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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Entrevista a Evandro Agazzi]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevista y reflexiones </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Entrevista a Evandro Agazzi</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Hortensia Cu&eacute;llar*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesora de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales del Tecnol&oacute;gico de Monterrey (RZMCM).</i> <a href="mailto:hcuellarp@prodigy.net.mx">hcuellarp@prodigy.net.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 01/10/2009     <br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 13/12/2009</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Profesor Agazzi, sabemos que recientemente fue publicado en italia el grueso volumen: <i>Filosof&iacute;a, scienza e bioetica nel dibattito contemporaneo. </i>(studi internazionali in onore di evandro Agazzi), de 1405 p&aacute;ginas, que re&uacute;ne ensayos escritos por fil&oacute;sofos y cient&iacute;ficos de los cinco continentes. Este hecho, de por s&iacute;, es ya muy relevante porque no es frecuente en nuestros d&iacute;as, que exista consenso internacional para tributarle un homenaje &#151;llam&eacute;mosle multitudinario&#151; a un fil&oacute;sofo en vida, como es su caso. &iquest;a qu&eacute; atribuye usted ese reconocimiento?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pienso que esto es la consecuencia del hecho de que mi labor acad&eacute;mica se ha desarrollado en varias partes del mundo, es decir no s&oacute;lo en Italia (donde he ense&ntilde;ado en diferentes universidades y facultades filos&oacute;ficas y cient&iacute;ficas) sino tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses como Suiza (donde tuve la c&aacute;tedra de Filosof&iacute;a de la Naturaleza y Antropolog&iacute;a Filos&oacute;fica durante 19 a&ntilde;os en la Universidad de Friburgo); Alemania o Estados Unidos (donde he ense&ntilde;ado como profesor invitado por algunos semestres), adem&aacute;s de cursos o seminarios impartidos en muchas otras universidades o instituciones acad&eacute;micas. A esto se a&ntilde;ade mi participaci&oacute;n durante cincuenta a&ntilde;os en una gran cantidad de congresos internacionales como ponente invitado. Es obvio que esta actividad me ha permitido conocer un n&uacute;mero considerable de pensadores de todo el mundo, de entablar con ellos di&aacute;logos y discusiones fruct&iacute;feras, de establecer relaciones de verdadera amistad; en pocas palabras, de conocer y hacerme conocer por los miembros m&aacute;s destacados de la comunidad filos&oacute;fica internacional. Estas circunstancias favorables han ofrecido un alimento valioso a mi reflexi&oacute;n personal pero no hubieran llevado a ciertos &eacute;xitos si no se hubiesen acompa&ntilde;ado de una efectiva apreciaci&oacute;n positiva de los resultados de mi trabajo filos&oacute;fico y cient&iacute;fico. De hecho tuve el privilegio de gozar de la estimaci&oacute;n de muchos de los m&aacute;s importantes pensadores de nuestro tiempo, como Popper, Ayer, Cohen, Dummett, Strawson, Hesse, Buchdal, Aubanque, Ricoeur, Fagot&#150;Largeault, Granger, Vuillemin, Gusdorf, Apel, Habermas, Stegm&uuml;ller, H&uuml;bner, Lorenzen, Radnitzky, Gadamer, Scheibe, Kluxen, H&ouml;ffe, Weingartner, Ladri&egrave;re, Perelman, Gochet, Hottois, Hersch, Bochenski, L&uuml;bbe, Richta, Schaff, Hintikka, Niiniluoto, Pelc, Lektorsky, Stepin, para limitarme a los m&aacute;s conocidos dentro de los europeos y sin mencionar los especialistas de l&oacute;gica y filosof&iacute;a de la ciencia que pongo en una clase a parte. Pasando a Estados Unidos y Canad&aacute; mencionar&eacute; a Hempel, Rescher, Gr&uuml;nbaum, Sellars, Quine, Chisholm, Putnam, Cohen, Suppes, Haack, Klibansky, Bunge, Mc Keon. Tuve y tengo tambi&eacute;n relaciones muy buenas con fil&oacute;sofos de la India, de China y Jap&oacute;n y he dado cursos en aquellos pa&iacute;ses, pero no conozco lo suficiente bien el panorama de aquellas comunidades filos&oacute;ficas para atreverme a mencionar a mis amigos y colegas como "los mejores" de sus pa&iacute;ses. Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina son tierras en las cuales he estado muy presente, y cuya actividad filos&oacute;fica aprecio mucho, por esto tengo una red muy amplia de amistades en el mundo filos&oacute;fico de habla hispana (que me ha honrado de cuatro doctorados <i>honoris causa) </i>y prefiero no mencionar nombres (en esta entrevista destinada a lectores mexicanos), para evitar el riesgo de caer en omisiones u olvidos desagradables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una consecuencia de la apreciaci&oacute;n de la cual me ha honrado la comunidad filos&oacute;fica internacional ha sido mi nombramiento en muchas instituciones, sociedades y academias, en varias de las cuales me han sido confiados cargos directivos y presidencias. En el volumen en mi honor que se acaba de mencionar se encuentra un cap&iacute;tulo final que contiene mi biograf&iacute;a y en ella la lista de mis participaciones en dichas instituciones. Por lo tanto puedo limitarme a se&ntilde;alar (para responder a la pregunta que estoy contestando) las m&aacute;s sobresalientes y que m&aacute;s han contribuido a establecer mi reputaci&oacute;n internacional. Se trata en primer lugar de la Federaci&oacute;n Internacional de las Sociedades de Filosof&iacute;a (FISP), cuyo Consejo Directivo (cd) est&aacute; formado por unos cuarenta miembros (pertenecientes a diferentes pa&iacute;ses) elegidos por la Asamblea General en la ocasi&oacute;n de los Congresos Mundiales de Filosof&iacute;a. Se trata entonces de una instituci&oacute;n que facilita mucho el ser internacionalmente conocido y adem&aacute;s entre los miembros del cd han figurado muchos fil&oacute;sofos de renombre. A la vida de la FISP he dedicado mucha actividad desde 1973 hasta la fecha, como Tesorero, Secretario General, Presidente, Past&#150;President y actualmente Presidente Honorario. Es claro que mis responsabilidades y funciones dentro de la FISP durante treinta y cinco a&ntilde;os me han permitido entrar en relaci&oacute;n con muchos fil&oacute;sofos de todo el mundo, visitar sus pa&iacute;ses y fomentar en ellos las actividades de la filosof&iacute;a. Otra instituci&oacute;n de gran prestigio es el Instituto Internacional de Filosof&iacute;a (IIP) fundado en 1936 y cuya sede se encuentra en Par&iacute;s. Se trata de una especie de academia filos&oacute;fica en el sentido de que sus miembros son pensadores individuales cooptados por voto secreto con base en la consideraci&oacute;n de sus sobresalientes m&eacute;ritos profesionales. Por supuesto ser&iacute;a absurdo afirmar que sus miembros son "los mejores fil&oacute;sofos del mundo", pero s&iacute; es verdad que la gran mayor&iacute;a de los fil&oacute;sofos m&aacute;s destacados de nuestro tiempo han sido miembros del IIP y por consiguiente el hecho de haber sido miembro de esta instituci&oacute;n durante m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, de haberla presidido (actualmente soy Presidente Honorario), me ha permitido conocer de cerca y colaborar con muchas personalidades eminentes del mundo filos&oacute;fico. Un discurso parecido concierne a la Academia Internacional de Filosof&iacute;a de las Ciencias, fundada en 1947 y con sede en Bruselas y a la cual acceden por cooptaci&oacute;n fil&oacute;sofos y cient&iacute;ficos de gran prestigio en este campo; de esta Academia soy Presidente desde 1978.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que acabo de narrar explica bien la distribuci&oacute;n internacional de los autores que han contribuido al volumen. Cuando el doctor Minazzi, quien se encarg&oacute; de predisponer los materiales, me pidi&oacute; una lista de personas que se pudieran invitar, la primera dificultad (contrariamente a lo que pasa en el caso de obras de este tipo) fue la de <i>limitar </i>el n&uacute;mero de los invitados, escogiendo dentro de los much&iacute;simos colegas s&oacute;lo aquellos que se hab&iacute;an ocupado de temas pertenecientes a la esfera de mi trabajo filos&oacute;fico. Tambi&eacute;n as&iacute; el n&uacute;mero resultaba muy elevado y para delimitarlo se decidi&oacute; poner una fecha de entrega de las contribuciones muy rigurosa y relativamente cercana. A&uacute;n as&iacute; aceptaron y entregaron su trabajo 114 autores. El resultado ha sido una obra que contiene muchos ensayos de gran calidad, dedicados a un abanico muy amplio de temas filos&oacute;ficos: Anne Fagot&#150;Largeault, profesora del Coll&eacute;ge de France y presidente del IIP, la ha calificado como "una verdadera enciclopedia de la filosof&iacute;a contempor&aacute;nea".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Otro hecho que marca un hito en esa publicaci&oacute;n, es que de manera un&aacute;nime el Consejo de Ministros italiano, es el editor oficial. &iquest;Qu&eacute; significado tiene para usted que incluso desde una de las m&aacute;s altas tribunas del gobierno de su pa&iacute;s, se valore su trayectoria en el mundo de la filosof&iacute;a y de la ciencia?