<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-5766</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Península]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Península]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-5766</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-57662009000200006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Diásporas, migraciones y exilios en el mundo maya]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lewin Fischer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Antropología e Historia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ Yucatán]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>4</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>135</fpage>
<lpage>142</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-57662009000200006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-57662009000200006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-57662009000200006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mario Humberto Ruz, Joan Garc&iacute;a Targa y Andr&eacute;s Ciudad Ruiz (eds.), <i>Di&aacute;sporas, migraciones y exilios en el mundo maya</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Pedro Lewin Fischer</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Sociedad Espa&ntilde;ola de Estudios Mayas y Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. M&eacute;rida, 2009. 372 pp., ilustr., ISBN 978&#45;607&#45;02&#45;0612&#45;2.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro INAH Yucat&aacute;n</i></font>.</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Presentados en su versi&oacute;n original en la VII Mesa Redonda de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Estudios Mayas, en 2007, los textos que integran esta obra formaron parte del simposio que da nombre al libro. El encuentro fue realizado en Sitges, Barcelona, lugar que &#151;seg&uacute;n explica Garc&iacute;a Targa en la "Presentaci&oacute;n"&#151; es hoy d&iacute;a un reflejo de lo que viene aconteciendo en varias latitudes del planeta: su identidad actual est&aacute; delineada por diversos movimientos poblacionales que contrastan por sus or&iacute;genes geogr&aacute;ficos, por sus tradiciones culturales, y sus filiaciones ling&uuml;&iacute;sticas o religiosas, y que se trasladan a otros contextos, lejanos o cercanos, en forma voluntaria o forzada, pero con la intenci&oacute;n o esperanza de mejorar sus condiciones de vida. Las consecuencias de estos procesos de adaptaci&oacute;n e integraci&oacute;n tambi&eacute;n muestran resultados divergentes. Ayer como hoy, las migraciones forman parte del origen de la diversidad cultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; integrado por diecis&eacute;is cap&iacute;tulos que, en su conjunto, ofrecen un amplio panorama de la din&aacute;mica sociocultural del mundo maya a nivel regional. Una introducci&oacute;n general, que presenta una s&iacute;ntesis diacr&oacute;nica de los procesos migratorios, aparece seguida de cinco apartados dedicados al per&iacute;odo prehisp&aacute;nico y que abordan el tema migratorio desde perspectivas tan variadas como la arqueolog&iacute;a, la epigraf&iacute;a, la ling&uuml;&iacute;stica, la iconograf&iacute;a y la arquitectura. El segundo bloque de trabajos est&aacute; dedicado a la Colonia y centra su atenci&oacute;n en los movimientos poblacionales que tuvieron lugar como consecuencia directa de la irrupci&oacute;n espa&ntilde;ola a partir de la Conquista. El tercero incursiona en diferentes aspectos del fen&oacute;meno migratorio desde el siglo XIX hasta nuestros d&iacute;as, incluyendo los contextos guatemalteco y mexicano de la sociedad maya. Como parte de esta &uacute;ltima secci&oacute;n se incluye un trabajo que analiza algunos discursos mayas que remiten a la representaci&oacute;n de los desplazamientos y el modo en que esos procesos se han incorporado a la memoria individual y colectiva. Cierra el libro un texto que busca enriquecer la reflexi&oacute;n en torno a la din&aacute;mica hist&oacute;rica y contempor&aacute;nea del mundo maya en t&eacute;rminos del significado de la diversidad cultural y las relaciones interculturales a partir del caso catal&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entrando en materia, el