<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>2007-0934</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista mexicana de ciencias agrícolas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. Mex. Cienc. Agríc]]></abbrev-journal-title>
<issn>2007-0934</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S2007-09342012000900026</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los tractores agrícolas de México]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Palacios Rangel]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Isabel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ocampo Ledesma]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Chapingo Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Chapingo Estado de México]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Chapingo Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Chapingo Estado de México]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>3</volume>
<numero>spe4</numero>
<fpage>812</fpage>
<lpage>824</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2007-09342012000900026&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S2007-09342012000900026&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S2007-09342012000900026&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El uso de tractor ha sido un factor importante para desarrollar la noción de competitividad, al imponerse la idea de que el uso de los tractores permite poner a trabajar tierra que no había sido utilizada para inducirla a la producción. De igual forma, al disminuir costos de producción, posibilita vencer la escasez estacional de mano de obra y liberar trabajo en periodos críticos para otras tareas productivas. Su empleo se ha convertido en un factor central para desarrollar altas tasas de rotación de cultivos, para modificar la infraestructura del campo, y como motor para impulsar modernos sistemas de irrigación, de bodegas y almacenes, de carreteras y caminos, entre otras cosas. El presente trabajo se propone analizar el comportamiento que presenta el parque de tractores nacional en el campo mexicano. Esto se hace a partir de los datos aportados por distintos documentos oficiales como los censos agropecuarios realizados por INEGI (1991 y 2007), y las cifras presentadas en las evaluaciones del Programa Alianza para el Campo. Identificar algunos de los cambios y tendencias registrados en el entorno de la mecanización agrícola, en particular la que se realiza mediante el uso de tractores, a través de la información estadística generada por los Censos Agropecuario y Ejidal, permite de manera puntual describir el comportamiento de los tractores destinados a la producción agropecuaria y forestal en México, a partir de la información mostrada por los censos agropecuarios y forestales, lo que permitirá comprender su importancia en el proceso productivo nacional.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[desarrollo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[maquila agrícola]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[mecanización rural]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[tractor]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los tractores agr&iacute;colas de M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Isabel Palacios Rangel<sup>1&sect;</sup> y Jorge Ocampo Ledesma<sup>2</sup></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1</i></sup> <i>Divisi&oacute;n de Ciencias Forestales. CIESTAAM. Universidad Aut&oacute;noma Chapingo. Carretera M&eacute;xico&#45; Texcoco, km 38.5. Chapingo, Estado de M&eacute;xico. C. P. 56230. Tel 52(55)5133&#45;1108</i>. <a href="mailto:botsy01@yahoo.com">botsy01@yahoo.com</a>. <sup>&sect;</sup> Autora para correspondencia: <a href="mailto:pihaaciestaam@yahoo.com">pihaaciestaam@yahoo.com</a>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>2</i></sup> <i>Departamento de Preparatoria Agr&iacute;cola. CIESTAAM. Universidad Aut&oacute;noma Chapingo</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El uso de tractor ha sido un factor importante para desarrollar la noci&oacute;n de competitividad, al imponerse la idea de que el uso de los tractores permite poner a trabajar tierra que no hab&iacute;a sido utilizada para inducirla a la producci&oacute;n. De igual forma, al disminuir costos de producci&oacute;n, posibilita vencer la escasez estacional de mano de obra y liberar trabajo en periodos cr&iacute;ticos para otras tareas productivas. Su empleo se ha convertido en un factor central para desarrollar altas tasas de rotaci&oacute;n de cultivos, para modificar la infraestructura del campo, y como motor para impulsar modernos sistemas de irrigaci&oacute;n, de bodegas y almacenes, de carreteras y caminos, entre otras cosas. El presente trabajo se propone analizar el comportamiento que presenta el parque de tractores nacional en el campo mexicano. Esto se hace a partir de los datos aportados por distintos documentos oficiales como los censos agropecuarios realizados por INEGI (1991 y 2007), y las cifras presentadas en las evaluaciones del Programa Alianza para el Campo. Identificar algunos de los cambios y tendencias registrados en el entorno de la mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola, en particular la que se realiza mediante el uso de tractores, a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n estad&iacute;stica generada por los Censos Agropecuario y Ejidal, permite de manera puntual describir el comportamiento de los tractores destinados a la producci&oacute;n agropecuaria y forestal en M&eacute;xico, a partir de la informaci&oacute;n mostrada por los censos agropecuarios y forestales, lo que permitir&aacute; comprender su importancia en el proceso productivo nacional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> desarrollo, maquila agr&iacute;cola, mecanizaci&oacute;n rural, tractor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El proceso de mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola ha sido un componente tecnol&oacute;gico b&aacute;sico que ha acompa&ntilde;ado el proceso de modernidad instrumental, desarrollado en el agro por distintos gobiernos nacionales. Como parte de esto, la mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola ha formado parte de la instrumentaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de desarrollo rural, mismas que han desencadenado cambios importantes en la agricultura de las regiones integradas a los circuitos comerciales del pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En congruencia, el uso de maquinaria agr&iacute;cola se corresponde con una noci&oacute;n tecnol&oacute;gica que incluye, aparte de la m&aacute;quina espec&iacute;fica de que se trate, el uso intensivo de agroqu&iacute;micos (fertilizantes, insecticidas, plaguicidas), y semilla mejorada, todo lo cual implica la asunci&oacute;n de un enfoque productivo basado en la b&uacute;squeda de la alta rentabilidad agr&iacute;cola. Sobre este punto se puede decir que el desarrollo de un fuerte proceso de mecanizaci&oacute;n rural en una regi&oacute;n se enlaza con nuevas situaciones de cambio tecnol&oacute;gico e impacto social, donde se produce la emergencia de nuevos actores sociales y la conformaci&oacute;n de diferentes paisajes regionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n mexicana y durante la primera mitad del siglo XX, la adquisici&oacute;n de los tractores y arados se inscribi&oacute;, con grandes limitaciones, en la orientaci&oacute;n productiva que desarrollaron los gobiernos posrevolucionarios. Sin embargo, hacia la mitad de este siglo, con la instrumentaci&oacute;n de la revoluci&oacute;n verde, la compra de tractores se empez&oacute; a dar de forma masiva y creciente, junto con la adopci&oacute;n de los paquetes tecnol&oacute;gicos, hecho que marca el inicio de una nueva cultura tecnol&oacute;gica llamada modernizadora entre los agricultores, quienes adoptaron las propuestas de tractorizaci&oacute;n rural de manera diferenciada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El uso de maquinaria agr&iacute;cola, que sustituy&oacute; el desempe&ntilde;o manual, amparado en el manejo de herramientas de trabajo