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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Sujetos e instituciones. M&aacute;s all&aacute; de la escuela</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rita Angulo Villanueva*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Manuel Mart&iacute;nez Delgado (coordinador). M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma de Zacatecas (col. Cultura, curr&iacute;culum y procesos institucionales n&uacute;m. 1), 2009</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Docente investigadora de la Unidad Acad&eacute;mica de Ciencias de la Tierra, Universidad Aut&oacute;noma de Guerrero. Esta rese&ntilde;a fue le&iacute;da en el marco del X Congreso Nacional de Investigaci&oacute;n Educativa el 24 de septiembre del 2009 en Boca del R&iacute;o, Veracruz.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las l&iacute;neas que siguen intentar&eacute; retomar a los autores de este libro tratando de comprender su posici&oacute;n y resignificarla para ustedes; espero no violentar sus posiciones y ser fiel a sus planteamientos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Sujetos e instituciones: m&aacute;s all&aacute; de la escuela. </i>&iquest;Qu&eacute; implicar&aacute;?, me pregunt&eacute; al leer el t&iacute;tulo y enseguida formul&eacute; mi hip&oacute;tesis: seguramente se tratar&aacute; de los sujetos en la vertiente no escolarizada de la educaci&oacute;n. Pero me qued&eacute; corta; tanto al pensar en la escuela como en la educaci&oacute;n. Los autores profundizaron, bordaron fino y reformularon &#151;desde una perspectiva foucaultiana&#151; (en su mayor&iacute;a) la noci&oacute;n de formaci&oacute;n y la noci&oacute;n de sujeto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pensar al sujeto como proyecto &#151;dice Mar&iacute;a Luisa Murga&#151;".. .implica pensar que esos mismos sujetos pueden constituirse en un proceso en el que la subjetividad se defina como una instancia, reflexiva y deliberadora, en di&aacute;logo con la imaginaci&oacute;n y que juzga sus productos" (p. 142). Concebir al sujeto como proyecto es una tesis que bien podr&iacute;a ser portavoz de los autores de este libro. En palabras de Manuel Mart&iacute;nez Delgado,".. .la pregunta y eje central que lo orienta es &iquest;c&oacute;mo se constituyen y se relacionan los sujetos de la educaci&oacute;n en tanto sujetos en formaci&oacute;n?" (p. 9).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Modernidad, curr&iacute;culo, ciberespacio, valores, historia, cultura, migraci&oacute;n e internacionalizaci&oacute;n son las aristas que, seg&uacute;n nuestros autores, conforman el proceso de constituci&oacute;n de los sujetos que formamos. La formaci&oacute;n ocurre en este marco en medio de las tensiones entre las concepciones que asumimos &#151;o no&#151; de subjetividad, subjetivaci&oacute;n, poder e identidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo Ra&uacute;l Anzald&uacute;a considera que "los sujetos educativos se constituyen a trav&eacute;s de procesos de subjetivaci&oacute;n de poderes, saberes y significaciones imaginarias que van modelando su identidad dentro de los dispositivos pedag&oacute;gicos en los que se insertan" (p. 22). Para entender este proceso el autor retoma la noci&oacute;n de dispositivo de Foucault como funci&oacute;n estrat&eacute;gica dominante y formula la noci&oacute;n de dispositivo pedag&oacute;gico. Con esta categor&iacute;a de an&aacute;lisis nos lleva de la mano en un recorrido geneal&oacute;gico por los hitos que han conformado al sujeto de la modernidad; desarrolla tres momentos del dispositivo pedag&oacute;gico: la ense&ntilde;anza tradicional, la educaci&oacute;n cient&iacute;fica orientada por la Psicolog&iacute;a y la ense&ntilde;anza pragmatista promovida por el actual discurso de la excelencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sujeto moderno, seg&uacute;n Anzald&uacute;a, es tres sujetos: el formado por la ense&ntilde;anza tradicional, el formado cient&iacute;ficamente como sujeto psicopedag&oacute;gico y el sujeto pragmatista resultante de la euforia actual por la excelencia. El sujeto integral se est&aacute; perdiendo a s&iacute; mismo y".. .urge la intervenci&oacute;n social que conciba a la educaci&oacute;n como un proceso integral que forme sujetos que busquen el bienestar social y sean capaces de enfrentar la grave crisis que vivimos... estamos llegando al l&iacute;mite de las contradicciones, a un punto en que es impostergable la transformaci&oacute;n social; de lo contrario el riesgo de perecer es alt&iacute;simo..." (p. 4i).