trabajo introductorio de Mario Humberto Ruz, "Tres milenios de movilidad maya. A modo de pre&aacute;mbulo", presenta un excelente panorama diacr&oacute;nico y regional de las sociedades mayas que hoy habitan el sureste mexicano, Belice, Honduras y Guatemala. El texto no s&oacute;lo hace referencia a los movimientos poblacionales internos de los entonces grupos mayas en formaci&oacute;n, sino que alude a los diversos v&iacute;nculos que algunos de ellos sosten&iacute;an &#151;en contextos de relaciones dif&iacute;ciles, de intercambio, poder e influencias rec&iacute;procas&#151; con grupos prehisp&aacute;nicos del altiplano mexicano y de las tierras altas del actual pa&iacute;s guatemalteco (por ejemplo Teotihuacan&#45;kaminaljuy&uacute;&#45;Tikal).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tan complejas como influyentes &#151;destaca el autor&#151; las huellas materiales, "t&eacute;cnicas b&eacute;licas" e iconograf&iacute;a, entre otros objetos, constituyen testimonios de la "irrupci&oacute;n continua de nuevos elementos culturales". Y las investigaciones al respecto se realizan con apoyo de informaci&oacute;n arqueol&oacute;gica e hist&oacute;rica, entre otras fuentes, consignadas en diversos registros coloniales, eso s&iacute;, sin dejar de anotar los vac&iacute;os de informaci&oacute;n existentes, as&iacute; como las interpretaciones encontradas en torno al origen de algunos grupos espec&iacute;ficos (por ejemplo, los huastecos o <i>teenek</i>). Lo cierto es que la cer&aacute;mica, la arquitectura, los modos de hacer la guerra, as&iacute; como las ideas y la reconstrucci&oacute;n de los propios or&iacute;genes m&iacute;ticos, se han transformado con el paso del tiempo, con el contacto intercultural y, de manera decisiva, en elementos fundamentales para la legitimaci&oacute;n de determinada identidad y, con ello, del poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraste con los paulatinos movimientos poblacionales a lo largo de la &eacute;poca prehisp&aacute;nica, el texto destaca las implicaciones sociales y culturales de las campa&ntilde;as de desplazamiento y reordenamiento territoriales de los conquistadores, como parte de los procesos de congregaci&oacute;n y reducci&oacute;n a poblado, "... vivir en polic&iacute;a", logrados por medios pac&iacute;ficos y violentos en distintas regiones del mundo maya. En efecto, en forma compulsiva o bien huyendo del poder espa&ntilde;ol, los mayas acabaron ocupando algunas zonas m&aacute;s o menos inaccesibles de su territorio. Eso sin contar los desplazamientos forzados que los mayas sufrieron al ser trasladados como esclavos a las Antillas o a ra&iacute;z de su venta a Cuba durante la Guerra de Castas en la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, o la escisi&oacute;n del territorio peninsular bien entrado el siglo XIX. En este sentido, el texto nos recuerda que dos referentes esenciales en la cultura maya comenzaron a alterarse a partir de la Conquista: la forma de concebir el tiempo y la forma de percibir y ocupar el espacio, "...huir se volvi&oacute; a menudo sin&oacute;nimo de supervivencia, aun cuando hubiera que renunciar a antiguos esquemas identitarios y culturales, a a&ntilde;ejos valores simb&oacute;licos y espaciales" (p. 27).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque por motivos econ&oacute;micamente diferentes, el territorio guatemalteco tambi&eacute;n registr&oacute; movilizaciones masivas como resultado del "esquema econ&oacute;mico agro&#45;exportador" con la introducci&oacute;n del caf&eacute; en el siglo XIX. A estos desplazamientos forzados se suman otros, igualmente obligados, a ra&iacute;z de los enfrentamientos armados durante los a&ntilde;os ochenta del siglo XX. Los procesos de urbanizaci&oacute;n acelerada, los conflictos religiosos y las disputas por tierras en Chiapas tambi&eacute;n implicaron movilizaciones importantes de poblaci&oacute;n maya. Bien dice Mario Humberto Ruz en su introducci&oacute;n, "no parece aventurado asegurar que hoy las 'regiones de refugio' se ubican en las ciudades".