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un cierto sentido se trata de un concurso de circunstancias excepcionales. Despu&eacute;s de recibir las aceptaciones de tantos colaboradores se perfil&oacute; inmediatamente que el volumen habr&iacute;a tenido un tama&ntilde;o fuera del com&uacute;n y, por lo tanto, los costos de su publicaci&oacute;n hubieran sido enormes. Ninguna editorial comercial hubiera estado dispuesta a publicarlo y tampoco se pudieron encontrar subvenciones de universidades o fundaciones. Hay una estrategia utilizada muy a menudo en estos casos: se env&iacute;a una carta a varios amigos y colegas proponi&eacute;ndoles suscribirse al volumen por un precio especial, a cambio de que su nombre aparezca en la <i>tabula gratulatoria </i>que abre la obra. En mi caso no hubiera sido muy dif&iacute;cil conseguir este tipo de apoyo de parte de unas centenas de personas, pero la ambici&oacute;n m&iacute;a y del "editor" Minazzi era que el libro se impusiera por su importancia y validez intr&iacute;nseca y sin limosnear apoyos amistosos. Nos vino en mente de intentar un camino bastante temerario. La Presidencia del Consejo de Ministros (es decir del Gobierno) edita una colecci&oacute;n muy prestigiosa de obras en ediciones de lujo y hab&iacute;a un antecedente interesante: en 1987 hab&iacute;a publicado un volumen en honor de un fil&oacute;sofo, Ludovico Geymonat, el promotor del renacimiento de la filosof&iacute;a de la ciencia en Italia despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. Se trataba del &uacute;nico caso de este tipo, pero esto nos anim&oacute; en proponera la Presidencia del Consejo este volumen, presentando todo el material ya listo. No ten&iacute;amos verdaderos apoyos pol&iacute;ticos, sino algunas amistades justo suficientes para "hacer llegar" la propuesta a los &oacute;rganos responsables. Pero la obra se impuso inmediatamente a la admiraci&oacute;n de los funcionarios (cuyo jefe afirm&oacute; que se trataba del volumen culturalmente m&aacute;s importante que hab&iacute;a encontrado en su carrera). Hay que decir tambi&eacute;n que, desde el punto de vista pol&iacute;tico, ten&iacute;a sus credenciales, ya que se abr&iacute;a con una secci&oacute;n especial constituida por un ensayo del ex&#150;presidente de la Rep&uacute;blica, Oscar Luigi Sc&aacute;lfaro, otro del cardenal Carlo Maria Martini y otro, de la segunda autoridad del Estado, el presidente del Senado Marcello Pera. Sin embargo, hay que reconocer que la aceptaci&oacute;n inmediata de publicar la obra fue la consecuencia del haber reconocido que el testimonio de tantos intelectuales del mundo entero para honrar un fil&oacute;sofo italiano merec&iacute;a una actitud correspondiente de parte del Gobierno de su pa&iacute;s. La confirmaci&oacute;n de que se trat&oacute; de unas de las raras ocasiones en las cuales <i>la pol&iacute;tica respeta el m&eacute;rito </i>de <i>la cultura </i>es ofrecida por el hecho de que la publicaci&oacute;n, aunque ya decidida, se suspendi&oacute; de repente porque la Presidencia del Consejo (del gobierno de centro&#150;derecha) hab&iacute;a agotado todos los fondos destinados a sus publicaciones. Despu&eacute;s de pocos meses las elecciones del mayo del 2006, dieron la mayor&iacute;a a un gobierno de centro&#150;izquierda: los funcionarios cambiaron y todo se volvi&oacute; muy complicado, pero al final el volumen sali&oacute; como publicaci&oacute;n del Gobierno italiano, por encima de todas las diferencias pol&iacute;ticas. Y esto no es una casualidad, ya que en mi vida intelectual y profesional siempre he tenido una actitud "pluralista", es decir clara en la defensa argumentada de mis ideas, pero abierta a la cr&iacute;tica y tolerante hacia las ideas de los otros. Por esto siempre pude gozar de la estima y del respeto de personas de orientaciones filos&oacute;ficas, ideol&oacute;gicas, pol&iacute;ticas y religiosas muy diferentes y esto se refleja en esta obra, a la cual han colaborado fil&oacute;sofos anal&iacute;ticos y hermen&eacute;uticos, metaf&iacute;sicos y antimetaf&iacute;sicos, marxistas y liberales, ateos y creyentes, te&oacute;logos de diversas confesiones y por esto tengo la esperanza que, si un di&aacute;logo indirecto se ha realizado de hecho impl&iacute;citamente colaborando a un libro com&uacute;n, pueda tambi&eacute;n desarrollarse expl&iacute;citamente en el debate p&uacute;blico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Me parece que todo esto que nos est&aacute; narrando, constituye una herencia no solamente para el mundo actual sino "pensamiento vivo", para la posteridad filos&oacute;fica y cultural. Me parece que es usted de los fil&oacute;sofos que "abren camino", que "muestran sendas", horizontes insospechados en el conocimiento e interpretaci&oacute;n de la realidad, que sus disc&iacute;pulos desde diversos &aacute;ngulos contin&uacute;an.