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qui&eacute;n toma las decisiones en los procesos curriculares?, se pregunta Manuel Mart&iacute;nez Delgado. Centra la discusi&oacute;n en un tipo de sujeto distinto al de Anzald&uacute;a; &eacute;ste es un sujeto social, aquel que decide acerca de la orientaci&oacute;n de los curr&iacute;culos y tiene el poder de hacerlo: "Los poderes de decisi&oacute;n hacen referencia a un conjunto de posiciones, perspectivas, tendencias, fines y valores que se sostienen frente a la formaci&oacute;n profesional... una fuerza cultural... que forma parte de un proyecto pol&iacute;tico social y ocupa un lugar privilegiado en las relaciones de poder en el campo del curriculum" (p. 46).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde una perspectiva hist&oacute;rica el autor recorre las transformaciones que han sufrido las nociones de curr&iacute;culo y campo curricular, as&iacute; como los sujetos sociales que en los distintos momentos han ocupado posiciones de poder y decisi&oacute;n para sobredeterminar el curr&iacute;culo. En este recorrido revisa esencialmente los planteamientos en torno a los sujetos sociales que intervienen en la determinaci&oacute;n curricular (Beauchamp, 1975; Tyler, 1982 y Jackson, 1881) en la dimensi&oacute;n internacional para la d&eacute;cada 70&#150;80 as&iacute; como los planteamientos m&aacute;s recientes (De Alba, 1991; Gimeno, 1998 y Dussel, 2006). Llega, por &uacute;ltimo, a plantear su aportaci&oacute;n con respecto a los actuales sujetos que determinan el curr&iacute;culo; identifica los organismos internacionales, los organismos nacionales, los sectores sociales productivos y del campo profesional, los especialistas en curr&iacute;culo y conocimientos disciplinarios y los acad&eacute;micos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor concluye que "el curriculum est&aacute; atravesado, desde su origen como campo de estudio, por una conveniencia o necesidad m&aacute;s administrativa que acad&eacute;mica, y desde su g&eacute;nesis hasta la actualidad, persiste una tendencia tradicional que, bajo una postura ahist&oacute;rica, pone el &eacute;nfasis en principios como la eficiencia, el control y la predicci&oacute;n, sin dar importancia a sus implicaciones sociales" (p. 64).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n de Beatriz Ram&iacute;rez Grajeda nos conmina a reflexionar acerca del ciberespacio y su influencia en la formaci&oacute;n. Plantea como tesis central la presencia de la celeridad como din&aacute;mica que constituye el entorno cibern&eacute;tico y se proyecta, voraz, al entorno social. Se&ntilde;ala la desaparici&oacute;n de las orientaciones human&iacute;stica y filos&oacute;fica en el medio educativo como consecuencia de tal celeridad. Desde una posici&oacute;n foucaultiana concibe al mundo cibern&eacute;tico como un dispositivo m&aacute;s de ejercicio de poder cuya consecuencia es".. .la formaci&oacute;n de sujetos dependientes, indiferentes al contexto y desconocidos para s&iacute; mismos, lo cual contribuye a nuevas subjetividades y manifestaciones psicopatol&oacute;gicas como la depresi&oacute;n, el estr&eacute;s, la bulimia o la anorexia" (p. 72).