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<journal-title><![CDATA[Cultura y representaciones sociales]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Discursos y prácticas tras el proceso de remunicipalización de santiago Sochiapan, Veracruz]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Contribuciones</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Discursos y pr&aacute;cticas tras el proceso de remunicipalizaci&oacute;n de santiago Sochiapan, Veracruz</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Claudia Tomic Hern&aacute;ndez R.</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante un estudio de caso, se presenta el an&aacute;lisis de las condiciones y obst&aacute;culos que enfrentaron actores individuales y colectivos, en una zona del bajo Papaloapan, Veracruz, para construir la autonom&iacute;a ind&iacute;gena en espacios locales o regionales. El municipio aut&oacute;nomo de Santiago Sochiapa, que se planteaba como una posibilidad para el ejercicio de autogobierno, se desvaneci&oacute; r&aacute;pidamente frente a obst&aacute;culos internos y externos. Los defensores del proyecto tuvieron que competir con las autoridades tradicionales, organizadas bajo el sistema de cargos, para lograr el consenso local. Otro factor que incidi&oacute; en el curso de la acci&oacute;n fue la represi&oacute;n que desat&oacute; el gobierno estatal contra los dirigentes, as&iacute; como la debilidad de las redes establecidas con organizaciones solidarias o simpatizantes del movimiento. En ese contexto, optaron por la propuesta para crear un municipio libre constitucional.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante los &uacute;ltimos meses del a&ntilde;o 2002, algunos l&iacute;deres se&ntilde;alaban que el movimiento a favor de la creaci&oacute;n del municipio de Santiago Sochiapan hab&iacute;a entrado en una fase de estancamiento. Melesio, un Pastor evang&eacute;lico, me explicaba que "el pueblo hab&iacute;a sido muy golpeado". Un a&ntilde;o antes, en enero de 2001, se proclamaron municipio aut&oacute;nomo. En ese momento lograron reunir en las asambleas generales cientos de simpatizantes provenientes de los pueblos vecinos zapotecas y chinantecos.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Poco despu&eacute;s, en abril del mismo a&ntilde;o, un contingente de polic&iacute;as estatales y municipales arrib&oacute; a Xochiapa para tomar presos a Miguel Bautista y a otros dirigentes, sin lograrlo. Posteriormente, Miguel Bautista, junto con el auto&#45;proclamado presidente municipal, fueron capturados y trasladados a la fortaleza de San Carlos.<sup><a href="#nota">2</a></sup> El resto del grupo dirigente tom&oacute; el relevo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poco despu&eacute;s de aquellos sucesos visit&eacute; otros pueblos zapotecas donde habitaban simpatizantes del movimiento. En algunas congregaciones ubicadas cerca de la frontera con Oaxaca, los puestos de poder local eran controlados por caciques ind&iacute;genas. Adem&aacute;s, desde la d&eacute;cada de 1990 las organizaciones civiles difundieron los atropellos que cometieron los propietarios mestizos de la regi&oacute;n en contra de ejidatarios. Entre otros casos, la liga mexicana por la defensa de los derechos humanos difundi&oacute; el conflicto de Cruz Verde:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 25 de septiembre de 1997, hubo un desalojo violento en el rancho Yelesia, ejido Cruz Verde, municipio Playa Verde, Veracruz, en el que participaron 250 polic&iacute;as preventivos, 40 polic&iacute;as judiciales del estado y el Sr. Felipe Andrade, cacique de la regi&oacute;n, resultando muerto el Sr. Aureo Mateo P&eacute;rez de 45 a&ntilde;os de edad, esposo de la Sra.Isabel Hern&aacute;ndez, y heridos los Sres. David Basilio Oropeza, Asunci&oacute;n Hern&aacute;ndez P&eacute;rez, Silvano Cruz, Jos&eacute; Trinidad Basilio, Ra&uacute;l Enr&iacute;quez Bautista y un agente de la polic&iacute;a.<sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p> </blockquote>   	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los dem&aacute;s pueblos tambi&eacute;n exist&iacute;an antecedentes del enfrentamiento y conflictos faccionales con los ganaderos mestizos de la cabecera. En Xochiapa, un grupo minoritario de ejidatarios hab&iacute;a acaparado el terreno, mientras que el resto, la mayor&iacute;a, tom&oacute; literalmente las armas para llevar a cabo la distribuci&oacute;n individual de la tierra. La divisi&oacute;n entre ambas facciones fue alentada por los ganaderos mestizos. Empero, a principios de 1990 falleci&oacute; el l&iacute;der de la facci&oacute;n dominante de Xochiapa y otros actores entraron en escena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ideol&oacute;gicamente, el nuevo grupo adopt&oacute; una posici&oacute;n muy distinta a las facciones presentes en la congregaci&oacute;n. Aparte de competir por el control de los puestos ejidales y de la agencia municipal, se negaron a hacer faenas, rehusaron cooperar