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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La disputa por el territorio y su ordenamiento en Cuernavaca (parte 1)]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The article examines the conflict occurred in Cuernavaca (City of Eternal Spring) in 2011-2012 caused by the ecological ordering program of the municipal territory. This confrontation "crowns" ten years of regional socio-environmental conflicts between two different conceptions of the relationship with the environment. The case is now being debated in the streets, auditoriums, media and courts. The article is divided into two parts, but here I summarize only the first. In this first part I describe the problem and deal with theoretical issues, building a framework of interpretation. I carry out an extensive (multidisciplinary) review of facts and theories in order to explore the nature of the institutional weakness that the Mexican government has self-inflicted in recent decades and its consequences in the legal-constitutional structure and its own function. I conclude that this process has violated the human right to the premises of coordination, participation and cooperation necessary to build a healthy environment for all people. Instead of guaranteeing this universal cooperative law, the authority strategically opens or closes the fields or bargaining and marketing of the application of the Law on the basis of several factors, including the relative power of the actors involved. The article goes through international, national, regional and local levels to study the factors affecting the dynamics of these fields of dispute over the territory and its sustainability. As we shall see, the result of this conflicting dynamics will be important not only for the future of the city but also for the implementation of environmental law in the whole country, because the decisions made by the judges will materialize a jurisprudential answer to the following question: How far and how should society participate in public decisions to protect their own living conditions and security?]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Contribuciones</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La disputa por el territorio y su ordenamiento en Cuernavaca (parte 1)</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ra&uacute;l Garc&iacute;a&#45;Barrios*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Ra&uacute;l Garc&iacute;a&#45;Barrios es investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM. Con formaci&oacute;n de bi&oacute;logo y economista, desde hace tres d&eacute;cadas realiza investigaci&oacute;n sobre las din&aacute;micas sociales e institucionales del manejo de recursos naturales en regiones rurales y urbanas de bajos recursos. Desde hace una d&eacute;cada ha estado involucrado en la exploraci&oacute;n de nuevos modelos de intervenci&oacute;n universitaria en la soluci&oacute;n de los problemas ambientales mexicanos, siendo su principal &aacute;rea de acci&oacute;n el estado de Morelos. Actualmente pertenece a la Uni&oacute;n de Cient&iacute;ficos Comprometidos con al Sociedad y promueve la formaci&oacute;n de la Red Mexicana de Justicia Ambiental.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo analiza el conflicto ocurrido en Cuernavaca (ciudad de la eterna primavera) en 2011&#45;2012 en torno al programa de ordenamiento ecol&oacute;gico del territorio municipal. Dicho enfrentamiento "corona" diez a&ntilde;os de conflictos socio&#45;ambientales regionales entre dos concepciones distintas sobre la relaci&oacute;n que debemos guardar con el medioambiente. El caso ahora se debate en las calles, auditorios, medios de comunicaci&oacute;n y tribunales. El art&iacute;culo est&aacute; dividido en dos partes, de las cu&aacute;les aqu&iacute; solo resumo la primera. En esta parte describo el problema y atiendo a cuestiones de car&aacute;cter te&oacute;rico, construyendo un marco de interpretaci&oacute;n. Llevo a cabo una extensa revisi&oacute;n (multidisciplinaria) de hechos y teor&iacute;as para explorar la naturaleza de la debilidad institucional que el gobierno mexicano se ha auto&#45;infringido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y sus consecuencias en la estructura legal&#45;constitucional y la funci&oacute;n p&uacute;blica. Concluyo que con este proceso se ha violentado el derecho humano a las premisas de coordinaci&oacute;n, participaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n necesarias para construir un medioambiente sano para todas las personas. En vez de garantizar este derecho cooperativo universal, la autoridad abre o cierra estrat&eacute;gicamente los campos de negociaci&oacute;n y mercadeo de la aplicaci&oacute;n de la Ley en funci&oacute;n de diversos factores, entre ellos el poder relativo de los actores involucrados. El art&iacute;culo atraviesa la perspectiva internacional, nacional, regional y local para estudiar los factores que afectan la din&aacute;mica de estos campos de disputa por el territorio y su sustentabilidad. Como veremos, el resultado de esta din&aacute;mica conflictiva ser&aacute; importante no solo para el futuro de la ciudad sino tambi&eacute;n para la aplicaci&oacute;n de la Ley ambiental en todo el territorio nacional, pues las decisiones que tomen los jueces concretar&aacute;n una respuesta jurisprudencial a las siguiente pregunta: &iquest;Hasta d&oacute;nde y c&oacute;mo debe la sociedad intervenir en las decisiones p&uacute;blicas para proteger sus propias condiciones de vida y seguridad?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> ordenamiento ecol&oacute;gico, conflicto ambiental, territorio, legislaci&oacute;n ambiental, participaci&oacute;n social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">The article examines the conflict occurred in Cuernavaca (City of Eternal Spring) in 2011&#45;2012 caused by the ecological ordering program of the municipal territory. This confrontation "crowns" ten years of regional socio&#45;environmental conflicts between two different conceptions of the relationship with the environment. The case is now being debated in the streets, auditoriums, media and courts. The article is divided into two parts, but here I summarize only the first. In this first part I describe the problem and deal with theoretical issues, building a framework of interpretation. I carry out an extensive (multidisciplinary) review of facts and theories in order to explore the nature of the institutional weakness that the Mexican government has self&#45;inflicted in recent decades and its consequences in the legal&#45;constitutional structure and its own function. I conclude that this process has violated the human right to the premises of coordination, participation and cooperation necessary to build a healthy environment for all people. Instead of guaranteeing this universal cooperative law, the authority strategically opens or closes the fields or bargaining and marketing of the application of the Law on the basis of several factors, including the relative power of the actors involved. The article goes through international, national, regional and local levels to study the factors affecting the dynamics of these fields of dispute over the territory and its sustainability. As we shall see, the result of this conflicting dynamics will be important not only for the future of the city but also for the implementation of environmental law in the whole country, because the decisions made by the judges will materialize a jurisprudential answer to the following question: How far and how should society participate in public decisions to protect their own living conditions and security?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Keywords:</b> environmental planning, environmental conflict, territory, environmental law, social participation.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Dedicado a Flora Guerrero, con cari&ntilde;o</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>1. Introducci&oacute;n</b><sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morelos, cuna de Emiliano Zapata y el agrarismo mexicano, es tambi&eacute;n tierra de enfrentamientos socio&#45;ambientales.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Esto no s&oacute;lo por el agudo deterioro de sus ecosistemas, sino porque en el estado act&uacute;an importantes fuerzas interesadas en la protecci&oacute;n y auto&#45;gesti&oacute;n medioambiental. Estas fuerzas expresan la voluntad de varios pueblos, organizaciones civiles y grupos acad&eacute;micos por evitar que se desarrollen proyectos p&uacute;blicos y privados real o potencialmente da&ntilde;inos a la salud y el patrimonio natural y cultural. Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada la disputa por el medioambiente ha involucrado a decenas de localidades y ejidos campesinos e ind&iacute;genas, comunidades populares urbanas y miles de miembros de las clases medias y empresariales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 2011 ocurri&oacute; en Cuernavaca, la capital de Morelos, un hecho profundamente perturbador. Los tres &oacute;rdenes de gobierno &#151;federal, estatal y municipal, y con la participaci&oacute;n plena de la autoridad ambiental (CEAMA y SEMARNAT)&#151; se aliaron con el prop&oacute;sito de modificar apresuradamente el Programa de Ordenamiento Ecol&oacute;gico del Territorio (POET) del municipio y permitir una nueva oleada de inversiones privadas y p&uacute;blicas de alto impacto ambiental. Ello ocurri&oacute; despu&eacute;s de s&oacute;lo dos a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n del POET en el peri&oacute;dico oficial "Tierra y Libertad" y provoc&oacute; un nuevo conflicto abierto entre las dos visiones rivales sobre c&oacute;mo debe conducirse la gesti&oacute;n del territorio y sus recursos naturales. El caso ha sido debatido en las calles, auditorios y medios de comunicaci&oacute;n de Cuernavaca, y lleg&oacute; a los tribunales, despu&eacute;s una petici&oacute;n ciudadana de suspensi&oacute;n administrativa y una demanda de amparo. Ambas fueron otorgadas a la ciudadan&iacute;a, pero la segunda fue revocada sin motivo legal suficiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desenlace final de este nuevo enfrentamiento definir&aacute; el futuro de la ciudad de la eterna primavera, cuya poblaci&oacute;n (338 650 habitantes seg&uacute;n el censo de 2010) y &aacute;rea urbana podr&iacute;an duplicarse en las pr&oacute;ximas tres d&eacute;cadas en caso de prosperar las modificaciones propuestas por la alianza gubernamental. Sus efectos tambi&eacute;n podr&aacute;n sentirse en el &aacute;mbito del an&aacute;lisis y aplicaci&oacute;n de la Ley, pues las decisiones tomadas por los jueces concretar&aacute;n una respuesta jurisprudencial a las siguiente pregunta: &iquest;Hasta d&oacute;nde y c&oacute;mo debe la sociedad (<i>vis a vis</i> el gobierno y las fuerzas f&aacute;cticas) intervenir en las decisiones p&uacute;blicas para proteger sus propias condiciones de vida y seguridad de largo plazo? Si de acuerdo al Art. 39 de la Constituci&oacute;n, todo poder p&uacute;blico dimana del pueblo y se instituye para su beneficio, y el pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno: &iquest;Es leg&iacute;timo y sensato que en el marco establecido por nuestras leyes y normas el pueblo exija una participaci&oacute;n m&aacute;s directa y profunda (por ejemplo, a trav&eacute;s de la formaci&oacute;n de comisiones ciudadanas ejecutivas) en el dise&ntilde;o y aplicaci&oacute;n de los instrumentos de la pol&iacute;tica ambiental que afectan inmediatamente su calidad de vida, sobre todo si el gobierno ha fracasado sistem&aacute;ticamente &#151;por incapacidad, inter&eacute;s o perplejidad&#151; en aumentar la seguridad socio&#45;ambiental en los territorios municipales y estatales?<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las respuestas a estas preguntas tienen profundas consecuencias jur&iacute;dicas y organizacionales. El Art. 4 de la Constituci&oacute;n Mexicana reconoce el derecho de toda persona al medioambiente sano para su bienestar y desarrollo. Este derecho es interpretado como un <i>derecho</i> <i>cooperativo</i> en el sentido de que la cooperaci&oacute;n social condiciona este derecho, de tal manera que de no darse esa cooperaci&oacute;n sencillamente no se dar&aacute; el derecho (Ocaza, 2011). Podr&iacute;a argumentarse entonces que el gobierno solo est&aacute; obligado a actuar conforme al derecho si el resto de la sociedad coopera para construirlo; de no ser as&iacute; &iexcl;el gobierno no tiene obligaci&oacute;n alguna! La conclusi&oacute;n parece radical y absurda, pero he sido testigo numerosas veces, en varias mesas de di&aacute;logo y negociaci&oacute;n, del uso de variantes de este argumento por parte de las autoridades mexicanas para evitar las exigencias de los ambientalistas. La interpretaci&oacute;n correcta, a mi parecer, es que la ciudadan&iacute;a tiene el derecho a que existan las premisas para alcanzar el derecho cooperativo, es decir, las condiciones de coordinaci&oacute;n, participaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n necesarias para construir un medioambiente sano para todas las personas. Este es el derecho que el gobierno viola en M&eacute;xico, pues a pesar de que existen procedimientos legales para ampliar la participaci&oacute;n ciudadana en la protecci&oacute;n al medioambiente, es com&uacute;n que las autoridades violenten los procedimientos e incumplan con las normas que garantizan la efectividad cooperativa de esta participaci&oacute;n, y que la ciudadan&iacute;a tenga que recurrir constantemente, con altos costos y pocos &eacute;xitos, a los procedimientos administrativos y judiciales para protegerse de sus actuaciones m&aacute;s nefastas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las preguntas tambi&eacute;n remiten a problemas profundos &#151;de car&aacute;cter social, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico y &eacute;tico&#151; al involucrar algo tan vital como la relaci&oacute;n con nuestro medioambiente inmediato y las posiciones diferentes y rivales que distintos grupos sociales adoptan al responderlas. El prop&oacute;sito inmediato de este ensayo es entender la naturaleza de esta rivalidad y sus consecuencias. Para ello debemos explorar no s&oacute;lo algunos elementos del extenso campo de lo legal&#45;constitucional que conforma en sentido ideal lo que la sociedad ha llegado a reconocer hist&oacute;ricamente que se debe a s&iacute; misma, sino tambi&eacute;n y m&aacute;s profundamente las corrientes de sentido que dinamizan los procesos de la vida econ&oacute;mica y social mexicana y que tienen en lo legal&#45;constitucional una (m&aacute;s bien suelta) segunda piel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque este ensayo est&aacute; inspirado en los hechos ocurridos de Cuernavaca, su prop&oacute;sito principal es general y de car&aacute;cter te&oacute;rico y reflexivo. En Cuernavaca existen insuficiencias importantes en la oferta de los bienes y servicios p&uacute;blicos necesarios para satisfacer los requerimientos m&iacute;nimos del derecho al medioambiente sano adecuado que nos otorga la Constituci&oacute;n Mexicana.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Pero las fallas de las instituciones encargadas de la gesti&oacute;n medioambiental no son exclusivas de esta ciudad sino generales para todo el pa&iacute;s (Sarukh&aacute;n, 2008.)