<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-3925</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Región y sociedad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Región y sociedad]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-3925</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de Sonora]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-39252005000100007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las mujeres en la maquila: Trabajo, instituciones de apoyo y organización sindical]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zapata]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,El Colegio de México Centro de Estudios Sociológicos ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<numero>32</numero>
<fpage>189</fpage>
<lpage>203</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-39252005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-39252005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-39252005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Gabriela Grijalva Monteverde y &Aacute;lex Covarrubias Valdenebro (coords.) (2004),</b> <b><i>Las mujeres en la maquila. Trabajo, instituciones de apoyo y organizaci&oacute;n sindical</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Zapata<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Hermosillo, El Colegio de Sonora&#45;Instituto Sonorense de la Mujer, 414 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>*</i></sup> <i>Profesor&#45;Investigador del Centro de Estudios Sociol&oacute;gicos de El Colegio de M&eacute;xico. Se le puede enviar correspondencia a Camino al Ajusco #20, col. Pedregal de Santa Teresa, C. P. 10740, M&eacute;xico, D.F.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:zapata@colmex.mx">zapata@colmex.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro, una compilaci&oacute;n de Gabriela Grijalva y &Aacute;lex Covarrubias, recoge las ponencias presentadas en el foro "Las mujeres en la maquila", realizado en Hermosillo los d&iacute;as 20 y 21 de junio de 2002 con los auspicios de El Colegio de Sonora, el Instituto Sonorense de la Mujer y la Federaci&oacute;n de Trabajadores de Sonora de la Confederaci&oacute;n de Trabajadores de M&eacute;xico (CTM). En ese foro se caracterizaron las condiciones actuales de vida y laborales de las mujeres que trabajan para la industria maquiladora de exportaci&oacute;n en Sonora. Se se&ntilde;alaron los hechos que afectan la vida laboral, familiar y comunitaria. Tambi&eacute;n, se generaron propuestas para impulsar las demandas de las mujeres desde una perspectiva de g&eacute;nero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este volumen se inscribe en el an&aacute;lisis de la problem&aacute;tica de la industria maquiladora que, en a&ntilde;os recientes, ha sido objeto de m&uacute;ltiples investigaciones, entre las que sobresalen los textos publicados entre 2002 y 2004 por una serie de especialistas (Carrillo y Partida, 2004; Carrillo y Gomis, 2004; De la O y Quintero, 2002; Reygadas, 2002). Estas obras han puesto al d&iacute;a una serie de aspectos ligados a la trayectoria reciente de una forma de organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n que contribuye hoy con casi la mitad del total del valor de las exportaciones de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien en algunos de ellos se incluyen datos que se refieren a la cuesti&oacute;n laboral, a las condiciones de vida de la fuerza de trabajo, a sus salarios y prestaciones, la visibilidad de las mujeres trabajadoras de la maquila, que constituyen un actor central de dicha industria, es escasa, a pesar de que en estudios antiguos estaban presentes (Departamento del Trabajo, 1936; Maldonado, 1977; Carrillo y Hern&aacute;ndez, 1985; Cooper <i>et al.,</i> 1989; Iglesias, 1985, Gonz&aacute;lez <i>et al.,</i> 1995; Porter, 2003).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, la preocupaci&oacute;n de las autoridades laborales y de los investigadores mexicanos por la situaci&oacute;n de la mujer trabajadora se manifest&oacute; tempranamente. El <i>Informe sobre las Labores de la Comisi&oacute;n Investigadora de la Situaci&oacute;n de la Mujer y de los Menores Trabajadores,</i> que realiz&oacute; el Departamento del Trabajo en 1936, a partir de encuestas llevadas a cabo por las inspectoras de trabajo, mostr&oacute; con gran detalle y acuciosidad cu&aacute;les eran los tipos que desempe&ntilde;aban las obreras de la industria textil, expuestos en forma agregada pero tambi&eacute;n f&aacute;brica por f&aacute;brica. Se indica la distribuci&oacute;n por edad y estado civil, el grado de instrucci&oacute;n, la antig&uuml;edad en el puesto, los tiempos de trabajo y las formas de remuneraci&oacute;n que imperaban en esa industria. Dicho informe se refiri&oacute; tambi&eacute;n a la sindicalizaci&oacute;n de esas obreras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recientemente, las recopilaciones de estad&iacute;sticas con perspectiva de g&eacute;nero que realiz&oacute; el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI) entre los a&ntilde;os de 1995 y 1997 destacan la importancia de las mujeres trabajadoras. En el &aacute;mbito acad&eacute;mico, los dos vol&uacute;menes editados por