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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de Baja California Instituto de Investigaciones Culturales ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Juana Ju&aacute;rez Romero, Salvador Arciga Bernal y Jorge Mendoza Garc&iacute;a (coordinadores), (2012), <i>Memoria colectiva. Procesos psicosociales</i></b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mario Alberto Maga&ntilde;a Mancillas*</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, Editorial Porr&uacute;a, 408 pp.</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad Aut&oacute;noma de Baja California, Instituto de Investigaciones Culturales&#45;Museo. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:alberto.magaa@uabc.edu.mx">alberto.magaa@uabc.edu.mx</a>.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al rese&ntilde;ar un libro, &iquest;c&oacute;mo lograr que los lectores comprendan de manera breve y sint&eacute;tica todas las aportaciones que contiene?, adem&aacute;s &iquest;c&oacute;mo escribir una rese&ntilde;a de manera amena y convincente, para que al final compren un ejemplar o varios? Y, cuando una obra versa sobre tem&aacute;ticas que te obsesionan se debe a&ntilde;adir, en el sentido m&aacute;s <i>freak</i> o <i>geek,</i> que pasas por una experiencia esot&eacute;rica o m&aacute;s bien borgiana, "escribes un libro para rese&ntilde;ar el libro". As&iacute;, cuando redactaba la rese&ntilde;a de cada ensayo, decid&iacute; volver a empezar y escribir algunas ideas, eso s&iacute;, obsesivas.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Memoria colectiva. Procesos psicosociales</i> consta de una presentaci&oacute;n, un pr&oacute;logo y cuatro secciones: Ideas sobre la memoria colectiva: procesos psicosociales; Memoria colectiva: pr&aacute;cticas y procesos; Memoria colectiva y ciudadan&iacute;a y Proceso del olvido; cada una cuenta con cuatro, cinco, dos y un ensayo respectivamente, que suman 12 estudios, firmados por 19 autores y coautores. Llama la atenci&oacute;n que la presentaci&oacute;n es una versi&oacute;n algo sint&eacute;tica del pr&oacute;logo, ambos redactados por Juana Ju&aacute;rez Romero, y del primer texto rescato la expresi&oacute;n: "Si se asume que la memoria colectiva es un proceso social de reconstrucci&oacute;n de un pasado vivido y/ o significado, desde un punto tiene que hacerse y es desde la perspectiva de un grupo o colectividad" (p. 7).<sup><a href="#notas">2</a></sup> Lo cual empieza a delinear una interpretaci&oacute;n del concepto de memoria colectiva, siempre reconociendo como punto de partida la obra de Maurice Halbwachs (1877&#45;1945), y desde la perspectiva disciplinaria de la psicolog&iacute;a social, pero que adem&aacute;s es parte de los esfuerzos colegiados de la "Red de memoria colectiva y construcci&oacute;n de identidades", que se reafirma en el pr&oacute;logo, donde Ju&aacute;rez Romo expresa:</font></p>              <blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, la memoria colectiva es esa reconstrucci&oacute;n de un pasado significativo que se hace desde el presente, tiempo que requiere, en ciertos momentos, cierto sentido, encontrar br&uacute;jula cuando se ha perdido, porque cuando el sinsentido hace acto de presencia hay que buscarlo en alg&uacute;n sitio y en ocasiones se encuentra en el pasado, pero no cualquier pasado sino aquello que ha impactado a una sociedad, como sus gestas, sus haza&ntilde;as, aquello que se celebra, aquello que ha dolido, aquello que ha dotado de cierto regocijo al grupo (p. 14).</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debo indicar que mi lectura de esta obra se articul&oacute; con base en c&oacute;mo se incorpora, usa y adecua aqu&iacute; el concepto de memoria colectiva de Halbwachs, ya que ha sido una de mis obsesiones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en especial en relaci&oacute;n con la forma en que se ha empleado despu&eacute;s de lo acontecido en Nuremberg, y no necesariamente de la perspectiva de Halbwachs, sobre todo en los trabajos m&aacute;s contempor&aacute;neos desde la memoria cultural<sup><a href="#notas">3</a></sup> y la posmemoria.