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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Entrevistas</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El placer de la historia. Una charla con Friedrich Katz</b></font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Eduardo Mijangos</b></font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Michoacana</i> <i>de San Nicol&aacute;s de Hidalgo. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:edurmijan2@gmail.com">edurmijan2@gmail.com</a>.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conocido y reconocido por cualquier historiador mexicano, el profesor Friedrich Katz (Viena, junio de 1927; Philadelphia, octubre de 2010) dedic&oacute; gran parte de su vida profesional a investigar y difundir la historia de M&eacute;xico y de Am&eacute;rica Latina. De padre escritor, jud&iacute;o de origen, comunista de ideolog&iacute;a, Friedrich y la familia Katz debieron trasladarse a varios pa&iacute;ses para huir del nazismo alem&aacute;n y despu&eacute;s para encontrar un lugar de residencia. Los Katz vivieron en Estados Unidos y en M&eacute;xico, casi al finalizar el gobierno de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas. En M&eacute;xico, Friedrich estudi&oacute; en el Liceo Franco Mexicano y empez&oacute; a cultivar la lectura por el pasado prehisp&aacute;nico que, dec&iacute;a, lo hab&iacute;a seducido desde entonces. Prosigui&oacute; sus estudios en Nueva York y en la Universidad de Viena obtuvo su primer doctorado en historia (1954). Sus actividades acad&eacute;micas las desarroll&oacute; tambi&eacute;n en la Universidad Humboldt de Berl&iacute;n y a principios de los a&ntilde;os setentas se incorpor&oacute; a la Universidad de Chicago, en donde proyect&oacute; desde entonces gran parte de su obra intelectual.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Profundo conocedor de la historia de M&eacute;xico, public&oacute; obras de enorme valor acad&eacute;mico: La guerra secreta en M&eacute;xico (1982); La servidumbre agraria en M&eacute;xico (1984); Ensayos mexicanos (1994); Pancho Villa (1998), entre otros textos que constituyen un gran legado historiogr&aacute;fico. Generoso con sus ense&ntilde;anzas, prol&iacute;fico formador y entusiasta historiador, el profesor Katz comparti&oacute; sus experiencias en numerosas instituciones educativas de este pa&iacute;s. Particularmente en varias universidades p&uacute;blicas imparti&oacute; c&aacute;tedras, dict&oacute; conferencias y organiz&oacute; diversos foros acad&eacute;micos. La Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo (instituci&oacute;n fundada en 1917, al filo de la propia revoluci&oacute;n mexicana), reconociendo la trayectoria acad&eacute;mica y la trascendencia de la obra intelectual del profesor Katz, le otorg&oacute; el d&iacute;a 24 de junio del a&ntilde;o 2004 el grado Doctor Honoris Causa, junto a otros dos notables historiadores &#151;Enrique Florescano y David Brading&#151;, quienes participaron en varias actividades acad&eacute;micas paralelas, organizadas por la Facultad de Historia y el Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente texto es la transcripci&oacute;n de un di&aacute;logo que desarrollamos al mediod&iacute;a del 25 de junio de ese a&ntilde;o. El video de la charla estuvo extraviado por distintas circunstancias y ahora, a tres a&ntilde;os de su desaparici&oacute;n f&iacute;sica, hemos decidido publicarla, como un peque&ntilde;o homenaje a su memoria.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Eduardo Mijangos (EM):</b> Profesor Katz, usted ha sido part&iacute;cipe en la nueva historiograf&iacute;a de la revoluci&oacute;n mexicana y tambi&eacute;n del porfiriato. En esta producci&oacute;n acad&eacute;mica, creo, se ha recuperado la imagen de un Porfirio D&iacute;az distinto a como tradicionalmente se le conceb&iacute;a. De hecho, estudios como el de Paul Garner han bonificado el r&eacute;gimen del porfiriato. Usted denota un cambio en la percepci&oacute;n del r&eacute;gimen... se ha transformado esta visi&oacute;n con el transcurso de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas...</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Friedrich Katz (FK):</b> Bueno, hay aspectos nuevos que han surgido, uno es que Porfirio D&iacute;az era m&aacute;s nacionalista de lo que se ha supuesto, resisti&oacute; en distintos aspectos a Estados Unidos. Se sabe ahora que estuvo profundamente preocupado por la posibilidad de una intervenci&oacute;n norteamericana y se resisti&oacute; en gran medida al poder norteamericano y las influencias sobre M&eacute;xico. Tambi&eacute;n se ve que en ciertos casos intervino para proteger a algunos pueblos campesinos. D&iacute;az fue un gran modernizador en el sentido que estableci&oacute; los ferrocarriles y, digamos, tuvo un papel importante en el desarrollo de la econom&iacute;a mexicana. Pero habiendo dicho todo esto, lo que &eacute;l no quer&iacute;a entender es que para impulsar al pa&iacute;s necesitaba que las clases populares fueran primero educadas &#151;y el invirti&oacute; demasiado poco en la educaci&oacute;n&#151;, y segundo, que estos sectores de una manera u otra, fueran incorporados a la vida social y pol&iacute;tica del pa&iacute;s <i>&#91;sic&#93;.</i> D&iacute;az pr&aacute;cticamente excluy&oacute; a las clases populares. Se ha dicho muchas veces que hay continuismo entre el porfiriato y los reg&iacute;menes de la revoluci&oacute;n, y en cierto sentido lo hubo; tambi&eacute;n hubo autoritarismo, incluso los reg&iacute;menes especialmente de los &uacute;ltimos a&ntilde;os tuvieron la misma idea de mercado que Porfirio D&iacute;az, pero a diferencia, D&iacute;az no dio libertad a los grupos populares, no los incorpor&oacute; de ninguna manera, y esto fue uno de los problemas que condujo a su ca&iacute;da.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EM:</b> Hay otra concepci&oacute;n sobre la que me gustar&iacute;a escuchar su opini&oacute;n. Esta es relativa a la fortaleza del r&eacute;gimen, sobre todo en relaci&oacute;n a la percepci&oacute;n pol&iacute;tica autoritaria y dictatorial; tal parece que esta pol&iacute;tica de coaliciones y de alianzas, de equilibrios que establece el r&eacute;gimen, anteriormente hab&iacute;an sido vistos como parte de un proyecto impuesto por el propio Porfirio D&iacute;az, de decisiones que salen del Palacio Nacional, sin embargo, es una idea que est&aacute; siendo matizada en el sentido de que este sistema de pactos, de equilibrios, de clientelas, de otorgar concesiones a ciertos caciques, a ciertos personajes en las regiones, obedece m&aacute;s bien a la naturaleza del propio contexto nacional, es decir, la presencia de poderes perif&eacute;ricos que de alguna manera vulneran la fortaleza del r&eacute;gimen, y Porfirio D&iacute;az lo que debe hacer es tratar de mediar entre estos intereses, para buscar esos equilibrios que salvaguarden su r&eacute;gimen, &iquest;c&oacute;mo ver&iacute;a esta posibilidad?</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FK:</b> Cierto, no hay duda que esa idea de poder totalitario y absoluto de Porfirio D&iacute;az est&aacute; lejos de toda realidad. El ten&iacute;a que transigir y hacer compromisos con grupos regionales, pero lo que le permiti&oacute; hacer esto, en contraste con presidentes anteriores, fue en mi opini&oacute;n tres condiciones: primero el auge econ&oacute;mico que signific&oacute; un reforzamiento del Estado. Por primera vez el Estado ten&iacute;a dinero. Hasta antes de Porfirio D&iacute;az casi siempre estuvo en bancarrota y ahora por los ingresos aduanales y otros factores como la inversi&oacute;n extranjera el gobierno central