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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Tres siglos de la invenci&oacute;n de la sostenibilidad</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remcf/v4n20/a1f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la ciencia es la constelaci&oacute;n de hechos, teorias y m&eacute;todos; entonces, los cient&iacute;ficos son personajes que han contribuido con alguno de los elementos que configuran ese universo. Por lo cual, el desarrollo cient&iacute;fico se conviene en un proceso gradual que a&ntilde;ade conceptos, solos y en combinaci&oacute;n al caudal creciente de la t&eacute;cnica y del conocimiento. Sin embargo, se&ntilde;ala Thomas Kuhn en su libro <i>La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas,</i> los historiadores de la ciencia han ''descubierto" lo dif&iacute;cil que resulta desempe&ntilde;ar las funciones que el desarrollo, por acumulaci&oacute;n, les asigna. Una narraci&oacute;n de un proceso en incremento hace cada vez m&aacute;s complicado responder a preguntas tales como: &iquest;Cu&aacute;ndo se descubri&oacute; el ox&iacute;geno? Para Kuhn, con m&aacute;s frecuencia se comienza a sospechar que constituye un error plantear ese tipo de preguntas. Quiz&aacute; la ciencia no avanza aglutinando descubrimientos e inventos individuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Simult&aacute;neamente, los historiadores de la ciencia se enfrentan a dificultades para distinguir el componente cient&iacute;fico de las observaciones pasadas. Tal vez, un descubrimiento o planteamiento es tachado de intrascendente o peor aun de falso, abandonado, en la mejor de la suertes, en los archivos polvosos de la indiferencia acad&eacute;mica. A&ntilde;os o siglos despu&eacute;s descubrimos que ni era irrelevante e incluso respond&iacute;a a un c&uacute;mulo de preguntas y necesidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cronistas de la sustentabilidad fijan su descubrimiento en hace apenas unas d&eacute;cadas, a veces se refiere como antecedente la <i>Primavera silenciosa</i> de Rachel Carson. Los m&aacute;s audaces hablan de ciertos naturalistas del siglo XIX, a los que la exploraci&oacute;n de la biodiversidad y los recursos naturales los mov&iacute;a a entender su interrelaci&oacute;n; por ejemplo, a trav&eacute;s de los &aacute;rboles de la vida que describi&oacute; por primera vez Darwin.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los hitos m&aacute;s trascedentales del entendimiento que la humanidad tiene sobre su relaci&oacute;n con el planeta que habita cumple en 2013 justo trecientos a&ntilde;os. En el siglo XVIII algunas mentes brillantes se percataron de las posibilidades que los recursos naturales significan en el proceso de la civilizaci&oacute;n. Posiblemente, el controvertido inconsciente colectivo perme&oacute; el entendimiento de los hombres e indujo a una conciencia &#45;en esos momentos, no tan colectiva&#45; de que todas las actividades para el sustento de los pueblos proven&iacute;a del sostenimiento que proporcionaba el entorno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en 1713, el administrador de minas y contador alem&aacute;n Hans Carl von Carlowitz (1645&#45;1714) publica el libro <i>Sylvicultura oeconomica,</i> que postula por primera vez el dise&ntilde;o de la administraci&oacute;n cient&iacute;fica de los recursos naturales, en particular los forestales. En ese tratado acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino <i>Ertrag nachhaltiger</i> o"rendimiento sostenible" y pronostic&oacute; la escasez de madera, en ese entonces materia prima para toda la industria, lo que constitu&iacute;a la preocupaci&oacute;n de economistas y gobernantes en toda Europa.