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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>La comprensi&oacute;n del cerebro. Hacia una nueva ciencia del aprendizaje</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rosa Aura Padilla Maga&ntilde;a*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Antonio Moreno Paniagua (Direcci&oacute;n Editorial) Sergio Bojalil Parra (Traducci&oacute;n). M&eacute;xico, OCDE/Aula XXI/Santillana, publicado bajo convenio, Par&iacute;s, 2003, 167 pp.</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Estudiante de la maestr&iacute;a en Pedagog&iacute;a. Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, UNAM.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo aprende el ser humano? Esta es sin duda una pregunta compleja, que desde mucho tiempo atr&aacute;s diferentes enfoques disciplinarios han tratado de resolver, entre los que destacan el filos&oacute;fico, el biol&oacute;gico y el psicol&oacute;gico. Cada una de estas orientaciones intenta explicar el gran enigma del aprendizaje humano desde diferentes posturas te&oacute;ricas; sin embargo, se percibe que estas explicaciones se presentan de manera independiente, es decir, no existe una complementariedad de principios y elementos que permitan lograr una interpretaci&oacute;n m&aacute;s compleja del fen&oacute;meno. En la d&eacute;cada de los ochenta, los trabajos de investigaci&oacute;n (Rueda, 1995) reportaban un dualismo entre los dos grandes paradigmas psicol&oacute;gicos que han abordado las distintas posibilidades del aprendizaje humano: el conductismo y el cognoscitivismo. A finales de la d&eacute;cada de los noventa, en el &uacute;ltimo estado de conocimiento sobre aprendizaje y desarrollo (S&aacute;nchez, 2003), podemos encontrar la reciente inclusi&oacute;n de elementos emotivos y socioculturales en la investigaci&oacute;n sobre el aprendizaje en sus diferentes niveles y modalidades escolares. Sin embargo, prevalece la ausencia de enfoques multifactoriales e interdisciplinarios que permitan abordar al aprendizaje con un enfoque cient&iacute;fico multidisciplinar. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La comprensi&oacute;n del cerebro. Hacia una nueva ciencia del aprendizaje</i> es el resultado de un interesante proyecto realizado en 1999 por el Centro para la Investigaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n educativa (CERI, por sus siglas en ingl&eacute;s) de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE), cuyos objetivos resaltan la imperiosa necesidad de vincular las ciencias del aprendizaje y la investigaci&oacute;n cerebral, en un af&aacute;n de lograr una visi&oacute;n interdisciplinaria que permita conjuntar los avances e intereses en la comprensi&oacute;n del aprendizaje humano para poder establecer l&iacute;neas de acci&oacute;n en materia de pol&iacute;tica educativa y pr&aacute;ctica docente. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro presenta importantes aportes para un posible tratamiento cient&iacute;fico del aprendizaje en las tres etapas de vida de un ser humano: ni&ntilde;ez, juventud y envejecimiento, seg&uacute;n lo expuesto en tres conferencias internacionales organizadas por la OCDE (Nueva York, 2000 Granada, 2001, y Tokio, 2001) cuyos temas giraron en torno al funcionamiento del cerebro en relaci&oacute;n con el aprendizaje. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto se desarrolla en tres apartados. En el primero, se presentan algunas premisas b&aacute;sicas para que la neurociencia cognoscitiva pueda apoyar y dirigir las pol&iacute;ticas y pr&aacute;cticas en materia educativa dentro del contexto actual de la educaci&oacute;n; as&iacute; como ciertos cuestionamientos, los cuales giran en torno a: &iquest;c&oacute;mo y, sobre todo, cu&aacute;ndo podemos aprender mejor y m&aacute;s r&aacute;pido, seg&uacute;n los periodos sensibles en el desarrollo del cerebro?, &iquest;de acuerdo con el funcionamiento y estructura cerebral, podemos hablar de aprendizaje de emociones, o m&aacute;s bien de su maduraci&oacute;n?, &iquest;qu&eacute; papel juegan las emociones, la motivaci&oacute;n y la autoestima en el aprendizaje?, &iquest;puede haber una cooperaci&oacute;n entre el sistema l&iacute;mbico (estructura emocional) y corteza cerebral (estructura cognoscitiva) para enfrentar retos en el aprendizaje?, &iquest;qu&eacute; tanto interviene la ambientaci&oacute;n del sal&oacute;n de