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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Del Nuevo Santander a Tamaulipas: Génesis y construcción de un estado periférico mexicano 1770-1825]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Catherine Andrews y Jes&uacute;s Hern&aacute;ndez Jaimes (2012), <i>Del Nuevo Santander a Tamaulipas. G&eacute;nesis y construcci&oacute;n de un estado perif&eacute;rico mexicano 1770&#45;1825</i></b><i></i></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Marcos Medina Bustos*, Zulema Trejo Contreras*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma de Tamaulipas/ Gobierno del Estado de Tamaulipas, 271 pp.</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesores&#45;investigadores del Centro de Estudios Hist&oacute;ricos de Regi&oacute;n y Frontera de El Colegio de Sonora. </i>Correos electr&oacute;nicos: <a href="mailto:mmedina@colson.edu.mx">mmedina@colson.edu.mx</a>, <a href="mailto:ztrejo@colson.edu.mx">ztrejo@colson.edu.mx</a>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La g&eacute;nesis del estado de Tamaulipas presenta particularidades que la constituyen en un caso excepcional con respecto no s&oacute;lo a la frontera norte de M&eacute;xico, sino al pa&iacute;s en general. En <i>Del Nuevo Santander a Tamaulipas. G&eacute;nesis y construcci&oacute;n de un estado perif&eacute;rico mexicano, 1770&#45;1825</i> se expone, de manera acertada, el proceso que lo llev&oacute; al seno de M&eacute;xico, de colonia a estado de la federaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La creaci&oacute;n de la colonia Nuevo Santander es por dem&aacute;s interesante, ya que la empresa estuvo a cargo de la "iniciativa privada", por decirlo en t&eacute;rminos actuales, y eso dice muchas cosas, algunas de las cuales est&aacute;n expl&iacute;citas en el libro. Contiene una excelente descripci&oacute;n de los hechos que culminaron con la formaci&oacute;n de la colonia, as&iacute; como su construcci&oacute;n material y simb&oacute;lica, lo que est&aacute; impl&iacute;cito; en cuanto al material, los autores van narrando desde la llegada de Jos&eacute; de Escand&oacute;n al seno de M&eacute;xico, la fundaci&oacute;n de los poblados y las misiones, hasta la creaci&oacute;n o no creaci&oacute;n de las instituciones que rigieron la colonia durante el gobierno de la monarqu&iacute;a hisp&aacute;nica. Hablan de la construcci&oacute;n simb&oacute;lica, porque muestran, a trav&eacute;s de cuadros, mapas y la narraci&oacute;n misma de los hechos, c&oacute;mo se fue constituyendo una sociedad similar a la vez que diferente a la del resto de la colonial; en este tenor se aprecia la formaci&oacute;n de una sociedad armada, como en otras partes del septentri&oacute;n, sin embargo, a diferencia de Sonora, por ejemplo, &eacute;sta tuvo una estructura formal, puesto que desde sus or&iacute;genes estuvo compuesta por militares. Asimismo, el hecho de haber llegado a asentarse a un territorio constituido en zona de refugio para diversas sociedades ind&iacute;genas le proporcion&oacute; a la poblaci&oacute;n del Nuevo Santander un entorno muy particular al cual debieron adaptarse, ello a su vez propici&oacute; que toda la sociedad de la colonia desarrollara estrategias espec&iacute;ficas para sobrevivir en ese contexto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La figura de Jos&eacute; de Escand&oacute;n y Helguera, conde de Sierra Gorda, a quien se hace referencia constante en el texto, es un personaje central no s&oacute;lo por haber sido el fundador de la empresa en t&eacute;rminos materiales, sino porque de &eacute;l surgieron las ideas, estrategias y planes que fueron constituyendo el aparato institucional que rigi&oacute; la colonia, y tambi&eacute;n el <i>ser</i> mismo de &eacute;sta y sus pobladores. Justamente uno de los aportes impl&iacute;citos del libro es que proporciona una biograf&iacute;a pol&iacute;tica muy completa de este hombre y, a trav&eacute;s de ella, de la forma como se concibi&oacute; la colonizaci&oacute;n en una &eacute;poca tan tard&iacute;a, como la segunda mitad del siglo XVIII, en la que los m&eacute;todos que resultaron exitosos en etapas anteriores, ya no lo fueron tanto en &eacute;sta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consideramos que el tema de las misiones y su fracaso en el Nuevo Santander, como forma de pacificaci&oacute;n y colonizaci&oacute;n, es otro de los grandes aportes del libro, pues muestra que