&oacute;n educativa a grupos en condiciones de vulnerabilidad.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Qu&eacute; aspectos destacar&iacute;a con respecto a las pol&iacute;ticas que se han aplicado para atender a los denominados grupos en condiciones de vulnerabilidad (pobres e ind&iacute;genas, por ejemplo) y cu&aacute;les han sido sus resultados?</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo primero que hay que enfatizar es que no son grupos vulnerables. De hecho son los grupos menos vulnerables, son los grupos m&aacute;s fuertes, m&aacute;s resistentes, m&aacute;s resilientes. El esfuerzo que realizan es inconmensurable comparado con lo que tiene que hacer un ni&ntilde;o de clase media urbana. Por ello es m&aacute;s correcto el t&eacute;rmino "ni&ntilde;os en condiciones de vulnerabilidad", pues las condiciones son m&aacute;s de la estructura: <i>los ponen</i> en condiciones de vulnerabilidad, y ellos responden dependiendo de sus posibilidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este asunto de la atenci&oacute;n a los grupos en condiciones de vulnerabilidad es algo que est&aacute; muy fragmentado; la pol&iacute;tica p&uacute;blica, en este aspecto, es sumamente dispersa. En t&eacute;rminos generales, cuando se empez&oacute; a hablar de la necesidad de atender la desigualdad o la inequidad en materia educativa, se aprobaron los programas compensatorios. Entonces se consigui&oacute; el pr&eacute;stamo del Banco Mundial, que de hecho contin&uacute;a desde 1991. Lo que hac&iacute;an las pol&iacute;ticas compensatorias es que ofrec&iacute;an recursos adicionales para su uso en infraestructura y equipamiento pedag&oacute;gico para las escuelas en situaci&oacute;n de gran pobreza, en zonas identificadas como marginales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde mi punto de vista esta pol&iacute;tica tuvo dos efectos negativos, y los sigue teniendo: el primero de ellos, y el m&aacute;s negativo de todos, fue que a trav&eacute;s de estos programas el gobierno federal parece haberse lavado las manos de atender el problema de equidad, entendiendo que con esos programas ya se ten&iacute;a la soluci&oacute;n a la atenci&oacute;n de los sectores m&aacute;s pobres y, consecuentemente, ya se estaba atendiendo a la equidad. Esto, desde mi punto de vista, ha sido terrible, porque en realidad no hay pol&iacute;tica para la atenci&oacute;n a la desigualdad m&aacute;s all&aacute; de la compensatoria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La otra cr&iacute;tica va m&aacute;s hacia la administraci&oacute;n de la propia pol&iacute;tica compensatoria y por qu&eacute; considero que &eacute;sta no atiende la desigualdad. Esta pol&iacute;tica tiene una visi&oacute;n de d&eacute;ficit a partir de la cual se identifica lo que les falta a las escuelas pobres para parecerse a las escuelas que no son tan pobres, y se determina aquello que hay que darles para que se parezcan a las escuelas que no son tan pobres; pero al mismo tiempo, dado que lo que necesitan es mucho, y el dinero no alcanza, se les da "un poquito" para que se parezcan "un poquito" a las que no son pobres. Esa es la teor&iacute;a del d&eacute;ficit, la teor&iacute;a de que a estas escuelas, a estas comunidades, a estos grupos en condiciones de vulnerabilidad les faltan cosas, y por lo tanto hay que darles, aunque sea un poquito, de eso que les falta, en lugar de pensar que son diferentes y que habr&iacute;a que pensar en maneras diferentes de atenderlas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;sta es, creo yo, la principal dificultad. Y como resultado de esa visi&oacute;n, lo que ha ocurrido a lo largo de estos m&aacute;s de 21 a&ntilde;os de programas compensatorios es que finalmente las brechas siguen siendo enormes, y cuando disminuyen es porque las escuelas regulares llegan a un cierto techo, por ejemplo, su &iacute;ndice de retenci&oacute;n ya est&aacute; arriba de noventa por ciento, y entonces