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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alejandro Covarrubias V. (2009), Orientaciones laborales y orientaciones políticas en obreros de América Latina: ¿crisis o reconfiguración de identidades? Evidencia en obreros de Argentina, Brasil, México y Venezuela]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Alejandro Covarrubias V. (2009), <i>Orientaciones laborales y orientaciones pol&iacute;ticas en obreros de Am&eacute;rica Latina: &iquest;crisis o reconfiguraci&oacute;n de identidades? Evidencia en obreros de Argentina, Brasil, M&eacute;xico y Venezuela</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Arnulfo Arteaga Garc&iacute;a*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Buenos Aires, Agencia Sueca de Desarrollo Internacional, 272 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, Iztapalapa. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:arnulfo.arteaga.garcia@gmail.com">arnulfo.arteaga.garcia@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Orientaciones laborales y orientaciones pol&iacute;ticas en obreros de Am&eacute;rica Latina </i>es resultado del trabajo realizado gracias a una beca, obtenida por el autor de la Agencia Sueca de Desarrollo Internacional (ADSI) y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) en 2001, para abordar el tema fragmentaci&oacute;n social y crisis pol&iacute;tica e institucional en Am&eacute;rica Latina y el Caribe<i>. </i>En la obra, que consta de una introducci&oacute;n y seis cap&iacute;tulos, Covarrubias plantea, de manera provocativa, posturas emanadas de fuentes distintas acerca de las percepciones y valoraciones sobre la democracia, de la poblaci&oacute;n de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Por un lado se da la se&ntilde;al de alarma sobre la disminuci&oacute;n de su valoraci&oacute;n, y por otro se asume como un proceso irreversible, por ser un valor arraigado en las sociedades de Am&eacute;rica Latina.Tambi&eacute;n establece el objetivo de la investigaci&oacute;n, la metodolog&iacute;a empleada en el trabajo de campo y un esbozo del contenido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo propone "un modelo conceptual para el estudio de las orientaciones laborales y pol&iacute;ticas<i>"</i>; en el segundo, "los reg&iacute;menes pol&iacute;ticos y los sistemas de relaciones industriales (SRI)<i>"</i>; en el tercero se centra en "la transformaci&oacute;n del modelo econ&oacute;mico: cursos, resistencias y lucha pol&iacute;tica<i>"</i>; en el cuarto aborda "los n&uacute;meros de la transici&oacute;n econ&oacute;mica y las relaciones laborales<i>"</i>; en el quinto muestra "la evidencia; perfiles y orientaciones laborales y pol&iacute;ticas<i>" </i>y el sexto trata "las orientaciones valorativas y sus determinantes. An&aacute;lisis y conclusiones.<i>"</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para evidenciar la paradoja aparente, Covarrubias hace un recuento sucinto de las transiciones recientes en los pa&iacute;ses que sirven de referencia a su estudio. Empieza con Venezuela, cuyo proceso ha estado marcado por la polarizaci&oacute;n social, y est&aacute; caminando sobre una l&iacute;nea delgada entre los rasgos autoritarios y la movilizaci&oacute;n de los partidarios de Hugo Ch&aacute;vez, para sostener el proceso de la "revoluci&oacute;n bolivariana"; en tanto que enArgentina, despu&eacute;s de la debacle del gobierno de De la R&uacute;a en medio de una crisis econ&oacute;mica y pol&iacute;tica profunda y la elecci&oacute;n posterior de N&eacute;stor Kirchner, anunciaba el retorno a una nueva normalidad democr&aacute;tica y de crecimiento econ&oacute;mico. En Brasil, el ascenso de Luiz Inacio Lula da Silva, cuyo tormentoso inicio estuvo marcado por la corrupci&oacute;n de algunos de sus colaboradores cercanos, lo que gener&oacute; un descenso r&aacute;pido de su popularidad; recupera no s&oacute;lo su imagen frente al electorado &#151;de hecho es reelecto en 2006&#151;, sino que la econom&iacute;a m&aacute;s grande de la regi&oacute;n parece recuperar el crecimiento en un contexto global de crisis. Por &uacute;ltimo, el caso mexicano, cuyo rasgo principal es la salida del poder del partido de Estado m&aacute;s longevo de la historia, por la v&iacute;a de las elecciones, que en el a&ntilde;o 2000 marc&oacute; el ascenso de la derecha, con Vicente Fox. Su pobre desempe&ntilde;o muy pronto gener&oacute; un desencanto profundo en