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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevista</font></p> 	         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	         <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Entrevista a Gilles Lipovetsky<a href="#nota">*</a></b></font></p> 	         <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Enrique Tam&eacute;s<sup>1</sup></b></font></p> 	         <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>1</sup> Profesor del Tecnol&oacute;gico de Monterrey, Campus Ciudad de M&eacute;xico. </i><a href="mailto:etames@itesm.mx">etames@itesm.mx</a>.</font></p> 	         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Enrique Tam&eacute;s:</i> Los fil&oacute;sofos acostumbramos a destacar todos los males que hay en los tiempos que nos tocan vivir. Plat&oacute;n, san Agust&iacute;n, muchos hicieron un &eacute;nfasis en describir las cosas negativas que suced&iacute;an en su entorno, pero tu pensamiento, no es as&iacute;; tu pensamiento trata de poner en perspectiva no s&oacute;lo las cosas negativas de la sociedad, sino tambi&eacute;n las cosas positivas. Mi primera pregunta ser&iacute;a, &iquest;qu&eacute; cosas positivas hay en la sociedad actual, de qu&eacute; cosas los fil&oacute;sofos se pueden ocupar el d&iacute;a de hoy y que enaltecen ciertos logros de la sociedad moderna?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Gilles Lipovetsky:</i> Desde que reflexiono sobre el devenir de las sociedades democr&aacute;ticas, me esforc&eacute; en evitar el pensamiento apocal&iacute;ptico y a&uacute;n la tradici&oacute;n cr&iacute;tica que considera al fil&oacute;sofo como obligado a tener una posici&oacute;n de cr&iacute;tica hacia el mundo. Lo que yo llamar&iacute;a una tradici&oacute;n hegeliana de pensamiento: la filosof&iacute;a como pensamiento del mundo y no como una utop&iacute;a a voluntad para reformar el mundo. Por otro lado, trat&eacute; de escapar a la diabolizaci&oacute;n del mundo por los efectos del capitalismo y del individualismo. Porque tambi&eacute;n hay que decir que en el mundo contempor&aacute;neo existen m&aacute;rgenes de libertad individual como jam&aacute;s en ninguna sociedad del mundo. No ignoro que esa libertad frecuentemente le contraviene la miseria, las inseguridades; pero, como quiera, pienso que en este plano hay algo fundamental que desarroll&eacute; mucho en el libro sobre las mujeres y que llam&eacute; la l&oacute;gica de indeterminaci&oacute;n. Lo apliqu&eacute; a las mujeres, pero, por supuesto, se aplica a los hombres. Lo que me parece enriquecedor es que en esta sociedad nuestro destino no est&aacute; ya marcado. Somos seres, individuos, que no estamos marcados por normas colectivas, por tradiciones fuertes; y, por lo tanto, el porvenir, el destino est&aacute; abierto. Esta posibilidad de apertura dura a lo largo de nuestra vida, es el lado positivo de este momento. Vemos gente que rehace su vida a los sesenta a&ntilde;os, que cambian de actividad; ah&iacute; tambi&eacute;n pienso que esa es una situaci&oacute;n parad&oacute;jica que es extremadamente interesante. Por un lado nuestras sociedades son dif&iacute;ciles, depresivas, crean un disgusto, un malestar de los individuos; pero, al mismo tiempo, ofrecen m&aacute;s posibilidades para los individuos de volver a empezar. Creo que la existencia del universo hipermoderno es sismogr&aacute;fica, esto es, la gente no est&aacute; bien, y al d&iacute;a siguiente se sienten mejor porque encontraron a alguien en Internet o tienen un proyecto de un viaje, descubrieron algo nuevo; ocurren muchas cosas que hacen cambiar dr&aacute;sticamente el estado an&iacute;mico de la gente. Esto ser&iacute;a un aspecto que me parece que legitimar&iacute;a no estar en un pesimismo oscuro, negro. Un segundo punto, que me parece positivo es la noci&oacute;n, a parte de la de libertad y de la de paz. Usted lo sabe muy bien; la modernidad naci&oacute; y se desarroll&oacute; a trav&eacute;s de conflictos aterradores. La modernidad estuvo acompa&ntilde;ada por la revoluci&oacute;n, el terror, y en el siglo XX, por los totalitarismos, dos guerras mundiales; todo eso crea la modernidad, la primera modernidad por lo pronto. Cuando vemos la evoluci&oacute;n de las sociedades desarrolladas, donde el consumo y el individualismo se desarrollaron, existen conflictos, pero son mucho menos las muertes. Por el contrario veamos lo que pasa en Pakist&aacute;n, en &Aacute;frica, que al menor conflicto hay cientos o miles de muertes. En las sociedades desarrolladas, existen conflictos, huelgas, pero ya no hay muertes; tampoco existen dictaduras. Pienso entonces, que la l&oacute;gica de la individualizaci&oacute;n pacific&oacute; el conflicto pol&iacute;tico y los conflictos sociales. Para un ideal humanista es algo que no se puede desde&ntilde;ar. Todav&iacute;a hay guerras, pero no tienen la amplitud ni las terribles consecuencias que conocimos antes. Esta pacificaci&oacute;n de los conflictos no es total, no es completa; y ah&iacute; est&aacute;n las paradojas que hay que subrayar. Ahora bien, los conflictos exteriores son menos violentos, pero los conflictos interiores tal vez sean m&aacute;s fuertes que nunca. La gente se cuestiona, vuelven una y otra vez a pensarse, ya no tienen certezas. Y luego, a pesar de todo, podr&iacute;amos agregar un tercer aspecto en el plan filos&oacute;fico; primero est&aacute; la libertad; segundo, la disminuci&oacute;n de la violencia y, tercero, el hecho de que no s&oacute;lo vivimos m&aacute;s tiempo y en paz, sino tambi&eacute;n en mejores condiciones materiales: la t&eacute;cnica ha mejorado considerablemente las condiciones de vida. Se va haciendo poco a poco realidad el sue&ntilde;o de Descartes, que la ciencia y la t&eacute;cnica nos permitieran ser due&ntilde;os de la naturaleza y vivir mejor; antes se rezaba para vivir largo tiempo, y hoy se da un alargamiento de la vida por las condiciones tecnol&oacute;gicas y cient&iacute;ficas. Tal vez sea s&oacute;lo el principio, no s&eacute; c&oacute;mo va a seguir esto. Las mujeres hoy, en los pa&iacute;ses desarrollados, tienen una esperanza de vida de 85 a&ntilde;os. Una ni&ntilde;a que nace hoy tiene el 50% de probabilidades de ser centenaria. Hay una elevaci&oacute;n del nivel de vida en los pa&iacute;ses ricos, y estoy convencido de que en el desarrollo del siglo ese bienestar se va a difundir, si ya lo vemos en China, lo estamos viendo en Am&eacute;rica Latina, lamentablemente no en todos lados; pero es &eacute;sta la l&oacute;gica que est&aacute; ganando. Por supuesto que esto nos lleva a la pregunta que trat&eacute; en mi m&aacute;s reciente libro, y &eacute;sta s&iacute; que es una pregunta filos&oacute;fica: los modernos &#151;si tomamos a Descartes como icono&#151;, consideraron que finalmente la conquista del bienestar material era una meta, un ideal. La cuesti&oacute;n que hasta hoy se plantea es que nadie puede parar esta aspiraci&oacute;n, de una cierta manera todo el mundo la quiere; pero, &iquest;acaso se traduce en un agregado de felicidad, en un suplemento de felicidad? Tenemos cierto n&uacute;mero de logros, donde vemos que, a partir de un cierto momento, la elevaci&oacute;n del nivel de vida no lo hace a uno m&aacute;s feliz. La elevaci&oacute;n del nivel de vida nos trae m&aacute;s felicidad cuando uno viene de muy abajo. Si uno est&aacute; enfermo, y puede curarse, entonces ah&iacute; s&iacute; hay una verdadera felicidad, el que la miseria ya no est&eacute; ah&iacute;, o la enfermedad, eso realmente es una felicidad. Pero, a partir de cierto punto, si aumenta un tercio sus ingresos anuales uno no va a estar m&aacute;s feliz. Entonces, esto plantea problemas de reflexi&oacute;n sobre la civilizaci&oacute;n. La conquista del bienestar, &iquest;para hacer qu&eacute;?, &iquest;cu&aacute;l es el impacto sobre la vida de los hombres? Y tal vez, eso nos lleve a reflexionar nuevamente sobre el fin de la educaci&oacute;n, en el sentido de todas estas tecnolog&iacute;as de las cuales disponemos, y sobre el lugar que le hemos dado al hedonismo, al bienestar material, pues tal vez ha sido un error en la trayectoria el haberle dado tanta importancia. Estoy convencido que un d&iacute;a los valores se van a revertir. No ma&ntilde;ana o pasado ma&ntilde;ana, pero pienso que hay una dimensi&oacute;n de    ]]></body>