<sup><a href="#notas">5</a></sup> De hecho, estas fallas tienen causas muy profundas radicadas en las din&aacute;micas econ&oacute;micas, sociales y nacionales imperantes en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Muchos autores han se&ntilde;alado y discutido diversos problemas del ejercicio de la autoridad ambiental, expresados en su descoordinaci&oacute;n con otros sectores, corrupci&oacute;n, falta de prevenci&oacute;n, etc&eacute;tera (Ortiz, 2011). La autoridad ambiental ha se&ntilde;alado en m&uacute;ltiples foros tres factores con los que trata de distribuir la responsabilidad de esta situaci&oacute;n con otros actores sociales y as&iacute; mitigar la suya propia. El primero es que la situaci&oacute;n h&iacute;drica actual es un reflejo de viejos rezagos y equivocaciones de pasadas administraciones. El segundo es que cuenta con recursos escasos debido a la ausencia de crecimiento econ&oacute;mico suficiente, que es responsabilidad de todos. El tercero es que el esfuerzo p&uacute;blico no tendr&aacute; &eacute;xito mientras que la sociedad mexicana no entienda la gravedad del problema medioambiental y coopere, en consecuencia, con el gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la fuerza <i>emp&iacute;rica</i> de estos factores es f&aacute;cilmente reconocible, ninguno brinda una explicaci&oacute;n causal suficiente, pues son reflejo de causas m&aacute;s profundas. Aqu&iacute; argumentar&eacute; que expresan la <i>debilidad institucional que el gobierno mexicano en su conjunto se auto&#45;infringe</i> <i>estrat&eacute;gicamente</i> desde hace tres d&eacute;cadas para maximizar las oportunidades de importaci&oacute;n de inversi&oacute;n extranjera directa en un ambiente econ&oacute;mico global dominado por el consenso de Washington. Esta debilidad ha tenido profundas consecuencias en la funci&oacute;n p&uacute;blica. Discutiremos en este ensayo dos de ellas:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.</i> La autoridad ambiental mexicana est&aacute; impedida para dise&ntilde;ar y conducir una coordinaci&oacute;n honesta y efectiva de las visiones, voluntades e intereses de los distintos sectores socio&#45;econ&oacute;micos, transformar positivamente los conflictos socio&#45;ambientales o cumplir con sus obligaciones de Estado para con la participaci&oacute;n social y los derechos humanos y sociales establecidos por el derecho nacional e internacional.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2.</i> La autoridad abre o cierra campos de negociaci&oacute;n y mercadea la aplicaci&oacute;n de la Ley y el Derecho en funci&oacute;n de los intereses y el poder relativo de los actores involucrados, de tal manera que s&oacute;lo una acci&oacute;n civil poderosa y decidida podr&aacute; abrir esos campos e impedir que la pol&iacute;tica p&uacute;blica favorezca la captura del proceso pol&iacute;tico por fuerzas regionales o locales directamente ligadas a los intereses del capital privado corporativo y el abandono del inter&eacute;s por la participaci&oacute;n ciudadana.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como autor directamente involucrado en los hechos que aqu&iacute; se narran, he hecho un importante esfuerzo por adoptar una diversidad de puntos de observaci&oacute;n, muchos de ellos externos a m&iacute; mismo y cr&iacute;ticos de mi pr&aacute;ctica personal cotidiana.<sup><a href="#notas">6</a></sup> El lector debe prepararse para "navegar" conmigo de modo <i>sui generis</i> por varias ramas del conocimiento te&oacute;rico y pr&aacute;ctico de la &eacute;tica, derecho, pol&iacute;tica, econom&iacute;a y ciencia ambiental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He dividido este ensayo en dos partes debido a su longitud. La primera parte atiende a cuestiones de car&aacute;cter te&oacute;rico para construir un marco de interpretaci&oacute;n; a partir de este marco, la segunda describe con detalle la situaci&oacute;n en Cuernavaca. En el siguiente Apartado 2 defino el contenido y funciones del POET seg&uacute;n la Ley Mexicana, haciendo &eacute;nfasis en el papel que &eacute;ste instrumento de pol&iacute;tica ambiental juega en la defensa del derecho humano al medioambiente adecuado y la protecci&oacute;n de la propiedad social original de la Naci&oacute;n. Este an&aacute;lisis contrasta profundamente con el que realizo en el Apartado 3, m&aacute;s extenso y complejo, dedicado a entender la funci&oacute;n parad&oacute;jica del ordenamiento ecol&oacute;gico y otros instrumentos de desarrollo sustentable. La paradoja, como veremos, surge en el contexto de la estrategia econ&oacute;mica y pol&iacute;tica que el gobierno mexicano ha adoptado para maximizar el flujo de inversi&oacute;n externa directa como v&iacute;a para enfrentar las presiones internacionales asociadas con el Consenso de Washington. Este apartado constituye el n&uacute;cleo te&oacute;rico del ensayo; ah&iacute; se define en qu&eacute; consiste esta estrategia y las distintas modalidades que ha adoptado en nuestro pa&iacute;s, haciendo surgir todo tipo de dilemas y contradicciones en el funcionamiento del gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2. El POET como instrumento del derecho humano al medioambiente sano adecuado y la propiedad social originaria de la tierra</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Ordenamiento Ecol&oacute;gico del Territorio es un instrumento de la pol&iacute;tica ambiental p&uacute;blica. Su posici&oacute;n entre otros instrumentos similares puede apreciarse en el <a href="/img/revistas/crs/v7n13/html/a5anexo1.htm" target="_blank">Anexo 1</a>, tomado de CEPAL (2000). La forma y prop&oacute;sito de estos instrumentos se describen jur&iacute;dicamente en la Ley General de Equilibrio Ecol&oacute;gico y Protecci&oacute;n al Ambiente (LGEEPA), y encuentran su soporte constitucional en el Derecho Humano al Medio Ambiente Adecuado para el Bienestar y el Desarrollo (Art. 4 constitucional).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La CEPAL representa correctamente el Ordenamiento Ecol&oacute;gico como "el cimiento de la pol&iacute;tica ambiental". Existen por lo menos dos motivos para ello, y para comprenderlos debemos partir de los derechos que establece la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de la Rep&uacute;blica Mexicana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>2.1 La propiedad social originaria y el</i> <i>derecho al medio ambiente adecuado</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos establece que la propiedad originaria de los recursos, bienes y servicios del territorio natural es de la Naci&oacute;n y &eacute;sta podr&aacute; "imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el inter&eacute;s p&uacute;blico". Se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que el Estado tiene el <i>derecho</i> (facultad) de regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiaci&oacute;n para hacer una distribuci&oacute;n equitativa de la riqueza p&uacute;blica, cuidar de su conservaci&oacute;n, lograr el desarrollo equilibrado del pa&iacute;s y el mejoramiento de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n rural y urbana. Para ello, el Estado cuenta con los instrumentos de pol&iacute;tica ambiental, que tienen como prop&oacute;sito fundamental cumplir con el derecho de todos los mexicanos a un medio ambiente sano y adecuado para el desarrollo y el bienestar, lo que est&aacute; &iacute;ntimamente ligado al buen funcionamiento y el mantenimiento de la estructura y composici&oacute;n de los ecosistemas y las comunidades biol&oacute;gicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos mencionados obligan al Estado a garantizar su cumplimiento,<sup><a href="#notas">7</a></sup> y ello debe lograrse a trav&eacute;s de la organizaci&oacute;n eficiente, equitativa y sustentable de la cooperaci&oacute;n social. Esto se debe a que, como se&ntilde;ala Corzo (2010), el derecho a un medioambiente adecuado es un derecho cooperativo en el sentido de que la cooperaci&oacute;n social condiciona este derecho, de tal manera que, de no darse esa cooperaci&oacute;n, sencillamente no se dar&aacute; el derecho. Por ejemplo, en lo que se refiere a los recursos h&iacute;dricos, el Art. 88 de la LGEEPA establece que corresponde al Estado y a la sociedad la protecci&oacute;n de los ecosistemas acu&aacute;ticos y del equilibrio de los elementos naturales que intervienen en el ciclo hidrol&oacute;gico, y hace responsables de la preservaci&oacute;n y el aprovechamiento sustentable del agua, as&iacute; como de los ecosistemas acu&aacute;ticos, a los usuarios y a quienes realicen obras o actividades que afecten dichos recursos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por estos motivos, Carmona (2003) reconoce tres principios b&aacute;sicos en el aprovechamiento del agua, que sin duda pueden extrapolarse al manejo sustentable de los ecosistemas en general:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... un principio general que tiene como base la corresponsabilidad del Estado y la sociedad... una responsabilidad compartida que significa un compromiso conjunto, solidario y subsidiario... &#91;otro que&#93; ... vincula el aprovechamiento sustentable con la protecci&oacute;n de suelos y &aacute;reas boscosas y selv&aacute;ticas y el mantenimiento de caudales b&aacute;sicos de las corrientes de agua y la capacidad del acu&iacute;fero &#91;y un tercero, de car&aacute;cter jur&iacute;dico, que &#93; ... establece la responsabilidad de los usuarios de los recursos naturales (en particular el agua).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo anterior podemos a&ntilde;adir un cuarto principio que se desprende directamente de la rector&iacute;a constitucional del Estado en el desarrollo nacional, y en lo particular de la obligaci&oacute;n de la autoridad de dar directrices, fomentar y apoyar la organizaci&oacute;n de la sociedad con fines de sustentabilidad. Este principio establece que para cumplir con su obligaci&oacute;n de prestar el derecho al medio ambiente adecuado, el Estado debe garantizar un proceso cooperativo tambi&eacute;n adecuado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>2.2 Funciones del POET</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El POET es el &uacute;nico instrumento de planeaci&oacute;n, proyecci&oacute;n y regulaci&oacute;n de la normatividad mexicana dise&ntilde;ado expl&iacute;citamente para generar un modelo de ordenamiento y manejo integral del territorio que satisfaga el derecho cooperativo al medio ambiente a trav&eacute;s de los mecanismos de regulaci&oacute;n de la propiedad establecidos por el Art. 27 constitucional. La ley reconoce cuatro tipos de POET: nacional, regional, local y comunitario, que difieren en cuanto a la aplicaci&oacute;n de dos criterios: (i) los actores pol&iacute;ticos competentes para su elaboraci&oacute;n y vigilancia, y (ii) su prop&oacute;sito y car&aacute;cter. La clasificaci&oacute;n correspondiente se muestra en el <a href="#c1">Cuadro 1</a>.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v7n13/a5c1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La elaboraci&oacute;n de los POET nacional y regional corresponde a la competencia de los gobiernos federal y/o estatal. Tienen como funci&oacute;n indicar las tendencias m&aacute;s favorables de uso y aprovechamiento del territorio y sus recursos en esas escalas, pero sin vincular firmemente derechos u obligaciones al modelo, ya que su prop&oacute;sito &uacute;ltimo es servir como referencia ideal o punto (m&aacute;s o menos) fijo a la libre y voluntaria coordinaci&oacute;n entre sectores, actores y autores.<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cambio, la elaboraci&oacute;n y puesta en marcha de los POET locales es competencia exclusiva de los municipios<a href="#notas"><sup>9</sup></a> y, a diferencia de los anteriores, constituyen modelos cuyo prop&oacute;sito es <i>regular y controlar</i> los usos del suelo y las actividades productivas en las &aacute;reas municipales no urbana o urbanizable, de acuerdo con la vocaci&oacute;n del suelo y lo usos originarios, con el fin de preservar el medio ambiente, incentivar la gesti&oacute;n sustentable de los recursos naturales y dar protecci&oacute;n a los ecosistemas (Azuela, 2006). Finalmente, los POET comunitarios son acuerdos de car&aacute;cter privado que expresan la voluntad de los titulares de derechos de la tierra sobre el modo de manejar sustentablemente el territorio que poseen en conjunto, y son tan vinculantes como lo sean los acuerdos o contratos establecidos (en el marco de la Ley) entre los poseedores. Hasta ahora son realizados por comunidades ind&iacute;genas y ejidos que basan sus prop&oacute;sitos de ordenaci&oacute;n en la autonom&iacute;a que les confiere la Constituci&oacute;n, las leyes agrarias y sus propios usos y costumbres.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, los distintos tipos de POET no son redundantes, ya que cada uno tiene funciones distintas. El POET local es el &uacute;nico modelo de ordenamiento que puede desarrollar y establecer las regulaciones vinculantes necesarias y por ello realizar integralmente las facultades constitucionales del Estado respecto a la propiedad privada en funci&oacute;n del inter&eacute;s p&uacute;blico. Es un error profundo, por lo tanto, sostener que los POET locales no son necesarios cuando los gobiernos estatales y federal han elaborado los POET regionales. Quienes as&iacute; argumentan o bien no comprenden la divisi&oacute;n de competencias p&uacute;blicas de acuerdo a los principios de la gobernanza moderna o bien son opositores cr&iacute;pticos a los prop&oacute;sitos de la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica y la participaci&oacute;n ciudadana efectiva pues, como veremos a continuaci&oacute;n, ambas son afectadas negativamente por este argumento.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>3. El POET y la complejidad pol&iacute;tico&#45;econ&oacute;mica de la descentralizaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ordenamiento del territorio es el instrumento de pol&iacute;tica ambiental dise&ntilde;ado espec&iacute;ficamente para lidiar con la complejidad socio&#45;ecol&oacute;gica en el contexto econ&oacute;mico y pol&iacute;tico moderno (Busquets &amp; Cortina, 2009). Constituye uno m&aacute;s de los instrumentos que desde la teor&iacute;a de la gobernanza descentralizada, es decir, de la perspectiva pol&iacute;tico/legal contempor&aacute;nea, fue dise&ntilde;ado para redistribuir los recursos y el poder p&uacute;blico "hacia abajo y hacia lo local" con los prop&oacute;sitos de facilitar la cooperaci&oacute;n y participaci&oacute;n ciudadana al ponerla en contacto con autoridades m&aacute;s pr&oacute;ximas a su cotidianeidad, permitir un mejor flujo de informaci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, evitar el desv&iacute;o de recursos p&uacute;blicos al mejorar la evaluaci&oacute;n y asignaci&oacute;n ciudadana de las responsabilidades p&uacute;blicas y facilitar la acci&oacute;n colectiva y el gobierno sustentable de los bienes p&uacute;blicos y de propiedad com&uacute;n. Para lograr estos prop&oacute;sitos, el POET local debe elaborarse con un enfoque interdisciplinario, sist&eacute;mico, abierto e integral, y su viabilidad operativa de corto y largo plazo depende de una disciplina cient&iacute;fica, t&eacute;cnica y administrativa altamente desarrollada, participativa y democr&aacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta que trataremos ahora de contestar es: &iquest;Existen en M&eacute;xico las condiciones para desarrollar un ordenamiento territorial que cumpla con estas caracter&iacute;sticas? Si algo ha caracterizado a los gobiernos mexicanos durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas es su estricto apego al dec&aacute;logo del Consenso de Washington: disciplina fiscal, reordenamiento del gasto p&uacute;blico, reforma impositiva, liberalizaci&oacute;n de las tasas de inter&eacute;s, tasas de cambio competitivas, liberalizaci&oacute;n del comercio internacional, apertura a la inversi&oacute;n extranjera directa, privatizaci&oacute;n, desregulaci&oacute;n y derechos de propiedad (Ortiz Flores, 2007). Este apego, &iquest;ha facilitado o perjudicado la gobernanza descentralizada y el ordenamiento territorial? En teor&iacute;a deber&iacute;a haberlo facilitado, pues la gobernanza pol&iacute;tica y el dec&aacute;logo econ&oacute;mico son las dos caras de la misma moneda arrojada al aire hace tres d&eacute;cadas por la "Troika Internacional".<sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>3.1 Supuestos de la teor&iacute;a de la gobernanza</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ordenaci&oacute;n ecol&oacute;gica debe responder a los supuestos de la teor&iacute;a de la gobernanza en cuanto al papel de la intervenci&oacute;n p&uacute;blica y la acci&oacute;n colectiva en la coordinaci&oacute;n y regulaci&oacute;n de la cooperaci&oacute;n. Santos y Rodr&iacute;guez&#45;Garavito (2005, p. 8) han resumido algunos supuestos b&aacute;sicos de esta aproximaci&oacute;n (como antecedente para una cr&iacute;tica severa):</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a. Los intereses de los "<i>stakeholders</i>"<sup><a href="#notas">12</a></sup> (usuarios, sectores, autores o actores interesados, como sea que se les quiera llamar) se forman discursivamente y no a partir de su posici&oacute;n en el campo social y econ&oacute;mico. La definici&oacute;n de sus intereses, prop&oacute;sitos y medios se lleva a cabo durante su intervenci&oacute;n en los procesos deliberativos caracter&iacute;sticos de las instituciones de la gobernanza (consejos participativos, asociaciones de desarrollo, etc.)</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b. El uso de conocimiento local brinda ganancias en eficiencia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica; la descentralizaci&oacute;n y democratizaci&oacute;n de las instituciones es necesaria para devolver autoridad a la escala local e involucrar a todos los "<i>stakeholders</i>" relevantes.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c. Las asimetr&iacute;as en el poder entre los "<i>stakeholders</i>" no son tan profundas como para evitar la colaboraci&oacute;n horizontal entre ellos. As&iacute;, las visiones socio&#45;legales modernas rechazan las visiones estructuralistas y populistas que establecen un contraste radical entre los sectores, autores y actores poderosos (p.ej., las corporaciones y los gobiernos) y las "v&iacute;ctimas" d&eacute;biles (p.ej., los trabajadores, los campesinos, los pobres, los sindicatos, etc.).</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">d. No es necesaria, por lo tanto, ninguna discusi&oacute;n sobre las pre&#45;condiciones para conducir la gobernanza &#151;p.ej., la redistribuci&oacute;n del poder relativo entre los "<i>stakeholders</i>"&#151;, ya que cualquiera que sea el punto inicial en cuanto a los intereses, valores o instituciones, estos pueden ser transformados positivamente a trav&eacute;s de un proceso de deliberaci&oacute;n adecuado, por lo que el &eacute;xito de la gobernanza depender&aacute; m&aacute;s bien de particularidades ajenas a estos factores.<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Garc&iacute;a&#45;Barrios (2008a, pp. 58&#45;60) analic&eacute; las caracter&iacute;sticas de los procesos de deliberaci&oacute;n/cooperaci&oacute;n de la gobernanza del desarrollo sustentable. La esencia de mi cr&iacute;tica radica en la forma estrat&eacute;gica que adopta la cooperaci&oacute;n en la teor&iacute;a de la gobernanza moderna. Efectivamente, como indican Santos y Rodr&iacute;guez&#45;Garavito (<i>op. cit.</i>), bajo esta perspectiva las asimetr&iacute;as de poder no son un factor que limite la convergencia de intereses de las partes que cooperan, y el motivo es que &eacute;stas no buscan construir o realizar conjuntamente un bien com&uacute;n, sino s&oacute;lo utilizarse mutuamente como medios adecuados para alcanzar los propios fines particulares. De esta manera, el beneficio alcanzado por la cooperaci&oacute;n no constituye un bien com&uacute;n, sino s&oacute;lo un excedente que debe ser repartido entre las partes a trav&eacute;s de un procedimiento de negociaci&oacute;n establecido antes de iniciar (<i>ex ante</i>) el intercambio o producci&oacute;n. Las partes, por lo mismo, se relacionan entre s&iacute; sin exigencias &eacute;ticas que excedan el respeto a los derechos de propiedad ajena y la b&uacute;squeda de eficiencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Coincido con Santos y Rodr&iacute;guez&#45;Garavito (<i>op. cit.</i>) cuando se&ntilde;alan que esta aproximaci&oacute;n socio&#45;legal tiene la importante virtud de permitir la reconexi&oacute;n de lo legal con lo pol&iacute;tico&#45;econ&oacute;mico y convertir "el an&aacute;lisis legal en parte de la nueva imaginaci&oacute;n institucional".<sup><a href="#notas">14</a></sup> Esta virtud determina un cierto potencial para construir nuevos espacios de deliberaci&oacute;n p&uacute;blica en contextos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos espec&iacute;ficos; por ejemplo, si se cumplen ciertas condiciones tanto estructurales como subjetivas, este potencial puede dar lugar a acuerdos pol&iacute;ticos y transformaciones institucionales favorables a la expresi&oacute;n de los intereses de las minor&iacute;as m&aacute;s vulnerables o las visiones de futuro m&aacute;s abiertas y humanitarias. Esta interacci&oacute;n, sin embargo, podr&aacute; rebasar con muchas dificultades el estrecho campo de la cooperaci&oacute;n y la negociaci&oacute;n estrat&eacute;gica, por lo que los acuerdos a que d&eacute; origen generalmente quedar&aacute;n inscritos en sus l&iacute;mites.<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El POET local de Cuernavaca fue resultado de aprovechar este potencial en un contexto espec&iacute;fico y de corta duraci&oacute;n en que dichas precondiciones se cumplieron parcialmente. A partir de 2007, un conjunto de l&iacute;deres conocedores del formato discursivo de la gobernanza, con facultades y fuerzas provenientes de una alianza de amplios grupos surgidos de los sectores campesino&#45;popular, ambientalista y acad&eacute;mico; y forjada al calor de siete a&ntilde;os de trabajo autogestivo comunitario y enfrentamientos socio&#45;ambientales regionales, decidimos<sup><a href="#notas">16</a></sup> que era un buen momento para aprovechar estrat&eacute;gicamente este potencial e impulsar un POET local que respondiera a las necesidades m&aacute;s apremiantes de protecci&oacute;n y restauraci&oacute;n medioambiental en el municipio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las siguientes secciones describir&eacute; los logros, avances, limitaciones y fracasos de esta estrategia. Pero ahora analizar&eacute; los factores &#151;algunos estructurales y otros circunstanciales&#151; que permitieron la creaci&oacute;n de una oferta de apertura a la participaci&oacute;n ciudadana por el lado del gobierno, y de una demanda de la ciudadan&iacute;a organizada por participar en foros y comisiones p&uacute;blicas prescritas por la ley. Tambi&eacute;n se&ntilde;alar&eacute; los factores que, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, han determinado el colapso de este potencial de la gobernanza. Veremos que en este colapso de nuevo influyeron algunos factores circunstanciales, incluyendo las dificultades deliberativas surgidas por la creciente rivalidad y rispidez en el trato entre los sectores involucrados (es decir, la muy humana irracionalidad comunicativa); sin embargo, argumentar&eacute; que las causas determinantes involucraron procesos socio&#45;pol&iacute;ticos mucho m&aacute;s profundos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>3.2 Gobernanza a la neo&#45;mexicana</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo al principio de subsidiaridad, la descentralizaci&oacute;n implica la transmisi&oacute;n de obligaciones, poder y recursos del Estado desde el gobierno federal hacia los gobiernos estatales y de ah&iacute; hacia los gobiernos municipales y la ciudadan&iacute;a.<sup><a href="#notas">17</a></sup> En M&eacute;xico, m&aacute;s adelante calificaremos con cuidado esta denominaci&oacute;n, el gobierno es cada vez m&aacute;s d&eacute;bil, pero la debilidad no ha afectado de la misma manera a todos sus sectores y niveles, por lo que ha cambiado la correlaci&oacute;n de fuerzas entre ellos. En lo que concierne a su capacidad de intervenci&oacute;n en los asuntos medioambientales, en muchos casos los gobiernos de los estados han aumentado su papel de mediadores de los procesos de coordinaci&oacute;n p&uacute;blica entre los municipios y la federaci&oacute;n, y asumido entre sus competencias algunas funciones federales (p.ej., las acciones relacionadas con la explotaci&oacute;n, uso y aprovechamiento del agua, y la preservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n del equilibrio ecol&oacute;gico y la protecci&oacute;n al ambiente), as&iacute; como algunos funciones municipales (p.ej., la prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos de agua potable, alcantarillado, manejo de residuos s&oacute;lidos y saneamiento). Para el gobierno federal, este esquema ha resultado apropiado al permitirle transferir responsabilidades importantes a los estados, "adelgazar" su estructura y concentrarse en sus funciones normativas. En teor&iacute;a el esquema tambi&eacute;n puede ser provechoso para la poblaci&oacute;n de usuarios al acercar la toma de decisiones a un &aacute;mbito pol&iacute;tico m&aacute;s cercano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior ha contribuido a la noci&oacute;n compartida por numerosos comentaristas y autores sobre el creciente poder y autonom&iacute;a relativos de los gobiernos estatales frente al ejecutivo federal, que explican por la reforma pol&iacute;tica y el aumento de los estados gobernados por partidos pol&iacute;ticos ajenos a la presidencia. Este reci&eacute;n adquirido poder, sin embargo, es limitado e inestable, pues los gobiernos estatales carecen de los medios fiscales para construir un presupuesto aut&oacute;nomo, y su ejercicio depende casi en su totalidad de las transferencias de recursos desde el gobierno federal. El monto y car&aacute;cter de las transferencias federales est&aacute; mediado por muchas variables caracterizadas por una gran incertidumbre, entre ellas de manera dominante la variable pol&iacute;tica (partidocr&aacute;tica). Ya que las transferencias no tienen por ley car&aacute;cter obligatorio sino se hacen por convenio de coordinaci&oacute;n que refleja usos y costumbres, los modelos legales y t&eacute;cnicos adoptados son influidos en cierta medida por el balance nacional de poderes entre los partidos y la adscripci&oacute;n partidaria del gobierno estatal y su poder relativo (econ&oacute;mico y pol&iacute;tico). Esto ha provocado una enorme variedad de formas de relaci&oacute;n entre los &oacute;rganos de gobierno, dando lugar a la evoluci&oacute;n de una estructura institucional sumamente heterog&eacute;nea y compleja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior no ha impedido a los gobiernos estatales aumentar su influencia econ&oacute;mica y pol&iacute;tica y, en muchas ocasiones, la impunidad con que toman decisiones. Como parte de su "adelgazamiento", el gobierno federal ha desechado su facultad de exigir a los estados el cumplimiento de la normatividad y, sobre todo cuando existe convergencia en la adscripci&oacute;n partidaria, ha abandonado sus instrumentos de comando y control a favor de una pol&iacute;tica de intervenci&oacute;n "blanda" o incluso "de voltear la mirada" ante la falta de cumplimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La situaci&oacute;n de los municipios es todav&iacute;a m&aacute;s compleja y heterog&eacute;nea. Como parte de la descentralizaci&oacute;n, &eacute;stos se han visto en la necesidad de elaborar estrategias para <i>negociar</i> con los estados los recursos necesarios para cumplir con sus funciones en condiciones m&aacute;s o menos dif&iacute;ciles y que pueden o no concluir en acuerdos de coordinaci&oacute;n y mezcla de recursos dedicados a estudios, proyectos y obras. Es en estas negociaciones donde principalmente se forma y expresa la mara&ntilde;a legal y administrativa mexicana, y donde queda en entredicho la voluntad pol&iacute;tica de los gobernantes de establecer las condiciones institucionales adecuadas para cumplir con los principios b&aacute;sicos de la descentralizaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabrero (1999) ha se&ntilde;alado que el federalismo mexicano ha significado la subordinaci&oacute;n de &aacute;mbitos locales de gobierno al plano federal, la obstaculizaci&oacute;n de iniciativas regionales, la ausencia de recursos econ&oacute;micos en los estados y municipios, y por todo ello, el retraso de una maduraci&oacute;n con unidad nacional, como sistema democr&aacute;tico, como sistema de equilibrios, de instituciones, y de pesos y contrapesos. En mi caso, agregar&iacute;a que la ausencia de un principio nacional unificador &#151;un modelo m&iacute;nimo de virtud nacional, acordado y compartido por toda la clase pol&iacute;tica, que pueda servir de soporte y gu&iacute;a al sistema de balance de poderes para construir (o reconstruir) la naci&oacute;n&#151; ha provocado que la competencia de los partidos haya cobrado una ferocidad absurda y degradante de los valores culturales mexicanos de solidaridad y mutua ayuda. Pero este modelo de naci&oacute;n y virtud nacional no puede ser construido mientras persista la estrategia que las fuerzas hegem&oacute;nicas de este pa&iacute;s han elegido desde hace tres d&eacute;cadas para insertarnos en el modelo de cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica global. El federalismo centralizador es, por su capacidad efectiva de integraci&oacute;n socio&#45;pol&iacute;tica, profundamente d&eacute;bil e incapaz, y la subordinaci&oacute;n al plano federal de estado y municipios es, a lo sumo, un proceso imperfecto, inestable y continuamente contestado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este estado de cosas no puede m&aacute;s que desembocar en profundos problemas de coordinaci&oacute;n en la estructura p&uacute;blica. En lo que respecta a nuestro tema, la gobernanza ambiental, no s&oacute;lo muestra fallas sistem&aacute;ticas de coordinaci&oacute;n intersectorial &#150;parece imposible construir una pol&iacute;tica ambiental duradera que rebase los ciclos pol&iacute;ticos tri&#45;anuales y sexenales&#150;, sino que persisten incoherencias legales profundas. Por ejemplo, en cuanto al ordenamiento del territorio y regulaci&oacute;n de su uso, el municipio cuenta con dos instrumentos legalmente inconexos: el POET local y el Plan de Desarrollo Urbano (PDU) &#150;un instrumento m&aacute;s laxo, menos democr&aacute;tico y menos participativo&#150;. Cada uno de estos instrumentos de planeaci&oacute;n cuenta con su propia Ley y su propia institucionalidad,<sup><a href="#notas">18</a></sup> y raramente coinciden en su aplicaci&oacute;n. En general, los procesos de elaboraci&oacute;n de cada instrumento son completamente independientes y tambi&eacute;n sus resultados, y la brecha entre ellos y los conflictos que esto genera, aunque no necesariamente son planeados, definitivamente son aprovechados con inteligencia por la autoridad municipal (o en su caso, por las autoridades estatales y federales que la dominan) para "negociar" la aplicaci&oacute;n de uno u otro de acuerdo a las circunstancias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo parad&oacute;jico de todo lo se&ntilde;alado antes es que, bajo circunstancias espec&iacute;ficas, la descoordinaci&oacute;n entre las distintas oficinas p&uacute;blicas, niveles de gobierno y partidos pol&iacute;ticos puede borrarse casi por arte de magia. Coordinar a los sectores p&uacute;blicos para la construcci&oacute;n del POET de Cuernavaca llev&oacute; casi siete a&ntilde;os. Coordinarlos para su destrucci&oacute;n, unas semanas. Lo mismo ocurre con una gran cantidad de