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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sosenski, Gregorio, <i>Am&eacute;rica Latina y M&eacute;xico en los albores de la guerra fr&iacute;a. El general Francisco J. M&uacute;gica y sus &uacute;ltimos combates en defensa de la revoluci&oacute;n</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ver&oacute;nica Oiki&oacute;n Solano</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Morelia, Secretar&iacute;a de Cultura del Gobierno del Estado de Michoac&aacute;n&#45;Comisi&oacute;n Estatal del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revoluci&oacute;n Mexicana, 2013, 486 pp.</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Colegio de Michoac&aacute;n, A. C.</i></font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>         <p align="center"><img src="/img/revistas/treh/n61/a10f1.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El doctor Gregorio Sosenski, de origen argentino, adopt&oacute; M&eacute;xico como su tierra sustitutiva; en 2001 tuve el gusto de conocerle en un evento acad&eacute;mico en la Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez. Ah&iacute; me percat&eacute; de su gran amor a la historia &#45;cultiv&oacute; su humanismo a partir de su profesi&oacute;n primigenia como m&eacute;dico&#45;, y sobre todo de la conmoci&oacute;n que despert&oacute; en &eacute;l la figura se&ntilde;era del revolucionario michoacano Francisco Jos&eacute; M&uacute;gica Vel&aacute;zquez. Este libro es muestra de ello. Lamentablemente, el doctor Sosenski falleci&oacute; en 2006, su obra se publica de manera p&oacute;stuma, y resulta un buen homenaje a su oficio de historiador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro fue resultado de su tesis doctoral en estudios latinoamericanos en la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM, 2004). Pero la investigaci&oacute;n ya ven&iacute;a de tiempo atr&aacute;s, cuando realiz&oacute; sus estudios de maestr&iacute;a que arrojaron una l&uacute;cida y original mirada al olvidado gobierno del general M&uacute;gica en Baja California Sur.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Desde entonces, Sosenski tuvo la convicci&oacute;n de que deber&iacute;a continuar abrevando de la obra y el pensamiento revolucionarios del michoacano y completar el periplo investigativo para dar al lector un aporte centrado en el &uacute;ltimo tramo de la vida del general M&uacute;gica. As&iacute; lo manifiesta el propio autor en su introducci&oacute;n: "constat&eacute; que faltaba un texto completo y profundo que abarcara el periodo de la vida del general M&uacute;gica desde que sali&oacute; de la pen&iacute;nsula surcaliforniana en 1946, hasta su muerte acaecida en el a&ntilde;o de 1954. Con el prop&oacute;sito de resolver la mencionada carencia, desarroll&eacute; la investigaci&oacute;n biogr&aacute;fica del periodo aludido sobre este distinguido mexicano y prestigioso revolucionario" (p&aacute;gina 11).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Am&eacute;rica Latina y M&eacute;xico en los albores de la guerra fr&iacute;a. El general Francisco J. M&uacute;gica y sus &uacute;ltimos combates en defensa de la revoluci&oacute;n,</i> es un volumen de formato tama&ntilde;o carta con una imagen de portada que destaca en primer plano a un M&uacute;gica avejentado pero l&uacute;cido en una actitud reflexiva, que fue proporcionada por el Archivo Hist&oacute;rico de la Unidad Acad&eacute;mica de Estudios Regionales de la Coordinaci&oacute;n de Humanidades de la UNAM, (Centro de Estudios de la Revoluci&oacute;n Mexicana "L&aacute;zaro C&aacute;rdenas", A. C.) ubicada en Jiquilpan, Michoac&aacute;n, donde se resguarda el fondo documental personal del general M&uacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien fue id&oacute;nea la publicaci&oacute;n del libro, se deben poner en evidencia las deficiencias que presenta en su calidad editorial. El lector se encontrar&aacute; con que el pr&oacute;logo realizado por Marco Antonio Aguilar Cort&eacute;s, secretario de Cultura del gobierno de Michoac&aacute;n, se coloc&oacute; despu&eacute;s de la introducci&oacute;n del propio Sosenski, cuando deber&iacute;a haber sido al contrario, puesto que un pr&oacute;logo tiene como objetivo precisamente la