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<journal-title><![CDATA[Agricultura, sociedad y desarrollo]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Arquitectura Regional: La hacienda poblana y su potencial turístico de desarrollo local]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,El Colegio de Tlaxcala A.C. Centro de Estudios en Medio Ambiente y Sustentabilidad ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Yanes D&iacute;az Gonzalo y R&iacute;os Elorza Seraf&iacute;n (coords). 2014. Arquitectura Regional: La hacienda poblana y su potencial tur&iacute;stico de desarrollo local</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>M. Lourdes Hern&aacute;ndez&#45;Rodr&iacute;guez</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Editorial El Colegio de Tlaxcala, A.C., CONACyT y Secretar&iacute;a de Turismo de Puebla. ISBN 978&#45;607&#45;7673&#45;37&#45;8. 238 p</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Estudios en Medio Ambiente y Sustentabilidad, El Colegio de Tlaxcala, A.C.</i> (<a href="mailto:lourher@gmail.com">lourher@gmail.com</a>)</font>.</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro es un esfuerzo de 14 especialistas, entre ellos los coordinadores del mismo, que como resultado de un proyecto financiado por FOMIX&#45;Puebla&#45;CONACyT y El Colegio de Tlaxcala hacen referencia al surgimiento de la hacienda en M&eacute;xico, y particularmente a la poblana, con la intenci&oacute;n final de establecer una estrategia que haga de ella un espacio l&uacute;dico en el que se pueda apreciar y disfrutar de su riqueza arquitect&oacute;nica&#45;paisaj&iacute;stica bajo un enfoque de turismo cultural sustentable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro tiene tres cap&iacute;tulos y cinco anexos; los primeros se refieren a la caracterizaci&oacute;n de la Hacienda mexicana y al origen, desarrollo, consolidaci&oacute;n y desintegraci&oacute;n de las haciendas poblanas entre los siglos XV&#45;XX, as&iacute; como al proceso de reconversi&oacute;n y diversificaci&oacute;n tur&iacute;stica de la hacienda. Los segundos constan de dos censos de haciendas en Puebla hasta 1910; en el tercero se incluyen 148 fotograf&iacute;as que dan fe de la diversidad arquitect&oacute;nica de la hacienda poblana, con nueve mapas que ubican geoespacialmente a las exhaciendas y ranchos vigentes y, por &uacute;ltimo, un glosario de t&eacute;rminos utilizados en el argot de las haciendas y ranchos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo "La caracterizaci&oacute;n de la hacienda mexicana", Gonzalo Yanes D&iacute;az, Bertha L. Morales Tovar, Concepci&oacute;n L&oacute;pez T&eacute;llez y Gonzalo Yanes G&oacute;mez presentan un bosquejo hist&oacute;rico&#45;ambiental en el que se ubica la hacienda, la cual se inicia en el siglo XVI con el sistema de La Encomienda y la apropiaci&oacute;n (despojo) de las comunidades en el pa&iacute;s, ya fuese por compra&#45;empe&ntilde;o de tierras o por el otorgamiento de <i>mercedes</i> de tierra y agua para indemnizar a los expedicionarios o asegurar la producci&oacute;n de alimentos para los espa&ntilde;oles llegados a M&eacute;xico. Por ello se consider&oacute; a la hacienda como el tipo de propiedad territorial, fuente de riqueza y unidad econ&oacute;mica m&aacute;s prestigiada de la Nueva Espa&ntilde;a, ya fuese &eacute;sta cerealera, ganadera, azucarera, pulquera, minera, algodonera, cafetalera, henequenera o mixta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este cap&iacute;tulo Yanez D&iacute;az <i>et al.</i> revelan que la hacienda no s&oacute;lo fue propiedad de laicos, sino tambi&eacute;n de religiosos, destacando la posesi&oacute;n de la orden jesuita como uno de los principales hacendados de Veracruz, Ciudad de M&eacute;xico y Puebla, quienes se especializaron en la producci&oacute;n de alimentos y ganado, a la vez que describen el marco cultural y legal que le da sustento a la hacienda en materia patrimonial, mientras que Bertha Morales hace una descripci&oacute;n arquitect&oacute;nica de la hacienda con base en lo que ella llama sus caracter&iacute;sticas est&eacute;ticas, expresivas, ambientales y formales, tomando en cuenta las zonas habitacional y de producci&oacute;n, haciendo una exhaustiva diferencia por tipo de actividad; por ejemplo, la azucarera tiene <i>chacuaco;</i> la ganadera, corrales, abrevadero y talleres de herrer&iacute;a&#45;carpinter&iacute;a; o las cerealeras, con su <i>era</i> o patio para trillar grano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Jorge An&iacute;bal, Concepci&oacute;n T&eacute;llez y Gonzalo Yanes G&oacute;mez se encargaron de describir el ambiente natural en el que se establecieron las haciendas poblanas, pormenorizando tanto aspectos f&iacute;sicos&#45;clim&aacute;ticos como de flora y fauna.