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<journal-title><![CDATA[Cultura y representaciones sociales]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El rol de los tambos de fruta en la seguridad y soberanía alimentaria de La Paz-Bolivia]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El rol de los tambos de fruta en la seguridad y</b> <b>soberan&iacute;a alimentaria de La Paz&#45;Bolivia</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luc&iacute;a Aramayo Canedo</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Luc&iacute;a Aramayo Canedo (1984) hizo una maestr&iacute;a en Estudios latinoamericanos en la Universidad de Texas en Austin, EE.UU. (2012) y una licenciatura en Ciencias Pol&iacute;ticas en La Paz, Bolivia (2008). Actualmente investiga sobre las formas de habitar el espacio urbano, las din&aacute;micas sociales que lo vitalizan y la l&oacute;gica detr&aacute;s de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas lidian con este entramado. Bolivia.</i></font></p>  	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>En los tambos, la intermediaci&oacute;n entre productores de fruta y    <br> 	quienes la consumen est&aacute; plagada de relaciones que encierran fidelidad,    <br> 	utilitarismo, conocimientos y saberes; en fin, formas de ver la vida y</i>    <br> 	<i>enfrentarla (Iturri, 1997: 9).</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que resalta Iturri en esta cita son las relaciones sociales que se tejen en torno a los tambos, mercados informales y principales espacios de venta de fruta de producci&oacute;n nacional<sup><a href="#nota">1</a></sup> en la ciudad de La Paz, que est&aacute;n marcadas por los fuertes v&iacute;nculos y cultura de las comunidades rurales, que es de donde provienen gran parte de los vendedores y parte de los consumidores. Estas relaciones son peculiares por reproducir pr&aacute;cticas casi extintas en el &aacute;rea urbana como el trueque, pero que son cotidianos en estos espacios precoloniales. En los tambos hay una comprensi&oacute;n de hacer mercado y de habitar el espacio que responden a la indigenizaci&oacute;n<sup><a href="#nota">2</a></sup> de las pr&aacute;cticas y su relaci&oacute;n con lo espiritual y lo material que a su vez interact&uacute;a y dialoga con pr&aacute;cticas e ideas de mercado convencionales, pero desafi&aacute;ndolas a partir de una flexibilidad y capacidad de adaptarse a los cambios de la ciudad, que los hace mercados particularmente eficientes (Tassi, 2010). En el presente art&iacute;culo se analiza como las pr&aacute;cticas de intercambio comercial, informaci&oacute;n de lo urbano y de lo rural y la interacci&oacute;n rural /urbana que sucede en los tambos han implicado flexibilidad y adaptabilidad, por un aprendizaje hist&oacute;rico de pr&aacute;cticas de resistencia colonial y negociaci&oacute;n de lo ind&iacute;gena con lo urbano lo que ha contribuido a su vigencia y vitalidad socioecon&oacute;mica, haci&eacute;ndolos alternativas para la seguridad y soberan&iacute;a alimentaria<sup><a href="#nota">3</a></sup> de la urbe pace&ntilde;a (ver <a href="#im1">imagen 1</a>). Es importante destacar la persistente falta de correspondencia de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con las din&aacute;micas de los tambos. Las formas de hacer mercado, y las estructuras sociales en los tambos son invisibles, como hist&oacute;ricamente han sido los ind&iacute;genas a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas urbanas relacionadas a: acceso de alimentos, seguridad y soberan&iacute;a alimentaria, y organizaci&oacute;n y planificaci&oacute;n de lo urbano.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="im1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v8n15/a5im1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n se describen las din&aacute;micas de los tambos y su historia en la ciudad, para as&iacute; evidenciar el rol que &eacute;stos tienen en el acceso de los sectores m&aacute;s pobres de la poblaci&oacute;n a las frutas. Los tambos, al mantener l&oacute;gicas de intercambio rurales ind&iacute;genas, moverse dentro de un comercio en los bordes de lo establecido por el Estado, pero con estrategias de inserci&oacute;n en la modernidad, son espacios privilegiados de peque&ntilde;os productores y de los sectores urbanos m&aacute;s pobres. En este contexto, se analiza el entramado de la seguridad alimentaria desde los tambos, tomando en cuenta la oferta y el aprovisionamiento de frutas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, se aborda la problem&aacute;tica de la crisis alimentaria en el pa&iacute;s, tomando como referente el contexto latinoamericano, y se explora en los factores y repercusiones de la misma, en la &uacute;ltima d&eacute;cada en Bolivia. Se hace una breve aproximaci&oacute;n a la concepci&oacute;n del gobierno de Evo Morales, en el marco de un in&eacute;dito proceso de cambio en la concepci&oacute;n del Estado, respecto de la seguridad y la soberan&iacute;a alimentaria. Por otra parte, se realiza un acercamiento a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas relacionadas a los derechos de los consumidores en el tema alimenticio y c&oacute;mo estas pol&iacute;ticas son abordadas en lo local y municipal. Es desde &eacute;ste marco que se contextualiza a los tambos como mercados informales que, en los m&aacute;rgenes del Estado, se convierten en espacios privilegiados para los consumidores de menores recursos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente se ponen en evidencia elementos que se pueden rescatar de la estructura y din&aacute;micas de los tambos para pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que contrarresten la inseguridad alimentaria. Sin duda, estas estrategias cotidianas, que surgen de la necesidad de las personas por acceder a alimento, responden a la debilidad de la institucionalidad del Estado para abordar los efectos de la inseguridad alimentaria de los sectores m&aacute;s vulnerables de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe destacar que lo que se expone en el presente art&iacute;culo es el resultado de un estudio exploratorio que abri&oacute; interrogantes para la investigaci&oacute;n. En el estudio se indag&oacute; en los diferentes actores involucrados en los tambos y en las relaciones sociales que se desarrollan en estos espacios, para entender qu&eacute; es lo que los ha mantenido vigentes en el complejo abastecimiento de alimentos en la ciudad de La Paz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el trabajo de campo se visitaron los tambos de la ciudad y se decidi&oacute; trabajar en la zona de El tejar, escenario de los tambos m&aacute;s grandes de la urbe pace&ntilde;a y, profundizar el trabajo en 2 de ellos (uno de acopio y otro de venta directa) para indagar sus caracter&iacute;sticas, el alcance de su rol en relaci&oacute;n a la distribuci&oacute;n de fruta y las din&aacute;micas sociales y econ&oacute;micas que interact&uacute;an en torno a estos espacios. Se eligieron el tambo Tarikuna, que es el m&aacute;s grande de la zona y especializado en maduraci&oacute;n y; el tambo El tejar, que es el m&aacute;s antiguo de esta &aacute;rea, y se especializa en la venta al por mayor y menor. Se realiz&oacute; observaci&oacute;n directa, sistem&aacute;tica, cotidiana en diferentes horarios, se identificaron actores clave, se llevaron a cabo 15 entrevistas semi estructuradas, que proporcionaron elementos para entender las din&aacute;micas y flujos dentro de los tambos, y se realizaron encuentros y reuniones con un grupo focal conformado por 12 compradores directos de tambos (aquellos que compran para su propio consumo y no para la reventa). El conjunto de estas actividades se realizaron entre noviembre de 2012 y enero de 2013, adem&aacute;s de la documentaci&oacute;n fotogr&aacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda etapa de la investigaci&oacute;n se procedi&oacute; a la sistematizaci&oacute;n de resultados obtenidos en la primera etapa y al an&aacute;lisis de los mismos. Se complement&oacute; el an&aacute;lisis con revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica y la revisi&oacute;n de normas, reglamentaciones y el marco legal vinculado al tema, adem&aacute;s de consultar bibliograf&iacute;a que permiti&oacute; identificar los lineamientos de la pol&iacute;tica del Estado boliviano sobre seguridad alimentaria. As&iacute; mismo se combinaron los resultados obtenidos del trabajo de campo con una serie de indicadores econ&oacute;micos del pa&iacute;s &#45; desde la evoluci&oacute;n y composici&oacute;n del PIB hasta la evoluci&oacute;n del empleo formal e informal. Tambi&eacute;n se hizo un acercamiento a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas entorno a los consumidores y a la posici&oacute;n de la municipalidad de la ciudad de La Paz frente a temas de consumo y seguridad alimentaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los tambos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Tambos, ferias, mercados populares y supermercados</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Extensas zonas de la ciudad est&aacute;n compuestas por un entramado de mercados, ferias, tambos que a primera vista parece uno solo, interminable y multiforme, pero con una mirada curiosa y detenida se pueden apreciar especificidades en la organizaci&oacute;n y los roles que caracterizan a cada uno de los m&aacute;s de 100 mercados que coexisten en la ciudad de La Paz. En este entramado, los tambos destacan por haberse mantenido en el tiempo como lugares de interacci&oacute;n campo &#45; ciudad, intercambio social y comercial, hospedaje de peque&ntilde;os productores, acopio de alimentos y venta al por mayor y menor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tambos fueron hist&oacute;ricamente lugares de distribuci&oacute;n de alimentos que llegaban de las comunidades ind&iacute;genas. Est&aacute;n ubicados en los m&aacute;rgenes del centro urbano donde habita poblaci&oacute;n migrante del &aacute;rea rural. Desde la &eacute;poca previa a la colonia espa&ntilde;ola,<sup><a href="#nota">4</a></sup> la flexibilidad de estos espacios para adaptarse a la din&aacute;mica y crecimiento de la ciudad han fortalecido su importante rol de acopio y distribuci&oacute;n de alimentos. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los lugares de llegada de alimentos de producci&oacute;n nacional han ganado importancia, no s&oacute;lo para los compradores, quienes en estos lugares pueden adquirir frutas y hortalizas directamente de los productores para el consumo familiar o para la re&#45;venta, pero tambi&eacute;n para los productores, que cada vez tienen m&aacute;s restricciones para llegar a la ciudad a vender su productos. Hoy en d&iacute;a los tambos se caracterizan por ser de los pocos lugares que acogen a los productores, mayormente mujeres, al ofrecer espacios para pernoctar, madurar la fruta y seleccionarla en calidades diversas, lo que permite precios diferenciados ampliando, con esto, las oportunidades de acceso a diferentes sectores de la poblaci&oacute;n pero, en todos los casos, se trata de un mercado al que acuden sectores sociales que no podr&iacute;an comprar en mercados formales o supermercados por el precio m&aacute;s elevado de estos productos y tambi&eacute;n porque son espacios donde persisten y se expresan c&oacute;digos racistas y excluyentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de los mercados y las ferias, que son de propiedad municipal, los espacios que sirven de tambos son casas antiguas, en gran parte de los casos de adobe, cuyas familias las han adaptado y acondicionado, haciendo m&uacute;ltiples peque&ntilde;os ambientes que sirven de hospedaje de los productores, de almacenes y espacios de maduraci&oacute;n de la fruta, y una especie de patio o garaje donde se expone la fruta, al igual que en las inmediaciones de la entrada. La venta al por mayor es una de las principales particularidades de los tambos, como la venta directa de los productores, que son en gran parte peque&ntilde;os productores de diferentes pisos ecol&oacute;gicos que se especializan en determinadas frutas seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o y llegan a estos espacios a vender sus productos. En estos espacios aun rigen formas peculiares de trueque, por lo que hay un fluido intercambio de productos entre productores de diferentes zonas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, las ferias en la ciudad, son mercados callejeros que funcionan solo ciertos d&iacute;as de la semana y los vendedores en su mayor&iacute;a transitan de una feria a otra con puestos acondicionados para la venta en el d&iacute;a, rotando por diferentes barrios populares. En todos los casos son espacios abiertos donde los vendedores, casi exclusivamente son mujeres, que comercializan en segunda mano, es decir con los productos que adquieren en los Tambos de mano de los productores o de comerciantes "mayoristas" que traen los productos directamente de las comunidades rurales y que se asientan en las inmediaciones de los tambos. La confluencia entre tambos y comerciantes mayoristas en la misma &aacute;rea permite a los comerciantes de las ferias y de los mercados acceder a mayor diversidad de fruta y productos de origen agr&iacute;cola en un mismo lugar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, los mercados son centros de comercializaci&oacute;n que est&aacute;n bajo el control y regulaci&oacute;n municipal y cuentan con infraestructura b&aacute;sica para la comercializaci&oacute;n. Se trata de espacios donde la venta es continua, toda la semana, las vendedoras son las mismas. En estos mercados los puestos para la venta se localizan por tipo de productos y por la zona de donde provienen. Dependiendo del tipo de mercado (antig&uuml;edad, localizaci&oacute;n en la ciudad e infraestructura), las vendedoras compran un puesto o pagan el derecho a su uso, en funci&oacute;n del tama&ntilde;o de su expendio. En los mercados m&aacute;s antiguos de la ciudad gran parte de las vendedoras obtuvieron sus puestos por herencia y, en esos casos la antig&uuml;edad les confiere derechos y prestigio que se expresa en el control y vigilancia para el cumplimiento de acuerdos sobre la din&aacute;mica del mercadeo y la regulaci&oacute;n interna de los precios. Estos mercados, por lo general, tambi&eacute;n se abastecen de vendedoras mayoristas y de los tambos. En estos mercados, por el tipo de infraestructura, la capacidad de almacenamiento de las vendedoras es mayor que la de las ferias barriales, permitiendo <i>stocks</i> hasta para una semana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto en las ferias como en los mercados, como plantea Rossana Barrag&aacute;n, "las vendedoras est&aacute;n organizadas en lo que se conoce como el sistema de Maestrer&iacute;o que tienen una organizaci&oacute;n jer&aacute;rquicamente ordenada por pares" (1992: 297). Esta organizaci&oacute;n est&aacute; a cargo de la distribuci&oacute;n de puestos, y tiene mecanismos de sanci&oacute;n y coerci&oacute;n en funci&oacute;n de las faltas. "El n&uacute;mero de Maestras corresponde en general a la organizaci&oacute;n y divisi&oacute;n que existe en el Mercado en funci&oacute;n de la especialidad de venta, por lo que la organizaci&oacute;n es muy variable en cada uno de los mercados" (Barrag&aacute;n, 1992: 298).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien los supermercados en la ciudad han incrementado en la &uacute;ltima d&eacute;cada, a&uacute;n no representan una competencia al sistema de mercados, ferias y tambos y aparentemente funcionan como 2 sistemas escindidos social, cultural y econ&oacute;micamente. Actualmente en La Paz existen 3 cadenas que agrupan a un total de 18 supermercados, de los cuales 8 pertenecen a la marca Ketal, la primera cadena que se instaur&oacute; en La Paz en 1986. En 26 a&ntilde;os el incremento de este tipo de mercados muestra un cambio en los h&aacute;bitos de la poblaci&oacute;n para adquirir productos, y la preferencia del p&uacute;blico por los supermercados creci&oacute; de un 30% a un 74% en la &uacute;ltima d&eacute;cada, seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n de Supermercados. Cabe destacar que el 90% de los supermercados se encuentran ubicados en barrios de clase media, pues se identific&oacute; s&oacute;lo uno en una zona popular de El Alto. Por otra parte, los supermercados concentran su oferta en abarrotes, productos de limpieza y l&iacute;nea blanca, siendo escasa la oferta que tienen de verduras y frutas, a decir del gerente de uno de ellos porque no logran competir con la calidad y precios de estos productos en los tambos, ferias y mercados. A pesar de que la se ha impulsado desde las instituciones gubernamentales principalmente a la absorci&oacute;n de los vendedores callejeros por los mercados cerrados, y en la consecuente transformaci&oacute;n de estos mercados en supermercados, la toma de las calles de los comerciantes populares es un fen&oacute;meno vigente y activo en muchas ciudades de los pa&iacute;ses en desarrollo (Tassi, 2013).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los mercados, ferias populares y, a&uacute;n m&aacute;s en los tambos, el regateo es la base de la negociaci&oacute;n en torno al cual se generan lazos de amistad y confianza. Las operaciones de compraventa trascienden la transacci&oacute;n econ&oacute;mica puntual donde se encuentran oferta y demanda, habiendo un valor agregado en las relaciones personales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gran parte de la conversaci&oacute;n es en aymara o al menos empleando palabras de este idioma al momento de negociar, saludarse o despedirse. La compra repetida a una misma persona permite poco a poco fortalecer la relaci&oacute;n hasta el punto que la lealtad es compensada con yapas<sup><a href="#nota">5</a></sup>, posibilidad de elegir cada una de las frutas adem&aacute;s de mejores precios, aun si hay escasez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tambos hist&oacute;ricamente han estado ubicados en los m&aacute;rgenes del centro urbano, pero en el coraz&oacute;n de las &aacute;reas comerciales populares de la ciudad, y se han desplazado con ellas al ritmo de su crecimiento, con lo que se han generado nuevas zonas de tambos como es el caso de Bajo Tejar y espec&iacute;ficamente en la calle Reyes Cardona. En esta calle se encuentran 11 tambos, que son los m&aacute;s importantes de la urbe pace&ntilde;a y en torno a los cuales se han creado 121 tiendas, llegando a ser un total de 132 lugares de actividad econ&oacute;mica. Siendo la principal actividad de los tambos la venta de fruta, el 90% de las personas que se asientan en ellos se dedican a la actividad frut&iacute;cola y solo el 9% cuentan con licencia municipal para la venta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Llama la atenci&oacute;n como los tambos han ido remoz&aacute;ndose y ajustado su rol a las necesidades tanto del crecimiento de la ciudad, la creciente tendencia a la urbanizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n rural, as&iacute; como a las din&aacute;micas que adquiere el flujo comercial de alimentos con los pa&iacute;ses fronterizos.</i> Hasta el d&iacute;a de hoy son centros de convergencia y de encuentro de lo rural y lo urbano pues como afirma Iturri, tambi&eacute;n en la actualidad "muchas de las vendedoras son tambi&eacute;n productoras. Eso explica porque despu&eacute;s de la cosecha, el n&uacute;mero las vendedoras aumenta, dado que el resto del a&ntilde;o se encuentran en el campo" (1997: 66). Estos mercados est&aacute;n en el principio de la cadena de venta a los sectores de la poblaci&oacute;n de menores recursos, lo que los hace espacios particularmente interesantes para estudiar las formas en las que la sociedad genera din&aacute;micas para responder a la seguridad alimentaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien los tambos fueron hist&oacute;ricamente lugares de venta de todo aquello que se produce en los predios de los peque&ntilde;os productores rurales, hoy en d&iacute;a son de venta casi exclusiva de fruta, pero su importancia y perduraci&oacute;n radica en la enorme flexibilidad de sus estructuras, que les ha permitido adaptarse a los cambios y responder a las necesidades cotidianas de la ciudad de manera r&aacute;pida y efectiva. Para comprender el rol que juegan los tambos en la ciudad es necesario contextualizar la forma en que surgen. A partir de esto es que se pueden entender las din&aacute;micas internas que existen en ellos y su importancia en tanto espacio de intercambio. A continuaci&oacute;n se hace un acercamiento a la historia de estos espacios, para luego analizar los hallazgos del estudio en dos tambos, uno especializado en maduraci&oacute;n de fruta y otro en la venta al por mayor y menor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Desde antes de la colonia...</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tambos tienen una larga historia en la ciudad de La Paz. Antes de la llegada de los espa&ntilde;oles, en torno a Churubamba, barrio popular y de mercados en la actual ciudad de La Paz, se reun&iacute;an 13 ayllus en d&iacute;as de feria y fiesta, siendo un importante lugar ceremonial y de trueque de bienes. Este espacio de convergencia desde la &eacute;poca prehisp&aacute;nica dio lugar al surgimiento a importantes tambos que entonces serv&iacute;an de espacios de encuentro, hospedaje y acopio de alimentos. Los tambos jugaban un rol clave en el intercambio, ya que desde esa &eacute;poca son un centro de reuni&oacute;n de viajeros de distintas regiones, lo que permit&iacute;a el trueque entre diferentes productos. En estos espacios, hasta hoy en d&iacute;a, se sintetiza el manejo de diversos territorios, que seg&uacute;n John Murra era la forma mediante la cual distintos grupos &eacute;tnicos, antes de la colonia, trataban de controlar y abarcar la mayor cantidad de pisos ecol&oacute;gicos, entendi&eacute;ndolos como "zonas clim&aacute;ticas que determinaron un patr&oacute;n de asentamiento y control vertical cuya distribuci&oacute;n fue, probablemente, pan&#45;andina" (1975: 5).