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Plantea que los profesores nos encontramos ante alumnos que nosotros mismos producimos y en lugar de formar el ser cr&iacute;tico, reflexivo, independiente, contribuimos a perderlo y nos extra&ntilde;a que las actuales generaciones "vengan tan mal" y no les interese nada. Nos lleva a un paseo r&aacute;pido por la deformaci&oacute;n de un estudiante: obligado a entrar en la lecto escritura y los tiempos anti l&uacute;dicos, al escolar de primaria se le lleva hacia el extrav&iacute;o y la confusi&oacute;n; al p&uacute;ber se le sofocan sus ganas de vivir; al bachiller se le fomenta la desaceleraci&oacute;n de su tiempo y se le refuerza para no interesarse en su alrededor, ha pasado a ser un consumidor y reproductor, no construye proyecto de vida. El universitario ya no tiene tiempo de ocuparse de su entorno ni de s&iacute; mismo, menos de los dem&aacute;s; le teme al ocio, a la creatividad, al tiempo perdido. A todos ellos se les orilla a la simple repetici&oacute;n y, por ende, al desconocimiento de su circunstancia hist&oacute;rica. Hemos triunfado, hemos formado seres con posiciones c&iacute;nicas, esc&eacute;pticas o hip&oacute;critas. Ante este panorama Beatriz Grajeda nos convoca a reflexionar y tomar una postura pedag&oacute;gica, a movernos de lugar, arriesgarnos, reconocer la diferencia y la potencia creadora de la imaginaci&oacute;n, de la alteridad. Propone la formaci&oacute;n como una resignificaci&oacute;n de las experiencias vividas para la comprensi&oacute;n hist&oacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eduardo Tapia Berlanga, en el cap&iacute;tulo "Tres sexenios de pol&iacute;tica educativa &iquest;Y los valores qu&eacute;?", se propone analizar c&oacute;mo la pol&iacute;tica educativa influye en la constituci&oacute;n de los valores de la juventud mexicana. Pretende mostrar c&oacute;mo las pol&iacute;ticas educativas desde los niveles internacional y nacional impactan centralmente la formaci&oacute;n de los sujetos educativos y sostiene como tesis que los j&oacute;venes parecen no tener una idea de futuro ni inter&eacute;s en tenerla. Su aportaci&oacute;n se desarrolla por medio del an&aacute;lisis de discurso de documentos oficiales tanto internacionales como nacionales que dictan diversas pol&iacute;ticas educativas. Describe c&oacute;mo la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica ha afectado los modos culturales de los sujetos de una &eacute;poca y aborda la crisis econ&oacute;mica en Latinoam&eacute;rica, particularmente el caso de M&eacute;xico, as&iacute; como la manera en que el desarrollo de las pol&iacute;ticas globalizadoras suscitan la privatizaci&oacute;n, entre otras medidas, en todos los niveles y, por supuesto en el educativo, lo que trae como consecuencia la disminuci&oacute;n del apoyo a las instituciones p&uacute;blicas de educaci&oacute;n media superior y superior.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor recurre a las conceptuaciones de pol&iacute;tica educativa, pr&aacute;cticas discursivas, sujeto y valores humanos; concibe a la pol&iacute;tica educativa como un dispositivo estatal de control del pensamiento y se&ntilde;ala que quienes hegemonizan los proyectos educativos emplean un complejo de valores preferidos ".. .los sujetos son interpelados proponi&eacute;ndoles un modelo de identidad &#91;que no est&aacute;n en posibilidad de rechazar, vamos, ni siquiera de elegir&#93;". El autor emplea la noci&oacute;n de gobernaci&oacute;n de la Pedagog&iacute;a, propuesta por Popkewitz (2003), para enfatizar el papel coyuntural del Estado para gobernar la conciencia de los individuos. La pol&iacute;tica educativa como gobernaci&oacute;n de la Pedagog&iacute;a actualmente se centra en la formaci&oacute;n de personas exitosas, dispuestas a utilizar todos los medios para llegar a un fin: el capital. En las aulas se les transmite a los alumnos saberes legitimados, reg&iacute;menes de verdad con los que construyen la realidad, una, que &#151;por cierto&#151; es muy otra de las identidades de origen. Pero han de ceder ante las tecnolog&iacute;as disciplinarias de vigilancia, normalizaci&oacute;n, exclusi&oacute;n, clasificaci&oacute;n, distribuci&oacute;n, individualizaci&oacute;n y totalizaci&oacute;n. As&iacute;, los