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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El impacto económico y social de los desarrollos recientes en las políticas agrícolas y rurales e instituciones en México]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Economic and social impact of recent developments on rural and agricultural policies and institutions in México]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The objective of this paper is to analyze and explain the conditions, implications, and the impact of rural policies and institutions in Mexico on growth and welfare in the country, in the frame of the neoliberal model of economic development during the last years. Several dysfunctions between the present agricultural economic structure and the process of implementation of the current changes in the reforms of agricultural policy are identified. These severe dysfunctions, induced, or at least led to depth, have been caused by the recent changes in strategy and macroeconomic policies and the institutional structure. The work hypothesis is that most of the dysfunctions in the rural sector in México have had so far direct influence on the low levels of efficiency and productivity of agriculture, thus affecting equity of social development and stability of the political system. First, the exceptional events are described in a historical perspective, analyzing the implications and the impact of state policy and institutions, which led to the consecutive models of rural and agricultural development, after to Mexican Revolution. The Agrarian Reform distributed the land and partly recognized the plight of the landless. Industrialization by import substitution (ISI) favored manufactured goods and city population and neglected the rural sector. Even though the production of basic grains and other foods reached self-sufficiency by the 60's, shortage began to be felt mainly during the 70's, due to population growth and lack of investments in the sector. The alimentan crisis was solved by increasing imports. The new project, called shared development, was not able to attract private investment to agricultural production. Under the imposed frame of structural adjustment after the 1982 crisis, policies of economic stabilization, brought trade liberalization and international competition to the sector, through constitutional reforms in land tenure and the opening of the North American Free Trade Agreement. The main factors, blocking growth and productivity, which may be classified in two types, are identified. The first type belongs to physical and geographic environment, considered as limiting factors and obstacles difficult to modify, because they are part of nature. The second group of factors covers agricultural and institutional policies, which depend mainly on political goodwill. It is shown that in the case of México, they have been erratic. After analyzing the total impact of these policies and institutions on economicgrowth, social expenditure, and political equity and instability, some considerations on the formulation of alternative policies are offered.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Disfuncionalidades]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El impacto econ&oacute;mico y social de los desarrollos recientes en las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales e instituciones en M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Economic and social impact of recent developments on rural and agricultural policies and institutions in M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; G. Vargas&#45;Hern&aacute;ndez</b></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto Tecnol&oacute;gico de Cd. Guzm&aacute;n. Avenida Tecnol&oacute;gico 100. Cd. Guzm&aacute;n, Jalisco. 49000. M&eacute;xico.</i> (<a href="mailto:jgvh0811@yahoo.com">jgvh0811@yahoo.com</a>).</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo de este trabajo es explicar y analizar las condiciones, implicaciones e impactos de las pol&iacute;ticas rurales e instituciones en M&eacute;xico sobre el crecimiento y el bienestar rural bajo el marco del modelo de desarrollo econ&oacute;mico neoliberal durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tambi&eacute;n se pueden identificar varias disfuncionalidades entre la estructura econ&oacute;mica agr&iacute;cola existente y la puesta en pr&aacute;ctica de los cambios recientes en las reformas de la pol&iacute;tica agr&iacute;cola. Se afirma que se han creado severas disfuncionalidades, inducidas o al menos llevadas a profundidad por los cambios recientes en la estrategia y pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas y la estructura institucional. La hip&oacute;tesis de trabajo es que la mayor&iacute;a de las disfuncionalidades existentes en el sector rural y agr&iacute;cola en M&eacute;xico, han tenido hasta este momento una influencia directa en los niveles bajos de eficacia y productividad de la econom&iacute;a agr&iacute;cola. Por lo tanto, afectando la equidad del desarrollo social y la estabilidad del sistema pol&iacute;tico. Primero se describen los acontecimientos excepcionales dentro de una perspectiva hist&oacute;rica y analizando las implicaciones e impactos de la pol&iacute;tica del estado e instituciones, que condujeron a los modelos consecutivos del desarrollo rural y agr&iacute;cola despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n Mexicana. La Reforma Agraria distribuy&oacute; la tierra y reconoci&oacute; parcialmente la dif&iacute;cil condici&oacute;n de los campesinos sin tierra. La industrializaci&oacute;n mediante la substituci&oacute;n de importaciones (ISI) favoreci&oacute; m&aacute;s el sector de manufacturas y a los habitantes urbanos y descuid&oacute; el sector rural. Aunque la producci&oacute;n de granos b&aacute;sicos y otros alimentos alcanz&oacute; la autosuficiencia por los a&ntilde;os 60, la escasez apareci&oacute; en los a&ntilde;os 70, principalmente debido al crecimiento de la poblaci&oacute;n y a la carencia de inversiones en el campo. La crisis de alimentos fue solucionada aumentando las importaciones. El nuevo proyecto, llamado desarrollo compartido, no pudo atraer la inversi&oacute;n privada a la producci&oacute;n agr&iacute;cola. Bajo el marco impuesto de ajuste estructural y las pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica despu&eacute;s de la cr&iacute;sis de 1982, trajo la liberalizaci&oacute;n comercial y la competencia internacional al sector, a trav&eacute;s de reformas constitucionales en la tenencia de la tierra y la apertura del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte. En este estudio se identifica los factores principales que bloquean el crecimiento y productividad, separ&aacute;ndolos en dos tipos. El primero se agrupa en los ambiente f&iacute;sico y geogr&aacute;fico, considerados como factores limitantes y obst&aacute;culos que son dif&iacute;ciles de cambiar porque son parte de la naturaleza. El segundo se refiere alas pol&iacute;ticas agr&iacute;colas e institucionales que son m&aacute;s dependientes de la voluntad pol&iacute;tica. Mostramos que en el caso de M&eacute;xico las pol&iacute;ticas han sido err&aacute;ticas. Despu&eacute;s de analizar el impacto total de estas pol&iacute;ticas y de las instituciones en el crecimiento econ&oacute;mico, asistencia social y equidad e inestabilidad pol&iacute;tica, se ofrecen algunas consideraciones para la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas alternativas. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave</b>: Disfuncionalidades, instituciones en M&eacute;xico, pol&iacute;ticas alternativas, pol&iacute;ticas rurales.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">The objective of this paper is to analyze and explain the conditions, implications, and the impact of rural policies and institutions in Mexico on growth and welfare in the country, in the frame of the neoliberal model of economic development during the last years. Several dysfunctions between the present agricultural economic structure and the process of implementation of the current changes in the reforms of agricultural policy are identified. These severe dysfunctions, induced, or at least led to depth, have been caused by the recent changes in strategy and macroeconomic policies and the institutional structure. The work hypothesis is that most of the dysfunctions in the rural sector in M&eacute;xico have had so far direct influence on the low levels of efficiency and productivity of agriculture, thus affecting equity of social development and stability of the political system. First, the exceptional events are described in a historical perspective, analyzing the implications and the impact of state policy and institutions, which led to the consecutive models of rural and agricultural development, after to Mexican Revolution. The Agrarian Reform distributed the land and partly recognized the plight of the landless. Industrialization by import substitution (ISI) favored manufactured goods and city population and neglected the rural sector. Even though the production of basic grains and other foods reached self&#45;sufficiency by the 60's, shortage began to be felt mainly during the 70's, due to population growth and lack of investments in the sector. The alimentan crisis was solved by increasing imports. The new project, called shared development, was not able to attract private investment to agricultural production. Under the imposed frame of structural adjustment after the 1982 crisis, policies of economic stabilization, brought trade liberalization and international competition to the sector, through constitutional reforms in land tenure and the opening of the North American Free Trade Agreement. The main factors, blocking growth and productivity, which may be classified in two types, are identified. The first type belongs to physical and geographic environment, considered as limiting factors and obstacles difficult to modify, because they are part of nature. The second group of factors covers agricultural and institutional policies, which depend mainly on political goodwill. It is shown that in the case of M&eacute;xico, they have been erratic. After analyzing the total impact of these policies and institutions on economicgrowth, social expenditure, and political equity and instability, some considerations on the formulation of alternative policies are offered.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Key words:</b> Dysfunctions, institutions in M&eacute;xico, alternative policies, rural policies.