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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Marin Ledun y Brigitte Font Le Bret (2010), Pendant <i>qu'ils comptent les morts. Entretien entre un ancien salari&eacute; de France Telecom et un m&eacute;decin psychiatre</i><sup><a href="#nota">1</a></sup></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mercedes Z&uacute;&ntilde;iga Elizalde*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Par&iacute;s, La Tengo Editions, 167 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesora&#150;investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo de El Colegio de Sonora. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:mzuniga@colson.edu.mx">mzuniga@colson.edu.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el transcurso de 2007, la prensa francesa comenz&oacute; t&iacute;midamente a dar cuenta de una serie de suicidios registrados en Renault y Peugeot, as&iacute; como en otros lugares de trabajo de medios sociales muy diferentes, tales como hospitales, establecimientos escolares, empresas de la construcci&oacute;n, la industria electr&oacute;nica y de nuevas tecnolog&iacute;as, los servicios comerciales, p&uacute;blicos y bancarios y en diversas compa&ntilde;&iacute;as multinacionales. Una de las entidades donde los suicidios cobraron relevancia, por su frecuencia y gravedad, fue en la firma de telecomunicaciones France T&eacute;lecom; espacio laboral sobre el cual trata la entrevista entre el autor y su m&eacute;dica psiquiatra, con el prop&oacute;sito de esclarecer el contexto laboral y las condiciones de trabajo que posibilitan que un(a) trabajador(a)a se vea empujado(a) al extremo de cometer suicidio, como &uacute;nica salida para poner fin al sufrimiento que vive en y por el trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El suicidio por razones ligadas al trabajo, si bien se puede ubicar como un problema que aparece en la d&eacute;cada de 1990 en una gran parte de los pa&iacute;ses de Europa y del mundo desarrollado, durante mucho tiempo estuvo cubierto por el silencio. La dram&aacute;tica situaci&oacute;n que alcanz&oacute; el fen&oacute;meno en Francia le dio visibilidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y oblig&oacute; a directivos y pol&iacute;ticos a reconocerlo como un problema social, coloc&aacute;ndose en el debate p&uacute;blico lo que sindicalistas y estudiosos del trabajo ven&iacute;an denunciando desde tiempo atr&aacute;s: la nueva organizaci&oacute;n del trabajo puede ser fuente de sufrimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta obra, Ledun y Font Le Bret abordan este sufrimiento y sus causas, mediante el recurso de la entrevista, la cual resulta m&aacute;s una discusi&oacute;n e intercambio de impresiones, posturas y experiencias si se considera la implicaci&oacute;n de Ledun, debido a su condici&oacute;n de ex empleado de France T&eacute;lecom y paciente de Font Le Bret, para tratar su propio sufrimiento ocasionado por su trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ledun sabe de lo que habla, puesto que se desempe&ntilde;&oacute; como investigador en sociolog&iacute;a en el Centro de Investigaci&oacute;n y Desarrollo de France T&eacute;lecom de 2004 a 2007, a&ntilde;o este &uacute;ltimo en el que fue despedido. Advierte que a mediados de los a&ntilde;os noventa las y los trabajadores comenzaron a sentir un malestar creciente, el cual se volvi&oacute; cada vez m&aacute;s violento; entonces no ten&iacute;a nombre, y se vincul&oacute; directamente con el incremento de las reorganizaciones, la gesti&oacute;n por estr&eacute;s, la evaluaci&oacute;n individual de las competencias, las movilidades forzadas, las renuncias "voluntarias", la jubilaci&oacute;n anticipada, los cambios radicales de lugar de trabajo, horario, ocupaci&oacute;n y actividad, las reducciones presupuestales dr&aacute;sticas, la informatizaci&oacute;n de las tareas y la racionalizaci&oacute;n de los gastos de funcionamiento. En este contexto, la jornada laboral adquiri&oacute; un nuevo rostro: las tareas de