esta instituci&oacute;n, por largo tiempo mitificada en la historiograf&iacute;a colonial fue una, en realidad como cualquier otra, que tuvo sus pros, contras, triunfos y fracasos. Un tema que se analiza muy bien en el texto es c&oacute;mo y por qu&eacute; se present&oacute; en Nuevo Santander este matiz m&aacute;s negativo que positivo de las misiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, cabe hacer un &eacute;nfasis especial en las tablas, mapas y ap&eacute;ndices, porque permiten tener una visi&oacute;n completa de los procesos hist&oacute;ricos que se van analizando. En este caso, los mapas y las tablas, m&aacute;s que s&oacute;lo cumplir con la funci&oacute;n de ilustrar, son el complemento perfecto de lo que se narra en el texto, ya que los datos que comprenden van relatando una historia diferente, pero estrechamente vinculada con la narraci&oacute;n de los autores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro resalta un aspecto militar; desde los primeros colonos militares, que llegaron con Jos&eacute; de Escand&oacute;n, hasta las milicias de profesionales o de vecinos y las fuerzas insurgentes o contrainsurgentes, el aspecto militar estuvo siempre presente en el devenir hist&oacute;rico de Nuevo Santander y el novel estado de Tamaulipas. Y, como, dicen los autores, impl&iacute;citamente fue dando forma e identidad a la sociedad asentada en este territorio. Sin el elemento militar es imposible comprender c&oacute;mo se fue estructurando la colonia primero y el estado despu&eacute;s; incluso otro aporte sobresaliente es que hayan puesto especial &eacute;nfasis en demostrar que incluso la parte "civil" del gobierno de la colonia estaba "militarizada".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un tema m&aacute;s que hace apetecible la lectura de <i>Del Nuevo Santander a Tamaulipas</i> es el lugar que le dan en la historia a los grupos ind&iacute;genas. Nos gust&oacute; especialmente el &eacute;nfasis puesto en se&ntilde;alar las caracter&iacute;sticas generales de las sociedades ind&iacute;genas, como su pertenencia a naciones diferentes; el hecho de tener en com&uacute;n ser pobladores desplazados de los territorios que antes habitaban; de que las nuevas tierras donde se asentaron se constituyeran en una zona de refugio, que oblig&oacute; a la convivencia de estas sociedades, que tal vez en circunstancias normales no hubiesen podido ni querido convivir unas con otras. El seno de M&eacute;xico como zona de refugio ind&iacute;gena da un significado ampliado o quiz&aacute; nuevo a la noci&oacute;n de indios arrochelados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez que los autores caracterizaron las estructuras poblacionales, econ&oacute;micas e institucionales de la colonia del Nuevo Santander, en la segunda mitad del siglo XVIII, su narraci&oacute;n adopt&oacute; un ritmo diferente, pues en los siguientes cap&iacute;tulos abordaron una problem&aacute;tica predominantemente pol&iacute;tica, en la cual los actores individuales y colectivos pasaron a un primer plano, puesto que as&iacute; lo exige el estudio de fen&oacute;menos como la insurgencia y la independencia, a trav&eacute;s del Plan de Iguala. Lo mismo se puede afirmar del eje escogido para explicar los sucesos posteriores; las pugnas entre las &eacute;lites locales por imponer su poder en todo el Nuevo Santander disputando los espacios abiertos en las nuevas instituciones liberales, tanto de car&aacute;cter local como provincial; incluso llevando su disputa al &aacute;mbito nacional en la disyuntiva de que la provincia continuara formando parte de las Provincias Internas de Oriente o, como estado federal, para lograr plenas facultades en su gobierno, frente al poder pol&iacute;tico central. En este periodo ocurrieron eventos que requieren un seguimiento personalizado, como la malograda expedici&oacute;n de Xavier Mina y la ejecuci&oacute;n de Agust&iacute;n de Iturbide.