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La agricultura est&aacute; en el centro de las discusiones del desarrollo en M&eacute;xico hoy en d&iacute;a. El desarrollo del sector rural ha tenido, hasta este momento, consecuencias directas en el crecimiento de otros sectores de la estructura econ&oacute;mica. Mientras que los ambientes macroecon&oacute;mico y pol&iacute;tico dan la forma al modelo del desarrollo econ&oacute;mico, y &eacute;ste define las pol&iacute;ticas rurales y agr&iacute;colas e instituciones, no pueden ignorarse las consecuencias de la aplicaci&oacute;n de estas pol&iacute;ticas en otros sectores, en la econom&iacute;a en su totalidad y en los sistemas sociales y pol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Una perspectiva hist&oacute;rica del problema del desarrollo agr&iacute;cola</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los viejos lemas revolucionarios Zapatistas de Tierra y Libertad y tierra para aquellos que la trabajen, han sido desde el per&iacute;odo de la Revoluci&oacute;n Mexicana (1910&#45;17) y a&uacute;n siguen siendo las expresiones de la aspiraci&oacute;n de millones de mexicanos del campo: ser due&ntilde;os de un pedazo de tierra. Antes de la Revoluci&oacute;n Mexicana, la estructura agraria de M&eacute;xico era de grandes propiedades formadas durante los trescientos a&ntilde;os de la colonia (1521&#45;1821), que siguieron concentrando la tierra despu&eacute;s de la Independencia. En la v&iacute;spera de la Revoluci&oacute;n, m&aacute;s de dos tercios de la tierra arable era propiedad de los hacendados ricos; que eran s&oacute;lo 1% de la poblaci&oacute;n. Los derechos de los campesinos de poseer y cultivar una parcela mediante el reparto de grandes posesiones de terreno fue la demanda popular de la Revoluci&oacute;n Mexicana y la meta fundamental, la cual fue plasmada en el Art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n Mexicana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La reforma agraria mexicana</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El programa de la Reforma Agraria fue puesto en ejecuci&oacute;n con eficacia por el presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas a partir de 1934 y hasta 1940, basado en la desaparici&oacute;n de la hacienda y la redistribuci&oacute;n de la tierra, creando comunidades rurales llamadas ejidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ejidos son comunidades centradas en parcelas de tierra trabajada por los campesinos, para mantener los derechos de cultivarlas y poseerlas y que no pod&iacute;an transferirse, venderse, arrendarse, hipotecarse, o utilizarse como garant&iacute;a colateral, tratando de evitar una nueva concentraci&oacute;n en pocas manos. Un ejido se forma por lo menos con 25 individuos, generalmente jefes familia, llamados ejidatarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos los derechos a las cosechas del ejido se conceden individualmente a las familias sobre la base del usufructo. Los ejidatarios son aquellos trabajadores agr&iacute;colas de 16 a&ntilde;os o m&aacute;s que tienen derechos legales a una parcela de la tierra del ejido. Los derechos a estas parcelas se pueden transmitir a los herederos, pero tambi&eacute;n pueden perderse si la parcela no se cultiva por dos a&ntilde;os consecutivos (De Vany y S&aacute;nchez, 1997).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Reforma Agraria redistribuy&oacute; la tierra beneficiando a m&aacute;s de tres millones de jefes de familia pobres y estableci&oacute; 29 951 ejidos, (Torres, 1994), aunque se estima que 85% de la tierra distribuida entre 1952 y 1982 no es cultivable (Quintana, 1994), y tres cuartos de todas las parcelas de los ejidos son tierras comunes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, se ha cuestionado que &eacute;sta reforma agraria dio lugar a una estructura de la comunidad agraria que solamente distribuy&oacute; la extensi&oacute;n de la tierra necesaria para satisfacer las necesidades de subsistencia de la familia. La mayor&iacute;a de las cr&iacute;ticas son acerca de la ineficacia y baja productividad del sistema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde 1943, organizaciones de investigaci&oacute;n internacional colaboraron con el gobierno mexicano en un proyecto llamado la Revoluci&oacute;n Verde, para facilitar el desarrollo rural y agr&iacute;cola. Los campesinos aumentaron la productividad de sus parcelas a una tasa anual de m&aacute;s de 3% alcanzando producciones de ma&iacute;z de 1.2 toneladas por hect&aacute;rea antes de 1960. En el noroeste de M&eacute;xico se desarrollaron variedades de trigo enano, cultivado bajo riego, y a mediados de los a&ntilde;os sesenta M&eacute;xico alcanz&oacute; la autosuficiencia en la producci&oacute;n de alimentos b&aacute;sicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de lo anterior, Barkin (1994:30) sostiene que los campesinos fueron condenados a la pobreza por un sistema r&iacute;gido de control estatal de cr&eacute;dito y de los precios de los insumos y productos agr&iacute;colas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El modelo de desarrollo de industrializaci&oacute;n por sustituci&oacute;n de importaciones en la pol&iacute;tica rural y agraria</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estrategia de desarrollo de la industrializaci&oacute;n mediante la sustituci&oacute;n de importaciones (ISI), privilegi&oacute; la producci&oacute;n de bienes para el consumo urbano. Por una parte, un mercado internacional orient&oacute; al sector agr&iacute;cola emergente, capitalizado y financiado por generosos programas de subsidios e incentivos para introducir sistemas modernos e infraestructura agr&iacute;cola para la producci&oacute;n de frutas, vegetales y ganado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la mayor&iacute;a de los peque&ntilde;os propietarios no ten&iacute;an acceso a cr&eacute;dito e incentivos y fueron relegados a los sistemas tradicionales de cultivo de granos b&aacute;sicos, ma&iacute;z y fr&iacute;jol para el consumo familiar en los niveles de subsistencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de 1945, y hasta 1970, la estrategia de industrializaci&oacute;n por sustituci&oacute;n de importaciones era considerada como el modelo de desarrollo estabilizador orientado a proteger la producci&oacute;n dom&eacute;stica de mercanc&iacute;as para el consumo interno y para la exportaci&oacute;n de los excedentes. La estructura agraria estaba caracterizada principalmente por pol&iacute;ticas desfavorables, un ambiente de falta de apoyo, dominio de paraestatales, y obst&aacute;culos para la importaci&oacute;n, compensados por grandes programas de inversi&oacute;n p&uacute;blica y una reforma parcial de la tierra que trat&oacute; de resolver problemas estructurales y produjo s&oacute;lo incrementos modestos en el producto agr&iacute;cola y una reducci&oacute;n muy ligera de la pobreza rural. Las ganancias buscadas por los grandes productores y la burocracia, redujeron la eficacia del gasto p&uacute;blico, que cambi&oacute; de inversiones en bienes p&uacute;blicos (por ejemplo, irrigaci&oacute;n) a los subsidios distorsionantes usados en los insumos de beneficio privado (por ejemplo agua y electricidad), erosionando la base para el crecimiento a largo plazo (Binswanger y Deininger, 1997).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El modelo de desarrollo estabilizador fue el marco de referencia dominante para la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas en el desarrollo agr&iacute;cola y rural mexicano. Almaz&aacute;n (1997) nos da una idea de la situaci&oacute;n y los conflictos que prevalecieron en el M&eacute;xico rural durante este periodo, cuando explica que las comunidades rurales sufrieron una explotaci&oacute;n econ&oacute;mica severa, que mantuvo bajos est&aacute;ndares econ&oacute;micos comparados con los de los centros urbanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Estado hab&iacute;a beneficiado a los habitantes urbanos en detrimento de la poblaci&oacute;n rural. De hecho, se excluy&oacute; a la mayor parte de los campesinos y los agricultores de las ventajas de bienestar, oportunidades de educaci&oacute;n, salud, habitaci&oacute;n, etc., y de otras formas democr&aacute;ticas de participaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los impresionantes resultados de 6.9% como promedio anual de desarrollo y la estabilidad pol&iacute;tica de este periodo deben cuestionarse. Para mantener la estabilidad pol&iacute;tica el argumento principal que el partido de estado ten&iacute;a entonces, se hab&iacute;a convertido en un tipo de Estado con autoritarismo ben&eacute;volo y patrimonialista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mediados de los sesenta, el modelo de desarrollo estabilizador comenz&oacute; a mostrar muestras de agotamiento en todos los sectores de la econom&iacute;a, y apareci&oacute; una crisis en la producci&oacute;n agr&iacute;cola, crisis que ha sido recurrente y c&iacute;clica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Modelo econ&oacute;mico de desarrollo compartido en la pol&iacute;tica agr&iacute;cola y rural</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A principios de los setenta, dos per&iacute;odos gubernamentales tuvieron mayor intervenci&oacute;n del Estado en la estructura econ&oacute;mica, bajo las gu&iacute;as del nuevo modelo de desarrollo econ&oacute;mico llamado desarrollo compartido.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se realizaron varios experimentos con fuerte financiamiento p&uacute;blico, que se volvieron gasto est&eacute;ril, porque los logros siempre estuvieron por debajo de las expectativas, como el caso del proyecto industrias del pueblo que ten&iacute;an la visi&oacute;n de un nuevo acercamiento a la participaci&oacute;n social bajo un marco de sociedades de solidaridad social formado en 43 municipios en el Sur del Estado de Jalisco. Veintid&oacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s del final del experimento, marcado por el &uacute;ltimo d&iacute;a en el poder del presidente Echeverr&iacute;a en 1976, parte de la infraestructura est&aacute; siendo utilizada por las comunidades, tales como caminos, algunos edificios, etc. Otra parte de la infraestructura ha sido descuidada debido a la carencia del presupuesto para el mantenimiento, y es in&uacute;til o est&aacute; en ruinas. Unos ejemplos son varias agroindustrias, procesadoras de fruta, que ahora permanecen como elefantes blancos en la escenograf&iacute;a de las comunidades rurales. Desgraciadamente fallaron los esfuerzos para unir los intereses privados y p&uacute;blicos en la producci&oacute;n agr&iacute;cola que deber&iacute;an conducir a la autosuficiencia alimentaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los inversionistas privados se beneficiaron de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en la infraestructura agr&iacute;cola, en rubros como obras de irrigaci&oacute;n y caminos, pero cuando se necesit&oacute; invertir en proyectos de mayor riesgo, rechazaron cualquier asociaci&oacute;n con el Estado. Sin embargo, lo opuesto signific&oacute; que el capital privado estaba dispuesto a invertir si se preve&iacute;a una recuperaci&oacute;n r&aacute;pida de la inversi&oacute;n, sobre todo cuando estaba acompa&ntilde;ada de incentivos, subsidios o cualquier apoyo financiero p&uacute;blico. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os de los setenta, era evidente que se estaban requiriendo nuevas pol&iacute;ticas agr&iacute;colas para promover el desarrollo rural de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, los 12 a&ntilde;os de estos dos periodos bajo el modelo de desarrollo compartido, tuvieron conflictos constantes entre el estado y las elites emprendedoras, en especial con los grupos financieros del norte del pa&iacute;s. Estos conflictos dom&eacute;sticos y los cambios en el ambiente econ&oacute;mico internacional, tales como la crisis del petr&oacute;leo de los a&ntilde;os setenta, endeudaron al pa&iacute;s. Finalmente, en septiembre de 1982 estall&oacute; una crisis econ&oacute;mica dejando una naci&oacute;n con un gran d&eacute;ficit fiscal, devaluaci&oacute;n del peso, incremento de los tipos de inter&eacute;s, fugas de capital, etc., y recesi&oacute;n econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Ajuste estructural, estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica y sus implicaciones en el desarrollo rural y agr&iacute;cola de M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presidente que tom&oacute; posesi&oacute;n en 1982 estaba resuelto a cambiar las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, como un punto de partida en la econom&iacute;a mexicana. La nueva estrategia econ&oacute;mica se bas&oacute; en la liberalizaci&oacute;n comercial, pol&iacute;ticas orientadas a la exportaci&oacute;n y una menor intervenci&oacute;n del Estado. En el contexto de este modelo de desarrollo econ&oacute;mico, se impusieron varias medidas por las instituciones financieras internacionales que proporcionaron cr&eacute;ditos para solucionar la crisis, basadas en el ajuste estructural y en pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n orientadas hacia exportaciones de manufacturas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Expl&iacute;citamente los objetivos de las pol&iacute;ticas de ajuste estructural y estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica eran modernizar el sector agr&iacute;cola mediante su incorporaci&oacute;n a una econom&iacute;a orientada al mercado. Privatizando las empresas agr&iacute;colas propiedad del gobierno, desregulando los precios agr&iacute;colas, mientras que los manten&iacute;an en niveles bajos para controlar la inflaci&oacute;n y se establec&iacute;an mecanismos de subsidios a los precios para controlar la producci&oacute;n agr&iacute;cola.