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<kwd lng="es"><![CDATA[Políticas educativas]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El financiamiento de la educaci&oacute;n en M&eacute;xico.</b> <b>Problemas y alternativas</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alejandro M&aacute;rquez Jim&eacute;nez*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctor en Educaci&oacute;n por la Universidad Aut&oacute;noma de Aguascalientes. Investigador titular A en el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n de la UNAM.. Principales l&iacute;neas de investigaci&oacute;n: econom&iacute;a de la educaci&oacute;n y pol&iacute;ticas educativas. </i>CE: <a href="mailto:amj08@unam.mx">amj08@unam.mx</a></font></p>   	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo del art&iacute;culo se centra en analizar algunos de los principales problemas relacionados con el financiamiento de la educaci&oacute;n en M&eacute;xico. Posteriormente, desde el marco de las pol&iacute;ticas educativas, se brinda una serie de propuestas que el Estado deber&iacute;a impulsar en el corto plazo para contribuir a su soluci&oacute;n. Al examinar estos problemas se discuten algunas opiniones acerca de que en el pa&iacute;s "&iquest;se gasta mucho en educaci&oacute;n?". Se argumenta y concluye que las necesidades educativas del pa&iacute;s son m&uacute;ltiples y apremiantes, por lo que requieren una mayor inversi&oacute;n en educaci&oacute;n, pues no s&oacute;lo es prioritario ampliar la cobertura educativa en los niveles post&#45;b&aacute;sicos, sino mejorar la calidad de los servicios educativos que se brindan en todos los niveles del sistema. Asimismo, se se&ntilde;alan diversos problemas relacionados con la ineficiencia y la falta de claridad en el manejo de los recursos que es necesario corregir, bajo la expectativa de asegurar el derecho que tienen todos los ciudadanos a recibir una educaci&oacute;n de calidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave</b>: Pol&iacute;ticas educativas, Financiamiento de la educaci&oacute;n, Gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n, Desigualdades educativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas el gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n ha crecido de forma consistente. Entre 1990 y 2010, el monto de este rubro de gasto casi se triplic&oacute; al pasar, en t&eacute;rminos reales, de 232 mil 439 millones de pesos a 696 mil 119 millones (PEF, 2011). Aunque este esfuerzo financiero permiti&oacute; que se dieran importantes avances en materia educativa, todav&iacute;a existen m&uacute;ltiples necesidades en el sistema. Por ejemplo, aunque se logr&oacute; ampliar la cobertura en los niveles de educaci&oacute;n b&aacute;sica, contrarrestando el incremento de la demanda provocado por la din&aacute;mica demogr&aacute;fica, los recursos no han sido suficientes para hacer algo similar en los niveles post&#45;b&aacute;sicos, donde la cobertura todav&iacute;a es muy baja y los costos por estudiante mucho m&aacute;s elevados. Asimismo, tampoco han sido suficientes para cubrir las m&uacute;ltiples carencias que a&uacute;n subsisten en todos los niveles y modalidades del sistema educativo, lo cual provoca que existan grandes desigualdades con respecto a los recursos humanos, f&iacute;sicos y pedag&oacute;gicos con los que cuentan las distintas instituciones y centros escolares que conforman el sistema educativo mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta situaci&oacute;n provoca amplias desigualdades educativas que se manifiestan entre regiones, entidades federativas y localidades, afectando consistentemente a los sectores de poblaci&oacute;n de menores recursos. Este hecho vulnera abiertamente la responsabilidad constitucional que tiene el Estado de asegurar el derecho de todos los mexicanos a recibir una educaci&oacute;n de calidad, as&iacute; como las posibilidades que tiene el pa&iacute;s de avanzar hacia mayores niveles de desarrollo social y econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el contexto mundial, el conocimiento se ha instituido en la base del desarrollo social y econ&oacute;mico, constituyendo a la inversi&oacute;n educativa en un factor fundamental para lograrlo. Esto es as&iacute; en tanto que s&oacute;lo con mayor educaci&oacute;n, los pa&iacute;ses podr&aacute;n contar con ciudadanos capaces de afrontar los retos de participar en una econom&iacute;a cada vez m&aacute;s globalizada, de consolidar su democracia, y de avanzar hacia una mayor equidad y participaci&oacute;n social. Por ello, los recursos destinados a la educaci&oacute;n ahora constituyen una inversi&oacute;n estrat&eacute;gica para el desarrollo, pues aun cuando se reconoce que la educaci&oacute;n no es el &uacute;nico factor del cual depende el desarrollo, es un elemento imprescindible para lograrlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, sin embargo, todav&iacute;a existen diversos problemas relacionados con los procedimientos de asignaci&oacute;n, distribuci&oacute;n y uso de los recursos p&uacute;blicos que se destinan a la educaci&oacute;n, los cuales impiden que el Estado pueda asegurar el derecho que tienen sus ciudadanos de recibir una educaci&oacute;n de calidad. A continuaci&oacute;n se describen algunos de los problemas principales que se presentan al respecto, as&iacute; como una serie de propuestas que podr&iacute;an contribuir a su soluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PROBLEMAS DEL FINANCIAMIENTO DE LA EDUCACI&Oacute;N</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>La ambig&uuml;edad que guarda el Estado frente al rezago e inequidad educativos y los requerimientos financieros que se necesitan para enfrentarlos</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Retomando se&ntilde;alamientos realizados por algunas agencias internacionales (CEPAL/ UNESCO, 2005), cada vez es m&aacute;s frecuente que en M&eacute;xico se se&ntilde;ale, con respecto a la educaci&oacute;n, que ya no se requiere "gastar m&aacute;s, sino invertir mejor", resaltando diversos problemas de ineficiencia en el manejo del gasto educativo (Granados, 2005). Probablemente muchos de estos