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la mayor parte de la historia maya ha estado asociada con la tierra y la agricultura, en menos de un siglo estos pueblos se han visto cada vez m&aacute;s involucrados en el sector terciario de la econom&iacute;a, a ra&iacute;z de una creciente inversi&oacute;n en &#151;principalmente&#151; el sector tur&iacute;stico, cuyo crecimiento a gran escala inici&oacute; en las capitales de los estados y la Riviera Maya, as&iacute; como en distintos puntos de los estados unidos, hacia donde se dirige el movimiento migratorio de la regi&oacute;n. Este proceso est&aacute; dejando profunda huella en los cuerpos sociales, pol&iacute;ticos y f&iacute;sicos de los mayas actuales, huellas que sin embargo atestiguan una "continua resemantizaci&oacute;n de su etnicidad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es posible referir con detalle todos los aspectos mencionados por el autor en esta excelente introducci&oacute;n. Sin embargo, considero que claramente logra transmitir el devenir hist&oacute;rico de los mayas como un proceso complejo, que ha experimentado m&uacute;ltiples fases de movimientos demogr&aacute;ficos, desplazamientos, destierros y exilios, casi como una constante en sus memorias, fen&oacute;menos que han contribuido a forjar el car&aacute;cter din&aacute;mico de la(s) cultura(s) maya(s) y de sus condiciones para continuar estableciendo nuevos t&eacute;rminos de negociaci&oacute;n frente a otras diversidades sociales y culturales. Las primeras l&iacute;neas del libro, "hablar de movimientos de poblaci&oacute;n es referirse a uno de los procesos m&aacute;s habituales de la historia de las culturas, sean mesoamericanas, europeas, africanas u otras; pasadas, presentes o futuras" sintetiza el esp&iacute;ritu de este texto y el contexto de los 16 trabajos que conforman la obra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le sigue a esta introducci&oacute;n el texto titulado "Migraciones y llegadas: mito, historia y propaganda en los relatos mayas prehisp&aacute;nicos en las tierras bajas", de Alfonso Lacadena y Andr&eacute;s Ciudad Ruiz. Tanto desde la arqueolog&iacute;a como de la epigraf&iacute;a, se plantean preguntas sobre el tipo de huellas materiales que dejan los movimientos poblacionales, sobre c&oacute;mo definir estos movimientos, su importancia y c&oacute;mo medir sus impactos. As&iacute;, centradas en la etapa prehisp&aacute;nica, las propuestas de interpretaci&oacute;n de la interacci&oacute;n entre regiones mesoamericanas habr&iacute;an oscilado entre la imposici&oacute;n militar y la formaci&oacute;n de hegemon&iacute;as pol&iacute;ticas, como migraciones colectivas, como procesos de difusi&oacute;n, de intercambio y auto propaganda cuando proven&iacute;an de fuentes ind&iacute;genas. La veracidad de las fuentes, claro est&aacute;, suele ser motivo de confirmaci&oacute;n o rechazo. Lejos de adherirse a versiones simplistas y totalizadoras, el texto propone una interpretaci&oacute;n de los v&iacute;nculos entre el &aacute;rea maya y el centro de M&eacute;xico que se aleja del antagonismo y el dominio total y, en su lugar, busca resaltar la interacci&oacute;n, la complementariedad y la colaboraci&oacute;n, aun cuando, por ejemplo, en el &aacute;rea maya de Chich&eacute;n Itz&aacute; se haya identificado un sistema de escritura diferente al maya.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, "A cuestas con sus dioses: implicaciones religiosas de las migraciones mayas", de Garc&iacute;a Barrios y Valencia Rivera, tambi&eacute;n asociado a la discusi&oacute;n sobre el tipo de relaciones entre el &aacute;rea maya y Teotihuac&aacute;n, no pone en tela de juicio "la veracidad de las descripciones que se realizan de los acontecimientos migratorios, sino que intenta inferir el uso pol&iacute;tico que se hizo de los mismos, as&iacute; como el papel que juegan los dioses que intervienen en tales desplazamientos". Este es el caso de Huitzilopochtli y Tezcatlipoca, deidades que gu&iacute;an los procesos migratorios hasta alcanzar su asentamiento y fortuna final. El texto incluye otros ejemplos hist&oacute;ricos y regionales (la migraci&oacute;n k'ich&eacute; y el dios Tohil) pero, sobre todo, la utilizaci&oacute;n que grupos locales hacen de s&iacute;mbolos for&aacute;neos (teotihuacanos) para legitimar su poder&iacute;o en Tikal y Cop&aacute;n. Todo ello remite a los autores a confirmar "la existencia de una vasta tradici&oacute;n mesoamericana de legitimaci&oacute;n del poder".