<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-1659</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Cuicuilco]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Cuicuilco]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-1659</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Escuela Nacional de Antropología e Historia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-16592009000300011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La solidaridad relativa]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Topete]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hilario]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Antropología e Historia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>16</volume>
<numero>47</numero>
<fpage>231</fpage>
<lpage>238</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16592009000300011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-16592009000300011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-16592009000300011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4"><b>Rese&ntilde;as</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La solidaridad relativa</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Hilario Topete</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b><i>El pueblo solidario. Nahuatzen: de la cultura pur&eacute;pecha a la modernizaci&oacute;n, </i>Roberto Cipriani, El Colegio Mexiquense, M&eacute;xico, 2009<sup><a href="#nota">1</a></sup></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta la segunda mitad de 2009 no hubo m&aacute;s libro sobre Nahuatzen que el realizado por Luc&iacute;a Garc&iacute;a L&oacute;pez &#91;1984&#93;: <i>Nahuatzen, agricultura y comercio en una comunidad serrana. </i>Este es un libro cuyo volumen parece reflejar la escasa importancia que se le hab&iacute;a prestado a la localidad en el campo de la investigaci&oacute;n social. Casi se podr&iacute;a decir que no era de esperarse otra cosa porque inmediatamente a su noroeste, a 5 km en l&iacute;nea recta, se encuentra un monstruo tan apetecible y tan buen comensal que ha devorado buena parte de la atenci&oacute;n de pol&iacute;ticos e investigadores &#91;Beals, 1992; M&aacute;rquez, 1986; Calder&oacute;n, 2004; Pedroza, 2009&#93;, tanto que ha atrapado a la modernidad misma para llevarla a las entra&ntilde;as de su ser pur&eacute;pecha: Cher&aacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un buen d&iacute;a, obedeciendo a un plan trazado mucho tiempo atr&aacute;s, lleg&oacute; Roberto Cipriani a la Meseta Pur&eacute;pecha, y en ese momento Nahuatzen se convirti&oacute; en objeto de estudio como parte de un proyecto internacional sobre tres comunidades en contextos diferentes, Orune, en Italia; Episkeri, en Grecia y Nahuatzen, en M&eacute;xico, pero inmersas en la aparente contradicci&oacute;n modernidad&#150;tradici&oacute;n. El producto deb&iacute;a, entre otras cosas, llevar a la pr&aacute;ctica un ejercicio multidisciplinario cuyo resultado deb&iacute;a dar cuenta del impacto del proceso globalizador en "comunidades perif&eacute;ricas y rurales" en resistencia y/o adaptaci&oacute;n de estilos de vida, sistema de valores y, claro, pr&aacute;cticas solidarias, entre otros aspectos socioculturales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n arroj&oacute; una serie de datos (hist&oacute;ricos, econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, religiosos y sociales) que conforman la unicidad de Nahuatzen como &#151;nos dice Cipriani&#151; pueblo mestizo, muy discutiblemente pur&eacute;pecha pero pr&oacute;ximo a la cultura ind&iacute;gena de la etnorregi&oacute;n, tanto por su pasado como por los proyectos pol&iacute;ticos de algunas de sus facciones, clicas u otros grupos sociopol&iacute;ticos. Es evidente que la tesis de Luis V&aacute;zquez &#91;1992&#93; en torno de la purepechizaci&oacute;n de los tarascos se desliza sin pudor en el texto, lo que no constituye, a mi juicio, un desacierto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor es uno de esos investigadores iconoclastas que no le rinde culto ciego a la teor&iacute;a ni a los conocimientos previamente elaborados, pero no los desde&ntilde;a. Al contrario, la liberalidad en la exposici&oacute;n y el an&aacute;lisis son patentes en su m&eacute;todo de exposici&oacute;n: all&iacute; donde se encuentra con el