<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>2007-4964</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Intersticios sociales]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Intersticios sociales]]></abbrev-journal-title>
<issn>2007-4964</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de Jalisco A.C.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S2007-49642013000100011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El significado de una casa: Luis Barragán y su trayectoria]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Palomar Verea]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán A. C.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<numero>5</numero>
<fpage>1</fpage>
<lpage>4</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2007-49642013000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S2007-49642013000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S2007-49642013000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El significado de una casa. Luis Barrag&aacute;n y su trayectoria</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Palomar Verea</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Alfonso Alfaro, Daniel Garza Usabiaga y Juan Palomar Verea. <i>La Casa de Luis Barrag&aacute;n. Un Valor Universal.</i></b> <b>M&eacute;xico: Fundaci&oacute;n BBVA Bancomer&#45;Fundaci&oacute;n de Arquitectura Tapat&iacute;a Luis Barrag&aacute;n&#45;RM, 2012</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Vicepresidente de la Fundaci&oacute;n de Arquitectura Tapat&iacute;a Luis Barrag&aacute;n A. C.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el a&ntilde;o 2004 la UNESCO decidi&oacute; declarar la casa de Luis Barrag&aacute;n como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Un largo recorrido llev&oacute; a ese acontecimiento. Esta residencia representa la formulaci&oacute;n m&aacute;s acabada de un pensamiento arquitect&oacute;nico que fue madurando conforme el autor encontr&oacute; su propio lenguaje y, m&aacute;s profundamente, la depuraci&oacute;n de una manera de estar en el mundo llevada a sus &uacute;ltimas consecuencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es conocido el trayecto que Barrag&aacute;n sigui&oacute; durante la primera parte de su vida. Nacido en Guadalajara en 1902, tuvo en el campo del sur de Jalisco, en la Sierra del Tigre donde su padre pose&iacute;a la hacienda de Corrales, un aprendizaje que marc&oacute; de por vida su sensibilidad. La vigorosa presencia de la arquitectura popular, el contacto con la naturaleza, el continuado trato con los caballos son algunos de los elementos que luego ser&iacute;an una constante en sus futuras preocupaciones est&eacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A&ntilde;os despu&eacute;s ingresar&iacute;a a la Escuela Libre de Ingenieros, en donde comparti&oacute; una ense&ntilde;anza s&oacute;lida y ordenada destinada a los nuevos profesionales que habr&iacute;an de resolver los problemas constructivos de la regi&oacute;n de Occidente. En 1924, al terminar su carrera, viaj&oacute; a Europa. En Par&iacute;s asisti&oacute; a la Exposici&oacute;n de Artes Decorativas en la que encontr&oacute; dos libros del escritor y jardinista franc&eacute;s Ferdinand Bac: <i>Les Jardins Enchant&eacute;s y Les Colombi&egrave;res</i>, que fueron fundamentales en su carrera. Conoci&oacute; all&iacute; mismo el c&eacute;lebre pabell&oacute;n de L&#8217;Esprit Nouveau de Le Corbusier, arquitecto cuya presencia tambi&eacute;n habr&iacute;a de acompa&ntilde;arlo. En Granada, la impresi&oacute;n de la Alhambra lo marc&oacute; para toda la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su regreso a Guadalajara comenz&oacute; sus primeras hechuras, en las que una nueva interpretaci&oacute;n de la arquitectura tradicional jalisciense conjugada con el reconocimiento de la influencia mediterr&aacute;nea a trav&eacute;s de Bac dio pie a lo que es ahora conocido como Escuela Tapat&iacute;a de Arquitectura, tendencia en la que sus principales compa&ntilde;eros fueron Rafael Urz&uacute;a, Ignacio D&iacute;az Morales y Pedro Castellanos. La casa que en 1928 edific&oacute; para don Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna, ahora Casa ITESO&#45;Clavigero, es sin duda la obra maestra de este primer per&iacute;odo de Barrag&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1931, ya con las fotograf&iacute;as de sus obras tempranas bajo el brazo, regres&oacute; a Europa. Recibi&oacute; entonces por parte de Ferdinand Bac una especie de confirmaci&oacute;n "por la comprensi&oacute;n de un estilo mediterr&aacute;neo". Tambi&eacute;n visit&oacute; a Le Corbusier, a quien le entreg&oacute; cartas y se&ntilde;as para conocer algunas de sus obras, entre ellas la Ville Savoye. Su segunda etapa en Guadalajara se encamin&oacute; a una inicial conciliaci&oacute;n de b&uacute;squedas e influencias. En 1936 decidi&oacute; establecerse en la ciudad de M&eacute;xico. Comienza entonces una etapa que &eacute;l mismo llamar&iacute;a especulativa y en la que, dentro de los registros de la arquitectura funcionalista en boga, deja clara muestra de una temprana maestr&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia 1940 se produce una franca cesura: el arquitecto decidi&oacute;, y as&iacute; lo comunic&oacute; a clientes y amigos, continuar su carrera dentro de los t&eacute;rminos profesionales que el propio arquitecto pudiera controlar; siendo casi exclusivamente su propio cliente. De esa decisi&oacute;n se desprendi&oacute;, en ese mismo a&ntilde;o, la compra de dos predios: El Cabr&iacute;o, en las lindes del Pedregal de San &Aacute;ngel, y el terreno de Madereros, en el antiguo barrio de Tacubaya. En ambas superficies decidi&oacute; construir sendos jardines. Mediante estas creaciones Barrag&aacute;n dio paso a una nueva etapa en su obra, en ella la mejor expresi&oacute;n es la segunda casa construida en el predio de Madereros: la casa que habit&oacute; desde 1947 hasta el final de sus d&iacute;as, en 1988.