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas de ajuste estructural y de estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica que se aplicaron en M&eacute;xico durante el per&iacute;odo presidencial de 1982 a 1988 dieron lugar a restricciones al gasto p&uacute;blico en todos los sectores, pero el sector rural fue el m&aacute;s afectado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No todas las peque&ntilde;as parcelas cultivables representaron una opci&oacute;n verdadera de subsistencia para los campesinos. Su contribuci&oacute;n a la econom&iacute;a agr&iacute;cola no era significativa, debido principalmente a su tama&ntilde;o, la mala calidad del suelo, la falta de asistencia t&eacute;cnica y de apoyo crediticio. Por otra parte, los ejidos y las comunidades ind&iacute;genas contribuyeron a salvaguardar la cohesi&oacute;n regional y a preservar y diversificar una de las m&aacute;s importantes reservas mundiales en gen&eacute;tica vegetal y animal (Torres, 1994).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las medidas de regulaci&oacute;n adoptadas por el estado mexicano para proteger a los productores de la decreciente producci&oacute;n durante los a&ntilde;os setenta y ochenta tuvieron efectos negativos. Los permisos de importaci&oacute;n, las barreras arancelarias al comercio, subsidios, etc., contribuyeron a profundizar la crisis econ&oacute;mica. En vez de estas medidas, era necesario invertir m&aacute;s en infraestructura y proporcionar m&aacute;s cr&eacute;ditos. Adem&aacute;s, un intervencionismo corrupto del Estado y la falta de rentabilidad provocaron el ausentismo del capital privado. La pol&iacute;tica regresiva y congeladora de precios de garant&iacute;a desalent&oacute; la capitalizaci&oacute;n del campo (Morales Arag&oacute;n, 1994).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas del per&iacute;odo presidencial 19881994 tuvieron como acciones:</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Desregulaci&oacute;n y simplificaci&oacute;n administrativa en instituciones de atenci&oacute;n al campo.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Adaptaci&oacute;n del r&eacute;gimen de propiedad en el campo para fortalecer la iniciativa y el esp&iacute;ritu emprendedor de los productores rurales.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Racionalizaci&oacute;n del esquema de subsidios y su substituci&oacute;n por uno de pagos.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Desarrollo y promoci&oacute;n de un esquema moderno de comercializaci&oacute;n de productos agr&iacute;colas.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; La apertura comercial en el sector agr&iacute;cola para apoyar la modernizaci&oacute;n de la producci&oacute;n y para promover su creciente especializaci&oacute;n en &aacute;reas donde existen ventajas comparativas.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Establecimiento de programas para combatir la pobreza en las &aacute;reas rurales.</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A estas pol&iacute;ticas generales les siguieron algunos programas. Y es importante mencionarlos porque dejaron serias consecuencias: las enmiendas al Art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n Mexicana, el Programa PROCAMPO de subsidios directos, y el Tratado de Libre Comercio con Am&eacute;rica del Norte (TLCAN).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Enmiendas al Art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n Mexicana</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el censo agr&iacute;cola de 1991, hab&iacute;a m&aacute;s de tres millones de ejidatarios y comuneros, (propietarios de los derechos de parcelas en ejidos y comunidades ind&iacute;genas, respectivamente), organizados en 29 951 ejidos y comunidades ind&iacute;genas que poseen 102.9 millones de hect&aacute;reas, 52% de 196.7 millones de hect&aacute;reas que conforman el &aacute;rea total nacional cultivable. La mayor&iacute;a de la tierra consist&iacute;a de parcelas individuales, con 20 millones de hect&aacute;reas de tierra de labrant&iacute;o. M&aacute;s de la mitad represent&oacute; 55% del total de la producci&oacute;n de ma&iacute;z y era el factor social para el largo per&iacute;odo de estabilidad pol&iacute;tica en M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando, en junio de 1990, el gobierno mexicano inici&oacute; negociaciones para un Tratado de Libre Comercio con Am&eacute;rica del Norte (TLCAN), con Estados Unidos y Canad&aacute; como socios, era claro que la agricultura ser&iacute;a un obst&aacute;culo importante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presidente hizo una propuesta controvertida para enmendar el Art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n Mexicana en noviembre de 1991, se&ntilde;alando que ella atraer&iacute;a el capital necesario a las &aacute;reas rurales de M&eacute;xico y generar&iacute;a mejores niveles de vida para los campesinos. Los partidarios de las enmiendas tambi&eacute;n adujeron que, dado el nuevo ambiente internacional, los agricultores mexicanos debian ser m&aacute;s competitivos y de ello depend&iacute;a atraer la inversi&oacute;n de capitales al campo. Sin embargo, detr&aacute;s estaba la estrategia para concentrar las parcelas de tierra cultivable mediante la pol&iacute;tica de privatizaci&oacute;n de ejidos y de comunidades ind&iacute;genas, que no permit&iacute;an aprovechar las econom&iacute;as de escala de la producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las enmiendas propiciaban que se pudieran celebrar cualquier tipo de contratos, por ejemplo vender, alquilar, hipotecar, dar sus derechos de propiedad como colateral, y permitir a la iniciativa privada invertir en &aacute;reas rurales.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, las enmiendas al Art&iacute;culo 27 romp&iacute;an una de las tradiciones m&aacute;s viejas y respetadas de la gente ind&iacute;gena que ten&iacute;an un sentido diferente de pertenecer a la tierra, y se percibieron las enmiendas como una amenaza importante para su supervivencia. Almaz&aacute;n (1997) cita a un sacerdote jesuita en contacto cercano con algunas comunidades ind&iacute;genas: ''... desde la perspectiva de las reformas al Art&iacute;culo 27 la tierra se concibe como un recurso productivo... pero la tierra, para el indio, es algo totalmente diferente... es su cultura''.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los cr&iacute;ticos, estos cambios de pol&iacute;ticas rurales y agr&iacute;colas bajo el programa de modernizaci&oacute;n agr&iacute;cola y el modelo neoliberal del desarrollo son una traici&oacute;n a la Reforma Agraria. Pero otros reconocen (Barkin, 1994:32) que estas pol&iacute;ticas ofrecen la perspectiva de un futuro brillante para un segmento peque&ntilde;o pero significativo de la poblaci&oacute;n. Los productores locales en todo el pa&iacute;s est&aacute;n comenzando a entrar en varias clases de acuerdos de producci&oacute;n con intereses mexicanos y extranjeros para producir bajo contrato para los mercados de exportaci&oacute;n y locales. Recientes logros de la autosuficiencia de alimentos se basan en avances importantes en productividad, resultado del uso de nuevas variedades de semillas y de los agroqu&iacute;micos. &Eacute;sto evidencia la decisi&oacute;n oficial de promover la producci&oacute;n dom&eacute;stica de alimentos sin alentarla en los grupos de producci&oacute;n tradicional, quienes, en la visi&oacute;n oficial, detendr&iacute;an el paso de la modernizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay evidencia substancial, sin embargo, que prueba lo contrario. Quienes eran exitosos productores se organizaron en coaliciones regionales, tales como el movimiento de El Barz&oacute;n en el Occidente de M&eacute;xico, para declararse en bancarrota y resistir las demandas legales de sus acreedores financieros. Un relato de Morris (1995) captura la esencia del conflicto: a fines de 1993, protestas y violencia con intereses agr&iacute;colas organizados en el movimiento de El Barz&oacute;n eliminaron las bases tradicionales de la ayuda del gobierno en el campo. Demandando soluci&oacute;n a sus deudas con los bancos, los trabajadores agr&iacute;colas utilizaron tractores para ocupar, primero, el centro de Ciudad Guzm&aacute;n, y posteriormente el de Guadalajara.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Barkin (1994:32), hab&iacute;a un compromiso expl&iacute;cito para suprimir las formas de cultivo tradicionales de los alimentos b&aacute;sicos en &aacute;reas de temporal. De hecho, se predijo una salida anual de hasta un mill&oacute;n de campesinos cada a&ntilde;o por 10 a&ntilde;os de la agricultura mexicana (Lehman, 1994,72).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PROCAMPO, un programa de subsidios directos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta ahora poco se ha hecho para parar este proceso y para apoyar el per&iacute;odo de transici&oacute;n entre los precios tradicionales garantizados para los granos b&aacute;sicos y las nuevas pol&iacute;ticas rurales y agr&iacute;colas. PROCAMPO se dise&ntilde;&oacute; para proporcionar pagos de ayuda directa a 2.2 millones de campesinos pobres con niveles bajos de subsistencia, para ayudarles a hacer una transici&oacute;n a otros cultivos orientados al mercado. Para algunos analistas (Morales Arag&oacute;n, 1994) PROCAMPO no introdujo un elemento radical diferente a otros tipos tradicionales de subsidios, y ha contribuido a incrementar disfuncionalidades en el sector rural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">PROCAMPO es un programa orientado al mercado para proporcionar no solamente alivio a los productores agr&iacute;colas de renta baja, pero tambi&eacute;n ten&iacute;a una segunda intenci&oacute;n (Morris, 1995). Fue una oportunidad para que el presidente Salinas consolidara su imagen, pero tambi&eacute;n intent&oacute; destrozar las alianzas entre los bur&oacute;cratas y los intereses privados, debilitando el viejo corporativismo y estableciendo nuevas alianzas entre el estado y la sociedad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El Tratado de Libre Comercio con Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) y su impacto en el sector agr&iacute;cola y rural</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la apertura del Tratado de Libre Comercio con Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) en enero de 1994, las barreras comerciales y tarifas entre M&eacute;xico, Estados Unidos y Canad&aacute; comenzaron a bajar y ser&aacute;n eliminadas totalmente en 15 a&ntilde;os, a pesar de que la eliminaci&oacute;n unilateral de las barreras comerciales y las tarifas comenzaron en M&eacute;xico desde 1982. El TLCAN es el principal instrumento a trav&eacute;s del cual el gobierno mexicano ha confirmado y consolidado la aplicaci&oacute;n de iniciativas orientadas al libre mercado, esquemas de privatizaci&oacute;n y otras pol&iacute;ticas econ&oacute;micas neoliberales de desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la agricultura, la liberalizaci&oacute;n de los mercados del ma&iacute;z en un per&iacute;odo de transici&oacute;n de quince a&ntilde;os ha sido una pol&iacute;tica agr&iacute;cola importante en el Tratado de Libre Comercio con Am&eacute;rica del Norte (TLCAN). El ma&iacute;z es el cultivo principal en M&eacute;xico y debido a que los peque&ntilde;os propietarios campesinos lo cultivan para su subsistencia, y los agricultores con extensiones medias y grandes lo producen para la obtenci&oacute;n de utilidades, se ha convertido en la principal fuente de empleo rural. La producci&oacute;n del ma&iacute;z se ha protegido usando subsidios con un alto costo fiscal. La liberalizaci&oacute;n del ma&iacute;z tiene implicaciones distribucionales en el empleo rural y en el bienestar de campesinos y agricultores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque el TLCAN es el principal instrumento para consolidar pol&iacute;ticas orientadas del mercado agr&iacute;cola, no ha establecido mecanismos institucionales para atender a los sectores