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo la premisa de que la sostenibilidad surge de un principio economico b&aacute;sico: la escasez, Carlowitz deline&oacute; cuatro v&iacute;as posibles hacia la sostenibilidad: la pol&iacute;tica, mediante el poder p&uacute;blico que regulara la producci&oacute;n y el consumo en funci&oacute;n del bien com&uacute;n; la colonial para ir en la b&uacute;squeda del propio territorio, la producci&oacute;n de los recursos faltantes; la liberal que dejaba el mercado abierto y el libre comercio, como reguladores &uacute;nicos del consumo; y la t&eacute;cnica en que la innovaci&oacute;n cient&iacute;fica suplir&iacute;a los elementos escasos con suced&aacute;neos, sustituir madera por carb&oacute;n y carb&oacute;n por petr&oacute;leo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y, aunque las potencias emergentes de aquel entonces y las actuales optaron y continuan inclin&aacute;ndose por el colonialismo, y con ello, por la globalizaci&oacute;n de la escasez, lo cierto es que hasta nuestros d&iacute;as el dilema est&aacute; vigente: &iquest;c&oacute;mo producir de manera sostenible?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, el desarrollo sostenible trasciende las prescripciones t&eacute;cnicas, para constituir una suerte de gu&iacute;a &eacute;tica y pol&iacute;tica para enfrentar a la crisis ecol&oacute;gica y social. El concepto y su noci&oacute;n, supon&iacute;amos, se inaugur&oacute; en 1987 por la Comisi&oacute;n Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (la llamada Comisi&oacute;n <i>Bruncltlanc&iacute;).</i> Sin embargo, al margen del movimiento ambiental moderno, su modelo est&aacute; en la terminolog&iacute;a de las profesi&oacute;n forestal desde hace mucho m&aacute;s tiempo. De hecho, el "rendimiento sostenido" hab&iacute;a sido la principal doctrina de la silvicultura internacional durante casi dos siglos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las ra&iacute;ces del concepto alem&aacute;n <i>Nachhaltiger Ertrag</i> se remontan a los principios de la Ilustraci&oacute;n europea, cuando silvicultores alemanes, inspirados por el estudioso ingl&eacute;s John Evelyn en su <i>Sylva, or A Discourse of Forest&#45;Trees and the Propagation of Timber in His Majesty's Dominions</i> (1662) comenzaron a planificar los turnos de la intervenci&oacute;n de los bosques con el fin de entregar producci&oacute;n maderable sin menoscabo del volumen y de la calidad a lo largo del tiempo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora, el t&eacute;rmino "desarrollo sostenible" suena algo tecn&oacute;crata, como la denominaci&oacute;n de una comisi&oacute;n multinacional, creada despu&eacute;s de una ardua negociaci&oacute;n y su presidencia la ocupara un expresidente o exministro de alguna rep&uacute;blica, cuyo gobierno jam&aacute;s atendi&oacute; el tema ambiental que ahora, desde su posici&oacute;n, jura salvaguardar. Algunos cr&iacute;ticos del desarrollo sostenible lo consideran agotado y artificial; sin embargo, toda vez que se traza su historia conceptual, sabemos que se erige con profundas ra&iacute;ces y as&iacute;, la sostenibilidad se transforma en una idea atemporal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando en nuestros d&iacute;as, el desarrollo sostenible entr&oacute; en la escena mundial promet&iacute;a ser la clave para la descripci&oacute;n de un nuevo equilibrio entre el uso y la conservaci&oacute;n de potencialidades y recursos de la naturaleza. La Comisi&oacute;n <i>Brundtland,</i> que allan&oacute; el camino a la Cumbre de R&iacute;o, lo hab&iacute;a definido en 1987 como "... un desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades". Pero incluso este postulado se puede rastrear m&aacute;s atr&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1980, la "Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza", una asociaci&oacute;n de naciones, agencias ambientales y las organizaciones no gubernamentales, junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Fondo Mundial de la Fauna (WWF), una organizaci&oacute;n no gubernamental, public&oacute; su <i>Estrategia Mundial de Conservaci&oacute;n,</i> bajo el patrocinio de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas. Esta declaraci&oacute;n se present&oacute; simult&aacute;neamente en capitales de todo el mundo, su t&iacute;tulo: <i>La conservaci&oacute;n de los recursos biol&oacute;gicos para el desarrollo sostenible.