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n mi manera de ver, la filosof&iacute;a brota de la exigencia que percibe cada ser humano de encontrar una soluci&oacute;n satisfactoria a su "problema de la vida", es decir al problema de darle a su vida un <i>sentido </i>y un <i>valor. </i>Esto implica una reflexi&oacute;n sobre la totalidad de las realidades que nos rodean, que caen dentro del &aacute;mbito de nuestra experiencia, con el fin de entenderlas y ver si de ellas podemos encontrar una visi&oacute;n de la cual consiga una orientaci&oacute;n de nuestra vida capaz de "salvar su valor". La filosof&iacute;a, tanto a un nivel personal como colectivo, consiste en el esfuerzo de buscar la soluci&oacute;n mediante el uso de la <i>raz&oacute;n, </i>m&aacute;s que apoy&aacute;ndose en una intuici&oacute;n o en una fe, y por esto exige que se tome en serio y se haga el esfuerzo de estudiar y entender en profundidad los diferentes aspectos de nuestro "mundo de la vida", conociendo e interpretando los aportes de las ciencias, de las tecnolog&iacute;as, de las artes, as&iacute; como los resultados de las din&aacute;micas hist&oacute;ricas y sociales. Por esta raz&oacute;n me he ocupado intensamente, durante mi trayectoria filos&oacute;fica, de tantos campos diferentes, de las ciencias exactas a las ciencias humanas, a la tecnolog&iacute;a, al lenguaje, a la ontolog&iacute;a, a la inteligencia artificial, a la metaf&iacute;sica para terminar con la filosof&iacute;a integral del ser humano (antropolog&iacute;a filos&oacute;fica) y los grandes temas de la &eacute;tica, en particular los que se relacionan con el desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico. Tengo la persuasi&oacute;n que, en este esfuerzo, pude conseguir ciertos resultados "positivos", por ejemplo <i>reivindicando el valor de la ciencia como conocimiento de la verdad y al mismo tiempo subrayando que no todo el &aacute;mbito de la verdad cabe dentro de su campo de investigaci&oacute;n; </i>mostrando que hemos avanzado mucho en el conocimiento del ser humano gracias a varias disciplinas cient&iacute;ficas, pero que para captar la naturaleza de su capacidad de reflexi&oacute;n, su conciencia moral, su libertad, su "dignidad" se necesitan otras perspectivas y otras formas de conocimiento. En este sentido puedo aceptar ser calificado como un pensador que "abre camino", simplemente porque yo mismo he tratado, filosofando, de abrirme camino en la vida actual y, en la medida en que creo que ciertas soluciones que he encontrado son valiosas, espero que estas ideas puedan ayudar tambi&eacute;n a otros a abrirse su camino. Adem&aacute;s puede ser bastante claro que, cuando se abre un camino, se piensa avanzar hacia un futuro de manera correcta, ya que los problemas de hoy son en gran parte problemas que conciernen al futuro de la humanidad, a corto o largo plazo. Creo que la manera m&aacute;s razonable de "prepararnos para el futuro" no es la que muchos piensan, es decir hacer "previsiones seguras", porque hasta las ciencias actuales saben que frente a fen&oacute;menos <i>complejos </i>no hay verdadera posibilidad de previsi&oacute;n (como deber&iacute;a habernos abundantemente ense&ntilde;ado la fuerte crisis econ&oacute;mica que nos ha llegado totalmente "imprevista"). La mejor manera para prepararnos al futuro es tener principios orientadores, criterios de juicio y actitudes intelectuales y morales claros y bien fundados, mediante los cuales interpretar los retos imprevistos y superarlos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Me gustar&iacute;a que ahora nos hablara un poco de cual ha sido su itinerario intelectual. Quienes han sido los fil&oacute;sofos y cient&iacute;ficos que han influido &#151;en mayor o menor medida&#151; en su pensamiento. se lo pregunto porque encuentro que ha mantenido un di&aacute;logo riguroso y abierto con grandes f&iacute;sicos y matem&aacute;ticos como Galileo, Newton, Einstein, G&ouml;del, Peano,...as&iacute; como con los fil&oacute;sofos m&aacute;s representativos del mundo occidental como lo son Plat&oacute;n, Arist&oacute;teles, Tom&aacute;s de Aquino, Descartes, Leibniz, Kant, Hume, Bertrand Russell, Max Scheler, etc&eacute;tera.