clases y los contenidos de aprendizaje de los planes de estudio para un &oacute;ptimo desarrollo y funcionamiento del cerebro humano?, &iquest;cu&aacute;les son algunas de la causas que dificultan org&aacute;nicamente la adquisici&oacute;n de la aptitud para las matem&aacute;ticas y para la lectura? Las respuestas a tales interrogantes se pueden encontrar en la segunda parte; en donde desde un enfoque neurocient&iacute;fico se aborda el encuentro entre la ciencia cognoscitiva y la ciencia del aprendizaje y a partir de las conclusiones obtenidas en las conferencias internacionales realizadas por la OCDE, se presentan algunos aspectos importantes a considerar para la creaci&oacute;n de una nueva ciencia del aprendizaje, con base en el conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro humano y la metodolog&iacute;a utilizada para la investigaci&oacute;n de la neurociencia cognoscitiva.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de los puntos que se abordan en esta segunda parte, es importante destacar algunos que, por su aplicaci&oacute;n directa, pueden tener una mayor vinculaci&oacute;n con las problem&aacute;ticas que en materia de aprendizaje y por consiguiente de ense&ntilde;anza, dise&ntilde;o y desarrollo de planes de estudio han sido detectadas por la OCDE mediante el Proyecto Internacional para la Evaluaci&oacute;n de los Estudiantes (pisa, en sus siglas en ingl&eacute;s) (OCDE, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los aportes de la investigaci&oacute;n realizada en materia de neurociencia cognoscitiva, que pueden resultar de utilidad a los docentes y dise&ntilde;adores de proyectos y pr&aacute;cticas educativas, est&aacute;n: La promoci&oacute;n de experiencias de aprendizaje en los periodos sensibles o propios para ello, la creaci&oacute;n de ambientes adecuados en el aula, que constituyan un est&iacute;mulo y despierten el inter&eacute;s y la valoraci&oacute;n de un enfoque transdisciplinario en cuestiones de g&eacute;nero, medici&oacute;n de capacidades, diagn&oacute;stico e intervenci&oacute;n en dificultades para la lectura y las matem&aacute;ticas; de tal manera que se pueda dar un giro en los sistemas educativos; centrando a &eacute;stos m&aacute;s en el "c&oacute;mo" del aprendizaje, que en el "qu&eacute;". En lo que se refiere a la educaci&oacute;n de los adultos, o lo que se conoce como aprendizaje durante toda la vida, el texto destaca la importancia del desaprendizaje; lo cual tiene una vinculaci&oacute;n directa con la capacitaci&oacute;n de maestros y el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as en nuestra era. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta tambi&eacute;n interesante acercarnos a los principios b&aacute;sicos de organizaci&oacute;n cerebral, que nos pueden explicar c&oacute;mo se da el conocimiento y el aprendizaje en el &aacute;mbito neuronal y las partes del cerebro encargadas de la activaci&oacute;n del pensamiento y de la &oacute;ptima realizaci&oacute;n de algunas habilidades relacionadas con la aritm&eacute;tica y el reconocimiento de palabras. Para esto se describen algunas de las t&eacute;cnicas que se aplican para medir los cambios producidos en este &oacute;rgano durante actividades cognoscitivas relativamente prolongadas como el c&aacute;lculo o la lectura, en donde intervienen muchos procesos que ocurren en cientos de milisegundos. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &aacute;rea de lenguaje, las investigaciones presentadas en el texto nos mencionan herramientas de la neurociencia cognoscitiva que pueden ayudar a comprender los pasos necesarios para la realizaci&oacute;n y &oacute;ptimo desarrollo de habilidades b&aacute;sicas, como la lectura; a fin de poder poner en marcha estrategias correctivas y nuevos m&eacute;todos para ense&ntilde;ar a ni&ntilde;os que presentan dificultades en el dominio de esta importante &aacute;rea de aprendizaje. Y por lo que respecta al aprendizaje de una segunda lengua, es interesante identificar las regiones cerebrales, dedicadas al procesamiento del lenguaje, as&iacute; como los periodos m&aacute;s &oacute;ptimos para el aprendizaje de la gram&aacute;tica.