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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cuarenta años de Ciencia Forestal en México: Y un siglo de llevar un árbol adentro]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Cuarenta a&ntilde;os de Ciencia Forestal en M&eacute;xico. Y un siglo de llevar un &aacute;rbol adentro.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remcf/v5n21/a1f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Octavio Paz escribe que existe m&aacute;s de una semejanza entre la poes&iacute;a y la ciencia. Ambas son experimentos que tratan de "provocar un fen&oacute;meno, por la separaci&oacute;n o combinaci&oacute;n de ciertos elementos, sometidos a la presi&oacute;n de una energ&iacute;a exterior o dejados a la acci&oacute;n de su propia naturaleza". Para Paz, el poeta "procede con las palabras" como el cient&iacute;fico con las c&eacute;lulas y los &aacute;tomos: "las arranca de su medio natural, el lenguaje diario, las a&iacute;sla&#8230;, las re&uacute;ne o separa y, en fin, observa y aprovecha las propiedades del lenguaje, como el investigador las de la materia. La analog&iacute;a podr&iacute;a llevarse m&aacute;s lejos. Carece de inter&eacute;s porque la semejanza no reside tanto en un parecido externo &#151;manipulaciones verbales y de laboratorio&#151; como en la actitud ante el objeto".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando el poeta escribe y "somete a prueba sus ideas y sus palabras", no sabe exactamente que va a ocurrir, su actitud es emp&iacute;rica. "No pretende confirmar una verdad revelada, como el creyente; ni fundirse a una realidad trascendente, como el m&iacute;stico; ni demostrar una teor&iacute;a, como el ide&oacute;logo. El poeta no postula ni afirma nada de antemano; sabe que no son las ideas sino los resultados, las obras y no las intenciones, lo que cuenta". Paz se pregunta: &#191;No es esta la actitud de los hombres de ciencia? Efectivamente, la pr&aacute;ctica de la poes&iacute;a como la cient&iacute;fica no implican renunciar a concepciones e intuiciones previas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Octavio Paz, las teor&iacute;as, las hip&oacute;tesis no son las que justifican a la experiencia, sino a la inversa. A veces, la prueba contradice las previsiones con efectos distintos a los esperados. "Al poeta y al investigador no les cuesta mucho trabajo resignarse; ambos aceptan que la realidad tiene una manera de conducirse que no es independiente de nuestra filosof&iacute;a". No son doctrinarios; no ofrecen sistemas previos sino hechos comprobados, resultados y no hip&oacute;tesis, obras y no solo ideas. "Las verdades que buscan son distintas pero para alcanzarlas usan m&eacute;todos parecidos. El rigor material se une a la objetividad m&aacute;s estricta, es decir, al respeto por la autonom&iacute;a del fen&oacute;meno. Un poema y una verdad cient&iacute;fica son algo m&aacute;s que una teor&iacute;a o una creencia: han resistido el &aacute;cido de la prueba y el fuego de la cr&iacute;tica. Poemas y verdades cient&iacute;ficas son algo muy distinto de las ideas de los poetas y de los cientificos. Pasan de los estilos art&iacute;sticos y la filosof&iacute;a de las ciencias; no pasan las obras de arte ni las verdaderas verdades de la ciencia".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Decidimos celebrar los cuarenta a&ntilde;os de un proyecto editorial que naci&oacute; a mediados de la d&eacute;cada de 1970, llev&oacute; por 34 a&ntilde;os el nombre de Ciencia Forestal en M&eacute;xico y se consolid&oacute; como ra&iacute;z profunda de una plataforma impresa, digital y en red denominada: Revista Mexicana de Ciencias Forestales. Un proyecto que se ha mantenido por una decisi&oacute;n institucional, pero tambi&eacute;n gracias al empe&ntilde;o de muchas personas que bridaron su trabajo y talento. En una revista cient&iacute;fica como en cualquier publicaci&oacute;n se trabaja, esencialmente, con palabras, las cuales trasmiten el mensaje de autenticidad o falsabilidad, como queramos ubicar a este quehacer. Y justo en este a&ntilde;o igualmente se celebran 100 a&ntilde;os del nacimiento de Octavio Paz, uno de los pensadores m&aacute;s trascendentes de M&eacute;xico, que am&oacute; profundamente las palabras y a trav&eacute;s de ellas expres&oacute; belleza, conocimiento y lucidez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la Revista Mexicana de Ciencias Forestales consideramos tener algunos razgos comunes con Octavio Paz: el primero, que le gustaban mucho los &aacute;rboles. En m&uacute;ltiples poemas hace alusi&oacute;n a todo tipo de especies forestales: "un sauce de cristal, un chopo de agua". De hecho, ten&iacute;a una obsesi&oacute;n por los bosques y sus elementos esenciales. Simplemente, uno de sus poemas m&aacute;s c&eacute;lebres, &Aacute;rbol adentro, lo demuestra:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/remcf/v5n21/a1f2a.