<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-1276</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[An. Inst. Investig. Estét]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-1276</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-12762000000100015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nómadas y sedentarios en el Norte de México: homenaje a Beatriz Braniff]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Merrill]]></surname>
<given-names><![CDATA[William]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<volume>22</volume>
<numero>76</numero>
<fpage>314</fpage>
<lpage>317</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-12762000000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-12762000000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-12762000000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>N&oacute;madas y sedentarios en el Norte de M&eacute;xico: homenaje a Beatriz Braniff<a name="n1b"></a><a href="#n1a">*</a></i> (Marie&#45;Areti Hers, Jos&eacute; Luis Mirafuente <i>et al.</i>, compiladores)</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por William Merrill</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, Instituto de Investigaciones Antropol&oacute;gicas, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, 2000</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante todo, quisiera agradecer a los organizadores por haberme invitado a participar en el coloquio que se llev&oacute; a cabo en la ciudad de Durango hace ya cinco a&ntilde;os, as&iacute; como a contribuir en el tomo que esta tarde se presenta al p&uacute;blico. Como todos sabemos, la organizaci&oacute;n de coloquios y publicaciones de tan gran magnitud requiere de un esfuerzo enorme y no siempre produce resultados tan impresionantes como &eacute;ste. Tanto en las aportaciones de los ensayos que contiene como en la calidad de su producci&oacute;n, este tomo <i>&#150;N&oacute;madas y sedentarios en el Norte de M&eacute;xico: Homenaje a Beatriz Braniff&#150;</i> demuestra la visi&oacute;n, capacidad y dedicaci&oacute;n que los organizadores trajeron al proyecto. A todos ustedes los felicito por este &eacute;xito.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera tambi&eacute;n felicitar a la maestra Tita Braniff por sus contribuciones al mejor entendimiento del norte de M&eacute;xico y sus habitantes. Por medio de sus investigaciones, nos ofrece una visi&oacute;n profunda y sofisticada del norte, la cual se encuentra a la disposici&oacute;n no s&oacute;lo de los investigadores sino &#150;gracias a su trabajo en la creaci&oacute;n del Museo de las Culturas del Norte en Paquim&eacute;, Chihuahua&#150; de un p&uacute;blico general. El compromiso con el norte que la maestra Braniff ha mantenido a lo largo de su vida profesional ha inspirado el trabajo de muchos investigadores y seguir&aacute; haci&eacute;ndolo con futuras generaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pasando ahora a la colecci&oacute;n de ensayos que se presenta hoy, su principal prop&oacute;sito es el de reconocer y agradecer a la maestra Braniff por sus contribuciones a la investigaci&oacute;n y desarrollo de la arqueolog&iacute;a de M&eacute;xico. Es un homenaje en el sentido de que se celebra en honor de una persona; sin embargo, comparte adem&aacute;s algo de la antigua tradici&oacute;n europea de los <i>festscrift</i>, u obras celebradoras, que se ofrec&iacute;an a personas destacadas, no s&oacute;lo para reconocer y conmemorar sus logros sino tambi&eacute;n para darles algo que pudieran disfrutar. Espero que la maestra Braniff se divierta al leer este tomo y que reconozca en &eacute;l la admiraci&oacute;n que sus colegas tenemos por ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos generales, el tomo explora tres temas. Dos de ellos se encuentran indicados en el t&iacute;tulo del mismo: el primero, el <i>norte de M&eacute;xico</i> y el segundo, <i>los n&oacute;madas y sedentarios</i>. El tercer tema tambi&eacute;n es expl&iacute;cito, no en el t&iacute;tulo del tomo sino en su conceptualizaci&oacute;n y contenido, que es la <i>interdisciplinariedad</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los primeros dos temas &#150;el norte de M&eacute;xico y los n&oacute;madas y sedentarios&#150; una de las aportaciones m&aacute;s importantes del libro es, ir&oacute;nicamente, el cuestionamiento sobre la legitimidad de esta divisi&oacute;n geogr&aacute;fica y este contraste socioecon&oacute;mico como conceptos anal&iacute;ticos &uacute;tiles para la investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo el argumento de la maestra Braniff, el tomo hace hincapi&eacute; en la diversidad del norte de M&eacute;xico, tanto en su historia cultural como en su geograf&iacute;a y sistemas ecol&oacute;gicos. Al mismo tiempo, reconoce que casi todas las &aacute;reas incluidas bajo el nombre "el norte de M&eacute;xico" tienen por lo menos una cosa en com&uacute;n: el haber sido poco estudiadas por los investigadores. Los ensayos que constituyen esta colecci&oacute;n comienzan a llenar el enorme hueco en nuestro conocimiento del norte de M&eacute;xico, proporcionando nuevos datos y perspectivas que nos permiten empezar a interpretar el norte como debe ser interpretado: no como el <i>alter ego</i> de Mesoam&eacute;rica o el hermanastro del suroeste estadounidense sino como una diversidad de regiones, cada una con sus propias caracter&iacute;sticas y din&aacute;micas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la misma manera, el tomo demuestra que no se puede sostener f&aacute;cilmente una distinci&oacute;n marcada e inflexible entre sociedades n&oacute;madas y sedentarias. Varios de los autores documentan las diversas formas de movilidad que caracterizaban a las sociedades del norte, as&iacute; como el hecho de que todas depend&iacute;an hasta cierto punto de la caza y la recolecci&oacute;n de recursos silvestres para su sobrevivencia. Adem&aacute;s, indican c&oacute;mo las estrategias de movilidad y subsistencia de estas sociedades var&iacute;an en el tiempo y el espacio, produciendo relaciones intersociales e interculturales de mucha diversidad y complejidad. En cuanto a este tema, es muy importante tomar en cuenta el impacto de caballos, mulas y otras clases de ganado introducidas por los europeos. La introducci&oacute;n de estos animales no s&oacute;lo aument&oacute; las posibilidades de movilidad y subsistencia que ten&iacute;an las sociedades ind&iacute;genas del norte sino tambi&eacute;n trastorn&oacute; los ecosistemas de la regi&oacute;n, haciendo imposible la continuaci&oacute;n de estrategias tradicionales de movilidad y subsistencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al mismo tiempo &#150;aunque no podemos aceptar como realidad etnogr&aacute;fica una oposici&oacute;n pura y no&#45;mediada entre las categor&iacute;as de n&oacute;madas y sedentarios&#150; tal oposici&oacute;n s&iacute; ten&iacute;a una realidad ideol&oacute;gica de suma importancia en la historia del norte. A trav&eacute;s de las &eacute;pocas coloniales y poscoloniales, esta oposici&oacute;n justificaba la expropiaci&oacute;n de territorios ind&iacute;genas, la explotaci&oacute;n de su mano de obra y la destrucci&oacute;n de sus culturas, adem&aacute;s de estructurar la visi&oacute;n que tuvieron generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n de mexicanos de su mundo social y cultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer tema general del tomo es la interdisciplinariedad. La interdisciplinariedad se puede realizar de varias maneras, de las cuales dos en particular se encuentran en este tomo. La primera manera es la de reunir especialistas de diversas disciplinas para explorar un tema en com&uacute;n, cada especialista enfoc&aacute;ndose en la dimensi&oacute;n del tema m&aacute;s relevante de su propia disciplina y produciendo un trabajo que expresa la orientaci&oacute;n de esta disciplina. La segunda manera es la de combinar en el trabajo de una sola persona las orientaciones e intereses de dos o m&aacute;s disciplinas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para comprender el fen&oacute;meno de la interdisciplinariedad, es fundamental comprender la naturaleza de las disciplinas. El concepto de las disciplinas emergi&oacute; entre los griegos y romanos para designar las escuelas de pensamiento que exist&iacute;an, muchas veces alrededor de un fil&oacute;sofo o grupo de fil&oacute;sofos; la palabra "disc&iacute;pulo", que comparte ra&iacute;z con la palabra "disciplina", design&oacute; a un estudiante de estas escuelas y seguidor de las perspectivas filos&oacute;ficas que promulgaban. En tiempos m&aacute;s recientes, el concepto de "disciplina" dej&oacute; de referirse principalmente a perspectivas filos&oacute;ficas sobre el mundo en general y comenz&oacute; a designar diferentes &aacute;reas de investigaci&oacute;n, cada una tomando una dimensi&oacute;n del mundo como su &aacute;rea de enfoque. La misi&oacute;n de cada disciplina era la de comprender los fen&oacute;menos