<body><![CDATA[l ser humano que Nietzsche llamaba la voluntad de poder, un siempre ir m&aacute;s all&aacute;, que golpea los fundamentos del hedonismo consumista, que es un gozo que en s&iacute; mismo, pero que es transitorio y se agota, y el ser humano no se puede satisfacer de manera durable de esto. El ser humano del que hablaba Nietzsche es el que requiere siempre m&aacute;s, que quiere ser m&aacute;s, que quiere ir m&aacute;s all&aacute;. Y no hemos sacado todas las consecuencias de este pensamiento:</font></p>     	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">sobre el v&iacute;nculo entre esta unidad de poder nietzscheano y la civilizaci&oacute;n de consumo. Creo que el siglo XXI o XXII, no s&eacute;, dar&aacute; importancia nuevamente a esta pregunta fundamental: &iquest;qu&eacute; es la vida buena? Usted hablaba de Plat&oacute;n y toda la tradici&oacute;n griega que se interroga &iquest;qu&eacute; es una vida buena, una vida exitosa? Las sociedades del consumo dicen que es una sociedad en la que nuestros deseos se realizan cabalmente. Conocemos los l&iacute;mites de esto; por ejemplo, con los ni&ntilde;os, una educaci&oacute;n que da satisfacci&oacute;n inmediata es un desastre. Vemos claramente el l&iacute;mite de esto. Educar es formar, no es dar satisfacci&oacute;n en todo y de manera inmediata. Pienso que es lo mismo para la vida. Creo que nuestras sociedades tendr&aacute;n que corregir esto de una manera u otra, corregir la tendencia a la valorizaci&oacute;n excesiva del bienestar y de los gozos inmediatos.</font></p> 	         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>ET:</i> Resulta parte fundamental de su obra hablar de las diferencias entre la sociedad en los a&ntilde;os cincuentas y sesentas y esa misma sociedad en la d&eacute;cada de los ochentas, o a partir de esta d&eacute;cada. En los a&ntilde;os cincuentas se cree en la revoluci&oacute;n, en la democracia, se tiene una ideolog&iacute;a definida; se cree en la universalidad de ciertos valores; y esto, en los a&ntilde;os ochenta, cae, se rompe. Hay un descr&eacute;dito de la mayor&iacute;a de estas ideas que son fundamentales en la modernidad. Usted describe c&oacute;mo es que se da este cambio generacional a trav&eacute;s de los procesos de personalizaci&oacute;n. Mi pregunta es una pregunta menos sociol&oacute;gica y m&aacute;s filos&oacute;fica. La sociolog&iacute;a describe el c&oacute;mo se dan estos cambios, pero la pregunta filos&oacute;fica es &iquest;por qu&eacute; se dan estos cambios, por qu&eacute; la generaci&oacute;n de los ochentas va a optar por el placer inmediato, la falta de compromiso, por el descr&eacute;dito de lo anterior, por el crecimiento de las decisiones privadas por encima de las decisiones p&uacute;blicas?, &iquest;por qu&eacute; la sociedad de los ochentas va a optar por este camino?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>GL:</i> Una observaci&oacute;n preliminar. Creo que la respuesta a la pregunta que usted me hace no puede ser del todo filos&oacute;fica, porque se inscribe en un devenir de la historia, no es un fen&oacute;meno que escapa al tiempo. Entonces la respuesta, en mi opini&oacute;n, que es la que le voy a dar como fil&oacute;sofo, est&aacute; en el cruce de lo econ&oacute;mico, lo hist&oacute;rico y lo sociol&oacute;gico. La periodizaci&oacute;n que usted hace es justa, es correcto en cuanto al contenido. Pero en la exactitud de las fechas, tal vez hay un problema. No hablo tanto de la d&eacute;cada cincuentas, que se diferenciar&iacute;an de los dem&aacute;s; yo hablo m&aacute;s bien de una edad moderna que termina m&aacute;s o menos con la Segunda Guerra Mundial. Los a&ntilde;os cincuentas son a&ntilde;os ambiguos, e incluso los sesentas; son a&ntilde;os de incertidumbre, porque por un lado est&aacute; la Guerra Fr&iacute;a, es decir, el conflicto de los bloques ideol&oacute;gicos del marxismo y del liberalismo. Por otro lado, las tradiciones morales y religiosas siguen siendo fuertes en esa &eacute;poca; pero al mismo tiempo, los a&ntilde;os cincuentas son los a&ntilde;os que ven aparecer la sociedad de consumo de masas, que es un fen&oacute;meno del capitalismo, y nuevas figuras aparecen: el auge de los medios masivos, la sexualidad, el ocio, la fiebre por el bienestar, el confort. Son a&ntilde;os de transici&oacute;n, que son los a&ntilde;os intermediarios entre la modernidad r&iacute;gida, disciplinaria y lo que yo llamo el proceso de personalizaci&oacute;n de la hipermodernidad, esto es, la aparici&oacute;n de las l&oacute;gicas de la moda, de la seducci&oacute;n, de la diferenciaci&oacute;n, que van a transformar completamente el marco de vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, este contexto, en mi opini&oacute;n, es lo que hace que pasemos efectivamente de una mentalidad autoritaria, disciplinaria y futurista a una mentalidad m&aacute;s centrada sobre s&iacute; misma, la b&uacute;squeda del bienestar, del placer, etc&eacute;tera. Yo pienso que hay una convergencia de tendencias que explica esto. El