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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Die Informelle Moderne Spontanes Bauen in Mexiko-Stadt. Informal Modernism /Spontaneous Building in Mexico-City]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Die Informelle Moderne Spontanes Bauen in Mexiko&#45;Stadt. Informal Modernism /Spontaneous Building in Mexico&#45;City</i>, Eckhart Ribbeck y Sergio Padilla</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por Gabriela S&aacute;nch&eacute;z Serrano</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Heidelberg, Architektur&#45;und Wirtschaftsf&ouml;rderungs&#45;Verlag / St&auml;dtebau&#45;Institut, Universit&auml;t Stuttgart, 2002</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el a&ntilde;o de 1900 la ciudad de M&eacute;xico contaba con una poblaci&oacute;n de 340000 habitantes, mientras que actualmente sobrepasa los veinte millones y tiene una inmigraci&oacute;n rural de aproximadamente 70 000 nuevos residentes al mes. La mayor parte de la poblaci&oacute;n de esta megal&oacute;polis es de escasos recursos y se encuentra viviendo en las partes altas de los cerros que rodean el Valle, devast&aacute;ndolos d&iacute;a a d&iacute;a con la finalidad de hacerse de un espacio donde vivir. El resultado de tal expansi&oacute;n territorial se aprecia claramente en el fen&oacute;meno de la autoconstrucci&oacute;n, &uacute;nica posibilidad de vivienda para que esta gente forme parte de una de las ciudades m&aacute;s pobladas y contaminadas del mundo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque aparentemente el tema de la est&eacute;tica de las megaciudades se ha puesto de moda en nuestros d&iacute;as encabezado por preocupados arquitectos como Rem Koolhaas o Richard Rogers, es una realidad que la autoconstrucci&oacute;n no puede pasarse por alto o relegarse a un plano exclusivamente urbano, pues como citadinos nos afecta a todos los que participamos diariamente del movimiento infatigable de esta creciente urbe. Adem&aacute;s, el tema de las autoconstrucciones es una contribuci&oacute;n a la historiograf&iacute;a de la ciudad de M&eacute;xico en el presente siglo, y el estudio acad&eacute;mico de las mismas se vuelve parte importante de las investigaciones est&eacute;ticas sobre la ciudad y la cultura urbana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema del libro que a continuaci&oacute;n se rese&ntilde;a es precisamente la autoconstrucci&oacute;n en la ciudad de M&eacute;xico, caso interesante en el plano internacional ya tratado con anterioridad por diversos arquitectos y urbanistas de renombre, y que, por incluir un caso ejemplificador y concreto, puede trascender en el terreno pr&aacute;ctico sin quedarse como mera especulaci&oacute;n o ejemplo negativo de una ciudad en desarrollo y en peligro de volverse insostenible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eckhart Ribbeck, profesor de la Universidad de Stuttgart, Sergio Padilla, maestro en urbanismo por la UAM, y un equipo de colaboradores alemanes y mexicanos, apoyados por la Fundaci&oacute;n Alemana de Investigaci&oacute;n (DFG), la UNAM y sus mismas universidades (las de los autores), trabajaron durante los a&ntilde;os 1996&#45;1999 en el an&aacute;lisis del fen&oacute;meno de la autoconstrucci&oacute;n en la ciudad de M&eacute;xico, estudiando emp&iacute;ricamente cinco casos diferentes y representativos de colonias populares enclavadas en los cerros de dicha megal&oacute;polis: Jalalpa, Lomas de San Agust&iacute;n, Nezahualc&oacute;yotl, Pro Hogar y Vallejo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De este estudio surge, a principios del 2002, el libro <i>Die Informelle Moderne Spontanes Bauen in Mexiko&#45;Stadt</i> (Modernismo informal y construcci&oacute;n espont&aacute;nea en la ciudad de M&eacute;xico), editado por el St&auml;dtebau&#45;Institut (SIAAL, por sus siglas en alem&aacute;n: Instituto de Urbanismo en Latinoam&eacute;rica, &Aacute;frica y Asia) de la Universidad de Stuttgart. A pesar de que actualmente el texto est&aacute; escrito en alem&aacute;n, cuenta con una traducci&oacute;n paralela &#151;aunque abreviada&#151; en ingl&eacute;s, y se prev&eacute; una pr&oacute;xima traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores comienzan el texto con el tema de la megaciudad como laboratorio, en el que pretenden ver a la ciudad m&aacute;s como un reto que como una amenaza, impresionados por la sobrepoblaci&oacute;n, en su mayor&iacute;a formada por j&oacute;venes de enorme vitalidad y "deseos de supervivencia".