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<kwd lng="es"><![CDATA[Políticas de compensación salarial]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Las pol&iacute;ticas de evaluaci&oacute;n</b> <b>de los acad&eacute;micos universitarios</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mario Rueda Beltr&aacute;n* y Marisol de Diego Correa**</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctor en Ciencias de la Educaci&oacute;n por la Universidad de Par&iacute;s VIII Vincennes&#45;Saint&#45;Denis, Francia. Investigador Titular C del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n de la UNAM. Investigador nivel II del Sistema Nacional de Investigadores del CONACyT. L&iacute;neas de investigaci&oacute;n: evaluaci&oacute;n de la docencia y evaluaci&oacute;n de la docencia en la educaci&oacute;n superior. </i>CE: <a href="mailto:mariorb@unam.mx">mariorb@unam.mx</a></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>**</sup> Estudiante de la Maestr&iacute;a en Ciencias con especialidad en Investigaciones Educativas en el Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV. Licenciada en Psicolog&iacute;a por la Facultad de Psicolog&iacute;a de la UNAM. L&iacute;neas de investigaci&oacute;n: formaci&oacute;n profesional, identidad profesional y evaluaci&oacute;n de la docencia en educaci&oacute;n superior.</i> CE: <a href="mailto:marisol.dediego@gmail.com">marisol.dediego@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este escrito da cuenta de las formas en las que se ha llevado la evaluaci&oacute;n de los acad&eacute;micos universitarios durante los tres &uacute;ltimos sexenios, como resultado del an&aacute;lisis de los planes sectoriales de educaci&oacute;n propuestos en esos periodos. Sobresalen las pol&iacute;ticas de evaluaci&oacute;n y compensaci&oacute;n salarial como ejes rectores de la evaluaci&oacute;n de los acad&eacute;micos, misma que, al estar relacionada con la remuneraci&oacute;n, ha afectado la naturaleza del trabajo acad&eacute;mico. Se presentan investigaciones que dan cuenta del problema de emplear a la evaluaci&oacute;n como mecanismo para la asignaci&oacute;n de compensaciones salariales y descuidar su funci&oacute;n principal: contribuir al mejoramiento de la actividad acad&eacute;mica. Finalmente se recuperan propuestas para la evaluaci&oacute;n de acad&eacute;micos provenientes de organismos como la ANUIES y de diferentes investigadores que buscan rescatar su sentido formativo y de orientaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave</b>: Sistema Educativo Nacional, Evaluaci&oacute;n de acad&eacute;micos, Evaluaci&oacute;n para la mejora, Educaci&oacute;n superior, Pol&iacute;ticas de compensaci&oacute;n salarial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&eacute;rmino de cada sexenio gubernamental ofrece la oportunidad de realizar un ejercicio reflexivo para recuperar los acontecimientos m&aacute;s sobresalientes ocurridos durante su curso, y al mismo tiempo nos puede brindar una perspectiva de los rumbos posibles en el futuro inmediato. Cuando se trata de concretar este ejercicio anal&iacute;tico considerando al Sistema Educativo Nacional (SEN), las dificultades son m&uacute;ltiples: la primera de ellas est&aacute; referida al contexto socio econ&oacute;mico en el que el sector educativo se encuentra inmerso y que lo determina en gran medida. En ese sentido, este contexto se convierte en una condici&oacute;n estructural en donde el sistema educativo refleja una situaci&oacute;n de inequidades extremas, a la vez que es identificado como la &uacute;nica v&iacute;a para la incorporaci&oacute;n de los sectores de la poblaci&oacute;n en desventaja. Otro obst&aacute;culo es la coexistencia de una gran diversidad de prop&oacute;sitos atribuidos al sistema educativo y que generan expectativas que se espera se cumplan en beneficio de la sociedad misma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra barrera est&aacute; representada por la diversidad de perspectivas con las cuales cada uno de los actores sociales involucrados en el sistema educativo orienta su acci&oacute;n. Si bien todos sin excepci&oacute;n reconocen la importancia estrat&eacute;gica de dicho sistema en el desarrollo del pa&iacute;s, en el terreno de los hechos las diferencias entre estas perspectivas pueden manifestarse e inclusive llegar a ser diametralmente opuestas. Se agrega a la dificultad de la tarea, la especificidad y complejidad de los temas propios del sistema educativo: la ni&ntilde;ez temprana, la juventud, la poblaci&oacute;n adulta, las personas con discapacidad, la formaci&oacute;n profesional y del magisterio, el aprendizaje intelectual y el socioafectivo, entre muchos otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien existe un escollo mayor al tratar de analizar la problem&aacute;tica del conjunto del sector, tambi&eacute;n lo es el escrutinio de uno solo de los temas en espec&iacute;fico, dado lo arbitrario del ejercicio al considerar alg&uacute;n t&oacute;pico de forma aislada. No obstante, en esta ocasi&oacute;n nos interesa en particular compartir algunas apreciaciones sobre la forma predominante en la que en los &uacute;ltimos sexenios se ha evaluado a los acad&eacute;micos en el nivel universitario, con la finalidad de sugerir algunas iniciativas que redunden en la mejora de las pr&aacute;cticas de evaluaci&oacute;n y, por ende, en la mejora del sistema educativo. Iniciaremos con la menci&oacute;n de algunas caracter&iacute;sticas del contexto socioecon&oacute;mico y del sistema educativo nacional; posteriormente describiremos los rasgos presentados en los programas oficiales de los &uacute;ltimos tres sexenios sobre el tema que nos ocupa: la evaluaci&oacute;n de los acad&eacute;micos. Finalmente, adelantaremos algunas perspectivas sobre las pol&iacute;ticas de evaluaci&oacute;n y compensaci&oacute;n salarial con sugerencias sobre el futuro de esta importante actividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico es todav&iacute;a un pa&iacute;s de grandes contrastes y donde persisten deudas sociales enormes con gran parte de su poblaci&oacute;n; as&iacute; lo&nbsp;testifican los 52 millones de mexicanos (35.8 por ciento de la poblaci&oacute;n) que viven actualmente en situaci&oacute;n de pobreza, y los m&aacute;s de 11&nbsp;millones en pobreza extrema (10.4 por ciento) (CONEVAL, 2010), cifras que corresponden a indicadores como el ingreso corriente per c&aacute;pita, el rezago educativo promedio en el hogar, los servicios de salud, la calidad y espacios de la vivienda, los servicios b&aacute;sicos, el acceso a la alimentaci&oacute;n y el grado de cohesi&oacute;n social, entre otros. Es en este marco que se desenvuelve el Sistema Educativo Nacional y en el que se van a reflejar constantemente sus grandes carencias y potencialidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la tasa de analfabetismo en la poblaci&oacute;n mexicana se ha visto reducida por las pol&iacute;ticas de obligatoriedad de la educaci&oacute;n b&aacute;sica, el problema contin&uacute;a estando presente y muestra las grandes disparidades y rezagos acumulados durante d&eacute;cadas (<a href="#g1">Gr&aacute;fica 1</a>): en 2010 se contaron 5 millones 39 mil 665 analfabetas con m&aacute;s de 15 a&ntilde;os de edad; de este grupo, en un extremo el 1.9 por ciento eran personas de 15 a 29 a&ntilde;os, y en el otro, el 33.7 por ciento eran personas de 75 a&ntilde;os y m&aacute;s. Adem&aacute;s, en la <a href="#g1">Gr&aacute;fica 1</a> se puede observar la disparidad que a lo largo de las generaciones se ha presentado en relaci&oacute;n a la educaci&oacute;n para las mujeres.