nivel m&aacute;s inmediato, evidentemente, es el capitalismo de consumo. Empieza realmente en los cincuentas; y en esta d&eacute;cada vamos a tener su difusi&oacute;n, la exaltaci&oacute;n del ideal del vivir bien, del ocio, de la vida privada, etc&eacute;tera. Es la promoci&oacute;n, la referencia id&oacute;nea hedonista a trav&eacute;s de la sociedad de consumo. &Eacute;se es el primer estado; el segundo, m&aacute;s complicado, se inscribe en una duraci&oacute;n larga de la historia. Es la conquista de la libertad. Las sociedades modernas est&aacute;n centradas s&oacute;lo en la libertad y los a&ntilde;os sesentas son los a&ntilde;os de la respuesta feminista, la radicalizaci&oacute;n de los estudiantes, la contracultura, los movimientos homosexuales; estos fen&oacute;menos alumbran la flama de la libertad que est&aacute; ah&iacute; desde, por lo menos, el siglo XVIII. Creo que los movimientos contraculturales son antitradicionalistas y esto es un proceso largo que est&aacute; en acci&oacute;n en las sociedades tal vez desde el siglo XVI, pero se exacerba a partir del momento que la tradici&oacute;n ya no da modelos convincentes para dirigirnos; entonces es el individuo, su b&uacute;squeda de libertad y felicidad lo que se vuelve el faro, el im&aacute;n de la vida. Todos estos cambios modernos, que se radicalizan desde los sesentas, no llegaron de un golpe, aqu&iacute; hay una acci&oacute;n generada a trav&eacute;s de los siglos en las sociedades modernas y que constituye en el fondo un modelo excepcional en la historia humana, una sociedad que reh&uacute;sa encontrar o tomar su ley del pasado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>ET:</i> La sociedad se ha transformado en diferentes &aacute;mbitos; los medios de comunicaci&oacute;n han pasado de retratar al mundo a construirlo, las m&aacute;quinas han pasado de producir a erotizar. Vivimos en una moda de psicoterapias de diferentes modalidades; hoy d&iacute;a la medicina recorre muchos caminos alternativos, el lenguaje ahora seduce mucho m&aacute;s, la m&uacute;sica, la pol&iacute;tica, el sexo; hay un t&eacute;rmino que usted usa que me gusta mucho, "los hombres buscamos capital lividinal". Usted sostiene que el hombre actual ya no se suicida, pero se deprime. &iquest;Por qu&eacute; cree que teniendo todos estos cambios en la sociedad el hombre se deprime m&aacute;s?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">GL: No digo que los hombres se suiciden menos, estoy convencido que se suicidan m&aacute;s. El suicidio desde Durkheim es un objeto sociol&oacute;gico importante. El n&uacute;mero de muertes por suicidio no aumenta proporcionalmente, pero las tentativas s&iacute;. Una cifra en Francia dice que hay 10 000 muertes por suicidio por a&ntilde;o, pero para darle una mejor idea de lo que pasa, hay m&aacute;s de 160 000 tentativas, y esto va en el sentido de lo que usted dec&iacute;a, la relaci&oacute;n entre el suicidio y la depresi&oacute;n. Uno no se suicida porque est&aacute; feliz. Efectivamente, pienso que la sociedad actual crea un malestar para los individuos, que ya hab&iacute;an destacado tanto Durkheim como Nietzsche; ellos sintieron lo que yo llamo la fragilizaci&oacute;n del individuo moderno y sobre todo, del individuo hipermoderno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La raz&oacute;n de que haya aparecido este malestar no es en mi opini&oacute;n compleja y Durkheim ya dio el modelo explicativo. Es el individualismo, &iquest;por qu&eacute;? Porque en las sociedades antiguas el individuo est&aacute; descargado de s&iacute; mismo, no lleva del todo su propio peso; lo lleva, lo carga, pero hay normas colectivas que le indican lo que hay que hacer y que le impiden tener deseos excesivos. Para un campesino del siglo XVI el horizonte de vida era peque&ntilde;ito, no pod&iacute;a desear o so&ntilde;ar con algo totalmente diferente porque ni siquiera se conoc&iacute;a lo diferente; trataba de vivir como su padre hab&iacute;a vivido, como su abuelo hab&iacute;a vivido; hab&iacute;a mortandad, hab&iacute;a guerras, hab&iacute;a problemas, pero de cierta manera los individuos estaban m&aacute;s adaptados al mundo en el cual viv&iacute;an. Lo que pasa con los modernos es que eso explota, ya no hay reglas tradicionales que te digan hay que hacer esto, hay que vivir as&iacute;. Los matrimonios, por ejemplo, eran matrimonios arreglados, no eran forzosamente felices; pero bueno, as&iacute; era. Hoy, ya con los