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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Actualidad internacional </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Genocidio listo para sentencia</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luis Peraza Parga* y Alicia Kerber Palma**</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Maestro en cooperaci&oacute;n internacional y doctorante en derecho constitucional en la Universidad Complutense de Madrid.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Miembro del servicio exterior mexicano.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por primera vez, la Corte Internacional de Justicia, CIJ, entendi&oacute; de un contencioso en el que el Estado demandado sufri&oacute; una transformaci&oacute;n profunda en su formaci&oacute;n, estructuras y constituci&oacute;n. Fue un aut&eacute;ntico cambio de r&eacute;gimen que cumple, si no los supera ampliamente, los elementos necesarios identificados por Morlino: normas, autoridad y valores nuevos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el lapso de trece a&ntilde;os, pas&oacute; de ser la Rep&uacute;blica Federal de Yugoslavia a Serbia y Montenegro,<sup><a href="#notas">1</a></sup> y finalmente, simplemente Serbia. Adem&aacute;s, al ser un caso de genocidio, el primero al que es sometido un Estado dentro del principio de jurisdicci&oacute;n voluntaria internacional, la Corte aplic&oacute; el derecho internacional humanitario y de derechos humanos para resolver si pose&iacute;a jurisdicci&oacute;n para juzgar, y, como as&iacute; ha sido, alcanzar a finales de febrero del 2007 una resoluci&oacute;n que debi&oacute; haber sido un invaluable instrumento de la verdad hist&oacute;rica, y previsiblemente una cascada de millones de d&oacute;lares en indemnizaci&oacute;n a Bosnia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siempre se descont&oacute; que no terminar&iacute;amos 2006 sin esta sentencia. &iquest;Por qu&eacute; ahora? Cuando el estatus final de Kosovo est&aacute; m&aacute;s lejos que nunca porque las posturas de independencia y de autonom&iacute;a limitada son irreconciliables, espoleadas por las declaraciones de Bush en junio de 2007 sobre su necesaria independencia y la contrar&eacute;plica de Putin. Diez meses de deliberaci&oacute;n, despu&eacute;s de dos meses y medio de audiencias p&uacute;blicas y catorce a&ntilde;os de proceso. Diecisiete magistrados dedicados por completo con sus correspondientes equipos de juristas para discernir si Serbia era responsable internacionalmente de cometer genocidio contra la poblaci&oacute;n no serbia de Bosnia Herzegovina. La ley internacional aplicable es el Convenio sobre Genocidio que data de 1949, y que es de obligado cumplimiento para todos los pa&iacute;ses y funcionarios. Cuando se present&oacute; la demanda, era el &uacute;nico instrumento legal, despu&eacute;s apareci&oacute; la base jur&iacute;dica para el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia TPIAY,<sup><a href="#notas">2</a></sup> y en 1998, el Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los llamados acuerdos de Dayton, propiciados y forzados por Clinton en lo que quiz&aacute;s fue su mayor &eacute;xito de pol&iacute;tica internacional, la pacificaci&oacute;n de los pa&iacute;ses que surgieron de la fragmentaci&oacute;n cruenta de una naci&oacute;n, la muerte natural de los m&aacute;s destacados l&iacute;deres radicales, las sentencias y condenas de los responsables individuales de los cr&iacute;menes contra la humanidad ocurridos en aquella zona desde 1991, por parte del TPIAY y de las salas nacionales de los pa&iacute;ses afectados, bien por remisi&oacute;n de aqu&eacute;l o por propia iniciativa. Un mes despu&eacute;s de interpuesta la demanda, la Corte emite medidas provisionales, ratificadas en julio de ese mismo a&ntilde;o, dirigidas a Serbia para que cese y prevenga cualesquiera actos de genocidio contra musulmanes u otro grupo racial, &eacute;tnico, nacional o religioso. En 1997, Serbia logra que la Corte acepte parecidas alegaciones contra Bosnia, y pasados cuatro a&ntilde;os las retira. Durante casi dos meses, cien horas de testimonio oral, se suceden las audiencias p&uacute;blicas con declaraciones de v&iacute;ctimas y expertos no revelados al p&uacute;blico hasta fecha posterior, y catorce a&ntilde;os despu&eacute;s, emerge el veredicto final de imposible apelaci&oacute;n salvo el extraordinario de revisi&oacute;n ante la misma Corte, descart&aacute;ndose el de interpretaci&oacute;n, porque la sentencia es todo menos oscura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los argumentos de la demandante se basaron en que al no ser una corte penal, la <i>gran fotograf&iacute;a </i>es la que cuenta a la hora de establecer la responsabilidad de Serbia en el genocidio. Es la pol&iacute;tica de Estado la relevante, no la intenci&oacute;n de