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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Zulema Trejo Contreras (2012),</b> <b><i>Redes, facciones y liberalismo. Sonora, 1850&#45;1876</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Raquel Padilla Ramos*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Hermosillo, El Colegio de Sonora/El Colegio de Michoac&aacute;n, 300 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Profesora&#45;investigadora del Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, delegaci&oacute;n Sonora. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:raquel_padilla@inah.gob.mx">raquel_padilla@inah.gob.mx</a>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las redes no se tejen, se urden; el producto de la urdimbre es una trama. Las redes no se hacen en el aire, para urdirlas es necesario contar con un bastidor o urdidera y con hilos. Si se desea lograr una buena trama, los nudos son fundamentales. En el proceso de reticulado, hacer varias capas de hilos superpuestos, en vez de una sola, dar&aacute; consistencia y fortaleza a la red. Estos son los principios b&aacute;sicos de los cuales podemos partir para entender la propuesta de Zulema Trejo Contreras en <i>Redes, facciones y liberalismo. Sonora 1850&#45;1876,</i> publicado por El Colegio de Sonora y el de Michoac&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra consta de cinco grandes cap&iacute;tulos subdivididos en apartados tem&aacute;ticos peque&ntilde;os, adem&aacute;s de la introducci&oacute;n y las conclusiones, y aunque carece de mapas geogr&aacute;ficos, en cambio posee tablas y esquemas, que son indispensables, y nos permiten entender mejor el comportamiento de las redes y las facciones en la Sonora del ombligo del siglo XIX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el pr&oacute;logo, Antonio Escobar Ohmstede se&ntilde;ala que es esencial, en el conocimiento de nuestras sociedades, ver "el funcionamiento de las familias a trav&eacute;s de alianzas matrimoniales, de compadrazgo o solamente por medio de aquellas que pudieron ser ef&iacute;meras". Esto es lo que hace la autora empleando como metodolog&iacute;a la detecci&oacute;n y an&aacute;lisis de redes. Su objetivo primordial es "conocer qu&eacute; eran &#91;las facciones&#93;, c&oacute;mo se conformaron y de qu&eacute; manera participaron en el cambiante escenario pol&iacute;tico de la &eacute;poca, partiendo de la hip&oacute;tesis de que se originaron en las redes de relaciones sociales que dominaban el escenario pol&iacute;tico de la &eacute;poca estudiada, o m&aacute;s precisa a&uacute;n, que las facciones se originaron en la fragmentaci&oacute;n de las redes sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos hispanoamericanos, una red es un <i>chinchorro.</i> En el argot de los pescadores locales, un <i>encierre</i> es el acto de capturar un cardumen en alta mar, y lo hacen formando un c&iacute;rculo con el <i>chinchorro,</i> que var&iacute;a en longitud, pero puede alcanzar hasta dos mil metros. La <i>luz de malla</i> es acorde a la presa esperada, es decir, el tama&ntilde;o de sus cuadros. Con el apoyo de genealog&iacute;as y prosopograf&iacute;as de personas clave, denominados aqu&iacute; <i>personajes gu&iacute;as,</i> en permanente relaci&oacute;n con su entorno social, encontramos a lo largo del libro <i>encierres</i> efectivos o endebles, a trav&eacute;s de relaciones de parentesco, clientela, paisanaje, negocios, compadrazgo, linaje, se&ntilde;or&iacute;o y amistad, entre otras. Cada uno de estos v&iacute;nculos se estableci&oacute;, seg&uacute;n el grado de notabilidad del miembro de la red, con una <i>luz de malla</i> diferente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de la investigaci&oacute;n domina la red de los G&aacute;ndara&#45;&Iacute;&ntilde;igo&#45;Cubillas&#45;Aguilar, que giraba en torno a la casa &Iacute;&ntilde;igo, monopolizadora del comercio y del cr&eacute;dito local. Los ap&eacute;ndices de las redes, aunque no llegan a contener los card&uacute;menes, son fundamentales en la faena pescadora. Uno de estos extremos, el primero que se arroja, es una especie de ancla de varios picos llamado <i>grampin,</i> que cuando toca fondo la embarcaci&oacute;n comienza a recular a efecto de que la malla sea arrojada al mar. Terminado esto, la lancha avanza para dejar el tendido de la red y soltar la boya, que es la marca donde debe iniciar el <i>cobro</i> del equipo, es decir, la captura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De este modo, como <i>grampins</i> de la red G&aacute;ndara&#45;&Iacute;&ntilde;igo&#45;Cubillas&#45;Aguilar podemos ubicar a los indios &oacute;patas y yaquis. Ambos grupos forman parte de la red en calidad de ap&eacute;ndices coadyuvantes, en vista de que no gozaban de sus privilegios y de que las demandas que planteaban eran de una naturaleza muy particular, muy &eacute;tnica. Aunque no eran forzosamente cuerpos coligados, estos pueblos ind&iacute;genas hac&iacute;an acto de presencia como contingentes guerreros para fijar con las elites, a cambio, espacios de negociaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora se pregunta y ofrece hip&oacute;tesis y respuestas en un constante di&aacute;logo con las fuentes, consigo misma y con el lector. Los contenidos y el frecuente contrapunteo que establece con gran variedad de datos emp&iacute;ricos, me ha permitido metaforizar su red social y equipararla a la que se usa en el &aacute;mbito pesquero. Me posibilita tambi&eacute;n determinar que una cosa es la red y la forma como est&aacute; compuesta, y otra lo que &eacute;sta logra contener, es decir, el <i>cobro.