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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Argueta Villamar, Arturo (2008). <i>Los saberes p'ur&eacute;pecha. Los animales y el di&aacute;logo con la naturaleza</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>A&iacute;da Castilleja</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, UMSNH / UNAM / Gobierno del Estado de Michoac&aacute;n / UIIEM / Casa Juan Pablos Editores / PNUMA, 240 pp.+ils.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><img src="../img/revistas/crs/v3n5/a7i1.jpg"></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro nos presenta un recuento de continuidades y rupturas de un pueblo que ha forjado su propia historia, integrando y reelaborando m&uacute;ltiples elementos que le han sido impuestos en un contexto de relaciones asim&eacute;tricas. Un pueblo que ha mostrando la plasticidad de su cultura y que nos presenta m&uacute;ltiples retos para su cabal comprensi&oacute;n. La tradici&oacute;n cultural del pueblo pur&eacute;pecha, a la vez que nos confirma la vigencia de profundos conocimientos ancestrales, nos muestra evidencias de las permanentes actualizaciones que se han dado en un complejo proceso de incorporaci&oacute;n de pr&aacute;cticas, significados, conocimientos y saberes que fluyen a trav&eacute;s delicados tejidos que han configurado su propia l&oacute;gica cultural... as&iacute;, como si se tratara de una <i>cher&eacute;mekua</i> en la que unos peces quedan atrapados entre hilos y nudos, mientras otros logran traspasarla o evadirla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El eje rector del libro son los saberes en torno a los animales desde la perspectiva de la etnozoolog&iacute;a, enmarcada en la etnobiolog&iacute;a orientada al estudio de sociedades complejas. Con este hilo, a lo largo de cinco cap&iacute;tulos: <i>1)</i> El medio y la gente; <i>2)</i> Los p'urh&eacute;pecha y los animales, un acercamiento hist&oacute;rico; <i>3)</i> Los p'urh&eacute;pecha y los animales, situaci&oacute;n actual; <i>4)</i> Etnozoolog&iacute;a p'urh&eacute;pecha y <i>5)</i> Reflexiones finales, cada uno de ellos subdividido en un n&uacute;mero variable de apartados que facilitan y ordenan la lectura; el autor va enhebrando temas diversos: la historia; la manera de concebir y actuar en el mundo y, con ello, el conocimiento del entorno basado en la observaci&oacute;n de la naturaleza; la tradici&oacute;n oral, las creencias y el modo de hacer de ciertas pr&aacute;cticas en distintos &aacute;mbitos de la vida social; las formas de clasificaci&oacute;n de los animales; las pr&aacute;cticas productivas vinculadas al aprovechamiento de recursos naturales, de manera muy especial las desarrolladas en el &aacute;mbito lacustre. Pero tambi&eacute;n Arturo Argueta nos invita a reflexionar en torno a la necesidad e importancia de lo que llama <i>di&aacute;logo de saberes.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un trabajo que ha resistido el paso del tiempo y la autocr&iacute;tica del propio autor. En su inicio, fue presentado como tesis de licenciatura en biolog&iacute;a, en la Facultad de Ciencias de la UNAM. El hecho de que haya sido un aporte importante al conocimiento de la cultura p'urh&eacute;pecha explica el por qu&eacute; mereci&oacute;, en su primera emisi&oacute;n, el premio Fray Bernardino de Sahag&uacute;n que otorga el INAH a la mejor tesis de licenciatura en etnolog&iacute;a, etnohistoria y antropolog&iacute;a social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con los a&ntilde;os, el texto fue benefici&aacute;ndose con otras experiencias del autor y del desarrollo del pueblo p'urh&eacute;, que permitieron que el producto madurara. A lo largo de los poco m&aacute;s de 25 a&ntilde;os del tiempo acumulado en el texto, se han generado y fortalecido otras maneras de abordar la cultura, destacando su dimensi&oacute;n social y pol&iacute;tica: pero el trecho por recorrer a&uacute;n es largo y nada f&aacute;cil, aunque algunos caminos se han allanado con trabajos como &eacute;ste.