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo "Interacci&oacute;n y adaptaci&oacute;n cultural de una migraci&oacute;n de ideas. El Cl&aacute;sico Medio y su influencia en el norte de Yucat&aacute;n", de Varela Torrecillas, Quintal Suaste y Morales uh, aunque tambi&eacute;n vinculado al tema de la interacci&oacute;n entre el &aacute;rea maya y Teotihuac&aacute;n, centra su atenci&oacute;n en distintos aspectos que tienen que ver con los estilos arquitect&oacute;nicos y la iconograf&iacute;a; es decir, una interacci&oacute;n en el terreno de las ideas durante una diferenciada fase del Cl&aacute;sico Medio que, con todo, no registr&oacute; las mismas caracter&iacute;sticas en todas las regiones del &aacute;rea maya.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n con base en registros arqueol&oacute;gicos y arquitect&oacute;nicos, el trabajo sobre "emigraciones y nuevos asentamientos en el cl&aacute;sico tard&iacute;o. Una visi&oacute;n desde la arqueolog&iacute;a y la arquitectura", de Vidal Lorenzo y Mu&ntilde;oz Cosme, se aboca a descifrar las condiciones de los nuevos asentamientos en la periferia de importantes centros urbanos mayas durante el Cl&aacute;sico Tard&iacute;o y Terminal. Centrado en el estudio de la Blanca, en la regi&oacute;n oriental del Pet&eacute;n, se discute la muy probable emigraci&oacute;n de sectores privilegiados con el af&aacute;n de colonizar nuevos territorios hasta que luego fueron ocupados por grupos for&aacute;neos durante una etapa terminal que marcar&iacute;a el colapso de la civilizaci&oacute;n maya cl&aacute;sica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, en "Una aproximaci&oacute;n a la historia del origen ling&uuml;&iacute;stico de los huaxtecos o <i>teenek</i>", Ochoa salas contextualiza su trabajo en el marco de una pol&eacute;mica en torno al origen norte&ntilde;o o sure&ntilde;o del idioma teenek que, despu&eacute;s de varias hip&oacute;tesis, se estima como resultado de migraciones y escisiones del protomaya, originadas de sur a norte, durante etapas diferentes del precl&aacute;sico. Varias de las discrepancias sobre el origen de este idioma se asocian al espacio geogr&aacute;ficamente "descontextualizado" de los huaxtecos respecto de los dem&aacute;s grupos mayanses. Como sea, el texto sustenta el origen sure&ntilde;o del teenek a partir de datos tanto ling&uuml;&iacute;sticos como arqueol&oacute;gicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Garc&iacute;a Targa, en "Pol&iacute;ticas de concentraci&oacute;n y dispersi&oacute;n en el Yucat&aacute;n colonial: modelos de estudio", registra los cambios sustanciales que sufrieron los mayas al comienzo de la Colonia. Si bien la migraci&oacute;n de la poblaci&oacute;n maya pareciera ser consustancial a su propia historia, el texto enfatiza una importante diferencia: el per&iacute;odo colonial opera a partir de motivaciones cualitativamente distintas. En la perspectiva de las autoridades espa&ntilde;olas, la poblaci&oacute;n (maya) en la regi&oacute;n concentra un "valor &uacute;nico" e invaluable (mano de obra) frente a la relativa escasez de los recursos naturales en la zona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un tenor semejante y complementario al trabajo anterior, "Migraci&oacute;n y sobrevivencia. Los mayas ante las hambrunas en el Yucat&aacute;n colonial", de Peniche Moreno, documenta los v&iacute;nculos entre los movimientos poblacionales y la escasez de alimentos durante la segunda mitad del XVIII en la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, especialmente a partir de 1765. Considerando la experiencia migratoria de los mayas en la regi&oacute;n a lo largo del tiempo, el texto destaca el valor de estos desplazamientos en tanto constituyen estrategias de resistencia cultural para evitar que el nivel demogr&aacute;fico de la poblaci&oacute;n se redujera a&uacute;n m&aacute;s de los niveles m&iacute;nimos alcanzados hasta entonces. La ciudad de M&eacute;rida, algunos poblados indios (apelando as&iacute; a redes parentales como sistemas de ayuda mutua), los montes (lejos de la influencia de las autoridades y poniendo en pr&aacute;ctica sus conocimientos del entorno natural), las costas del norte yucateco y las fincas ganaderas y agr&iacute;colas