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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este volumen se publican textos donde los autores &#150;desde perspectivas y pa&iacute;ses diversos&#150; muestran algunas de las tendencias de la antropolog&iacute;a contempor&aacute;nea, en las que se advierte un inter&eacute;s especial por los estudios que abordan la problem&aacute;tica originada debido al cruce de culturas, donde la globalizaci&oacute;n y la modernidad se manifiestan con modalidades te&ntilde;idas de tintes locales, al mismo tiempo que la cultura local se articula y resignifica por el contacto con los procesos globales. As&iacute;, al final podemos afirmar, junto con uno de los autores, que en el presente siglo se observan culturas h&iacute;bridas; o quiz&aacute;s ser&iacute;a m&aacute;s adecuado hablar de procesos permanentes de hibridaci&oacute;n cultural, en virtud de que en ning&uacute;n momento se llega a "un resultado", sino que cada momento genera una siguiente etapa de cambio y de recreaci&oacute;n de significados culturales a trav&eacute;s del intenso contacto y de los m&uacute;ltiples canales de comunicaci&oacute;n. Sin embargo, en la cultura no todos los cambios fluyen con facilidad; es por eso que en este n&uacute;mero tambi&eacute;n se analizan las resistencias o las inercias culturales experimentadas tanto en la vida privada como en la p&uacute;blica, que llevan a "cristalizar" contradicciones entre <i>ethos</i> culturales distintos, generando conflictos que no logran resolverse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Steffan Igor Ayora Diaz, en el art&iacute;culo, "Modernidad alternativa: medicinas locales en los Altos de Chiapas", estudia las diversas formas locales de conocimiento m&eacute;dico, entre las que destaca la herbolaria; sin embargo, circunscribe las pr&aacute;cticas m&eacute;dicas locales a los aspectos curativos demostrables en un contexto racional, por lo que los "empata" con la medicina "occidental" basada en la racionalidad y la tecnolog&iacute;a. Es decir, la cosmovisi&oacute;n urbana, moderna, cient&iacute;fica, cosmopolita, homo/ hegem&oacute;nica surge y se consolida en un imaginario que subraya el valor e importancia de los conocimientos herbales m&eacute;dicos pose&iacute;dos por los ind&iacute;genas, lo cual oscurece la importancia que, para estas poblaciones, tiene la dimensi&oacute;n sobrenatural de los tratamientos m&eacute;dicos locales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el autor destaca la diversidad de las formas locales de conocimiento m&eacute;dico que existen en Chiapas, mismas que no se circunscriben s&oacute;lo a la medicina herbolaria, pues adem&aacute;s del conocimiento m&eacute;dico, la utilizaci&oacute;n por parte de los pobladores de plantas que revisten "aspectos rituales y transnaturales" (mismos que subyacen en el empleo de &eacute;stas en aspectos medicinales, confiri&eacute;ndoles significados distintos), reducen el vasto conocimiento m&eacute;dico originario a una l&oacute;gica racional. La paradoja radica en que los conocimientos y pr&aacute;cticas m&eacute;dicas ind&iacute;genas, antes descalificados, hoy se han incorporado paulatinamente a la <i>medicina cosmopolita contempor&aacute;nea.</i> Pero tambi&eacute;n surgen procesos de "resignificaci&oacute;n" en otro sentido, que podr&iacute;an considerarse formas alternativas de modernidad, en tanto que las culturas locales adaptan y resignifican conocimientos y pr&aacute;cticas culturales surgidos en distintos sitios. Estos conocimientos se a&ntilde;aden a sistemas locales asign&aacute;ndoles valores y consecuencias distintas de aquellas que tienen en las sociedades homo/ hegem&oacute;nicas de las que emanan.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo art&iacute;culo, "Cosm&eacute;tica verde: la apropiaci&oacute;n de los discursos sobre la crisis de la biodiversidad en Brasil", se analiza el discurso de dos empresas de cosm&eacute;ticos <i>ecol&oacute;gicos</i> brasile&ntilde;as: Natura y O Boticario, las cuales tienen presencia en el mercado nacional e internacional. Su autor, Mauricio G. Guzm&aacute;n Ch&aacute;vez, propone que el t&eacute;rmino <i>ecologizaci&oacute;n</i> sugiera un agregado de valores a los productos y al acto de consumirlos, el cual se relacione con usos y valores "ecol&oacute;gicamente" aceptables, como por ejemplo: usar empaques reciclables, no utilizar animales para pruebas toxicol&oacute;gicas y alerg&eacute;nicas, la pr&aacute;ctica del comercio justo en la adquisici&oacute;n de materias primas, la utilizaci&oacute;n de materiales de origen preferentemente vegetal, etc&eacute;tera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe una tensi&oacute;n evidente entre el discurso de la biodiversidad y las pr&aacute;cticas del sistema capitalista de producci&oacute;n y consumo, la cual se resuelve en forma institucional mediante el movimiento conservacionista que exhibe "las tendencias de la sociedad de la modernidad tard&iacute;a y el desarrollo sustentable".