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/remcf/v5n21/a1f2.jpg"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Creci&oacute; en mi frente un &aacute;rbol.    <br></i> <i>Creci&oacute; hacia dentro.    <br></i> <i>Sus ra&iacute;ces son venas,    <br></i> <i>nervios sus ramas,    <br></i> <i>sus confusos follajes pensamientos.    <br></i> <i>Tus miradas lo encienden    <br></i> <i>y sus frutos de sombras    ]]></body>
<body><![CDATA[<br></i> <i>son naranjas de sangre    <br></i> <i>son granadas de lumbre.    <br></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Amanece    <br></i> <i>en la noche del cuerpo.    <br></i> <i>All&aacute; adentro, en mi frente,    <br></i> <i>el &aacute;rbol habla.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Ac&eacute;rcate, &#191;Lo oyes?</i>&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; las doctas contribuciones sobre dendroenerg&iacute;a hagan hablar a los &aacute;rboles. Adem&aacute;s, Paz desde su juventud fund&oacute; y colabor&oacute; con diversas revistas; algunas de modesto formato hasta la extraordinaria Vuelta en cuyas p&aacute;ginas, a prop&oacute;sito, di&oacute; espacio a la discusi&oacute;n y an&aacute;lisis de la ciencia, algo que ninguna publicaci&oacute;n mexicana de literatura hac&iacute;a y sigue sin hacer. As&iacute;, tambi&eacute;n, &eacute;l mismo era un dedicado editor: seleccionaba textos &#151;aunque no impon&iacute;a su criterio&#151;, los correg&iacute;a, integraba y, a&uacute;n m&aacute;s, comercializaba sus revistas. Paz era un editor m&aacute;s que internacional o global, era universal; ocud&iacute;an a su llamado pensadores e intelectuales de todo el orbe para pfrecerle sus muy diversos puntos de vista. Pero, sobre todo, en relaci&oacute;n con el quehacer de nuestra publicaci&oacute;n, su compromiso era esencialmente el mismo de toda revista cient&iacute;fica de excelencia: colmar sus p&aacute;ginas con escritos de calidad, impacto y trascendencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como cualquier iniciativa derivada de la investigaci&oacute;n, la revista Ciencia Forestal en M&eacute;xico surgi&oacute; como un espacio que presentaba respuestas a la problem&aacute;tica forestal, al inicio derivadas de estudios dasom&eacute;tricos que se hac&iacute;an en el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales (INIF), pero cada vez fueron m&aacute;s preguntas resueltas por especialistas de otras instituciones y de diversos paises. Incluso, la Revista aunque en un inicio fue muy local, pr&aacute;cticamente publicaba lo que se realizaba en el barrio de Coyoac&aacute;n, donde se asentaba el INIF, naci&oacute; con una vocaci&oacute;n internacional. Su fundador siempre pens&oacute; en los m&aacute;s prestigiados Journals y se imagin&oacute; que alguna vez M&eacute;xico, igual que Estados Unidos de Am&eacute;rica, podr&iacute;a aspirar a contar con publicaciones de mayor relevancia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los incios de la Revista fueron muy dif&iacute;ciles, la ausencia de recursos econ&oacute;micos y humanos era algo que se padec&iacute;a en cada edici&oacute;n. Sin embargo, en sus directores y editores jam&aacute;s decay&oacute; el &aacute;nimo, aunque a veces prevalec&iacute;a la inquietud, sobre todo, en cuanto a las colaboraciones. Pero en ese aspecto, tambi&eacute;n se cont&oacute; con el apoyo de sus autores, investigadores de diversas instituciones no dejaron de tener fe &#151;perm&iacute;taseme el concepto teol&oacute;gico&#151; en que sus articulos deb&iacute;an nutrir la reflexi&oacute;n de la silvicultura en las p&aacute;ginas de Ciencia Forestal en M&eacute;xico, la cual, sab&iacute;an, crecer&iacute;a y vencer&iacute;a todos los