simples o en animales de labor, se acompa&ntilde;&oacute; de una nueva divisi&oacute;n social del trabajo (Lara, 1997). Esto &uacute;ltimo no s&oacute;lo fue un producto de la creaci&oacute;n de nuevos puestos de trabajo, sino tambi&eacute;n debido a la desaparici&oacute;n o simplificaci&oacute;n de ciertas tareas. En ese escenario la tendencia a tractorizar estuvo acompa&ntilde;ada de la definici&oacute;n de pol&iacute;ticas y de orientaciones econ&oacute;micas, de extensionismo agr&iacute;cola y de divulgaci&oacute;n en aspectos de car&aacute;cter tecnol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n verde dio paso a regiones de alto desarrollo, con rendimientos agr&iacute;colas tan altos que seg&uacute;n datos aportados por Hewitt (1978), durante los a&ntilde;os que se instrument&oacute; el modelo de mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola intensiva (1940&#45;1970), los rendimientos obtenidos en el ma&iacute;z se duplicaron, "pasando de 565 a 1 194 kg ha<sup>&#45;1</sup>, los de trigo casi se triplicaron", al obtenerse de 772 a 2 817 kg ha<sup>&#45;1</sup>. En esa etapa de desarrollo la tractorizaci&oacute;n de los campos agr&iacute;colas se acompa&ntilde;&oacute; de los dem&aacute;s componentes tecnol&oacute;gicos y se integr&oacute; como base tecnol&oacute;gica al mercado de consumo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El apoyo estatal que se dio entre 1940 y 1970 a la mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola, permiti&oacute; que las existencias de tractores en campo se incrementaran en m&aacute;s de 11% (Masera, 1990), lo que permiti&oacute; que para la d&eacute;cada de los ochenta la afluencia de tractores trabajando la superficie agr&iacute;cola en los distritos agr&iacute;colas fuera de 89%, generando un margen de el coeficiente de mecanizaci&oacute;n de 60 ha/ tractor para las regiones que desarrollan agricultura de riego, y de 144 ha/tractor para las de temporal, lo que permiti&oacute; un alto valor de mecanizaci&oacute;n por superficie cultivada en relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de tractores operando en campo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la d&eacute;cada de los sesenta la oferta de tractores tendi&oacute; a desplazarse hacia las regiones temporaleras, lo que origin&oacute; un incremento sostenido de 8.7% anual de tractores trabajando bajo el r&eacute;gimen de temporal (Linck, 1985). Esto se debi&oacute; en gran medida a la reorientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas en estas las zonas, dando continuidad a un proceso de reestructuraci&oacute;n productiva que las insert&oacute; dentro del &aacute;mbito del mercado nacional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ingreso del neoliberalismo en la agricultura nacional inici&oacute; una nueva etapa del sector, en el cual el papel que desempe&ntilde;an las transnacionales, modifica las funciones "tradicionales" que desempe&ntilde;aba la agricultura para convertirla en una actividad con prop&oacute;sitos m&uacute;ltiples, que se aprovechan para que esta actividad pueda lograr una mayor flexibilidad, que le permita adaptarse a las necesidades de un mercado altamente segmentado entre la producci&oacute;n masiva y la de nicho o lujo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El uso de tractor ha sido un factor importante para desarrollar la noci&oacute;n de competitividad, al imponerse la idea de que el uso de los tractores permite poner a trabajar tierra que no hab&iacute;a sido utilizada para inducirla a la producci&oacute;n; asimismo, al disminuir costos de producci&oacute;n, posibilita vencer la escasez estacional de mano de obra y liberar trabajo en periodos cr&iacute;ticos para otras tareas productivas. El uso del tractor bajo la noci&oacute;n de competitividad y de incentivar el uso de infraestructura mec&aacute;nica para estimular la rentabilidad rural, se ha convertido en un factor central para desarrollar altas tasas de rotaci&oacute;n de cultivos, para modificar la infraestructura del campo, y como motor para impulsar modernos sistemas de irrigaci&oacute;n, de bodegas y almacenes, de carreteras y caminos, entre otras cosas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese sentido este estudio tiene como prop&oacute;sito fundamental identificar algunos de los cambios y tendencias registrados en torno de la mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas, para describir el comportamiento que ha tenido el parque de tractores destinado a la producci&oacute;n agropecuaria y forestal en M&eacute;xico, con el af&aacute;n de comprender su importancia en el proceso productivo nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De &eacute;sta manera el presente ensayo aborda el an&aacute;lisis del comportamiento que ha tenido el parque de tractores destinado a la producci&oacute;n agropecuaria y forestal en M&eacute;xico, de tal forma que se pueda comprender su importancia en el proceso productivo nacional. Para lograr esta meta, se realiz&oacute; el an&aacute;lisis de las estad&iacute;sticas reportadas por los Censos Agropecuarios, Forestales y Ejidales efectuados a partir de 1971 las cuales fueron armonizadas y estructuradas para su tratamiento en los ordenadores convencionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Materiales y m&eacute;todos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente trabajo se inici&oacute; como parte del taller "Cambios y Tendencias en el Sector Agropecuario Mexicano", An&aacute;lisis del Patr&oacute;n de Desarrollo del Campo Mexicano desde la perspectiva de los Censos Agropecuario y Ejidal, periodo 1970&#45;2007, realizado por el Centro de investigaciones Econ&oacute;micas Sociales y Tecnol&oacute;gicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial (CIESTAAM), a partir de agosto del presente a&ntilde;o, el cual tuvo como uno de sus objetivos centrales:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Identificar los grandes cambios y tendencias que se han registrado en el sector agropecuario y forestal mexicano a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n estad&iacute;stica generada por los Censos Agropecuario y Ejidal, a la luz de la ocurrencia de fen&oacute;menos como la desregulaci&oacute;n, apertura comercial, reformas constitucionales, crisis y el dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y sectoriales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La discusi&oacute;n y organizaci&oacute;n del taller ha sido presentada y validada por medio de la realizaci&oacute;n de diferentes mesas de trabajo que se han venido realizando peri&oacute;dicamente a partir de agosto, mismas que han integrado a profesores(as) y alumnos(as) del Programa de Doctorado en Problemas Econ&oacute;mico Agroindustriales, y adem&aacute;s ha contado con la participaci&oacute;n de un grupo amplio y multidisciplinario de especialistas en desarrollo rural, agronom&iacute;a, estad&iacute;stica, econom&iacute;a, ciencias forestales, sociolog&iacute;a rural y zootecnia, quienes se han dado a la tarea presentar diversas propuestas te&oacute;ricas y metodol&oacute;gicas, las que han permitido ir afinando el enfoque general del trabajo. La amplitud de la problem&aacute;tica a estudiar se abord&oacute; mediante la integraci&oacute;n de siete ejes tem&aacute;ticos, quedando el presente estudio integrado en el eje 5, el que se ha denominado "desarrollo tecnol&oacute;gico y sustentabilidad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resultado de los trabajos realizados y debido a la amplitud de los objetivos perseguidos y a la enorme cantidad de informaci&oacute;n y datos contenida en los documentos estudiados, se organiz&oacute; el trabajo mediante la instalaci&oacute;n de nueve sesiones de trabajo donde se fueron presentado diversos temas entre los que se ubicaron: caracterizaci&oacute;n de las unidades de producci&oacute;n agropecuaria y forestal, organizaci&oacute;n rural, cambio tecnol&oacute;gico, tenencia de la tierra y sustentabilidad, agroindustrias, fuerza de trabajo rural, organizaci&oacute;n agraria por enumerar parte de &eacute;stos. Bajo ese marco de trabajo, se plante&oacute; realizar un estudio