sus l&iacute;deres. Es la naturaleza repetitiva de esos actos, las circunstancias y la manera en las que se dieron, la vastedad geogr&aacute;fica de la destrucci&oacute;n, su naturaleza sistem&aacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La defensa se centra en las supuestas incorrecciones, la falta de relevancia y de valor probatorio de los hechos alegados en los informes internacionales de los diferentes &oacute;rganos investigadores de Naciones Unidas, de las organizaciones no gubernamentales, de las informaciones de prensa, ya que ninguno alcanza la fiabilidad de una prueba obtenida de manera cre&iacute;ble, interrogando a personas directamente relacionadas con los hechos por jueces expertos y experimentados en casos con sobre abundancia de informaci&oacute;n, aceptado por las partes y que desde su publicaci&oacute;n no hayan sido controvertidos. La defensa ha estimado que las cifras de asesinados alegadas por la parte demandante han sido muy abultadas, hasta diez veces su n&uacute;mero real. La dura fiscal del TPIAY, con nombre de actriz pero apariencia lejana, Carla del Ponte, est&aacute; convencida de la participaci&oacute;n de Serbia en la guerra en Bosnia al establecer el apoyo incondicional a un criminal internacional, presunto genocida, todav&iacute;a en fuga, Mladic antes, durante y despu&eacute;s, todav&iacute;a hoy, de la guerra civil que descompuso la Yugoslavia de Tito. La Corte le concede que Serbia no ha cooperado plenamente con ella y su tribunal, y que por ello ha violado las obligaciones que emanan de la Convenci&oacute;n de Genocidio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los efectos de demostrar lo esencial de contar con los expedientes completos para llegar a una atinada conclusi&oacute;n y el peso espec&iacute;fico vital del convencimiento de la persona que probablemente mejor conoce la historia reciente de los Balcanes, juzgamos interesante transcribir la reflexi&oacute;n de Del Ponte el 15 de febrero del 2007:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se podr&aacute;n preguntar porqu&eacute; mi oficina est&aacute; tan interesada en acceder al expediente personal y completo de Ratko Mladic. Por que el expediente puede hablar por s&iacute; mismo y demostrar que Mladic no era un lun&aacute;tico que fue a destruir Bosnia para satisfacer sus ideas locas. No. Era un alto oficial del ej&eacute;rcito yugoslavo en misi&oacute;n en Bosnia como comandante de la VRS. Fue ascendido dos veces durante la guerra con las m&aacute;ximas calificaciones en su expediente, la completa aprobaci&oacute;n de los militares de Belgrado y los l&iacute;deres pol&iacute;ticos y con una generosa remuneraci&oacute;n. Si, por un momento, combinan esto con los hechos sobre el terreno, conocidos por todo el mundo y reportados a Belgrado, tenemos los hechos establecidos m&aacute;s all&aacute; de cualquier duda y es que Belgrado estaba directamente implicada en la guerra en Bosnia. &iquest;Y posteriormente? Belgrado organiz&oacute; escondites confortables para Mladic en Serbia para que as&iacute; pudiera escapar a la justicia internacional. &iquest;Y d&oacute;nde est&aacute; ahora? Todav&iacute;a est&aacute; en Serbia. Nada se hizo para parar ni castigar a Mladic y a sus asociados.<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del Ponte es muy clara al afirmar que</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los archivos militares est&aacute;n cerrados para nosotros, incluso para las investigaciones en que los serbios son v&iacute;ctimas. La estrategia es clara y puede muy bien ser explicada por la afirmaci&oacute;n hecha una sola vez y nunca m&aacute;s repetida por el gobierno de Belgrado de que ning&uacute;n documento que comprometiera la posici&oacute;n de la Rep&uacute;blica Federal de Yugoslavia ante la Corte Internacional de Justicia ser&iacute;a entregado al TPIAY, donde Bosnia y Croacia persiguen el pago de reparaciones.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La corte mundial utiliza exclusivamente las pruebas y los argumentos que las partes le ponen delante. No persigue y presiona para obtener evidencias distintas o m&aacute;s profundas. Un esc&aacute;ndalo se desat&oacute; al conocerse que cajas de documentos confidenciales, que pudieran haber establecido ese enlace perdido y no demostrado para la Corte entre Serbia y lo ocurrido en Bosnia, fueron cercenadas, censuradas y eliminadas al ser trasladadas al TPIAY con el &uacute;nico objetivo, ya no tan secreto, de que cuando fueran utilizadas para el juicio de la responsabilidad estatal, los quince jueces mundiales no tuvieran toda la verdad frente a ellos. Ahora se descubre que los jueces de este tribunal penal s&iacute; tuvieron acceso al contenido &iacute;ntegro de los documentos, pero autorizaron su censura para la posteridad. Y la posteridad era la responsabilidad o no de Serbia en el genocidio de musulmanes. Una cosa es que se juzgue la responsabilidad de un individuo concreto y otra es la responsabilidad de un gobierno o un Estado. La estrategia de defensa serbia era a largo plazo. Los serbios triunfaron.