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evidentemente, en la planeaci&oacute;n y construcci&oacute;n de estas colonias no colaboran arquitectos ni urbanistas; sin embargo, los autores parecen aprobar esta carencia a partir de la hip&oacute;tesis de que la autoconstrucci&oacute;n masiva (pr&aacute;ctica que lleva d&eacute;cadas de desarrollo) demuestra que a&uacute;n en las mega&#45;ciudades la tradici&oacute;n vern&aacute;cula de construir para uno mismo no s&oacute;lo no ha desaparecido sino que est&aacute; cobrando fuerza al experimentar un renacimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con los autores, la autoconstrucci&oacute;n no debe ser vista como una tradici&oacute;n que haya de preservarse nost&aacute;lgicamente, sino como un intento de supervivencia de las masas urbanas que, con gran determinaci&oacute;n y en pobres circunstancias, conquistan una peque&ntilde;a parte de la ciudad y de su vida moderna. Probablemente en esta parte, los autores tratan del tema de la "modernidad" como algo de lo que se vive en el momento en que se vive, como lo actual, como un signo de pertenencia al resto de la ciudad y del que todos quieren formar parte. La modernidad es, sin embargo, un t&eacute;rmino dif&iacute;cil, pues para varios autores &eacute;sta comienza con Descartes o incluso antes, y se considera moderno todo aquel que vive una vida de paradojas y contradicciones; ser modernos es encontrarnos en un entorno que nos promete aventuras, poder, alegr&iacute;a, crecimiento, transformaci&oacute;n de nosotros y del mundo, y que al mismo tiempo amenaza con destruir todo lo que tenemos, todo lo que sabemos, todo lo que somos.<a name="n1b"></a><sup><a href="#n1a">1</a></sup> Esta definici&oacute;n puede aplicarse a todos los tiempos, por lo que, en el contexto particular del libro en cuesti&oacute;n, ser&iacute;a mejor hablar de una integraci&oacute;n de estas zonas al resto de la ciudad, por el deseo de sentirse parte de ella y de su tiempo.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de pasar al segundo cap&iacute;tulo, en el que se esboza de manera muy general la historia de la ciudad de M&eacute;xico dirigida a un p&uacute;blico extranjero, se plantean algunas interrogantes que cuestionan si el desarrollo de las megaciudades se ve acaso interrumpido o hasta deteriorado debido a este proceso de autoconstrucci&oacute;n que se aprecia en las colonias populares<a name="n2b"></a><sup><a href="#n2a">2</a></sup> que crecen en las periferias de la zona metropolitana del Valle de M&eacute;xico y que se va volviendo dominante, o si es m&aacute;s bien un fen&oacute;meno c&iacute;clico que genera &aacute;reas problem&aacute;ticas. Los autores aceptan que ambas situaciones pueden estar ocurriendo; por un lado, la gente se ve obligada a la autoconstrucci&oacute;n, pero a su vez esto implica un tremendo potencial que las autoridades no parecen ver.