que se encontraban dentro de su &aacute;rea de enfoque. Sin embargo, en realidad son las actividades de los investigadores que se han identificado como los practicantes de cada disciplina que han servido para definir la disciplina y distinguirla de las dem&aacute;s. Por ejemplo, desde la perspectiva de su misi&oacute;n, la antropolog&iacute;a es la disciplina que estudia la humanidad en todas sus dimensiones. No obstante, una definici&oacute;n m&aacute;s realista es que la antropolog&iacute;a es lo que hacen y han hecho los antrop&oacute;logos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aparte de su misi&oacute;n general y &aacute;rea de enfoque, cada disciplina se caracteriza por el cuerpo de datos que sus practicantes han recolectado, as&iacute; como las teor&iacute;as y metodolog&iacute;as que han generado y las estructuras institucionales que las sostienen. Al mismo tiempo y en un nivel m&aacute;s general, distintas disciplinas comparten esquemas filos&oacute;ficos o intelectuales que proporcionan las bases para la colaboraci&oacute;n interdisciplinaria.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta cierto punto, se pueden conceptualizar estos esquemas como series de oposiciones entre las cuales la investigaci&oacute;n se desarrolla. En el caso de la historia de la investigaci&oacute;n antropol&oacute;gica, la oposici&oacute;n entre la estructura y el proceso o la sincron&iacute;a y la diacron&iacute;a ha sido una de las m&aacute;s importantes. Hace como treinta a&ntilde;os, gran parte de los antrop&oacute;logos se preocupaba por cuestiones estructurales pero en a&ntilde;os m&aacute;s recientes han puesto m&aacute;s &eacute;nfasis en documentar y analizar procesos sociales y culturales. Este cambio ha producido un acercamiento entre la antropolog&iacute;a y la historia, reforzado por cambios en las problem&aacute;ticas de muchos historiadores, quienes han rechazado una historia cronol&oacute;gica y elitista a favor de estudios de procesos que toman en cuenta grupos subordinados o marginados, uno de los enfoques tradicionales de la antropolog&iacute;a. Por razones semejantes, tambi&eacute;n existe ahora un acercamiento entre la antropolog&iacute;a y la historia del arte y la arquitectura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esperamos que estos acercamientos no sean como la convergencia de los planetas, que despu&eacute;s de un rato cada disciplina sigue un camino distinto. Para asegurar que la colaboraci&oacute;n interdisciplinaria que ahora gozamos sea permanente, tenemos que fomentar la creaci&oacute;n de problem&aacute;ticas, metodolog&iacute;as y teor&iacute;as interdisciplinarias que nos lleven m&aacute;s all&aacute; de la interdisciplinariedad, hacia perspectivas y acciones transdisciplinarias o posdisciplinarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El proceso que result&oacute; en el tomo que hoy se presenta nos da las bases para la formaci&oacute;n de tal transdisciplinariedad dentro de los contextos del norte de M&eacute;xico. Sin embargo, podemos realizar esta transdisciplinariedad solamente si llevamos a cabo proyectos de investigaci&oacute;n en conjunto y si sostenemos un intercambio permanente de perspectivas que involucre no s&oacute;lo a los investigadores sino tambi&eacute;n a los residentes del norte, tanto ind&iacute;genas como no&#45;ind&iacute;genas. Adem&aacute;s tenemos que crear amplias oportunidades para la formaci&oacute;n de nuevas generaciones de investigadores, especialmente en el norte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como todos sabemos, lo que sabemos del norte de M&eacute;xico es m&iacute;nimo en comparaci&oacute;n con lo que no sabemos. Luis Gonz&aacute;lez Rodr&iacute;guez, quien estoy seguro est&aacute; hoy con nosotros, sol&iacute;a usar la met&aacute;fora de una biblioteca para comparar el conocimiento del norte con el de las culturas mediterr&aacute;neas y mesoamericanas. Esta biblioteca tendr&iacute;a escritos sobre las culturas mediterr&aacute;neas que llenar&iacute;an estante tras estante, los escritos sobre las culturas mesomericanas requerir&iacute;an de un estante, mientras que los escritos sobre las culturas del norte constituir&iacute;an un solo tomo. Nuestro reto es asegurar que esta biblioteca se llene, estante tras estante, de escritos sobre el norte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n1a"></a><a href="#n1b">*</a> Texto le&iacute;do en la presentaci&oacute;n del libro el 19 de septiembre de 2000.</font></p>      ]]></body>
</article>