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, el m&eacute;rito de haber introducido el t&eacute;rmino "sostenible" en el lenguaje pol&iacute;tico pertenece al Club de Roma. En marzo de 1972, di&oacute; a conocer el informe que hizo &eacute;poca: <i>L&iacute;mites del Crecimiento,</i> escrito por un grupo de cient&iacute;ficos dirigido por Dennis y Donella Prados del <i>Massachusetts Institute of Technology</i> (MIT), en el cual se describe el "estado de equilibrio global" deseable. Los autores utilizaron la palabra "Sostenible": "Estamos buscando una salida del modelo que representa un sistema mundial: 1) <i>sustentable</i> sin colapso repentino e incontrolado; y 2) capaz de satisfacer las necesidades materiales b&aacute;sicas de todos los pueblos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, nuevamente, este concepto moderno mantiene profundas ra&iacute;ces hist&oacute;ricas. Vincular el verbo "mantener" con el sufijo "&#45;able" y acoplamiento con "Desarrollo" fue, sin duda, una innovaci&oacute;n sem&aacute;ntica. La fuente y anteproyecto para el nuevo per&iacute;odo era un concepto que ten&iacute;a ra&iacute;ces profundas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los laicos en la terminolog&iacute;a profesional de la actividad forestal 'Sostenibilidad' es una modificaci&oacute;n sem&aacute;ntica, la extensi&oacute;n y la transferencia del t&eacute;rmino "rendimiento sostenido". Esta hab&iacute;a sido la doctrina y, de hecho, el &laquo;santo grial&raquo; de los silvicultores</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">en todo el mundo durante m&aacute;s o menos dos siglos. La esencia de &laquo;rendimiento sostenido forestal" fue descrito; por ejemplo, por William A. Duerr, un experto estadounidense: &laquo;Para cumplir con nuestras obligaciones para con nuestros descendientes y estabilizar nuestras comunidades, cada generaci&oacute;n debe sostener su recursos a un alto nivel y de la mano a lo largo del tiempo. El rendimiento sostenido de madera es un aspecto de la necesidad m&aacute;s fundamental del hombre: sostener la vida misma.&raquo;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema que se aborda en las 400 p&aacute;ginas del libro de Carlowitz hab&iacute;a sido preocupaci&oacute;n para economistas y hombres de estado en toda Europa, desde hac&iacute;a bastante tiempo: la escasez prevista de madera, el recurso clave de la &eacute;poca. La s&uacute;bita comprensi&oacute;n de esta situaci&oacute;n era, probablemente, en el siglo XVII equivalente a la discusi&oacute;n sobre el &lt;pico del petr&oacute;leo&gt; de comienzos del siglo XXI. Una red de expertos de diferentes pa&iacute;ses europeos cooperaron y actuaron en varias direcciones con el fin de encontrarle soluciones. El concepto de sostenibilidad fue el resultado de una b&uacute;squeda com&uacute;n y larga.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer antecedente de la sostenibilidad forestal surgi&oacute; en Inglaterra, en donde la escasez de la madera propici&oacute; tomar en cuenta a los m&eacute;todos sostenibles de la silvicultura. Dicha iniciativa surgi&oacute; de los comisionados de la <i>Royal Navy,</i> integrada por las industrias m&aacute;s afectadas por la carencia de esta materia prima. En 1662, se tem&iacute;a que la disminuci&oacute;n en la producci&oacute;n de madera con las dimensiones requeridas, como la de roble, pondr&iacute;a en peligro los planes para equipar su flota con barcos m&aacute;s grandes que contribuyera a su fortalecimiento, como los "baluartes del reino de madera" y &#45; de hecho &#45;ser la punta de lanza contra los holandeses y otros rivales en la lucha por el colonialismo global para el control mundial de los recursos naturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esos temores no eran infundados, desde 