</i> Se trata de la parte m&aacute;s pesada en el proceso de captura de peces, ya que los pescadores deben ir desenmallando r&aacute;pidamente las piezas atrapadas. Esto obedece a que el equipo va quedando listo para un nuevo <i>lance</i> o <i>tendido.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma podemos ver c&oacute;mo algunos miembros de la red dominante suman, guardan, adhieren, controlan, usan, separan, restan, despegan, desapegan y eliminan, cuando les es preciso, lo que han atrapado, ya fueren individuos o colectivos. No es de extra&ntilde;ar, pues, que la red G&aacute;ndara&#45;&Iacute;&ntilde;igo&#45;Cubillas&#45;Aguilar se dividiera en dos facciones, como se&ntilde;ala la autora: "una agrupada en torno a Manuel Mar&iacute;a G&aacute;ndara, la otra alrededor de Manuel &Iacute;&ntilde;igo y Fernando Cubillas. Las facciones gandarista e i&ntilde;iguista estaban por nacer".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el <i>tendido</i> de relaciones de los notables y dentro de l&iacute;mites constitucionales diversos, era importante determinar con claridad las facultades y los alcances que cada miembro guardaba respecto a los representantes pol&iacute;ticos y viceversa. Bajo esta tesitura, de manera di&aacute;fana, Trejo Contreras reconstruye las atribuciones y el poder que los gobernadores y los integrantes del Congreso tuvieron en las etapas del periodo de estudio (trece en el caso de los primeros), tanto en el plano formal como informal.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue as&iacute; como un Ignacio Pesqueira pudo gobernar de manera habitual "investido de facultades extraordinarias en los ramos de hacienda, guerra y guardia nacional. Los apaches, los yaquis o los notables que le hac&iacute;an oposici&oacute;n le proporcionaban tambi&eacute;n los motivos para dejar a un lado las disposiciones de 1861 y seguir gobernando bajo los preceptos de la constituci&oacute;n de 1848", subraya la autora. Esto significa que hab&iacute;a un gran margen de maniobra. As&iacute; mismo, destaca la conclusi&oacute;n de una casi nula ilegalidad en las acciones de estos personajes, pues estaban arropados de marcos jur&iacute;dicos que daban ordenamiento y sost&eacute;n, vigor y permanencia a sus procederes. Ser&iacute;a interesante que en trabajos futuros, ella ubicara de forma similar c&oacute;mo eran los nexos que ten&iacute;an con la Iglesia las elites que conformaban la red dominante y las paralelas. Tambi&eacute;n el rompimiento del orden institucional por parte de las facciones y el papel desempe&ntilde;ado por los ind&iacute;genas, los pueblos y las haciendas son t&oacute;picos que trabaja de forma acuciosa. Para comprender mejor esto, le fue indispensable tener definiciones claras de los conceptos utilizados en la &eacute;poca: asonada, pronunciamiento y levantamiento, para referirse a los movimientos sociales en contra del r&eacute;gimen establecido o de las facciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La predominancia de una red no implica su perennidad; la urdimbre de la G&aacute;ndara&#45;&Iacute;&ntilde;igo&#45;Cubillas&#45;Aguilar, como red superior en Sonora a mediados del siglo xix, obedec&iacute;a a su victoria sobre la de Arizpe, encabezada por Jos&eacute; Urrea. Empero, en el contexto local no pudo mantener el control efectivo sobre sus rivales ni logr&oacute; siempre incorporar a los personajes adecuados; en el nacional, los acontecimientos funcionaron como catalizadores, indica Trejo, "para acelerar &#91;su&#93; proceso de desintegraci&oacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Redes, facciones y liberalismo. Sonora 1850&#45;1876</i> nos deja de manera subrepticia o expl&iacute;cita, una invitaci&oacute;n a profundizar en estudios sobre las redes paralelas a la dominante, as&iacute; como de facciones y redes dominantes en otros momentos del siglo xix. A&ntilde;adir&iacute;a tambi&eacute;n la propuesta de realizar investigaciones sobre las elites ind&iacute;genas y la urdimbre de sus redes. Por lo pronto, aqu&iacute; cabe preguntarse por qu&eacute; los grandes jefes yaquis, como Cajeme, Tetabiate y La Bandera son originarios de los pueblos yaquis ligados al mar, y si pueden vincularse a redes ind&iacute;genas urdidas a partir del linaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, quiero terminar a&ntilde;adiendo que el trabajo de Zulema Trejo se inscribe en los estudios de historia sociopol&iacute;tica, pero esto no lo exenta de cubrir cuestiones &eacute;tnicas, econ&oacute;micas, culturales y hasta militares. La autora navega por las turbulentas aguas de un siglo xix pleno de violencia y pactos inter e intrafamiliares de los notables de Sonora, pero tambi&eacute;n de charadas y negociaciones con los ind&iacute;genas y entre estos mismos. <i>Redes, facciones y liberalismo</i> viene a sumarse a las obras recientes que zanjan una faltante en la historiograf&iacute;a sonorense respecto a las &eacute;lites regionales, abordadas aqu&iacute; a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de las redes que se urdieron dentro de la geograf&iacute;a estatal y hacia el exterior.</font></p>      ]]></body>
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