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g1"></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/peredu/v34nspe/a9g1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre este mismo problema, otra gran disparidad al interior del SEN se refiere al porcentaje de poblaci&oacute;n analfabeta por entidad federativa: mientras que en el Distrito Federal es de 2.1 por ciento, en Chiapas es del orden de 17.8 por ciento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al analizar el indicador del denominado rezago educativo en la poblaci&oacute;n mexicana, se observa que 20.6 por ciento (23.2 millones) se encuentra en esta condici&oacute;n (CONEVAL, 2010); esto es, personas de 3 a 15 a&ntilde;os sin educaci&oacute;n b&aacute;sica obligatoria y que no asisten a un centro de educaci&oacute;n formal, o bien que no cuentan con el nivel de educaci&oacute;n obligatorio vigente. Por otra parte, en relaci&oacute;n con la cobertura en el SEN dentro de sus diferentes niveles, encontramos que cuenta con 32 millones 009 mil 051 estudiantes mayores de tres a&ntilde;os de edad (16 millones 072 mil 411 hombres y 15 millones 936 mil 640 mujeres). En el rango de edad de los 6 a 14 a&ntilde;os encontramos que 94.70 por ciento de ellos asiste a la escuela, mientras que en el rango de 3 a 5 a&ntilde;os acude 52.30 por ciento y en el de 15 a 24, 40.40 por ciento (INEGI, 2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro dato sobresaliente acerca de la cobertura en el SEN se refiere a la trayectoria escolar de la generaci&oacute;n que inici&oacute; sus estudios en 1992 (y que te&oacute;ricamente debi&oacute; concluir sus estudios profesionales en 2008): de cada 100 ni&ntilde;os que iniciaron la primaria, 83 la terminaron; de &eacute;stos, 73 iniciaron la secundaria y s&oacute;lo 55 egresaron de este nivel; 51 de ellos ingresaron a educaci&oacute;n media superior y 30 la concluyeron; este grupo se redujo a 23 estudiantes que iniciaron la licenciatura, de los cuales 15 la concluyeron; y s&oacute;lo 1.5 por ciento de los que iniciaron la primaria ingresaron al posgrado (Ram&iacute;rez, 2012: 92).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Profundizando en la educaci&oacute;n superior, la mirada a la titulaci&oacute;n nacional de los egresados de este nivel proporciona tambi&eacute;n una caracter&iacute;stica que expresa el grado de desaf&iacute;o que implica reducir las distancias de la tasas de titulaci&oacute;n, sobre todo al compararlas con las de otros pa&iacute;ses como los que integran la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) (<a href="#t1">Tabla 1</a>).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="t1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/peredu/v34nspe/a9t1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la integraci&oacute;n de los egresados de las instituciones de educaci&oacute;n superior (IES) a la econom&iacute;a nacional presenta a su vez obst&aacute;culos, ya que la expansi&oacute;n de la matr&iacute;cula de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas no corresponde a una mayor oferta en el campo laboral. En el periodo 2001&#45;2008 las IES reportaron un promedio de 305 mil 339 egresados por a&ntilde;o, esto es, un total de 2 millones 748 mil 052 profesionistas, mientras la econom&iacute;a mexicana s&oacute;lo gener&oacute; en ese lapso 1 mill&oacute;n 839 mil 990 empleos (Ram&iacute;rez, 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adicionalmente, la realidad mexicana, al igual que la de la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses latinoamericanos, muestra que las asimetr&iacute;as en la escolaridad de la poblaci&oacute;n es un factor clave en las desigualdades salariales (Contreras y Gallegos, 2011, cit. en Ram&iacute;rez, 2012). En M&eacute;xico s&oacute;lo 10 por ciento de la poblaci&oacute;n ocupada percibe entre cinco y diez salarios m&iacute;nimos, y apenas 4.4 por ciento de la poblaci&oacute;n laboral obtiene m&aacute;s de diez salarios m&iacute;nimos (INEGI, 2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Latinoam&eacute;rica es notable el esfuerzo por aumentar la matr&iacute;cula en educaci&oacute;n superior, aunque las estrategias var&iacute;an entre pa&iacute;ses. Predominan en n&uacute;mero las instituciones privadas sobre las p&uacute;blicas, y en pa&iacute;ses como Chile, Brasil, El Salvador, Paraguay y Per&uacute;, aumenta m&aacute;s la matr&iacute;cula privada. En otros casos la expansi&oacute;n ha sido resultado de los esfuerzos entre gobiernos e instituciones estatales, como ocurre en Cuba, Bolivia, Uruguay y Argentina. Asimismo, se presenta un impulso combinado, estatal y privado, en pa&iacute;ses como Guatemala, Colombia, Ecuador, Honduras, M&eacute;xico, Panam&aacute; y Venezuela. Como resultado del "privatismo" y del crecimiento de la matr&iacute;cula con poco gasto p&uacute;blico, se han multiplicado las instituciones dedicadas exclusivamente a la docencia y certificaci&oacute;n de personal t&eacute;cnico y profesional, desatendiendo otras funciones de la universidad como la investigaci&oacute;n y la divulgaci&oacute;n (Brunner, 2012).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante tal multiplicidad en las ofertas educativas, y la diversidad de funciones y metas de las IES, en M&eacute;xico la Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES, 2000) acord&oacute; tipificarlas de acuerdo con una variedad de prop&oacute;sitos y actividades preferenciales entre las que se encuentran la transmisi&oacute;n del conocimiento en el nivel de t&eacute;cnico universitario superior o profesional asociado; en el nivel de licenciatura; en el nivel de licenciatura y de maestr&iacute;a; en el nivel de maestr&iacute;a y alg&uacute;n programa de doctorado; en el nivel de licenciatura y posgrado (hasta el nivel de doctorado); y exclusivamente en el nivel de maestr&iacute;a y doctorado. Hacia el a&ntilde;o 2000 esta misma asociaci&oacute;n indicaba que 86.5 por ciento de las IES en M&eacute;xico correspond&iacute;an a aquellas centradas en la transmisi&oacute;n del conocimiento en programas de formaci&oacute;n a nivel licenciatura. Por otra parte, en relaci&oacute;n a la matr&iacute;cula que absorbe cada tipo de IES, destaca que 44.18 por ciento del total de la matr&iacute;cula est&aacute; cubierta por IES dedicadas a la trasmisi&oacute;n de conocimientos, mientras que 27.81 por ciento tambi&eacute;n ofrecen programas de formaci&oacute;n en maestr&iacute;a y doctorado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la distribuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n estudiantil en educaci&oacute;n superior hay que remarcar tambi&eacute;n su diversidad y la distribuci&oacute;n relativa de sus modalidades: 84.9 por ciento se encuentra cursando una licenciatura universitaria o tecnol&oacute;gica, 4.9 por ciento la educaci&oacute;n normal y 3.4 por ciento estudios t&eacute;cnicos superiores (ANUIES, 2009).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El reto parece m&aacute;s grande cuando se constata que de una poblaci&oacute;n total de 14 millones 207 mil 435 j&oacute;venes entre 18 y 24 a&ntilde;os de edad, s&oacute;lo asisten a la escuela 3 millones 955 mil 759, es decir, 27.84 por ciento (INEGI, 2010). El problema se acrecienta si consideramos, adem&aacute;s, que las IES logran titular en promedio a dos de cada cinco estudiantes que ingresan al nivel de licenciatura, mientras en la Escuela Normal lo hacen dos de cada tres. Queda claro que hay mucho camino por recorrer para contar con una cobertura m&aacute;s amplia, como ocurre en otros pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n a la situaci&oacute;n de los acad&eacute;micos en educaci&oacute;n superior, encontramos que en nuestro pa&iacute;s se reconoce la participaci&oacute;n de casi 330 mil docentes que en su mayor&iacute;a trabajan en instituciones p&uacute;blicas (87 por ciento); mientras que 68 por ciento cuenta con estudios de posgrado (Tuir&aacute;n, 2012). Por otra parte, uno de cada cuatro (81 mil 550) del total de docentes son de tiempo completo, 18 mil 554 acad&eacute;micos pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) (CONACyT, 2012), y 18 mil 604 cuentan con perfil PROMEP (Programa de Mejoramiento del Profesorado) (SEP, 2012). Ante estos datos resalta que s&oacute;lo una quinta parte de los profesores, los de tiempo completo, pueden participar en la obtenci&oacute;n de est&iacute;mulos salariales (recursos econ&oacute;micos asignados, adem&aacute;s de lo estipulado en su sueldo, a partir de evaluaciones de su desempe&ntilde;o). Ello muestra, como en los escenarios antes descritos, una desigualdad creciente y, por lo tanto, una situaci&oacute;n a atender.