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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La locura ecocida o c&oacute;mo salir del c&iacute;rculo</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alberto Constante<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Luis Tamayo, <i>La locura ecocida, ecosof&iacute;a psicoanal&iacute;tica.</i> M&eacute;xico, Fontamara /CIDHEM, 2010.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>*</sup> Profesor Investigador, Facultad de filosof&iacute;a y Letras, Colegio de filosof&iacute;a, UNAM , M&eacute;xico,</i> <a href="mailto:albertoconstante@yahoo.com.mx">albertoconstante@yahoo.com.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 15/09/2010    <br> 	Fecha de aceptaci&oacute;n: 20/03/2011</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>L</i><i>a libertad es inseparable del pensar ilustrado,    <br></i><i>incluso si &eacute;ste contiene en s&iacute; el germen de esa    <br></i><i>regresi&oacute;n que se verifica por todos sitios    <br></i><i>en nuestros d&iacute;as.</i></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Adorno y Horkheimer</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 29 de julio de 2010, en una nota de <i>El Universal</i>, peri&oacute;dico de M&eacute;xico, con sus letras enormes rezaba: "Confrman aumento de calentamiento global". El reporte, compilado por m&aacute;s de 300 cient&iacute;fcos de 48 pa&iacute;ses distintos, describe el an&aacute;lisis de diez indicadores que est&aacute;n "clara y directamente relacionados con las temperaturas de la superficie, y todos ellos se&ntilde;alan lo mismo: el calentamiento global es innegable".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente innegable es la preocupaci&oacute;n que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los especialistas de la atm&oacute;sfera reportan, sobre el aumento en las temperaturas asociadas con los gases de efecto invernadero que emiten las industrias y un sin fin de actividades humanas. Las consecuencias de este fen&oacute;meno, uno entre muchos, son casi apocal&iacute;pticas. Sin duda, pero tambi&eacute;n existen esc&eacute;pticos que han cuestionado las conclusiones sobre el calentamiento. Como de todos los fen&oacute;menos que hoy cercan y pretenden hacer imposible la vida del ser humano en el planeta: hay eso que Luis Tamayo ha llamado con profundo acierto: <i>La locura ecocida. Ecosof&iacute;a psicoanal&iacute;tica.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; nunca he tenido tanto reparo en leer un libro como &eacute;ste, el temblor que pasa a trav&eacute;s de mis manos me hace rechazarlo vehementemente porque es como una carta de defunci&oacute;n del g&eacute;nero humano, una misiva que nos narra con demora las causas de nuestro deceso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo evitar que suceda esto que leo? Como si fuera un testamento de la necedad humana, de la estulticia en la que hemos ca&iacute;do, este libro es un estudio, una denuncia sobre los usos y abusos de los recursos de la tierra, y sobre la posibilidad de sobrevivencia si y s&oacute;lo si, nuestro quehacer entra en una conformaci&oacute;n de racionalidad que pueda aligerar la carga que est&aacute; destruyendo no la tierra sino las condiciones que han permitido que nosotros, la vida toda, siga en este mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego, podr&iacute;amos decir que impl&iacute;citamente, el libro nos hace ver que la tecnolog&iacute;a de pronto aparece dotada de atributos tan extremos que van de una promesa ut&oacute;pica a una amenaza apocal&iacute;ptica. La actitud frente a la t&eacute;cnica moderna est&aacute; sellada por un optimismo general ante el progreso y su perfeccionamiento. Las ra&iacute;ces de esta actitud pueden remontarse a la secularizaci&oacute;n de las expectativas cristianas de salvaci&oacute;n, as&iacute; como el enga&ntilde;o que sufre el hombre ante el propio lenguaje que est&aacute; atravesado por la imposibilidad de lo particular y que en lo universal arrastra nuestra comprensi&oacute;n para la consecuci&oacute;n de una acci&oacute;n ecocida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nadie podr&iacute;a discutir que existe una confanza ilimitada en la capacidad de rendimiento de la t&eacute;cnica, que se refiere a la apropiaci&oacute;n del mundo f&iacute;sico por parte del hombre. Pero en &eacute;poca reciente, los efectos concretos de la tecnifcaci&oacute;n han puesto de manifiesto que no es posible realizar impunemente, intervenciones en el equilibrio y en la explotaci&oacute;n de las materias primas y de la energ&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mencion&eacute; que la lectura de este libro fue morosa, lenta, era como suscribir un testamento no escrito por m&iacute;, para mis hijos, y para los hijos de mis hijos. Lo sabemos, ya lo dec&iacute;a Derrida, "&#91;...