principios modernos, curiosamente es m&aacute;s dif&iacute;cil estar feliz. Lo que hace la sociedad moderna es ponernos en posici&oacute;n de no satisfacci&oacute;n con respecto a lo que uno tiene. En una realidad m&aacute;s horizontal y transparente, todo el mundo se compara, "&iquest;por qu&eacute; &eacute;l tiene m&aacute;s que yo?" Durkheim dec&iacute;a que las sociedades modernas crean el deseo de lo infinito. Queremos todo, pero hoy esto se aleja de la realidad porque queremos ser felices, tener una sexualidad satisfactoria, bellas parejas, viajar, en fin hacer cosas bellas, pero no hay una correspondencia con los hechos de la vida. Esto crea un conflicto que a su vez crea un malestar y decepciones fuertes. Siempre ha habido decepci&oacute;n y malestar pero eran las limitadas porque el orden colectivo era fuerte y adem&aacute;s estaba el lugar preponderante de la religi&oacute;n, que permit&iacute;an aceptar un poco m&aacute;s las cosas. Bueno, quedan las huidas a los <i>shopping centers</i> viajes, pero esto no siempre funciona; en el pasado, la mujer que no estaba feliz en su matrimonio; iba a confesarse, iba a misa. Era terap&eacute;utico. Era algo m&aacute;s s&oacute;lido. Y por &uacute;ltimo creo que hay un elemento m&aacute;s que explica el nivel de malestar del individuo contempor&aacute;neo y es la educaci&oacute;n. En el siglo XX y a partir de los a&ntilde;os sesentas, hay una fractura, hay una ruptura, porque desde siempre la educaci&oacute;n era apretar, reprimir en cierto sentido al aprendiz e imponerle la autoridad. Eso crea personalidades m&aacute;s s&oacute;lidas; como se dice en franc&eacute;s, se criaban los hijos a la manera dura. No era que los padres fueran malos, pero la vida era dura y hab&iacute;a que aprender a ense&ntilde;ar a soportar las cosas dif&iacute;ciles; pero hoy, hoy los padres est&aacute;n infelices y entonces se hace todo para que el ni&ntilde;o est&eacute; feliz. &iquest;Pero as&iacute; se preparan acaso realmente para la vida? Porque la vida sigue siendo dif&iacute;cil; no como antes, pero son otras las dificultades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pienso que la educaci&oacute;n permisiva es un <i>in pass,</i> un callej&oacute;n sin salida. Pero al mismo tiempo, la otra educaci&oacute;n ya no la queremos. Entonces ah&iacute; estamos atorados. Con este fondo vemos la fragilizaci&oacute;n del individuo hipermoderno.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>ET:</i> Hablemos un poco, si le parece bien, de la mujer. La mujer ha ocupado diferentes roles en la sociedad y el d&iacute;a de hoy, est&aacute; descolocada. Y tambi&eacute;n esto ha tra&iacute;do el que el hombre se descoloque. El hombre primero ve&iacute;a a la mujer como un dep&oacute;sito de culpas; despu&eacute;s fue hecha un objeto de adoraci&oacute;n y de culto; y el d&iacute;a de hoy, con la aparici&oacute;n de la tercera mujer, se ve un lugar distinto, la posibilidad de la construcci&oacute;n de una mujer desde un lugar distinto a la culpabilidad y a la belleza. &iquest;C&oacute;mo construir una nueva relaci&oacute;n hombre&#150;mujer en este nuevo lugar de la mujer?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">GL: A partir de los a&ntilde;os sesentas, hay una nueva ola de feminismo que sacude Occidente; el primer feminismo se ocupaba m&aacute;s bien de la ciudadan&iacute;a, tener el derecho al voto, era una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica. Pero a partir de los sesentas, el feminismo va a atacar a la integridad de los lugares que eran asignados a las mujeres: las tareas de la casa, el trabajo, la relaci&oacute;n con los ni&ntilde;os, con la sexualidad. Todo esto es en nombre de la igualdad, el principio que dice que todo lo que hacen los hombres, las mujeres tambi&eacute;n lo pueden hacer; y en esta perspectiva, deber&iacute;amos llegar a una relaci&oacute;n hombre&#150;mujer que no sea ya una relaci&oacute;n de dominaci&oacute;n, que eliminara el machismo con la posici&oacute;n de la superioridad masculina, para llegar a una relaci&oacute;n de intercambio igualitario entre hombres y mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con matices en diferentes culturas y clases sociales, nos hemos acercado a este ideal de igualdad dado que el machismo como ideolog&iacute;a dura ya no se puede sostener. Ning&uacute;n hombre puede ya sostener que leg&iacute;timamente debe tener el poder y que hay cosas que est&aacute;n prohibidas para las