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<journal-title><![CDATA[Estudios de historia moderna y contemporánea de México]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Octavio Herrera, El Noreste cartográfico. Configuración histórica de una región]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,El Colegio de la Frontera Norte  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Octavio Herrera, <i>El Noreste cartogr&aacute;fico. Configuraci&oacute;n hist&oacute;rica de una regi&oacute;n</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ana Lilia Nieto Camacho* </b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Monterrey (Nuevo Le&oacute;n), Gobierno del Estado de Nuevo Le&oacute;n, 2008, 391 p.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* El Colegio de la Frontera Norte</i></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer acercamiento que el lector tiene con esta obra es desde el punto de vista del objeto: es un libro de gran formato, en papel couch&eacute; e ilustrado con hermosos mapas antiguos que invitan a observarse con detenimiento. Tras hojear el libro y ver los mapas uno no puede menos que considerar el esfuerzo que supuso reunir ese material y preparar un trabajo de este tipo, en el que el valor de la informaci&oacute;n que contiene puede apreciarse en toda su magnitud por la calidad de la edici&oacute;n. Pero esta obra tiene objetivos expl&iacute;citos, pues a partir de esa cartograf&iacute;a el autor desea "proporcionar una narraci&oacute;n visual" de la conformaci&oacute;n del Noreste de M&eacute;xico. Para esto, la cartograf&iacute;a se acompa&ntilde;&oacute; de un largo ensayo sobre la historia del Noreste, que parte del descubrimiento de Am&eacute;rica y concluye con el siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ensayo se elabor&oacute; principalmente a partir de la historia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, y pone especial atenci&oacute;n en la colonizaci&oacute;n, el poblamiento y la demarcaci&oacute;n jurisdiccional del territorio. As&iacute;, la narraci&oacute;n sigue los acontecimientos m&aacute;s trascendentes para la regi&oacute;n en orden cronol&oacute;gico y en &eacute;l pueden distinguirse cuatro grandes segmentos. El primero, en que se da cuenta del proceso de exploraci&oacute;n y colonizaci&oacute;n, se enumeran con detalle los proyectos fallidos de colonizaci&oacute;n, los pueblos fundados y la construcci&oacute;n de caminos que va dando una idea del proceso de "establecimiento del septentri&oacute;n". En el segundo, que corresponde al periodo nacional hasta la guerra contra la intervenci&oacute;n francesa, se da prioridad a la narraci&oacute;n de acontecimientos pol&iacute;ticos, aunque se sigue se&ntilde;alando la organizaci&oacute;n y reorganizaci&oacute;n espacial del territorio. Se elabor&oacute; adem&aacute;s, un recuento detallado del movimiento de independencia de Texas y de la guerra M&eacute;xico&#150;Estados Unidos. En el tercero, que abarca los a&ntilde;os del Porfiriato, la narraci&oacute;n de los hechos pol&iacute;ticos se abandona casi por completo y el estudio se concentra en el desarrollo econ&oacute;mico que vivi&oacute; la regi&oacute;n a partir de la construcci&oacute;n de los ferrocarriles, del cultivo del algod&oacute;n y de la explotaci&oacute;n de minerales. Se consideran con detenimiento los problemas de l&iacute;mites que surgieron entre Coahuila, Tamaulipas y Nuevo Le&oacute;n, cuando &eacute;ste busc&oacute; una colindancia directa con el r&iacute;o Bravo. El cuarto cierra con una cr&oacute;nica del desarrollo urbano de Monterrey.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ensayo sigue las interpretaciones recientes de la historia de los estados que forman en la actualidad el Noreste de M&eacute;xico con la particularidad de que se incluye a Texas como parte de la regi&oacute;n. Para la delimitaci&oacute;n del Noreste, el autor decidi&oacute; tomar a la geograf&iacute;a como criterio principal, y no profundiza en el an&aacute;lisis de otros elementos que permitir&iacute;an la regionalizaci&oacute;n del Noreste, aspecto que adem&aacute;s sigue siendo un tema de discusi&oacute;n te&oacute;rica y metodol&oacute;gica entre los especialistas en estudios regionales. No obstante, a lo largo del texto se observa que un criterio a&uacute;n m&aacute;s importante que