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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobre la desigualdad en México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Carlos Tello Mac&iacute;as (2010), <i>Sobre la desigualdad en M&eacute;xico</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; &Aacute;ngel Valenzuela Garc&iacute;a*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Facultad de Econom&iacute;a&#150;Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico; 366 pp.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#150;investigador del Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad de Sonora. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:jvzla@pitic.uson.mx">jvzla@pitic.uson.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carlos Tello expone, en los seis cap&iacute;tulos de <i>Sobre la desigualdad en M&eacute;xico, </i>el proceso hist&oacute;rico que explica y da forma al problema social y econ&oacute;mico m&aacute;s grave del M&eacute;xico actual: la distribuci&oacute;n desigual de la riqueza y el ingreso. Este libro podr&iacute;a haberse escrito en cualquier momento y siempre conservar&iacute;a su vigencia, pues la desigualdad y la pobreza han sido la constante desde el M&eacute;xico prehisp&aacute;nico hasta nuestros d&iacute;as. As&iacute;, desde el inicio, el autor nos dice que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a ra&iacute;z de la conquista de M&eacute;xico por los espa&ntilde;oles, se enfrentan, sin llegar a mezclarse cabalmente, dos culturas, dos formas de vida y organizaci&oacute;n social que hoy todav&iacute;a subsisten y que, a partir del predominio &#150;casi siempre por la fuerza&#150; de una sobre la otra, ayudan a explicar la enorme desigualdad que a&uacute;n caracteriza el desarrollo econ&oacute;mico y social del pa&iacute;s (p. 15).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Describe y analiza los procesos hist&oacute;ricos que van conformando lo que somos como pa&iacute;s, con la desigualdad y la pobreza como hilo conductor. Coloca en el centro de la reflexi&oacute;n la forma en que la concentraci&oacute;n del ingreso y la distribuci&oacute;n inequitativa de la riqueza se ven alteradas a lo largo del tiempo, por las acciones de quienes detentan el poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico, en diferentes escenarios de confrontaci&oacute;n y conflicto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; el M&eacute;xico colonial nos parezca muy remoto, pero aun con todo cuanto hemos cambiado desde entonces, las similitudes con el actual resultan sorprendentes. Somos un espejo que siempre est&aacute; reflejando las mismas formas de proceder, captadas por el autor en toda su tr&aacute;gica dimensi&oacute;n, cuando describe las pr&aacute;cticas comunes durante el largo periodo de dominaci&oacute;n espa&ntilde;ola.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos del uso y distribuci&oacute;n del <i>excedente econ&oacute;mico </i>&#151;concepto utilizado por el autor y que lo ubica en una corriente te&oacute;rico&#150;anal&iacute;tica diferente a la teor&iacute;a convencional (neocl&aacute;sica)&#150;, la situaci&oacute;n no fue muy diferente durante los primeros cien a&ntilde;os del M&eacute;xico independiente, pues "la independencia no atenu&oacute; la desigualdad que caracteriz&oacute; a la colonia". De acuerdo con Tello, a pesar de los importantes avances en materia pol&iacute;tica y jur&iacute;dica, ni aun durante el periodo juarista, que cont&oacute; con un grupo de personas "comprometidos con M&eacute;xico y dispuestos a dar todo de su parte para que el pa&iacute;s progresara" tampoco se tuvieron avances importantes en t&eacute;rminos de una mejor distribuci&oacute;n de la riqueza y del ingreso.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El latifundio y las tierras comunales continuaron. Frente al trabajo libre, reinaba el peonaje, la leva y las castas. No se metieron de lleno a lo que muchos en el constituyente de 1857 llamaron el problema fundamental de M&eacute;xico: la inequitativa distribuci&oacute;n de la propiedad de la tierra (p. 92).