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante destacar que los a&ntilde;os de trabajo de campo &#151;1978 a 1984&#151; que dieron lugar a los cap&iacute;tulos medulares este texto, se sit&uacute;an en un punto casi intermedio entre lo que hoy vivimos y lo reportado en los trabajos de Brand, Carrasco, Foster, Mart&iacute;n del Campo, Vel&aacute;zquez Gallardo, West, autores multicitados por Argueta, que trabajaron en la regi&oacute;n a mediados del siglo XX. Los conocimientos aportados por este conjunto de trabajos han sobrevivido y muchos de ellos quedan como testimonio, no as&iacute; algunas especies de animales y vegetales, que han dejado de formar parte de estas tierras y aguas.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta nota no pretendo hacer una exposici&oacute;n puntual de los cinco cap&iacute;tulos que estructuran esta obra, ni siquiera enunciar los muchos temas que aborda. Me interesa compartir s&oacute;lo tres de las muchas vetas que nos abre el texto: <i>a)</i> los procesos de configuraci&oacute;n de los saberes, <i>b)</i> la integralidad en las visiones del mundo y <i>c)</i> el rompimiento de l&oacute;gicas: formas de conocer y actuar en el mundo, en la sociedad.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los procesos de configuraci&oacute;n de los saberes: su transmisi&oacute;n y reproducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tradici&oacute;n, como sabemos, deviene de transmisi&oacute;n y es este sentido el que se palpa en el texto y que nada tiene que ver con visiones folklorizantes y estatizadas de la cultura que ahora, m&aacute;s que nunca, debemos combatir y, en consecuencia, replantear. Si bien en el texto se hacen constantes alusiones a los saberes &#151;como sustantivo&#151; debemos destacar que detr&aacute;s de ello hay procesos de elaboraci&oacute;n, reelaboraci&oacute;n y de acciones que nos llevan a valorar el "saber" como acci&oacute;n y, con ello, buscar entender la configuraci&oacute;n de los modos de comprensi&oacute;n y entendimiento que hacen accesible el mundo en el que vivimos. Estos saberes bien pueden equivalerse a lo que Villoro se refiere como procedimientos cognoscitivos para resolver lo cotidiano, que tienen un inter&eacute;s pr&aacute;ctico entre los miembros de una comunidad de conocimiento socialmente determinada (2008: 21&#45;22).<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son formas de saber y de conocer cultural y socialmente definidas, que nos obligan a reconocer la existencia de miradas distintas en la comprensi&oacute;n de un mismo fen&oacute;meno, por ejemplo, lo que solemos llamar medio ambiente como algo externo, ajeno, a la sociedad difiere del modo en el que &eacute;ste es concebido entre los p'urhepecha. Se trata de una concepci&oacute;n del mundo, que subyace en los saberes expuestos en el libro, en la cual el mundo natural forma parte del social, del mismo modo como &eacute;ste lo es de aquel.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La transmisi&oacute;n de estos saberes se da en los diversos &aacute;mbitos de la organizaci&oacute;n comunitaria y de las relaciones intercomunitarias, sin excluir, claro est&aacute; las relaciones de parentesco y de trabajo que se dan en el seno de la vida familiar. Como muestra el autor en el cap&iacute;tulo IV (Etnozoolog&iacute;a P'urh&eacute;pecha), los saberes fluyen y se enriquecen a trav&eacute;s de la pr&aacute;ctica de variadas formas del trabajo: en la pr&aacute;ctica de la agricultura, en la cacer&iacute;a en la pesca, en la recolecci&oacute;n. Con ello, tambi&eacute;n se trasmiten, de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, conocimientos y concepciones de la anatom&iacute;a humana que es proyectada a otros seres vivos y no vivos, de la conducta de los animales, de las redes tr&oacute;ficas, de los ciclos naturales, as&iacute; como las maneras de entender, clasificar y nombrar los animales de los diversos grupos y sus especies.