afectados. La apertura del TLCAN significa para los campesinos pobres de M&eacute;xico enfrentar directamente una competencia desleal con productores de Estados Unidos y Canad&aacute;. Un ejemplo es el caso del aguacate (Darling, 1995) excluido del TLCAN por la fuerza pol&iacute;tica de los productores de California y Florida. El ingreso del aguacate mexicano a EEUU se restringi&oacute; por d&eacute;cadas. Fue hasta julio de 1995 que el Departamento de Agricultura di&oacute; permiso para exportar aguacates entre noviembre y febrero a 19 Estados con clima fr&iacute;o de Estados Unidos. Pero incluso estas concesiones limitadas molestan los intereses de los productores de aguacates de Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta hoy, los costos transitorios del proceso de la liberalizaci&oacute;n bajo el TLCAN han afectado al sector rural. Rich (1997) afirma que, al contrario de lo que creyeron muchos americanos cuando se concibi&oacute; el TLCAN, que los mexicanos quitar&iacute;an trabajos a los estadounidenses hay muestras de que, por falta de capital, se est&aacute;n perdiendo empleos mexicanos debido a que los trabajadores americanos y canadienses cuentan con mejor entrenamiento y usan avances tecnol&oacute;gicos modernos. De hecho, el TLCAN ha tenido serias consecuencias en los efectos redistribucionales, y ha afectado la asistencia social, no solamente a los campesinos pobres y los agricultores, sino tambi&eacute;n a las comunidades ind&iacute;genas. El TLCAN ha agudizado las diferencias en la sociedad mexicana, creando una inmensa masa de gente socialmente excluida. Ahora, como algunos analistas reconocen (Barkin, 1994:31), estas gentes redundantes luchan por sobrevivir, y las pol&iacute;ticas neoliberales de modernizaci&oacute;n mediante la integraci&oacute;n econ&oacute;mica internacional amenazan su existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os de la puesta en pr&aacute;ctica del TLCAN, hay un consenso de que solamente los grandes productores se han beneficiado y se han excluido las aspiraciones y los esfuerzos productivos de millones de productores agr&iacute;colas de peque&ntilde;a y mediana escala. Lo que es evidente es que los productores con una productividad m&aacute;s baja est&aacute;n enfrentando el TLCAN en condiciones desfavorables. Estos productores est&aacute;n en riesgo de ser desplazados por la competencia externa. Tienen dos alternativas: cambiar sus cultivos por otros m&aacute;s rentables o emigrar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, la operaci&oacute;n del TLCAN est&aacute; destruyendo la inmensa reserva cultural y &eacute;tica que representa la agricultura rural familiar, y se necesitar&iacute;an inversiones enormes para crear no solamente en las ciudades los trabajos perdidos en el campo, sino para construir la infraestructura y servicios p&uacute;blicos para millones de desplazados (U. S. Congress, 1994). Por tanto, el problema principal persiste: millones de campesinos pobres necesitan producir los granos b&aacute;sicos para la estrategia de sobrevivencia de la familia, y necesitan la ayuda institucional y financiera para apoyar la producci&oacute;n diversificada m&aacute;s orientada al mercado. La polarizaci&oacute;n que resulta en el campo entre los agricultores que son capaces de orientarse al mercado y los que no, se convierte en el foco central de tensiones y de desequilibrios sociales y pol&iacute;ticos entre el crecimiento econ&oacute;mico rural y urbano y el desarrollo social.</font></p>      <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La agricultura en la estructura econ&oacute;mica de M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n total de la agricultura al producto interno bruto (PIB) de M&eacute;xico representa solamente 7% y absorbe 28% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa. M&aacute;s de un cuarto de todos los mexicanos vive de la explotaci&oacute;n de la tierra. Los recursos agr&iacute;colas de M&eacute;xico son usados principalmente en la producci&oacute;n de ma&iacute;z y otros granos b&aacute;sicos, frutas y vegetales, otros productos agr&iacute;colas y ganado. La producci&oacute;n del ma&iacute;z represent&oacute; 7.2 millones de hect&aacute;reas de un total de 14.7 millones de hect&aacute;reas de tierra de labrant&iacute;o en 1992. En 1991, 2.4 millones de agricultores, (78% de los agricultores mexicanos) produjeron ma&iacute;z. En 1988, 3.7 millones de ejidatarios y comuneros fueron 70% de todos los agricultores mexicanos. En 1990, 80% de los ejidatarios y los comuneros eran productores de ma&iacute;z (De Janvry et <i>al.,</i> 1995).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las debilidades estructurales internas del sector econ&oacute;mico agr&iacute;cola se han caracterizado (Morales, 1994). El sector agr&iacute;cola mexicano enfrenta un alto nivel de incertidumbre: est&aacute; en la encrucijada del desarrollo. Mientras que se ha unido a una red internacional, principalmente a trav&eacute;s del TLCAN, su perspectiva interna no es clara.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cr&eacute;dito est&aacute; constre&ntilde;ido por los altos tipos de inter&eacute;s manejados por los bancos reprivatizados y el cierre de las instituciones financieras de desarrollo del Estado. Los cr&eacute;ditos disponibles son pocos y pr&aacute;cticamente inaccesibles, el sistema de precios garantizados desaparece y hay una pol&iacute;tica para proporcionar ventajas al sector de las manufacturas. Todos estos factores han presionado m&aacute;s al sector rural y agr&iacute;cola. Como consecuencias directas de esta situaci&oacute;n, el campo est&aacute; descapitalizado y la poblaci&oacute;n rural emigra a las ciudades grandes y a los Estados Unidos (Morales, 1994).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta situaci&oacute;n ha sido agravada por los cambios dr&aacute;sticos en las funciones del Estado mexicano hacia el sector rural y agr&iacute;cola desde finales de 1991, cuando se consideraba que el modo de la organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n ya se hab&iacute;a agotado. El estado mexicano ten&iacute;a una de las pol&iacute;ticas m&aacute;s protectoras para la promoci&oacute;n y apoyo a la producci&oacute;n agr&iacute;cola. Durante los &uacute;ltimos diecis&eacute;is a&ntilde;os los postulados de la econom&iacute;a liberal han dominado la formulaci&oacute;n y la puesta en pr&aacute;ctica de pol&iacute;ticas en el sector agr&iacute;cola para orientarlo a los mercados internacionales a trav&eacute;s del TLCAN, bajo condiciones desiguales. Sin embargo, la ausencia de instituciones eficientes, la carencia de pol&iacute;ticas bien definidas para el sector y la crisis fiscal del Estado han hecho inmanejable la situaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros factores han contribuido tambi&eacute;n a la ineficacia del sector. Usando el marco de referencia elaborado por Binswanger y Deininger (1997), en este trabajo se hacen las adaptaciones necesarias para categorizar la estructura del sector agrario en M&eacute;xico como una estructura que est&aacute; limitada principalmente por el temporal de las estaciones del a&ntilde;o, alta dispersi&oacute;n espacial, bajo grado de heterogeneidad, grandes variaciones del clima, precios e informaci&oacute;n asim&eacute;trica, etc., todos ellos considerados como condiciones materiales de la producci&oacute;n agr&iacute;cola, que tienen consecuencias mayores en los mercados imperfectos, intermediaci&oacute;n financiera y crediticia, trabajo, etc. Estos elementos tambi&eacute;n pueden explicar hasta cierto grado otras caracter&iacute;sticas de la sociedad rural mexicana, tales como la orientaci&oacute;n fuerte de la agricultura tradicional hacia la subsistencia, carencia de las econom&iacute;as de escala, y uso de la tierra y de los ganados como instrumentos de ahorro, aunque se reconoce que ha aumentado la producci&oacute;n orientada a la exportaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Defensores de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas del libre mercado, pero conocedores de sus limitaciones, Binswanger y Deminger (1997), consideran que las distorsiones de las pol&iacute;ticas, junto con los mercados imperfectos, as&iacute; como la distribuci&oacute;n desigual de la riqueza, act&uacute;an conjuntamente para reducir la eficiencia. Estas disfuncionalidades reducen las econom&iacute;as de escala en la producci&oacute;n de granos b&aacute;sicos, con algunas excepciones, al tama&ntilde;o de la tierra que la familia del operador puede cultivar, como la unidad m&aacute;s eficiente de la producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un pa&iacute;s como M&eacute;xico, en donde estas imperfecciones del mercado son comunes, los efectos de gran alcance de ellas incrementar&aacute;n la importancia de las distribuciones iniciales del capital en la determinaci&oacute;n de la productividad agr&iacute;cola y de la pobreza rural. Se reconoce que el desempe&ntilde;o del sector agr&iacute;cola en t&eacute;rminos de crecimiento y de la reducci&oacute;n de la pobreza var&iacute;a extensamente dependiendo de la estructura agraria del pa&iacute;s, del ambiente macroecon&oacute;mico y de la disponibilidad de bienes p&uacute;blicos al sector agr&iacute;cola. Se hace &eacute;nfasis en este &uacute;ltimo factor, pues confirma que los procesos de acumulaci&oacute;n dependen de la disponibilidad de bienes p&uacute;blicos complementarios e infraestructura. En otras palabras, se recomienda la intervenci&oacute;n del Estado a trav&eacute;s de la formulaci&oacute;n y puesta en pr&aacute;ctica de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas para corregir las imperfecciones del mercado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los niveles bajos de efectividad y productividad en el sector rural y agr&iacute;cola en M&eacute;xico son resultado de las disfuncionalidades que han sido creadas, inducidas, o al menos desarrolladas a profundidad por los cambios recientes en la estrategia macroecon&oacute;mica de desarrollo. Por tanto, los factores limitantes del mercado se deben tratar a trav&eacute;s de la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas de Estado para un crecimiento sostenido de la productividad agr&iacute;cola.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La agricultura en M&eacute;xico ya no es productiva, ni rentable. Algunas de las causas son la puesta en pr&aacute;ctica de las pol&iacute;ticas de ajuste estructural y de estabilizaci&oacute;n, y de la operaci&oacute;n del TLCAN que dan lugar a altas tasas de inter&eacute;s del cr&eacute;dito, reducci&oacute;n en los financiamientos, niveles bajos de inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada en la infraestructura, aumento de costos de insumos, reducci&oacute;n de subsidios, eliminaci&oacute;n de precios subsidiados y de garant&iacute;a, importaciones indiscriminadas, etc. Algunos de los efectos en el sector rural y agr&iacute;cola son: poca productividad y rentabilidad en casi todas las &aacute;reas del sector agr&iacute;cola; que llega a ser evidente en la bancarrota de productores, en el deterioro de sus condiciones de vida, la p&eacute;rdida de soberan&iacute;a alimenticia y el incremento de las tasas de migraci&oacute;n del campo a los centros urbanos o a los Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un estudio realizado por el Congreso de los Estados Unidos (United States Congress, 1994) compar&oacute; la productividad entre los Estados Unidos, Canad&aacute; y M&eacute;xico para los cultivos de ma&iacute;z y fr&iacute;jol. Este estudio consideraba tambi&eacute;n el equilibrio inestable del desarrollo tecnol&oacute;gico combinado con los factores del clima agr&iacute;cola, y encontr&oacute; que las tasas de productividad por hect&aacute;rea de ma&iacute;z y frijol y sus costos en d&oacute;lares son las del <a href="/img/revistas/asd/v2n2/a1c1.jpg" target="_blank">Cuadro 1</a>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la estimaci&oacute;n de costos debemos considerar que el gobierno mexicano ha disminuido dr&aacute;sticamente los subsidios a la agricultura. &Eacute;sto tiene un impacto en los costos de producci&oacute;n final. Otros factores importantes no considerados son los aspectos alimenticios y cualitativos del ma&iacute;z y del frijol. M&eacute;xico tiene m&aacute;s de 20 variedades de ma&iacute;z que se han desarrollado y evolucionado durante m&aacute;s de mil a&ntilde;os, y, por ejemplo, el ma&iacute;z blanco es de mejor calidad que el amarillo importado. Importaciones de ma&iacute;z amarillo para alimento, tal como ha sido el caso en los a&ntilde;os recientes, implican menor soberan&iacute;a nutricional.