se&ntilde;alamientos sean pertinentes y se requiera corregir ciertas cosas para mejorar la eficiencia con que se utilizan los recursos destinados a la educaci&oacute;n; sin embargo, ello no resultar&iacute;a suficiente para revertir los amplios rezagos e inequidades que persisten en el sistema educativo mexicano, lo que hace necesario que se destinen mayores recursos que permitan afrontar esta situaci&oacute;n. Al respecto, las leyes y normas mexicanas establecen con claridad la responsabilidad del Estado para asegurar el derecho que tienen todos los mexicanos de acceder a la educaci&oacute;n, a lo que habr&iacute;a que a&ntilde;adir que &eacute;sta debe ser de calidad. No obstante, esta prerrogativa est&aacute; a&uacute;n muy lejos de cumplirse, y afecta principalmente a los sectores de la poblaci&oacute;n de menores recursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo, las entidades federativas con menor desarrollo socioecon&oacute;mico, como es el caso de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, tienen los niveles m&aacute;s altos de analfabetismo y los m&aacute;s bajos en cobertura educativa; asimismo, estas entidades se caracterizan por tener las tasas m&aacute;s bajas de eficiencia terminal y las m&aacute;s altas de abandono escolar (SEP, 2011). En cuanto al logro escolar, los alumnos de estas mismas entidades consistentemente obtienen los resultados m&aacute;s bajos, caracter&iacute;stica que comparten los alumnos que habitan en zonas rurales y los que asisten a las modalidades educativas orientadas a atender a las localidades de bajos recursos (cursos comunitarios y educaci&oacute;n ind&iacute;gena en primaria, y telesecundarias). En algunos casos, poco m&aacute;s de la mitad de los alumnos afectados por estas circunstancias no obtiene ni siquiera los conocimientos considerados b&aacute;sicos para avanzar al siguiente grado escolar (INEE, 2006; 2008; 2009).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a cobertura, en educaci&oacute;n preescolar la atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n de 3 a 5 a&ntilde;os es de 80.9 por ciento, habiendo m&aacute;s de 1 .1 millones de ni&ntilde;os sin acceso a alguno de los tres grados que integran este tipo de educaci&oacute;n. En primaria, aunque los datos no son muy precisos, muestran que Quintana Roo y Aguascalientes todav&iacute;a tienen coberturas cercanas a 90 por ciento, lo cual indica que a&uacute;n no se cubre la meta que fue establecida en la primera mitad del siglo pasado en cuanto a universalizar el acceso a este tipo de educaci&oacute;n. En secundar&iacute;a, la cobertura es de 95.9 por ciento, y existen poco m&aacute;s de 262 mil ni&ntilde;os sin acceso. En educaci&oacute;n media superior la cobertura es de 66.7 por ciento, de manera que cerca de 528 mil j&oacute;venes quedan fuera de este nivel educativo (SEP, 2011); en educaci&oacute;n superior la cobertura es apenas cercana a 30 por ciento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A este panorama hay que a&ntilde;adir que entre la poblaci&oacute;n de 12 a 29 a&ntilde;os, 7.8 millones (21.6 por ciento del total) no estudian ni trabajan. Este aspecto resulta preocupante por diversas razones: porque deber&iacute;an de estar form&aacute;ndose y desarrollando sus capacidades, porque compromete las oportunidades que tendr&aacute;n en su vida adulta y porque el pa&iacute;s compromete su activo m&aacute;s valioso para lograr su desarrollo: los j&oacute;venes (Tuir&aacute;n, s/f). Hasta hace poco tiempo se advert&iacute;a a los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina sobre la necesidad de aprovechar su denominado "bono demogr&aacute;fico", que se refer&iacute;a a la gran oportunidad de beneficiarse del mayor porcentaje de poblaci&oacute;n que se encontraba en edad de trabajar en contraste con la poblaci&oacute;n inactiva. Ello implicaba invertir en la formaci&oacute;n de los j&oacute;venes para que &eacute;stos fueran m&aacute;s productivos y capaces de soportar el peso de la econom&iacute;a antes de que creciera la proporci&oacute;n de adultos mayores que se retiran del sector productivo. A la fecha, es claro que esta advertencia no se ha tomado en cuenta y que seguimos desaprovechando esta oportunidad hist&oacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la infraestructura de los centros escolares en primaria y secundaria, un estudio realizado por el Instituto Nacional para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n evidencia la precariedad en que se encuentran la mayor&iacute;a de los centros escolares. Tomando como referencia un &iacute;ndice de los "servicios b&aacute;sicos" con los que cuentan las escuelas, en una escala que va de 0 a 100, estiman que el promedio nacional es de s&oacute;lo 66.2 en primaria y de 69.4 en secundaria. En primaria s&oacute;lo 22.4 por ciento de los centros escolares cuenta con sal&oacute;n de c&oacute;mputo y 34.7 por ciento con biblioteca; y en secundar&iacute;a los porcentajes correspondientes son de 59.6 y 57 por ciento. Adicionalmente, en secundar&iacute;a s&oacute;lo 59.4 por ciento de los centros escolares cuenta con laboratorios de f&iacute;sica, qu&iacute;mica y biolog&iacute;a. Con respecto a estos insumos, cabe destacar que los porcentajes m&aacute;s bajos corresponden a las modalidades educativas que atienden a poblaci&oacute;n de bajos recursos, que en primaria corresponde a los cursos comunitarios y la primaria ind&iacute;gena, donde las salas de c&oacute;mputo son casi inexistentes y el porcentaje de los centros escolares no supera el 22 por ciento. En secundar&iacute;a, esta situaci&oacute;n corresponde a la telesecundaria, donde el porcentaje de escuelas que cuentan con los tres tipos de insumos no supera el 40 por ciento. En el marco de la sociedad del conocimiento se tiene que reconocer que esta situaci&oacute;n no tiene justificaci&oacute;n en el proceder del Estado, puesto que favorece la persistencia de la desigualdad educativa y social (INEE, 2007).