<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-1276</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[An. Inst. Investig. Estét]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-1276</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-12762000000200003</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nuevas noticias sobre los Ramírez, artistas novohispanos del siglo XVII]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Gomar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rogelio]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Instituto de Investigaciones Estéticas ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<volume>22</volume>
<numero>77</numero>
<fpage>67</fpage>
<lpage>123</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-12762000000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-12762000000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-12762000000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Siguiendo un estudio previo de Efraín Castro, Rogelio Ruiz Gomar ofrece noticias biográficas claras sobre los descendientes del maestro escultor sevillano Diego Ramírez. Las confusiones entre el arquitecto, escultor y entallador Pedro Ramírez y su hijo homónimo de oficio pintor (muertos ambos en 1679, con unos meses de diferencia), se desvanecen de manera contundente. Lo mismo que se aclaran los nexos de parentesco con el ensamblador y entallador Laureano Ramírez y el acuñador José Ramírez. Y aunque tales noticias vienen simplemente a corroborar o completar lo ya apuntado por Castro Morales utilizando diferentes fuentes, también aportan nuevas luces que permitirán llenar las lagunas que quedan todavía sobre las biografías de estos artistas, lo mismo que permitirán afinar las relaciones dadas en el seno mismo de la familia Ramírez y conocer mejor los vínculos que fueron tejiendo con distintos miembros de la sociedad novohispana de su tiempo.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Following a study made by Efraín Castro, Rogelio Ruiz Gomar offers fresh biographical news on the descendants of Sevillian master sculptor Diego Ramírez. The confusion surrounding architect, sculptor and carver Pedro Ramírez and his artist son of the same name (both of whom died just a few months apart in 1679), is finally resolved. Moreover, he also clarifies the kinship ties with assembler and sculptor Laureano Ramírez and minter José Ramírez. Although this news actually validates or completes the data obtained from other sources by Castro Morales, it also helps fill in some of the gaps in these artists' biographies, shedding light upon relations within the Ramírez family and its ties with varying members of the contemporary society of New Spain.]]></p></abstract>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Nuevas noticias sobre los Ram&iacute;rez, artistas novohispanos del siglo XVII</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rogelio Ruiz Gomar</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, UNAM</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo un estudio previo de Efra&iacute;n Castro, Rogelio Ruiz Gomar ofrece noticias biogr&aacute;ficas claras sobre los descendientes del maestro escultor sevillano Diego Ram&iacute;rez. Las confusiones entre el arquitecto, escultor y entallador Pedro Ram&iacute;rez y su hijo hom&oacute;nimo de oficio pintor (muertos ambos en 1679, con unos meses de diferencia), se desvanecen de manera contundente. Lo mismo que se aclaran los nexos de parentesco con el ensamblador y entallador Laureano Ram&iacute;rez y el acu&ntilde;ador Jos&eacute; Ram&iacute;rez. Y aunque tales noticias vienen simplemente a corroborar o completar lo ya apuntado por Castro Morales utilizando diferentes fuentes, tambi&eacute;n aportan nuevas luces que permitir&aacute;n llenar las lagunas que quedan todav&iacute;a sobre las biograf&iacute;as de estos artistas, lo mismo que permitir&aacute;n afinar las relaciones dadas en el seno mismo de la familia Ram&iacute;rez y conocer mejor los v&iacute;nculos que fueron tejiendo con distintos miembros de la sociedad novohispana de su tiempo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Following a study made by Efra&iacute;n Castro, Rogelio Ruiz Gomar offers fresh biographical news on the descendants of Sevillian master sculptor Diego Ram&iacute;rez. The confusion surrounding architect, sculptor and carver Pedro Ram&iacute;rez and his artist son of the same name (both of whom died just a few months apart in 1679), is finally resolved. Moreover, he also clarifies the kinship ties with assembler and sculptor Laureano Ram&iacute;rez and minter Jos&eacute; Ram&iacute;rez. Although this news actually validates or completes the data obtained from other sources by Castro Morales, it also helps fill in some of the gaps in these artists' biographies, shedding light upon relations within the Ram&iacute;rez family and its ties with varying members of the contemporary society of New Spain.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>a Efra&iacute;n Castro Morales</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo que dedic&oacute; Efra&iacute;n Castro Morales a los "Ram&iacute;rez", importantes artistas que se desenvolvieron en la Nueva Espa&ntilde;a a lo largo del siglo XVII, vino a significar un positivo avance o, mejor a&uacute;n, un aut&eacute;ntico parteaguas en el estudio de los miembros de esa familia &#151;tanto a nivel global como particular&#151;, por la cantidad e importancia de las noticias en &eacute;l contenidas.<a name="n1b" id="n1b"></a><a href="#n1a"><sup>1</sup></a> Dicho trabajo no s&oacute;lo fue la ocasi&oacute;n que le permiti&oacute; sacar a la luz novedosa informaci&oacute;n, fruto de sus acuciosas y largas sesiones en distintos archivos, sino tambi&eacute;n la oportunidad de reunir y poner orden en las dispersas noticias que se ten&iacute;an de la vida y actuaci&oacute;n de todos y cada uno de los miembros de dicha familia. Y si bien uno de los logros m&aacute;s significativos de ese estudio fue el de lograr establecer el confuso o ignorado v&iacute;nculo familiar que exist&iacute;a entre ellos &#151;como, por ejemplo, el que el pintor Pedro Ram&iacute;rez y el conocido ensamblador Laureano Ram&iacute;rez de Contreras resultaran ser hermanos&#151;, la m&aacute;s valiosa aportaci&oacute;n del trabajo fue, a mi juicio, la de que por fin se puso en claro que bajo el nombre de Pedro Ram&iacute;rez se escond&iacute;an, en realidad, dos art&iacute;fices diferentes, de campos profesionales distintos, padre e hijo, respectivamente. El que padre e hijo compartieran el mismo nombre y el que ambos, curiosamente, murieran con una diferencia de meses en el mismo a&ntilde;o de 1679 fueron sin duda factores que contribuyeron a acentuar la confusi&oacute;n en que hasta ese momento todos est&aacute;bamos sumidos.<a name="n2b" id="n2b"></a><a href="#n2a"><sup>2</sup></a> Precisados ya los perfiles biogr&aacute;ficos de cada uno, habr&aacute; que empezar a llamarles <i>el viejo</i> y <i>el joven</i> para diferenciarlos entre s&iacute;, o incorporarle al segundo el apellido materno de Contreras que a diferencia de su hermano Laureano &eacute;l nunca us&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gracias a dicho trabajo sabemos, pues, que la presencia en la Nueva Espa&ntilde;a de esta familia comienza con el maestro ensamblador de origen sevillano Diego Ram&iacute;rez, a quien sucede su hijo, el maestro escultor, entallador y arquitecto, tambi&eacute;n nacido en Sevilla, Pedro Ram&iacute;rez <i>el viejo</i>, padre a su vez de varios hijos, entre los que est&aacute;n Pedro Ram&iacute;rez <i>el joven</i>, o <i>el mozo</i>, maestro en el arte de la pintura, y de Laureano Ram&iacute;rez de Contreras, el &uacute;ltimo maestro ensamblador y entallador de la dinast&iacute;a, am&eacute;n de Jos&eacute; Ram&iacute;rez, acu&ntilde;ador en la Casa de Moneda y de dos cl&eacute;rigos, todos ellos ya nacidos en la ciudad de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con ser tan abundante en informaci&oacute;n el esclarecedor trabajo del doctor Castro, quiero agregar algunas noticias que he reunido en torno a los miembros de esta importante familia, las cuales se desprenden de una revisi&oacute;n a&uacute;n incompleta que pude llevar a cabo en el rico Archivo del Sagrario de la Catedral de M&eacute;xico.<a name="n3b" id="n3b"></a><a href="#n3a"><sup>3</sup></a> En unos casos, tales noticias vienen simplemente a corroborar o a completar lo ya apuntado por Castro Morales, utilizando diferentes fuentes; pero en otros vienen a aportar nueva luz que permitir&aacute; llenar algunas de las lagunas que a&uacute;n nos quedan sobre sus personas, afinar los lazos de las relaciones dadas en el seno mismo de la familia y conocer mejor los v&iacute;nculos que los integrantes de la misma fueron tejiendo con distintos miembros de la sociedad colonial de su tiempo. Tal es el prop&oacute;sito de este trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Diego Ram&iacute;rez</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primero de la familia en arribar a la Nueva Espa&ntilde;a y avecindarse en ella fue Diego Ram&iacute;rez, quien a principios del siglo XVII lleg&oacute; procedente de Sevilla, en compa&ntilde;&iacute;a de su esposa, In&eacute;s de la Cruz, y de sus tres hijos: &Uacute;rsula de la Cruz, Melchora de los Reyes y Pedro Ram&iacute;rez. Y si bien no se ha podido determinar la fecha en que se estableci&oacute; en la ciudad de M&eacute;xico, se puede suponer que ello ocurri&oacute; hacia la segunda d&eacute;cada de esa centuria. Con buen juicio, Efra&iacute;n Castro propone que identifiquemos a este personaje con el maestro ensamblador y entallador de ese nombre, que aparece realizando diversos e importantes trabajos en el medio novohispano del primer tercio del siglo XVII.<a name="n4b" id="n4b"></a><a href="#n4a"><sup>4</sup></a> Pero de lo que s&iacute; estamos seguros es de que ya en la ciudad de M&eacute;xico, y tras enviudar, contrajo segundas nupcias en mayo de 1626 con Isabel de &Aacute;brego, natural de esta ciudad de M&eacute;xico.<a name="n5b" id="n5b"></a><a href="#n5a"><sup>5</sup></a> Como fruto de este segundo matrimonio, de acuerdo con los registros parroquiales de la catedral, nacieron cuatro hijas m&aacute;s: Josefa (Josepha) (1629), Catalina (1630), Damiana (1633) y Francisca (1636),<a name="n6b" id="n6b"></a><a href="#n6a"><sup>6</sup></a> las cuales habr&iacute;an de nacer pr&aacute;cticamente por los mismos a&ntilde;os que sus nietos, procreados tambi&eacute;n en M&eacute;xico por los hijos del primer matrimonio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De los dichos hijos del primer matrimonio, nacidos en Sevilla, puedo agregar que &Uacute;rsula de la Cruz cas&oacute; en mayo de 1632, en M&eacute;xico, con Andr&eacute;s de Alonso, natural de Castilla.<a name="n7b" id="n7b"></a><a href="#n7a"><sup>7</sup></a> Que un a&ntilde;o m&aacute;s tarde Melchora de los Reyes hizo lo propio con Ger&oacute;nimo de Avil&eacute;s (mayo de 1633),<a name="n8b" id="n8b"></a><a href="#n8a"><sup>8</sup></a> matrimonio del que nacieron tres hijos: Mariana (1636), Antonio (1644) y Jos&eacute; (1650). La primera y el &uacute;ltimo fueron llevados a la pila bautismal por su t&iacute;o Pedro Ram&iacute;rez (10 de agosto de 1636 y 26 de noviembre de 1650),<a name="n9b" id="n9b"></a><a href="#n9a"><sup>9</sup></a> en tanto que el segundo fue apadrinado por el matrimonio formado por el conocido y excelente pintor Jos&eacute; Ju&aacute;rez e Isabel de Contreras (25 de abril de 1644).<a name="n10b" id="n10b"></a><a href="#n10a"><sup>10</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta dif&iacute;cil establecer la fecha de muerte de Diego Ram&iacute;rez, pero podemos suponer que debi&oacute; de ocurrir hacia finales de la cuarta d&eacute;cada del siglo XVII, pues en 1636 naci&oacute; su &uacute;ltima hija Francisca y en septiembre de 1638 parece fungir como padrino de su nieto Pedro Ram&iacute;rez, el mozo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Pedro Ram&iacute;rez, el viejo</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, sab&iacute;amos, gracias a Efra&iacute;n Castro, que hab&iacute;a "nacido en la ciudad de Sevilla" y que, en 1634, ya vecino de la de M&eacute;xico, se hab&iacute;a casado con Isabel de Contreras.<a name="n11b" id="n11b"></a><a href="#n11a"><sup>11</sup></a> Ahora puedo precisar que ese matrimonio se verific&oacute; a finales de octubre de 1634,<a name="n12b" id="n12b"></a><a href="#n12a"><sup>12</sup></a> y que su esposa, originaria de esta ciudad de M&eacute;xico, hab&iacute;a nacido a principios de 1614, dentro del matrimonio formado por Pedro de Palencia e Isabel de Contreras.<a name="n13b" id="n13b"></a><a href="#n13a"><sup>13</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ocho fueron los hijos de Pedro Ram&iacute;rez, el viejo &#151;al menos los que llev&oacute; a bautizar a la parroquia de la catedral&#151;: Juan (1636), Josepha (Josefa) (1637), <i>Pedro</i> (1638), <i>Laureano</i> (1640), los gemelos Agust&iacute;n y Agustina (1642), Mathias (1646) y Joseph (1650).<a name="n14b" id="n14b"></a><a href="#n14a"><sup>14</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otras noticias referentes a Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, en el archivo parroquial de la catedral son las de que fungi&oacute; como testigo en la boda de su hermana &Uacute;rsula, en 1632;<a name="n15b" id="n15b"></a><a href="#n15a"><sup>15</sup></a> que fue padrino de bautizo de Francisca, su media hermana, &uacute;ltima hija del segundo matrimonio de su padre, en abril de 1636,<a name="n16b" id="n16b"></a><a href="#n16a"><sup>16</sup></a> as&iacute; como de Mariana (agosto de 1636) y de Jos&eacute; (noviembre de 1650), dos de los hijos de su hermana Melchora.<a name="n17b" id="n17b"></a><a href="#n17a"><sup>17</sup></a> Que en el a&ntilde;o de 1646 apadrin&oacute;, tambi&eacute;n, a Josefa, una hija del matrimonio formado por Francisco Becerra y Mar&iacute;a de Alba (18 de abril), y a Diego, hijo de Agust&iacute;n G&oacute;mez de Prado y Teresa de Contreras (23 de octubre).<a name="n18b" id="n18b"></a><a href="#n18a"><sup>18</sup></a> Que fue padrino de bautizo, igualmente, de una ni&ntilde;a expuesta,<a name="n19b" id="n19b"></a><a href="#n19a"><sup>19</sup></a> as&iacute; como de una hija del pintor Sebasti&aacute;n L&oacute;pez D&aacute;valos y su esposa, Mar&iacute;a de Medina Calder&oacute;n, el 8 de marzo de 1655,<a name="n20b" id="n20b"></a><a href="#n20a"><sup>20</sup></a> y en 1668 lo ser&iacute;a de su nieta Mar&iacute;a Teresa, ni&ntilde;a procreada por su hijo Laureano.<a name="n21b" id="n21b"></a><a href="#n21a"><sup>21</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo vago de la referencia no es posible afirmar si el Pedro Ram&iacute;rez que aparece en febrero de 1650 como testigo en el enlace de Crist&oacute;bal de Porras con Nicolasa de Aguilar es el artista que nos ocupa o alg&uacute;n hom&oacute;nimo.<a name="n22b" id="n22b"></a><a href="#n22a"><sup>22</sup></a> Del mismo modo, contamos con otras noticias en las que, por lo avanzado de las fechas, es imposible determinar si el Pedro Ram&iacute;rez consignado es el padre o el hijo, o si tambi&eacute;n aqu&iacute; es simplemente alguien del mismo nombre, ajeno a la familia. Ello ocurre con el Pedro Ram&iacute;rez que el 30 de junio de 1660 funge como padrino de bautizo de Bernab&eacute;, hijo de Pedro S&aacute;nchez Quijada y Catarina de Rivera,<a name="n23b" id="n23b"></a><a href="#n23a"><sup>23</sup></a> as&iacute; como de otros tres "hijos de la Iglesia", como se les llamaba en la &eacute;poca a los ni&ntilde;os abandonados o exp&oacute;sitos, uno en 1667 y dos en 1677.<a name="n24b" id="n24b"></a><a href="#n24a"><sup>24</sup></a> Lo mismo ocurre con el Pedro Ram&iacute;rez que encontramos como testigo en dos matrimonios; en el primero figura en compa&ntilde;&iacute;a de Laureano Ram&iacute;rez como testigo en la boda de Mathias de Uribe con do&ntilde;a Luisa de Vargas (1&ordm; de enero de 1669); y en el segundo, junto con un Sim&oacute;n Ram&iacute;rez, en la boda de Nicol&aacute;s de Ortega con Mar&iacute;a de Contreras (18 de abril de 1672).<a name="n25b" id="n25b"></a><a href="#n25a"><sup>25</sup></a> Aceptando por ahora que no se trate de un hom&oacute;nimo &#151;por m&aacute;s que, insisto, es dif&iacute;cil establecer si se trata del padre o el hijo&#151;, tampoco se puede decir nada en relaci&oacute;n a si en esos casos exist&iacute;a alg&uacute;n tipo de parentesco, o simplemente lazos de amistad o laborales entre ellos y alguno de los contrayentes.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque ya Efra&iacute;n Castro proporcion&oacute; la fecha de su muerte, ocurrida el 29 de marzo de 1679, quiero transcribir la partida de defunci&oacute;n correspondiente, por cuanto complementa datos por &eacute;l consignados:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 29 de marzo de &#91;16&#93;79 a&ntilde;os, muri&oacute; Pedro Ram&iacute;rez, maestro de ensamblador. Test&oacute; ante Francisco de Qui&ntilde;ones, escribano real, en 27 de agosto de 77; dej&oacute; por sus albaceas a sus hijos y al capit&aacute;n Gabriel de la Cruz, escribano real. No dej&oacute; misas. Enterr&oacute;se en El Carmen.<a name="n26b" id="n26b"></a><a href="#n26a"><sup>26</sup></a></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por la repetici&oacute;n del apellido, acaso el tal capit&aacute;n y escribano real, Gabriel de la Cruz, designado como albacea, resulte pariente de su madre. Sobre el sitio en que fue enterrado conviene recordar las noticias recogidas por Efra&iacute;n Castro acerca de que Pedro Ram&iacute;rez, padre, hab&iacute;a sido s&iacute;ndico del Colegio de Carmelitas descalzos de Santa Ana, en la villa de Coyoac&aacute;n (que hoy conocemos como El Carmen de San &Aacute;ngel), y la de que, de acuerdo con una cl&aacute;usula de su testamento, hab&iacute;a expresado su voluntad de ser enterrado en la iglesia del Convento de El Carmen &#151;en el centro de la ciudad de M&eacute;xico&#151; "en el altar de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe, donde ten&iacute;a su entierro", sitio en el que m&aacute;s tarde habr&iacute;an tambi&eacute;n de ser sepultados sus hijos Pedro, Laureano, Agust&iacute;n y Juan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Noticia extrafamiliar, pero que conviene retener por cuanto nos deja saber la fama que le rodeaba en su tiempo, es la de que a principios de 1675 muri&oacute; do&ntilde;a Leonor de Amibilia, casada con Jos&eacute; de Estupi&ntilde;&aacute;n, en cuya partida de defunci&oacute;n se asent&oacute; que viv&iacute;a "en la esquina de Santa Catarina de Sena, en casas de Pedro Ram&iacute;rez, de oficio de escultor".<a name="n27b" id="n27b"></a><a href="#n27a"><sup>27</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Noticias de los hijos de Pedro Ram&iacute;rez, el viejo</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vayamos ahora a las noticias reunidas en el Archivo del Sagrario Metropolitano, en torno a sus hijos, con excepci&oacute;n de Pedro y Laureano, de quienes habremos de ocuparnos adelante con amplitud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por Efra&iacute;n Castro sab&iacute;amos que Juan y Agust&iacute;n hab&iacute;an seguido la carrera eclesi&aacute;stica y "disfrutaban de las capellan&iacute;as que fundara el padre, con grav&aacute;menes sobre las fincas de su propiedad".<a name="n28b" id="n28b"></a><a href="#n28a"><sup>28</sup></a> Al primero, nacido en 1636, lo encontramos oficiando en dos matrimonios: en el de su t&iacute;a Francisca Ram&iacute;rez &#151;que era de su misma edad&#151; con Jos&eacute; de Castro, el 19 de agosto de 1663, y en el de Mat&iacute;as de Uribe con do&ntilde;a Luisa de Vargas, el 1&ordm; de enero de 1669.<a name="n29b" id="n29b"></a><a href="#n29a"><sup>29</sup></a> Finalmente, lo encontramos a mediados de 1680 como testigo en el matrimonio de su sobrino Miguel con Nicolasa de San Pedro.<a name="n30b" id="n30b"></a><a href="#n30a"><sup>30</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El "licenciado Juan Ram&iacute;rez" muri&oacute; el 3 de diciembre de 1680.<a name="n31b" id="n31b"></a><a href="#n31a"><sup>31</sup></a> En la partida de defunci&oacute;n se asent&oacute; que test&oacute; ante Francisco de Qui&ntilde;ones (15&nbsp;de noviembre de ese a&ntilde;o), y que dej&oacute; por albaceas a sus hermanos Laureano y Jos&eacute; Ram&iacute;rez de Contreras; por su parte, Efra&iacute;n Castro, que conoci&oacute; dicho testamento, precisa que nombr&oacute; por su heredero universal a Laureano.<a name="n32b" id="n32b"></a><a href="#n32a"><sup>32</sup></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Agust&iacute;n Ram&iacute;rez de Contreras ya hemos visto que naci&oacute; &#151;junto con su hermana Agustina&#151; en 1642, pues ambos fueron llevados a bautizar a la parroquia catedralicia en septiembre de ese a&ntilde;o.<a name="n33b" id="n33b"></a><a href="#n33a"><sup>33</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se vuelve a contar con noticias de &eacute;l hasta agosto de 1663, en que es consignado al lado de su hermano Laureano como testigo en la ya mencionada boda de Jos&eacute; de Castro con Francisca Ram&iacute;rez,<a name="n34b" id="n34b"></a><a href="#n34a"><sup>34</sup></a> enlace en el que ofici&oacute; el otro hermano Juan, como acabamos de ver.<a name="n35b" id="n35b"></a><a href="#n35a"><sup>35</sup></a> Poco despu&eacute;s se le registra como padrino de bautismo de su sobrina Nicolasa (en septiembre de 1670), hija de Pedro Ram&iacute;rez, el joven, y Josefa G&oacute;mez.<a name="n36b" id="n36b"></a><a href="#n36a"><sup>36</sup></a> Ignoramos cu&aacute;ndo se verific&oacute; su ordenaci&oacute;n eclesi&aacute;stica, pero para la segunda ceremonia contaba ya con 28 a&ntilde;os, y es designado como "bachiller".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A&ntilde;os m&aacute;s tarde lo encontramos oficiando en el bautizo de Matiana Josefa, hija de su hermano Laureano (5 de marzo de 1679),<a name="n37b" id="n37b"></a><a href="#n37a"><sup>37</sup></a> y en el del ni&ntilde;o Jos&eacute; Raimundo (10 de septiembre de 1682) &#151;hijo del acaso pariente, bachiller Juan de Avil&eacute;s Ram&iacute;rez, m&eacute;dico, y de do&ntilde;a Antonia Sof&iacute;a&#151;, de quien fue padrino el propio Laureano.<a name="n38b" id="n38b"></a><a href="#n38a"><sup>38</sup></a> Asimismo, bendijo la boda (el 18 de mayo de 1687) de su sobrina Nicolasa, la misma de quien hab&iacute;a sido padrino de bautizo en 1670, con Sim&oacute;n Fern&aacute;ndez de Isla.<a name="n39b" id="n39b"></a><a href="#n39a"><sup>39</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efra&iacute;n Castro consigna que entre Agust&iacute;n y Laureano surgieron algunas diferencias con relaci&oacute;n al pago de la parte que les tocaba de la herencia dejada por su padre.