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ribbeck y Padilla quieren enfatizar que el punto importante de su texto no es de aspecto pol&iacute;tico, social o econ&oacute;mico, sino exclusivamente de giro urban&iacute;stico&#45;arquitect&oacute;nico, como un intento de presentar, en lo posible, una visi&oacute;n objetiva de la autoconstrucci&oacute;n, sin ignorar las condiciones de pobreza, pero al mismo tiempo del optimismo que se encuentra en estas &aacute;reas. Tal vez por esta misma raz&oacute;n, las fotograf&iacute;as e im&aacute;genes presentadas en el libro no son de buena calidad, pues, como afirma Ribbeck, su libro no es un libro de arte, sino que busca en sus fotos mostrar la expresi&oacute;n de la gente y la situaci&oacute;n de sus viviendas. Sin embargo, aun para estos fines hubiera sido mejor contar con im&aacute;genes de alta calidad; pero, es dif&iacute;cil encontrar fot&oacute;grafos profesionales de arquitectura que se interesen por estos temas y no busquen &uacute;nicamente fotografiar casas y edificios vistosos con fines mercadot&eacute;cnicos que satisfacen la vanidad de los arquitectos de moda y cumplen con los requisitos de las revistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la misma brevedad con la que se toca el tema de la historia de la ciudad de M&eacute;xico, los autores hablan en los incisos del cap&iacute;tulo tercero acerca de la situaci&oacute;n actual, tanto pol&iacute;tica y social como urbana y geogr&aacute;fica de esta megal&oacute;polis, tocando incluso el tema del arte y la arquitectura de los a&ntilde;os treinta y pasando por t&oacute;picos como el buen funcionamiento del sistema de transporte metropolitano y la zona altamente desarrollada de Santa Fe.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo cuarto, "Wohnen in Mexico&#45;Stadt" (Vivienda en la ciudad de M&eacute;xico), se va introduciendo el tema en cuesti&oacute;n. De forma ascendente&#45;descendente, y de manera muy general (pues olvidan que la cantidad de clases sociales en M&eacute;xico es excesiva, por lo que hablar de cuatro tipolog&iacute;as resulta demasiado ambiguo), los autores describen cuatro tipos de vivienda en la ciudad: el &aacute;rea oeste de la ciudad, a la que consideran la mejor, econ&oacute;micamente hablando, para contrastarla con los conjuntos habitacionales de los a&ntilde;os treinta destinados a las clases medias. Sucesivamente, las descripciones pasan a las clases menos favorecidas, como son las que habitan en vecindades, para terminar el cap&iacute;tulo con las zonas en cuesti&oacute;n: las colonias populares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo "Definitionen und Typologie" (Definiciones y tipolog&iacute;a) lo comienzan mencionando las condiciones en que se encuentran los habitantes de las zonas marginales de la ciudad y del crecimiento que &eacute;sta tuvo en los a&ntilde;os setenta. Algo se rescata de este <i>boom</i> constructivo al observar los aspectos positivos que se descubrieron con la autoconstrucci&oacute;n. Aparentemente, la construcci&oacute;n "improvisada" o espont&aacute;nea puede representar a la vez una soluci&oacute;n prometedora y un problema estructural. Para hacer rescatable este tipo de edificaci&oacute;n, hace falta un acercamiento tolerante, pero sobre todo cooperativo por parte de las autoridades; sin embargo, no ha sido siempre as&iacute;, la mayor&iacute;a de las veces esta tolerancia se ha visto acompa&ntilde;ada de proyectos que van desde la demolici&oacute;n y el reemplazamiento hasta el alza de impuestos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores dividen la autoconstrucci&oacute;n en tres tipolog&iacute;as b&aacute;sicas: vernacular (a la que identifican con un tipo de construcci&oacute;n h&iacute;brida, entre tradicional y moderna), invasiones (lo que conocemos como "paracaidistas" y que en este caso es una construcci&oacute;n provisional y construida en un par de horas) y parcelamientos irregulares (que ocupan un &aacute;rea extensa y la subdividen). Con los a&ntilde;os, la autoconstrucci&oacute;n se ha formalizado, llegando a formar zonas grandes y estructuradas como Nezahualc&oacute;yotl, que hoy cuenta con una poblaci&oacute;n de dos millones de habitantes aproximadamente (&iexcl;en su momento el asentamiento ilegal m&aacute;s grande del mundo!).