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esta somera revisi&oacute;n de algunos de los rasgos m&aacute;s sobresalientes del SEN se pretende mostrar una caracterizaci&oacute;n que dista de cumplir con los anhelos del art&iacute;culo tercero constitucional, el cual mandata una educaci&oacute;n integral y de calidad para todos los mexicanos. Esta situaci&oacute;n contrasta con las pol&iacute;ticas de los distintos planes sexenales que en gran medida identifican las mismas carencias e inclusive proponen medidas similares para atenderlas, pero que terminan finalmente sin superar esta problem&aacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&Aacute;LGUNOS ELEMENTOS DE LOS PLANES SECTORIALES DE EDUCACI&Oacute;N RECIENTES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los planes sectoriales son los documentos oficiales en donde se expresan las pol&iacute;ticas que orientar&aacute;n las principales acciones gubernamentales al inicio de una administraci&oacute;n, por lo que resulta indispensable un acercamiento a ellos para realizar un ejercicio anal&iacute;tico en b&uacute;squeda de nuevas orientaciones. Las limitaciones financieras fueron reconocidas desde el plan sectorial 1995&#45;2000, el cual indica que &eacute;stas, a partir de los a&ntilde;os ochenta, ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y equipamiento, lo que justificaba la inversi&oacute;n de importantes recursos para la modernizaci&oacute;n de la infraestructura de apoyo y la operaci&oacute;n de los centros educativos. Al mismo tiempo, reconoce una designaci&oacute;n de recursos menor para elevar la calidad de la formaci&oacute;n, actualizaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n del profesorado, al tiempo que menciona la dispersi&oacute;n de los programas de apoyo a la formaci&oacute;n docente y la insuficiente evaluaci&oacute;n de sus resultados (Presidencia de la Rep&uacute;blica, 1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mismo documento se aceptan los avances obtenidos para estimular la calidad del trabajo acad&eacute;mico de docentes e investigadores, as&iacute; como la mejora de sus remuneraciones, aunque subrayando la desproporci&oacute;n en el aumento de los est&iacute;mulos a la calidad con respecto a los salarios tabulares. Llama la atenci&oacute;n que tambi&eacute;n se reconozcan los efectos adversos causados por inadecuadas aplicaciones de criterios, indicadores y procedimientos de evaluaci&oacute;n del programa de est&iacute;mulos acad&eacute;micos. En ese sentido, se proponen nuevas modalidades para mejorar el desempe&ntilde;o acad&eacute;mico basadas en la evaluaci&oacute;n y el apoyo individual e institucional, como el Programa Nacional de Superaci&oacute;n del Personal Acad&eacute;mico (Supera) que vincula a los acad&eacute;micos con programas de actualizaci&oacute;n y posgrado (Presidencia de la Rep&uacute;blica, 1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se puede afirmar que en el plan sectorial se expresa la voluntad de estimular la autoevaluaci&oacute;n y la evaluaci&oacute;n externa de las instituciones, de los programas acad&eacute;micos, del aprovechamiento escolar y de la calidad docente; as&iacute; como definir y utilizar criterios nacionales para la evaluaci&oacute;n de la calidad, la participaci&oacute;n de los pares y la evaluaci&oacute;n colegiada, con el fin de lograr que estos procesos se realicen con eficiencia, objetividad y transparencia. El prop&oacute;sito manifiesto es el de mejorar la calidad de los elementos y agentes del proceso educativo: personal acad&eacute;mico, planes y programas de estudio, estudiantes, infraestructura y equipamiento, organizaci&oacute;n y administraci&oacute;n. Para ello se plantea la mejora de los criterios, est&aacute;ndares y procedimientos para evaluar todos los elementos que intervienen en el proceso educativo; en particular se pretende que todas las instituciones de educaci&oacute;n superior, de acuerdo con sus caracter&iacute;sticas, cuenten con sistemas de evaluaci&oacute;n para determinar los conocimientos y aptitudes docentes del personal de nuevo ingreso, de manera que hagan posible el seguimiento de su desempe&ntilde;o. Al mismo tiempo se hace un llamado para fortalecer los programas de est&iacute;mulo al desempe&ntilde;o acad&eacute;mico con una mayor participaci&oacute;n de los cuerpos colegiados en su dise&ntilde;o, operaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n; igualmente, se declara que estos programas est&aacute;n orientados a la recuperaci&oacute;n salarial del personal en funci&oacute;n de la calidad de dicho desempe&ntilde;o (Presidencia de la Rep&uacute;blica, 1996). Este reconocimiento es muy relevante, ya que en los documentos oficiales se insist&iacute;a en que los programas especiales asociados a dinero est&aacute;n dirigidos a mejorar la calidad de las IES.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el Plan Nacional de Desarrollo 2001&#45;2006 (SEP, 2001) se incluye por primera vez un sistema de seguimiento y control cuyo eje central est&aacute; constituido por un Sistema Nacional de Indicadores para dar cuenta de los avances del Plan. En &eacute;l se consideran rubros referidos a la equidad y la cobertura de los diversos tipos del SEN, con indicadores de la proporci&oacute;n de j&oacute;venes de bajos y altos ingresos en la educaci&oacute;n p&uacute;blica, y becas para educaci&oacute;n b&aacute;sica, media y superior. En cuanto a la calidad, los indicadores apuntan al porcentaje de alumnos de 6&deg; grado con un logro educativo satisfactorio en competencias comunicativas y matem&aacute;ticas; la inclusi&oacute;n de contenidos de formaci&oacute;n ciudadana y de valores en educaci&oacute;n b&aacute;sica; el porcentaje de maestros y directivos de educaci&oacute;n b&aacute;sica aprobados en el curso nacional de actualizaci&oacute;n; el porcentaje de profesores de tiempo completo en educaci&oacute;n superior con estudios de posgrado; y un &iacute;ndice de satisfacci&oacute;n de empleadores de la educaci&oacute;n media superior y superior. Con esos indicadores, se afirma en el documento, tambi&eacute;n se sustentar&aacute; la planeaci&oacute;n y se facilitar&aacute; que autoridades, directivos y docentes los utilicen para la formulaci&oacute;n de proyectos que mejoren la calidad de la educaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En uno de los objetivos del Plan se plantea fortalecer el funcionamiento del SEN mediante la consolidaci&oacute;n del sistema de evaluaci&oacute;n, el fomento de la investigaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n educativa, renovados sistemas de informaci&oacute;n e indicadores, una nueva gesti&oacute;n integral y mejores mecanismos de acreditaci&oacute;n, incorporaci&oacute;n y revalidaci&oacute;n (SEP, 2001).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Destaca el &eacute;nfasis en la consolidaci&oacute;n del Sistema Nacional de Evaluaci&oacute;n Educativa, para lo que se propone la creaci&oacute;n del Instituto Nacional para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n, as&iacute; como un organismo para la evaluaci&oacute;n de las instituciones de educaci&oacute;n media superior. De la misma manera, se propone la evaluaci&oacute;n de todos los programas educativos del Sistema de Educaci&oacute;n Superior; la creaci&oacute;n de organismos independientes para la acreditaci&oacute;n de programas e instituciones; la consolidaci&oacute;n del Centro Nacional de Evaluaci&oacute;n (CENEVAL), los Comit&eacute;s Interinstitucionales para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n Superior (CIEES) y el Consejo para la Acreditaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n Superior (COPAES); la articulaci&oacute;n de los diversos mecanismos de evaluaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior; y el establecimiento de lineamientos para asegurar la calidad de las evaluaciones mismas, as&iacute; como su adecuada utilizaci&oacute;n y difusi&oacute;n, evitando que se produzcan efectos contrarios a la equidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que se refiere a las metas dirigidas a la educaci&oacute;n superior, y en particular a las vinculadas con la evaluaci&oacute;n de los acad&eacute;micos, se reconoce que si bien se han realizado numerosas acciones para el cumplimiento de esta funci&oacute;n mediante los diversos organismos involucrados (como los CIEES y el COPAES), &eacute;stas han sido insuficientes y limitadas para "asegurar la mejora continua de la calidad de la educaci&oacute;n superior y para que la sociedad est&eacute; cabalmente informada de sus resultados" (SEP, 2001: 195). En funci&oacute;n de esto, se propone:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...consolidar el sistema nacional de evaluaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n de programas educativos no gubernamental, sustentado en pares acad&eacute;micos de reconocido prestigio y solvencia moral, que provea de referentes a las instituciones para la mejora continua y el aseguramiento de la calidad de sus programas educativos y coadyuve con la rendici&oacute;n de cuentas de las IES a la sociedad (SEP, 2001: 195).