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lamentablemente, particularmente en la producci&oacute;n de granos b&aacute;sicos, el sector agr&iacute;cola mexicano concentra las peores desigualdades entre las econom&iacute;as asim&eacute;tricas de los tres pa&iacute;ses, en &aacute;reas tales como la distribuci&oacute;n de recursos naturales, inversi&oacute;n, tecnolog&iacute;a, infraestructura y otros insumos. Estos factores explican porqu&eacute; alrededor de 80% de los productores cultivan ma&iacute;z con rendimientos menores a la mitad del promedio nacional de 1.7 t ha<sup>&#45;1</sup>. La producci&oacute;n tradicional de granos b&aacute;sicos ya no es una opci&oacute;n viable para el crecimiento econ&oacute;mico de la poblaci&oacute;n rural, porque los precios internacionales subvencionados son m&aacute;s bajos que los precios de la producci&oacute;n dom&eacute;stica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Urge encontrar opciones competitivas en la producci&oacute;n agr&iacute;cola. M&eacute;xico tiene ventajas competitivas en la producci&oacute;n de cosechas diversificadas en frutas tropicales y hortalizas, pero, desafortunadamente, seg&uacute;n el estudio conducido por el Congreso de los Estados Unidos (1994), la producci&oacute;n de frutas tropicales y hortalizas no se puede ampliar m&aacute;s all&aacute; de 30 mil hect&aacute;reas, porque el mercado norteamericano se saturar&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Varios factores constri&ntilde;en la productividad agr&iacute;cola y la contribuci&oacute;n del sector al desarrollo econ&oacute;mico de M&eacute;xico caracterizado por su baja productividad y eficacia, niveles bajos de la inversi&oacute;n e insuficiente infraestructura. Algunos factores no se pueden modificar f&aacute;cilmente, como los relacionados con el medio ambiente y la configuraci&oacute;n f&iacute;sica y geogr&aacute;fica. Sin embargo, hay factores limitantes derivados del modelo econ&oacute;mico, social, pol&iacute;tico y de administraci&oacute;n p&uacute;blica del Estado mexicano, que dependen totalmente de la voluntad pol&iacute;tica, tales como las pol&iacute;ticas y las instituciones rurales y agr&iacute;colas, establecidas para fomentar el crecimiento econ&oacute;mico, el desarrollo social y la estabilidad pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; pues, las instituciones y las pol&iacute;ticas rurales y agr&iacute;colas en M&eacute;xico han generado serias disfuncionalidades que amenazan el crecimiento econ&oacute;mico, la estabilidad pol&iacute;tica y el desarrollo social de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Factores geogr&aacute;ficos y f&iacute;sicos que delimitan la producci&oacute;n agr&iacute;cola</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los factores geogr&aacute;ficos y f&iacute;sicos son:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Escasas tierras de labrant&iacute;o</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son escasas las tierras con suelos de buena calidad para la agricultura. Las tierras de riego y semi riego son solamente 6% de la superficie total del pa&iacute;s. Del 94% restante, 63% es &aacute;rido y 31% es semi&aacute;rido. Los climas &aacute;ridos y semi&aacute;ridos y el terreno monta&ntilde;oso son obst&aacute;culos naturales para la agricultura. De todas las tierras de labrant&iacute;o bajo cultivo, alrededor de un tercio es tierra irrigada y el resto es de temporal. Solamente 20% de la tierra usada para la producci&oacute;n estacional ofrece condiciones apropiadas. De todos los productores agr&iacute;colas, 75% cultivan tierra de temporal, 14% tienen irrigaci&oacute;n y 12% ambos (Hern&aacute;ndez, 1994:67). As&iacute;, uno de los problemas estructurales es la expansi&oacute;n de la producci&oacute;n agr&iacute;cola y ganadera en tierras que son inadecuadas para estas actividades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Biodiversidad y adaptaci&oacute;n tecnol&oacute;gica</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las biodiversidades regionales complican los procesos de adaptaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, lo que da lugar no s&oacute;lo a disparidades de las relaciones de transformaci&oacute;n de la productividad de las mismas cosechas en diversas regiones, sino tambi&eacute;n a otras situaciones de riesgo. Por ejemplo, el caso se&ntilde;alado en el estudio del Congreso de Estados Unidos (1994) de agricultores tecnol&oacute;gicamente avanzados de Chihuahua, en el norte de M&eacute;xico, quienes est&aacute;n confrontando virus y plagas en sus campos por haber importado semillas contaminadas de los EE. UU. Sin embargo, la mayor&iacute;a de las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas son tradicionales, lo que induce a niveles bajos de la productividad debido al uso inadecuado de la tecnolog&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&oacute;lo 56% de los productores tienen acceso a la maquinaria agr&iacute;cola. De ellos, 44% poseen su propia maquinaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La distorsi&oacute;n de precios a trav&eacute;s de diferentes mecanismos como precios garantizados y subsidios tiene implicaciones negativas para el desarrollo de la tecnolog&iacute;a en la agricultura. Las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas deber&iacute;an fomentar las inversiones en investigaci&oacute;n y desarrollo de nuevas tecnolog&iacute;as y de capital humano. La investigaci&oacute;n y el desarrollo tecnol&oacute;gicos deben dirigirse hacia las &aacute;reas donde la escasez de recursos determina qu&eacute; productos pueden tener implicaciones positivas para la productividad y el desarrollo econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Deterioro de los recursos naturales</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El deterioro de los recursos naturales se ha convertido en un problema urgente. Diversas caracter&iacute;sticas geogr&aacute;ficas y climatol&oacute;gicas aumentan los riesgos de desastres naturales, y la carencia de la infraestructura apropiada para prevenir cat&aacute;strofes desalienta las inversiones. Las presiones del TLCAN para encontrar alternativas competitivas har&aacute; menos rentable la agricultura sustentable, lo que conducir&aacute; a m&aacute;s explotaci&oacute;n de los recursos naturales (USC, 1994).</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Marco de referencia institucional y de las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los objetivos de las pol&iacute;ticas gubernamentales en la agricultura se orientan hacia tres l&iacute;neas principales:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Liberaci&oacute;n comercial de productos agr&iacute;colas.</font></p> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Promover la iniciativa privada en el campo.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#9830; Proporcionar recursos a la actividad agr&iacute;cola con criterios comerciales.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos de los cambios recientes de estas pol&iacute;ticas se exponen enseguida:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La pol&iacute;tica de la eliminaci&oacute;n o de reducci&oacute;n de precios garantizados de granos b&aacute;sicos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pol&iacute;tica de precios garantizados de productos agr&iacute;colas se mantuvo durante la aplicaci&oacute;n del modelo de desarrollo econ&oacute;mico, v&iacute;a industrializaci&oacute;n por substituci&oacute;n de importaciones (ISI), desde 1955 y hasta 1982. La producci&oacute;n de granos b&aacute;sicos como ma&iacute;z y fr&iacute;jol fue protegida por la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO) a trav&eacute;s de precios agr&iacute;colas garantizados.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las implicaciones de precios distorsionados eran negativas para la eficacia y el crecimiento del sector. Aunque las pol&iacute;ticas de precios han favorecido la rentabilidad de la inversi&oacute;n privada en la agricultura, y han recibido la inversi&oacute;n p&uacute;blica complementaria en infraestructura, el desempe&ntilde;o del sector es bajo comparado con los otros sectores. Hay evidencia substancial de que las pol&iacute;ticas de precios han favorecido a los grandes productores agr&iacute;colas m&aacute;s que a los peque&ntilde;os y por sostener los precios bajos de los alimentos, estas pol&iacute;ticas han favorecido tambi&eacute;n a las clases urbanas. Sin embargo, en t&eacute;rminos del comercio, la desigualdad entre el campo y las ciudades ha continuado. El ingreso de los productores ha disminuido dr&aacute;sticamente en los &uacute;ltimos diecis&eacute;is a&ntilde;os. Actualmente el promedio del ingreso rural es 30% menor que el urbano. De la poblaci&oacute;n rural 48% tiene ingresos por debajo del nivel del salario m&iacute;nimo, 10% entre 1 y 1.5 salarios m&iacute;nimos y 34% tiene ingresos superiores a cinco salarios m&iacute;nimos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">PROCAMPO es un programa de subsidio directo, una transferencia desigual del ingreso establecido para compensar a productores agr&iacute;colas por la p&eacute;rdida de ingreso debido al Tratado de Libre Comercio. En el futuro, en vez de la intervenci&oacute;n directa en los precios, el esquema de PROCAMPO permite que el precio del cultivos sea desregularizado totalmente para ser establecido por las fuerzas del mercado usando como referencia los precios internacionales. Estas cosechas son: ma&iacute;z, fr&iacute;jol, trigo, sorgo, arroz, cebada, fr&iacute;jol de soya, algod&oacute;n, girasol, c&aacute;rtamo y s&eacute;samo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Varios estudios basados en modelos econ&oacute;micos amplios y suponiendo mercados perfectos en el ma&iacute;z, reportados por De Janvry et <i>al.</i>, (1995a) han predicho un 25% de declinaci&oacute;n en la producci&oacute;n de ma&iacute;z y la p&eacute;rdida de 800 000 trabajos agr&iacute;colas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La pol&iacute;tica de seguridad de los derechos de propiedad de la tierra</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los derechos de propiedad de la tierra establecidos en el Art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n han fomentado, por una parte, la concentraci&oacute;n de la tierra en algunos empresarios agr&iacute;colas y en grandes corporaciones que producen para el mercado, la mayor&iacute;a de ellos orientados a la exportaci&oacute;n. &Eacute;stos poseen la mayor&iacute;a de la tierra de mejor calidad, agua y otros insumos, y han recibido los beneficios de las inversiones del gobierno en irrigaci&oacute;n y nuevas tecnolog&iacute;as.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte est&aacute; el gran n&uacute;mero de peque&ntilde;os agricultores, propietarios de la tierra de peor calidad, que carecen del acceso a el agua e insumos y producen para el consumo familiar a niveles de subsistencia. La realidad es &aacute;spera para los peque&ntilde;os agricultores: s&oacute;lo 8% de ellos tiene parcelas de m&aacute;s de 10 hect&aacute;reas. (Hern&aacute;ndez, 1994:27). Los ejidos ocupan 48.6% de tierras de labrant&iacute;o con dos tercios de los agricultores mexicanos y generan menos de 10% del producto agr&iacute;cola. En promedio son 30 a 50% menos productivos, considerando el valor del producto por hect&aacute;rea, en comparaci&oacute;n con las tierras de propiedad privada. Aunque 85% de los ejidatarios tienen acceso a tierra parcelada, casi tres cuartas partes de todas las tierras ejidales son de posesi&oacute;n compartida (Thompson y Wilson, 1994). Los peque&ntilde;os propietarios campesinos han subsistido con niveles relativamente bajos de productividad, gracias a los subsidios y precios de garant&iacute;a (Quintana, 1994).