la poblaci&oacute;n, debido a la efectividad escasa del gobierno "del cambio". Se trata de procesos contradictorios en la construcci&oacute;n de la democracia, que calan profundo en cada una de estas sociedades y repercuten de maneras diversas en Am&eacute;rica Latina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La comprensi&oacute;n de este fen&oacute;meno es el objetivo central de la obra; el autor parte de dos premisas: a) entender para actuar y b) constatar c&oacute;mo se expresa el fen&oacute;meno en los distintos estratos sociales, que le permite ubicar a la poblaci&oacute;n objeto de estudio, los trabajadores asalariados, en el lugar estrat&eacute;gico que ocupan en el proceso productivo y por tanto en la creaci&oacute;n de la riqueza social. A partir de este actor social plantea dos preguntas que orientan su indagaci&oacute;n: &iquest;qu&eacute; ocurre con las percepciones pol&iacute;ticas dentro de este sector? y &iquest;comparten con otros sectores de la poblaci&oacute;n la insatisfacci&oacute;n y el desencanto con la democracia?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para decantar a la poblaci&oacute;n estudiada, destaca dos aspectos, el pr&aacute;ctico y el metodol&oacute;gico. El primero se refiere a las restricciones de tiempo y recursos para cubrir al grueso de los asalariados. El segundo, de orden conceptual, pero sin duda corresponde al enfoque te&oacute;rico&#150;metodol&oacute;gico, se refiere al papel que tienen los segmentos de empleados calificados en ramas industriales estrat&eacute;gicas del aparato productivo, para comprender lo que sucede en el resto de la clase trabajadora. Covarrubias expone que su pertenencia a industrias de punta &#151;como la automotriz y la electr&oacute;nica&#151;, intensivas en capital y conocimiento, entre otros factores, los ha llevado a organizarse y establecer patrones de sindicalizaci&oacute;n y reivindicaciones que alcanzan a todo el conjunto. Nos remite a su papel como vanguardia de las clases trabajadoras y poten&#150;cialmente de otros sectores de la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto central para comprender el fen&oacute;meno, es su an&aacute;lisis de los resultados de las pol&iacute;ticas neoliberales y de los efectos de los programas de ajuste econ&oacute;mico en la regi&oacute;n; sus consecuencias en la calidad de vida de los empleados y en la <i>transformaci&oacute;n de los lugares de trabajo</i>. Este es un espacio privilegiado para recuperar desde el nivel micro social las manifestaciones a nivel meso y macro, de los comportamientos y las orientaciones laborales y pol&iacute;ticas de las clases trabajadoras. Se trata de interpretar el efecto de las estrategias de flexibilizaci&oacute;n, precarizaci&oacute;n, subcontrataci&oacute;n y p&eacute;rdida de represen&#150;tatividad de las organizaciones sindicales, no como expresiones aisladas, sino como factores explicativos de la conducta de los trabajadores. En este recuento es relevante la crisis del sindicato, como resultado de tres procesos convergentes: a) incapacidad para representar a los segmentos emergentes de la fuerza laboral, ubicada en la econom&iacute;a nueva, y tampoco de las capas cada vez m&aacute;s amplias del llamado sector informal; b) desgaste de sus formas de representaci&oacute;n y p&eacute;rdida de dinamismo en la vida interna y c) desplazamiento como interlocutor con otros actores sociales, con los partidos pol&iacute;ticos y en la relaci&oacute;n con el Estado, en la definici&oacute;n de las pol&iacute;ticas nacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en este planteamiento, reformula sus preguntas iniciales: &iquest;cu&aacute;l es la situaci&oacute;n actual de las orientaciones laborales y pol&iacute;ticas de los obreros de vanguardia de la regi&oacute;n? &iquest;contin&uacute;an siendo un baluarte de las identidades colectivas de los diversos segmentos de asalariados?, pero en particular destaca &iquest;puede ser la identidad colectiva de estos obreros calificados un valladar contra el desencanto por el funcionamiento de la democracia y las oscilaciones sociales que permean en sus pa&iacute;ses?