<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0036-3634</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Salud Pública de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Salud pública Méx]]></abbrev-journal-title>
<issn>0036-3634</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Salud Pública]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0036-36342003000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mosquito: a natural history of our most persistent and deadly foe]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dantés]]></surname>
<given-names><![CDATA[Héctor Gómez]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,División Técnica de Información Estadística en Salud Jefe del Area de Análisis de la Información Investigador titular B]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Instituto Mexicano del Seguro Social Dirección de Prestaciones Médicas ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>45</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>67</fpage>
<lpage>69</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0036-36342003000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0036-36342003000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0036-36342003000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">P&Aacute;GINAS    DE SALUD P&Uacute;BLICA</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">H&eacute;ctor    G&oacute;mez Dant&eacute;s</font></b></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Investigador    titular B, Jefe del Area de An&aacute;lisis de la Informaci&oacute;n, Divisi&oacute;n    T&eacute;cnica de Informaci&oacute;n Estad&iacute;stica en Salud, Direcci&oacute;n    de Prestaciones M&eacute;dicas, Instituto Mexicano del Seguro Social</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v45n1/15052f1.gif"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p><i><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Andrew    Spielman y Michael D' Antonio.</font></i> <font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2"><b>Mosquito:    A natural history of our most persistent and deadly foe.</b></font><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2"><i>    Nueva York (NY): Editorial HYPERION, 2001.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Invitar    a la lectura de un libro que habla sobre los mosquitos pareciera una labor ingenua    y poco llamativa, sobre todo cuando el mundo se encuentra al borde de la guerra,    aterrorizado por el terrorismo, inundado por la violencia; varios pa&iacute;ses    est&aacute;n en franca debacle econ&oacute;mica, las pol&iacute;ticas globalizadoras    se topan con n&uacute;cleos de resistencia cada vez m&aacute;s amplios y las    epidemias de SIDA, tabaco, alcohol y drogas il&iacute;citas funden los riesgos    en la advertencia de una muerte prematura.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Sin embargo, es precisamente en este contexto de crisis internacional donde la lectura del texto cobra mayor relevancia. La paz mundial descansa en la existencia o el hallazgo de armas de destrucci&oacute;n masiva en los palacios de Saddam Hussein cuando durante siglos hemos estado dominados por un ej&eacute;rcito diminuto y portador de las armas biol&oacute;gicas m&aacute;s letales que ha conocido el hombre: el paludismo, la fiebre amarilla, el dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores diversos. Son los mosquitos los enemigos invisibles que han cambiado el curso de la historia, detenido la ambici&oacute;n de grandes conquistadores y la expansi&oacute;n del colonialismo, as&iacute; como tambien un factor decisivo en la viabilidad del progreso de muchas naciones. La naturaleza nos ha impuesto un desaf&iacute;o y, a pesar de los avances espectaculares de la ciencia, hoy todav&iacute;a no somos capaces de entender y menos a&uacute;n de resolver este gran reto. Gracias al texto del doctor Spielman hoy contamos con una afortunada y sencilla historia que describe a la m&aacute;s persistente y letal de nuestras desventuras.