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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En torno a la necesidad de las humanidades y de la ética en la universidad: Cátedra UNESCO de Ética y Derechos Humanos y Dirección de Desarrollo Humano]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>En torno a la necesidad de las humanidades y de la &eacute;tica en la universidad. C&aacute;tedra UNESCO de &Eacute;tica y Derechos Humanos y Direcci&oacute;n de Desarrollo Humano</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Dora Elvira Garc&iacute;a y Margo Echenberg*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Tecnol&oacute;gico de Monterrey, Campus Ciudad de M&eacute;xico, M&eacute;xico</i></font>.</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 24 de noviembre de 2011    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	Fecha de aceptaci&oacute;n: 2 de diciembre de 2011</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>El humanismo no es un saber,    <br> 	sino una forma de ser.    <br></i> Eduardo Nicol,    <br> 	<i>Ideas de vario linaje.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De entre las crisis que el mundo contempor&aacute;neo ha vivido, hoy d&iacute;a adem&aacute;s se suma una crisis que podemos llamar silenciosa, que da cuenta de la ausencia tan relevante de una formaci&oacute;n human&iacute;stica seria y contundente. Aun cuando sabemos que las humanidades han transformado el mundo en el que vivimos y han desempe&ntilde;ado un papel fundamental en el proceso de la formaci&oacute;n sociopol&iacute;tica a grado tal que han apuntalado el desarrollo de la democratizaci&oacute;n de algunos pa&iacute;ses, la sociedad, en general, se preocupa de manera central en que haya que prepararse casi &uacute;nicamente para una futura prosperidad econ&oacute;mica centr&aacute;ndose en la ambici&oacute;n de tener ingresos a todos los niveles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La situaci&oacute;n contempor&aacute;nea, con toda su complejidad, nos obliga a insistir en la relevancia de las disciplinas human&iacute;sticas y de la &eacute;tica y su insistencia en la aplicaci&oacute;n del pensamiento cr&iacute;tico necesario para la vida y para el desarrollo de una inteligencia reflexiva en la vida cotidiana y en las experiencias comunes, ante el poder de la autoridad y ante el poder de algunas tradiciones que resultan ciegas y, por lo mismo, da&ntilde;inas. Tales disciplinas, asimismo, promueven la capacidad de la imaginaci&oacute;n que hace florecer formas organizativas en los espacios sociales y suscitan una concientizaci&oacute;n humana, en un marco de ayuda e interdependencia mutua. Por ello la reflexi&oacute;n en torno a la condici&oacute;n humana y sus dificultades ha de ayudarse del cultivo de la imaginaci&oacute;n desde un marco de humanizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La importancia de comprender que la educaci&oacute;n ha de brindar recursos de oportunidades para la riqueza humana no constituye, ni debe ser, &uacute;nicamente una herramienta para el crecimiento econ&oacute;mico. As&iacute;, la formaci&oacute;n ha de abocarse a mejorar la calidad de vida desde perspectivas m&aacute;s humanas que desbordan lo meramente econ&oacute;mico. Las universidades, en particular, han se servir como el <i>locus</i> de la reflexi&oacute;n en torno a ideas, valores y principios que pueden estar asediados en la vida social. Una posici&oacute;n economicista rompe con las pretensiones de humanizaci&oacute;n que caminan bajo la &eacute;gida de las humanidades, y de entre ellas de la literatura, de las artes, de la historia, de la filosof&iacute;a, y como parte de esta &uacute;ltima, de la &eacute;tica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La necesidad de un bagaje de recursos human&iacute;sticos para todas las disciplinas apuntala los desaf&iacute;os que hacen que ''el intelecto se torne activo y competente, dotado de pensamiento cr&iacute;tico para un mundo &#91;que se presenta&#93; complejo''<sup><a href="#notas">1</a></sup> en el que se