para celebrar la fiesta del Santo Patrono o a asumir puestos de la jerarqu&iacute;a religiosa, por ejemplo, fiscal de la Iglesia. Algunos se hab&iacute;an convertido a religiones no cat&oacute;licas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando los vientos del zapatismo y las reformas pol&iacute;ticas partidistas soplaron por aquella zona, los nuevos l&iacute;deres zapotecas, al lado de los chinantecos, buscaron una autonom&iacute;a municipal frente a los ganaderos criollos y mestizos. As&iacute; que el discurso &eacute;tnico se volvi&oacute; una estrategia coyuntural contra la dominaci&oacute;n. Parad&oacute;jicamente, y es el argumento que intentar&eacute; mostrar a lo largo del texto, las condiciones en que surgieron los nuevos liderazgos obstaculizaron la construcci&oacute;n de autonom&iacute;as &eacute;tnicas en espacios locales y regionales.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los contornos de la acci&oacute;n colectiva</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Melucci (1999) propone conceptos intermedios para entender el mantenimiento de la movilizaci&oacute;n social, entre ellos el de redes de reclutamiento y potencial de movilizaci&oacute;n. De ese modo intenta aprehender lo que Smith (1998: 45&#45;65) llama contornos de la actividad colectiva, es decir, el proceso mismo de construcci&oacute;n y mantenimiento de una identidad social y de la acci&oacute;n colectiva. La propuesta de Melucci es interesante, pero la retomo parcialmente puesto que su perspectiva nos hace perder de vista la dimensi&oacute;n cultural en los estudios de protesta (L&oacute;pez Maya, 2002: 30). En su lugar considerar&eacute; alguno de los aportes que Smith se&ntilde;ala a prop&oacute;sito del desarrollo de una investigaci&oacute;n en Per&uacute;. El autor propone el examen de las condiciones que hacen posibles o no pr&aacute;cticas sociales, dichas condiciones no son abstracciones sino que se refieren a la historicidad de las colectividades. El segundo foco de atenci&oacute;n es el de las relaciones y las pr&aacute;cticas sociales y la manera en que son integradas en un momento dado, es decir su institucionalizaci&oacute;n. Este &uacute;ltimo punto, la cuesti&oacute;n de la organizaci&oacute;n social, estuvo en el centro de atenci&oacute;n de los antrop&oacute;logos brit&aacute;nicos, aunque no se preocuparan por entender la historicidad de las sociedades que estudiaban. En mi opini&oacute;n, el an&aacute;lisis de un contexto hist&oacute;rico espec&iacute;fico &#151;en particular la segmentaci&oacute;n del mercado de trabajo&#151; es clave para entender los obst&aacute;culos internos que impidieron una amplia movilizaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de una conciencia &eacute;tnica.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La segmentaci&oacute;n del mercado de trabajo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El espacio municipal, 2,122 km hasta el a&ntilde;o 2003, fue configurado por l&oacute;gicas agrarias y econ&oacute;micas distintas. En el centro del municipio (casi 51,000 hect&aacute;reas) (Palma, 2004: 57) se crearon desde mediados de 1940 colonias agr&iacute;colas y ganaderas con poblaci&oacute;n proveniente de otras partes del pa&iacute;s o del estado. Otro tipo de colonias correspondi&oacute; a las propiedades ocupadas para reacomodar a la poblaci&oacute;n mazateca, que fue desplazada por la construcci&oacute;n de la presa Temascal. Se constituy&oacute;, tambi&eacute;n, una colonia, Lealtad de Mu&ntilde;oz, gracias al apoyo de un gobernador veracruzano. En dicha zona se ha desarrollado una ganader&iacute;a de doble prop&oacute;sito &#151;engorda y leche&#151; en la que destaca Lealtad de Mu&ntilde;oz (Tallet; Ms). Al noroeste del municipio, sobre un antiguo frente de colonizaci&oacute;n, se ubica la zona de engorda de bovinos. Aqu&iacute; se encuentran los ejidos y nuevos centros ejidales con poblaci&oacute;n ind&iacute;gena. Hasta mediados de 1940 las tierras se destinaron al establecimiento de plantaciones comerciales, que albergaban plantaciones bananeras norteamericanas e inglesas. Una vez formados los nuevos centros de poblaci&oacute;n ejidal se cultivaron otros productos comerciales como el chile, arroz y caf&eacute;. Desde finales de los a&ntilde;os setenta y principios de los ochenta, la zona se transform&oacute; debido a la ca&iacute;da del precio del caf&eacute; y a una concomitante reconversi&oacute;n de suelos agr&iacute;colas a la ganader&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio en el uso de suelo fue propiciado por la intervenci&oacute;n de la banca gubernamental as&iacute; como por las iniciativas de los ganaderos de Playa Vicente. El Banco Agr&iacute;cola del sur otorg&oacute; cr&eacute;ditos para la constituci&oacute;n de ejidos ganaderos en la zona de colonizaci&oacute;n menos antigua, como La Nueva Era, Miguel L&oacute;pez, Arenal, El Nigromante, Boca del Monte y Arroyo Dehesa. Los ejidatarios se constituyeron en asociaciones y recibieron pies de cr&iacute;a y toretes para engorda. En contraste, Xochiapa y a otros ejidos zapotecas m&aacute;s antiguos carecieron de este tipo de financiamiento.