logr&oacute; un poder que nunca tuvo antes. Segundo, gracias a los ferrocarriles pudo mandar r&aacute;pidamente tropas a diferentes partes del pa&iacute;s para mantener el orden. Hubo control y ello permiti&oacute; el dominio pol&iacute;tico, pero creo que el papel decisivo es, en tercer lugar, que los caciques regionales que en otros periodos de la historia de M&eacute;xico &#151;digamos la primera mitad del siglo XIX&#151; se hubieran sublevado, esta vez no lo hicieron no solo por la fuerza que alcanz&oacute; el gobierno de D&iacute;az, sino porque todos esos caudillos regionales se beneficiaron de la inversi&oacute;n extranjera y de una manera u otra, como intermediarios y a veces como participantes, tuvieron enormes ganancias financieras gracias a los capitales externos y esta fuente de ahorro y de riqueza no hubiera sido posible en el momento de una sublevaci&oacute;n. As&iacute; que Porfirio D&iacute;az pudo someter a los caudillos regionales gracias a la fuerza del Estado y gracias a que la fortuna de ellos estaba ligada a la paz que permit&iacute;a la inversi&oacute;n extranjera. Eso no significaba que D&iacute;az tuviera un poder absoluto, tuvo que negociar. Un ejemplo muy claro de esta capacidad de negociaci&oacute;n es cuando en 1884 debilit&oacute; a Luis Terrazas, a quien consideraba como su enemigo pol&iacute;tico, un rival de la gubernatura en Chihuahua, y en 1902 volvi&oacute; a reinstalarlo en el poder porque ya entonces estaba convencido que los Terrazas estaban tan ligados a las inversiones de capital extranjero que nunca se hubieran sublevado contra &eacute;l.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EM:</b> La "dictadura" se constru&iacute;a desde la periferia...</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FK:</b> As&iacute; es. Distintas investigaciones han confirmado esta idea.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EM:</b> A diferencia de otros pa&iacute;ses latinoamericanos en donde quiz&aacute;s hab&iacute;a sistemas un tanto m&aacute;s autoritarios, digamos "dictaduras" en el sentido tradicional del t&eacute;rmino, Porfirio D&iacute;az carec&iacute;a de un aparato militar fuerte (un ej&eacute;rcito que se hab&iacute;a debilitado constantemente) y esto de alguna manera tiene su relaci&oacute;n con la relativamente f&aacute;cil victoria de los ej&eacute;rcitos revolucionarios; hablo de los rebeldes maderistas que tanto en el norte como en centro triunfaron relativamente r&aacute;pido, tan es as&iacute; que en realidad las autoridades pol&iacute;ticas &#151;los jefes pol&iacute;ticos, por ejemplo&#151;, no ofrecen resistencia, y la consigna es abandonar sus puestos y desaparecer de inmediato de los escenarios de conflicto. Entonces, hay una especie de t&aacute;cita transici&oacute;n, que por supuesto es violenta, pero vamos, que ni los mismos maderistas estaban conscientes del relativo &eacute;xito que obtienen.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FK:</b> Es verdad, la revoluci&oacute;n "triunfa" quiz&aacute;s prematuramente. Y es que la pol&iacute;tica de D&iacute;az en cuanto al ej&eacute;rcito era racional, su idea era que M&eacute;xico ya no necesitaba un ej&eacute;rcito para la defensa externa. Guatemala no era un peligro, los europeos despu&eacute;s del fracaso de Maximiliano no iban a invadir otra vez y en cuanto a Estados Unidos era un pa&iacute;s tan poderoso que un ej&eacute;rcito regular mexicano no hubiera podido hacer nada, en este caso lo &uacute;nico que hubiera podido, digamos, ser un factor de resistencia a Estados Unidos, hubiera sido la guerra de guerrillas. Por esto Porfirio D&iacute;az no se ocup&oacute; del ej&eacute;rcito, en contraste, por ejemplo, con los gobiernos sudamericanos que contrataron instructores militares de Alemania o Francia ante todo. Porfirio D&iacute;az nunca llam&oacute; a instructores