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de la insurgencia, los autores trazan un panorama en el que se observa que los actores locales del Nuevo Santander asumieron una actitud de expectativa, como en espera por conocer qu&eacute; bando lograba una ventaja decisiva sobre su adversario, para apoyarlo. As&iacute;, el libro ilustra con profusi&oacute;n la indecisi&oacute;n del gobernador Manuel Iturbe e Iraeta y del capit&aacute;n Joaqu&iacute;n Vidal de Lorca, quienes &#45;a pesar de las &oacute;rdenes de F&eacute;lix Mar&iacute;a Calleja de pasar a San Luis Potos&iacute; a combatir a los insurgentes&#45; prefirieron quedarse en la provincia para asegurar su defensa, e incluso concentrarse en la costa preparando la huida en caso de una debacle total. Los autores atribuyen esta actitud de los encargados de enfrentar a los insurgentes, tildada de cobard&iacute;a por sus propios soldados, a la gran incertidumbre que generaron los importantes triunfos obtenidos por los insurgentes en San Luis Potos&iacute;, Saltillo y Monterrey, as&iacute; como las ejecuciones de espa&ntilde;oles y de criollos realistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra situaci&oacute;n fue la que se present&oacute; con los milicianos neosantanderinos, quienes de manera colectiva se pasaron al bando insurgente en febrero de 1811. Para los autores, tal decisi&oacute;n fue una t&aacute;ctica para preservar el orden en la provincia, pues de esa manera evitar&iacute;an que los insurgentes venidos de fuera causaran perjuicios en las propiedades de los patricios locales. Esta interpretaci&oacute;n es plausible porque no salieron de la provincia a pelear contra los realistas, y cuando los insurgentes de San Luis Potos&iacute; expropiaron a algunos espa&ntilde;oles neosantanderinos decidieron, en junta de milicianos, apresarlos y entregarlos al comandante general Joaqu&iacute;n Arredondo, quien por esta acci&oacute;n les perdon&oacute; su defecci&oacute;n anterior.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un minucioso rastreo de fuentes, los autores documentan la existencia de otros grupos que apoyaron a los insurgentes, como los milicianos que desertaron de la columna enviada a combatirlos en San Luis Potos&iacute; quienes, al ser interrogados, afirmaban que consideraban justa la causa del cura Hidalgo. Tal adhesi&oacute;n es atribuida al papel que jugaron los rumores y la propaganda insurgente, que no iba contra el rey Fernando vii sino contra los espa&ntilde;oles que hab&iacute;an entregado Espa&ntilde;a a los franceses. De manera similar, los ind&iacute;genas carrizos del norte de la provincia se levantaron para maltratar a los espa&ntilde;oles y, a decir de su l&iacute;der Juli&aacute;n Canales, para defender su "santa religi&oacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los movimientos insurgentes que m&aacute;s peligro representaban, como los levantamientos de ind&iacute;genas en el norte y en la frontera con San Luis Potos&iacute;, fueron finalmente derrotados por Arredondo y los mismos milicianos neosantanderinos, de tal manera que para principios de 1812 se hab&iacute;a logrado una situaci&oacute;n de paz, que perdurar&iacute;a en los siguientes a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La proclamaci&oacute;n, por parte de Agust&iacute;n de Iturbide, del Plan de Iguala caus&oacute; otro momento de incertidumbre en Nuevo Santander, pues otra vez circularon los rumores y las noticias sobre el movimiento independentista. A diferencia de 1810, cuando lleg&oacute; la insurgencia de fuera, en esta ocasi&oacute;n hubo apoyos internos, como la conspiraci&oacute;n del Ayuntamiento de la villa de Aguayo a principios de abril de 1821, al cual se aunaron adhesiones alrededor de la provincia en San Luis Potos&iacute;, Monterrey y Saltillo. Esto permiti&oacute; un r&aacute;pido triunfo trigarante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n los autores, la situaci&oacute;n durante los primeros a&ntilde;os del M&eacute;xico independiente se caracteriz&oacute; por el derrumbe de las instituciones coloniales, que posibilit&oacute; la competencia entre las elites locales por ocupar los nuevos espacios de poder pol&iacute;tico, inaugurados por la institucionalidad planteada en la Constituci&oacute;n de C&aacute;diz, la cual se desarroll&oacute; con &iacute;mpetu a partir de 1820. Al igual que en otras partes, donde se instrument&oacute; la Constituci&oacute;n, los ayuntamientos adquirieron relevancia por sus amplias facultades en el gobierno local, y fueron especialmente utilizados por las elites para favorecer sus intereses, al grado que contempor&aacute;neos llegaron a afirmar que "cada alcalde es un d&eacute;spota". El otro &oacute;rgano de representaci&oacute;n contemplado por la constituci&oacute;n gaditana fue la Diputaci&oacute;n Provincial para las Provincias Internas de Oriente, en la que quedaba integrado el Nuevo Santander. Sin embargo, los asistentes a la Junta Electoral de la provincia, para designar diputados al primer congreso constituyente, decidieron precozmente, en enero de 1822, erigir su propia diputaci&oacute;n provincial, la cual fue reconocida por el gobierno central hasta despu&eacute;s de la abdicaci&oacute;n de Iturbide, en 1823.