precisan mentes cr&iacute;ticas que sepan desbrozar la realidad. Este bagaje nos ayudar&aacute; a distinguir las complejidades que hay en esta realidad para que, con los conocimientos aplicados, los estudiantes sean competentes no s&oacute;lo para transformar la realidad sino tambi&eacute;n para hacerse cargo de ella de manera &eacute;tica y responsable. Hoy por hoy la preocupaci&oacute;n &eacute;tica desborda los muros universitarios, como lo han expresado instituciones como la UNESCO que ha se&ntilde;alado con toda claridad su honda preocupaci&oacute;n en la absolutizaci&oacute;n meramente econ&oacute;mica de la vida humana. Pero es tambi&eacute;n fundamental que las universidades sean las sedes desde donde se plantea pensar estos temas de forma cr&iacute;tica y de manera independiente de cualquier programa nacional o pol&iacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las humanidades preocupadas por el enaltecimiento humano constituyen un fin que a su vez incorpora en su seno la b&uacute;squeda de la vida buena, la cual resulta fundamental para la vida de la sociedad y puede con todo su equipaje te&oacute;rico&#45;pr&aacute;ctico ayudar a superar las crisis. La vida buena tan buscada en la construcci&oacute;n de las sociedades y situada en los anhelos de la &eacute;tica, es fundamental para la vida en la sociedad. La vida buena se relaciona con la justicia y se extiende m&aacute;s all&aacute; de la normatividad de &eacute;sta, la cual constituye el esqueleto mientras que la vida buena es la carne y la sangre.<sup><a href="#notas">2</a></sup> De este modo, la vida buena se compone de tres elementos: la virtud, los desarrollos de las dotes en talentos y la pr&aacute;ctica de esos talentos, y en tercer lugar la vinculaci&oacute;n entre las personas. Entre estos tres elementos la rectitud se ubica en el lugar supremo, por ello, los elementos de la vida buena est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de la justicia,<sup><a href="#notas">3</a></sup> y por ello la cuesti&oacute;n del comportamiento &eacute;tico es fundamental y se extiende m&aacute;s all&aacute; de la normatividad de la justicia. Esto se debe a que las actitudes morales de las personas, las actitudes virtuosas van m&aacute;s all&aacute; de la mera justicia. De ah&iacute; que es fundamental incidir y dirigirnos a este tema como tarea obligatoria en la universidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pensar en las humanidades y en la &eacute;tica es procurar la humanidad del ser humano. Humanismo y &eacute;tica constituyen una unidad esencialmente indisoluble porque el humanismo es ante todo una concepci&oacute;n &eacute;tica.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Esta afirmaci&oacute;n lleva impl&iacute;cito un saber profundo del ser humano con sus valores e ideales &eacute;ticos que se resumen en la libertad y en la dignidad, en lo que es el <i>ethos,</i> que constituye el destino del ser humano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La realizaci&oacute;n del humanismo mediante las humanidades consiste en un proceso activo al ser formaci&oacute;n o cultivo de la forma propiamente humana, es la construcci&oacute;n del <i>ethos</i> como tarea compartida socialmente, entre grupos y culturas. Tal proceso del humanismo implica la conciencia del pasado y tiene la confianza en un futuro como proyecto pleno. As&iacute;, ''la vuelta humanista al pasado no implica veneraci&oacute;n pasiva sino al contrario, es afirmaci&oacute;n creadora del presente y del porvenir''<sup><a href="#notas">5</a></sup> del ser humano. Proyectar significa apuntar al futuro y este futuro significa posibilidad que va contra el aposentado escepticismo de nuestra sociedad. Por ello, un proyecto educativo que ha apostado por la formaci&oacute;n &eacute;tica no es una utop&iacute;a vana sino que gravita como puntal en la educaci&oacute;n en tanto formaci&oacute;n humana integral. La formaci&oacute;n &eacute;tica es una posibilidad que adem&aacute;s de ser deseable es plausible. &Eacute;sa ha sido la apuesta de nuestra instituci&oacute;n en donde se han implementado procesos de formaci&oacute;n &eacute;tica y que se articulan con la realidad para dar lugar a mejores situaciones para todos y que nos permitan vivir m&aacute;s humanamente, de manera m&aacute;s justa, m&aacute;s libre y alcanzando los fines m&aacute;s deseables como fines universalizables para todas las personas.