todos los d&iacute;as se aceleraron y el tiempo de trabajo se alarg&oacute;; a la vez, las noches y los fines de semana se acortaron. Ajustarse a la situaci&oacute;n era el precio que hab&iacute;a que pagar para mantener el empleo, y el miedo a perderlo apag&oacute; cualquier resistencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, antes de entrar a la entrevista con la psiquiatra, Ledun hace un recuento de la trayectoria que sigui&oacute; la empresa tras su privatizaci&oacute;n, y da cuenta de las pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n seguidas por la nueva directiva. Destaca la ruptura con el antiguo r&eacute;gimen de servicio p&uacute;blico de France T&eacute;lecom, y conjetura que los efectos de las reorganizaciones sucesivas hubieran sido menos dr&aacute;sticos si la directiva hubiera mostrado m&aacute;s atenci&oacute;n y respeto por las personas y sus ocupaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cambios m&aacute;s fuertes al principio de las reorganizaciones comenzaron a afectar a los t&eacute;cnicos y al personal llamado de "apoyo", cuyas tareas fueron subcontratadas a prestadores no titulares o incluso informatizadas, situaci&oacute;n que no dista mucho de lo sucedido en M&eacute;xico con algunas compa&ntilde;&iacute;as que fueron privatizadas, como Tel&eacute;fonos de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ledun tambi&eacute;n expone su trayectoria laboral y el surgimiento de su propio proceso de sufrimiento. En 2006 comienza a ir con la psiquiatra y despu&eacute;s de un a&ntilde;o de sesiones, al momento de ser despedido en 2007, se pregunta qu&eacute; hacer. De ah&iacute; surge la idea de escribir "a dos manos" lo que pasa en la empresa, pues tras su despido los asalariados de France T&eacute;lecom no dejaron de desfilar por el consultorio de Font Le Bret. Las reorganizaciones continuaron y las consultas a la psiquiatra se hac&iacute;an cada vez m&aacute;s numerosas; tambi&eacute;n se increment&oacute; la demanda de expertos para tratar los casos de sufrimiento en el trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras su despido, Ledun comienza a entrevistar a antiguos colegas en dificultades. Entre 2006 y 2007, 22 mil asalariados fueron despedidos o forzados a renunciar "voluntariamente", y los suicidios no dejaron de aparecer. Durante 2009, la prensa da cuenta de m&uacute;ltiples casos en todo el pa&iacute;s, y algunos diarios comienzan a preguntarse sobre el v&iacute;nculo con las condiciones de trabajo. En ese a&ntilde;o, Brigitte Font Le Bret difunde un texto titulado "Un minuto de silencio", mensaje de alerta sobre el aumento de suicidios en el lugar de trabajo, desde principios de 2008.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 14 de julio de 2009 se suicida un trabajador de 51 a&ntilde;os en Marsella, sin dejar dudas sobre sus motivaciones: "Me suicido a causa de mi trabajo en France T&eacute;lecom. Es la &uacute;nica causa". A juicio de Ledun, este y otros casos que no dejaron ambig&uuml;edad sobre los motivos de sus actos, le dan un nombre a lo que estaba pasando: "la gesti&oacute;n por el terror". Hicieron falta muchas noticias similares a la anterior para que la direcci&oacute;n de la empresa se manifestara. En diciembre de ese a&ntilde;o la directiva empresarial reconoce en un comunicado la existencia de 32 casos de suicidio. La danza de las cifras comienza, pues no hay claridad sobre el n&uacute;mero exacto en France T&eacute;lecom y otras empresas. Tan s&oacute;lo en 2003, un estudio llevado a cabo en Haute Normandie evoca 400 suicidios ligados al trabajo en Francia. A esta dificultad para conocer la cantidad exacta aluden los autores al titular su libro <i>Mientras ellos cuentan los muertos </i>&#91;...