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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La vida en la adversidad: el significado de la salud y la reproducción en la pobreza]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="Verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Roberto Castro (2000), <i>La vida en la adversidad: el significado de la salud y la reproducci&oacute;n en la pobreza</i></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ma. del Carmen Castro V.*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, CRIM&#45;UNAM, 541 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;</font>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesora&#45;investigadora del Programa de Salud y Sociedad de El Colegio de Sonora. Se le puede enviar correspondencia a Av. Obreg&oacute;n no. 54, Col. Centro, C. P. 83000. Hermosillo, Sonora, M&eacute;xico.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ccastro@colson.edu.mx">ccastro@colson.edu.mx</a></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rese&ntilde;ar <i>La vida en la adversidad</i> representa un compromiso tanto con el autor, para comentar y reflejar la val&iacute;a de su trabajo, como con los lectores potenciales del libro para enterarlos de la obra, al tratar de "contarles" lo que pueden encontrar en la misma. Roberto Castro es licenciado en Sociolog&iacute;a por la UNAM, con maestr&iacute;a en Investigaciones en Poblaci&oacute;n por la Universidad de Exeter, Inglaterra, y doctor en Sociolog&iacute;a M&eacute;dica por la Universidad de Toronto, Canad&aacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta obra es el resultado de una investigaci&oacute;n de gran amplitud, de cierta forma compleja y al mismo tiempo amena, que trata de no dejar cabos sueltos en su indagaci&oacute;n. Hay que decir que es una investigaci&oacute;n de varias etapas y aunque tuvo varios productos parciales, entre ellos uno tan importante como la tesis de doctorado, culmina en conjuntarlos todos y mejorarla con una visi&oacute;n integradora.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se organiza en nueve cap&iacute;tulos y anexos de documentos clave de la investigaci&oacute;n, as&iacute; como una amplia bibliograf&iacute;a, que por s&iacute; sola vale la pena revisar. Adem&aacute;s, contiene &iacute;ndices anal&iacute;tico y onom&aacute;stico que facilitan la lectura en general. Por adelantado y para ubicar el corte de la investigaci&oacute;n, hay que decir que es fundamentalmente cualitativo y una obra realizada dentro del campo de la sociolog&iacute;a de la salud, pero con una importante presencia de la teor&iacute;a antropol&oacute;gica, lo que vale para se&ntilde;alar las tenues fronteras de las disciplinas. Es oportuno mencionar que el presente libro fue merecedor del Premio Nacional Fray Bernardino de Sahag&uacute;n 2001 que otorga el Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia (INAH) a trabajos de investigaci&oacute;n en antropolog&iacute;a e historia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor se propone desentra&ntilde;ar de qu&eacute; manera los habitantes de Ocuituco, poblaci&oacute;n rural de Morelos, "experimentan la salud y la enfermedad, as&iacute; como la reproducci&oacute;n y la anticoncepci&oacute;n...(y) de qu&eacute; manera se articulan, en la perspectiva de los entrevistados, los elementos del discurso de la medicina moderna con los de sus antecedentes tradicionales, y de qu&eacute; manera dicha articulaci&oacute;n se ve influida por las condiciones objetivas de la vida cotidiana" (p. 22). Como se observa, el planteamiento incorpora como nivel principal de explicaci&oacute;n el &aacute;mbito microsocial, sin dejar de describir c&oacute;mo el nivel macrosocial est&aacute; presente, influye y a veces determina las vivencias y percepciones de los ocuitenses en torno a la salud y la anticoncepci&oacute;n. La hip&oacute;tesis general es "que la manera en la que los habitantes de Ocuituco dan significado a la salud y a la reproducci&oacute;n no solamente es el resultado de una combinaci&oacute;n de creencias tradicionales y de conceptos m&eacute;dicos modernos, sino que tambi&eacute;n est&aacute; influida por elementos que provienen de otros niveles de realidad, como la situaci&oacute;n econ&oacute;mica prevaleciente (de pobreza para la mayor&iacute;a de los habitantes) y las relaciones de g&eacute;nero dominantes" (p. 25).