1500 Gran Breta&ntilde;a estaba perdiendo gran parte de sus bosques. El crecimiento de la poblaci&oacute;n aument&oacute; la necesidad de le&ntilde;a y material de construcci&oacute;n. La incipiente industrializaci&oacute;n provocaba que las nuevas f&aacute;bricas, como las de vidrio y herrajes, consumieran enormes cantidades de carb&oacute;n, el &uacute;nico combustible en esa &eacute;poca. Durante la Guerra Civil (1642 &#45; 1651) muchas de las leyes y costumbres feudales sobre la protecci&oacute;n de los bosques se hab&iacute;an derrumbado o abandonado. A medida que el campo era deforestado, se present&oacute; una desastrosa crisis de recursos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los almirantes trajeron el tema ante la Real Sociedad, instituci&oacute;n de investigaci&oacute;n recientemente fundada que ten&iacute;a en sus filas a algunas de las mentes m&aacute;s brillantes del pa&iacute;s. En varios discursos de la Real Sociedad se discuti&oacute; el tema. Entre sus colaboradores estaban John Winthrop, gobernador de la colonia estadounidense de Connecticut, qu&iacute;mico que hab&iacute;a experimentado con nuevas t&eacute;cnicas de fabricaci&oacute;n de alquitr&aacute;n y brea; el Dr. Jonathan Goddard, profesor de f&iacute;sica, experto en anatom&iacute;a de las plantas le&ntilde;osas; y Christopher Merret, un m&eacute;dico interesado en la historia natural y en farmacia, con el conocimiento de los m&eacute;todos de silvicultura practicada en Francia y Alemania. Aunque el alma del proyecto fue John Evel yn (1620 &#45; 1706), quien estuvo a cargo de la compilaci&oacute;n del material y la elaboraci&oacute;n de una propuesta para solucionar la falta de madera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el 16 de febrero de 1664, Evelyn present&oacute; al Rey, a la Real Sociedad y al p&uacute;blico su libro<i>:"Sylva o un discurso de los &aacute;rboles forestales y la propagaci&oacute;n de la madera en los dominios de su Majestad".</i> La obra se convirti&oacute; en un <i>best&#45;seller</i> del siglo XVII, que propici&oacute; la plantaci&oacute;n de millones de &aacute;rboles en toda Inglaterra. En &eacute;l se abord&oacute; el problema de la madera de una manera, que sin duda, fue m&aacute;s all&aacute; de los esquemas de la <i>Royal Navy.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lujosamente adornado con citas de fuentes b&iacute;blicas y cl&aacute;sicas, <i>'Sylva'</i> es un estudio exhaustivo, contempor&aacute;neo y vasto en conocimientos sobre los ecosistemas, los cuales siglos despu&eacute;s se conocer&iacute;an como ecolog&iacute;a. Combina descripciones detalladas de numerosas especies: el roble, el olmo, haya, acebo, el abeto; con instrucciones precisas de c&oacute;mo y cu&aacute;ndo transplantar las plantas, podar y talar &aacute;rboles; y de c&oacute;mo estos aumentan la belleza de los bosques y el valor de la madera".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, el autor, un mon&aacute;rquico ac&eacute;rrimo, culpa a la <i>Cromwellian</i> por la devastaci&oacute;n de tantos bosques y selvas, pero su an&aacute;lisis es mucho m&aacute;s profundo. Discute las fuerzas econ&oacute;micas y sociales subyacentes, <i>'Sylva</i> constituye un informe de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre la decadencia de los bosques tropicales:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"El incremento del env&iacute;o ... multiplicaci&oacute;n de vidrio, obras de hierro, hornos y similares, pero sobretodo, la desproporcionada difusi&oacute;n de la labranza y el arrasamiento destructivo y la conversi&oacute;n de bosques en pastos hab&iacute;a causado la devastaci&oacute;n de las grandes riquezas y de la gloria de esta naci&oacute;n, para convertirse en epid&eacute;mica".</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Mall&eacute;n Rivera</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	Editor en Jefe</font></p>      ]]></body>
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