militares de otros pa&iacute;ses, redujo constantemente el tama&ntilde;o del ej&eacute;rcito porque aparte de que el ej&eacute;rcito no le tra&iacute;a ventajas, &eacute;l tem&iacute;a al ej&eacute;rcito por un factor: durante el siglo XIX hab&iacute;a sido fuente de revoluciones y finalmente el no cre&iacute;a en la posibilidad de una revoluci&oacute;n. D&iacute;az sab&iacute;a de la posibilidad de sublevaciones locales como la acontecida en Tomochic, pero para este tipo de rebeli&oacute;n, bastaba el ej&eacute;rcito federal y grupos locales movilizados en la misma regi&oacute;n donde ocurr&iacute;a la sublevaci&oacute;n. Entonces, desde su punto de vista todo esto era m&aacute;s racional y un ej&eacute;rcito de magnitud no era indispensable.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EM:</b> Sin embargo, me parece que el ej&eacute;rcito propiamente en un sentido gen&eacute;rico juega un papel muy importante como uno de los actores protagonistas de esta &eacute;poca. Los protagonismos de los l&iacute;deres rebeldes, los caudillos revolucionarios, tienen en torno a sus movimientos la gran responsabilidad y el gran reto de poder dominar y disciplinar a los respectivos grupos en armas. Los villistas, carrancistas y tambi&eacute;n los zapatistas, van a tener ese gran problema que inmediatamente de que se levantan en armas van buscando los medios y los mecanismos para controlarlos. En la naturaleza espont&aacute;nea de estos ej&eacute;rcitos se rebela falta de disciplina y corrupci&oacute;n, son proclives al saqueo.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FK:</b> Bueno, cada dirigente ten&iacute;a un problema de control muy dif&iacute;cil y los diferentes dirigentes trataron de abordar eso de manera diferente. Villa probablemente es el que m&aacute;s control sobre su ej&eacute;rcito ten&iacute;a con la posible excepci&oacute;n de Obreg&oacute;n, pero gracias a su poder carism&aacute;tico por una parte, pero gracias tambi&eacute;n a que Villa ejerci&oacute; un control muy estricto sobre recursos munitarios de la Divisi&oacute;n del Norte &eacute;l pudo controlarla; lo que no pudo controlar fueron los grupos aliados a &eacute;l, pero que no formaban parte directa de la Divisi&oacute;n del Norte, como por ejemplo el grupo de los hermanos Cedillo en San Luis Potos&iacute;, que estaban relacionados a Manuel Pel&aacute;ez, que tambi&eacute;n se declar&oacute; villista. Ah&iacute; Villa no ten&iacute;a ninguna influencia, pero en general si ejerc&iacute;a un control bastante fuerte sobre el ej&eacute;rcito, entre otras cosas porque tambi&eacute;n era militar con grado revolucionario, no se puede decir lo mismo de Carranza pues Carranza no era general, no ten&iacute;a directamente autoridad militar pero &eacute;l era el mediador, era el hombre que daba legitimidad a sus tropas por ser el Primer Jefe, el m&aacute;s alto oficial maderista que se sublev&oacute; y su t&aacute;ctica revolucionaria fue de jugarse un general contra otro, favorecer a uno u otro y de esta manera establecer su poder. Pero esto significaba permitir a muchos generales ejercer reg&iacute;menes de corrupci&oacute;n. Murgu&iacute;a o Trevi&ntilde;o por ejemplo, trataron a Chihuahua como zona ocupada, saqueando, fusilando, y Carranza no ten&iacute;a capacidad para recriminarlos. Los zapatistas tambi&eacute;n ten&iacute;an problemas de control. El ej&eacute;rcito de Zapata era ante todo un ej&eacute;rcito de guerrillas que operaba cerca de los pueblos. El problema era menos grande, pero si hab&iacute;a una parte ya de un ej&eacute;rcito profesionalizado y vemos constantemente en las proclamas zapatistas llamados al ej&eacute;rcito a no cometer desmanes, a subordinarse a la autoridad civil; as&iacute; que a&uacute;n los zapatistas ten&iacute;an esta clase de circunstancias. El problema principal no fue durante la