&#93;", pues se&ntilde;alan que m&aacute;s all&aacute; del n&uacute;mero, la gravedad del hecho es que en la declaraci&oacute;n de la empresa sobre la existencia social del suicidio no se reconoce el sufrimiento en el trabajo, "la manera como toma cuerpo en los hombres y las mujeres que (lo) viven cotidianamente en el lugar de trabajo". As&iacute;, denuncian, nadie se pregunta qu&eacute; es ese sufrimiento, qu&eacute; lo caracteriza. Ante ese vac&iacute;o de informaci&oacute;n sobre causas y consecuencias, s&iacute;ntomas o patolog&iacute;as, &iquest;cu&aacute;les podr&iacute;an ser los principios de explicaciones y las promesas de proposiciones de trabajo?, se preguntan los autores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque en efecto, como bien analizaron Dejours y B&egrave;gue (2009) en otra obra sobre el problema, la cifra no importa, pues basta un solo suicidio para revelar la gravedad del estado de degradaci&oacute;n del tejido humano y social del trabajo. Cuando alguien se suicida debido a su trabajo, afirman los estudiosos, toda la comunidad de trabajo donde se produjo el evento est&aacute; en sufrimiento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el di&aacute;logo entre los autores del libro es muy esclarecedora la explicaci&oacute;n de Font Le Bret sobre las sintomatolog&iacute;as de sus pacientes, que surgen como expresi&oacute;n fisiol&oacute;gica de las nuevas formas de organizaci&oacute;n del trabajo. Para quienes nos hemos interesado en analizar los malestares vividos en el contexto de la flexibilidad laboral, resulta muy dif&iacute;cil establecer ese v&iacute;nculo, a menos que sean los propios trabajadores los que lo hagan. En ese sentido, el libro tambi&eacute;n ofrece un aporte metodol&oacute;gico interesante sobre c&oacute;mo pueden abordarse los estudios sobre esa problem&aacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien no se exponen casos como tales, la psiquiatra ilustra sus reflexiones con m&uacute;ltiples ejemplos de pacientes que la consultan desde hace m&aacute;s de quince a&ntilde;os. En lo que toca a France T&eacute;lecom, las consultas de la psiquiatra iniciaron en 1995. Durante los primeros a&ntilde;os sus pacientes fueron t&eacute;cnicos, muchos hab&iacute;an experimentado movilidades forzadas y frecuentes sin previo aviso, o eran reclasificados en tareas comerciales al interior, cuando antes trabajaban en tareas t&eacute;cnicas al exterior. Font le Bret precisa que en estos a&ntilde;os las y los trabajadores llegaban al consultorio con problemas de ansiedad, con angustia sobre el futuro, trastornos de sue&ntilde;o y diversas somatizaciones. Aclara que no hab&iacute;a ideaciones suicidas. Sin embargo, poco tiempo despu&eacute;s comienza a percibir una diferencia cl&iacute;nica. Aparecen nuevos s&iacute;ntomas, propios del sufrimiento en el trabajo, frente a los cuales las licencias o permisos no sirven de nada; uno de ellos es la fobia: necesidad de evitar todo lo relacionado al lugar de trabajo y de todo aquello que lo recuerde. Tambi&eacute;n surge otra sintomatolog&iacute;a de la angustia: garganta cerrada, v&eacute;rtigos y la fribromalgia, caracterizada por un estado de dolor muscular cr&oacute;nico, extendido a diversas regiones del cuerpo y notablemente presente en forma de fatiga persistente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto fundamental sobre el que hace hincapi&eacute; Font Le Bret, y que vale la pena destacar aqu&iacute;, es que esta patolog&iacute;a toca a las mujeres m&aacute;s que a los hombres. Al considerarse que el sufrimiento en el trabajo lo viven sobre todo cuadros medios o empleados que trabajan por proyecto u objetivos, una hip&oacute;tesis que lanza la autora es que esta patolog&iacute;a aparece m&aacute;s entre mujeres por el imperativo de rendimiento que ellas viven m&aacute;s que los hombres, en una sociedad que les exige un desempe&ntilde;o laboral m&aacute;s alto que el demandado a sus pares masculinos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro pone al descubierto el v&iacute;nculo entre la organizaci&oacute;n del trabajo y sus repercusiones sobre el cuerpo, notable en el caso de las mujeres; invita a hacer una reflexi&oacute;n sobre el problema, y da la palabra a las y los trabajadores en sufrimiento para intentar comprenderlos, con el prop&oacute;sito de poner el dedo en la llaga sobre lo que lo est&aacute; provocando.