dato lo vincula con alg&uacute;n planteamiento te&oacute;rico y sigue adelante, como cuando vincula (cap&iacute;tulo III) al n&uacute;mero 12 con la cosmovisi&oacute;n tarasca mediante la presencia de 12 <i>huananchecha </i>(doncellas que cargan en andas a la Inmaculada Concepci&oacute;n o cualquiera de sus advocaciones), al respecto, habr&iacute;a que advertir al lector que el n&uacute;mero no corresponde con los meses del a&ntilde;o pur&eacute;pecha, puesto que la importancia de ese n&uacute;mero vino en los arcones de los frailes adherido al calendario y, al parecer, a las estrellas que coronan a la Inmaculada Concepci&oacute;n (ver La Inmaculada Concepci&oacute;n de Giovanni Battista Tiepolo, por ejemplo); esa misma confusi&oacute;n aparece en algunos pueblos pur&eacute;pechas que conservan el cargo del <i>Temben Tsimani Miyuri </i>("los que cuentan de doce en doce"), y no porque el sistema num&eacute;rico pur&eacute;pecha tuviera como base el 12, sino porque ten&iacute;an la obligaci&oacute;n de proporcionar doce monedas de la m&aacute;s alta denominaci&oacute;n al p&aacute;rroco. El doce corresponde m&aacute;s al ciclo calend&aacute;rico cristiano que al solar prehisp&aacute;nico tarasco. En ese mismo tenor, los purepech&oacute;logos puristas podr&aacute;n asirse de la nota desafortunada en la que afirma que el <i>Churipu </i>(caldo de res con chile, col y zanahoria) se cocina con <i>korundiicha </i>(piezas de masa de ma&iacute;z que toman la forma de las manos superpuestas formando una cruz, "en forma de estrella") y que la propia <i>korunda </i>ha sido ya sustituida por las <i>ichus&#150;kuticha </i>(tortillas) o a aquella otra en la que afirma que San Juan es la cabecera municipal de San Juan Nuevo cuando la localidad de San Juan Nuevo es la cabecera municipal de Nuevo Parangaricutiro &#91;Topete, 2007&#93;. Habr&iacute;a que recordar a todo lector que no est&aacute;n all&iacute; las principales virtudes del libro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La misma osad&iacute;a manifiesta Cipriani con el manejo del devenir: desde O    el primer cap&iacute;tulo nos queda claro que el autor no le teme al tiempo. En efecto, con frecuencia liga datos de la preteridad con eventos presentes y procede a una interpretaci&oacute;n que abandona inmediatamente para regresar al pasado sin el menor recato, pero tambi&eacute;n sin justificaci&oacute;n de por medio. Quiz&aacute; para algunos resulte chocante, pero dejar&iacute;a de serlo si consideramos que el m&eacute;todo de an&aacute;lisis y el de exposici&oacute;n parecen correr, a momentos, de manera paralela e interactivamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El lector que sigue de la mano la exposici&oacute;n, desde el principio se familiariza con las simpat&iacute;as que el autor dispensa a las formas procesuales de Boudon y a la categor&iacute;a de liminalidad de Turner reelaboradas por &eacute;l, pero no crea con ellas una mascarilla para la organizaci&oacute;n y an&aacute;lisis de los datos. Al contrario, y dicho sea a modo de ejemplo, hay un apunte de m&eacute;todo de trabajo de campo digno de ser le&iacute;do por el estudiante novel en relaci&oacute;n con la forma de atajar el registro de las fiestas, aunque para seguir el hilo conductor sea necesario esperar casi trescientas p&aacute;ginas y encontrarnos con la propuesta metodol&oacute;gica o metametodol&oacute;gica abierta, flexible, creativa, sin cartabones ni cuadriculaciones, que recurre a todas las t&eacute;cnicas posibles y a los procedimientos metodol&oacute;gicos al alcance.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cipriani no escatima osad&iacute;a ni erudici&oacute;n y, tomado de la mano de ambas, se declara partidario de Eduardo Ruiz, Nicol&aacute;s Le&oacute;n y Eduardo Corona en torno de la tesis de los v&iacute;nculos culturales entre pur&eacute;pechas con las culturas peruanas &#91;S&aacute;nchez, 1999&#93;, en tiempos cuando la pol&eacute;mica no tiene una salida clara a&uacute;n. Adem&aacute;s, es un apasionado del dato, y para consolidarlo puede ir a fuentes tan diversas como el Lienzo de Nahuatzen, una rima o al <i>omphalus </i>representado por una fuente de la localidad, desafiando a te&oacute;ricos de la talla de Mircea Eliade &#91;1985&#93; y Jan Hani &#91;1983&#93; quienes han sostenido que esa significaci&oacute;n le corresponde al templo o al s&iacute;mbolo cultural del <i>axis mundi.