<sup><a href="#nota">4</a></sup> En lugar de los cr&eacute;ditos recibieron ganado bovino, mediante contratos a medias, de manos de los ganaderos mestizos de Playa Vicente. Uno de los efectos que tuvo el acceso diferencial a cr&eacute;ditos sobre los productores locales, se manifest&oacute; en la dependencia que desarrollaron respecto a los grandes ganaderos de Playa Vicente para insertarse en el proceso de engorda y venta. Para ilustrarlo, se registrar&aacute; en la siguiente <a href="#t1">tabla</a> una comparaci&oacute;n entre el n&uacute;mero de transacciones que se celebraron en el a&ntilde;o 1975 en el Nigromante y en Xochiapa.</font></p>    	    <p align="center"><a name="t1" id="t1"></a></p> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/crs/v1n1/a7t1.jpg"></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las diferencias en los porcentajes de novillos, toretes y vacas vendidas por los productores locales en los distintos tipos de mercado arrojan pistas sobre la forma en que dependieron de los ganaderos de Playa Vicente. Un n&uacute;mero reducido de productores tuvieron el capital requerido para engordar animales de m&aacute;s de 350 kilos (novillos) &#151;si observamos la <a href="#t1">tabla</a> nos percataremos que en Xochiapa el porcentaje es menor que en el Nigromante&#151;. Tambi&eacute;n, el n&uacute;mero de productores que tuvieron acceso a los mercados extrarregionales en Xochiapa es menor que en el Nigromante. Hay que aclarar, aunque este dato no se desglos&oacute; en la <a href="#t1">tabla</a>, que en 1975 los ganaderos de Playa Vicente manten&iacute;an todav&iacute;a una red de clientes en cada pueblo, que se hab&iacute;a formado desde a&ntilde;os atr&aacute;s. En Xochiapa dicha red inclu&iacute;a entre 8 y 10 familias, quienes acaparaban tambi&eacute;n parcelas ejidales de mayor extensi&oacute;n y pod&iacute;an, ocasionalmente, vender directamente a los introductores de carne de los mercados urbanos extrarregionales. Con anterioridad, dichas familias se dedicaron a la ganader&iacute;a porcina y a la siembra de cultivos comerciales, luego, como mencion&eacute; en p&aacute;ginas anteriores, introdujeron bovinos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello, los avecindados<sup><a href="#nota">5</a></sup> y muchos ejidatarios se convirtieron en jornaleros al carecer de tierra. Este se volvi&oacute; un aspecto cr&iacute;tico de la econom&iacute;a local, puesto que 370 ejidatarios ten&iacute;an derechos de posesi&oacute;n, pero s&oacute;lo 80 personas acaparaban las parcelas. En las encuestas se reporta que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de setenta y principios de los ochenta, a pesar de que empezaron a redistribuirse las parcelas, una proporci&oacute;n importante de j&oacute;venes inici&oacute; su &eacute;xodo hacia la ciudad de M&eacute;xico al sector servicios: comercio informal, trabajos eventuales en la industria de la construcci&oacute;n y empleo dom&eacute;stico.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los discursos &eacute;tnicos y la localidad</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las anteriores condiciones propiciaron el surgimiento de un grupo social con caracter&iacute;sticas distintas al campesino, que era hasta ese momento el grupo hegem&oacute;&#45;nico en Xochiapa. Este, que podr&iacute;amos calificar de orquestador de la comunidad campesina "tradicionalista", se distingu&iacute;a por mantener el control del Consejo de Ancianos. As&iacute;, la comunidad construida bajo la direcci&oacute;n de los ancianos, era una manifestaci&oacute;n de la coherencia que exist&iacute;a entre las pr&aacute;cticas rituales (fiestas de los santos, bodas, etc.), las econ&oacute;micas (ejido comunal) y las instituciones pol&iacute;ticas (agentes municipales y autoridades ejidales). El mantenimiento del modelo tradicionalista, que legitimaba el poder de los patriarcas &#151;jefes de las familias con m&aacute;s prestigio&#151;, se fractur&oacute; en virtud de que un principio de ordenamiento, "el ejido comunal", era insostenible sobre un proceso de diferenciaci&oacute;n social existente entre jornaleros y propietarios. La siguiente generaci&oacute;n busc&oacute; otras fuentes de ingresos, principalmente el trabajo asalariado en la Ciudad de M&eacute;xico y los Estados Unidos y el comercio regional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los miembros de esta generaci&oacute;n se sociabilizaron en el medio urbano, desarrollando competencias diferentes, por ejemplo, un biling&uuml;ismo de tipo funcional, mayor grado de escolaridad o al menos pose&iacute;an instrucci&oacute;n informal. Muchos se convirtieron en tr&aacute;nsfugas de la comunidad, en un sentido f&iacute;sico y tambi&eacute;n simb&oacute;lico porque se privilegiaron o reafirmaron sus pertenencias a otras agrupaciones sociales, entre ellas las asociaciones religiosas