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior no signific&oacute; la ausencia de avance en t&eacute;rminos de crecimiento econ&oacute;mico, industrializaci&oacute;n, creaci&oacute;n de infraestructura, educaci&oacute;n y salud, sino que</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">la concentraci&oacute;n de la riqueza y del ingreso que prevaleci&oacute; durante la colonia continu&oacute; durante los primeros cien a&ntilde;os de vida independiente. Incluso creci&oacute; y en poco mejoraron las condiciones generales de existencia de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n (p. 114).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente esta situaci&oacute;n producir&iacute;a las condiciones para el estallido de la Revoluci&oacute;n de 1910, que sienta las bases para cambiar las enormes desigualdades en la distribuci&oacute;n de la riqueza y del ingreso, sobre todo a partir de la organizaci&oacute;n de los trabajadores del campo y la ciudad. A las demandas de sufragio efectivo no reelecci&oacute;n, de los elementos de la burgues&iacute;a progresista, se agrega otra que resume las aspiraciones ancestrales de millones de mexicanos: tierra y libertad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al concluir la etapa armada de la revoluci&oacute;n, se hab&iacute;an creado las bases para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y para llevar adelante una reforma agraria, pero "los ricos buscan &#151;y lo logran&#150; restablecer sus privilegios a expensas de la mayor&iacute;a pobre del pa&iacute;s" (p. 134). Una vez m&aacute;s, tal como sucedi&oacute; durante la revoluci&oacute;n de independencia, "las luchas las inician quienes tienen af&aacute;n de justicia social y las terminan quienes buscan afianzar y perpetuar el sistema de privilegios" (p.69). El poder pol&iacute;tico se convierte en el mejor medio de ascenso econ&oacute;mico y social. Apoyarse en el aparato estatal y en las actividades que el gobierno lleva a cabo (como la realizaci&oacute;n de obras de infraestructura) al estilo de los "cient&iacute;ficos" del porfiriato, permite a algunos revolucionarios su enriquecimiento. As&iacute;, "algunos generales y dirigentes revolucionarios" &#91;&Aacute;lvaro Obreg&oacute;n, Plutarco El&iacute;as Calles y Abelardo Rodr&iacute;guez, entre otros&#93;, se convirtieron en pr&oacute;speros hacendados y empresarios".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cardenismo marcar&iacute;a "una nueva etapa en el desarrollo econ&oacute;mico y social de M&eacute;xico". Despu&eacute;s de la gran depresi&oacute;n de 1929, en 1933 la econom&iacute;a nacional inicia su recuperaci&oacute;n. El programa del cardenismo busca "el desarrollo capitalista independiente, con una creciente participaci&oacute;n del Estado en los asuntos econ&oacute;micos y sociales". La expropiaci&oacute;n petrolera constituye, sin lugar a dudas, la acci&oacute;n m&aacute;s importante y espectacular de esa estrategia de desarrollo independiente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor resalta los logros de la pol&iacute;tica social y econ&oacute;mica del cardenismo, entre ellos una profunda reforma agraria, que da al campo estabilidad, paz social y crecimiento econ&oacute;mico, "la fuente de riqueza, la tierra, se distribuye y con ello se avanza hacia una m&aacute;s equitativa distribuci&oacute;n del ingreso. La desigualdad disminuye" (p.168). Tambi&eacute;n destaca la relaci&oacute;n de apoyo rec&iacute;proco entre organizaciones obreras y gobierno, que m&aacute;s tarde conducir&iacute;a a "la sumisi&oacute;n del movimiento obrero y campesino al gobierno, al control pol&iacute;tico gubernamental y a su sujeci&oacute;n a la autoridad del presidente" (p. 177).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es notable la forma en que el autor nos coloca en el centro del conflicto, donde el Gobierno de C&aacute;rdenas enfrenta enormes presiones de parte de los terratenientes, grandes empresarios, el imperio estadounidense y la Iglesia cat&oacute;lica. Al final del periodo cardenista, "contin&uacute;a habiendo pobreza en el pa&iacute;s, pero la desigualdad entre los mexicanos se reduce de manera importante. Se sientan las bases, se inicia el camino, se avanza mucho, se fija direcci&oacute;n, pero no se alcanza plenamente la justicia social" (p. 182).</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s del cardenismo, desde 1940 hasta 1982, los gobiernos</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">pudieron combinar en un ambiente de paz social, &#91;al menos hasta 1968&#93; crecimiento econ&oacute;mico y estabilidad pol&iacute;tica lo cual permiti&oacute; que se pudieran dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas de promoci&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico y social de largo plazo y, tambi&eacute;n, que la situaci&oacute;n de todas las clases sociales tendiera a mejorar, a pesar de las desigualdades que en todo orden continuaron caracterizando a la sociedad mexicana (p. 187).