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s adelante, se describe el procedimiento actual para adquirir un lote y la forma en que se van estableciendo las colonias populares, su evoluci&oacute;n. Se habla de los promotores o fraccionadores (personas que venden los lotes) y de los precios que, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, cuesta cada lote, as&iacute; como la manera de obtenerlos. Como es sabido, la mayor&iacute;a de las veces estos terrenos no tienen papeles que los validen, lo que ocasiona problemas con las autoridades o se duplican las ventas (un mismo lote es vendido m&aacute;s de una vez a diferentes personas). Sin embargo, la gente de tan escasos recursos no tiene otro modo de hacerse de una propiedad, por lo que el oportunismo de los vendedores no se hace esperar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el tiempo, las colonias populares van creciendo y el gobierno, aunque lentamente, las va dotando de servicios e infraestructuras hasta que se van legalizando y consolidando formalmente acabando por incorporarse a la gran metr&oacute;polis; de ah&iacute; que esta ciudad "no tenga fin" y los cerros se vayan consumiendo poco a poco; cada vez que se observa el Distrito Federal y sus alrededores desde un punto lejano, se nota la deforestaci&oacute;n de los cerros que va cediendo paso a la autoconstrucci&oacute;n y formaci&oacute;n de nuevas colonias que se integran ampliando la zona metropolitana hasta que se llegue a confundir con los estados vecinos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo "Siedlungsmuster" (Modelos de establecimiento), los autores comienzan a adentrarse en lo que ser&aacute; uno de los puntos b&aacute;sicos de su estudio: la ret&iacute;cula de las construcciones. &Eacute;stas se establecen frecuentemente a lo largo de una calle existente que autom&aacute;ticamente se vuelve la calle principal. Aun sin un plan urbano previo ni sofisticado, la ret&iacute;cula resulta robusta y flexible, comparada por los autores con un tablero de ajedrez: abierto y diverso. Las cuadras se conforman por entre treinta y sesenta lotes cuya &aacute;rea var&iacute;a entre 150 y 200 m<sup>2</sup>. A partir de este cap&iacute;tulo, Ribbeck y Padilla comienzan a encontrar ventajas o por lo menos puntos favorables de la autoconstrucci&oacute;n: "La gran capacidad para integrar casas peque&ntilde;as y grandes, altas y bajas, pobres y ricas en una cuadra compacta, es una de las cualidades m&aacute;s notorias del urbanismo informal" (p. 108). A lo largo de esta calle principal, se distinguen peque&ntilde;os negocios que las mismas familias abren en sus casas, convirtiendo aqu&eacute;lla en una plaza local donde se re&uacute;ne y convive la gente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la p&aacute;gina 113 se muestran una serie de isom&eacute;tricos con combinaciones resultantes de las formas de autoconstrucci&oacute;n, a modo de tablero de ajedrez y cuyo m&aacute;ximo aprovechamiento se debe a los patios que tienen todas las casas, concepto que encuentra sus or&iacute;genes en la Am&eacute;rica precolombina y a&uacute;n en la &eacute;poca colonial. En contraste, esto se ha perdido absolutamente en las clases altas de hoy: las casas de los ricos no s&oacute;lo no hacen patios (pues la cultura actual indica que un patio es chico, sucio, no sirve m&aacute;s que para guardar las cubetas y puede traer reminiscencias de pobreza), sino que buscan cerrar los existentes tech&aacute;ndolos con acr&iacute;licos para ampliar los espacios alrededor de &eacute;stos, aun si sacrifican luz y ventilaci&oacute;n naturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra de las ventajas que encuentran los autores en la autoconstrucci&oacute;n es la ayuda que mutuamente se prestan los colonos. Todos cooperan con sus conocimientos o aptitudes y van construy&eacute;ndose sus casas poco a poco, entre alba&ntilde;iles, electricistas, carpinteros, plomeros etc&eacute;tera. Todos colaboran. Esta actividad recuerda la autoconstrucci&oacute;n de la que habla Hassan Fathy en su libro <i>Arquitectura para los pobres<a name="n3b"></a><sup><a href="#n3a">3</a></sup>,</i> donde las comunidades