<a name="n40b" id="n40b"></a><a href="#n40a"><sup>40</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El bachiller Agust&iacute;n Ram&iacute;rez de Contreras muri&oacute; a los cincuenta a&ntilde;os de edad, en 1692. Del testamento que otorg&oacute; el 4 de septiembre de ese mismo a&ntilde;o, Efra&iacute;n Castro extrajo las siguientes noticias: que perteneci&oacute; a la cofrad&iacute;a de San Miguel, en la iglesia del convento de La Encarnaci&oacute;n, y a la hermandad de San Pedro, sita en la iglesia de La Sant&iacute;sima Trinidad, a la cual mand&oacute; entregar ornamentos e im&aacute;genes para adorno de su enfermer&iacute;a de sacerdotes; que dispuso ser enterrado en el sepulcro familiar en la iglesia de El Carmen, y que dej&oacute; por heredero universal al Colegio de Santa Ana, de carmelitas, en Coyoac&aacute;n, del que, al igual que su padre, hab&iacute;a sido s&iacute;ndico.<a name="n41b" id="n41b"></a><a href="#n41a"><sup>41</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que toca a Jos&eacute;, quien fuera ensayador de la Real Casa de Moneda, s&oacute;lo encontr&eacute; en el Archivo del Sagrario, adem&aacute;s de su partida de bautizo (14 de agosto de 1650), la noticia de que contrajo matrimonio a los 26 a&ntilde;os &#151;en julio de 1676&#151; con do&ntilde;a Mar&iacute;a Machado y Sierra.<a name="n42b" id="n42b"></a><a href="#n42a"><sup>42</sup></a> Por otro lado, aunque para entonces era menor de edad, creo que debe ser &eacute;l quien figura el 14 de agosto de 1672 como padrino de su sobrino Antonio, hijo de Pedro Ram&iacute;rez, el mozo.<a name="n43b" id="n43b"></a><a href="#n43a"><sup>43</sup></a> Del mismo modo, &iquest;ser&aacute; &eacute;ste el Jos&eacute; Ram&iacute;rez que aparece a finales de 1683 como testigo en la boda de Jos&eacute; de Olmedo y Mar&iacute;a Teresa Ram&iacute;rez, hija de Laureano?<a name="n44b" id="n44b"></a><a href="#n44a"><sup>44</sup></a> Ignoramos cu&aacute;ndo muri&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, de los tres hijos restantes, Josefa, Agustina y Mat&iacute;as (Mathias), cuyos bautizos hemos visto que se verificaron en los a&ntilde;os de 1637, 1642 y 1646, no aflor&oacute; en el archivo consultado ninguna otra informaci&oacute;n, por lo que cabe suponer que murieron a temprana edad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Pedro Ram&iacute;rez de Contreras, el joven</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera detenerme ahora en los datos sobre la vida del segundo Pedro Ram&iacute;rez, el pintor, puesto que, como indic&oacute; don Manuel Toussaint &#151;se&ntilde;alamiento que era v&aacute;lido hasta hace poco&#151;, "su biograf&iacute;a" era "puramente art&iacute;stica".<a name="n45b" id="n45b"></a><a href="#n45a"><sup>45</sup></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un dato que de entrada se antoja necesario destacar es el de que naci&oacute; en M&eacute;xico, como lo prueba fehacientemente su partida de bautismo, que localic&eacute; en la parroquia catedralicia y que permite constatar lo que Efra&iacute;n Castro apenas sugiri&oacute;: "Probablemente naci&oacute; en la ciudad de M&eacute;xico..." Por el inter&eacute;s que encierra transcribo dicha partida:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 23 de septiembre de &#91;1&#93;638 a&ntilde;os, con licencia del cura &#91;semanero&#93;, bautic&eacute; a Pedro, hijo de Pedro Ram&iacute;rez e Isabel de Contreras; fueron sus padrinos Diego Ram&iacute;rez e Isabel de Contreras. Licenciado Hernando del &Aacute;guila &#91;r&uacute;brica&#93;. El Licenciado Diego Rangel &#91;r&uacute;brica&#93;.<a name="n46b" id="n46b"></a><a href="#n46a"><sup>46</sup></a></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que el hallazgo de esta noticia resulta de gran trascendencia, pues viene no s&oacute;lo a precisar el a&ntilde;o en que naci&oacute; (1638) &#151;dato que, como veremos m&aacute;s adelante, resulta tambi&eacute;n de gran importancia&#151;,<a name="n47b" id="n47b"></a><a href="#n47a"><sup>47</sup></a> sino, mejor a&uacute;n, porque viene a echar por tierra la acariciada sospecha, manejada por pr&aacute;cticamente todos los autores, de que este destacado pintor hubiese nacido en Espa&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y no obstante que, como hemos visto, el doctor Castro ya aventuraba prudentemente la posibilidad de que hubiese nacido en M&eacute;xico, y que con ello parec&iacute;a desprenderse de la creencia de que fuese originario de Espa&ntilde;a, idea que hasta entonces prevalec&iacute;a,<a name="n48b" id="n48b"></a><a href="#n48a"><sup>48</sup></a> es curioso que, al final, no concediera mayor importancia al punto relativo al lugar de su nacimiento. Ahora podemos afirmar abiertamente que no es un artista espa&ntilde;ol, que naci&oacute; en M&eacute;xico, en 1638, y que, por ende, fue contempor&aacute;neo de Baltasar de Echave Rioja, ese otro connotado pintor novohispano, con quien se le suele citar, nacido s&oacute;lo seis a&ntilde;os atr&aacute;s, en 1632.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal y como hemos visto, fue el tercero de los ocho hijos del matrimonio formado por el ensamblador y escultor Pedro Ram&iacute;rez, <i>el viejo</i>, y do&ntilde;a Isabel de Contreras.<a name="n49b" id="n49b"></a><a href="#n49a"><sup>49</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desconocemos c&oacute;mo y d&oacute;nde transcurri&oacute; su infancia y adolescencia. Y aunque sabemos que nuestro pintor contrajo matrimonio con Josefa G&oacute;mez de Prado o de Rivera, falta precisar en qu&eacute; fecha y lugar, pues al menos en el archivo de la parroquia de la Catedral de M&eacute;xico no hay ninguna informaci&oacute;n sobre el particular;<a name="n50b" id="n50b"></a><a href="#n50a"><sup>50</sup></a> por lo mismo, quisiera adelantar que muy posiblemente dicho enlace se efectu&oacute; en la ciudad de Puebla, puesto que como veremos m&aacute;s adelante, sus primeros hijos nacieron en esa ciudad. Quisiera se&ntilde;alar, asimismo, que el que no se haya podido localizar a&uacute;n la partida de amonestaci&oacute;n correspondiente nos impide saber tambi&eacute;n qui&eacute;nes eran los padres de la esposa. Sin embargo, en virtud de la repetici&oacute;n de los apellidos, bien pudiera &eacute;sta resultar hija o hermana del Agust&iacute;n G&oacute;mez de Prado &#151;casado con Teresa de Contreras&#151;, cuyo hijo Diego, tal y como ya se&ntilde;alamos, fue llevado a bautizar por Pedro Ram&iacute;rez padre, el 23 de octubre de 1646.<a name="n51b" id="n51b"></a><a href="#n51a"><sup>51</sup></a> Sea como fuere, nuestro pintor procre&oacute; con ella por lo menos ocho hijos: Isabel, Micaela, Miguel, Pedro, Gertrudis (1666), Joseph (1668), Nicolasa (1670) y Antonio (1672).<a name="n52b" id="n52b"></a><a href="#n52a"><sup>52</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ignoramos las fechas de nacimiento de los cuatro primeros, pues nacieron en la ciudad de Puebla, pero s&iacute; conocemos las de los otros cuatro, ya que fueron bautizados en la parroquia de la Catedral Metropolitana. En 1666 naci&oacute; Gertrudis, de quien fue padrino un bachiller llamado Juan M&eacute;ndez de Alegr&iacute;a.<a name="n53b" id="n53b"></a><a href="#n53a"><sup>53</sup></a> Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en diciembre de 1668, nacer&iacute;a Joseph, cuya ceremonia de bautizo fue presidida por el doctor Manuel de Escalante y Mendoza, importante personaje del cabildo de la Catedral de M&eacute;xico de ese entonces.<a name="n54b" id="n54b"></a><a href="#n54a"><sup>54</sup></a> A finales de septiembre de 1670 fue bautizada Nicolasa, de quien fue padrino su t&iacute;o el bachiller Agust&iacute;n Ram&iacute;rez.<a name="n55b" id="n55b"></a><a href="#n55a"><sup>55</sup></a> Por &uacute;ltimo, en agosto de 1672 fue bautizado Antonio, de quien acaso fue padrino el otro t&iacute;o Jos&eacute; Ram&iacute;rez, quien para ese a&ntilde;o de 1672 sumaba 22 de edad y no era a&uacute;n ensayador en la Casa de Moneda, o al menos no se especifica nada de ello.<a name="n56b" id="n56b"></a><a href="#n56a"><sup>56</sup></a> Sea como fuere, este ni&ntilde;o muri&oacute; a escasos dos a&ntilde;os de edad, el 30 de agosto de 1674. De la partida de defunci&oacute;n extraemos la noticia del domicilio de nuestro pintor, pues se dice que el ni&ntilde;o "viv&iacute;a junto a la Pila Seca de Santo Domingo"; fue enterrado en el cementerio de la catedral.<a name="n57b" id="n57b"></a><a href="#n57a"><sup>57</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dato hasta ahora ignorado y que conviene subrayar es el de que el pintor y su esposa residieron por un tiempo en la ciudad de Puebla. Sobre este punto, ya se&ntilde;al&eacute; cu&aacute;n significativo resulta que no se encuentren en la parroquia del Sagrario de la Catedral de M&eacute;xico ni el registro de las amonestaciones que se debieron pregonar para la verificaci&oacute;n de su matrimonio ni la partida del matrimonio en s&iacute;, pero m&aacute;s a&uacute;n que tampoco se localicen las partidas de bautizo de sus primeros cuatro hijos: Isabel, Micaela, Miguel y Pedro, que, insisto, habr&aacute; que buscar en los archivos parroquiales de Puebla, ciudad en la que, como veremos a continuaci&oacute;n, nacieron. En efecto, llegado el momento, y ya avecindados aqu&eacute;llos en M&eacute;xico, se habr&iacute;a de asentar tanto en las respectivas partidas de amonestaci&oacute;n de Isabel, Micaela y Miguel, como en el testamento de Pedro &#151;quien se hizo sacerdote&#151;, que eran originarios de la dicha ciudad de Puebla, si bien vecinos de esta de M&eacute;xico desde peque&ntilde;os. Isabel, que parece haber sido la hija mayor, se cas&oacute; en noviembre de 1676 con Agust&iacute;n Navarro<a name="n58b" id="n58b"></a><a href="#n58a"><sup>58</sup></a> y muri&oacute; el 17 de diciembre de 1690.<a name="n59b" id="n59b"></a><a href="#n59a"><sup>59</sup></a> Por su parte Micaela Ram&iacute;rez &#151;cuyo programado matrimonio con Juan Becerra, en julio de 1679, no se verific&oacute;, debido quiz&aacute; al muy cercano y triste deceso de los dos Pedros Ram&iacute;rez&#151;, termin&oacute; cas&aacute;ndose en noviembre de ese mismo a&ntilde;o con Miguel Ram&iacute;rez de Espinosa.<a name="n60b" id="n60b"></a><a href="#n60a"><sup>60</sup></a> Y por lo que toca a Miguel Ram&iacute;rez de Contreras sabemos que se cas&oacute; el 9 de junio de 1680 con Nicolasa de San Pedro o de Qui&ntilde;ones, y que fue testigo del enlace su t&iacute;o, el bachiller Juan Ram&iacute;rez.<a name="n61b" id="n61b"></a><a href="#n61a"><sup>61</sup></a> Pese a que hasta donde sabemos fue el primero de los varones, este hijo no parece haber continuado el oficio del padre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, hijo tambi&eacute;n nacido en la ciudad de Puebla, pues as&iacute; lo declar&oacute; en su testamento, fue Pedro, el tercero con este nombre en la familia. &Eacute;ste, al igual que dos de sus t&iacute;os, sigui&oacute; la carrera eclesi&aacute;stica, por lo que en las pocas e incidentales noticias que de &eacute;l recog&iacute; en el archivo del Sagrario, aparece como el "bachiller Pedro Ram&iacute;rez de Contreras" (acorde con las normas actuales deber&iacute;a ser, en todo caso, G&oacute;mez). El 4 de noviembre de 1674 figura como testigo en la boda de Blas de Vega con In&eacute;s de Abarca,<a name="n62b" id="n62b"></a><a href="#n62a"><sup>62</sup></a> y en noviembre de 1683, en compa&ntilde;&iacute;a de Jos&eacute; Ram&iacute;rez &#151;seguramente su t&iacute;o, pues su hermano del mismo nombre apenas ten&iacute;a once a&ntilde;os&#151;, como testigo del matrimonio de Mar&iacute;a Teresa, la hija de Laureano, con Jos&eacute; de Olmedo.<a name="n63b"></a><a href="#n63a"><sup>63</sup></a> En junio de 1702 oficia en el bautismo de Manuela Teresa, hija de su hermana Nicolasa, y en febrero y julio de 1703, en el bautizo de dos ni&ntilde;os de nombre Pedro, el segundo de los cuales fue "expuesto en casa de do&ntilde;a Isabel de Contreras, en la calle de Balbanera".<a name="n64b"></a><a href="#n64a"><sup>64</sup></a> En los a&ntilde;os subsecuentes lo volvemos a encontrar bautizando a otros tres ni&ntilde;os: a Francisco, en octubre de 1704; a Francisco Xavier, en noviembre de 1710, y a Mar&iacute;a Xaviera, en junio de 1711; y, finalmente, en mayo de 1711, fungiendo como padrino de bautizo de otro ni&ntilde;o, Francisco Xavier Pedro.<a name="n65b"></a><a href="#n65a"><sup>65</sup></a> Se ignora la fecha de su muerte, pero hizo testamento el 2 de abril de 1725, ante el notario Felipe Mu&ntilde;oz de Castro.<a name="n66b"></a><a href="#n66a"><sup>66</sup></a> El que se hiciera cl&eacute;rigo explica, en buena medida, que tampoco este hijo siguiera los pasos del padre y que, por consecuencia, nuestro pintor se quedara sin sucesor art&iacute;stico directo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Regresemos con las noticias reunidas en torno a los hijos nacidos en la ciudad de M&eacute;xico. Gertrudis Ram&iacute;rez de Contreras se cas&oacute; en abril de 1684 con Bentura de Murillo y Peralta,<a name="n67b"></a><a href="#n67a"><sup>67</sup></a> y tuvo tres hijos: Francisco Javier (1690), Juan Domingo (1692) y Mar&iacute;a Magdalena (1694).<a name="n68b"></a><a href="#n68a"><sup>68</sup></a> Es probable que alguna complicaci&oacute;n derivada del &uacute;ltimo parto (en el mes de septiembre) provocara su muerte, que ocurri&oacute; el 15 de octubre de ese a&ntilde;o de 1694; por la partida de defunci&oacute;n sabemos que viv&iacute;a frente a la casa Profesa.<a name="n69b"></a><a href="#n69a"><sup>69</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nicolasa contrajo matrimonio en mayo de 1687 con Sim&oacute;n Fern&aacute;ndez de Isla &#151;"natural de la ciudad de Cholula" y vecino de la de M&eacute;xico desde hac&iacute;a 12 a&ntilde;os&#151;, boda en la que ofici&oacute; su t&iacute;o el bachiller Agust&iacute;n Ram&iacute;rez de Contreras, el mismo que la hab&iacute;a apadrinado en su bautizo.<a name="n70b"></a><a href="#n70a"><sup>70</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De sus otros dos hijos, Jos&eacute; (Joseph) y Antonio, casi nada puedo agregar a las fechas ya consignadas de sus bautizos en 1668 y 1672, respectivamente. Respecto del primero, sabemos que a&uacute;n viv&iacute;a para cuando el padre hizo testamento &#151;tendr&iacute;a escasos cinco a&ntilde;os&#151;, pero dif&iacute;cilmente podr&iacute;amos aceptar que se trata del Jos&eacute; Ram&iacute;rez que el 6 de noviembre de 1683 funge como testigo en el matrimonio de Jos&eacute; de Olmedo y Mar&iacute;a Teresa, la hija de Laureano, pues s&oacute;lo ten&iacute;a once a&ntilde;os de edad. Por lo que toca al segundo, muri&oacute; cuando ten&iacute;a s&oacute;lo dos a&ntilde;os de edad.<a name="n71b"></a><a href="#n71a"><sup>71</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Regresando con el pintor Pedro Ram&iacute;rez de Contreras, el mozo, un punto importante que falta precisar es el relativo al n&uacute;mero de a&ntilde;os que vivi&oacute; en Puebla, y entre qu&eacute; fechas hay que situar su permanencia en dicha ciudad. Futuras investigaciones vendr&aacute;n a aclarar esos puntos. Por ahora nos conformamos con proponer que su regreso definitivo a la ciudad de M&eacute;xico debi&oacute; de ocurrir hacia los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los cincuenta, puesto que, como ya vimos, al tiempo de casarse sus hijos declarar&iacute;an que eran naturales de Puebla, pero vecinos de la ciudad de M&eacute;xico desde peque&ntilde;os. Necesariamente su regreso se verific&oacute; antes del mes de marzo de 1666, en que, tal y como se ha dicho, lo encontramos acudiendo a la parroquia de la Catedral Metropolitana para bautizar a su hija Gertrudis. A partir de entonces su presencia en la ciudad capital est&aacute; documentada por los subsecuentes hijos que llev&oacute; a bautizar y por otras noticias extra&iacute;das de los registros de la parroquia catedralicia. As&iacute;, por ejemplo, sabemos que fue padrino de bautismo de varios ni&ntilde;os: en enero y octubre de 1672 de Diego y Francisco (hijos, el primero, de Diego Caro del Castillo y Nicolasa de Contreras,<a name="n72b"></a><a href="#n72a"><sup>72</sup></a> y de Jacinto de Montes de Oca y Manuela Gonz&aacute;lez, el segundo).<a name="n73b"></a><a href="#n73a"><sup>73</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aunque era algo que cab&iacute;a esperar, quisiera destacar que entre los ni&ntilde;os que llev&oacute; a la pila bautismal tambi&eacute;n se encuentran hijos de connotados pintores. Es el caso de Mar&iacute;a, hija de Baltasar de Echave Rioja y Ana del Castillo, a la que apadrin&oacute; el 12 de febrero de 1662,<a name="n74b"></a><a href="#n74a"><sup>74</sup></a> y de F&eacute;lix, hijo de Crist&oacute;bal de Villalpando y Mar&iacute;a de Mendoza, en junio de 1672.<a name="n75b"></a><a href="#n75a"><sup>75</sup></a> De esta manera, podemos constatar que, m&aacute;s all&aacute; de la relaci&oacute;n que nac&iacute;a de compartir un mismo oficio, Pedro Ram&iacute;rez estrech&oacute; su relaci&oacute;n con dos de los m&aacute;s importantes pintores de su tiempo, merced a ese v&iacute;nculo de esencia espiritual, pero tan importante para aquella &eacute;poca, que es el compadrazgo. Empero, no se puede descartar que el padrino en el primero de los casos fuera Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, puesto que para febrero de 1662 nuestro pintor a&uacute;n no cumpl&iacute;a los 22 a&ntilde;os. Pero si, como creo, se trata de nuestro pintor y no del padre o de un hom&oacute;nimo, entonces resultar&iacute;a que Pedro Ram&iacute;rez, el joven, ya estaba de regreso en M&eacute;xico desde ese a&ntilde;o de 1662. En el segundo caso, no cabe la menor duda de que s&iacute; se trata del pintor, pues figura en compa&ntilde;&iacute;a de su esposa Josefa G&oacute;mez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otro orden de ideas, consignemos el dato de que en mayo de 1672 le vend&iacute;a una esclava a Andrea de Mendoza.<a name="n76b"></a><a href="#n76a"><sup>76</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mucha raz&oacute;n tuvo Efra&iacute;n Castro cuando escribi&oacute; que Pedro Ram&iacute;rez el mozo sobrevivi&oacute; poco a la muerte de su padre. Para afirmar lo anterior se bas&oacute; en el hecho de que el 9 de abril de 1679, encontr&aacute;ndose enfermo y no pudiendo asistir a los inventarios y aval&uacute;o de los bienes dejados por aqu&eacute;l, otorg&oacute; poder al alf&eacute;rez Jer&oacute;nimo de Savallos para que acudiese en su nombre; as&iacute; como en el dato de que para el 28 de abril de ese mismo a&ntilde;o otorgaba testamento ante el escribano Francisco de Prado.<a name="n77b"></a><a href="#n77a"><sup>77</sup></a> Ahora puedo precisar que muri&oacute; el 2 de junio de ese mismo a&ntilde;o. Importa transcribir, pues, la partida de su defunci&oacute;n que obra en el archivo del Sagrario, habida cuenta de que corrobora algunas de esas noticias y nos proporciona la fecha precisa de su muerte:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 2 de junio de 1679 muri&oacute; Pedro Ram&iacute;rez de Contreras, casado con do&ntilde;a Josefa de Ribera; test&oacute; ante Francisco de Prado, escribano real, a 28 de abril de este presente a&ntilde;o. Dej&oacute; por sus albaceas a do&ntilde;a Josefa de Ribera, su esposa, y a Agust&iacute;n Navarro, su hijo &#91;yerno&#93;, y por sus herederos a sus hijos. Mand&oacute; decir 100 misas rezadas. Viv&iacute;a en la Pila Seca de Santo Domingo. Enterr&oacute;se en el Carmen. Caven de la cuarta de las misas &#151; 25 misas.<a name="n78b"></a><a href="#n78a"><sup>78</sup></a></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que toca a los bienes que hered&oacute; de su padre, gracias a Efra&iacute;n Castro sabemos que pasaron a sus hijos de acuerdo con la transacci&oacute;n y concierto que siete a&ntilde;os despu&eacute;s habr&iacute;an de efectuar sus albaceas (23 de diciembre de 1686).<a name="n79b"></a><a href="#n79a"><sup>79</sup></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su esposa le sobrevivi&oacute; varios a&ntilde;os, pues no muri&oacute; hasta el 29 de abril de 1703. En la partida de defunci&oacute;n se asent&oacute; que "viv&iacute;a en el callej&oacute;n de las Cruces", y que muri&oacute; sin hacer testamento.<a name="n80b"></a><a href="#n80a"><sup>80</sup></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Laureano Ram&iacute;rez de Contreras</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que toca a Laureano Ram&iacute;rez de Contreras, reun&iacute; tambi&eacute;n varias noticias. Respecto de su nacimiento, Efra&iacute;n Castro s&oacute;lo pudo apuntar que "naci&oacute; en la ciudad de M&eacute;xico, quiz&aacute; en la cuarta o quinta d&eacute;cada del siglo XVII". Pues bien, el futuro ensamblador naci&oacute; en dicha ciudad de M&eacute;xico a principios del mes de julio de 1640, ya que fue bautizado el d&iacute;a 12 de ese mes y a&ntilde;o en la parroquia catedralicia. Fueron sus padrinos Tom&aacute;s de Palencia y Mar&iacute;a de Contreras, acaso t&iacute;os suyos, hermanos de su madre.<a name="n81b"></a><a href="#n81a"><sup>81</sup></a> El 1&ordm; de marzo de 1665, poco antes de cumplir los 25 a&ntilde;os, se cas&oacute; con do&ntilde;a Mar&iacute;a de la Muela y Castro, "natural de esta ciudad, hija de Juan Rodr&iacute;guez de la Muela y de do&ntilde;a Ysabel de Castro".<a name="n82b"></a><a href="#n82a"><sup>82</sup></a> De este enlace nacieron s&oacute;lo dos hijas: Mar&iacute;a Teresa, que fue llevada a la pila bautismal el 30 de septiembre de 1668 por su abuelo Pedro Ram&iacute;rez,<a name="n83b"></a><a href="#n83a"><sup>83</sup></a> y Mar&iacute;a, que fue apadrinada por el dicho Juan Rodr&iacute;guez de la Muela, su abuelo materno, y bautizada por el bachiller Juan Rodr&iacute;guez (&iquest;de la Muela?, en ese caso posiblemente hijo del anterior) en diciembre de 1670.<a name="n84b"></a><a href="#n84a"><sup>84</sup></a> Esta &uacute;ltima muri&oacute; a temprana edad, pues, como veremos a continuaci&oacute;n, para 1689, en que hizo testamento el dicho abuelo materno, no figura entre sus herederos. Por su parte, Mar&iacute;a Teresa, la primera hija, habr&iacute;a de casarse el 21 de noviembre de 1683 con Jos&eacute; de Olmedo y Luj&aacute;n, siendo testigos Luis Rodr&iacute;guez Palacio, su t&iacute;o abuelo Jos&eacute; Ram&iacute;rez y su primo el bachiller Pedro Ram&iacute;rez.<a name="n85b"></a><a href="#n85a"><sup>85</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No deja de ser curioso el que encontremos a Laureano emparent&aacute;ndose no con artesanos cercanos a su propio oficio, sino con comerciantes. En efecto, tanto su suegro, Juan Rodr&iacute;guez de la Muela, como su yerno, Olmedo y Luj&aacute;n, eran mercaderes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primero, seg&uacute;n declar&oacute; en el padr&oacute;n que en 1689 se levant&oacute; de los peninsulares que viv&iacute;an en la ciudad de M&eacute;xico, era natural de Milmarcos, en Castilla, y mercader con almac&eacute;n. Muri&oacute; el 11 de febrero de 1690. En su testamento (ante Baltasar Morante, 6 de julio de 1689) design&oacute; como albaceas a Jos&eacute; Rodr&iacute;guez &#151;acaso su hermano&#151; y a Jos&eacute; de Olmedo y Luj&aacute;n, casado con su nieta, y como herederos al mismo Jos&eacute; Rodr&iacute;guez y a sus nietos, do&ntilde;a Mar&iacute;a Teresa Ram&iacute;rez &#151;casada ya con el dicho Olmedo y Luj&aacute;n&#151;, sor Mar&iacute;a de San Juan &#151;religiosa en el convento de Santa Catalina de Siena&#151; y a Jos&eacute; D&iacute;az Cu&eacute;llar. Don Juan Rodr&iacute;guez de la Muela viv&iacute;a en la calle de Balvanera y se le enterr&oacute; en la Merced. Por su parte, Jos&eacute; de Olmedo y Luj&aacute;n declar&oacute; ser, igualmente, mercader y natural de Sevilla, con 10 a&ntilde;os de vivir en M&eacute;xico. Tras enviudar, pas&oacute; a terceras nupcias con Antonia de Esquivel y Contreras, natural de Salvatierra. Muri&oacute; el 8 de julio de 1708.