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte Internacional de Justicia parte de un sistema acusatorio de valorar las pruebas que ante ella se presentan sin m&aacute;s pretensiones, ni intentos de convertirse en un sistema inquisitivo. Cumple con la llamada justicia rogada, es decir, la justicia solicitada es a lo que se atiene y el principio de jurisdicci&oacute;n voluntaria planea durante todo el procedimiento, dejando a los contendientes un protagonismo exacerbado que nos lleva a pensar en un sistema de justicia arbitral donde las partes disponen a su antojo de todo el procedimiento, incluso nombrando a los &aacute;rbitros. Afortunadamente los quince jueces est&aacute;n elegidos de antemano, aunque la figura del juez <i>ad hoc </i>se materializa cuando uno de los magistrados ostenta la nacionalidad de una de las partes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El TPIAY, por el contrario, persigue sin descanso y sin diplomacias, su fiscal es uno de los personajes internacionales m&aacute;s sinceros, a las personas responsables de los m&aacute;s graves cr&iacute;menes contra la humanidad. Los investiga, los detiene, los encarcela preventivamente, los somete a inacabables procesos, algunos mueren durante los mismos, como Milosevic, los sentencia en primera y segunda instancia, los condena a penas de c&aacute;rcel y los remite a cumplir sus a&ntilde;os a una prisi&oacute;n europea.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son dos realidades distintas. Juzgaron los mismos hechos con pruebas plenas y pruebas cercenadas. No hubo o no se quiso que hubiera cooperaci&oacute;n entre las dos. A pesar de la evidencia de todos los procesados y condenados previamente por el TPIAY, la CIJ no quiso ver a Serbia detr&aacute;s de los horrores acontecidos a los musulmanes en Bosnia Herzegovina. Nunca quiso ser un &oacute;rgano de justicia sino de pacificaci&oacute;n en una zona milenariamente convulsa. Sacrific&oacute; el inter&eacute;s de la justicia en aras de una paz falsa, irreal sin herir supuestas susceptibilidades soberanas. Dej&oacute; el trabajo sucio pero necesario a los que realmente nacieron para llevarlo a cabo y, adem&aacute;s, saben hacerlo. Sin embargo, quiz&aacute;s haya comprometido para siempre su credibilidad internacional. La posibilidad de una jerarqu&iacute;a entre los dos tribunales queda descartada por la sala de apelaciones del TPIAY al responder el 25 de mayo del 2001 a una acci&oacute;n interlocutoria del acusado Zoran Zigic<sup><a href="#notas">5</a></sup> en contra de una decisi&oacute;n de 5 de diciembre de 2000, al no encontrar base legal para sugerir que existe una relaci&oacute;n jer&aacute;rquica entre ambos ni que el TPIAY est&eacute; legalmente obligado por las decisiones de la corte mundial. A&ntilde;ade y enfatiza que las decisiones de &eacute;sta que lidien con cuestiones generales de derecho internacional son de la m&aacute;xima importancia y que el TPIAY las considerar&aacute; y les otorgar&aacute; el peso debido a su autoridad, negando que por ello deba suspender sus actuaciones hasta que la corte mundial se pronuncie. El presidente del TPIAY, Fausto Pocar, alab&oacute;<sup><a href="#notas">6</a></sup> la confirmaci&oacute;n por parte de la CIJ del genocidio de Srebrenica y la confianza demostrada por &eacute;ste en la jurisprudencia del Tribunal que &eacute;l preside.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte de las Naciones Unidas ha dicho en derecho que Serbia no cometi&oacute; genocidio, ni conspir&oacute; ni incit&oacute; a su comisi&oacute;n en Bosnia Herzegovina. Simplemente no lo previno en la matanza, recalificada por ella de genocidio siguiendo la estela marcada por el TPIAY, de ocho mil musulmanes en Srebrenica en 1995, por lo que tambi&eacute;n viol&oacute; su obligaci&oacute;n de cumplir con las medidas provisionales. No se puede demostrar m&aacute;s all&aacute; de toda duda razonable que hubiera un intento deliberado de destruir en parte o en todo a un grupo nacional, &eacute;tnico, racial o religioso por parte de las autoridades yugoslavas. Ni siquiera Bosnia ha merecido reparaciones econ&oacute;micas, ya que no se pudo demostrar que de haber actuado Serbia para prevenirlo, la masacre de Srebrenica no hubiera tenido lugar. Se trata de dos pruebas diab&oacute;licas de dificil&iacute;sima demostraci&oacute;n. Croacia puede ir retirando su demanda. El alto tribunal <i>onusiano </i>no es el camino para establecer la verdad hist&oacute;rica. El <i>super ministro </i>de asuntos exteriores de la Uni&oacute;n Europea, Javier Solana, felicit&oacute; el sentido del fallo como utilitarista. Sus exactas manifestaciones, el mismo d&iacute;a que la sentencia devino