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En cuanto al aprendizaje de las matem&aacute;ticas, podemos conocer las partes del cerebro involucradas en las diferentes tareas que exige este campo de conocimiento, as&iacute; como las lesiones que ocasionan los trastornos en el aprendizaje de la disciplina. </font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que se refiere al aprendizaje emocional, tambi&eacute;n la neurociencia cognoscitiva puede ayudar a una mejor comprensi&oacute;n y desarrollo de la competencia y autorregulaci&oacute;n en esta &aacute;rea, a partir de la vinculaci&oacute;n que tienen las variables de personalidad con los sistemas neuronales. Uno de los aportes m&aacute;s importantes de la investigaci&oacute;n neuropsicol&oacute;gica, con respecto a las emociones, es que las estructuras cerebrales del sistema l&iacute;mbico (am&iacute;gdala e hipocampo), regi&oacute;n a la que tambi&eacute;n se le ha denominado como cerebro emocional, tiene una vinculaci&oacute;n directa con la corteza frontal del cerebro y cuando estas conexiones resultan da&ntilde;adas a causa de la tensi&oacute;n o el miedo, puede darse un deterioro en el desempe&ntilde;o cognoscitivo, porque los aspectos emocionales del aprendizaje presentan dificultades. Estos aspectos son fundamentales para entender el papel de la emoci&oacute;n en la educaci&oacute;n y el aprendizaje y el por qu&eacute; la tensi&oacute;n y el miedo en el aula pueden afectar la capacidad de atenci&oacute;n y aprendizaje, y por ende el rendimiento obtenido en los ex&aacute;menes; he aqu&iacute; la importancia que cobra el crear un clima adecuado para el aprendizaje. En cuanto a la autorregulaci&oacute;n emocional, resulta interesante que el cerebro emocional tiene tambi&eacute;n conexi&oacute;n con las &aacute;reas perceptivas del cerebro y que la investigaci&oacute;n realizada sobre neuroim&aacute;genes puede ayudar a mejorar el estado emocional de los estudiantes y por tanto a recordar mejor algunas palabras, a partir de la formaci&oacute;n de im&aacute;genes espec&iacute;ficas.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos estos hallazgos propios de las investigaciones realizadas en materia de neurociencia pueden favorecer una mejora en los sistemas de ense&ntilde;anza, al considerar algunas intervenciones importantes de acuerdo con el funcionamiento cronol&oacute;gico del cerebro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este trabajo, la OCDE muestra su inter&eacute;s porque los docentes no s&oacute;lo manejen informaci&oacute;n relacionada sobre sus materias, sino que cuenten con el conocimiento sobre el trabajo realizado por algunos neurocient&iacute;ficos, que les ayude a separar la ciencia de la especulaci&oacute;n y de esta manera a combatir algunas de las neuromitolog&iacute;as que se dan en materia de aprendizaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente en la &uacute;ltima parte, se sugieren tipos, &aacute;reas y redes de investigaci&oacute;n con las que se pretende contribuir a la creaci&oacute;n de una ciencia del aprendizaje basada en un enfoque transdisciplinario. A manera de tareas pendientes, la OCDE presenta tres &aacute;reas de investigaci&oacute;n, mismas que tienen que ver con el funcionamiento del cerebro en relaci&oacute;n con la lectoescritura, las matem&aacute;ticas y el aprendizaje durante toda la vida, las cuales pueden ser abordadas por redes de investigadores en neurociencia y especialistas en educaci&oacute;n, a fin de impulsar la g&eacute;nesis de una nueva ciencia del aprendizaje con un enfoque tanto interdisciplinario como transdisciplinario; es decir una ciencia del aprendizaje que incluya los aportes de la neurociencia cognoscitiva, de la psicolog&iacute;a, de la medici&oacute;n y de la educaci&oacute;n. Ello implicar&iacute;a la fusi&oacute;n de diferentes disciplinas para la creaci&oacute;n de puentes que puedan responder al eterno cuestionamiento de estudiantes y docentes en relaci&oacute;n a c&oacute;mo y qu&eacute; hacer para aprender mejor y, por consiguiente, c&oacute;mo y qu&eacute; hacer para ense&ntilde;ar mejor. Esta postura, sin duda, favorecer&iacute;a la creaci&oacute;n de nuevas estrategias para un mayor desarrollo de la aptitud matem&aacute;tica y lectora, (tema pol&eacute;mico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a ra&iacute;z de los resultados obtenidos en pisa 2000), as&iacute; como un mejor aprendizaje durante toda la vida. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cada uno de los apartados de este libro encontramos un puente entre dos importantes ciencias: la neurolog&iacute;a y la psicolog&iacute;a, cuyos aportes nos ofrecen la oportunidad de promover un aprendizaje m&aacute;s exitoso.