<a name="n86b"></a><a href="#n86a"><sup>86</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mas volviendo a Laureano Ram&iacute;rez de Contreras, ya Efra&iacute;n Castro apunt&oacute; que, tras enviudar de Mar&iacute;a de la Muela, hab&iacute;a contra&iacute;do segundas nupcias con Josefa M&aacute;rquez de Arce. En efecto, en enero de 1677 se cas&oacute; con do&ntilde;a Josefa de Arce (Arze) y Moxica, o M&aacute;rquez, "natural y vecina de la villa de Cuioac&aacute;n, hija leg&iacute;tima de Antonio M&aacute;rquez y de do&ntilde;a Josepha de Arce y Moxica".<a name="n87b"></a><a href="#n87a"><sup>87</sup></a> De este segundo matrimonio habr&iacute;an de nacer cinco hijos m&aacute;s: Matiana Josefa (1679), Jos&eacute; Manuel (1681), In&eacute;s (1683), Antonia Clara (1685) y Juana Laureana (1686).<a name="n88b"></a><a href="#n88a"><sup>88</sup></a> Valga anotar que la primera hija, Matiana Josefa, muri&oacute; el 22 de mayo de 1681, a escasos dos a&ntilde;os y dos meses de edad, no "de 3 o 4 a&ntilde;os", como se asent&oacute; en la partida correspondiente.<a name="n89b"></a><a href="#n89a"><sup>89</sup></a> Por ella sabemos que Laureano viv&iacute;a "en la calle del Relox, enfrente del campanario de Santa Catalina de Sena".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la tercera hija, In&eacute;s Ram&iacute;rez M&aacute;rquez de Arce, las pesquisas en el archivo del Sagrario arrojaron la noticia de que contrajo matrimonio a finales de 1701 con el "oficial y tesorero de la Real Caja" Lorenzo P&eacute;rez Caro, de quien se asienta que era "natural del Real y minas de San Jos&eacute; del Parral", pero que resid&iacute;a en la ciudad de M&eacute;xico desde hac&iacute;a 6 a&ntilde;os. En la ceremonia ofici&oacute; un personaje que estar&aacute; presente en otros eventos importantes de la familia: don Domingo Antonio Bay&oacute;n Bandujo, capell&aacute;n de honor de Su Majestad, consultor del Santo Oficio de la Inquisici&oacute;n, y can&oacute;nigo de la Catedral de M&eacute;xico. Asimismo, uno de los testigos fue Jos&eacute; de la Serna, oficial de la contadur&iacute;a de tributos.<a name="n90b"></a><a href="#n90a"><sup>90</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero es de la cuarta hija, Antonia Clara Ram&iacute;rez M&aacute;rquez, de quien el archivo arroj&oacute; las m&aacute;s inesperadas noticias. Destaca la de que el 2 de agosto de 1703, dispensadas "las tres amonestaciones que manda el santo Concilio... por justos motivos", la susodicha se cas&oacute; con don Juan P&eacute;rez Cancio de la Vega, natural del "Lagar de Val de Do &#91;<i>sic</i>&#93; en el Consejo de Castro Pol &#91;<i>sic</i>&#93; en el principado de Asturias", y residente en M&eacute;xico desde hac&iacute;a nueve a&ntilde;os.<a name="n91b"></a><a href="#n91a"><sup>91</sup></a> De este matrimonio nacieron cinco hijos, si bien el primero de ellos vino al mundo cuando a&uacute;n los progenitores no estaban casados. En efecto, en la partida de bautizo de Gregorio Jos&eacute; Bernardo (28 de septiembre de 1701) se se&ntilde;ala que fue expuesto en la casa del citado don Domingo Antonio Bay&oacute;n y Bandujo, quien fue tambi&eacute;n su padrino: el ni&ntilde;o, seg&uacute;n una nota puesta al margen, fue reconocido como hijo leg&iacute;timo por auto prove&iacute;do el 3 de enero de 1705, hasta despu&eacute;s de que aqu&eacute;llos contrajeron matrimonio.<a name="n92b"></a><a href="#n92a"><sup>92</sup></a> Los cuatro hijos restantes fueron Domingo Jos&eacute; Antonio Bernardo (1706),<a name="n93b"></a><a href="#n93a"><sup>93</sup></a> Francisco Jos&eacute; Bernardo Antonio (1709),<a name="n94b"></a><a href="#n94a"><sup>94</sup></a> Mar&iacute;a Josefa Bernarda (1711) y Juan Felipe (1713).<a name="n95b"></a><a href="#n95a"><sup>95</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas noticias vienen a subsanar la falta de informaci&oacute;n observada por Efra&iacute;n Castro cuando asever&oacute; que Laureano "tuvo algunos hijos, cuyos nombres desconocemos"; pero no falt&oacute; a la verdad cuando agreg&oacute; que lo que s&iacute; pod&iacute;a asegurarse era "que no tuvieron ninguna actividad vinculada con el arte".<a name="n96b"></a><a href="#n96a"><sup>96</sup></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, merece destacarse la noticia de que un hijo de aquel que fue legitimado, y por ende un bisnieto de Laureano, ser&iacute;a el c&eacute;lebre doctor Gregorio Antonio P&eacute;rez Cancio y Vega, cura y constructor de la iglesia parroquial de la Santa Cruz y Soledad, y autor de la memoria de f&aacute;brica de dicho templo.<a name="n97b"></a><a href="#n97a"><sup>97</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Terminemos de redondear ahora con los datos extra&iacute;dos del archivo del Sagrario Metropolitano la construcci&oacute;n de la biograf&iacute;a de Laureano Ram&iacute;rez de Contreras. P&aacute;ginas atr&aacute;s lo encontr&aacute;bamos junto con su padre o hermano, fungiendo como testigo en dos bodas: en la de su t&iacute;a Francisca &#151;s&oacute;lo cuatro a&ntilde;os mayor que &eacute;l&#151; con Jos&eacute; de Castro (en agosto de 1663), y en la de Mat&iacute;as de Uribe con do&ntilde;a Luisa de Vargas (1&ordm; de marzo de 1669).<a name="n98b"></a><a href="#n98a"><sup>98</sup></a> A estos datos, a&ntilde;adamos que lo hallamos igualmente como testigo, ahora junto con su suegro Juan Rodr&iacute;guez de la Muela, en la boda de Francisco Pimentel y do&ntilde;a Juana Manuela de Le&oacute;n (21 de enero de 1669),<a name="n99b"></a><a href="#n99a"><sup>99</sup></a> y a &eacute;l solo como testigo en la boda de don Francisco de Vargas y do&ntilde;a Isabel de la Cueva (5 de febrero de 1673).<a name="n100b"></a><a href="#n100a"><sup>100</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 23 de junio de 1664 fue padrino de la ni&ntilde;a Francisca Xaviera, hija de Juan P&eacute;rez Calder&oacute;n e Isabel de C&aacute;rdenas Benavides.<a name="n101b"></a><a href="#n101a"><sup>101</sup></a> Como dato curioso habr&iacute;a que recoger la noticia de que a mediados de 1680 dejaron expuesto en la casa de Laureano a un ni&ntilde;o al que pusieron por nombre Joseph, del que fue madrina do&ntilde;a Magdalena de Bustos.<a name="n102b"></a><a href="#n102a"><sup>102</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, encontramos a Laureano y a su segunda esposa como padrinos de bautismo de dos ni&ntilde;os: de Jos&eacute; Raimundo (10 de septiembre de 1682), hijo del bachiller Juan de Avil&eacute;s Ram&iacute;rez, m&eacute;dico, y de do&ntilde;a Antonia Sof&iacute;a, ceremonia en la que, como vimos, ofici&oacute; el bachiller Agust&iacute;n Ram&iacute;rez y Contreras, y de Jos&eacute; Jorge (16 de mayo de 1683), hijo de Juan Ger&oacute;nimo Solano de Mendoza y de Antonia Rodr&iacute;guez de Castro;<a name="n103b"></a><a href="#n103a"><sup>103</sup></a> y &eacute;l solo tambi&eacute;n se encuentra como padrino del ni&ntilde;o Joaqu&iacute;n Jos&eacute; (2 de abril de 1686), hijo de Pedro Enr&iacute;quez y de &Uacute;rsula Ruiz.<a name="n104b"></a><a href="#n104a"><sup>104</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Laureano hered&oacute; siete pares de casas que hab&iacute;a en el solar comprado por su padre al arquitecto Alonso de Torres Fornicedo, en la calle que iba del Colegio de las Doncellas al Convento de Regina, y que hab&iacute;an sido valuadas por Crist&oacute;bal de Medina Vargas en 10 125 pesos.<a name="n105b"></a><a href="#n105a"><sup>105</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Efra&iacute;n Castro apunta que Laureano Ram&iacute;rez de Contreras muri&oacute; entre el 15 de octubre de 1686 &#151;en que otorg&oacute; testamento&#151; y el 23 de diciembre de ese mismo a&ntilde;o, en que su esposa figura ya como viuda, en la partici&oacute;n de la herencia de Pedro Ram&iacute;rez, el viejo.<a name="n106b"></a><a href="#n106a"><sup>106</sup></a> En efecto, muri&oacute; el 23 de octubre de ese a&ntilde;o de 1686. De acuerdo con la partida de defunci&oacute;n test&oacute; ante Antonio de Anaya, "escribano real y de provincia", el 15 del mismo mes y a&ntilde;o, dejando por albacea y tenedora de bienes a su esposa; como albaceas al capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez de la Muela (su suegro o cu&ntilde;ado de parte de su primera mujer), y a su hermano el bachiller Agust&iacute;n Ram&iacute;rez; y por herederos a sus hijos. Ah&iacute; mismo se asienta que "no dej&oacute; misas", que viv&iacute;a "en la esquina de Santa Catherina de Sena", y que fue enterrado en la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de El Carmen,<a name="n107b"></a><a href="#n107a"><sup>107</sup></a> al igual que su padre y hermanos.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">* *  *</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras haber desbrozado, abonado y empezado a cosechar con noticias &uacute;tiles la parcela correspondiente al perfil biogr&aacute;fico de los miembros de esta familia, quisiera aprovechar la ocasi&oacute;n para verter algunas consideraciones en relaci&oacute;n con la personalidad art&iacute;stica, la actividad y obra de los mismos, y en particular para entretejer unas reflexiones en torno a la actuaci&oacute;n del pintor de la familia: Pedro Ram&iacute;rez, el mozo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que toca a Diego Ram&iacute;rez, sabemos que, a finales de 1622 y junto con otros artistas (Juan de Arr&uacute;e, Gaspar de Angulo, Juan de Cejalvo y Bartolom&eacute; de Mendoza) particip&oacute; en la f&aacute;brica del retablo mayor del convento de San Jer&oacute;nimo, y que en 1627 se comprometi&oacute; a hacer el retablo principal de la iglesia del santuario de la Virgen de Guadalupe. De sus posibles disc&iacute;pulos o colaboradores nada sabemos, pero tal vez le corresponda el dato de Antonio de la Barrera, espa&ntilde;ol de 25 a&ntilde;os y "oficial de carpintero" que estaba en el taller del maestro carpintero Diego Ram&iacute;rez, en agosto de 1633.<a name="n108b"></a><a href="#n108a"><sup>108</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, aclarado el hecho de que se trata de dos Pedro Ram&iacute;rez, y de que el padre fue el escultor, ensamblador y arquitecto, y el hijo el pintor, es posible descargar al segundo de las obras de su padre, que hasta hace poco se cre&iacute;an suyas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre las obras del padre podemos citar el retablo del altar mayor de la Iglesia del Hospital de San L&aacute;zaro, trabajo por el que cobr&oacute; 1 500 pesos en 1641; el proyecto "de cuatro rostros" que present&oacute; en 1656 para el sagrario del altar mayor de la Catedral Metropolitana (trabajo para el que tambi&eacute;n present&oacute; proyecto el platero Miguel de Hena, y del que se ignora qui&eacute;n gan&oacute; o si ning&uacute;n proyecto se aprob&oacute;, pues no ser&iacute;a hasta 1673 cuando Antonio Maldonado, Juan Montero y Pedro Maldonado habr&iacute;an de ejecutar dicho altar). En febrero de 1660 contrat&oacute; el retablo mayor de la iglesia del convento de Santa Clara, el cual se comprometi&oacute; a entregar en enero de 1661 a un costo de 9 mil pesos. En 1622 concert&oacute; la f&aacute;brica de un retablo para el entierro de los herederos del patrono Andr&eacute;s Arias Tenorio en la misma iglesia de Santa Clara, que estar&iacute;a en el crucero y para el cual se mencionan diez lienzos sobre tela, m&aacute;s otras cuatro sobre tabla para el banco; cobrar&iacute;a dos mil pesos y lo deber&iacute;a entregar en ocho meses. En julio de ese mismo a&ntilde;o de 1662 contrat&oacute; la hechura del retablo mayor de la antigua iglesia de San Francisco, que deber&iacute;a entregar en 18 meses, esto es, para octubre de 1663; cobrar&iacute;a 14 mil pesos y se quedar&iacute;a con la retacer&iacute;a del retablo anterior que ten&iacute;a que desmontar y del cual se quer&iacute;an conservar s&oacute;lo las pinturas del "afamado Basilio". Fray Agust&iacute;n de Vetancourt, quien lo llama "insigne arquitecto", dice que tambi&eacute;n fabric&oacute; la escalera de San Buenaventura y la porter&iacute;a del convento franciscano. En 1666 ejecut&oacute; dos piras o t&uacute;mulos funerarios que se erigieron en M&eacute;xico en honor de Felipe IV. De estos monumentos hablaremos m&aacute;s adelante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto de Pedro Ram&iacute;rez, hijo, no est&aacute; de m&aacute;s recordar que se trata de un artista que ha tiempo que ocupa un lugar destacado en el desarrollo de la pintura colonial, hasta el punto de que se le ha venido considerando como uno de los principales representantes de la llamada fase claroscurista en la Nueva Espa&ntilde;a. La elevada calidad de algunas de sus obras hizo que se pensara que era espa&ntilde;ol y que, por lo mismo, su formaci&oacute;n debi&oacute; haberse verificado a la sombra del mism&iacute;simo Zurbar&aacute;n, lo cual no fue obst&aacute;culo para que tambi&eacute;n se afirmara que, ya en M&eacute;xico, se convirtiera en "disc&iacute;pulo" o seguidor del sevillano Sebasti&aacute;n L&oacute;pez de Arteaga. La idea de que era espa&ntilde;ol ya ha quedado descartada. Ahora, a la luz de la noticia de que naci&oacute; en M&eacute;xico, y, en consecuencia, de que aqu&iacute; debi&oacute; llevar a cabo su aprendizaje, habr&aacute; que replantear el problema de su formaci&oacute;n pict&oacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A este respecto, conviene recordar que tambi&eacute;n se ha convertido en un lugar com&uacute;n el consignar al sevillano Sebasti&aacute;n L&oacute;pez de Arteaga, junto con Jos&eacute; Ju&aacute;rez, Pedro Ram&iacute;rez y Baltasar de Echave Rioja, como los mejores exponentes de la pintura de cepa zurbaranesca, de fuertes contrastes lum&iacute;nicos que se estilaran en M&eacute;xico a mediados del siglo XVII, y a los tres &uacute;ltimos como "disc&iacute;pulos" del primero. Y aunque poco a poco se ha ido minimizando la supuesta gran influencia de Francisco de Zurbar&aacute;n en todo esto, no podemos menos que reconocer que en la introducci&oacute;n al medio novohispano de dicha modalidad &#151;proceso que, la verdad, dista bastante de estar debidamente aclarado&#151;, mucho contribuy&oacute;, s&iacute;, el paso del mencionado Sebasti&aacute;n de Arteaga a la Nueva Espa&ntilde;a, pero tambi&eacute;n la llegada a M&eacute;xico de obras de artistas de la escuela sevillana, entre las que se contar&iacute;an algunas de Zurbar&aacute;n o, mejor a&uacute;n, de su taller, as&iacute; como del amplio c&iacute;rculo de los seguidores de su estilo, o de otros artistas menos conocidos que compart&iacute;an notas similares, a las que abusivamente hemos designado, sin m&aacute;s, como "zurbaranescas", y que en realidad formaban parte del lenguaje pict&oacute;rico com&uacute;n a casi todos los artistas que estaban activos en el primer tercio del siglo XVII en Sevilla, incluyendo al joven Diego Vel&aacute;zquez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Restringi&eacute;ndonos al caso de Arteaga y Pedro Ram&iacute;rez, futuras investigaciones vendr&aacute;n a aclarar el punto de si &eacute;ste pudo o no ser disc&iacute;pulo de aqu&eacute;l. Por ahora convendr&iacute;a retener, tan s&oacute;lo, que m&aacute;s all&aacute; del empleo de una serie de notas comunes &#151;y sobre las que hemos exagerado al suponer su efecto&#151;, atendiendo exclusivamente al manejo de las fechas, es muy escasa la posibilidad de que Ram&iacute;rez hubiese alcanzado a conocer y tratar a Arteaga, justo cuando se dispon&iacute;a a iniciar su aprendizaje art&iacute;stico. Y es que, si bien es cierto que Arteaga lleg&oacute; a la Nueva Espa&ntilde;a alrededor del a&ntilde;o de 1640, cuando Ram&iacute;rez contaba con tan s&oacute;lo dos a&ntilde;os de edad, su muerte ocurri&oacute; en 1652, a&ntilde;o para el cual ya Ram&iacute;rez tendr&iacute;a doce a&ntilde;os. As&iacute;, aunque dif&iacute;cil, no se puede descartar del todo que el sevillano hubiese tenido algo que ver en su formaci&oacute;n. Con todo, convendr&iacute;a tener presente que otros varios y buenos pintores estaban activos por ese entonces, tanto en la ciudad de M&eacute;xico como en la de Puebla, sin duda los dos centros pict&oacute;ricos novohispanos m&aacute;s importantes a mediados de esa centuria. Por mencionar a algunos de los m&aacute;s importantes, habr&iacute;a que recordar a Jos&eacute; Ju&aacute;rez, al licenciado Juan Salguero y a Sebasti&aacute;n L&oacute;pez D&aacute;valos, en la ciudad de M&eacute;xico, y a Diego de Borgraf, Gaspar Conrado y Rodrigo de la Piedra, as&iacute; como a los desconocidos Pedro de Vergara, Pedro Chac&oacute;n y Pedro de Venavides, en la de Puebla.<a name="n109b"></a><a href="#n109a"><sup>109</sup></a> La novedad de incluir aqu&iacute; a artistas activos en el medio pict&oacute;rico poblano obedece a que, como hemos planteado, en &eacute;l pudo pasar Ram&iacute;rez parte de su adolescencia y primeros a&ntilde;os de vida profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero volviendo al punto que venimos considerando, convendr&iacute;a precisar que ha sido un error el considerar a Jos&eacute; Ju&aacute;rez, Echave Rioja y Pedro Ram&iacute;rez los supuestos disc&iacute;pulos de Arteaga, como pertenecientes a una misma generaci&oacute;n. Ya hemos visto que esto vale para los &uacute;ltimos dos, pues nacieron en 1632 y 1638, respectivamente, pero no para Jos&eacute; Ju&aacute;rez, quien por haber nacido en 1617 era casi veinte a&ntilde;os mayor que Pedro Ram&iacute;rez. As&iacute; las cosas, y sin poder a&uacute;n afirmar nada, est&aacute; claro que va cobrando fuerza la posibilidad de que Ju&aacute;rez &#151;y no Arteaga&#151; hubiese sido el maestro de los otros dos, o la de que, al menos, hubiese tenido algo que ver en la formaci&oacute;n de ambos. Relaci&oacute;n casi confirmada para el caso de Echave Rioja &oacute;pues en un determinado momento parece que &eacute;ste trabajaba en su taller&oacute;,<a name="n110b"></a><a href="#n110a"><sup>110</sup></a> y bastante plausible para el caso de Ram&iacute;rez, cuanto m&aacute;s si recordamos que Ju&aacute;rez no era ajeno a la familia Ram&iacute;rez, pues, como vimos, en abril de 1644 hab&iacute;a sido padrino de bautismo de un hijo de la hermana de Pedro Ram&iacute;rez el viejo,<a name="n111b"></a><a href="#n111a"><sup>111</sup></a> fecha para la cual el futuro pintor contaba con casi seis a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para desechar o fundamentar esta sospecha, habr&aacute; que esperar a que se re&uacute;na y estudie con detenimiento la obra de Pedro Ram&iacute;rez, pues en el estado actual de los conocimientos no se puede ir m&aacute;s all&aacute; de simples apreciaciones en torno al punto de si hay o no huellas del lenguaje pict&oacute;rico de Jos&eacute; Ju&aacute;rez en su producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actividad de Pedro Ram&iacute;rez de Contreras abarca alrededor de 30 a&ntilde;os. Si naci&oacute; en 1638 pudo comenzar a trabajar desde los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los cincuentas &#151;si bien es m&aacute;s cre&iacute;ble que principiara en la de los sesentas&#151; y lo sigui&oacute; haciendo hasta su muerte, en 1679.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin ser un prol&iacute;fico autor, conocemos una buena cantidad de obras suyas. Empecemos por recordar las escasas pinturas a las que se les asigna alguna fecha y que han llegado a nosotros.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, se ha venido considerando como su obra m&aacute;s temprana el retrato que hiciera del <i>Obispo Juan Boh&oacute;rquez</i> que se conserva en el Museo Nacional del Virreinato. La fecha que se le asigna es la de 1653, que a todas luces resulta insostenible, habida cuenta de que para entonces nuestro artista contaba apenas con 15 a&ntilde;os. Dicha fecha no s&oacute;lo se ha le&iacute;do mal &#151;en realidad es 1633&#151;, sino que corresponde a la del a&ntilde;o de la muerte del prelado de Oaxaca. Habr&aacute;, pues, que descartar de la lista de las obras fechadas este retrato.<a name="n112b"></a><a href="#n112a"><sup>112</sup></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del mismo modo, la mayor parte de los autores ha venido aceptando la fecha de 1656 para el hermoso lienzo de <i>Jes&uacute;s servido por los &aacute;ngeles</i> (Parroquia de San Miguel, M&eacute;xico, D.F.),<a name="n113b"></a><a href="#n113a"><sup>113</sup></a>&nbsp;obra que exhibe un vigoroso grupo de atractivos &aacute;ngeles adolescentes y un buen paisaje logrado en armon&iacute;as azulosas y doradas, que al decir de Toussaint resultaba in&eacute;dito para la pintura novohispana, lo que lo llev&oacute; a proponer que quiz&aacute; fue Ram&iacute;rez quien trasmiti&oacute; este gusto a los artistas que poco despu&eacute;s se deleitar&iacute;an en &eacute;l, como Juan Correa y Crist&oacute;bal de Villalpando.<a name="n114b"></a><a href="#n114a"><sup>114</sup></a> Mientras no se ten&iacute;a conocimiento del a&ntilde;o en que hab&iacute;a nacido, nadie hab&iacute;a reparado en lo impropio de la fecha asignada a este cuadro; pero ahora las cosas han cambiado, hasta el punto de que, en el mejor de los casos, se antoja sospechosa. Y es que si la lectura de la dicha fecha de 1656 es correcta, resultar&iacute;a que estamos no s&oacute;lo frente a su obra m&aacute;s temprana, sino a la obra de un precoz maestro, pues para entonces Ram&iacute;rez apenas contar&iacute;a con 18 a&ntilde;os.<a name="n115b"></a><a href="#n115a"><sup>115</sup></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al decir de Xavier Moyss&eacute;n, es de 1670 la <i>Liberaci&oacute;n de san Pedro </i>que localiz&oacute; Gonzalo Obreg&oacute;n en una colecci&oacute;n particular, obra que puede entenderse como una r&eacute;plica o segunda versi&oacute;n del espl&eacute;ndido cuadro del mismo tema que se guarda en el Museo Nacional del Virreinato, y del que nos ocuparemos m&aacute;s adelante.<a name="n116b"></a><a href="#n116a"><sup>116</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La fecha de 1673 se lee f&aacute;cilmente en uno de los dos grandes lienzos que se custodian en la Catedral de Guatemala y que representan <i>El carro triunfal de la Iglesia</i> y <i>La eucarist&iacute;a y los sacrificios paganos</i>.<a name="n117b"></a><a href="#n117a"><sup>117</sup></a> Ambos cuadros encierran el inter&eacute;s de ser los primeros que repiten en el &aacute;mbito hispanoamericano estas dos composiciones, las cuales formaban parte de la serie eucar&iacute;stica cuyos 17 dise&ntilde;os fueron realizados por el genial Pedro Pablo Rubens y usados como modelos de la tapicer&iacute;a que mandara hacer la emperatriz Isabel Clara Eugenia y regalara al monasterio carmelita de las Descalzas Reales de Madrid.