<sup><a href="#notas">4</a></sup> As&iacute; que es una lectura prejuiciada o interesada de este libro, pero a fin de cuentas todas son as&iacute;, de lo contrario no existir&iacute;a el inter&eacute;s de realizar el ejercicio de comprender y contrastar lo expuesto por otros, que es descubrirse frente a los otros, pero al mismo tiempo nosotros nos exponemos ante todos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer ensayo, "Noci&oacute;n y elementos de la memoria colectiva", constituye un recuento breve de la construcci&oacute;n del concepto de memoria desde la cultura hel&eacute;nica hasta el siglo XX, sobre todo como el ejercicio normado (socialmente) de recordar: "As&iacute; son los marcos, posibilitan, y as&iacute; son los sentidos, hacen sentir los momentos y los sitios" (p. 24). Para despu&eacute;s recuperar las propuestas de la importancia del espacio en el ejercicio colectivo del recordar normado socialmente, lo que se puede sintetizar en los lugares de la memoria, y reconocer que es una aportaci&oacute;n de los estudiosos sobre Halbwachs y no de &eacute;ste propiamente dicho, quien, entiendo, los ver&iacute;a como una parte de los mecanismos que detonan el recuerdo en los marcos sociales de la memoria. Considero necesario puntualizar esto, sin dejar de reconocer el avance logrado con la incorporaci&oacute;n a los estudios sobre la memoria colectiva de los conceptos y aproximaciones metodol&oacute;gicas de los "lugares de la memoria", sobre todo a ra&iacute;z de los esfuerzos de Pierre Nora (2008).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque, "en el presente art&iacute;culo se ha realizado un somero recorrido por la visi&oacute;n de la memoria colectiva. Se ha intentado caracterizarla y destacar aquello que propuso o deline&oacute; Maurice Halbwachs para esta perspectiva social de la memoria" (p. 47), me parece que se ha viajado por diversos universos acad&eacute;micos sobre todo posteriores a Halbwachs y es su aportaci&oacute;n la que queda difusa, en especial como una contribuci&oacute;n o saber situado hist&oacute;ricamente. Tambi&eacute;n resalta la ausencia de referencias a Henri Bergson (1859&#45;1941), maestro de Halbwachs, y de su obra <i>Materia y memoria</i> (1896), de la cual realiz&oacute; un ejercicio de alejamiento en <i>Los marcos sociales de la memoria</i> (2004a), y tambi&eacute;n que est&aacute; muy relacionada con las perspectivas psicol&oacute;gicas asi como con las aportaciones contempor&aacute;neas de Jan y Aleida Assmann, con su concepto de memoria cultural.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Antiguas renovaciones de la historia, o de las condiciones de posibilidad de la historia de la memoria y la historia del tiempo presente", Eugenia Allier Monta&ntilde;o, hace un planteamiento desde una perspectiva posterior a Nuremberg, a mi entender m&aacute;s relacionada con la posmemoria. Es notorio su esfuerzo por definir de manera hist&oacute;ricamente situada las contribuciones de Halbwachs, en relaci&oacute;n con las interpretaciones posteriores de Pierre Nora y Paul Ricoeur pero, sobre todo, por resolver la aparente contradicci&oacute;n u oposici&oacute;n entre la historia y la memoria colectiva se&ntilde;alando que la primera nace de la segunda, luego se distancia regresando a la segunda al catalogarla como objeto de estudio, y "la historia termina convirti&eacute;ndose, con el paso del tiempo, en parte de las memorias p&uacute;blicas" (p. 65). Sin embargo, la historia acad&eacute;mica no controla la informaci&oacute;n hist&oacute;rica, sea o no acad&eacute;mica, que el colectivo social decide incorporar a la memoria colectiva. Aqu&iacute; es propio recordar lo que Mario Carretero escribe sobre la existencia de tres representaciones del pasado: la historia escolar o "el registro de la historia que aparece en la escuela; la historia cotidiana, como elemento de una memoria colectiva" &#91;pero tambi&eacute;n&#93; existe la historia acad&eacute;mica o historiograf&iacute;a, que cultivan los historiadores y los cient&iacute;ficos sociales" (2007, 36). Estas formas de recordar lo hist&oacute;rico muchas veces entran en conflicto, debido a que responden a diferentes intereses socioculturales e identitarios.