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, se se&ntilde;ala el problema que representa el rezago en los salarios del personal acad&eacute;mico y se identifica que, si bien los programas de est&iacute;mulo al desempe&ntilde;o han permitido retener a profesores de carrera del m&aacute;s alto nivel en las instituciones p&uacute;blicas, &eacute;stos presentan problemas relacionados con su concepci&oacute;n y funcionamiento. Se destacan las deficiencias en los mecanismos de dictaminaci&oacute;n, en el predominio de la evaluaci&oacute;n con criterios cuantitativos de trabajo individual sobre los de grupo, en la heterogeneidad de su aplicaci&oacute;n en las instituciones, en la desproporci&oacute;n existente entre el salario y el monto de los est&iacute;mulos, y en el escaso reconocimiento a las actividades de apoyo al aprendizaje de los estudiantes. A partir de estas observaciones se propone como reto:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...revisar los esquemas salariales del personal y el programa de est&iacute;mulos del personal acad&eacute;mico para mejorar los primeros y normar adecuadamente el segundo, de manera que se constituyan en palancas efectivas para mejorar la calidad de la docencia, la investigaci&oacute;n y la difusi&oacute;n, as&iacute; como para impulsar la responsabilidad colegiada en el funcionamiento de los programas educativos (SEP, 2001: 196).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el Plan Nacional de Desarrollo 2007&#45;2012 se propone elevar la calidad educativa a trav&eacute;s del impulso de mecanismos sistem&aacute;ticos de evaluaci&oacute;n de resultados de aprendizaje de los alumnos; de desempe&ntilde;o de los maestros, directivos, supervisores y jefes de sector; y de los procesos de ense&ntilde;anza y gesti&oacute;n en todo el sistema educativo. Igualmente, se insiste en la evaluaci&oacute;n con m&eacute;todos probados internacionalmente como mecanismo para asignar est&iacute;mulos a las escuelas y al personal docente, a la vez que se solicita que las instituciones de investigaci&oacute;n y de educaci&oacute;n superior incorporen valoraciones objetivas en sus sistemas curriculares (Presidencia de la Rep&uacute;blica, 2007).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, se da importancia al fortalecimiento de la evaluaci&oacute;n como un instrumento que sirva a la rendici&oacute;n de cuentas y para alcanzar la calidad educativa en el pa&iacute;s. Se busca fomentar la cultura de la evaluaci&oacute;n a partir de actividades de capacitaci&oacute;n para realizar evaluaciones, as&iacute; como para su interpretaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n. Asimismo, se explicita el inter&eacute;s en elaborar herramientas para generar informaci&oacute;n sobre el desempe&ntilde;o del personal docente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En referencia a la educaci&oacute;n superior, se plantea extender y arraigar una cultura de la planeaci&oacute;n, de la evaluaci&oacute;n y de la mejora continua de la calidad educativa. Con este fin se proponen acciones dirigidas a la evaluaci&oacute;n de los docentes mediante el fomento de las pr&aacute;cticas de evaluaci&oacute;n, el aprovechamiento de la funci&oacute;n pedag&oacute;gica de la evaluaci&oacute;n en la superaci&oacute;n del personal acad&eacute;mico, el fortalecimiento y ampliaci&oacute;n de los programas dirigidos a mejorar la calidad de los programas de posgrado, y el dise&ntilde;o de nuevos programas gubernamentales de impulso a la calidad y reconocimiento al desempe&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n, se&ntilde;ala el mismo documento, ser&aacute; un instrumento fundamental en el an&aacute;lisis de la calidad, la relevancia y la pertinencia de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en materia de educaci&oacute;n, tanto en su dise&ntilde;o como en su operaci&oacute;n. En ese mismo sentido, se insiste en la puesta en marcha del Sistema Nacional de Evaluaci&oacute;n Educativa como facilitador de los procesos de toma de decisi&oacute;n en el sistema educativo y la escuela, y para la comunicaci&oacute;n amplia de los resultados en la sociedad (SEP, 2007). Para implementarlo se proponen, entre otras acciones, la realizaci&oacute;n de evaluaciones que empleen instrumentos y metodolog&iacute;as v&aacute;lidas y confiables; el desarrollo y la promoci&oacute;n de actividades de investigaci&oacute;n para su mejora; y el dise&ntilde;o, construcci&oacute;n y validaci&oacute;n de indicadores confiables sobre el desempe&ntilde;o del sistema educativo, as&iacute; como la comparaci&oacute;n de los resultados con otros pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la educaci&oacute;n superior se busca, de manera particular, la articulaci&oacute;n y la consolidaci&oacute;n del Sistema Nacional de Evaluaci&oacute;n, Acreditaci&oacute;n y Certificaci&oacute;n y de sus organismos especializados (SEP, 2007). Destacan entre las propuestas el fortalecimiento de las pr&aacute;cticas de autoevaluaci&oacute;n, evaluaci&oacute;n externa de pares, acreditaci&oacute;n formal y ex&aacute;menes nacionalizados de ingreso y egreso; la revisi&oacute;n de las tareas, procedimientos, criterios e instrumentos de los organismos de evaluaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n; el establecimiento de mecanismos de coordinaci&oacute;n de dichos organismos e instancias evaluadoras; la formaci&oacute;n de nuevos organismos con funciones de evaluaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n; la evaluaci&oacute;n permanente de los organismos con dichas funciones; la institucionalizaci&oacute;n de la formaci&oacute;n, capacitaci&oacute;n y actualizaci&oacute;n de los profesionales que realizan las tareas de evaluaci&oacute;n externa y acreditaci&oacute;n, entre otras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta mirada panor&aacute;mica al conjunto de ideas expresadas en los planes sectoriales descritos, destacan los planteamientos y funciones gen&eacute;ricas identificadas con la evaluaci&oacute;n, la cuales finalmente son compartidos por distintos equipos gubernamentales. Cabe destacar que el inicio de este tipo de acciones de evaluaci&oacute;n se da en un contexto de precariedad econ&oacute;mica del pa&iacute;s y, aunque se anuncian programas especiales para la mejora del sistema, &eacute;stos est&aacute;n claramente vinculados con la posibilidad de una compensaci&oacute;n salarial, lo que explica en parte su r&aacute;pido desarrollo y adopci&oacute;n en las IES.