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su posici&oacute;n geogr&aacute;fica Chuquiago, nombre ind&iacute;gena de la ciudad de La Paz, siempre jug&oacute; un importante rol como centro articulador de la diversidad agroecol&oacute;gicas y fue por este motivo un espacio de intercambio y comercio. Cuando llegaron los espa&ntilde;oles este era un centro aur&iacute;fero, administrativo y religioso Inca y, por tanto, espacio articulador de varios pueblos peque&ntilde;os. Por ser una zona de trabajo minero los incas establecieron un mosaico multi&eacute;&#45;tnico poblando el lugar con ayllus de distintos lugares (Medinaceli, X. 2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la colonizaci&oacute;n en 1548, se dio la introducci&oacute;n del comercio mercantilista occidental, que convivi&oacute; con las formas de intercambio de la &eacute;poca prehisp&aacute;nica y los tambos pasaron a ser, sobre todo, espacios de comercio, aunque mantuvieron su condici&oacute;n de centro de encuentro y albergue. Durante el tiempo que dur&oacute; la construcci&oacute;n de las primeras edificaciones de la ciudad de La Paz, las autoridades espa&ntilde;olas, se establecieron en el Tambo del cacique Quirquincho, el principal tambo de la regi&oacute;n, por su vinculaci&oacute;n con el comercio que llegaba y sal&iacute;a de la ruta de Arica y Lima. Por la relaci&oacute;n indisoluble entre estos espacios y los caminos se generaban redes de tambos que fueron cimientos para las actuales zonas comerciales de la ciudad. A fines del siglo XIX gran parte de los productos del comercio interno, especialmente de las provincias, se vend&iacute;an en estos espacios. Pero al pasar el tiempo y con el desarrollo de la ciudad los tambos quedaron en lo que se vino a llamar el barrio de indios, separado por un r&iacute;o del barrio de los espa&ntilde;oles, divisi&oacute;n que simb&oacute;licamente sigue vigente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n con la actividad agr&iacute;cola y el intercambio de bienes primarios tuvieron una fuerte influencia en lo cotidiano de todos los sectores sociales hasta fines del siglo XIX, siendo en los tambos de la zona central de la ciudad, Churubamba, donde esto era m&aacute;s evidente. En este espacio, distintos sectores sociales se encontraban y hasta se confund&iacute;an. Como Eduardo Kingman dice en relaci&oacute;n a las ciudades andinas, "Los barrios de indios conservaron su car&aacute;cter agr&iacute;cola hasta el siglo XX a pesar del crecimiento urbano y la incorporaci&oacute;n de mestizos en estos, siendo entonces aun comunes animales deambulando por las calles, chacras, huertos e indios cargueros" (1992, 24). Bajo esta l&oacute;gica los tambos fueron espacios que dieron continuidad a l&oacute;gicas de intercambio diferentes de las mercantilistas y donde, se sintetizan las herencias rurales e ind&iacute;genas de la ciudad que forman parte de la memoria hist&oacute;rica de La Paz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Frutita entre mujeres</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como plantea Elizabeth Peredo, "las actividades de comercio entre lo andino y lo criollo occidental (...) es un espacio ganado por lo cholo" (1993: 34), siendo el comercio al por mayor (l&iacute;nea blanca, equipos electr&oacute;nicos, etc.) un trabajo com&uacute;nmente de hombres y el comercio al por menor (vegetales, frutas, etc.) una labor femenina. El que las mujeres se encarguen del minoreo, seg&uacute;n la misma autora, responde a que este tipo de venta requiere un conocimiento del cotidiano y lo dom&eacute;stico, pero adem&aacute;s a que este tipo de venta les permite "conciliar su actividad p&uacute;blica con los espacios dom&eacute;sticos" (1993: 35). <u><i>Esto explica que las due&ntilde;as de los tambos en La Pazj la gran mayor&iacute;a de las vendedoras sean mujeres. Estas mujeres por lo general son las intermediarias entre el &aacute;rea ruraly urbana y las que manejan el lenguaje y la cultura del sector marginado&#45;campesino&#45; aymara, as&iacute; como los c&oacute;digos de la cultura occidental (ver <a href="#im2">imagen 2</a>).</i></u></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="im2"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v8n15/a5im2.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la din&aacute;mica interna del tambo las due&ntilde;as del espacio intervienen activamente en el quehacer diario, su participaci&oacute;n no se limita al alquiler de los peque&ntilde;os espacios de venta o de hospedaje, ya que son las que estructuran los tambos y por su manera flexible de entender y encarar el mercado hacen de estos, espacios privilegiados para abastecer de alimento a sectores vulnerables de la ciudad. El lugar rural de procedencia de la due&ntilde;a, as&iacute; como el grado de relaci&oacute;n que mantiene con este, influyen en gran medida en el origen de quienes utilizan su tambo, como en las ventajas y condiciones para la venta y el acceso a servicios que acompa&ntilde;an este trabajo y/o el pernocte (comida, estibadores, fraccionamiento de moneda) e indirectamente, los precios de venta. Estas mujeres cuentan con la autoridad y legitimidad para controlar los acuerdos y vigilar las relaciones entre vendedoras, asegurando con ello la vitalidad del tambo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n entre la due&ntilde;a del tambo y las vendedoras (de las cuales m&aacute;s del 70% son tambi&eacute;n productoras) tiene m&uacute;ltiples dimensiones, pero en todos los casos est&aacute; cimentada en la complicidad de ser ind&iacute;genas en una ciudad donde el racismo, como la resistencia anticolonial, est&aacute;n presentes en cada esquina. Por su parte, el c&oacute;digo de lealtad es central, ya que al "guardar" espacio a las vendedoras m&aacute;s asiduas, garantiza tambi&eacute;n la vitalidad del tambo, haciendo de la reciprocidad un c&oacute;digo central para ambas partes. Las vendedoras que tienen una relaci&oacute;n m&aacute;s antigua con la due&ntilde;a son m&aacute;s asistidas por la misma, incluso hay casos en que le dejan fruta para que venda por ellas. Por otra parte, las vendedoras nuevas o que provienen de comunidades con poco v&iacute;nculo con la de la due&ntilde;a del tambo tienen los puestos m&aacute;s alejados de la puerta y sus espacios de hospedaje y/o la maduraci&oacute;n de la fruta son m&aacute;s reducidos. Cabe destacar que el respeto de c&oacute;digos de venta entre las vendedoras est&aacute; fuertemente desarrollado, se prestan dinero cuando no tiene suficiente para dar cambio por una compra, atienden el puesto si alguna necesita ausentarse, e incluso vigilan y cuidan entre todas a los hijos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, las relaciones en el tambo est&aacute;n marcadas por la procedencia rural com&uacute;n entre due&ntilde;as y vendedoras, la antig&uuml;edad de relaci&oacute;n de las vendedoras con el tambo, el v&iacute;nculo de las due&ntilde;as con la comunidad rural / ind&iacute;gena de donde provienen las vendedoras o la pertenencia a redes familiares en la ciudad. Estos elementos juegan un papel central en la estructura del tambo y su oferta. Son estos factores, ligados a la lealtad y confianza entre due&ntilde;as y vendedoras, los que han mantenido la vitalidad en estos espacios a lo largo del tiempo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, si bien existe un perfil com&uacute;n de las mujeres que trabajan en los tambos, es importante destacar que estos son espacios marcados por la estratificaci&oacute;n social. Las due&ntilde;as de los tambos son, por lo general, hijas de vendedoras de tambos que lograron migrar del campo a la ciudad y hacerse de un capital que les permiti&oacute; comprar una casa y modificarla para que sirviera de tambo. As&iacute; mismo, las due&ntilde;as tienen a su servicio estibadores que se encargan del trasteo de los productos de las vendedoras y de los compradores. La relaci&oacute;n de la due&ntilde;a del tambo con los estibadores combina constantemente un trato paternalista, de discriminaci&oacute;n y en casos de complicidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, algunas vendedoras mantienen una doble residencia rural urbana y su principal fuente de ingresos monetarios se genera con la venta de sus productos, por lo que cada vez se ven m&aacute;s afectadas con los efectos del cambio clim&aacute;tico en su peque&ntilde;a producci&oacute;n. A decir de estas vendedoras, cada vez controlan menos los tiempos de cosecha y con ello la estacionalidad de la producci&oacute;n que se ofrece en el mercado y la din&aacute;mica de regulaci&oacute;n de precios. Este sector de vendedoras, por dedicarse al mismo tiempo a la producci&oacute;n, es el m&aacute;s vulnerable en comparaci&oacute;n con las vendedoras de los mercados y de las ferias. De todas maneras la estancia en el tambo siempre ha sido de alta rotaci&oacute;n, ya que las vendedoras cambian de acuerdo a la &eacute;poca del a&ntilde;o y su producci&oacute;n, aunque tambi&eacute;n hay vendedoras que mantienen una frecuencia constante de ida y vuelta durante todo el a&ntilde;o, por ser de zonas de producci&oacute;n diversa. La mayor&iacute;a de las vendedoras (60 %) afirman estar dedic&aacute;ndose al comercio de frutas por m&aacute;s de 15 a&ntilde;os, un 30% se dedica al comercio de frutas por temporadas y un n&uacute;mero similar comercia semanalmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n a los ingresos que se obtienen con la venta de la fruta, se observa que para gran parte de las vendedoras, este rubro les permite un capital inmediato y con ello liquidez monetaria, pero no necesariamente es su ingreso m&aacute;s importante, debi&eacute;ndose tomar en cuenta que muchas de las familias que se dedican al cultivo de fruta, simult&aacute;neamente cultivan coca o se dedican a la peque&ntilde;a miner&iacute;a. La producci&oacute;n de fruta generalmente se da por temporadas, por lo que los ingresos familiares de esta actividad son tambi&eacute;n estacionales, lo que da espacio a que se puedan dedicar a otras actividades. El tiempo que se le dedica a la labranza y cuidados del cultivo por lo general es el reducido lo que asegura la producci&oacute;n, pero no necesariamente la calidad. Esto inscribe a estas familias dentro del alto porcentaje de personas que en el pa&iacute;s se dedican al pluriempleo que, como plantea Tassi "se constituye en una v&iacute;a para complementar ingresos y en un recurso tambi&eacute;n para minimizar riesgos de la producci&oacute;n agropecuaria" (2013: 49), y que, al tratarse de un oficio compatible con otras actividades laborales, conforman un sector que escapa a las estad&iacute;sticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Tambos en la zona El Tejar</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Tejar es una zona de comercio informal, que se diferencia de muchas otras zonas de la ciudad por el &eacute;nfasis en el intercambio de diversos tipos de frutas nacionales. Hay distintos tambos en esta zona, uno al lado del otro, aunque el espacio es conocido como "el tambo del Tejar", lo que camufla las diferentes identidades de cada uno de ellos. En todos los casos son lugares a los que llegan los productores de fruta del campo para hospedarse, madurar la fruta y tener un espacio para la venta. Los tambos que se agrupan en la regi&oacute;n del Tejar, espec&iacute;ficamente en la calle Reyes Cardona, es donde tambi&eacute;n llegan la mayor&iacute;a de los camiones con la fruta que se produce a nivel nacional. Es frecuente ver a las se&ntilde;oras que llegan en los camiones, trayendo la fruta, adormiladas sobre pilas de mangos, ciruelos o naranjas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la venta de fruta se entremezcla con la venta de verduras y abarrotes, en el Tejar la importancia de la comercializaci&oacute;n de fruta es incomparablemente mayor. Los tambos de esta zona se caracterizan por la venta directa del productor al consumidor, aunque existen tiendas de reventa en los alrededores. La localizaci&oacute;n de los tambos est&aacute; claramente diferenciada, al punto que est&aacute; separada por una calle que hace de divisoria entre los tambos y las &aacute;reas de reventa. En el caso de esta &uacute;ltima, las revendedoras se caracterizan, entre otras cosas, porque obtienen la mayor&iacute;a de la fruta de Alto Beni y porque sus puestos tienen una oferta de fruta muy diversa, a diferencia de los tambos donde la mayor&iacute;a de la fruta es la que la estaci&oacute;n ofrece en Yungas (ecoregiones de bosque montano) y Caranavi (regi&oacute;n semi tropical).