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su primera casa, que data de 1940, ahora conocida como la Casa Ortega, es una especie de ensayo general de su propia morada a la que rodea de extensos jardines. La segunda, de 1947, edificada utilizando una parte de esos jardines, ser&iacute;a una especie de declaraci&oacute;n definitiva. Hay en ella el testimonio de toda una evoluci&oacute;n est&eacute;tica y una decantada s&iacute;ntesis de un pensamiento arquitect&oacute;nico elaborado a lo largo de cuarenta a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mediados de los a&ntilde;os sesenta, el gran arquitecto norteamericano Louis Kahn entr&oacute; en relaci&oacute;n con Luis Barrag&aacute;n y conoci&oacute; su casa. Entre sus escritos puede leerse la siguiente cita: "Su casa no es simplemente una casa, sino la casa misma. Cualquiera podr&iacute;a sentirla suya. Sus materiales son tradicionales, su car&aacute;cter es eterno".<sup><a href="#notas">1</a></sup> Este saludo de Kahn a la casa de Luis Barrag&aacute;n encerr&oacute; quiz&aacute;s uno de los argumentos m&aacute;s contundentes acerca de su val&iacute;a universal: la cualidad arquet&iacute;pica que hace de la morada de Luis Barrag&aacute;n un posible territorio de reconocimiento para todos los hombres.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Las casa de Luis Barrag&aacute;n. Un valor universal</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los textos que componen el libro son, a mi juicio, tres maneras distintas de sitiar y situar una casa que es clave en la evoluci&oacute;n de la arquitectura en M&eacute;xico. Alfonso Alfaro explica la relaci&oacute;n de Luis Barrag&aacute;n con la ciudad y la &iacute;ndole del pensamiento urban&iacute;stico que llev&oacute; al arquitecto a tomar posici&oacute;n respecto de su propia morada. Daniel Garza Usabiaga realiza un ejercicio de contextualizaci&oacute;n de la obra de Barrag&aacute;n, y particularmente de su casa, dentro del marco de la evoluci&oacute;n del trabajo del arquitecto. Juan Palomar Verea trata de enfocar una descripci&oacute;n de la casa misma a trav&eacute;s de sus diferentes espacios y dimensiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La visi&oacute;n que proponen las im&aacute;genes que incorpora el libro constituye por s&iacute; misma un nuevo acercamiento al conocimiento y registro de una obra maestra del arte mexicano. Diversos fot&oacute;grafos dejan aqu&iacute; constancia de sus distintas maneras de dar cuenta de la casa, sus atm&oacute;sferas, sus espacios y sus detalles. Desde las fotograf&iacute;as can&oacute;nicas de Armando Salas Portugal hasta las recientes im&aacute;genes obtenidas especialmente para este libro, el lector encontrar&aacute; diversos registros y enfoques acerca de un tema de insospechada profundidad y riqueza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para citar a Alfonso Alfaro en su reflexi&oacute;n acerca de la arquitectura de Barrag&aacute;n: "&#191;C&oacute;mo es posible crear un arte profundamente mexicano sin la menor referencia a las glorias del pasado prehisp&aacute;nico, un arte altamente refinado a partir de materiales provenientes de la tradici&oacute;n popular, un arte volcado hacia el futuro sin hacer concesiones a las modas del presente?" Y m&aacute;s adelante dice: "Ese arte existe para evocar la b&uacute;squeda y la ausencia y est&aacute; al servicio de una causa: la construcci&oacute;n de un silencio que permita interrogar a la luz y a las formas para plantear las preguntas que no pueden ser respondidas en el territorio de la raz&oacute;n."</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La responsabilidad de un legado: ante el futuro.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde 1994 la casa de Luis Barrag&aacute;n constituye un museo al que decenas de miles de visitantes, a trav&eacute;s de los a&ntilde;os, han tenido acceso. La Fundaci&oacute;n de Arquitectura Tapat&iacute;a Luis Barrag&aacute;n (FATLB), heredera y legataria del acervo del arquitecto es copropietaria, junto con el Gobierno del Estado de Jalisco, de la casa y los haberes de Luis Barrag&aacute;n en la ciudad de M&eacute;xico. Adecuadamente restaurada, la casa fue dispuesta en el estado exacto como la dej&oacute; su propietario, como un testimonio vivo, una casa&#45;museo que da cuenta del universo interior de su creador. Las colecciones de arte, archivos y biblioteca forman parte integral de un acervo que completa este universo intelectual y est&eacute;tico. Gestionada desde entonces por la Fundaci&oacute;n, la casa&#45;museo ha sido el centro de un esfuerzo mayor que podr&iacute;a sintetizarse como el Proyecto Barrag&aacute;n. Alrededor de &eacute;l se han realizado m&uacute;ltiples iniciativas por conservar y promover la obra del arquitecto, por acercar a diversos artistas y expresiones culturales al &aacute;mbito barraganiano, por continuar el legado que el propio arquitecto construy&oacute; a lo largo de su vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro, fruto de los esfuerzos de la FATLB, encabezada por el arquitecto Armando Ch&aacute;vez Cervantes, realizado con el apoyo de la Fundaci&oacute;n BBVA Bancomer y editado por RM, pretende ser el testimonio m&aacute;s completo y exhaustivo hasta ahora publicado de una casa que encierra un profundo significado para la cultura mexicana y universal. Es una invitaci&oacute;n a su conocimiento y tambi&eacute;n a su preservaci&oacute;n, es una parte de los esfuerzos por dar testimonio no s&oacute;lo de la obra de Luis Barrag&aacute;n, sino del legado cultural de toda una generaci&oacute;n en la historia de nuestro pa&iacute;s. Es una posible clave para seguir construyendo el futuro.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Louis Khan: atingencia de una declaraci&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
</article>