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El humanismo y las humanidades implican la b&uacute;squeda de equilibrio y de armon&iacute;a de las diversas facetas humanas, por ello se descarta el exceso hacia alguna de sus proyecciones de modo reduccionista. Este exceso o <i>hybris</i> ha sido lo que ha generado una conquista material irrefrenada del mundo propiciando la violencia y la soberbia que han favorecido la deshumanizaci&oacute;n. En esta l&oacute;gica surge la exigencia de una educaci&oacute;n entendida como formaci&oacute;n y <i>paideia,</i> para que nos haga comprender &#151;a quienes habitamos este planeta&#151; la distinci&oacute;n que desde las humanidades precisamos realizar entre las actividades que son medios y aquellas que son fines. Esta comprensi&oacute;n nos dar&aacute; la pauta para ubicarnos en la justa medida en las actividades que realizamos sin absolutizarlas, situando los diversos &oacute;rdenes humanos en su preciso lugar, porque la enajenaci&oacute;n y la deshumanizaci&oacute;n surge cuando se absolutizan acciones que son meramente instrumentales olvidando las dimensiones que son propiamente humanas. El mal contempor&aacute;neo con sus diversas facetas es el precio que el hombre ha tenido que pagar por el progreso cuando a la vez el ser humano pone a la venta su propio ser, da pie a 'la venta del alma' y junto con ella, la 'venta' de su propio <i>habitat:</i> la destrucci&oacute;n del planeta''.<sup><a href="#notas">7</a></sup> Frente a este ruin panorama las humanidades forjan una actitud cr&iacute;tica para juzgar, pensar, sopesar, deliberar sobre lo que hacemos en nuestras acciones cotidianas. Por ello es que se imbrican y constituyen el <i>ethos</i> de las personas, y son hoy m&aacute;s que nunca, necesarias. La construcci&oacute;n de ese <i>ethos</i> se constituye como nodal por relevancia propia ante el horizonte de desmoronamiento moral que se nos impone.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La realizaci&oacute;n del humanismo mediante las humanidades consiste en un proceso activo al ser formaci&oacute;n o cultivo de la forma propiamente humana, es la construcci&oacute;n del <i>ethos</i> como tarea compartida socialmente, entre grupos y culturas. Tal proceso del humanismo implica la conciencia del pasado y tiene la confianza en un futuro como proyecto pleno. As&iacute;, ''la vuelta humanista al pasado no implica veneraci&oacute;n pasiva sino al contrario, es afirmaci&oacute;n creadora del presente y del porvenir''<sup><a href="#notas">8</a></sup> del ser humano. Proyectar significa apuntar al futuro y este futuro significa posibilidad que va contra el aposentado escepticismo de nuestra sociedad. Por ello, un proyecto educativo que ha apostado por la formaci&oacute;n &eacute;tica no es una utop&iacute;a vana sino que gravita como puntal en la educaci&oacute;n en tanto formaci&oacute;n humana integral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La formaci&oacute;n &eacute;tica es una posibilidad que adem&aacute;s de ser deseable es plausible. Esa ha sido la apuesta de nuestra instituci&oacute;n en donde se han implementado procesos de formaci&oacute;n &eacute;tica y que se articulan con la realidad para dar lugar a mejores situaciones para todos y que nos permitan vivir m&aacute;s humanamente, de manera m&aacute;s justa, m&aacute;s libre y alcanzando los fines m&aacute;s deseables como fines universalizables para todas las personas.