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A medida que avanza en el capitulado, Castro va planteando las preguntas m&aacute;s espec&iacute;ficas que gu&iacute;an la explicaci&oacute;n, cuesti&oacute;n que tambi&eacute;n ayuda al lector a no perderse en la mara&ntilde;a de relaciones sociales y posiciones subjetivas de los informantes, y para entender mejor el an&aacute;lisis interpretativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es oportuno aclarar que por el planteamiento, el autor parte de una perspectiva te&oacute;rica de la ciencia social interpretativa, ya que su "objetivo principal es "comprender", mediante interpretaci&oacute;n, la manera en que los individuos le atribuyen sentido a sus experiencias de salud y reproducci&oacute;n." (p.148). Al respecto, se&ntilde;ala la pertinencia de conjugar algunas tradiciones sociol&oacute;gicas como el interaccionismo simb&oacute;lico y la etnometodolog&iacute;a, as&iacute; como la escuela antropol&oacute;gica interpretativa que buscan la <i>comprensi&oacute;n interpretativa</i> de la experiencia humana. De all&iacute; que busque acercar los niveles de an&aacute;lisis e interpretaci&oacute;n de la estructura social y de la experiencia, en otras palabras, un acercamiento a trav&eacute;s de un abordaje hermen&eacute;utico que "constituyen una tentativa de combinaci&oacute;n del orden colectivo de los abordajes normativos con la acci&oacute;n creativa y emotiva de los enfoques interpretativos" (p. 37). Considero que este tratamiento representa parte de las aportaciones te&oacute;ricas centrales del presente trabajo y que lo ubican dentro de los pocos de este corte. De entrada se antoja un dise&ntilde;o ambicioso al plante&aacute;rselo y que finalmente, en mi opini&oacute;n, logra de manera exitosa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como suelen presentarse muchas rese&ntilde;as, en la presente hago la descripci&oacute;n de su contenido por cap&iacute;tulo, con el doble af&aacute;n de dar la idea general y de hacer algunos breves comentarios que nos da la libertad de ser lectores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Estructura y acci&oacute;n en la experiencia de la salud", t&iacute;tulo del cap&iacute;tulo I, representa una amplia revisi&oacute;n de la bibliograf&iacute;a en torno al problema de la determinaci&oacute;n social de la experiencia subjetiva de la salud, la enfermedad y la reproducci&oacute;n, identificando en esto el problema de la acci&oacute;n y del orden, es decir, los enfoques racionalcolectivista o normativos y los abordajes no&#45;racional individualistas o interpretativos y finalmente un breve apartado sobre los abordajes no&#45;racional colectivistas o hermen&eacute;uticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre este &uacute;ltimo apartado salta la duda del porqu&eacute; se presenta tan escuetamente, al extremo me parece, frente a los primeros apartados, pues justamente es &eacute;ste el abordaje del trabajo. Mientras los enfoques normativos privilegian el papel de las estructuras sociales en la determinaci&oacute;n de la conducta y subjetividad de los individuos, los interpretativos favorecen el papel del actor como constructor de sus decisiones y subjetividad. Finalmente, los hermen&eacute;uticos que buscan confrontar, complementar y explicar un nivel en funci&oacute;n del otro, representan el abordaje con el que se hace el presente trabajo y que significa un reto dentro de los estudios de la salud y las ciencias sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien es cierto que este cap&iacute;tulo es m&aacute;s para estudiosos de la sociolog&iacute;a y la antropolog&iacute;a, su manejo en general es did&aacute;ctico y puede representar una gu&iacute;a para otros soci&oacute;logos y antrop&oacute;logos menos expertos, y estudiantes, sobre todo, porque el autor organiza en subtemas frente al problema de estudio, cada uno de los dos abordajes principales. As&iacute;, el primero se organiza en tres subtemas, a saber: 1) estudios sobre el concepto de conducta frente a la enfermedad (<i>illness behavior</i>); 2) estudios sobre la relaci&oacute;n entre clase social y percepciones de la salud; 3) las representaciones sociales y la experiencia