p&uacute;blica, son un poema al entendimiento y a la reconciliaci&oacute;n utilitarista, y reafirman el contenido pol&iacute;tico y la evidente soluci&oacute;n equilibrada que quiso producir la Corte:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El veredicto de hoy del Tribunal de La Haya debe ser bien recibido. Nosotros lo aceptamos y creemos que contribuir&aacute; a cerrar los debates de una historia dram&aacute;tica que fue muy dolorosa y da&ntilde;ina para mucha gente. Espero que las partes concernidas en la regi&oacute;n la acepten, la respeten plenamente e implementen todos los aspectos de la sentencia. Todav&iacute;a no he estudiado la misma en detalle, pero s&iacute; hay una cosa que quiero destacar: No hay castigo colectivo. Es bueno que al final el m&aacute;s alto tribunal del mundo haya cerrado esta p&aacute;gina y espero que esto ayude a la reconciliaci&oacute;n final de los pueblos de los Balcanes.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A prop&oacute;sito de Solana, no puedo dejar de transcribir las palabras de un periodista de guerra que cubri&oacute; el conflicto y luego se convirti&oacute; en uno de los escritores m&aacute;s reconocidos de habla hispana:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La abyecta cobard&iacute;a de los holandeses ante los carniceros serbios, los tres mil prisioneros asesinados en Srebrenica tras la ca&iacute;da de la ciudad, la torpe indecisi&oacute;n de Naciones Unidas, la sonrisa injustificada, cobarde, del presunto negociador Javier Solana, prodigio de incompetencia que hoy sigue al frente de la pol&iacute;tica exterior de la Uni&oacute;n Europea, al que toda mi vida, y la suya, recordar&eacute; lav&aacute;ndose las manos en los telediarios o d&aacute;ndose besitos en la boca con los carniceros serbios, mientras quienes est&aacute;bamos all&iacute;, grabando sangre y mierda, cont&aacute;bamos los muertos de cada d&iacute;a, con im&aacute;genes a las que ese paniaguado in&uacute;til opon&iacute;a declaraciones huecas, afirmando con solemne gravedad de tonto del haba que, pese a las apariencias, los serbios se mostraban receptivos y razonables y que el asunto estaba en buenas manos. Y as&iacute; d&iacute;a tras d&iacute;a, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, mientras ca&iacute;an las bombas, se mataba y se violaba ante los ojos de una Europa miserable que nada hizo hasta que, tiene huevos quien par&oacute; la cosa, los Estados Unidos de Clinton decidieron, por fin, dar un pu&ntilde;etazo sobre la mesa.<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo Alto Representante y Representante Especial de la Uni&oacute;n Europea en Bosnia Herzegovina, Christian Schwarz&#150;Schilling, tambi&eacute;n coincide con que, perm&iacute;tanme el chascarrillo, el fallo es un acierto.<sup><a href="#notas">9</a></sup> Lo &uacute;nico destacable es la afirmaci&oacute;n de que para la comunidad internacional, el veredicto ha reafirmado la obligaci&oacute;n de prevenir el genocidio que los l&iacute;deres pol&iacute;ticos nunca deben olvidar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presidente de la CIJ tuvo que realizar una declaraci&oacute;n aclaratoria cuando lo &eacute;tico y lo esperable es que la sentencia hable por s&iacute; sola. En el mismo acto p&uacute;blico en que se present&oacute; el fallo, explic&oacute;<sup><a href="#notas">10</a></sup> detalladamente su sentido en lo que pudi&eacute;ramos considerar el ep&iacute;tome del t&oacute;pico: explicaciones no pedidas, acusaci&oacute;n manifiesta. No nos resistimos a traducir y transcribir sus reveladoras palabras:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las consideraciones judiciales han desembocado en resultados mixtos en cuanto a las partes corresponde. Esto no significa, desde luego, que la Corte haya buscado un compromiso pol&iacute;tico, menos a&uacute;n un resultado predeterminado. Al basarse su jurisdicci&oacute;n en el consentimiento, y &eacute;ste s&oacute;lo se dio con respecto al art&iacute;culo IX de la Convenci&oacute;n de Genocidio, la Corte exclusivamente se puede pronunciar sobre este crimen a pesar de que tuvieron pruebas sustanciales de hechos ocurridos en Bosnia y Herzegovina que pudieran ser constitutivos de cr&iacute;menes contra la humanidad o de guerra. S&oacute;lo genocidio y genocidio en el sentido legal del t&eacute;rmino, no en su sentido m&aacute;s amplio. El asunto acarreaba much&iacute;simos hechos, se deb&iacute;a comprobar si las atrocidades alegadas ocurrieron y si as&iacute; fue, si hubo un intento espec&iacute;fico por parte de los perpetradores de destruir en todo o en parte al grupo protegido, identificado por la Corte como musulmanes bosnios. Este es el <i>dolus specialis </i>que se debe demostrar m&aacute;s all&aacute; de cualquier duda razonable y que distingue al genocidio de otros cr&iacute;menes, constituy&eacute;ndose en una aut&eacute;ntica