en el norte de la pen&iacute;nsula, fueron los principales destinos de los mayas que hu&iacute;an de la hambruna, buscando intercambiar su trabajo por la seguridad de obtener alimento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Refiri&eacute;ndose a motivos diferentes, latitudes distintas y cien a&ntilde;os m&aacute;s tarde, "Desplazamientos y exilios mayas en la Guatemala decimon&oacute;nica", de Taracena Arriola, discute el fen&oacute;meno de las migraciones internas con relaci&oacute;n a dos importantes acontecimientos: la emergencia del grupo ladino y la introducci&oacute;n de la cafeticultura orientada al mercado externo, lo cual implic&oacute; reformas en la tenencia de la tierra y de los reg&iacute;menes laborales que, a su vez, llevaron a "perfeccionar el sistema de habilitaciones", manejado ya sea por mandato <i>oficial</i> o bien en forma <i>directa</i> a trav&eacute;s de individuos particulares, una suerte de antecedente de los actuales enganchadores de jornaleros. Los ind&iacute;genas se resistieron de distintas maneras, como la fuga y el colonato, huyendo o bien desplaz&aacute;ndose a las cabeceras. Muchos de los que se establecieron en la capital del pa&iacute;s optaron por la "ladinizaci&oacute;n" como una estrategia de sobrevivencia, de donde la propia movilidad se torn&oacute; en una "forma de resistencia".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Volviendo al norte de la regi&oacute;n "tradicional" del &aacute;rea maya, "Movimientos poblacionales en la huasteca maya", de Ana Bella P&eacute;rez Castro, recupera la historia maya huasteca a trav&eacute;s de sus diferentes tipos de migraciones: desde la di&aacute;spora experimentada durante el precl&aacute;sico, pasando por el desarraigo ocasionado por las compulsiones coloniales, hasta las migraciones de corte m&aacute;s individual desde el siglo XIX hasta la actualidad, motivadas, principalmente por los fuertes niveles de pobreza. La moderna migraci&oacute;n laboral desplaza la mano de obra teenek hacia los campos agr&iacute;colas, las ciudades, las zonas industriales, los campos petroleros y las maquiladoras y, finalmente, a los estados unidos en el &aacute;mbito internacional. Esta nueva migraci&oacute;n laboral tiene serias consecuencias culturales que incluso llegan a manifestarse en una forma de <i>estrategia vengativa</i> por la cual las deidades teenek responden con enojo ante el abandono de las tierras y cultivos, a consecuencia de la migraci&oacute;n. Pero la autora tambi&eacute;n identifica otras estrategias, de dependencia y efectividad, que tienen la fuerza para reintegrar a la colectividad. Algunas consecuencias: un trastocamiento de la geograf&iacute;a &eacute;tnica y la emergencia de nuevos sujetos sociales que logran penetrar, por medio de la acumulaci&oacute;n de capital, los antiguos sectores econ&oacute;micos que anteriormente les estaban vedados (por ejemplo, la ganader&iacute;a).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La frontera entre M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica es otro escenario que motiva el estudio de "La interconexi&oacute;n de la migraci&oacute;n interna e internacional de las migrantes mayas guatemaltecas y mexicanas", en este caso, escrito por Ch&aacute;vez Galindo y Landa Guevara. El texto destaca la importancia de la emigraci&oacute;n que proviene de los centros urbanos, as&iacute; como su <i>feminizaci&oacute;n</i>, en referencia al creciente n&uacute;mero de mujeres que se suman a estos movimientos, y que se enfrentan a una situaci&oacute;n de particular vulnerabilidad, especialmente cuando se trata de ind&iacute;genas. En este sentido el trabajo profundiza en el problema que enfrentan las mujeres migrantes mayas, de M&eacute;xico y Guatemala, quienes se dirigen a distintos puntos en nuestro pa&iacute;s y los estados unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, en referencia a un caso que es m&aacute;s conocido, encontramos el trabajo de Daltabuit God&aacute;s "Turismo y migraci&oacute;n en el mundo maya", que analiza este fen&oacute;meno en Quintana Roo, a trav&eacute;s los cambios demogr&aacute;ficos, as&iacute; como las restricciones en el uso del suelo y de los recursos naturales, ocasionados por el desmedido crecimiento poblacional