la Coordinaci&oacute;n de Humanidades de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM) en 1989 y las publicaciones del Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer (PIEM), de El Colegio de M&eacute;xico, as&iacute; como los trabajos de El Colegio de la Frontera Norte, reflejan el inter&eacute;s de los investigadores por conocer, no s&oacute;lo las condiciones de vida, los salarios de las mujeres que laboran en diversos sectores de la actividad econ&oacute;mica de M&eacute;xico, sino tambi&eacute;n el impacto que tuvo y tiene esa incorporaci&oacute;n en las relaciones de g&eacute;nero, en la salud, en los comportamientos reproductivos y en la vida sindical. Es en este tel&oacute;n de fondo donde hay que inscribir el texto presentado. En esta compilaci&oacute;n contamos con aportaciones descriptivas y anal&iacute;ticas, m&aacute;s actualizadas y de gran valor, que no s&oacute;lo exponen los resultados del an&aacute;lisis de datos originales y de reflexiones alrededor de los problemas que enfrentan las mujeres que trabajan en la industria maquiladora en Sonora, sino que presentan propuestas concretas orientadas a enfrentar y resolver esos problemas. Es pertinente recalcar que varios textos incluidos fueron escritos por l&iacute;deres sindicales, mujeres pertenecientes a organizaciones representativas de los trabajadores de las empresas maquiladoras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, el m&aacute;s largo, escrito por los compiladores, se presenta una serie de constataciones que se derivan de los resultados de una encuesta a 325 trabajadoras de la industria maquiladora sindicalizada sobre cuestiones laborales, de salud y ciudadan&iacute;a. Se analizan las respuestas de las obreras de f&aacute;bricas ubicadas en Hermosillo y Ciudad Obreg&oacute;n que elaboran productos electr&oacute;nicos, textiles, juguetes y autopartes. Sobresalen aqu&iacute; las operadoras, las capturistas de datos, las inspectoras y las jefas de l&iacute;nea, as&iacute; como trabajadoras de mantenimiento. Nos referiremos brevemente a algunos de los aspectos que se tratan en dicho cap&iacute;tulo y a la vez, en su caso, agregaremos lo que otros autores del libro tienen que decir sobre esos aspectos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer tema tiene que ver con las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas de las obreras de la maquila. Se trata de una poblaci&oacute;n femenina joven con hijos, mayoritariamente originaria de Sonora, que se incorpor&oacute; muy temprano a la fuerza de trabajo. M&aacute;s de dos tercios del total entrevistado, con menos de 20 a&ntilde;os, pose&iacute;a experiencia laboral; en el grupo de 20 a 29 a&ntilde;os, m&aacute;s de 80 por ciento la ten&iacute;a. Este grupo de menores de 20 a&ntilde;os y entre 20 y 29 a&ntilde;os constitu&iacute;a 60 por ciento de las encuestadas. Adem&aacute;s, esta encuesta confirm&oacute; un dato t&iacute;pico de la fuerza de trabajo en la maquila: su alta rotaci&oacute;n y la escasa antig&uuml;edad que alcanzaron en las empresas para las cuales trabajaron. La conciencia de la inestabilidad laboral se hace patente cuando se constata que las obreras piensan, en su mayor&iacute;a, que podr&iacute;an perder su trabajo en los dos pr&oacute;ximos a&ntilde;os (las entrevistas se realizaron en 2002). Por lo tanto, exist&iacute;a un agudo sentido de precariedad en la actividad laboral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a los salarios y prestaciones, los datos indican que el salario medio general equival&iacute;a a 2.1 salarios m&iacute;nimos, poco m&aacute;s de dos mil pesos mensuales, que aumentaba marginalmente para las categor&iacute;as m&aacute;s altas del tabulador. No obstante, es importante recalcar que este salario formaba parte de un ingreso familiar que alcanzaba los 6 200 pesos. Es decir, el ingreso de las obreras representaba, en promedio, 35 por ciento del ingreso familiar total al que contribu&iacute;an el esposo y otros miembros de la familia. Es de notar que las familias constan de 4.8 integrantes, lo cual da un ingreso <i>per capita</i> mensual de 1 239 pesos, lo que equivale casi a un salario m&iacute;nimo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante constatar que algunas prestaciones como el aguinaldo, seguro social, cr&eacute;dito para la vivienda, servicio de comedor y las vacaciones pagadas eran recibidas por m&aacute;s de tres cuartas partes de las trabajadoras; mientras que otras prestaciones, como el reparto de utilidades, el apoyo para &uacute;tiles escolares y el permiso para ausentarse en caso de emergencia beneficiaban s&oacute;lo a menos de la mitad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las condiciones de vida eran relativamente positivas. Gran parte de las obreras viv&iacute;a en casas de su propiedad, construidas con material, contaban con servicios b&aacute;sicos y con los aparatos dom&eacute;sticos m&aacute;s usuales (estufa, refrigerador, televisor y <i>cooler</i>). M&aacute;s de la mitad dispon&iacute;a de tel&eacute;fono y casi tres cuartas partes de las viviendas ten&iacute;an lavadora. Los barrios en que estaban situadas las casas de las obreras de la maquila en Hermosillo y Ciudad Obreg&oacute;n ten&iacute;an acceso a los servicios urbanos b&aacute;sicos (recolecci&oacute;n de basura, alumbrado, transporte p&uacute;blico, seguridad p&uacute;blica).