igualmente se prestan sus servicios al no tener dinero para contratar especialistas. Esto trae como consecuencia un rico intercambio de apoyo entre colonos. Es frecuente encontrar en las azoteas de estas casas las varillas salientes de las losas, como quien no ha terminado de construir, con la esperanza de alg&uacute;n d&iacute;a poder hacerlo, o simplemente porque saben que seguir&aacute;n creciendo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El esquema de estas viviendas es b&aacute;sicamente el mismo para todas: son ret&iacute;culas cuadradas de cuartos que se alinean en forma de I, L o C, dependiendo de las necesidades de cada familia y de su crecimiento y que pueden m&aacute;s tarde ser convertidas en formas de U u O seg&uacute;n los requerimientos familiares. A veces los patios se van cerrando tanto con nuevas construcciones, que acaban por convertirse en meros corredores. Esta planeaci&oacute;n no fue hecha a base de c&aacute;lculos ni siguiendo el criterio de ning&uacute;n arquitecto, sino s&oacute;lo basada en la experiencia que, despu&eacute;s de medio siglo, es ya confiable. La autoconstrucci&oacute;n funciona debido precisamente a que se realiza poco a poco cada casa de manera independiente de la colindante, lo que permite modificarla en cualquier momento, y que adem&aacute;s cuenta con ciertos detalles curiosos, como los techos salientes arriba de las puertas que pueden ser usados como logias o decorados con plantas. La mayor&iacute;a de estas casas cuentan con uno o dos niveles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, precisamente por hacerse en partes esta construcci&oacute;n tiene la gran desventaja de, ser poco segura y no permitir condiciones salubres. Al no contarse con dinero para su t&eacute;rmino, la calidad de los materiales no puede garantizarse, los muros casi nunca tienen acabados y queda el tabique a la vista, lo que facilita el paso del viento y agua que provocan corrosi&oacute;n y humedad. Las casas son, pues, fr&aacute;giles y de f&aacute;cil deterioro, pr&aacute;cticamente casas nunca acabadas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores contin&uacute;an describiendo las estructuras de las viviendas, sus posibilidades de crecimiento, sus interiores y los gustos de sus habitantes. Algo que llama su atenci&oacute;n es c&oacute;mo los cuartos de las plantas bajas que dan a las fachadas de estas casas son convertidos en negocios. Estos comercios mantienen a las familias, creando una especie de comunidad entre ellas. Entre los negocios m&aacute;s comunes se encuentran salones de belleza, barber&iacute;as, tiendas de revelado, fondas, tiendas de m&uacute;sica y videos, reparadoras de calzado, farmacias, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No pod&iacute;a faltar en el an&aacute;lisis de estas comunidades, algo de nuestro pa&iacute;s que llama mucho la atenci&oacute;n de los extranjeros: la actitud de la gente, sus opiniones, su manera tan optimista de vivir a pesar de sus circunstancias (casi inexplicable para alguien en cuyo pa&iacute;s no existen este tipo de viviendas), y por supuesto el folklor, los colores, las formas de las casas, el <i>kitsch.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como dato curioso se presenta una similitud accidental entre las construcciones populares y el estilo de la Bauhaus. Accidental porque la gente de estas viviendas no tiene conocimiento de la arquitectura modernista de principios y mediados del siglo pasado; sin embargo, no es dif&iacute;cil entender esta situaci&oacute;n atendiendo al origen de tales formas. El modernismo como estilo surge para las clases trabajadoras. La casa expandible de Gropius y la casa "domin&oacute;" de Le Corbusier son ejemplos de arquitectura habitacional con posibilidades de crecimiento, tal como se observa en la autoconstrucci&oacute;n, aunque los principios reguladores tengan un origen distinto. Resulta verdaderamente impresionante el parecido de algunas de estas fachadas con las funcionalistas