sujetos que formamos se encuentran alienados, fuera de s&iacute;, en otros, en aquellos quienes determinan su formaci&oacute;n. El hombre que se pretende formar mediante la pol&iacute;tica educativa es el hombre &uacute;til, inteligible, manipulable, perfeccionado y sometido. Nuevamente hemos triunfado: la educaci&oacute;n es la sierva de la econom&iacute;a. Orden, rutina, repetici&oacute;n y laboriosidad son los valores garantes del sujeto econ&oacute;mico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta este punto la lectura del libro me hab&iacute;a producido reacciones diversas: primero el acuerdo irrestricto con los problemas que plantean en torno a la formaci&oacute;n de sujetos, esas duras realidades que llegados aqu&iacute; me manten&iacute;an con un cierto desasosiego en torno a la conciencia de estar deformando y no formando, presionados por las circunstancias hist&oacute;ricas. Pero surge despu&eacute;s una brisa fresca en las palabras de Mar&iacute;a Luisa Murga Meler, quien en su cap&iacute;tulo "Sujetos y proyecto en la cultura. Interrogar la educaci&oacute;n" comenta el caso de un hombre que pudo"... trascender reflexivamente esa condici&oacute;n determinante de los elementos que marcaron el entorno de su constituci&oacute;n e incluso apropiarse y transformar las afluentes de la cultura burguesa de su entorno" (p. 134). &iquest;C&oacute;mo articular &#151;se pregunta Mar&iacute;a Luisa Murga&#151; sujeto, cultura y educaci&oacute;n? La voz de Ram&oacute;n L&oacute;pez Velarde le ofrece la forma de articular estos tres conceptos. Fue en la interrogaci&oacute;n acerca del proceso de creaci&oacute;n singular de un individuo en un contexto sociohist&oacute;rico particular donde la autora pudo reflexionar acerca de los factores que estuvieron presentes en el proceso de constituci&oacute;n de ese sujeto particular. &iquest;Por qu&eacute; &eacute;l pudo remontar las condiciones que le impon&iacute;a su contexto, hacerlas suyas e incluso refutarlas? &iquest;Cu&aacute;les fueron los factores que permitieron a L&oacute;pez Velarde constituirse? La biograf&iacute;a de este personaje y el conocimiento de su obra permiten a la autora".. .introducir la noci&oacute;n de que en el proceso de constituci&oacute;n de los sujetos es posible que se dibujen las condiciones en las que podr&aacute; pensarse como proyecto... proyectos siempre porvenir y al acceder a sus procesos de formaci&oacute;n, tendremos que reconocer que en tal condici&oacute;n les es posible 'ser otros'... los individuos siempre tendr&aacute;n la posibilidad de ser otros" (pp. 135&#150;136). En este punto del planteamiento murguiano surge la esperanza: el sujeto tiene esperanza y por tanto la formaci&oacute;n de sujetos tambi&eacute;n la tiene. L&oacute;pez Velarde reflexionaba acerca de s&iacute; mismo y acerca de la sociedad, y en la articulaci&oacute;n de tales condiciones ese sujeto pudo presentarse como proyecto pues a pesar de que sus padres y el conjunto social le hab&iacute;an reservado un lugar y le transmitieron un discurso, pudo, en su proceso de constituci&oacute;n, darse la posibilidad de "reflexionarse".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; las cosas, la educaci&oacute;n tambi&eacute;n tiene esperanza. &iquest;Hacia donde debemos reorientarla? Interrogando no s&oacute;lo a la educaci&oacute;n, la forma de transmisi&oacute;n y los contenidos que se transmiten, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo se concibe a su destinatario,".. .negarnos a pensar esto es quedarnos fuera del &aacute;mbito en el que se establecen las condiciones de posibilidad... es necesario posibilitar la exteriorizaci&oacute;n de las creaciones imaginarias individuales hasta su transformaci&oacute;n en creaciones socio&#150;hist&oacute;ricas..." (p. 144). Para poder rechazar o asumir contextos, discursos, prop&oacute;sitos o proyectos es precisa la historizaci&oacute;n del sujeto. Los sujetos en formaci&oacute;n deben conocer y re conocer su pasado, tienen derecho a conocer la cultura