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se identifica una tendencia a relacionar las distintas acciones de evaluaci&oacute;n dirigidas a los acad&eacute;micos y a sus instituciones &#151;por ejemplo, programas dirigidos a los individuos, como el SNI o el PROMEP&#151; con otros procedimientos de acreditaci&oacute;n de programas de formaci&oacute;n profesional, presentados estos &uacute;ltimos como parte de las pol&iacute;ticas generales de evaluaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paralelamente se observa una clara tendencia a asignar una diversidad de prop&oacute;sitos a las acciones de evaluaci&oacute;n, como "mejora del salario", "rendici&oacute;n de cuentas", "distribuci&oacute;n de recursos adicionales", "insumo para pol&iacute;ticas", "orientaci&oacute;n de la acci&oacute;n de los distintos actores sociales", entre otros. Con ello se manifiesta un desconocimiento de los l&iacute;mites de la evaluaci&oacute;n, del compromiso derivado de asumir un prop&oacute;sito a la vez y de la imposibilidad de satisfacer el conjunto de prop&oacute;sitos con un solo tipo de estrategia de evaluaci&oacute;n, por lo que se pueden intuir expectativas excesivas puestas en los procedimientos de la misma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque en reiteradas ocasiones se reconocen problemas en el dise&ntilde;o y puesta en marcha de las estrategias de evaluaci&oacute;n, no se observan iniciativas definidas para su correcci&oacute;n o superaci&oacute;n. Desde otra perspectiva, no se expresan an&aacute;lisis cr&iacute;ticos respecto a las propuestas de otros equipos gubernamentales ni un aprendizaje social reflejado en las nuevas iniciativas, derivado de las acciones anteriores ya probadas; prevalece un estilo informativo que comunica aumentos en las metas logradas (m&aacute;s programas acreditados, m&aacute;s profesores con posgrado, m&aacute;s investigadores en el SNI, m&aacute;s recursos econ&oacute;micos asignados), sin ninguna menci&oacute;n a otros aspectos relevantes, como la presencia de efectos no deseados, los diferentes grados de responsabilidad de los distintos actores sociales, los resultados de la interacci&oacute;n entre las distintas iniciativas de evaluaci&oacute;n, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PERSPECTIVAS SOBRE LAS POL&Iacute;TICAS DE EVALUACI&Oacute;N Y COMPENSACI&Oacute;N SALARIAL</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conjunto de pol&iacute;ticas de evaluaci&oacute;n dirigidas al personal acad&eacute;mico puede interpretarse como una estrategia para compensar la disminuci&oacute;n salarial que inici&oacute; con el establecimiento del SNI y continu&oacute; con un conjunto de programas especiales que alientan la productividad individual, especialmente la de investigaci&oacute;n, as&iacute; como la formaci&oacute;n profesional reflejada en la obtenci&oacute;n de posgrados. Se trata de iniciativas dirigidas al personal acad&eacute;mico de tiempo completo de las IES que, como ya dijimos, representa en promedio la quinta parte del total de docentes; y esto ha provocado, entre otros resultados, una deshomologaci&oacute;n de las remuneraciones. Por otra parte, se ha promovido la creaci&oacute;n de un sistema paralelo de valoraci&oacute;n del trabajo acad&eacute;mico con criterios generales externos y modos de operaci&oacute;n locales que han minado el papel de los cuerpos colegiados en la orientaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n del quehacer individual cotidiano y de las propias IES: el an&aacute;lisis y dictamen de los resultados del trabajo acad&eacute;mico cotidiano por parte de un &oacute;rgano colegiado resulta muy secundario frente al juicio de una comisi&oacute;n dictaminadora, el cual repercutir&aacute; directamente en un porcentaje considerable del salario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho de identificar a la evaluaci&oacute;n con la remuneraci&oacute;n ha afectado la naturaleza del trabajo acad&eacute;mico, ya que se propicia que los docentes e investigadores respondan principalmente a las actividades que se traducen en los mejores ingresos por sobre otros criterios, como pudieran ser los derivados del proyecto institucional (Ibarra&#45;Colado y Porter, 2007). As&iacute; mismo, para reforzar la idea de c&oacute;mo se ha desvirtuado el sentido de la evaluaci&oacute;n, se ha documentado el incremento de pr&aacute;cticas como el plagio, el autoplagio, copublicaciones simuladas, el uso indebido de trabajos de los estudiantes, la sobre explotaci&oacute;n de los ayudantes, el neocredencialismo y la obtenci&oacute;n compulsiva de constancias y diplomas de eventos (Ibarra&#45;Colado, 2009). Cada vez se fortalece m&aacute;s la apreciaci&oacute;n de que no s&oacute;lo los docentes dedican m&aacute;s tiempo para cumplir con los requerimientos formales dictados por los programas de compensaci&oacute;n salarial, sino que con frecuencia dichas actividades y productos acrecientan la duda sobre si ello los aleja del cumplimiento de los criterios de calidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un estudio llevado a cabo en la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (Canales, 2001) resalta los inconvenientes de la implementaci&oacute;n de los programas de compensaci&oacute;n salarial; en dicho trabajo se identifica una tensi&oacute;n con respecto a la valoraci&oacute;n que estos programas tienen de las diferentes actividades acad&eacute;micas (docencia, investigaci&oacute;n, difusi&oacute;n y administraci&oacute;n), que desalienta la realizaci&oacute;n de algunas actividades que con anterioridad se hac&iacute;an con inter&eacute;s y eficacia, por cumplir con las que mayores puntajes representan. Si bien los profesores indican que ha aumentado de manera cuantitativa su producci&oacute;n, no est&aacute;n seguros de haber mejorado en los aspectos cualitativos de su desempe&ntilde;o o de sus productos, y reconocen que se han distanciado del inter&eacute;s genuino por la superaci&oacute;n y formaci&oacute;n profesional que antes ten&iacute;an.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra investigaci&oacute;n realizada en la Universidad de Sonora (Est&eacute;vez, 2009) muestra c&oacute;mo los acad&eacute;micos asumen las metas, prop&oacute;sitos, condiciones y resultados de la implementaci&oacute;n de los programas de formaci&oacute;n. Acerca de las metas se cuestiona si todos los maestros de tiempo completo requieren tener estudios de posgrado o s&oacute;lo los que dan clases en ese nivel. En relaci&oacute;n a los prop&oacute;sitos, cuestionan que la instituci&oacute;n haya considerado como asunto superficial la formaci&oacute;n de profesores, tan s&oacute;lo para elevar las estad&iacute;sticas, y a su vez que los acad&eacute;micos s&oacute;lo busquen el certificado por las ventajas econ&oacute;micas. Se critica tambi&eacute;n la falta de condiciones de trabajo para que los profesores de tiempo completo con posgrado realicen actividades de investigaci&oacute;n cuando siguen adscritos a unidades dedicadas a la docencia. Finalmente, ponen en duda los efectos de mejora acad&eacute;mica, pues no se sabe si el alto porcentaje de profesores con posgrado ha repercutido positivamente en las tareas cotidianas de docencia y de investigaci&oacute;n en su instituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, se advierte un problema adicional al analizar espec&iacute;ficamente los procesos t&eacute;cnicos de evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o docente, pues debe reconocerse que han estado hist&oacute;ricamente ligados a los directivos y que su puesta en marcha, en el mejor de los casos, ha sido delegada a acad&eacute;micos con conocimientos en programas estad&iacute;sticos. Esta situaci&oacute;n ha contribuido a que la evaluaci&oacute;n sea vista como un sistema de "control" externo que se impone a los establecimientos sin el consentimiento de los afectados, por lo que genera resistencias y propicia que se desarrollen estrategias para eludirlo (Rueda, 2006). Adem&aacute;s, aunque la forma m&aacute;s frecuente de llevarla a cabo es mediante el uso de los puntajes de opini&oacute;n de los estudiantes (Theall y Franklin, 2000; Seldin, 1993; cit. en Luna y Torquemada, 2008), se han acumulado evidencias acerca del mal uso de estos instrumentos, como el hecho de no cumplir con los elementos b&aacute;sicos de validez o el uso exclusivo en la toma de decisiones administrativas, cuesti&oacute;n que genera tambi&eacute;n inconformidad entre el personal docente (Luna y Torquemada, 2008).