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los a&ntilde;os noventa, el estr&eacute;s se consideraba como el detonante del sufrimiento en el trabajo. Empero, el avance de las investigaciones m&aacute;s recientes, para comprender el suicidio en el trabajo, ponen en duda esta teor&iacute;a. Los suicidas no estaban doblegados por el estr&eacute;s e incapacidad para hacer frente a los imperativos del trabajo; por el contrario, eran t&eacute;cnicos con competencias de punta, cuya calidad profesional no se discut&iacute;a. Font le Bret aclara que las personas que se suicidan en sus lugares de trabajo son asalariados muy comprometidos, que se encuentran en un callej&oacute;n sin salida debido a su imposibilidad de realizarse en y a trav&eacute;s de su empelo. La autora, de manera muy reveladora, muestra c&oacute;mo las y los trabajadores llegan a ese callej&oacute;n sin salida, los eventos que en alg&uacute;n momento desembocar&aacute;n en un sentimiento de fracaso, cuando sienten que ya no son capaces de alcanzar sus prop&oacute;sitos profesionales, de terminar a tiempo su trabajo y con la calidad que intentaban aportarle.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La organizaci&oacute;n laboral de hoy no ofrece a los asalariados los medios necesarios para alcanzar los objetivos fijados, y los obliga a explorar en sus recursos m&aacute;s personales para encontrar soluciones a "las exigencias dif&iacute;cilmente compatibles de productividad, de calidad y de reactividad". Para alcanzar la tan pregonada "excelencia", las y los trabajadores se ven impulsados a competir entre s&iacute;, y en esta guerra cada quien est&aacute; solo en su trinchera. Este es el contexto desentra&ntilde;ado por los autores, y que conforma el ambiente laboral que empuja a las y los trabajadores al suicidio, puesto que &eacute;ste llega cuando se est&aacute; frente a la imposibilidad de realizar los objetivos planteados, de paliar las carencias y los errores. De ah&iacute; que ellos hablen de una "falta o incapacidad de las empresas en su funci&oacute;n de operadores de la salud". Esta visi&oacute;n del problema pone al descubierto que en el &aacute;mbito laboral los individuos no involucran s&oacute;lo un compromiso f&iacute;sico y profesional, sino tambi&eacute;n su personalidad, justo porque las nuevas formas de organizaci&oacute;n laboral movilizan principalmente la subjetividad humana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La realidad que muestran Ledun y Font Le Bret no es exclusiva de Francia ni de los pa&iacute;ses desarrollados, M&eacute;xico ya la vive m&aacute;s all&aacute; de sus connotaciones nacionales o regionales. El suicidio, al igual que m&uacute;ltiples formas de violencia en el trabajo, cuestiona sobre la organizaci&oacute;n del trabajo y lo m&eacute;todos de gesti&oacute;n; el marco de derechos humanos y laborales y las formas de cooperaci&oacute;n colectiva, a trav&eacute;s de las cuales defendemos nuestra integridad como personas y como sujetos trabajadores. &iquest;C&oacute;mo podemos hacer frente a las exigencias de los nuevos m&eacute;todos de gesti&oacute;n? &iquest;Pueden todav&iacute;a los sindicatos ser el veh&iacute;culo para oponerse a esas contradicciones, o ser&aacute; necesario inventar formas de acci&oacute;n com&uacute;n? Estas y muchas otras preguntas surgen en el libro, y nos invita a seguir reflexionando sobre lo que acontece en el mundo del trabajo, porque para dar respuesta hay que conocer el problema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dejours, Christophe y Florence B&egrave;gue. 2009. <i>Suicide et travail: Que faire? </i>Par&iacute;s: PUF.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6466015&pid=S1870-3925201200010001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Nota</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Mientras <i>que ellos cuentan los muertos. Entrevista entre un antiguo asalariado de France T&eacute;lecom y una m&eacute;dica psiquiatra.</i></font></p>      ]]></body><back>
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