distintas a la cat&oacute;lica. Quienes mantuvieron su v&iacute;nculo con la comunidad a la postre discutieron la hegemon&iacute;a<sup><a href="#nota">6</a></sup> campesina tradicionalista. Cuestionaron la legitimidad de la autoridad de los ancianos &#151;que resid&iacute;a en los valores del respeto y prestigio&#151;, calific&aacute;ndolos como ignorantes e incapaces. Las normas de reciprocidad que operaban en <i>el costumbre</i> (la faena, las fiestas religiosas comunitarias) dejaron de ser observadas por los j&oacute;venes y sus aliados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al competir por posiciones de poder y prestigio, los nuevos l&iacute;deres emplearon, de manera estrat&eacute;gica, un lenguaje &eacute;tnico para interactuar con actores que se desenvolv&iacute;an en distintos escenarios. En primer lugar, el cambio en la orientaci&oacute;n, de las luchas agrarias a la reinvidicaci&oacute;n de derechos &eacute;tnicos, se convirti&oacute; en una de las posibles "mediaciones" con las din&aacute;micas que se ven&iacute;an desarrollando a nivel nacional (Long, 1998). La efervescencia del zapatismo cre&oacute; condiciones favorables para que un "movimiento &eacute;tnico" fuera difundido por los medios de comunicaci&oacute;n. En la prensa nacional y estatal las demandas de Xochiapa fueron seguidas con alguna atenci&oacute;n, aunque no se comprobaron nexos con la dirigencia Zapatista. M&aacute;s bien, coadyuvaron las organizaciones no gubernamentales que promov&iacute;an la defensa de los derechos humanos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, la creaci&oacute;n del Fondo Regional de la Cuenca Baja del Papaloapan, que depend&iacute;a del centro coordinador indigenista, requiri&oacute; interlocutores capaces de llevar a cabo la ejecuci&oacute;n de proyectos productivos. Los l&iacute;deres compitieron con las autoridades tradicionales y con l&iacute;deres de las organizaciones corporativizadas con un discurso que enfatizaba los derechos de los ind&iacute;genas para autogestionar recursos, sin que intervinieran las autoridades del municipio mestizo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A este cambio, que destac&oacute; el papel de "lo ind&iacute;gena" en la pol&iacute;tica municipal, se agreg&oacute; otro factor: las fisuras del grupo propietario y ganadero de Playa Vicente debido a afiliaciones partidistas "tradicionales" que disputan el poder en la regi&oacute;n. Por un lado, los propietarios&#45;ganaderos, descendientes de antiguas familias propietarias, se afiliaron al Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN) y en el a&ntilde;o 2000 formaron una Asociaci&oacute;n Ganadera Independiente. Mentras que en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) siguieron militando los grandes ganaderos y el cacique Humberto Andrade Ahuja.<sup><a href="#nota">7</a></sup> A principios de 1990, los ganaderos mestizos adheridos al PAN buscaron el apoyo de los l&iacute;deres de las comunidades y les ofrecieron puestos en el Ayuntamiento. Rolando Andrade Mora, el presidente panista electo, destin&oacute; recursos federales para construir obra p&uacute;blica en los pueblos, algo que ocurr&iacute;a con poca frecuencia durante los gobiernos pri&iacute;stas. No obstante, en las siguientes elecciones los pri&iacute;stas volvieron al poder. En esa coyuntura, los nuevos l&iacute;deres buscaron crear un "municipio ind&iacute;gena" y el discurso, entonces, dej&oacute; de tener un fuerte &eacute;nfasis en lo agrario local, plante&aacute;ndose en su lugar una defensa de los derechos civiles "como personas, como ind&iacute;genas y como veracruzanos"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un manifiesto firmado el 13 de enero del a&ntilde;o 2001 exponen:</font></p>         <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Expresamos de igual forma los motivos por los cuales hemos procedido. Nos proclamamos Municipio aut&oacute;nomo: Para de ser posible restituir el poder de municipalidad como anteriormente fue Ayuntamiento de Santiago Sochiapan</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Falta de atenci&oacute;n a nuestras necesidades (servicios y programas productivos), &#91;hay&#93; manipulaci&oacute;n de las autoridades que se aprovechan de nuestra voluntad para hacer acciones que no benefician en nada.</font></p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No contamos con seguridad p&uacute;blica honesta ya que esta a veces viola nuestros derechos humanos y no resuelven nuestras necesidades</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y una de las carencias m&aacute;s importantes que no permiten el desarrollo de nuestras familias y esta es la educaci&oacute;n.... Esto ha propiciado que nos encontremos estancados y vivamos fuera del nivel de aprendizaje que realmente tuvi&eacute;ramos que estar. Sin embargo contamos con gente preparada que est&aacute;n en la mejor disposici&oacute;n de sacar adelante esta regi&oacute;n para el bien de nuestras familias zapotecas, chinantecas, mixtecas, etc. De la cual gobernaremos nuestra raza de acuerdo con la voluntad de todos los pueblos ind&iacute;genas de la regi&oacute;n de Sochiapan.