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia el segundo cap&iacute;tulo despliega su pasi&oacute;n por los soportes emp&iacute;ricos, y bajo la perspectiva diacr&oacute;nica de los procesos sociales emprende un ejercicio sociol&oacute;gico e hist&oacute;rico centrado en el Nahuatzen colonial y de los siglos xix y xx. Por dem&aacute;s est&aacute; decir que el apartado est&aacute; bien documentado, aunque los acad&eacute;micos e investigadores lamentar&aacute;n que la mayor parte de las fuentes utilizadas son secundarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un cap&iacute;tulo adelante, Cipriani deja al descubierto la influencia que en su obra ejercieron Eduardo Corona N&uacute;&ntilde;ez y Eduardo Ruiz &#91;1971&#93;, a quien Nicol&aacute;s Le&oacute;n critic&oacute; acremente en sucesivas ocasiones, toda vez que consideraba que los relatos recuperados &#151;por Ruiz&#151; hab&iacute;an brotado de la imaginaci&oacute;n de sus informantes. Con todo, Cipriani se adhiere a quienes sostienen el origen tawantinsuyano de los pur&eacute;pechas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la b&uacute;squeda de soportes emp&iacute;ricos con los cuales fortalecer su tesis de la solidaridad, recupera dos etnocategor&iacute;as de considerable envergadura para conocer la cultura pur&eacute;pecha: <i>jatsipeni </i>(servir a los dem&aacute;s) y <i>marhuatspeni </i>(servir a la sociedad), seg&uacute;n sus informantes; y si de ofrecer servicio &#151;como elemento del cargo&#151; se trata, el lector debe estar avisado que la primera etnocategor&iacute;a refiere no a cualquier servicio, sino al propio de un cargo o de representaci&oacute;n de los humanos frente a los dioses y gobiernos y al carguero se le selecciona por elecci&oacute;n divina o por la propia dignidad investida en el seleccionado: refiere al "estar en el cargo..."; en cambio, el segundo refiere al servicio como tal: <i>marhuatspeni </i>indica "servir a la gente y a los dioses" <i>(Manar atspeni).</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; la p&eacute;rdida notable del pur&eacute;pecha haya arrastrado consigo otras claves de la solidaridad que se expresan como ofrecimientos o donaciones <i>(parantiecha) </i>indicados en la <i>pintekwa </i>("El Costumbre", es decir, el conjunto de normas y valores que indican c&oacute;mo vivir, c&oacute;mo hacer, c&oacute;mo decir, c&oacute;mo pensar) a la que el autor, extra&ntilde;amente, no recurri&oacute;, a pesar de su b&uacute;squeda de lo que llama, siguiendo a Farris, ideas clave <i>(core ideas).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n es de lamentarse que hayan quedado fuera de la etnograf&iacute;a y del an&aacute;lisis las etnocategor&iacute;as que Mario Padilla &#91;2000&#93; considera fundamentales para entender el sentido de los cargos: <i>janganganperata </i>(reconocimiento, "reconocerse mutuamente a la cara") y <i>kashumbikwa </i>("conducta reverencial", "urbanidad", "etiqueta"). La primera porque el espacio de la fiesta de barrio y la local tiene, entre otros sentidos el de propiciar el reconocimiento de los propios parientes, de los propios vecinos, de los propios del pueblo, seg&uacute;n sea el caso; el segundo, porque establece las formas de respeto, de vivir jerarqu&iacute;as, roles, estatus y de convivencia cotidiana. Asimismo, m&aacute;s de alg&uacute;n "purepech&oacute;logo" observar&aacute; que las consideraciones otorgadas a la Danza de los Viejitos <i>(Tar&eacute; Tsimani), </i>en tanto una tradici&oacute;n reciente, devienen excesivas, cuando no desacertadas; sin embargo, habr&aacute; que recordar que en materia de tradiciones, la creaci&oacute;n, la invenci&oacute;n de las mismas, es una constante en todos los pueblos del mundo y ello no las expulsa de su cultura ni les resta sentido, significaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Cap&iacute;tulo V es un ejercicio formidable de historia agraria que llev&oacute; a Nahuatzen no a la propiedad comunal &#151;a diferencia de otras localidades como Charapan, Ocumicho, Cocucho, y Tanaco&#151;, sino a la peque&ntilde;a propiedad, al terratenientismo y al minifundismo en contraparte. Sin ese sustento parecer&iacute;a dif&iacute;cil hablar de una vida comunitaria, pero existe: la religiosidad popular es uno de los agentes