heredada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo cierra considerando como insoslayables la interrogaci&oacute;n&#150;reflexi&oacute;n en torno a: la transmisi&oacute;n, la noci&oacute;n de sujeto, la educaci&oacute;n y la Pedagog&iacute;a como conflguradoras de patrones, disciplinas, saberes y pr&aacute;cticas. As&iacute; tambi&eacute;n porque ignoramos en nombre de qu&eacute; principios se ejerce la transmisi&oacute;n. La reflexi&oacute;n interrogante habr&aacute; de constituirse, por tanto, en un principio &eacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y si la esperanza existe, como dice el refr&aacute;n, "para muestra, un bot&oacute;n": El Z&oacute;quite, un museo comunitario, experiencia a la que se refiere nuestro siguiente cap&iacute;tulo. El autor, Daniel Hern&aacute;ndez Palestino. Este amplio cap&iacute;tulo refiere la experiencia del museo comunitario El Z&oacute;quite ubicado en el municipio de Guadalupe, estado de Zacatecas. Concibe a los museos comunitarios de M&eacute;xico como sedes marginales de la cultura y de la oralidad popular que pretenden recuperar, proteger y difundir el patrimonio cultural, representan una cultura alternativa a contracorriente, no encuentran un lugar en la historia oficial, son elementos transgresores y, como tales, con frecuencia no tienen apoyo de las instituciones culturales oficiales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hist&oacute;ricamente los museos representan la fragmentaci&oacute;n de la identidad nacional entre un pasado glorioso y el sentimiento de soledad que invade lentamente a los pueblos enganchados al presente migratorio. Son una forma de preservaci&oacute;n del patrimonio cultural.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El museo de El Z&oacute;quite ha tratado de tomar como idea central del espacio la memoria colectiva contempor&aacute;nea; se concibe como un veh&iacute;culo de investigaci&oacute;n educativa que explora y analiza desde dentro de la regi&oacute;n cultural semides&eacute;rtica y desde la experiencia comparativa de los pobladores nativos y migrantes. Se enfoca desde el contexto intercultural de dos visiones y dos posturas, una orientada por la tradici&oacute;n local y la cultura material; otra por el estudio de la ecolog&iacute;a cultural de la regi&oacute;n y el enfoque etnogr&aacute;fico modernista (p. 162). El coraz&oacute;n del museo late en la concepci&oacute;n de movimiento, viaje y migraci&oacute;n, que son el modo de vida cotidiano de la poblaci&oacute;n. Las formas de desplazamiento son constitutivas de los significados culturales. Los hilos conductores del museo son, por tanto: el espacio social, el paisaje agrario y la memoria colectiva y los artefactos tecnoculturales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este texto llega a su final con un apasionante relato, una historia de vida de un migrante elaborada por Tlahuizcalpantecutli Gonz&aacute;lez Estrada. El cap&iacute;tulo forma parte de una investigaci&oacute;n de corte etnogr&aacute;fico cuya finalidad es conocer los efectos que produce el fen&oacute;meno migratorio. Postula la tesis de que el contacto entre dos culturas provoca en las personas un efecto transformativo de condici&oacute;n bicultural. Esta historia de vida es una vida sencilla contada en primera persona. El objetivo es identificar las perspectivas de los sujetos que viajan, que se mueven. El protagonista es llamado "el americano" pero podr&iacute;a ser llamado el americano&#150;mexicano&#150;americano. Carlos, el padre del americano, naci&oacute; en Apozol, Zacatecas, y fue obligado a abandonar su terru&ntilde;o en 1928 por la guerra cristera; lo acompa&ntilde;aban su esposa e hijo Santiago. Se instal&oacute; en Douglas, Arizona. Ah&iacute; naci&oacute; el americano. La familia se traslad&oacute; despu&eacute;s a Los &Aacute;ngeles y ah&iacute; nacieron otros dos miembros de la familia. La familia abandona los Estados Unidos y regresa a Apozol, Zacatecas, en 1937, cuando el americano ten&iacute;a nueve a&ntilde;os. Se hicieron