sobre la evoluci&oacute;n de la mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola, en particular los tractores agr&iacute;colas que se utilizan por parte de las unidades de producci&oacute;n en la producci&oacute;n agropecuaria y forestal, mediante su comparaci&oacute;n para establecer su pautas de comportamiento a lo largo de los periodos determinados por los censos agr&iacute;colas, en un &aacute;mbito estatal y nacional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La propuesta de investigaci&oacute;n se orient&oacute; al estudio del comportamiento y evoluci&oacute;n que presentan el uso de los tractores agr&iacute;colas en las unidades de producci&oacute;n agr&iacute;cola especificadas en los censos seleccionados. Para lograr lo anterior se utiliz&oacute; informaci&oacute;n del V Censo Agr&iacute;cola, Ganadero y Forestal realizado en 1971, del VII Censo Agr&iacute;cola, Ganadero y Forestal realizado en 1991 y del VIII Censo Agr&iacute;cola, Ganadero y Forestal realizado en 2007. En el caso del VI CensoAgr&iacute;cola, Ganadero y Forestal realizado en 1981, &eacute;ste qued&oacute; fuera debido a que en su conjunto no presenta informaci&oacute;n particular acerca del uso de tractores y maquinaria agr&iacute;cola en general.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La selecci&oacute;n de los tractores agr&iacute;colas como la unidad de an&aacute;lisis b&aacute;sica de esta parte del estudio general, parti&oacute; de considerar el importante papel que desempe&ntilde;a la tractorizaci&oacute;n agr&iacute;cola en el sostenimiento de la estructura productiva regional, y en la organizaci&oacute;n de los procesos de trabajo agr&iacute;cola y rural, lo cual permite destacar su importancia estrat&eacute;gica en el entorno agr&iacute;cola no solamente local sino tambi&eacute;n en el nacional, al ser parte de un modelo globalizador de desarrollo agr&iacute;cola y tecnol&oacute;gico rural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sustento del trabajo as&iacute; como la comprobaci&oacute;n de la hip&oacute;tesis se hizo mediante la realizaci&oacute;n del an&aacute;lisis de las variables, aspectos que se estudiaron y cuantificaron en la investigaci&oacute;n presente, mismas que sirvieron como gu&iacute;as, conceptos o definiciones clasificatorias de las unidades te&oacute;ricas y anal&iacute;ticas resultantes del trabajo, ya que contribuyeron a ubicar con precisi&oacute;n el contenido conceptual del tema de investigaci&oacute;n. La selecci&oacute;n de las variables se realiz&oacute; partiendo de la revisi&oacute;n preliminar de los datos comprendidos en los censos, lo que sirvi&oacute; para determinar su grado de comparaci&oacute;n y la posibilidad de integrarlos en una hoja de datos que permitiera su manejo y aplicaci&oacute;n, con la finalidad de poder validarlos e integrarlos a paneles de informaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los problemas que se ha tenido ha sido la existencia de inconsistencias de car&aacute;cter estructural entre los distintos censos, lo que limit&oacute; obtener secuencias y correlaciones entre los censos, lo que de alguna manera condicion&oacute; obtener mayor profundidad anal&iacute;tica, por lo que se tuvo que trabajar con variables m&aacute;s generales buscando conseguir resultados validos y acordes con la situaci&oacute;n que guarda el sector agropecuario tomando en consideraci&oacute;n las diferentes etapas de an&aacute;lisis. Con base en lo anterior, se eligieron tres variables relacionadas de manera general con las UP: 1) Superficie total en hect&aacute;reas que conforman la unidad de producci&oacute;n; 2) N&uacute;mero total de tractores por entidad federativa; y 3) tipo de uso del tractor, todas ellas contenidas en los tablas de los conteos y con los valores para las 32 entidades federativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El procedimiento metodol&oacute;gico consisti&oacute; en la revisi&oacute;n de todos los censos buscando encontrar variables comunes con lo que se plante&oacute; establecer la correlaci&oacute;n entre un censo y otro. Sin embargo; se detect&oacute; que con respecto a los tractores, s&oacute;lo la referida al n&uacute;mero total presentes en las UP era comparable a lo laigo de tres de los censos (V, VII y VIII). Las variables que se correspondieron con el V censo fueron capturadas y sumadas considerando las unidades de producci&oacute;n para cada entidad federativa. Lo mismo se hizo con los datos mostrados en el VII y VIII censos, mismos que fueron agregados y validados, realizando las sumas correspondientes de los datos reportados a nivel estatal y nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos se procesaron con el apoyo de la hoja de c&aacute;lculo Excel versi&oacute;n 2007, con lo cual se obtuvieron los valores para describir el comportamiento de los tractores, variable que se aplic&oacute; en el entorno estatal y nacional, se extrajeron los datos que plantearon los rangos de mayor y menor n&uacute;mero de concentraci&oacute;n de unidades por estados y por regiones nacionales. Para facilitar una mejor ubicaci&oacute;n de los datos se utiliz&oacute; una clasificaci&oacute;n regional del pa&iacute;s en tres fue agrupada en tres regiones geoecon&oacute;micas para facilitar su an&aacute;lisis.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se realiz&oacute; una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica de diferentes documentos y autores relacionados fundamentalmente con la actividad agropecuaria lo que posibilit&oacute; construir el marco te&oacute;rico e hip&oacute;tesis y para explicar el posible comportamiento de los datos obtenidos, entre los que destacan los siguientes: a) datos formulados por Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI) en diversos documentos; b) estad&iacute;stica b&aacute;sica presentada por la Secretar&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&oacute;n(SAGARPA); c) art&iacute;culos relacionados con la caracterizaci&oacute;n de las regiones agropecuarias de M&eacute;xico; y d) informes de evaluaci&oacute;n externa de los programas que operan las dependencias relacionadas con el sector.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resultados y discusi&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>1. Contexto general</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como introducci&oacute;n a este apartado cabe se&ntilde;alar que por lo general el proceso de introducci&oacute;n y desarrollo de la mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola se corresponde a un proceso de expulsi&oacute;n de fuerza de trabajo del campo a la ciudad, al incidir directa e indirectamente en una disminuci&oacute;n sustancial de la oferta de empleos rurales, situaci&oacute;n que se evidencia a&uacute;n m&aacute;s en la carencia real de mano de obra estacional en ciertas actividades agr&iacute;colas como la preparaci&oacute;n de los terrenos y en la cosecha de granos y algod&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n, influye en la selecci&oacute;n de los cultivos y de sus patrones productivos, lo que se expresa de forma directa en las necesidades de fuerza de trabajo m&aacute;s especializada, y en el control cada vez m&aacute;s necesario de los costos de producci&oacute;n directos e indirectos, lo que trae como consecuencia que el productor rural medio y sobre todo el campesino, utilicen la maquila para desarrollar las principales actividades agr&iacute;colas como la labranza, cosecha y empaque.