las otras no pueden hacer m&aacute;s que acercarse, aunque en realidad las brechas siguen creciendo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, aunque las pol&iacute;ticas compensatorias claramente no han sido la soluci&oacute;n al problema de la desigualdad, no podemos negar que el Estado mexicano efectivamente ha decidido atender a los grupos en condiciones de vulnerabilidad, aunque los programas que se han dise&ntilde;ado para ello son err&aacute;ticos. Quiz&aacute;s una excepci&oacute;n sea el subsistema de Educaci&oacute;n Intercultural Biling&uuml;e, que depende de la Direcci&oacute;n General de Educaci&oacute;n Ind&iacute;gena (DGEI), en la medida en que ha sido relativamente m&aacute;s estable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un ejemplo de lo que hemos dicho son los programas para ni&ntilde;os migrantes. Este sector suma alrededor de 350 mil ni&ntilde;os en el pa&iacute;s que son totalmente invisibles a la sociedad mexicana: nadie sabe que existen. Son los peor atendidos por el sistema educativo mexicano, sin lugar a dudas. Se trata de ni&ntilde;os trabajadores que est&aacute;n en movimiento constante. Para atenderlos se ha puesto en marcha una enorme cantidad de ofertas de parte principalmente del gobierno federal. Est&aacute;, por ejemplo, el PRONIM (Programa para Ni&ntilde;os Migrantes), que es el programa que implementa la SEP (Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica), el m&aacute;s "oficial", por decirlo as&iacute;. Por su parte el CONAFE (Consejo Nacional de Fomento Educativo) opera la MEIPIM (Modalidad Educativa Intercultural para Poblaci&oacute;n Infantil Migrante). Estos dos programas, que son los m&aacute;s importantes, atienden a los ni&ntilde;os tanto en las zonas de destino como en las de origen, y cambian dependiendo de la zona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que se tiene entonces es una desorganizaci&oacute;n, una fragmentaci&oacute;n de la oferta educativa para una poblaci&oacute;n que es m&oacute;vil y que se puede encontrar en un determinado momento con una oferta o con otra. A la irregularidad educativa de la poblaci&oacute;n que demanda la educaci&oacute;n se le suma la irregularidad educativa del lado de la oferta. Esto es completamente absurdo, y curiosamente es algo que se estudia y se reconoce desde hace much&iacute;simo tiempo pero cada quien defiende su espacio desde el programa en el que est&aacute;. Es una situaci&oacute;n muy cr&iacute;tica, y no son pocos los ni&ntilde;os que est&aacute;n en estas circunstancias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ni&ntilde;os trabajadores, el &uacute;ltimo dato son 3 millones 200 mil ni&ntilde;os y ni&ntilde;as entre 5 y 17 a&ntilde;os que trabajan para otros, porque hay alrededor de 19 millones de ni&ntilde;os que trabajan en su casa o en su predio. Los que trabajan para otros no necesariamente cuentan con un salario, porque puede ser que se les pague en especie, a cambio de hospedaje y alimentaci&oacute;n o de sostener sus estudios. No existe en M&eacute;xico un programa para atenderlos, y cuando se les atiende, como en el caso de los migrantes, se hace adapt&aacute;ndose al hecho de que trabajan, no para que no trabajen; no se procura la erradicaci&oacute;n del trabajo infantil. El peor enemigo de la asistencia a la escuela, sin lugar a dudas, es el trabajo infantil: uno de cada dos ni&ntilde;os que est&aacute; fuera de la escuela trabaja, y se trata de ni&ntilde;os ind&iacute;genas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Faltar&iacute;a mencionar otros ni&ntilde;os en condici&oacute;n de vulnerabilidad, que son los que viven en comunidades dispersas, aquellos que tradicionalmente atiende el CONAFE; se trata de localidades tan peque&ntilde;as que no ameritan una escuela regular. Una escuela CONAFE representa una situaci&oacute;n de irregularidad porque son los padres de familia los que costean el hospedaje y alimentaci&oacute;n del