subjetiva de la salud y la enfermedad y la experiencia de la salud reproductiva: estudios basados en los conceptos de g&eacute;nero y medicalizaci&oacute;n. Al final de cada uno de los apartados hace una cr&iacute;tica de los alcances y limitaciones en la tem&aacute;tica que &eacute;l trabaja en el libro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y sobre esto &uacute;ltimo quiero retomar la observaci&oacute;n hecha por el autor sobre la capacidad limitada del enfoque racional&#45;colectivista o normativo en el estudio de las experiencias subjetivas de la salud y enfermedad, pues al construir el concepto de "conducta frente a la enfermedad", minimiza el peso de los significados en los comportamientos y da por sentado que la estructura tiene la &uacute;ltima palabra, y si el problema a estudiar son las interpretaciones subjetivas, dichos te&oacute;ricos racionalistas o normativos consideran que observando las conductas pueden deducirse las otras, como en una relaci&oacute;n directa entre ambas. Recapitulando, para el estudio de lo que la obra se propone, este abordaje est&aacute; limitado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los abordajes no racional&#45;individualistas o interpretativos los apartados son: 1) estudios sobre la experiencia de la salud y la enfermedad en general; 2) estudios sobre cultura y salud&#45;enfermedad; 3) estudios sobre enfermedades cr&oacute;nicas y 4) estudios sobre salud de las mujeres. Como se observa, la clasificaci&oacute;n es una de las ventajas de este apartado y dentro de los estudios comentados est&aacute;n los que de alguna manera reconocen el contexto macrosocial como influencia en las experiencias, pero otros lo ignoran por completo. En general, la cr&iacute;tica del autor enfatiza que los l&iacute;mites de dicho abordaje, se quedan en la exploraci&oacute;n detallada de la experiencia subjetiva desde la voz de los actores, pero minimiza la influencia o el peso del nivel macrosocial de las estructuras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para concluir el cap&iacute;tulo I, se presenta una descripci&oacute;n breve de lo que es el enfoque hermen&eacute;utico, aunque reconoce que este tipo de trabajos son a&uacute;n escasos. En la recapitulaci&oacute;n se se&ntilde;ala c&oacute;mo el estudio de la experiencia subjetiva de la salud&#45;enfermedad ha sido abordado por la sociolog&iacute;a y la antropolog&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo II, "Teor&iacute;a y m&eacute;todo para un abordaje hermen&eacute;utico", llama la atenci&oacute;n porque a pesar de ser clave en el conjunto del trabajo, su extensi&oacute;n es muy acotada a definir los conceptos clave de su estudio y ofrecer una descripci&oacute;n de la recolecci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Supongo que esto es as&iacute;, pues ya se ven&iacute;an adelantando algunas cuestiones en el cap&iacute;tulo I, y por su importancia, se organiz&oacute; en uno solo y puedo adelantar tambi&eacute;n que a lo largo de otros cap&iacute;tulos esta cuesti&oacute;n est&aacute; permanentemente discutida frente al estudio emp&iacute;rico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De nuevo Castro explica su posici&oacute;n te&oacute;rica&#45;metodol&oacute;gica apoy&aacute;ndose en una serie de aportaciones te&oacute;ricas de autores como Weber, Schutz, Bruner, Berger y Luckmann, Boltanski, Cornwell, Fitzpatrick, Geertz y Radley y Billing, que le dan soporte a la estructuraci&oacute;n interpretativa de su trabajo. El autor acota que busca una "perspectiva te&oacute;rica que presupone que los actores funcionan como agentes con capacidad de interpretar sus circunstancias y de adaptarse a ellas acordemente (individuos no&#45;racionales)... al mismo tiempo que est&aacute;n insertos en un orden social que los moldea (orden colectivista, seg&uacute;n J. Alexander)" (p.147), por lo que se requiere un abordaje que permita reconocer el car&aacute;cter socialmente construido de la experiencia y sus expresiones y las posibilidades ling&uuml;&iacute;sticas que dan estructura a la misma, seg&uacute;n lo presenta E. Bruner. Como parte del enfoque es comprender c&oacute;mo los sujetos le atribuyen sentido a sus experiencias de salud y reproducci&oacute;n, los aportes de M. Weber vienen al caso. Se parte de la premisa que "en t&eacute;rminos estrictos, los hechos puros y simples no existen,...todos (son) extra&iacute;dos de un contexto universal (por) nuestra mente...por consiguiente, se trata siempre de "hechos interpretados", seg&uacute;n lo plante&oacute; A. Schutz (p.148).