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Para empezar, el texto fue escrito por quien es "el especialista" en mosquitos y en las enfermedades ligadas a ellos m&aacute;s reconocido en el mundo. Su posici&oacute;n de profesor en la Universidad de Harvard lo distingue como uno de los investigadores de mayor prestigio internacional y ello nos garantiza que cada una de las 226 p&aacute;ginas de su libro est&eacute;n llenas del m&aacute;s puro y destilado conocimiento cient&iacute;fico sobre la biolog&iacute;a de los mosquitos, pero tambi&eacute;n de entretenidas an&eacute;cdotas vividas en carne propia durante sus extensos viajes por literalmente todos los rincones del mundo. Aquellos que han tenido la fortuna de disfrutar sus clases y gozado la oportunidad de escucharlo en alguna conferencia, taller o seminario, est&aacute;n convencidos de que el Dr. Spielman es un hombre de una profunda sapiencia y sencillez, no obstante que tropieza al tratar de compartir verbalmente todo lo que sabe y ha aprendido. En este texto fluye como un r&iacute;o de amplio caudal una enorme cantidad de informaci&oacute;n sobre el comportamiento de los mosquitos. Si bien este campo pareciera ser del especialista, existe un hilo seductor que nos va descubriendo c&oacute;mo viven, comen y se reproducen estos vectores accidentales del mal. Hay un pacto impl&iacute;cito para tratar de enamorarnos de estas fr&aacute;giles bestias, diminutas glotonas, inconscientes veh&iacute;culos de la enfermedad e irresponsables promotores de la desgracia. El mundo de los mosquitos se narra a trav&eacute;s del ocular de un microscopio desde el cual nos describe las gesticulaciones de la hembra cuando deposita decenas de huevecillos sobre la tranquila superficie de un cuerpo de agua. La historia se desenvuelve entre la humedad, el calor sofocante, la ausencia de un ventilador y el deseo de un duchazo fresco en las enigm&aacute;ticas regiones de Africa, la India, el sureste asi&aacute;tico y El Caribe. Nos describe las discretas e imperceptibles pero complejas maniobras para aterrizar sobre la piel de una v&iacute;ctima, y lo sorprendente del aparato bucal del mosquito con el que realiza el beso macabro succionando la sangre necesaria para su reproducci&oacute;n y, de manera accidental, transmitir los agentes infecciosos de tan variadas enfermedades. Tambi&eacute;n se detiene para convencernos de los amor&iacute;os y los sitios privilegiados para la c&oacute;pula, los lazos de lealtad que fertilizan para siempre a las futuras generaciones de larvas, pupas y adultos. Hay una firme intenci&oacute;n de colocarnos en una posici&oacute;n de admiraci&oacute;n frente a este portento biol&oacute;gico cuya naturaleza le ha permitido sobrevivir y adaptarse a las condiciones impuestas por el ser humano.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">A lo largo de muchos siglos los mosquitos transitaron la historia como inc&oacute;gnitos. Muchos sospecharon de ellos cuando las pestes azotaban las ciudades de Europa y Estados Unidos de Am&eacute;rica, las enfermedades se impon&iacute;an como grandes murallas en la conquista de Africa, el comercio se deten&iacute;a antes de llegar a los puertos, y se perd&iacute;an batallas o territorios completos debido a los mosquitos y no a las ventajas armamentistas de los colonizadores. Es a trav&eacute;s del mosquito como podemos entender los &uacute;ltimos 500 a&ntilde;os de la historia occidental, el desarrollo de la ciencia y el impacto econ&oacute;mico de la enfermedad sobre el progreso de las naciones. Los avances de la ciencia m&eacute;dica van de la mano con el descubrimiento de los mosquitos como transmisores de las enfermedades m&aacute;s importantes hasta la llegada del SIDA. En ese tejido resaltan los nudos provocados por la competencia entre investigadores, la soberbia de los protagonistas, el celo de los laureados, los golpes bajos y aun los actos de corrupci&oacute;n que han permeado hasta las instituciones m&aacute;s respetables. Tambi&eacute;n se narran las grandes epopeyas organizadas para erradicar a los inocentes vectores del paludismo y la fiebre amarilla. Se ven bajo una &oacute;ptica cr&iacute;tica y sensata los logros y los fracasos de los diferentes intentos internacionales por combatir el paludismo, el dengue, la fiebre amarilla y otras epidemias m&aacute;s recientes. M&aacute;s importante a&uacute;n, las estrategias de control y las medidas terap&eacute;uticas son puestas en una balanza justiciera y no son manejadas con la bandera de la gloria utilizada muy frecuentemente por los t&eacute;cnicos responsables de los programas de control en casi todos los pa&iacute;ses.