prueba diab&oacute;lica, adem&aacute;s de que deben ser pruebas completamente determinantes. Aunque hicieron sus propias determinaciones de hechos basados en la prueba ante ella aportada, tambi&eacute;n se beneficiaron mucho de los hechos comprobados por el TPIAY cuando lidiaba con acusados particulares. S&oacute;lo con la excepci&oacute;n de lo que pas&oacute; en Srebrenica, las evidencias no demostraron que los terribles actos cometidos, matanzas masivas, infrahumanas condiciones de vida, fueran acompa&ntilde;ados de la necesaria y especifica intenci&oacute;n de destruir el grupo requerido para probar el genocidio. Aunque el demandante argumenta que esa espec&iacute;fica intenci&oacute;n puede ser inferida del patr&oacute;n de atrocidades, la espec&iacute;fica intenci&oacute;n debe mostrarse convincentemente por referencia a circunstancias particulares. Unas determinadas conductas ser&aacute;n aceptadas como prueba de la existencia de genocidio si &eacute;ste es la &uacute;nica explicaci&oacute;n posible de la conducta concernida. Hubo una importante excepci&oacute;n. La Corte encontr&oacute; que hab&iacute;a pruebas suficientes y conclusivas que asesinatos y actos causantes de grave da&ntilde;o f&iacute;sico y mental contra musulmanes bosnios tuvieron lugar en Srebrenica en julio de 1995. Estos actos fueron dirigidos por el alto mando del ej&eacute;rcito de la Rep&uacute;blica de Srpska que ten&iacute;a la espec&iacute;fica intenci&oacute;n genocida. Ahora la Corte deb&iacute;a decidir si Serbia era responsable legal por los actos de este ej&eacute;rcito en Srebrenica al ser &eacute;ste un &oacute;rgano de Serbia y Montenegro u operar bajo sus instrucciones, su direcci&oacute;n o su efectivo control sobre las operaciones en que se perpetraron las masacres. La informaci&oacute;n presentada ante la Corte no era conclusiva, de hecho, todas las pruebas apuntan a que la decisi&oacute;n de matar a los hombres adultos fue tomada por algunos miembros del mando principal del ej&eacute;rcito, sin instrucciones ni control efectivo por el ej&eacute;rcito federal yugoslavo. La complicidad en la Convenci&oacute;n sobre Genocidio exige que el demandado provea medios que hagan posible o faciliten los hechos de Srebrenica con plena consciencia que la ayuda suministrada ser&iacute;a usada para cometer genocidio. Una vez m&aacute;s este es el elemento que falta. Como el demandado no ha sido hallado por la Corte como autor ni responsable del genocidio de Srebrenica, las reparaciones masivas quedan fuera de lugar. En cuanto a la violaci&oacute;n de la obligaci&oacute;n de evitar genocidio, la Corte considera, tal y como el demandante sugiri&oacute;, que una declaraci&oacute;n de la Corte es en s&iacute; misma apropiada satisfacci&oacute;n. Existe para la Corte una violaci&oacute;n continuada de la obligaci&oacute;n de Serbia de castigar el genocidio que debe de terminar de inmediato, adem&aacute;s de transferir a los individuos acusados de genocidio para que los enjuicie el TPIAY con el que debe cooperar plenamente.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Condenar a alguien por genocidio o complicidad en el mismo es muy complicado, incluso para los tribunales internacionales espec&iacute;ficos dados a la tarea. Probar la intencionalidad es una prueba que a veces resulta insuperable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&eacute;rmino genocidio, acu&ntilde;ado en 1944 por Raphael Lemkin, un polaco jud&iacute;o refugiado en Estados Unidos de Am&eacute;rica y consejero del Secretariado de Guerra estadounidense, deriva del griego <i>genos </i>que significa raza y del sufijo lat&iacute;n <i>cide </i>de <i>caedere, </i>matar. El mismo TPIY, que tipific&oacute; la masacre de Srbrenica como genocidio, s&oacute;lo ha condenado por complicidad en el genocidio a dos responsables de las milicias serbias, Krstic y Blagojevic. Incluso en este &uacute;ltimo caso, la sentencia de apelaci&oacute;n de 9 de mayo del 2007 del TIPAY, aceptando el recurso planteado por el sentenciado,<sup><a href="#notas">11</a></sup> anula la condena por el cargo de complicidad en genocidio, reduciendo la pena de prisi&oacute;n de dieciocho a quince a&ntilde;os. El sentenciado negaba su conocimiento de la comisi&oacute;n del crimen de genocidio, de los asesinatos masivos y del intento de genocidio de sus principales perpetradores. La sala de apelaciones acepta que el traslado forzado, la separaci&oacute;n, los maltratos y asesinatos cometidos en la ciudad de Bratunac, son hechos relevantes para valorar la existencia o no de la intenci&oacute;n genocida de los principales perpetradores, pero no para demostrar su intenci&oacute;n de destruir al grupo protegido. Compartimos la cr&iacute;tica del gran juez internacional Antonio Cassese, seg&uacute;n la cual, el que "las personas acusadas de genocidio &#91;que&#93; deber&aacute;n ser juzgadas por un tribunal competente del Estado, en cuyo territorio el acto fue cometido, es una garant&iacute;a puramente plat&oacute;nica al igual que la necesidad de probar que los mismos han sido perpetrados con la intenci&oacute;n de aniquilar un grupo".