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un estudio reciente en donde se realiz&oacute; un diagn&oacute;stico nacional sobre la evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o docente en 78 IES, muestra el uso dominante de los cuestionarios de opini&oacute;n de los estudiantes, su empleo como condici&oacute;n necesaria o acceso a diversos programas institucionales, y su falta de vinculaci&oacute;n con programas de formaci&oacute;n permanente. Asimismo, evidencia que si bien el prop&oacute;sito enunciado por las IES para llevar a cabo la evaluaci&oacute;n es el de mejorar la funci&oacute;n docente, es notorio que los resultados invariablemente forman parte de los indicadores asociados a los programas de compensaci&oacute;n salarial o a aquellos destinados a la acreditaci&oacute;n de programas de licenciatura o posgrado. Ante esta situaci&oacute;n no es de sorprender que los resultados de las evaluaciones sean archivados, y que no se recurra a ellos para realizar estudios comparativos o para dar seguimiento a la evaluaci&oacute;n de los profesores (Rueda <i>et al.,</i> 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todas estas evidencias se hace visible el problema de emplear a la evaluaci&oacute;n como mecanismo para la asignaci&oacute;n de compensaciones salariales y descuidar su funci&oacute;n principal: contribuir al mejoramiento de la actividad docente y, en &uacute;ltima instancia, del aprendizaje de los alumnos. Si bien la implementaci&oacute;n de estos programas ha propiciado la construcci&oacute;n y puesta en marcha de diversas pr&aacute;cticas de evaluaci&oacute;n, es importante se&ntilde;alar tambi&eacute;n que, al asociar el factor econ&oacute;mico, se alienta la simulaci&oacute;n (Rueda y Elizalde, 2008).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>NUEVAS ORIENTACIONES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante este panorama, surge la inquietud sobre cu&aacute;les son las mejores acciones con respecto a la evaluaci&oacute;n de los acad&eacute;micos. La primera acci&oacute;n posible ser&iacute;a recuperar algunas de las orientaciones propuestas por ellos mismos, derivadas de los resultados de sus estudios sobre el tema. Ahora mencionaremos algunas de estas propuestas, a reserva de contar en el futuro con una recopilaci&oacute;n y an&aacute;lisis m&aacute;s exhaustivos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer t&eacute;rmino, sobre el uso y prop&oacute;sitos de la evaluaci&oacute;n, diversas investigaciones se&ntilde;alan que &eacute;sta no debe de estar ligada a la remuneraci&oacute;n, o por lo menos no exclusivamente; as&iacute;, los asuntos derivados del &aacute;mbito laboral, como montos y sanciones por incumplimiento, deben de resolverse &uacute;nicamente en el terreno laboral. Para ello se propone avanzar hacia un nuevo modelo centrado en la valoraci&oacute;n de la carrera acad&eacute;mica por la que podr&iacute;a transitar un docente a lo largo de su vida profesional, asociando cada etapa de dicha carrera a una posici&oacute;n en el escalaf&oacute;n y, en consecuencia, a un salario y a prerrogativas institucionales derivadas de su posici&oacute;n (Ibarra&#45;Colado, 2007). De manera similar, la ANUIES (2012) considera la necesidad de establecer nuevas pol&iacute;ticas de evaluaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior que tomen en cuenta los insumos y procesos, y adem&aacute;s transiten a la evaluaci&oacute;n de resultados, tales como el impacto social y la comparabilidad regional e internacional. Quiz&aacute; un punto de partida para la construcci&oacute;n de este nuevo modelo integral de evaluaci&oacute;n podr&iacute;a ser la recuperaci&oacute;n del mayor n&uacute;mero posible de experiencias sistematizadas de las muy diversas pr&aacute;cticas de evaluaci&oacute;n que hasta ahora han tenido lugar en nuestro pa&iacute;s. Asimismo, un punto en el que coincidimos con este organismo es en la revisi&oacute;n del modelo de evaluaci&oacute;n vigente y de la forma como operan los diversos organismos de evaluaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n, con la participaci&oacute;n de las comunidades acad&eacute;micas y de todos los organismos de evaluaci&oacute;n involucrados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acerca de los mecanismos para implementar la evaluaci&oacute;n, la ANUIES (2006) reconoce como impostergable la consolidaci&oacute;n del Sistema Nacional de Evaluaci&oacute;n y Acreditaci&oacute;n, el cual debe caracterizarse por la congruencia de prop&oacute;sitos para que todos los instrumentos de evaluaci&oacute;n converjan en el mejoramiento de la calidad acad&eacute;mica: el rigor metodol&oacute;gico con procedimientos apropiados a cada objeto de evaluaci&oacute;n y con profesionales calificados para su conducci&oacute;n; la validez y confiabilidad de la informaci&oacute;n para la medici&oacute;n de las diferentes dimensiones de la calidad; la transparencia y difusi&oacute;n adecuada de los resultados; y el marco normativo con los derechos y obligaciones de las instituciones y personas involucradas en los procesos de evaluaci&oacute;n. Adicionalmente propone revisar los procesos, estructuras, instrumentos y criterios de la evaluaci&oacute;n externa; analizar el impacto de los resultados de las diversas evaluaciones practicadas; articular esfuerzos y acciones de todos los organismos involucrados;<a href="#nota"><sup>1</sup></a> hacer p&uacute;blicos los resultados de las evaluaciones, explicitando sus alcances y l&iacute;mites; e implantar procesos de autoevaluaci&oacute;n y de evaluaci&oacute;n externa en las IES privadas, a&uacute;n no involucradas (ANUIES, 2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un documento m&aacute;s reciente (ANUIES, 2012), esta misma organizaci&oacute;n propone la construcci&oacute;n de un modelo integral de evaluaci&oacute;n en el que se incluyan, adem&aacute;s de indicadores representados num&eacute;ricamente, estrategias de corte cualitativo que apoyen en la emisi&oacute;n de juicios e interpretaciones finales; as&iacute; mismo se recomienda diferenciar los tipos de evaluaciones a realizar de acuerdo a los prop&oacute;sitos que las orientan &#151;ya sea sustentar decisiones de mejora, rendir cuentas a la sociedad o asignar recursos adicionales&#151;, buscando recuperar y valorar los elementos sustantivos de la evaluaci&oacute;n, es decir, aquellos relacionados con la mejora de la calidad educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este mismo rubro, se han se&ntilde;alado algunos elementos que deber&iacute;an de considerarse al llevar a cabo la evaluaci&oacute;n de los acad&eacute;micos, tales como: tomar en cuenta los aspectos pol&iacute;ticos, los procesos administrativos y el uso de los resultados para favorecer por encima de todo la mejora de la pr&aacute;ctica docente; considerar todas las actividades involucradas (docencia, investigaci&oacute;n, gesti&oacute;n, difusi&oacute;n y administraci&oacute;n) con sus respectivas peculiaridades, estableciendo criterios diferenciados para su valoraci&oacute;n; proponer, desde las propias metas y funciones de cada IES, el perfil acad&eacute;mico deseable, tomando en cuenta la trayectoria escolar del docente, la disciplina y materias que imparte as&iacute; como las actividades que realiza en &eacute;stas (Mart&iacute;nez&#45;Rizo, 2000; Rueda <i>et al.,</i> 2011); reconocer el contexto y las particularidades de cada instituci&oacute;n evaluada; brindar retroalimentaci&oacute;n y opciones concretas para el desarrollo y mejora profesional; evitar el excesivo n&uacute;mero de evaluaciones (D&iacute;az Barriga, 2008); incluir la participaci&oacute;n de los acad&eacute;micos de manera que se propicie la evaluaci&oacute;n dirigida esencialmente al perfeccionamiento de la actividad; considerar la formaci&oacute;n de los evaluadores responsables de esta tarea; y, por &uacute;ltimo, recuperar los resultados para el seguimiento de los acad&eacute;micos y la realizaci&oacute;n de investigaciones (Rueda y Elizalde, 2008; Rueda <i>et al.,</i> 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Particularmente sobre los tipos de evaluaci&oacute;n sugeridos en el caso del desempe&ntilde;o docente, as&iacute; como de los instrumentos a emplear, se recomienda de primera instancia contar con otros mecanismos adem&aacute;s del cuestionario de opini&oacute;n por parte de los estudiantes, de manera que se diversifiquen las estrategias de recolecci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Dichos mecanismos podr&iacute;an ser la valoraci&oacute;n de los jefes de departamento, el sondeo con autoridades, la evaluaci&oacute;n entre