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las enmiendas al art&iacute;culo 27, dirigidas a la modernizaci&oacute;n del sector ejidal han cambiado totalmente esta situaci&oacute;n. Primero, se ha declarado que la Reforma Agraria ha terminado, lo que significa que los centenares de millares de solicitudes para obtener tierra no pueden atenderse. En segundo lugar, la tierra comunal y ejidal puede privatizarse. Los ejidatarios y comuneros pueden transferir sus derechos de propiedad de los terrenos mediante contratos; las tierras comunales pueden ser vendidas, alquiladas, hipotecadas, o dadas como colateral; las corporaciones privadas dom&eacute;sticas o extranjeras pueden invertir y comprar los derechos individuales; los extranjeros y las corporaciones pueden poseer tierra fuera de la zona restringida de 100 km de las fronteras internacionales y 50 km interiores de las costas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma al art&iacute;culo 27 ha producido un fuerte impacto social y pol&iacute;tico con reacciones negativas por parte de la mayor&iacute;a de individuos y de las organizaciones no oficiales. El argumento oficial, que la privatizaci&oacute;n de tierra ejidal y comunal aumentar&iacute;a las inversiones no se ha cumplido. Morales (1994) ha discutido que la modificaci&oacute;n del art&iacute;culo 27 no se ha reflejado en inversiones productivas entre los empresarios y los ejidatarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los peque&ntilde;os campesinos han aumentado los riesgos de perder la tierra debido a las imperfecciones de la econom&iacute;a de mercado. Las enmiendas al art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n Mexicana han abierto los derechos completos de la propiedad privada a la tierra ejidal y comunal y, con esto, el derecho a vender, alquilar, hipotecar, utilizar la tierra en forma de colateral para tener acceso a los sistemas de cr&eacute;dito. Forzados por la pobreza, los campesinos pierden su tierra como un medio para su precaria supervivencia. Almaz&aacute;n (1997) sostiene que permitir las sociedades entre las empresas privadas y los campesinos es comparable a poner lobos y ovejas juntos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tierra se est&aacute; concentrando en las manos de los que tienen los recursos financieros para adquirirla, haciendo la distribuci&oacute;n de la tenencia de la tierra m&aacute;s desigual a trav&eacute;s de un proceso de p&eacute;rdida de los derechos individuales que se pueden heredar, dentro de la comunidad o del ejido y de los derechos correspondientes de utilizar recursos como silvicultura, pastos, agua, industrias pesqueras, etc., constituyendo una amenaza a la supervivencia de millares de aldeas y pueblos. Tambi&eacute;n la propiedad comunal de la tierra cerca de las ciudades corre el riesgo de su desintegraci&oacute;n por el precio alto que alcanza. Anteriormente los derechos de propiedad comunal fueron un sistema de seguridad para proteger la tenencia de la tierra y los recursos naturales inherentes que permiti&oacute; mantener la tierra en propiedad de los miembros de la comunidad. Sin embargo, las enmiendas al art&iacute;culo 27 han destruido esta seguridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Peor a&uacute;n, uno de los efectos negativos del TLCAN en la agricultura se refiere a la propiedad intelectual de los derechos sobre la diversidad biogen&eacute;tica, formas de vida, materiales biol&oacute;gicos, t&eacute;cnicas de la producci&oacute;n, informaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a, etc, que ha sido la herencia de comunidades y de la humanidad, podr&iacute;an volverse propiedad privada de individuos o compa&ntilde;&iacute;as transnacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La pol&iacute;tica de reducci&oacute;n del cr&eacute;dito</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre 1990 y 1995, s&oacute;lo 8.3% de los ejidatarios ten&iacute;an acceso a los cr&eacute;ditos a largo plazo, mientras que 63% no pod&iacute;an obtener ninguna clase de cr&eacute;dito de cualquier fuente. Las altas tasas de inter&eacute;s hacen imposible que los agricultores obtengan los cr&eacute;ditos necesarios para invertir en infraestructura, aumentar su equipo, comprar insumos, o sembrar sus cultivos; lo que ha generado altos niveles de endeudamiento, quiebras y la descapitalizaci&oacute;n de los productores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas del cr&eacute;dito rural y agr&iacute;cola han cambiado dram&aacute;ticamente durante los &uacute;ltimos 16 a&ntilde;os y han dado lugar a imperfecciones crecientes del mercado de capitales rural y agr&iacute;cola. Varias instituciones financieras apoyadas por el Estado, cuyas funciones eran dar el acceso al cr&eacute;dito y al seguro agr&iacute;cola han sido cerradas. Los bancos comerciales son renuentes a prestar dinero a los productores agr&iacute;colas por los altos niveles de riesgo, y tienen solamente cr&eacute;ditos para los grandes productores y a altas tasas de inter&eacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La pol&iacute;tica de inversiones privadas (dom&eacute;stica y for&aacute;nea)</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay baja inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada en infraestructura agr&iacute;cola. Uno de los supuestos del TLCAN era que habr&iacute;a inversi&oacute;n for&aacute;nea en el sector agr&iacute;cola. Sin embargo, el promedio anual en el sector ha sido 0.8% y su contribuci&oacute;n al desarrollo econ&oacute;mico no es significativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La pol&iacute;tica de liberalizaci&oacute;n comercial</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La balanza agr&iacute;cola de pagos refleja la carga de la creciente importaci&oacute;n de alimentos. Como parte de las pol&iacute;ticas de ajuste estructural y estabilizaci&oacute;n, se abrieron las fronteras mediante la reducci&oacute;n unilateral de derechos y tarifas a un m&aacute;ximo de 20%, y la eliminaci&oacute;n de permisos de importaci&oacute;n. El TLCAN eliminar&aacute; todos los derechos de importaci&oacute;n agr&iacute;cola en diferentes plazos en un periodo de quince a&ntilde;os. Alrededor de 70% de las importaciones agr&iacute;colas totales de M&eacute;xico vienen de Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mercado dom&eacute;stico, la liberalizaci&oacute;n comercial de productos agr&iacute;colas se ha completado ya con el cierre de la CONASUPO, que ten&iacute;a como funci&oacute;n principal la distribuci&oacute;n y la comercializaci&oacute;n de productos agr&iacute;colas b&aacute;sicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El impacto de las pol&iacute;ticas de liberalizaci&oacute;n comercial en el producto agregado de la agricultura ha subestimado la respuesta a largo plazo de la demanda el&aacute;stica, ya que solamente se ha considerado la demanda inel&aacute;stica a corto plazo. Esta visi&oacute;n miope de las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas no considera los ajustes futuros y de implicaciones e involucramientos intersectoriales de otros factores importantes del comercio como inversiones, investigaci&oacute;n y desarrollo de la tecnolog&iacute;a, migraci&oacute;n, etc., los cuales requieren periodos m&aacute;s largos de tiempo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Desregulaci&oacute;n y simplificaci&oacute;n administrativa de instituciones para atender al campo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pol&iacute;tica de desregulaci&oacute;n y de simplificaci&oacute;n administrativa de las instituciones para atender al campo ya est&aacute; en marcha. Varias instituciones ya han sido eliminadas. Ellas regulaban pol&iacute;ticas y acciones para el cr&eacute;dito agr&iacute;cola, seguros, insumos, producci&oacute;n, transporte, almacenaje, comercializaci&oacute;n y distribuci&oacute;n. Por ejemplo la mayor&iacute;a de los bancos para cr&eacute;dito ejidal y agr&iacute;cola, o el Instituto Mexicano del Caf&eacute; (INMECAFE). Otras se han privatizado, como Fertilizantes Mexicanos (FERTIMEX). El resto subsisten como empresas paraestatales y agencias del Estado, pero han sido adelgazadas o se ha vendido parte de sus acciones a organizaciones privadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El impacto de las pol&iacute;ticas neoliberales en la agricultura y el medio rural</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La liberalizaci&oacute;n del sector agr&iacute;cola en M&eacute;xico ha significado ingresos descendentes para los campesinos, dislocaci&oacute;n del trabajo e incremento de la pobreza de la poblaci&oacute;n rural. La agricultura emplea a m&aacute;s de un cuarto de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los campesinos ha habido confusi&oacute;n sobre el impacto total de las reformas, debida principalmente a la carencia de correspondencia de resultados entre el an&aacute;lisis microecon&oacute;mico de hogares rurales y de comunidades y del an&aacute;lisis agregado, tal como de Janvry et al. , (1995a) han confirmado. Ellos argumentan que, en M&eacute;xico, la participaci&oacute;n en el producto y los mercados de trabajo son muy desiguales, puesto que algunas familias son compradoras, otras son autosuficientes y otras son vendedoras en cada uno de los mercados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Claramente ambos impactos, el microecon&oacute;mico y el agregado de las reformas, son totalmente diferentes dependiendo de la distribuci&oacute;n de hogares a trav&eacute;s de las categor&iacute;as de participaci&oacute;n en el mercado. De Janvry et al. (1995b) utilizaron una encuesta de los hogares del sector ejidal para mostrar que la mayor&iacute;a de productores de ma&iacute;z producen para autosuficiencia y no son afectados directamente por el bajo precio del ma&iacute;z. Sin embargo, este estudio no considera que el aumento de los precios de los insumos para la producci&oacute;n de ma&iacute;z afecta la productividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay evidencia substancial de que las reformas a las instituciones y a las pol&iacute;ticas rurales y agr&iacute;colas han empeorado el crecimiento econ&oacute;mico real, el desarrollo social y la estabilidad pol&iacute;tica de M&eacute;xico. La modernizaci&oacute;n agr&iacute;cola bajo el programa de ajuste estructural y las pol&iacute;ticas y los programas de la estabilizaci&oacute;n han dado lugar a una declinaci&oacute;n dr&aacute;stica en la producci&oacute;n de alimentos, la p&eacute;rdida del sustento tradicional de campesinos y de peque&ntilde;os propietarios y, por tanto, la migraci&oacute;n a los grandes centros urbanos del pa&iacute;s y a los Estados Unidos se ha incrementado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pobreza rural extrema en M&eacute;xico ha empeorado en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, desde 1982 en que estas pol&iacute;ticas comenzaron a aplicarse. Igualmente, durante el per&iacute;odo de aparente estabilizaci&oacute;n y crecimiento macroecon&oacute;mico 16.1% de mexicanos (en 1992) viv&iacute;an en extrema pobreza, seg&uacute;n su capacidad para comprar una canasta b&aacute;sica de alimentos, porcentaje que es superior, comparado con 15.4% de la poblaci&oacute;n en 1984. De 1989 a 1992, mientras se reduc&iacute;a la estad&iacute;stica de pobreza extrema en las &aacute;reas urbanas, aumentaba en las &aacute;reas rurales. Tambi&eacute;n en las &aacute;reas rurales la concentraci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en extrema pobreza creci&oacute; de 73% en 1989 a 83% en 1992. La concentraci&oacute;n era tambi&eacute;n mayor en los estados del sur y sureste de M&eacute;xico, rurales en su mayor&iacute;a, que la poblaci&oacute;n entera en pobreza extrema en &aacute;reas urbanas. Fox (1996) concluye que la pobreza extrema rural tiene una tendencia ascendente, de 6.7 millones en 1984 a 8.8 millones en 1992, en contraste al modelo de u invertida a partir de 1984 y 1992 en &aacute;reas urbanas. As&iacute;, la estabilizaci&oacute;n macroecon&oacute;mica y el crecimiento industrial&#45;urbano coexistieron con un proceso de empeoramiento de los niveles de pobreza absoluta en las &aacute;reas rurales antes de la crisis del peso de 1994.