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos ahora un nuevo reto de la OCDE en materia de educaci&oacute;n: penetrar en la neurociencia cognitiva para impulsar no s&oacute;lo las sociedades de conocimiento, sino sobre todo las sociedades de aprendizaje y de esta manera promover el desarrollo de pol&iacute;ticas educativas y planes de estudio con mayor conocimiento de causa.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Reflexiones finales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Independientemente de que algunos de los temas abordados en el libro podr&iacute;an parecer demasiado t&eacute;cnicos y con una idea un tanto mecanizada del aprendizaje, el texto nos presenta una oportunidad para reflexionar si las pr&aacute;cticas docentes y modelos educativos actuales est&aacute;n acordes con el funcionamiento del cerebro en relaci&oacute;n con el aprendizaje. Adem&aacute;s, es importante destacar el marcado inter&eacute;s de la OCDE por no s&oacute;lo presentar el resultado de los sistemas educativos en t&eacute;rminos de rendimiento, sino que ahora tambi&eacute;n hay una intenci&oacute;n por incursionar en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas educativas y pr&aacute;cticas curriculares y docentes que favorezcan la obtenci&oacute;n de mejores resultados, tomando en consideraci&oacute;n los aportes de la neurociencia y de las dem&aacute;s disciplinas que se han ocupado de entender y abordar cuestiones de aprendizaje y ense&ntilde;anza en la pr&aacute;ctica educativa. Indudablemente que esta es una lectura del texto desde nuestro contexto; podemos decir que la mayor utilidad del mismo reside en que a partir de la imperiosa necesidad que existe a escala nacional y mundial de mejorar el rendimiento de los estudiantes y los resultados de los sistemas educativos es importante que los profesionales de la educaci&oacute;n y de la ense&ntilde;anza cuenten con mayores elementos que les permitan obtener una mejor comprensi&oacute;n de lo que significa el complejo acto de aprender y por consiguiente lo que implica la tambi&eacute;n dif&iacute;cil pero importante tarea de ense&ntilde;ar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ah&iacute; que &eacute;sta sea una lectura obligada no s&oacute;lo para m&eacute;dicos, terapeutas, cient&iacute;ficos, investigadores educativos o dise&ntilde;adores de pol&iacute;ticas educativas y planes de estudio, sino sobre todo para docentes y docentes en formaci&oacute;n (cabe mencionar que recientemente en M&eacute;xico la Subsecretar&iacute;a de Educaci&oacute;n B&aacute;sica y Normal lo ha introducido como material de apoyo para los cursos de actualizaci&oacute;n), interesados en abordar su acci&oacute;n did&aacute;ctica dentro del aula con elementos emanados de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y desde un enfoque m&aacute;s complejo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">He aqu&iacute; la necesidad de que cada lector, en especial aquellos que se dedican al apasionante acto de generar y dise&ntilde;ar experiencias de aprendizajes, se acerquen al tema y extraigan de &eacute;ste los elementos necesarios que les ayuden a mejorar los resultados obtenidos y manejar el debate en torno al aprendizaje, desde los aportes ya no s&oacute;lo de la filosof&iacute;a o la psicolog&iacute;a, sino ahora tambi&eacute;n, de la neurociencia cognoscitiva.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OCDE (2002), <i>Conocimientos y aptitudes para la vida. Resultados de PISA 2000,</i> M&eacute;xico, Santillana.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5822246&pid=S0185-2698200400020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rueda Beltr&aacute;n, Mario (coord.) (1995), <i>Procesos de ense&ntilde;anza y aprendizaje 1,</i> M&eacute;xico, COMIE/ Universidad Veracruzana (La investigaci&oacute;n educativa en los ochenta, perspectiva para los noventa).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5822248&pid=S0185-2698200400020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&aacute;nchez Escobedo, Pedro (coord.) (2003), <i>Aprendizaje y desarrollo,</i> M&eacute;xico, EP/CESU&#45;UNAM (La investigaci&oacute;n educativa en M&eacute;xico 1999&#45;2002).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5822250&pid=S0185-2698200400020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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