presentaci&oacute;n de la obra. Aunque la edici&oacute;n estuvo al cuidado del Departamento de Literatura y Fomento a la Lectura de la propia Secretar&iacute;a de Cultura, es muy lamentable encontrar un sinn&uacute;mero de erratas y hasta errores ortogr&aacute;ficos que demuestran una deficiente revisi&oacute;n y correcci&oacute;n editorial. Sobre todo resulta un vejamen para los lectores el hecho de que se suprimiera el anexo documental de que constaba el manuscrito original de la obra. A partir de la nota 37 y de manera reiterada, el autor nos remite al anexo documental para la eventual revisi&oacute;n de un documento espec&iacute;fico. A lo largo de la lectura acumularemos frustraci&oacute;n porque no existe tal anexo documental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sosenski le dio estructura a su obra mediante cinco cap&iacute;tulos. El primero de los cuales se titula "El gobierno de Miguel Alem&aacute;n Vald&eacute;s", desde mi punto de vista muy excedido en su contenido &#45;de casi cien cuartillas&#45; a pesar de que el autor pudo haber realizado una s&iacute;ntesis apretada poniendo de relieve los asuntos m&aacute;s controversiales en los que M&uacute;gica orient&oacute; su oposici&oacute;n de manera destacada. En seguida, presenta el autor un segundo cap&iacute;tulo nominado "La vida de M&uacute;gica en La Tz&iacute;pecua", la casa de la familia M&uacute;gica a las orillas del Lago de P&aacute;tzcuaro, aunque no s&oacute;lo narra con mucho detalle acerca de la construcci&oacute;n de esa edificaci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n se adentra en la vida familiar del michoacano describiendo sus actividades personales y sus asuntos privados para su sostenimiento econ&oacute;mico. El tercer cap&iacute;tulo se centra en "La sucesi&oacute;n presidencial de 1952, el Partido Constitucionalista Mexicano y el gran combate de M&uacute;gica contra el termidor alemanista", a decir del propio autor (p&aacute;gina 203). En el cuarto cap&iacute;tulo se despliega ampliamente el liderazgo de M&uacute;gica en el movimiento <i>henriquista,</i> con un cierre muy sugerente abordando los altibajos en las relaciones de dos actores pol&iacute;ticos de primera l&iacute;nea que fueron en su momento disc&iacute;pulo y maestro: L&aacute;zaro C&aacute;rdenas y M&uacute;gica, respectivamente. En su cap&iacute;tulo final, el autor aborda "Las &uacute;ltimas actividades del ind&oacute;mito revolucionario" (p&aacute;gina 403), haciendo un largo parang&oacute;n entre el hecho coincidente de la muerte del michoacano con la ruptura constitucional en el vecino pa&iacute;s guatemalteco como consecuencia del golpe militar contra el presidente Jacobo Arbenz en 1954, y poniendo de manifiesto c&oacute;mo diversos sectores de la izquierda mexicana, que no bien hab&iacute;an despedido a M&uacute;gica en su &uacute;ltima morada, se volcaban ahora a favor del pueblo guatemalteco que sufr&iacute;a de distintas maneras represi&oacute;n y desasosiego generalizados. Si bien ambos acontecimientos &#45;la muerte de M&uacute;gica y el golpe de Estado en Guatemala&#45; convergieron cronol&oacute;gicamente en el a&ntilde;o de 1954, hubiese sido m&aacute;s provechoso dejar de lado los sucesos en Guatemala y dar paso directo a sus conclusiones en cuyo contenido encontramos una valoraci&oacute;n hist&oacute;rica centrada en el legado de M&uacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escritura de Sosenski es correcta y nos lleva de la mano para adentrarnos en la historia del tramo final de una vida singular y digna de contarse como fue la de Francisco M&uacute;gica, que encabezando la corriente m&aacute;s radical de la revoluci&oacute;n mexicana siempre mantuvo una postura constitucionalista y crey&oacute; fervientemente en el esp&iacute;ritu de cambio social de la carta magna de 1917, que &eacute;l y otros constituyentes le hab&iacute;an conferido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n de Sosenski tiene tintes de historia militante y apela a sustratos te&oacute;ricos del socialismo y del trotskismo para delinear con gran tino los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la vida de M&uacute;gica, pero parad&oacute;jicamente su narrativa abrev&oacute; fuertemente de la historia f&aacute;ctica y del positivismo al exponer con lujo de