&#93; la herencia es aquello de lo que no puedo apropiarme &#91;...&#93; Heredo algo que tambi&eacute;n tengo que transmitir: ya sea chocante o no, no hay derecho de propiedad sobre la herencia. &#91;...&#93; Siempre soy el locatario de una herencia. Su depositario, su testigo o su relevo"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No hab&iacute;a reparado en ello, el libro de Luis me descubri&oacute; de pronto el significado de estas palabras de Derrida, porque nunca como hoy estamos dejando un legado gigantesco de decepciones y miseria a las generaciones que ya est&aacute;n aqu&iacute; y que nacen en medio de un tel&oacute;n de muerte, una suerte de ciclorama donde desflan con enorme lentitud los jinetes del Apocalipsis.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De alguna manera, el libro atemoriza por el an&aacute;lisis que conlleva acerca del calentamiento global, de la degradaci&oacute;n de los suelos, de la sobrepoblaci&oacute;n, de las enfermedades emergentes que Luis se&ntilde;ala como "nuevas" en el mundo, justo por el calentamiento global, as&iacute; como el rebrote mucho m&aacute;s virulento de enfermedades que se ten&iacute;an por erradicadas; el descenso de la capacidad de regeneraci&oacute;n de los ecosistemas y por consecuencia, el envenenamiento de la tierra, la crisis energ&eacute;tica y la atroz crisis fnanciera (de la que hemos tenido ya noticias severas tanto en nuestro pa&iacute;s, como en el mundo, s&oacute;lo basta con leer los peri&oacute;dicos cada d&iacute;a) y alimentaria (a prop&oacute;sito del Mundial de Futbol donde en algunos noticiarios la nota del d&iacute;a no era qu&eacute; equipo hab&iacute;a ganado, sino la miseria que habitaba vecina al estadio en ciernes).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo no quedar desasosegado con esta suerte de informe de las diversas formas de suicidio? Porque no es la muerte propia, ni tampoco es la muerte elegida, la decisi&oacute;n soberana, o por mano propia, sino es la muerte impuesta.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Luis Tamayo, <i>La locura ecocida</i>, es esa voz que recoge una historia, un <i>dictum</i>, un signo que fustiga nuestro tiempo: "en la Grecia cl&aacute;sica &#151;nos dice Tamayo&#151; se consideraba la m&aacute;s grave locura el asesinato de la propia descendencia (bajo la forma de eso que algunos ambientalistas denominan la <i>tiran&iacute;a transgeneracional</i>)".<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luis Tamayo a trav&eacute;s de un minucioso an&aacute;lisis, retomando a Michel Foucault, Pierre Bourdieu, Jean Allouch y a Jaques Lacan ilumina nuestro presente en la medida en que nos revela dos formas nuevas de locura: la del tipo Casandra (portadora de verdad) y la de aquellos que no soportan escucharle, esos que, ciegos, son c&oacute;mplices de la destrucci&oacute;n de su medio ambiente, los locos ecocidas, sean activos (ecodepredadores), o pasivos (los que "dejan hacer" la depredaci&oacute;n de los primeros)".<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro me ha llevado a reflexionar sobre el hecho de que nos encontramos ante tres temas principales: uno formal que piensa a la tecnolog&iacute;a como un conjunto abstracto de movimiento continuo, es decir, se puede pensar a la tecnolog&iacute;a como una "empresa colectiva" en la que todos participamos y que avanza conforme a leyes y movimientos propios. Un segundo tema de contenido, que advierte sus usos m&uacute;ltiples y su efecto sobre nuestro mundo y nuestra vida; y un tercer tema que abarca los anteriores y ser&iacute;a la cara &eacute;tica de la tecnolog&iacute;a como exigencia de la responsabilidad humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues las caracter&iacute;sticas de la tecnolog&iacute;a moderna son que no conduce al equilibrio o "saturaci&oacute;n" sino que plantea nuevos retos, la relaci&oacute;n entre medios y fines no es lineal sino circular y dial&eacute;ctica, que el progreso no es un impulso inserto en la t&eacute;cnica sino que es su <i>modus operandi</i>, que el progreso no es un concepto valorativo sino descriptivo, que la t&eacute;cnica moderna responde a las exigencias y a los atractivos del ahora, en el que cada estadio posterior es superior al anterior y por tanto ilimitado que genera en nosotros la visi&oacute;n cuasiut&oacute;pica de una vida cada vez mejor sin que nos demos cuenta de que justo sus efectos son letales porque &iquest;cu&aacute;l es el secreto de la t&eacute;cnica? &iquest;En d&oacute;nde radica el secreto de su desarrollo y de su fascinaci&oacute;n? En la relaci&oacute;n de <i>feed back</i> que se ha construido entre la ciencia y la t&eacute;cnica que es la caracter&iacute;stica del progreso moderno, por lo que tienen que sobrevivir juntas o morir&aacute;n juntas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis que lleva a cabo Luis Tamayo desde el punto de vista del psicoan&aacute;lisis en su cercan&iacute;a con la anal&iacute;tica el <i>Dasein</i> heideggeriano me permite advertir que en la medida en que sigamos dentro de este esquema de producci&oacute;n tecnol&oacute;gica, podremos encontrar al menos cuatro razones por las que se hace importante seguir meditando en los riesgos de su avance:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primero por la ambivalencia de los efectos, es decir, podemos decir que toda capacidad humana como tal o en s&iacute; es buena y s&oacute;lo se vuelve mala por el abuso de ella. &Eacute;ste es el tema del uso moral o inmoral de los poderes de la t&eacute;cnica; pero aun cuando se emplee con buena voluntad para fnes leg&iacute;timos, ella tiene siempre un lado amenazador a largo plazo. &Eacute;ste es el lado oscuro de la t&eacute;cnica, siempre inserto en la acci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, la automaticidad de la aplicaci&oacute;n: la posesi&oacute;n de una capacidad no significa su uso; todo conocimiento puede reservarse mientras no se hayan probado sus efectos. Esta relaci&oacute;n, tan clara entre poder y hacer, entre saber y aplicaci&oacute;n, entre posesi&oacute;n y ejercicio de poder, parece que no es aplicable al patrimonio tecnol&oacute;gico de una sociedad que fundamenta la conf&#45;guraci&oacute;n de su vida en la actualizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer t&eacute;rmino, las dimensiones globales de espacio y tiempo que abarca la producci&oacute;n tecnol&oacute;gica hace que sus efectos sean acumulativos y que se extiendan a lo largo de las generaciones haciendo lo que Tamayo se&ntilde;al&oacute; con enorme atingencia: la <i>tiran&iacute;a transgeneracional</i>, pues su infuencia es masiva y es futura. Hipotecamos la vida futura a cambio de las ventajas y necesidades a corto plazo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y finalmente, la ruptura del antropocentrismo: se rompe con &eacute;l, porque siempre era el bien humano el que hab&iacute;a que promover, sus intereses y derechos los que hab&iacute;a que respetar, la injusticia lo que hab&iacute;a que reparar, sus padecimientos los que hab&iacute;a que aliviar, el deber era hacia el humano. Hoy es hacia todos los seres vivos. El mandato es no dejar una herencia desolada. Una naturaleza empobrecida significa una vida empobrecida. El deber es preservar lo que se nos ha dado para las generaciones futuras. Ahora no podemos dejar de leer este libro que nos acucia, que nos interpela en el sentido althusseriano: nos provoca y nos llama, nos hace atenderlo y nos impone un reto: &iquest;podremos seguir como hasta ahora?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Luis Tamayo, <i>La locura ecocida. Ecosof&iacute;a psicoanal&iacute;tica</i>. M&eacute;xico, Fontamara / CIDHEM, 2010, p. 37.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3220406&pid=S1870-879X201100020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> <i>Ibid</i>., p. 45.</font></p>      ]]></body><back>
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