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior redunda en que la poblaci&oacute;n adulta de nuestro pa&iacute;s mantenga un bajo perfil educativo (8.6 a&ntilde;os promedio de escolaridad) que contrasta ampliamente con el nivel alcanzado en los pa&iacute;ses desarrollados (el promedio de a&ntilde;os de escolaridad entre los pa&iacute;ses de la OCDE es de 11.3 a&ntilde;os), e incluso, con el alcanzado por pa&iacute;ses como Chile (9.7 a&ntilde;os) y Argentina (9.3 a&ntilde;os) (PNUD, 2011). Es claro que de mantenerse esta condici&oacute;n no tendremos muchas oportunidades de ser competitivos en la econom&iacute;a globalizada y la sociedad del conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>La carencia de fuentes de informaci&oacute;n confiable, transparente y oportuna sobre los recursos que se destinan en el pa&iacute;s a la educaci&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para realizar una buena planeaci&oacute;n y administraci&oacute;n de los recursos que se destinan al sector educativo se requiere tener una visi&oacute;n integral y precisa sobre la forma en que participan los gobiernos federal, estatal y municipal en el gasto educativo, as&iacute; como sobre la manera en que se distribuyen los recursos entre los diferentes niveles, modalidades y programas educativos, hasta llegar al plano de dependencias e instituciones concretas. Sin embargo, este tipo de informaci&oacute;n no existe en nuestro pa&iacute;s.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que diversas fuentes brindan informaci&oacute;n sobe el gasto educativo en M&eacute;xico, &eacute;stas presentan informaci&oacute;n parcial, bajo distintos tipos de clasificaci&oacute;n y agregaci&oacute;n, lo cual impide conocer con precisi&oacute;n cu&aacute;nto se gasta en educaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, cu&aacute;l es la estructura de participaci&oacute;n de las entidades de gobierno y c&oacute;mo se distribuyen entre los distintos niveles y modalidades educativas (Mendoza, 2011). Al nivel de instituciones educativas espec&iacute;ficas, se trate de escuelas de educaci&oacute;n b&aacute;sica o universidades, la informaci&oacute;n financiera es dif&iacute;cil de obtener, pues a pesar de los avances que se han logrado con respecto a las leyes de transparencia y acceso a la informaci&oacute;n, persiste un gran obscurantismo y renuencia a brindar la informaci&oacute;n financiera de las instituciones; e incluso, cuando se logra obtener, las distintas formas de clasificaci&oacute;n y agregaci&oacute;n que utilizan las instituciones educativas hacen casi imposible tener un panorama integral de los recursos p&uacute;blicos que se les destinan, y del uso que se les da.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informaci&oacute;n m&aacute;s confiable y desglosada con respecto al gasto educativo es la que proporciona la Secretar&iacute;a de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico, pero s&oacute;lo corresponde al gasto federal. Aunque la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica ha realizado esfuerzos para ofrecer informaci&oacute;n del gasto educativo en los estados igualmente confiable, a trav&eacute;s del Cuestionario sobre Financiamiento Educativo Estatal (CFEE), la informaci&oacute;n presenta m&uacute;ltiples carencias: es un autorreporte que realizan las entidades federativas sin un respaldo objetivo que asegure la fidelidad de la informaci&oacute;n, los niveles de agregaci&oacute;n de la informaci&oacute;n son muy generales y no todas las entidades entregan la informaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta situaci&oacute;n debe cambiar, tanto por la utilidad que esta informaci&oacute;n brinda a los procesos de planeaci&oacute;n y administraci&oacute;n del sistema educativo, como para proveer informaci&oacute;n transparente a la ciudadan&iacute;a sobre la forma en que se gestionan los recursos p&uacute;blicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>La ambivalencia del Estado mexicano ante su responsabilidad financiera con la educaci&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para afrontar el rezago y la inequidad del sistema educativo, es menester que el Estado deje a un lado el rol ambivalente que ha jugado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y asuma un renovado compromiso con el financiamiento de la educaci&oacute;n. Tal ambivalencia se refleja en el hecho de que, mientras por un lado los gobernantes reconocen el derecho que todos tienen a la educaci&oacute;n y su importancia para el desarrollo social y econ&oacute;mico del pa&iacute;s, por el otro tienden a limitar la magnitud de los recursos que destinan al sector, en los proyectos de egresos de la federaci&oacute;n. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, durante la aprobaci&oacute;n del presupuesto en la C&aacute;mara de Diputados, &eacute;stos han sido los responsables de aumentar el presupuesto educativo; no obstante, cabe resaltar que aunque los diputados han sido m&aacute;s receptivos a las necesidades del sector educativo, no hay criterios claros sobre la forma en que proceden para distribuir los recursos al sector, por lo que cada a&ntilde;o sigue habiendo ganadores y perdedores entre todas las instancias que dependen de los recursos p&uacute;blicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este problema tambi&eacute;n se presenta en los gobiernos de las entidades federativas, ya que la asignaci&oacute;n que realizan los gobiernos estatales a sus correspondientes sistemas educativos presenta variaciones importantes de un ejercicio presupuestal a otro. Por ejemplo, entre 2010 y 2011, mientras algunas entidades aumentaron los recursos educativos en m&aacute;s de 40 por ciento (Hidalgo), en otras lo redujeron por arriba de un 20 por ciento (Colima y Tabasco) (SEP, 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La disposici&oacute;n y consistencia de los gobiernos federal y estatales son factores importantes para asignar mayores recursos a la educaci&oacute;n, pero &eacute;ste no es el &uacute;nico problema que existe al respecto: una cuesti&oacute;n de fondo tiene que ver con la magnitud de los recursos presupuestales que se tienen para cubrir m&uacute;ltiples funciones, incluidas las correspondientes a la educaci&oacute;n. Para dimensionar la situaci&oacute;n baste se&ntilde;alar que actualmente los ingresos presupuestarios en el