</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su pregunta requerir&iacute;a una respuesta de tipo autobiogr&aacute;fico demasiado larga para ser contenida dentro de una entrevista y, por otro lado, ya he mencionado varios detalles que pueden considerarse parte de esta respuesta. Por lo tanto me limitar&eacute; a un discurso bastante general. Mi formaci&oacute;n ha abarcado dos ramas de estudio bien distintas: la filosof&iacute;a en primer lugar y las ciencias exactas (matem&aacute;tica y f&iacute;sica) en segundo lugar. En ambos sectores he cursado estudios universitarios regulares y conseguido grados acad&eacute;micos que me han llevado al t&iacute;tulo oficial que hasta los a&ntilde;os sesentas del siglo pasado se otorgaba en la Europa continental a los que pod&iacute;an calificarse en sentido propio como "profesores universitarios", es decir la "habilitaci&oacute;n a la libre docencia" (un t&iacute;tulo m&aacute;s avanzado que la licenciatura, la maestr&iacute;a y el doctorado). Hoy muchos pa&iacute;ses han abolido este t&iacute;tulo considerado demasiado "selectivo" y "meritocr&aacute;tico" y el t&iacute;tulo m&aacute;s alto que otorga es el doctorado. Todo esto puede considerarse "rutina" acad&eacute;mica, siendo su sentido el de un trabajo duro, largo y serio para asentar buenas bases y conocimientos. Sin embargo durante esta fase de formaci&oacute;n ya encontr&eacute; maestros muy valiosos, dentro de los cuales destaca Gustavo Bontadini, una cabeza metaf&iacute;sica de primera (sin por otro lado olvidar otros fil&oacute;sofos importantes quienes fueron mis maestros en la Universidad Cat&oacute;lica de Mil&aacute;n, como Sof&iacute;a Vanni Rovighi, Cornelio Fabro, Emanuele Severino, que influyeron menos sobre mi pensamiento). Entre mis maestros en campo cient&iacute;fico puedo mencionara Carlo Felice Manara, un matem&aacute;tico muy experto y tambi&eacute;n muy abierto a los problemas filos&oacute;ficos de su ciencia. Aqu&iacute; podr&iacute;a cerrarse la lista de mis verdaderos maestros, ya que con otras personalidades tuve contactos directos importantes, pero cuando mi pensamiento ya ten&iacute;a sus rasgos fundamentales y se hab&iacute;a estructurado de manera independiente. Tal fue por ejemplo, el caso de mi sincera y larga amistad con Ludovico Geymonat, un fil&oacute;sofo de la ciencia comunista y ateo con el cual compart&iacute;a muchos intereses intelectuales y programas culturales, a pesar de nuestras perspectivas filos&oacute;ficas e ideol&oacute;gicas muy distantes. Un poco parecida ha sido mi sincera y larga amistad con Vittorio Mathieu, con el cual por lo contrario he compartido muchas perspectivas filos&oacute;ficas e ideol&oacute;gicas pero con menores ocasiones de colaboraci&oacute;n concreta. Con las dem&aacute;s personalidades (muchas de las cuales ya he mencionado arriba) tuve contactos mucho m&aacute;s espor&aacute;dicos que, aunque fueron fruct&iacute;feros, nunca alcanzaron la importancia de "encuentros decisivos" en mi vida intelectual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una raz&oacute;n de esto, y es que, como acostumbraba decir a mis alumnos al comienzo de mis cursos cada a&ntilde;o acad&eacute;mico, "nuestros mejores maestros son los libros". En mi caso particular, habiendo decidido dedicarme a una especialidad filos&oacute;fica para la cual casi no exist&iacute;an en Italia maestros en aquella &eacute;poca, mi formaci&oacute;n ha sido en gran parte la de un autodidacta. He le&iacute;do much&iacute;simo, en sectores muy diferentes, buscando mi camino y construy&eacute;ndome mis itinerarios bibliogr&aacute;ficos, sin barreras ling&uuml;&iacute;sticas por el hecho de manejar, adem&aacute;s del griego y del lat&iacute;n, siete idiomas modernos. Por esta raz&oacute;n, como Usted acaba de decirlo, es correcto considerar entre mis maestros tambi&eacute;n autores cl&aacute;sicos, desde la antig&uuml;edad hasta nuestro tiempo y, en realidad, he estudiado muchos de ellos en sus obras originales y de cada uno he sacado ideas, sugerencias, indicaciones de m&eacute;todo, estilo de filosofar. Por consiguiente ser&iacute;a dif&iacute;cil para m&iacute; indicar cu&aacute;les fueron los m&aacute;s importantes, sobre todo porque se trata de ver desde cu&aacute;l punto de vista. Por ejemplo, Plat&oacute;n es el m&aacute;s "querido" entre los antiguos, pero mi estilo de filosofar y muchos instrumentos de ello son mucho m&aacute;s derivados de Arist&oacute;teles. El estudio de Tom&aacute;s de Aquino ha contribuido mucho en forjar mi estilo de filosofar siempre apuntado a lo m&aacute;ximo de claridad, simplicidad y rigor, en el esp&iacute;ritu de un verdadero "racionalismo" cr&iacute;tico, capaz