proyectos p&uacute;blicos "estrat&eacute;gicos": construcci&oacute;n de carreteras, desarrollos inmobiliarios, desarrollos mineros, mega&#45;plantas de tratamiento de aguas residuales, etc. Es muy sencillo encontrar cientos de ejemplos, en Morelos y en todo M&eacute;xico, donde las dificultades de coordinaci&oacute;n p&uacute;blica disminuyen dram&aacute;ticamente cuando los proyectos se alinean con la estrategia econ&oacute;mica dominante, y aumentar cuando los proyectos p&uacute;blicos no son sostenidos por grupos corporativos de importancia o, por que debido a la presi&oacute;n de la resistencia o participaci&oacute;n ciudadana, se apartan de la misma. En el primer caso, los proyectos pueden contar tambi&eacute;n con una continuidad admirable, trascendiendo el ciclo pol&iacute;tico como si este no existiera. Un ejemplo claro de esto es el proyecto de libramiento nor&#45;poniente de Cuernavaca, proyecto p&uacute;blico&#45;corporativo que ha sido detenido varias veces por la ciudadan&iacute;a organizada para revivir en la agenda federal como un Ave F&eacute;nix, trienio tras trienio, sexenio tras sexenio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior apunta a la tesis central de este ensayo: la falta de coordinaci&oacute;n y continuidad de la pol&iacute;tica p&uacute;blica (y por ello el nivel de ingobernabilidad) son fen&oacute;menos end&oacute;genos, es decir, no son en lo fundamental producto de rezagos basados en equivocaciones pasadas, recursos p&uacute;blicos escasos o falta de comprensi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. Estos factores tienen un importante papel (&iquest;qui&eacute;n lo duda?), pero tambi&eacute;n son resultado de las mismas causas de fondo que explican la descoordinaci&oacute;n y discontinuidad cuando estas se presentan. De ah&iacute; que sea dificil&iacute;simo erradicarlas sin extirpar de ra&iacute;z dichas causas de fondo, y esto requiere de una participaci&oacute;n ciudadana m&aacute;s directa y profunda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>3.3 La gobernanza mexicana situada entre</i> <i>dos modelos extremos</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para entender las fallas end&oacute;genas de gobernanza es necesario describir c&oacute;mo es la relaci&oacute;n en M&eacute;xico entre la descentralizaci&oacute;n, el crecimiento econ&oacute;mico y la democracia. Hago hincapi&eacute; que me referir&eacute; en este ensayo al t&eacute;rmino democracia como democracia directa o fuerte (Barber, 2004), rebasando as&iacute; la noci&oacute;n de democracia representativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los funcionarios p&uacute;blicos mexicanos de todos los niveles han aprendido a operar sus competencias en una continua fluctuaci&oacute;n entre dos modelos alternativos y rivales de esta relaci&oacute;n (ver <a href="#f1">Figura 1</a>). En el primer modelo, que denominamos modelo &#945;, el gobierno tiene el poder (y la voluntad) para cumplir con sus responsabilidades constitucionales: ejerce su fuerza antimonop&oacute;lica y regulatoria, promueve el proceso de descentralizaci&oacute;n tanto de responsabilidades como de recursos y facilita la participaci&oacute;n ciudadana (individual u organizada) activa en los procesos de toma de decisi&oacute;n en las diversas escalas de la vida pol&iacute;tica. En este caso la relaci&oacute;n entre los factores es positiva y sin&eacute;rgica.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v7n13/a5f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el modelo &#946;, en cambio, existe conflicto entre la din&aacute;mica econ&oacute;mica buscada y la democracia, lo que implica una gesti&oacute;n peculiar del proceso de descentralizaci&oacute;n. La ausencia de regulaci&oacute;n del poder monop&oacute;lico corporativo debido a la debilidad o falta de voluntad del gobierno y su incapacidad para movilizar a la sociedad provoca la mayor concentraci&oacute;n del capital privado, la captura del proceso pol&iacute;tico por fuerzas regionales o locales, la alineaci&oacute;n del proceso de descentralizaci&oacute;n de acuerdo a los intereses corporativos y el abandono del inter&eacute;s por la participaci&oacute;n ciudadana. Este modelo s&oacute;lo encuentra su l&oacute;gica (y d&eacute;bil fundamento &eacute;tico) cuando se le entiende como una respuesta a las presiones internacionales para continuar con el ajuste estructural permanente del d&eacute;ficit de cuyos efectos negativos s&oacute;lo puede salirse con la confianza y buena voluntad de las corporaciones para maximizar la inversi&oacute;n extranjera directa (Thete, 2009).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;l de estos modelos se aplica en M&eacute;xico? La respuesta a esta pregunta no es sencilla. Los dos modelos representan los dos extremos de un sinf&iacute;n de formas intermedias de organizar local o regionalmente las instituciones de la gobernanza, por lo que esta puede adquirir un grado considerable de complejidad (y por lo mismo de confusi&oacute;n y controversia). En M&eacute;xico se aplican ambos modelos y sus combinaciones en diferentes circunstancias. Una explicaci&oacute;n completa, de &iacute;ndole nacional, sobre cu&aacute;ndo y c&oacute;mo rebasa los alcances de este ensayo; aqu&iacute; s&oacute;lo tengo espacio para exponer algunas ideas muy generales pero pertinentes para el prop&oacute;sito de entender lo ocurrido en Cuernavaca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>3.4 &iquest;El que a buen &aacute;rbol se arrima...?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os han sido testigos de la tercera gran transformaci&oacute;n de las din&aacute;micas de la econom&iacute;a capitalista mundial y el surgimiento de la que se ha llamado econom&iacute;a global de la informaci&oacute;n y el conocimiento (Hobsbawn, 1994; Castells, 2006; Dabat y Rodr&iacute;guez, 2009). Reflejando la ideolog&iacute;a subyacente al "Consenso de Washington", el Fondo Monetario Internacional (IMF, 2000) pudo festejar por a&ntilde;os los explosivos avances de bienestar que en teor&iacute;a deb&iacute;an ocurrir en los pa&iacute;ses no desarrollados a partir de cuatro componente principales de este proceso: (a) el aumento del comercio y las transacciones internacionales, (b) el aumento del flujo de capitales: inversi&oacute;n extranjera directa, inversi&oacute;n en portafolio y deuda bancaria; (c) el aumento de la migraci&oacute;n y (d) el aumento de la diseminaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n (computadoras y telecomunicaciones). En teor&iacute;a estos cambios, ofrecer&iacute;an nuevas oportunidades de desarrollo a los pa&iacute;ses atrasados, cuyo acceso depend&iacute;a de sus propios m&eacute;ritos para competir por ellos en un ambiente de plena libertad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este nuevo y excesivo optimismo liberal &#151;por lo nuevo, neoliberal&#151; fue puesto en duda, sin embargo, por autores que desde hace a&ntilde;os se&ntilde;alaron la presencia de un creciente estancamiento de la econom&iacute;a real y un aumento de las fuerzas destructivas compensatorias para mantener en aumento las tasas de ganancias, en particular, la corporativizaci&oacute;n, monopolizaci&oacute;n y financierizaci&oacute;n crecientes de la econom&iacute;a (Bellamy&#45;Foster, 2009). Tras treinta a&ntilde;os de "grandes esperanzas neoliberales" y con la perspectiva que brinda la historia, sabemos que "la econom&iacute;a de la euforia" result&oacute; en el super&#45;ciclo de la deuda, cuyas recurrentes "crisis" afectaron desde el inicio de la d&eacute;cada de los ochentas a M&eacute;xico y otros pa&iacute;ses latinoamericanos y luego de manera sucesiva y cada vez m&aacute;s abarcadora a todas las naciones del mundo, y que ha terminado definitivamente en la gran crisis financiera de Estado Unidos en el 2007&#45;2008 y de Europa en 2011&#45;2012 (Mauldin &amp; Tepper, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico ha sido un jugador importante pero fracasado en la competencia neoliberal. A pesar de ser el primer pa&iacute;s del mundo que sufri&oacute; en 1982 los efectos del super&#45;ciclo de la deuda, y haber tropezado en 1994 por segunda vez con el mismo problema, ha persistido con un af&aacute;n casi neur&oacute;tico en mantenerse en "la libre competencia por los flujos externos de capital". En su intento por maximizar por esta v&iacute;a la inversi&oacute;n externa directa para impulsar el crecimiento econ&oacute;mico y el desarrollo &#151;y alimentando nuestro siempre activo car&aacute;cter nacional de ser m&aacute;s papistas que el Papa cuando se trata de convencer a los poderosos que somos amistosos y fieles y dignos de estar bajo su buena sombra&#151; nos ha convertido en el pa&iacute;s con mayor n&uacute;mero de tratados de libre comercio del mundo, es decir, en un "para&iacute;so de la libertad" de las corporaciones multinacionales (CM). En nuestro pa&iacute;s las CM no s&oacute;lo han contado por tres d&eacute;cadas con un amplio acceso a los recursos productivos (naturales y humanos) a bajos y decrecientes costos (consid&eacute;rese la nueva ley de miner&iacute;a y el hecho de que 29% del territorio nacional ha sido concesionado a empresas transnacionales del ramo), sino a exenciones fiscales exageradas, ausencia casi total de regulaciones al monopolio (a pesar de las leyes existentes), un mercado interno considerable, acceso geogr&aacute;fico inmediato al mercado m&aacute;s grande del mundo, un mercado burs&aacute;til amplio y (m&aacute;s o menos) profundo para la inversi&oacute;n de portafolio, capacidad absoluta de repatriaci&oacute;n de ganancias y la casi total ausencia de obligaciones de transferencia tecnol&oacute;gica. En todos estos &aacute;mbitos el gobierno mexicano se ha despojado a s&iacute; mismo estrat&eacute;gicamente de mucho o poco poder residual que alg&uacute;n d&iacute;a tuvo, permitiendo que la fuerza del Estado sea capturada y desviada para usarse con funciones y fines distintos a lo establecido por los principios, derechos y garant&iacute;as consagrados por la Constituci&oacute;n Mexicana. Para el lector interesado, la econom&iacute;a pol&iacute;tica y las consecuencias estructurales de esta captura son analizadas brevemente en el <a href="/img/revistas/crs/v7n13/html/a5anexo2.htm" target="_blank">Anexo 2</a>. De este an&aacute;lisis se concluye que el "buen" &aacute;rbol puede sofocar con su sombra a la pl&aacute;ntula a sus pies o atraer contra ella rayos y centellas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El gobierno mexicano ha perdido casi por completo el (mediano) prestigio que alg&uacute;n d&iacute;a tuvo entre la ciudadan&iacute;a como garante de sus derechos y proveedor de bienes p&uacute;blicos realmente significativos para la poblaci&oacute;n. M&aacute;s a&uacute;n, en una acto ins&oacute;lito de sometimiento a los dictados de la "Troika Internacional" ha permitido e incluso inducido la construcci&oacute;n de una imagen p&uacute;blica muy deteriorada sobre su ineficiencia a priori como provisor de bienes y servicios p&uacute;blicos sancionados por el derecho constitucional, y al tiempo ha inducido y profundizado al m&aacute;ximo el fracaso del Estado para proveer los mismos a trav&eacute;s de un recorte sistem&aacute;tico y profundo del presupuesto asignado y la descoordinaci&oacute;n de los sectores legalmente responsables. Como resultado, la ciudadan&iacute;a, que est&aacute; sujeta a una propaganda que, dado el fracaso auto&#45;inflingido del gobierno, su propia experiencia circunstancial corrobora, ha terminado convencida de que las dificultades de la provisi&oacute;n y protecci&oacute;n de los bienes p&uacute;blicos se debe s&oacute;lo a que son administradas por agencias p&uacute;blicas llenas de funcionarios p&uacute;blicos.<sup><a href="#notas">19</a></sup> De esta manera se ha consolidado un conflicto de representaci&oacute;n pol&iacute;tica de grandes proporciones. Finger, Allouche &amp; Lu&iacute;s&#45;Manso (2007) han se&ntilde;alado una contradicci&oacute;n b&aacute;sica entre los dos principios que animan a la descentralizaci&oacute;n: a) responder a las pol&iacute;ticas internacionales de ajuste econ&oacute;mico estructural a trav&eacute;s reducir el d&eacute;ficit p&uacute;blico; b) aumentar la participaci&oacute;n ciudadana con el prop&oacute;sito de garantizar la asignaci&oacute;n adecuada y leg&iacute;tima de los recursos p&uacute;blicos.<sup><a href="#notas">20</a></sup> El primero atenta directamente en contra del segundo al reducir la inversi&oacute;n p&uacute;blica necesaria para lograr una convocatoria ciudadana amplia, movilizar el capital humano y social acumulado en la sociedad y coordinar las demandas y ofertas de recursos de los diferentes sectores sociales. Cualquier pa&iacute;s sujeto al ajuste econ&oacute;mico impuesto desde la Troika sufrir&aacute; de este problema. Sin embargo, en M&eacute;xico, donde el ajuste econ&oacute;mico permanente ocurre en el contexto de la captura y desviaci&oacute;n del poder del Estado en favor de las elites corporativas, la contradicci&oacute;n ha adoptado una forma completamente distinta y especialmente perversa. &iexcl;En nuestro pa&iacute;s el modelo &#946; se ha establecido como la referencia a la que el gobierno aspira en sus negociaciones con la ciudadan&iacute;a! En otras palabras, en M&eacute;xico los organismos p&uacute;blicos est&aacute;n obligados a ejercer sus competencias en funci&oacute;n de los intereses corporativos (y las autoridades ambientales son, en primer lugar, gerentes de estos intereses y no garantes de los derechos de los pueblos),<sup><a href="#notas">21</a></sup> y ante las presiones de la ciudadan&iacute;a por participar deben restringir al m&iacute;nimo el costo presupuestal que ello puede implicar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta contradicci&oacute;n tiene consecuencias profundas para el ejercicio honesto de la funci&oacute;n p&uacute;blica al dar lugar a la sistematizaci&oacute;n de la simulaci&oacute;n y la mentira gubernativa.<sup><a href="#notas">22</a></sup> En todos los niveles del gobierno, generalmente ocupando puestos intermedios, existen funcionarios profundamente comprometidos ideol&oacute;gicamente con el modelo a que se ven sistem&aacute;ticamente impedidos a ejercer su actividad profesional del modo en que fueron conceptual, t&eacute;cnica y &eacute;ticamente formados. Para muchos de ellos la democracia hoy es fundamental, no s&oacute;lo por ser un instrumento necesario para el desarrollo sino por ser un componente central del desarrollo; pero para la mayor&iacute;a de sus jefes, la democracia es un bien que debe sustituirse en el presente por la "garant&iacute;a" de mayor riqueza y bienestar econ&oacute;mico en el futuro (Garc&iacute;a&#45;Barrios, 2008a, 2008b). En esta situaci&oacute;n, los primeros no s&oacute;lo son obligados a "voltear la mirada" o participar compulsivamente en los innumerables actos de corrupci&oacute;n que ocurren en el gobierno, sino que deben utilizar sus habilidades adquiridas para falsear hechos, derechos e ideas para adecuar el ejercicio de la funci&oacute;n p&uacute;blica a "la realidad" del inter&eacute;s pol&iacute;tico/corporativo, y todo en funci&oacute;n de la lealtad que deben a sus superiores, los "tomadores de decisiones", quienes "representan" la soberan&iacute;a del pueblo y ciertamente tienen el poder de negarles o hacerles extraordinariamente dif&iacute;cil la subsistencia cuando no cumplen con sus &oacute;rdenes. Los innumerables dilemas que los funcionarios enfrentan en el ejercicio de sus funciones provocan en la mayor&iacute;a de ellos niveles muy altos de inseguridad y temor. La disonancia cognitiva y moral a la que el funcionario honesto obligadamente es sujeto puede encontrar una soluci&oacute;n falsa pero relajante a trav&eacute;s de varios mecanismos inconscientes de representaci&oacute;n y atribuci&oacute;n sicol&oacute;gica que lo adaptan al medio pero distorsionan la percepci&oacute;n de su actividad, del beneficiario leg&iacute;timo de su actividad y de &eacute;l mismo. As&iacute;, es com&uacute;n que el servidor p&uacute;blico medio abandone cualquier pretensi&oacute;n de control sobre su propia actividad (el jefe manda, y al &eacute;l le toca obedecer sin cuestionar), desprecie al pueblo al que se debe servir (por ignorante y fastidioso) o aumente su lealtad y complicidad con la clase pol&iacute;tica a la que, en &uacute;ltima instancia, aspira a incorporarse ("el que no transa, no avanza").