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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Oye cómo va, recuento del rock tijuanense]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jos&eacute; Manuel Valenzuela y Gloria Gonz&aacute;lez (1999), <i>Oye c&oacute;mo va, recuento del rock tijuanense</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ram&oacute;n Alberto Jorquera Lim&oacute;n*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes/Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n Publica, 208 pp.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Estudiante de la Maestr&iacute;a en Ciencias Sociales en El Colegio de Sonora. Se le puede enviar correspondencia a Obreg&oacute;n 54, Centro, C.P. 83000, Hermosillo, Sonora,</i> correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:rjorquera@colson.edu.mx">rjorquera@colson.edu.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el t&iacute;tulo, este libro denota nostalgia por Carlos Santana, m&uacute;sico de rock formado en Tijuana. Sin embargo, lo que los autores hicieron fue traspasar el anecdotario de los grupos integrados en la frontera tijuanense. El constante nomadismo del rock Tijuana&#45;D.F hasta la fecha persiste, producto de un centralismo denominado rock nacional. Puede leerse como una cr&iacute;tica a esa negaci&oacute;n que ha sufrido el rock tijuanense o una contribuci&oacute;n al rock en M&eacute;xico, debido a su particular estilo dado por la condici&oacute;n de frontera pol&iacute;tica y cultural con los Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Oye c&oacute;mo va</i> es una invitaci&oacute;n a <i>c&oacute;mo va</i> el rock y la cultura juvenil hasta los noventas, una generaci&oacute;n tras otra, y cu&aacute;les son los cambios en las tendencias que son parte y manifestaci&oacute;n de realidades distintas de cada una de las juventudes que han abrazado esta expresi&oacute;n musical. &iquest;Modo o moda? En realidad eso no importa, porque los dos forman la est&aacute;tica y la din&aacute;mica de esta expresi&oacute;n, eterna tensi&oacute;n entre cultura hegem&oacute;nica y contracultura. El hasta aqu&iacute; va, est&aacute; acompa&ntilde;ado de un recuento de lo que fue y ha sido la cultura rock en Tijuana, no s&oacute;lo un recuento de g&eacute;neros musicales, sino tambi&eacute;n de todos los alrededores de la expresi&oacute;n rockera: los lugares usuales para el <i>rock and roll,</i> como los bares y salones de baile de los a&ntilde;os cincuenta, su desaparici&oacute;n y reacomodo, su extinci&oacute;n; la onda disco de acetatos de los ochentas que desplaz&oacute; a las tocadas en vivo y las escasas entradas a los medios electr&oacute;nicos de comunicaci&oacute;n en los a&ntilde;os sesentas y principios de los setentas; el apag&oacute;n del rock durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os despu&eacute;s del festival Av&aacute;ndaro en el Estado de M&eacute;xico por causa de las palabras altisonantes del grupo tijuanense "Peace and Love" que en ese concierto hac&iacute;a acto de presencia; el acomodo de la juventud creando sus propios lugares para tocar en los a&ntilde;os setentas conocidos como <i>hoyos funkies;</i> el cierre al rock en espa&ntilde;ol y la adopci&oacute;n del <i>cover</i> por las industrias culturales; la cultura <i>underground</i> de los a&ntilde;os ochenta que crea toda una red de comunicaci&oacute;n, como los <i>fancines</i> (panfletos marginales) y los videos entre los j&oacute;venes de entre 14 y 25 a&ntilde;os que transgreden los estilos del rock anterior. Todo ello y un largo etc&eacute;tera que se afana por captar las transiciones generacionales, los lenguajes, los sentidos velados del significado cultural del rock como m&uacute;sica y como modo de vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El recuento del rock tijuanense, aparte de proporcionar una minuciosa historia de los grupos de rock formados en esa frontera, aporta elementos valiosos para caracterizar a los actores de movimientos culturales juveniles. A la vez es una descripci&oacute;n hist&oacute;rico&#45;social de ese caj&oacute;n que hay que llenar para definir la palabra joven, situ&aacute;ndolo en su justa dimensi&oacute;n. O es una historia del gusto rock, pero tambi&eacute;n un an&aacute;lisis sociol&oacute;gico de c&oacute;mo ha ido permeando una cultura nacida en la clase media, heredada por generaciones e instrumentada en diferentes empresas pol&iacute;ticas, religiosas o mercantiles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra, coordinada por Jos&eacute; Manuel Valenzuela y Gloria Gonz&aacute;lez, es