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la historia de la memoria como historia del presente, una cosa es la necesidad disciplinaria de una historia del tiempo presente o historia inmediata, y otra que en toda investigaci&oacute;n hist&oacute;rica se parte de un "presentismo". Maurice Halbwachs y Pierre Nora "supusieron que la memoria es vida, pues depende de los grupos que la portan, y que la historia es muerte pues s&oacute;lo entra en acci&oacute;n una vez que la memoria ha desaparecido" (p. 74). Sin embargo, Halbwachs en <i>Los marcos sociales de la memoria</i> concluy&oacute; que "el pensamiento social es b&aacute;sicamente una memoria, y que todo su contenido est&aacute; hecho de recuerdos colectivos, pero s&oacute;lo permanecen presentes en la sociedad esos recuerdos que la sociedad, trabajando sobre sus marcos actuales, puede reconstruir" (2004a, 344). Y, parafraseando a Roger Chartier (2008): "Escuchar a los muertos con los ojos de los vivos", me parece dif&iacute;cil de aceptar esta taxonom&iacute;a de lo vivo con la memoria&#45;testimonio y lo muerto con la historia&#45;documento.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si los historiadores estudiamos un suceso pasado "olvidado" por la memoria colectiva, es porque somos parte de ese colectivo social, cultural e identitario y, de cierta manera somos sus arque&oacute;logos o genealogistas, y s&oacute;lo se necesita exponer la "nueva/olvidada" evidencia para que los individuos en conjunto decidan sobre su grado y jerarqu&iacute;a de incorporaci&oacute;n a la memoria colectiva de esa informaci&oacute;n reconstruida. "La memoria es antes que todo una funci&oacute;n colectiva &#91;...&#93; si los recuerdos reaparecen, se debe a que la sociedad dispone en cada momento de los medios adecuados para reproducirlos" (Halbwachs 2004a, 337). Tampoco podemos recriminar a los historiadores de no hacer historia inmediata, si la colectividad ha decidido que parte de esos acontecimiento no deben formar parte de su memoria colectiva. Carretero escribe:</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta sobre qu&eacute; <i>se debe</i> recordar y qu&eacute; olvidar se confronta muchas veces a aquella sobre qu&eacute; <i>se puede</i> recordar y qu&eacute; olvidar, disyuntiva para la cual tanto el olvido como la memoria se disponen en relaci&oacute;n con un objetivo principal: el de ofrecer narraciones y marcos de comprensi&oacute;n comunes que permitan reconstruir la identidad social fracturada y retomar el proyecto compartido (2007, 179).</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eugenia Allier Monta&ntilde;o se&ntilde;ala: "El t&eacute;rmino memoria, junto a sus hermanos memoria colectiva y memoria hist&oacute;rica, ha comenzado a tener un lugar cada vez m&aacute;s visible en el espacio p&uacute;blico y en la academia mexicanos" (p. 57). As&iacute; como: "El proceso de autonomizaci&oacute;n de la memoria respecto a la historia toma un giro m&aacute;s radical cuando las memorias singulares, de grupos comunitarios, ponen en duda la narraci&oacute;n hist&oacute;rica de la memoria nacional (aquella ense&ntilde;ada y manejada por las instituciones)" (p. 59).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Psicologizar la historia, historizar la psicolog&iacute;a", Rodolfo Su&aacute;rez Molnar y Alejandro Araujo ponderan la cercan&iacute;a disciplinaria/tem&aacute;tica entre la psicolog&iacute;a social y la historia: "Nos interesar&iacute;a que el presente texto permita mostrar algunos puntos de encuentro entre la psicolog&iacute;a y la historia, tomando como eje la reflexi&oacute;n sobre el tema de la memoria" (p. 86). En este trabajo tambi&eacute;n se hace &eacute;nfasis en que la memoria es objeto de reciente inter&eacute;s por parte de la ciencia hist&oacute;rica, pero no hay indicios de que sea un tema de reflexi&oacute;n. Llama la atenci&oacute;n la sobrevaloraci&oacute;n de la historia cultural como la &uacute;nica v&aacute;lida y con futuro, incluso como la "correcta", frente a una sociocultural cl&aacute;sica que, de paso, no se define.