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La integralidad en las visiones del mundo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor nos presenta, vali&eacute;ndose de fuentes etnohist&oacute;ricas, las relaciones de los p'urh&eacute;pecha con los animales en el per&iacute;odo previo a la Conquista y posterior a &eacute;sta (Cap&iacute;tulo II: Los p'urh&eacute;pecha y los animales. Un acercamiento hist&oacute;rico). Pero tambi&eacute;n, bas&aacute;ndose en entrevistas de campo y bibliograf&iacute;a reciente, nos muestra una aproximaci&oacute;n a tales relaciones en el momento actual (Cap&iacute;tulo III: Los p'urh&eacute;pecha y los animales. Situaci&oacute;n actual), y hace una sugerente yuxtaposici&oacute;n entre ambos momentos en el subcap&iacute;tulo "Comparaci&oacute;n entre el antes y el ahora" (Cap&iacute;tulo V). A trav&eacute;s de ellos podemos identificar la vigencia de formas de concebir y entender el mundo, en las que la distinci&oacute;n sociedad / naturaleza no opera en un sentido excluyente, ni mucho menos inconexo. Se trata de una visi&oacute;n del mundo que tiene una larga continuidad hist&oacute;rica y cultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, muestra con claridad, por ejemplo, que las formas diferenciadas del trabajo, los oficios, no solamente fueron pr&aacute;cticas productivas para garantizar el sostenimiento de la poblaci&oacute;n, sino que formaron parte del aparato de gobierno y su organizaci&oacute;n; es decir, se trataba de una distinci&oacute;n no s&oacute;lo econ&oacute;mica, sino social y pol&iacute;tica, como podemos constatar en uno de sus cuadros donde concentra informaci&oacute;n valiosa sobre trece oficios vinculados a la fauna silvestre, con sus respectivos funcionarios o diputados, seg&uacute;n lo consignado en la <i>Relaci&oacute;n de Michoac&aacute;n</i> (p. 68). De manera similar, el autor documenta, partiendo del conocimiento de esta misma fuente, la relaci&oacute;n existente entre los estratos altos de la sociedad tarasca y el &aacute;guila, como animal de alta jerarqu&iacute;a que representaba al linaje dominante, el de los los <i>uac&uacute;secha.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las culturas de tradici&oacute;n mesoamericana, y la pur&eacute;pecha no es la excepci&oacute;n, las condiciones materiales de existencia y de reproducci&oacute;n social y cultural tienen un fuerte sustento en la relaci&oacute;n que se establece con el medio ambiente, en &eacute;l se despliegan distintas dimensiones de la vida de la comunidad (modalidades de organizaci&oacute;n para a acceso a bienes en propiedad com&uacute;n, pr&aacute;cticas rituales que involucran espacios diversos, formas diferenciadas de acceso a recursos naturales y su asociaci&oacute;n con procesos de trabajo). Es una relaci&oacute;n compleja en la cual la observaci&oacute;n minuciosa de la naturaleza, seg&uacute;n nos plantea Broda, es una actividad sistem&aacute;tica y repetida a trav&eacute;s del tiempo, por ejemplo, sobre los fen&oacute;menos naturales, lo que permite hacer predicciones y orientar el comportamiento social de acuerdo a sus conocimientos (1991).<sup><a href="#notas">3</a></sup> No est&aacute; de m&aacute;s se&ntilde;alar que en otros estudios sobre la regi&oacute;n, y desde una perspectiva similar, el medio ambiente desde la experiencia de los actores, incluye no s&oacute;lo la flora, fauna, fisiograf&iacute;a y fen&oacute;menos naturales, sino tambi&eacute;n pr&aacute;cticas y conocimientos en torno a ellos; es una noci&oacute;n a la que, en t&eacute;rminos m&aacute;s puntuales, podemos llamar paisaje cultural, entendido como el resultado de complejas y largas interacciones entre la naturaleza y la cultura (Castilleja, 2007).<sup><a href="#notas">4</a></sup> A trav&eacute;s de estas relaciones se configura la cosmovisi&oacute;n, que es la visi&oacute;n estructurada en la cual los miembros de una comunidad combinan de manera coherente sus nociones sobre el medio ambiente en el que viven y sobre el cosmos en el que sit&uacute;an la vida del hombre (Broda, 2004:21)<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cap&iacute;tulos del libro "Los saberes p'urh&eacute;pecha..." dan cuenta de esta visi&oacute;n estructurada. El cap&iacute;tulo IV (Etnozoolog&iacute;a P'urh&eacute;pecha) dedicado al tema de la etnozoolog&iacute;a, adem&aacute;s de detallar las caracter&iacute;sticas de diversos animales terrestres o acu&aacute;ticos, muestra una serie de esquemas de dejan ver con claridad el car&aacute;cter relacional del conocimiento. Si a ello agregamos lo expuesto en los cap&iacute;tulos II (Los p'urh&eacute;pecha y los animales, un acercamiento hist&oacute;rico) y III (Los p'urh&eacute;pecha y los animales, situaci&oacute;n actual), vemos que, como hemos dicho, las redes de relaciones entre los diversos componentes del entorno natural son muy complejas. El mundo no es percibido a partir de la suma de los elementos aislados, sino por las relaciones que se establecen entre ellos.