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<journal-title><![CDATA[Cultura y representaciones sociales]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El paradigma de la "concientización": el caso de Teotihuacán]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Contribuciones</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El paradigma de la "concientizaci&oacute;n": el caso de Teotihuac&aacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jaime Delgado Rubio</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico es muy frecuente escuchar de parte de los arque&oacute;logos y funcionarios de los institutos de cultura que "la concientizaci&oacute;n" de la sociedad civil no especializada es una de las v&iacute;as m&aacute;s s&oacute;lidas para garantizar la valoraci&oacute;n y protecci&oacute;n del acervo arqueol&oacute;gico nacional a mediano y largo plazo, constituy&eacute;ndose en algo as&iacute; como la piedra angular de la protecci&oacute;n del patrimonio arqueol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, el uso recurrente del t&eacute;rmino ha propiciado que &eacute;ste se encuentre en v&iacute;as de convertirse en un <i>clich&eacute;</i> de los discursos acad&eacute;micos e institucionales del Estado Mexicano, que sirve para ornamentar enunciados tales como <i>"la pol&iacute;tica de educaci&oacute;n",</i> <i>"la vinculaci&oacute;n social", "la participaci&oacute;n social en torno al patrimonio arqueol&oacute;gico"</i>, etc&eacute;tera, sin hacer un an&aacute;lisis de su contenido y pertinencia como paradigma de la conservaci&oacute;n arqueol&oacute;gica en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tales discursos se entiende el t&eacute;rmino "concientizaci&oacute;n" como un conjunto de acciones institucionales por medio de las cuales las personas no especializadas toman conciencia de determinadas circunstancias o fen&oacute;menos, suponiendo que con tales acciones los diversos sectores de la sociedad mexicana lograr&aacute;n mejorar su calidad de vida y sus v&iacute;nculos no s&oacute;lo con el resto de los individuos, sino tambi&eacute;n con el medio ambiente que los rodea (Plan Nacional de Cultura 2006&#45;2012).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los problemas comienzan cuando los profesionales de la gesti&oacute;n y algunos arque&oacute;logos de la comunidad acad&eacute;mica afirman impl&iacute;cita o expl&iacute;citamente que la "<i>concientizaci&oacute;n</i>" se logra una vez que todos los sectores de la poblaci&oacute;n no especializada hayan asimilado los c&oacute;digos, los intereses y los valores construidos por ellos te&oacute;rica o hipot&eacute;ticamente, como la &uacute;nica garant&iacute;a para valorar y proteger estos bienes; lo que considero como una vieja pr&aacute;ctica, resabio del nacionalismo revolucionario en M&eacute;xico, en cuyo nombre los pol&iacute;ticos y autoridades acad&eacute;micas asum&iacute;an un actitud paternalista respecto a la poblaci&oacute;n en general.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde mi punto de vista, este paradigma &#151;muy arraigado en los c&iacute;rculos arqueol&oacute;gicos&#151; ha impedido avanzar en las pol&iacute;ticas de difusi&oacute;n del INAH, frustrando las escasas acciones en este sentido, ya que parte del falso supuesto de que la gente aleda&ntilde;a a los sitios arqueol&oacute;gicos nunca ha valorado ni ha captado el significado de los vestigios localizados en su territorio, por lo cual el Estado tiene la responsabilidad de hacerlos "conscientes" de los valores contenidos en tales bienes y corresponsabilizarlos en su cuidado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se parte entonces de una visi&oacute;n dual del patrimonio, que por una parte puede ser definida como <i>conservacionista</i> &#151;ya que concibe al patrimonio arqueol&oacute;gico como un conjunto de monumentos que deben ser estudiados y preservados, resisti&eacute;ndose a verlos como un objeto de uso y de significaci&oacute;n social&#151;, mientras que por otro es <i>esencialista,</i> ya que considera a los objetos como depositarios de altos valores culturales <i>a priori,</i> los cuales deben ser asumidos, difundidos y compartidos por la sociedad mexicana en su conjunto, sin atender al hecho de que distintas comunidades a lo largo y ancho del territorio nacional los han resignificado, valorado y reconocido de acuerdo a sus referentes concretos, y no s&oacute;lo en los t&eacute;rminos y c&oacute;digos acad&eacute;micos definidos por el especialista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De all&iacute; que, por ejemplo, la Pir&aacute;mide del Sol en Teotihuac&aacute;n no signifique ni represente lo mismo para todos, ya que para las comunidades contiguas el valor predominante es distinto dependiendo de sus intereses: para algunos representa una oportunidad de empleo; para los artesanos es un modelo a ser reproducido en sus artesan&iacute;as; para los pol&iacute;ticos locales representa una buena foto que promete prestigio medi&aacute;tico; para la comunidad local es un marcador territorial frente a otras comunidades; para un presidente municipal es una oportunidad de generar divisas tur&iacute;sticas, etc&eacute;tera (Delgado 2008).