<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>2007-4832</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Acta de investigación psicológica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Acta de investigación psicol]]></abbrev-journal-title>
<issn>2007-4832</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Psicología]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S2007-48322012000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prólogo]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Preface]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ostrosky]]></surname>
<given-names><![CDATA[Feggy]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>2</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>499</fpage>
<lpage>503</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2007-48322012000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S2007-48322012000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S2007-48322012000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Pr&oacute;logo</b></font><font face="verdana" size="4"><b></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>         <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b></b></font><font face="verdana" size="4"><b>Preface</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las funciones m&aacute;s complejas del humano, entre ellas las Funciones Ejecutivas son soportadas principalmente por la corteza prefrontal (Goldberg, 2001) y participan en el control, la regulaci&oacute;n y la planeaci&oacute;n eficiente de la conducta humana, tambi&eacute;n permiten que los sujetos se involucren exitosamente en conductas independientes, productivas y &uacute;tiles para s&iacute; mismos (Lezak, Howieson &amp; Loring, 2004).</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se definen como un proceso o una serie de procesos cuyo principal objetivo es facilitar la adaptaci&oacute;n a situaciones nuevas, opera por medio de la modulaci&oacute;n o el control de habilidades cognitivas m&aacute;s b&aacute;sicas; estas habilidades o rutinas son procesos sobre&#45;aprendidos por medio de la pr&aacute;ctica o la repetici&oacute;n e incluyen habilidades motoras y cognitivas como la lectura, la memoria o el lenguaje (Burgess, 1997). Representan un sistema cuyo desempe&ntilde;o es optimizado en situaciones que requieren la operaci&oacute;n de diversos procedimientos cognitivos, este sistema se necesita aun m&aacute;s cuando se tienen que formular nuevos planes de acci&oacute;n, al igual que cuando se necesita seleccionar y programar secuencias apropiadas de respuesta (Robbins, 1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido a que en la mayor&iacute;a de las situaciones de la vida diaria es necesario hacer adaptaciones conductuales, tambi&eacute;n permiten la creaci&oacute;n de patrones nuevos de procesamiento cuando no existen esquemas que puedan enfrentar la situaci&oacute;n (Burgess, 1997).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien las funciones ejecutivas pueden estudiarse desde una aproximaci&oacute;n puramente funcional, considerar su sustrato anat&oacute;mico proporciona valiosa informaci&oacute;n respecto a su organizaci&oacute;n y funcionamiento. En t&eacute;rminos anat&oacute;micos, la corteza prefrontal ocupa un lugar privilegiado para orquestar a las FE, puesto que es la regi&oacute;n cerebral de integraci&oacute;n por excelencia, gracias a la informaci&oacute;n que env&iacute;a y recibe de virtualmente todos los sistemas sensoriales y motores. Comprende casi 30% del total de la corteza en humanos y representa la estructura neocortical m&aacute;s desarrollada. Se localiza en las superficies lateral, medial e inferior del l&oacute;bulo frontal y se divide en tres regiones: corteza prefrontal dorsolateral, corteza prefrontal medial y corteza prefrontal orbital (Fuster, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n prefrontal dorsolateral (CPDL) es la m&aacute;s grande y la m&aacute;s reciente de la corteza frontal en la escala filogen&eacute;tica (Stuss &amp; Levine, 2000). En t&eacute;rminos generales esta regi&oacute;n se ha relacionado con los procesos de planeaci&oacute;n, memoria de trabajo, soluci&oacute;n de problemas, flexibilidad, inhibici&oacute;n (tareas go/no&#45;go) y organizaci&oacute;n temporal (secuenciaci&oacute;n) (Diamond, 2002; Hoshi &amp; Tanji, 2004; Fuster, 2002). La porci&oacute;n anterior de de la CPDL, cuya organizaci&oacute;n funcional es exclusiva del ser humano, est&aacute; relacionada con los procesos de mayor jerarqu&iacute;a cognitiva, como la metacognici&oacute;n, la cognici&oacute;n social, la conciencia del yo y el autoconocimiento (Stuss &amp; Levine, 2000).