instructor. Trabajan con personal no profesional que atiende a los ni&ntilde;os que m&aacute;s necesitan de una atenci&oacute;n profesional. Cuando ves trabajando a los instructores de CONAFE dices "son h&eacute;roes, son hero&iacute;nas", hacen maravillas. Por ser tan cercanos a su propia experiencia escolar, saben perfecto lo que no les gust&oacute; de c&oacute;mo fueron educados. Lo poco que les puede dar CONAFE de capacitaci&oacute;n, pues es muy poco el tiempo del que disponen, lo aprovechan muy bien. Pero no son maestros profesionales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La educaci&oacute;n ind&iacute;gena es punto y aparte, porque ah&iacute; se tiene una pol&iacute;tica educativa estable; equivocada, desde mi punto de vista, pero relativamente estable. La educaci&oacute;n ind&iacute;gena tiene problemas sumamente serios que se explican en gran parte por su historia, y tambi&eacute;n por la ausencia de pol&iacute;ticas educativas que modifiquen el cauce natural de esa historia. Todos sabemos que la atenci&oacute;n educativa en zonas ind&iacute;genas comenz&oacute; con un modelo castellanizador y homogeneizador a partir de 1924, cuando se lanza la Escuela Rural Mexicana impulsada por Vasconcelos con la misi&oacute;n de llegar al M&eacute;xico rural, que en ese entonces era predominantemente ind&iacute;gena. Lo que se buscaba como resultado de la educaci&oacute;n era la castellanizaci&oacute;n, que a su vez era el camino para que se perdiera no s&oacute;lo la lengua propia, sino tambi&eacute;n la cultura: al desaparecer una lengua se pierde tambi&eacute;n una parte importante de la cultura porque se pierde la posibilidad de nombrar lo que es significativo para esas culturas, y lo que no se nombra deja de existir. El proyecto de homogeneidad cultural nacional, del mestizaje nacional a partir de la escuela, o de la castellanizaci&oacute;n escolar, es el proyecto m&aacute;s exitoso del siglo XX en materia educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De entonces a la fecha pasaron muchas cosas: en 1948 se cre&oacute; el INI (Instituto Nacional Indigenista) y con &eacute;l surgieron los promotores ind&iacute;genas; ellos s&iacute; se manejaban en lengua ind&iacute;gena para poder comunicarse con los ni&ntilde;os, porque la castellanizaci&oacute;n no hab&iacute;a funcionado. En ese entonces se dio el reconocimiento instrumental del biling&uuml;ismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1978, la creaci&oacute;n de la Direcci&oacute;n General de Educaci&oacute;n Ind&iacute;gena (DGEI) fue considerada como una conquista por parte de los profesores ind&iacute;genas que demandaban una educaci&oacute;n verdaderamente biling&uuml;e y adem&aacute;s bicultural. En ese entonces se hablaba de biculturalidad; ah&iacute; se plasm&oacute; la pretensi&oacute;n de incluir las dos culturas y de valorarlas para poder vivir bien y con dignidad. Pero la DGEI cay&oacute;, por decirlo de alguna manera, en la estructura anterior y no la ha logrado modificar; los profesores que estaban formados con la visi&oacute;n anterior continuaron trabajando en las aulas. Lo mismo pas&oacute; con los promotores del INI: no hubo suficientes recursos para la capacitaci&oacute;n, y los materiales realmente eran muy pobres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1998 cambi&oacute; la denominaci&oacute;n de educaci&oacute;n bicultural biling&uuml;e a educaci&oacute;n intercultural biling&uuml;e, pero todav&iacute;a hoy en d&iacute;a en las escuelas sigue ocurriendo lo mismo. Ahora acaban de hacer una modificaci&oacute;n "fant&aacute;stica" (si se quiere considerar as&iacute;), que es la de ubicar en la boleta la asignatura de lengua ind&iacute;gena con la idea de obligar al maestro a que imparta y consigne la calificaci&oacute;n de la asignatura de lengua ind&iacute;gena. Pero uno no aprende la lengua ind&iacute;gena o la consolida o la llega a dominar a trav&eacute;s de una asignatura de tres