de reconocer la capacidad de alcanzar mediante la raz&oacute;n conocimientos que no se dejan encerrar dentro el puro horizonte emp&iacute;rico. Otro fil&oacute;sofo que mucho ha influido sobre el "planteamiento" de mi pensamiento es sin duda Kant. En cuanto a los muchos fil&oacute;sofos contempor&aacute;neos que he le&iacute;do, especialmente fil&oacute;sofos de la ciencia, puedo decir que he adoptado en buena medida su m&eacute;todo de filosofar (raz&oacute;n por la cual puedo ser considerado un fil&oacute;sofo anal&iacute;tico), pero la estructura global de mi pensamiento no respeta las limitaciones de gran parte de la filosof&iacute;a anal&iacute;tica est&aacute;ndar y en la filosof&iacute;a de la ciencia mi posici&oacute;n presenta muchos aspectos que no caben dentro del marco de las teor&iacute;as epistemol&oacute;gicas de moda.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Creo que &#151;de alg&uacute;n modo&#151; esa selecci&oacute;n, nos muestra cu&aacute;les han sido sus grandes intereses especulativos y cient&iacute;ficos, que pueden perfilarse de modo muy decidido en su dedicaci&oacute;n al campo de la filosof&iacute;a de la ciencia, la epistemolog&iacute;a, la l&oacute;gica, la filosof&iacute;a de la mente, de las matem&aacute;ticas, de la f&iacute;sica, etc&eacute;tera., que no ha abandonado nunca. Pero tambi&eacute;n encuentro la vertiente ontol&oacute;gica y metaf&iacute;sica que fundamentan su antropolog&iacute;a y &eacute;tica, as&iacute; como su pensamiento educativo. &iquest;Estoy en lo correcto?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto. De hecho la vertiente ontol&oacute;gica y metaf&iacute;sica de mi pensamiento es la que me ha permitido no "encerrarme" dentro de las limitaciones t&iacute;picas de la filosof&iacute;a anal&iacute;tica est&aacute;ndar, sin que por esto renuncie a los criterios del rigor que los anal&iacute;ticos privilegian. Por esto ning&uacute;n fil&oacute;sofo anal&iacute;tico (y entre ellos tuve muchos amigos antimetaf&iacute;sicos de gran reputaci&oacute;n) nunca pudo encontrar errores o falacias en mis razonamientos, los cuales adoptan el <i>m&eacute;todo </i>anal&iacute;tico sin por ello aceptar el <i>presupuesto de empirismo radical </i>que, sin ninguna justificaci&oacute;n, limita el poder de la raz&oacute;n. Admito sin dificultad que <i>en este punto </i>los anal&iacute;ticos se encuentran de acuerdo con Kant, pero &eacute;sta es la raz&oacute;n por la cual yo no estoy de acuerdo con &eacute;l en este punto fundamental. Es bastante claro que esta admisi&oacute;n plena de las dimensiones metaf&iacute;sicas sobresensibles de la realidad ha sido extremadamente importante para fundar mi postura en el campo de la antropolog&iacute;a filos&oacute;fica, de la &eacute;tica y de la filosof&iacute;a de la religi&oacute;n, campos en los cuales considero mis aportes no menos importantes de lo que he hecho en el campo de la l&oacute;gica y de la filosof&iacute;a de la ciencia. Esto explica el hecho de que en el volumen que usted menciona se encuentran secciones dedicadas a estos temas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Si es as&iacute;, para usted el fil&oacute;sofo es alguien dialogante, que &#151;como S&oacute;crates&#151; aprovecha la oportunidad de abrirse a la realidad en sus complejidades y problemas, sin perder el rigor. Pero adem&aacute;s, como Arist&oacute;teles, debe tener la curiosidad cient&iacute;fica de conocer el &aacute;mbito de la physis y de la metaphysis, y con los modernos como Descartes, Kant, Leibniz, adentrarse en diversos problemas de la f&iacute;sico&#150;matem&aacute;ticas, para ofrecer soluciones aprovechables en el campo de la ciencia y del mundo vital. &iquest;Por qu&eacute; considera relevante su cultivo en nuestros d&iacute;as? &iquest;Podr&iacute;a decirnos cu&aacute;les son algunas de sus aportaciones al estudio de la filosof&iacute;a de la ciencia?