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La introducci&oacute;n de los tractores en los sistemas de cultivo se ha caracterizado, entre otras cosas por: a) un aumento en la potencia disponible para las operaciones agr&iacute;colas, y por lo tanto; la ampliaci&oacute;n de la escala operativa del instrumento de labranza frente a la necesidad de generar un mayor aumento en la productividad del trabajo; y b) por el incremento en los costos de capital y de operaci&oacute;n, lo que implica un aumento en las necesidades monetarias de los productores que los utilizan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto es as&iacute; debido a que por su escala operativa y sus costos de inversi&oacute;n los tractores son introducidos mucho m&aacute;s r&aacute;pidamente en las grandes propiedades, convirti&eacute;ndose en un factor clave que permite la ampliaci&oacute;n de la superficie cultivada. Ante una escasez de tierras, la mecanizaci&oacute;n se convierte en un elemento que altera y rompe el equilibrio social comunal y de conflicto entre quienes adoptan maquinaria y buscan realizar su escala productiva ampliando sus predios, y los que no lo logran y contra los que de manera clara se ejerce la presi&oacute;n por la tierra. En la agricultura minifundista el conflicto se ha resuelto de facto a partir de la creaci&oacute;n de extensos mercados de la contrataci&oacute;n de los servicios de maquila vinculados a la maquinaria e implementos agr&iacute;colas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las zonas de agricultura campesina de peque&ntilde;a escala productiva, para cultivos como el ma&iacute;z, la tracci&oacute;n predominante aun en la actualidad es la animal. Esto se explica por las condiciones orogr&aacute;ficas y socioecon&oacute;micas que imperan en las zonas de producci&oacute;n temporalera. Sin embargo; pese a esto, lo cierto es que existe una gran demanda de tractores entre los productores dedicados a este cultivo y considerando que &eacute;stos utilizan tracci&oacute;n mixta, puede decirse que aproximadamente 51% de la superficie de siembra de ma&iacute;z utiliza tractores en su cultivo (Masera, 1990).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La din&aacute;mica de uso del tractor provoca una subutilizaci&oacute;n de su potencia en la mayor&iacute;a de las parcelas mexicanas. Esto sucede si tomamos en cuenta que &eacute;stas tienen una superficie promedio "...de labor por unidad de producci&oacute;n... baja; as&iacute; se aprecia que 91.1% de los productores de M&eacute;xico poseen superficies medias iguales o menores de 7.65 ha, lo cual parece ser una limitante para el desarrollo de la producci&oacute;n agr&iacute;cola." (Cruz y Mart&iacute;nez, 2001).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto se puede decir, que una extensiva mecanizaci&oacute;n no necesariamente utiliza fuerza de trabajo especializada, incluso cuando se da el caso de que el productor contrate maquila agr&iacute;cola para desarrollar ciertas actividades. Lo que si resulta ser un hecho es que el uso de tractor permite simplificar la mayor&iacute;a de los procesos productivos (Basualdo, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto que cabe destacar es que la intensidad de uso del tractor en relaci&oacute;n con la superficie cultivada depende de dos factores b&aacute;sicos. Uno es el sistema de agricultura que se utilice, es decir mientras m&aacute;s intensivo es el sistema agr&iacute;cola m&aacute;s intensidad de uso se tendr&aacute; del tractor. El otro factor que la mide es la fuerza de trabajo agr&iacute;cola integrada al proceso de producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el pa&iacute;s, las modalidades que adopta la tractorizaci&oacute;n se relacionan con una notoria desigualdad en la distribuci&oacute;n de la tierra. La mayor&iacute;a de los predios ubicados en las regiones de agricultura campesina, tienen un tama&ntilde;o muy reducido como para que resulte redituable (y rentable) la adquisici&oacute;n de un tractor por campesino. Tambi&eacute;n, los medios que tienen los productores no resultan suficientes para poder adquirirlos. En &eacute;ste escenario la maquila agr&iacute;cola se convierte en un instrumento eficaz, que les permite realizar las labores que requieren de mecanizaci&oacute;n para sostener su producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los productores que poseen superficies agrarias suficientes para realizar su rentabilidad, pueden optar por contratar un buen n&uacute;mero de jornaleros o la mecanizaci&oacute;n, muchos se decide por equilibrar la inversi&oacute;n mediante generar una divisi&oacute;n del trabajo que flexibilice m&aacute;s las labores que realizan los trabajadores y desarrollar procedimientos de mecanizaci&oacute;n a lo largo de las actividades agr&iacute;colas: preparaci&oacute;n, siembra, labores culturales, cosecha o trilla.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2. Introducci&oacute;n de los tractores en el agro naciona</b>l</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La introducci&oacute;n de tractores en el campo mexicano se desarroll&oacute; como parte de las pol&iacute;ticas de desarrollo y modernizaci&oacute;n del agro nacional que se impulsan de manera m&aacute;s din&aacute;mica a partir del gobierno de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas, situaci&oacute;n que continuar&aacute; en las administraciones posteriores. Sin embargo; el desarrollo y ampliaci&oacute;n del parque nacional de tractores ha dependido fundamentalmente de la instrumentaci&oacute;n y orientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de subsidios y apoyos a la capitalizaci&oacute;n rural que han seguido los diferentes funcionarios encargados de su dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n verde, dio paso a regiones de alto desarrollo, con rendimientos agr&iacute;colas altos seg&uacute;n datos reportados por Hewitt (1978), hecho que se dio durante los a&ntilde;os del modelo de mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola intensiva (19401970) en los cuales M&eacute;xico pas&oacute; de aproximadamente diez mil tractores en el campo a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de estas m&aacute;quinas operando, hecho que se percibe de manera fehaciente en conjunci&oacute;n con otros factores en el aumento de los rendimientos obtenidos, por ejemplo; en ma&iacute;z se duplic&oacute;, "pasando de 565 a 1 194 kg ha<sup>&#45;1</sup>, los de trigo casi se triplicaron", al obtenerse de 772 a 2 817 kg ha<sup>&#45;1</sup>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la d&eacute;cada de los cuarenta y cincuenta la oferta de tractores (y dem&aacute;s maquinaria agr&iacute;cola), se introdujo de manera predominante en los distritos de riego, donde sus ventas se incrementaron de manera muy r&aacute;pida, dados los subsidios en forma de cr&eacute;ditos y en el precio de los combustibles que manten&iacute;a el estado. En la d&eacute;cada de los sesenta la oferta de tractores tendi&oacute; a desplazarse hacia las regiones temporaleras, que origin&oacute; un incremento sostenido de 8.7% anual de tractores bajo el r&eacute;gimen de temporal (Linck, 1985). Esto se debi&oacute; en gran medida a la reorientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas en estas las zonas, dando continuidad a un proceso de reestructuraci&oacute;n productiva que las insert&oacute; dentro del &aacute;mbito del mercado nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los resultados obtenidos en el presente estudio concuerdan con lo expuesto l&iacute;neas arriba, observ&aacute;ndose una etapa de crecimiento en el n&uacute;mero de tractores existentes que abarca las d&eacute;cadas 50's, 60's y 70's, al pasar de aproximadamente 194 000 a 581 000 tractores en el campo mexicano (<a href="#f1">Figura 1</a>); sin embargo, registra un descenso en el n&uacute;mero de unidades a partir de los a&ntilde;os ochenta, situaci&oacute;n que se explica por una parte debido al cambio tecnol&oacute;gico que han sufrido estas maquinas en t&eacute;rminos de eficiencia en el uso de la energ&iacute;a y rendimiento en campo, es decir han aumentado su potencia de trabajo usando menos combustible, situaci&oacute;n que se retoma m&aacute;s adelante.