horas a la semana, que es lo que se estipula actualmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se requiere una pol&iacute;tica de biling&uuml;ismo mucho m&aacute;s segura que todav&iacute;a no tenemos; y francamente yo no me explico todav&iacute;a por qu&eacute;, puesto que en muchos lugares esto ya est&aacute; muy desarrollado; incluso en M&eacute;xico, en las escuelas biling&uuml;es con ingl&eacute;s o franc&eacute;s, no ense&ntilde;an la segunda lengua como una asignatura sino que el aprendizaje se da a trav&eacute;s del uso: es un veh&iacute;culo de ense&ntilde;anza y de comunicaci&oacute;n. Esa es la manera de ser biling&uuml;e y est&aacute; demostrado en el mundo entero. Pero en M&eacute;xico no se hace una cosa similar porque en realidad no interesa el biling&uuml;ismo de los ind&iacute;genas; a lo m&aacute;s interesa un biling&uuml;ismo instrumental para que adquieran el espa&ntilde;ol. Es la &uacute;nica manera de explicarlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;A qu&eacute; se debe todo esto? Desde mi punto de vista se debe a un racismo nacional que se ha venido construyendo a lo largo de 500 a&ntilde;os y que no ha sido combatido, ni desde la escuela ni desde los dem&aacute;s espacios de educaci&oacute;n informal. No se ha desarrollado un programa serio con la posibilidad de ir desmontando la estructura racista que explica estas decisiones de por qu&eacute; la lengua ind&iacute;gena nada m&aacute;s se estudia tres horas a la semana; de por qu&eacute; a los ni&ntilde;os en situaci&oacute;n de pobreza les mandamos un personal que no es profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que quiero dejar asentado es que lo que sigue interesando es la homogeneidad a pesar de que los mexicanos ya nos definimos en la Constituci&oacute;n como pa&iacute;s pluricultural, asunto que l&oacute;gicamente se tendr&iacute;a que estar fortaleciendo desde la educaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La inequidad se hace m&aacute;s patente en la atenci&oacute;n a los pueblos ind&iacute;genas que en ning&uacute;n otro sector, y sobre eso no hemos escuchado, a lo largo de las campa&ntilde;as pol&iacute;ticas, ning&uacute;n planteamiento: revisamos las plataformas y escuchamos los debates, pero estos asuntos no aparecen. Si acaso se mencionan es en el sentido de "pobrecitos, est&aacute;n en situaci&oacute;n de pobreza y hay que ayudarlos". Nunca en t&eacute;rminos de reconocer en ellos una fuente de riqueza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, aunque M&eacute;xico se haya definido oficialmente como pluricultural, estamos muy atrasados en cuanto a generar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas &#151;y educativas en particular&#151; para ser congruentes con ese planteamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an los tres principales problemas que reproducen la correlaci&oacute;n entre las condiciones socioecon&oacute;micas y los logros educativos de la poblaci&oacute;n?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo creo que se debe partir por reconocer que la calidad educativa es un fen&oacute;meno que se explica por m&uacute;ltiples factores, tanto por el lado de la oferta como por el lado de la demanda. En cuanto a esta &uacute;ltima, hay que tomar en cuenta los ingresos de la familia, la distancia de su cultura respecto de la cultura de la escuela, las condiciones de salud, es decir, las caracter&iacute;sticas de la poblaci&oacute;n. Y con relaci&oacute;n a las condiciones del lado de la oferta, es necesario analizar c&oacute;mo es la oferta dirigida a qu&eacute; poblaci&oacute;n. A m&iacute; me parece que lo fundamental es que la pobreza de la demanda se correlaciona con la pobreza de la oferta, o sea que la pol&iacute;tica educativa no tiene el prop&oacute;sito de contrarrestar la pobreza de la demanda, sino que m&aacute;s bien la reproduce. &iquest;Qu&eacute; anima la relaci&oacute;n sin&eacute;rgica perversa entre