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, en 40 por ciento de los casos esos barrios contaban con guarder&iacute;as infantiles cercanas. Esto se agudizaba al constatar que 48 por ciento de las empresas en que trabajaban las obreras ten&iacute;a guarder&iacute;a infantil. Adem&aacute;s, la encuesta comprob&oacute; que 46 por ciento de las empresas conced&iacute;a licencia pre y postnatal, lo cual era sorprendente, dada la juventud de las trabajadoras entrevistadas y el hecho de que la mayor&iacute;a eran madres de familia. Cirila Quintero confirma esta situaci&oacute;n cuando observa, en su cap&iacute;tulo, que &eacute;ste es uno de los problemas m&aacute;s agudos de las obreras de la maquila (p. 268), el cual han resuelto a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de casas de cuidado diario en donde los ni&ntilde;os est&aacute;n a cargo de determinadas mujeres de la comunidad sin que ello implique actividades educativas. Tambi&eacute;n han creado guarder&iacute;as participativas en donde la comunidad y las empresas se unen para la construcci&oacute;n de nuevas guarder&iacute;as. Ang&eacute;lica Melina Bustamante refrenda lo dicho al plantear que debe aumentar la disponibilidad de guarder&iacute;as y estancias infantiles; que deber&iacute;a existir un apoyo financiero para sufragar ese gasto y que esto constituye derechos de las obreras de la maquila; que no debe haber l&iacute;mite en el cupo en las guarder&iacute;as y que deber&iacute;a ampliarse la edad l&iacute;mite a cinco a&ntilde;os para que la estancia en la guarder&iacute;a pueda empalmarse con la entrada al sistema de educaci&oacute;n preescolar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, dentro de los problemas de las obreras figura el de la vivienda, que presentan Yolanda Espinosa y Leonor Hern&aacute;ndez, centrados en las pol&iacute;ticas, en la calidad y en los procedimientos del Instituto Nacional de Fomento a la Vivienda de los Trabajadores (INFONAVIT) para proporcionar a las trabajadoras de la maquila posibilidades de acceso a la vivienda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Mar&iacute;a Elena Ruiz se refiere a la necesidad de crear mecanismos de capacitaci&oacute;n. Mientras, Mar&iacute;a del Carmen Flores aborda el dram&aacute;tico tema de la seguridad p&uacute;blica en relaci&oacute;n con la vida familiar, sugiere una serie de medidas para proteger a las mujeres al entrar en relaciones de pareja, examina el alcoholismo prevaleciente entre los hombres, as&iacute; como las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. Existen aspectos adicionales que van m&aacute;s all&aacute; de la sociodemograf&iacute;a, de los aspectos laborales o de las condiciones de vida: tienen que ver con cuestiones como el hostigamiento sexual, la salud y los riesgos de trabajo, la relaci&oacute;n entre las mujeres en la maquila y los sindicatos, la equidad de g&eacute;nero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primero, haremos referencia al an&aacute;lisis del hostigamiento sexual por Grijalva y Covarrubias, Margarita de la Cruz y Carolina Rivera. Enseguida, las cuestiones asociadas a la salud reproductiva que es objeto de los textos de Patricia Aranda, Yolanda Chac&oacute;n y Remedios Andrade. Despu&eacute;s aludiremos a las relaciones de las obreras de la maquila con sus sindicatos que son objeto de las reflexiones de Cirila Quintero, Micaela Reza y Vicente Sol&iacute;s. Terminaremos refiri&eacute;ndonos al an&aacute;lisis de la equidad de g&eacute;nero que propone Mercedes Z&uacute;&ntilde;iga y al cual contribuyen tambi&eacute;n Gabriela Grajeda, Nora Elisabet Duarte y Rosalva Islas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El hostigamiento sexual</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto del hostigamiento sexual, destaca la incidencia de un clima ofensivo para las obreras en sus lugares de trabajo, cuando deben compartirlos con miembros del sexo masculino. Esto no quiere decir que ese clima se manifieste siempre en agresiones consumadas en la misma proporci&oacute;n. No obstante, ello implica una permanente sensaci&oacute;n amenazante, de agresividad contenida, que puede manifestarse de improviso. La menci&oacute;n por parte de las entrevistadas de una larga serie de formas de hostigamiento demuestra la alta incidencia de este fen&oacute;meno. Su gravedad se confirma al observar que las obreras revelan haber hablado de esas agresiones s&oacute;lo con sus compa&ntilde;eras de trabajo, con amigos o amigas o, lo que es todav&iacute;a peor, no han hecho menci&oacute;n de ellas a nadie. Finalmente, quienes expresaron haber actuado en alg&uacute;n sentido despu&eacute;s de haber sido objeto de esas agresiones eran una minor&iacute;a notoria. Puede concluirse que las opiniones de las obreras entrevistadas indican que el fen&oacute;meno del hostigamiento sexual es un asunto que les preocupa seriamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Margarita de la Cruz, en otro cap&iacute;tulo, subraya que el hostigamiento no asume formas exclusivamente sexuales. Incluye pr&aacute;cticas desvalorizadoras de