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>3. Tasas de crecimiento regional de tractores (1970&#45;2007)</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con cifras reportadas por los censos agropecuarios, las unidades de producci&oacute;n han crecido 4.2 millones en n&uacute;mero; sin embargo, la superficie cultivada no aumenta al mismo ritmo y ha pasado de 139.9 millones de hect&aacute;reas cultivadas en 1970 a s&oacute;lo 12.7 en 2007; es decir, que la superficie se ha reducido, tendencia que concuerda con el nivel actual del n&uacute;mero de tractores disponibles para la producci&oacute;n, pues al presentarse un excesivo fraccionamiento de la propiedad ejidal, principalmente resulta inoperante y mucho menos rentable contar con maquinaria propia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos generales, se puede afirmar que la cantidad de tractores ha disminuido de manera dr&aacute;stica a partir de los a&ntilde;os setenta; sin embargo, es importante diferenciar dos grandes periodos en este fen&oacute;meno. Al nivel nacional, durante el primer periodo (1970&#45;1991) se observa un crecimiento sustancial del parque motorizado en estudio (75.37%), lo que denota un aumento sustancial en el n&uacute;mero de tractores y que pudiese atribuirse b&aacute;sicamente a la renovaci&oacute;n de maquinaria adquirida entre los a&ntilde;os 50's y 70's (<a href="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26c1.jpg" target="_blank">Cuadro 1</a>).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo periodo (1991&#45;2007), muestra un descenso significativo con respecto al n&uacute;mero de tractores existentes, situaci&oacute;n que puede sugerir un cierto nivel de estabilizaci&oacute;n sobre el n&uacute;mero de tractores requeridos para el sector agropecuario y forestal, pues las tasas de crecimiento medias anuales (TCMA) presentan signos negativos. Respecto al volumen de tractores en cada regi&oacute;n, se puede observar que la regi&oacute;n norte a pesar de ser la que cuenta con el mayor n&uacute;mero de tractores crece a un ritmo m&aacute;s lento, siendo el centro del pa&iacute;s, la zona que presenta el nivel m&aacute;s alto de crecimiento y el sur siempre se ha mantenido con las tasas de crecimiento m&aacute;s bajas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior, puede explicarse por el hecho de que en la parte norte del pa&iacute;s se acentu&oacute; m&aacute;s el fen&oacute;meno de tractorizaci&oacute;n durante los a&ntilde;os 50's y 60's, debido a los grandes repartos agrarios que se dieron y creaci&oacute;n de enormes obras de infraestructura hidroagr&iacute;cola, que permitieron la apertura de grandes extensiones de terrenos planos, trayendo como consecuencia una amplia demanda de tractores para la producci&oacute;n y el un fuerte apoyo por parte del estado para su adquisici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>4. Estado de la mecanizaci&oacute;n por regiones geoecon&oacute;micas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, pese al incremento sustancial en el uso del tractor que se ha dado los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os en diferentes regiones agr&iacute;colas del pa&iacute;s, la mayor intensidad de uso alrededor de 70%, se da en determinadas regiones del pa&iacute;s. Tal es el caso de las zonas Norte, Noroeste, Pac&iacute;fico Norte y en el Centro Occidente. De hecho los estados que utilizan porcentajes elevados de tracci&oacute;n mec&aacute;nica por unidades productivas son: Chihuahua, Baja California Norte, Tamaulipas, Sonora, Sinaloa y Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior se tiene que matizar ya que en las regiones del centro, sur y sureste del pa&iacute;s, existen proceso intensivos de mecanizaci&oacute;n sobre todo en las regiones frut&iacute;colas, en las cuales el uso del tractor y otras modalidades de mecanizaci&oacute;n en parcela y bodega se da de manera amplia. Sin embargo; el informe de evaluaci&oacute;n nacional de mecanizaci&oacute;n 2002, plantea que el empleo se ve afectado por la utilizaci&oacute;n de maquinaria, y se da que en las extensiones compactas, particularmente en las zonas ca&ntilde;eras y entre productores con superficies de cultivo peque&ntilde;as y dispersas, fundamentalmente en tierras de temporal. Aunque en Sinaloa se da predominantemente (57%) en zonas de riego con peque&ntilde;os productores de ma&iacute;z, ca&ntilde;a de az&uacute;car, frijol, trigo, soya y garbanzo blanco. donde el trabajo familiar se protege y adem&aacute;s se da un uso de tractores predominantemente por medio de la contrataci&oacute;n de maquila agr&iacute;cola (<a href="#c2">Cuadro 2</a>).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c2"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26c2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n datos dados por el informe de evaluaci&oacute;n nacional de mecanizaci&oacute;n 2002, &eacute;stos planteaban las siguientes consideraciones:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) En 1982 se pose&iacute;a un parque de maquinaria en activo que ascend&iacute;a a 168,836 tractores.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) En 1987 la existencia de tractores era de 161 47; 6.4% menor a 1986 durante el cual fue de 167 872.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) La necesidad de tractores planteada por el Programa de Desarrollo Rural Integral (PRONARI), para 1988 fue de 19 729 tractores, de los cuales 14 572 eran para reposici&oacute;n y 5 157 para incrementar el parque.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) Para 1991 se contaba en el pa&iacute;s con 177 mil tractores, de loa cuales 25 mil se encontraban fuera de servicio.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">e) La SAGARPA estim&oacute; para 1995 un total de 190 200 tractores en activo.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">f) Para el 2000 se reportaba un parque nacional de tractores de 207 429 en activo.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto interesante es que 70.37% de los tractores se encuentran concentrados en diez estados de la rep&uacute;blica, de los cuales seis se ubican en las zonas centro y norte que concentra 43.31%, siendo Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato y Jalisco, los que registran el mayor n&uacute;mero de artefactos de este tipo (<a href="#f2">Figura 2</a>); mostrando una tendencia general de incremento en cantidad de unidades y que obedece a las necesidades de oportunidad y disponibilidad de la maquinaria para realizar las labores de cultivo, principalmente en temporada de lluvias. En contraparte, Tamaulipas, Veracruz y Sonora muestran una tendencia a la baja, situaci&oacute;n que por la ca&iacute;da dr&aacute;stica observada entre los a&ntilde;os 70's y 90's puede atribuirse, entre otras cosas, al retiro del estado como principal promotor de la mecanizaci&oacute;n agr&iacute;cola en dichas entidades.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f2"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26f2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante lo anterior, figuran como estados que poseen los tractores m&aacute;s viejos en sus unidades productivas, lo que obedece en gran parte a la importaci&oacute;n de maquinaria usada proveniente de los Estados Unidos de Am&eacute;rica, hecho que es percibido por los agricultores como una alternativa para modernizar en el corto plazo sus procesos productivos; sin embargo, los costos por reparaci&oacute;n y mantenimiento en el largo plazo superan los beneficios obtenidos, por lo que se presenta un fen&oacute;meno de acumulaci&oacute;n de maquinaria inservible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n existen diez estados que concentran s&oacute;lo 5.3% del total de tractores de M&eacute;xico (<a href="#f3">Figura 3</a>) y que de manera contraria a la regi&oacute;n norte estos poseen los equipos m&aacute;s nuevos, con un uso no mayor a los cinco a&ntilde;os, situaci&oacute;n debida principalmente a la reducida superficie disponible para arar, lo cual propicia un &aacute;rea de atenci&oacute;n por parte de los programas de apoyo a la mecanizaci&oacute;n bien definida y como consecuencia una mejor control en la direcci&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos destinados a este rubro. Cabe resaltar, que Campeche, presenta una tendencia al alza en cuanto al n&uacute;mero de unidades que posee, siendo el &uacute;nico estado que muestra una tendencia positiva.