facilitadores. Los lectores asistimos a contemplar a un Nahuatzen que a&uacute;n intenta obtener la resoluci&oacute;n presidencial para recuperar sus tierras en propiedad comunal, mientras que reconoce que no todas podr&aacute;n regresar a dicho estatuto: dura realidad la de la propiedad comunal privatizada con una estructura comunal sin referencia territorial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poseedores principalmente de bosque, los nahuatzenses tienen el problema de la cercan&iacute;a de Cap&aacute;cuaro, cuya fama de talamontes ilegales y depredadores es muy conocida en la Meseta Pur&eacute;pecha; Uruapan, que es un centro pol&iacute;tico y comercial de segundo orden; de Cher&aacute;n, que hab&iacute;a centralizado las pol&iacute;ticas culturales dise&ntilde;adas para la etnorregi&oacute;n y de una idea de propiedad privada importada que, en cierta medida &#151;y aunada a las facciones en pugna&#151; fue la causante del fracaso del astillero comunal, en lo que parece una copia de la debacle sufrida por Santa Cruz Tanaco &#91;Topete, 2007&#93;. Adem&aacute;s, el autor desvela ante nuestros ojos los problemas que por linderos y pretendida detentaci&oacute;n ancestral, dos localidades, verbigracia Cher&aacute;n y Nahuatzen, viven en la cotidianeidad, a la vez que desenmascara parte del rostro del cardenismo agrario que proporcion&oacute; tierras a algunos que no las ten&iacute;an, quit&oacute; a otros y dio m&aacute;s a algunos ya poseedores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pueblo silv&iacute;cola, agr&iacute;cola, textilero, Nahuatzen no rebasa el mercado local y regional para la distribuci&oacute;n y venta de sus productos, excepto los propietarios privados de los medios de producci&oacute;n que se han insertado en el mercado capitalista nacional e internacional,. En ese mismo quinto cap&iacute;tulo, el lector no puede menos que sorprenderse al ver c&oacute;mo un investigador empata cosmovisi&oacute;n con estad&iacute;stica referida a una cosecha obtenida para demostrar que el campesino nahuatzense es un campesino semitradicional, lo que no es poca cosa en t&eacute;rminos de la concepci&oacute;n global que de la localidad genera el autor. El mercado de Nahuatzen desvela sus v&iacute;nculos con Cher&aacute;n y Paracho, cuya proximidad crea un corredor de distribuci&oacute;n de productos cuyos extremos &#151;agrego yo, no el autor&#151; son Uruapan y Zamora. Las notas para un estudio regional parecen acumularse, pero no se desbordan de tal manera que se produzca un abandono de la localidad en estudio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo sexto est&aacute; fuertemente vinculado con el contenido del CD incluido en la compra del libro. Aqu&iacute; aparece nuevamente Turner con sus conceptos de <i>communitas </i>y <i>liminalidad </i>para atraparlas y darles sentido en la fiesta, como momento antiestructural sujeto entre el antes y el despu&eacute;s de la fiesta misma. En efecto, el autor destaca la importancia de la religi&oacute;n en t&eacute;rminos de la identidad, lo que no es poca cosa: es casi imposible entender a los pur&eacute;pechas si no se toma en cuenta su religiosidad o catolicismo popular <i>(Folk religi&oacute;n) </i>como planteara Pedro Carrasco hace m&aacute;s de medio siglo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor propone que el sistema de cargos, el art&iacute;fice de la fiesta patronal o (San Luis Rey), adem&aacute;s de organizar la fiesta y proporcionar los momentos de "comuni&oacute;n" (el t&eacute;rmino es m&iacute;o), ha creado problemas entre la iglesia y la religiosidad popular. Cuesti&oacute;n de matices, habr&iacute;a que agregar: convivieron durante mucho tiempo hasta que el clero quiso tomar enteramente las riendas de las expresiones religiosas de los pueblos; esto hasta el S&iacute;nodo de Nueva Evangelizaci&oacute;n que fue como una tregua a la pugna generada por la misma iglesia, independientemente de que estemos o no de acuerdo con los sistemas de cargos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia el final, Cipriani aborda la actividad pol&iacute;tica hacia lo local y hacia lo nacional a trav&eacute;s de los partidos pol&iacute;ticos, apoy&aacute;ndose en estad&iacute;sticas del rpE para desvelar las alternancias que el pri y el prd han tenido a nivel estatal y municipal luego de la aparici&oacute;n