europeas: los esquemas, las ventanas, la sencillez, etc&eacute;tera. Es como la continuaci&oacute;n en Am&eacute;rica de una arquitectura que no siempre funcion&oacute; en Europa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de algunos cap&iacute;tulos m&aacute;s donde se tocan temas como infraestructura, renta, mercados sobre ruedas, futuro econ&oacute;mico de las comunidades y otros, la tercera parte del libro (y la &uacute;ltima) ocupa el tema de la investigaci&oacute;n y los casos de estudio a los que se dedic&oacute; el equipo durante sus tres a&ntilde;os de trabajo. Se seleccionaron cinco vecindades representativas, de las cuales exist&iacute;a ya cierta informaci&oacute;n: Jalalpa, Lomas de San Agust&iacute;n, Ciudad Nezahualc&oacute;yotl, Pro Hogar y Vallejo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores describen brevemente cada zona de estudio, mostrando ubicaci&oacute;n y caracter&iacute;sticas del barrio en los a&ntilde;os setenta y en la actualidad, y luego las comparan entre s&iacute;. En cada apartado presentan una serie de gr&aacute;ficas, fotograf&iacute;as a&eacute;reas y lotificaci&oacute;n que expone la diferencia entre las densidades actuales y las de a&ntilde;os anteriores. Lo m&aacute;s interesante son los esquemas que resultan de las plantas arquitect&oacute;nicas de las casas, esquemas que dibujan en isom&eacute;tricos y que pretenden demostrar la versatilidad y variedad de juegos que se pueden obtener de estas plantas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de este equipo consisti&oacute; b&aacute;sicamente en obtener datos cuantificables que les facilitaran el estudio de las zonas, como la densidad de cada una de ellas, su modo de crecimiento y expansi&oacute;n, en qu&eacute; tiempo ocurre, su tipolog&iacute;a, etc&eacute;tera. Trabajo sin duda laborioso y entretenido, cuyos resultados manifestaron en esquemas e isom&eacute;tricos, levantamientos de plantas que se aprecian, por ejemplo, en las p&aacute;ginas 308 y 309 y que en ocasiones resultaron interesantes formas, algunas veces de tipo <i>collage</i> o como tablero de ajedrez, entre otras. Pero no s&oacute;lo eso: en el pen&uacute;ltimo cap&iacute;tulo, "H&auml;user" (Casas), los autores describen el interior de las casas, de las familias en las que se adentraron y con quienes mantuvieron amplias conversaciones; conocieron su entorno, trabajo, ocupaci&oacute;n, familia, actividades, decoraci&oacute;n, acabados, gustos, historia, ingresos, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de este "censo" realizado en casi cincuenta y cinco viviendas, el libro concluye con el cap&iacute;tulo de breves l&iacute;neas, "Projekte&#45;Lernen vom spontanen Bauen?" (Proyectos. &iquest;Aprendiendo de la autoconstrucci&oacute;n?). Hasta los a&ntilde;os ochenta la autoconstrucci&oacute;n estaba considerada como un error que deb&iacute;a ser prevenido o reemplazado en la medida de lo posible por proyectos planeados profesionalmente. Despu&eacute;s de dos d&eacute;cadas de una aparente o relativa autoconstrucci&oacute;n poco entusiasta y fruct&iacute;fera, surge la pregunta: &iquest;Qu&eacute; se puede aprender de la autoconstrucci&oacute;n, la cual, a pesar de todos sus defectos, se encuentra en posici&oacute;n de proveer a millones de familias pobres de un pedazo de tierra y una casa construida por ellas mismas? (p. 342).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;sta es una situaci&oacute;n que se da en muchos pa&iacute;ses y a la que se ha terminado por aceptar e incluso integrar a las ciudades. Adem&aacute;s, los esquemas resultantes de la autoconstrucci&oacute;n han devenido modelos a seguir, como en el caso de la autoproducci&oacute;n o los usos m&uacute;ltiples y la flexibilidad de las casas expandibles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro, de casi 350 p&aacute;ginas, ocupa s&oacute;lo un par de ellas para hablar del proyecto al que se lleg&oacute; despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de investigaci&oacute;n. La descripci&oacute;n de los barrios resulta, al parecer, m&aacute;s llamativa para alguien que est&aacute; poco acostumbrado a este tipo de viviendas que para quien vive en una ciudad tan mezclada como &eacute;sta, en la que la mayor&iacute;a de las colonias cuenta con un &aacute;rea cercana de autoconstrucci&oacute;n y las fotos del libro le resultan totalmente familiares. Quiz&aacute; este recorrido de ideas sueltas pudo haber presentado m&aacute;s esquemas o la manera en que se puede llegar a integrar este tipo de viviendas al resto de las ciudades. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el ejemplo concreto de la autoconstrucci&oacute;n, cu&aacute;l su legado? Es claro que la gente que construye sus propias casas no necesit&oacute; de un arquitecto, pero eso no es nuevo, pues la profesi&oacute;n del arquitecto surge despu&eacute;s de la construcci&oacute;n. Seg&uacute;n palabras de Ribbeck, la intenci&oacute;n del libro es ver a las colonias populares con una visi&oacute;n fresca, amplia, analizar el alcance de estas colonias a lo largo del tiempo y su riqueza tipol&oacute;gica. Como profesor de universidad, &eacute;l encuentra pr&aacute;ctico realizar ejercicios que ayuden a los alumnos a descubrir el potencial de la autoconstrucci&oacute;n que, por ejemplo, no tienen las casas del Infonavit, pues no est&aacute;n pensadas por la gente que las habita, dejando escapar las muchas posibilidades de usos y combinaciones en las plantas arquitect&oacute;nicas resultantes. Con el tema desarrollado, se despliega una impresionante gama de posibilidades para descubrir, en fen&oacute;menos como la autoconstrucci&oacute;n, un ejercicio de aprendizaje de enorme val&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores promueven, as&iacute;, la ense&ntilde;anza de la autoconstrucci&oacute;n a partir de un an&aacute;lisis intenso y una interpretaci&oacute;n creativa. Con ella y su enorme riqueza tipol&oacute;gica, no s&oacute;lo se pueden obtener respuestas a las cr&iacute;ticas circunstancias en las que vive la gente de escasos recursos, sino que representan un modelo de construcci&oacute;n urbana en general y una invitaci&oacute;n a repensar la ciudad contempor&aacute;nea conforme a par&aacute;metros de auto&#45;organizaci&oacute;n. Los alumnos podr&iacute;an no solamente dibujar y obtener formas virtuales, sino tambi&eacute;n hacer maquetas flexibles que muestren los esquemas tanto exteriores como interiores de las viviendas y los adiestren en el dise&ntilde;o de casas que permitan futuros cambios y ampliaciones, sin que ello implique una reestructuraci&oacute;n costosa y poco pr&aacute;ctica, capitalizando estas informaciones para utilizarlas en provecho de nuevos proyectos o de nuevas formas de proyectar que ayuden a entender la imagen urbana.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a></sup> Marshall Berman, <i>Todo lo s&oacute;lido se desvanece en el aire,</i> trad. de Andrea Morales, 14a ed., M&eacute;xico, Siglo Veintiuno, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764080&pid=S0185-1276200400020002200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a></sup> Los autores no traducen la frase "colonias populares" dando por hecho que el lector de habla inglesa o alemana comprenda a qu&eacute; se refiere. En general todo el libro tiene frases no traducidas como "la m&aacute;s noble y leal ciudad de M&eacute;xico" o "programa de ordenaci&oacute;n de la zona metropolitana del Valle de M&eacute;xico" y otras tantas que personalmente me pregunto si el lector comprender&aacute;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n3a"></a><a href="#n3b">3</a></sup> Hassan Fathy, <i>Arquitectura para los pobres,</i> trad. de Ricardo Reyes, 2a ed., M&eacute;xico, Extempor&aacute;neos, 1982, 266 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764083&pid=S0185-1276200400020002200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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