el resultado de una selecci&oacute;n de trabajos presentados en el evento "Hecho en Tijuana: Rock y Cultura Popular", en dicha ciudad en abril de 1994. Uno de sus mayores aciertos es que participan en &eacute;l tanto m&uacute;sicos como promotores, fot&oacute;grafos, periodistas, locutores y estudiosos de los movimientos juveniles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo del libro es proporcionar al lector dos herramientas de an&aacute;lisis para el estudio del rock en M&eacute;xico. La primera es una cronolog&iacute;a exhaustiva de la formaci&oacute;n, desintegraci&oacute;n y fusi&oacute;n de los grupos de rock en Tijuana de los a&ntilde;os cincuenta a la fecha. La segunda son algunas formas de periodizaci&oacute;n para aprehender esta particular forma de expresi&oacute;n en Tijuana y su relaci&oacute;n con el resto del pa&iacute;s, presentando la contribuci&oacute;n que ha tenido la frontera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura del libro se inicia con un pr&oacute;logo, "&iexcl;Qu&eacute; curado!", de Jos&eacute; Luis Paredes Pacho, baterista del grupo de rock "La Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio", en donde hace un resumen del libro. Una introducci&oacute;n de Jos&eacute; Manuel Valenzuela que indica la importancia de Tijuana como polo de atracci&oacute;n rockera por su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica de frontera y propone una definici&oacute;n sociol&oacute;gica del rock.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera parte Maritza Urteaga aporta dos elementos para el an&aacute;lisis de la cultura juvenil alrededor del rock, en un intento de resumen hist&oacute;rico&#45;social de los movimientos de este g&eacute;nero musical en M&eacute;xico desde los a&ntilde;os setenta hasta los noventa. Por una parte, desarrolla las bases para analizar el movimiento cultural rock desde un universo simb&oacute;lico entendido como cultura de masas o como mercanc&iacute;a; por otro lado, propone una periodizaci&oacute;n de esta expresi&oacute;n art&iacute;stica desde los g&eacute;neros musicales a nivel internacional y un paradigma del rock mexicano desde los eventos hist&oacute;ricos y sociales que cortan una pr&aacute;ctica cultural homog&eacute;nea del g&eacute;nero en un determinado momento para dar paso a un nuevo escenario. Esos cortes van desde el <i>cover</i> comercial (50&#45;60), la generaci&oacute;n de la onda (60&#45;70), la represi&oacute;n despu&eacute;s del concierto de Av&aacute;ndaro en 1971 hasta la masificaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de los a&ntilde;os ochenta y la manifestaci&oacute;n de los grupos subterr&aacute;neos (<i>underground</i>), ya entrados los noventas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte, "Recuento del rock tijuanense", incursiona en los momentos diferenciados del rock en Tijuana a partir del testimonio oral de los protagonistas de cada momento. Incluye adem&aacute;s un art&iacute;culo de an&aacute;lisis que resume la evoluci&oacute;n de esta m&uacute;sica a partir de los documentos orales y otro que aborda sus espacios en t&eacute;rminos de lugares y medios de comunicaci&oacute;n en la ciudad de Tijuana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda parte del libro, Javier B&aacute;tiz, entrevistado por Valenzuela y Gonz&aacute;lez, deja ver cu&aacute;l fue su formaci&oacute;n en Tijuana, a la que llama la cuna del rock en M&eacute;xico; hace un resumen de sus primeros a&ntilde;os en el rock, la inclusi&oacute;n de Carlos Santana en su grupo y las dificultades a las que se enfrentaron para tocar en los antros de la frontera. Asimismo, relata sus influencias musicales del rock y <i>blues</i> negro y los motivos por los que llega al D.F. Este art&iacute;culo es un documento que revela algunas verdades ocultas de lo que han llamado el rock nacional, es un reclamo al "agandalle" hist&oacute;rico de este movimiento por parte de grupos como el TRI de Alejandro Lora, porque el rock nacional, el rock en espa&ntilde;ol, se dio desde 1958 con Rafael Acosta.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta segunda parte se incluye una entrevista a Carlos Santana realizada por Rafael Molina, la cual toma tres rumbos: la mexicanidad de Santana, su formaci&oacute;n como m&uacute;sico en Tijuana y sus experiencias en los Estados Unidos. La narraci&oacute;n es enf&aacute;tica en la profundidad de lo mexicano lejos de los estereotipos del charro y el mariachi, plantea un rostro mucho m&aacute;s abierto. Logra destapar al Santana entre el mariachi y la conga de barrio de San Francisco, relatando la experiencia del control de la mezcalina en su participaci&oacute;n en el festival de Woodstock.