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De aqu&iacute; desprende la hip&oacute;tesis: "pese a las ca&iacute;das y retrocesos, las identidades colectivas de estos obreros se mantienen al lado de un conjunto de capitales pol&iacute;ticos y sociales que son mayores que los del resto de sus sociedades," cuyo corolario es la afirmaci&oacute;n de que esas identidades pueden ser el soporte para consolidar las transiciones productivas y pol&iacute;ticas que requiere el desarrollo moderno de nuestros pa&iacute;ses. Pero tambi&eacute;n cabe preguntarnos acerca del concepto de "moderno", que propondr&iacute;a el autor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estrategia metodol&oacute;gica incluye herramientas cualitativas y cuantitativas; entre las primeras destacan las entrevistas con dirigentes sindicales, la observaci&oacute;n directa en asambleas y en interacciones sindicales y discusiones con acad&eacute;micos especialistas de los cuatro pa&iacute;ses. En t&eacute;rminos cuantitativos, levant&oacute; una encuesta sin representaci&oacute;n estad&iacute;stica, que cubri&oacute; zonas industriales de los pa&iacute;ses considerados. Esta aproximaci&oacute;n metodol&oacute;gica le da a los casos considerados la validez de un estudio cuyos resultados, si bien no se pueden expandir y por lo tanto no son estad&iacute;sticamente representativos, permiten, con la rigurosidad te&oacute;rica, inferir algunas tendencias en relaci&oacute;n con el problema de investigaci&oacute;n y sobre todo abrir preguntas desde la teor&iacute;a para investigaciones ulteriores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido a la complejidad del objeto de estudio, Covarrubias utiliza varias herramientas de an&aacute;lisis que hacen pertinente los contenidos de los cap&iacute;tulos II, III y IV. Su indagaci&oacute;n hist&oacute;rica (cap&iacute;tulo II) es un recurso que permite recuperar factores explicativos del presente y su capacidad para inferir tendencias; en tanto que el III echa mano de una interpretaci&oacute;n pol&iacute;tica de los efectos diferenciados de la aplicaci&oacute;n de lo que &eacute;l llama "las olas del liberalismo econ&oacute;mico"; en el IV se centra en una perspectiva econ&oacute;mica que recupera indicadores macro, agregados para la regi&oacute;n y por pa&iacute;s, para mostrar el desempe&ntilde;o de las econom&iacute;as estudiadas. Recupera enfoques diferentes y fuentes de informaci&oacute;n, as&iacute; como referentes te&oacute;ricos para la interpretaci&oacute;n de sus datos, base de sus conclusiones. En cada cap&iacute;tulo, &eacute;l abstrae aspectos espec&iacute;ficos de la realidad que van de los niveles macro y meso, para aterrizar en los cap&iacute;tulos V y VI, donde sistematiza y analiza los datos recabados a nivel micro con base en el cuestionario y la entrevista.Aqu&iacute; borda fino en la interpretaci&oacute;n de &eacute;stos y genera una gama amplia de indicadores cualitativos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, Covarrubias construye un modelo conceptual para el estudio de las orientaciones laborales y pol&iacute;ticas de la clase obrera, comienza con una discusi&oacute;n basada en las visiones sobre el proceso de integraci&oacute;n de las clases trabajadoras en diversas etapas del capitalismo. Su conclusi&oacute;n es que en los hechos existe una tensi&oacute;n permanente que oscila entre el consenso y el conflicto, pero que es importante rescatar y analizar c&oacute;mo se dan "las relaciones entre las orientaciones laborales de los trabajadores (su visi&oacute;n normativa y explicativa de lo que ocurre en sus centros de trabajo) y sus orientaciones pol&iacute;ticas (su visi&oacute;n normativa y explicativa de la sociedad y sus grupos, de la forma y los medios de producci&oacute;n de la riqueza y el poder)" (p. 31).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto, para el autor lo importante es captar las relaciones entre ambas orientaciones, para descubrir la naturaleza y la manera en que sus determinantes se expresan en los comportamientos. Para ello define los componentes de cada una; de las laborales plantea cuatro: a) ingreso, ingreso subjetivo y percepciones de bienestar personal y familiar; b) satisfacci&oacute;n laboral; c) compromiso organizacional y d) compromiso sindical. En el caso de las pol&iacute;ticas, tambi&eacute;n son cuatro: a) satisfacci&oacute;n y preferencia por la democracia; b) los capitales pol&iacute;ticos; c) redes de acci&oacute;n y participaci&oacute;n de los obreros y d) unidad comunitaria (p. 50).