pobreza de oferta y pobreza de demanda? Esta relaci&oacute;n constituye una nueva variable, de las m&aacute;s perversas que puede haber, porque justamente no tenemos perspectiva de la equidad y eso es lo que de alguna manera provoca que sea sist&eacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto a tomar en cuenta es que todo sistema educativo tiende, por inercia, a beneficiar m&aacute;s a los m&aacute;s beneficiados; es como una ley sociol&oacute;gica que te permite analizar hist&oacute;ricamente c&oacute;mo han evolucionado los sistemas educativos. Esta tendencia, adem&aacute;s, pareciera ser de lo m&aacute;s natural, como si los sectores de poblaci&oacute;n que tienen mayor inter&eacute;s en la educaci&oacute;n fueran los que mejor provecho le pueden sacar y, adem&aacute;s, los m&aacute;s influyentes pol&iacute;ticamente hablando y los que m&aacute;s presionan tambi&eacute;n por tener una mayor participaci&oacute;n en lo que ocurre en el interior en las escuelas; son los que obtienen las escuelas de mejor calidad y los que logran la renovaci&oacute;n de las pedagog&iacute;as y de los contenidos. Una pol&iacute;tica educativa que pretenda impulsar la equidad tendr&iacute;a que contrarrestar esa tendencia porque se sabe que si no se hace, ocurrir&aacute; naturalmente. Es una tarea del Estado, porque la educaci&oacute;n es un compromiso fundamental. Pero en M&eacute;xico, desafortunadamente, no hay inter&eacute;s en revertir esa tendencia para generar una pol&iacute;tica que efectivamente atienda la inequidad y se comprometa a mejorar a los sectores de poblaci&oacute;n en condiciones m&aacute;s vulnerables. Y aqu&iacute; me refiero no s&oacute;lo a los beneficios econ&oacute;micos o materiales, sino a la calidad de la educaci&oacute;n y a la calidad de los resultados. &Eacute;ste es un problema estructural, de fondo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe agregar que en la toma de decisiones en materia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas influye mucho qui&eacute;nes son los actores que intervienen, tanto oficiales como reales. En M&eacute;xico, uno de los protagonistas es la c&uacute;pula sindical, cuyo <i>expertise</i> es pol&iacute;tico y responde a sus propios intereses, determinados a su vez por la lucha por conquistar posiciones pol&iacute;ticas. Son esos actores los que est&aacute;n tomando las decisiones en materia educativa ante un Estado que responde m&aacute;s bien a un grupo de poder que quiere seguir sacando beneficios de la educaci&oacute;n. Ah&iacute; es donde se localizan las razones que explican por qu&eacute; la situaci&oacute;n no cambia, a pesar de que la sociedad mexicana est&aacute; exigiendo otra cosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Cu&aacute;les podr&iacute;an ser los cambios m&aacute;s urgentes en el &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas educativas que se requieren para transformar la correlaci&oacute;n entre pobreza y logros educativos? Se ha mencionado que no hay una visi&oacute;n de equidad, sino de pol&iacute;ticas compensatorias, pero para lograr esta equidad &iquest;qu&eacute; cambios se requieren?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comenzar&eacute; por mencionar dos cosas que me parecen centrales: la primera tiene que ver con nuestra pol&iacute;tica de financiamiento de la educaci&oacute;n, porque desde mi punto de vista es lo que explica, en buena medida, las desigualdades educativas: le estamos dando menos a los que m&aacute;s necesitan. Pensamos que se le est&aacute; dando lo mismo a todos, pero en realidad la oferta para los pobres es una oferta pobre. Recientemente escuch&eacute; al director de CONAFE decir que un ni&ntilde;o educado en esa modalidad cuesta siete mil pesos, mientras que un ni&ntilde;o de una primaria regular cuesta 37 mil pesos. &Eacute;sta es la dimensi&oacute;n de la desigualdad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se comparan las pol&iacute;ticas