pares acad&eacute;micos y comisiones evaluadoras, la autoevaluaci&oacute;n y el uso del portafolios (Rueda <i>et al.,</i> 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante este panorama de propuestas para la mejora de las pr&aacute;cticas de evaluaci&oacute;n y de su aprovechamiento como instrumento de seguimiento y formaci&oacute;n para los acad&eacute;micos de la educaci&oacute;n superior, se hace necesario emprender un camino que fortalezca la cultura de la evaluaci&oacute;n y la participaci&oacute;n de todos los actores involucrados, de tal suerte que se construyan a su vez compromisos y metas compartidas que favorezcan la resignificaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica docente y de investigaci&oacute;n como una actividad formativa, la cual resulta valiosa para las instituciones y la sociedad en virtud de sus posibilidades de transformaci&oacute;n y cambio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para poner en marcha iniciativas como las antes descritas ser&aacute; necesario recuperar y reconocer los logros que a lo largo de los a&ntilde;os se han acumulado en el terreno de la evaluaci&oacute;n de los acad&eacute;micos, como lo es su alto nivel de incorporaci&oacute;n como actividad permanente en las IES; el presupuesto especialmente asignado para el cumplimiento de esta meta; la especializaci&oacute;n lograda por el personal dedicado particularmente a esta tarea; y la respuesta de asimilaci&oacute;n y aceptaci&oacute;n por parte de la comunidad de las IES (autoridades, acad&eacute;micos y estudiantes), que si bien mantiene cuestionamientos sobre algunos de sus mecanismos, en los hechos la reconoce como parte necesaria de la vida institucional. Asimismo, queda pendiente el recuento y balance de la inversi&oacute;n en cuanto a tiempo, costo, implementaci&oacute;n de material y dedicaci&oacute;n de personal especializado, en contraste con los beneficios que el conjunto de estas pr&aacute;cticas han arrojado para las IES.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conjunto de estas propuestas puede sentar las bases para realizar una revisi&oacute;n y mejora de las pr&aacute;cticas de evaluaci&oacute;n, as&iacute; como para dirigir los procesos de renovaci&oacute;n, los cuales tendr&iacute;an que llevarse a cabo mediante la puesta en pr&aacute;ctica de medidas graduales, sensibles a la situaci&oacute;n actual. Asimismo, habr&aacute; de tomarse en cuenta la complejidad resultante de la interrelaci&oacute;n entre los elementos y los actores involucrados (organismos, instituciones, sujetos y niveles); as&iacute; como la magnitud de inversi&oacute;n econ&oacute;mica, recursos humanos y resultados logrados por cada iniciativa. Se vislumbra m&aacute;s apropiada una estrategia que reconozca los distintos niveles de aplicaci&oacute;n de las acciones de evaluaci&oacute;n y, como consecuencia de ello, defina reorientaciones para que una sola encauce al conjunto. Realizar un giro radical o pretender borrar por completo las anteriores acciones podr&iacute;a resultar en una expresi&oacute;n m&aacute;s de una postura identificada con el mundo de la pol&iacute;tica, pero poco realista en lo que se refiere a su ejecuci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tarea de dise&ntilde;ar nuevas pol&iacute;ticas que reorienten todas las iniciativas de evaluaci&oacute;n dirigidas directa o indirectamente a los acad&eacute;micos, plantea un reto de dimensiones extraordinarias. Este desaf&iacute;o s&oacute;lo podr&aacute; atenderse de manera adecuada con la convergencia de las voluntades de todos y cada uno de los agentes involucrados, y aprovechando el conocimiento generado y acumulado durante todos estos a&ntilde;os, esto es, los aprendizajes que nos ha dejado la aplicaci&oacute;n de diversas iniciativas de evaluaci&oacute;n que se han desarrollado de forma pr&aacute;cticamente independiente de los actores educativos involucrados, con repercusiones graves para las IES y sus integrantes. Es el momento de devolverle a la evaluaci&oacute;n su justa dimensi&oacute;n como recurso de informaci&oacute;n e instrumento de orientaci&oacute;n para la mejora de aquello que es sometido a su escrutinio.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES) (2000), <i>La educaci&oacute;n superior en el siglo XXI. L&iacute;neas estrat&eacute;gicas de desarrollo,</i> M&eacute;xico, ANUIES.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888319&pid=S0185-2698201200050000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES) (2006), <i>Consolidaci&oacute;n y avance de la educaci&oacute;n superior en M&eacute;xico. Elementos de diagn&oacute;stico y propuestas,</i> M&eacute;xico, ANUIES.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888321&pid=S0185-2698201200050000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES) (2009), <i>Anuarios estad&iacute;sticos 2005&#45;2009.</i> Datos 2008-2009, M&eacute;xico, ANUIES, en: <a href="http://www.anuies.mx/servicios/e_educacion/index2.php" target="_blank">http://www.anuies.mx/servicios/e_educacion/index2.php</a> (consulta: 31 de julio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888323&pid=S0185-2698201200050000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES) (2012), <i>Inclusi&oacute;n con responsabilidad social. Una nueva generaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de educaci&oacute;n superior,</i> M&eacute;xico, ANUIES.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888325&pid=S0185-2698201200050000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BRUNNER, Jos&eacute; Joaqu&iacute;n (2012), "La idea de universidad en tiempos de masificaci&oacute;n", <i>Revista Iberoamericana de Educaci&oacute;n Superior,</i> vol. III, n&uacute;m. 7, pp. 131&#45;144.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888327&pid=S0185-2698201200050000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CANALES, Alejandro (2001), <i>La experiencia institucional con los programas de est&iacute;mulo. La UNAM en el periodo 1990&#45;1996,</i> M&eacute;xico, CINVESTAV&#45;DIE, Serie DIE, Tesis 32.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888329&pid=S0185-2698201200050000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (CONACyT) (2012), <i>Informe de actividades. Enero&#45;marzo de 2012,</i> M&eacute;xico, CONACyT, en: <a href="http://www.conacyt.gob.mx/Acerca/41a%20Sesion%20Ordinaria/Documentos/5.b%20lnforme%20de%20Actividades%20enero%20marzo%202012%2014%20mayo%20928%20word.pptx.pdf" target="_blank">http://www.conacyt.gob.mx/Acerca/41a%20Sesion%20Ordinaria/Documentos/5.b%20lnforme%20de%20Actividades%20enero%20marzo%202012%2014%20mayo%20928%20word.pptx.pdf</a> (consulta: 31 de julio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888331&pid=S0185-2698201200050000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consejo Nacional de Evaluaci&oacute;n de la Pol&iacute;tica de Desarrollo Social (CONEVAL) (2010), <i>Medici&oacute;n de pobreza 2010 a nivel nacional,</i> M&eacute;xico, CONEVAL, en: <a href="http://internet.coneval.gob.mx/Informes/Interactivo/interactivo_nacional.swf" target="_blank">http://internet.coneval.gob.mx/Informes/Interactivo/interactivo_nacional.swf</a> (consulta: 4 de junio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888333&pid=S0185-2698201200050000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">D&Iacute;AZ Barriga, &Aacute;ngel (2008), "Conclusiones", en &Aacute;ngel D&iacute;az Barriga (coord.), <i>Impacto de la evaluaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior mexicana. Un estudio en las universidades p&uacute;blicas estatales,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;IISUE, pp. 223&#45;232.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888335&pid=S0185-2698201200050000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">EST&Eacute;VEZ, Etty Hayde&eacute; (2009), <i>El doctorado no quita lo tarado. Pensamientos de acad&eacute;micos y cultura institucional en la Universidad de Sonora,</i> M&eacute;xico, ANUIES.