campesinos en la semi&aacute;rida tierra de Zacatecas. Muere su madre de una embolia y el americano se refugia en la religi&oacute;n; en un seminario recibi&oacute; toda su formaci&oacute;n y asumi&oacute; la cultura que le rodeaba. Se contrata como profesor de primaria, manejando libros de contabilidad, como dibujante y aprende el oficio de top&oacute;grafo. Para 1948 regresa a Estados Unidos (pe&oacute;n, pizcador y dibujante en una compa&ntilde;&iacute;a que dise&ntilde;aba aviones) hasta que es reclutado por la armada y va a servir a Corea y a Jap&oacute;n. En 1954 es dado de baja por el ej&eacute;rcito y vuelve a contratarse en la compa&ntilde;&iacute;a de dise&ntilde;o de aviones; despu&eacute;s fue auditor de la empresa durante 14 a&ntilde;os y se jubila a los 58. Entonces regresa a Apozol Zacatecas para gozar de la vida. El sujeto en cuesti&oacute;n es definido por Tlahuizcalpantecutli como un migrante preparado, un sujeto mediado por su cultura y el conjunto de relaciones que dan como resultado su socializaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cap&iacute;tulos de este libro nos conducen por los vericuetos hist&oacute;ricos de un sujeto constre&ntilde;ido, un sujeto que cre&iacute;amos se formaba para ser libre cuando en realidad lo habilit&aacute;bamos hist&oacute;ricamente para perderse en s&iacute; mismo, para desconocerse, para ignorarse. Este texto es una respuesta ante los retos del mundo actual, particularmente en lo que se refiere a la formaci&oacute;n. Una formaci&oacute;n que potencie al sujeto como proyecto de s&iacute; mismo, como due&ntilde;o de s&iacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beauchamp, Georges (1975), "Representantes del pensamiento curricular. Implicaciones de la teor&iacute;a", en <i>Curriculum Theory, </i>Illinois, The Rags Press, pp. 64&#150;76 y 82.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5887236&pid=S0185-2698201000010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Alba, Alicia (1991), <i>Curriculum, crisis, mito y perspectivas, </i>M&eacute;xico, Centro de Estudios sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n&#150;UNAM.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5887237&pid=S0185-2698201000010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dussel, In&eacute;s (2006); <i>Estudio sobre gesti&oacute;n y desarrollo curricular en pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, </i>Santiago, Oficina Regional de Educaci&oacute;n de la UNESCO para Am&eacute;rica Latina.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5887238&pid=S0185-2698201000010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jackson, Philip (1981), "El curriculum y sus descontentos", en Henry Giroux <i>et al., Curriculum &amp; Instruction. Alternatives in Education, </i>Berkeley, McCutchan.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5887239&pid=S0185-2698201000010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gimeno Sacrist&aacute;n, Jos&eacute; (1998), "Curriculo y democracia", <i>Revista Enfoques Educacionales, </i>vol. 1, n&uacute;m. 1, en: <a href="http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/enfoques/01/docs/enfoques_01_1998.pdf" target="_blank">http://rehue.csociales.uchile.cl/publicaciones/enfoques/01/edu10.htm</a> (consulta: julio 2008).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5887240&pid=S0185-2698201000010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Popkewitz, Thomas <i>et al. </i>(2003), <i>Historia cultural y educaci&oacute;n, </i>Barcelona, Pomares.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5887241&pid=S0185-2698201000010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tyler, Ralph (1982), "&iquest;Qu&eacute; fines desea alcanzar la escuela?", en <i>Principios b&aacute;sicos del curr&iacute;culo, </i>Buenos Aires, Troquel, Vedia.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5887242&pid=S0185-2698201000010001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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