de financiamiento de la educaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses se observa que en los de Europa occidental, y en muchos otros, el presupuesto que se le entrega a cada escuela es el equivalente al costo promedio por alumno del nivel educativo del que se trate multiplicado por la matr&iacute;cula. Con eso aseguran igualdad, en el sentido de que el Estado "invierte" lo mismo en la educaci&oacute;n de cada ni&ntilde;o. Pero adem&aacute;s, en estos pa&iacute;ses, a las escuelas que se encuentran en zona de pobreza, y a las que asisten ni&ntilde;os de alguna cultura distinta o que hablan una lengua minoritaria, as&iacute; como a las que integran a ni&ntilde;os con necesidades educativas especiales, se les otorga un financiamiento extra, justamente porque se reconoce que les va a costar m&aacute;s trabajo y van a necesitar m&aacute;s apoyos, contratar m&aacute;s gente, adquirir m&aacute;s materiales y ese tipo de cosas. Se trata de pol&iacute;ticas compensatorias pero en un sentido positivo, no a partir de lo que les falta, sino del reconocimiento de las razones por las cuales requieren un recurso adicional. Yo creo que tenemos que acercarnos a una pol&iacute;tica educativa y a una pol&iacute;tica de financia&#45;miento de la educaci&oacute;n de esa naturaleza. Porque adem&aacute;s es muy f&aacute;cil que la sociedad se desensibilice frente a la inequidad. En mi opini&oacute;n hay que transitar, paulatinamente, con preparaci&oacute;n, hacia una pol&iacute;tica de equidad si realmente creemos que la educaci&oacute;n es un valor social, el veh&iacute;culo por excelencia de movilidad social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo aspecto que quiero mencionar tiene que ver con la ruptura del paradigma homogeneizador; constituye la segunda parte de la pol&iacute;tica educativa que necesitamos, que partir&iacute;a del reconocimiento, por parte del Estado, de que cada escuela es distinta, lo cual llevar&iacute;a, necesariamente, a aumentar los niveles de participaci&oacute;n de las escuelas en las decisiones para que &eacute;stas tengan cada vez mayor capacidad de adaptaci&oacute;n a su medio y de resoluci&oacute;n de sus problemas. Por ello dec&iacute;a que me parece equivocada la pol&iacute;tica de educaci&oacute;n ind&iacute;gena, vista a la distancia, porque al constre&ntilde;ir a la educaci&oacute;n ind&iacute;gena en una dependencia se le ha marginalizado del resto del sistema educativo. Esto ha generado una educaci&oacute;n de segunda, que tiene est&aacute;ndares propios, as&iacute; como una cultura magisterial propia; es una modalidad que no est&aacute; obligada a rendir cuentas de la misma manera que las dem&aacute;s instancias, porque los est&aacute;ndares son distintos. Contrariamente a esto, a m&iacute; me parece que se debe de atender la diversidad desde un centro que la asuma, pero buscando que se mantengan ciertos est&aacute;ndares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo puedes hacer que una escuela tenga esta capacidad de responder a las condiciones espec&iacute;ficas de su contexto? Considerando que estos contextos son diversos, que cada escuela tiene que ser distinta y que la diferencia de las escuelas nos enriquece a todos. Hay b&uacute;squedas e innovaciones que fertilizan a todo el sistema nacional, sin embargo se procura que nadie innove, que nadie tome decisiones, que todo el mundo siga las instrucciones y cumpla con lo que estipula el curr&iacute;culo. Eso lo tenemos que cambiar. Aunque s&iacute; hay innovaciones desde la escuela, &eacute;stas se esconden porque no son permitidas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y el sistema, a lo que se tiene que dedicar, porque se necesita un sistema muy fuerte, es a apoyar las b&uacute;squedas de cada una de las escuelas. Hay objetivos que son muy poderosos y muy l&oacute;gicos: las personas que viven en M&eacute;xico tienen que tener ciertos conocimientos comunes, pero &eacute;stos