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo dos, Vicente E. Maceda proporciona un panorama hist&oacute;rico de la hacienda, desde su origen hasta su desintegraci&oacute;n en el siglo XX. El autor cita a 1520 como el a&ntilde;o en que se establece la primera encomienda en lo que hoy son los valles de Atlixco, Huejotzingo y Calpan. Describe al fen&oacute;meno del arrendamiento como uno de los primeros factores que dieron origen a la hacienda y a los ranchos, al dar pie a que capitanes del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol, cl&eacute;rigos y avecindados, primero rentaran y despu&eacute;s despojaran a los due&ntilde;os originales de sus tierras mediante pleitos judiciales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El concepto de hacienda se empieza a usar en 1642, aproximadamente, para referirse a las unidades productivas relacionadas con la agricultura, la ganader&iacute;a y la regulaci&oacute;n jur&iacute;dica de la propiedad de una persona f&iacute;sica o moral que acreditar&iacute;a ser el due&ntilde;o mediante un instrumento p&uacute;blico; por ejemplo, la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s pudo acreditar en esos a&ntilde;os la propiedad de m&aacute;s de 3000 ha de tierra de labor en la provincia de Tehuac&aacute;n, Puebla, mientras que en la regi&oacute;n de la mixteca se asentaron las haciendas ganaderas, como la de cabras en Petlalcingo, de yeguas en Santa Ana o de Carneros en Zoyamazalco. En esta etapa el libro muestra que en Puebla, en 1972, ya hab&iacute;a 480 haciendas y 605 ranchos en 21 provincias, y c&oacute;mo en 1990 ya s&oacute;lo exist&iacute;an 108 haciendas, como resultado de una pol&iacute;tica gubernamental en oposici&oacute;n a la concentraci&oacute;n de la tierra, que se instrument&oacute; desde Francisco I. Madero hasta Salinas de Gortari.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Ra&uacute;l Valdez, esa situaci&oacute;n propici&oacute; que para el siglo XX la hacienda se incorporara al desarrollo de estrategias de conservaci&oacute;n de su patrimonio que han derivado en su reconversi&oacute;n a empresas tur&iacute;sticas, para lo cual propone un esquema de trabajo que denomina "Cl&uacute;ster tur&iacute;stico o sistema productivo local", enfoque que mediante la concentraci&oacute;n de empresas opera en negocios similares o relacionados que forman micro&#45;n&oacute;dulos de atractivos tur&iacute;sticos. El autor menciona su experiencia en 15 haciendas con potencial tur&iacute;stico, ubicadas en las regiones norte, centro oriente, centro poniente y sur poniente del estado de Puebla. La metodolog&iacute;a de micro&#45;n&oacute;dulos tuvo dos prop&oacute;sitos: a) lograr la funcionalidad territorial del espacio donde se ubica la hacienda; y b) dar a la hacienda una unidad conceptual con valor tur&iacute;stico, con base en los seis atractivos tur&iacute;sticos m&aacute;s cercanos a la hacienda en cuesti&oacute;n (siendo &eacute;sta el atractivo principal), as&iacute; como la calidad y cercan&iacute;a de hoteles, restaurantes y otro tipo de espacios para alimentaci&oacute;n, tiendas o miscel&aacute;neas, servicios de salud, de informaci&oacute;n tur&iacute;stica, bancarios, vigilancia, transporte y v&iacute;as de comunicaci&oacute;n terrestre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, en el tercer cap&iacute;tulo, R&iacute;os Elorza, Gonz&aacute;lez Yanes y Betancourt muestran c&oacute;mo, bajo el enfoque de desarrollo local, es necesario y posible rescatar las capacidades instrumentales y organizacionales de los empresarios, instituciones y comunidades receptoras, a partir de lo que ellos llaman los componentes econ&oacute;mico, socio&#45;cultural y pol&iacute;tico&#45;administrativo, mediante una propuesta de reconversi&oacute;n y diversificaci&oacute;n tur&iacute;stica de la hacienda, hasta llegar a la elaboraci&oacute;n de un Plan de Negocios que ejemplifican con el caso de la Ex&#45;Hacienda Amoltepec, para finalmente concluir que la reconversi&oacute;n productiva de la hacienda debe cumplir primero con una fase de financiamiento a las actividades productivas primarias y, segundo, con una fase de financiamiento para el rescate y restauraci&oacute;n del patrimonio edificado.</font></p>     ]]></body>
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