la mujer, como son menores salarios por trabajo igual, obst&aacute;culos a ascensos y promociones y requisitos adicionales para la ocupaci&oacute;n de determinados puestos de trabajo. Adem&aacute;s, las mujeres est&aacute;n sujetas a despidos injustificados, jornadas excesivas, trabajo parcial, manejo de sustancias t&oacute;xicas sin protecci&oacute;n, ritmos de producci&oacute;n acelerados arbitrariamente, movilidad de horarios, violencia verbal ejercida por los jefes y supervisores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante su idea acerca de la necesidad de que las empresas valoren que las pr&aacute;cticas de hostigamiento van en contra del logro de altos rendimientos y de eficiencia. Puede sorprender la indiferencia con la que los dirigentes sindicales tratan las cuestiones relacionadas con este fen&oacute;meno.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al reproducir la normatividad que fundamenta la lucha contra el hostigamiento proporciona armas de lucha para las lectoras que podr&aacute;n encontrar expuestas las principales disposiciones legales y administrativas acerca de sus derechos. Sin limitarse a la presentaci&oacute;n de dicha normatividad, Cruz elabora, al final de su texto, algunas l&iacute;neas de acci&oacute;n para combatir las pr&aacute;cticas de hostigamiento sexual y corregir las que se identifican con la discriminaci&oacute;n en contra de la mujer trabajadora comparando la normatividad de M&eacute;xico, Espa&ntilde;a y Costa Rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una variante con respecto a lo presentado por Cruz son los resultados que exponen Elia Imelda Peralta y Gabriela Grijalva. Presentan una imagen de un grupo de mujeres que fue contratado por la planta Ford de Hermosillo para operar en las mismas &aacute;reas de trabajo que los hombres. Esa decisi&oacute;n tuvo efectos positivos en la convivencia a pesar de que, seg&uacute;n las autoras, "la incorporaci&oacute;n a la atm&oacute;sfera masculinizada de la l&iacute;nea de producci&oacute;n puede ser agobiante, pues en m&uacute;ltiples formas los compa&ntilde;eros de trabajo no dejan de hacer valer su 'derecho de piso', recre&aacute;ndoles con todo tipo de lenguaje la sensaci&oacute;n de estar usurpando un lugar que no les corresponde, poniendo en duda permanentemente su capacidad f&iacute;sica para realizar los mismos trabajos que ellos y lastimando en no pocas ocasiones su dignidad sexual" (p. 145). No obstante, el haber entrado a trabajar a Ford proporcion&oacute; a las mujeres un motivo de orgullo, pues tuvieron la satisfacci&oacute;n de abrir una frontera en el campo de sus posibilidades laborales. De manera que si bien las tensiones que surgen al convivir hombres y mujeres en los mismos espacios de trabajo pueden ser muy fuertes, para las mujeres constituye un avance en su lucha por superar las barreras que resultan de la subcultura masculina. Los responsables de la planta Ford Hermosillo, al tomar la decisi&oacute;n de abrir el mercado interno de trabajo a las mujeres redefini&oacute; sus prioridades, pues valoraron la contribuci&oacute;n que ellas pod&iacute;an hacer al proceso productivo en t&eacute;rminos de su compromiso con la organizaci&oacute;n y con la calidad de su trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La salud reproductiva</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto de la vida de las obreras es el de la salud reproductiva y los riesgos en el trabajo. Los cap&iacute;tulos escritos por Patricia Aranda, Luz Delia Monta&ntilde;o, Guadalupe Gracia, Emilia Gonz&aacute;lez, Yolanda Chac&oacute;n, Ang&eacute;lica Melina Bustamante y Remedios Andrade se refieren con todo detalle a una serie de cuestiones relevantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien menos de un tercio de las mujeres entrevistadas por Grijalva y Covarrubias manifest&oacute; haber estado expuesto a esos riesgos, no por ello debemos dejar de subrayar que en ese grupo existe exposici&oacute;n a rayos l&aacute;ser, respiraci&oacute;n de sustancias qu&iacute;micas peligrosas, sin equipo de protecci&oacute;n. Remedios Andrade constata (pp. 377&#45;380) que las obreras tambi&eacute;n revelaron haber padecido da&ntilde;os cerebrales, problemas en la piel, da&ntilde;os a &oacute;rganos vitales, accidentes, riesgos a fetos al embarazarse. Asimismo, reconocen haber tenido diversos tipos de dolores y malestares emocionales (depresi&oacute;n, problemas de sue&ntilde;o, etc&eacute;tera) derivados de la naturaleza de su trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Patricia Aranda detalla la cuesti&oacute;n de la salud a partir de un examen de los aspectos socioculturales de la prevenci&oacute;n y detecci&oacute;n oportuna del c&aacute;ncer cervicouterino, realizado en las instalaciones de dos unidades de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) (Sonora). Presenta una s&iacute;ntesis del c&aacute;ncer cervicouterino, de sus causas, de su epidemiolog&iacute;a, as&iacute; como de las caracter&iacute;sticas que asume dicha enfermedad en Sonora. Eval&uacute;a la experiencia del Programa de Detecci&oacute;n Oportuna de C&aacute;ncer que le sirve para fundamentar la observaci&oacute;n que realiz&oacute; de los procedimientos utilizados por