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de este universo confuso de valores plurales se ubica el arque&oacute;logo, que pretende convertir este monumento en algo m&aacute;s importante que &eacute;l mismo para transformarlo en lo que acad&eacute;micamente se conoce como "<i>patrimonio arqueol&oacute;gico</i>", para lo cual se da a la tarea de coadyuvar en la construcci&oacute;n de su significado institucional, caracterizado por tener sentidos fijos, estables, neutros y aislados de un <i>continuum</i> cultural que lo conecte con la escala microsocial de los n&uacute;cleos comunitarios aleda&ntilde;os, juntamente con sus derechos consuetudinarios construidos en procesos de larga duraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Visto as&iacute;, el objetivo de este ensayo ser&aacute; aportar mayores elementos para repensar cr&iacute;ticamente la pertinencia del paradigma de "la concientizaci&oacute;n", partiendo de la base de que los sitios arqueol&oacute;gicos han sido objeto de una construcci&oacute;n simb&oacute;lica por parte de los m&aacute;s diversos sectores de la sociedad mexicana, los cuales han interactuado hist&oacute;ricamente con el relato oficial construido por el Estado y las instituciones culturales desde sus referentes concretos de &iacute;ndole territorial, religioso, productivo o laboral e identitario, convirtiendo as&iacute; a los vestigios arqueol&oacute;gicos en activos simb&oacute;licos con funciones espec&iacute;ficas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ilustrar lo anterior, nos referiremos a la construcci&oacute;n de una portada de semillas, cuyo sentido nos fue comentado por su propio creador, el artesano Adri&aacute;n Oliva, oriundo de San Francisco Mazapal. En dicha portada se muestra claramente el papel que juegan los vestigios arqueol&oacute;gicos teotihuacanos como parte de un subsistema de valores propios de la memoria colectiva de la comunidad, incluido a su vez dentro de otros mayores: el econ&oacute;mico, el religioso y el territorial de su comunidad; lo cual corrobora las afirmaciones de Paz Arellano (2004) respecto a que en estos temas nunca ha existido una sola forma de conciencia social tal y como lo afirman los especialistas, pues la mayor&iacute;a de las comunidades cercanas a los sitios arqueol&oacute;gicos han reconocido la importancia de estos vestigios y manifiestan estar dispuestos a cuidarlos, pero por razones y significados que no coinciden con los c&aacute;nones acad&eacute;micos del especialista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Las portadas de semillas de Adri&aacute;n Oliva</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Don Adri&aacute;n Oliva Aguilar, de 51 a&ntilde;os de edad, es un artesano originario de San Francisco Mazapa, barrio contiguo a la Zona Arqueol&oacute;gica de Teotihuac&aacute;n. Sus padres y abuelos fueron campesinos dedicados al cultivo de la tuna y del ma&iacute;z como medio de sustento, gracias a lo cual Don Adri&aacute;n pudo asistir a la escuela primaria y secundaria durante su infancia. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha dedicado &#151;juntamente con su hija Adriana Oliva D&iacute;az y su esposa Juanita D&iacute;az Mart&iacute;nez&#151; a la construcci&oacute;n de portadas de semillas para decorar las fachadas de las iglesias en ocasi&oacute;n de las fiestas patronales, tanto de su comunidad natal como de las poblaciones vecinas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la fiesta patronal de San Francisco Mazapa, que se celebra la primera semana de octubre de cada a&ntilde;o, y despu&eacute;s de haber instalado la portada de semillas en la iglesia de San Francisco Mazapa, le ped&iacute; una entrevista que se prolong&oacute; en varias sesiones de charlas y deriv&oacute; en una amistad sincera que agradezco. Toda la entrevista se realiz&oacute; mientras &eacute;l trabajaba en su nuevo encargo.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v7n13/a6f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante nuestras primeras conversaciones, don Adri&aacute;n me cont&oacute; la manera en que se inici&oacute; en el arreglo de las portadas de semillas, asegurando que su motivaci&oacute;n principal fue la devoci&oacute;n al santo de su comunidad, San Francisco de As&iacute;s:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1993, cuando fui elegido mayordomo de la iglesia de mi pueblo, vi c&oacute;mo unos artesanos de Ecatepec estaban haciendo una portada de flores, que la verdad no me gust&oacute; porque las flores y los motivos eran muy comunes...pero luego entend&iacute; que para ellos se trataba de un trabajo y no hab&iacute;a compromiso por representar bien al pueblo o al santo de mi comunidad</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy en d&iacute;a, don Adri&aacute;n est&aacute; dedicado completamente a la fabricaci&oacute;n de estas portadas para las iglesias, as&iacute; como para adornar las entradas de los municipios y los peque&ntilde;os altares ubicados en los sitios donde se estacionan los taxistas y autobuses de pasajeros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se aprecia en la <a href="#f2">Foto 2</a>, la portada de la iglesia de San Francisco tiene la forma de un t&iacute;pico basamento teotihuacano de tres cuerpos trapezoidales, adem&aacute;s de dos largos soportes de madera que le proporcionan la altura suficiente para enmarcar la puerta principal del templo. Cada cuerpo est&aacute; decorado &iacute;ntegramente con mosaicos hechos de frijol, ma&iacute;z, semillas de flor de calabaza, girasol y bledos, pegados sobre bloques de unicel que a su vez est&aacute;n clavados en una estructura de madera de pino, lo que hace que la portada sea ligera y f&aacute;cilmente desmontable.