mujeres. Esto ya no se puede sostener, nadie puede sostenerlo ya. Entonces en cierta medida el feminismo gan&oacute;. Sin embargo, al mismo tiempo, pienso que las relaciones hombre&#150;mujer no han progresado. Estoy convencido que la incomprensi&oacute;n rec&iacute;proca sigue igual que antes. Toman otras formas, pero cuando las parejas se separan, los conflictos amorosos, las dificultades, el malestar que vemos en los sitios de Internet, la b&uacute;squeda del otro, eso es complicado, muy complicado. Es un poco como la historia de la felicidad, creemos que nos acercamos a las cosas y vemos que el problema resurge. Est&aacute; la sexualidad en las relaciones hombres&#150;mujeres que es algo esencial. Es una gran paradoja porque la esfera sexual se ha vuelto un terreno de mucha libertad. Salvo situaciones l&iacute;mite como la pedofilia, uno puede hacer lo que quiere, no hay prohibiciones morales o religiosas, la gente ya no lo se&ntilde;ala a uno con el dedo porque uno vive de tal o cual manera. Adem&aacute;s, el sexo ya est&aacute; en todos lados, la pornograf&iacute;a, la sexolog&iacute;a. Racionalmente podr&iacute;amos pensar que, bueno, es m&aacute;s f&aacute;cil, podemos tener una vida sexual m&aacute;s f&aacute;cil que en la sociedad donde esto estaba prohibido. Creo que ya no hay prohibiciones y, al mismo tiempo, la miseria sexual sigue ah&iacute;. En una encuesta realizada en 26 pa&iacute;ses, se ve que una de cada dos personas no est&aacute; satisfecha con su vida sexual, hombres y mujeres. Adem&aacute;s, hay un gran porcentaje de gente que ya no tiene vida sexual en esta sociedad "libre".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Veremos m&aacute;s mujeres en la vida pol&iacute;tica, estudiar&aacute;n m&aacute;s; eso s&iacute; se puede imaginar muy bien, ese progreso s&iacute; se dar&aacute;, pero, &iquest;vamos a progresar acaso realmente en el acuerdo, en el entendimiento entre hombres y mujeres, cuando vemos las parejas que se separan, el divorcio, los conflictos respecto al cuidado de los ni&ntilde;os, cuando vemos que despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, las parejas ya ni siquiera tienen relaciones sexuales? Nos preguntamos por la conquista de nuevas libertades, la emancipaci&oacute;n toca ya sus l&iacute;mites, algunos tratan de decir que fue un error, no creo que haya sido un error. El 50% de las personas est&aacute;n satisfechas, no hay que exagerar, pero eso no arregla todo. Pienso que esto va a seguir. Esto va a seguir por razones, y no s&eacute; si son l&iacute;mites, que tienen que ver con el ser masculino y el ser femenino. Creo que no hay una reversibilidad, no hay vuelta para atr&aacute;s. Freud dec&iacute;a, de alg&uacute;n lado, que el complejo de castraci&oacute;n es un fen&oacute;meno que no se puede eliminar en el hombre, con todo lo que implica la ansiedad de la impotencia, el deseo de afirmarse a s&iacute; mismo. Las mujeres no se plantean eso, no del mismo modo; y la relaci&oacute;n tambi&eacute;n con los ni&ntilde;os, con los hijos no es igual; se plantea diferente; podr&iacute;amos avanzar, en mi opini&oacute;n, pero a lo mejor llegar&aacute; un momento en que podamos decir que la revoluci&oacute;n sexual ya dio todo lo que pod&iacute;a dar, y no podemos encontrar la felicidad. &iquest;Qu&eacute; es lo que hace que existan hombres y mujeres que tienen muchas conquistas y otros que no tienen ninguna? La revoluci&oacute;n no puede arreglar todos los problemas. No podr&aacute; arreglar si en una casa no estamos de acuerdo; "&iquest;por qu&eacute; limpias los platos as&iacute;?, ay esto me choca, &iquest;por qu&eacute; no guardas tus cosas?" Unos conflictos muy conocidos, "oye, que desordenado eres" son conflictos permanentes. Creo que la mayor libertad que tienen las personas y el hecho que haya menos machismo no va a arreglar eso; no va a empeorar, pero llega un momento en que ya es la historia de los individuos de lo que estamos hablando.