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la entidad serbia de Bosnia con el nombre dif&iacute;cilmente pronunciable de Rep&uacute;blica de Srpska, otorg&oacute; su consentimiento fulgurante e interesado, apenas cuarenta y ocho horas despu&eacute;s de pronunciada la sentencia en forma de disculpa oficial<sup><a href="#notas">12</a></sup> a las v&iacute;ctimas de la guerra, expresando su m&aacute;s hondo pesar por los cr&iacute;menes cometidos contra no serbios y condenando a todas las personas que participaron en su comisi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ruth Wedgwood,<sup><a href="#notas">13</a></sup> destacada profesora de derecho internacional, critica duramente esta sentencia con argumentos apegados al derecho. Sus ideas b&aacute;sicas sobre el derecho internacional y la pol&iacute;tica exterior estadounidense coinciden milim&eacute;tricamente con el presidente G. W. Bush. Desde temas tan sensibles como la Corte Penal Internacional y la Opini&oacute;n Consultiva sobre la Legitimidad Internacional del Muro de Israel emitida por la Corte que analizamos, sus opiniones podr&iacute;an ser suscritas a ciegas por la secretaria de Estado, Rice. En un art&iacute;culo<sup><a href="#notas">14</a></sup> publicado apenas dos semanas despu&eacute;s de la sentencia, el t&iacute;tulo no deja lugar a dudas, "Un mal d&iacute;a para la justicia internacional". Opina que este caso civil internacional nunca debiera haber terminado en sentencia si su resultado iba a ser tan pobre. No entiende por qu&eacute; las matanzas deliberadas de civiles en la ciudad de Brcko en 1992 o la tortura y hambruna infligidas a los civiles musulmanes de Foca, son de un tipo diferente a los asesinatos de Srebrenica calificados por la CIJ como genocidio. Las implicaciones de la sentencia conforman una p&oacute;stuma liberaci&oacute;n de culpa genocida de Milosevic en Bosnia. Insiste en que a menos que Belgrado d&eacute; &oacute;rdenes directas para operaciones especiales o que los serbio bosnios fueran completamente dependientes de Belgrado, no existe responsabilidad, lo que llamar&aacute; seguramente la atenci&oacute;n de los doctrinarios del <i>common law </i>que est&aacute;n acostumbrados a que la responsabilidad por mala pr&aacute;ctica puede ser compartida. La CIJ aplica los requisitos de prueba criminal a casos civiles, al insistir los jueces que incluso para responsabilidad civil, la prueba contra Belgrado debe ser completamente concluyente e incontrovertible con un nivel de certeza m&aacute;s all&aacute; de toda duda. Adem&aacute;s est&aacute; la incoherencia o el doble rasero o est&aacute;ndar aplicado cuando fue desestimada la demanda de Serbia contra varios pa&iacute;ses de la coalici&oacute;n de la NATO<sup><a href="#notas">15</a> </sup>que intervino en Kosovo con el argumento de que Yugoslavia no era ya un miembro de Naciones Unidas, y por lo tanto no ten&iacute;a derecho de acceso a la Corte, mismo argumento que debiera haber prevalecido en este caso cuando era demandado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente en una opini&oacute;n<sup><a href="#notas">16</a></sup> de esta autora sobre el muro de Israel, a prop&oacute;sito de la Opini&oacute;n Consultiva de la Corte, curiosamente calificada como valla, <i>fence, </i>en lugar de muro, <i>wall,<sup><a href="#notas">17</a></sup> </i>aprovecha para criticar con dureza los tribunales internacionales en general y el de Naciones Unidas en particular. Argumenta la escasa capacidad para investigar que tiene la Corte al carecer de una sala espec&iacute;fica previa denominada sala de primera instancia que pueda investigar el itinerario de la valla, la adecuaci&oacute;n de las puertas de acceso y la disponibilidad de otras maneras de controlar a los suicidas palestinos. Las cortes internacionales juzgan en medio de una estructura an&aacute;rquica y relaciones desordenadas en donde el poder todav&iacute;a cuenta, donde los intereses en juego pueden ser muy importantes, tales como la defensa de un Estado frente a sus enemigos o el mantenimiento de una viabilidad econ&oacute;mica m&iacute;nima. Al no tener una fuerza policial propia que ejecute sus sentencias, lo apropiado es que se limiten a juzgar, cuando las partes han aceptado que el contencioso se ventile en esa instancia y van a acatar su resultado. La costumbre internacional es casi siempre la &uacute;nica fuente de derecho disponible, en eterno proceso de cambio, descartando los tratados siempre antiguos. Aboga por que la Corte no siga adelante con las audiencias que en ese momento ten&iacute;an lugar en La Haya, con la ausencia calificada por ella de conspicua de los Estados grandes, ya