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f2"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v7n13/a6f2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Iniciamos con la descripci&oacute;n de los soportes de la estructura, en los cuales se aprecian dos cabezas de guerreros &aacute;guilas de estilo mexica, colocados de perfil sobre escudos adornados con largas plumas; de los picos del &aacute;guila surgen sendas figuras humanas que miran hacia la entrada principal. Al preguntarle a Don Adri&aacute;n sobre el estilo no teotihuacano de estos guerreros, me dijo que no sab&iacute;a nada al respecto, y me indic&oacute; que simplemente representan guerreros que custodian la iglesia y con ello al santo patrono de la comunidad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su respuesta me lleva a retomar la discusi&oacute;n inicial de este ensayo, y es que, a diferencia de mi entender como especialista, para don Adri&aacute;n la valoraci&oacute;n de los guerreros no pasa por la distinci&oacute;n de sus atributos formales o por su consecuente sucesi&oacute;n cronol&oacute;gica, sino por un atributo esencialmente funcional que es el de la defensa, custodia o resguardo del templo, es decir, una representaci&oacute;n espont&aacute;nea, no especializada, pero eficaz para transmitir esta idea entre sus pares del pueblo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Continuando con la descripci&oacute;n de los elementos, en ambos flancos del trapecio se distinguen a dos personajes sentados en cuclillas sobre esteros decorados con c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, lo que desde el conocimiento arqueol&oacute;gico remite a un elemento t&iacute;pico de la nobleza mixteca. Dada su primera respuesta, esta vez prefer&iacute; omitir mis comentarios sobre el origen no teotihuacano de la representaci&oacute;n, dejando que &eacute;l lo comentara libremente. Al hacerlo me indic&oacute; que estos personajes representan "indios" que vigilan sus plantaciones de ma&iacute;z, recordando que en la &eacute;poca del presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas fueron expulsados los hacendados del valle, comenzando as&iacute; el reparto de parcelas, lo que hizo necesaria su vigilancia d&iacute;a y noche durante la &eacute;poca de cosecha<sup><a href="#notas">1</a></sup>. Al respecto abund&oacute;:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego que cada campesino pele&oacute; por su parcela la dividi&oacute; en partes iguales entre sus hijos, de lo que resultaron pedazos de terreno cada vez m&aacute;s peque&ntilde;os, sin agua para regarlas... aqu&iacute; el agua es muy escasa y los campesinos no tienen para riego ya que la parcela tampoco deja mucho.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Posteriormente le pregunt&eacute; sobre el list&oacute;n que se ubica en la base del cuerpo, el cual est&aacute; adornado con lo que en la arqueolog&iacute;a se conoce como almenas del a&ntilde;o teotihuacano. Al respecto don Adri&aacute;n me coment&oacute; que no representan a&ntilde;os, sino siglos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... cada uno de esos s&iacute;mbolos representa un siglo y siendo estos seis, pues representan el tiempo transcurrido desde la conquista de M&eacute;xico, por lo que se trata del conteo de los siglos.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s nos centramos en la imagen de la Pir&aacute;mide del Sol, elemento central de este primer cuerpo. En ese momento y sin dudarlo me indic&oacute; que este monumento "<i>representa al pueblo de San Francisco</i> <i>por su cercan&iacute;a",</i> y agreg&oacute; que todos los poblados que rodean la zona arqueol&oacute;gica tienen su propio monumento,</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... por ejemplo el poblado de San Mart&iacute;n de las Pir&aacute;mides se representa con la Pir&aacute;mide de la Luna (figurando en su escudo municipal actual) &oacute; en el poblado de San Sebasti&aacute;n con el Templo de la Serpiente Emplumada.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con su testimonio, verificamos que tales monumentos est&aacute;n siendo apropiados por los pobladores como emblemas territoriales para marcar diferencias frente a otros pueblos, y probablemente tambi&eacute;n frente a las autoridades que administran y custodian la zona arqueol&oacute;gica, lo que nos indica que la apropiaci&oacute;n de un monumento no remite a un orden jur&iacute;dico o acad&eacute;mico como creen los especialistas, sino forma parte de una l&oacute;gica de apropiaci&oacute;n de espacios, paisajes y geograf&iacute;a com&uacute;n. Las respuestas dadas por don Adri&aacute;n hacen referencia a un espacio que est&aacute; poblado de significados y que les producen efectos emocionales, por lo cual el simple hecho de haber nacido en el valle de Teotihuac&aacute;n es una raz&oacute;n suficiente para suponer la pertenencia de estos monumentos arqueol&oacute;gicos a sus comunidades de origen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo con la explicaci&oacute;n del monumento, don Adri&aacute;n se&ntilde;al&oacute; que "La pir&aacute;mide del sol est&aacute; debajo de la iglesia, lo cual da la idea de que el pueblo se fund&oacute; sobre la ciudad antigua"<i>,</i> una referencia de orden temporal que nos dio pie a preguntarle si conoc&iacute;a m&aacute;s o menos la &eacute;poca en la que se hab&iacute;a construido la ciudad prehisp&aacute;nica de Teotihuac&aacute;n (categor&iacute;a de an&aacute;lisis fundamental que inquieta a cualquier arque&oacute;logo profesional); don Adri&aacute;n &#150;&#150;que se vio en serias dificultades para responder a la pregunta&#151;, respondi&oacute; que no lo sab&iacute;a con exactitud pero que seguramente "debi&oacute; ser en un tiempo remoto, en un tiempo anterior al tiempo"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este mismo sentido insist&iacute; en preguntar si consideraba a los constructores de la ciudad de Teotihuac&aacute;n como sus antepasados, a lo cual me respondi&oacute; que s&iacute;, pero ellos son como "ancestros remotos, diferentes de los que est&aacute;n enterrados en los panteones de mi pueblo como mis padres, abuelos y bisabuelos... estos si son mis antepasados".