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">No hay triunfalismo como tampoco condena ni juicios sumarios, todo lo que se ha intentado ha sido con la intenci&oacute;n de abatir el da&ntilde;o a la salud de las poblaciones aunque tambi&eacute;n apreciamos el matiz de los intereses de las naciones o las industrias. El &eacute;nfasis del control es usar insecticidas y medicamentos no obstante que esos recursos ya se toparon con la resistencia real por parte de los enfermos y los mosquitos. Lo penoso del texto, si es que algo tiene, es la visi&oacute;n colonialista en la propuesta de soluciones. Poco se dice del desarrollo de los pa&iacute;ses para avanzar en el control permanente de estas patolog&iacute;as a&uacute;n visualizadas como tropicales. El desarrollo parece ser s&oacute;lo m&eacute;rito de los pa&iacute;ses del norte y no necesario para los pobres. Para ellos se cuenta con los recursos tecnol&oacute;gicos desarrollados por las grandes industrias. Destacar la necesidad de una vivienda digna, con servicios de agua y drenaje, pavimentaci&oacute;n, etc&eacute;tera, se toma como un requisito para los colonizadores no para los nativos y todav&iacute;a se piensa de esa manera. El dilema de que el paludismo bloquea el desarrollo y de que el desarrollo bloquea el paludismo no es revisado por el autor aunque presenta diferentes elementos que justifican uno y otro. El mensaje al final del texto se inclina por que el paludismo bloquea el desarrollo, y las propuestas est&aacute;n dirigidas a bloquear la transmisi&oacute;n, tratar a los enfermos y apoyar a los pa&iacute;ses con los recursos necesarios para que controlen el problema. La ingenuidad del autor se descubre cuando nos narra las actividades realizadas para contener el brote de la fiebre del Nilo en la ciudad de Nueva York hace un par de a&ntilde;os. De manera muy c&aacute;ndida nos dice que las acciones de fumigaci&oacute;n y control no tuvieron un efecto real sobre la transmisi&oacute;n pero que s&iacute; le demostraron a la poblaci&oacute;n que las autoridades estaban haciendo algo para contener la emergencia. Esta postura demuestra que con estas estrategias se atienden los problemas pero no se resuelven.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Invitar a la lectura de un libro que habla sobre mosquitos no es una llamada exclusiva a aquellos interesados en el campo; todo lo contrario, es una atenta invitaci&oacute;n para que los que no est&aacute;n involucrados en el campo de la entomolog&iacute;a se interesen porque gran parte del quehacer en salud p&uacute;blica se debe a lo que se ha realizado para enfrentar estos problemas transmitidos por vector.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Damos las    gracias al Dr. Spielman por dedicarse a esta tarea. No parece sencilla aunque    la lectura nos provoca inusitada curiosidad e inter&eacute;s. Se aprende, se    disfruta, se entiende y, sobre todo, uno se queda con una especie de comez&oacute;n    por saber m&aacute;s. La pr&oacute;xima vez que lo despierte ese zumbido molesto,    se d&eacute; un manotazo en la pantorrilla mientras trata de disfrutar una siesta    o un libro sentado en la tranquilidad de su jard&iacute;n, o aviente un almohadazo    a la pared para intentar matar un mosquito, busque el libro del Dr. Spielman.    Despu&eacute;s de su lectura cambiar&aacute; su relaci&oacute;n con los mosquitos,    se preguntar&aacute; si el insecticida vale la pena, exigir&aacute; un control    m&aacute;s estricto en su comunidad, vigilar&aacute; que no existan criaderos    en su casa, tendr&aacute; m&aacute;s cuidado en no enfermarse y ser&aacute;    muy estricto con el tratamiento que reciba. Lo m&aacute;s interesante de la    lectura ser&aacute; que muy probablemente los observe con m&aacute;s cuidado,    trate de identificar cada una de las caracter&iacute;sticas que los distinguen,    y se asombre de la fr&aacute;gil maquinaria de uno de los m&aacute;s persistentes    enemigos de la humanidad y del progreso.</font></p>       ]]></body>
</article>