las cl&iacute;nicas de Hermosillo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Observ&oacute; que la aplicaci&oacute;n de los procedimientos presenta dificultades relacionadas con la percepci&oacute;n que las mujeres tienen acerca de sus cuerpos y de los malestares a los cuales se puede prestar la toma de muestras. A partir de sus entrevistas, demuestra que la aplicaci&oacute;n de procedimientos m&eacute;dicos debe tomar en cuenta a los seres humanos en sus sentimientos y percepciones, tratando de no violentarlos, responsabilidad que no siempre asumen los encargados de realizarlos. En su opini&oacute;n, las enfermeras y m&eacute;dicos a cargo de administrar esos procedimientos carecen de entrenamiento para tratar a las mujeres como seres sensibles y particularmente vulnerables en cuanto a las pruebas relacionadas con esa enfermedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yolanda Chac&oacute;n rinde cuenta de la salud reproductiva de las mujeres y presenta una serie de demandas referidas a la necesidad de que se consideren las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas de las mujeres en lo concerniente a los requisitos del trabajo y de la atenci&oacute;n sanitaria. Tambi&eacute;n aboga por que se tengan presentes las necesidades de las obreras en las pr&aacute;cticas de atenci&oacute;n de parte de los organismos de salud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Guadalupe L&oacute;pez, en su trabajo acerca de la atenci&oacute;n en el IMSS, muestra que existen deficiencias en la informaci&oacute;n que se proporciona a los usuarios, en la limpieza y asepsia de los hospitales, as&iacute; como a la falta de responsabilidad de los m&eacute;dicos que no dan la importancia requerida a los pacientes que tratan.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Mujeres en la maquila y sindicatos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto Grijalva&#45;Covarrubias como Cirila Quintero, Micaela Reza y Vicente Sol&iacute;s se refieren a la relaci&oacute;n de las obreras de la maquila con sus sindicatos. Todos confirman la centralidad de la organizaci&oacute;n sindical en su vida: en una encuesta realizada por Quintero a principios de los a&ntilde;os noventa, 55 por ciento de las matamorenses y 68.5 por ciento de las tijuanenses, a pesar de no conocer la existencia de su sindicato, ten&iacute;a una opini&oacute;n positiva del mismo. M&aacute;s de 80 por ciento de las entrevistadas declar&oacute; haber participado en reuniones y asambleas en forma regular. Al respecto, las obreras mostraron poseer un cierto sentido de la ciudadan&iacute;a, por votar y participar en la vida sindical. Sin embargo, esto no se reflej&oacute; en una participaci&oacute;n social y pol&iacute;tica en partidos u otro tipo de organizaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Quintero, quien ha investigado este tema desde fines de los a&ntilde;os ochenta, la evoluci&oacute;n del sindicalismo maquilador revela diversas expresiones, seg&uacute;n sea el lugar en el que se observa su actuar. As&iacute;, lo que ocurre en las maquiladoras sindicalizadas de Tijuana no es lo mismo que sucede en las de Ciudad Ju&aacute;rez, Reynosa, Piedras Negras o Matamoros (v&eacute;ase Quintero, 1990).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quintero ha desarrollado una tipolog&iacute;a en la que distingue entre el sindicato tradicional y el subordinado: el de Matamoros corresponder&iacute;a al primer tipo, mientras que el de Tijuana se asimilar&iacute;a al segundo. Subraya que, en el sindicalismo subordinado, los contratos colectivos revelan una "escasa preocupaci&oacute;n en cuanto a las cl&aacute;usulas referidas a las condiciones de la mujer trabajadora en la maquila". Agrega, lo que es m&aacute;s grave, que los contratos ni siquiera respetan los derechos contenidos en la Ley Federal del Trabajo (LFT). Se observa "una flexibilidad irrestricta en la que no s&oacute;lo no se han conseguido nuevas prestaciones para las mujeres, sino que, incluso, se ha permitido la disminuci&oacute;n de los derechos legales de las mujeres trabajadoras, o su sujeci&oacute;n a los ritmos de la producci&oacute;n" (p. 266).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraste, en el sindicalismo tradicional, las obreras de la maquila se benefician de la existencia de contratos colectivos que contienen cl&aacute;usulas que las favorecen. Poseen m&aacute;s d&iacute;as de permiso, gozan de becas sufragadas por las empresas, tienen un liderazgo sindical que conocen y respetan porque contribuye a resolver los problemas cotidianos. A pesar de que Quintero no se refiere espec&iacute;ficamente a la situaci&oacute;n sonorense, podemos pensar que el sindicalismo de la maquila estatal puede asimilarse a lo que ella denomina tradicional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La cuesti&oacute;n de la equidad de g&eacute;nero</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la ra&iacute;z de muchas de las cuestiones que hemos mencionado, a partir de la contribuci&oacute;n de los diversos estudios de este libro, est&aacute; lo concerniente a la equidad de g&eacute;nero en el trabajo. Es Mercedes Z&uacute;&ntilde;iga quien aborda este tema y, al hacerlo, consigue desnudar lo