detalles y de manera excesiva distintas coyunturas y acontecimientos muy espec&iacute;ficos. Sus digresiones son m&uacute;ltiples y su aparato cr&iacute;tico enorme, dificultando en distintos momentos la lectura porque al detenerse y al describir reiteradamente procesos paralelos o circunstancias particulares, deja de lado el objetivo central de su narraci&oacute;n, perdi&eacute;ndose por momentos en un laberinto de disquisiciones aleda&ntilde;as que no atienden el objetivo primordial de su explicaci&oacute;n centrado en la figura del general M&uacute;gica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, justo porque su prop&oacute;sito fue dilucidar la &uacute;ltima etapa del intransigente revolucionario de Tinguind&iacute;n, es que el autor de esta trepidante obra debi&oacute; invertir los elementos del t&iacute;tulo de la misma, es decir, el subt&iacute;tulo deber&iacute;a haber encabezado la nominaci&oacute;n del libro: <i>El general Francisco J. M&uacute;gica y sus &uacute;ltimos combates en defensa de la revoluci&oacute;n,</i> y como subt&iacute;tulo <i>Am&eacute;rica Latina y M&eacute;xico en los albores de la guerra fr&iacute;a,</i> con ello hubiese puesto una llamada de atenci&oacute;n para el lector sobre el contenido cardinal del libro. Sin menoscabo de que claramente se entiende que el autor deseaba insertar la praxis revolucionaria del michoacano en un contexto mundial bipolar atenazado por el preludio de la guerra fr&iacute;a, y en cuyos m&aacute;rgenes latinoamericanos &#45;con sus ra&iacute;ces y afinidades de las militancias de izquierda&#45; Sosenski ubic&oacute; correctamente las rebeld&iacute;as y las luchas de M&uacute;gica de sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraposici&oacute;n a estas fallas e insuficiencias en la precisi&oacute;n argumental y en la conducci&oacute;n y an&aacute;lisis de su informaci&oacute;n, resulta que precisamente sus fuentes son muy ricas y esto le da una profundidad extraordinaria a la investigaci&oacute;n. No s&oacute;lo acudi&oacute; a lo ya publicado, su originalidad radica, sobre todo, en su acercamiento a los familiares del general M&uacute;gica "con quienes se estableci&oacute; una relaci&oacute;n de plena confianza, de mutuo respeto y estimulante amistad" &#45;seg&uacute;n lo asevera el propio Sosenski en la solapa del volumen. Todos los valiosos testimonios que recab&oacute; Sosenski, incluyendo las entrevistas concedidas por don Abel Camacho Guerrero &#45;colaborador muy cercano de M&uacute;gica&#45;, fueron producto de su necesidad de conocer de viva voz qui&eacute;n fue el general Francisco J. M&uacute;gica y a qu&eacute; batallas se enfrent&oacute; en el final de sus d&iacute;as. El instrumental de la historia oral fue utilizado por Sosenski de manera tal que nos descubre a un M&uacute;gica de cuerpo entero, hombre de muchas pasiones &iacute;ntimas y personales con sus tres esposas &#45;la zamorana &Aacute;ngela Alcaraz que dej&oacute; atr&aacute;s muchos de sus atavismos aristocratizantes al paso de la relaci&oacute;n con M&uacute;gica; la doctora Mathilde Rodr&iacute;guez Cabo, intelectual, feminista y militante, y Carolina Escudero, mujer pol&iacute;tica e inteligente&#45;, y otras de sus amantes, y hasta de contradicciones e inconsistencias en su cotidianidad como esposo y padre, pero tambi&eacute;n de afinidades personales y de amores filiales que tocaron las fibras m&aacute;s esenciales de su humanidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra en su conjunto nos narra las decisiones y las actitudes valientes de un M&uacute;gica rebelde ante las imposturas del poder de una revoluci&oacute;n que a sus ojos y de muchos de sus contempor&aacute;neos fue traicionada. Una revoluci&oacute;n en crisis la llamaron "los sepultureros" (Daniel Cos&iacute;o Villegas y Jes&uacute;s Silva Herzog, entre otros) coincidiendo plenamente con la frustraci&oacute;n y se&ntilde;alamientos hechos por M&uacute;gica desde 1946 con el inicio del gobierno de prebendas, negocios y corrupci&oacute;n de Miguel Alem&aacute;n, "el cachorro de la revoluci&oacute;n", pasando por la experiencia de la sucesi&oacute;n presidencial de 1952 cuando M&uacute;gica se dio a la tarea de configurar un nuevo partido pol&iacute;tico denominado Partido Constitucionalista Mexicano (PCM), en referencia