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor plantea de forma esquem&aacute;tica que el campo de incertidumbres cient&iacute;ficas define la verdadera esencia de la biodiversidad (la postura bioc&eacute;ntrica), despu&eacute;s observa y describe la manera en que &#8212;gracias a dicha ambig&uuml;edad de la postura bioc&eacute;ntrica&#8212; la industria cosm&eacute;tica se apropia del discurso de protecci&oacute;n al medio ambiente. Los ejemplos que analiza, tomados de estas dos industrias, le permiten mostrar el modo en que los discursos "se drenan de sus significados y el <i>marketing cosm&eacute;tico verde</i> se los apropia y de c&oacute;mo este discurso se entrelaza con el movimiento de <i>responsabilidad social de las empresas".</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su texto, "Conflicto social alrededor de la conservaci&oacute;n en la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas: un an&aacute;lisis de intereses, posturas y consecuencias", Alejandro I. von Bertrab Tamm aborda los conflictos sociales que se generan a partir de la declaraci&oacute;n de &Aacute;reas Naturales Protegidas, con base en el decreto de 1998 sobre la creaci&oacute;n de la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas (RBIOTUX) en el estado de Veracruz. La expropiaci&oacute;n de tierras a ejidatarios y propietarios desencaden&oacute; conflictos en toda la regi&oacute;n que el autor examina en dos casos de estudio espec&iacute;ficos: Pen&iacute;nsula de Moreno y Miguel Hidalgo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la creaci&oacute;n de &aacute;reas naturales protegidas constituye un instrumento para salvaguardar la biodiversidad, los ecosistemas y los servicios ambientales que los mismos proveen, as&iacute; como para promover el desarrollo sustentable, tambi&eacute;n resulta un motivo para que surjan controversias, pues impone restricciones para que la poblaci&oacute;n tenga acceso a recursos naturales que considera de su propiedad. Las limitaciones impuestas al usufructo de algunos recursos naturales, la carencia de recursos financieros y materiales en la puesta en marcha de programas y proyectos dentro de las ANP y la falta de incorporaci&oacute;n de las perspectivas de los habitantes locales en la toma de decisiones, ponen en riesgo finalmente la viabilidad misma de estas zonas como espacios de regeneraci&oacute;n de ecosistemas y de desarrollo sustentable. El argumento central que desarrolla el autor, es en el sentido de que "las acciones no consensuadas, no solamente no resuelven el deterioro ambiental sino que lo pueden agravar. Por un lado, se debilita el tejido social necesario para impulsar un proceso de desarrollo comunitario sustentable, y por otro, la conservaci&oacute;n se transforma en una actividad o inter&eacute;s ileg&iacute;timo para la poblaci&oacute;n local, lo que endurece las posturas y dificulta la b&uacute;squeda conjunta de soluciones".</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Elsa Rodr&iacute;guez Salda&ntilde;a realiza la descripci&oacute;n de lo que llama <i>im&aacute;genes del actor colectivo,</i> bajo la idea de que son entidades <i>figuradas</i> con un potencial significante de movilizaci&oacute;n social. Autora del art&iacute;culo, "Im&aacute;genes del actor colectivo. Una aproximaci&oacute;n a la din&aacute;mica de las marchas de protesta en la ciudad de M&eacute;xico", considera que la "eficacia simb&oacute;lica de la acci&oacute;n colectiva est&aacute; supeditada a la demostraci&oacute;n de unidad en torno a objetivos concretos, independientemente de si pueden calificarse como progresistas o contestatarios!!...&#93;". En las manifestaciones, las mantas o pancartas son elementos que fungen como indicadores visuales y discursivos que del&iacute;nean la acci&oacute;n colectiva, esto es, representan recursos que configuran la imagen colectiva; adem&aacute;s, las consignas constituyen recursos r&iacute;tmico/sonoros que pueden tener la funci&oacute;n de confirmar la uni&oacute;n de los participantes, expresar la identidad, las intenciones program&aacute;ticas o hacer alguna exhortaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora subraya que el actor colectivo no es un <i>sujeto en gran formato,</i> por lo que no obedece a impulsos racionales, tal y como s&iacute; lo hace un individuo. Sin embargo, la ritualizaci&oacute;n de la "manifestaci&oacute;n pol&iacute;tica" permite que los individuos que participan en un contingente, configuren una cierta imagen corporativa y respondan tanto a las exigencias de coordinaci&oacute;n del desplazamiento como a situaciones imprevistas, a la presencia de agitadores o a otros tipos de acciones "disuasivas" llevadas a cabo por la polic&iacute;a, como a la confrontaci&oacute;n con otros manifestantes, con no manifestantes o <i>"contra</i> manifestantes."