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro elemento fundamental para la comprensi&oacute;n de la relaci&oacute;n micro&#150;macro en las expresiones de las orientaciones valorativas, as&iacute; como las identidades colectivas, es analizar los <i>lugares de trabajo</i>, a partir de los aspectos siguientes: el ejercicio de la autoridad, la autonom&iacute;a de las tareas, el control sobre el trabajo, las oportunidades de crecimiento y desarrollo personal y la motivaci&oacute;n; determinantes a su vez en los compromisos organizacional (CO) y sindical (CS).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Incorpora al modelo el peso de los isomorfismos de instituciones sociales&#150;laborales y pol&iacute;ticas existentes, a partir del cual la clase trabajadora se relaciona socialmente. Al final de este cap&iacute;tulo incluye un cuadro resumen did&aacute;ctico que sintetiza al modelo y sus componentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo II incorpora una retrospectiva de la relaci&oacute;n compleja entre reg&iacute;menes pol&iacute;ticos y los SRI. En t&eacute;rminos metodol&oacute;gicos, plantea una visi&oacute;n hist&oacute;rica de largo plazo para explicar la forma que asumieron los SRI, resultado de la institucionalizaci&oacute;n de los conflictos de clase en el &aacute;mbito laboral. Los casos abordados dan cuenta de matrices institucionales y pol&iacute;ticas de la condici&oacute;n actual imperante en cada pa&iacute;s. Destaca una politizaci&oacute;n temprana de los SRI, originada por los procesos endebles de institucionalizaci&oacute;n y del peso pol&iacute;tico de los actores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta revisi&oacute;n hist&oacute;rica permitir&iacute;a desmentir, si es que cabe, la afirmaci&oacute;n <i>infancia es destino</i>. La conclusi&oacute;n del autor es que pese a provenir de matrices distintas, Brasil y M&eacute;xico confluyen y presentan una similitud mayor en los a&ntilde;os recientes. En el primer caso, su origen es m&aacute;s de polarizaci&oacute;n, y en M&eacute;xico de integraci&oacute;n, expresado para ambos hoy d&iacute;a en la funcionalidad con los gobiernos. En tanto que Argentina y Venezuela han pasado de "la integraci&oacute;n a la polarizaci&oacute;n y par&aacute;lisis pol&iacute;tica y laboral".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo III da cuenta de la manera en que las pol&iacute;ticas neoliberales y de ajuste han incidido en la condici&oacute;n de las clases trabajadoras. Pone de relieve los rasgos del nuevo modelo instrumentado, con variaciones en el tiempo (v&eacute;ase cuadro p. 71) y en la profundidad (p. 72). Estos comportamientos diferenciados se explican por la modificaci&oacute;n permanente de la correlaci&oacute;n de fuerzas sociales que determinan la direccionalidad a las medidas aplicadas por los gobiernos. Para llevar a cabo esta revisi&oacute;n analiza cada pa&iacute;s, para mostrar los alcances de las medidas (p. 102).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo IV incluye informaci&oacute;n y an&aacute;lisis de resultados de la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica y de las relaciones laborales, por lo que merece examinarlo con mayor detenimiento. Con base en una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de los datos macroecon&oacute;micos, el autor presenta la transformaci&oacute;n productiva de los pa&iacute;ses. Incluye un cuadro resumen con a&ntilde;os e indicadores seleccionados que muestran los desempe&ntilde;os entre 1970 y 1980, y 1980 y 1990; constata la diversidad de din&aacute;micas en el contexto de los procesos de ajuste. M&aacute;s adelante, presenta los resultados de la evoluci&oacute;n del producto interno bruto real entre 1998 y 2003, seg&uacute;n las fuentes, as&iacute; como el agregado para los cuatro pa&iacute;ses, que refleja un desempe&ntilde;o pobre a pesar de haber estado sometidos a las pol&iacute;ticas de ajuste, aunque con sus particularidades. Otro indicador es la inversi&oacute;n extranjera directa, que refleja la preferencia hacia Brasil sobre los otros pa&iacute;ses. Un dato que es revelador de la situaci&oacute;n actual, sobre todo para comprender el caso mexicano y brasile&ntilde;o, es el indicador de importaciones y exportaciones. Si bien la econom&iacute;a nacional ha mostrado mayor dinamismo de 1998 a 2003 en estos rubros (v&eacute;ase cuadro 14), ha tenido un d&eacute;ficit en la balanza comercial entre 5 mil 500 y 9 mil 700 millones de d&oacute;lares (mdd), en tanto que Brasil (v&eacute;ase cuadro 15) logra un super&aacute;vit importante. Esto refleja a grosso modo el modelo de integraci&oacute;n subordinada de M&eacute;xico a Estados Unidos, que concentra entre 80 y 90 por ciento de comercio, en tanto que Brasil, por su posici&oacute;n geopol&iacute;tica y las decisiones econ&oacute;micas tiene mercados diversificados y su super&aacute;vit actual es de cerca de 22 mil mdd. Un indicador revelador es el empleo&#150;desempleo e ingresos per c&aacute;pita, as&iacute; como de salarios y marginalidad que refieren tambi&eacute;n a la poblaci&oacute;n por debajo de la l&iacute;nea de la pobreza, como resultado de las pol&iacute;ticas aplicadas en los a&ntilde;os de an&aacute;lisis.