</font></p>     </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta declaraci&oacute;n, dirigida sobre todo a los medios de comunicaci&oacute;n, a las organizaciones civiles y a los funcionarios, se advierte la ausencia de un reclamo de derechos culturales y el fuerte &eacute;nfasis en la demanda de autogobierno. Adem&aacute;s, otro eje capaz de articular intereses diversos fue la construcci&oacute;n simb&oacute;lica del ganadero mestizo como una figura enemiga a la que se asociaba los rasgos de la dominaci&oacute;n (despojo, discriminaci&oacute;n, opresi&oacute;n y humillaci&oacute;n). En cambio, el hincapi&eacute; en la recuperaci&oacute;n del rango de "pueblo&#45;cabecera" que pose&iacute;a Xochiapa hacia finales de la Colonia y que le fue quitado por la divisi&oacute;n municipal &#151;y el despojo de tierras&#151; de finales del siglo XIX. (Dehouve, 2001: 292 para una discusi&oacute;n sobre los modelos de remunicipalizaci&oacute;n) tuvo un car&aacute;cter local.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ese modo se reactivaron moment&aacute;neamente solidaridades con pueblos vecinos zapotecos y no zapotecos, capitalizando las relaciones de parentesco consangu&iacute;neo, as&iacute; como relaciones de vecindad y afinidad que exist&iacute;an entre zapotecos de Xochiapa y habitantes de otras localidades chinantecas, a partir de los cuales se reclutaban seguidores para el "movimiento independentista".</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Obst&aacute;culos en la construcci&oacute;n de autonom&iacute;as</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nivel local, parad&oacute;jicamente, no hubo una articulaci&oacute;n del proyecto de autonom&iacute;a con la cultura campesina de los individuos y grupos con los que interactuaban. Como mencion&eacute; en l&iacute;neas anteriores, la estrategia que emplearon los dirigentes no retom&oacute; instituciones locales ni formas de reciprocidad como la faena o los cargos religiosos, sino instrumentos de movilizaci&oacute;n ajenos a la comunidad, como por ejemplo el reclutamiento a trav&eacute;s de redes partidistas, incluyendo alianzas con sindicatos agrarios o facciones pol&iacute;ticas opuestas al PEI. Tampoco se consider&oacute; que el conflicto contra los ganaderos sobrepasaba las fronteras &eacute;tnicas. Todo ello enfatizaba las diferencias entre los j&oacute;venes y quienes hab&iacute;an ocupado una posici&oacute;n de prestigio y poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Expresiones claras de la debilidad de la movilizaci&oacute;n fueron el uso de la violencia contra los opositores, o "enemigos" no ind&iacute;genas, y el empleo de medidas de presi&oacute;n para lograr la adhesi&oacute;n a la remunicipalizaci&oacute;n. Secuestraron funcionarios del municipio de Playa Vicente, protagonizaron actos de sabotaje e invadieron predios antes de entablar negociaciones con el gobierno estatal. En el propio pueblo encarcelaron a quienes levantaban voces de descontento contra la formaci&oacute;n del municipio ind&iacute;gena. En suma, m&aacute;s all&aacute; de la construcci&oacute;n ideol&oacute;gica de un enemigo u opositor "el ganadero" hacia el cual se enfocaba la inconformidad de distintos grupos y facciones, no se desarroll&oacute; un lenguaje que articulara las instituciones campesinas al emergente discurso "&eacute;tnico".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En raz&oacute;n de esta debilidad, el Estado pudo desmovilizar con relativa facilidad a las poblaciones locales mediante presiones, encarcelamiento y promesas, y acotar la demanda de autonom&iacute;a hacia el modelo del Municipio Libre constitucional, con menoscabo de la dimensi&oacute;n &eacute;tnica. De esta forma, la autonom&iacute;a s&oacute;lo existi&oacute; de facto durante el breve tiempo de la movilizaci&oacute;n popular, cuando las nuevas autoridades locales autonombradas ejercieron funciones de autogobierno: cobrar impuestos e impartir justicia y rehusaron participar en programas de gobierno estatales o federales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s del encarcelamiento de los principales l&iacute;deres se disolvi&oacute; el Municipio aut&oacute;nomo y en su lugar la fracci&oacute;n m&aacute;s moderada form&oacute; parte de un Comit&eacute;, respaldado por el poder Legislativo del Estado, al que se le otorgaron facultades de vigilancia, gesti&oacute;n y administraci&oacute;n aunque en los hechos &eacute;stas no llegaron a ejercerse totalmente</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el 31 de diciembre de 2003, el Congreso del estado de Veracruz accedi&oacute; a la creaci&oacute;n del nuevo Municipio; al parecer m&aacute;s por negociaciones pol&iacute;ticas de alto nivel que por las presiones locales. La rapidez en el proceso de dictaminaci&oacute;n hace pensar que fuertes intereses actuaron a favor de una