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Posteriormente continuamos con la descripci&oacute;n de dos personajes sentados sobre tronos y ataviados con tilmas blancas a manera de gobernantes. En efecto, don Adri&aacute;n refiere que <i>se trata de gobernantes</i> <i>de Teotihuac&aacute;n</i> que "<i>debieron existir";</i> me llam&oacute; la atenci&oacute;n su insistencia al subrayar este hecho, por lo cual le ped&iacute; que abundara m&aacute;s al respecto, a lo que replic&oacute;: "los gobernantes debieron existir, aunque los arque&oacute;logos digan que no".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre este particular debemos se&ntilde;alar que hoy en d&iacute;a no se tienen evidencias arqueol&oacute;gicas concluyentes que corroboren la existencia de gobernantes en Teotihuac&aacute;n; sin embargo, los pobladores del valle asumen que debieron existir como una condici&oacute;n natural de todo orden social, cuesti&oacute;n que nos recuerda las observaciones que hicieran Manuel Gamio (1922) y Guido Munch (1976), cuando aseguran que la encomienda y el cacicazgo fueron dos instituciones tan fuertes entre las poblaciones del valle hasta bien entrado el siglo XVII, que dejaron registro en el imaginario colectivo de la comunidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n ambos autores, la relaci&oacute;n entre los latifundistas y los peones de la comunidad no fue un puro acto contractual, ya que al interior de la fincas se generaban lealtades entre unos y otros; por ejemplo, muchos peones estaban agradecidos con sus patrones y capataces por haberlos empleado, dejarlos sanos y salvos y algunas veces tener gestos de compasi&oacute;n y ayuda hacia ellos o sus familias. El patr&oacute;n y los capataces eran explotadores, pero al mismo tiempo se los ve&iacute;a como compadres, protectores benevolentes y sobre todo como generadores de empleo<sup><a href="#notas">2</a></sup>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Continuando con la descripci&oacute;n de la portada, apreciamos dos m&aacute;scaras negras de estilo teotihuacano sobre la gran pir&aacute;mide, que a decir de nuestro entrevistado aluden a "las artesan&iacute;as locales del pueblo que se venden a los turistas". En este punto ya entramos a una dimensi&oacute;n econ&oacute;mica actual, que revela la incorporaci&oacute;n de nuevos sectores productivos al pueblo tales como los artesanos y comerciantes, quienes a ra&iacute;z de la apertura de la Zona Arqueol&oacute;gica han influido fuertemente en la econom&iacute;a local y financian buena parte de los gastos de la fiesta patronal del pueblo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto debemos se&ntilde;alar que la apertura de la Zona Arqueol&oacute;gica fue clave en la creaci&oacute;n de empleos complementarios no agr&iacute;colas: las comunidades que lograban entrar en su administraci&oacute;n, por v&iacute;as formales (trabajo) o informales (venta o prestaci&oacute;n de servicios tur&iacute;sticos), construyeron a lo largo de casi treinta a&ntilde;os una extensa red de parentescos que dinamiz&oacute; la actividad artesanal, beneficiando directamente a m&aacute;s de 90 familias de artesanos con talleres dom&eacute;sticos, seg&uacute;n el &uacute;ltimo censo de Instituto de Fomento a las Artesan&iacute;as del Estado de M&eacute;xico (IFAEM), as&iacute; como a 2000 comerciantes ambulantes relacionados directamente con &eacute;stos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero tambi&eacute;n estas m&aacute;scaras aluden a un orgullo gremial de lapidarios, ya que los pobladores de San Francisco Mazapa se adjudican el t&iacute;tulo de tener a "los primeros y mejores artesanos de la regi&oacute;n"<i>,</i> tal y como lo menciona don Adri&aacute;n<i>.</i> Con este testimonio podemos establecer que hay una l&iacute;nea que conecta gremios con territorios, situaci&oacute;n que se hace patente durante los concursos de artesan&iacute;as organizados por el IFAEM, donde se premia al artesano m&aacute;s destacado de los diferentes pueblos del valle teotihuacano, en medio de conflictos y disgustos por las decisiones tomadas por los integrantes del jurado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya ubicados en el segundo cuerpo, comenzamos con la descripci&oacute;n de la iglesia patronal de San Francisco Mazapa que domina el centro de la composici&oacute;n: destaca por su estilo realista y sus ornamentos de flores de campanilla y flores de cuatro p&eacute;talos. Nos llam&oacute; la atenci&oacute;n el hecho de que la iglesia est&eacute; flanqueada por una serie de plantas de nopal, tuna y xoconostle, caracter&iacute;sticos del paisaje semirural del valle. Al respecto don Adri&aacute;n hace un apunte importante para entender el devenir econ&oacute;mico del pueblo, cuando en los a&ntilde;os 60s se empezaron a sustituir los tradicionales cultivos de ma&iacute;z por los de nopal&#45;tuna, en vista de que el ma&iacute;z requiere de sistema de riego y mucho trabajo de adultos y ni&ntilde;os durante la &eacute;poca de cosecha:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... por eso nuestros padres cambiaron al nopal&#45;tuna por ser cultivos que soportan de mejor manera las heladas de invierno, no requieren de sistemas de riego y ofrecen m&aacute;s frutos que el ma&iacute;z todo el a&ntilde;o, sin tanto trabajo".