pa&iacute;s ascienden aproximadamente a 21 por ciento del PIB, pero que s&oacute;lo 18 por ciento del PIB corresponde al gasto programable, es decir, los recursos no comprometidos (por deudas o compromisos contra&iacute;dos con anterioridad por el gobierno mexicano) que sirven para cubrir sus diversas funciones. De dicha cantidad, poco menos de una tercera parte se destina al gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n (5.3 por ciento del PIB). Lo anterior significa que responder al mandato de la Ley General de Educaci&oacute;n de otorgar el 8 por ciento del PIB a la educaci&oacute;n, necesariamente repercutir&iacute;a en la reducci&oacute;n del gasto de otros rubros que resultan fundamentales para el desarrollo del pa&iacute;s, situaci&oacute;n que provoca una dura competencia por los recursos presupuestales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el contexto internacional, algunos organismos han se&ntilde;alado que la baja recaudaci&oacute;n fiscal que presentan los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina (M&eacute;xico incluido) representa un serio problema, dado que limita la capacidad de invertir en &aacute;reas como educaci&oacute;n, infraestructura y desarrollo productivo que, como la salud y la protecci&oacute;n social, son claves para aumentar la productividad, la competitividad y la inclusi&oacute;n social (OCDE/CEPAL, 2011: 16).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto nuestro pa&iacute;s se ha distinguido por tener una baja capacidad de recaudaci&oacute;n fiscal (17.4 por ciento del PIB), quedando por debajo del promedio de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina (19.2 por ciento) y mucho m&aacute;s distante del promedio (33.8 por ciento) de los pa&iacute;ses de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE/CEPAL/CIAT, 2011). Estas cifras resultan a&uacute;n m&aacute;s alarmantes cuando se reconoce que s&oacute;lo poco m&aacute;s de la mitad de estos recursos no est&aacute;n vinculados a la producci&oacute;n de hidrocarburos (CEPAL, 2012).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En distintos momentos se ha planteado la necesidad de llevar adelante una profunda reforma fiscal; sin embargo, la resistencia que presentan determinados sectores, y la incapacidad de los pol&iacute;ticos para afrontar los costos pol&iacute;ticos de llevarla adelante, han bloqueado los intentos de realizarla; incluso, cuando se han obtenido algunos logros, las reformas son tan limitadas que no resuelven la carencia de recursos del Estado para invertir en aspectos fundamentales para el desarrollo de la naci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En perspectiva, superar el rol ambivalente del Estado con respecto al financiamiento de la educaci&oacute;n conlleva tanto la disposici&oacute;n y voluntad para aumentar los recursos al sector educativo, como la necesidad de asumir los costos pol&iacute;ticos y el compromiso social para llevar adelante una profunda reforma fiscal. Una reforma de este tipo proveer&iacute;a los recursos suficientes para invertir y crear las condiciones que permitan asegurar el derecho que tienen todos los mexicanos de acceder a una educaci&oacute;n de calidad; as&iacute; como para enfrentar los retos que depara la sociedad del conocimiento, la equidad social y la consolidaci&oacute;n de nuestra democracia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>La carencia de reglas claras y transparentes para la asignaci&oacute;n, distribuci&oacute;n y uso de los recursos p&uacute;blicos destinados al sistema educativo</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los resultados de la asignaci&oacute;n presupuestal han sido fruto del cabildeo y de las coyunturas pol&iacute;ticas; este proceso ha dejado ganadores y perdedores seg&uacute;n la correlaci&oacute;n de las fuerzas pol&iacute;ticas que participan en este proceso (Mendoza, 2007). Lo anterior redunda en que no exista claridad y certidumbre sobre los recursos con que contar&aacute;n las instancias, dependencias e instituciones para cubrir sus funciones educativas. Esta incertidumbre ha multiplicado las voces de quienes solicitan la asignaci&oacute;n de presupuestos multianuales al sector educativo, a fin de que las instituciones educativas puedan planear sus actividades a mediano y largo plazo bajo un panorama de certeza financiera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la participaci&oacute;n que deben tener los gobiernos federal, estatal y municipal en el gasto educativo, tampoco hay nada definido. Si bien algunas leyes establecen montos espec&iacute;ficos que deben destinarse al sector educativo, son tan generales que no especifican a los responsables de otorgarlos, ni la estructura de su participaci&oacute;n, como tampoco a los destinatarios precisos de los recursos. En consecuencia, no existen compromisos espec&iacute;ficamente establecidos que permitan hacer justiciable el derecho a la educaci&oacute;n. Se promete y no se cumple, y no pasa nada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considerando que la justiciabilidad se refiere a la posibilidad de exigir a trav&eacute;s de un mecanismo jur&iacute;dico el cumplimiento o restituci&oacute;n de un derecho, se requiere una mayor especificidad en las leyes para fincar responsables en caso de incumplimientos, as&iacute; como mecanismos para reparar los da&ntilde;os causados cuando se viola este derecho (CLADE, 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituir una mayor normatividad tambi&eacute;n redundar&iacute;a en fijar la estructura de participaci&oacute;n que deben guardar los gobiernos (federal, estatal y municipal) con respecto a los recursos que deben destinar a sus correspondientes sistemas educativos, as&iacute; como determinar las obligaciones espec&iacute;ficas de cada entidad de gobierno y las figuras jur&iacute;dicas concretas que resultar&iacute;an responsables de su incumplimiento. No obstante, para que funcione esta nueva normatividad ser&iacute;a necesario que llegara a los diferentes niveles de la estructura del sistema educativo, para que incluso a los directores de los centros escolares puedan finc&aacute;rseles responsabilidades sobre