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros indicadores laborales dan cuenta de la tendencia a la descentralizaci&oacute;n de las relaciones de trabajo y de la contrataci&oacute;n colectiva. Con base en el &iacute;ndice de <i>rigidez laboral </i>de Heckman y Pag&eacute;s, M&eacute;xico destaca como el que tiene m&aacute;s obst&aacute;culos para el proceso de despido e indemnizaci&oacute;n, supera incluso a la media latinoamericana (p. 130). Pero tambi&eacute;n sabemos que esa rigidez es aparente, ya que la realidad muestra una laxitud enorme en la aplicaci&oacute;n de las regulaciones laborales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se incluye un indicador de recurrencia a las huelgas, que muestra claramente su declive justo en el periodo de mayor beligerancia estatal y de las empresas en contra de las condiciones laborales y de contrataci&oacute;n. Covarrubias refiere tambi&eacute;n un aspecto central en el rubro laboral; la adhesi&oacute;n a los principios de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo y su conexi&oacute;n con los SRI, as&iacute; como la aplicaci&oacute;n del concepto de <i>trabajo decente</i>. La revisi&oacute;n de estos indicadores "duros" llevan al autor a concluir que Argentina y Venezuela padecen mayor deterioro social y humano, y pese a las trayectorias econ&oacute;micas divergentes de liberalismo, radical en M&eacute;xico y de contenido en Brasil, estas naciones han sorteado con mayor ventura los efectos m&aacute;s nocivos de la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica, entre los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo pasado y los primeros del presente. Sin duda, hoy habr&iacute;a que volver a revisar estas conclusiones.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo V, el autor operacionaliza el modelo propuesto en el primero dando pie a una construcci&oacute;n metodol&oacute;gica s&oacute;lida de indicadores basados en la recabaci&oacute;n de informaci&oacute;n a partir del instrumento dise&ntilde;ado para tal objetivo, y que constituye el soporte de la encuesta aplicada e incorpora las entrevistas y observaciones. Es destacable tambi&eacute;n el uso de modelos de interpretaci&oacute;n para algunas de las dimensiones. Es pues un ejercicio <i>trasparente </i>de elaboraci&oacute;n de resultados en las dimensiones propuestas en el modelo de Covarrubias: ingresos, ingreso subjetivo y bienestar; satisfacci&oacute;n con el trabajo; compromiso organizacional y compromiso sindical; satisfacci&oacute;n y preferencia por la democracia; capitales pol&iacute;ticos y las redes de acci&oacute;n y participaci&oacute;n (los capitales sociales).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo VI, al operacionalizar su planteamiento de los determinantes de las orientaciones obreras, elabora una enorme cantidad de indicadores que van dando cuenta del proceso de su construcci&oacute;n; por ejemplo, las culturas nacionales y los perfiles de modernidad y tradicionalidad; de racionalidad y autoexpresi&oacute;n, econom&iacute;a y percepciones sobre evoluci&oacute;n del bienestar; los capitales laborales, el <i>locus </i>de control, las relaciones de poder, la confianza en los sindicatos y los SRI; la confianza sindical y SRI; los capitales pol&iacute;ticos y sociales y sus determinantes: la confianza en las instituciones y los sistemas pol&iacute;ticos. La confianza interpersonal, la unidad social, los &oacute;rdenes de la confianza y sus determinantes; los capitales sociales y pol&iacute;ticos, la elecci&oacute;n racional y los isomorfismos de identidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para no extenderme mucho m&aacute;s, invito al lector a revisar con detenimiento este gran caudal de datos "duros", para que haga sus propias reflexiones y ahora me centrar&eacute; en algunas de las conclusiones. En primer lugar, destaca que las generalizaciones sobre las se&ntilde;ales de alarma acerca del peligro que vive la