<a name="n118b"></a><a href="#n118a"><sup>118</sup></a> Pedro Ram&iacute;rez sigui&oacute; con tal fidelidad el tono triunfalista y propagand&iacute;stico de dichas composiciones, que conoci&oacute; a partir de los grabados que sobre aqu&eacute;llas hiciera Schelte a Bolswert, que no s&oacute;lo incluy&oacute; los enmarcamientos arquitect&oacute;nicos &#151;necesarios para un tapiz pero no para una pintura que contar&iacute;a con su propio marco&#151;, sino que se atrevi&oacute; a dejar los pechos desnudos de algunas figuras femeninas, detalle que a nadie sorprende dentro de la obra de Rubens, pero que para el p&uacute;dico medio americano se antoja atrevido.<a name="n119b"></a><a href="#n119a"><sup>119</sup></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De 1678 &#151;y no de 1658 como afirmara Toussaint&#151; es el cuadro de <i>La flagelacion de Cristo</i> que se exhibe en el Museo Regional de Guadalajara del Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, en el que repetir&iacute;a, con el a&ntilde;adido de dos sayones, la composici&oacute;n que ya hab&iacute;a usado para el cuadro del mismo tema que forma parte del retablo principal de la capilla de la Soledad, en la Catedral de M&eacute;xico, del que hablaremos m&aacute;s adelante. El cuadro de Guadalajara presenta el inter&eacute;s, adem&aacute;s, de ser la &uacute;ltima obra conocida salida de su pincel, ya que est&aacute; fechado un a&ntilde;o antes de su muerte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A las obras anteriores habr&aacute; que agregar el trabajo que, documentado en mayo del a&ntilde;o de 1671, recoge Efra&iacute;n Castro Morales y que, por desgracia, no ha llegado a nosotros. El artista se compromet&iacute;a a remozar el altar que ten&iacute;a en su entierro el capit&aacute;n Francisco Tausedo de Brito y su mujer Josefa Godoy y Valdivia, en la iglesia de San Pedro y San Pablo. Dicho trabajo &#151;otorgado en la hacienda de San Nicol&aacute;s, en la jurisdicci&oacute;n del pueblo de Ixtapalapa&#151; consistir&iacute;a en agregar otra grada de cantera de chiluca y recimentar la base &#151;para lo cual deb&iacute;a desarmar y luego volver a armar el retablo&#151;, as&iacute; como en llenar todo el cuerpo de la pared en la que &eacute;ste se arrimaba con "cuatro lienzos de pintura al &oacute;leo con sus marcos de madera de ayacahuite, labrados con sus agallones dorados con oro de color y perfilados en negro, de los pasos de la Pasi&oacute;n de Cristo, que eligiere el padre Flori&aacute;n Alberto, sacrist&aacute;n mayor de la iglesia de dicho colegio". Asimismo, deber&iacute;a picar y reponer el yeso del hueco redondo de la ventana encima del altar, y pintarlo "de oro y azul, al temple y perfiles negros", y colocar sobre dicha ventana "un lienzo... al &oacute;leo con dos &aacute;ngeles desnudos, con la corona de espinas en las manos, con su marco" (disposiciones iguales a las del anterior), y, flanqueando al retablo desde el guardapolvo, otros "ocho &aacute;ngeles, pintados al &oacute;leo, desnudos, con las insignias en las manos de la Pasi&oacute;n", debidamente enmarcados. Todos los dichos lienzos hab&iacute;an de estar imprimados "con aceite de linaza en bramante crudo, de vara y tercio de ancho". El plazo para terminar el trabajo era de cuatro meses y recibir&iacute;a 750 pesos, incluyendo la nueva grada de cantera y el blanqueado de muros y arco, as&iacute; como los materiales y el pago de los oficiales.<a name="n120b"></a><a href="#n120a"><sup>120</sup></a> Por incluir labores de pintura se entiende que se le conceda al hijo este trabajo, pero, al menos por las fechas, y por incluir tambi&eacute;n tareas diferentes, no se puede descartar que se trate de un encargo hecho al padre y en el que, por supuesto, cabr&iacute;a aceptar la intervenci&oacute;n de ambos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El resto de su producci&oacute;n conocida es de heterog&eacute;nea calidad y dif&iacute;cil de ubicar cronol&oacute;gicamente, al menos en el estado actual de los estudios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su obra m&aacute;s importante es, sin lugar a dudas, la espl&eacute;ndida tela de la <i>Liberaci&oacute;n de san Pedro</i> del Museo Nacional del Virreinato, indebidamente registrada desde Toussaint como <i>Las l&aacute;grimas de san Pedro</i>. El acendrado juego de luces y sombras, as&iacute; como la factura recia y el manejo de los vol&uacute;menes que exhibe hicieron que se creyera obra del mism&iacute;simo Zurbar&aacute;n. No fue hasta cuando apareci&oacute; la firma "Ram&iacute;rez", al estar limpi&aacute;ndolo Jos&eacute; Moreno Villa, cuando se incorpor&oacute; al cat&aacute;logo del artista que nos ocupa.<a name="n121b"></a><a href="#n121a"><sup>121</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Obra, en verdad, impresionante por su calidad, pero que bien mirada resulta bastante menos "zurbaranesca" de lo que se ha venido sosteniendo. Ni los tipos de los personajes, ni la manera de plegar las telas, ni el modo de manejar los contrastes de luces y sombras, ni el planteamiento espacial tienen que ver con el lenguaje del gran maestro espa&ntilde;ol. Acaso en las calidades de las telas &#151;especialmente en las del san Pedro&#151; se puede establecer una cierta similitud, pero aun en &eacute;stas hay marcadas diferencias. Cuadro en el que se pudiera decir que Ram&iacute;rez llev&oacute; hasta sus &uacute;ltimas posibilidades el equilibrio pl&aacute;stico que deriva del empleo de una eficaz dial&eacute;ctica pict&oacute;rica: a una figura semisentada opone otra de pie; a una quieta y rotunda, otra din&aacute;mica y ligera; a una con se&ntilde;ales de vejez, otra plena de lozan&iacute;a; y todo ello en dos figuras que aparecen dispuestas hacia afuera, en direcciones contrarias, pero que se complementan al quedar con las cabezas giradas hacia el centro.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la capilla de la Virgen del Rosario en la iglesia del ex convento dominicano de Azcapotzalco se conservan, aunque en mal estado, dos lienzos alargados en sentido vertical, de gran belleza, en los que est&aacute; representado dos veces el arc&aacute;ngel san Miguel, en compa&ntilde;&iacute;a de la Inmaculada, la Asunci&oacute;n y las santas Teresa de &Aacute;vila y Rosa de Lima. El hecho de que aparezca la santa lime&ntilde;a permite inferir al maestro Jorge Alberto Manrique que se trata de una obra dif&iacute;cilmente anterior al a&ntilde;o de 1670, puesto que Santa Rosa fue beatificada en 1668 y canonizada en 1671.<a name="n122b"></a><a href="#n122a"><sup>122</sup></a> Sea como fuere, lo cierto es que se trata de una de las m&aacute;s tempranas representaciones de la santa lime&ntilde;a en M&eacute;xico. Con buen juicio el citado autor asevera que estos cuadros son "hijos de la madurez", habida cuenta de que ya no muestran sus exageraciones anteriores (sea el manejo de contrastes lum&iacute;nicos o la prodigalidad formal), sino sobriedad y equilibrio.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f4.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre estos cuadros cabr&iacute;a agregar que, hacia mediados del a&ntilde;o de 1994 &#151;incomprensiblemente al parecer nadie se percat&oacute; de ello&#151;, del lienzo en el que est&aacute; representada santa Teresa fue recortado el rostro del ni&ntilde;o que aparec&iacute;a en la parte baja sosteniendo la cartela: absurda, reprobable y torpe mutilaci&oacute;n que mucho nos debe doler a todos, por cuanto que era uno de los pocos casos, en nuestra pintura colonial, del "ni&ntilde;o donante". Su presencia puede entenderse como el resultado de una especie de modestia de quien pagaba el cuadro, pero que, interesado en que quedase un testimonio suyo, consinti&oacute; en que fuera su hijo quien perdurase.<a name="n123b"></a><a href="#n123a"><sup>123</sup></a> De ese ni&ntilde;o Manrique hab&iacute;a expresado que "tendr&aacute; unos dos a&ntilde;os y se ve inc&oacute;modo en esas ropas tiesas, de raso recamado de oro, con su gran cuello de encaje almidonado"; y del que agreg&oacute; que, pese a que se le ve "asustado" por tener que quedarse inm&oacute;vil frente a un extra&ntilde;o, "es uno de los ni&ntilde;os m&aacute;s encantadores, con su cara extra&ntilde;ada y un poco tonta, de toda nuestra pintura colonial".<a name="n124b"></a><a href="#n124a"><sup>124</sup></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f5.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, a excepci&oacute;n del lienzo de la <i>&Uacute;ltima cena</i>, al centro, que est&aacute; firmado por Jos&eacute; Mar&iacute;a V&aacute;zquez, son igualmente suyas todas las pinturas que luce el retablo principal de la capilla de La Soledad en la Catedral de M&eacute;xico con escenas alusivas a la Pasi&oacute;n de Cristo: un <i>San Pedro</i> y una <i>Magdalena</i>, en la predela; <i>La oraci&oacute;n del huerto</i> y <i>La flagelaci&oacute;n</i> en el primer cuerpo; un <i>Ecce</i> <i>Homo</i> y el <i>Encuentro con las mujeres</i>, en el segundo registro; y en el remate un <i>Padre eterno</i>, en &oacute;valo, am&eacute;n de un <i>Rey de burlas</i> y un <i>&Aacute;ngel con el cuerpo de Cristo</i>, conjunto de obras que exhiben correcci&oacute;n en el dibujo, atinada distribuci&oacute;n de las figuras, buenas anatom&iacute;as y un animoso colorido. Quiz&aacute; tambi&eacute;n sea suya la <i>Virgen de la Soledad</i> del centro, que, pese a los repintes que exhibe, muestra notas propias de su estilo, especialmente por lo que concierne al modo de plegar las cortinas a los lados.<a name="n125b"></a><a href="#n125a"><sup>125</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la iglesia parroquial de Lerma, Estado de M&eacute;xico, se registra de su mano una <i>Virgen de la Antigua</i>. Tambi&eacute;n en este caso habr&iacute;a que llamar la atenci&oacute;n sobre el hecho de que se trata de una de las primeras representaciones &#151;si no es que la m&aacute;s temprana&#151; de esta advocaci&oacute;n mariana en la Nueva Espa&ntilde;a que proced&iacute;a del mundo devocional sevillano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la buena estima que alcanz&oacute; su pincel en la &eacute;poca da cuenta el que en la catedral de la actual ciudad de Guatemala se guarde una buena porci&oacute;n de obras suyas llegadas a ese destino seguramente a lomo de mula. A los dos grandes lienzos ya mencionados con las alegor&iacute;as eucar&iacute;sticas, hay que sumar los trece lienzos que conforman la interesante serie con escenas de la "Vida de la Virgen", con los siguientes pasajes: <i>Nacimiento de la Virgen</i>, <i>Presentaci&oacute;n de la Virgen al templo</i>, <i>Desposorios</i>, <i>La anunciaci&oacute;n</i>, <i>Adoraci&oacute;n de los pastores</i>, <i>Adoraci&oacute;n de los reyes</i>, <i>Presentaci&oacute;n del ni&ntilde;o al templo</i>, <i>Huida a Egipto</i>, <i>Jes&uacute;s entre los doctores</i>, <i>Tr&aacute;nsito de san Jos&eacute;</i>, <i>Pentecost&eacute;s</i>, <i>Asunci&oacute;n de la Virgen</i>, e <i>Inmaculada Concepci&oacute;n,</i><a name="n126b"></a><a href="#n126a"><sup>126</sup></a> obras de calidad dispar, pues en tanto que algunas exhiben cierta sequedad, otras encierran trozos de muy buena factura. En general se encuentran en un regular estado de conservaci&oacute;n, si bien algunas pinturas de la serie exhiben deterioros y repintes. Entre las obras que muestran aceptable factura y resultan dignas de atenci&oacute;n se encuentra la de <i>La anunciaci&oacute;n,</i> en que resalta que la cabellera del arc&aacute;ngel san Gabriel no sea rubia ni tan ensortijada como se acostumbraba en su tiempo; o la de <i>La adoraci&oacute;n de los reyes</i>, que repite el esquema del pintor flamenco Gerard Seghers &#151;usado luego tambi&eacute;n por Juan Correa&#151; con el rey mago vuelto hacia el espectador en un extremo. En varias de ellas &#151;<i>Nacimiento de la Virgen, Presentaci&oacute;n del ni&ntilde;o al templo</i>&#151; Ram&iacute;rez ech&oacute; mano del expediente de sugerir los diferentes planos de profundidad, no por el uso de la perspectiva, sino mediante el manejo de zonas con distinta iluminaci&oacute;n, manejo claroscurista asociado com&uacute;nmente con Zurbar&aacute;n, pero que en realidad est&aacute; en el ambiente pict&oacute;rico sevillano de la primera mitad del siglo XVII, y que fue bien asimilado por los pintores novohispanos de la segunda mitad de esa centuria. En varios de estos cuadros el pintor ech&oacute; mano de soluciones pict&oacute;ricas que se aprecian en otras obras suyas, como puede ser el gusto por incluir rostros de perfil, con el ment&oacute;n algo pronunciado; la construcci&oacute;n de las manos mediante eficaces brillos en los nudillos o las falanges; el empleo de una rica paleta de colores brillantes y contrastados, o el efectista plegado de las telas.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f6.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, de entre los cuadros de dicha serie quiero destacar el que representa a la <i>Pur&iacute;sima Concepci&oacute;n</i>, habida cuenta de que es el primero que copia la composici&oacute;n del cuadro, ahora perdido, pero concedido al pintor espa&ntilde;ol Francisco Rizi, y que debi&oacute; de existir en la Catedral de Puebla.<a name="n127b"></a><a href="#n127a"><sup>127</sup></a> De la estima y buena fortuna que desde el principio goz&oacute; esta obra, da cuenta el que pronto sirviera de modelo a los pintores novohispanos. A la versi&oacute;n de Ram&iacute;rez, que es la primera, siguieron las de Diego de Borgraf &#151;quien la copi&oacute; por lo menos en dos ocasiones&#151; y las de Crist&oacute;bal de Villalpando.<a name="n128b"></a><a href="#n128a"><sup>128</sup></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f7.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lienzo que ha llegado hasta nosotros recortado y que por lo mismo no ostenta rasgo de firma, pero que tradicionalmente se le ha atribuido, es el de la <i>Adoraci&oacute;n de los pastores</i>, de considerables dimensiones, que formaba parte de la colecci&oacute;n que hasta fines del a&ntilde;o 2000 se custodiaba en la Pinacoteca Virreinal de San Diego, de la ciudad de M&eacute;xico, y ahora se ha trasladado al Museo Nacional de Arte.<a name="n129b"></a><a href="#n129a"><sup>129</sup></a> Se trata de una obra de aspecto algo duro pero con trozos de aceptable calidad; su inter&eacute;s pero tambi&eacute;n su sequedad provienen de la iluminaci&oacute;n efectista que exhibe, y que deriva de sugerir que es el cuerpecillo del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s la fuente que ilumina la escena, expediente del que sistem&aacute;ticamente casi todos los pintores echaron mano al ocuparse de este tema. As&iacute;, aunque presenta importantes variantes, parece que Ram&iacute;rez conoci&oacute; la versi&oacute;n de Jos&eacute; Ju&aacute;rez que se guarda hoy en d&iacute;a, y en muy mal estado de conservaci&oacute;n, en el Museo de la Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, pues la recuerda mucho en la disposici&oacute;n y caracter&iacute;sticas de las figuras del grupo principal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra obra suya, de la que s&oacute;lo nos ha llegado la noticia de su existencia, es la <i>Virgen del Rosario</i>, propiedad del grabador Campa que se expuso en la 15&ordf; Exposici&oacute;n de la Academia, en 1871.<a name="n130b"></a><a href="#n130a"><sup>130</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el Museo Franz Mayer existe una tabla que representa el <i>Nacimiento de la Virgen</i>, de en&eacute;rgico dibujo y encendido colorido, que se le atribuye; acaso sea la pintura que, con el mismo tema, registra Toussaint en el cat&aacute;logo de la colecci&oacute;n Barr&oacute;n.<a name="n131b"></a><a href="#n131a"><sup>131</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Obra que hace a&ntilde;os le atribu&iacute; a Ram&iacute;rez y que sigo pensando puede ser suya es el vigoroso lienzo de la <i>Coronaci&oacute;n de espinas</i> que cuelga a los pies del templo de La Profesa.<a name="n132b"></a><a href="#n132a"><sup>132</sup></a> Cuadro de buenas dimensiones, que sigue de cerca, aunque con ciertas variantes &#151;desarrollo horizontal, eliminaci&oacute;n de figuras, a&ntilde;adido de otras, etc&eacute;tera&#151; la composici&oacute;n del c&eacute;lebre cuadro de Anton van Dyck en el Museo del Prado, es una obra que presenta un eficaz y bien logrado manejo del claroscuro, un dibujo recio y el empleo de vigorosas musculaturas, notas que se avienen bastante bien con el lenguaje pl&aacute;stico que distingue a Pedro Ram&iacute;rez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un tiempo se baraj&oacute; su nombre y el de Echave Rioja como el del posible autor de los hermosos medios puntos que se encuentran colgados a buena altura en diversas capillas de la Catedral de M&eacute;xico. Empero, para &uacute;ltimas fechas se ha ido prefiriendo el nombre del segundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera, por &uacute;ltimo, consignar dos obras que forman parte de la colecci&oacute;n del Museo Nacional del Virreinato, en Tepotzotl&aacute;n, que hasta ahora no se han relacionado con Ram&iacute;rez, pero que por la cercan&iacute;a que muestran con su lenguaje pl&aacute;stico, y a reserva de estudiarlas con m&aacute;s detenimiento, considero convendr&iacute;a tener presentes a la hora de conformar el cat&aacute;logo de su producci&oacute;n. Me refiero a una bella <i>Pur&iacute;sima con san Ignacio de Loyola</i> que se encuentra en el vest&iacute;bulo de acceso a la Capilla Dom&eacute;stica, y en la que se han querido ver acentos sevillanos.<a name="n133b"></a><a href="#n133a"><sup>133</sup></a> La otra obra es un lienzo &#151;en realidad parece ser el resultado de unir dos o tres fragmentos&#151; en el que se han representado las escenas de la <i>Oraci&oacute;n en el huerto</i> y la <i>Flagelaci&oacute;n</i> divididas por un elemento decorativo de claro acento rococ&oacute; &#151;raz&oacute;n por la cual se ha asignado al cuadro una fecha de mediados del siglo XVIII, pero que perfectamente pudo haber sido a&ntilde;adido&#151;, y es que se trata de una obra cuyo lenguaje pict&oacute;rico no s&oacute;lo corresponde claramente a la centuria anterior, sino que, pese a las variantes que pudieran se&ntilde;alarse respecto a las versiones que hiciera de dichos temas nuestro pintor, puede relacionarse con su estilo.<a name="n134b"></a><a href="#n134a"><sup>134</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n que ahora se nos abre es la de la posible colaboraci&oacute;n entre los diferentes miembros de esta familia, m&aacute;s f&aacute;cil de entender entre Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, y su hijo Laureano, en tanto que &eacute;ste sigui&oacute; los pasos y el oficio de aqu&eacute;l, pero igualmente factible entre los dos Pedro Ram&iacute;rez, especialmente en aquellos trabajos contratados por el padre en que, por incluir pinturas, la participaci&oacute;n del hijo se antoja m&aacute;s que l&oacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta situaci&oacute;n estar&iacute;a el retablo para la iglesia del Convento de Santa Clara, cuya hechura contrat&oacute; el padre en febrero de 1660 por 9 mil pesos de oro com&uacute;n. En el banco o <i>predella</i> se menciona "un tablero de pincel, donde ha de llevar seis doctores de la Iglesia o seis patriarcas &#91;fundadores de &oacute;rdenes&#93;, o lo que mejor pareciere y se pidiere". Para los intercolumnios del primer cuerpo se especifican lienzos de pincel "de la vida de santa Clara", am&eacute;n de que en las puertas &#151;al parecer se habla de las puertas del sagrario&#151; "ha de llevar las pinturas como se pidieren, as&iacute; de tama&ntilde;o como de alto". En el segundo cuerpo del retablo se habla de "otros dos lienzos de pincel de la vida de la santa..." Finalmente, para el remate se preve&iacute;a la existencia de otros dos lienzos de la vida de la santa y, en la calle del medio, "un Santo Cristo, de pintura, con la Virgen, y san Juan y la Magdalena, y dos &aacute;ngeles con sus c&aacute;lices que est&eacute;n recibiendo la sangre de las manos del Santo Cristo..."<a name="n135b"></a><a href="#n135a"><sup>135</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desafortunadamente nada se dice en el contrato sobre el artista que habr&iacute;a de ocuparse de las pinturas. En &eacute;l simplemente se expresa que "todo ello y dicha pintura &#91;ha de ser&#93; a satisfacci&oacute;n del dicho convento y religiosas de &eacute;l y dem&aacute;s personas que por &eacute;l se nombrasen"; y aunque m&aacute;s adelante se reitera, espec&iacute;ficamente sobre las pinturas, que han de ser "del maestro que se eligiere por parte del dicho convento", es de suponer que Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, pudo influir en el &aacute;nimo de los demandantes para que la elecci&oacute;n recayese en su propio hijo, aludiendo incluso a la conveniencia de que as&iacute; podr&iacute;a tener un control total en la ejecuci&oacute;n, tanto por lo que respecta a la cuesti&oacute;n del salario para el pintor, como de los materiales, dimensiones y tiempos de hechura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos inconvenientes se podr&iacute;an ofrecer en la hip&oacute;tesis de la posible colaboraci&oacute;n entre el padre y los hijos en este trabajo en particular: el primero, la edad, ya que para entonces Pedro contaba con 22 a&ntilde;os y Laureano con apenas los 20; y, el segundo, que para esos a&ntilde;os quiz&aacute; Pedro Ram&iacute;rez, el joven, a&uacute;n estaba avecindado en Puebla. Pero como la posibilidad no se puede descartar del todo, convendr&iacute;a retener la breve referencia que el cronista franciscano fray Agust&iacute;n de Vetancourt nos dej&oacute; sobre ese retablo, y en particular de su sagrario, del que dice que ten&iacute;a como puertas tablas en las que estaban "de pincel, la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora en una, y la del Arc&aacute;ngel en la otra" (acaso una Anunciaci&oacute;n). Y a&ntilde;ade que cubriendo los relicarios estaban unas pinturas que giraban para descubrir las reliquias cuando la ocasi&oacute;n lo ped&iacute;a, y que ah&iacute; estaban representadas "las nueve festividades de la Virgen".<a name="n136b"></a><a href="#n136a"><sup>136</sup></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el mismo templo de Santa Clara, solemnemente consagrado el 22 de octubre de 1661 &#151;dato que nos ayuda a fechar el retablo anterior&#151;, Pedro Ram&iacute;rez padre contrat&oacute; en enero de 1662, y por dos mil pesos de oro com&uacute;n, la hechura del retablo que adornar&iacute;a el altar del entierro de los herederos de Andr&eacute;s Arias Tenorio, patrono de la iglesia; retablo que, ubicado en uno de los brazos del crucero, enfrente de la tribuna, contendr&iacute;a "diez lienzos de pintura", m&aacute;s "cuatro tableros" en el banco, con "la pintura que se le pidiere".