el uso de los recursos p&uacute;blicos. Este aspecto contribuir&iacute;a a controlar actos de corrupci&oacute;n y servir&iacute;a como mecanismo para supervisar el uso eficiente de los recursos educativos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, un renovado compromiso del Estado con la educaci&oacute;n tambi&eacute;n implicar&iacute;a establecer los mecanismos que brindaran mayor claridad, transparencia y certidumbre sobre los procesos de asignaci&oacute;n, distribuci&oacute;n y el uso de los recursos educativos. Este aspecto no s&oacute;lo resulta importante para las instancias, dependencias e instituciones destinatarias de los recursos p&uacute;blicos, sino tambi&eacute;n para que los ciudadanos tengan conocimiento sobre la administraci&oacute;n de los recursos de la naci&oacute;n, principio fundamental de la democracia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Una visi&oacute;n limitada del Estado sobre las implicaciones de lo que representa el derecho a la educaci&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta ahora, el Estado mexicano ha asumido una visi&oacute;n limitada sobre el derecho a la educaci&oacute;n que tienen todos los mexicanos. Su responsabilidad la ha centrado en ampliar el acceso a la educaci&oacute;n obligatoria, tomando como referente los niveles educativos que han sido considerados como tales en diferentes momentos de la historia. En tiempos recientes, tambi&eacute;n se han dise&ntilde;ado programas de becas de manutenci&oacute;n a los estudiantes para evitar que los alumnos abandonen sus estudios por falta de recursos econ&oacute;micos. Sin embargo, las estad&iacute;sticas nacionales muestran que estas medidas resultan poco efectivas para afrontar los diversos factores que provocan las desigualdades educativas y sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, asegurar el acceso y brindar apoyos econ&oacute;micos no es suficiente para garantizar el derecho a la educaci&oacute;n. Esto es as&iacute; porque los ni&ntilde;os y j&oacute;venes no son un todo homog&eacute;neo y al ingresar a las instituciones escolares enfrentan diferentes oportunidades de aprendizaje dependiendo de las caracter&iacute;sticas sociales, econ&oacute;micas y culturales de sus familias y de los contextos en que se desarrollan; y a esto habr&iacute;a que a&ntilde;adir las diferencias en la calidad educativa de la oferta que se les brinda. Todos estos aspectos influyen en las posibilidades de &eacute;xito que puedan lograr en el sistema escolar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, asegurar el derecho a la educaci&oacute;n implica no solamente igualar las condiciones de acceso, sino tambi&eacute;n la calidad de la oferta educativa que se brinda, as&iacute; como proporcionar los apoyos necesarios para contrarrestar el efecto de los diversos factores que provocan la desigualdad educativa. Asegurar el derecho a la educaci&oacute;n, por tanto, comprende tres aspectos: igualdad de condiciones de acceso a una educaci&oacute;n de calidad, igualdad para mantenerse y avanzar en los diferentes grados y niveles del sistema educativo, e igualdad en los logros de aprendizaje en los &aacute;mbitos cognitivo, afectivo y social que alcancen los ni&ntilde;os y j&oacute;venes, independientemente del contexto familiar y social del que provengan (Blanco y Cusato, s/f).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ampliar la oferta educativa mediante opciones educativas claramente diferenciadas en t&eacute;rminos de su calidad y la creaci&oacute;n de nuevos programas de becas econ&oacute;micas para estudiantes de bajos recursos, en todo caso, constituyen s&oacute;lo un paso inicial, y no el m&aacute;s seguro, para promover la equidad educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para garantizar el derecho a la educaci&oacute;n con equidad, se requiere que las escuelas y programas educativos tengan una calidad similar en todos los contextos, as&iacute; como asegurar los apoyos econ&oacute;micos, did&aacute;cticos y pedag&oacute;gicos que posibiliten que los ni&ntilde;os y j&oacute;venes adquieran los aprendizajes pretendidos en cada nivel y modalidad del sistema escolar, independientemente de su condici&oacute;n socioecon&oacute;mica, cultural e individual (Blanco y Cusato, s/f). Lograr lo anterior no es f&aacute;cil y demandar&iacute;a mayores recursos para nivelar las condiciones de la oferta educativa que brindan las escuelas, brindar apoyo econ&oacute;mico y de otro tipo para todos los estudiantes que los requieran, y apoyar investigaciones educativas orientadas a generar alternativas que confronten los factores sociales y culturales que limitan el aprendizaje de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes en el sistema educativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En medida de ello, para que el derecho a la educaci&oacute;n no s&oacute;lo constituya un asunto ret&oacute;rico que sirva para adornar los discursos de los pol&iacute;ticos, se requiere de ese renovado compromiso del Estado con el financiamiento de la educaci&oacute;n, pues s&oacute;lo as&iacute; se tendr&aacute; la capacidad de ampliar y mejorar la oferta de los servicios educativos con equidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Las ineficiencias en el uso de los recursos educativos</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conjuntamente con la asignaci&oacute;n de mayores recursos a la educaci&oacute;n, es fundamental resolver diversos problemas que permitan hacer m&aacute;s eficiente el uso de los recursos que se destinan al sector. Algunos de ellos son:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las altas tasas de reprobaci&oacute;n, abandono y eficiencia terminal</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque las estimaciones sobre la reprobaci&oacute;n, el abandono y la eficiencia terminal todav&iacute;a no son muy precisas, permiten tener una idea de sus efectos para el sistema educativo. La tasa de aprobaci&oacute;n en primaria se estima en 96 por ciento, en secundar&iacute;a en 84.1 por ciento y en educaci&oacute;n media superior en 65 por ciento; y las correspondientes a la deserci&oacute;n son de 1, 7 y 16 por