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a la recolecci&oacute;n de la informaci&oacute;n, se describe brevemente, pero sin dejar de lado informaci&oacute;n que permitiera a los lectores tener idea clara de las estrategias en campo sobre el registro, clasificaci&oacute;n y selecci&oacute;n de los hombres y mujeres informantes; de igual forma se describe c&oacute;mo fueron elaboradas las gu&iacute;as de las entrevistas en profundidad, las cuales se incluyen en los anexos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de campo se llev&oacute; a cabo en dos etapas, en 1988 y en 1992. Fueron 10 informantes clave en la primera y ocho en la segunda. &Eacute;stos permitieron obtener informaci&oacute;n estrat&eacute;gica y acotar las siguientes etapas de la investigaci&oacute;n. Se seleccionaron mujeres despu&eacute;s de realizar un censo en el pueblo, haciendo una distribuci&oacute;n entre caracter&iacute;sticas como fecundidad (baja y alta) y sin hijos, unidas o no y edad, y se elabor&oacute; una matriz que permitiera elegir informantes de distintos tipos y que dieran cuenta de la diversidad social y cultural de Ocuituco a trav&eacute;s de las entrevistas en profundidad. Al final se entrevist&oacute; a 23 mujeres en 1988 y 12 en 1992, para tener un total de 35 entrevistas. Este grupo fue complementado con el tercer conjunto de hombres que se caracterizaron por la escolaridad y la ocupaci&oacute;n, as&iacute; como por la edad. De igual forma se elabor&oacute; una matriz que permitiera observar las diferencias y similitudes de estas caracter&iacute;sticas y elegir entre ellos de distintos <i>tipos</i>. Al final se entrevist&oacute; a 18 hombres en 1988 y ocho en 1992, con un total de 26.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Ocuituco: el lugar donde los conejos viven en las cavernas", cap&iacute;tulo III, fundamentalmente se refiere a la descripci&oacute;n de la ubicaci&oacute;n del pueblo de Ocuituco y la informaci&oacute;n levantada en el censo realizado en 1988, de donde se reunieron datos de las condiciones econ&oacute;micas y sociales de los habitantes. El &uacute;ltimo apartado de este cap&iacute;tulo se refiere a la medicalizaci&oacute;n de la comunidad como signo de los nuevos tiempos, aspecto central que ser&aacute; retomado a lo largo del an&aacute;lisis e interpretaci&oacute;n de los datos del estudio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resumiendo esa descripci&oacute;n, se anota lo siguiente: Ocuituco es una poblaci&oacute;n rural de 3,200 habitantes, localizada al noreste del estado de Morelos y cabecera del municipio del mismo nombre, el cual est&aacute; formado por otras 14 comunidades. Dicho pueblo se divide en cinco barrios que convergen en la plaza central, donde se ubica el convento agustino m&aacute;s antiguo de Am&eacute;rica Latina; los barrios se diferencian entre s&iacute; por sus condiciones socioecon&oacute;micas y todos existen desde hace siglos, excepto uno formado a principios de siglo. En el tiempo del estudio hab&iacute;a aparatos de radio y televisi&oacute;n en la mayor&iacute;a de las viviendas, pero no hab&iacute;a cines ni teatros. Seg&uacute;n la informaci&oacute;n recabada en el censo de 1988, la mitad de la poblaci&oacute;n era menor de 20 a&ntilde;os y el 63% de ella est&aacute; o ha estado unida; las mujeres que hab&iacute;an tenido cuando menos un hijo vivo engendraban un promedio de 5.3 hijos y se concluy&oacute; que las mujeres tienen una paridad temprana. La poblaci&oacute;n total era de 3,185 habitantes; se observa la vigencia de la cultura n&aacute;huatl; casi todos los ocuitenses se declaran cat&oacute;licos y han sabido conservarse en el catolicismo, pues han llegado algunos protestantes, pero no han ganado demasiados adeptos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros aspectos de los que se obtuvo informaci&oacute;n esencial para entender e interpretar mejor el contexto en el que viven los ocuitenses se refieren a la pobreza y la marginaci&oacute;n de los habitantes. Ocuituco es un pueblo pobre, con una calificaci&oacute;n de marginaci&oacute;n "media", seg&uacute;n estudios de CONAPO, es el tercer municipio de marginaci&oacute;n m&aacute;s alta en el estado de Morelos; la mayor&iacute;a de sus habitantes son ejidatarios, el 62% de la tierra es ejidal, las cuales cultivan en temporada de lluvias.