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para sustentar la afirmaci&oacute;n anterior, Tello Mac&iacute;as recurre a un conjunto de estad&iacute;sticas que muestran las altas tasas de crecimiento del producto interno bruto (PIB) la estabilidad en el tipo de cambio, al menos hasta 1976, el incremento del PIB por habitante, la baja tasa de inflaci&oacute;n, la creciente participaci&oacute;n de los salarios en el ingreso nacional y el aumento sostenido en la tasa de crecimiento del salario m&iacute;nimo real, tambi&eacute;n el mejoramiento de los &iacute;ndices de bienestar social: reducci&oacute;n de las tasas de analfabetismo y mortalidad infantil y aumento del nivel promedio de escolaridad y en la esperanza de vida. En fin, un recuento de los saldos econ&oacute;micos y sociales de la implementaci&oacute;n de un conjunto de pol&iacute;ticas de crecimiento e industrializaci&oacute;n de corte keynesiano, que dieron forma y caracterizaron lo que se conoce como "desarrollo estabilizador", y que para el caso nuestro algunos bautizaron como "el milagro mexicano".</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al finalizar la d&eacute;cada de 1970, la distribuci&oacute;n desigual de la riqueza y del ingreso se reduce, pero a&uacute;n existen millones de campesinos viviendo en pobreza extrema y en los centros urbanos crecen los cinturones de miseria. El coeficiente de Gini disminuye, pero la concentraci&oacute;n de la propiedad industrial y agropecuaria se incrementa. El gasto p&uacute;blico destinado a la inversi&oacute;n y el desarrollo social crece a un ritmo acelerado, pero alrededor de 35 por ciento de los hogares recibe ingresos totales inferiores al salario m&iacute;nimo. Por tanto, en dicha d&eacute;cada, la econom&iacute;a mexicana qued&oacute; enfilada por una v&iacute;a de crecimiento que necesariamente se estrechaba. A falta de una reforma tributaria, las finanzas p&uacute;blicas empezaron a depender de manera creciente de la deuda externa, y el desequilibrio de la cuenta corriente de la balanza de pagos deten&iacute;a la expansi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de 1982, durante los a&ntilde;os de crisis y estancamiento, se dar&iacute;a marcha atr&aacute;s a muchos de los programas sociales y se agudizar&iacute;a la situaci&oacute;n de concentraci&oacute;n de la riqueza y del ingreso. Entonces se consolidar&iacute;a en el capitalismo mundial lo que John K. Galbraith bautizar&iacute;a como la "Revoluci&oacute;n de los Ricos" iniciada, seg&uacute;n el autor, desde mediados de los a&ntilde;os setenta, con el prop&oacute;sito de aumentar la influencia del gran capital en la conducci&oacute;n de la econom&iacute;a y en la distribuci&oacute;n del ingreso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&iacute;tulo del quinto cap&iacute;tulo es una especie de diagn&oacute;stico condensado de la econom&iacute;a mexicana de 1982 a 2009: "Estancamiento econ&oacute;mico, desigualdad y pobreza", por ser esas las tres caracter&iacute;sticas m&aacute;s importantes del periodo neoliberal, en el que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">se abandona paulatinamente el proyecto de desarrollo que M&eacute;xico sigui&oacute; durante d&eacute;cadas por otro, distinto y de profundas reformas estructurales que busca descansar en el libre juego de las fuerzas del mercado para asignar y utilizar los recursos, no regulado, abierto a la competencia con el exterior y con cada vez menor participaci&oacute;n del Estado (p. 245).