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, tambi&eacute;n indican que "en este sentido, es importante reconocer que la distinci&oacute;n de Nora entre memoria colectiva y memoria hist&oacute;rica no es, plenamente, la de Halbwachs, porque de uno a otro ha pasado tanto 'la nueva historia' como una r&aacute;pida proliferaci&oacute;n de las memorias colectivas" (p. 96). Sin entender que los autores citados est&aacute;n situados en dos contextos hist&oacute;ricos diferentes, Halbwachs padeci&oacute; la <i>Shoah</i> (cat&aacute;strofe), en cambio Nora debe lidiar, como toda la sociedad francesa posterior a Nuremberg, con la cuesti&oacute;n de qu&eacute; recordar y qu&eacute; olvidar en relaci&oacute;n con el periodo nazista y el gobierno colaboracionista en Francia, adem&aacute;s del racismo xen&oacute;fobo contempor&aacute;neo. Esto es diferente a la denominada "presi&oacute;n de las memorias colectivas", entendida como un problema sociopol&iacute;tico de origen cultural e identitario. Por ello, se ha privilegiado el estudio de los espacios f&iacute;sicos&#45;concretos, en los cuales los individuos pertenecientes a diversas colectividades socioculturales e identitarias se enfrentan en una disputa por el control de los geos&iacute;mbolos espec&iacute;ficos, con base en una serie de argumentaciones discursivas e ideol&oacute;gicas sobre qui&eacute;n tiene derecho sobre los lugares&#45;monumentos&#45;recuerdos/olvidos&#45;identidades&#45;memoria. Estudiar los conflictos por los lugares de memoria, donde se realizan los rituales "memoriativos", por individuos auto/hetero identificados como de una identidad colectiva u otra, no necesariamente es estudiar las memorias colectivas.</font></p>          <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Los procesos del pensamiento social y la memoria colectiva", Manuel Gonz&aacute;lez Navarro y Josu&eacute; R. Tinoco Amador realizan un acercamiento desde los trabajos del suicidio hasta los marcos sociales de la memoria de Halbwachs, y las interacciones epistemol&oacute;gicas entre el individuo y el colectivo, por ello consideran importante ahondar en el pensamiento social y dicen: "El pensamiento social es entonces una condici&oacute;n hist&oacute;rico&#45;social en la cual se dibujan grandes aspiraciones de los grupos y los individuos que participan" (p. 112). Sin embargo, no se logra ver a trav&eacute;s del estudio los v&iacute;nculos con la memoria y las identidades colectivas, salvo cuando dicen, entre otras argumentaciones:</font></p>              <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los grupos se disputan los distintos espacios en los que conviven a trav&eacute;s de la memoria colectiva; ya sea la din&aacute;mica entre peque&ntilde;os grupos o la naci&oacute;n como espacio de identidades diversas. Unos buscan conquistarla a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n hist&oacute;rica del futuro. Otros llevan consigo la interpretaci&oacute;n del pasado. &#91;...&#93; La construcci&oacute;n de una memoria representa el esfuerzo de un grupo por darle un sentido hist&oacute;rico al presente (p. 129).</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me parece que existe una fuerte carga hacia el voluntarismo en esta concepci&oacute;n de la memoria colectiva, como parte del pensamiento social:</font></p>              <blockquote>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La memoria colectiva es esa construcci&oacute;n de voluntades humanas que buscan construir un sentido del presente. Su herramienta principal se ubica en los antecedentes a manera del pasado. La memoria es una continuidad que busca perdurar como signo de identidad. No es un recuerdo de las sensibilidades o emociones humanas, sino un signo de presencia y confrontaci&oacute;n con los dem&aacute;s grupos o individuos (p. 134).</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, en el caso "mexicano" se le da un peso excesivo al Estado en la conformaci&oacute;n de las identidades y memorias colectivas. Lo que me lleva a plantear que se debe analizar de manera cr&iacute;tica todas las aportaciones de Enrique Florescano sobre la denominada "memoria mexicana", que se han hecho desde el estudio de la historia de lo mexicano, y no desde una historia cultural o sociocultural de las memorias de las multiculturalidades auto/hetero definidas como mexicanas, que me parece obvio que no es lo mismo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otras colaboraciones, que integran <i>Memoria colectiva. Procesos psico&#45;sociales</i> hacen que esta obra sea subyugante, retadora y propositiva, por dem&aacute;s atractiva para los interesados en los temas y estudios de lo cultural pero, sobre todo, no le puedo negar el gran m&eacute;rito de poner en primer plano la necesidad de la recuperaci&oacute;n de las aportaciones de Maurice Halbwachs sobre los marcos sociales de la memoria y la propia memoria colectiva inconclusa (2004b).