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los servicios p&uacute;blicos como drenaje y recolecci&oacute;n de basura son precarios. De hecho no existe este &uacute;ltimo servicio y cada familia quema la basura en su solar. La mayor&iacute;a de las viviendas cuentan con los servicios de agua entubada y energ&iacute;a el&eacute;ctrica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro rubro del estudio sobre sus condiciones socioecon&oacute;micas y culturales se refiere a la desigualdad de g&eacute;nero, presentada en cifras, pues como se ver&aacute; en el transcurso del estudio, &eacute;ste es un eje de an&aacute;lisis. El autor resume sus datos en la afirmaci&oacute;n de que "las mujeres de Ocuituco viven bajo el dominio directo de los hombres, en un sistema de desigualdad de g&eacute;nero o <i>patriarcal</i>. (p. 179). Esta desigualdad es presentada con base en los rubros de trabajo y educaci&oacute;n. Al estudiar la experiencia subjetiva de la salud y la reproducci&oacute;n, donde las mujeres son las actoras principales,este aspecto debe tomarse como un elemento central. El rubro de medicalizaci&oacute;n de la comunidad describe c&oacute;mo se ha vivido gradualmente este proceso con la llegada del primer m&eacute;dico al&oacute;pata en 1945. A principios de los a&ntilde;os noventa hab&iacute;a seis m&eacute;dicos en el pueblo. Sin embargo, como se&ntilde;ala el autor, la irrupci&oacute;n de la medicina moderna no se ha dado sin conflictos y tensiones, se trata de "un proceso de "conquista" de la regi&oacute;n, al decir de uno de ellos, o de "combate a la superstici&oacute;n" ...(o) "resistencia de la gente" frente a la racionalidad m&eacute;dica moderna" (p.186). Es interesante conocer la descripci&oacute;n de c&oacute;mo se ha dado la lucha por los espacios de poder entre los m&eacute;dicos del pueblo. Todos los datos hasta aqu&iacute; expuestos, es obvio se&ntilde;alarlo, se van entretejiendo con la informaci&oacute;n de los siguientes cap&iacute;tulos de la obra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contrapartida, el cap&iacute;tulo IV, titulado "El contexto subjetivo", busca "explorar con mayor profundidad de qu&eacute; manera los individuos recurren a las diversas racionalidades m&eacute;dicas (la tradicional y la moderna) existentes en la comunidad, con el fin de dar sentido y coherencia a sus experiencias cotidianas de la salud, la enfermedad y la reproducci&oacute;n" (p. 207). El autor se&ntilde;ala tres grandes preguntas para guiar dicha exploraci&oacute;n: &iquest;c&oacute;mo ven este mundo de pobreza y de desigualdad de g&eacute;nero los propios habitantes de Ocuituco?; &iquest;qu&eacute; tipo de elementos cognoscitivos se pueden encontrar en el <i>sentido com&uacute;n</i> de estos actores dentro de este contexto de medicalizaci&oacute;n y tradiciones m&eacute;dicas alternativas?, y sobre todo, &iquest;c&oacute;mo se vincula esta cosmovisi&oacute;n general de los individuos con la interpretaci&oacute;n y experiencia que tienen de la salud, la enfermedad y la reproducci&oacute;n? Aclara que para construir una mediaci&oacute;n entre las condiciones materiales de vida y la experiencia subjetiva de la salud y la reproducci&oacute;n, hay que hacer uso del concepto de <i>sentido com&uacute;n</i>, entendiendo por &eacute;ste "un sistema cultural, compartido por una comunidad de individuos y que existe como consecuencia de la convicci&oacute;n de dichos individuos de que es un saber pr&aacute;ctico, significativo y correcto" (p. 208).