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que ser&iacute;a de mucha utilidad, en trabajos como este, atender a la permanencia &#151;aunque hoy d&iacute;a fr&aacute;gil&#151; de las formas de la tenencia de la tierra, a las modalidades de la organizaci&oacute;n del trabajo y a los complejos mecanismos de acceso a los recursos naturales. En ello, teniendo presente el largo y complejo proceso de evangelizaci&oacute;n a trav&eacute;s del cual el catolicismo fue incrust&aacute;ndose en la vida social de los p'urh&eacute;pecha, en sus instituciones, creencias y pr&aacute;cticas culturales. Proceso en el cual la visi&oacute;n del mundo propia de este pueblo no fue del todo desterrada. Ello nos permitir&iacute;a arribar a una cabal comprensi&oacute;n de la vigencia en las formas del conocimiento, de los saberes, y de su generaci&oacute;n y transmisi&oacute;n con las particularidades que los distinguen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que aparentemente qued&oacute; latente a lo largo de la Colonia y del siglo XIX, puede explicarse por el hecho de que los recursos del bosque &#151;y de alg&uacute;n modo tambi&eacute;n de la laguna&#151; no fueron recursos estrat&eacute;gicos: la explotaci&oacute;n desmedida de los bosques inicia &#151;y no parece tener respiro&#151; desde el &uacute;ltimo tercio del siglo XIX. La voracidad de las concesiones madereras, la construcci&oacute;n del ferrocarril, la integraci&oacute;n al mercado de estos productos &#151;madera fundamentalmente&#151; y las relaciones sociales que todo ello conlleva ha sido un duro golpe a las condiciones del entorno natural, condici&oacute;n a la que se han sumado otras afectaciones como son los cambios de uso del suelo (urbano o extensas &aacute;reas de plantaciones comerciales que parecen haber desterrado la vegetaci&oacute;n primaria de esta porci&oacute;n del eje neovolc&aacute;nico). No s&oacute;lo se han perdido recursos, se han perdido saberes y, m&aacute;s grave a&uacute;n, de modos de aprender, de entender y de transmitir esos conocimientos, para ser sustituidos por otros que poco tienen que ver con las l&oacute;gicas de la cultura pur&eacute;pecha.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son condiciones que debemos tener en cuenta para analizar los cambios actuales entre los cuales tambi&eacute;n figura la erosi&oacute;n de tejidos sociales y estructuras comunitarias. Es necesario atender a estas condiciones a la luz de la teor&iacute;a del control cultural &#151;planteada por Guillermo Bonfil (1991)&#151; a la que atinadamente se apega el autor.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El rompimiento de l&oacute;gicas: formas de conocer y actuar en el mundo, en la sociedad</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los argumentos centrales del libro es la importancia de atender y valorar formas culturalmente diferenciadas de entender el mundo, situ&aacute;ndolas como centrales en un di&aacute;logo de saberes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho di&aacute;logo supone, entre otros, la distinci&oacute;n de dos niveles: el de la investigaci&oacute;n y el de la acci&oacute;n. El primero de ellos nos recuerda el procedimiento planteado por Geertz para aproximarnos a lo que denomina conocimiento local o desde el "punto de vista del nativo", atendiendo a ciertos conceptos desde la <i>experiencia pr&oacute;xima,</i> distingui&eacute;ndolos de los conceptos de <i>experiencia distante</i> con los cuales el antrop&oacute;logo pretende asir la realidad de una cultura distinta a la propia:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... comprender conceptos que, para otro pueblo, son de experiencia pr&oacute;xima y hacerlo de un modo suficientemente bueno como para colocarlos en una posici&oacute;n significativa con aquellos conceptos de experiencia distante con los que los te&oacute;ricos acostumbran a captar los rasgos generales de la vida social (Geertz, 1994:76).