del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucci&oacute;n Nacional (a prop&oacute;sito, la gente le llama "El del Gallito") &#91;Topete, 2007&#93;, y desvela que el inter&eacute;s m&aacute;s inmediato, es de esperarse, es el municipio y luego el Estado. De all&iacute; en parte el triunfo del pan en el 2000. Pero hay algo m&aacute;s, Cipriani coloca en el an&aacute;lisis los proyectos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de orden individual, a la vez que la reclusi&oacute;n intracomunal como &uacute;nica forma de sortear los embates de la sociedad mayor que contiene a Nahuatzen. Uno podr&iacute;a esperar que el procesualismo apareciera en el coraz&oacute;n de este cap&iacute;tulo, pero no ocurre as&iacute; porque el autor conf&iacute;a m&aacute;s en el dato que en la teor&iacute;a, lo que es elogiable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nahuatzen es un pueblo solidario, reza el t&iacute;tulo. Lo es, pero no es solidario absoluta, ininterrumpida e incondicionalmente. Lo es en tanto hay un proyecto anticentralista, antinacional frente de s&iacute;, como lo fue antiespa&ntilde;ol, anticriollo. No lo es <i>per se </i>ni para siempre, ni de cualquier modo, sino que se entiende a partir de intereses, c&aacute;lculos de oportunidades y reconocimientos. Aparece en la fiesta cuando se ve amenazada, sobre todo por los movimientos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de la periferia. La fiesta es un espacio de contenci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un escaparate de conflictos, de cambios, de permanencias y de atenuaci&oacute;n de conflictos intracomunitarios. La fiesta, por su parte, es liminalidad, pero tambi&eacute;n tiene sus especificidades: espacio para el prestigio, para la comuni&oacute;n, para el religamiento, para la solidaridad. No es extra&ntilde;o el extraordinario &eacute;nfasis puesto en ella porque convoca a casi todo el pueblo y porque antepone a la solidaridad el plano social antes que el pol&iacute;tico, lo clientelar, partidista, patronalista, y el espacio de la fiesta es quiz&aacute; uno de los mejores escaparates para poder ver los procesos auton&oacute;micos de que son capaces los pur&eacute;pechas de Nahuatzen.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos no estar de acuerdo con algunas de las interpretaciones que el autor propone en sus conclusiones, pero de que son novedosas, lo son, como aquella de que el castillo es un contraaltar del altar controlado por la instituci&oacute;n eclesi&aacute;stica o aquella otra en la que rompe con la tradicional divisi&oacute;n de West &#91;1948&#93; para la etnorregi&oacute;n pur&eacute;pecha (La Sierra, La ca&ntilde;ada, La zona Lacustre y la Ci&eacute;nega) para colocar la que sus informantes le proporcionaron. Quiz&aacute; haya quien le refute que la noci&oacute;n de solidaridad, tan amplia, flexible, que propone el autor, produce un velo de opacidad sobre elementos estructurales como lo son las relaciones de reciprocidad, las de concentraci&oacute;n&#150;redistribuci&oacute;n, las de ayuda mutua, las de generosidad, las de cooperaci&oacute;n o distribuci&oacute;n del poder, pero lo que permanecer&aacute; en pie es la profusi&oacute;n de datos convocados y las perspectivas disciplinares con que se pudo ver a Nahuatzen que son, sin duda, la mejor aportaci&oacute;n de Roberto Cipriani.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beals, Ralph Larson. 1992. <i>Cher&aacute;n: un pueblo de la sierra tarasca, </i>Zamora, Michoac&aacute;n, El Colegio de Michoac&aacute;n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489029&pid=S0185-1659200900030001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Calder&oacute;n M&oacute;lgora, Marco Antonio. 2004. <i>Historias, procesos pol&iacute;ticos y cardenismos. Cher&aacute;n y la Sierra Purh&eacute;pecha, </i>Zamora, Michoac&aacute;n, El Colegio de Michoac&aacute;n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489031&pid=S0185-1659200900030001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eliade, Mircea. 1985. <i>Lo sagrado y lo profano, </i>Barcelona, Labor.