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un pa&iacute;s urgido de estos recursos reflexivos que han de estar fundados en el conocimiento de la &eacute;tica y en momentos en los que resulta impostergable un embate como en el que el Tecnol&oacute;gico de Monterrey se ha comprometido al implementar el proyecto de &eacute;tica transversal, la relevancia de defender a la &eacute;tica por su preeminencia y como punto de partida para el alcance de una ciudadan&iacute;a plena resulta fundamental y por ello inaplazable. &Eacute;ste es el desaf&iacute;o que nos hemos propuesto, en aras de formar en nuestras aulas a personas cr&iacute;ticas, &iacute;ntegras, responsables, con una capacidad de discernimiento &eacute;tico y en el &aacute;nimo de construir una sociedad m&aacute;s justa, m&aacute;s comprometida, m&aacute;s solidaria y m&aacute;s esperanzada en el futuro que ha de ser mejor. Para ello es preciso la disciplina en el aprendizaje de contenidos te&oacute;ricos para despu&eacute;s hacerlos tangibles en acciones.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De no hacerlo as&iacute;, seguiremos presenciando una incapacidad paa el pensamiento moral. La privaci&oacute;n del juicio conlleva a la imposibilidad de distinguir el bien y el mal. La ligereza como se considera al mal se debe a la renuncia de la capacidad valorativa y nuestra negligencia reflexiva. As&iacute;, entonces, ese mal es cometido por la ausencia de pensamiento, por el derrumbe de reflexi&oacute;n y por la desaparici&oacute;n de apoyos conceptuales. La carencia de estos sustentos conceptuales que den lugar al actuar cotidiano genera un mundo superficial sin referentes que den cuenta de la capacidad de valorar &eacute;ticamente las acciones realizadas. Los conocimientos adquiridos en la universidad se han de apoyar en elementos te&oacute;ricos y cr&iacute;ticos que apuntalan la praxis poi&eacute;tico&#45;constructiva de la humanidad, y desde ah&iacute; las competencias de los estudiantes emerger&aacute;n para realizar una vida profesional, c&iacute;vico&#45;&eacute;tica mucho m&aacute;s rica y m&aacute;s humanizada. El problema central es que &#151;partiendo de la ligereza y la frivolidad con la que se consideran los asuntos eminentemente humanos&#151; se posibilita cualquier cosa, cualquier lance o suceso. De ah&iacute; se derivan las posibilidades de siempre ir m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites imaginables, rompiendo y rescindiendo de esa manera todo principio &eacute;tico. Y desde ah&iacute; cualquier cosa es posible, y es por esas rendijas y resquicios por donde se cuela lo absurdo y lo arbitrario, lo perverso y lo malvado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser personas pensantes tiene que ver con la &eacute;tica y nos hace &uacute;nicos y aut&oacute;nomos &#151;en un sentido literal&#151;, y nos aleja de las conductas grupales, de clich&eacute;s, de consideraciones del mont&oacute;n y de acciones triviales.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Por ello, una educaci&oacute;n formativa desde las humanidades y desde la &eacute;tica posibilitar&aacute; que los conceptos fundantes de la vida &eacute;tica aniden en el lenguaje y las acciones cotidianas de nuestros estudiantes y configuren as&iacute; su cosmovisi&oacute;n que ha de ser de inclusi&oacute;n y de apertura plural.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una educaci&oacute;n que pretende ser innovadora se refuerza mediante una cultura human&iacute;stica que fortalezca las capacidades de la imaginaci&oacute;n y la independencia de criterio y con esto fomenta &#151;a la par&#151; una cultura de la responsabilidad. La capacidad de pensar en el lugar de los dem&aacute;s nos permite involucrarnos con los dem&aacute;s, entender sus sentimientos, sus sufrimientos, las expectativas y los deseos y aqu&iacute; est&aacute; el cultivo de la comprensi&oacute;n que permite ver el mundo a trav&eacute;s de los ojos de los dem&aacute;s. Y esto tiene que ver con el desarrollo de la conciencia &eacute;tica, ya que ver a los otros nos pone frente a ellos como personas, no como objetos, no intentando controlarlos ni esclavizarlos sino buscando alcanzar un espacio en el que estamos con&#45;los&#45;dem&aacute;s, en forma cooperativa y participativa. As&iacute;, un inter&eacute;s genuino por las dem&aacute;s personas es detonado mediante esa capacidad de imaginar la experiencia de los dem&aacute;s y con un inter&eacute;s de car&aacute;cter &eacute;tico por los otros.