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La respuesta puede sintetizarse afirmando que, como ya Hegel lo dijo, la filosof&iacute;a es "su propio tiempo aprehendido a trav&eacute;s del pensamiento" y en nuestro tiempo, el "mundo de la vida" al cual cada hombre trata de dar un sentido para salvar el "valor" de su existencia est&aacute; totalmente impregnado por la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Por lo tanto, una filosof&iacute;a que quiera estar a la altura de <i>nuestro tiempo </i>no puede ahorrarse la tarea de entender correctamente lo que ciencia y tecnolog&iacute;a son y pueden ofrecer para solucionar nuestro "problema de la vida". Sobre todo porque varias corrientes de la cultura actual afirman que ciencia y tecnolog&iacute;a son los <i>&uacute;nicos </i>instrumentos adecuados para solucionar <i>todos </i>los problemas humanos <i>(cientificismo). </i>Desgraciadamente no es as&iacute;, y la explosi&oacute;n de tantos problemas &eacute;ticos y sociales determinados por el desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico ha producido una reacci&oacute;n anticient&iacute;fica bastante fuerte. En esta situaci&oacute;n es indispensable, por un lado, defender el valor de la ciencia como leg&iacute;timo <i>conocimiento, </i>capaz de alcanza una <i>verdad </i>(parcial pero aut&eacute;ntica) acerca de sus <i>objetos </i>bien delimitados, y al mismo tiempo reconocer que hay <i>otros </i>problemas, <i>otros </i>puntos de vista que enfocan la realidad en su <i>totalidad, </i>para investigar los cuales se necesita utilizar instrumentos racionales que no coinciden con los que utilizan las ciencias. Mi reflexi&oacute;n en el campo de la filosof&iacute;a de la ciencia ha precisamente tratado de fundamentar los diferentes puntos que acabo de mencionar y de esta manera situar correctamente la contribuci&oacute;n que ciencia y tecnolog&iacute;a aportan a la soluci&oacute;n del "problema de la vida" cuando sean integradas por los aportes complementarios de otras formas en las cuales se expresa la raz&oacute;n humana, como la &eacute;tica, la metaf&iacute;sica, el arte y la religi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los descubrimientos actuales del genoma humano han tra&iacute;do consigo diversos planteamientos &eacute;ticos &iquest;Podr&iacute;a mencionar algunos? &iquest;Qu&eacute; repercusi&oacute;n tienen en la concepci&oacute;n integral del ser humano? Se lo pregunto porque uno de mis campos de investigaci&oacute;n son la Antropolog&iacute;a y la &Eacute;tica y deseo conocer su opini&oacute;n en este tema&#150;problema tan sensible.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los planteamientos &eacute;ticos no conciernen a los <i>conocimientos </i>presentes y futuros implicados en los descubrimientos de la estructura del genoma humano, sino las <i>utilizaciones posibles </i>de dichos conocimientos. Por lo tanto, se trata de fomentar, a nivel de conciencia p&uacute;blica, una sensibilidad moral que de <i>antemano </i>delimite las aplicaciones de dichos conocimientos, antes de que intereses econ&oacute;micos o de otro tipo hayan empezado a realizar dichas aplicaciones. Es claro que una conciencia parecida puede desarrollarse s&oacute;lo si descansa en una visi&oacute;n no exclusivamente materialista del mundo y del ser humano, la cual desgraciadamente es la perspectiva que se halla m&aacute;s difundida en nuestras sociedades. En particular, los descubrimientos acerca del genoma humano pueden llevar a una visi&oacute;n del hombre como un "mecanismo" determinado por su estructura biol&oacute;gica y sin libertad de decisi&oacute;n s&oacute;lo si se acepta la idea de un <i>determinismo g&eacute;nico, </i>lo cual no tiene en realidad ninguna justificaci&oacute;n cient&iacute;fica. Pero no es suficiente contar con una "indeterminaci&oacute;n biol&oacute;gica" si no se a&ntilde;ade una s&oacute;lida concepci&oacute;n de una dimensi&oacute;n <i>no puramente biol&oacute;gica </i>del ser humano en la cual radican su libertad y dignidad, y &eacute;sta es una tarea de la filosof&iacute;a y no de la ciencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Por qu&eacute; le interesa tanto el di&aacute;logo entre fe y raz&oacute;n? &iquest;Es una respuesta a la secularizaci&oacute;n de la raz&oacute;n y su olvido de realidades trascendentes, como ha reconocido Habermas en el debate sostenido con Ratzinger en la Academia Cat&oacute;lica de Baviera, en el 2004?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conjunto de mi pensamiento constituye sin duda una respuesta a la secularizaci&oacute;n de la raz&oacute;n, pero no se ha construido con esta expl&iacute;cita finalidad "apolog&eacute;tica", sino como un desarrollo coherente de la perspectiva que ya he mencionado arriba, es decir, el considerar como tarea de la filosof&iacute;a la de intentar de solucionar el "problema de la vida" desde el punto de vista de la <i>totalidad de </i>lo que existe. Ahora bien, es caracter&iacute;stico de la raz&oacute;n que la explicaci&oacute;n de "lo que se ve" se consiga admitiendo algo "que no se ve", y esto <i>en cualquier campo </i>del conocimiento humano. En el caso de las ciencias este principio inevitable se halla delimitado por la decisi&oacute;n metodol&oacute;gica