son muy pocos; son muy complejos, ciertamente, pero muy pocos. Adicionalmente a estos conocimientos tienen que adquirir otros que les permitir&aacute;n operar m&aacute;s tarde habilidades superiores, por ejemplo las matem&aacute;ticas. Pero lo que tenemos es un curr&iacute;culo sobrecargado de conocimientos, imposible de cubrir durante el ciclo escolar. Aunque todos los conocimientos son importantes, algunos deber&aacute;n ser para todos y otros podr&iacute;an quedar sujetos a la decisi&oacute;n del maestro de trabajarlos o no, porque sean de inter&eacute;s para el grupo espec&iacute;fico con el que est&aacute;n trabajando, aunque no necesariamente tengan que ver con su contexto; son aquellos conocimientos que despiertan la curiosidad, la capacidad de asombro. Eso aligerar&iacute;a mucho el curr&iacute;culo y le dar&iacute;a un importante margen de actuaci&oacute;n a la escuela y al maestro para tomar las decisiones que consideren pertinentes para lograr una educaci&oacute;n significativa y para resolver las necesidades educativas de los diferentes contextos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto implica un sistema educativo muy personalizado, que realmente funcione a partir de zonas escolares viables, es decir, que comprendan territorios y cantidad de escuelas que los supervisores puedan efectivamente atender, poniendo especial cuidado a las que m&aacute;s apoyo necesiten. Tendr&iacute;a que formar parte de una pol&iacute;tica p&uacute;blica con visi&oacute;n de largo plazo que imagine un proyecto educativo para un pa&iacute;s y defina los pasos que hay que dar para lograr, a 20 o a 40 a&ntilde;os, lo que se ha imaginado. No importa tanto que los resultados sean inmediatos, sino comenzar ya a caminar hacia el objetivo propuesto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un asunto que no mencion&eacute; antes, y que me parece muy importante, es que vayamos explorando pol&iacute;ticas intersectoriales que tengan que ver con la educaci&oacute;n. Hasta la fecha M&eacute;xico no tiene ninguna; si bien existe Oportunidades, los esfuerzos de varias dependencias se suman pero esto no necesariamente implica que se hayan puesto de acuerdo. Yo creo que tenemos que aterrizar programas intersectoriales en los que se retomen cuestiones muy vinculadas entre s&iacute; que tienen que ver con el desarrollo social, con la salud y la educaci&oacute;n, de manera que se tomen decisiones con la participaci&oacute;n de todos estos actores para atender integralmente a los sujetos y obtener resultados en todas estas esferas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, una cosa que no he mencionado es el papel tan importante del personal docente y de direcci&oacute;n &#151;el personal educativo mismo&#151; para contrarrestar desde abajo, desde la base, este fen&oacute;meno de la inequidad. Tampoco le hemos puesto importancia a los maestros, siendo que todo el mundo sabe que es el actor m&aacute;s importante. Le ponemos atenci&oacute;n cuando los vamos a evaluar, pero sin entender que la evaluaci&oacute;n no va a corregir absolutamente nada, y que s&oacute;lo nos va a brindar informaci&oacute;n de qu&eacute; tan mal est&aacute;n las cosas, y qu&eacute; tanto est&aacute;n m&aacute;s mal en un lado que en otro. Lo &uacute;nico que tiene posibilidades reales de corregir la calidad de la educaci&oacute;n y la equidad es la pr&aacute;ctica docente. La equidad a nivel micro, aunque no acaba con el problema de la inequidad, es muy importante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se necesita mucha mayor atenci&oacute;n y confianza en el personal docente. La falta de confianza es hist&oacute;rica en M&eacute;xico y por eso se les agobia a los maestros con listas interminables de instrucciones y se les pide que las sigan al pie de la letra. Cuando se cre&oacute; la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica, aunque los docentes no eran profesionales, de todas formas tomaban