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otra entrevista, Omar Foglio nos brinda la visi&oacute;n de Mart&iacute;n Mayo, fundador de uno de los grupos m&aacute;s representativos de Tijuana, "El Ritual", que junto con "Peace And Love" fueron las estrellas de los a&ntilde;os sesenta y setenta. El documento proporciona elementos para entender el cl&iacute;max de Av&aacute;ndaro y el cierre a lo original despu&eacute;s de la represi&oacute;n, cuando se decret&oacute; un alto a las tocadas por parte de Gustavo D&iacute;az Ordaz. Es una historia de fusiones y escisiones de los grupos, el ambiente en los antros rockeros que atestaban la calle Revoluci&oacute;n en Tijuana donde se tocaba rock d&iacute;a y noche hasta que vino el desplazamiento de esta m&uacute;sica por la onda disco de los ochentas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gloria Gonz&aacute;lez y Tico Orozco presentan el documento oral de H&eacute;ctor G&oacute;mez, uno de los integrantes del grupo "La Cruz de Tijuana", quiz&aacute; el m&aacute;s talentoso en la d&eacute;cada de los ochentas. "La Cruz" fue un conjunto que busc&oacute; amparo en los bailes populares, eventos familiares, bodas y quincea&ntilde;eras ante el cierre de los espacios en los "congales" de la calle Revoluci&oacute;n en Tijuana. "La Cruz" es el &uacute;ltimo grupo sobresaliente antes de que la onda disco acaparara gran parte de la d&eacute;cada de los ochenta, la confrontaci&oacute;n entre estas dos expresiones (rock y disco) se resume en la experiencia de este grupo. En este mismo apartado Roberto Castillo Uriarte presenta una breve cr&oacute;nica de la vida cotidiana y el universo simb&oacute;lico de los rockeros de los a&ntilde;os setentas y principios de los ochenta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Valenzuela y Gonz&aacute;lez entrevistan a C&eacute;sar V&aacute;zquez, "El Cejas", integrante de "Soluci&oacute;n Mortal", el cual en los ochentas representa en Tijuana el fen&oacute;meno musical denominado <i>punk.</i> La entrevista deja ver la definici&oacute;n del <i>punk</i> como un movimiento que busca la expresi&oacute;n en todos los sentidos, desde la m&uacute;sica que no se estiliza sino se expresa como sentimiento, hasta la indumentaria de sus actores con sus pelos pintados a la "puntas de maguey", que seg&uacute;n el entrevistado han rebasado la moda porque persisten hasta la fecha. Adem&aacute;s, argumenta que el ser <i>punk</i> es asumir una actitud positiva, abierta, incorporar la tem&aacute;tica de la m&uacute;sica al mundo de la vida y el &uacute;nico criterio de decisi&oacute;n es que esto suena mal o bien mediante la criba de la autenticidad, sin poses o esnobismos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo con la onda <i>punk,</i> Valenzuela y Gonz&aacute;lez le dan la voz a otro de sus representantes en Tijuana: Luis G&uuml;ere&ntilde;a, integrante de "Tijuana No", quien adem&aacute;s de m&uacute;sico es un activista y un promotor del rock convencido de que &eacute;ste debe expresar la realidad y no met&aacute;foras que s&oacute;lo los artistas pueden explicar. Tijuana No, el grupo que empieza a introducir los ritmos latinos al rock, es un s&iacute; a todas las mezclas y las propuestas originales en la m&uacute;sica y en la expresi&oacute;n de la vida cotidiana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Julieta Venegas es entrevistada por Tico Orozco. Venegas enuncia la idea de que el m&uacute;sico tijuanense parte de una singularidad, condici&oacute;n de abrir y cerrar fronteras culturales, lo que posibilita que los m&uacute;sicos tijuanenses denoten su terru&ntilde;o como matr&iacute;a subjetivada que aflora en espacios ajenos marcando estilos en las expresiones musicales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Roberto A. Mendoza ofrece una caracterizaci&oacute;n de lo que se ha denominado <i>tecno,</i> en un peque&ntilde;o art&iacute;culo donde se destaca la importancia que ha tenido este g&eacute;nero de 1986 a 1994 en Tijuana, mostrando c&oacute;mo la condici&oacute;n de frontera facilita el acceso a la tecnolog&iacute;a musical de vanguardia, que para el caso del "tecno" la constituyen los sintetizadores anal&oacute;gicos y las cajas de ritmo. El autor fue miembro de los grupos "Artefacto" y "Synthesis".