precisamente a la constituci&oacute;n de la cual &#45;pensaba &eacute;l&#45; se podr&iacute;a sostener inc&oacute;lume el bagaje revolucionario de la primera hora del levantamiento de 1910. Viejos constituyentes lo apoyaron en su proyecto partidista concitando la simpat&iacute;a de diversos sectores sociales en distintos puntos del pa&iacute;s. Las lacras del sistema pol&iacute;tico y la forma en que prematuramente se presentaba la sucesi&oacute;n presidencial &#150;con la espada de Dam&oacute;cles de la posible reelecci&oacute;n y el continuismo alemanista&#150; fueron preocupaci&oacute;n vital de M&uacute;gica, y en distintos foros y de manera p&uacute;blica hizo referencia directa a las deudas sociales y econ&oacute;micas que el Estado posrevolucionario le deb&iacute;a al pueblo mexicano, pronunci&aacute;ndose por una vuelta a los principios fundamentales de la constituci&oacute;n, y se&ntilde;alando la exigencia de probidad en la funci&oacute;n p&uacute;blica ante los escandalosos casos de enriquecimiento y corrupci&oacute;n de altos funcionarios del r&eacute;gimen alemanista. Tambi&eacute;n con &iacute;ndice de fuego se&ntilde;al&oacute; como traidor al candidato oficial, Adolfo Ruiz Cortines, quien en 1914 se prest&oacute; a colaborar con el invasor estadounidense en Veracruz.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde 1950 hubo una agitaci&oacute;n extraordinaria entre la clase pol&iacute;tica con miras a la definici&oacute;n pol&iacute;tico electoral de 1952. Por fuera del gobierno alemanista, los constitucionalistas, los cardenistas y otros grupos de oposici&oacute;n (como los lombardistas y los comunistas) buscaron poner freno a la voracidad reeleccionista y continuista del alemanismo. Finalmente, la oposici&oacute;n pol&iacute;tica con mayores posibilidades electorales para disputar el poder al partido de Estado, fue la Federaci&oacute;n de Partidos del Pueblo Mexicano (FPPM), cuyo candidato, el general Miguel Henr&iacute;quez Guzm&aacute;n, tuvo gran apoyo popular, sobre todo de grupos cardenistas. L&aacute;zaro C&aacute;rdenas no intervino directamente en su campa&ntilde;a y p&uacute;blicamente se mostr&oacute; institucional. Sin embargo, toda la familia del jiquilpense (a excepci&oacute;n de su hermano el gobernador D&aacute;maso C&aacute;rdenas) particip&oacute; en la movilizaci&oacute;n de manera p&uacute;blica y notoria, y se puede interpretar como una presi&oacute;n ejercida por C&aacute;rdenas y los cardenistas para que el proceso sucesorio se llevase a cabo dentro de los cauces institucionales, y como contenci&oacute;n para evitar que Alem&aacute;n designara como sucesor a un allegado de su c&iacute;rculo &iacute;ntimo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A las grandes movilizaciones sociales atra&iacute;das por el <i>henriquismo</i> en todo el pa&iacute;s, se sumaron finalmente el general M&uacute;gica y el Partido Constitucionalista, ofreci&eacute;ndole su apoyo pol&iacute;tico a Henr&iacute;quez Guzm&aacute;n en febrero de 1952. En diversos actos de la campa&ntilde;a, el general M&uacute;gica intervino como orador, present&aacute;ndose al mismo tiempo como candidato a una senadur&iacute;a por su estado natal, y muchos otros michoacanos siguieron su ejemplo, cardenistas de viejo cu&ntilde;o y l&iacute;deres locales engrosaron las filas <i>henriquistas;</i> las mujeres tuvieron un papel muy destacado, como el de la olvidada Mar&iacute;a del Refugio Garc&iacute;a Mart&iacute;nez, dirigente femenil de la FPPM.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero las presiones del sistema autoritario y la represi&oacute;n a cargo del aparato de control del Estado se volcaron en contra del <i>henriquismo,</i> llevando a cabo lisa y llanamente el fraude electoral. Muchos de los dirigentes <i>henriquistas</i> fueron a dar a la c&aacute;rcel. Hubo insistentes rumores de un levantamiento de gran envergadura pero nunca se concret&oacute;. El gobierno federal logr&oacute;, mediante distintas estrategias y presiones, afianzar su hegemon&iacute;a en esta dif&iacute;cil coyuntura, y siempre mantuvo el control militar de la situaci&oacute;n. De tal manera que sin mayores contratiempos Adolfo Ruiz Cortines asumi&oacute; la presidencia de la rep&uacute;blica el 1 de diciembre de 1952.