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489033&pid=S0185-1659200900030001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a L&oacute;pez, Luc&iacute;a. 1984. <i>Nahuatzen, agricultura y comercio en una comunidad serrana, </i>Zamora, Michoac&aacute;n, El Colegio de Michoac&aacute;n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489035&pid=S0185-1659200900030001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hani, Jean. 1983. <i>El simbolismo del templo cristiano, </i>Palma de Mallorca, Jos&eacute; J. de Ola&ntilde;eta.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489037&pid=S0185-1659200900030001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;rquez Joaqu&iacute;n, Pedro. 1986. "El casamiento en Cher&aacute;n Atz&iacute;curin", en <i>Relaciones, </i>n&uacute;m. 28, vol. VII, Zamora, Michoac&aacute;n, El Colegio de Michoac&aacute;n, pp. 111&#150;125.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489039&pid=S0185-1659200900030001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Padilla Pineda, Mario. 2000. "Sistema de cargos, intercambio ceremonial y prestigio", en <i>Cuicuilco, </i>vol. 8 VII, n&uacute;m. 19, mayo&#150;agosto, M&eacute;xico, INAH.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489041&pid=S0185-1659200900030001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pedroza, Jes&uacute;s &Aacute;ngel. 2009       <i>K'er&iacute; uantakua: minhuarhikua ka uantakua cher&aacute;n anapu=territorio y lenguaje en la tradici&oacute;n oral de Cher&aacute;n, </i>Morelia, Michoac&aacute;n, Conaculta&#150;DGCPI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489043&pid=S0185-1659200900030001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ruiz, Eduardo. 1971. <i>Michoac&aacute;n: paisajes, tradiciones y leyendas, </i>M&eacute;xico, Balsal Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489045&pid=S0185-1659200900030001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150; 2009. "Pr&oacute;logo", en <a href="http://dieumsnh.qfb.umich.mx/prologo_mich1.htm">http://dieumsnh.qfb.umich.mx/prologo_mich1.htm</a>., &uacute;ltima modificaci&oacute;n 28 de mayo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489047&pid=S0185-1659200900030001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&aacute;nchez D&iacute;az, Gerardo. 2000 (1999). "En torno a una discusi&oacute;n centenaria: el origen sudamericano de los tarascos", en S&aacute;nchez D&iacute;az&#150;R., Gerardo y Le&oacute;n Alan&iacute;s (cords.), <i>Historiograf&iacute;a michoacana, acercamientos y balances, </i>Morelia, Universidad Michoacana, pp. 33&#150;48.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489049&pid=S0185-1659200900030001100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Topete Lara, Hilario. 2007. <i>P'intekwa: la forma de hacer, vivir y ser en San Juan Nuevo Parangaricutiro, Michoac&aacute;n, </i>Tesis doctoral, M&eacute;xico, DES&#150;ENAH.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489051&pid=S0185-1659200900030001100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">V&aacute;zquez Le&oacute;n, Luis. 1992. <i>Ser indio otra vez. La purepechizaci&oacute;n de los tarascos serranos, </i>M&eacute;xico, CNCA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489053&pid=S0185-1659200900030001100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">West, Robert C. 1948. <i>Cultural Geography of the Modern Tarascan Area, </i>Washington, Institute of Social Anthropology, Smithsonian Institution, Publication number 7.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2489055&pid=S0185-1659200900030001100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota" id="nota"></a>Nota</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> 339 pp., un croquis, un fragmento del Lienzo de Nahuatzen (dibujo), 24 cuadros estad&iacute;sticos y referencia de 303 materiales bibliogr&aacute;ficos, cuatro obras videogr&aacute;ficas y tres obras cinematogr&aacute;ficas referidas, entre ellas un filme de investigaci&oacute;n del autor. El libro incluye, adem&aacute;s, un disco compacto.