<a name="n137b"></a><a href="#n137a"><sup>137</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro proyecto en el que perfectamente se pudo dar la colaboraci&oacute;n entre padre e hijo fue el conocido t&uacute;mulo que se erigi&oacute; en la Catedral de M&eacute;xico para las honras f&uacute;nebres que los d&iacute;as 23 y 24 de julio de 1666 se celebraron por Felipe IV, y en cuya elaboraci&oacute;n participaron 150 artistas dirigidos por Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, habida cuenta de que tambi&eacute;n en este monumento se consignan varias pinturas. As&iacute;, en la base o zoclo cuadrado de ocho pies de altura "se distribuyeron diez y seis lienzos de pincel, dos &#91;pares&#93; en cada uno &#91;de los cuatro lados&#93;, divididos con pilastras de canter&iacute;a, tan a lo natural, que era necesaria la experiencia del tacto para desenga&ntilde;o de los ojos, que miraban relieves sus lisuras". Asimismo, sobre el arquitrabe y friso del primer cuerpo "corr&iacute;a de pincel un lazo comparti&eacute;ndose en &eacute;l huesos cruzados y calaveras coronadas", por tres de las fachadas, pues en la del frente, o principal, estaba "una inscripci&oacute;n latina, alusiva al monarca, en campo blanco con caracteres negros". Y vale la pena destacar lo que se dice respecto a la cubierta de ese primer cuerpo, en la que "form&oacute; el pincel un cielo artesonado con fondos de jaspe y lacer&iacute;as de bronce; tan en su lugar las sombras, tan ajustadas a la perspectiva sus disminuciones hasta rematar en una pi&ntilde;a de relieve dorada, que con las apariencias de hundido desment&iacute;a todas las realidades de llano". De igual manera, se asienta que el cielo del segundo cuerpo "era de la misma obra y perfecci&oacute;n que el del primero". En la relaci&oacute;n que sobre las honras al monarca hizo Isidro de Sari&ntilde;ana, se ofrece una descripci&oacute;n minuciosa de la pira e incluye los versos y los 16 grabados que reproduc&iacute;an las pinturas que sirvieron para adornar los emblemas o jerogl&iacute;ficos del t&uacute;mulo.<a name="n138b"></a><a href="#n138a"><sup>138</sup></a> La idea de que las pinturas que luci&oacute; este t&uacute;mulo debieron salir del pincel de Pedro Ram&iacute;rez el mozo no parece descabellada; al menos as&iacute; lo piensan tambi&eacute;n Guillermo Tovar de Teresa y Jaime Cuadriello.<a name="n139b"></a><a href="#n139a"><sup>139</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero he aqu&iacute; que tambi&eacute;n Pedro Ram&iacute;rez el viejo fue autor del t&uacute;mulo que para la misma ocasi&oacute;n se levant&oacute; en el crucero del templo de Santo Domingo de la ciudad de M&eacute;xico, a solicitud del Santo Tribunal de la Inquisici&oacute;n, y cuyo programa, dispuesto por los jesuitas Francisco Uribe y Antonio N&uacute;&ntilde;ez de Miranda, establec&iacute;a paralelismo entre el monarca y Numa Pompilio. Este proyecto comprendi&oacute;, adem&aacute;s del adorno de trece esculturas, ocho pinturas en el z&oacute;calo (dos por cada lado), en las que Felipe IV era representado como el rey romano protector de los oficios, constructor de templos, etc.<a name="n140b"></a><a href="#n140a"><sup>140</sup></a> Para la ejecuci&oacute;n de dichas pinturas tambi&eacute;n pudo solicitar la participaci&oacute;n de Pedro Ram&iacute;rez, hijo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin poder afirmar nada, pues, podemos convenir al menos que resulta bastante plausible el que Pedro Ram&iacute;rez de Contreras hubiese intervenido en los ambiciosos y complejos proyectos contratados por el padre, elaborando las pinturas que, de acuerdo con los programas enunciados, en ellos se requer&iacute;an.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Caso diferente es el relativo a la construcci&oacute;n del retablo mayor de la iglesia de San Francisco de M&eacute;xico, contratado por Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, en julio de 1662, y que habr&iacute;a de ser dorado y jaspeado, "imitando el Tecali", de nueve calles, cuatro de pintura y cinco de escultura. En este proyecto parece no haber precisado de la ayuda de su hijo, habida cuenta de que aqu&iacute; se acord&oacute; conservar los tableros con pinturas del retablo anterior, hechos por el "afamado Basilio", seg&uacute;n dej&oacute; constancia de ello el propio Vetancourt.<a name="n141b"></a><a href="#n141a"><sup>141</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del mismo modo, habr&aacute; que estar atentos a la posible participaci&oacute;n del Pedro Ram&iacute;rez, pintor, en las obras ejecutadas por su hermano Laureano, por m&aacute;s que en este caso no parece haber sido tan importante, a juzgar por el tipo de obras realizadas por Laureano y las fechas en que las llev&oacute; a cabo. S&oacute;lo futuras investigaciones vendr&aacute;n a confirmar si existi&oacute; o no dicha colaboraci&oacute;n. Por ahora me concreto a recoger algunas noticias en torno al quehacer art&iacute;stico de Laureano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En septiembre de 1667 concert&oacute; la hechura del monumento de cuaresma del Convento de Regina Coeli, obra en la que su padre aparece como fiador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En enero de 1668 acept&oacute; como aprendiz a Mart&iacute;n de Asencio, hijo del mestizo Mart&iacute;n de la Cruz, oficial de sastre, por cinco a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En enero de 1675 concert&oacute; la f&aacute;brica del monumento de cuaresma para la iglesia del Convento de la Encarnaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1679 se comprometi&oacute; a realizar la "renovaci&oacute;n" del retablo de Jes&uacute;s Mar&iacute;a &#151;erigido hacia 1625 y cuyas pinturas hab&iacute;an sido realizadas por Luis Ju&aacute;rez&#151;,<a name="n142b"></a><a href="#n142a"><sup>142</sup></a> sustituyendo las partes apolilladas, moderniz&aacute;ndolo, revistiendo con talla nueva las columnas y construyendo un nuevo sagrario. Es interesante consignar que, por encontrarse el estofado de las esculturas en buen estado, Laureano se ocup&oacute; s&oacute;lo de la renovaci&oacute;n del mismo, y que, en lo referente a las pinturas, se decidi&oacute; a conservarlas por ser tan hermosas, ci&ntilde;&eacute;ndose &uacute;nicamente a eliminarles la polilla a las tablas de los soportes y a retocar sus enmarcamientos. S&oacute;lo en el caso del cuadro de <i>La Asunci&oacute;n</i>, en el centro del tercer cuerpo, se asent&oacute; que si se le hallara irreparable deber&iacute;a hacerse nuevo. En lo tocante a dos escudos que conten&iacute;an las armas reales, se asent&oacute; que "se han de echar dos tableros nuevos de pincel... m&aacute;s peque&ntilde;os", y lo mismo para la representaci&oacute;n en &oacute;valo del Padre Eterno que ir&iacute;a en el remate, de la que se dice "ha de ser por cuenta del dicho maestro". Es f&aacute;cil suponer que para estas obras de pintura Laureano hubiese pedido la ayuda a su hermano; pero poco es lo que &eacute;ste pudo haber hecho, pues, como se recordar&aacute;, Pedro Ram&iacute;rez de Contreras muri&oacute; a mediados de ese a&ntilde;o.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1678 Laureano se hab&iacute;a comprometido a hacer el retablo de san Francisco Javier para la iglesia jesuita de San Pedro y San Pablo, por 6&nbsp;500&nbsp;pesos. Quiz&aacute; hab&iacute;a espacio para pinturas en &eacute;l, pero lo cierto es que para este trabajo no se pudo dar la colaboraci&oacute;n entre los hermanos, pues por alguna raz&oacute;n la obra no se llev&oacute; a cabo, y no ser&iacute;a hasta 1682 cuando se hizo, pero para entonces ya Pedro hab&iacute;a muerto.<a name="n143b"></a><a href="#n143a"><sup>143</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y, aunque tambi&eacute;n resulta extempor&aacute;nea, no podemos dejar de mencionar la otra gran obra en que intervino Laureano: el retablo mayor del Templo de los Betlemitas. El contrato para su ejecuci&oacute;n est&aacute; datado el 11 de octubre de 1685. Laureano cobrar&iacute;a 3 600 pesos de oro, y deber&iacute;a entregarlo debidamente terminado en poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, antes del 3 de noviembre de 1686, para la fiesta de san Francisco Javier, a quien estaba dedicado. Empero, como ya sabemos, Laureano falleci&oacute; el 23 de octubre de ese mismo a&ntilde;o de 1686 y no pudo concluirlo, pues por el diario de Antonio de Robles sabemos que no se estren&oacute; hasta el 28 de diciembre de 1703. Sea como fuere, lo cierto es que dicho retablo no conten&iacute;a pinturas, tal y como se aprecia en el delicioso y estupendo exvoto que hiciera el bachiller Carlos de Villalpando, y que se conserva en el Museo Nacional del Virreinato.<a name="n144b"></a><a href="#n144a"><sup>144</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En condici&oacute;n similar est&aacute; la noticia concerniente al retablo que Laureano se comprometi&oacute; a hacer en abril del mismo a&ntilde;o de 1685, por medio de su oficial Luis Rodr&iacute;guez, para la parroquia de la Villa de Llerena de Sombrerete, en Zacatecas.<a name="n145b"></a><a href="#n145a"><sup>145</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, no podemos dejar de mencionar que se consigna el nombre de Laureano entre los de los artistas que fueron convocados a hacer la inspecci&oacute;n y dar dictamen en relaci&oacute;n con la renovaci&oacute;n del Cristo de Ixmiquilpan.<a name="n146b"></a><a href="#n146a"><sup>146</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se ha podido ver, la familia de "los Ram&iacute;rez" comport&oacute;, pese a las naturales desavenencias ocasionales, una gran unidad a lo largo del siglo XVII y aun en las primeras d&eacute;cadas de la centuria siguiente, unidad que se fue construyendo y afianzando mediante fuertes lazos internos, propios de toda relaci&oacute;n entre padres e hijos, entre hermanos, entre t&iacute;os y sobrinos, abuelos y nietos. As&iacute;, hemos podido constatar que, mientras unos aparecen como padrinos en los bautizos o como testigos en las bodas, tambi&eacute;n se aprovecha la existencia de sacerdotes en la familia, y no pocas veces atestiguamos que &eacute;stos presid&iacute;an diversas ceremonias. Por otra parte, tambi&eacute;n tuvimos oportunidad de constatar que en ning&uacute;n momento los Ram&iacute;rez desde&ntilde;aron el relacionarse con muy diversos miembros de su comunidad, en la que encontramos lo mismo escribanos que comerciantes, can&oacute;nigos que funcionarios, frailes que artistas de distintas disciplinas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se me escapa que la mayor parte de las noticias recogidas poco o nada tienen que ver con la actuaci&oacute;n y producci&oacute;n art&iacute;stica de cada uno de los integrantes de esta singular familia novohispana. Pese a ello, si me he animado a recogerlas y darlas a conocer, es porque estoy convencido de que no s&oacute;lo arrojan algo de luz sobre sus biograf&iacute;as &#151;y es que no se debe perder de vista que, desde su condici&oacute;n humana, mucho nos conforta el poder ver que nacen, crecen, se casan, tienen hijos y mueren&#151;, sino que, como entes sociales, tambi&eacute;n se han relacionado con muy diversa gente de las comunidades en que se movieron mediante v&iacute;nculos de trabajo, pero tambi&eacute;n de esencia religiosa, que permiten inferir un trato m&aacute;s cercano que la simple amistad al aceptar, por ejemplo, ser testigos en bodas o apadrinar en bautizos a los hijos de otros. Si he optado por retener los nombres de muchos de ellos, como padrinos o testigos, pese a que la mayor parte de esos nombres no significaba nada para m&iacute;, es porque estoy convencido de que acaso puedan ser m&aacute;s adelante identificados por otros estudiosos como personajes que desempe&ntilde;aron una funci&oacute;n importante en la sociedad novohispana de la &eacute;poca, ya como miembros de la comunidad art&iacute;stica, ya relacionados con comerciantes o mineros, ya como funcionarios de corporaciones de la &eacute;poca, etc., y que, a partir de dichos lazos, se pudiera deducir con m&aacute;s cimientos y mayor claridad la importancia de la familia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aunque gracias a la informaci&oacute;n que se ha ido reuniendo sobre ellos ya dif&iacute;cilmente se pudiera decir que se trata de artistas poco conocidos, creo que falta trabajar con m&aacute;s profundidad la actuaci&oacute;n de cada uno de ellos, bien en forma conjunta, bien por separado, para alcanzar a aquilatar en su verdadera dimensi&oacute;n la importancia art&iacute;stica as&iacute; de los dos Pedro Ram&iacute;rez como de Laureano Ram&iacute;rez de Contreras. Cada uno de ellos bien merecer&iacute;a un estudio monogr&aacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como dej&eacute; apuntado l&iacute;neas atr&aacute;s, un punto inexplorado a&uacute;n es el de los trabajos que pudieran haber sido realizados en equipo, a partir del taller que ten&iacute;a Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, y que hab&iacute;a heredado de su padre Diego Ram&iacute;rez. La transmisi&oacute;n del oficio de padres a hijos, tan frecuente en el mundo artesanal de la Nueva Espa&ntilde;a, y favorecida por el sistema laboral existente que descansaba en la estructura gremial, explica que Laureano hubiese seguido los pasos de su progenitor, y que &eacute;ste, a su vez, hubiese continuado el oficio de su propio padre, quien acaso tambi&eacute;n lo hab&iacute;a recibido del suyo. Lo que se antoja un tanto diferente y que de hecho viene a enriquecer a este taller de corte familiar es la inclusi&oacute;n en &eacute;l de un maestro pintor, quien pudo fungir como un complemento perfecto en los proyectos que incorporaran trabajos de esa disciplina art&iacute;stica. La estrecha colaboraci&oacute;n entre padre e hijos se antoja, pues, bastante probable, cuanto m&aacute;s que, como hemos visto, con frecuencia los proyectos contratados por Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, inclu&iacute;an pinturas. Lo mismo cabr&iacute;a esperar entre nuestro pintor y Laureano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Convencido de la importancia que han alcanzado "los Ram&iacute;rez" en la historia de las manifestaciones art&iacute;sticas de la Nueva Espa&ntilde;a, he reunido aqu&iacute; noticias dispersas o hasta ahora desconocidas, con la esperanza de que sean &uacute;tiles en la tarea que deber&aacute; venir a continuaci&oacute;n, que es la de elaborar estudios monogr&aacute;ficos de cada uno de ellos. As&iacute;, por m&aacute;s que Diego Angulo haya expresado que Pedro Ram&iacute;rez, el pintor, es un artista contempor&aacute;neo de Jos&eacute; Ju&aacute;rez, pero de segunda fila,<a name="n147b"></a><a href="#n147a"><sup>147</sup></a> conf&iacute;o en que un estudio atento de su producci&oacute;n nos habr&aacute; de entregar a una de las figuras m&aacute;s sugestivas de esta etapa. Como hemos visto, su obra conocida no es muy abundante, pero viene a ser, junto con la de Arteaga, Jos&eacute; Ju&aacute;rez y Baltasar de Echave Rioja, una de las cartas fuertes de esa modalidad hasta ahora denominada claroscurista, pero que en realidad debe entenderse como de vena naturalista, y que, como se ha dicho, se introdujo hacia mediados del siglo XVII en la Nueva Espa&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tiene raz&oacute;n Jorge Alberto Manrique cuando se&ntilde;ala que, sin perder el gusto por los contrastes lum&iacute;nicos, Ram&iacute;rez deriv&oacute; hacia una pintura m&aacute;s luminosa, m&aacute;s rica en composici&oacute;n; esto es, m&aacute;s barroca, especialmente m&aacute;s barroca a la mexicana, al superponer al toque "zurbaranesco" que empezaba a extenderse la influencia de Rubens, cuya presencia, por medio de grabados, se empieza a sentir tambi&eacute;n por estas fechas en el medio novohispano.<a name="n148b"></a><a href="#n148a"><sup>148</sup></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, agrega, en su evoluci&oacute;n podemos distinguir ese ir de Zurbar&aacute;n a Rubens hasta desembocar en el estilo mexicano del tercer tercio del siglo XVII, que dar&iacute;a nacimiento a la pintura del grupo de Villalpando y Correa: a ese tipo de pintura que tiene mucho de Zurbar&aacute;n, mucho de Rubens, asimilado posteriormente, y mucho tambi&eacute;n de una tradici&oacute;n local, dif&iacute;cil de definir, que arranca desde manieristas como Echave Orio y Luis Ju&aacute;rez.<a name="n149b"></a><a href="#n149a"><sup>149</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y concluye afirmando que la importancia de Pedro Ram&iacute;rez resalta cuando nos percatamos de que, junto con Echave Rioja, se trata de uno de los pintores que ayudaron a forjar el estilo mexicano del &uacute;ltimo tercio del siglo XVII, ese estilo que Toussaint ha considerado como el m&aacute;s propiamente diferenciable de nuestra pintura colonial.<a name="n150b"></a><a href="#n150a"><sup>150</sup></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f8.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f9.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f10.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f11.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f12.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f13.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v22n77/a3f14.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n1a" id="n1a"></a><a href="#n1b">1</a>. Efra&iacute;n Castro Morales, "Los Ram&iacute;rez, una familia de artistas novohispanos del siglo XVII", en <i>Bolet&iacute;n de Monumentos Hist&oacute;ricos</i>, n&uacute;m. 8, M&eacute;xico, Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, 1982.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=748934&pid=S0185-1276200000020000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n2a" id="n2a"></a><a href="#n2b">2</a>. Cabe se&ntilde;alar, en justicia, que desde 1965, en que apareci&oacute; el libro <i>Pintura colonial en M&eacute;xico</i> de Manuel Toussaint,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=748936&pid=S0185-1276200000020000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ya Xavier Moyss&eacute;n hab&iacute;a manifestado que se trataba de dos artistas diferentes &#151;aunque sin reparar en que eran parientes&#151;, bas&aacute;ndose para ello en las referencias documentales reunidas por Heinrich Berlin en el Archivo General de la Naci&oacute;n; v&eacute;ase la nota 15 que puso al cap&iacute;tulo XVII de dicha obra, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, p. 257.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n3a" id="n3a"></a><a href="#n3b">3</a>. Agradezco las facilidades que recib&iacute; para su consulta por parte del p&aacute;rroco del Sagrario, Rub&eacute;n &Aacute;vila Enr&iacute;quez &#151;actual can&oacute;nigo de&aacute;n de la Catedral de M&eacute;xico&#151;, y del se&ntilde;or Ricardo Gracida, administrador del mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n4a" id="n4a"></a><a href="#n4b">4</a>. <i>Vid</i>. Efra&iacute;n Castro, <i>op. cit</i>., pp. 8&#45;9.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n5a" id="n5a"></a><a href="#n5b">5</a>. Ella era hija de Juan Delgado e In&eacute;s de &Aacute;brego. Archivo del Sagrario Metropolitano (en adelante ASM), <i>Libro 2 de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1624&#45;1628,</i> f. 21.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n6a" id="n6a"></a><a href="#n6b">6</a>. La partida de bautismo de Josefa (19 de marzo de 1629) &#151;de quien fueron padrinos Diego L&oacute;pez Morillo y Francisca de Figueroa&#151; se encuentra en ASM, <i>Libro</i> <i>11</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1627&#45;1629</i>, f. 194v; las de Catalina (25 de abril de 1630) y Damiana (12 de octubre de 1633) en ASM, <i>Libro</i> <i>12 de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1629&#45;1634,</i> fs. 47 y 315; y la de Francisca (27 de abril de 1636, de quien fueron padrinos su medio hermano Pedro Ram&iacute;rez y su esposa) en ASM, <i>Libro</i> <i>13 de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1634&#45;1639,</i> f. 127. Esta &uacute;ltima debe ser la Francisca Ram&iacute;rez que casa con Jos&eacute; de Castro, en agosto de 1663 (ASM, <i>Libro</i> <i>8</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1657&#45;1667</i>, f. 180); ceremonia en que encontraremos a sus sobrinos Juan (<i>vid. infra</i> nota 29), Agust&iacute;n (<i>vid. infra</i> nota 35) y Laureano Ram&iacute;rez (<i>vid. infra</i> nota 98), los dos primeros ya como sacerdotes; el primero ofici&oacute; en la ceremonia y los otros dos fungieron como testigos. El Diego L&oacute;pez Morillo citado como padrino de Josefa era un maestro "de carpinter&iacute;a de lozas y cubiertas de iglesias", v&eacute;ase Efra&iacute;n Castro Morales, "El Santuario de Guadalupe en el siglo XVII", en <i>Retablo barroco a la memoria de Francisco de la Maza</i>, M&eacute;xico, UNAM, 1974, p. 72.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=748941&pid=S0185-1276200000020000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n7a" id="n7a"></a><a href="#n7b">7</a>. &Eacute;l era hijo de Alonso Matheo y Francisca Yllana. Fueron testigos del enlace Diego y Pedro Ram&iacute;rez, padre y hermano de la contrayente. ASM, <i>Libro</i> <i>3</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1629&#45;1634,</i> f. 53, y <i>Libro</i> <i>5</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1629&#45;1637,</i> f. 39v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n8a" id="n8a"></a><a href="#n8b">8</a>. &Eacute;ste era viudo de Mar&iacute;a de Pantoja. ASM, <i>Libro</i> <i>3</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1629&#45;1634,</i> f. 68.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n9a" id="n9a"></a><a href="#n9b">9</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>13</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1634&#45;1639,</i> f. 154v, y ASM, <i>Libro</i> <i>16</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1647&#45;1652,</i> f. 241.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n10a" id="n10a"></a><a href="#n10b">10</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>15</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1644&#45;1647,</i> f. 24v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n11a" id="n11a"></a><a href="#n11b">11</a>. Efra&iacute;n Castro, <i>op. cit</i>., p. 9.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n12a" id="n12a"></a><a href="#n12b">12</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>4</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1634&#45;1640,</i> f. 6.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n13a" id="n13a"></a><a href="#n13b">13</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>8</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> f. 82v. Pese a tener el mismo nombre y apellido, esta mujer no parece tener ning&uacute;n lazo de parentesco con la Isabel de Contreras que hemos encontrado apadrinando, junto con su esposo el afamado pintor Jos&eacute; Ju&aacute;rez, al ni&ntilde;o Antonio, pues esta &uacute;ltima era hija de Pedro L&oacute;pez de Contreras y Jer&oacute;nima Guti&eacute;rrez; <i>vid supra</i> nota 10.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n14a" id="n14a"></a><a href="#n14b">14</a>. Las partidas de bautizo de Juan (17 de febrero de 1636) y Josefa (3 de mayo de 1637) est&aacute;n en ASM, <i>Libro</i> <i>13 de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1634&#45;1639,</i> fs. 107 y 222v; de Juan fueron padrinos Francisco Canalejo y Margarita de Covarrubias, y ofici&oacute; el doctor Miguel de Poblete; de Josefa fueron padrinos el capit&aacute;n Francisco Escoto (Scoto) (acaso el que a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1648, aparece como el "factor del puerto de Acapulco") y do&ntilde;a Juana de Covarrubias. Las partidas de bautizo de Pedro y Laureano las veremos m&aacute;s adelante. Las de Agust&iacute;n y Agustina (6 de septiembre de 1642), de quienes fue madrina do&ntilde;a Isabel de Contreras, su abuela materna, est&aacute;n en ASM, <i>Libro</i> <i>14 de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1640&#45;1643,</i> f. 211v. La de Mathias (2 de marzo de 1646), de quien fue padrino Juan Lozano de Balbuena, en ASM, <i>Libro</i> <i>15 de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1644&#45;1647,</i> f. 172v, y la de Joseph (14 de agosto de 1650), de quien fue madrina nuevamente do&ntilde;a Juana de Covarrubias, en ASM, <i>Libro</i> <i>16 de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1647&#45;1652,</i> f. 219.