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el Tejar es donde se encuentran la mayor&iacute;a de los tambos destinados a la maduraci&oacute;n y por lo tanto son tambi&eacute;n espacios de hospedaje, comedores populares, puntos de encuentro entre familiares que llegan de las comunidades y los que viven en la ciudad. Estos tambos son por lo general espacios grandes, con patios extensos que han sido adaptados para este tipo de prop&oacute;sitos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las caracter&iacute;sticas de los tambos se fueron perfilando y a la vez modificando en respuesta a las demandas de los productores/vendedores. La mayor&iacute;a de las personas que venden en El tejar migraron de otro barrio de la ciudad, la zona Max Paredes, con larga tradici&oacute;n de tambos en la ciudad de La Paz. Este proceso de migraci&oacute;n de tambos se gener&oacute; a mediados de 1980 y se debi&oacute; principalmente a la excesiva aglomeraci&oacute;n de vendedores que fue saturando el &aacute;rea, hasta limitar el acceso de los camiones con los productos, e incluso de los compradores. De acuerdo a las estad&iacute;sticas de poblaci&oacute;n en esos a&ntilde;os es cuando se registra la mayor migraci&oacute;n de las &aacute;reas rurales a la ciudad y con ello la apertura de nuevos mercados. Por su parte, un factor que fue decisivo, pero consecuencia de los anteriores, fue la reglamentaci&oacute;n municipal que impidi&oacute; que los camiones con productos entraran a la zona central de la ciudad. Con el asentamiento de los tambos en El Tejar, la zona sufri&oacute; modificaciones significativas entre las que destaca la mutaci&oacute;n de las casas residenciales en albergues, dep&oacute;sitos, canchones, parqueaderos de camiones, comedores populares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, lo que hizo a El tejar una zona interesante para el traslado de los tambos fue la existencia de una parada de buses interprovincial muy importante de la ciudad, por conectar diferentes localidades de la regi&oacute;n yungue&ntilde;a&#45;amaz&oacute;nica, los valles interandinos y del altiplano (Achacachi, Provincia Omasuyos, Copacabana, Alto Beni, Caranavi, Sorata, Coroico, Batallas, Chulumani, Puerto Acosta, Moco Moco, Charasani), haciendo de este barrio un espacio natural de intercambio y de encuentro de gente de distintas zonas del departamento de La Paz. Por otra parte, al hallarse en un eje troncal entre La Paz y El Alto, es geogr&aacute;ficamente de f&aacute;cil acceso. Seg&uacute;n cuenta una vendedora del tambo, desde mediados de 1980 se expandi&oacute; el rumor, en las diferentes comunidades rurales que El tejar era una zona que ofrec&iacute;a buenas condiciones de venta r&aacute;pida y donde se pod&iacute;a comerciar a mejores precios, lo que hizo que, ya a principios de 1990, la zona se consolidara como el espacio preferencial de los tambos de la ciudad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Dentro de los tambos en El Tejar</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este punto cabe recalcar que la diferencia de roles de estos espacios (venta o maduraci&oacute;n), define las caracter&iacute;sticas del espacio f&iacute;sico, distribuci&oacute;n y tama&ntilde;o de los ambientes y los materiales de que est&aacute;n construidos. Los tambos que se especializan en maduraci&oacute;n tienen por lo general varios peque&ntilde;os cuartos construidos con adobe que asegura una buena ambientaci&oacute;n lo que hace posible que fruta como el pl&aacute;tano y el mango madure en condiciones m&aacute;s o menos controlables. Los tambos de venta directa son espacios abiertos y amplios con grandes patios o garajes abiertos, donde no se concentra calor, por el clima de la ciudad de La Paz, lo que permite que la fruta se mantenga fresca por m&aacute;s tiempo. Por cierto, es importante destacar que si bien es clara la diferencia entre tambos seg&uacute;n el tipo de uso, en ambos se vende fruta y para un observador externo o para un comprador, la din&aacute;mica interna del tambo de maduraci&oacute;n no es siempre evidente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al margen de las diferencias entre ambos, un d&iacute;a de venta en el tambo cuesta 100 Bs ($us 14) y el costo del alquiler del espacio es de 6 Bs por n&uacute;mero de cajas o jabas<sup><a href="#nota">6</a></sup>, es tambi&eacute;n parte del costo el pago a los estibadores que es de 2 Bs por caja o jaba y 10 Bs. la comida del d&iacute;a. Esta inversi&oacute;n, se recupera sin problemas en &eacute;poca de alta producci&oacute;n de fruta, cuando se prev&eacute; adem&aacute;s un porcentaje para la &eacute;poca de baja producci&oacute;n. Debido al incremento de vendedores en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los propietarios de los tambos han ampliado su territorio a las aceras p&uacute;blicas cobrando a las vendedoras por el expendio de la fruta en ellas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Tambos de Maduraci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tambos de maduraci&oacute;n son aquellos que, en su disposici&oacute;n espacial, permiten que ciertos tipos de frutas maduren al llegar a la ciudad, dando mayor flexibilidad para la negociaci&oacute;n de precios a la hora de la venta, al reducir y en casos hacer m&aacute;s manejable la condici&oacute;n de perecibilidad de los productos. Las frutas que llegan a estos tambos son generalmente aguacate, banano y pl&aacute;tano procedentes de las comunidades de Alto Beni y Yungas, lugares donde se producen los productos antes mencionados. Otra caracter&iacute;stica de los tambos de maduraci&oacute;n es que los espacios para la exposici&oacute;n y venta de la fruta son m&aacute;s peque&ntilde;os y las vendedoras van rotando su acceso a la puerta de entrada al tambo, espacio privilegiado para la venta, seg&uacute;n el orden de llegada, como dicen ellas la "salida adelante". En estos tambos, las vendedoras se instalan en los cuartos de maduraci&oacute;n, que son a la vez dormitorios donde esperan que la fruta vaya madurando adem&aacute;s de su turno para la venta.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Tambos de Acopio de Fruta</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tambos de acopio de fruta son los que m&aacute;s han mantenido la estructura f&iacute;sica de los antiguos tambos que se encontraban en la zona Gran Poder y Max Paredes, es decir, son galpones grandes donde los productores se acomodan como un mini mercado y los compradores pueden ingresar hasta adentro para comprar. Tienen tambi&eacute;n espacios peque&ntilde;os para maduraci&oacute;n de algunas frutas, como el banano, que est&aacute; a la venta todo el a&ntilde;o. A estos tambos llegan una mayor diversidad de productores principalmente provenientes de las comunidades yungue&ntilde;as y la oferta es m&aacute;s variadas. Entre los productos que se encuentra en estos tambos destacan el mango, durazno, pera, higo, mandarina. Si bien gran parte de los productores que llegan a estos tambos, viajan con su producto y esperan hasta terminar la venta, un promedio de 2 d&iacute;as, tambi&eacute;n es posible encontrar vendedores que son familiares de los productores rurales, que han migrado a la ciudad y se hacen cargo solo de la venta de la fruta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, los tambos son mercados cargados de una herencia precolonial, donde el di&aacute;logo entre lo rural y lo urbano marca las relaciones sociales y las formas de utilizar el espacio. Los tambos est&aacute;n contagiados por esta ruralidad que ha ido ajustando y formando una modernidad paralela, siendo espacios privilegiados para responder a la crisis alimentaria, al ser principales abastecedores de fruta nacional. A pesar de su importante rol, son invisibles a las pol&iacute;ticas estatales y forman parte de la extendida econom&iacute;a informal boliviana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Crisis alimentaria, Estado e informalidad en Bolivia</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Bolivia, como en el resto del mundo, se ha evidenciado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la crisis alimentaria con la inflaci&oacute;n de los alimentos. A pesar de esto, al igual que en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, el 2012 los precios de los alimentos bajaron un promedio de 4%. Por su parte, tambi&eacute;n se advierte una dr&aacute;stica disminuci&oacute;n de la pobreza extrema. El presidente Evo Morales en su informe anual de 2012 se&ntilde;al&oacute;, que el pa&iacute;s ha logrado reducir la pobreza entre el 2005 y el 2012 de 40% a 22 %.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien Bolivia desde el 2010 fue declarado, por el Banco Mundial, pa&iacute;s de renta media, y desde el 2006 la pobreza extrema ha disminuido en un 18%, aun, un alto porcentaje de la poblaci&oacute;n vive en pobreza extrema, es decir sus ingresos no permiten cubrir el costo de una canasta familiar media, y "el ascenso de los precios de los alimentos act&uacute;a como un impuesto regresivo, que ahonda las disparidades en los niveles de vida y recae en mayor magnitud en las personas de escasos recursos" (Riveros, 2011: 35). As&iacute; mismo, a medida que la poblaci&oacute;n se urbaniza, hay menos familias que producen sus propios alimentos y m&aacute;s familias que tienen que comprarlos. Para estos sectores, el alza de precios de alimentos equivale a una reducci&oacute;n dr&aacute;stica en sus ingresos, y tienen que desplazar su consumo hacia alimentos menos nutritivos y simplemente mayores en cantidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, al margen de la producci&oacute;n de alimentos, hay factores de orden pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y t&eacute;cnico, que influyen en lo que se comprende como crisis alimentaria. Tomando en cuenta lo anterior, es importante analizar la manera en que el Estado ha venido haciendo frente a la crisis alimentaria en Bolivia, y preguntarse en qu&eacute; medida hay un menor acceso a los alimentos, en qu&eacute; medida la producci&oacute;n interna ha disminuido y c&oacute;mo la poblaci&oacute;n se organiza para afrontar la escasez de alimentos y la subida de precios en espacios como los tambos. Cabe tomar en cuenta que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas muchas veces est&aacute;n desfasadas de las estructuras que dan acceso al alimento a sectores desfavorecidos, y han sido incapaces de rescatar el importante rol del comercio popular y el de mercados informales como los tambos, neg&aacute;ndolos y con ello invisibilizando los mecanismos de acceso a alimentos de los sectores m&aacute;s de menores recursos de la poblaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Propuestas del gobierno para enfrentar la crisis alimentaria</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de la llegada del MAS al poder, en diciembre de 2005, se ha dado un giro en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Se redujo notablemente el gasto p&uacute;blico, a partir de la eliminaci&oacute;n de fondos reservados, del recorte general de salarios al poder ejecutivo (ministros hasta el presidente) y a los miembros del Parlamento, y el incremento de los ingresos del Estado por hidrocarburos y con ello una redistribuci&oacute;n de base ancha. El incremento de los ingresos estatales con la nacionalizaci&oacute;n de hidrocarburos, que conllev&oacute; la renegociaci&oacute;n de precios de gas a los pa&iacute;ses vecinos (Argentina y Brasil) y principalmente el incremento dr&aacute;stico de los beneficios del Estado de la renta por la explotaci&oacute;n hidrocarbur&iacute;fera. "La nacionalizaci&oacute;n de los hidrocarburos supuso un aumento considerable de la tributaci&oacute;n de las transnacionales del sector, y expandi&oacute; notablemente los ingresos p&uacute;blicos, lo que permiti&oacute; alcanzar en 2006 el primer super&aacute;vit fiscal en tres d&eacute;cadas" (Rodr&iacute;guez, 2008: 41).