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luis Rojo y Cynthia Ram&iacute;rez analizan las expresiones de lo alternativo en la m&uacute;sica y en la cultura juvenil, en lo que constituye quiz&aacute; el art&iacute;culo m&aacute;s completo del libro. Rojo y Ram&iacute;rez hacen un an&aacute;lisis hist&oacute;rico, semi&oacute;tico y discursivo en las letras de lo alternativo derivado del movimiento <i>punk</i> puro, cuyo reto es enfrentarse a un mundo cada vez m&aacute;s fragmentado en t&eacute;rmino de los iconos propios de la inmediatez. No es la tem&aacute;tica lo que lo distingue de los anteriores movimientos, sino lo crudo, desgarrado y directo del lenguaje, producido en espacios ef&iacute;meros de autogesti&oacute;n donde se representan y consumen sus producciones informativas, negar una vida de consumo pero aprovechando sus oportunidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores hacen una clasificaci&oacute;n de los derivados del <i>punk</i> en t&eacute;rminos musicales, que es en s&iacute; una clasificaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas culturales que confluyen en una tem&aacute;tica com&uacute;n en las letras de sus canciones y que abarcan al lenguaje, las experiencias personales y la vida de la calle. Estas variantes del <i>punk,</i> dicen los autores, comienzan a perder su peso en el tejido social cuando las retoma el mercado y las coloca en el perchero de los escaparates.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rafa Saavedra hace un inventario de los espacios y los medios de comunicaci&oacute;n; inicia el inventario diciendo que despu&eacute;s del dominio de la <i>onda disco</i> lo que vino en los ochentas fue la subterraneidad de lo <i>punk,</i> la b&uacute;squeda de espacios en plazas y la irrupci&oacute;n en no pocos centros formales para el espect&aacute;culo. Lo que sigui&oacute; en los noventas fue una generaci&oacute;n de estrellas de rock que aprovech&oacute; los espacios y foros institucionales, como casas de la cultura, el Centro Cultural Tijuana, foros del IMSS, entre otros, y la apertura de ciertos restaurantes y bares que ten&iacute;an esta exclusividad, como el famoso R&iacute;o Rita, de donde surge Julieta Venegas. Lo que se observa es que los espacios se tienen, se pierden y se reinventan.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El otro inventario que hace el autor es el de los medios, desde los formales como la prensa escrita y los medios electr&oacute;nicos hasta los informales conocidos como <i>fancines,</i> de los cuales menciona 32 t&iacute;tulos, lo que da una idea de la din&aacute;mica de las redes de comunicaci&oacute;n que se forman en torno a estos medios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta condici&oacute;n de producci&oacute;n comunicativa formal e informal ha generado la creaci&oacute;n de grupos de autogesti&oacute;n para satisfacer sus necesidades de diversi&oacute;n y ocio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Octavio Hern&aacute;ndez hace una cr&iacute;tica a los medios que en un momento opacaron al rock y que en los a&ntilde;os ochenta empiezan a retomarlo una vez que &eacute;ste toma fuerza en las industrias culturales y gobiernos locales. Es un art&iacute;culo que termina siendo optimista ante las facilidades que puede ofrecer el mercado para el desarrollo del rock tijuanense fuera de todo centralismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la tercera parte del libro, Charlynne Curiel entrevista a Manu Chao. Aqu&iacute; encontramos la experiencia de alguien que desde fuera se enfrenta a la frontera, proponiendo una reflexi&oacute;n sobre el sentido de caos en el que se quiere definir a Tijuana y ofreciendo una visi&oacute;n policrom&aacute;tica de los grupos norte&ntilde;os incluidos en el rock actual; es la vibra del sincretismo peculiar de la vida urbana en la frontera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &uacute;ltimo documento, Roco, integrante de "Maldita Vecindad", es entrevistado por Jos&eacute; Manuel Valenzuela. El m&uacute;sico expresa la influencia del sincretismo de Tijuana en su formaci&oacute;n; los gustos musicales tan diversos dentro de su familia, con un padre pachuco, una madre adoradora de Pedro infante, un hermano amante del rock cl&aacute;sico y una hermana formada con Juan Gabriel y Camilo Sesto. Este sincretismo es parte del estilo de la Maldita Vecindad, con su tem&aacute;tica de cholos, batos y pachucos; es tambi&eacute;n el sincretismo propio de la frontera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro termina con un glosario de palabras, presentado por Jos&eacute; Manuel Valenzuela, para quienes no est&aacute;n familiarizados con este universo simb&oacute;lico del rock y la cultura juvenil.</font></p>      ]]></body>
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