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n15a" id="n15a"></a><a href="#n15b">15</a>. <i>Vid. supra</i> nota 7.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n16a"></a><a href="#n16b">16</a>. <i>Vid. supra</i> nota 6 (ASM, <i>Libro</i> <i>13</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1634&#45;1639,</i> f. 127).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n17a" id="n17a"></a><a href="#n17b">17</a>. <i>Vid. supra</i> nota 9 (ASM, <i>Libro</i> <i>13 de bautismos de espa&ntilde;oles</i>, <i>1634&#45;1639,</i> f. 154v, y <i>Libro</i> <i>16</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1647&#45;1652,</i> f. 241).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n18a" id="n18a"></a><a href="#n18b">18</a>. En el bautizo de este &uacute;ltimo lo acompa&ntilde;&oacute; como madrina la ya citada do&ntilde;a Juana de Covarrubias. ASM, <i>Libro</i> <i>15</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles</i>, fs. 184 y 226, respectivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n19a" id="n19a"></a><a href="#n19b">19</a>. De Luisa, en noviembre de 1649: ASM, <i>Libro</i> <i>16 de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1647&#45;1652,</i> f. 155v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n20a" id="n20a"></a><a href="#n20b">20</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>17</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1652&#45;1655,</i> f. 217v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n21a" id="n21a"></a><a href="#n21b">21</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>22</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1667&#45;1669</i>, f. 119. <i>Vid. infra</i> nota 83.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n22a" id="n22a"></a><a href="#n22b">22</a>. Es necesario tener siempre en cuenta el problema de los hom&oacute;nimos con el fin de evitar confusiones y seguir pistas equivocadas. Para que se advierta cu&aacute;n complejo puede ser el asunto, me parece suficiente mencionar aqu&iacute; las noticias de al menos otros seis sujetos que respond&iacute;an al mismo nombre y que habitaban en la ciudad de M&eacute;xico por esos mismos a&ntilde;os: el Pedro Ram&iacute;rez de Leyba, natural de C&oacute;rdoba, Espa&ntilde;a, que se casa en julio de 1628 con Francisca de la Cruz; el Pedro Ram&iacute;rez esposo de Isabel de Castro &#151;cuya hija Mar&iacute;a se casaba en 1636 con Agust&iacute;n D&iacute;az&#151;; el Pedro Ram&iacute;rez, originario igualmente de Sevilla y residente en M&eacute;xico desde 1646, que se cas&oacute; con Mar&iacute;a S&aacute;nchez Villarroel; el Pedro Ram&iacute;rez de Olvera que se cas&oacute; en septiembre de 1647 con do&ntilde;a Clara de Medina; el Pedro Ram&iacute;rez Anares de los Reyes, viudo de Isabel de Vald&eacute;s, que se cas&oacute; en 1651 con do&ntilde;a Antonia de Fr&iacute;as; y el tambi&eacute;n sevillano Pedro Ram&iacute;rez de Ca&ntilde;izares, que se cas&oacute; en mayo de 1666 con do&ntilde;a Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez de Castro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n23a" id="n23a"></a><a href="#n23b">23</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>20</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1660&#45;1663,</i> f. 4.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n24a" id="n24a"></a><a href="#n24b">24</a>. De Antonio, en marzo de 1667: ASM, <i>Libro</i> <i>21</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1663&#45;1667,</i> f. 322. (Acaso &eacute;ste es el Antonio Ram&iacute;rez de Contreras, "hu&eacute;rfano" que en febrero de 1689 se casaba con Antonia G&oacute;mez: ASM, <i>Libro</i> <i>13 de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1688&#45;1694,</i> f. 28); de Pedro de San Miguel, en mayo de 1677, y de Agustina Rosa &#151;expuesta en la casa de do&ntilde;a Mar&iacute;a de Albacar&#151;, en septiembre del mismo a&ntilde;o: ASM, <i>Libro</i> <i>25</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1674&#45;1679,</i> fs. 233v y 263v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n25a" id="n25a"></a><a href="#n25b">25</a>. Las partidas correspondientes est&aacute;n en ASM, <i>Libro</i> <i>9</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1667&#45;1672,</i> fs. 36v y 132v. En la primera de dichas bodas ofici&oacute; otro hijo de Pedro Ram&iacute;rez, el viejo: el bachiller Juan Ram&iacute;rez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n26a" id="n26a"></a><a href="#n26b">26</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>1</i> <i>de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1671&#45;1680,</i> f. 292. En realidad, como asevera Castro Morales, design&oacute; por albaceas a su hijo Laureano y al mencionado capit&aacute;n, y como herederos a todos sus hijos; <i>op. cit</i>., p. 11.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n27a" id="n27a"></a><a href="#n27b">27</a>. El deceso fue el 4 de enero de 1675, aunque por equivocaci&oacute;n se puso el a&ntilde;o de 1674: ASM, <i>Libro</i> <i>1 de defunciones,</i> <i>1671&#45;1680,</i> f. 109v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n28a" id="n28a"></a><a href="#n28b">28</a>. Efra&iacute;n Castro, <i>op. cit</i>., pp. 10&#45;11.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n29a" id="n29a"></a><a href="#n29b">29</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>8</i> <i>de matrimonios,</i> <i>1657&#45;1667,</i> f. 180, y <i>Libro</i> <i>9</i> <i>de matrimonios,</i> <i>1667&#45;1672,</i> f. 36v. <i>Vid. supra</i> notas 6 y 25; e <i>infra</i> notas 35 y 98.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n30a" id="n30a"></a><a href="#n30b">30</a>.ASM, <i>Libro</i> <i>11</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1680&#45;1688,</i> f. 8.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n31a" id="n31a"></a><a href="#n31b">31</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>1</i> <i>de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1671&#45;1680,</i> f. 365.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n32a" id="n32a"></a><a href="#n32b">32</a>. <i>Op. cit</i>., p. 35.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n33a" id="n33a"></a><a href="#n33b">33</a>. <i>Vid. supra</i> nota 14.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n34a" id="n34a"></a><a href="#n34b">34</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>8</i> <i>de matrimonios</i> <i>1657&#45;1667,</i> f. 180.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n35a" id="n35a"></a><a href="#n35b">35</a>. <i>Vid. supra</i> notas 6, 25 y 29.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n36a" id="n36a"></a><a href="#n36b">36</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>23</i> <i>de bautismos,</i> <i>1670&#45;1672,</i> f. 71v.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n37a" id="n37a"></a><a href="#n37b">37</a>. <i>Vid. infra</i> nota 88. ASM, <i>Libro</i> <i>26</i> <i>de bautismos</i> <i>1679&#45;1682,</i> f. 2.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n38a" id="n38a"></a><a href="#n38b">38</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>27</i> <i>de bautismos</i> <i>1682&#45;1685,</i> f. 25v. Recu&eacute;rdese que un tal Ger&oacute;nimo de Avil&eacute;s se hab&iacute;a casado en 1633 con Melchora, una de las hijas de Diego Ram&iacute;rez (<i>vid. supra</i> nota 8).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n39a" id="n39a"></a><a href="#n39b">39</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>11</i> <i>de matrimonios</i> <i>1680&#45;1688,</i> f. 327v. Para lo referente al bautismo <i>vid. supra</i> nota 36; pero en lo tocante al matrimonio <i>vid. infra</i> notas 55 y 70.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n40a" id="n40a"></a><a href="#n40b">40</a>. Desde 1679 Agust&iacute;n se habr&iacute;a comprometido a que en a&ntilde;o y medio no le pedir&iacute;a a Laureano lo que le correspond&iacute;a (6 567 pesos, 6 tomines y 9 granos), y que &eacute;ste ir&iacute;a cubriendo esa cantidad con ciertos r&eacute;ditos. Como para febrero de 1681 a&uacute;n le adeudaba cinco mil pesos, Laureano se comprometi&oacute; a pagarle en tres a&ntilde;os, quedando la casa que pose&iacute;a en la calle del Reloj como garant&iacute;a. Pero de nueva cuenta Laureano qued&oacute; sin cubrir la deuda y los r&eacute;ditos de las capellan&iacute;as de que se beneficiaban Juan y Agust&iacute;n, impuestas sobre las fincas que pose&iacute;a y que, como hemos visto, hab&iacute;an sido fundadas por su padre. Por ello, en ese a&ntilde;o de 1681, Agust&iacute;n, como propietario que ya era de las dos capellan&iacute;as &#151;pues Juan hab&iacute;a fallecido en 1680&#151;, demand&oacute; a Laureano. Por auto del 22 de septiembre de 1685 el juez visitador de testamentos, capellan&iacute;as y obras p&iacute;as del arzobispado decret&oacute; la excomuni&oacute;n de Laureano, por lo que su nombre, de acuerdo con la costumbre, fue inscrito en las tablillas de la catedral. Empero, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, como apunta el doctor Castro Morales, Laureano fue absuelto, previo pago de lo que le deb&iacute;a al hermano. <i>Op. cit</i>., pp. 35&#45;36. De que la buena relaci&oacute;n entre ellos se restableci&oacute; da fe el hecho de que un a&ntilde;o despu&eacute;s Laureano design&oacute; a Agust&iacute;n como albacea en su testamento (23 de octubre de 1686), <i>vid. infra</i> nota 107.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n41a" id="n41a"></a><a href="#n41b">41</a>. Efra&iacute;n Castro, <i>op. cit</i>., p. 36.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n42a" id="n42a"></a><a href="#n42b">42</a>. Vecina de esta ciudad y viuda del capit&aacute;n Pedro de Andrada. ASM, <i>Libro</i> <i>11</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1670&#45;1680,</i> f. 142v. Al margen de la partida se advierte que el dicho Jos&eacute; Ram&iacute;rez deb&iacute;a "llevar certificaci&oacute;n... para los se&ntilde;ores curas de Santa Cathalina m&aacute;rtir", lo que permite inferir que al menos uno de los contrayentes era feligr&eacute;s de esa parroquia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n43a" id="n43a"></a><a href="#n43b">43</a>. <i>Vid. infra</i> nota 56 (ASM, <i>Libro</i> <i>24</i> <i>de bautismos,</i> <i>1672&#45;1676,</i> f. 4).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n44a" id="n44a"></a><a href="#n44b">44</a>. <i>Vid. infra</i> notas 63 y 85.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n45a" id="n45a"></a><a href="#n45b">45</a>. Manuel Toussaint, <i>Arte colonial en M&eacute;xico</i>, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1962, p. 115.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=748981&pid=S0185-1276200000020000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n46a" id="n46a"></a><a href="#n46b">46</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>13</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1634&#45;1639,</i> f. 345v. Como se podr&aacute; apreciar, fungieron como padrinos su abuelo paterno y su abuela materna.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n47a" id="n47a"></a><a href="#n47b">47</a>. Sobre este &uacute;ltimo punto tambi&eacute;n Efra&iacute;n Castro s&oacute;lo se aventur&oacute; a proponer que habr&iacute;a nacido "en la tercera d&eacute;cada del siglo XVII". Ahora podemos constatar que sus c&aacute;lculos eran correctos.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n48a" id="n48a"></a><a href="#n48b">48</a>. El &uacute;nico en afirmar que "fue mexicano" &#151;pero sin indicar en qu&eacute; fundamentaba su aseveraci&oacute;n&#151; fue Ernesto Sodi Pallares, <i>Pinacoteca virreinal de San Diego</i>, M&eacute;xico, Populibros La Prensa, 1969, p. 61.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=748985&pid=S0185-1276200000020000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n49a" id="n49a"></a><a href="#n49b">49</a>. Y, como tambi&eacute;n ya sabemos, fueron sus hermanos Juan Ram&iacute;rez de Contreras (cl&eacute;rigo presb&iacute;tero), Josefa, Laureano Ram&iacute;rez de Contreras, el conocido ensamblador, Agustina, Agust&iacute;n Ram&iacute;rez de Contreras (cl&eacute;rigo presb&iacute;tero), Mat&iacute;as y Jos&eacute; Ram&iacute;rez (acu&ntilde;ador de la Real Casa de Moneda).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n50a" id="n50a"></a><a href="#n50b">50</a>. Seg&uacute;n apunta Efra&iacute;n Castro, su mujer llev&oacute; de dote s&oacute;lo cien pesos. Quiz&aacute; a causa de ello, o por haber colaborado en el taller paterno, su padre le obsequi&oacute; en su boda 996 pesos y 6 tomines, "as&iacute; para su sustento, como &#91;para&#93; pagar la casa en que ha vivido"; <i>op. cit</i>., p. 22.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n51a" id="n51a"></a><a href="#n51b">51</a>. <i>Vid. supra</i> nota 18. Otra hija del dicho Agust&iacute;n G&oacute;mez de Prado, do&ntilde;a Gertrudis de Contreras, se casar&iacute;a en la ciudad de M&eacute;xico en mayo de 1680 con Mart&iacute;n Delgado Villalpando &#151;viudo de Magdalena de los Reyes y quien tambi&eacute;n por su apellido acaso resulte emparentado con el afamado pintor Crist&oacute;bal de Villalpando. Empero, lo que ahora me interesa destacar es que en la partida de amonestaci&oacute;n correspondiente se asevera que la contrayente era natural de Puebla, y que era vecina de la ciudad de M&eacute;xico hac&iacute;a quince a&ntilde;os. Y no est&aacute; de sobra el retener el dato de que hacia 1685 se encontrar&iacute;a activo en la ciudad de Puebla un escribano de nombre Pedro G&oacute;mez de Prado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n52a" id="n52a"></a><a href="#n52b">52</a>. Efra&iacute;n Castro extrae del testamento del pintor los nombres de s&oacute;lo seis hijos, que seguramente para los &uacute;ltimos d&iacute;as del artista a&uacute;n viv&iacute;an: Isabel, Miguel, Pedro, Gertrudis, Jos&eacute; y Nicolasa Ram&iacute;rez; pero habr&aacute; que agregar los de al menos otros dos &#151;Micaela y Antonio&#151;, de cuya existencia dan fe, como veremos, otros documentos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n53a" id="n53a"></a><a href="#n53b">53</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>21</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles</i>, f. 235.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n54a" id="n54a"></a><a href="#n54b">54</a>. Fue su padrino el capit&aacute;n don Fernando de Ibarra (Ybarra). ASM, <i>Libro</i> <i>22</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1667&#45;1669,</i> f. 135v. Escalante y Mendoza fue originario de Lima, Per&uacute;, pero su formaci&oacute;n y su carrera las llev&oacute; a cabo en la Nueva Espa&ntilde;a, a la que lleg&oacute; cuando su padre fue nombrado fiscal de la Audiencia de M&eacute;xico. Hizo sus estudios en la Universidad de M&eacute;xico en la que se doctor&oacute; en 1668, y fue maestro y rector. Fue abad de la congregaci&oacute;n de San Pedro, ubicada en la iglesia de la Sant&iacute;sima, de la que, como hemos visto, fue miembro el bachiller Agust&iacute;n Ram&iacute;rez de Contreras. Asimismo, fue tesorero y chantre de la Catedral de M&eacute;xico hasta finales de 1700, en que fue designado obispo de Durango, y posteriormente de Michoac&aacute;n, toc&aacute;ndole en suerte la consagraci&oacute;n de su catedral. Existe un retrato suyo, as&iacute; como otro de su hermano Juan, realizados por el afamado Juan Rodr&iacute;guez Ju&aacute;rez; el del primero forma parte del patrimonio art&iacute;stico de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, y el del segundo se custodia en el Museo Nacional del Virreinato.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n55a" id="n55a"></a><a href="#n55b">55</a>. <i>Vid. supra</i>notas 36 y 39, e <i>infra</i> nota 70. (ASM, <i>Libro</i> <i>23</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1670&#45;1672,</i> f. 71v).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n56a" id="n56a"></a><a href="#n56b">56</a>. <i>Vid. supra</i> nota 43. (ASM, <i>Libro</i> <i>24</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1672&#45;1676,</i> f. 4).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n57a" id="n57a"></a><a href="#n57b">57</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>1</i> <i>de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1671&#45;1680,</i> f. 96. Para lo referente a la mencionada calle, <i>vid. infra</i> nota 78.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n58a" id="n58a"></a><a href="#n58b">58</a>. Era hijo de Juan Navarro y Mar&iacute;a Hidalgo; ASM, <i>Libro</i> <i>11</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1670&#45;1680,</i> f. 149. Seg&uacute;n Efra&iacute;n Castro, el dicho Agust&iacute;n Navarro era maestro tirador de oro, <i>op. cit</i>., p. 24. De la confianza que le profesara su suegro queda el dato de que Pedro Ram&iacute;rez le designara como albacea en su testamento; <i>vid. infra</i> nota 78.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n59a" id="n59a"></a><a href="#n59b">59</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>3</i> <i>de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1687&#45;1692,</i> f. 194. Inmediatamente despu&eacute;s de enviudar el dicho Agust&iacute;n Navarro inici&oacute; los tr&aacute;mites eclesi&aacute;sticos para casarse con Mar&iacute;a de las Nieves &#151;viuda, a su vez, de Francisco de Alcal&aacute;&#151;, en diciembre de 1690: ASM, <i>Libro</i> <i>13</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1688&#45;1694,</i> f. 72v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n60a" id="n60a"></a><a href="#n60b">60</a>. Curiosamente, en la primera partida de amonestaci&oacute;n se asevera que ella hab&iacute;a nacido en Puebla, pero en la segunda que era "natural y vecina" de la ciudad de M&eacute;xico. Como no cabe pensar que se trata de dos personas diferentes, hay que considerar que en la segunda hubo un error. El hombre con el que termin&oacute; cas&aacute;ndose era hijo de Domingo Ram&iacute;rez de Espinosa y Mar&iacute;a de Caba&ntilde;as). ASM, <i>Libro</i> <i>11 de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1670&#45;1680,</i> fs. 202v y 210.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n61a" id="n61a"></a><a href="#n61b">61</a>. <i>Vid. infra</i> nota 31. Ella era hija de Tom&aacute;s de San Pedro y de Isabel de Qui&ntilde;ones (ASM, <i>Libro</i> <i>11 de amonestaciones,</i> <i>1670&#45;1680,</i> f. 221v, y <i>Libro</i> <i>11 de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1680&#45;1688,</i> f. 8), y no habr&iacute;a de morir hasta mayo de 1734. En la partida de defunci&oacute;n se asent&oacute; que viv&iacute;a detr&aacute;s de Santa Teresa la Antigua y que fue enterrada en la Iglesia de la Sant&iacute;sima Trinidad. ASM, <i>Libro</i> <i>11 de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1734&#45;1737,</i> f. 21v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n62a" id="n62a"></a><a href="#n62b">62</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>10</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1672&#45;1674,</i> f. 84v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n63a" id="n63a"></a><a href="#n63b">63</a>. <i>Vid. supra</i> nota 44 e <i>infra</i> nota 85.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n64a" id="n64a"></a><a href="#n64b">64</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>33</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1701&#45;1705,</i> fs. 122 (<i>vid. infra</i> nota 70), 188 y 232v. Del segundo fueron padrinos Nicol&aacute;s G&oacute;mez y do&ntilde;a Ana Romo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n65a" id="n65a"></a><a href="#n65b">65</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>33</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1701&#45;1705,</i> f. 356v, y <i>Libro</i> <i>35</i> <i>de bautismos,</i> <i>1709&#45;1712,</i> fs. 210, 276 y 284v.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n66a" id="n66a"></a><a href="#n66b">66</a>. Archivo General de Notar&iacute;as, notario 391, libro 2580, fs. 121&#45;122; citado por Mina Ram&iacute;rez Montes, en <i>Cat&aacute;logos de Documentos de Arte,</i> <i>15</i>. <i>Archivo General de Notar&iacute;as, M&eacute;xico. Ramo: Protocolos,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1990, ficha 128, p. 20.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749004&pid=S0185-1276200000020000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n67a" id="n67a"></a><a href="#n67b">67</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>12</i> <i>de amonestaciones,</i> f. 92.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n68a"></a><a href="#n68b">68</a>. Las correspondientes partidas de bautismo est&aacute;n en ASM, <i>Libro</i> <i>29</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles</i>, f. 199, y <i>Libro</i> <i>30</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles</i>, fs. 51 y 236. No deja de ser extra&ntilde;o el hecho de que en esta &uacute;ltima se registre a la madre como "do&ntilde;a Gertrudis de Arellano".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n69a"></a><a href="#n69b">69</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>4</i> <i>de defunciones,</i> <i>1693&#45;1698,</i> f. 94v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n70a"></a><a href="#n70b">70</a>. <i>Vid. supra</i> notas 36, 39 y 55. ASM, <i>Libro</i> <i>12</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1680&#45;1687,</i> f. 160, y <i>Libro</i> <i>11</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1680&#45;1688,</i> f. 327v. De este matrimonio naci&oacute; Teresa Manuela (bautizada el 23 de diciembre de 1698, y de quien fue madrina su bisabuela do&ntilde;a Isabel de Contreras, <i>vid.</i> ASM, <i>Libro</i> <i>22</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1698&#45;1701</i>, f. 12v.), Manuela Teresa (llevada a bautizar en junio de 1702, en ceremonia oficiada por su t&iacute;o el Br. Pedro Ram&iacute;rez de Contreras y donde fue padrino Antonio Caro del Castillo) y Miguel (llevado a bautizar en octubre de 1703 tambi&eacute;n por su bisabuela Isabel de Contreras). ASM, <i>Libro</i> <i>33</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1701&#45;1705,</i> fs. 122 y 256, respectivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n71a"></a><a href="#n71b">71</a>. <i>Vid. infra</i> nota 57.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n72a"></a><a href="#n72b">72</a>. ASM<i>, Libro</i> <i>23</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1670&#45;1672,</i> f. 208.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n73a"></a><a href="#n73b">73</a>. ASM<i>, Libro</i> <i>24</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1672&#45;1674,</i> f. 19.