<sup><a href="#notas">12</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste es uno de los desaf&iacute;os a los que nos enfrentamos, y que se basa en desarrollar ese pensamiento cr&iacute;tico que nos har&aacute; involucrarnos participativamente en los asuntos p&uacute;blicos y comunes a trav&eacute;s del di&aacute;logo abierto y reflexivo. Con esto se procurar&iacute;a contrarrestar el desinter&eacute;s en relaci&oacute;n a todo aquello que implique las cosas de la comunidad, es decir, las cuestiones de la ciudad y de lo com&uacute;n. Los cambios han de venir desde dentro, desde nosotros, desde nuestras mentes en el pensar y en el hacer. En esa articulaci&oacute;n y coherencia del <i>pensar&#45;decir&#45;hacer</i> evidencia la necesidad de hacer entender a los alumnos que el estudio cuando es serio y logra ser reflexivo y comprensivo de lo humano impacta en las acciones cotidianas. Tal impacto redundar&aacute; en los espacios profesionales frente a los cuales nuestros educandos con su formaci&oacute;n en &eacute;tica tendr&aacute;n herramientas cr&iacute;ticas para poder dilucidar algunas decisiones con implicaciones &eacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Educar en la &eacute;tica es un gran reto ya que el espacio p&uacute;blico est&aacute; marcado por la impronta de una fuerte competencia, con lo que pretender educar &#151;que significa transmitir sentido&#151; tiene que ver con la conformaci&oacute;n de un mundo humano y con &eacute;l de un mundo &eacute;tico. Todos sabemos c&oacute;mo es que nuestro planeta se ha puesto al servicio de intereses que, lejos de buscar una mejora para toda la sociedad integral, responden a la toma de ventajas de car&aacute;cter principalmente econ&oacute;mico, de grupos que se ubican en medio de relaciones sociales profundamente asim&eacute;tricas. Esta situaci&oacute;n adem&aacute;s de generar enormes injusticias en lo econ&oacute;mico y lo social, tambi&eacute;n se extiende a otros campos de la realidad social en donde ha impuesto su racionalidad reduccionista, que todo lo somete a criterios de utilidad y eficiencia, so pena de la destrucci&oacute;n de las personas dentro del mundo. Ah&iacute; el espacio de la &eacute;tica ecol&oacute;gica tan igualmente urgente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ah&iacute; que, la tarea de nosotros educadores, para ser de verdad una educaci&oacute;n &eacute;tica y una verdadera formaci&oacute;n en la que se cifra su raz&oacute;n de ser, necesita recuperar un <i>sentido humano</i> compartido, con un car&aacute;cter solidario y comprometido. S&oacute;lo podr&aacute; obtenerse a trav&eacute;s de una toma de conciencia de lo humano, desde una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica de car&aacute;cter &eacute;tico. &Uacute;nicamente con elementos conceptuales fuertes es que los estudiantes podr&aacute;n discernir, buscar, comprometerse, proponer y generar el crecimiento de s&iacute; mismos como personas, pues ponen en movimiento sus potencialidades que son las que propician el enriquecimiento y el desarrollarse desde lo m&aacute;s hondo, en tanto personas.<sup><a href="#notas">13</a></sup> &Eacute;sta es nuestra meta y nuestra tarea a trav&eacute;s de los proyectos que est&aacute;n en proceso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pensar y actuar desde la &eacute;tica nos permitir&aacute; comprender las posibilidades de contrarrestar una cultura de la fuerza, de la guerra y la violencia como la que vivimos. El criterio de lo humano prevalecer&iacute;a y con &eacute;l se posibilitar&iacute;a un espacio de di&aacute;logo y de paz.