<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que esta v&iacute;a de an&aacute;lisis es compatible con la perspectiva que, desde la etnobiolog&iacute;a, adopta el autor del libro que nos ocupa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo, el de la acci&oacute;n, nos lleva a otras reflexiones, sobre todo cuando &eacute;sta deviene de agentes externos a la cuenca. La laguna, los pueblos y los montes que la rodean son el espacio donde ha sucedido lo que el libro relata, donde se han generado, reproducido y actualizado los saberes pur&eacute;pecha. Son componentes integrales de la vida de estos pueblos, no son un simple escenario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero tambi&eacute;n, esta cuenca &#151;como sabemos&#151; ha sido destinataria de m&uacute;ltiples programas y acciones orientadas a la recuperaci&oacute;n de sus mermadas condiciones ecol&oacute;gicas y, sin negar logros que ha habido a lo largo de los &uacute;ltimos 60 a&ntilde;os, lo que ha sucedido en la cuenca (y el autor hace una rese&ntilde;a muy &uacute;til y sint&eacute;tica) me hace recordar el t&iacute;tulo de aquella maravillosa novela de Garc&iacute;a M&aacute;rquez: <i>La incre&iacute;ble y triste historia de la c&aacute;ndida Er&eacute;ndira y su abuela desalmada.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Comentario final</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que se anuncia en el t&iacute;tulo del libro como di&aacute;logo con la naturaleza, a trav&eacute;s de la exposici&oacute;n de la informaci&oacute;n proporcionada por pescadores, agricultores, cazadores, artesanos, se proyecta tambi&eacute;n hacia una argumentaci&oacute;n en torno al di&aacute;logo; pero no s&oacute;lo del di&aacute;logo con la naturaleza, sino con la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primero, el di&aacute;logo que este pueblo ha establecido con la naturaleza, ha sido fuente de conocimiento sustentado en una manera propia de entender y actuar en el mundo en la cual, las relaciones entre los componentes, se establecen bajo una l&oacute;gica de reciprocidad. El otro di&aacute;logo, con la sociedad &#151;entendiendo la sociedad regional o la que de manera gen&eacute;rica podr&iacute;amos definir como sociedad nacional&#151; ha estado permeado por relaciones asim&eacute;tricas, verticales, que han llevado &#151;en la gran mayor&iacute;a de los casos&#151; a un aut&eacute;ntico di&aacute;logo de sordos. Se requiere de la generaci&oacute;n de otras condiciones en las que las relaciones inter&eacute;tnicas lleven a un verdadero reconocimiento de la interculturalidad y as&iacute; poder escuchar las voces involucradas en ese necesario di&aacute;logo. No se trata pues de un reconocimiento desde afuera, sino tambi&eacute;n de procesos internos y gestados en y desde las propias comunidades y desde ellas hacia el entorno regional del cual forman parte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los saberes pur&eacute;pecha, no deben ser vistos s&oacute;lo como fragmentos de una memoria colectiva, sino como elementos estrat&eacute;gicos en los procesos sociales de reconstituci&oacute;n en y desde los propios pur&eacute;pecha. Es decir, y como bien apunta el autor al final del texto: los saberes son indisolubles de los sujetos sociales. As&iacute; lo expone de manera condensada al afirmar:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reconstituci&oacute;n de los sistemas de saberes ind&iacute;genas son un poderoso elemento de los procesos de recuperaci&oacute;n de la memoria colectiva y anticipan, en muchos casos, la puesta en marcha de los procesos sociales de la reconstituci&oacute;n y desarrollo de los pueblos ind&iacute;genas (p. 179).