obst&aacute;culos. Efectivamente, en la mayor&iacute;a de las veces se publicaban las ocupaciones de los investigadores, m&aacute;s que sus preocupaciones. Aunque, ocasionalemente, salieron a la luz ensayos esclarecedores. Sin embargo, siempre prevaleci&oacute;, aun en las circunstancias m&aacute;s complicadas, el cuidadoso trabajo editorial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se deb&iacute;a recuperar continuidad pero, ante todo, se ten&iacute;a que obtener calidad. Los esfuerzos se mantuvieron en los dos sentidos. Un momento crucial fue cuando en atenci&oacute;n a una recomendaci&oacute;n del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (Conacyt) se se&ntilde;al&oacute; la independencia editorial y de gesti&oacute;n de la publicaci&oacute;n de la direcci&oacute;n central del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agr&iacute;colas y Pecuarias (INIFAP). Eso signific&oacute; mas que una ausencia de apoyo, la oportunidad de tener un proyecto editorial aut&oacute;nomo. La direcci&oacute;n central del INIFAP, ante esto respondi&oacute; con generosidad. Sin embargo, dado que los directores de investigaci&oacute;n forestal del Instituto hab&iacute;an tutorizado a la Revista durante muchos a&ntilde;os, un funcionario la hab&iacute;a fundado, el hecho de que ahora dependiera de los esfuerzos, talento y conocimientos de un grupo de investigadores supon&iacute;a una suerte de grave compromiso y una aventura, en ese momento, de insospechadas consecuencias. Lo anterior, redimension&oacute; el car&aacute;cter colegiado al que estaba llamado el trabajo editorial de la Revista. Paulatinamente, el Comit&eacute; Editorial fue asumiendo todas las decisiones editoriales, administrativas y de gesti&oacute;n de la publicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la figura de director de la revista y secretario t&eacute;cnico, se sum&oacute; la de coordinador editorial. Se restructuraron los consejos consultivo, arbitral as&iacute; como el editorial. Se actualizaron los contenidos, se recuper&oacute; la oportunidad de la Revista y se logr&oacute; ingresar de nueva cuenta al &Iacute;ndice de Revista Cientificas del Conacyt. El Ingreso a otros &iacute;ndices como Scielo consolidaron estos esfuerzos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Fin de una &eacute;poca&nbsp;</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el comit&eacute; editorial nos planteamos celebrar el aniversario como el cierre de un ciclo. Ciencia Forestal en M&eacute;xico es la misma, pero a su vez distante de la actual Revista Mexicana de Ciencias Forestales (RMCF). Cada vez mas, la publicaci&oacute;n que le di&oacute; origen se apreciar&aacute; por su trascendencia hist&oacute;rica que le permiti&oacute; superar los prop&oacute;sitos que le dieron origen. Eso es una muestra de que cumpli&oacute; y alcanz&oacute; su misi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La propia RMCF en cada edici&oacute;n se moderniza, en un proceso de actualizaci&oacute;n y transformaci&oacute;n constante. Es como finalmente debe ser una revista cient&iacute;fica. Superarse en cada edici&oacute;n, ya que el conocimiento derivado del m&eacute;todo cient&iacute;fico avanza en forma acelerada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, los retos a los que se enfrent&oacute; en su momento Ciencia Forestal en M&eacute;xico son, en esencia, los mismos que los actuales: mantener la calidad en las contribuiciones, atender los requerimientos de los autores, ampliar su distribuci&oacute;n, mejorar su presentaci&oacute;n, obtener recursos. No obstante, las dimensiones del compromiso han aumentado considerablemente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La publicaci&oacute;n de la ciencia experimenta una explosi&oacute;n. Miles de t&iacute;tulos y millones de art&iacute;culos salen a la luz. Cientos de miles de citas son referidas y rastreadas por los buscadores. Las exigencias de los &iacute;ndices internacionales aumentan conforme la competencia de las revistas por ser incluidas se incrementa. Las estrategias para alcanzar la notoriedad entre la comunidad cient&iacute;fica lleva a los editores a replantear todos los d&iacute;as sus normas y procedimientos. Incluso pone de continuo los principios sobre los cuales alguna vez inciaron la publicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En