que interferir&iacute;a con la hoja de ruta, el desaf&iacute;o impl&iacute;cito a la autoridad del Consejo de Seguridad, la parcialidad de s&oacute;lo tener en cuenta una parte de los derechos humanos y la carencia de poderes de investigaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Afortunadamente, y despu&eacute;s de una importante presi&oacute;n internacional, se rechaz&oacute; que el presidente del nuevo Parlamento de Serbia fuera un dirigente del partido radical serbio, del actualmente juzgado ante el TPIAY por cr&iacute;menes de guerra, Vojislav Seselj. Un signo altamente positivo hacia la vuelta a la plena cooperaci&oacute;n de Serbia con el TPIAY, paralizada durante 2006 y 2007, lo constituye un discurso<sup><a href="#notas">18</a></sup> del ministro de asuntos exteriores serbio en el que textualmente declara:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un componente crucial en la construcci&oacute;n de Europa sin divisiones es la reconciliaci&oacute;n. La democracia no puede florecer sin una plena y abierta rendici&oacute;n de cuentas del pasado. Es por esto por lo que la Rep&uacute;blica de Serbia se encuentra fuertemente comprometida en una total e inmediata cooperaci&oacute;n con el TPIAY. Todos los procesados deben ser localizados, arrestados y extraditados. No es simplemente nuestra obligaci&oacute;n internacional, sino adem&aacute;s nuestro deber moral para nuestros vecinos, el mundo y para nosotros mismos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A ra&iacute;z de este cambio de actitud, avalado por la detenci&oacute;n en mayo de 2007 en Serbia del serbobosnio Zdravko Tolimir, uno de los seis acusados por cr&iacute;menes de guerra que permanec&iacute;a huido, las congeladas negociaciones con Serbia para acceder a la Uni&oacute;n Europea se han retomado en junio del 2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prestigio de la CIJ, a juzgar por el n&uacute;mero de casos que recibe, no est&aacute; da&ntilde;ado. Este tipo de sentencias puede hacerlo. Si adem&aacute;s sumamos trabajos profundos sobre la parcialidad, no consciente, de los jueces que lo conforman, el futuro no se ve di&aacute;fano. En un estudio<sup><a href="#notas">19</a></sup> en el que se utilizan m&eacute;todos estad&iacute;sticos, pruebas contundentes revelaron que los jueces favorecen a los Estados que los proponen en nueve de cada diez casos y a los que gozan de un nivel de vida semejante al de los Estados de que son nacionales. Son m&aacute;s ecu&aacute;nimes cuando las dos partes son muy similares a su pa&iacute;s de origen o muy diferentes. Este mismo autor public&oacute; en el <i>New York Times </i>un art&iacute;culo titulado "La Corte Internacional en declive",<sup><a href="#notas">20</a></sup> en el que afirma que "desde su creaci&oacute;n hace sesenta a&ntilde;os, la CIJ es impotente porque no logr&oacute; adaptarse a las pol&iacute;ticas del poder, cuando desaparezca quiz&aacute;s lo podamos hacer mejor".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No eran necesarias grandes alforjas para un viaje largo que iba a tener un resultado tan nimio y un camino tan exiguo para el derecho internacional. La Corte ha demostrado, muy a muestro pesar, que su naturaleza es m&aacute;s pol&iacute;tica que judicial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos result&oacute; excepcionalmente &uacute;til las p&aacute;ginas oficiales de Internet de los diferentes tribunales internacionales, ya que permiten el acceso a cualquier sentencia desde cualquier parte del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Montenegro accedi&oacute; como el estado n&uacute;mero 47 al Consejo de Europa el 11 de mayo del 2007, despu&eacute;s de un referendo sobre su independencia ganado por estrecho margen en mayo del 2006 y una declaraci&oacute;n formal como nueva naci&oacute;n unos d&iacute;as despu&eacute;s.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2 </sup>En junio del 2005, los presidentes de Serbia y Montenegro, Croacia y Bosnia Herzegovina emiten una declaraci&oacute;n conjunta en la que parecen comprometerse a cooperar con este Tribunal, facilitar el retorno de todos los refugiados y desplazados a sus hogares, asegurar la protecci&oacute;n de las minor&iacute;as y eliminar el r&eacute;gimen de visados entre ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3 </sup>Consultado en <a href="http://www.un.org/icty/pressreal/2007/cadelst-070215.htm" target="_blank"><i>http://www.un.org/icty/pressreal/2007/cadelst&#150;070215.htm</i></a><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4 </sup>Discurso de la entonces fiscal de los dos tribunales <i>ad hoc </i>de Naciones Unidas, TPIAY y TPIR, ante el Consejo de Seguridad el 30 de octubre del 2002. Su largo mandato finaliza en septiembre del 2007. El TPIAY cerrar&aacute; sus puertas en el 2010.