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia del &aacute;rea dorsolateral, involucrada en aspectos cognitivos, la corteza orbitofrontal (COF) est&aacute; relacionada m&aacute;s bien con los aspectos afectivos y motivacionales de las funciones ejecutivas. Se ha observado mediante estudios con primates no humanos y pacientes con lesi&oacute;n focal que esta zona est&aacute; comprometida con la adaptaci&oacute;n y el aprendizaje de cambios que conciernen relaciones est&iacute;mulo&#45;respuesta; dichos procesos resultan ser relevantes en los diferentes contextos sociales cotidianos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, est&aacute; relacionada a la toma de decisiones con contenido motivacional (Zelazo &amp; M&uuml;ller, 2002). De acuerdo a Bechara, Damasio y Damasio (2000) la regi&oacute;n ventromedial del &aacute;rea orbitofrontal se relaciona con la detecci&oacute;n de condiciones de riesgo, mientras que la regi&oacute;n lateral se relaciona con el procesamiento de los matices negativo&#45;positivo de las emociones. Asimismo, el &aacute;rea medial y orbital de la corteza prefrontal est&aacute;n involucradas en los procesos de inhibici&oacute;n afectivo conductual (Fuster, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, la corteza frontomedial (CFM) est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con los procesos de inhibici&oacute;n de respuestas, la regulaci&oacute;n de la atenci&oacute;n, de la conducta y de estados motivacionales, incluyendo la agresi&oacute;n. Las porciones m&aacute;s anteriores de esta regi&oacute;n est&aacute;n involucradas en los procesos de mentalizaci&oacute;n (Shallice, 2001). Adicionalmente, el c&iacute;ngulo anterior funciona de manera integral con esta regi&oacute;n participando en la detecci&oacute;n de errores y soluci&oacute;n de conflictos (Miller &amp; Cohen, 2001).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un inicio, la descripci&oacute;n de la naturaleza y organizaci&oacute;n de las funciones ejecutivas se realiz&oacute; a partir de observaciones cl&iacute;nicas de poblaci&oacute;n adulta con alg&uacute;n tipo de patolog&iacute;a o lesi&oacute;n. Actualmente, la investigaci&oacute;n acerca de estas funciones se ha ampliado a un gran n&uacute;mero de patolog&iacute;as y condiciones. En este n&uacute;mero, se incluyen art&iacute;culos de investigaci&oacute;n que buscan aportar datos acerca de las caracter&iacute;sticas de funcionamiento ejecutivo que abarcan desde la descripci&oacute;n de aspectos del desarrollo de estas funciones a trav&eacute;s del estudio de ni&ntilde;os en edad preescolar, hasta la caracterizaci&oacute;n del funcionamiento ejecutivo en poblaci&oacute;n adulta que presenta conductas violentas, con traumatismo cr&aacute;neo encef&aacute;lico y transexuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n al desarrollo del funcionamiento ejecutivo, se presentan 4 art&iacute;culos. En el primero, presentado por Gonz&aacute;lez y Ostrosky se examin&oacute; la estructura de las funciones ejecutivas en 128 ni&ntilde;os de 3 a 6 a&ntilde;os de edad, usando un an&aacute;lisis factorial confirmatorio. Los resultados indican que en la edad preescolar la estructura del funcionamiento ejecutivo puede ser diferenciada en dos procesos relacionados pero independientes: memoria de trabajo e inhibici&oacute;n. Los autores concluyen que la unidad estructural de las funciones ejecutivas en edades muy tempranas, cambia a trav&eacute;s del desarrollo, siendo cada vez m&aacute;s multifac&eacute;tica, lo