alg&uacute;n momento se plante&oacute; que el nombre Ciencia Forestal en M&eacute;xico limitaba a otras contribuciones del extranjero y aunque esto jamas ocurri&oacute;, puesto que s&iacute; se publicaron contribuciones extranjeras, no con la frecuencia deseada, en el comit&eacute; no quer&iacute;amos que quedar&aacute; la menor duda. La ciencia que pretendemos publicar no solo es la originada en M&eacute;xico. De hecho, estamos comprometidos con un proceso de internacionalizaci&oacute;n que primero debe alcanzar a Iberoam&eacute;rica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El factor de impacto ahora significa que la ciencia que se publicar&aacute; debe grantizar que no solo encontrar&aacute; una soluci&oacute;n, sino motivar&aacute; muchas m&aacute;s preguntas. El proceso de acceso abierto despierta debate. Nosotros creemos en la necesidad de liberar a la comunidad nacional e internacional los art&iacute;culos que gracias al apoyo del INIFAP, un centro p&uacute;blico de investigaci&oacute;n, se publican. Y como esta revista miles de publicaciones cient&iacute;ficas, sobre todo en Latinoam&eacute;rica, tambi&eacute;n comparten esta posici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos fue entregado el futuro y esto en la ciencia representa un inmenso cosmos. Pero todo eso, finalmente, significa los mismos retos: la calidad de las contribuciones, ahora internacionales, debe matenerse en los mayores est&aacute;ndares; se requiere mejorar la comunicaci&oacute;n con los autores, editores y &aacute;rbitros; la expansi&oacute;n de la distribuci&oacute;n tiene que apoyarse con las mejores herramientas tecnol&oacute;gicas. Para eso, la visualizaci&oacute;n de la Revista debe trascender los par&aacute;metros tradicionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revisi&oacute;n y consenso de nuestros pares en la actualidad exige una mayor globalizaci&oacute;n. Porque esencialmente tenemos problemas comunes, y cada vez m&aacute;s grandes, los cuales exigen soluciones globales: la productividad forestal, la disminuci&oacute;n de la erosi&oacute;n, la conservaci&oacute;n de la biodiversidad y el manejo forestal sustentable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Octavio Paz escribi&oacute;: "La gran lecci&oacute;n filos&oacute;fica de la ciencia contempor&aacute;nea consiste, precisamente, en habernos mostrado que las preguntas que la filosof&iacute;a ha cesado de hacerse desde hace dos siglos &#151;las preguntas sobre el origen y el fin&#151; son las que verdaderamente cuentan. Las ciencias, gracias a su prodigioso desarrollo, ten&iacute;an que enfrentarse a esos temas en alg&uacute;n momento: ha sido una bendici&oacute;n para nosotros que ese momento haya sido nuestro tiempo". Son estos se&ntilde;alamientos metacient&iacute;ficos y el constante enlace que realiza Paz con la filosof&iacute;a occidental y oriental, lo que hace del final de uno de sus libros m&aacute;s reflexivos, La Llama Doble, una importante reflexi&oacute;n acerca de la ciencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estos momentos de grave problem&aacute;tica ambiental, en la que los bosques y ecosistemas forestales estan llamados, en su sobrevivencia misma, a responder m&uacute;ltiples inc&oacute;gnitas sociales, econ&oacute;micas y culturales la Revista Mexicana de Ciencias Forestales se ha propuesto abonar a la reflexi&oacute;n misma que la investigaci&oacute;n puede proporcionar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fundar una revista es uno de los mayores privilegios. Toda esta generaci&oacute;n de investigadores que ahora concurren a nuestras p&aacute;ginas pueden ser part&iacute;cipes de esta nueva aventura editorial. Admiramos a las generaciones fundacionales, sin embargo nosotros tambi&eacute;n debemos presentarnos como iniciadores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura del Comit&eacute; Editorial ha cambiado y posiblemente continuar&aacute; modific&aacute;ndose; hemos querido matener la figura de Secretario T&eacute;cnico, pero desaparecimos el t&iacute;tulo de Presidente del Comit&eacute; Editorial y Director de la Revista Ciencia Forestal en M&eacute;xico para dejar a quien encabeza este proyecto como Editor en Jefe. Lo que permanecer&aacute; intalterado es la convicci&oacute;n del trabajo colegiado editorial, en el cual no hay una figura o voz que prevalece.