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5 </sup>Consultado en <a href="http://www.un.org/icty/kvocka/appeal/decision-e/10525JN315907.htm" target="_blank"><i>www.un.org/icty/kvocka/appeal/decision&#150;e/10525JN315907.htm</i></a><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6 </sup>Consultado en <a href="http://www.un.org/ictty/briefing/2007/pb070613.htm" target="_blank"><i>http://www.un.org/ictty/briefing/2007/pb070613.htm</i></a><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7 </sup>Consultado en <a href="http://www.consilium.europa.eu/ueDocs/cms_Data/docs/pressdata/en/discours/92955.pdf" target="_blank"><i>http://www.consilium.europa.eu/ueDocs/cms_Data/docs/pressdata/en/discours/92955.pdf</i></a> (traducido del ingl&eacute;s por el autor).</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8 </sup>P&eacute;rez Reverte, Arturo, "Fantasmas de los Balcanes", <i>XL Semanal, </i>n&uacute;m. 1024, 10&#150;16 de junio del 2007. <a href="http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?idedicion=2127&id_firma=4150" target="_blank"><i>http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?idedicion=2127 &amp; id_firma=4150.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=938494&pid=S1870-4654200800010003800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9 </sup>Consultado en <a href="http://www.ohr.int/ohr-dept/presso/pressr/default.asp?content_id=39313" target="_blank"><i>http://www.ohr.int/ohr&#150;dept/presso/pressr/default.asp?content_id=39313</i></a>. Su mandato se ha extendido hasta junio del 2008, pero las fuerzas de la UE en Bosnia se han recortado de 6000 a 2500.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10 </sup>Consultado en <a href="http://www.icj-cij.org/icjwww/ipresscom/SPEECHES/ispeech_president_higgins_bhy_20070226.htm" target="_blank"><i>http://www.icj&#150;cij.org/icjwww/ipresscom/SPEECHES/ispeech_president_higgins_bhy_20070226.htm.</i></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11 </sup><i>Consultado en </i><a href="http://www.un.org/ictty/indictment/english/blajok-jud070509.pdf" target="_blank"><i>http://www.un.org/ictty/indictment/english/blajok&#150;jud070509.pdf</i></a><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12 </sup>Consultado en <a href="http://www.nytimes.com/2007/03/01/world/europe/01briefs-serbapology.html?_r=1&oref=slogin" target="_blank"><i>http://www.nytimes.com/2007/03/01/world/europe/01briefs&#150;serbapology.html?_r=1 &amp; oref=slogin.</i></a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13 </sup>Directora del Programa de derecho internacional de la Escuela para Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins de Washington, DC.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14 </sup>Consultado en <a href="http://www.iht.com/articles/2007/03/08/opinion/edwedge.php" target="_blank"><i>http://www.iht.com/articles/2007/03/08/opinion/edwedge.php</i></a>(traducido al espa&ntilde;ol por el autor).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15 </sup>Consultado en <a href="http://www.icj-cij.org/docket/index.php?p1=3&p2=3&code=yus&case=114&k=25" target="_blank"><i>http://www.icj&#150;cij.org/docket/index.php?p1=3 &amp; p2=3 &amp; code=yus &amp; case=114 &amp; k=25.</i></a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16 </sup>Consultado en <a href="http://www.benadorassociates.com/pf.php?id=2222" target="_blank"><i>http://www.benadorassociates.com/pf.php?id=2222</i></a>, el 23 de febrero del 2004, como parte de un libro blanco sobre el tema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17 </sup>Consultado en <a href="http://www.icj-cij.org/docket/files/131/1671.pdf" target="_blank"><i>http://www.icj&#150;cij.org/docket/files/131/1671.pdf</i></a><i>. </i>Legal Consequences of the Construction of a Wall in the Occupied Palestinian Territory. Cons&eacute;quences juridiques de l'&eacute;dification d'un mur dans le territoire palestinien occup&eacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18 </sup>Pronunciado por Vuk Jeremic ante el Comit&eacute; del Parlamento Europeo reunido en Belgrado el 24 de mayo del 2007. <a href="http://assembly.coe.int/ASP/APFeaturesManager/defaultArtSiteView.asp?ID=676" target="_blank"><i>http://assembly.coe.int/ASP/APFeaturesManager/defaultArtSiteView.asp?ID=676.</i></a></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19 </sup>Posner, Eric A. y Figueiredo, Miguel de, "Is the International Court of Justice Biased?", Olin Working Paper, U. Chicago Law &amp; Economics, n&uacute;m. 234, diciembre de 2004. Cons&uacute;ltese en <a href="http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=642581" target="_blank"><i>http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=642581</i></a>. 20 El 13 de enero del 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=938506&pid=S1870-4654200800010003800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
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