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que recuerdo de mis m&uacute;ltiples lecturas sobre los denominados estudios sobre la memoria colectiva es el hecho de confundirla con la memoria cultural assmanniana, o con los lugares de memoria noranianos, o dejar en una primera o segunda citas referencias indirectas a Halbwachs. Esta obra, con sinceridad aplastante, hace un gran esfuerzo por incorporar lo propuesto por Halbwachs hace unos noventa a&ntilde;os, pero que ha sido en los &uacute;ltimos cuando de verdad lo estamos estudiando, leyendo con madurez y tratando de incorporarlo a nuestras problem&aacute;ticas de inicios del siglo XXI, y eso nos lleva a que nuestra generaci&oacute;n deber&aacute; proponer una nueva teor&iacute;a general sobre la memoria, &iquest;qui&eacute;n es la o el valiente?</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Assmann, Jan. 2008. Religi&oacute;n <i>y memoria cultural. Diez estudios.</i> Buenos Aires: Ediciones Lilmod y Libros de la Araucaria.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444824&pid=S1870-3925201400020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carretero, Mario. 2007. <i>Documentos de identidad. La construcci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica en un mundo global.</i> Buenos Aires: Paid&oacute;s Entornos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444826&pid=S1870-3925201400020001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Chartier, Roger. 2008. Escuchar <i>a los muertos con los ojos.</i> Buenos Aires: Katz Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444828&pid=S1870-3925201400020001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Halbwachs, Maurice. 2004a. <i>Los marcos sociales de la memoria.</i> Barcelona: Anthropos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444830&pid=S1870-3925201400020001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;. 2004b. <i>La memoria colectiva.</i> Zaragoza: Universidad de Zaragoza.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444832&pid=S1870-3925201400020001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nora, Pierre. 2008. <i>Pierre Nora en</i> les <i>lieux de m&eacute;moire.</i> Montevideo: Editorial Trilce.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444834&pid=S1870-3925201400020001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Szurmuk, M&oacute;nica. 2009. Posmemoria. En <i>Diccionario de estudios culturales latinoamericanos,</i> coordinado por &iacute;dem., y Robert McKee Irwin, 224&#45;228. M&eacute;xico: Instituto Mora y Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444836&pid=S1870-3925201400020001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Texto le&iacute;do en la presentaci&oacute;n del libro en la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Aut&oacute;noma de Baja California, Mexicali, Baja California, el 8 de noviembre de 2012.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Inici&eacute; la lectura de esta obra en una versi&oacute;n electr&oacute;nica, que inclu&iacute;a esta presentaci&oacute;n, que no figuraba ya en el libro impreso, pero decid&iacute; dejar esta rese&ntilde;a como hab&iacute;a iniciado, por si tuviera alg&uacute;n valor informativo.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> "Nuestra memoria no s&oacute;lo tiene una base social, sino tambi&eacute;n una base cultural". "La memoria cultural es compleja, pluralista, y laber&iacute;ntica; engloba una cantidad de memorias vinculantes e identidades plurales distintas en tiempo y en espacio, y de esas tensiones y contradicciones extrae su din&aacute;mica propia" (Assmann 2008, 25 y 50).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> "A diferencia de la memoria que est&aacute; conectada directamente al pasado, y que puede referirse a experiencias de todo tipo, la posmemoria se ocupa solamente de hechos traum&aacute;ticos cuya perdurabilidad emocional marca las generaciones subsiguientes a los que experimentaron" (Szurmuk 2009, 226).</font></p>      ]]></body><back>
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