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f3"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26f3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quer&eacute;taro es otra de las entidades que presenta cambios positivos, hecho que obedece al igual que en los estados m&aacute;s peque&ntilde;os a la ubicaci&oacute;n de &aacute;reas cautivas para la mecanizaci&oacute;n, localizadas principalmente en los municipios de San Juan del Rio, Tequisquiapan y Pedro Escobedo. Por su parte, Guerrero, Tabasco y Morelos, con altos &iacute;ndices de marginaci&oacute;n y bajo potencial productivo para granos, presentan una tendencia negativa de manera pronunciada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que refleja, entre otras cosas, cierto grado de inaccesibilidad por parte de los productores a los programas de apoyo gubernamental para la adquisici&oacute;n de tractores, ya que la mayor parte del costo debe ser cubierto por el beneficiario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El empleo de tractores para la producci&oacute;n agropecuaria y forestal en el sur de M&eacute;xico continua siendo err&aacute;tica y &uacute;nicamente en estados como Campeche y Oaxaca se registran n&uacute;meros de posible comparaci&oacute;n con estados del norte y centro, sin embargo; las &aacute;reas mecanizadas son limitadas y muy localizadas, situaci&oacute;n que limita la mecanizaci&oacute;n de los procesos productivos en esta parte de la rep&uacute;blica, a pesar de los grandes esfuerzos realizados a lo largo de la historia del sector agropecuario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De manera general en M&eacute;xico, pese al incremento sustancial en el uso del tractor que se dio en el siglo pasado en diferentes regiones agr&iacute;colas del pa&iacute;s, la mayor intensidad de uso continua d&aacute;ndose en determinadas regiones del pa&iacute;s. Tal es el caso de las zonas Norte, Noroeste, Pac&iacute;fico Norte y en el Centro Occidente. De hecho los estados que utilizan porcentajes elevados de tracci&oacute;n mec&aacute;nica por unidades productivas son: Chihuahua, Baja California Norte, Tamaulipas, Sonora, Sinaloa y Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>5. N&uacute;mero de tractores en relaci&oacute;n con las UP</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el censo de 2007 se reportaba un parque nacional de tractores de 238 830 unidades trabajando en campo, correspondiendo a los estados de Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato, Jalisco y Sinaloa, los que reportaban un mayor n&uacute;mero de estas m&aacute;quinas. Mientras que Yucat&aacute;n, Distrito Federal, Quintana Roo, Tabasco y Baja California Sur resultan ser las entidades que cuentan con el menor n&uacute;mero de &eacute;stos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe se&ntilde;alar dos aspectos. En primer lugar, el hecho de que esto no implica que los estados que presentan menor n&uacute;mero sean los que tengan el parque de tractores m&aacute;s viejo, sino que el reporte de INEGI muestra que en Yucat&aacute;n y el Distrito Federal los productores cuentan con m&aacute;quinas m&aacute;s nuevas. En segundo lugar, que en el siguiente <a href="#c3">Cuadro 3</a>, s&oacute;lo se presentan las cifras generales por estado sin hacer una distinci&oacute;n acerca de la naturaleza de uso y tipo de posesi&oacute;n de las m&aacute;quinas, es decir se dan las cantidades no importando si el tractor resulta ser propio, de uso colectivo o maquilado. Con respecto al n&uacute;mero total de tractores pertenecientes a unidades de producci&oacute;n en el &aacute;mbito nacional los censos reportan las siguientes cifras.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c3"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26c3.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todo, el n&uacute;mero de tractores por unidad de producci&oacute;n existentes en el campo mexicano, reportados por los censos elaborados por INEGI para las d&eacute;cadas 1971, 1991 y 2007, mostraban que para 1970 el campo mexicano contaba con un total de 1 016 569 unidades de Producci&oacute;n las cuales, a su vez, sosten&iacute;an un n&uacute;mero total de 115 230 tractores en parcela, esto quiere decir que para esa etapa por cada nueve unidades de producci&oacute;n exist&iacute;a un tractor, es decir que la proporcionalidad existente entre unidades de producci&oacute;n y tractores era de 9/1.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para 1991 el panorama hab&iacute;a cambiado ya que para esa tiempo el censo reportaba un total de 3 823 063 unidades de producci&oacute;n contra un total de 240 618 tractores en parcela. Ese dato establece que por cada veinte unidades de producci&oacute;n constituidas s&oacute;lo les corresponde un tractor, lo cual permite apuntar el hecho de que la cantidad de tractores ha disminuido en t&eacute;rminos reales, si se parte del hecho de que en esos veinte a&ntilde;os se reporta un incremento en el n&uacute;mero de unidades de producci&oacute;n en un porcentaje de poco m&aacute;s de 370%, mientras que el n&uacute;mero de tractores s&oacute;lo se incrementa un poco m&aacute;s de 100%.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo censo de 2007, presenta cifras que reflejan una realidad rural distinta. En &eacute;ste se documenta que existen 1 561 300 unidades de producci&oacute;n, as&iacute; como la existencia de 238 830 tractores en total. La disminuci&oacute;n de m&aacute;s de 200% en las unidades de producci&oacute;n, conlleva varias lecturas, entre las que se puede mencionar el hecho de que las superficies manejadas por unidad de producci&oacute;n se ha incrementado, as&iacute; tambi&eacute;n la cantidad de parcelas que se encuentran rentadas y que son registradas como parte del proceso de producci&oacute;n de un s&oacute;lo productor agropecuario, de tal manera, que aunque existen menos productores la superficie nacional de tierras se ha mantenido m&aacute;s o menos estable, evidenciando un proceso de concentraci&oacute;n agraria y de los instrumentos de producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>6. Tipo de tractores y tama&ntilde;o de las UP</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n al tipo de tractores, 36.8% de estos presentan una potencia que oscila entre los 60 a 85 caballos de fuerza por sus siglas en ingl&eacute;s hp, 30% de 85 a 145, 17.1% de 60 HP y 16.1% de m&aacute;s de 145 hp; es decir, que la mayor&iacute;a de los tractores existentes son los llamados "est&aacute;ndar". Esta tendencia se encuentra estrechamente relacionada con el tama&ntilde;o promedio de las unidades productivas (<a href="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26c4.jpg" target="_blank">Cuadro 4</a>).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a eficiencia productiva, Dr. Jos&eacute; Gayt&aacute;n Ruelas (Com. Pers.). Profesor Investigador del Departamento de Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica de la UACH. de estos artefactos, quienes aseguran que la relaci&oacute;n en potencia/superficie adecuada es de 1 hp ha<sup>&#45;1</sup>, estos tractores tiene un potencial de cobertura para las labores agr&iacute;cola de aproximadamente 80 ha.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>7. &Iacute;ndice de uso del tractor en las UP agropecuaria y forestal</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &iacute;ndice de uso nacional del tractor obtenido (0.28) sugiere que al menos la tercera parte de las unidades de producci&oacute;n agropecuaria y forestal emplean esta maquinaria en los procesos de producci&oacute;n, destacando el norte del pa&iacute;s (0.43) como la zona con mayor empleo de tractores, seguida por la regi&oacute;n centro (0.31) y finalmente el sur (0.13). Este comportamiento se corresponde de manera l&oacute;gica con la orograf&iacute;a de la naci&oacute;n, ya que las grandes planicies y valles existentes en las dos primeras regiones propician que se facilite el desplazamiento de maquinaria, adem&aacute;s de contar con unidades de producci&oacute;n m&aacute;s grandes lo que hace a&uacute;n m&aacute;s atractiva la modernizaci&oacute;n de las tareas del campo. Por su parte la regi&oacute;n sur registra un crecimiento lento, situaci&oacute;n que puede atribuirse a tres factores principalmente: la orograf&iacute;a, tama&ntilde;o de las unidades de producci&oacute;n y el tipo de agricultura que se desarrolla en la zona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede apreciarse en la <a href="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26f4.jpg" target="_blank">Figura 4</a>, Zacatecas, Nayarit, Tamaulipas y Sinaloa son los estados que emplean mayor cantidad de tractores, lo que puede atribuirse en gran parte a la existencia de grandes extensiones de agricultura de temporal destinadas a la producci&oacute;n de ma&iacute;z, frijol y sorgo, situaci&oacute;n que exige contar con maquinaria de este tipo para realizar las labores de cultivo en tiempo y forma. Por su parte, las entidades que conforman la Pen&iacute;nsula de Baja California, registran un menor uso de tractores, debido en primera instancia que cuentan con un menor n&uacute;mero de UP's y la agricultura que ah&iacute; se realiza es en gran parte de tipo intensivo, concentr&aacute;ndose en regiones como Constituci&oacute;n, Valle de San Quint&iacute;n y Valle de Mexicali.