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El considerable incremento de recursos fiscales ha permitido al Movimiento al Socialismo (MAS) impulsar una serie de pol&iacute;ticas dirigidas a los sectores pobres y tradicionalmente marginados de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. En el &aacute;mbito de transferencias directas se identifican un conjunto de bonos a los escolares, personas de la tercera edad, madres y ni&ntilde;os hasta el a&ntilde;o de edad como ejemplos. Esto, m&aacute;s la remesas de dinero del exterior que el a&ntilde;o 2012 ascendieron a 998.6 millones de d&oacute;lares, significando el 4.34% del Producto Interno Bruto (PIB) del pa&iacute;s, han aumentado significativamente los ingresos de los sectores populares y con ello la liquidez monetaria. Este incremento provoc&oacute; que el nivel de consumo de alimentos por parte de la poblaci&oacute;n excluida sea mayor, tomando en cuenta que en Bolivia, las dificultades en el acceso f&iacute;sico a los alimentos est&aacute; determinado sobre todo por el ingreso econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del crecimiento de la demanda de alimentos se ha generado, en cierta medida un desabastecimiento, ya que la producci&oacute;n nacional no ha crecido al mismo tiempo que la demanda, y esto podr&iacute;a explicar el incremento de precios en los alimentos, relativizando la crisis alimenticia interna. A partir de tener mayores ingresos, los sectores de bajos recursos pueden acceder a alimentos que antes les resultaba prohibitivos. El incremento de la demanda tambi&eacute;n est&aacute; conllevando el incremento de la importaci&oacute;n de alimentos extranjeros. Por otra parte, la inflaci&oacute;n del precio de los alimentos fue creciente en Bolivia hasta el a&ntilde;o 2011.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El alza de los precios de los alimentos constituye, desde 2004, una tendencia general, persistente y poco reversible en el corto plazo. Como respuesta, por un lado, a la crisis mundial de alimentos, y a la subida de precios en una variedad de productos en Bolivia, por la insuficiente producci&oacute;n nacional y la consecuente importaci&oacute;n, el a&ntilde;o 2006 "el gobierno del MAS comienza a se&ntilde;alar en sus pol&iacute;ticas y planes, as&iacute; como en el discurso, la necesidad de potenciar la producci&oacute;n agr&iacute;cola y agroindustrial de alimentos para abastecer la demanda del mercado interno, adoptando el concepto de seguridad y soberan&iacute;a alimentaria" (Rodr&iacute;guez, 2008: 43).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El gobierno del MAS ha tomado un conjunto de medidas<sup><a href="#nota">7</a></sup> dirigidas a aumentar la disponibilidad f&iacute;sica de alimentos y evitar m&aacute;s alzas de precios. Seg&uacute;n la FAO Bolivia</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... cuenta con un marco legal que reconoce e incorpora el derecho a la alimentaci&oacute;n adecuada; su realidad campesina de productores de alimentos permite abastecer de alimentos sanos a los establecimientos educativos; y los sectores sociales est&aacute;n activamente involucrados en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas colocando en su agenda este tema con una mirada estrat&eacute;gica (2011).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El resultado de estas acciones ha sido un gran avance en relaci&oacute;n a la seguridad alimentaria en Bolivia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el municipio liderado por el Movimiento sin Miedo (MSM)<sup><a href="#nota">8</a></sup>, dentro de la Estrategia municipal sobre cambio clim&aacute;tico y perspectivas de la planificaci&oacute;n de acciones del Gobierno Aut&oacute;nomo Municipal de La Paz (GAMLP) del a&ntilde;o 2012, se propone "Implementar programas de adaptaci&oacute;n al Cambio Clim&aacute;tico a manera de asegurar seguridad alimentaria y abastecimiento de agua a la poblaci&oacute;n", y as&iacute; "Proporcionar Seguridad Alimentaria a la poblaci&oacute;n, con control de la calidad y cantidad de los alimentos; establecer alianzas estrat&eacute;gicas con los municipios aleda&ntilde;os con el fin de resguardar la seguridad alimentaria en el Municipio y habilitar espacios de comercializaci&oacute;n de los productos familiares (peque&ntilde;os productores)". La iniciativa del GAMLP en relaci&oacute;n a prever la seguridad alimentaria del municipio es importante, m&aacute;s aun tomando en cuenta que es una iniciativa nueva en esta l&iacute;nea. Por otra parte, es evidente que esta iniciativa, como generalmente pasa, est&aacute; centrada en la producci&oacute;n de alimentos, no as&iacute; en la demanda y acceso a estos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto, si bien es evidente el inter&eacute;s por los derechos del consumidor, el v&iacute;nculo con la seguridad alimentaria es a&uacute;n d&eacute;bil. El GAMLP tiene planificado habilitar espacios la comercializaci&oacute;n de productos de peque&ntilde;os productores, pero no reconoce los espacios ya existentes, que en vez de apoyar, niega bajo la l&oacute;gica de que estos son espacios poco funcionales, sucios y que generan desorden en el tr&aacute;fico vehicular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La l&oacute;gica de modernizaci&oacute;n de la ciudad del GAMLP se plasma en instrumentos como el Proyecto de Revitalizaci&oacute;n Urbana (PRU) del Casco Urbano Central (CUC), que fue dise&ntilde;ado el a&ntilde;o 2000. Este proyecto fue parte del Plan de Desarrollo Municipal (PDM) implementado con el lineamiento: La Paz metropolitana y moderna. La visi&oacute;n metropolitana est&aacute; orientada a enfrentar, de manera concurrente con los municipios vecinos, grandes problemas como el transporte interurbano y el tratamiento de residuos s&oacute;lidos, entre otros. En el 2004 la alcald&iacute;a pace&ntilde;a pone en marcha este proyecto con un financiamiento del BID que entre sus objetivos se propone: i) reordenar el comercio en v&iacute;a p&uacute;blica de manera concertada; ii) recuperar espacios urbanos, iii) reordenar el tr&aacute;fico peatonal y vehicular para dar mayor seguridad ciudadana; iv) revalorizar los inmuebles y los bienes patrimoniales y; v) rescatar el car&aacute;cter din&aacute;mico del centro como motor tur&iacute;stico, econ&oacute;mico y social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como parte de esta concepci&oacute;n de modernizaci&oacute;n de la ciudad, se ha presentado la propuesta de mover los tambos a zonas menos populosas de la ciudad y convertirlos en macro mercados de abastecimiento de productos de primera necesidad, sin reconocer que la ubicaci&oacute;n y la organizaci&oacute;n de estos espacios juegan un rol fundamental en el intercambio y el acceso de productos para la poblaci&oacute;n de escasos recursos de la ciudad. La importancia de la interacci&oacute;n con los compradores en los tambos y entre vendedores es lo que estructura una l&oacute;gica de intercambio, en la que el valor de la sociabilidad da un car&aacute;cter particular al intercambio econ&oacute;mico y posibilita a los sectores m&aacute;s pobres de la ciudad abastecerse. Estas caracter&iacute;sticas que expresan la din&aacute;mica de hacer mercado de amplios sectores populares no son rescatadas por el orden que el GMLP y el PRU pretenden establecer. Al respecto, es ilustrativa la entrevista y las opiniones de do&ntilde;a Rosa, sobre la construcci&oacute;n del nuevo mercado Lanza, considerado por la alcald&iacute;a como un mercado mod&eacute;lico: "los &uacute;nicos contentos con el nuevo mercado han resultado ser los ingenieros de la obra, ya que no les afecta que espacios como los tambos sean cada vez menos utilizados". Do&ntilde;a Rosa fue vendedora de un antiguo tambo del centro de la ciudad, y fue desplazada al moderno Mercado Lanza, una de las obras m&aacute;s importantes del PRU.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese punto cabe destacar que, m&aacute;s all&aacute; de las medidas de los gobiernos, la sociedad, mediante estructuras de intercambio que forman parte de la historia de la ciudad, desde su creaci&oacute;n, tiene y han tenido un rol central en el abastecimiento de alimentos, contexto que permite pensar en la seguridad alimentaria en el pa&iacute;s. Sin embargo, es evidente la brecha entre las formas de abastecimiento de alimentos de la poblaci&oacute;n cotidianamente y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que niegan a los espacios m&aacute;s importantes de aprovisionamiento, como los tambos, que son soslayados en leyes por estar en la informalidad y el "desorden". Para comprender mejor las razones por las que espacios como los tabos no son impulsados y ni contemplados por las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, a continuaci&oacute;n se hace un an&aacute;lisis del rol de los mercados informales en Bolivia y la percepci&oacute;n del Estado sobre estos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>2.2 Mercados informales, relaciones sociales y seguridad alimentaria</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El comercio informal caracteriza a los tambos y las cifras y estad&iacute;sticas oficiales hacen una consideraci&oacute;n muy tangencial de &eacute;ste sector, lo que dificulta valorar su rol como abastecedores de alimentos. En las cifras oficiales cuando se habla de venta en los mercados no se realizan distinciones por tipo de mercado y vendedoras y, si se especifican rubros, frutas y hortalizas entran en la misma categor&iacute;a, adem&aacute;s de no considerar el origen y la procedencia. Tambi&eacute;n es importante se&ntilde;alar que al tratarse de una din&aacute;mica de econom&iacute;a informal, donde instituciones del Estado como las alcald&iacute;as son las &uacute;nicas que tienen alguna relaci&oacute;n, principalmente en el &aacute;mbito del control y fiscalizaci&oacute;n, la informaci&oacute;n que capturan es subvalorada y en la mayor parte de los casos parcial y distorsionada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n diversos estudios, la econom&iacute;a informal en Bolivia est&aacute; por encima del 65%, siendo el pa&iacute;s con mayor nivel de informalidad en la regi&oacute;n. A la vez, este tipo de econom&iacute;a no responde a periodos de crisis sino m&aacute;s bien parecer&iacute;a que se expande en tiempos de bonanza por lo que se puede ver en el crecimiento que se dio de este tipo de econom&iacute;a entre el 2006 y 2011, periodo de crecimiento econ&oacute;mico ininterrumpido, en el que se increment&oacute; del 55,4% al 63,5%. Probablemente esto se debe a los elevados costos asociados a la formalidad, lo que da lugar a que las estructuras familiares y los micronegocios (menores a 5 empleados) aprovechen las oportunidades del crecimiento econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el comercio informal fue ya parte vital de