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este cap&iacute;tulo se organiza en los rubros explorados en relaci&oacute;n con el sentido com&uacute;n de los ocuitenses ante distintos &aacute;mbitos de su vida, a saber, la pobreza, en la que los informantes expresaron su sensaci&oacute;n de ser explotados, de tener una sensaci&oacute;n de incertidumbre y de opresi&oacute;n. Otro rubro fue el de sentido com&uacute;n y desigualdad de g&eacute;nero y sentido com&uacute;n e identidad. Sobre &eacute;stos hay que comentar c&oacute;mo el autor desentra&ntilde;a aspectos &iacute;ntimos de las personas, pero continuamente confrontando y complementando con las condiciones sociales m&aacute;s externas a los entrevistados. Lo importante de esta b&uacute;squeda es la aportaci&oacute;n te&oacute;rica de acercar los niveles de an&aacute;lisis micro y macro, sin entrar de lleno todav&iacute;a, pero que va tejiendo las bases para el an&aacute;lisis final. Los rubros de sentido com&uacute;n y cambio social tienen aportaciones similares. Obvio decir que todo el an&aacute;lisis incluye apartados espec&iacute;ficos sobre la salud&#45;enfermedad, en sus distintos aspectos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin subestimar la importancia de los cap&iacute;tulos que hasta aqu&iacute; se han elaborado, considero que es a partir del V que podemos observar propiamente la complejidad del an&aacute;lisis hermen&eacute;utico de <i>La experiencia subjetiva de la salud y la reproducci&oacute;n de los habitantes de Ocuituco</i>. En &eacute;ste analiza la experiencia subjetiva de la salud y la enfermedad desde la mirada de la medicina moderna, a diferencia del cap&iacute;tulo vI, "Susto y ca&iacute;da de la mollera: la experiencia subjetiva de los padecimientos tradicionales"; sin embargo, podemos considerar tambi&eacute;n que, a diferencia de los primeros cuatro cap&iacute;tulos que representan los insumos, el abordaje socioantropol&oacute;gico se ocupa del an&aacute;lisis para responder a las preguntas de investigaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Cap&iacute;tulo V organiza su an&aacute;lisis en ver c&oacute;mo los ocuitenses definen los conceptos de salud y enfermedad, c&oacute;mo definen los s&iacute;ntomas y la vinculaci&oacute;n que hacen entre dolor y conocimiento. Tambi&eacute;n se indaga sobre las causas de la enfermedad, desde distintos campos como las enfermedades contagiosas y c&oacute;mo &eacute;stas aparecen o "caen" a las personas, como algo inesperado y sobre qu&eacute; relaci&oacute;n tiene el agua con su salud, que aunque indispensable para la vida, puede ocasionar serios problemas y hasta la muerte. Hay que recordar que los pobladores de Ocuituco viven en la pobreza y sus condiciones sanitarias son precarias en muchos &aacute;mbitos de su vida cotidiana. En relaci&oacute;n con esto &uacute;ltimo, el autor escudri&ntilde;a c&oacute;mo los entrevistados y entrevistadas sufren por sus condiciones precarias, pero con un sentido de resignaci&oacute;n y resistencia, lo que se observa m&aacute;s cuando hablan sobre el trabajo, as&iacute; como cuando hablan sobre la dieta, es decir, c&oacute;mo tratan de mantener la salud con la alimentaci&oacute;n que tienen y pueden tener. As&iacute;, el autor concluye al final del cap&iacute;tulo c&oacute;mo el dolor es una forma en que las mujeres conocen su cuerpo y aprenden a trav&eacute;s de estas experiencias. El concepto de salud y enfermedad difiere entre la generaci&oacute;n de mayores de la de m&aacute;s j&oacute;venes, y por sus condiciones de vida precarias, "los ocuitenses dependen de un n&uacute;mero y variedad de categor&iacute;as de percepciones limitadas con relaci&oacute;n a sus cuerpos y enfermedades..." (p. 298), en palabras de Boltanski, su <i>capacidad m&eacute;dica</i> es restringida. En el mismo tono, los y las entrevistadas expresaron su experiencia de la salud como discrepancia, que "connota una visi&oacute;n del mundo donde la realidad cotidiana se percibe como una amenaza permanente para la salud.." (p. 300).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siguiente cap&iacute;tulo, "Susto y ca&iacute;da de la mollera: la experiencia subjetiva de los padecimientos tradicionales", el autor toma el primer apartado para argumentar te&oacute;rica y metodol&oacute;gicamente con base en otros estudios sobre el <i>susto</i> y la <i>p&eacute;rdida de la sombra</i>, descripci&oacute;n que no hab&iacute;a hecho antes en el libro. Fue interesante la lectura de este cap&iacute;tulo, pues adem&aacute;s de ser novedosa la forma en que se van tejiendo los distintos &aacute;mbitos de la vida de los y las entrevistadas, reconoce ese c&uacute;mulo de la medicina tradicional tan importante para el pueblo de Ocuituco, especialmente en los tres padecimientos de <i>susto, ca&iacute;da de mollera y p&eacute;rdida