el geogr&aacute;fico, aunque no hecho expl&iacute;cito, es el econ&oacute;mico, pues es a partir de este eje que se comprende la inclusi&oacute;n de Texas como un miembro de propio derecho en la obra. Sin duda al ocuparse de Tamaulipas, Nuevo Le&oacute;n y Coahuila es necesario referirse frecuentemente a Texas. Ese territorio no s&oacute;lo estuvo ligado a Coahuila desde el proceso de colonizaci&oacute;n, con la que form&oacute; despu&eacute;s una unidad pol&iacute;tica durante la &eacute;poca independiente, sino porque los v&iacute;nculos comerciales entre Texas y el Noreste fueron increment&aacute;ndose en volumen e intensidad a lo largo del siglo XIX. La particularidad radica en que Texas tiene, en el recuento de la "conformaci&oacute;n" del Noreste, la misma jerarqu&iacute;a que los estados mexicanos y su historia se sigue con el mismo detalle con que se narra la de los tres miembros tradicionales de la regi&oacute;n. El cap&iacute;tulo VII, titulado "Integraci&oacute;n finisecular del noreste y Texas" &#151;en el que se sigue la intensificaci&oacute;n de los v&iacute;nculos econ&oacute;micos transfronterizos a partir de la construcci&oacute;n de las v&iacute;as f&eacute;rreas&#151;, lleva incluso a pensar que es justo la relaci&oacute;n con Texas la que termina de dar forma a la regi&oacute;n. De este modo, los ferrocarriles que se planearon para unir centros productivos y comerciales mexicanos con aquella entidad estadounidense permitieron el crecimiento de importantes ciudades como Torre&oacute;n y el intercambio de bienes entre los estados fronterizos. As&iacute;, el autor parece adherirse al planteamiento de que el noreste de M&eacute;xico y Texas han establecido v&iacute;nculos econ&oacute;micos tan estrechos que forman una macrorregi&oacute;n o regi&oacute;n transfronteriza que est&aacute; en posibilidad de alcanzar a&uacute;n una mayor integraci&oacute;n econ&oacute;mica. Por otra parte, el &eacute;nfasis en la integraci&oacute;n rest&oacute; peso a un aspecto importante del tema: los "conflictos fronterizos" de la d&eacute;cada de 1870. Al enunciar las causas de las disputas, una consideraci&oacute;n amplia sobre por qu&eacute; "alcanzaron su cl&iacute;max, para enseguida desvanecerse" durante el &uacute;ltimo tercio del siglo XIX, permitir&iacute;a reflexionar sobre el hecho de que la relaci&oacute;n entre Texas y el noreste tambi&eacute;n es una relaci&oacute;n binacional no exenta de dificultades y contradicciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al hacer del otro eje de la narraci&oacute;n a la historia pol&iacute;tica y administrativa, se evidencia lo complejo que es tratar al noreste como regi&oacute;n. El autor tuvo que considerar la fundaci&oacute;n de cada provincia por separado y posteriormente el desarrollo pol&iacute;tico de cada estado de forma independiente, pues la din&aacute;mica urbana y pol&iacute;tica entre ellos es desigual. La dificultad se hace todav&iacute;a m&aacute;s patente cuando es necesario tratar la formaci&oacute;n de subregiones como la Comarca Lagunera o el eje comercial establecido entre Tampico y San Luis Potos&iacute;, que incluso llev&oacute; a Tampico a tratar de ser capital de un nuevo estado de la federaci&oacute;n mexicana. Tal como esos casos muestran, la regi&oacute;n puede fragmentarse, lo que da pie a la reflexi&oacute;n sobre los criterios pertinentes para establecer los l&iacute;mites de un espacio regional. Aunque el tema de las tentativas internas de secesi&oacute;n se aborda con amplitud, hay un asunto que se menciona pero sobre el que ser&iacute;a necesario profundizar por la importancia que tiene para la historia del Noreste. El autor afirma que la anexi&oacute;n del norte de Tamaulipas a Nuevo Le&oacute;n "habr&iacute;a evitado la posterior simbiosis forzada de Coahuila y Nuevo Le&oacute;n", por lo que cabr&iacute;a explorar la relaci&oacute;n entre ambos acontecimientos, pues el intento fallido de Santiago Vidaurri por transformar al noreste en una unidad pol&iacute;tica es uno de los grandes t&oacute;picos de la historia nordestina del siglo XIX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta visi&oacute;n general de la historia del noreste permite observar lo dif&iacute;cil que fue la colonizaci&oacute;n y el poblamiento, tanto por las rencillas personales entre los encargados de llevarla a cabo como por la forma