<sup><a href="#notas">23</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las distorsiones m&aacute;s profundas y significativas en la que desafortunadamente incurren los servidores p&uacute;blicos es atribuirse a s&iacute; mismos una autoridad tecnocr&aacute;tica<sup><a href="#notas">24</a></sup>. Esta atribuci&oacute;n puede describirse aproximadamente como sigue:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la soberan&iacute;a radica en el pueblo, es evidente que &eacute;ste no puede ejercer directamente las funciones de autoridad y coordinaci&oacute;n pues carece de las capacidades (informaci&oacute;n, formaci&oacute;n, actitudes, disposiciones, etc.) necesarias para comprender y muchos menos manejar satisfactoriamente los complejos problemas involucrados en la administraci&oacute;n de los recursos y bienes p&uacute;blicos. Estas capacidades s&oacute;lo se encuentran en nosotros, la pareja "tomador de decisiones/ bur&oacute;crata experto", quienes adem&aacute;s de representar al pueblo democr&aacute;tica y leg&iacute;timamente, comprendemos mejor que &eacute;ste c&oacute;mo definir e integrar sus verdaderos intereses y los procedimientos y medios m&aacute;s adecuados para alcanzar el m&aacute;ximo bienestar social. Cuando, por motivos de corrupci&oacute;n, nos desviamos de este prop&oacute;sito, la doctrina judicial&#45;administrativa sabe y puede utilizar los principios, procedimientos y recursos necesarios para derivar y ejercer las sanciones adecuadas cualquiera que sea la desviaci&oacute;n de la que se trate.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al experimentar esta distorsi&oacute;n cognitivo&#45;moral, los funcionarios del gobierno (y a sus expertos acompa&ntilde;antes) se crean a s&iacute; mismos una posici&oacute;n de privilegio que en realidad no podr&iacute;an justificar objetivamente &#151;pues ni el pueblo es ignorante, ni los expertos conocen el sistema con la certeza que pretenden, ni los funcionarios cuentan con un mandato &eacute;tico claro hacia el cual conducir a la sociedad o con los instrumentos pol&iacute;ticos o econ&oacute;micos para controlar el sistema como quieren hacernos creer, ni la doctrina jur&iacute;dica cuenta con un sistema axiom&aacute;tico del que puedan deducirse conclusiones legales leg&iacute;timas para cualquier situaci&oacute;n&#151;.<sup><a href="#notas">25</a></sup> Sin embargo, el espejismo de la autoridad tecnocr&aacute;tica y la posici&oacute;n privilegiada que este "otorga" a los funcionarios es reforzada por la atribuci&oacute;n de competencias que les otorga la Ley mexicana, por lo que &eacute;sta puede constituirse en cristalizaci&oacute;n jur&iacute;dica de mitos y espejismos que emanan desde las fuentes modernas del poder y son sostenidos por la estructura formal&#45;especular de la sociedad capitalista moderna. En adelante me referir&eacute; a estas distorsiones como "Atribuci&oacute;n Especular de Autoridad" (AEA) y "Atribuci&oacute;n Especular de Posici&oacute;n" (AEP).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>3.5 Reacciones ciudadanas y t&aacute;cticas</i> <i>gubernamentales</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por todo lo descrito arriba, la ciudadan&iacute;a y muchos servidores p&uacute;blicos comparten un desprecio mutuo que es consecuencia, en &uacute;ltima instancia, de estrategias econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas dise&ntilde;adas desde muy lejos de su realidad. En los ciudadanos se expresan dos reacciones contradictorias ante la pol&iacute;tica p&uacute;blica. Por un lado, amplios sectores de la sociedad, en el &aacute;nimo de mejorar sus condiciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas (pues persisten en creer que "el que a buen &aacute;rbol se arrima, buena sombra le cobija", siendo el buen &aacute;rbol los Estados Unidos y su modo de gobierno), siguen creyendo esperanzados y optimistas que existen beneficios potenciales de reducir al m&aacute;ximo las funciones del gobierno y privatizar los bienes y servicios p&uacute;blicos a favor de las corporaciones privadas. Por otro lado, un sector igualmente amplio ha cobrado conciencia de las contradicciones inherentes a estas promesas. Este sector rechaza las pol&iacute;ticas de privatizaci&oacute;n y exige un aumento de la participaci&oacute;n ciudadana directa en la toma de decisiones para evitar la colusi&oacute;n privada&#45;p&uacute;blica y el aumento de la corrupci&oacute;n. "sin control". La agresividad social de las pol&iacute;ticas implicadas por las estrategias neoliberales y los conflictos que esta ha generado en la sociedad ha ido poco a poco fortaleciendo la segunda posici&oacute;n. Hasta hace algunos a&ntilde;os exist&iacute;a en el pa&iacute;s un correlato no perfecto entre las regiones geogr&aacute;ficas del pa&iacute;s y estas posiciones: el norte dominado por la primera, el sur por la segunda.<sup><a href="#notas">26</a></sup> En la actualidad la posici&oacute;n del norte de nuestro pa&iacute;s pudo haber cambiado dram&aacute;ticamente por el profundo deterioro social y pol&iacute;tico que ha creado la guerra contra el narcotr&aacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Combinadas con los compromisos internacionales del gobierno mexicano con la Troika Internacional en materia de gobernanza descentralizada, las dos reacciones ciudadanas ha forzado a los d&eacute;biles gobiernos mexicanos de todos los niveles a instaurar campos de formaci&oacute;n y negociaci&oacute;n de intereses econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos amplios y flexibles. Por default los funcionarios p&uacute;blicos son obligados (sin aceptarlo expl&iacute;citamente) a tratar de adoptar el modelo &#946;, y la normatividad mexicana les brinda much&iacute;simos recursos jur&iacute;dicos para hacerlo. M&aacute;s a&uacute;n, la AEA y la AEP descritas arriba son perfectamente coherentes con la l&oacute;gica de la captura y desviaci&oacute;n del poder del Estado, pues permite a quien la detenta distribuir la informaci&oacute;n relevante y las expectativas de ganancia y costo entre los distintos grupos ciudadanos, y de esta manera estimular o disuadir sus pretensiones y reclamos en los t&eacute;rminos m&aacute;s favorables a los intereses pol&iacute;ticos y corporativos.<sup><a href="#notas">27</a></sup> Se podr&iacute;a argumentar, y con cierta raz&oacute;n, que estas atribuciones no corresponden a la gobernanza moderna, sino a una tradici&oacute;n administrativa anterior, ajena y a&uacute;n opuesta, derrocada por la experiencia legal.<sup><a href="#notas">28</a></sup> En favor de este argumento, recordemos que la gobernanza supone que el uso de conocimiento local brinda ganancias en eficiencia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, y que es contraria a que el gobierno genere asimetr&iacute;as profundas en el poder entre los "<i>stakeholders</i>" que puedan impedir su participaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n horizontal. Por lo mismo, exige a los legisladores establecer la normatividad que obligue a los funcionarios a rendir cuentas claras a la ciudadan&iacute;a tanto en los procedimientos utilizados como en sus resultados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, por su origen contradictorio y negociado, la pr&aacute;ctica de la gobernanza debe ser obligadamente flexible y adaptable, y esto es admirablemente aprovechado por el gobierno mexicano para reforzar el AEA y la AEP. Por ejemplo, si tomamos el concepto de participaci&oacute;n ciudadana, la Ley de nuestro pa&iacute;s admite las siguientes formas descritas por Cotler &amp; Claire (2009):</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Participaci&oacute;n pasiva. La ciudadan&iacute;a s&oacute;lo se recibe informaci&oacute;n, y no incide en las decisiones o en su implementaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Participaci&oacute;n suministrando informaci&oacute;n. La ciudadan&iacute;a responde encuestas sin mayor flujo de informaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Participaci&oacute;n por consulta. Cuando los ciudadanos son consultados sus puntos de vista, pero sin mayor incidencia futura.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Participaci&oacute;n por incentivos. Los ciudadanos reciben alg&uacute;n incentivo y aportan trabajo o recursos, pero no tienen mayor incidencia.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Participaci&oacute;n funcional. Las personas forman grupos de trabajo; se restringen a actividades de monitoreo y ajuste en las actividades.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Participaci&oacute;n interactiva. Se toma parte de las actividades de formulaci&oacute;n, implementaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n, hay procesos de ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Auto&#45;desarrollo. Los grupos toman iniciativas sin esperar la intervenci&oacute;n de agentes externos, que s&oacute;lo utilizan como asesores o como socios.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De estas formas de participaci&oacute;n las primeras cuatro suponen una ciudadan&iacute;a con escaso conocimiento y poder (es decir, que corresponde a la imagen adoptada por la mayor&iacute;a de los funcionarios p&uacute;blicos como resultado de su disonancia cognitiva y moral). En un contexto de restricci&oacute;n presupuestal sujeta a la obligaci&oacute;n de ahorrar recursos financieros y humanos, estas primeras cuatro formas no s&oacute;lo permiten sino que estimulan y justifican a los tomadores de decisiones y sus expertos a asumir sin mayor cuestionamiento el AEA y la AEP. Por ello en general resultan incompatibles con el ejercicio del modelo a de gobernanza, y como mantienen y permiten el potencial de manipulaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, las expectativas y los incentivos por parte de los funcionarios p&uacute;blicos y sus expertos acompa&ntilde;antes, son absolutamente coherentes con el modelo &#946;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La participaci&oacute;n interactiva (deliberativa y negociadora), por otra parte, no es compatible con el AEA y la AEP al operar bajo el supuesto de un mayor conocimiento, poder y capacidad de organizaci&oacute;n de los ciudadanos, quienes cuestionar&aacute;n leg&iacute;timamente la posici&oacute;n privilegiada de los "tomadores de decisiones" y sus "expertos". En consecuencia, implica un mayor control sobre la manipulaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, las expectativas y los incentivos, y por ello mayor poder de negociaci&oacute;n sobre la distribuci&oacute;n de los beneficios de la participaci&oacute;n. Sin embargo, en este caso la ciudadan&iacute;a no operar&aacute; como una comunidad sino como un colectivo de individuos aut&oacute;nomos interesados, es decir, en funci&oacute;n de la convergencia de sus intereses, creencias y actitudes individuales. Esta forma de participaci&oacute;n no es incompatible por tanto con el modelo b de gobernanza, pues un gobierno colusivo con suficientes recursos podr&aacute; garantizar la participaci&oacute;n de (al menos una parte de) algunos miembros de la sociedad al ofrecerles est&iacute;mulos y ganancias en funci&oacute;n de su poder relativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&oacute;lo la &uacute;ltima forma de participaci&oacute;n (auto&#45;desarrollo), por su car&aacute;cter contra&#45;hegem&oacute;nico, es incompatible con el ejercicio del modelo b. Esta forma de participaci&oacute;n puede ser conducida por comunidades bien constituidas que cuentan con los recursos de poder (tierra u otros recursos reproducibles, un sentido de identidad y pertenencia compartido, autonom&iacute;a pol&iacute;tica, noci&oacute;n firme de bien com&uacute;n, etc.) para rechazar con firmeza el ejercicio de los mecanismos con que las colusiones pol&iacute;tico/corporativas se apropian de (el t&eacute;rmino actual es capitalizan) los recursos naturales, humanos, cognitivos, morales y espirituales de los pueblos. Los gobiernos tendr&aacute;n que necesariamente aproximarse a estas comunidades ejerciendo el modelo a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La incorporaci&oacute;n a las leyes de todas estas formas de participaci&oacute;n ciudadana es imprescindible para el gobierno mexicano por razones de legitimidad hist&oacute;rico&#45;pol&iacute;tica &#151;tanto nacional como internacional&#151;. El gobierno debe permitir la libre operaci&oacute;n de las corporaciones y al mismo tiempo impedir que en la naci&oacute;n y el resto del mundo prospere la imagen de que el nuestro es ahora un gran pa&iacute;s "bananero". Como lo se&ntilde;al&oacute; recientemente el presidente Calder&oacute;n en protesta por la demanda levantada por miles de ciudadanos en su contra frente al Tribunal Internacional de Justicia de la Haya,</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... es fundamental evitar cualquier da&ntilde;o ulterior a la (cada vez m&aacute;s deteriorada) imagen de nuestro gobierno como democr&aacute;tico y fuerte y capaz de inducir y conducir procesos de desarrollo, bienestar y seguridad en favor de todo el pueblo mexicano.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como veremos, la legislaci&oacute;n mexicana ambiental tambi&eacute;n est&aacute; llena &#151;despu&eacute;s de cientos de reformas de la constituci&oacute;n y las leyes secundarias&#151; de recursos jur&iacute;dicos para alcanzar cualquiera de estos prop&oacute;sitos en funci&oacute;n de las condiciones particulares. &iexcl;De ah&iacute; el porqu&eacute; es una mara&ntilde;a jur&iacute;dica extraordinaria (Guti&eacute;rrez y Emmanueli, 2010)!