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El empobrecimiento de la poblaci&oacute;n rural est&aacute; aumentando, y es probable que esta tendencia contin&uacute;e si persisten los determinantes principales de la pobreza en M&eacute;xico que son la incertidumbre macroecon&oacute;mica, un sesgo al sector urbano en el gasto social y en infraestructura, y arreglos institucionales y pol&iacute;ticas del gobierno en las &aacute;reas rurales que discriminan contra el pobre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta ahora, los efectos sobre la agricultura han sido devastadores: un aumento de la pobreza rural y una migraci&oacute;n masiva del campo a los centros urbanos o a los Estados Unidos. Durante el periodo de transici&oacute;n de 15 a&ntilde;os de la puesta en pr&aacute;ctica del TLCAN, alrededor de 850 mil familias saldr&aacute;n del campo, 600 mil ir&aacute;n a los Estados Unidos en b&uacute;squeda de empleo, aunque el establecimiento de los subsidios de producci&oacute;n directos podr&iacute;a reducir esta cifra. Desgraciadamente, aunque el TLCAN establece el libre tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as y capitales, no considera el libre paso de la mano de obra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estrategia neoliberal del desarrollo es responsable de los resultados negativos en el sector rural. Incluso el Banco Mundial ha reconocido que ha habido reformas dram&aacute;ticas en la agricultura mexicana desde 1987. Se ha insistido tambi&eacute;n en que las reformas deben ser profundas (Quintana, 1994). As&iacute;, la puesta en pr&aacute;ctica del ajuste estructural y de las pol&iacute;ticas de la estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica, juntos con los ocho a&ntilde;os de operaci&oacute;n del TLCAN ha creado un c&iacute;rculo vicioso en el desarrollo del sector rural y agr&iacute;cola en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya que el patr&oacute;n de vida de la poblaci&oacute;n rural en M&eacute;xico se ha deteriorado crecientemente, la extensa corriente de emigraci&oacute;n a los Estados Unidos se deriva de la necesidad de subvencionar a la familia que se qued&oacute; en la tierra (The Economist, 1996). Taylor y Wyatt (1996) ofrecen evidencia econom&eacute;trica que las remesas estimulan los ingresos familia&#45;campesino indirectamente, sustituyendo al cr&eacute;dito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Alternativas de pol&iacute;ticas e instituciones agr&iacute;colas y rurales en M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El modelo hegem&oacute;nico rechaza cualquier alternativa viable de pol&iacute;ticas e instituciones agr&iacute;colas y rurales para aumentar el crecimiento econ&oacute;mico y el bienestar social en M&eacute;xico. Es verdad que la antigua estructura rural y agr&iacute;cola no puede mejorar las condiciones de vida en M&eacute;xico y nadie, incluyendo los defensores de la nueva estructura agr&iacute;cola, garantizan mejores resultados en t&eacute;rminos de eficiencia m&aacute;xima, crecimiento econ&oacute;mico, bienestar social y equidad en el sector. Hay evidencias substanciales para probar que la implementaci&oacute;n de este nuevo modelo agr&iacute;cola y rural de desarrollo ha dado resultados negativos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dadas las actuales circunstancias, un an&aacute;lisis desde la perspectiva del campesino, que tome en consideraci&oacute;n variables como la composici&oacute;n y din&aacute;micas del mercado agr&iacute;cola, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente el mercado de la tierra, as&iacute; como los cambios que los campesinos est&aacute;n enfrentando como consecuencia de las enmiendas al Art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n debe hacer necesario formular una propuesta nueva de desarrollo. Si no somos capaces de desarrollar una alternativa viable, con propuestas de pol&iacute;ticas y medidas para salvaguardar los recursos naturales, la tierra y la biodiversidad, continuar&aacute;n los resultados destructivos de las pol&iacute;ticas actuales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Espec&iacute;ficamente, la propuesta debe incluir otras alternativas viables de pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales e instituciones necesarias para implementar estrategias substanciales de campesinos y artesanos y para integrar estas estrategias a nivel regional. Estas pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales alternativas deben parar y revertir algunas tendencias negativas que han estado presentes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como la alta marginalizaci&oacute;n de los campesinos, la concentraci&oacute;n de la tierra, las altas tasas de inter&eacute;s, el incremento de la descapitalizaci&oacute;n y la devaluaci&oacute;n de las comunidades ind&iacute;genas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las caracter&iacute;sticas de las &aacute;reas rurales de temporal, dispersi&oacute;n espacial, etc., caracterizados por Binswanger y Deininger (1997) arrojan tres consecuencias principales:</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primero, muchas de las instituciones de las &aacute;reas rurales se desarrollaron en respuesta a condiciones materiales espec&iacute;ficas y a las imperfecciones de las finanzas, el seguro y los mercados laborales, pero han sostenido a grupos que se han beneficiado. Las pol&iacute;ticas que buscan incrementar la eficiencia son apoyadas por grupos que, por ser beneficiarios, las defienden contra las presiones de grupos que se benefician de las pol&iacute;ticas alternativas (Binswanger y Deininger, 1997). Los incentivos a la producci&oacute;n agr&iacute;cola deben apoyar el incremento de la productividad, y no la compensaci&oacute;n de la p&eacute;rdida del ingreso estimado de los agricultores, como ha sido el caso de PROCAMPO, con programas de subsidio directo.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Segundo, la tierra con un sistema de propiedad privada puede no ser el arreglo m&aacute;s eficiente en una econom&iacute;a rural caracterizada por mercados altamente imperfectos. Las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas actuales est&aacute;n orientadas a la promoci&oacute;n de grandes proyectos de inversi&oacute;n en el campo a trav&eacute;s de estrategias que son selectivas, homog&eacute;neas e intensivas en tecnolog&iacute;a. Son tambi&eacute;n las causas principales de la destrucci&oacute;n de una econom&iacute;a agr&iacute;cola sustentable. Por tanto, deber&iacute;a aumentarse la inversi&oacute;n en tierras de temporal mediante infraestructura compartida, por ejemplo obras de peque&ntilde;a irrigaci&oacute;n. Esta alternativa es consistente con Levy y Winjberger (1995) quienes encontraron que un programa que transforma 8% del total de tierra de temporal en tierra bajo riego, restaura el valor de la tierra de aquellos afectados por la liberalizaci&oacute;n. Este valor colateral de la tierra da acceso al cr&eacute;dito en el momento m&aacute;s necesario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tercero, la forma en que se asignan los derechos para producir capital, especialmente la tierra, afecta no solamente la distribuci&oacute;n del ingreso en &aacute;reas rurales, sino tambi&eacute;n la eficiencia de la econom&iacute;a rural. Las mejoras en infraestructura de tierras son inversiones que aumentan el valor de la misma. Se requieren pol&iacute;ticas e instituciones que revaloren el papel que el campesino, as&iacute; como las comunidades ind&iacute;genas, deber&iacute;an jugar como elemento m&aacute;s activo integrado a la producci&oacute;n. Deben implementarse los programas que generen trabajo rural para los que no poseen tierra y para los campesinos con tierras de temporal durante la estaci&oacute;n seca. La construcci&oacute;n de infraestructura, por ejemplo la irrigaci&oacute;n, no s&oacute;lo mejora el valor de la tierra como un activo, adem&aacute;s extiende el tiempo de trabajo rural.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas tres consecuencias est&aacute;n sumamente relacionadas y son determinantes de la estructura agr&iacute;cola y rural actual. Cualquier otra consideraci&oacute;n para mejorar el sector bajo un proyecto alternativo de desarrollo agr&iacute;cola y rural involucra acciones colectivas de diferentes agentes: campesinos, Estado, actores sociales, etc., a trav&eacute;s de la formaci&oacute;n de grosor y capital social, en vez de promover su destrucci&oacute;n como lo hace el proyecto actual. Por grosor social se entiende la definici&oacute;n de Fox (1996), es decir la anchura y densidad de organizaciones sociales representativas. Por capital social se entiende el conjunto de normas de reciprocidad y redes de compromiso civil (Fox, 1996). Hirabayashi (1993) usa la noci&oacute;n de capital cultural para el mantenimiento de solidaridades locales en las villas a pesar de la migraci&oacute;n a las grandes ciudades (Fox, 1996).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los actores del Estado pueden responder a desaf&iacute;os de la sociedad rural con represi&oacute;n o concesiones. Fox (1996) afirma que la acci&oacute;n colectiva regional puede ser necesaria para eliminar el poder de elites autoritarias, pero estos son precisamente los movimientos m&aacute;s suceptibles de represi&oacute;n, como en el caso de el movimiento El Barz&oacute;n, de campesinos peque&ntilde;os y medianos productores del occidente de M&eacute;xico, afectados por el cambio en las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas, que se han organizado no s&oacute;lo para resistir, sino tambi&eacute;n para ejercer acciones colectivas en contra de las organizaciones de cr&eacute;dito. Sin embargo, los actores del Estado Mexicano usan la represi&oacute;n para desmovilizar a los movimientos de campesinos, aunque en regiones m&aacute;s pobres, con grandes cantidades de capital social, como en Chiapas, la represi&oacute;n ha tenido los resultados opuestos, inspirando a otros actores para movilizarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un proyecto alternativo de desarrollo agr&iacute;cola y rural debe promover la acumulaci&oacute;n de capital social en la heterogeneidad de regiones y entre la gran diversidad de grupos &eacute;tnicos, como la mejor alternativa para protegerse contra las pol&iacute;ticas dominantes y la mejor estrategia para crear una estructura econ&oacute;mica sustentable. Estos posibles caminos para la acumulaci&oacute;n de capital social rural, aplicando el marco de referencia de Fox (1996) son: la convergencia de Estado&#45;sociedad rural o coproducci&oacute;n entre los reformistas del estado y los grupos sociales rurales locales en un tipo sin&eacute;rgico de colaboraci&oacute;n; colaboraci&oacute;n entre organizaciones rurales locales y externas y producci&oacute;n independiente de capital social rural proveniente de la base. Sin embargo, esta &uacute;ltima estrategia ha sido acotada por el proyecto hegem&oacute;nico para evitar la adquisici&oacute;n de poder por individuos y grupos locales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, debe buscarse un incremento de desarrollo estrat&eacute;gico que apoye gradualmente un crecimiento gradual de las reformas, permitiendo la creaci&oacute;n de programas que estimulen la productividad mientras se adapta el desarrollo regional a las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales con diferentes velocidades de liberaci&oacute;n econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los diferentes aspectos del sector agr&iacute;cola y rural han estado cambiando su comportamiento durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, esencialmente por dos hechos fundamentales: el impacto del ajuste estructural y la estabilizaci&oacute;n de pol&iacute;ticas en el sector, y la modificaci&oacute;n radical de las funciones del Estado mexicano. La