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este consideramos debe ser el &uacute;ltimo de los aniversarios de la Revista que nos di&oacute; origen, por nuestra parte buscaremos crear algo tan grande y perdurable como Ciencia Forestal en M&eacute;xico, y si se puede m&aacute;s relevante. El pr&oacute;ximo a&ntilde;o tendremos el gusto de celebrar el quinto aniversario de la Revista Mexicana de Ciencias Forestales que acompa&ntilde;ar&aacute; los paso de los j&oacute;venes investigadores por el desarrollo de su vida profesional. Necesitamos tener la sensibilidad para identificar cu&aacute;les ser&aacute;n sus necesidades de los medios de difusi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cualquier revista mexicana tiene un reto extraordinaria, al que le ha enfrentado la disminuci&oacute;n del impacto de la investigaci&oacute;n realizada en el territorio nacional. Los desaf&iacute;os son enormes. La capacidad de los cient&iacute;ficos de M&eacute;xico debe reflejarse en el contexto mundial. Eso es necesario para el pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n para toda la patria grande: Lationoam&eacute;rica. Aunque su alcance es mayor, ya que a toda la regi&oacute;n Iberoamericana le conviene el despegue de la ciencia en todos los paises. Apenas cinco de sus naciones tienen un factor de impacto &#8230; Liderados por Brasil, seguido por Mexico y acompa&ntilde;ados muy de cerca por Chile, Colombia y Argentina. Se debe agregar que Latinoam&eacute;rica es la zona del mundo de mayor ciencia abierta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los desaf&iacute;os son grandes, pero cuarenta a&ntilde;os de investigaci&oacute;n da bastante para enfrentar el futuro, el cual no nos toma completamente por sorpresa. Los planes se nos amontonan, verdaderos montes en la acepci&oacute;n espa&ntilde;ola de bosque. Los cercanos cinco a&ntilde;os de la Revista debe ser una propuesta. Un fil&oacute;sofo dec&iacute;a que si queremos ver m&aacute;s alla, debemos ponernos en los hombros de alguien m&aacute;s grande. Ya nos hemos puesto en los hombros de Ciencia Forestal en M&eacute;xico, y ya vislumbramos el futuro: y es prometedor.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A un siglo del nacimiento de Octavio Paz nos gustar&iacute;a tener presente sus palabras, para animar el largo caminar que aguarda a la Revista Mexicana de Ciencias Forestales, sobre la poes&iacute;a moderna y lo que debe ser la ciencia moderna a la que aspiramos coadyuvar:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Las semejanzas entre ciencia y poes&iacute;a no deben hacernos olvidar una diferencia decisiva: el sujeto de la experiencia. El hombre de ciencia es un observador y, al menos voluntariamente, no participa en la experiencia. Digo "al menos voluntariamente" porque en ciertas ocasiones el observador fatalmente forma parte del fen&oacute;meno y, en consecuencia, lo altera. En el caso de la poes&iacute;a moderna, el sujeto de la experiencia es el poeta mismo: &eacute;l es el observador y el fen&oacute;meno observado. Su cuerpo y su psiquis, su ser entero, son el campo en donde se operan toda suerte de transformaciones. La poes&iacute;a moderna es un conocimiento experimental del sujeto mismo que conoce. Ver con los o&iacute;dos, sentir con el pensamiento, combinar y usar hasta el l&iacute;mite nuestros poderes, para conocer un poco m&aacute;s de nosotros mismos y descubrir realidades inc&oacute;gnitas, &#191;no es ese el fin que asignan a la poes&iacute;a esp&iacute;ritus tan diversos como Coleridge, Baudelaire y Apollinaire? (&#8230;) Y a&uacute;n podr&iacute;a agregar que la verdadera modernidad de la poes&iacute;a consiste en haber conquistado su autonom&iacute;a. La poes&iacute;a ha dejado de ser la servidora de la religi&oacute;n o de la filosof&iacute;a; como la ciencia, explora el universo por cuenta propia. Y en esto tambi&eacute;n se parecen algunos poetas y hombres de ciencia: unos y otros no han vacilado en someterse a ciertas experiencias peligrosas, con riesgo de su vida o de su integridad espiritual, para penetrar en zonas vedadas."</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Mall&eacute;n Rivera</b><i>    <br></i> Editor en Jefe</font></p>      ]]></body>
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