</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el art&iacute;culo, <i>"Writers, taggers, graffers y crews.</i> Identidades juveniles en torno al grafiteo", Tania Cruz Salazar tambi&eacute;n aborda los problemas de la construcci&oacute;n de identidades urbanas en la ciudad de M&eacute;xico, prestando especial atenci&oacute;n a los componentes simb&oacute;licos, discursivos y valorativos, as&iacute; como a las recreaciones y adaptaciones de la pr&aacute;ctica de los j&oacute;venes que los vincula con la comunidad mundial de grafiteros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se analizan las identidades juveniles grafiteras y su expresi&oacute;n en un espacio global&#150;local, adem&aacute;s de su heterogeneidad (en la que confluyen estilos y discursos globales), que no deja de mostrar signos locales en las diversas manifestaciones del<i> graffiti.</i> La pluralidad de j&oacute;venes que re&uacute;ne la pr&aacute;ctica del <i>graffiti,</i> as&iacute; como sus modos de interactuar con el espacio social, muestran una cultura juvenil din&aacute;mica y heterog&eacute;nea en constante di&aacute;logo con espacios locales y globales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora empieza por identificar los contextos particulares de los colectivos o individuos y distingue las especificaciones de su trabajo. Para ella, "la autopercepci&oacute;n del grafitero en interacci&oacute;n con la visi&oacute;n que los 'otros' &#150;j&oacute;venes y adultos&#150; tienen de &eacute;l, representa un proceso complejo y relacional que depende no s&oacute;lo de los individuos que interact&uacute;an entre s&iacute;, sino de los contextos sociohist&oacute;ricos en los que estos j&oacute;venes se desenvuelven". Al situar a los j&oacute;venes grafiteros urbanos en un espacio global&#150;local y en un tiempo contempor&aacute;neo que alude a lo fragmentario y lo instant&aacute;neo, es posible comprender de mejor manera la introducci&oacute;n del <i>graffiti</i> en sus vidas y la resignificaci&oacute;n que el mismo le da a los j&oacute;venes como actores sociales y la que ellos le dan al <i>graffiti</i> como pr&aacute;ctica juvenil.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo, "La estudiante de Bellas Artes y la generizaci&oacute;n masculina del artista creativo", ofrece el resultado de una observaci&oacute;n de "la estudiante de Bellas Artes" y su confrontaci&oacute;n con los estereotipos del "artista masculino" predominantes en el &aacute;mbito del arte. Miguel Figueroa&#150;Saavedra sostiene como tesis central que, en Occidente, la imagen profesional del artista es siempre la de un var&oacute;n (viril o afeminado), pero de ninguna manera la de una mujer. El sentido comunitario busca borrar las limitaciones que el g&eacute;nero masculino impone al artista var&oacute;n en cuanto a sensibilidad y capacidad de generaci&oacute;n, pero no a las impuestas a la mujer. La irrupci&oacute;n de la mujer en el mundo del arte, lejos de reforzar esa imagen comunitaria representada en una definici&oacute;n del artista como hombre integral, hombre completo, donde lo masculino y femenino se desarrolla en grado similar, introduce un factor de contraste que revela un sesgo en favor de la masculinidad predominante. A las estudiantes de arte en Espa&ntilde;a, se les resta seriedad en su quehacer creativo, la comunidad masculina disminuye la importancia del trabajo de la estudiante mujer, toda vez que se tiene la percepci&oacute;n de que s&oacute;lo estudia artes por ocio, por mera afici&oacute;n o como en otros siglos, s&oacute;lo para tener una virtud "agregada" frente a la posibilidad del matrimonio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor resalta que la impuesta adopci&oacute;n por parte de la mujer de una parafernalia, una vestimenta, una actitud y un discurso &#150;para que desde su masculinidad imponga seriedad profesional a su pertenencia y a su participaci&oacute;n dentro de la comunidad art&iacute;stica&#150; implica, si no un rechazo de su feminidad, s&iacute; su alejamiento respecto de la manera en que &eacute;sta se define desde esa masculinidad en tanto opuesto antag&oacute;nico, pasivo y supeditado. Este proceso de masculinizaci&oacute;n m&aacute;s o menos "afeminado" se produce de modo casi inconsciente y lo dicta una imagen grupal que procura ser integral y que se manifiesta en todos los aspectos de la vida acad&eacute;mica y personal de la estudiante.</font></p>      ]]></body>
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