<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que hemos implementado nos muestra que los resultados est&aacute;n a la vista. Las batallas que se llevan a cabo hoy d&iacute;a se alimentan de las fuerzas de la codicia que impulsan la violencia y la deshumanizaci&oacute;n en vez de aquellas que impulsan la cultura de la equidad y el respeto entre las personas. Para eso sirve el aprendizaje te&oacute;rico&#45;pr&aacute;ctico de la &eacute;tica, para formar un mundo en el que valga la pena vivir, en el que compartan las visiones de los otros seres humanos en tanto dignos de respeto con sus propios pensamientos y con el &aacute;nimo de superar el miedo y la desconfianza en pro de un debate signado por la raz&oacute;n y por el sentido de los dem&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, vemos la necesidad de reflexionar sobre todos y cada uno de los problemas &eacute;ticos que se encuentran en la vida humana. Ellos se ubican asimismo en las diversas disciplinas del conocimiento y de la praxis universitaria. Por ello ha sido necesario buscar un recurso acad&eacute;mico serio que articule y engarce las preocupaciones humanas desde la &eacute;tica. Esto significa que la integraci&oacute;n de la &eacute;tica en la curr&iacute;cula tiene que hacerse de manera transversal, es decir buscando los cruces en los que se hace presente la &eacute;tica en las diversas asignaturas. Tal perspectiva busca repensar y problematizar aquellas cuestiones de &iacute;ndole &eacute;tico que se involucran con las diversas l&iacute;neas de pensamiento y acci&oacute;n humanas situadas en el aprendizaje universitario. Los recursos centrales que ayudar&aacute;n a generar cambios en las acciones que realizamos en nuestra sociedad deber&aacute;n ubicarse desde la reflexi&oacute;n y la argumentaci&oacute;n, habr&aacute;n de iniciar en las aulas universitarias que enaltezcan lo humano mediante las humanidades y mediante el apuntalamiento que significa dar marcha a un proyecto transversal de concientizaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n cr&iacute;ticas a partir del debate de problemas &eacute;ticos, llevados a cabo desde el aula. Vale la pena aclarar que un proyecto de &iacute;ndole transversal no supone la supresi&oacute;n de especialistas en &eacute;tica y las materias especializadas que imparten, que han sido, son y ser&aacute;n vital para toda universidad por las razones expresadas l&iacute;neas arriba. M&aacute;s bien, la labor de los especialistas se ver&aacute; ampliada al servir estos como gu&iacute;as en la materia para con sus colegas en otras disciplinas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que sigue, explicaremos la organizaci&oacute;n y funcionamiento del proyecto de &Eacute;tica Transversal que se ha implementado en el campus Ciudad de M&eacute;xico del Tecnol&oacute;gico de Monterrey, con la intenci&oacute;n de se&ntilde;alar en qu&eacute; medida la articulaci&oacute;n y coherencia del <i>pensar&#45;decir&#45;hacer</i> se debe y se puede reproducir en una comunidad universitaria. Para ello, un grupo de profesionales de la educaci&oacute;n, humanistas todos, hemos implementado procesos de formaci&oacute;n para sortear y alcanzar la posibilidad del aprendizaje de la reflexi&oacute;n &eacute;tica en los salones de clases desde la multidisciplina y la interdisciplina. Se plantean categor&iacute;as centrales de la teor&iacute;a &eacute;tica distingui&eacute;ndolas de las cuestiones morales, buscando argumentar y no s&oacute;lo opinar. De ah&iacute; que sea importante mostrar los conceptos b&aacute;sicos que han de pretender la comprensi&oacute;n y el conocimiento para problema&#45;tizar la realidad en la que estamos inmersos. Los casos que cada profesional destaque son problematizados &eacute;ticamente no para buscar soluciones, sino para comprender el vasto campo en que se mueve la &eacute;tica en nuestra sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los acad&eacute;micos contamos con el apoyo de la Direcci&oacute;n de Desarrollo Humano para regir el componente de facilitaci&oacute;n y gesti&oacute;n del proyecto, que incluye la promoci&oacute;n de los talleres de capacitaci&oacute;n en &Eacute;tica transversal, el dise&ntilde;o instrucccional del mismo, el seguimiento de los avances de los profesores en el proceso de certificaci&oacute;n, as&iacute; como vincular especialistas con profesores en otras &aacute;reas. Los esfuerzos de