de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Si bien la migraci&oacute;n ha constituido un factor &iacute;ntimamente vinculado con la actividad tur&iacute;stica, el modo en que se ha ido desenvolviendo en los destinos tur&iacute;sticos del estado conlleva el riesgo de afectar la propia industria, adem&aacute;s de que revela situaciones de precariedad en cuanto a servicios b&aacute;sicos y condiciones ecol&oacute;gicas se refiere. El trabajo tambi&eacute;n recuerda la larga trayectoria de <i>estrategias adaptativas</i> que la sociedad maya ha puesto en marcha a lo largo de su historia, y se&ntilde;ala que, si bien los efectos negativos han sido muy serios, en muchas ocasiones la migraci&oacute;n hacia Quintana Roo redunda en una mejor&iacute;a en los h&aacute;bitos alimenticios, una conservaci&oacute;n de la identidad cultural y territorial de origen, a la vez que la mejor&iacute;a laboral y los est&aacute;ndares de vida se han incrementado entre la mayor parte de los migrantes.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo la misma tem&aacute;tica del turismo y la migraci&oacute;n, en "Canc&uacute;n y la Riviera Maya: migraci&oacute;n y turismo", Sierra Sosa profundiza en el tema de la inserci&oacute;n de las mujeres mayas en esta din&aacute;mica, partiendo de vivencias cotidianas de los propios actores, en las cuales se advierte que, aunque mudan de sitio, los migrantes llevan consigo sus propias condiciones de vida (relacionadas con su edad, sexo, pertenencia &eacute;tnica y capacitaci&oacute;n), mismas que entran en relaciones de competencia y complementariedad para encontrar y conservar el empleo, a la vez que condicionan las percepciones entre "propios" y "otros" en el respectivo destino para concretar el &eacute;xito de la migraci&oacute;n. En muchos casos las expectativas laborales de las mujeres se ven satisfechas y su concreci&oacute;n depende, en gran medida, de sus conocimientos y habilidades para establecer relaciones y alianzas con sus iguales culturales. Por otro lado, esas mismas expectativas laborales, que a su vez se extienden a los beneficios educativos de sus hijos para garantizarles una mayor escolaridad, eventualmente terminan por socavar el capital cultural de los padres y pueden conducir, de esta forma, a una diluci&oacute;n de los contenidos (la lengua, por ejemplo) que en un principio le otorgaron pertenencia e identidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Rodr&iacute;guez Balam, en "Religi&oacute;n, di&aacute;spora y migraci&oacute;n. Los ch'oles en Yucat&aacute;n, los mames en estados unidos", describe y analiza la trayectoria migratoria de los ch'oles, a manera de etapas escalonadas, desde Chiapas hasta Yucat&aacute;n, a la vez que se enfatiza el papel de la religi&oacute;n (adventista en este caso) como factor de &eacute;xito para otorgar una legitimaci&oacute;n a este desplazamiento y su establecimiento final. Aunado al &eacute;xito del factor religioso para concretar la inserci&oacute;n laboral, particularmente entre las mujeres, el texto hace hincapi&eacute; en la estrategia de la diversificaci&oacute;n laboral entre hombres y mujeres: unos permanecen en los sectores agr&iacute;colas y otras se incorporan como trabajadoras dom&eacute;sticas en la ciudad de M&eacute;rida. En cierto contraste con el caso de los ch'oles, en el caso de los mames de Todos santos (Guatemala), a pesar de manifestar algunos v&iacute;nculos entre migraciones y adscripciones religiosas, &eacute;stos no se registran como mecanismos que intervienen activamente en la conformaci&oacute;n de los flujos migratorios. En forma complementaria a la inexistencia de este factor religioso, el texto enfatiza que, para los todosanteros, estados unidos no representa la &uacute;nica alternativa para solucionar sus necesidades econ&oacute;micas, adem&aacute;s de que persiste entre ellos la fuerte idea del retorno a la comunidad de origen: "mirar al sur como punto de inicio, y casi siempre, de retorno".