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>ET:</i> Una &uacute;ltima pregunta. Recientemente usted ha estado estudiando el lugar de la pantalla en nuestra sociedad. Parece que los hombres, hoy en d&iacute;a, estamos contemplando m&aacute;s la vida que vivirla. &iquest;Qu&eacute; rol juega la felicidad y el amor en este momento en el que contemplamos m&aacute;s y vivimos menos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">GL: Tal vez hay dos cosas ah&iacute;. Acabo de terminar un libro que se llama <i>La pantalla global</i> que se publicar&aacute; en octubre. &Eacute;ste es el primer libro en el que hablo de la pantalla; no ha salido el libro todav&iacute;a. La aventura de la pantalla moderna empieza con el cine al final del siglo XIX; todav&iacute;a en los a&ntilde;os sesentas y setentas, el cine domina la cultura, pero ya est&aacute; empezando a aparecer el fen&oacute;meno de la televisi&oacute;n. Es lo que lleva a Guy Debord a hablar de la sociedad del espect&aacute;culo, que entra un poco en lo que usted dice. Las personas en vez de vivir, consumen objetos, pero tambi&eacute;n consumen im&aacute;genes; se consume el amor en la pantalla grande, pero no lo tenemos en la vida. La pantalla entonces es un instrumento de proyecci&oacute;n, de desposeimiento de uno mismo, y al mismo tiempo, del consumo de estereotipos. Creo que con respecto a ese modelo, de la pantalla&#150;espect&aacute;culo, la hipermodernidad empieza a aportar algo m&aacute;s, otra cosa. Es la actividad de los individuos con respecto a la pantalla. No hay que continuar con el modelo de la sociedad&#150;espect&aacute;culo porque desde los a&ntilde;os sesentas en que escrib&iacute;a Debord ha habido muchos cambios: hoy hay celulares e Internet, y todas las c&aacute;maras de uso individual. Ya no son los mismos medios, no es la misma pantalla, la pantalla de Debord, la que existe el d&iacute;a de hoy. Antes, frente a esa pantalla apantallante en el mundo y frente a la pantalla de la tele uno estaba pasivo. La publicidad o el programa no se controlaba; pero cuando uno est&aacute; frente a la pantalla de Internet, es usted el que cambia las im&aacute;genes, usted es el que se comunica con los dem&aacute;s. Pasamos de un modelo unilateral a un modelo transversal. No es igual. En segundo lugar &#151;y usted es sensible a esto, es su objeto de inter&eacute;s&#151;, me llama mucho la atenci&oacute;n ver la democratizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas de las pantallas, todo el mundo ahora que est&aacute; filmando, es incre&iacute;ble. Con un celular se filma el World Trade Center cuando fue atacado. La gente se filma a s&iacute; misma con las Webcam. Creo que tenemos una nueva relaci&oacute;n con los medios, que no es hacia los consumidores, pero cada quien construye de cierta manera su propio medio a trav&eacute;s de las pantallas. Pienso que esa relaci&oacute;n con la pantalla es una nueva forma de ludismo; para todo, la gente se filma en el momento mismo en que hace las cosas. No es como en cine, que vamos a ver Hollywood; ah&iacute; se est&aacute; con un amigo y uno lo est&aacute; filmando y al mismo tiempo est&aacute; uno con &eacute;l. Entonces, &iquest;qu&eacute; ocurre, qu&eacute; es eso? Es un juego con la imagen de uno mismo y uno se divierte al verse uno mismo. Todo es como si la vida que vivimos debiera agreg&aacute;rsele algo con una peque&ntilde;a diferencia, "ah mira, esto es as&iacute;", y nos da risa. En este plano, la pantalla es una pantalla de animaci&oacute;n; una animaci&oacute;n permanente de cinismo de la vida, donde el consumidor, que tambi&eacute;n es ahora un actor, necesitar&aacute; que siempre ocurra algo. La foto, la pel&iacute;cula siempre aporta algo, antes la foto era algo complicado y caro, ahora con la pantalla digital puede uno tomar cien mil fotos. Hay una variedad ilimitada, absolutamente ilimitada. Cada foto es tal vez un poquito singular, y esto crea cierta animaci&oacute;n, nos participa en la hedonizaci&oacute;n de la existencia. Con Dubord, la relaci&oacute;n con la pantalla era alienante, pero hoy es distinto; la gente es a la vez espectador, consumidor y productor: quiere crear y al mismo tiempo quiere ser actor. La gente crea los videos, los manda a Delly Motion o You Tube, la gente mira los videos y tambi&eacute;n hacen muchos, muchos videos y peque&ntilde;as publicidades a nivel amateur; hay un proceso l&uacute;dico de democratizaci&oacute;n de la imagen: cada quien es nuevo, es un director, o un reportero no de larga trayectoria. Pienso que la insatisfacci&oacute;n del consumidor en el modelo de Dubord produce a este espectador participativo. Pues el consumidor va al cine pero en alg&uacute;n lado hay algo en lo que no est&aacute; satisfecho, no quiere ser s&oacute;lo un consumidor, quiere hacer algo y las nuevas pantallas permiten eso. Antes era dif&iacute;cil, en cambio ahora todos, todos pueden con las c&aacute;maras, con los celulares, todo mundo puede ser... Y