cual se relaciona con la maduraci&oacute;n e integraci&oacute;n de diferentes circuitos frontosubcorticales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Lozano y Ostrosky presentan datos acerca de la influencia del nivel socioecon&oacute;mico (NSE) en el desarrollo del control inhibitorio en ni&ntilde;os preescolares. Se encontr&oacute; que hay un efecto significativo del NSE en el desempe&ntilde;o en tareas que eval&uacute;an la inhibici&oacute;n de respuestas cognitivas y motoras, los ni&ntilde;os de NSE alto obtienen mayores puntajes que los ni&ntilde;os de NSE bajo, mientras que en una tarea de demora de gratificaci&oacute;n los ni&ntilde;os de NSE bajo cometen menos errores. Se concluye que el NSE es un factor que determina en gran medida el desarrollo de la capacidad de inhibir respuestas dominantes durante la edad preescolar, lo cual es relevante para la autoregulaci&oacute;n y facilitaci&oacute;n del desarrollo de otras funciones ejecutivas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los art&iacute;culos de Sandoval, Ostrosky y Camarena, y de Aguilera, Ostrosky y Camarena hacen referencia a la modulaci&oacute;n gen&eacute;tica del desarrollo de las funciones ejecutivas en ni&ntilde;os preescolares. De este modo, Sandoval, Ostrosky, y Camarena reportan que al analizar la relaci&oacute;n entre el polimorfismo funcional del gen COMT y el rendimiento neuropsicol&oacute;gico en tareas de inhibici&oacute;n en 248 ni&ntilde;os sanos de 3 a 6 a&ntilde;os de edad, se encontr&oacute; que los ni&ntilde;os que presentaban el polimorfismoMet/Metse desempe&ntilde;aron significativamente mejor en tareas relacionadas con la inhibici&oacute;n de un componente emocional que los ni&ntilde;os con polimorfismo Val/Val. Estos resultados parecen reflejar el papel de la enzima COMT como regulador del funcionamiento cognitivo a trav&eacute;s de su acci&oacute;n sobre sistemas de neurotransmisi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Aguilera, Ostrosky y Camarena evaluaron la influencia de la enzima MAO&#45;A y el temperamento en el funcionamiento ejecutivo en ni&ntilde;os en edad preescolar. Se observ&oacute; que aquellos ni&ntilde;os con la variaci&oacute;n de MAO&#45;A de baja actividad transcripcional y un temperamento de autocontrol, presentaron mayor capacidad para inhibir conductas dominantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con estos datos se pone de manifiesto la existencia de una correlaci&oacute;n paralela entre la maduraci&oacute;n gradual de la corteza prefrontal, con la manifestaci&oacute;n y mejoramiento de las capacidades ejecutivas, y que este desarrollo se ve influido tanto por variables ambientales, como por variables gen&eacute;ticas y de temperamento. Adem&aacute;s, el estudio del desarrollo de las funciones ejecutivas desde edades tempranas permite no s&oacute;lo comprender las caracter&iacute;sticas de este proceso, sino tambi&eacute;n facilita la detecci&oacute;n y prevenci&oacute;n de alteraciones comunes en algunos trastornos del neurodesarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de este n&uacute;mero tambi&eacute;n se incluyen estudios en poblaci&oacute;n adulta donde se reportan los hallazgos acerca de las caracter&iacute;sticas de funcionamiento ejecutivo en individuos que presentan conductas violentas, en personas con traumatismo craneoencef&aacute;lico y en transexuales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">D&iacute;az y Ostrosky evaluaron el funcionamiento cognitivo de 60 hombres violentos de la poblaci&oacute;n general, por medio de una bater&iacute;a neuropsicol&oacute;gica que proporciona &iacute;ndices del funcionamiento de 3 &aacute;reas de la corteza prefrontal: &aacute;rea dorsolateral, orbitomedial y pre frontal anterior. Los resultados encontrados coinciden con los que se han reportado en la literatura en individuos institucionalizados en referencia a un bajo desempe&ntilde;o en tareas que eval&uacute;an procesos asociados al funcionamiento del &aacute;rea orbitomedial y adem&aacute;s se analiza el papel que podr&iacute;a jugar el componente antisocial de la