la ciudad de La Paz en los a&ntilde;os cincuenta, el mayor incremento se dio entre 1981 y 1990, cuando el n&uacute;mero de comerciantes se increment&oacute; en m&aacute;s de doscientos por ciento (Morat&oacute;, 2008: 71). Probablemente el registro peri&oacute;dico del comercio informal en la d&eacute;cada de 1980 tambi&eacute;n se debi&oacute; a que en esta &eacute;poca, esta actividad empieza a ser percibida como un nuevo fen&oacute;meno econ&oacute;mico, sin embargo, el comercio en los bordes de lo establecido por el Estado, como forma de subsistencia y estructura de inserci&oacute;n en la modernidad es previa y tiene resabios de la &eacute;poca anterior a la colonia. Hay comercio informal antes de que exista la formalidad, entendida como las normas concretas que establecen el comercio formal. Estructuras como las de los tambos, en las que la sociabilidad es central para la venta, escapan al control de los sectores en el poder. Esta l&oacute;gica de acci&oacute;n va en contra de la planteada por el liberalismo<sup><a href="#nota">9</a></sup>, ya que no es el lucro lo que impulsa estas interacciones, sino el hacer del mercado un espacio de encuentro y sociabilizaci&oacute;n. La importancia de los lazos que se construyen en torno al intercambio son los que intentan ser protegidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, como plantea Ren&eacute; Morat&oacute;, "vender en las calles es algo m&aacute;s que una opci&oacute;n para sobrevivir. Es una estrategia permanente de vida de un grupo numeroso de personas, que entra en tensi&oacute;n con la din&aacute;mica de la ciudad, las pol&iacute;ticas reguladoras y el derecho al uso del espacio p&uacute;blico" (2008: 1) y esto se aplica de las misma manera a los tambos, y en general en las distintas formas de comercio informal en La Paz. Si bien la venta callejera se ejerce en las ciudades como producto de la falta de empleo formal y digno, por lo que importantes cantidades de gente tienen que recurrir a este tipo de trabajo, a su vez es una pr&aacute;ctica ejercida desde una cultura de negocio. Esta cultura, que si bien es mercantilista, se sustenta en din&aacute;micas familiares y de compadrazgo, que son las que la valorizan y particularizan. En este sentido es posible observar la importancia de la sociabilidad de la venta, en la que est&aacute;n imbricadas l&oacute;gicas culturales que, a la vez, forjan y le dan un contenido particular a estas operaciones que no son s&oacute;lo econ&oacute;micas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, la conformaci&oacute;n de este tipo de mercados populares urbanos presenta unas caracter&iacute;sticas comunes que nos ofrecen una perspectiva valiosa de las estrategias utilizadas por los comerciantes populares, a menudo de origen rural, a fin de instalar un tipo de institucionalidad propia en un territorio generalmente hostil y ajeno<sup><a href="#nota">10</a></sup>. Estas estrategias est&aacute;n determinadas por una memoria colectiva en la que est&aacute; presente una aspiraci&oacute;n de autonom&iacute;a pol&iacute;tica. En el per&iacute;odo de la colonia hubo un proyecto de dos Naciones, corporalizado en los levantamientos de Manqu Inka en 1536 y de Tupac katari en 1780, ya que el mantener la existencia de dos Rep&uacute;blicas, como mecanismo normativo de la convivencia entre colonizados y colonizadores, fue parte de los motivos para las rebeliones<a href="#nota"><sup>11</sup></a>. As&iacute;, en palabras de Rivera, "las transformaciones en las normas de convivencia parten &#91;desde entonces&#93; del reconocimiento a la autonom&iacute;a y espacio propio (territorial, social, cultural, discursivo, pol&iacute;tico) ind&iacute;genas" (Violencias 62). Resabios de esto quedaron en las estrategias de la vida cotidiana, en la cual se ha mantenido cierta independencia en las formas de habitar. En estos espacios se puede observar al mismo tiempo estrategias de resistencia, pero tambi&eacute;n de inserci&oacute;n en una modernidad, delineada por una serie de l&oacute;gicas propias, m&aacute;s efectivas que las del Estado para la reproducci&oacute;n de la vida (Aramayo, 2012: 33).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La invisibilizaci&oacute;n del comercio informal y de la institucionalidad paralela y at&iacute;pica que lo sustenta, por el desprecio y desinter&eacute;s de las clases dominantes hacia unos sectores populares e ind&iacute;genas considerados econ&oacute;micamente atrasados, han generado como respuesta una actitud de "disimulo" de los comerciantes para que otros sectores no interfieran con sus formas de organizaci&oacute;n y de construcci&oacute;n de institucionalidad, consolidando as&iacute; la pr&aacute;ctica de invisibilizar y hasta negar la realidad de la econom&iacute;a popular. Esta estrategia ind&iacute;gena como parte de lucha frente a una clase dominante opresora y explotadora, reforz&oacute; el imaginario del ind&iacute;gena urbano ladino, mentiroso y doble (Tassi, 2013: 82).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy en d&iacute;a la discriminaci&oacute;n se plasma y expresa en la valoraci&oacute;n de la sociedad "formal" de las familias de los comerciantes y a&uacute;n m&aacute;s de los tambos. Sin embargo, muchos de los hijos de los comerciantes populares logran estudiar en la universidad, pero al momento de buscar empleo se encuentran con el dilema de trabajar en su profesi&oacute;n o seguir dentro del comercio, que aunque da buenas ganancias, requiere "sacrificios". Esta decisi&oacute;n est&aacute; ligada a que la universidad constituye un espacio vinculado a una realidad y sector social y laboral "profesional" ajeno a los sectores populares; adem&aacute;s la universidad no parece generar un conocimiento &uacute;til para estos sectores y el comercio popular por seguir desconociendo las necesidades cognoscitivas de estos grupos pero, aun as&iacute;, es una educaci&oacute;n que es parte de la convivencia de los comerciantes populares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todo, no cabe duda que la econom&iacute;a informal est&aacute; relacionada con atraso, pobreza y freno para el desarrollo, por lo que, entre otros, los mecanismos internos de este tipo de mercados para la contabilidad y las cuentas, con l&oacute;gicas propias, son negados. La dimensi&oacute;n ind&iacute;gena del conjunto de actores que interact&uacute;an en los tambos tambi&eacute;n incide en la din&aacute;mica de la econom&iacute;a informal y en c&oacute;mo se ofrece y dispone de informaci&oacute;n. En palabras de Tas&#45;si, "este comercio que se caracteriza como "informal" y "sumergido", presenta un nivel sofisticado de organizaci&oacute;n y estructuraci&oacute;n" (2013: 43). Estos sectores, excluidos de las regulaciones estatales de desarrollo econ&oacute;mico y marginados de estructuras globales impulsoras de la reproducci&oacute;n del gran capital, han ido estableciendo instituciones y pr&aacute;cticas de regulaci&oacute;n y organizaci&oacute;n, extraoficiales e intersticiales, para as&iacute; compensar la ausencia Estatal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, lo que parece haber pasado en Bolivia es que la econom&iacute;a popular y sus mercados, gobernados por una serie de normas y reglas definidas por din&aacute;micas de localidad, g&eacute;nero y etnicidad, se han convertido en espacios s&oacute;lidos. Estos son espacios bien estructurados y funcionales gracias a su enorme flexibilidad, de los que depende la sociedad, y por tanto el Estado para abastecer a la poblaci&oacute;n y, en el caso de los tambos, para la seguridad alimenticia de la ciudad de La Paz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones: los tambos en relaci&oacute;n a la seguridad alimentaria en La Paz</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tambos de El Tejar muestran una gran vitalidad hoy, habiendo mantenido en gran medida la estructura de los espacios de convergencia de los ayllus antes de la colonia y del mercado tradicional. Esta herencia est&aacute; cargada de pr&aacute;cticas ligadas a lo rural, que marcan las formas de entender el mercado. Las formas de intercambio en estos espacios est&aacute;n contagiadas por esta ruralidad que ha ido ajustando y formando una modernidad paralela, o una modernidad ind&iacute;gena.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por las din&aacute;micas descritas que se estructuran entorno a los tambos, las personas con menos recursos pueden adquirir grandes cantidades de fruta, a precios bajos, tambi&eacute;n dependiendo de la calidad. Los productores, en los tambos venden las frutas menos vistosas y menos frescas a precios m&aacute;s bajos, as&iacute; dan acceso a estos alimentos a sectores de poblaci&oacute;n vulnerables, que en vez de adquirirlos como alimentos de lujo, los tiene como la opci&oacute;n m&aacute;s barata, accesible y saludable, como plantea Juan, un asiduo comprador de fruta en El tejar "compro fruta m&aacute;s que todo porque el precio nos evita de consumir ya m&aacute;s comida. Yo dir&iacute;a que la gente siempre va a consumir fruta, la fruta m&aacute;s que cualquier otro producto, por ejemplo yo veo frituras nada bueno trae frituras, son comidas chatarras que no alimentan y es caro, entonces uno con la fruta se mantiene lleno, con un pl&aacute;tano puedo obviar el almuerzo, as&iacute; gasto menos y es mejor, tiene m&aacute;s nutrientes".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El consumo de fruta, para los compradores entrevistados, es central en su dieta diaria debido a que son productos baratos, son alimenticios y sacian el hambre. A la vez, para este sector la seguridad alimentaria est&aacute; relacionada con la posibilidad de adquirir los alimentos y la diversidad en la dieta. Entendiendo que las personas que compran en los tambos del Tejar tienen econom&iacute;as precarias, es importante el bajo precio de la fruta, ya que su consumo reduce la necesidad de alimentos m&aacute;s caros. Por otra parte, los tambos ofrecen una amplia variedad de productos y calidades, posibilitando la diversificaci&oacute;n de la dieta diaria de los compradores.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las entrevistas realizadas a los compradores, tambi&eacute;n se advierte que en la mayor parte de los casos destinan un presupuesto relativamente fijo y estable a la compra de fruta. En todos los casos afirman que la fruta es una parte indispensable de su dieta, por ser fuente de vitaminas, de "salud y nutrici&oacute;n". El presupuesto asignado para alimentaci&oacute;n general diaria est&aacute; entre 25 y 50 Bs por persona de la familia. De este presupuesto, los compradores del tambo asignan alrededor de 5 Bs por persona para fruta. En este punto cabe destacar que es posible identificar la condici&oacute;n socioecon&oacute;mica de los compradores por el tipo de fruta que compra. El pl&aacute;tano y la naranja son frutas centrales en la dieta diaria de los alba&ntilde;iles y de los obreros que trabajan prestando servicios en la calle.