pienso, si esto ocurre, si el individuo no est&aacute; satisfecho con ser simplemente un consumidor, surge una pregunta &iquest;cu&aacute;l es el papel del amor? Hoy es evidente que la b&uacute;squeda de la felicidad, de la realizaci&oacute;n de la propia vida, es un fen&oacute;meno m&aacute;s importante; antes la religi&oacute;n pon&iacute;a un alto jur&iacute;dico, pero hoy las personas quieren estar satisfechas con su vida pero la realidad es otra cosa, pues entre m&aacute;s se est&aacute; satisfecho m&aacute;s problemas se producen. La pregunta entonces es: &iquest;acaso una vida feliz o exitosa incluye el amor o no? Hay discursos, hay te&oacute;ricos que dicen que los sesentas en Occidente hicieron regresar, si vemos hacia atr&aacute;s la importancia del amor y de la sentimentalidad &iquest;Por qu&eacute;? Por que el sexo, la pornograf&iacute;a, la sexolog&iacute;a hicieron que se perdiera la poes&iacute;a &#151;que representa el amor&#151; desde los trovadores del siglo XII hasta la larga tradici&oacute;n e historia de la idealizaci&oacute;n de la mujer, la sublimaci&oacute;n, los sentimientos y la adoraci&oacute;n, por algo m&aacute;s operativo, m&aacute;s inmediato. Entonces finalmente lo que result&oacute; importante fue realizar el acto sexual pero no la vida, los sentimientos y creo que esto tambi&eacute;n falta. Si observamos de cerca las cosas incluso la cultura de masas, las canciones, el cine, las revistas &iquest;de que hablan? Hablan sin cesar de historias sentimentales &iquest;qu&eacute; canta Celine Dion? Siempre canta al amor. En segundo lugar el amor no es s&oacute;lo el amor entre un hombre y una mujer; los hijos, los ni&ntilde;os, son un fen&oacute;meno extremadamente importante en la vida de las personas: el amor hacia los hijos, ser amado y amar a sus hijos. Hay una fuerte demanda creo yo, no tanto de sentimentalidad al estilo antiguo, y hasta eso qui&eacute;n sabe, habr&iacute;a que ver; pero por lo menos en apariencia el discurso amoroso ha cambiado, &iquest;acaso es cierto que la gente se satisface ahora de consumir y como dicen los orientales, tener sexo? Lo dudo. Y por lo pronto para las mujeres es seguro que no, y las mujeres son 50% de la poblaci&oacute;n. La teor&iacute;a de la liberaci&oacute;n sexual no se fue por donde imagin&aacute;bamos, a&uacute;n los j&oacute;venes adolescentes y las mujeres no aceptan la vida sexual a menos de qu    e haya un revestimiento de sentimientos. Si hay palabras nuevas, pero en el fondo las cosas no han cambiado realmente; los te&oacute;ricos se equivocaron, fueron ingenuos al decir: que ahora la sexolog&iacute;a le dice a uno c&oacute;mo hacer el amor. Pero apuntar a los orgasmos se ha vuelto ya algo muy funcional, s&iacute;, ese discurso existe, pero no se vive as&iacute;, ninguna mujer se sostiene sin&hellip; bueno tal vez los hombres s&iacute; porque est&aacute; la ansiedad, pero bueno&hellip; Las mujeres reh&uacute;san el discurso del perfomance, no se reconocen en ese libro, lo que ellas buscan con un hombre es el amor o el sentimiento, pero es algo que tiene que ver con lo relacionado, algo que no acaba con la realizaci&oacute;n del acto. En mi opini&oacute;n esto no ha cambiado mucho, lo &uacute;nico que ha cambiado es que antes era m&aacute;s lento, m&aacute;s complicado, hab&iacute;a que hacer la corte, y ahora es m&aacute;s r&aacute;pido, pero la espera, la expectativa la satisfacci&oacute;n significa siempre, finalmente, el hecho de amar y ser amado. Estoy convencido &#151;puesto que me hace la pregunta del consumo y de la felicidad&#151; que hay un v&iacute;nculo entre felicidad, consumo y amor. Acaso el frenes&iacute; consumativo no viene acaso a compensar las relaciones, a veces, insatisfactorias que podemos tener, porque no se siente uno amado, porque nos sentimos solos cuando no estamos solos, y entonces consumimos en el cine, tomamos el carro para un viaje; si uno tiene una vida afectiva, relacional, sentimental m&aacute;s rica, hay una menor presi&oacute;n para ser un consumidor fren&eacute;tico. Es evidente, es algo muy conocido, que el consumo viene a compensar las heridas sentimentales.</font></p>     	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	         <p align="justify"><b><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a>Nota</font></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Realizada el 15 de agosto del 2007.</font></p>      ]]></body>
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