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n74a"></a><a href="#n74b">74</a>. ASM<i>, Libro</i> <i>20</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1660&#45;1663,</i> f. 132v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n75a"></a><a href="#n75b">75</a>. ASM<i>, Libro</i> <i>23</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1670&#45;1672,</i> f. 268.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n76a"></a><a href="#n76b">76</a>. <i>Vid</i>. Mina Ram&iacute;rez Montes y Guillermo Luckie, <i>Cat&aacute;logos de Documentos de Arte,</i> <i>16</i>. <i>Archivo General de Notar&iacute;as de la Ciudad de M&eacute;xico. Ramo: Protocolos I</i>, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1993; ficha 103, p. 32.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749015&pid=S0185-1276200000020000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n77a"></a><a href="#n77b">77</a>. <i>Op. cit</i>., p. 24.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n78a"></a><a href="#n78b">78</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>1</i> <i>de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1671&#45;1678,</i> f. 298v. Desafortunadamente, como se&ntilde;ala Efra&iacute;n Castro, no contamos con dicho testamento, pues no se conservan los papeles del notario en cuesti&oacute;n. La calle de la Pila Seca corr&iacute;a de oriente a poniente (actual 3a. de Belisario Dom&iacute;nguez), y ocasionalmente tambi&eacute;n se le llam&oacute; calle de la cerca de Santo Domingo. <i>Vid</i>. Eduardo B&aacute;ez Mac&iacute;as, "Planos y censos de la ciudad de M&eacute;xico. 1793", en <i>Bolet&iacute;n del Archivo General de la Naci&oacute;n</i>, 2a. serie, t. VII, n&uacute;ms. 1&#45;2, M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n, 1966, p. 437.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749018&pid=S0185-1276200000020000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n79a"></a><a href="#n79b">79</a>. <i>Op. cit</i>., p. 36.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n80a"></a><a href="#n80b">80</a>. ASM<i>, Libro</i> <i>5</i> <i>de defunciones,</i> <i>1698&#45;1707,</i> f. 201v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n81a"></a><a href="#n81b">81</a>.ASM, <i>Libro</i> <i>14</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1640&#45;1643,</i> f. 40.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n82a"></a><a href="#n82b">82</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>9</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1662&#45;1666,</i> f. 53. Los cas&oacute; el doctor don Nicol&aacute;s del Puerto, can&oacute;nigo de la catedral y provisor y vicario general del arzobispado de M&eacute;xico, siendo testigos "los reverendos padres maestro fray Juan de Andrada y fray Juan de Pareja": ASM, <i>Libro</i> <i>8</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1657&#45;1667,</i> f. 231v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n83a"></a><a href="#n83b">83</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>22</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1667&#45;1669,</i> f. 119; <i>vid. supra</i> nota 21.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n84a"></a><a href="#n84b">84</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>23</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1670&#45;1672,</i> f. 89v. Acaso se trata de su t&iacute;o, el bachiller Juan Ram&iacute;rez (<i>vid. supra</i> nota 31); empero, no se puede descartar que se trate del bachiller Juan Rodr&iacute;guez de la Muela, tambi&eacute;n pariente, pero por la v&iacute;a materna.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n85a"></a><a href="#n85b">85</a>. <i>Vid. supra</i> notas 44 y 63. Los cas&oacute; fray Francisco Jim&eacute;nez, dominico, y se velaron en Coyoac&aacute;n, el 25 de ese mismo mes y a&ntilde;o. &Eacute;l era viudo de Mar&iacute;a Teresa Coto: ASM, <i>Libro</i> <i>12</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1680&#45;1687,&nbsp;</i> f. 76. De este matrimonio s&oacute;lo recog&iacute; la noticia de un hijo, Pedro Ignacio, que fue llevado a bautizar el 31 de enero de 1690; fue su padrino Juan Rodr&iacute;guez de la Muela. ASM, <i>Libro</i> <i>29</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1688&#45;1691,</i> f. 172.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n86a"></a><a href="#n86b">86</a>.<i>Vid</i>. Jos&eacute; Ignacio Rubio Ma&ntilde;&eacute;, "Gente de Espa&ntilde;a en la ciudad de M&eacute;xico. A&ntilde;o de 1689", en <i>Bolet&iacute;n del Archivo General de la Naci&oacute;n</i>, 2a. serie, vol. VII, n&uacute;ms. 1&#45;2, M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n, 1966, pp. 103&#45;104.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749027&pid=S0185-1276200000020000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n87a"></a><a href="#n87b">87</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>11</i> <i>de amonestaciones,</i> <i>1670&#45;1680,</i> f. 154.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n88a"></a><a href="#n88b">88</a>. Las partidas de bautismo de los dos primeros est&aacute;n en ASM, <i>Libro</i> <i>26</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1679&#45;1682,</i> fs. 2 y 177v. En el bautizo de la primera (5 de marzo de 1679) ofici&oacute; su t&iacute;o, el Br. Agust&iacute;n Ram&iacute;rez (<i>vid. supra</i>nota 37). En el de Jos&eacute; Manuel (13 de abril de 1681) fue padrino el capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez de la Muela, pariente de la primera esposa de Laureano, lo que permite observar que manten&iacute;a buenas relaciones con ellos. Las partidas de In&eacute;s (23 de abril de 1683) y de Antonia Clara (7 de enero de 1685) est&aacute;n en ASM, <i>Libro</i> <i>27</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1682&#45;1685,</i> fs. 76v y 228. De In&eacute;s fue padrino el licenciado don Bartolom&eacute; de Yzasi y Pardo, "cura beneficiado del pueblo de Teoloyucan", y de Antonia Clara el capit&aacute;n Diego de Fr&iacute;as. Por &uacute;ltimo, la partida de Juana Laureana (14 de julio de 1686) &#151;por la que sabemos que fue padrino el P. Maestro, fray Nicol&aacute;s de Vargas, dominico, y que ofici&oacute; fray Lorenzo Rodr&iacute;guez de la Muela&#151;, est&aacute; en ASM, <i>Libro</i> <i>28</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1685&#45;1688,</i> f. 75v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n89a"></a><a href="#n89b">89</a>. Fue enterrada en la iglesia de Santa Catalina de Sena. ASM, <i>Libro</i> <i>2</i> <i>de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1681&#45;1686,</i> f. 20.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n90a"></a><a href="#n90b">90</a>. El dicho Lorenzo P&eacute;rez Caro era hijo de Francisco P&eacute;rez Caro y do&ntilde;a Isabel Garc&iacute;a Penalo: ASM, <i>Libro</i> <i>15</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1701&#45;1706,</i> f. 18v, y <i>Libro</i> <i>13</i> <i>de matrimonios</i> <i>de espa&ntilde;oles,</i> <i>1694&#45;1701,</i> fs. 290&#45;290v. De este enlace s&oacute;lo recog&iacute; la noticia de una hija, Josefa Isabel, que fue llevada a bautizar el 13 de julio de 1711: ASM, <i>Libro</i> <i>35</i> <i>de bautismos</i>, f. 289v. Pero tambi&eacute;n fueron padres del bachiller Jer&oacute;nimo Antonio P&eacute;rez Caro, quien disfrutar&iacute;a de la capellan&iacute;a fundada por Pedro Ram&iacute;rez, el viejo, entre 1733 y 1759.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n91a"></a><a href="#n91b">91</a>. &Eacute;l era hijo de Antonio P&eacute;rez Cancio y do&ntilde;a Mar&iacute;a &Aacute;lvarez de Villa Abril: ASM, <i>Libro</i> <i>15</i> <i>de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1701&#45;1706,</i> f. 53v. Fueron testigos del enlace Jos&eacute; Diez Ortu&ntilde;o, escribano de provincia y, al igual que en la boda de la hermana, de nueva cuenta Jos&eacute; de la Serna, oficial de la Contadur&iacute;a de Tributos. La ceremonia fue presidida por el mismo don Domingo Antonio Bay&oacute;n Bandujo, y la velaci&oacute;n se verific&oacute; en la iglesia de Los Remedios, el 7 de enero de 1705, tal y como se asent&oacute; en nota marginal a la partida de matrimonio: ASM, <i>Libro</i> <i>14 de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1702&#45;1713,</i> fs. 50&#45;51v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n92a"></a><a href="#n81b">92</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>33</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1701&#45;1705,</i> f. 41v. A su tiempo, este ni&ntilde;o habr&iacute;a de casarse, en junio de 1719, con do&ntilde;a Mar&iacute;a de los Dolores Fern&aacute;ndez de Villase&ntilde;or y Salgado &#151;hija de Mart&iacute;n Fern&aacute;ndez Salgado y do&ntilde;a Mar&iacute;a de Contreras y Villase&ntilde;or Rangel&#151;, natural y vecina del pueblo de San Juan del R&iacute;o, en el actual estado de Quer&eacute;taro, ASM, <i>Libro</i> <i>17 de amonestaciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1714&#45;1719,</i> f. 135.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n93a"></a><a href="#n93b">93</a>. Naci&oacute; el 16 de febrero de 1706 y fue bautizado el 22 de ese mes y a&ntilde;o. Fue su padrino el licenciado don Jos&eacute; Yb&aacute;&ntilde;ez de la Madrid y Bustamante, tesorero de la catedral: ASM, <i>Libro</i> <i>34</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1705&#45;1708,</i> fs. 40v&#45;41.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n94a"></a><a href="#n94b">94</a>. Fueron sus padrinos el capit&aacute;n don Agust&iacute;n Ignacio de Vidarte y do&ntilde;a Feliciana de la Cueva y Soto: ASM, <i>Libro</i> <i>35</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1709&#45;1712,</i> fs. 73v&#45;74.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n95a"></a><a href="#n95b">95</a>. Las partidas de bautismo de los dos &uacute;ltimos est&aacute;n en ASM, <i>Libro</i> <i>35</i> <i>de bautismos</i>, f. 307v, y <i>Libro</i> <i>36</i> <i>de bautismos</i>, f. 169, respectivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n96a"></a><a href="#n96b">96</a>. <i>Op. cit</i>., p. 34.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n97a"></a><a href="#n97b">97</a>. <i>Vid</i>. Gregorio P&eacute;rez Cancio, <i>La Santa Cruz y Soledad de Nuestra Se&ntilde;ora. Libro de f&aacute;brica del templo parroquial,</i> edici&oacute;n e introducci&oacute;n de Gonzalo Obreg&oacute;n, M&eacute;xico, Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, 1970.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749039&pid=S0185-1276200000020000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Respecto de este doctor Gregorio P&eacute;rez Cancio, Gonzalo Obreg&oacute;n asent&oacute; que era hijo de Bernardo Jos&eacute; Gregorio P&eacute;rez Cancio y de do&ntilde;a Mar&iacute;a Dolores Fern&aacute;ndez Contreras Villase&ntilde;or y Monroy, ambos "gentes de dinero y con buena posici&oacute;n social". Ignoro de d&oacute;nde obtuvo tal noticia, pero a&uacute;n agreg&oacute; que el padre era "originario y vecino de San Juan del R&iacute;o" y que ella lo era posiblemente de la zona de Michoac&aacute;n, y descendiente de un famoso encomendero del siglo XVI ("Introducci&oacute;n", p. 9). Contr&aacute;stese esta informaci&oacute;n con la que hemos recogido atr&aacute;s, en las notas 91 y 92.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n98a"></a><a href="#n98b">98</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>8</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1667&#45;1672,</i> f. 180, y <i>Libro</i> <i>9</i> <i>de matrimonios</i> <i>1667&#45;1672,</i> f. 36v. En ambos, como vimos, ofici&oacute; el bachiller Juan Ram&iacute;rez. <i>Vid. supra</i> notas 6, 29 y 35.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n99a"></a><a href="#n99b">99</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>9</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1667&#45;1672,</i> f. 38.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n100a"></a><a href="#n100b">100</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>10</i> <i>de matrimonios de espa&ntilde;oles,</i> <i>1672&#45;1680,</i> f. 12v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n101a"></a><a href="#n101b">101</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>21</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1663&#45;1667,</i> f. 93v.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n102a"></a><a href="#n102b">102</a>. 3 de junio de 1680. ASM, <i>Libro</i> <i>26</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1679&#45;1682,</i> f. 110.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n103a"></a><a href="#n103b">103</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>27</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1682&#45;1685,</i> fs. 25v y 82, respectivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n104a"></a><a href="#n104b">104</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>28</i> <i>de bautismos de espa&ntilde;oles,</i> <i>1685&#45;1688,</i> f. 47.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n105a"></a><a href="#n105b">105</a>. Torres Fornicedo hab&iacute;a comprado el solar en 1670, en 550 pesos, al juzgado de capellan&iacute;as. <i>Vid</i>. Glorinela Gonz&aacute;lez Franco, Mar&iacute;a del Carmen Olvera Calvo y Ana Eugenia Reyes, <i>Artistas y artesanos a trav&eacute;s de fuentes documentales</i>, vol. I, M&eacute;xico, Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, 1994, pp. 303 y 340.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749048&pid=S0185-1276200000020000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Ante el notario n&uacute;m. 196, Pedro Deza y Ulloa, 039, p. 7.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n106a"></a><a href="#n106b">106</a>. <i>Op. cit</i>., p. 36.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n107a"></a><a href="#n107b">107</a>. ASM, <i>Libro</i> <i>2</i> <i>de defunciones de espa&ntilde;oles,</i> <i>1681&#45;1686,</i> f. 316.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n108a"></a><a href="#n108b">108</a>. <i>Vid</i>. Raquel Pineda, <i>Cat&aacute;logos de Documentos de Arte,</i> <i>4. Archivo General de la Naci&oacute;n. M&eacute;xico. Ramo: Matrimonios. Primera parte</i>, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1984;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749052&pid=S0185-1276200000020000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ficha 0183, p. 23.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n109a"></a><a href="#n109b">109</a>. Salvo Rodrigo de la Piedra, los dem&aacute;s est&aacute;n mencionados en la elaboraci&oacute;n de pinturas para los retablos de varias capillas que se iban a hacer en la catedral angelopolitana en 1648. <i>Vid</i>. Francisco P&eacute;rez de Salazar, <i>Historia de la pintura en Puebla</i>, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 1963, pp. 166&#45;168.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749054&pid=S0185-1276200000020000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n110a"></a><a href="#n110b">110</a>. En el testamento que hizo en 1661, poco antes de morir, Jos&eacute; Ju&aacute;rez nos deja saber que Echave le deb&iacute;a alg&uacute;n dinero y que &eacute;ste se lo estaba pagando con obra. <i>Vid</i>. Efra&iacute;n Castro Morales, "El testamento de Jos&eacute; Ju&aacute;rez", en <i>Bolet&iacute;n de Monumentos Hist&oacute;ricos</i>, n&uacute;m. 5, M&eacute;xico, Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, 1981, p. 9.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749056&pid=S0185-1276200000020000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n111a"></a><a href="#n111b">111</a>. <i>Vid. infra</i> nota 10.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n112a"></a><a href="#n112b">112</a>. Pese a que Diego Angulo &Iacute;&ntilde;iguez s&iacute; ley&oacute; correctamente la fecha, insiste indebidamente en hacer arrancar su actividad desde dicho a&ntilde;o de 1633 &#151;a&ntilde;o para el que a&uacute;n ni hab&iacute;a nacido&#151;, y la lleva hasta 1678 &#151;que corresponde a la fecha de su obra m&aacute;s tard&iacute;a&#151;, extendiendo dicha actividad por 55 a&ntilde;os, lo que ya de por s&iacute; se antoja algo dif&iacute;cil de aceptar. <i>Historia del arte hispanoamericano</i>, Barcelona, Salvat, 1951, t. II, p. 416.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749059&pid=S0185-1276200000020000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n113a"></a><a href="#n113b">113</a>. Los &uacute;nicos que le asignaron la fecha de 1670 fueron Xavier Villaurrutia (<i>El arte en M&eacute;xico. Pintura colonial,</i> n&uacute;m. 4, M&eacute;xico, Cervecer&iacute;a Cuauht&eacute;moc),    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749061&pid=S0185-1276200000020000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y Abelardo Carrillo y Gariel, <i>T&eacute;cnica de la pintura de Nueva Espa&ntilde;a</i>, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 1946, p. 164.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749062&pid=S0185-1276200000020000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n114a"></a><a href="#n114b">114</a>. Toussaint, <i>Pintura colonial...</i>, p. 107. V&eacute;ase tambi&eacute;n Clara Bargellini, "Jes&uacute;s servido por los &aacute;ngeles", en <i>Arte y m&iacute;stica del barroco</i>, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Departamento del Distrito Federal, 1994, pp. 56&#45;58.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749064&pid=S0185-1276200000020000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n115a"></a><a href="#n115b">115</a>. Dicha fecha es la que ley&oacute; Manuel Toussaint; sin embargo, resulta muy significativo apuntar que hoy en d&iacute;a ya no existe, pues no se recuper&oacute; en la reciente restauraci&oacute;n a que el cuadro fue sometido. &iquest;Se elimin&oacute; por considerarla una repetici&oacute;n? Pero aun as&iacute;, &iquest;por qui&eacute;n, cu&aacute;ndo y para qu&eacute; fue a&ntilde;adida? Preguntas que por ahora desafortunadamente quedan sin respuesta.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n116a"></a><a href="#n116b">116</a>. V&eacute;ase la nota 16 que puso al cap&iacute;tulo XVII de la <i>Pintura colonial en M&eacute;xico</i>, de Manuel Toussaint (M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1965, p. 257).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749067&pid=S0185-1276200000020000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Este cuadro es el que aparece reproducido en la l&aacute;mina a color n&uacute;mero XV en la 1a. y 2a. ediciones de esta obra, pero ya no en la 3a.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n117a"></a><a href="#n117b">117</a>. Este par de cuadros fue dado a conocer por Heinrich Berlin, "Pintura colonial mexicana en Guatemala", en <i>Anales de la Sociedad de Geograf&iacute;a e Historia de Guatemala</i>, t. 26;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749069&pid=S0185-1276200000020000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Guatemala, 1952, pp. 121&#45;122. Tal vez por una confusi&oacute;n, Xavier Moyss&eacute;n menciona la fecha de 1677, v&eacute;ase <i>Pintura..., op. cit.</i> n. 16, p. 258.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n118a"></a><a href="#n118b">118</a>. <i>Vid.</i> Rogelio Ruiz Gomar, "Rubens en la pintura novohispana de mediados del siglo XVII", en <i>Anales del Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas</i>, vol. XIII, n&uacute;ms. 50&#45;51, M&eacute;xico, 1982, pp. 95&#45;97.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749071&pid=S0185-1276200000020000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n119a"></a><a href="#n119b">119</a>. <i>Vid.</i> Rogelio Ruiz Gomar, "Triunfo de la Eucarist&iacute;a" y "Triunfo de la Eucarist&iacute;a sobre los sacrificios paganos", en <i>M&eacute;xico en el mundo de las colecciones de arte: Nueva Espa&ntilde;a</i> <i>1</i>, M&eacute;xico, Azabache, 1994, pp. 228&#45;231.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749073&pid=S0185-1276200000020000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n120a"></a><a href="#n120b">120</a>. Archivo General de Notar&iacute;as de la Ciudad de M&eacute;xico, notar&iacute;a 379 (Baltasar Morante), 1671; citado por Efra&iacute;n Castro Morales, <i>op. cit</i>., pp. 22&#45;24.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n121a"></a><a href="#n121b">121</a>. Este cuadro lo encontr&oacute; Toussaint en el "Palacio Arzobispal" de Tacubaya y por su extraordinaria calidad se determin&oacute; incorporarlo a las colecciones del Tesoro de la Catedral de M&eacute;xico que se exhib&iacute;a en el llamado "Museo de Arte Religioso", sitio de donde pas&oacute; en 1964 a Tepotzotl&aacute;n. <i>Vid</i>. <i>Pintura novohispana. Museo Nacional del Virreinato</i>, t. I, M&eacute;xico, Asociaci&oacute;n de Amigos del Museo Nacional del Virreinato, 1992, PI/0135, p. 133.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749076&pid=S0185-1276200000020000300023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n122a"></a><a href="#n122b">122</a>. Jorge Alberto Manrique, <i>Los dominicos y Azcapotzalco</i>, Jalapa, Universidad Veracruzana, 1963, p. 75.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749078&pid=S0185-1276200000020000300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n123a"></a><a href="#n123b">123</a>. <i>Ibidem</i>. Otro ejemplo ser&iacute;a el ni&ntilde;o, hijo del tal Alonso G&oacute;mez, que figura en el cuadro de Jos&eacute; Ju&aacute;rez de la <i>Visita de la Virgen y el Ni&ntilde;o a san Francisco</i>, que pertenec&iacute;a a la Tercera Orden de San Francisco y que, tras exhibirse en la Pinacoteca Virreinal, actualmente forma parte del Museo Nacional de Arte (MUNAL) de la ciudad de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n124a"></a><a href="#n124b">124</a>. <i>Op. cit</i>., p. 79.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n125a"></a><a href="#n125b">125</a>. <i>Vid.</i> Nelly Sigaut, "Capilla de Nuestra Se&ntilde;ora de la Soledad", en <i>Catedral de M&eacute;xico. Patrimonio art&iacute;stico y cultural</i>, M&eacute;xico, SEDESOL, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749082&pid=S0185-1276200000020000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n126a"></a><a href="#n126b">126</a>. El primero en referirse a esta serie de lienzos fue Diego Angulo, <i>op. cit</i>., p. 416. V&eacute;ase tambi&eacute;n Rogelio Ruiz Gomar, "Adoraci&oacute;n de los pastores", "Presentaci&oacute;n de Jes&uacute;s al templo" e "Inmaculada Concepci&oacute;n", en <i>M&eacute;xico en el mundo de las colecciones de arte: Nueva Espa&ntilde;a</i> <i>1</i>, M&eacute;xico, Azabache, 1994, pp. 221&#45;223.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749084&pid=S0185-1276200000020000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n127a"></a><a href="#n127b">127</a>. De este pintor hubo, al parecer, m&aacute;s obras en la Catedral de Puebla, como por ejemplo una copia de la Virgen del Sagrario de la Catedral de Toledo, y que supuestamente envi&oacute; Rizi en 1652 a la catedral angelopolitana. <i>Vid</i>. Diego Angulo &Iacute;&ntilde;iguez, "Francisco Rizi. Cuadros religiosos posteriores a 1670 y sin fechar", en <i>Archivo Espa&ntilde;ol de Arte</i>, n&uacute;m. 138, Madrid, 1962, pp. 95&#45;122.