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo trabajo sobre el mundo maya es un interesante texto de Valentina Vapnarsky, titulado "la migraci&oacute;n en voces y tierras mayas. Historias hacia la historia", que analiza "la manera en que se recuerda la migraci&oacute;n", identificada en conversaciones naturales y en relatos de historia colectiva, pero cristalizadas en formas ling&uuml;&iacute;sticas y g&eacute;neros discursivos que permiten identificar, como en el caso de las migraciones suscitadas por la Guerra de Castas, las intenciones de "legitimaci&oacute;n y sacralizaci&oacute;n" de los nuevos territorios. El texto no se limita a la regi&oacute;n peninsular del mundo maya. Tambi&eacute;n incluye el an&aacute;lisis de algunos pasajes del <i>Chilam Balam</i>, del trabajo k'iche' del <i>Rabinal Ach&iacute;</i>, una revisi&oacute;n de los modernos mitos de fundaci&oacute;n tzotziles y los relatos m&aacute;s recientes de los choles de Tila, en Campeche. En los distintos relatos, la autora deconstruye los sustratos de apropiaci&oacute;n y control territorial, el comienzo de una nueva era y la conformaci&oacute;n de nuevos territorios comunitarios, fen&oacute;menos que se logran proyectar a partir de las reinterpretaciones que los propios sujetos realizan de los desplazamientos poblacionales. En su conjunto, el an&aacute;lisis de los textos permite acercarnos a las concepciones mayas de la historia en su interpretaci&oacute;n de la migraci&oacute;n. La memoria de estos movimientos se revela a trav&eacute;s de hechos que perfilan los actos fundamentales: "medir tierra", "buscar lugares de descanso", entre otros y, en el caso del <i>Rabinal Ach&iacute;</i>, mediante im&aacute;genes de los recorridos que remiten a la "agrimensura para significar apropiaci&oacute;n del espacio y victorias militares", adem&aacute;s de que en ambos casos se significan el asentamiento de la autoridad y el poder (espacios y control). A diferencia de los casos yucateco y guatemalteco, los tzotziles y choles, adem&aacute;s de compartir ciertos rasgos como los recorridos fundadores, est&aacute;n marcados por experiencias m&aacute;s negativas y, sobre todo, por una trayectoria menos colectiva, m&aacute;s centrada en el individuo y fragmentadora de los espacios de origen y llegada. En el caso de los relatos mayas de Quintana Roo se evidencia una "estructura narrativa com&uacute;n" que se reconoce por el hecho de que "la imagen del recorrido juega un papel estructurante" de la narrativa misma, a la vez que asume el papel motivador de las fundaciones, por la "ciclicidad" de la estructura textual, as&iacute; como por el valor predicativo y performativo del uso de las palabras. Seg&uacute;n el an&aacute;lisis de la autora, los textos del <i>Chilam Balam</i> (la migraci&oacute;n de los itz&aacute;es), si bien comparten rasgos fundamentales con los anteriores, difieren en cuanto al lugar que el lenguaje tiene frente a la acci&oacute;n. En este &uacute;ltimo caso, la resultante performatividad de la ecuaci&oacute;n (crecimiento de la naturaleza como un aspecto derivado de la predicci&oacute;n) se invierte, constituyendo los actos instancias generadoras de la motivaci&oacute;n sem&aacute;ntica (se crean los top&oacute;nimos). No es posible incluir aqu&iacute; todos los casos analizados en este cap&iacute;tulo. Sin embargo es importante destacar lo que la autora reconoce como el significado m&aacute;s amplio del 'recorrido&#45;migraci&oacute;n': en todos los textos y relatos, este binomio est&aacute; asociado m&aacute;s a acontecimientos de <i>creaci&oacute;n</i> que de <i>origen</i> y que, dado el car&aacute;cter narrativo c&iacute;clico y recurrente en tiempos y espacios, permitir&iacute;a reconocer la existencia de "esquemas culturales de interpretaci&oacute;n de lo vivido, de la historia y del sujeto en la historia". Podr&iacute;amos sugerir que son estas formas narrativas las que identifican o constituyen un <i>habitus</i> cultural de la interpretaci&oacute;n del tiempo, de los acontecimientos (entre ellos la migraci&oacute;n) y de los propios protagonistas. Adem&aacute;s de la contribuci&oacute;n al conocimiento hist&oacute;rico de la din&aacute;mica poblacional maya, este trabajo tiene la virtud de advertir la enorme utilidad del estudio de las narrativas como parte sustancial de los procesos sociales que nos ocupan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya fuera del &aacute;rea maya, pero dentro del libro, la obra termina con un interesante y sugerente trabajo en torno al tema y la realidad de la diversidad 'cultural'. Con base en experiencias