en que se tomaban las decisiones dentro del gobierno imperial espa&ntilde;ol. El contar con la rese&ntilde;a del poblamiento de las tres provincias novohispanas de forma paralela hace posible comprender que el mundo ind&iacute;gena fue parte fundamental de la construcci&oacute;n del Noreste. Por una parte se libr&oacute; una lucha enconada contra los indios belicosos desde la &eacute;poca colonial y este enfrentamiento constante se convirti&oacute; en elemento importante de la pol&iacute;tica y a&uacute;n de la identidad del ser fronterizo; pero los indios tambi&eacute;n participaron activamente en el esfuerzo de colonizaci&oacute;n y se hace menci&oacute;n de aquellos grupos locales que aceptaron congregarse en las misiones, de los tlaxcaltecas que participaron en la fundaci&oacute;n de poblaciones en lo que ser&iacute;a la provincia de Coahuila y la de los indios olives, diestros guerreros que formaron el pueblo de Tamaholipa y resistieron los embates de otros grupos indios. Una vez que esta visi&oacute;n de conjunto ha permitido distinguir m&aacute;s claramente la importancia del elemento ind&iacute;gena en la formaci&oacute;n del noreste, se extra&ntilde;a una mayor atenci&oacute;n al significado de la guerra que se desarroll&oacute; entre n&oacute;madas y sedentarios, dado que el estudio muestra que la lucha contra los indios hostiles fue definitoria para el Noreste, tanto en t&eacute;rminos econ&oacute;micos como sociales. A pesar de que existe un apartado titulado "Naciones indias y disputa por el espacio" en el que se habla de las migraciones de los indios de las praderas norteamericanas en busca del bisonte, un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado sobre las implicaciones y los alcances culturales de esa lucha por el espacio permitir&iacute;a integrar a los indios como sujetos de la historia del Noreste.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el ensayo es una parte sustancial del libro &#151;encargada de mostrar que el noreste es una regi&oacute;n&#151;, la esencia de la obra es la cartograf&iacute;a. Es la gran colecci&oacute;n de mapas sobre Coahuila, Nuevo Le&oacute;n, Tamaulipas y Texas lo que confiere al libro un valor especial. El objetivo de la cartograf&iacute;a es proporcionar "una narraci&oacute;n visual de los hechos a los que estuvieran ligados en su origen"; as&iacute;, se nos presenta un maravilloso mapa de Am&eacute;rica que data de 1550 o los mapas que acompa&ntilde;an el apartado sobre la guerra M&eacute;xico&#150;Estados Unidos, la mayor parte de ellos contempor&aacute;neos del conflicto. Sin embargo, este criterio no siempre se sigue y en realidad los mapas se seleccionaron y se insertaron en la obra de acuerdo con criterios tem&aacute;ticos, pues en ocasiones los mapas son de fechas muy posteriores a la &eacute;poca que se trata en el ensayo. Esta diferencia en la cronolog&iacute;a se subsana con c&eacute;dulas que proveen de informaci&oacute;n que permite relacionar los mapas con los temas y la &eacute;poca que se busca ilustrar, lo que las convierte en complementos del texto principal. Los mapas se pueden ver y comprender muy bien tan s&oacute;lo a partir de las c&eacute;dulas y el texto podr&iacute;a prescindir de muchos de los mapas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, se echan de menos algunos mapas, sobre todo porque sabemos de su importancia a partir de que en el texto principal se les menciona y hasta se les describe. Sobre este punto se hace necesaria una nota del autor que informe sobre la raz&oacute;n por la que ese material no se encuentra, sobre todo porque se aprecia el gran esfuerzo que se realiz&oacute; para localizar los mapas en distintos archivos y bibliotecas tanto nacionales como extranjeros, pero queda la duda sobre si no fue posible reproducirlos, no se localizaron o si s&oacute;lo se sabe de ellos por referencias bibliogr&aacute;ficas. Aunque en la obra se aprecia una buena relaci&oacute;n entre el texto y las im&aacute;genes, en el cap&iacute;tulo 1, dedicado a la &eacute;poca de la exploraci&oacute;n del continente americano, se privilegiaron los mapas de fechas posteriores, del siglo XVIII e incluso del siglo XIX; no obstante ser espl&eacute;ndidos en s&iacute; mismos, no muestran el avance del conocimiento en cuanto a la geograf&iacute;a del continente, del golfo y el noreste, y la importancia de la &eacute;poca de la exploraci&oacute;n. El apartado titulado "El litoral norestense en la era de la cartograf&iacute;a renacentista" s&oacute;lo incluye dos ejemplos de una &eacute;poca que adem&aacute;s fue pr&oacute;diga en cartograf&iacute;a, tal como lo muestra el autor al hablar de autores e impresores destacados. Por otra parte, en este cap&iacute;tulo se encuentra tambi&eacute;n uno de los mapas m&aacute;s interesantes de la colecci&oacute;n: el elaborado por Benjam&iacute;n Franklin y Timothy Folger sobre la corriente del golfo de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del libro aparecen bellos mapas de Am&eacute;rica en su conjunto y de Am&eacute;rica del Norte de distintas &eacute;pocas y, aunque no en orden cronol&oacute;gico, es posible observar la evoluci&oacute;n de la cartograf&iacute;a del siglo XVII al XIX y apreciar el valor pol&iacute;tico que se les dio a los mapas como medios de justificaci&oacute;n de reclamos y resoluci&oacute;n de disputas en la &eacute;poca de las luchas imperiales y durante el auge del expansionismo norteamericano. As&iacute;, encontramos representaciones de Am&eacute;rica en las que el territorio de la Luisiana se extend&iacute;a hasta el r&iacute;o Bravo, elaboradas por cart&oacute;grafos franceses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En general, los mapas se relacionan con temas clave de la narraci&oacute;n, como las poblaciones m&aacute;s importantes de una entidad, lo que da por resultado una serie de mapas sobre Monclova, Saltillo y Parras para el caso de Coahuila o de Matamoros, Laredo y Ciudad Victoria para el caso de Tamaulipas, en los que se muestra su desarrollo urbano. La colecci&oacute;n m&aacute;s extensa es la dedicada a la ciudad de Monterrey, pues al desarrollo de esta urbe se le dedic&oacute; un cap&iacute;tulo y se ilustr&oacute; con 36 mapas y planos relativos. Aunque hay mapas del noreste en su conjunto que datan de la &eacute;poca colonial, la mayor parte de la cartograf&iacute;a que se reproduce ilustra puntos espec&iacute;ficos como la desembocadura del r&iacute;o Sabinas, el litoral del Seno Mexicano, el delta del r&iacute;o Bravo e incluso de algunos latifundios, como el del marquesado de Aguayo. Al ser Texas una parte del ensayo, tambi&eacute;n se han recogido mapas sobre esa entidad. Aunque se incluyen diversos mapas de Coahuila, Nuevo Le&oacute;n y Tamaulipas, destacan las cartas generales de los estados elaboradas por la Comisi&oacute;n Geogr&aacute;fico&#150;Exploradora que ten&iacute;a como fin precisar los l&iacute;mites estatales y as&iacute; evitar las disputas territoriales a finales del siglo XIX y principios del XX, &eacute;poca en que se pone fin a este recuento hist&oacute;rico y cartogr&aacute;fico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor afirma que "con &#91;la&#93; publicaci&oacute;n de esta obra culmina uno de los m&aacute;s caros anhelos profesionales" y sin duda no s&oacute;lo logr&oacute; su objetivo, sino que tambi&eacute;n cre&oacute; un trabajo de s&iacute;ntesis hist&oacute;rica &uacute;til y novedosa al presentarnos el desarrollo pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de cuatro estados de forma paralela. Este ensayo permite comprender c&oacute;mo el desarrollo pol&iacute;tico y econ&oacute;mico particular de los estados impidi&oacute; que se concretara la uni&oacute;n pol&iacute;tica del noreste, por las particularidades que se generaron desde el momento mismo de la colonizaci&oacute;n y el poblamiento, as&iacute; como por la determinaci&oacute;n de las elites locales de preservar su espacio de influencia y autonom&iacute;a. Pero al mismo tiempo, presenta el lento desarrollo de los v&iacute;nculos que les han conferido intereses comunes. El trabajo ha mostrado lo compleja que ha sido la configuraci&oacute;n del Noreste y la decisi&oacute;n misma de tratar a la regi&oacute;n incluyendo Texas, lo convierte en una referencia importante dentro de la historiograf&iacute;a sobre el norte de M&eacute;xico. Sin duda la cartograf&iacute;a es el elemento m&aacute;s atrayente de la obra, la que atrapa la atenci&oacute;n y lleva a la lectura del ensayo; es la belleza de los mapas y la riqueza de la colecci&oacute;n que se reuni&oacute;, la que convierte a esta obra en un libro memorable.</font></p>     ]]></body>
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