fundamental que est&aacute; en juego en el proceso de incorporaci&oacute;n de las mujeres al trabajo: la puesta en duda del dominio masculino sobre el mundo laboral. Al describir este proceso, sintetiza varios de los hallazgos mencionados por sus colegas y consigue conceptualizar la institucionalizaci&oacute;n de esa dominaci&oacute;n. Su referente emp&iacute;rico, si podemos llamarlo as&iacute;, son los textos legales que articulan esa dominaci&oacute;n y que, para destruirla, deben ser o modificados o simplemente reemplazados por otros que asuman el cambio de la correlaci&oacute;n de fuerzas en el &aacute;mbito de las relaciones de g&eacute;nero. &Eacute;sta es la esencia del texto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en ese diagn&oacute;stico, Z&uacute;&ntilde;iga revisa las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo y pone el dedo en la llaga al decir: "las ausencias (en la LFT) que no s&oacute;lo se prestan a las interpretaciones y uso restringido de los derechos que encierra, sino que adem&aacute;s favorecen la existencia de pr&aacute;cticas discriminatorias y excluyentes hacia las mujeres al no incorporar los avances que en materia laboral y de derechos humanos se han suscrito a nivel internacional, contraviniendo con ello los mismos preceptos constitucionales que la sostienen" (p. 284). Concluye, tajante: "la Ley Federal del Trabajo no expresa la realidad laboral que viven las mujeres" (p. 285).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La demostraci&oacute;n emp&iacute;rica de la discriminaci&oacute;n en contra de las mujeres trabajadoras est&aacute; contenida en el texto de Gabriela Grajeda y Nora Elisabet Duarte, quienes, a partir del an&aacute;lisis de los puestos y los salarios de hombres y mujeres en la maquila sonorense, la remiten a las pr&aacute;cticas de los empleadores que "marcan las oportunidades de empleo que se abren para hombres y mujeres y que son &eacute;stas las que, en buena medida, contribuyen al resultado observado de un mercado laboral segmentado por la condici&oacute;n de g&eacute;nero" (p. 86).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contrastan la ret&oacute;rica empresarial en favor de la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres con los criterios de contrataci&oacute;n de personal, con el g&eacute;nero de quienes ocupan posiciones de autoridad en la empresa, con la atribuci&oacute;n de comportamientos relacionados, por ejemplo, con ser madre soltera, en el caso de las mujeres, o con el hecho de que los puestos de trabajo de los niveles m&aacute;s bajos del organigrama est&aacute;n ocupados por &eacute;stas. Concluyen que la participaci&oacute;n de mano de obra femenina disminuye a medida que aumenta el nivel de jerarqu&iacute;a de los puestos en las empresas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Mercedes Z&uacute;&ntilde;iga, una vez realizado el diagn&oacute;stico, define lo que fuera el proyecto del Grupo de Trabajo sobre la Normatividad con Perspectiva de G&eacute;nero. Ese proyecto, expuesto con todo detalle entre las p&aacute;ginas 289 y 297 del libro, explicita los principios de la equidad de g&eacute;nero entre los que figuran: promover el ejercicio de la libertad para las mujeres y la justicia social con equidad de g&eacute;nero; reconocer el trabajo como derecho humano, as&iacute; como la diversidad de los sujetos que intervienen en el mundo laboral; establecer el principio de no discriminaci&oacute;n e igualdad de oportunidades y de trato; buscar un mundo laboral libre de violencia; reconocer en la reproducci&oacute;n humana un asunto de inter&eacute;s social y responsabilidad colectiva; dar acceso a la justicia para las mujeres. A partir de esos principios formula una serie de propuestas que aguardan su concreci&oacute;n en textos legales y en pr&aacute;cticas de administraci&oacute;n y trato en las empresas en donde trabajan las mujeres. En el texto de Rosalva Islas se mencionan tambi&eacute;n muchas de esas propuestas que coinciden en se&ntilde;alar los vac&iacute;os que existen en la definici&oacute;n de los derechos de las mujeres en t&eacute;rminos institucionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Otros temas, otros cap&iacute;tulos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros cap&iacute;tulos, como los de Gloria Tello, Elo&iacute;sa Aguirre, Margot Loustaunau, Claudia Dom&iacute;nguez y Jos&eacute; Reyes, contribuyen con textos que relatan experiencias relacionadas con las trayectorias de la acci&oacute;n de algunas instituciones, como son las del Instituto Sonorense de la Mujer, la Subprocuradur&iacute;a de la Mujer Trabajadora del Distrito Federal, o la Direcci&oacute;n General de Equidad y G&eacute;nero de la Secretar&iacute;a del Trabajo y Previsi&oacute;n Social del Gobierno Federal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Una conclusi&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos concluir que las tem&aacute;ticas abordadas contribuyen en forma clara y contundente a formular una agenda de propuestas para enfrentar la discriminaci&oacute;n laboral, el hostigamiento sexual y la violencia latente y manifiesta que sufren las obreras que, al entrar a espacios hasta ahora monopolizados por los obreros, desencadenan