<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este aspecto es importante, ya que gracias a este cambio en los cultivos, los campesinos teotihuacanos respondieron de mejor forma a las necesidades de empleo complementario no agr&iacute;cola que surg&iacute;an a ra&iacute;z de la conurbaci&oacute;n de ciudades como Pachuca y el Distrito Federal, as&iacute; como de la apertura de la Zona Arqueol&oacute;gica, situaci&oacute;n que ya ha sido extensamente analizada por Ren&eacute; Mill&oacute;n y Clara Hall (1962:243). Con esta estrategia, no s&oacute;lo obtuvieron mayor variedad de productos todo el a&ntilde;o, sino que ampliaron los m&aacute;rgenes de tiempo libre disponibles para aprovechar estas nuevas fuentes de trabajo sin abandonar sus antiguas parcelas, situaci&oacute;n que ha quedado registrada en esta portada como parte de la memoria colectiva del pueblo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo con la descripci&oacute;n del este cuerpo, observamos otra de las figuras centrales de la composici&oacute;n: se trata del santo patrono de la iglesia, San Francisco de As&iacute;s, que porta el t&iacute;pico sayal franciscano color caf&eacute;, con el cord&oacute;n en la cintura y la cabeza rapada a la altura de la nuca. A decir de nuestro entrevistado, es una se&ntilde;al de que "han sido elegidos por dios para llevar a cabo la misi&oacute;n cristiana"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al santo se lo representa de pie sobre una nube y con las manos extendidas en direcci&oacute;n al cielo, en una actitud de plegaria; por su parte, el cielo est&aacute; representado por la figura de un sol resplandeciente que evoca a Dios Padre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un detalle crucial es que del <i>Sol Padre</i>, como lo nombra don Adri&aacute;n, caen tres gotas de agua sobre los hombros del santo. Al respecto el artesano se&ntilde;ala categ&oacute;ricamente: "aqu&iacute; muestro al santo pidi&eacute;ndole a dios que llueva en nombre de la comunidad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y en este momento nos relat&oacute; una antigua leyenda, muy conocida entre los campesinos del pueblo, en la que los antepasados de la comunidad ten&iacute;an la costumbre de "visitar las esculturas de cabezas de serpiente que est&aacute;n tiradas sobre la Calzada de los Muertos para hablarles a sus orejas" (refiri&eacute;ndose a las volutas laterales que tienen estas im&aacute;genes), con el prop&oacute;sito de que esta antigua deidad del agua "llevara el mensaje a San francisco de As&iacute;s para que llueva"... " ya ves, me explica.., " que San Francisco es un santo que entiende a los animales"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n recogimos otras tradiciones orales similares que se refieren a serpientes conocidas coloquialmente como <i>cencuates,</i><sup><a href="#notas">4</a></sup> que suelen vivir ocultas en los magueyales y bajo piedras grandes: "se tiene la creencia de que algunas de estas serpientes poseen la capacidad de volar luego de ser descubiertas y acorraladas", afirm&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este testimonio vamos entendiendo la trama de significados, conexiones l&oacute;gicas y causales de la portada, ya que la serpiente emplumada, antigua deidad relacionada con el agua, tiene la funci&oacute;n de llevar el mensaje a San Francisco de As&iacute;s, quien a su vez puede entender a los animales y funge, por lo tanto, como intermediario final frente a Dios Todopoderoso para que llueva. De este modo se nos revela que estas entidades y potencias tienen usos y funciones espec&iacute;ficas que son reconocidas por la comunidad s&oacute;lo en la medida en que tengan un uso, es decir, que sirvan para resolver necesidades y angustias compartidas por todos en el pueblo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, al preguntarle a nuestro entrevistado sobre la percepci&oacute;n que tiene de s&iacute; mismo como posible representante de su comunidad, asegura que &eacute;l s&oacute;lo forma parte de un grupo de personas muy interesadas en rescatar los valores de su barrio para los j&oacute;venes y adultos del pueblo, "y si no me lo cree" afirm&oacute;, "puede ir a entrevistar a los danzantes, o a la gente que los viste, o los m&uacute;sicos o a los que salen a sahumar el campo con la imagen de San Francisco... Luego subraya y pone &eacute;nfasis en que <i>"</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>...</i> es un pena que los arque&oacute;logos de Teotihuac&aacute;n tengan una imagen tan mala de nosotros pensando que somos ignorantes... a lo mejor no pensamos como ellos pero si sabemos de la importancia de nuestro pasado...</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este comentario de don Adrian nos recuerda el texto de Marcel Mauss en su <i>Ensayo sobre el don</i> (citado por Gomez Pellon), donde afirma que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... los actores no se representan tan s&oacute;lo a ellos mismos en las relaciones contractuales que crean, sino que, antes bien, las establecen con la anuencia de los grupos sociales a los que pertenecen... no son los individuos, sino las comunidades las que se obligan mutuamente (2010: 651&#45;652).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para finalizar con su testimonio, debemos decir que en el a&ntilde;o 2008 don Adri&aacute;n volvi&oacute; a adornar la fachada de una iglesia (ver <a href="#f3">foto 3</a>), pero esta vez en ocasi&oacute;n de la fiesta patronal de San Sebasti&aacute;n Xolalpan, manteniendo la misma estructura iconogr&aacute;fica que la portada que acabamos de describir, pero enfatizando las representaciones de las artesan&iacute;as de barro, caracter&iacute;sticas del poblado, as&iacute; como los hornos para cocer la cer&aacute;mica con fechas que aluden a la llegada de los evangelizadores al valle (1580) y a la edificaci&oacute;n del templo (1735). Tambi&eacute;n aparecen alegor&iacute;as teotihuacanas como las flores de cuatro p&eacute;talos, representaciones del dios viejo Huehueteotl y de la serpiente emplumada Quetzalc&oacute;atl.