delimitaci&oacute;n del nuevo municipio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A casi tres a&ntilde;os de haberse creado, uno se percata que se soslayaron dos de los objetivos que hab&iacute;an dado sustento a la demanda. En primer lugar, la posibilidad que pudieran elegirse autoridades de acuerdo a normas locales;<sup><a href="#nota">9</a></sup> en segundo lugar, manejar los recursos y algunos programas que asigna la federaci&oacute;n a trav&eacute;s del ramo 33. Con la intervenci&oacute;n de los funcionarios estatales y la intervenci&oacute;n de la fracci&oacute;n moderada del grupo en la direcci&oacute;n del municipio, ni siquiera pod&iacute;a plantearse una gesti&oacute;n aut&oacute;noma de la administraci&oacute;n municipal. Adem&aacute;s, la municipalizaci&oacute;n acord&oacute; un territorio municipal reducido, con jurisdicci&oacute;n inferior a la planteada en un primer momento, en particular no se incluyeron poblados importantes como son El Nigromante, Ixcatl&aacute;n y Abas&oacute;lo del Valle.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior nos hace pensar que si el Estado coadyuv&oacute; al planteamiento de los derechos &eacute;tnicos durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, y a la implementaci&oacute;n de algunas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas mediante los fondos regionales, jam&aacute;s se dio un sustento institucional o jur&iacute;dico a las demandas de autogobierno y las propuestas de desarrollo de los propios pueblos. Este d&eacute;ficit de normatividad oblig&oacute; a que los grupos interesados en construir la autonom&iacute;a, negociaran de manera puntual y localizada con el Estado, utilizando los recursos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de sus propios entornos (salvo en las zonas de fuerte organizaci&oacute;n, como Chiapas o Oaxaca, donde existe capital social y pol&iacute;tico de los intermediarios o de ONG solidarias al alcance de los grupos).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El examen de la manera en que la identidad &eacute;tnica contribuye a procesos de empoderam&iacute;ento de grupos subordinados requiere profundizarse m&aacute;s a partir de una comprensi&oacute;n de las relaciones entre la cultura y el poder. En este caso, la descripci&oacute;n del proceso de empoderamiento de un grupo doblemente excluido &#151;en tanto ind&iacute;gena en una regi&oacute;n controlada por mestizos, en tanto j&oacute;venes en una localidad controlada por un Consejo de Ancianos&#151; muestra que las pertenencias o identidades m&uacute;ltiples se entretejen de manera compleja para constituirse, en una coyuntura dada, en un capital estrat&eacute;gico. La manera en que se entretejen estas pertenencias e identidades (aqu&iacute; las categor&iacute;as de edad, religiosa, de posici&oacute;n social, de afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica, al lado de la &eacute;tnica) nos puede indicar cu&aacute;les son las relaciones de poder controvertidas o al contrario las que gozan de cierto consenso local.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, aunque el discurso &eacute;tnico puede convertirse en una alternativa para grupos excluidos de la vida local, en la medida en que viene a remplazar o sustituir las dem&aacute;s dimensiones de la conflictividad local, puede volverse una estrategia &eacute;tnica coyuntural frente a la dominaci&oacute;n. En la situaci&oacute;n que describo, el proceso de segmentaci&oacute;n del mercado local (entre jornaleros, peque&ntilde;os y medianos ganaderos&#45;propietarios) contribuy&oacute; a la creaci&oacute;n de formas de desigualdad que se expresaron en t&eacute;rminos generacionales. Parad&oacute;jicamente, el nuevo discurso &eacute;tnico que enarbolaron los j&oacute;venes se fund&oacute; en la ruptura de las normas de reciprocidad mediante las cuales se manten&iacute;a la comunidad campesina tradicionalista ind&iacute;gena. De esta forma, la reinvindicaci&oacute;n &eacute;tnica se desarroll&oacute; sobre las cenizas de las instituciones sociales y culturales de la localidad, y en contra de los representantes del orden tradicional zapoteco. As&iacute;, las posibilidades de involucrar a distintas facciones en demandas &eacute;tnicas fueron escasas. Bajo esas condiciones el potencial de un proyecto &eacute;tnico emergente frente al Estado se diluye por los cauces tradicionales del multipartidismo y la lucha pol&iacute;tica coyuntural.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Burguete Cal y Mayor, Araceli y X&oacute;chitl Leyva (2004). <i>Estudios monogr&aacute;ficos: Nuevos Municipios en Chiapas.</i> M&eacute;xico: Gobierno del Estado de Chiapas. Vol. 1. pp. 390.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580346&pid=S2007-8110200600010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dehouve, Daniele (2001). <i>Ensayo de geopol&iacute;tica ind&iacute;gena, los municipios tlapanecos</i> M&eacute;xico. CIESAS/CEMCA/PORRUA. 