de investigaci&oacute;n y docencia en Catalu&ntilde;a, aunque tambi&eacute;n con referencias a regiones geogr&aacute;ficamente tan distantes como la regi&oacute;n maya en Am&eacute;rica Latina, y a la <i>diversa</i> 'Am&eacute;rica latina' en Catalu&ntilde;a, Juan Manuel Cabezas busca <i>explicar</i>, desde el punto de vista antropol&oacute;gico y sociol&oacute;gico en general, y desde la perspectiva de un militante de la interculturalidad, los "procesos migratorios como din&aacute;micas etnosist&eacute;micas". Din&aacute;micas &eacute;stas que, por un lado, buscar&iacute;an contextuar (y corregir) los sesgos culturales fundamentalistas que presuponen una falsa uniformidad cultural aut&oacute;ctona y, por el otro, apuntan a una cr&iacute;tica de los "neoliberalismos culturales" en virtud de su af&aacute;n por regular y controlar la diferencia cultural. Aunque hoy en d&iacute;a resulte m&aacute;s f&aacute;cil entenderlo y decirlo, la propuesta conceptual del texto tiene como premisa que la diversidad est&aacute; en la base misma (o en el principio) de las relaciones sociales. Lo contrario, en el mejor de los casos, s&oacute;lo puede estar sujeto a confirmaci&oacute;n (aunque ya sabr&iacute;amos la respuesta). Si la cultura la hacemos los sujetos, concretos y en la vida cotidiana, es f&aacute;cil entender lo que Cabezas piensa cuando dice que "...m&aacute;s que 'cultura', lo que existe son relaciones interculturales: intercambios, permutaciones, creaciones y reelaboraciones de recursos simb&oacute;licos que se articulan en la pr&aacute;ctica, en lo cotidiano, no en una abstracci&oacute;n". Estas relaciones de intercambios, etc., se dan a lo largo del <i>tiempo</i> y del <i>espacio</i>, y las migraciones son el ejemplo m&aacute;s evidente de que el &uacute;nico estado permanente de una cultura es su perpetuo movimiento. As&iacute;, las ideas expuestas a lo largo de este &uacute;ltimo trabajo son a la vez propuestas conceptuales para la comprensi&oacute;n de procesos hist&oacute;ricos de interculturalidad, que un reto para la acci&oacute;n social con miras a 'normalizar' la diversidad. En lugar de gesti&oacute;n de la diversidad e interculturalidad, prefiere pensar en "pol&iacute;ticas de proximidad" entre <i>lo local</i> y <i>lo global</i>. &iquest;Por qu&eacute;? porque las diversidades ya tienen sujetos que las trabajan diariamente, mientras que las desigualdades requieren de intervenciones pol&iacute;ticas y planeaci&oacute;n. En este sentido, el texto concluye muy bien el conjunto de los trabajos incluidos en el libro. Sin hacer referencia espec&iacute;fica a cualquiera de ellos, coincide con todos al proponer (y recuperar) la larga historia de interrelaciones, de continuidades, discontinuidades y movimientos din&aacute;micos que hoy en d&iacute;a podemos atribuir a la cultura maya.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, la obra en su conjunto constituye un valioso documento que presenta al lector potencial, tanto experto como no especializado, un acercamiento global e in&eacute;dito a la cultura maya en su devenir hist&oacute;rico y sist&eacute;mico. En este sentido, el valor de la obra es mucho m&aacute;s que la suma de sus partes. A pesar de que no todos los temas se tratan en las distintas regiones de lo que llamamos el &aacute;rea maya, el texto total logra una perspectiva regional amplia en el sentido espacial y una visi&oacute;n diacr&oacute;nica profunda. Ambas caracter&iacute;sticas me parecen un acierto indiscutible, a la vez que el ejercicio interdisciplinario se confirma como una estrategia necesaria. Me parece tambi&eacute;n, que el texto logra transmitir el marcado dinamismo de la cultura maya. Los cambios sociales, los desplazamientos poblacionales, las migraciones, di&aacute;sporas y exilios, se constituyen en una suerte de referentes sustanciales y constitutivos de la historia maya, tanto en sus relaciones internas como en sus v&iacute;nculos con los dem&aacute;s grupos mesoamericanos. Cabe destacar, finalmente, que el texto logra advertir que los fen&oacute;menos migratorios tambi&eacute;n (pero no s&oacute;lo) se derivan de repetidos procesos de desigualdad social, a la vez que pueden interpretarse como parte de un largo camino de resistencia.</font></p>      ]]></body>
</article>