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f3"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v7n13/a6f3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De este modo representa los monumentos arqueol&oacute;gicos que "pertenecen" al pueblo de San Sebasti&aacute;n, es decir, la Ciudadela de Teotihuac&aacute;n; y en la parte central se aprecia al santo patrono San Sebasti&aacute;n, quien seg&uacute;n la leyenda hagiogr&aacute;fica era un soldado que tuvo que elegir entre la disciplina militar y su fe cristiana. Al decidirse por esta &uacute;ltima, fue ejecutado por flechamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El caso aqu&iacute; analizado permite ilustrar la manera en que los significados institucionales del patrimonio arqueol&oacute;gico nacional han sido constantemente resignificados por las comunidades aleda&ntilde;as, relacion&aacute;ndolos con santos, artesanos, campesinos, lluvia, plantaciones de tuna y nopal, adem&aacute;s de registrar algunos de los eventos hist&oacute;ricos y religiosos que la propia comunidad considera como importantes. Lo expuesto hasta aqu&iacute; nos sugiere las siguientes hip&oacute;tesis que, naturalmente, tienen que ser sometidas a prueba a trav&eacute;s de la exploraci&oacute;n etnogr&aacute;fica de otros casos semejantes tanto en Teotihuac&aacute;n, como en otras zonas arqueol&oacute;gicas del pa&iacute;s:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.</i> La comunidad no se comporta como una entidad pasiva frente a los significados institucionalmente establecidos de los vestigios arqueol&oacute;gicos, sino que los asume parcial o totalmente para reinterpretarlos en el marco de sus necesidades b&aacute;sicas de subsistencia material y simb&oacute;lica.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2.</i> Territorio, poblaci&oacute;n, econom&iacute;a y religi&oacute;n son sistemas &iacute;ntimamente relacionados donde los vestigios arqueol&oacute;gicos adquieren sus sentidos y significados m&aacute;s visibles.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>3.</i> Los significados y valores comunitarios de estos vestigios escapan de los l&iacute;mites espaciales y temporales que les ha fijado el especialista, al ser incorporados de manera din&aacute;mica a las expectativas y necesidades de subsistencia b&aacute;sica presente y concreta de las comunidades.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>4.</i> Los vestigios arqueol&oacute;gicos juegan un papel importante como elementos de orgullo gremial, marcadores territoriales y fuentes de trabajo, entre otros.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>5.</i> Por ende, entre las comunidades aleda&ntilde;as existe un reconocimiento de la importancia de dichos vestigios y est&aacute;n dispuestos a cuidarlos, aunque por razones y valores diferentes a los del especialista.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El paradigma de la concientizaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La "<i>concientizaci&oacute;n</i>", tal como se ha entendido en el &aacute;mbito de la conservaci&oacute;n y gesti&oacute;n del patrimonio arqueol&oacute;gico en M&eacute;xico, es una premisa err&oacute;nea, ya que nos conduce a una falsa disyuntiva entre dos posiciones encontradas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un extremo est&aacute;n los especialistas y profesionales de la gesti&oacute;n con la responsabilidad institucional de divulgar los aspectos t&eacute;cnicos y cient&iacute;ficos, resultado de d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica, conforme a lo establecido en el art&iacute;culo 3&ordm; de la Constituci&oacute;n de pa&iacute;s (2012) y en el art&iacute;culo 2&ordm; de la Ley Federal de Zonas y Monumentos Arqueol&oacute;gicos Art&iacute;sticos e Hist&oacute;ricos (1972), pero asumiendo este mandato de manera integracionista, es decir, como la asimilaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n no especializada a los c&aacute;nones acad&eacute;micos preestablecidos, como procedimiento de "concientizaci&oacute;n".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el otro se encuentran diversos sectores de la poblaci&oacute;n no especializada que a lo largo y ancho del territorio nacional han asumido, resignificado y valorado estos vestigios de modo diferente, modificando parcial o totalmente los relatos acad&eacute;micos&#45;institucionales para construir con &eacute;stos una trama de significados que, como en el caso mostrado, responden a los referentes religiosos, productivos o locativos que les impone su entorno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El saldo ha sido un sistema de incomprensiones mutuas, donde los arque&oacute;logos escriben para s&iacute; mismos y se aplauden a s&iacute; mismos en reuniones acad&eacute;micas, mientras que las comunidades resignifican la informaci&oacute;n que reciben y la incorporan simb&oacute;licamente a sus referentes y necesidades concretas, sin importarles en muchas ocasiones la preservaci&oacute;n material de los vestigios (por considerar que &eacute;sta s&oacute;lo compete a los especialistas).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta distancia entre arque&oacute;logos y comunidades aleda&ntilde;as repercute invariablemente en la conservaci&oacute;n de los vestigios arqueol&oacute;gicos, como se echa de ver claramente en el caso teotihuacano. La distancia se ir&aacute; profundizado a&uacute;n m&aacute;s si tomamos en cuenta los &iacute;ndices de crecimiento urbano en zonas de protecci&oacute;n arqueol&oacute;gica, ya que las comunidades triplican su poblaci&oacute;n cada diez a&ntilde;os incluso bajo las restricciones constructivas que establece el decreto presidencial de 1988. Hoy en d&iacute;a la poblaci&oacute;n supera los 70 mil habitantes, y de seguir las cosas as&iacute;, en el a&ntilde;o 2025, es decir dentro de 15 a&ntilde;os, la poblaci&oacute;n habr&aacute; alcanzado los 200 mil habitantes, a los que habr&aacute; que sumar la poblaci&oacute;n migrante proveniente de las zonas conurbadas de la Ciudad de M&eacute;xico como Ecatepec, Tecamac, Cd. Azteca, etc., y que se calcula en otros 2000 mil habitantes. (Plan de Desarrollo. 