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, tanto vendedores como compradores perciben que ha habido una bajada en la venta de los productos nacionales en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os debido a que la fruta extranjera es m&aacute;s barata, m&aacute;s diversa y m&aacute;s resistente al clima y a la manipulaci&oacute;n, en todos los casos se dice que esta fruta es mejor para guardar pero que no tiene sabor. Los compradores de los tambos tambi&eacute;n advierten que ha habido un alza en el precio de la fruta, como en la mayor&iacute;a de los alimentos, por lo que han visto necesario generar distintas estrategias para abastecerse y los tambos han cobrado mayor importancia ya que no solo ofrecen la fruta m&aacute;s barata, tambi&eacute;n permiten que los compradores de bajos recursos negocien el precio por cantidad, se organicen para comprar juntos, bajando as&iacute; a&uacute;n m&aacute;s los precios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante destacar que junto a la din&aacute;mica de la producci&oacute;n de alimentos que no se corresponde con el crecimiento natural de la poblaci&oacute;n, hay factores de orden pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y t&eacute;cnico, que influyen en lo que se comprende como crisis alimentaria, la cual no puede analizarse sin tomar en cuenta el incremento significativo de la demanda de alimento como consecuencia del incremento tambi&eacute;n significativo de los ingresos econ&oacute;micos de amplios sectores de la poblaci&oacute;n. Datos oficiales evidencian el significativo incremento de la demanda ocasionado por que es mucha m&aacute;s la gente que est&aacute; en condiciones de ampliar su capacidad de consumo. Un dato significativo que ilustra esta afirmaci&oacute;n es que la pobreza extrema en Bolivia se ha reducido en un 20% en los &uacute;ltimos 6 a&ntilde;os. Como comenta do&ntilde;a Laura, vendedora del tambo "la fruta antes se nos echaba a perder, pero ahora en La Paz se termina, se vende todo, viene la gente de todo lugar porque del productor llega aqu&iacute; y ahora viene gente que nunca pod&iacute;a venir a comprar fruta porque no ten&iacute;a plata".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los tambos se practican casi cotidianamente m&uacute;ltiples alternativas para enfrentar el, cada vez m&aacute;s condicionado acceso a los alimentos. Probablemente lo que hace que estos espacios respondan eficientemente a las necesidades de acceso a alimentos de la poblaci&oacute;n, est&aacute; ligado a su enorme flexibilidad para interactuar en los bordes de la formalidad, con sus propias normas, que en buena medida son expresi&oacute;n de estrategias de vida cotidiana, en las formas de intercambiar, negociar y ocupar el espacio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informalidad de espacios como los tambos, para mucha gente en Bolivia es una alternativa generadora de "mercados leg&iacute;timos y formas de redistribuci&oacute;n de bienes p&uacute;blicos reguladas por las costumbres y pr&aacute;cticas locales" (Tassi, 2010: 4), y por tanto crea circuitos econ&oacute;micos paralelos a los oficiales que no siempre concuerdan con los intereses del Estado. As&iacute;, las pr&aacute;cticas oficiales son muchas veces irreconciliables con el habitar y es lo que es posible ver en el tipo de comercio que se desarrolla en los tambos de La Paz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los tambos las formas de comercio est&aacute;n permeadas por ritos ligados a una comprensi&oacute;n ind&iacute;gena del intercambio y del mercado, que se ve en las formas en que las vendedoras exponen sus productos amontonados de forma vistosa, sobre pl&aacute;sticos coloridos que realzan la lozan&iacute;a de las frutas expuestas, y tambi&eacute;n en la manera de establecer la relaci&oacute;n entre las mismas vendedoras y, de &eacute;stas con los compradores (ver <a href="#im3">imagen 3</a>). Sin duda es a partir del encuentro cotidiano que se crean niveles de amistad y confianza, que al momento del intercambio juegan un rol fundamental. El conflicto de la priorizaci&oacute;n de una l&oacute;gica de modernidad urbana, en la que prima la idea de orden &#45;a partir de un n&uacute;cleo central organizado, espacio controlado, civilizado y civilizatorio&#45; es que se desplaza a este tipo de mercados, bajo el planteamiento que estos no son eficientes. Este discurso ha permeado en los imaginarios, por lo que ahora se valoriza la limpieza del espacio, lo que encubre una l&oacute;gica de segregaci&oacute;n social.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="im3"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v8n15/a5im3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las m&uacute;ltiples formas de vivir el espacio en los tambos entre compradores, vendedores, estibadores y transportistas bajo relaciones marcadas por compadrazgos, origen de la procedencia, y el idioma al momento de la negociaci&oacute;n (aymara o castellano) hacen que las percepciones de modernizaci&oacute;n, ciudad y mercado sean diferentes a las concepciones del Estado que, con tenacidad, invisibiliza y niega esta diversidad en sus proyectos de ordenamiento del espacio urbano. De m&uacute;ltiples maneras se evidencia una lucha constante contra el mercado informal, a partir de negar su importancia tanto en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, como sociales. Es por esto que hay un esfuerzo por modernizar la ciudad, a partir de construir mercados que aglutinen a los vendedores en el imaginario civilizatorio que desaparezcan espacios como los tambos y la venta callejera. Una pol&iacute;tica clara al respecto es el PRU, impulsado por el GAMLP.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los comerciantes populares y los vendedores en espacios como los tambos tienen una relaci&oacute;n contradictoria como ambivalente con el gobierno del MAS. La mayor&iacute;a son parte de su base electoral, pero a nivel gremial mantienen <u>diferencias profundas con el proceso de cambio oficial</u> en temas medulares, como son la propuesta de modernidad, las pr&aacute;cticas de globalizaci&oacute;n, la concepci&oacute;n del territorio y la visi&oacute;n de ciudadan&iacute;a. La modernidad inclusiva propugnada desde el MAS es profundamente normativa y lee la globalidad a partir de un proyecto gubernamental de fortalecimiento del Estado. En cambio, "la visi&oacute;n de modernidad de los comerciantes populares pivota en la movilidad y globalizaci&oacute;n desde abajo. Si bien es cierto que la propuesta de gobierno del MAS difiere radicalmente de los planes de gobiernos anteriores, entre los sectores gremiales pervive la percepci&oacute;n del Estado como el otro del que hay que protegerse" (Tassi, 2013: 152).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para que el Estado boliviano aborde la descolonizaci&oacute;n social es necesario que se reflexione sobre la comprensi&oacute;n de la realidad de la sociedad en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos. El espacio urbano y la cotidianidad de este espacio son particularmente importantes en esta reflexi&oacute;n. Si bien los tambos van en contra de una premisa de orden, de ciudad organizada o limpia, como contraposici&oacute;n a "una imagen de lo arcaico o de la pobreza (el comercio informal)" (Morat&oacute; XIII), es necesario entender, rescatar y apoyar espacios como los tambos, que son los que realmente son capaces de enfrentar adversidades como el cambio clim&aacute;tico y la inseguridad alimentaria. Crear una cultura urbana que responda a la vivencia diaria y que permita que formas alternativas de respuesta a los problemas globales, como la crisis alimentaria, puede ser un buen inicio para pensar en pol&iacute;ticas descolonizadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a de referencia</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aramayo, L. (2012). Las pieles que habitamos: Chuquiago, la ciudad&#45;mercado. Austin: University os Texas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618756&pid=S2007-8110201300020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barrag&aacute;n, R. (2006). M&aacute;s all&aacute; de lo mestizo, m&aacute;s all&aacute; de lo aymara. Organizaci&oacute;n y representaci&oacute;n de clase y etnicidad en La Paz. Am&eacute;rica Latina Hoy, 43, pp. 107&#45;130.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618758&pid=S2007-8110201300020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Blanes, J., Carrasco, H., y Tejada, S. (2008). Soberan&iacute;a Alimentaria: La libertad de elegir para asegurar nuestra alimentaci&oacute;n. Lima: Soluciones Pr&aacute;cticas &#151; ITDG.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618760&pid=S2007-8110201300020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CONSTITUCION Pol&iacute;tica del Estado Plurinacional de Bolivia (2008). La Paz: Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618762&pid=S2007-8110201300020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Deber (2011, 8 de octubre). Bolivia baja importaciones de "Alimentos y Bebidas. <i>El Deber.</i> Recuperado el 4 de abril de 2013, de: eldeber, <a href="http://www.eldeber.com.bo/nota.php?id=121008122816" target="_blank">http://www.eldeber.com.bo/nota.php?id=121008122816</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618764&pid=S2007-8110201300020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FAO. (2011). Una introducci&oacute;n a los conceptos b&aacute;sicos de la seguridad alimentaria. CE&#45;FAO 2011. Recuperado el 3 de febrero de 2013, de <a href="http://www.foodsec.org/web/fsi4dm&#45;publications/fsi4dm&#45;bytheme/conceptos&#45;basicos&#45;de&#45;seguridad&#45;alimentaria/es/" target="_blank">http://www.foodsec.org/web/fsi4dm&#45;publications/fsi4dm&#45;bytheme/conceptos&#45;basicos&#45;de&#45;seguridad&#45;alimentaria/es/</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618765&pid=S2007-8110201300020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gobierno Aut&oacute;nomo Municipal de La Paz. (2012). Estrategia municipal sobre cambio clim&aacute;tico y perspectivas de la planificaci&oacute;n de acciones del Gobierno Aut&oacute;nomo Municipal de La Paz. Oficial&iacute;a Mayor de Planificaci&oacute;n para el Desarrollo 2012. La Paz: Oficial&iacute;a Mayor de Planificaci&oacute;n para el Desarrollo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618766&pid=S2007-8110201300020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Iturri, J. (1997). Frutita comprate.. .La Paz: Vaca Sagrada. Raz&oacute;n. "Alto costo laboral e informalidad convierten al empleo en precario". La Paz: La Raz&oacute;n 4 noviembre 2012. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618768&pid=S2007-8110201300020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Medinaceli, X. (2010, 20 de octubre) "Fundaci&oacute;n de La Paz. Chu&#45;quiago se desarroll&oacute; de la mano del oro y del pastoreo de cam&eacute;lidos". La Raz&oacute;n. La Paz: La Raz&oacute;n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618770&pid=S2007-8110201300020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ministerio de Desarrollo Rural. (2011). Agropecuario y Medio Ambiente. Plan de Revoluci&oacute;n Rural, Agropecuaria y Forestal. La Paz: Ministerio de Desarrollo Rural.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618772&pid=S2007-8110201300020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morat&oacute;, R. (2008). Para escuchar las voces de la calle: Las contradicciones entre el derecho al empleo y el derecho a la ciudad. <i>Tinkazos, 11(25).