todos se reportan en la plataforma electr&oacute;nica de Black&#45;board, en donde quedan registrados todos los datos, actualizaciones, reconsideraciones, propuestas y mejoras a las actividades. Es entonces de este trabajo que podemos reportar que, en el periodo agosto&#45;diciembre 2011, gracias al apoyo, conocimiento y monitoreo de nueve expertos organizados alrededor de la C&aacute;tedra UNESCO en &Eacute;tica y Derechos humanos, 63 profesores han participado en la aplicaci&oacute;n de actividades de aprendizaje con &Eacute;tica. 31 de ellos ya han concluido el proceso de Certificaci&oacute;n en &Eacute;tica Transversal B&aacute;sica. Este trabajo ha impactado la formaci&oacute;n de 3063 alumnos de todas las Escuelas que agrupados en 126 aulas, estudian 87 materias de diferentes disciplinas de Ciencias de la Vida, Humanidades y Ciencias Sociales, Dise&ntilde;o, Ingenier&iacute;a y Arquitectura, as&iacute; como de Negocios, todas ellas se distinguen curricularmente por la asignaci&oacute;n del atributo CETI (Curso con &eacute;tica).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El proyecto de capacitaci&oacute;n e implementaci&oacute;n del seguimiento de &Eacute;tica Transversal se ha realizado en el marco de dos fases: la primera es la capacitaci&oacute;n en torno a lo que es la &Eacute;tica Transversal y la segunda la del seguimiento de la implementaci&oacute;n en el aula. La primera puede llevarse a cabo ya sea con el taller que los acad&eacute;micos especialistas en &eacute;tica impartimos en conjunci&oacute;n con la Direcci&oacute;n de Desarrollo Humano, o a partir de los cursos que hist&oacute;ricamente ha impartido nuestra instituci&oacute;n en el pasado, tambi&eacute;n desde esta misma.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de esta primera fase, los profesores realizan al menos una actividad que tiene que ver con la disciplina propia y en la que est&aacute; presente un problema &eacute;tico. Se trata entonces de que la problematizaci&oacute;n de car&aacute;cter &eacute;tico se articule con alguno de los temas de su curso. Esta actividad es revisada por los miembros de la C&aacute;tedra UNESCO de &Eacute;tica y Derechos Humanos quienes apoyan para su mejor desarrollo mediante una r&uacute;brica de lo que ha de ser la actividad. Se revisan los aspectos indispensables para la realizaci&oacute;n satisfactoria de este ejercicio que son los siguientes: si el profesor(a) problematiza en su actividad desde la &eacute;tica conectando con la disciplina respectiva, as&iacute; como si los alumnos lograron una actitud reflexiva y cr&iacute;tica, si problematizan &eacute;ticamente a trav&eacute;s del cuestionamiento, si en la actividad se aportan conceptos de la &eacute;tica y los vinculan con su propia disciplina, si se promueve la reflexi&oacute;n incidiendo en el pensamiento cr&iacute;tico del alumno. Asimismo, se busca asegurar que los alumnos logren argumentar desde la &eacute;tica con buenas razones y no con meras opiniones. Adem&aacute;s, se aprecia el tipo de argumentaci&oacute;n utilizada a lo largo de la actividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esto, adem&aacute;s de impartirse los cursos de &eacute;tica transversal a los profesores, se lleva a cabo un seguimiento puntual y de apoyo a los profesores. Por ello, dentro de los objetivos pretendidos, se ha buscado dar seguimiento a las actividades implementadas y presentadas por los profesores, con la idea de que promuevan la argumentaci&oacute;n &eacute;tica. Tambi&eacute;n es relevante apreciar los elementos considerados para el estudio de problemas desde una perspectiva &eacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El proyecto de &Eacute;tica transversal ha propiciado la vinculaci&oacute;n entre los diferentes profesionales y ha generado una gran riqueza en el proceso educativo y en la huella que pueda dejarse en los estudiantes sobre la necesidad de la &eacute;tica y las humanidades en los diversos campos de estudio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evidentemente, el punto de partida es la realidad y sus