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749086&pid=S0185-1276200000020000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Junto con Carre&ntilde;o de Miranda y Herrera el Mozo, Rizi desempe&ntilde;&oacute; un importante papel en la renovaci&oacute;n de la pintura madrile&ntilde;a de mediados del siglo XVII, escuela que, por razones y caminos todav&iacute;a sin estudiar, habr&iacute;a de estar presente en el medio pict&oacute;rico novohispano, particularmente en el de la ciudad de Puebla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n128a"></a><a href="#n128b">128</a>. Uno de los cuadros de Borgraf y el de Villalpando se conservan en la Antesala y Sala de los Gobelinos de la Catedral de Puebla. El otro de Borgraf pertenece a las colecciones del Museo de la Universidad Aut&oacute;noma de Puebla. De nueva cuenta Villalpando recurri&oacute; a ese modelo, aunque invirti&eacute;ndolo, en la Pur&iacute;sima que incluy&oacute; en el cuadro que representa a San Juan Evangelista y a sor Mar&iacute;a de Jes&uacute;s de &Aacute;greda con la visi&oacute;n de la Jerusal&eacute;n celestial que se exhibe en el Museo Regional de Guadalupe, en Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n129a"></a><a href="#n129b">129</a>. Al decir de Xavier Moyss&eacute;n este cuadro procede de la Biblioteca Cervantes de la ciu&#45; dad de M&eacute;xico, en cuyo inventario ya figuraba como de Pedro Ram&iacute;rez; <i>vid</i>. nota 16 al cap&iacute;tulo XVII del libro <i>Pintura colonial en M&eacute;xico</i>, de Manuel Toussaint, <i>op. cit.</i>, p. 258. A mediados del siglo XIX ingres&oacute; a las galer&iacute;as de la Academia de San Carlos, pues ya lo registra Couto en su <i>Di&aacute;logo</i>; de ah&iacute; pas&oacute; junto con toda la colecci&oacute;n a la Pinacoteca Virreinal y por &uacute;ltimo, a finales del 2000, al Museo Nacional de Arte.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n130a"></a><a href="#n130b">130</a>. Med&iacute;a 38 x 50 cm. <i>Cfr</i>. Manuel Romero de Terreros, <i>Cat&aacute;logos de las exposiciones de la</i> <i>antigua Academia de San Carlos de M&eacute;xico (1850&#45;1898),</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1963, p. 426.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749090&pid=S0185-1276200000020000300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n131a"></a><a href="#n131b">131</a>. <i>Op. cit</i>., p. 107. Fue reproducido en el libro editado por Javier P&eacute;rez de Salazar <i>La pintura mexicana, siglos</i> <i>XVI&#45;XVII. Colecciones particulares</i>, 1966.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749092&pid=S0185-1276200000020000300029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n132a"></a><a href="#n132b">132</a>. Rogelio Ruiz Gomar, "La Profesa", <i>Monograf&iacute;as de Arte Sacro</i>, n&uacute;m. 1, M&eacute;xico, Comisi&oacute;n Nacional de Arte Sacro, 1978, p. 8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749094&pid=S0185-1276200000020000300030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n133a"></a><a href="#n133b">133</a>. <i>Pintura novohispana. Museo Nacional del Virreinato</i>, M&eacute;xico, Asociaci&oacute;n de Amigos del Museo Nacional del Virreinato, 1992, t. I, PI/0111, p. 121.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n134a"></a><a href="#n134b">134</a>. <i>Pintura novohispana. Museo Nacional del Virreinato</i>, M&eacute;xico, Asociaci&oacute;n de Amigos del Museo Nacional del Virreinato, 1994, t. II, primera parte, PI/0239, p. 56.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n135a"></a><a href="#n135b">135</a>. Archivo General de Notar&iacute;as de la Ciudad de M&eacute;xico, notar&iacute;a 633 (Juan de Salas), 1659; citado por Efra&iacute;n Castro Morales, <i>op. cit</i>., pp. 12&#45;13.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n136a"></a><a href="#n136b">136</a>. <i>Teatro mexicano</i>..., M&eacute;xico, 1698; tratado cuarto, cap&iacute;tulo 1, par&aacute;grafo 11, pp. 107&#45;108; citado por Efra&iacute;n Castro Morales, <i>op. cit</i>., p. 14. Refiri&eacute;ndose a Pedro Ram&iacute;rez padre, Vetancourt dice "cuyo nombre en su fama tiene adquirido tan singular aplauso", y le califica de "maestro de maestros del siglo que le goza".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n137a"></a><a href="#n137b">137</a>. Citado por Efra&iacute;n Castro Morales, <i>op. cit</i>., p. 14.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n138a"></a><a href="#n138b">138</a>. <i>Llanto de Occidente en el ocaso del m&aacute;s claro Sol de las Espa&ntilde;as</i>, M&eacute;xico, 1666, citado por Guillermo Tovar de Teresa, <i>Bibliograf&iacute;a novohispana de arte. Primera parte</i>, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1988, pp. 200&#45;204.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749101&pid=S0185-1276200000020000300031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n139a"></a><a href="#n139b">139</a>. Guillermo Tovar de Teresa, <i>op. cit</i>., p. 203, y Jaime Cuadriello, "Los jerogl&iacute;ficos de la Nueva Espa&ntilde;a", en <i>Juegos de ingenio y agudeza. La pintura emblem&aacute;tica de la Nueva Espa&ntilde;a</i>, M&eacute;xico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Museo Nacional de Arte, 1994, p. 91.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749103&pid=S0185-1276200000020000300032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Empero, cabe se&ntilde;alar que mientras para el primero la proposici&oacute;n sonaba l&oacute;gica, pues extra&ntilde;amente a&uacute;n estaba en la creencia de que el maestro escultor y el maestro pintor eran un solo artista, el segundo, ya consciente de que se trata de dos artistas, padre e hijo, abiertamente propone que las pinturas las pudo hacer el hijo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n140a"></a><a href="#n140b">140</a>. Francisco Uribe y Antonio N&uacute;&ntilde;ez, <i>Honorario t&uacute;mulo</i>,..., citado por Guillermo Tovar de Teresa, <i>op. cit</i>., pp. 194&#45;200.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n141a"></a><a href="#n141b">141</a>. <i>Op. cit</i>., tratado segundo, cap&iacute;tulo 3, par&aacute;grafo 43, p. 34; el "afamado Basilio" no es otro que el tardomanierista Basilio de Salazar. En relaci&oacute;n con este artista, activo en el segundo tercio de esa centuria, v&eacute;ase Xavier Moyss&eacute;n, "Basilio de Salazar, un pintor del siglo XVII", en <i>Anales del Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas</i>, vol. XIII, n&uacute;m. 46, M&eacute;xico, 1976.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749106&pid=S0185-1276200000020000300033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n142a"></a><a href="#n142b">142</a>. <i>Vid</i>. Nuria Mar&iacute;a Salazar, "El convento de Jes&uacute;s Mar&iacute;a de la ciudad de M&eacute;xico. Historia art&iacute;stica 1577&#45;1860" (tesis para obtener el grado de Licenciado en Historia del Arte por la Universidad Iberoamericana), M&eacute;xico, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749108&pid=S0185-1276200000020000300034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n143a"></a><a href="#n143b">143</a>. No deja de ser interesante la noticia de que al centro del segundo cuerpo de dicho retablo se colocar&iacute;a una pintura en tabla que representaba a "San Ponciano", la cual, seg&uacute;n se dice en el nuevo contrato, Laureano ten&iacute;a en su casa. &iquest;Ser&iacute;a de su propiedad? En tal caso podr&iacute;a ser obra del hermano. No obstante, del mismo modo cabe pensar que dicha pintura era una obra que pertenec&iacute;a a los jesuitas, y que Laureano ten&iacute;a bajo su custodia en tanto proced&iacute;a a armar correctamente el retablo. Sin embargo, dada la poca veneraci&oacute;n que dicho santo tuvo en la Nueva Espa&ntilde;a, se antoja pensar que dicha obra no es otra que la conocida tabla con el <i>Martirio de san Ponciano</i> de Baltasar de Echave Orio (que despu&eacute;s de haberse guardado en la Pinacoteca Virreinal de San Diego, de la ciudad de M&eacute;xico, hoy en d&iacute;a est&aacute; en el Museo Nacional de Arte), suposici&oacute;n a la que se opone el que el cuadro de Echave, al decir de Jos&eacute; Bernardo Couto, se compr&oacute; a mediados del siglo pasado a un particular para las galer&iacute;as de la Academia de San Carlos.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n144a"></a><a href="#n144b">144</a>. V&eacute;ase Gonzalo Obreg&oacute;n, "Notas sobre una obra del bachiller Carlos de Villalpando", en <i>Retablo barroco a la memoria de Francisco de la Maza</i>, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1974.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749111&pid=S0185-1276200000020000300035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n145a"></a><a href="#n145b">145</a>. Archivo General de Notar&iacute;as de la Ciudad de M&eacute;xico, notar&iacute;a n&uacute;m. 199 a cargo de Juan D&iacute;az de Ribera; <i>apud</i>. Silvia Bravo y Raquel Pineda, <i>Cat&aacute;logos de Documentos de Arte,</i> <i>7. Archivo General de Notar&iacute;as de la Ciudad de M&eacute;xico.</i> <i>II</i>, 2&ordf; ed., M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, 1996;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=749113&pid=S0185-1276200000020000300036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ficha 0142, p. 159.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n146a"></a><a href="#n146b">146</a>. Guillermo Tovar de Teresa, <i>Bibliograf&iacute;a novohispana</i>..., t. I, p. 321.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n147a"></a><a href="#n147b">147</a>. <i>Op. cit</i>., t. II, p. 416.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n148a"></a><a href="#n148b">148</a>. <i>Op. cit</i>., p. 76.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n149a"></a><a href="#n149b">149</a>. <i>Ibidem</i>, p. 77. Esta tradici&oacute;n &#151;dice&#151; no se refiere s&oacute;lo a ciertas convenciones iconogr&aacute;ficas, sino a elementos m&aacute;s propiamente pict&oacute;ricos, como es ese sentimiento de la delicadeza, ese gusto por la riqueza y el barroquismo pr&oacute;digo de formas, pero al mismo tiempo t&iacute;mido en sus concepciones generales, ese medirse en las expresiones dolorosas (lo que no sucede, por ejemplo, en la escultura).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n150a"></a><a href="#n150b">150</a>. <i>Ibidem.</i></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro Morales]]></surname>
<given-names><![CDATA[Efraín]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los Ramírez, una familia de artistas novohispanos del siglo XVII]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín de Monumentos Históricos]]></source>
<year>1982</year>
<numero>8</numero>
<issue>8</issue>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Antropología e Historia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Toussaint]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pintura colonial en México]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro Morales]]></surname>
<given-names><![CDATA[Efraín]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El Santuario de Guadalupe en el siglo XVII]]></article-title>
<source><![CDATA[Retablo barroco a la memoria de Francisco de la Maza]]></source>
<year>1974</year>
<page-range>72</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Toussaint]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Arte colonial en México]]></source>
<year>1962</year>
<page-range>115</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sodi Pallares]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ernesto]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pinacoteca virreinal de San Diego]]></source>
<year>1969</year>
<page-range>61</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Populibros La Prensa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ramírez Montes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mina]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Catálogos de Documentos de Arte, 15. Archivo General de Notarías, México. Ramo: Protocolos]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>20</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ramírez Montes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mina]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luckie]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Catálogos de Documentos de Arte, 16. Archivo General de Notarías de la Ciudad de México. Ramo: Protocolos I]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>32</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Báez Macías]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eduardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Planos y censos de la ciudad de México. 1793]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín del Archivo General de la Nación]]></source>
<year>1966</year>
<volume>VII</volume>
<numero>1</numero><numero>2</numero>
<issue>1</issue><issue>2</issue>
<page-range>437</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Secretaría de Gobernación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rubio Mañé]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Ignacio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Gente de España en la ciudad de México. Año de 1689]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín del Archivo General de la Nación]]></source>
<year>1966</year>
<volume>VII</volume>
<numero>1</numero><numero>2</numero>
<issue>1</issue><issue>2</issue>
<page-range>103-104</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Secretaría de Gobernación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Cancio]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gregorio]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Obregón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gonzalo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Santa Cruz y Soledad de Nuestra Señora. Libro de fábrica del templo parroquial]]></source>
<year>1970</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Antropología e Historia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González Franco]]></surname>
<given-names><![CDATA[Glorinela]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olvera Calvo]]></surname>
<given-names><![CDATA[María del Carmen]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eugenia Reyes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ana]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Artistas y artesanos a través de fuentes documentales]]></source>
<year>1994</year>
<volume>I</volume>
<page-range>303 y 340</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Antropología e Historia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pineda]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raquel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Catálogos de Documentos de Arte, 4. Archivo General de la Nación. México. Ramo: Matrimonios. Primera parte]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez de Salazar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de la pintura en Puebla]]></source>
<year>1963</year>
<page-range>166-168</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro Morales]]></surname>
<given-names><![CDATA[Efraín]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El testamento de José Juárez]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín de Monumentos Históricos]]></source>
<year>1981</year>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>9</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Antropología e Historia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Historia del arte hispanoamericano]]></source>
<year>1951</year>
<volume>II</volume>
<page-range>416</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Salvat]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Villaurrutia]]></surname>
<given-names><![CDATA[Xavier]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El arte en México. Pintura colonial]]></source>
<year></year>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cervecería Cuauhtémoc]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carrillo y Gariel]]></surname>
<given-names><![CDATA[Abelardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Técnica de la pintura de Nueva España]]></source>
<year>1946</year>
<page-range>164</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bargellini]]></surname>
<given-names><![CDATA[Clara]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Jesús servido por los ángeles]]></article-title>
<source><![CDATA[Arte y mística del barroco]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>56-58</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de MéxicoConsejo Nacional para la Cultura y las ArtesDepartamento del Distrito Federal]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Toussaint]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pintura colonial en México]]></source>
<year>1965</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berlin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Heinrich]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pintura colonial mexicana en Guatemala]]></article-title>
<source><![CDATA[Anales de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala]]></source>
<year></year>
<volume>26</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Gomar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rogelio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Rubens en la pintura novohispana de mediados del siglo XVII]]></article-title>
<source><![CDATA[Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas]]></source>
<year>1982</year>
<volume>XIII</volume>
<numero>50</numero><numero>51</numero>
<issue>50</issue><issue>51</issue>
<page-range>95-97</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Gomar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rogelio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Triunfo de la Eucaristía" y "Triunfo de la Eucaristía sobre los sacrificios paganos]]></article-title>
<source><![CDATA[México en el mundo de las colecciones de arte: Nueva España 1]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>228-231</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Azabache]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Pintura novohispana. Museo Nacional del Virreinato]]></source>
<year>1992</year>
<volume>I</volume>
<page-range>133</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Asociación de Amigos del Museo Nacional del Virreinato]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Manrique]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge Alberto]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los dominicos y Azcapotzalco]]></source>
<year>1963</year>
<page-range>75</page-range><publisher-loc><![CDATA[Jalapa ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Veracruzana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sigaut]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nelly]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Capilla de Nuestra Señora de la Soledad]]></article-title>
<source><![CDATA[Catedral de México. Patrimonio artístico y cultural]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SEDESOL]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Gomar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rogelio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Adoración de los pastores", "Presentación de Jesús al templo" e "Inmaculada Concepción]]></article-title>
<source><![CDATA[México en el mundo de las colecciones de arte: Nueva España 1]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>221-223</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Azabache]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Angulo Íñiguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diego]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Francisco Rizi. Cuadros religiosos posteriores a 1670 y sin fechar]]></article-title>
<source><![CDATA[Archivo Español de Arte]]></source>
<year>1962</year>
<numero>138</numero>
<issue>138</issue>
<page-range>95-122</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Romero de Terreros]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Catálogos de las exposiciones de la antigua Academia de San Carlos de México (1850-1898)]]></source>
<year>1963</year>
<page-range>426</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez de Salazar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Javier]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La pintura mexicana, siglos XVI-XVII]]></source>
<year>1966</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Gomar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rogelio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Profesa]]></article-title>
<source><![CDATA[Monografías de Arte Sacro]]></source>
<year>1978</year>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>8</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Comisión Nacional de Arte Sacro]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tovar de Teresa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Bibliografía novohispana de arte. Primera parte]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>200-204</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cuadriello]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jaime]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los jeroglíficos de la Nueva España]]></article-title>
<source><![CDATA[Juegos de ingenio y agudeza. La pintura emblemática de la Nueva España]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>91</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Consejo Nacional para la Cultura y las ArtesMuseo Nacional de Arte]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moyssén]]></surname>
<given-names><![CDATA[Xavier]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Basilio de Salazar, un pintor del siglo XVII]]></article-title>
<source><![CDATA[Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas]]></source>
<year>1976</year>
<volume>XIII</volume>
<numero>46</numero>
<issue>46</issue>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Salazar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nuria María]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El convento de Jesús María de la ciudad de México. Historia artística 1577-1860]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Obregón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gonzalo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Notas sobre una obra del bachiller Carlos de Villalpando]]></article-title>
<source><![CDATA[Retablo barroco a la memoria de Francisco de la Maza]]></source>
<year>1974</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bravo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Silvia]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pineda]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raquel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Catálogos de Documentos de Arte, 7. Archivo General de Notarías de la Ciudad de México. II]]></source>
<year>1996</year>
<edition>2ª</edition>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