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La consideraci&oacute;n que hace Argueta sobre los p'urh&eacute;pecha como "gente de saber" &#151;de un modo particular de generar y transmitir conocimientos&#151; se suma a lo dicho por Agust&iacute;n Jacinto (1995:39) en el sentido de que los p'urh&eacute;pecha son "gente de costumbre" y a lo acotado por Carlos Garc&iacute;a Mora (comunicaci&oacute;n personal) quien los define como "gente de creencia".<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estos temas el texto nos encamina por senderos claros. Con ello se cumple el prop&oacute;sito que se&ntilde;ala en sus primeras p&aacute;ginas y, sin duda, permitir&aacute; avanzar a&uacute;n m&aacute;s, en primer lugar a los propios p'urh&eacute;pecha, en la vertiente de su autoconocimiento, de la investigaci&oacute;n y la acci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Erongar&iacute;cuaro, Michoac&aacute;n, julio 2008.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> El autor hace un recuento de especies desaparecidas en la regi&oacute;n: lobo, jabal&iacute;, carpintero pico imperial, pel&iacute;cano caf&eacute;, as&iacute; como de las ya escasas: venado, puma, gallina de monte. Hay que agregar el <i>axolotl,</i> el pez blanco y los peces de la familia de los goodeidos. Hace unos a&ntilde;os, a prop&oacute;sito de la presentaci&oacute;n de la exposici&oacute;n itinerante sobre la problem&aacute;tica de la cuenca denominada "P&aacute;tzcuaro, pasado, presente y....", Javier Reyes coment&oacute; que ojal&aacute; llegara el d&iacute;a en que el choromo <i>(Neoophorus diazi)</i> no s&oacute;lo se tuviera presente como el apodo de alg&uacute;n familiar o vecino, sino que esta especie acu&aacute;tica tuviera mejores condiciones de vida para seguir formando parte la diversidad de los peces del lago.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Villoro, Luis (2008) &#91;1982&#93;, <i>Creer, saber, conocer.</i> Siglo XXI Editores, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2586156&pid=S2007-8110200800020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>&nbsp;Broda, Johanna (1991). "Cosmovisi&oacute;n y observaci&oacute;n de la naturaleza: el ejemplo del culto a los cerros en Mesoam&eacute;rica" en: Broda, Iwaniszewski y Maupom&eacute; (ed.) <i>Arqueoastronom&iacute;a y Etnoastronom&iacute;a en Mesoam&eacute;rica,</i> IIH, UNAM. M&eacute;xico. pp. 461&#45;500.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2586158&pid=S2007-8110200800020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup>&nbsp;Castilleja, A&iacute;da (2007). <i>Construcci&oacute;n social y cultural de categor&iacute;as referidas al espacio. Un estudio en pueblos pur&eacute;pecha,</i> Tesis para obtener el grado de doctor en antropolog&iacute;a, ENAH, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2586160&pid=S2007-8110200800020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup>&nbsp;Broda, Johanna (2004). "Introducci&oacute;n" en Johanna Broda y Catharine Good (coords.) <i>Historia y vida ceremonial en las comunidades mesoamericanas: los ritos agr&iacute;colas,</i> INAH, Colecci&oacute;n Etnograf&iacute;a de los pueblos ind&iacute;genas de M&eacute;xico, Serie Estudios monogr&aacute;ficos. pp. 15&#45;32.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2586162&pid=S2007-8110200800020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Bonfil, Guillermo (1991). "Lo propio y lo ajeno: una aproximaci&oacute;n al problemas del control cultural" en: Guillermo Bonfil, <i>Pensar nuestra cultura,</i> Alianza Editorial, Colecci&oacute;n Estudios, M&eacute;xico. pp. 49&#45;57.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2586164&pid=S2007-8110200800020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Geertz, Clifford (1994). <i>Conocimiento local. Ensayos sobre la interpretaci&oacute;n de las culturas,</i> Paid&oacute;s, Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2586166&pid=S2007-8110200800020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Jacinto Zavala, Agust&iacute;n (1995). "El costumbre como modo de formaci&oacute;n hist&oacute;rico&#45;social" en Estudios Michoacanos VI, El Colegio de Michoac&aacute;n, Zamora. pp. 23&#45;40.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2586168&pid=S2007-8110200800020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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