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De nuevo el autor recurre a informaci&oacute;n estad&iacute;stica contundente, para situarnos ante la dram&aacute;tica situaci&oacute;n a la que han conducido casi tres d&eacute;cadas de neoliberalismo: una econom&iacute;a pr&aacute;cticamente estancada; devaluaci&oacute;n acelerada del peso frente al d&oacute;lar; el PIB por habitante que crece en un octavo en comparaci&oacute;n con el periodo previo; lento crecimiento de la inversi&oacute;n productiva; reducci&oacute;n de la participaci&oacute;n de los salarios en el ingreso nacional, que en 2008 se situ&oacute; en un nivel similar al de 1952; aumento sostenido en la concentraci&oacute;n del ingreso (coeficiente de Gini creciente), lo cual se traduce en que los pobres son cada vez m&aacute;s pobres y los ricos cada vez m&aacute;s ricos; ca&iacute;da de los salarios reales, tanto m&iacute;nimos como contractuales; incremento de la pobreza, al tiempo que algunos programas gubernamentales orientados a reducirla y a combatir la desigualdad en la etapa anterior son tachados de populistas, incluso por el propio gobierno, y son abandonados; en contraparte, se instrumenta una pol&iacute;tica econ&oacute;mica y social que promueve la desigualdad en la distribuci&oacute;n del ingreso y provoca mayor pobreza. Las transferencias del gobierno no modifican de forma importante la distribuci&oacute;n del ingreso, el coeficiente de Gini, antes y despu&eacute;s de impuestos y transferencias, apenas pas&oacute; de 0.51 a 0.49 en 2006. Los extremos de opulencia y miseria se enfrentan en toda la rep&uacute;blica mexicana. Adem&aacute;s de la desigualdad entre el campo y la ciudad, &eacute;sta se observa en todas las calles en cada ciudad del pa&iacute;s. Es la versi&oacute;n neoliberal del "milagro mexicano": el milagro de la sobrevivencia de millones de pobres abatidos por la miseria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pol&iacute;tica econ&oacute;mica y social neoliberal, cuyos resultados son descritos y sustentados en esta obra, ha requerido del concurso de determinadas fuerzas pol&iacute;ticas para su implementaci&oacute;n, y no ha sido ajena a una serie de conflictos y confrontaciones entre trabajadores y capitalistas, entre movimientos populares y gobierno y entre partidos pol&iacute;ticos de las m&aacute;s diversas orientaciones ideol&oacute;gicas. Sin embargo, en la instrumentaci&oacute;n del modelo neoliberal, el autor no define la responsabilidad que corresponde al priismo y al panismo, los cuales desde 1982 pr&aacute;cticamente son uno solo, cuando se trata de aplicar las recetas ortodoxas en materia de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. De hecho, el modelo neoliberal fue iniciado por tres presidentes de extracci&oacute;n priista: Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, para despu&eacute;s ser continuado por los panistas Vicente Fox y Felipe Calder&oacute;n. Por supuesto que con el respaldo de sus correspondientes bancadas en la C&aacute;mara de Diputados y en el Senado de la Rep&uacute;blica. Es pr&aacute;ctica com&uacute;n que diputados y senadores priistas, en alianza con el panismo, act&uacute;en a contracorriente, no s&oacute;lo de los intereses populares, sino de los propios principios que dieron origen a ese partido pol&iacute;tico. La creciente concentraci&oacute;n de la riqueza y del ingreso no es ajena a ese tipo de pr&aacute;cticas, que por lo general benefician a los m&aacute;s ricos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto de la realidad presente, que no se aborda en este libro, es el que le imprime una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s notorias al gobierno actual: la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado, aun y cuando la mayor&iacute;a de los delincuentes comunes y miembros de las bandas criminales son reclutados de entre una creciente poblaci&oacute;n empobrecida. La pol&iacute;tica neoliberal es la que ha hecho mayores aportes al aumento de la inseguridad. El abatimiento de la pobreza y una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de la riqueza y el ingreso pueden llegar a constituir una valiosa estrategia para combatir el crimen y la delincuencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor concluye planteando la necesidad de cambiar el modelo econ&oacute;mico neoliberal; las transformaciones profundas que el pa&iacute;s necesita requieren de fuerzas sociales que las impulsen "en momentos de gran tensi&oacute;n social y pol&iacute;tica". Por ello, el cambio de modelo econ&oacute;mico, a favor del crecimiento y la distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de la riqueza y el ingreso, precisa de la conjunci&oacute;n de diversas fuerzas pol&iacute;ticas, partidos y organizaciones de masas capaces de llevar adelante tal prop&oacute;sito. Ese es el enorme desaf&iacute;o que la historia nos plantea ahora.</font></p>      ]]></body>
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