312 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580348&pid=S2007-8110200600010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hern&aacute;ndez Castillo, Rosal&iacute;a A&iacute;da (2001). <i>Tierra, libertad y autonom&iacute;a: impactos regionales del zapatismo en Chiapas.</i> M&eacute;xico: CIESAS. 441 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580350&pid=S2007-8110200600010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Long Norman (1999). <i>The multiple optic of interface analysis. UNESCO background Paper on Interface Analysis.</i> Wageningen University, The Netherlands, pp.25.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580352&pid=S2007-8110200600010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&oacute;pez Maya, Margarita (2004). <i>Protesta y cultura en Venezuela: los marcos de acci&oacute;n colectiva en 1999.</i> Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales/Agencia Sueca de Desarrollo Internacional. 171 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580354&pid=S2007-8110200600010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mallon, Florencia (1995). <i>Peasants and Nations, the making of postcolonial Mexico and Peru.</i> Berkeley: University of California Press. 472 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580356&pid=S2007-8110200600010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Melucci, Alberto (1999). <i>Acci&oacute;n colectiva, vida cotidiana y demacrada.</i> M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico. 260 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580358&pid=S2007-8110200600010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Palma Grabey, Rafael (2004). <i>En un contexto de cambio demogr&aacute;fico y econ&oacute;mico: dos cabeceras frente a la organizaci&oacute;n de su espacio rural. Isla y Playa Vicente (sur de Veracruz).</i> Memoria para la obtenci&oacute;n del Diploma de Estudios a Profundidad Mondes Tropicaux. Am&eacute;nagemente, Environnement, Territoires. Universidad Paris I&#45;Universidad Par&iacute;s IV, bajo la direcci&oacute;n del Dr. Bernard Tallet. Ms.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580360&pid=S2007-8110200600010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Smith, Gavin (1998). "Los contornos de la acci&oacute;n colectiva." En: Zendejas, Sergio y Meter de Vris (Eds). <i>Las disputas por el M&eacute;xico rural.</i> M&eacute;xico: El Colegio de Michoac&aacute;n. pp.45&#45;65.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580362&pid=S2007-8110200600010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Wade, Peter (2000). <i>Raza y Etnicidad en Latinoam&eacute;rica.</i> Quito, Ecuador: Eds. Abya&#45;Yala. 167 pp. Traducci&oacute;n. Ma. Teresa Jim&eacute;nez M.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580364&pid=S2007-8110200600010000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tallet Bernard y Rafael Palma (2005). <i>Movimientos de ganaderizaci&oacute;n y acentuaci&oacute;n de las diferencias econ&oacute;micas.</i> Ponencia presentada en el Quinto Congreso de la Asociaci&oacute;n Mexicana de Estudios R&uacute;ales. 26 de mayo de 2005. Oaxaca, M&eacute;xico. Ms.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580366&pid=S2007-8110200600010000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Z&aacute;rate Hern&aacute;ndez, Jos&eacute; Eduardo (1994). <i>Los se&ntilde;ores de utop&iacute;a, Etnicidad pol&iacute;tica en una comunidad purh&eacute;pecha. Ueamuo&#45;Santa F&eacute; de la Laguna.</i> M&eacute;xico: El Colegio de Michoac&aacute;n 268 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2580368&pid=S2007-8110200600010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sitio en Intenet</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Burguete, Araceli <i>et al.</i> (2006). "Municipios ind&iacute;genas y diversidad municipal" ponencia presentada en el <i>Segundo Congreso de la Red de Investigadores en Gobiernos locales de M&eacute;xico,</i> Mesa 6<sup>o</sup>: "Gobiernos locales: democracia y reforma del Estado". Quer&eacute;taro 2001. (visitado el 29 de mayo). Disponible <a href="http://www.iglom.iteso.mx/html/ecuentros/congreso2/congreso2/mesa6/mpioindigenayabstract.html" target="_blank">www.iglom.iteso.mx/html/ecuentros/congreso2/congreso2/mesa6/mpioindigenayabstract.html</a>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Este trabajo es parte de una investigaci&oacute;n que se realiz&oacute; para obtener el grado en el programa de Doctorado en Historia y Estudios Regionales, que se imparte en la Universidad Veracruzana. Recibi&oacute; apoyo institucional del Proyecto Etnograf&iacute;a de las regiones ind&iacute;genas de M&eacute;xico, dependiente del Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia y financiamiento para varios periodos de trabajo de campo del Proyecto Identidades y Movilidades. Asimismo, quiero reconocer mi deuda con las Dra. Odile Hoffmann y al Dr. Andrew Roth S quienes hicieron valiosas sugerencias para mejorar el texto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> La