de sombra</i>. El autor de nuevo hace una indagaci&oacute;n, que, aun acotada, es muy amplia y trata de incorporar muchos de los elementos, seg&uacute;n van platicando los y las entrevistadas y que representan tanto su experiencia subjetiva que atiende a un contexto sociocultural m&aacute;s amplio, y es parte de su visi&oacute;n general del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo VII, "La experiencia subjetiva de la sexualidad, la reproducci&oacute;n y la anticoncepci&oacute;n", es la &uacute;ltima parte que responde las preguntas planteadas para la investigaci&oacute;n. Llama la atenci&oacute;n que despu&eacute;s de este cap&iacute;tulo se presente el que describe "La experiencia de sanar: las interacciones con los prestadores de servicios de salud", como un apartado independiente, pues el autor ya ten&iacute;a incorporados muchos de estos aspectos en los cap&iacute;tulos anteriores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo VII se organiza en torno a la informaci&oacute;n vertida por hombres y mujeres. Los rubros manejados aqu&iacute; se vinculan m&aacute;s estrechamente a la mirada de g&eacute;nero que tienen los habitantes de Ocuituco y c&oacute;mo &eacute;sta se refleja a trav&eacute;s de los &aacute;mbitos de la sexualidad, la reproducci&oacute;n y la anticoncepci&oacute;n. Obvio decir que existen diferencias sustanciales entre un grupo y otro, respecto a la sexualidad. El autor va mostrando c&oacute;mo &eacute;sta posee una vigencia de un doble est&aacute;ndar moral; por un lado, los hombres reconocen que su sexualidad es una fuerza natural, a veces incontrolable, las mujeres aceptan que la suya es un elemento controlable por los hombres. Las mujeres est&aacute;n <i>para el uso</i> por sus compa&ntilde;eros o "dar un buen servicio", como ellos y ellas se refieren a las relaciones sexuales. Tambi&eacute;n queda claro c&oacute;mo los hombres "les ganan la voluntad" a las mujeres cuando convencen a las muchachas y se asumen como "acosadores naturales de las mujeres" (p. 350). Respecto a los hijos, tanto los hombres como las mujeres asumen que son los primeros los que deciden tener a los hijos y fortalecer su hombr&iacute;a, <i>hacerse embarazada</i>, <i>parir para &eacute;l</i>, como las mujeres se refieren al hecho. Su maternidad responde a las exigencias del compa&ntilde;ero, pero tambi&eacute;n del resto de su familia y asegura "en el matrimonio de honorabilidad, protecci&oacute;n y ventajas econ&oacute;micas, si bien en un marco de sometimiento ante el hombre" (p. 351).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La experiencia de reproducci&oacute;n entre las mujeres atiende las exigencias sociales y familiares, pero en sus testimonios permanentemente narran las experiencias con una carga de sufrimiento y resignaci&oacute;n. En este apartado, el autor describe el proceso de <i>medicalizaci&oacute;n</i> del evento del embarazo, y describe tambi&eacute;n c&oacute;mo se expresa el autoritarismo de parte de los prestadores de servicios de salud en las instituciones, con los <i>rega&ntilde;os</i>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente Castro recapitula sobre el v&iacute;nculo identidad&#45;sexualidad&#45;estructura social y explica que las identidades construidas tanto de hombres y mujeres, a&uacute;n con una conducta tradicional del patriarcado en sus vidas, la introducci&oacute;n de tecnolog&iacute;a anticonceptiva moderna est&aacute; tambi&eacute;n generando cambios, los cuales se expresan en los testimonios de algunas de las entrevistadas y que est&aacute;n en el pleno proceso de incorporarse a las vidas de los hombres y mujeres de Ocuituco. La estructura social se entrecruza con los significados tradicionales de los hombres frente a estas situaciones y las mujeres, en desventaja social ante los hombres, afirman ahora con la posibilidad de tener un mayor control de su fecundidad que "las mujeres no estamos nom&aacute;s para tener beb&eacute;s" (p. 388).