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conciencia cr&iacute;tica en voz de M&uacute;gica todav&iacute;a se escuch&oacute; el 5 de febrero de 1954 en un discurso calificado por Sosenski como su testamento pol&iacute;tico (p&aacute;ginas 434&#45;436), cuando el Partido Constitucionalista y la FPPM organizaron un mitin pol&iacute;tico para no dejar pasar el trig&eacute;simo s&eacute;ptimo aniversario de la promulgaci&oacute;n de la carta magna, y para refrendar que su militante oposici&oacute;n a los gobiernos priistas de Alem&aacute;n y Ruiz Cortines, y a los grupos olig&aacute;rquicos capitalistas a quienes &eacute;stos serv&iacute;an, estaba basada en los m&aacute;s caros anhelos de transformaci&oacute;n revolucionaria plasmados en el proyecto social de la constituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El c&aacute;ncer, que ya agobiaba desde tiempo atr&aacute;s al general michoacano, lo derrot&oacute; finalmente el 12 de abril de ese mismo a&ntilde;o de 1954. Con su fallecimiento &#45;afirmaci&oacute;n que compartimos con Sosenski&#45; desapareci&oacute; "una de las figuras m&aacute;s cautivantes de los viejos revolucionarios" (p&aacute;gina 457), sobre todo porque desde sus or&iacute;genes socialistas M&uacute;gica model&oacute; una sociedad m&aacute;s igualitaria y menos oprobiosa, y antepuso siempre que pudo su determinaci&oacute;n a favor de la revoluci&oacute;n en contra del asedio contrarrevolucionario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de Gregorio Sosenski rinde a trav&eacute;s de sus p&aacute;ginas un sentido homenaje al constituyente michoacano y expresa de distintas maneras un enamoramiento por el protagonista de su historia. Si bien para algunas tendencias historiogr&aacute;ficas podr&iacute;an parecer excesivos los realces del autor hacia la personalidad de M&uacute;gica, no podemos sino coincidir plenamente en el meollo de sus argumentos centrales a la luz de nuestra tragedia mexicana del siglo XXI: "La reconstrucci&oacute;n de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la vida del general Francisco J. M&uacute;gica, no ha sido s&oacute;lo la restauraci&oacute;n de la memoria biogr&aacute;fica del prestigioso revolucionario para contrarrestar el olvido, sino el an&aacute;lisis del proceso de la contrarrevoluci&oacute;n en M&eacute;xico y la desfiguraci&oacute;n de la constituci&oacute;n de 1917, reacci&oacute;n termidoriana impulsada por los gobiernos de Miguel Alem&aacute;n y Adolfo Ruiz Cortines" (p&aacute;gina 465), que hasta la fecha contin&uacute;a lamentablemente profundiz&aacute;ndose en detrimento de M&eacute;xico y los mexicanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gregorio Sosenski concluye que el abordaje del &uacute;ltimo periodo en la vida de M&uacute;gica y el conocimiento de su pensamiento revolucionario, le confirm&oacute; al autor estar frente a un michoacano que no dobleg&oacute; sus ideas socialistas y su oposici&oacute;n pol&iacute;tica de cara al poder, y que en su vida "de inquebrantable fidelidad a la Revoluci&oacute;n" (p&aacute;gina 465) subyace una concepci&oacute;n profunda de metamorfosis continua y permanente a favor de las mayor&iacute;as.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pasado 12 de abril de 2014 se conmemor&oacute; el sexag&eacute;simo aniversario de la extinci&oacute;n de la vida revolucionaria de Francisco J. M&uacute;gica. Es tiempo para las j&oacute;venes generaciones de historiadores y para los lectores &aacute;vidos de figuras extraordinarias e irrepetibles, acercarse a la voluminosa obra de Gregorio Sosenski para entender de qu&eacute; manera M&uacute;gica proyect&oacute; un M&eacute;xico incluyente y cu&aacute;l fue su legado para la historia mexicana en defensa de la idea pr&iacute;stina de la revoluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Nota</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Sosenski, Gregorio, <i>La cuarta frontera de Baja California y el gobierno surpeninsular del general Francisco J. M&uacute;gica,</i> M&eacute;xico, Instituto Nacional de Estudios Hist&oacute;ricos de la Revoluci&oacute;n Mexicana, 2001, 494 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=10074474&pid=S1870-719X201500010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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