2003&#45;2006)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este crecimiento poblacional, sin regulaci&oacute;n oficial adecuada, provoca no s&oacute;lo la p&eacute;rdida del 93% de la ciudad arqueol&oacute;gica, sino la desaparici&oacute;n de los ejidos, caos vial por un uso del suelo sin normas adecuadas, invasi&oacute;n de monumentos hist&oacute;ricos, competencia por los espacios y contaminaci&oacute;n de r&iacute;os y barrancas, en un proceso de urbanizaci&oacute;n que se asemeja ya a las zonas conurbadas de la Ciudad de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Reflexi&oacute;n final</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las portadas de semillas de don Adri&aacute;n Oliva nos recuerda la existencia de comunidades que han logrado desarrollar formas de coexistencia entre distintas formas de interpretar y valorar el sentido de los vestigios arqueol&oacute;gicos, sin que existan mecanismos serios de arbitraje y conciliaci&oacute;n entre las partes; se trata de n&uacute;cleos micro&#45;sociales duros que resisten, sortean o toman posici&oacute;n frente a las pol&iacute;ticas y pr&aacute;cticas del poder pol&iacute;tico del Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n ponen de manifiesto la forma en que el poder del Estado&#45; INAH ha permanecido a&ntilde;ejamente embotellado en su elevada microscop&iacute;a, sin acumular en su devenir hist&oacute;rico la suficiente sapiencia para el manejo de la sociedad en los planos macrosc&oacute;picos, al pretender custodiar, manejar y divulgar el patrimonio arqueol&oacute;gico nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es as&iacute; como en Teotihuac&aacute;n, y en cualquier otro sitio arqueol&oacute;gico abierto al p&uacute;blico en el pa&iacute;s, las pol&iacute;ticas culturales dise&ntilde;adas desde el centro han experimentado un brusco aterrizaje de lo macro a lo micro&#45;infraestructural, sin lograr la mayor&iacute;a de las veces insertarse en el torrente sangu&iacute;neo de los procesos y redes sociales locales, perdiendo con ello la oportunidad de construir las bases sociales de una corresponsabilidad en el cuidado, valoraci&oacute;n y protecci&oacute;n de un acervo arqueol&oacute;gico nacional que en Teotihuac&aacute;n se destruye sistem&aacute;ticamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las resistencias a la gesti&oacute;n del Estado han provenido en todos los casos, no de organizaciones funcionales (pol&iacute;ticas) expresamente fundadas para resistir, sino de las redes sociales propias de la vida local que han fortalecido su especificidad, para desde all&iacute; negociar su integraci&oacute;n colectiva y su acceso a recursos m&iacute;nimos de subsistencia econ&oacute;mica, as&iacute; como para resignificar los vestigios arqueol&oacute;gicos. Estas pr&aacute;cticas de resistencia en su conjunto, no s&oacute;lo han sido capaces de desafiar la "eficacia" del poder institucional, sino tambi&eacute;n de reconfigurar gradualmente los fundamentos y la naturaleza de sus relaciones con sus &oacute;rdenes municipales, estatales y federales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo expuesto hasta aqu&iacute; podemos inferir que el problema muchas veces repetido de la necesidad de "concientizar" a la poblaci&oacute;n local sobre la importancia de conservar los vestigios arqueol&oacute;gicos, no s&oacute;lo pasa por una difusi&oacute;n educativa, sino por el replanteamiento de la validez y pertinencia del paradigma de la "concientizaci&oacute;n" en el &aacute;mbito de lo local. Ser&aacute; necesario entonces empezar por concientizarnos a nosotros mismos sobre la necesidad de generar tales cambios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a:</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CONSTITUCI&Oacute;N POL&Iacute;TICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. Versi&oacute;n Actualizada 2012, art&iacute;culo 3 en: <a href="http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/15.htm?s" target="_blank">http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/15.htm?s</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598512&pid=S2007-8110201200020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DELGADO Rubio, Jaime, 2008, <i>Zona Arqueol&oacute;gica de Teotihuacan,</i> <i>Problemas y conflictos en torno a su conservaci&oacute;n e investigaci&oacute;n</i>. Tesis de Maestr&iacute;a del Instituto de Investigaciones Antropol&oacute;gicas de la UNAM. FFyL. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598513&pid=S2007-8110201200020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, 2012, "Pr&aacute;cticas sociales de uso entorno al patrimonio arqueol&oacute;gico en M&eacute;xico", en <i>Memoria de la V mesa Redonda de</i> <i>Teotihuac&aacute;n</i>. INAH&#45; CONACULTA. (en prensa)</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598515&pid=S2007-8110201200020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GAMIO, Manuel, 1922, <i>La Poblaci&oacute;n del Valle de Teotihuac&aacute;n.</i> Instituto Nacional Indigenista. Reimpresi&oacute;n del original publicado en 1922 por la Secretar&iacute;a de Agricultura y Fomento. M&eacute;xico, D.F.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598516&pid=S2007-8110201200020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&Oacute;MEZ Pell&oacute;n, E., 2010, "La costumbre como norma jur&iacute;dica. Caracterizaci&oacute;n y an&aacute;lisis", en Marcos Ar&eacute;valo, J., Rodr&iacute;guez Becerra, S., Luque Baena, E., (eds.): <i>Nos&#45;Otros. Miradas antropol&oacute;gicas sobre la diversida,</i> 651&#45;652. Edita Asamblea de Extremadura. M&eacute;rida.