ciento en los niveles respectivos (INEE, 2012). Lo anterior provoca que las tasas de eficiencia terminal en estos niveles educativos sean bastante bajas: en primaria esta tasa corresponde a 95 por ciento, en secundaria a 83 por ciento y en educaci&oacute;n media superior a 63 por ciento (SEP, 2011). Esta situaci&oacute;n provoca que se incrementen los costos por cada estudiante que logra graduarse en el tiempo establecido en cada uno de estos niveles educativos. Sin embargo, como la reprobaci&oacute;n y la deserci&oacute;n no pueden acabarse por decreto, ser&aacute; necesario investigar sobre los factores que los provocan para, posteriormente, aplicar medidas que permitan contrarrestarlos. S&oacute;lo as&iacute;, atacando los factores que detonan estos problemas, se podr&aacute; disminuir la incidencia de la reprobaci&oacute;n y la deserci&oacute;n, lo que redundar&aacute; en mejorar la eficiencia del sistema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El uso inapropiado de la evaluaci&oacute;n en el sistema educativo</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se han ampliado considerablemente los mecanismos de evaluaci&oacute;n aplicados en el sistema educativo y expandido, adem&aacute;s, los &aacute;mbitos de su aplicaci&oacute;n (alumnos, docentes, programas educativos y centros escolares, por ejemplo). Aunado a este desarrollo, aumentaron tambi&eacute;n los procesos burocr&aacute;ticos asociados a esta funci&oacute;n, as&iacute; como los costos de operaci&oacute;n de estos procesos. Sin embargo, la evaluaci&oacute;n ha crecido sin un orden establecido, con una amplia desconexi&oacute;n entre las instancias evaluadoras que, en no pocos casos, lleva a la duplicidad de sus funciones. Pero el problema m&aacute;s grave con respecto a la evaluaci&oacute;n es el uso inapropiado que se brinda a sus resultados, si bien esto ocurre &uacute;nicamente cuando son tomados en cuenta por los tomadores de decisiones, y no simplemente ignorados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la literatura internacional se se&ntilde;ala reiteradamente que la evaluaci&oacute;n, como parte del proceso educativo, debe asumirse en t&eacute;rminos formativos, es decir, para retroalimentar y subsanar las deficiencias detectadas. Contrario a ello, bajo el discurso neoliberal imperante los resultados de la evaluaci&oacute;n se han asumido en t&eacute;rminos meritocr&aacute;ticos, es decir, considerando que las instancias evaluadas son las &uacute;nicas responsables de los resultados que obtienen, ignorando los factores contextuales que est&aacute;n vinculados a aquellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como resultado de esta forma de interpretar la funci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n, las autoridades educativas han puesto en funcionamiento modelos de financiamiento, a trav&eacute;s de la distribuci&oacute;n de recursos extraordinarios, como recompensa que se otorga a los que resultan m&aacute;s exitosos en las evaluaciones. No obstante, este tipo de modelos s&oacute;lo han provocado mayor polarizaci&oacute;n e inequidad en el sistema educativo, al tender a recompensar a los que de antemano estaban m&aacute;s aventajados, sean instituciones, centros escolares, programas acad&eacute;micos, docentes, investigadores o alumnos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adicionalmente, los modelos de financiamiento que vinculan resultados de evaluaciones con la distribuci&oacute;n de recursos econ&oacute;micos se consideran nefastos para los sistemas educativos, tanto por ignorar la amplitud de factores contextuales que intervienen en los resultados educativos, como por los vicios que generan en las pr&aacute;cticas educativas, tales como: simulaci&oacute;n, enga&ntilde;o e, incluso, corrupci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, en el tiempo que llevan de operar estos mecanismos de evaluaci&oacute;n, aunque han mejorado algunos indicadores cuantitativos del sistema educativo (los m&aacute;s f&aacute;ciles de medir), no existen evidencias contundentes sobre su efecto positivo en el mejoramiento de la calidad educativa. Esto resulta l&oacute;gico, puesto que al ignorar el car&aacute;cter formativo que debe tener la evaluaci&oacute;n educativa, sus resultados no se utilizan para corregir las deficiencias que se detectan a trav&eacute;s de ella en el sistema educativo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, aunque gastamos m&aacute;s en evaluaci&oacute;n, su uso no es el apropiado para obtener los beneficios de la misma. Cuesti&oacute;n que habr&iacute;a que corregir para mejorar la eficiencia del sistema educativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carencia de modelos de planeaci&oacute;n acordes a los cambios que experimenta la demanda educativa</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cambios demogr&aacute;ficos y la forma como hist&oacute;ricamente se han distribuido las oportunidades educativas a lo largo y ancho del pa&iacute;s provocan que m&aacute;s all&aacute; de las desigualdades educativas que existen entre las entidades federativas, &eacute;stas tambi&eacute;n se presentan entre las localidades que las constituyen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las condiciones educativas de las localidades son ampliamente diversas, y en esa medida lo son tambi&eacute;n los requerimientos para cubrir sus necesidades educativas: mientras que algunas localidades (principalmente las grandes ciudades) desde hace tiempo lograron cubrir su demanda de educaci&oacute;n b&aacute;sica y ahora reclaman mayor cobertura en los niveles educativos post&#45;b&aacute;sicos; otras todav&iacute;a tienen que ampliar la educaci&oacute;n b&aacute;sica para generar la demanda en los niveles superiores. Asimismo, los cambios en el perfil demogr&aacute;fico de la poblaci&oacute;n tienen diversos efectos en la demanda educativa: mientras que en algunas localidades ha disminuido la poblaci&oacute;n en edad escolar, en otras todav&iacute;a est&aacute; creciendo este grupo de edad. Los dos aspectos anteriores redundan en que si bien en algunas localidades ya existe una subutilizaci&oacute;n de la infraestructura f&iacute;sica