democracia en la regi&oacute;n, o por el contrario, que el arraigo de los valores democr&aacute;ticos previenen contra cualquier retorno a reg&iacute;menes autoritarios est&aacute;n desterrados, es importante no aceptarlas como hechos dados y abre la necesidad de enfocarse de manera m&aacute;s espec&iacute;fica en segmentos de la poblaci&oacute;n, como la muestra del estudio, para comprender con mayor profundidad los alcances de dichas generalizaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese sentido, afirma que los obreros calificados "constituyen un valladar a los desencantos con la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a que viven las sociedades latinoamericanas; desarrollan una identidad con las empresas donde laboran, sin perder sus valores y proyectos laborales propios. Sus capitales sociales y pol&iacute;ticos son apreciablemente m&aacute;s robustos que los que presentan el resto de sus sociedades y poseen perfiles de modernidad," resultado de sus trayectorias hist&oacute;ricas particulares.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el autor, no obstante estos rasgos generales, se tiene que matizar, cuando se analizan con m&aacute;s cuidado las particularidades en los indicadores construidos para la identificaci&oacute;n de sus orientaciones pol&iacute;ticas y laborales, en particular las de autoexpresi&oacute;n y racionalidad, de los capitales sociales y pol&iacute;ticos y el reconocimiento de la prevalencia de valores tradicionales, resultado de la condici&oacute;n precaria en ciertos segmentos de la poblaci&oacute;n de las clases trabajadoras. Ante esto, el autor destaca la relevancia de las redes sociales y pol&iacute;ticas de acci&oacute;n y participaci&oacute;n que implican el involucramien&#150;to y la acci&oacute;n organizada que le "dan un sentido valorativo a su voz".A partir de ello, se&ntilde;ala que las identidades de los obreros en cuesti&oacute;n no est&aacute;n en crisis, han sido reconfiguradas y mantienen su capacidad para emprender acciones colectivas, pero concluye con una pregunta: "&iquest;En qu&eacute; medida estas identidades son extendibles a otros grupos de trabajadores y a grupos sociales vulnerables, ante las promesas incumplidas de las transiciones democr&aacute;ticas y econ&oacute;micas de la regi&oacute;n?", pertinente sobre todo cuando constatamos que el mundo laboral, entre la precarizaci&oacute;n, informalidad y desmaterializaci&oacute;n de las relaciones de trabajo da cuenta de una gran diversidad de <i>clases trabajadoras, </i>cuyos referentes difieren de los de esta eventual <i>vanguardia obrera.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para concluir, apunto s&oacute;lo algunos temas, abiertos por la lectura de esta obra, que en su conjunto cerrar&iacute;a de manera m&aacute;s s&oacute;lida si incluyera en las conclusiones o en un cap&iacute;tulo aparte: a) la articulaci&oacute;n de los niveles macro y meso (cap&iacute;tulos I, III y IV) y micro (V y VI), para restablecer en el aspecto te&oacute;rico&#150;metodol&oacute;gico la complejidad del problema de investigaci&oacute;n; b) la discusi&oacute;n sobre la rigidez contra flexibilidad en los modelos de relaciones laboral y el SRI, en particular lo denominado por los europeos <i>flexiguridad, </i>como parte del acervo que debe incluir el segmento m&aacute;s avanzado de la clase trabajadora. Para el caso mexicano la obligada reforma a la Ley Federal del Trabajo, pareciera que as&iacute; lo exige; c) la necesidad de incluir los modelos de organizaci&oacute;n del trabajo, basados en la participaci&oacute;n responsable de la fuerza laboral y su efecto isom&oacute;rfico en los referentes de las organizaci&oacute;n que dan sentido a la participaci&oacute;n comunitaria, as&iacute; como su efecto en el <i>compromiso organizacional y sindical y la satisfacci&oacute;n con el trabajo </i>y d) la urgencia de llevar a cabo una investigaci&oacute;n profunda en los sindicatos que articulan a estos segmentos <i>modernos </i>de la clase trabajadora, en particular sobre los mecanismos de participaci&oacute;n, ejercicio del poder y ciudadanizaci&oacute;n de su presencia en la sociedad. Por &uacute;ltimo, celebro que Covarrubias traiga de regreso a la <i>clase obrera, </i>y se atreva a mirarla de manera regional y en particular en su papel protag&oacute;nico en la construcci&oacute;n de la democracia en cada pa&iacute;s.</font></p>      ]]></body>
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