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contrario a lo anterior, los estados con menor extensi&oacute;n territorial ubicados en el centro del pa&iacute;s registran los m&aacute;s altos &iacute;ndices estatales de uso del tractor (IEUT) y que se corresponde con un bajo n&uacute;mero de UP's, lo que denota que muchos agricultores tienen acceso al servicio de manera m&aacute;s r&aacute;pida y oportuna debido a la cercan&iacute;a de las parcelas y/o explotaciones. El Baj&iacute;o yAltiplano presentan un comportamiento medio aunque debe de mencionarse que son las entidades con mayor n&uacute;mero de unidades productivas. Llama la atenci&oacute;n que Veracruz es la entidad con el &iacute;ndice m&aacute;s bajo, sin embargo; debe tomarse en cuenta su vocaci&oacute;n ganadera, actividad que abarca gran parte de la Llanura Costera del Golfo de M&eacute;xico, que es el &aacute;rea con potencial para su mecanizaci&oacute;n pues las zonas ubicadas en la en la Sierra Oriental presentan un relieve muy accidentado, por lo que las extensiones de cultivo que demandan un mayor uso del tractor no se han mecanizado a la par con otros lugares similares ubicados en Sinaloa y Tamaulipas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la <a href="/img/revistas/remexca/v3nspe4/a26f5.jpg" target="_blank">Figura 5</a> se muestra la variaci&oacute;n que han tenido los &iacute;ndices de mecanizaci&oacute;n por entidad federativa, los cuales revelan un incremento paulatino del n&uacute;mero de tractores en campo. En la actualidad el ingreso de tractores e implementos agr&iacute;colas en las parcelas se nos presenta como un fen&oacute;meno cotidiano, que se puede inscribir en un marco de definici&oacute;n de pol&iacute;ticas tecnol&oacute;gicas nacionales aplicadas al sector agropecuario. En un escenario de econom&iacute;a global, las pol&iacute;ticas tecnol&oacute;gicas aplicadas a la agricultura y a la ganader&iacute;a, no s&oacute;lo han tendido a incorporar nuevos procesos t&eacute;cnicos, herramientas o mecanismos productivos, sino que tambi&eacute;n han pasado a ser parte de una visi&oacute;n de desarrollo generadora de nuevas culturas tecnol&oacute;gicas, orientaciones educativas, productivas y organizativas, dependiendo de las necesidades y estrategias de regionalizaci&oacute;n de los pa&iacute;ses centrales y sus circuitos transnacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por consiguiente, las pol&iacute;ticas tecnol&oacute;gicas agr&iacute;colas que se han desarrollado en el &aacute;mbito nacional han conformado un esquema de incidencia en lo fundamental orientado a promover la modernizaci&oacute;n rural a partir de la transferencia y adopci&oacute;n de paquetes tecnol&oacute;gicos, donde se incluyen la mecanizaci&oacute;n agropecuaria y el riego agr&iacute;cola. Lo anterior ha generado un impacto relativo y desigual tanto en el proceso productivo como en el de los productores rurales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las variaciones presentadas por las distintas entidades federativas relacionadas con los &iacute;ndices de mecanizaci&oacute;n, en &eacute;sta se puede apreciar que entre 1991 y 2007, los mayores &iacute;ndices de mecanizaci&oacute;n se presentan en los estados que tienen un menor n&uacute;mero de tractores, pero que por esta raz&oacute;n se ven ante la necesidad de incrementar la utilizaci&oacute;n en de tractores en el &aacute;mbito nacional, no es el caso del Distrito campo de sus m&aacute;quinas. Este es el caso de Yucat&aacute;n, quintana Federal y Coahuila, estados que presentan otra problem&aacute;tica Roo y Tabasco que para 2007 contaban con el menor n&uacute;mero relacionada con sus &iacute;ndices de mecanizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La din&aacute;mica de uso del tractor provoca una subutilizaci&oacute;n de su potencia en la mayor&iacute;a de las parcelas mexicanas. Esto sucede si tomamos en cuenta que &eacute;stas tienen una superficie promedio de labor por unidad de producci&oacute;n baja; as&iacute; se aprecia que 91.1% de los productores de M&eacute;xico poseen superficies medias iguales o menores de 7.65 ha, lo cual parece ser una limitante para el desarrollo del parque de tractores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de 1970 los nuevos sistemas de cultivo han dado por resultado la intensificaci&oacute;n del uso de suelo, y el desplazamiento cada vez mayor del trabajo humano y animal de muchas de las actividades agr&iacute;colas, particularmente las de labranza; as&iacute; como un aumento sustancial en la demanda de m&aacute;quinas que satisfagan los requerimientos de potencia disponible para el desarrollo de las operaciones agr&iacute;colas, y de hecho, en el incremento de la escala operativa de los instrumentos de labranza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La intensidad de uso del tractor en relaci&oacute;n con la superficie cultivada depende de dos factores: del sistema de producci&oacute;n que se est&eacute; realizando, ya que mientras m&aacute;s intensivo es el sistema agr&iacute;cola m&aacute;s intensidad de uso se tendr&aacute; del tractor. El otro factor que la mide es la fuerza de trabajo agr&iacute;cola integrada al proceso de producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese al incremento sustancial en el uso del tractor que se ha dado los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, en diferentes regiones agr&iacute;colas del pa&iacute;s, la mayor intensidad de uso (alrededor del 70 por ciento), se da en determinadas regiones del pa&iacute;s. Tal es el caso de las zonas Norte, Noroeste, Pac&iacute;fico Norte y en el Centro Occidente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las unidades de producci&oacute;n han crecido 4.2 millones en n&uacute;mero; sin embargo, la superficie cultivada no aumenta al mismo ritmo y ha pasado de 139.9 millones de hect&aacute;reas cultivadas en 1970 a s&oacute;lo 112.7 en 2007; es decir, que la superficie se ha reducido, tendencia que concuerda con el nivel actual del n&uacute;mero de tractores disponibles para la producci&oacute;n, pues al presentarse un excesivo fraccionamiento de la propiedad ejidal principalmente, resulta inoperante y mucho menos rentable contar con maquinaria propia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tractores se encuentran concentrados en diez estados de la rep&uacute;blica, de los cuales seis se ubican en la parte norte y concentra 43.31%, siendo Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato y Jalisco, los que registran el mayor n&uacute;mero de tractores, mostrando una tendencia general de incremento en cantidad de unidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con la TCMA se puede afirmar que casi 80% de las m&aacute;quinas que conforman el parque de tractores, se encuentra en vida de servicio, situaci&oacute;n que en t&eacute;rminos de competitividad y eficiencia econ&oacute;mica, condiciona el avance de las cadenas productivas que usan este artefacto, hacia una mejor posici&oacute;n en el contexto globalizado de las econom&iacute;as mundiales, toda vez que la cantidad y calidad de los tractores determina en muchas partes el proceso de modernizaci&oacute;n, mecanizaci&oacute;n y eficiencia de los procesos productivos en el sector agropecuario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tendencia a adquirir tractores m&aacute;s grandes obedece a fen&oacute;menos relacionados con el incremento de la aparcer&iacute;a y los servicios de maquila entre los productores, el comportamiento regional detectado en cuanto la distribuci&oacute;n de la maquinaria, evidencia de manera clara un proceso creciente de reacomodo de los procesos de producci&oacute;n agropecuarios y redistribuci&oacute;n de la tierra, en el af&aacute;n que tienen los productores por incrementar la competitividad de sus unidades productivas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el sector rural actual el tama&ntilde;o de las UP es un factor b&aacute;sico en la producci&oacute;n agr&iacute;cola destinada al mercado. La medida de su eficiencia se expresa en su capacidad para desarrollar amplias escalas productivas, y en la forma que integra al sistema de producci&oacute;n sus componentes tecnol&oacute;gicos (tractor e implementos, semillas y agroqu&iacute;micos).