y humana del sistema escolar (Granados, 2005), en otras se requieren estos recursos. Lo anterior precisa de movilizar los recursos educativos del lugar donde ya no se necesitan hacia donde se requieren. Sin embargo, no hay medidas f&aacute;ciles para realizar este proceso; incluso, las medidas m&aacute;s pr&aacute;cticas para realizar estos ajustes, como cerrar escuelas o turnos donde ya no se requieren, tendr&iacute;a serias implicaciones para los trabajadores de la educaci&oacute;n; es por ello que no ser&iacute;a recomendable tomar decisiones unilaterales al respecto. En algunos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina como Chile y Argentina, donde ya se tienen problemas de este tipo, se ha visto que las decisiones unilaterales pueden causar m&aacute;s problemas que los que pretenden resolver; por lo cual, lo m&aacute;s recomendable es comenzar a trabajar con todos los actores involucrados en este problema para encontrar una soluci&oacute;n consensuada que permita aprovechar m&aacute;s eficientemente los recursos del sistema educativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PROPUESTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas propuestas puntuales para avanzar en la soluci&oacute;n de los problemas descritos podr&iacute;an ser las siguientes:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;Que los representantes de los poderes del Estado asuman en su justa dimensi&oacute;n los profundos rezagos educativos que hay en el pa&iacute;s, los cuales no s&oacute;lo limitan la posibilidad de alcanzar un mayor nivel de desarrollo social y econ&oacute;mico, sino tambi&eacute;n ponen al pa&iacute;s en amplia desventaja en el &aacute;mbito internacional.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;Es necesario impulsar una profunda reforma fiscal que permita ampliar los recursos del Estado para invertir en educaci&oacute;n y en los sectores que resulten estrat&eacute;gicos para impulsar el desarrollo social y econ&oacute;mico del pa&iacute;s.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;Establecer nuevas normas y reglas que, de forma espec&iacute;fica, permitan:</font></p>  		    <blockquote> 			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; establecer un sistema de informaci&oacute;n confiable sobre los recursos que se destinan al sector educativo;</font></p>  			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;fijar la magnitud y la estructura de participaci&oacute;n que deben guardar los gobiernos (federal, estatal y municipal) con respecto a los recursos que se destinan a cada nivel y modalidad del sistema educativo, con el fin de evitar las pr&aacute;cticas clientelares y los favoritismos pol&iacute;ticos que hasta la fecha orientan estos procesos;</font></p>  			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;transparentar los procesos de asignaci&oacute;n, distribuci&oacute;n y uso de los recursos en todos los niveles de la estructura del sistema educativo;</font></p>  			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;establecer mecanismos que amparen la justiciabilidad del derecho a recibir una educaci&oacute;n de calidad a todos los ciudadanos, as&iacute; como fincar responsabilidades ante su incumplimiento;</font></p>  			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;establecer nuevos modelos de financiamiento que brinden certeza financiera a mediano y largo plazo a todas las instituciones, dependencias y centros escolares;</font></p>  			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;ajustar la distribuci&oacute;n de los recursos educativos bajo un marco de equidad que atienda a los diversos factores que provocan la existencia de las desigualdades educativas y redunde en igualar las condiciones de acceso y calidad de la oferta educativa, as&iacute; como la posibilidad de obtener logros de aprendizaje similares a toda la poblaci&oacute;n, independientemente del contexto socioecon&oacute;mico, cultural e individual en el que se desenvuelven.</font></p> 		</blockquote>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Aplicar medidas para brindar un uso m&aacute;s eficiente de los recursos educativos, entre las que se encuentran:</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;disminuir las tasas de reprobaci&oacute;n y deserci&oacute;n en todos los niveles y modalidades del sistema educativo;</font></p>  			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;reorganizar los procesos de evaluaci&oacute;n educativa en todo el sistema y hacer un uso apropiado de sus resultados;</font></p>  			    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;&nbsp;establecer nuevos modelos de planeaci&oacute;n que permitan reorientar los recursos a los cambios que experimenta la demanda educativa.</font></p> 		</blockquote> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los profundos rezagos y desigualdades que existen en el sistema educativo mexicano requieren que el Estado asuma un renovado compromiso con el financiamiento de la educaci&oacute;n para asegurar el derecho que tienen todos los ciudadanos a recibir una educaci&oacute;n de calidad, independientemente de sus contextos de procedencia, as&iacute; como para preparar a la poblaci&oacute;n a fin de participar bajo mejores condiciones en la altamente competitiva sociedad del conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BLANCO, Rosa y Sandra Cusato (s/f), <i>Desigualdades educativas en Am&eacute;rica Latina: todos somos responsables,</i> Santiago de Chile, OREALC/ UNESCO, en: <a href="http://red&#45;ler.org/desigualdades_educativas_america_latina.pdf" target="_blank">http://red&#45;ler.org/desigualdades_educativas_america_latina.pdf</a> (consulta: 24 de junio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886416&pid=S0185-2698201200050001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Campa&ntilde;a Latinoamericana por el Derecho a la Educaci&oacute;n (CLADE) (2012), <i>Justiciabilidad del derecho a la educaci&oacute;n,</i> en: <a href="http://www.campanaderechoeducacion.org/justiciabilidad/pres.php" target="_blank">http://www.campanaderechoeducacion.org/justiciabilidad/pres.php</a> (consulta: 20 de junio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886418&pid=S0185-2698201200050001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y en Caribe (CEPAL)/UNESCO (2005), <i>Invertir mejor para invertir m&aacute;s. Financiamiento y gesti&oacute;n de la educaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina y el</i> <i>Caribe,</i> Santiago de Chile, CEPAL/UNESCO, Serie Seminarios y Conferencias, n&uacute;m. 43.