</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta flexibilidad no significa que los gobiernos cuenten con el poder para efectivamente resolver, controlar, mitigar o transformar los conflictos sociales creados por la pol&iacute;tica econ&oacute;mica o ambiental neoliberal. Como hemos se&ntilde;alado, la captura y desviaci&oacute;n del poder del Estado debilita a los gobiernos al impedirles jugar con efectividad el papel de garantes del derecho, por lo que en general no son capaces de regular los intereses econ&oacute;mico/pol&iacute;ticos corporativos ni tampoco las resistencias de los dem&aacute;s sectores sociales. Su debilidad intr&iacute;nseca y compromiso cr&iacute;ptico con el modelo b les impide dise&ntilde;ar y conducir una coordinaci&oacute;n honesta y efectiva de las visiones, voluntades e intereses de los distintos sectores socio&#45;econ&oacute;micos, transformar positivamente los conflictos socio&#45;ambientales o cumplir con sus obligaciones de Estado para con la participaci&oacute;n social y los derechos humanos y sociales establecidos por el derecho nacional e internacional. No pueden, por ello, satisfacer de manera sostenida los principios de corresponsabilidad del Estado y la Sociedad, ni establecer una base de compromiso conjunto, solidario y subsidiario que les permita garantizar un proceso socio&#45;cooperativo que fomente y apoye la organizaci&oacute;n de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, por decisi&oacute;n estrat&eacute;gica del gobierno el derecho cooperativo al medioambiente adecuado es pr&aacute;cticamente letra constitucional muerta y s&oacute;lo le ha podido insuflar nueva vida la acci&oacute;n ciudadana constituyente, es decir, aquella que define y adopta reglas y h&aacute;bitos que, estando o no articuladas con el resto de las leyes, son convenientes para el bienestar y seguridad de la sociedad. Encontramos ejemplos claros de esto en Oaxaca, Michoac&aacute;n y Guerrero, en comunidades poseedoras de tierras, aguas y bosques que han sabido utilizar la apertura econ&oacute;mica para construir importantes empresas comunitarias y planes de manejo territorial de largo plazo (Bray y Merino, 2004; De la Tejera y Garc&iacute;a&#45;Barrios, 2008). Estas y otras comunidades cuentan con la fuerza y autonom&iacute;a para establecer acuerdos favorables m&aacute;s permanentes con los gobiernos, y as&iacute;, cuando la combinaci&oacute;n de intereses y poderes sea el propicio, el gobierno <i>puede</i> (as&iacute; lo marca la Ley expl&iacute;citamente) abandonar la posici&oacute;n de AEA y AEP, abrir espacios m&aacute;s o menos serios de negociaci&oacute;n, y en circunstancias excepcionales incluso patrocinar procedimientos realmente apegados al modelo de gobernanza a, lo que "cacarear&aacute;" al mundo como un logro de la democracia mexicana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la mayor&iacute;a de los casos, sin embargo, el gobierno no tolera la autonom&iacute;a pol&iacute;tica y econ&oacute;mica ciudadana (o la formaci&oacute;n de poder popular). Cuando se encuentra bajo una fuerte presi&oacute;n social, el gobierno busca interpretar la normatividad vigente (o sus omisiones) para negar su competencia en los asuntos tratados, tratando de diferir la soluci&oacute;n de los conflictos o trasladarlos a otros sectores gubernamentales; si ninguna de estas t&aacute;ctica funcionan intenta establecer acuerdos que en su opini&oacute;n podr&aacute;n ser revertidos en el futuro cuando cambie la correlaci&oacute;n de fuerzas a su favor. Es de esperar entonces que los costos para las organizaciones ciudadanas de establecer acuerdos constituyentes con estos gobiernos sean excesivamente altos y que los resultados positivos sean muy inestables, y que solo se puedan perpetuar con un esfuerzo continuo e intenso de las mismas organizaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, como resultado del debilitamiento que inflinge en los gobiernos que la practican, la pragm&aacute;tica neoliberal necesita combinar los modelos &#945; o &#946; de gobernanza y sus distintas modalidades para responder a distintos balances de las fuerzas involucradas en el campo social. Esto obliga a reformar la Ley para permitir al gobierno adoptar cualquiera de los modelos o su combinaci&oacute;n en funci&oacute;n de las circunstancias y caso por caso. Armado con una Ley de interpretaci&oacute;n flexible, el gobierno la utilizar&aacute; para abrir o cerrar los espacios de negociaci&oacute;n de los recursos y proyectos p&uacute;blicos en funci&oacute;n de las presiones sociales, sin por ello dejar de atender el objetivo de la estrategia global de crecimiento econ&oacute;mico adoptada desde hace tres d&eacute;cadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el a&ntilde;o 2000 la transici&oacute;n pol&iacute;tica signific&oacute; para los mexicanos una ventana de "esperanza y optimismo democratizadores", y por ello un aumento tanto de la oferta como de la demanda por realizar el potencial de la gobernanza. Esta etapa de la historia de M&eacute;xico, sin embargo, no pas&oacute; de un lustro debido en mucho al fracaso rotundo de las administraciones PANistas en impulsar la democracia directa. Durante el gobierno de Fox quedaron cada vez m&aacute;s claras las dificultades inherentes al desarrollo de la democracia directa y participativa en el contexto del neo&#45;liberalismo econ&oacute;mico mexicano, y despu&eacute;s de las elecciones de 2006 la esperanza de una democracia que pudiera rebasar la partidocracia pr&aacute;cticamente se desvaneci&oacute;. En consecuencia, la oferta del modelo a disminuy&oacute; incluso en las &aacute;reas donde su demanda pudo consolidarse y la defensa de los espacios de acci&oacute;n ciudadana directa en la formaci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica pudo persistir. Este ascenso y descenso de la calidad de la gobernanza durante el periodo se refleja en los indicadores mundiales de gobernanza (WGI, por sus siglas en ingl&eacute;s) dise&ntilde;ados por Kaufman, Kraay &amp; Mastruzi (2010) del Instituto Brookings y el Banco Mundial, cuya evoluci&oacute;n en M&eacute;xico de 1996 a 2000 mostramos en la <a href="#f2">Figura 2</a>.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f2"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/crs/v7n13/a5f2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El POET local de Cuernavaca comenz&oacute; a ser elaborado en el a&ntilde;o 2005, es decir, poco despu&eacute;s que inici&oacute; el descenso en M&eacute;xico de la calidad de la gobernanza. Este descenso tuvo una expresi&oacute;n important&iacute;sima en Cuernavaca en la decisi&oacute;n unilateral del gobierno municipal de construir el relleno sanitario en Loma de Mej&iacute;a y desechar la demanda de participaci&oacute;n de ciudadanos y acad&eacute;micos independientes, dando lugar al enfrentamiento que hemos descrito m&aacute;s arriba. Tambi&eacute;n en el periodo de descenso ocurrieron las luchas de los Trece Pueblos por la defensa de sus manantiales<sup><a href="#notas">29</a></sup>. En el contexto de estas luchas los tres niveles de gobierno decidieron &#151;tras una presi&oacute;n social considerable y varios a&ntilde;os de negociaciones&#151; incorporar en el POET local diversas innovaciones institucionales que garantizaran el ejercicio del modelo a de gobernanza ambiental en el municipio. La historia que se describe en la segunda parte de este ensayo, sin embargo, deja claro que incluso esta apertura m&aacute;s o menos forzada por la ciudadan&iacute;a organizada alcanz&oacute; sus l&iacute;mites muy pronto, lo que ha llevado al gobierno a adoptar nuevas formas de autoritarismo y a la ciudadan&iacute;a organizada a emprender nuevas formas de lucha por el medioambiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AZUELA, Antonio, 2006, <i>El ordenamiento ecol&oacute;gico del territorio en</i> <i>M&eacute;xico: g&eacute;nesis y perspectivas</i>, Secretar&iacute;a de Medio Ambiente y Recursos Naturales.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597756&pid=S2007-8110201200020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BARBER, B., 2004, <i>Democracia fuerte: Pol&iacute;tica participativa para una nueva &eacute;poca</i>. Almuzara.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597758&pid=S2007-8110201200020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BHADURI, A., 2011, <i>A contribution to the theory of financial fragility and</i> <i>crisis.</i> Cambridge Journal of Economics, 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597760&pid=S2007-8110201200020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BRAY, D.B. y L. MERINO, 2005, <i>La experiencia de las comunidades</i> <i>forestales en M&eacute;xico: veinticinco a&ntilde;os de silvicultura y construcci&oacute;n de empresas forestales comunitarias</i>. SEMARNAT/INE/CCMSS/FF.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597762&pid=S2007-8110201200020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BRUGGER S. y E. ORTIZ, 2012, "Mercados accionarios y su relaci&oacute;n con la econom&iacute;a real en Am&eacute;rica Latina". <i>Revista Problemas</i> <i>del Desarrollo</i>, 168 (43), enero&#45;marzo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597764&pid=S2007-8110201200020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BUSQUETS, J. y A. CORTINA, 2009, <i>Gesti&oacute;n del paisaje: manual de</i> <i>protecci&oacute;n, gesti&oacute;n y ordenaci&oacute;n del paisaje</i>. Ariel Patrimonio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597766&pid=S2007-8110201200020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">B&Uuml;THE, T. &amp; W. MATTLI, 2011, <i>The New Global Rulers: the Privatization and Regulation of the World Economy</i>. Princeton University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597768&pid=S2007-8110201200020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CARMONA, M.C., 2003, <i>Comentarios y concordancias de Ley General</i> <i>del Equilibrio Ecol&oacute;gico y la Protecci&oacute;n al Ambiente. Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas&#45;UNAM</i>. <a href="http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=542" target="_blank">http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=542</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597770&pid=S2007-8110201200020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CASTELLS, M., 2006, <i>La era de la informaci&oacute;n: econom&iacute;a, sociedad y cultura</i>. Siglo XXI editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597772&pid=S2007-8110201200020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CEPAL, 2000, <i>Instrumentos econ&oacute;micos para la regulaci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n del agua</i> (versi&oacute;n preliminar). Documento de Trabajo, Dist. Int, LC./IN 137.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597774&pid=S2007-8110201200020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CLAVERO, B., 2011, "M&eacute;xico: reforma constitucional, derechos humanos y pueblos ind&iacute;genas". <a href="http://liwenmapu.wordpress.com/2011/03/15/mexico&#45;reforma&#45;constitucional&#45;derechos&#45;humanos&#45;y&#45;pueblos&#45;indigenas/" target="_blank">http://liwenmapu.wordpress.com/2011/03/15/mexico&#45;reforma&#45;constitucional&#45;derechos&#45;humanos&#45;y&#45;pueblos&#45;indigenas/</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597776&pid=S2007-8110201200020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CORZO, E., 2010, "El derecho al medio ambiente adecuado, reconocimiento jur&iacute;dico y acceso a la justicia (protecci&oacute;n)". En Carmona&#45;Tinoco &amp; J. Ulises (coord.), <i>Derechos humanos y medioambiente</i>. Instituto de Investigaciones <a href="http://www.bibliojuridica.org/libros/6/2759/9.pdf" target="_blank">http://www.bibliojuridica.org/libros/6/2759/9.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597778&pid=S2007-8110201200020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">COTLER, E. y G. CLAIRE, 2009, <i>Lecciones aprendidas del manejo de</i> <i>cuencas en M&eacute;xico</i>. Instituto Nacional de Ecolog&iacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597780&pid=S2007-8110201200020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DABAT, A. y J. J. RODR&Iacute;GUEZ, 2009, <i>Globalizaci&oacute;n, conocimiento y desarrrollo: la nueva econom&iacute;a global del conocimiento</i> (tomo 1). UNAM/Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597782&pid=S2007-8110201200020000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DE LA TEJERA, B. &amp; R. GARC&Iacute;A&#45;BARRIOS, 2008, "Agricultura y estrategias de formaci&oacute;n de ingreso campesinas en comunidades ind<i>&iacute;</i>genas forestales". En Garc&iacute;a&#45;Barrios, R., B. de la Tejera &amp; K. Appendini (coord.), <i>Instituciones y desarrollo: ensayos</i> <i>sobre la complejidad del campo mexicano</i>. CRIM/UNAM&#45;COLMEX&#45;UACh.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597784&pid=S2007-8110201200020000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ELIZONDO, M. C., 2011, <i>Por eso estamos como estamos: la econom&iacute;a</i> <i>pol&iacute;tica de un crecimiento mediocre</i>. Ed. Debate.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597786&pid=S2007-8110201200020000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FINGER, M., J. ALLOUCHE, and P. Lu&iacute;s&#45;Manso, 2007, <i>Water and</i> <i>Liberalisation: European Water Scenarios</i>. IWA Publishing.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597788&pid=S2007-8110201200020000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Forum for a New World Governance (2011). "World Governance Index. Creative Commons." (<a href="http://www.world&#45;governance.org/IMG/pdf_WGI_short_version_EN_web&#45;2.pdf" target="_blank">http://www.world&#45;governance.org/IMG/pdf_WGI_short_version_EN_web&#45;2.pdf</a>).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597790&pid=S2007-8110201200020000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fundaci&oacute;n CIDOC&#45;FDH, 2011, <i>El estado actual de la vivienda en M&eacute;xico 2011</i>. Centro de Investigaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n de la Casa A.C. y Sociedad Hipotecaria Federal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597792&pid=S2007-8110201200020000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GARC&Iacute;A&#45;BARRIOS, R., 2008a, "El desarrollo sustentable: el caos que surgi&oacute; del nuevo orden 'cooperativo'". En GARC&Iacute;A&#45;BARRIOS, R., B. de la Tejera &amp; K. Appendini (coord.), <i>Instituciones y desarrollo: ensayos sobre la complejidad del campo mexicano</i>. CRIM/UNAM&#45;COLMEX&#45;UACh.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597794&pid=S2007-8110201200020000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, y L. Garc&iacute;a&#45;Barrios, 2008b, "La sociedad controlable, el bienestar y la sustentabilidad". En: Astier, M (editora), <i>El Marco MESMIS para Evaluaci&oacute;n de Sustentabilidad: reflexiones sobre sus</i> <i>avances y retos</i>. Ed. Mundiprensa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597796&pid=S2007-8110201200020000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GRUPO BOURBAKI, 2011, "El costo de la guerra en M&eacute;xico por la construccion del monopolio del narcotr&aacute;fico (2008&#45;2009)". <i>Revista de Sociolog&iacute;a de la Guerra, Cuadernos de Marte</i>, abril, 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597798&pid=S2007-8110201200020000500022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GUTI&Eacute;RREZ, R. &amp; M. S. EMANUELLI, 2010, "R&eacute;gimen jur&iacute;dico del agua continental en M&eacute;xico: un an&aacute;lisis cr&iacute;tico". En JIM&Eacute;NEZ B., M. L. TORREGROSA y L. ABOITES, <i>El agua en</i> <i>M&eacute;xico: cauces y encauces</i>. Academia Mexicana de la Ciencia&#45; CONAGUA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597800&pid=S2007-8110201200020000500023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HEINE, 2011, "Distribution, 'Financialisation' and the Financial and Economic Crisis &#150; Implications for Post&#45;crisis Economic Policies". Institute for International Political Economy Berlin Working Paper 09/2011. Online at <a href="http://www.ipe&#45;berlin.org/fileadmin/downloads/working_paper/ipe_working_paper_09.pdf" target="_blank">http://www.ipe&#45;berlin.org/fileadmin/downloads/working_paper/ipe_working_paper_09.pdf</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597802&pid=S2007-8110201200020000500024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HERN&Aacute;NDEZ, A., 2010, <i>Los se&ntilde;ores del narco</i>. Ed. Grijalbo Mondadori.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597803&pid=S2007-8110201200020000500025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HERN&Aacute;NDEZ&#45;NAVARRO, L., 2011, <i>Siembras de concreto, cosechas de</i> <i>ira</i>. Fundaci&oacute;n Rosa Luxemburgo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597805&pid=S2007-8110201200020000500026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HOBSBAWN, E., 1994, <i>Age of Extremes: The Short Twentieth Century</i> <i>1914&#45;1991</i>. Pantheon Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597807&pid=S2007-8110201200020000500027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IMF, 2000, "Globalization: Threats or Opportunity." 