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"La experiencia de sanar: las interacciones con los prestadores de servicios de salud", t&iacute;tulo del cap&iacute;tulo VIII, detalla ampliamente como se da la interacci&oacute;n entre los pobladores de Ocuituco y los m&eacute;dicos y enfermeras. Despu&eacute;s de haber descrito c&oacute;mo son las experiencias de la salud y la enfermedad, es pertinente describir c&oacute;mo buscan la cura a sus problemas de salud, en un contexto de pobreza. Se hace una descripci&oacute;n de cu&aacute;les son los servicios de salud del pueblo, el siguiente apartado concluye mostrando que la poblaci&oacute;n de Ocuituco frecuentemente tiene que salir del pueblo para buscar ayuda m&eacute;dica, la tercera parte describe c&oacute;mo son las interacciones entre los ocuitenses y los m&eacute;dicos, que se caracterizan muchas veces por las fricciones. Tambi&eacute;n se describe c&oacute;mo los pobladores perciben los diagn&oacute;sticos que reciben y de los propios m&eacute;dicos. El cuarto apartado contiene el an&aacute;lisis de c&oacute;mo los individuos hacen uso de los tres modelos m&eacute;dicos en la resoluci&oacute;n de sus problemas de salud. El cap&iacute;tulo concluye con un resumen de los hallazgos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algo importante de este apartado es sobre el poder que ejercen los m&eacute;dicos, principalmente, y que perciben los pobladores como rega&ntilde;o, control de las decisiones y falta de informaci&oacute;n generalizada sobre los eventos que viven en la atenci&oacute;n. En este sentido, los y las entrevistadas tienen la sensaci&oacute;n de que se abusa de ellos, o que est&aacute;n siendo explotados por los m&eacute;dicos y por el poder t&eacute;cnico con que cuentan. En lo relativo a esto, la noci&oacute;n de que el m&eacute;dico del pueblo es una de las figuras m&aacute;s respetadas no pasa de ser m&aacute;s que un mito en el caso de Ocuituco, en palabras del autor, "una ficci&oacute;n que carece de bases reales"(p. 441).Finalmente es interesante observar c&oacute;mo los pobladores de Ocuituco definen y llevan a cabo acciones entre la medicina moderna, la tradicional y la dom&eacute;stica. Cada uno ha ido construyendo categor&iacute;as que dan cuenta de sus experiencias subjetivas en la salud y la enfermedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las conclusiones fundamentalmente plantean integrar las explicaciones e interpretaciones de las experiencias subjetivas de la salud y de la enfermedad y mostrar su car&aacute;cter social, y sin el af&aacute;n de repetir muchos de los comentarios que se fueron haciendo a lo largo del libro, el autor plantea casi puntualmente los "amarres" y termina regresando de nuevo a la teor&iacute;a con la que se inici&oacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El contexto subjetivo o sentido com&uacute;n de los pobladores est&aacute; constituido por seis puntos fundamentales (p. 444): 1) la sensaci&oacute;n de ser v&iacute;ctimas constantes de explotaci&oacute;n y abuso por parte de otros actores sociales, entre ellos los m&eacute;dicos; 2) una autopercepci&oacute;n de su ubicaci&oacute;n en el fondo de la escala social; 3) una permanente sensaci&oacute;n de incertidumbre, por las condiciones precarias en las que han vivido desde hace siglos; 4) la internalizaci&oacute;n de la desigualdad de g&eacute;nero y la familiaridad con la violencia; 5) complementado con la visi&oacute;n negativa que los individuos tienen de s&iacute; mismos y 6) la sensaci&oacute;n de que la comunidad est&aacute; cambiando.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Roberto Castro concluye confirmando que haber optado por el enfoque hermen&eacute;utico fue pertinente y que el lenguaje es preeminente como el medio para comunicar los significados asociados a la salud, la enfermedad y la reproducci&oacute;n. La informaci&oacute;n evidencia la relaci&oacute;n estrecha entre las condiciones de vida y la salud, as&iacute; como sus significados y la estructura social. El autor bien enfatiza, con base en como lo testimonian los ocuitenses, que "vivir en el mundo es casi an&aacute;logo a <i>soportarlo</i>, lo que explica el peso que le dan a la noci&oacute;n de <i>aguantar</i>" frente a sus condiciones precarias y su alta resignaci&oacute;n ante lo inamovible (p. 447).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; s&oacute;lo he tomado algunos de los "amarres" para cerrar la rese&ntilde;a e invitar a la lectura de <i>La vida en la adversidad: el significado de la salud y la reproducci&oacute;n en la pobreza</i>.</font></p>      ]]></body>
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