</i> Recuperado el 19 de Abril de 2013 de: Tinkazos: <a href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?pid=S199074512008000200003&amp;script=sci_arttext" target="_blank">http://www.scielo.org.bo/scielo.php?pid=S199074512008000200003&amp;script=sci_arttext</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618774&pid=S2007-8110201300020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Movimiento Sin Miedo. (2011). "Historia del MSM". Movimiento Sin Miedo. Recuperado el 19 de Abril de 2013 de: <a href="http://www.msm.bo/msmsite/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=44&amp;Itemid=188" target="_blank">http://www.msm.bo/msmsite/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=44&amp;Itemid=188</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618775&pid=S2007-8110201300020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Murra, J. (1975). Formaciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas del mundo andino. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618777&pid=S2007-8110201300020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ormachea, E. (2010). Soberan&iacute;a y seguridad y alimentaria en Bolivia: pol&iacute;ticas, estado de situaci&oacute;n. La Paz: Cedla.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618779&pid=S2007-8110201300020000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas Para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura. (2013, enero). Informe mensual de precios de los alimentos en Am&eacute;rica Latina y el Caribe &#45; Enero de 2013. rlc.fao.org. Recuperado el 13 de marzo de 2013, en FAO: <a href="http://www.rlc.fao.org/es/temas/hambre/precios/mensual/2013&#45;01/C" target="_blank">www.rlc.fao.org/es/temas/hambre/precios/mensual/2013&#45;01/C</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618781&pid=S2007-8110201300020000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Peredo, E. (1993). Recoveras de los Andes. La identidad de la chola del mercado: una aproximaci&oacute;n psicosocia. La Paz: Ildis&#45;Thaipamu.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618782&pid=S2007-8110201300020000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Polanyi, K. (1959). The great transformation: the political and economic origins of our <i>times.</i> Boston: Beacon Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618784&pid=S2007-8110201300020000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rivera, S. (2010). Violencias (re) encubiertas en Bolivia. La Paz: Piedra rota.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618786&pid=S2007-8110201300020000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Smith, A. (2011), &#91;1776&#93;. The Wealth of Nations. New York: Knopf.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618788&pid=S2007-8110201300020000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Riveros, V., Baldivia, J., y Zeballos, H. (2011). Seguridad alimentaria en</font> <font face="verdana" size="2">Bolivia. Fundaciones Milenio &#45; Honrad Adenauer.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618790&pid=S2007-8110201300020000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rodr&iacute;guez&#45;Carmona, A. (2008). El protectorado Bolivia tras 20 a&ntilde;os de ayuda externa. La Paz: Interm&oacute;n Oxfam.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618792&pid=S2007-8110201300020000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tassi, N. (Coord.). (2013). "Hacer plata sin plata". El desborde de los comerciantes populares en Bolivia. La Paz: PIEB.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618794&pid=S2007-8110201300020000500022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tassi, N. (2010). Cuando el baile mueve monta&ntilde;as. Religi&oacute;n y econom&iacute;a cholo&#45;mestiza en La Paz, Bolivia. La Paz: Fundaci&oacute;n PRAIA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618796&pid=S2007-8110201300020000500023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Urioste, M. (2011). Luces y sombras de la Ley de la Revoluci&oacute;n Productiva Comunitaria y Agropecuaria (Ley 144). <i>Fundaci&oacute;n</i> <i>TIERRA.</i> Recuperado el diciembre de 2012, de: CEAM. <a href="http://www.ceam&#45;ong.org/wp&#45;content/uploads/2011/08/luces_y_sombras__rev_prod.pdf" target="_blank">http://www.ceam&#45;ong.org/wp&#45;content/uploads/2011/08/luces_y_sombras__rev_prod.pdf</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2618798&pid=S2007-8110201300020000500024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), el 70% de las frutas que se consumen a diario en Bolivia provienen de los pa&iacute;ses fronterizos (Argentina, Chile, Per&uacute;), por lo que la relevancia de espacios como los tambos, donde se vende principalmente fruta nacional, es muy alta en tanto es un espacio que prioriza, incentivando la producci&oacute;n y el consumo de productos nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Nico Tassi en Cuando el baile mueve monta&ntilde;as, nos muestra un sector social al que denomina como cholo&#45;mestizo, concepto con el que se refiere a los ind&iacute;genas urbanos, diferentes de los mestizos, y que absorbe elementos tanto de lo ind&iacute;gena como de lo criollo, pero sin hacerse dependiente de ninguno. Este sujeto crea una conciencia cultural propia y una manera de hacer mercado alternativa a la mercantilista. En esta construcci&oacute;n de una forma alternativa de intercambio, juega un rol central la sociabilidad en el acto de comerciar.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> El Estado boliviano ha desarrollado una propuesta desde las especificidades productivas del pa&iacute;s que se centra en la seguridad y soberan&iacute;a alimentaria. La seguridad alimentaria impl&iacute;citamente supone en cierta medida, al margen de c&oacute;mo la FAO originalmente lo plante&oacute;, la apertura de las econom&iacute;as de los pa&iacute;ses "atrasados" para as&iacute; lograr la disponibilidad de alimentos que aseguren la seguridad alimentaria, priorizando el suficiente alimento nutritivo y variado para todos y todas, y no la proveniencia, los modos de producci&oacute;n, ni las pol&iacute;ticas del sistema agrario por detr&aacute;s del alimento (Carrasco, 2008: 27). Esto deja vulnerables a los peque&ntilde;os productores campesinos, quienes constituyen uno de los eslabones primarios en las cadenas agroexportadoras, siendo uno de los proveedores de materia prima barata para la agroindustria. Es por estos l&iacute;mites que en el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) introduce el concepto de soberan&iacute;a alimentaria, que hace referencia a la facultad de cada Estado para definir sus propias pol&iacute;ticas alimentarias y, por tanto, agrarias, a partir de desarrollar pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de su mercado interno, con el fin de lograr el autoabastecimient.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Es decir antes de 1,548 aproximadamente. <i>A&ntilde;o 8, n&uacute;m. 15,</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> A&ntilde;adidura, regalo que hace el vendedor al comprador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Jaba: cesto de varillas gruesas, o embalaje en forma de caj&oacute;n de madera con rejas, usado especialmente para el traslado de frutas u otros objetos delicados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Entre estas medidas se destacan: El Plan de Revoluci&oacute;n Rural, Agropecuaria y Forestal presentado por el Ministerio de Desarrollo Rural, Agropecuario y Medio Ambiente (MDRAyMA) en 2007 ha sido el eje discursivo para afrontar la crisis alimentaria en el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Por otra parte la Ley de Revoluci&oacute;n Productiva Comunitaria Agropecuaria promulgada el 2011, con el objetivo de lograr la Soberan&iacute;a Alimentaria a trav&eacute;s de la Revoluci&oacute;n Productiva Comunitaria Agropecuaria (Art. 3). Tambi&eacute;n el a&ntilde;o 2012 la inversi&oacute;n p&uacute;blica para mejorar la producci&oacute;n de alimentos fue de aproximadamente de 145 millones de bolivianos, (siendo el segundo rubro de mayor inversi&oacute;n del Estado).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> El MSM con Juan del Granado a la cabeza, es actualmente una alternativa de sectores de clase media intelectual y profesionales de izquierda "decepcionada" del gobierno del MAS. Surge de un movimiento c&iacute;vico vecinal que se conform&oacute; el a&ntilde;o 1997 en la circunscripci&oacute;n 10 de La Paz con Juan del Granado a la cabeza, entonces Diputado Uninominal. Es una corriente cr&iacute;tica a la crisis pol&iacute;tica y hace su primera presentaci&oacute;n p&uacute;blica como movimiento ciudadano en Marzo de 1999. Su "Proclama Fundacional" y la Resoluci&oacute;n de Personer&iacute;a Jur&iacute;dica lo describen como: "una agrupaci&oacute;n pol&iacute;tica que destaca su compromiso con la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado y la Democracia, argumentando sobre la urgencia de construir una nueva alternativa pol&iacute;tica y ciudadana que permita renovar y revalorizar el sistema pol&iacute;tico bolivianos, devolvi&eacute;ndole a la comunidad la soberan&iacute;a y el protagonismo de la vida p&uacute;blica" (MSM, 2011: <i>n. pag.).</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Este tipo de relaciones no entran en la discusi&oacute;n de economistas y pensadores liberales, apoyados en el pensamiento de Adam Smith, que en La riqueza de las naciones, publicado por primera vez en 1776 centra su an&aacute;lisis en que la pulsi&oacute;n natural de los seres humanos es el lucro, siendo la ganancia lo que mueve al hombre. Karl Polaniy, escribe en 1944 The Great Transformation, haciendo un importante aporte te&oacute;rico, cuestionando la premisa de Adam Smith. Este autor plantea que reci&eacute;n en el siglo XIX, cuando el trabajo empieza a ser concebido como mercanc&iacute;a y la tierra empieza a tener valor de cambio, es cuando las relaciones sociales dejan de ser algo primordial en la comprensi&oacute;n del mercado. A partir de poner en duda los planteamientos liberales, el cuestionamiento de Polaniy da lugar a la comprensi&oacute;n de las relaciones de intercambio en t&eacute;rminos complejos, en las que la dimensi&oacute;n social es esencial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Un claro ejemplo de esto es el sistema interno de pr&eacute;stamos colectivos entre comerciantes, denominado pasanako que, como plantea Tassi, facilit&oacute; la llegada a las ciudades a los migrantes del campo, impulsando el control de los espacios comerciales por estos sectores y su consolidaci&oacute;n, al tiempo que se constru&iacute;a cierta institucionalidad en una zona urbana marginal pero en el coraz&oacute;n de la ciudad, desatendida por el Estado" (Tassi, 2013: 80).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Rivera elabora sobre la idea de la escisi&oacute;n de dos naciones, planteando que est&aacute; presente desde la Recopilaci&oacute;n de las Leyes de Indias que se hizo a partir del siglo XVIIl y que en 1680 se convirti&oacute; en el corpus del derecho general, hizo evidente la escisi&oacute;n entre el mundo ind&iacute;gena y el mundo espa&ntilde;ol en el plano jur&iacute;dico. La autora dice que esto dio lugar a que los sectores ind&iacute;genas vieran la posibilidad de la existencia de dos Rep&uacute;blicas que se reconocen mutuamente, y que se plasm&oacute; en una visi&oacute;n de su territorio, como un &aacute;mbito de ejercicio del propio gobierno, mediante sus propias autoridades &eacute;tnicas y pudiendo a acoger al fuero de la legislaci&oacute;n indiana, como s&uacute;bditos directos del rey de Espa&ntilde;a. Estos derechos se plasmaron en la adquisici&oacute;n de t&iacute;tulos de composici&oacute;n y venta por parte de las autoridades &eacute;tnicas coloniales. (Rivera, 2010: 47).</font></p>      ]]></body><back>
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