procesos que tienden a modificar radicalmente lo que han sido las relaciones de g&eacute;nero. A partir de los procesos aqu&iacute; rese&ntilde;ados, este libro contribuye a profundizar esa evoluci&oacute;n, cuya din&aacute;mica ser&aacute; imposible de resistir, muy a pesar de aquellas posturas que, nost&aacute;lgicamente, buscan restaurar el mundo con base en la dominaci&oacute;n masculina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al mismo tiempo, con el esfuerzo notable de las investigadoras y de los tres solitarios investigadores, se logra construir una base de datos confiable sobre la vida laboral y sobre la conciencia de las obreras de la industria maquiladora de Sonora. Se suscita as&iacute; un inter&eacute;s por conciliar estos datos con las expresiones de la diversidad de los actores del drama que ellas viven, presente aqu&iacute; en los textos de trabajadoras y de sus representantes sindicales. As&iacute;, se logra un producto que deber&iacute;a ser de consulta obligada para quienes, de una u otra manera, tienen la responsabilidad de tomar decisiones en la vida cotidiana de las naves productivas, de las oficinas del gobierno que tienen que ver con la regulaci&oacute;n del trabajo y de los consultorios m&eacute;dicos, en d&oacute;nde transcurre la vida de las mujeres en la maquila. Y, para los que buscan comprender mejor el mundo de las trabajadoras de la maquila, aqu&iacute; tienen un instrumento actualizado, bien dise&ntilde;ado para lograr ese prop&oacute;sito.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carrillo, Jorge y Alberto Hern&aacute;ndez (1985), <i>Mujeres fronterizas en la industria maquiladora</i>, M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica y Centro de Estudios Fronterizos del Norte de M&eacute;xico (Colecci&oacute;n Frontera).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413303&pid=S1870-3925200500010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; y Raquel Partida (comps.) (2004), <i>La industria maquiladora mexicana. Aprendizaje tecnol&oacute;gico, impacto regional y entornos institucionales,</i> El Colegio de la Frontera Norte&#45;Tijuana, Universidad de Guadalajara.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413305&pid=S1870-3925200500010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; y Redi Gomis (2004), <i>La maquiladora en datos. Resultados de una encuesta sobre tecnolog&iacute;as y aprendizaje,</i> Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413307&pid=S1870-3925200500010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cooper, Jennifer <i>et al.</i> (comps.) (1989), <i>Fuerza de trabajo femenina urbana en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico&#45;Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413309&pid=S1870-3925200500010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la O, Mar&iacute;a Eugenia y Cirila Quintero (2002), <i>Globalizaci&oacute;n, trabajo y maquilas. Las nuevas y viejas fronteras en M&eacute;xico</i>, M&eacute;xico, Friedrich Ebert Stiftung, Centro de Investigaciones Superiores en Antropolog&iacute;a Social, Solidarity Center, Plaza y Vald&eacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413311&pid=S1870-3925200500010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Departamento del Trabajo (1936), <i>Informe sobre las Labores de la Comisi&oacute;n Investigadora de la Situaci&oacute;n de la Mujer y de los Menores Trabajadores</i>, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413313&pid=S1870-3925200500010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gonz&aacute;lez, Soledad <i>et al.</i> (comps.)(1995), <i>Mujeres, migraci&oacute;n y maquila en la frontera norte,</i> M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, El Colegio de la Frontera Norte.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413315&pid=S1870-3925200500010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Iglesias, Norma (1985), <i>La flor m&aacute;s bella de la maquiladora</i>, Tijuana, Centro de Estudios Fronterizos del Norte de M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413317&pid=S1870-3925200500010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Maldonado Lee, Gabriel (1977), <i>La mujer asalariada en el sector agr&iacute;cola. Consideraciones sobre la fuerza de trabajo en el cultivo del tabaco</i>, M&eacute;xico, Centro Nacional de Estad&iacute;sticas del Trabajo, Secretar&iacute;a del Trabajo y Previsi&oacute;n Social.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413319&pid=S1870-3925200500010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porter, Susie (2003),<i>Working Women in Mexico City. Public Discourses and Material Conditions:1879&#45;1931,</i> Tucson,The University of Arizona Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413321&pid=S1870-3925200500010000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quintero, Cirila (1990), <i>La sindicalizaci&oacute;n en las maquiladoras tijuanenses: 1970&#45;1988,</i> M&eacute;xico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413323&pid=S1870-3925200500010000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1998), "Sindicalismo en las maquiladoras fronterizas. Balance y perspectivas", <i>Estudios Sociol&oacute;gicos</i>, vol. XVI, no. 46, enero&#45;abril, pp. 89&#45;116.