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beals]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ralph Larson]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cherán: un pueblo de la sierra tarasca]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[Zamora^eMichoacán Michoacán]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de Michoacán]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Calderón Mólgora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marco Antonio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historias, procesos políticos y cardenismos. Cherán y la Sierra Purhépecha]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Zamora^eMichoacán Michoacán]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de Michoacán]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Eliade]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mircea]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Lo sagrado y lo profano]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Labor]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García López]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lucía]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Nahuatzen, agricultura y comercio en una comunidad serrana]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[Zamora^eMichoacán Michoacán]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de Michoacán]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hani]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jean]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El simbolismo del templo cristiano]]></source>
<year>1983</year>
<publisher-loc><![CDATA[Palma de Mallorca ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[José J. de Olañeta]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Márquez Joaquín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El casamiento en Cherán Atzícurin]]></article-title>
<source><![CDATA[Relaciones]]></source>
<year>1986</year>
<volume>VII</volume>
<numero>núm. 28</numero>
<issue>núm. 28</issue>
<page-range>111-125</page-range><publisher-loc><![CDATA[Zamora ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de Michoacán]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Padilla Pineda]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mario]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sistema de cargos, intercambio ceremonial y prestigio]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuicuilco]]></source>
<year>2000</year>
<volume>vol. 8 VII</volume>
<numero>núm. 19</numero>
<issue>núm. 19</issue>
<publisher-name><![CDATA[INAH]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pedroza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jesús Ángel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[K'erí uantakua: minhuarhikua ka uantakua cherán anapu=territorio y lenguaje en la tradición oral de Cherán]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Morelia^eMichoacán Michoacán]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Conaculta-DGCPI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eduardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas]]></source>
<year>1971</year>
<publisher-name><![CDATA[Balsal Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eduardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Prólogo]]></source>
<year>2009</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gerardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En torno a una discusión centenaria: el origen sudamericano de los tarascos]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alanís]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gerardo y León]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historiografía michoacana, acercamientos y balances]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>33-48</page-range><publisher-loc><![CDATA[Morelia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Michoacana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Topete Lara]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hilario]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[P'intekwa: la forma de hacer, vivir y ser en San Juan Nuevo Parangaricutiro, Michoacán]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vázquez León]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ser indio otra vez. La purepechización de los tarascos serranos]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-name><![CDATA[CNCA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[West]]></surname>
<given-names><![CDATA[Robert C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cultural Geography of the Modern Tarascan Area]]></source>
<year>1948</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Institute of Social Anthropology, Smithsonian Institution]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