liberalizaci&oacute;n del sector agr&iacute;cola y rural en M&eacute;xico ha da&ntilde;ado a la mayor&iacute;a de los productores campesinos de peque&ntilde;a escala, afectando el desarrollo econ&oacute;mico, los mercados de rurales laborales, el bienestar social, la equidad y la inestabilidad pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales juegan un papel importante en la distribuci&oacute;n de la riqueza y pueden llevar a niveles m&aacute;s altos de desarrollo econ&oacute;mico y de equidad social. Las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas son siempre el producto de un proceso de toma de decisiones pol&iacute;ticas. Cuando este proceso satisface ciertas condiciones ideales, puede ser consistente con cualquier tipo de fin deseado, como la maximizaci&oacute;n del crecimiento y el bienestar social. Los fines deseados de los procesos de tomas de decisiones pol&iacute;ticas justifican las variaciones de pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales. Es claro que cuando estas pol&iacute;ticas son dirigidas hac&iacute;a la maximizaci&oacute;n de un fin deseado sin satisfacer otras condiciones ideales, entonces todo el proceso puede distorsionarse. Sin embargo, las pol&iacute;ticas distorsionantes tienen un impacto muy amplio en el crecimiento econ&oacute;mico, la equidad social, el bienestar y estabilidad pol&iacute;tica. Las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas err&oacute;neas pueden generar un desequilibrio profundo de toda la econom&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las enmiendas al art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n mexicana, deseadas o no por organizaciones campesinas, ya est&aacute;n presentes en el campo mexicano. Est&aacute; claro que las organizaciones que no sean capaces de integrarse a la corriente principal estar&aacute;n destinadas a situaciones dif&iacute;ciles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los recursos naturales del campo mexicano con sus biodiversidades que son herencia universal, no pueden ser convertidos en un laboratorio agr&iacute;cola para generar patentes a favor de grandes corporaciones trasnacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las premisas liberales expl&iacute;citas del sistema dominante ideol&oacute;gico&#45;pol&iacute;tico que constituyen el marco de referencia de las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales en M&eacute;xico, como hemos mostrado en nuestro an&aacute;lisis, han sido irregulares, llev&aacute;ndonos a resultados ineficientes y baja productividad. Hay evidencias substanciales de que el balance final de la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales en M&eacute;xico durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os tiene resultados controvertidos.</font>	</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe un consenso general de que las pol&iacute;ticas han beneficiado m&aacute;s a la agricultura exportadora de unos cuantos grandes productores que a los peque&ntilde;os productores de subsistencia familiar. Por tanto, los productores en gran escala orientados a la exportaci&oacute;n de cosechas no tradicionales tienen una perspectiva prometedora bajo el marco dominante de referencia. Dado que la actual pol&iacute;tica agr&iacute;cola del gobierno mexicano est&aacute; presionando para la eliminaci&oacute;n de precios de garant&iacute;a y de subsidios, se espera que la situaci&oacute;n de los productores agr&iacute;colas en peque&ntilde;a escala en M&eacute;xico se deteriore m&aacute;s en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las posibilidades de modernizaci&oacute;n del sector agr&iacute;cola y rural est&aacute;n en la encrucijada del desarrollo econ&oacute;mico de M&eacute;xico. El proyecto econ&oacute;mico dominante de modernizaci&oacute;n agr&iacute;cola est&aacute; excluyendo a la agricultura de los beneficios de cualquier tipo de apoyo estatal. Los proyectos de modernizaci&oacute;n de este sector excluyen a la mayor&iacute;a de los campesinos conden&aacute;ndolos a niveles de subsistencia. 28% del total de la fuerza laboral de la econom&iacute;a mexicana est&aacute; localizada en el sector rural, con 13 millones de los campesinos m&aacute;s pobres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los campesinos desplazados del M&eacute;xico rural tienen varias alternativas: una opci&oacute;n poco viable es cambiar la cosecha tradicional por una orientada a la exportaci&oacute;n. Las opciones m&aacute;s viables disponibles para los campesinos pobres de M&eacute;xico son la emigraci&oacute;n a las grandes ciudades urbanas o al norte y la opci&oacute;n desesperada es unirse a organizaciones de delincuentes, o a grupos rebeldes. Cada una de las opciones disponibles tiene consecuencias para la estabilidad social y pol&iacute;tica de M&eacute;xico.</font>	</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas y rurales e instituciones en el M&eacute;xico de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, apoya el argumento de que la contribuci&oacute;n de la agricultura a toda la econom&iacute;a es d&eacute;bil, los niveles de pobreza en la poblaci&oacute;n rural se est&aacute;n incrementando y, por tanto, las diferencias sociales de bienestar y equidad se amplifican La inestabilidad pol&iacute;tica tambi&eacute;n est&aacute; aumentando.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Literatura Citada</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Almaz&aacute;n, M. A. 1997. Nafta and the Mesoamerican States System. The Annals, Vol. 550, March 1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449137&pid=S1870-5472200500020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barkin, D. 1994. The specter of rural development. NACLA, Report on the Americas, ol.XXVIII, No. 1, Julio/Agosto.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449139&pid=S1870-5472200500020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Binswanger, H. P., and K. Deininger. 1997. Explaining agricultural and agrarian policies in developing countries. Journal of Economic Literature, Vol. XXXV. pp: 1958&#45;2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449141&pid=S1870-5472200500020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cook, S., and L. Binford. 1986. Petty commodity production, capital accumulation and peasant differentiation: Lenin vs. Chayanov in rural M&eacute;xico. Review of Radical Political Economics 18(4), Winter 1986. pp: 1&#45;31.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449143&pid=S1870-5472200500020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Darling, D. 1995. The avocado war. Forbes, volume 156, December 4, 1995. 14 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449145&pid=S1870-5472200500020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Janvry, A., E. Sadoulet, and B. Davis. 1995a. Nafta's impact on M&eacute;xico: rural household&#45;level effects, American Journal of Agricultural Economics 77(5), December 1995. pp: 1283&#45;91.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449147&pid=S1870-5472200500020000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Janvry, A., E. Sadoulet, and G. Gordillo. 1995b. NAFTA and M&eacute;xico's maize producers. World Development 23 (8) Aug. 95.pp: 1349&#45;62.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449149&pid=S1870-5472200500020000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Vany, A., and N. S&aacute;nchez. 1997. Property rights, uncertainty and fertility: an analysis of the effect of land reform on fertility on rural M&eacute;xico. Weltwirtschaftliches Archiv 113 (4), 1977. pp: 741&#45;64.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449151&pid=S1870-5472200500020000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Fox, J. 1996. The World Bank and poverty lending in rural M&eacute;xico. <i>In:</i> Fox, J. and J., Aranda. (eds). Descentralization and rural development in M&eacute;xico, Center for United States&#45;Mexican Studies.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449153&pid=S1870-5472200500020000100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hern&aacute;ndez N., L. 1994. Agriculture, NAFTA and sustainable development in Mexican agricultural policies: an immigration generator? United States. Congress. House. Committee on Government Operations. Washington, D.C., USGPO.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449155&pid=S1870-5472200500020000100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hirabayashi, L. R. 1993. Cultural capital: Mountain Zapotec migrant associations in M&eacute;xico City. Tucson, University of Arizona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449157&pid=S1870-5472200500020000100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Lehman, K. 1994. Statement of Karen Lehman, Senior fellow, the Institute for Agriculture and Trade Policy, Minneapolis, MN.<i> In:</i> Mexican agricultural policies: an inmigration generator? United States. Congress House Committee on GovernmentOperations. Washington, D.C., USGPO.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449159&pid=S1870-5472200500020000100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Levy, S., and S. van, Winjberger. 1995. Transaction problems in economic reform: Agriculture in the North American Free Trade Agreement. American Economic Review 85(4), Sep.95. pp: 738&#45;59.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449161&pid=S1870-5472200500020000100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morales A., E. 1994. Tratado trilateral de libre comercio: un desastre potencial para la agricultura mexicana, Problemas de Desarrollo. Enero&#45;marzo, 1994, Vol. XXV, No. 96. 163 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449163&pid=S1870-5472200500020000100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morris, S. D. 1995. Political reformism in M&eacute;xico. Lynne Rienner Publishers.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449165&pid=S1870-5472200500020000100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quintana, V. M. 1994. The impact of SAPS on agriculture in Chihuahua. <i>In:</i> Mexican agricultural policies: an inmigration generator? United States. Congress. House. Committee on Government Operations, D.C., UGPO.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449167&pid=S1870-5472200500020000100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rich, P. 1997. NAFTA and Chiapas, The Annals, Vol. 550, March 1997. 72 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449169&pid=S1870-5472200500020000100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Taylor, J. E. and T. J. Wyatt. 1996. The shadow value of migrant remittances, income and inequality in a household&#45;farm economy. Journal of Development Studies 32 (6), Aug 1996. pp: 899&#45;912.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449171&pid=S1870-5472200500020000100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">The Economist. 1996. M&eacute;xico, town and country. Vol. 338. January 6th, 1996. pp:34&#45;5.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449173&pid=S1870-5472200500020000100019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Thompson, G. D., and P. N. Wilson. 1994. Ejido reforms in M&eacute;xico: conceptual issues and potential outcomes. Land Economics. November 1994, 70 (4): 448&#45;65.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449175&pid=S1870-5472200500020000100020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Torres, T. F. 1994. La agricultura autosustentable en el marco de la integraci&oacute;n comercial de Am&eacute;rica del Norte. Problemas de Desarrollo, enero&#45;marzo 1994, Vol. 25, No. 96, 65.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449177&pid=S1870-5472200500020000100021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">USC (Unite State Congres). 1994. Mexican agricultural policies: an inmigration generator? Committe on Government Operations. Washington, D. C. USGPO.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=449179&pid=S1870-5472200500020000100022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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