personalidad en la conducta violenta y el desempe&ntilde;o neuropsicol&oacute;gico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, en el art&iacute;culo de Romero, Ostrosky y Camarena, se plantea que existen factores gen&eacute;ticos que explican entre el 40% y el 50% de la varianza de los rasgos asociados al trastorno antisocial incluyendo la violencia, por lo que se investig&oacute; el efecto de dos alelos de riesgo (baja actividad de MAO&#45;A y 7 repeticiones DRD4) sobre mediciones de agresi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se evaluaron mediante escalas psicol&oacute;gicas a 60 hombres sanos y los resultados indicaron que tanto el efecto principal de cada uno de los alelos de riesgo, como su interacci&oacute;n impactan sobre mediciones de hostilidad, enojo, impulsividad, empat&iacute;a y rasgos antisociales de psicopat&iacute;a. Se concluye que es necesario investigar el efecto de estos alelos sobre la estructura y funci&oacute;n cerebral ya que aparentemente confieren riesgo para la manifestaci&oacute;n de conductas violentas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los resultados de estas investigaciones aportan datos relevantes no s&oacute;lo para la caracterizaci&oacute;n neuropsicol&oacute;gica de personas con conductas violentas, sino que adem&aacute;s identifican variables gen&eacute;ticas que modulan la expresi&oacute;n de este tipo de conductas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte Ram&iacute;rez y Ostrosky evaluaron el desempe&ntilde;o en tareas de flexibilidad cognitiva a un grupo de 25 pacientes con traumatismo cr&aacute;neo encef&aacute;lico (TCE) moderado y 15 pacientes con traumatismo severo. El an&aacute;lisis estad&iacute;stico mostr&oacute; que el grupo con TCE &#45; Severo requiri&oacute; mayor tiempo para realizar las tareas, present&oacute; m&aacute;s errores perseverativos y tuvo dificultad al cambiar de un set cognitivo a otro. Los hallazgos del estudio permitir&aacute;n no s&oacute;lo la elecci&oacute;n de tareas de evaluaci&oacute;n apropiadas para los pacientes con TCE, sino que tambi&eacute;n ayudar&aacute;n en la generaci&oacute;n de programas de intervenci&oacute;n cognitiva y conductual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, en el trabajo de Orozco y Ostrosky se reportan las caracter&iacute;sticas del desempe&ntilde;o cognitivo en tareas que eval&uacute;an funciones ejecutivas en transexuales hombre a mujer. Se encontr&oacute; que los transexuales tuvieron una menor ejecuci&oacute;n comparados con hombres en la puntuaci&oacute;n total de la bater&iacute;a neuropsicol&oacute;gica utilizada para su evaluaci&oacute;n, as&iacute; como en tareas de inhibici&oacute;n y de toma de decisiones. Estos resultados apoyan las evidencias que indican que los transexuales hombre a mujer presentan una ejecuci&oacute;n cognitiva lejana a su sexo de nacimiento y se propone un perfil cognitivo diferente al de los hombres y las mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este volumen pretende dar una visi&oacute;n de distintos aspectos del estudio de las funciones ejecutivas en poblaci&oacute;n normal o con alguna patolog&iacute;a. Los hallazgos reportados en estos trabajos coinciden en identificar variables que a distintos niveles, modulan el desarrollo y caracter&iacute;sticas del funcionamiento ejecutivo, dichas variables, van desde los aspectos gen&eacute;ticos y hormonales, hasta factores ambientales y lesiones espec&iacute;ficas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con estos datos se hace un aporte no s&oacute;lo te&oacute;rico dentro del campo de la neuropsicolog&iacute;a y las funciones ejecutivas, sino tambi&eacute;n una contribuci&oacute;n en el &aacute;mbito aplicado, al se&ntilde;alar hallazgos que puedan servir como gu&iacute;a al dise&ntilde;ar estrategias de evaluaci&oacute;n o programas de intervenci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Feggy Ostrosky</font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <font face="verdana" size="2">Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</font></p>      ]]></body>
</article>