decisiones. Es una realidad que el personal docente toma decisiones cotidianamente. Hay que recuperar la confianza en la capacidad de este personal profesional para tomar decisiones y como sistema apoyarlos para que esas decisiones sean las mejores posibles. Esto implica formaci&oacute;n inicial, elevar el umbral de entrada a las normales y la calidad de las mismas, es decir, tratar de asemejar el nivel de las escuelas normales con el de las universidades, as&iacute; como crear v&iacute;nculos entre estos dos tipos de entidades y despu&eacute;s seleccionar a quienes efectivamente van a dar el servicio. Y lo m&aacute;s importante: hay que preguntarse c&oacute;mo formar a los maestros a lo largo de su carrera profesional, c&oacute;mo acompa&ntilde;ar su formaci&oacute;n y su desarrollo profesional, porque ya son adultos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En mi opini&oacute;n, de implementarse todo esto que hemos apuntado a la larga se contrarrestar&iacute;a much&iacute;simo la tendencia natural hacia la inequidad, siempre y cuando se tematice como parte del proceso de formaci&oacute;n del docente; y siempre y cuando se aporten los recursos necesarios para su quehacer educativo. El esquema de financiamiento es absolutamente fundamental, pero ni el financiamiento ni la formaci&oacute;n por s&iacute; solos asegurar&aacute;n que cambien las cosas: se necesitan de las dos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de lo anterior, se necesitan pol&iacute;ticas p&uacute;blicas expl&iacute;citamente orientadas a modificar y diversificar la participaci&oacute;n social. En este momento quienes toman las decisiones en educaci&oacute;n son el sindicato y la SEP, aunque cada vez m&aacute;s el sindicato y menos el Estado. Y en este esquema, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la sociedad? Como el sindicato ocupa un espacio cada vez mayor en estas decisiones, la sociedad no le puede pedir cuentas porque no lo eligi&oacute;; la sociedad eligi&oacute; al presidente, que es el que decide su gabinete, por eso a ellos s&iacute; se les pueden pedir cuentas, pero no al sindicato. El Estado debe recuperar la rector&iacute;a de la educaci&oacute;n y el sindicato tiene que ocupar su lugar important&iacute;simo en la defensa de los derechos laborales de los maestros y brindar una opini&oacute;n informada acerca de las decisiones educativas que se tengan que tomar; de hecho, debe ser consultado. Pero lo que no puede hacer es tomar las decisiones que le corresponden al Ejecutivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, tambi&eacute;n es importante que crezca la participaci&oacute;n social en este &aacute;mbito de acci&oacute;n sindical pero, &iquest;c&oacute;mo hacerlo? Creo que en este rengl&oacute;n tambi&eacute;n hace falta voluntad pol&iacute;tica. El decreto de 1946 le otorg&oacute; al sindicato la posibilidad de tener injerencia 50/50 en todas las decisiones en materia educativa. Pero como tal, es decir, como decreto presidencial, se puede derogar. Ni siquiera fue aprobado por el Congreso, as&iacute; que basta con cierta voluntad pol&iacute;tica para derogarlo y en todo caso emitir otro en el que se sustituyan estas cl&aacute;usulas. Desde luego que los riesgos pol&iacute;ticos no son desde&ntilde;ables; implica, por parte del Estado, una voluntad pol&iacute;tica que no ha tenido antes, pero que tampoco se ve como una cosa totalmente remota.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La legislatura actual tiene que cumplir un papel mucho m&aacute;s importante; ah&iacute; es en donde se gestan y se definen las leyes que despu&eacute;s se vuelven estructuras. En la medida en que los diputados y senadores empiecen a ser m&aacute;s conscientes de esta problem&aacute;tica, tendremos mejores leyes y mejores reglamentaciones, y se har&aacute;n los cambios necesarios incluso a nivel constitucional.</font></p>      ]]></body>
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