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los primeros a&ntilde;os del M&eacute;xico independiente fueron de intensa participaci&oacute;n pol&iacute;tica, sobre todo si se toma en cuenta &#45;como lo plantean los autores&#45; que el proceso de construcci&oacute;n institucional estuvo marcado por la exacerbada competencia entre las elites de San Carlos y las de Aguayo, asentadas y con intereses en el norte y sur de la provincia respectivamente; la primera, representada por Felipe de la Garza y la segunda por la familia Fern&aacute;ndez. Esta competencia se expres&oacute; en diferentes momentos, nos interesa se&ntilde;alar la disputa por la ubicaci&oacute;n de la capital y la permanencia de Nuevo Santander en el bloque de provincias orientales o a la creaci&oacute;n de una territorialidad independiente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este &uacute;ltimo debate es interesante porque, seg&uacute;n los autores, el influyente pol&iacute;tico Miguel Ramos Arizpe promov&iacute;a la idea de un gran estado de oriente, conformado por las cuatro provincias internas orientales, y contaba con el apoyo del jefe pol&iacute;tico y militar de Nuevo Santander, Felipe de la Garza; sin embargo, los ayuntamientos y la familia Fern&aacute;ndez lograron que el texto final del Acta de la Federaci&oacute;n, de enero de 1824, incluyera al estado de Nuevo Santander, que d&iacute;as despu&eacute;s cambi&oacute; su nombre por el de Tamaulipas, con lo cual las elites provinciales lograban amplias facultades para su gobierno interior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este horizonte sobre los primeros a&ntilde;os del M&eacute;xico independiente, en el Nuevo Santander sobresalen tem&aacute;ticas de mucho inter&eacute;s; por ejemplo, el pronunciamiento republicano de Felipe de la Garza, en 1822, que le cost&oacute; el cargo que ostentaba y el favor del gobierno central. Los autores consideran que hubo una influencia estadounidense en su proyecto, as&iacute; como que su derrota se debi&oacute; a la falta de un apoyo externo a la provincia y, aunque &eacute;ste exist&iacute;a, como se muestra en el libro, fue neutralizado por una serie de detenciones realizadas por el emperador. Aqu&iacute; vale la pena recordar que el oficial sonorense Mariano Urrea, entonces gobernador de la Nueva Vizcaya, con capital en Durango, fue destituido del cargo acusado de republicanismo, una investigaci&oacute;n que est&aacute; pendiente es qu&eacute; tanta relaci&oacute;n hubo entre estos norte&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n nos parece sugerente la presentaci&oacute;n del debate federalista en la regi&oacute;n, pues ya no se trataba nada m&aacute;s de instaurar poderes estatales capaces de autogobernarse, sino tambi&eacute;n de definir la extensi&oacute;n territorial de los mismos. Al parecer &#45;seg&uacute;n Netie Lee Benson&#45; el proyecto federalista de Ramos Arizpe era el de tres estados grandes en el septentri&oacute;n: el de oriente, del norte y el de occidente; habr&iacute;a que indagar cu&aacute;l era su objetivo. Por lo pronto, los autores documentan que el Nuevo Santander pronto mostr&oacute; la importancia, para las elites locales, de tener una territorialidad propia, que a la postre dar&iacute;a al traste con el proyecto de Ramos Arizpe, y que luego cundi&oacute; al resto de las provincias de oriente, al estado interno del norte y por &uacute;ltimo al estado interno de occidente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta obra de Catherine Andrews y Jes&uacute;s Hern&aacute;ndez es importante, entre otras cosas porque est&aacute; escrita desde las nuevas perspectivas historiogr&aacute;ficas, y permite ser utilizado en una &oacute;ptica comparativa, tanto con el resto del septentri&oacute;n como con otras zonas del pa&iacute;s. Tambi&eacute;n proporciona el material necesario para, junto con los trabajos de otras zonas, construir una visi&oacute;n de conjunto de ese enorme espacio que es la frontera norte de M&eacute;xico y que ha compartido caracter&iacute;sticas hist&oacute;ricas similares, aunque tambi&eacute;n particularidades propias de las territorialidades que se han construido en su interior.</font></p>      ]]></body>
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