que "lo que no se ve" pertenezca de todas maneras al mismo "tipo de realidad" de lo que se ve, es decir que no sobrepase la frontera de lo que podr&iacute;a caer dentro del mundo de la experiencia sensible (tales son, por ejemplo, las part&iacute;culas elementales o los campos de la f&iacute;sica). En otras palabras, los "inobservables" admitidos por las ciencias siempre se conciben como dotados de las mismas propiedades b&aacute;sicas de lo observable, no caen fuera de "la totalidad de la experiencia". Pero, cuando la filosof&iacute;a, poni&eacute;ndose frente a la totalidad de la experiencia, se plantea la pregunta si &eacute;sta puede recibir una explicaci&oacute;n y un sentido mediante "razones" que quedan dentro del mismo horizonte de esta totalidad, o si al contrario estas razones tienen que encontrarse fuera de la totalidad de la experiencia, la filosof&iacute;a misma pone el <i>problema del absoluto </i>y necesariamente entra en contacto con la esfera de la religi&oacute;n, la cual consiste en considerar que el Absoluto implica una realidad que se extiende m&aacute;s all&aacute; del mundo sensible. El acceso a esta dimensi&oacute;n de la realidad que transciende a la experiencia sensible es propuesto por la religi&oacute;n en nombre de la fe en una revelaci&oacute;n, pero una filosof&iacute;a que pretenda estar a la altura de su propio tiempo tiene que problematizar racionalmente los contenidos de la fe religiosa as&iacute; como su propio tiempo requiere que se conciban e interpreten de modo rec&iacute;proco.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Al revisar sus escritos encuentro una ampl&iacute;sima producci&oacute;n &#151;m&aacute;s de mil entre libros, art&iacute;culos, colaboraciones en antolog&iacute;as, enciclopedias y peri&oacute;dicos, etc&eacute;tera&#151;. Eso indica que es usted un hombre muy trabajador y disciplinado. &iquest;Qu&eacute; consejo nos puede dar para aprovechar el tiempo? &iquest;C&oacute;mo compaginar ese intenso trabajo cient&iacute;fico&#150;filos&oacute;fico con la dedicaci&oacute;n a su familia, a sus amistades? &iquest;Qu&eacute; representa para usted la familia?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es verdad que siempre he trabajado much&iacute;simo tanto en el escribir como en las diferentes actividades de tipo acad&eacute;mico e institucional. El secreto de todo esto, si as&iacute; se puede decir, son en primer lugar una salud y una energ&iacute;a f&iacute;sica poco comunes de las cuales siempre pude gozar y, en segundo lugar, una dedicaci&oacute;n profunda al <i>deber </i>que me fue inculcada desde mi ni&ntilde;ez sobre todo por mi padre. La consecuencia ha sido un estilo de vida totalmente ajeno a la idea de "perder tiempo", lo que me ha llevado a llenar todos los instantes de mis jornadas y, si uno vive as&iacute;, son muchas las cosas que se llegan a hacer. Adem&aacute;s siempre he puesto mucha pasi&oacute;n e intensidad en las cosas que he hecho y esto multiplica los resultados de nuestro trabajo, eliminando la sensaci&oacute;n de sentirse "cansado". Pero esto no concierne s&oacute;lo al trabajo, sino a todas mis formas de vida (por ejemplo he dedicado a&ntilde;os de pasi&oacute;n muy intensa al cultivo de la m&uacute;sica). Ysigo viviendo de esta manera: por ejemplo, usted menciona que la bibliograf&iacute;a que clausura el volumen en mi honor incluye m&aacute;s de mil t&iacute;tulos. Es verdad, pero ella incluye las publicaciones hasta al diciembre del a&ntilde;o 2006 y puedo decir que, &uacute;nicamente en el a&ntilde;o 2008, he publicado tres libros como editor, dos libros como autor y 18 art&iacute;culos cient&iacute;ficos. En pocas palabras, mi actividad no ha dejado de ser intensa y puedo resumirla en el plano intelectual diciendo "todav&iacute;a trato de aprender, todav&iacute;a trato de ense&ntilde;ar". Claro que no es f&aacute;cil compatibilizar esta intensidad de "trabajo" con las exigencias de los afectos, de la vida familiar, de las amistades y esto por la simple raz&oacute;n que todo esto se convierte en "compromisos", muchas veces inflexibles y urgentes, que encadenan nuestra libertad de acci&oacute;n. Por lo tanto, aunque estoy convencido que hay que dar la prioridad a lo que es <i>importante </i>sobre lo que es <i>urgente </i>(y, para m&iacute;, los valores de la familia son de los m&aacute;s importantes) estoy tambi&eacute;n conciente de que no siempre en la vida concreta pude respetar esta m&aacute;xima de sabidur&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      ]]></body>
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