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888337&pid=S0185-2698201200050000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IBARRA&#45;Colado, Eduardo (2007), "De la evaluaci&oacute;n del trabajo acad&eacute;mico al reconocimiento de las trayectorias: por un nuevo modelo de carrera acad&eacute;mica", en J. Gandarilla (comp.), <i>Reestructuraci&oacute;n de la universidad y del conocimiento,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;CEIICH, pp. 135&#45;149.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888339&pid=S0185-2698201200050000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IBARRA&#45;Colado, Eduardo (2009), "Evaluaci&oacute;n + excelencia = pr&aacute;cticas acad&eacute;micas indebidas: entre el oportunismo acad&eacute;mico y la esquizofrenia institucional", <i>Trabajos del V Encuentro Nacional y II Latinoamericano "La universidad como objeto de investigaci&oacute;n",</i> 30 y 31 de agosto, y 1 de septiembre de 2007, Buenos Aires, pp. 1&#45;22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888341&pid=S0185-2698201200050000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IBARRA&#45;Colado, Eduardo y Luis Porter (2007), "El debate sobre la evaluaci&oacute;n: del <i>homo academicus</i> al <i>homo economicus", Reencuentro,</i> n&uacute;m. 48, pp. 34&#45;39.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888343&pid=S0185-2698201200050000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Geograf&iacute;a (INEGI) (2010), <i>Censo de poblaci&oacute;n y vivienda 2010. Principales resultados,</i> M&eacute;xico, INEGI, en: <a href="http://www.censo2010.org.mx/" target="_blank">http://www.censo2010.org.mx/</a> (consulta: 1 de julio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888345&pid=S0185-2698201200050000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LUNA, Edna y Alma Torquemada (2008), "Los cuestionarios de evaluaci&oacute;n de la docencia por los alumnos: balance y perspectivas de su agenda", <i>Revista Electr&oacute;nica de Investigaci&oacute;n Educativa,</i> n&uacute;mero especial, pp. 1&#45;15.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888347&pid=S0185-2698201200050000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MART&Iacute;NEZ Rizo, Felipe (2000), "La evaluaci&oacute;n del personal acad&eacute;mico. En busca de sistemas de orientaci&oacute;n sint&eacute;tica", en Magdalena Fres&aacute;n (coord.), <i>Evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o del personal acad&eacute;mico. An&aacute;lisis y propuesta de metodolog&iacute;a b&aacute;sica,</i> M&eacute;xico, ANUIES, pp. 163&#45;175.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888349&pid=S0185-2698201200050000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) (2010), <i>Education at a Glance: OECD indicators. Data from Chapter A: The Output of Educational Institutions and the Impact of Learning,</i> OCDE, en: <a href="http://www.oecd.org/document/52/0,3746,en_2649_39263238_45897844_1_1_1_1,00.html" target="_blank">http://www.oecd.org/document/52/0,3746,en_2649_39263238_45897844_1_1_1_1,00.html</a> (consulta: 1 de julio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888351&pid=S0185-2698201200050000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Presidencia de la Rep&uacute;blica (1996), "Programa de desarrollo educativo 1995&#45;2000", <i>Programas sectoriales 1995&#45;2000 del sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de Le&oacute;n,</i> M&eacute;xico, Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos&#45;Presidencia de la Rep&uacute;blica, en: <a href="http://zedillo.presidencia.gob.mx/pages/prog-sec.html" target="_blank">http://zedillo.presidencia.gob.mx/pages/prog&#45;sec.html</a> (consulta: 6 de junio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888353&pid=S0185-2698201200050000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Presidencia de la Rep&uacute;blica (2007), <i>Plan Nacional de Desarrollo 2007&#45;2012,</i> M&eacute;xico, Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos&#45;Presidencia de la Rep&uacute;blica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888355&pid=S0185-2698201200050000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RAM&Iacute;REZ, H&eacute;ctor (2012), "Educaci&oacute;n superior para un desarrollo incluyente. Tendencias, escenarios, agenda prioritaria", en Jos&eacute; Luis Calva (coord.), <i>An&aacute;lisis estrat&eacute;gico para el desarrollo,</i> vol. 10: <i>Pol&iacute;ticas de educaci&oacute;n, ciencia, tecnolog&iacute;a y competitividad,</i> M&eacute;xico, Juan Pablos Editor/Consejo Nacional de Universitarios para una Nueva Estrategia de Desarrollo, pp. 82&#45;112.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888357&pid=S0185-2698201200050000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RUEDA, Mario (2006), <i>Evaluaci&oacute;n de la labor docente en el aula universitaria,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;CESU.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888359&pid=S0185-2698201200050000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RUEDA, Mario y Leticia Elizalde (2008), "Evaluaci&oacute;n de la docencia y compensaci&oacute;n salarial", en Mario Rueda (coord.), <i>La evaluaci&oacute;n de los profesores como recurso para mejorar su pr&aacute;ctica,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;IISUE, pp. 89&#45;101.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888361&pid=S0185-2698201200050000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RUEDA, Mario, Edna Luna, Benilde Garc&iacute;a&#45;Cabrero y Javier Loredo (2011), "Resultados y recomendaciones", en Mario Rueda (coord.), <i>&iquest;Evaluar para controlar o para mejorar? Valoraci&oacute;n del desempe&ntilde;o docente en las universidades,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;IISUE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888363&pid=S0185-2698201200050000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (2001), <i>Programa Nacional de Educaci&oacute;n 2001&#45;2006,</i> M&eacute;xico, SEP.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888365&pid=S0185-2698201200050000900024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (2007), <i>Programa Sectorial de Educaci&oacute;n,</i> M&eacute;xico, SEP&#45;Comisi&oacute;n Nacional de Libros de Texto Gratuitos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888367&pid=S0185-2698201200050000900025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (2012), <i>Profesores beneficiados por convocatoria. Programa de Mejoramiento del Profesorado. Subsecretar&iacute;a de Educaci&oacute;n Superior,</i> M&eacute;xico, SEP, en: <a href="http://promep.sep.gob.mx/ResultadosConvocatoriasPTC/inicio.html" target="_blank">http://promep.sep.gob.mx/ResultadosConvocatoriasPTC/inicio.html</a> (consulta: 31 de julio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888369&pid=S0185-2698201200050000900026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TUIR&Aacute;N, Rodolfo (2012), <i>La educaci&oacute;n superior en M&eacute;xico: avances, rezagos y retos,</i> M&eacute;xico, en: <a href="http://laisumedu.org/notagendoc.php?&amp;ssc=10&amp;idSubCat=93&amp;cates=Sistema+Universitario+Mexicano&amp;subcates=2.&#45;+Pol%EDticas+y+programas+del+Gobierno+Federal&amp;sort=fechaA" target="_blank">http://laisumedu.org/notagendoc.php?&amp;ssc=10&amp;idSubCat=93&amp;cates=Sistema+Universitario+Mexicano&amp;subcates=2.&#45;+Pol%EDticas+y+programas+del+Gobierno+Federal&amp;sort=fechaA</a> (consulta: 5 de junio de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888371&pid=S0185-2698201200050000900027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>NOTA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Tales como: Federaci&oacute;n de Instituciones Mexicanas Particulares de Educaci&oacute;n Superior, Comisiones Estatales para la Planeaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n Superior, instituciones de educaci&oacute;n superior, Comit&eacute;s Interinstitucionales para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n Superior, Consejo para la Acreditaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n Superior, Centro Nacional de Evaluaci&oacute;n, Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica y Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a.</font></p>      ]]></body><back>
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