problemas y el an&aacute;lisis de lo que sucede a nuestro alrededor. Asimismo se reflexiona sobre la universidad como instituci&oacute;n moral. Se busca hacer un diagn&oacute;stico de nuestra realidad y se llega a la conclusi&oacute;n de la necesidad de la &eacute;tica. Se identifican y reconocen algunos problemas de nuestro entorno ciudadano y universitario. Aqu&iacute; la pregunta obligada surge: &iquest;por qu&eacute; la transversalidad de la &eacute;tica? La respuesta tiene que ver con la presencia de la &eacute;tica en el aula por medio del debate y m&aacute;s all&aacute; de meras opiniones personales en todos los campos de estudio. Por ello es fundamental mostrar a todos los profesores los conceptos b&aacute;sicos de la &eacute;tica que servir&aacute;n de apoyo para la argumentaci&oacute;n &eacute;tica en el aula, as&iacute; como la distinci&oacute;n entre moral y &eacute;tica que tiene que ver con la posible universalizaci&oacute;n o con aquellas cuestiones que est&aacute;n sujetadas a la comunidad y a la tradici&oacute;n. As&iacute;, se muestra que la &eacute;tica se presenta como aspiraci&oacute;n a la universalidad y a la intersubjetividad. De ah&iacute; que la pregunta &eacute;tica por antonomasia que reza &iquest;c&oacute;mo hemos de vivir? se plantea en todo momento y en todo escenario del conocimiento. Gracias a estas distinciones b&aacute;sicas podemos generar escudos de protecci&oacute;n frente al campante relativismo. La distinci&oacute;n entre las &eacute;ticas de m&iacute;nimos y de m&aacute;ximos ayuda a comprender la realidad, as&iacute; como las reflexiones que sobre los derechos humanos se presentan vincul&aacute;ndose siempre con las cuestiones &eacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b><a href="/img/revistas/enclav/v6n11/html/a3a1.html" target="_blank">Anexos</a></b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Martha Nussbaum, <i>Sin fines de lucro. Por qu&eacute; la democracia necesita de las humanidades.</i> Buenos Aires/Madrid, Katz, 2010, p. 39.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3222592&pid=S1870-879X201200010000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Agnes Heller, <i>M&aacute;s all&aacute; de la justicia.</i> Cr&iacute;tica, Barcelona, 1990, p. 371.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3222594&pid=S1870-879X201200010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> <i>Idem.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Juliana Gonz&aacute;lez, <i>El</i> ethos, <i>destino del hombre.</i> FFL, UNAM/FCE, 1996, p. 17.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3222597&pid=S1870-879X201200010000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> <i>Ibid.,</i> p. 28.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Dora Elvira Garc&iacute;a Gonz&aacute;lez, ''Conferencia. La responsabilidad de los educadores en el M&eacute;xico actual: conocimientos te&oacute;ricos como puntales de la <i>praxis</i> &eacute;tica y ciudadana'', Santa Fe, 22 de septiembre de 2011, p.18.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3222600&pid=S1870-879X201200010000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> <i>Ibid.,</i> p. 31.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> <i>Ibid.,</i> p. 28.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> <i>Ibid.</i>, p. 18.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> <i>Ibid.</i>, p. 8.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> <i>Ibid.</i>, p. 4.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> <i>Cf.</i> M. Nussbaum, <i>op. cit.,</i> p. 139.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> D. E. Garc&iacute;a Gonz&aacute;lez, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Federico Mayor Zaragoza, ''El cometido &eacute;tico de la universidad del siglo XXI'', en <i>Revista Pensamiento y Cultura,</i> n&uacute;m. 5, 2002, pp. 151&#45;155.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3222609&pid=S1870-879X201200010000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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