12th April 2000, IMF Publications. <a href="http://www.imf.org/external/np/exr/ib/2000/041200.htm" target="_blank">http://www.imf.org/external/np/exr/ib/2000/041200.htm</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597809&pid=S2007-8110201200020000500028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">KAN, S. &amp; E. MINNICH, 2005, <i>The Fox in the Henhouse</i>. Berrett&#45;Koehler, Inc.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597810&pid=S2007-8110201200020000500029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">KAUFMANN D., A. Kraay, and M. MASTRUZZI, 2010, "The Worldwide Governance Indicators: Methodology and Analytical Issues." (<a href="http://www.brookings.edu/reports/2010/09_wgi_kaufmann.aspx" target="_blank">http://www.brookings.edu/reports/2010/09_wgi_kaufmann.aspx</a>).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597812&pid=S2007-8110201200020000500030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">KENNEDY, D., 2006, "Three Globalizations of Law and Legal Thought: 1850&#45;2000". In Trubek, D.M. &amp; A. Santos (ed.). <i>The</i> <i>New Law and Economic Development: A Critical Appraisal.</i> Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597814&pid=S2007-8110201200020000500031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MORENO&#45;Brid, J.C. &amp; J. ROSS, 2009, <i>Development and Growth in</i> <i>the Mexican Economy: A Historical Perspective</i>. Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597816&pid=S2007-8110201200020000500032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OCDE (2011), Estudios econ&oacute;micos de la OCDE, M&eacute;xico, OECD Publishing. <a href="http://dx.doi.org/10.1787/9789264115934&#45;es" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1787/9789264115934&#45;es</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597818&pid=S2007-8110201200020000500033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OSTROM, E., 1990, <i>Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action,</i> Ostrom, Elinor, Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597819&pid=S2007-8110201200020000500034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ORTIZ Flores, E., 2007, "Pol&iacute;ticas de vivienda en M&eacute;xico: impactos y perspectivas (1992&#45;2007)". Manuscrito. Habitat International Coalition&#45;M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597821&pid=S2007-8110201200020000500035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ORTIZ Rend&oacute;n, G.,2011, "Algunos apuntes sobre la corrupci&oacute;n en el sector agua. Centro Virtual de Informaci&oacute;n del Agua". <a href="http://www.agua.org.mx/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=16523:algunos&#45;apuntes&#45;sobre&#45;la&#45;corrupcion&#45;en&#45;el&#45;sector&#45;agua&amp;catid=1258:transparencia&#45;y&#45;rendicion&#45;de&#45;cuentas&amp;Itemid=106" target="_blank">http://www.agua.org.mx/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=16523:algunos&#45;apuntes&#45;sobre&#45;la&#45;corrupcion&#45;en&#45;el&#45;sector&#45;agua&amp;catid=1258:transparencia&#45;y&#45;rendicion&#45;de&#45;cuentas&amp;temid=106</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597823&pid=S2007-8110201200020000500036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SANTOS, B. de S. &amp; C. A. Rodr&iacute;guez&#45;Garavito, 2005, Law, Politics, and the Subaltern in Counter&#45;Hegemonic Globalization. In Santos, B. de S. &amp; C. A. Rodr&iacute;guez&#45;Garavito (ed.) Law and Globalization from Below. Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597825&pid=S2007-8110201200020000500037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SARUKH&Aacute;N, J., 2008, "Prefacio", en Sarukh&aacute;n, J., J. Sober&oacute;n, G. Halffter &amp; J. Llorente&#45;Bousquets (coord.), <i>Capital Natural de</i> <i>M&eacute;xico</i>. Comisi&oacute;n Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597827&pid=S2007-8110201200020000500038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SEFCHOVICH, S., 2008, <i>M&eacute;xico, pa&iacute;s de mentiras.</i> Ed. Oce&aacute;no.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597829&pid=S2007-8110201200020000500039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">THEDE, N., 2009, "Decentralization, Democracy and Human Rights: A Human Rights&#45;based Analysis of the Impact of Local Democratic Reforms on Development". <i>Journal of Human</i> <i>Development and Capabilities</i>, Vol. 10, No. 1, March 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597831&pid=S2007-8110201200020000500040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TI, 2011, <i>Corruption Perception Index</i>. Transparency International.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597833&pid=S2007-8110201200020000500041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TRUBEK, D.M. &amp; A. SANTOS, 2006, <i>The New Law and Economic</i> <i>Development: A Critical Appraisal</i>. Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597835&pid=S2007-8110201200020000500042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ZIMBARDO, P., 2008, <i>El efecto Lucifer: el porqu&eacute; de la maldad</i>. Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2597837&pid=S2007-8110201200020000500043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Agradezco profundamente, sin atribuirles ninguna responsabilidad por los errores y omisiones que persistan en este texto, a Dolores Carrillo, Luis Garc&iacute;a Barrios, Fernando Jaramillo, Luis Tamayo y Helena Cotler por sus valiosos comentarios, que fueron imprescindibles para aclarar las ideas y enriquecerlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Entre los principales ocurridos en la &uacute;ltima d&eacute;cada est&aacute;n la defensa del Casino de la Selva, el cierre del tiradero de basura a cielo abierto de Tetlama, la defensa de la Barranca de los Sauces, la oposici&oacute;n y final cierre del relleno sanitario de Loma de Mej&iacute;a, la defensa del Manantial Chihuahuita, la oposici&oacute;n al Libramiento Norponiente de Cuernavaca, la oposici&oacute;n a la Carretera Toluca&#45;Tres Mar&iacute;as, la oposici&oacute;n a la Gasolinera Milenio 3000, la regulaci&oacute;n de la Expansi&oacute;n de la Cementera Moctezuma, la construcci&oacute;n del Parque Ecol&oacute;gico Tlaltenango y la defensa de los Bosques del Cerro de la Tortuga. Algunos de estos conflictos son descritos en Hern&aacute;ndez&#45;Navarro (2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Defino la Seguridad Medioambiental como la condici&oacute;n en que se encuentra una sociedad capaz de hacer un uso de los ecosistemas acu&aacute;ticos y terrestres para satisfacer crecientemente el conjunto de sus necesidades b&aacute;sicas (entendidas &eacute;stas en su sentido amplio, ver MaxNeef, 1980) sin aumentar la vulnerabilidad y conflictividad de los individuos y grupos humanos y no humanos. En M&eacute;xico la Seguridad Medioambiental encuentra soporte legal en los derechos humanos ambientales consagrados en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), especialmente en el Art. 1, 2, 4 y 27, as&iacute; como en los tratados internacionales de los que M&eacute;xico es parte. Este soporte, sin embargo, presenta dos problemas: a) es un primordio todav&iacute;a d&eacute;bil, insuficiente y contradictorio, por ejemplo, el derecho al medioambiente sano adecuado para el bienestar y el desarrollo sancionado en el Art. 4 de la CPEUM es vago y permite interpretaciones diversas y contradictorias entre s&iacute;. b) Los principios derivados de este concepto d&eacute;bil no son aplicados plena e indiscriminadamente en todo el territorio nacional, por las razones que se explican en este ensayo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Recientemente fue reformado el Art. 4 constitucional, que ahora se&ntilde;ala: Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizar&aacute; el respeto a este derecho. El da&ntilde;o y deterioro ambiental generar&aacute; responsabilidad para quien lo provoque en t&eacute;rminos de lo dispuesto por la ley... Toda persona tiene derecho al acceso, disposici&oacute;n y saneamiento de agua para consumo personal y dom&eacute;stico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizar&aacute; este derecho y la ley definir&aacute; las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos h&iacute;dricos, estableciendo la participaci&oacute;n de la Federaci&oacute;n, las entidades federativas y los municipios, as&iacute; como la participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a para la consecuci&oacute;n de dichos fines. Las reformas y adiciones de referencia, quedan incorporadas al cap&iacute;tulo I "De los Derechos Humanos y sus Garant&iacute;as", por lo que a su vez es aplicable lo dispuesto por el art&iacute;culo 1&deg; de la Constituci&oacute;n, el cual reconoce los derechos humanos contenidos en los tratados internacionales firmados por el Estado Mexicano adem&aacute;s de considerar que las autoridades, cada una en el &aacute;mbito de su competencia, tienen la obligaci&oacute;n de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, de acuerdo con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, lo que a su vez impacta en sus deberes de prevenci&oacute;n, investigaci&oacute;n, sanci&oacute;n y reparaci&oacute;n de las violaciones a tales derechos. Agradezco a Ra&uacute;l Herrera haberme dado la noticia de este hecho.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> "El capital natural de M&eacute;xico representa un gran potencial para el desarrollo y la generaci&oacute;n de beneficios para toda la poblaci&oacute;n. A pesar de ello, hist&oacute;ricamente hablando, las pol&iacute;ticas de explotaci&oacute;n de los recursos naturales en el pa&iacute;s no han favorecido la conservaci&oacute;n de ese capital ni su uso sustentable, ni tampoco han mejorado el bienestar social" (Sarukh&aacute;n, 2008, p. 9). El sentido de estas palabras es claro y correcto, si bien en este caso el uso del t&eacute;rmino "capital natural" es, hist&oacute;ricamente hablando, incorrecto. La naturaleza no constituye capital s&oacute;lo por ser un "<i>stock</i>" cuyo flujo de servicios es real o potencialmente productivo al combin&aacute;rsele con otros factores de producci&oacute;n. Se constituye en capital cuando su reproducci&oacute;n (los procesos con los que los ecosistemas y la biodiversidad se reconstituyen) est&aacute; capitalizada, es decir, depende de inversiones de capital que permiten su rehabilitaci&oacute;n continua con prop&oacute;sitos de realizar ganancias productivas o valorizaciones de los acervos en el presente o el futuro. En M&eacute;xico esto (afortunadamente) est&aacute; todav&iacute;a lejos de ocurrir a pesar de los esfuerzos neoliberales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Creo que la mejor forma de lograr este prop&oacute;sito es reconocer la mezcla de tradiciones de pensamiento que han informado durante a&ntilde;os mi propio trabajo, y utilizar los recursos que &eacute;stas me brindan para interpretar otras tradiciones y establecer un di&aacute;logo fruct&iacute;fero y cr&iacute;tico con ellas, ejerciendo de este modo la disciplina, la inter/transdisciplina y la inter/translocalidad. Esto no significa, como el lector podr&aacute; constatar, que mi intenci&oacute;n sea adoptar una posici&oacute;n neutral privilegiada, lo que a mi parecer no s&oacute;lo es una imposibilidad epistemol&oacute;gica sino una incoherencia &eacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> La responsabilidad del Estado mexicano de garantizar el medioambiente adecuado est&aacute; establecida desde hace un par de d&eacute;cadas en los acuerdos internacionales firmados por el gobierno federal y en la LGEEPA. Sin embargo, hasta hace unos meses la Constituci&oacute;n mexicana no establec&iacute;a claramente esta obligaci&oacute;n. La carencia qued&oacute; subsanada a partir del 10 de junio de 2011 con la reforma del art&iacute;culo 1&ordm; de la Constituci&oacute;n Mexicana que elev&oacute; a rango supra&#45;constitucional (ver Clavero, 2011) todos los derechos humanos reconocidos en la misma Constituci&oacute;n y los Tratados Internacionales. El art&iacute;culo en cuesti&oacute;n qued&oacute; redactado como sigue: "Art&iacute;culo 1&deg;. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozar&aacute;n de los derechos humanos reconocidos en esta Constituci&oacute;n y en los tratados internacionales sobre derechos humanos de los que el Estado Mexicano sea parte, as&iacute; como de las garant&iacute;as para su protecci&oacute;n, cuyo ejercicio no podr&aacute; restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constituci&oacute;n establece. Las normas relativas a los derechos humanos se interpretar&aacute;n de conformidad con esta Constituci&oacute;n y con los tratados internacionales sobre derechos humanos antes se&ntilde;alados. Todas las autoridades, en el &aacute;mbito de sus competencias, tienen la obligaci&oacute;n de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deber&aacute; prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los t&eacute;rminos que establezca la ley."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Como veremos m&aacute;s adelante con detalle, la ordenaci&oacute;n territorial es un resultado metodol&oacute;gico de la teor&iacute;a contempor&aacute;nea de la gobernanza, e incluye la gesti&oacute;n y administraci&oacute;n de las relaciones de cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica p&uacute;blico&#45;privadas&#45;comunitarias, el uso de los mecanismos del mercado para asignar recursos y productos y los m&eacute;todos descentralizados de organizaci&oacute;n del poder p&uacute;blico y la burocracia. Por ser parte de esta teor&iacute;a est&aacute; sujeta a sus supuestos. Uno de ellos es que todos estos procesos requieren de la intervenci&oacute;n del Estado o la acci&oacute;n colectiva para resolver diferentes dilemas de coordinaci&oacute;n entre sectores, autores y actores, pues de otro modo no se alcanzar&aacute; la convergencia negociada de sus intereses y las voluntades para negociar la distribuci&oacute;n de los beneficios. El prop&oacute;sito de los programas regionales es promover esa coordinaci&oacute;n en un territorio geogr&aacute;fico amplio (un estado pol&iacute;tico, una cuenca hidrogr&aacute;fica, una regi&oacute;n productiva, etc.) Sin embargo, de acuerdo a la misma teor&iacute;a, la coordinaci&oacute;n entre agentes no es suficiente para alcanzar acuerdos eficientes, pues existen diversos tipos de fallas institucionales (de mercado y Estado) que pueden y deben ser mitigadas o eliminadas mediante la regulaci&oacute;n p&uacute;blica. Como dichas fallas adoptan una forma espec&iacute;fica en la escala local, la aplicaci&oacute;n de los instrumentos debe concretarse tambi&eacute;n en esta escala para evitar sobre&#45;generalizaciones distorsionantes. De ah&iacute; la necesidad de un POET local regulatorio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Aunque en el caso de que en el municipio haya &aacute;reas naturales protegidas de car&aacute;cter federal o estatal el municipio tiene obligaci&oacute;n de invitar a los gobiernos correspondientes como participantes en su elaboraci&oacute;n y seguimiento. Este fue el caso del POET de Cuernavaca, pues parte de su territorio est&aacute; contenido en el &aacute;rea natural protegida "Corredor Biol&oacute;gico Ajusco&#45;Chichinautzin".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> S&oacute;lo en el caso de que el territorio municipal corresponda con el territorio agrario (como sucede en muchos de los municipios oaxaque&ntilde;os) coincidir&aacute;n el inter&eacute;s privado y consuetudinario con el inter&eacute;s p&uacute;blico municipal. En los dem&aacute;s casos, podr&aacute; existir un conflicto de intereses, que de acuerdo a la Ley debe resolverse a favor del inter&eacute;s p&uacute;blico (Azuela, 2000).