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413325&pid=S1870-3925200500010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reygadas, Luis (2002), <i>Ensamblando culturas. Diversidad y conflicto en la globalizaci&oacute;n de la industria,</i> Barcelona, Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6413327&pid=S1870-3925200500010000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carrillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alberto]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mujeres fronterizas en la industria maquiladora]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-name><![CDATA[Secretaría de Educación Pública y Centro de Estudios Fronterizos del Norte de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carrillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Partida]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raquel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La industria maquiladora mexicana. Aprendizaje tecnológico, impacto regional y entornos institucionales]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Tijuana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de la Frontera NorteUniversidad de Guadalajara]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carrillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gomis]]></surname>
<given-names><![CDATA[Redi]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La maquiladora en datos. Resultados de una encuesta sobre tecnologías y aprendizaje]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Tijuana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de la Frontera Norte]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cooper]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jennifer]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fuerza de trabajo femenina urbana en México]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de MéxicoMiguel Ángel Porrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De la O]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Eugenia]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Quintero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Cirila]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Globalización, trabajo y maquilas. Las nuevas y viejas fronteras en México]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-name><![CDATA[Friedrich Ebert StiftungCentro de Investigaciones Superiores en Antropología SocialSolidarity CenterPlaza y Valdés]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Departamento del Trabajo</collab>
<source><![CDATA[Informe sobre las Labores de la Comisión Investigadora de la Situación de la Mujer y de los Menores Trabajadores]]></source>
<year>1936</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[Soledad]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mujeres, migración y maquila en la frontera norte]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de MéxicoEl Colegio de la Frontera Norte]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Iglesias]]></surname>
<given-names><![CDATA[Norma]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La flor más bella de la maquiladora]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[Tijuana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Estudios Fronterizos del Norte de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maldonado Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gabriel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La mujer asalariada en el sector agrícola. Consideraciones sobre la fuerza de trabajo en el cultivo del tabaco]]></source>
<year>1977</year>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Estadísticas del TrabajoSecretaría del Trabajo y Previsión Social]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Porter]]></surname>
<given-names><![CDATA[Susie]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Working Women in Mexico City. Public Discourses and Material Conditions:1879-1931]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Tucson ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[The University of Arizona Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quintero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Cirila]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La sindicalización en las maquiladoras tijuanenses: 1970-1988]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-name><![CDATA[Consejo Nacional para la Cultura y las Artes]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quintero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Cirila]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sindicalismo en las maquiladoras fronterizas. Balance y perspectivas]]></article-title>
<source><![CDATA[Estudios Sociológicos]]></source>
<year>1998</year>
<volume>XVI</volume>
<numero>46</numero>
<issue>46</issue>
<page-range>89-116</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reygadas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ensamblando culturas. Diversidad y conflicto en la globalización de la industria]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gedisa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