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Literatura citada</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Basualdo, E. y Teubal, M. 2002. Econom&iacute;as a escala y r&eacute;gimen de propiedad en la regi&oacute;n pampeana argentina. <a href="http://www.basualdoe.edu.arg/mundoagrario/nro2/" target="_blank">www.basualdoe.edu.arg/mundoagrario/nro2/</a>. (consulta mayo, 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778299&pid=S2007-0934201200090002600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cruz, L. A. y Mart&iacute;nez, S. T. 2001. La tradici&oacute;n tecnol&oacute;gica de la tracci&oacute;n animal, Universidad Aut&oacute;noma Chapingo (UACH). Chapingo, Texcoco Estado de M&eacute;xico. 203 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778301&pid=S2007-0934201200090002600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hewitt, A. C. 1978. La modernizaci&oacute;n de la agricultura mexicana. 1940&#45;1970. Siglo XXI Editores, M&eacute;xico, D. F. 73 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778303&pid=S2007-0934201200090002600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI). 1970. V Censo Ejidal de 1970, Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a Inform&aacute;tica, M&eacute;xico, D. F. 55 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778305&pid=S2007-0934201200090002600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI). 1991. VII Censos Agropecuarios 1991. Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a Inform&aacute;tica, M&eacute;xico. 4 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778307&pid=S2007-0934201200090002600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI). 2007. VIII Censo Agr&iacute;cola, Ganadero y Forestal 2007. Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a Inform&aacute;tica, M&eacute;xico, D. F. 29 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778309&pid=S2007-0934201200090002600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lara, F. S. 1997. Nuevas experiencias productivas y nuevas formas de organizaci&oacute;n flexible del trabajo en la agricultura mexicana. Juan Pablos Editor. Procuradur&iacute;a Agraria. M&eacute;xico, D. F. 304 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778311&pid=S2007-0934201200090002600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Linck, Th. 1985. La mecanizaci&oacute;n de la agricultura de temporal. &iquest;Cu&aacute;l sociedad elegir? <i>In:</i> Revista Comercio Exterior. 35:2.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778313&pid=S2007-0934201200090002600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Masera, C. O. 1990. Crisis y mecanizaci&oacute;n de la agricultura campesino. El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico, D. F. 20 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778315&pid=S2007-0934201200090002600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&oacute;n (SAGARPA). 2000. Evaluaci&oacute;n nacional de mecanizaci&oacute;n 2000. Informe de labores. M&eacute;xico, D. F. 236 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778317&pid=S2007-0934201200090002600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&oacute;n (SAGARPA). 2001. Evaluaci&oacute;n Nacional del Programa de Alianza para el Campo 2000. M&eacute;xico, D. F. Reglas de Operaci&oacute;n. 113 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=7778319&pid=S2007-0934201200090002600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Basualdo]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Teubal]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Economías a escala y régimen de propiedad en la región pampeana argentina]]></source>
<year>2002</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cruz]]></surname>
<given-names><![CDATA[L. A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[S. T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La tradición tecnológica de la tracción animal]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>203</page-range><publisher-loc><![CDATA[Chapingo^eEstado de MéxicoTexcoco Estado de México]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma Chapingo (UACH)]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hewitt]]></surname>
<given-names><![CDATA[A. C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La modernización de la agricultura mexicana. 1940-1970]]></source>
<year>1978</year>
<page-range>73</page-range><publisher-loc><![CDATA[México^eD. F. D. F.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática</collab>
<source><![CDATA[V Censo Ejidal de 1970]]></source>
<year>1970</year>
<page-range>55</page-range><publisher-loc><![CDATA[México^eD. F. D. F.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Estadística, Geografía Informática]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI)</collab>
<source><![CDATA[VII Censos Agropecuarios 1991]]></source>
<year>1991</year>
<page-range>4</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Estadística, Geografía Informática]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática</collab>
<source><![CDATA[VIII Censo Agrícola, Ganadero y Forestal 2007]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>29</page-range><publisher-loc><![CDATA[México^eD. F. D. F.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Estadística, Geografía Informática]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lara]]></surname>
<given-names><![CDATA[F. S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Nuevas experiencias productivas y nuevas formas de organización flexible del trabajo en la agricultura mexicana]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>304</page-range><publisher-loc><![CDATA[México^eD. F. D. F.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Juan Pablos EditorProcuraduría Agraria]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Linck]]></surname>
<given-names><![CDATA[Th.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La mecanización de la agricultura de temporal. ¿Cuál sociedad elegir?]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Comercio Exterior]]></source>
<year>1985</year>
<volume>35</volume>
<page-range>2</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Masera]]></surname>
<given-names><![CDATA[C. O.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Crisis y mecanización de la agricultura campesino]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>20</page-range><publisher-loc><![CDATA[México^eD. F. D. F.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación</collab>
<source><![CDATA[Evaluación nacional de mecanización 2000]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>236</page-range><publisher-loc><![CDATA[México^eD. F. D. F.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Informe de labores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación</collab>
<source><![CDATA[Evaluación Nacional del Programa de Alianza para el Campo 2000]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>113</page-range><publisher-loc><![CDATA[México^eD. F. D. F.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Reglas de Operación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