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Me refiero a la tr&iacute;ada Fondo Monetario/Banco Mundial/ Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> "<i>Stakeholder</i>" es un t&eacute;rmino norteamericano utilizado ampliamente en varias lenguas para se&ntilde;alar cualquier parte interesada (del ingl&eacute;s <i>stake</i>/apuesta, y <i>holder</i>/poseedor). De acuerdo a la wikipedia, se puede definir como cualquier persona o entidad que es afectada o concernida por las actividades o la marcha de una organizaci&oacute;n; por ejemplo, los trabajadores de esa organizaci&oacute;n, sus accionistas, las asociaciones de vecinos afectadas o ligadas, los sindicatos, las organizaciones civiles y gubernamentales que se encuentren vinculadas, etc.( <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Stakeholder" target="_blank">http://es.wikipedia.org/wiki/Stakeholder</a>, consultada en febrero 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Por ejemplo, el car&aacute;cter y nivel educativo de los funcionarios de gobierno participantes o de los voceros de los distintos grupos, y de su capacidad de dominar su protagonismo egol&aacute;trico, es decir, de aprender a hablar, callar y escuchar de acuerdo a las "leyes" del <i>self&#45;management</i> y la comunicaci&oacute;n apropiados, descritos en una infinitud de libros, libretos, manuales y panfletos organizacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Unger, 1996, p. 25, citado por <i>ib&iacute;dem</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> La cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica puede dar lugar a una sociedad eficiente (en el sentido de Pareto, es decir, una sociedad en que las interacciones conduzcan a resultados ganar&#45;ganar), pero no digna (en el sentido kantiano) ni amistosa (en el sentido aristot&eacute;lico) ni amorosa (en el sentido que da al t&eacute;rmino Levinas). Es claro que las deliberaciones de la gobernanza conducir&aacute;n a que algunas de las partes involucradas intenten rebasar los l&iacute;mites de la cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica y exploren los niveles &eacute;ticos superiores para desarrollar, por ejemplo, aplicaciones nuevas de las nociones de derecho humano o justicia socio&#45;ambiental. Ciertamente, este es un camino posible para avanzar en el desarrollo de otros modelos de cooperaci&oacute;n, y en la obra citada discuto esta posibilidad, pero presento una cr&iacute;tica de los procedimientos de comunicaci&oacute;n presurizada que los "gobiernos facilitadores" de la deliberaci&oacute;n utilizan para limitar o impedir el despliegue de los elementos y significados m&aacute;s profundos de las pr&aacute;cticas sociales y tradiciones de cada comunidad (en el sentido de Alasdair MacIntyre), erosionando profundamente las precondiciones para la formaci&oacute;n de un concepto de bien com&uacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Me incluyo en el grupo de l&iacute;deres pues, en mi calidad de participante en los foros de consulta y luego como representante de la UNAM en el Consejo Ejecutivo del POET, intervine directamente en su elaboraci&oacute;n y en brindar a los dem&aacute;s sectores de la alianza informaci&oacute;n cient&iacute;fica relevante y asesor&iacute;a &eacute;tica y pol&iacute;tica para reafirmar sus posiciones en los debates.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> La descentralizaci&oacute;n descansa en el principio de subsidiaridad, pero hay varias interpretaciones m&aacute;s o menos rivales de este principio, todas ellas activas en las distintas expresiones de la estrategia descentralizadora mexicana (ver <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Subsidiaridad" target="_blank">http://es.wikipedia.org/wiki/Subsidiaridad</a>, consultada en febrero 2011). Desde la perspectiva de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, el principio dispone que un asunto debe ser resuelto por la autoridad (normativa, pol&iacute;tica o econ&oacute;mica) m&aacute;s pr&oacute;xima al objeto del problema; desde la teor&iacute;a pol&iacute;tica se&ntilde;ala que ninguna agencia p&uacute;blica debe hacer lo que una agencia privada puede hacer mejor; desde la perspectiva de la participaci&oacute;n social supone el reconocimiento de la autonom&iacute;a de cada colectivo de la estructura para establecer sus objetivos y decidir los procesos con que intentar alcanzarlos, pero tambi&eacute;n implica di&aacute;logo y participaci&oacute;n de todos los miembros (individuales y colectivos) del grupo social en la definici&oacute;n de los objetivos globales, en el dise&ntilde;o de las estrategias para conseguirlos, en su ejecuci&oacute;n y en su evaluaci&oacute;n, as&iacute; como el respeto de los instrumentos de autorregulaci&oacute;n y cor&#45;reglamentaci&oacute;n; finalmente, desde la doctrina social cat&oacute;lica indica que todas las formas de sociedad,&#150;de la familia al Estado y el orden internacional&#150; deben estar al servicio de la autonom&iacute;a y dignidad de la persona humana, por lo que ninguna forma social debe tratar de proveer "el bien com&uacute;n" o "bienestar social" a sus expensas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> La LGGEPA y la Ley de Asentamientos Urbanos, respectivamente. La vigilancia normativa del primero es realizado por la SEMARNAT y del segundo por la SEDESOL.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Este argumento es desarrollado extensamente por Kan &amp; Minnich (2005), quienes presentan pruebas contundentes de la aplicaci&oacute;n de la estrategia a lo largo y ancho del mundo neoliberal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Vale la pena enfatizar que la participaci&oacute;n ciudadana en la toma de decisiones sobre la asignaci&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos no s&oacute;lo es expresi&oacute;n de un deseo de los "softies" y "liberales progresistas", sino una consecuencia directa de la p&eacute;rdida de legitimidad de los instrumentos de comando y control por razones tanto pr&aacute;cticas (p.ej., los gobiernos carecen de informaci&oacute;n) como ideol&oacute;gicas (el gobierno debe a su vez ser controlado). En ese caso, la legitimaci&oacute;n del poder del Estado exige la cooperaci&oacute;n ciudadana, tanto en lo que respecta a definir y garantizar los derechos humanos como en ejercitar la pol&iacute;tica p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Agradezco esta sugerente frase a Fernanda Paz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> "M&eacute;xico, pa&iacute;s de mentiras" de Sara Sefchovich (2008) es el texto obligado en este sentido. Un texto important&iacute;simo para entender la mentira y corrupci&oacute;n del sector h&iacute;drico mexicano es Ortiz Rend&oacute;n (2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> Los procesos psicol&oacute;gicos involucrados en esta degradaci&oacute;n han sido ampliamente analizados en el extraordinario libro de Zimbardo (2008), <i>El efecto Lucifer: el porqu&eacute;</i> <i>de la maldad</i>, dramatizado recientemente por Arien Brody y Forest Whitaker en la pel&iacute;cula "El experimento Stanford".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> Ver Garc&iacute;a&#45;Barrios (2008b) para una discusi&oacute;n a detalle de este principio de autoridad y sus limitaciones t&eacute;cnicas y &eacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> Es decir, en la sociedad moderna no pueden cumplirse los supuestos sobre los que deber&iacute;a descansar la democracia representativa y del utilitarismo tecnocr&aacute;tico, por lo que &eacute;stos son necesariamente disfuncionales. En los poqu&iacute;simos casos en que opera debidamente (p.ej., en los pa&iacute;ses escandinavos) estas instituciones formales se complementan con diversos mecanismos de deliberaci&oacute;n y participaci&oacute;n ciudadana y acci&oacute;n colectiva que las regulan y estabilizan.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> Las dos posiciones ciudadanas descritas tuvieron una importante expresi&oacute;n en Cuernavaca con la privatizaci&oacute;n del servicio de manejo de residuos s&oacute;lidos a favor de la empresa "PASA de Cuernavaca A.C." A partir de la crisis de la basura u "octubre negro", ocurrida en el 2006 tras el cierre forzoso del tiradero de Tetlama, y en la que decenas de miles de toneladas de basura fueron depositadas en la calle por m&aacute;s de un mes, la poblaci&oacute;n cuernavaquense recibi&oacute; con benepl&aacute;cito la decisi&oacute;n de la autoridad municipal de contratar por veinticinco a&ntilde;os a esta corporaci&oacute;n. Si las cosas se hubieran mantenido en ese estado probablemente habr&iacute;an sido favorables tanto para el gobernante como para la empresa: habr&iacute;an recibido un apoyo irrestricto de la ciudadan&iacute;a y el rumbo de la historia pol&iacute;tica local habr&iacute;a sido distinto. Sin embargo, en la agenda de ambos estaba aliarse colusivamente para ganar privilegios y rentas extraordinarias en sus respectivas &aacute;reas de operaci&oacute;n. Efectivamente, el gobernante &#151;cuyo prop&oacute;sito impl&iacute;cito era acceder a la gobernatura del estado&#151; decidi&oacute; que a partir de la nueva relaci&oacute;n con la empresa era posible crear y controlar un espacio pol&iacute;tico regional basado en el manejo metropolitano de la basura; por su lado, la empresa encontr&oacute; que esto le podr&iacute;a beneficiar ampliamente al permitirle establecer precios monop&oacute;licos en el manejo de los residuos y acceder en el largo plazo al control econ&oacute;mico de toda la basura del estado. Para lograr estos fines, sin embargo, deb&iacute;an tener desde el primer momento control total &#150;pol&iacute;tico y econ&oacute;mico&#151; sobre el territorio en que se construyera el relleno sanitario regional destinado a estos prop&oacute;sitos, lo que s&oacute;lo ser&iacute;a posible si &eacute;ste era construido en los terrenos municipales. Por ello, ambas partes seleccionaron como sitio la Loma de Mej&iacute;a, &aacute;rea situada al poniente de la ciudad y perteneciente al ejido de San Ant&oacute;n, al que le ofrecieron una importante renta por la ocupaci&oacute;n de los terrenos. Esta decisi&oacute;n desatar&iacute;a un movimiento muy intenso de protesta ciudadana debido a dos factores: 1) Loma de Mej&iacute;a est&aacute; situada entre las barrancas de Cuernavaca, patrimonio ecol&oacute;gico y paisaj&iacute;stico fundamental para la ciudad y bajo la protecci&oacute;n de un movimiento autogestivo comunitario que buscaba en esos a&ntilde;os su restauraci&oacute;n y conservaci&oacute;n; 2) el sitio no cumple con pr&aacute;cticamente ninguna de las especificaciones establecidas por la norma ambiental establecida por la SEMARNAT para estos prop&oacute;sitos, por lo que constituye un claro riesgo a la salud y los ecosistemas. Estos factores no impidieron que alg&uacute;n grupo acad&eacute;mico apoyara el proyecto y todos los organismos p&uacute;blicos estatales y federales involucrados lo aprobaran oficialmente (con excepci&oacute;n de la CONAGUA, que emiti&oacute; una d&eacute;bil declaraci&oacute;n se&ntilde;alando que el sitio no era adecuado). Con un alt&iacute;simo costo pol&iacute;tico, el gobierno pudo finalmente construir el relleno tras dos a&ntilde;os de intensa resistencia ciudadana, pero s&oacute;lo para que &eacute;ste fuera cerrado al cabo de otro a&ntilde;o por el rechazo de la nueva administraci&oacute;n municipal (de origen PRI&iacute;sta) a mantener el convenio con PASA en los t&eacute;rminos colusivos que la anterior administraci&oacute;n (de origen PANista) hab&iacute;a establecido en su momento, que se reflejaban en los altos costos del servicio y el hacerse ciego al incumplimiento de varias cl&aacute;usulas del contrato. De nuevo la administraci&oacute;n de la basura pas&oacute; a manos del ayuntamiento, que ha hecho tal desastre con ella que nuevamente la ciudadan&iacute;a est&aacute; bajo la sensaci&oacute;n contradictoria de que, al ser incapaces tanto el poder p&uacute;blico como el poder privado de controlar la medida de su ambici&oacute;n, el problema de la basura constituye una tragedia sin soluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> Un bot&oacute;n a manera de muestra. La NOM&#45;SEMARNAT&#45;O83, despu&eacute;s de describir cuidadosamente "las especificaciones de protecci&oacute;n ambiental para la selecci&oacute;n del sitio, dise&ntilde;o, construcci&oacute;n, operaci&oacute;n, monitoreo, clausura y obras complementarias de un sitio de disposici&oacute;n final de residuos s&oacute;lidos urbanos y de manejo especial", establece, en el punto 10.5.7: "En caso de no cumplir con alg&uacute;n punto contenido en esta Norma, se deber&aacute; demostrar ante la autoridad competente que con la aplicaci&oacute;n de obras de ingenier&iacute;a, tecnolog&iacute;as y sistemas, se obtengan efectos que resulten equivalentes a los que se obtendr&iacute;an del cumplimiento de lo previsto en esta Norma". Como cualquier cl&aacute;usula de sustituci&oacute;n tecnol&oacute;gica (que en lo general s&oacute;lo tiene lugar en la mente de los economistas neocl&aacute;sicos), el prop&oacute;sito de esta disposici&oacute;n es brindar flexibilidad a los inversionistas. Sin embargo, en los hechos resulta un cheque en blanco para la colusi&oacute;n y la corrupci&oacute;n, como qued&oacute; demostrado en el caso del relleno sanitario de Loma de Mej&iacute;a mencionado arriba. El problema es que la competencia a la que se alude es s&oacute;lo legal y no t&eacute;cnica. De hecho, no existe ning&uacute;n motivo por el que los funcionarios competentes que deben ser convencidos por las "demostraciones de equivalencia" presentadas por la empresa sean capaces de entender en qu&eacute; consiste "esa demostraci&oacute;n" y mucho menos de evaluar su coherencia t&eacute;cnico&#45;cient&iacute;fica. En el caso de Loma de Mej&iacute;a, a pesar de que se demostr&oacute; concluyentemente &#151;en una reuni&oacute;n plenaria del Consejo Consultivo Cient&iacute;fico&#45;Tecnologico con m&aacute;s de 110 expertos asistentes&#151; que la manifestaci&oacute;n de impacto ambiental era dolosa y el sitio no cumpl&iacute;a con los criterios establecidos por la norma para la elecci&oacute;n del sitio, las "autoridades competentes" se declararon "por consenso convencidas" que las "demostraciones de equivalencia" presentadas por la empresa en la manifestaci&oacute;n de impacto ambiental eran adecuadas, a pesar de que esas demostraciones jam&aacute;s cumplieron con los criterios m&iacute;nimos exigidos por la metodolog&iacute;a t&eacute;cnico&#45;cient&iacute;fica. &iexcl;No es lo mismo afirmar desde el poder que demostrar!</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> Ver Kennedy (2006) para un an&aacute;lisis de gran visi&oacute;n de la evoluci&oacute;n del pensamiento jur&iacute;dico en el siglo XIX y XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> Ver el Manifiesto de los Pueblos de Morelos (<a href="http://www.ecoportal.net/content/view/full/71751/" target="_blank">http://www.ecoportal.net/content/view/full/71751/</a>)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Los autores incluyen la siguiente nota aclaratoria, que mantengo en el lenguaje original para evitar errores de traducci&oacute;n: "The governance indicators presented here aggregate the views on the quality of governance provided by a large number of enterprise, citizen and expert survey respondents in industrial and developing countries. These data are gathered from a number of survey institutes, think tanks, non&#45;governmental organizations, and international organizations." Ver <a href="http://info.worldbank.org/governance/wgi/index.asp" target="_blank">http://info.worldbank.org/governance/wgi/index.asp</a></font></p>      ]]></body><back>
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