revoluci&oacute;n, sino cinco a&ntilde;os despu&eacute;s cuando el Estado mexicano ya no ten&iacute;a los recursos para mantener estos enormes ej&eacute;rcitos y tuvieron que licenciar parte de los soldados, y en diferentes conflictos regionales esta gente se sublev&oacute;. Hab&iacute;a muchos grupos armados con un relativo grado de control y ah&iacute; residi&oacute; un gran peligro para Obreg&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EM:</b> Muchos de estos l&iacute;deres quiz&aacute;s no estaban dispuestos, digamos a dejar esas cuotas de poder que hab&iacute;a recibido.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FK:</b> De ninguna manera, por eso la mitad de los generales revolucionarios se sublevaron y murieron fusilados. Con todo, no era muy sano ser general revolucionario en M&eacute;xico. Para m&iacute; es interesante el contraste que se percibe en esta &eacute;poca: Porfirio D&iacute;az, Limantour, el propio Terrazas, ellos murieron en sus camas. Madero, Villa, Zapata, Carranza, Obreg&oacute;n todos ellos fueron asesinados.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EM:</b> En ese sentido &iquest;Podr&iacute;a haber un argumento para explicar la naturaleza de las muertes de los grandes caudillos?, me refiero espec&iacute;ficamente a Zapata en 1919, Carranza en 1920, Villa en 1923; es decir, hab&iacute;a entonces la noci&oacute;n de que el poder no se pod&iacute;a compartir, a pesar de que sus respectivos movimientos se estaban debilitando: Zapata hab&iacute;a sido aislado en su estado natal, Carranza ya hab&iacute;a sido vencido militarmente y Villa hasta cierto punto estaba tambi&eacute;n recluido digamos en un escenario mucho m&aacute;s local, en una hacienda. Y sin embargo, tal parece que hac&iacute;a falta eliminarlos f&iacute;sicamente. &iquest;Tiene esto qu&eacute; ver con la concepci&oacute;n del poder o con la idea de que su permanencia f&iacute;sica podr&iacute;a significar un futuro levantamiento?</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FK:</b> Parece muy claro esto, no hay que olvidar que Sonora era un peque&ntilde;o territorio aislado y fronterizo y la legitimidad de los sonorenses para gobernar a M&eacute;xico era limitada, Zapata ven&iacute;a del centro, Villa de Chihuahua, la gente de ah&iacute; resent&iacute;a a los sonorenses. La idea de los sonorenses era eliminar a los jefes y al mismo tiempo hacer la paz con los subjefes, lo que hicieron finalmente. Dieron tierras a los villistas, reconocieron la reforma agraria zapatista, a&uacute;n todav&iacute;a hicieron a un zapatista gobernador de Morelos. Pero las figuras carism&aacute;ticas de Villa y de Zapata eran tambi&eacute;n una amenaza para sus enemigos. Villa era un peligro para los sonorenses, en cuanto a Zapata lo fue para los carrancistas. Pablo Gonz&aacute;lez y Carranza eran diferentes, los sonorenses cre&iacute;an en el pan y el palo, Carranza en el palo, no en el pan; &eacute;l no quer&iacute;a hacer ni una reforma, en tanto que para los sonorenses la estrategia de asesinato era parte de una estrategia de pan y palo, de concesiones y de castigos, aunque esta parte significara la ejecuci&oacute;n de los enemigos. Recordemos que en la pol&iacute;tica el poder no se comparte y los l&iacute;deres de la Revoluci&oacute;n estaban en la b&uacute;squeda de su legitimidad. La eliminaci&oacute;n f&iacute;sica de los enemigos es una condici&oacute;n estrat&eacute;gica a&uacute;n cuando ciertos acontecimientos, por ejemplo los asesinatos de Zapata, Carranza y Villa, en ese orden, representen para nosotros un escenario inmoral. El "terror" es parte de un escenario de conflicto revolucionario.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EM:</b> Profesor Katz, le agradezco su tiempo para esta charla.</font></p>      ]]></body>
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