remunicipalizaci&oacute;n, observa Araceli Burgete "refiere a cambios en la divisi&oacute;n municipal. Es la acci&oacute;n de modificar demarcaciones territoriales municipales previamente existentes, y supone una reorganizaci&oacute;n del territorio, gobierno y poblamiento. La remunicipaliz aci&oacute;n constituye uno de los mecanismos viables que puede hacer posible la vigencia de los derechos auton&oacute;micos ind&iacute;genas que podr&iacute;an devenir de las reformas acordadas inicialmente en San Andr&eacute;s. Se prev&eacute; que los derechos ind&iacute;genas tengan alg&uacute;n espacio territorial en donde puedan ser realizados... (Burguete, Araceli, Ms )". Conviene aclarar que a pesar de la adici&oacute;n al art&iacute;culo 4&deg;, llevada a cabo durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari en el a&ntilde;o 1992, en el que se reconoce el car&aacute;cter pluricultural de la naci&oacute;n, no se establecieron bases jur&iacute;dicas para asegurar el derecho a la autodeterminaci&oacute;n y desarrollo de los pueblos ind&iacute;genas. Las propuestas que present&oacute; el EZLN en San Andr&eacute;s Larrainzar, durante 1996, impulsaba el reconocimiento de los derechos auton&oacute;micos ind&iacute;genas (en cuanto formas de gobierno y territorio se refiere). En este aspecto, existen de facto, municipios aut&oacute;nomos en Chiapas, formados en el territorio Zapatista (Cfr. Hern&aacute;ndez, 2001 y Burguete: 2004). En otras partes del pa&iacute;s, como Guerrero, se formaron municipios aut&oacute;nomos aunque, finalmente, se han regido por la normatividad nacional.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Es el nombre de un centro penitenciario ubicado en el municipio de Perote, en el centro del estado de Veracruz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> LIMEDDH. Liga Mexicana para la Defensa de los Derechos Humanos, 27 de octubre de 1997. Sitio <a href="http://www.derechos.org./limeddh/" target="_blank">http://www.derechos.org./limeddh/</a> Aunque no se conocieron mediante reportes de ONG o la prensa, otros ejidos enfrentaban conflictos semejantes con los propietarios. En Tatahuicapan, el comit&eacute; solicitante de ampliaci&oacute;n se quejaba que desde el a&ntilde;o 1994, ciertos ganaderos los hab&iacute;an sido desalojado de los predios en los que sembraban. "Exp. Ampliaci&oacute;n Tatahuicapan". Archivo de la Confederaci&oacute;n Nacional Campesina, Playa Vicente Veracruz, Sin clasificar.</font></p>      	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Santiago Sochiapan fue una congregaci&oacute;n que ten&iacute;a la categor&iacute;a de Rep&uacute;blica de Indios hacia 1764, Tatahuicapan tambi&eacute;n se constituy&oacute; en la &eacute;poca colonial. Ambos perdieron el estatus de Municipio en el siglo XIX.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> De acuerdo a la legislaci&oacute;n agraria de M&eacute;xico, avecindado es la persona mayor de edad, radicado por m&aacute;s de un a&ntilde;o y reconocido en el n&uacute;cleo ejidal, que tiene preferencia para adquirir la calidad de ejidatario. El ejidatario, por su parte, es la persona mayor de edad, mexicana, posesionarlo o propietario de una porci&oacute;n de tierra del n&uacute;cleo ejidal.</font></p>                      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Florencia Mallon desarrolla el concepto de hegemon&iacute;a comunal como un sin&oacute;nimo de direcci&oacute;n pol&iacute;tica organizada culturaknente, no necesariamente en t&eacute;rminos de coacci&oacute;n y consenso. La noci&oacute;n permite observar las contradicciones internas a la comunidad en un marco no necesariamente clasista. Para Mallon la jerarqu&iacute;a social comunitaria se basa en el parentesco y la legitimidad o autoridad de la figura paterna, lo que introduce una visi&oacute;n de g&eacute;nero (1995:11&#45;13). En esta propuesta quienes dirigen el proceso de transformaci&oacute;n del discurso son intelectuales locales (profesores, oficiales, m&eacute;dicos, etc).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> A diferencia de los grandes propietarios, que deslindaron extensiones de la selva o adquirieron tempranamente terrenos en los grandes lotes de tierras nacionales, Humberto Andrade logr&oacute; acceso a las tierras de manera indirecta, mediante los contratos de medier&iacute;a, para la engorda de ganado bovino.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Algunos l&iacute;deres expresaron, en t&eacute;rminos muy ambiguos que, una vez que se creara el nuevo Municipio pretend&iacute;an que el sistema de usos y costumbres continuara aplic&aacute;ndose en la selecci&oacute;n de autoridades, como de hecho hab&iacute;a sucedido cuando Xochiapa fue agencia municipal. (Nota: En M&eacute;xico, el municipio es la unidad pol&iacute;tico y administrativa de primer nivel Las agencias municipales dependen administrativa y pol&iacute;ticamente de los municipios).</font></p>      ]]></body><back>
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