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886420&pid=S0185-2698201200050001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL) (2012), "CEPALSTAT: Bases de datos", en: <a href="http://websie.eclac.cl/sisgen/ConsultaIntegrada.asp" target="_blank">http://websie.eclac.cl/sisgen/ConsultaIntegrada.asp</a> (consulta: 24 de agosto de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886422&pid=S0185-2698201200050001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GRANADOS Rold&aacute;n, Otto (2005), <i>Educaci&oacute;n: el dinero no es el problema central,</i> en: <a href="http://www.observatorio.org/colaboraciones/granados.html" target="_blank">http://www.observatorio.org/colaboraciones/granados.html</a> (consulta: 14 de mayo de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886424&pid=S0185-2698201200050001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n (INEE) (2006), <i>El aprendizaje del espa&ntilde;ol y las matem&aacute;ticas en la educaci&oacute;n b&aacute;sica en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, INEE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886426&pid=S0185-2698201200050001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n (INEE) (2007), <i>Infraestructura escolar en las primarias y secundarias de M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, INEE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886428&pid=S0185-2698201200050001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n (INEE) (2008), <i>Estudio comparativo del aprendizaje en sexto de primaria en M&eacute;xico</i> <i>2005&#45;2007:</i> <i>espa&ntilde;ol y matem&aacute;ticas,</i> M&eacute;xico, INEE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886430&pid=S0185-2698201200050001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n (INEE) (2009), <i>El aprendizaje en tercero de secundaria en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, INEE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886432&pid=S0185-2698201200050001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n (INEE) (2012), <i>Panorama educativo de M&eacute;xico</i> <i>2010.</i> <i>Indicadores del sistema educativo nacional. Educaci&oacute;n b&aacute;sica y media superior,</i> M&eacute;xico, INEE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886434&pid=S0185-2698201200050001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MENDOZA Rojas, Javier (2007), <i>Cabildeo legislativo para el presupuesto federal de educaci&oacute;n superior. Papel de la</i> <i>ANUIES</i> <i>y resultados en el per&iacute;odo</i> <i>2001&#45;2007,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;IISUE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886436&pid=S0185-2698201200050001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MENDOZA Rojas, Javier (2011), <i>Financiamiento p&uacute;blico de la educaci&oacute;n superior en M&eacute;xico. Fuentes de informaci&oacute;n y cifras del per&iacute;odo</i> <i>2000</i> <i>a</i> <i>2011,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;DGEI, Cuaderno n&uacute;m. 6.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886438&pid=S0185-2698201200050001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE)/Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL) (2011), <i>Perspectivas econ&oacute;micas de Am&eacute;rica Latina</i> <i>2012:</i> <i>transformaci&oacute;n del Estado para el desarrollo,</i> OECD Publishing, en: <a href="http://dx.doi.org/10.1787/leo-2012-es" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1787/leo&#45;2012&#45;es</a> (consulta: 20 de abril de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886440&pid=S0185-2698201200050001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE)/Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL)/ Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) (2011), <i>Estad&iacute;sticas tributarias en Am&eacute;rica Latina,</i> OECD Publishing, en: <a href="http://dx.doi.org/10.1787/9789264110540-en-fr" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1787/9789264110540&#45;en&#45;fr</a> (consulta: 14 de abril de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: 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href="http://hdrstats.undp.org/en/indicators/103006.html" target="_blank">http://hdrstats.undp.org/en/indicators/103006.html</a> (consulta: 6 de mayo de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886446&pid=S0185-2698201200050001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (2011), <i>Principales cifras, ciclo escolar</i> <i>2010&#45;2011,</i> M&eacute;xico, SEP.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886448&pid=S0185-2698201200050001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP)&#45;Unidad de Planeaci&oacute;n y Evaluaci&oacute;n de Pol&iacute;ticas Educativas (2012), <i>Reporte estad&iacute;stico del cuestionario de financiamiento educativo estatal,</i> en: <a href="http://cfee.dgpp.sep.gob.mx/reports/Default.aspx" target="_blank">http://cfee.dgpp.sep.gob.mx/reports/Default.aspx</a> (consulta: 15 de julio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886450&pid=S0185-2698201200050001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TUIR&Aacute;N, Rodolfo (s/f), <i>Los j&oacute;venes y la educaci&oacute;n: Encuesta nacional de la juventud</i> <i>2010,</i> en: <a href="http://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/2249/1/images/vf-jovenes-educacion-ninis.pdf" target="_blank">http://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/2249/1/images/vf&#45;jovenes&#45;educacion&#45;ninis.pdf</a> (consulta: 13 de junio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5886452&pid=S0185-2698201200050001000019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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