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598518&pid=S2007-8110201200020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GUIDO G. Munch, 1976, <i>El Cacicazgo en San Juan Teotihuac&aacute;n durante</i> <i>la Colonia</i>. Colecci&oacute;n Cient&iacute;fica 32 INAH M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598520&pid=S2007-8110201200020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LEY FEDERAL SOBRE ZONAS DE MONUMENTOS ARQUEOL&Oacute;GICOS, Art&iacute;sticos e Hist&oacute;ricos de 1972 en: <a href="http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/131.pdf" target="_blank">http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/131.pdf</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598522&pid=S2007-8110201200020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LEY GENERAL DE BIENES NACIONALES. Versi&oacute;n actualizada de 2010, en <a href="http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/161/31.htm?s" target="_blank">http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/161/31.htm?s</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598523&pid=S2007-8110201200020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">NOLASCO Armas, Margarita, 1962, "La Tenencia de la Tierra en el Municipio de San Juan Teotihuac&aacute;n, Edo. de M&eacute;xico", Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia. XXXV Congreso Internacional de Americanistas celebrado en M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598524&pid=S2007-8110201200020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MILLON Rene , Clara Hall y May D&iacute;az, 1962, "Conflict in the modern Teotihuacan irrigation system" (pp. 494&#45;524) en <i>Comparative Studies in Society and</i> <i>History</i> vol. 4</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598526&pid=S2007-8110201200020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PLAN NACIONAL DE CULTURA, 2006&#45;2012, La cultura en tus manos, en <a href="http://%20presidencia.gob.mx/actividades/?contenido=1676" target="_blank">http:// presidencia.gob.mx/actividades/?contenido=1676</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598527&pid=S2007-8110201200020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&Aacute;NCHEZ Nava, Pedro Francisco, <i>Zonas Arqueol&oacute;gicas abiertas al p&uacute;blico</i>. INAH&#45; CONACULTA, M&eacute;xico</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2598528&pid=S2007-8110201200020000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Con el triunfo de la Revoluci&oacute;n Mexicana, el sistema hacendario perdi&oacute; fuerza en la regi&oacute;n, pero no fue sino hasta 1940 cuando se concret&oacute; el reparto agrario; y a ra&iacute;z de ello los nuevos ejidatarios teotihuacanos se avocaron a delimitar acuciosamente sus parcelas originando r&aacute;pidamente el minifundio, es decir, un fen&oacute;meno de fragmentaci&oacute;n parcelaria extendida por el valle, principalmente en el pie de monte y laderas medias de los cerros circundantes (Margarita Nolasco 1962: 32). Por minifundio entendemos una parcela tan reducida que impide al campesino obtener una producci&oacute;n suficiente para ser comercializada, situaci&oacute;n que desde anta&ntilde;o oblig&oacute; al autoconsumo y a la agricultura de subsistencia, impidi&eacute;ndole tambi&eacute;n obtener ingresos monetarios suficientes para mantener a su familia &oacute; para invertir en tecnolog&iacute;a agr&iacute;cola, con el agravante de que cre&oacute; reg&iacute;menes de herencia, en los que el peque&ntilde;o propietario dividi&oacute; su parcela en partes iguales entre sus hijos, resultando as&iacute; pedazos de terreno progresivamente m&aacute;s peque&ntilde;os hasta hacerlos poco rentables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Adem&aacute;s, las fincas y ranchos ganaderos generaban buena parte de la vida p&uacute;blica de la comunidad; por ejemplo, las fiestas del santo patrono de la capilla de la hacienda eran patrocinadas &iacute;ntegramente por el patr&oacute;n y su familia y a ella llegaban los invitados de altos cargos civiles y religiosos tales como los p&aacute;rrocos y pol&iacute;ticos, lo que a la postre gener&oacute; la idea de la necesidad de contar con una figura de autoridad como una condici&oacute;n para la organizaci&oacute;n de una sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Debemos se&ntilde;alar que el nopal tierno, cultivado entre los meses de mayo y julio, provee grandes cantidades de fibra, prote&iacute;nas y carbohidratos; por su parte la tuna, cosechada en los meses de agosto y septiembre, contiene 15% m&aacute;s de az&uacute;cares que el ma&iacute;z o el frijol; y los gusanos de maguey, colectados de julio a septiembre, adem&aacute;s de estar bien cotizados en el mercado son excelente fuente de prote&iacute;na. Menci&oacute;n aparte merece un producto conocido como opuntia xoconostle o xoconostli, que posee un alto contenido de &aacute;cido asc&oacute;rbico, vitamina C, prote&iacute;nas, grasas y fibras. Este fruto tiene muchas ventajas sobre la tuna dulce, ya que puede permanecer hasta un a&ntilde;o en la planta en estado de madurez sin que se deteriore, por lo que no requiere infraestructura de almacenamiento y cuidado. Pero, sin duda, su caracter&iacute;stica m&aacute;s sobresaliente es que proporciona al campesino llano m&aacute;s tiempo libre para buscar un trabajo complementario en el entorno conurbado o en la zona arqueol&oacute;gica de Teotihuac&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Serpiente&nbsp;<i>Pitouphis</i>&nbsp;<i>sp</i>. de la familia Colubridae, no venenosa, que suele confundirse con la cascabel por el ruido que produce al deslizarse entre la hojarasca.</font></p>      ]]></body><back>
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